Abr
29
¿El Universo? ¡Una maravilla!
por Emilio Silvera ~
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Un paseo por una bella región del Universo dentro de nuestra Galaxia
Si la Vía Láctea tiene una extensión de 100.000 años luz (distancias que no son humanas), y, nuestro Sistema solar se encuentra situado en la periferia de la Galaxia (en el interior del Brazo de Orión), a 27.000 años luz del Centro galáctico, y, si nosotros (con las actuales tecnologías que tenemos en viajes Espaciales), podríamos tardas algunos miles de años en llegar a la estrella más cercana, Próximo Centauro… Podríamos pensar que estamos inmersos en algo tan grande que… ¡Ni lo hemos llegado a entender, ni lo podremos dominar nunca.

Estamos en la periferia a 27.000 años luz del centro galáctico
Si recorrer nuestra propia Galaxia está fuera de nuestro alcance… ¿Cómo nos atrevemos a comentar que en el futuro podremos viajar a otras galaxias?
Con respecto a esta pregunta se han hecho comentarios como este:
“Mi bisabuela, a la que conocí, y con la que conviví mucho, nació en el siglo XIX, por ahí de mil ochocientos ochenta y tantos.
Como murió pocos días antes de cumplir los cien años (y fumaba, y todos los días de su vida se tomaba un par de caballitos de tequila), vivió en un México de caballos y carretas, en donde Porfirio Díaz mandaba construir las redes ferroviarias, y murió en la época de los transbordadores espaciales.
Nació cuando aún no había gramófono, vio aparecer la radio, la televisión, los primeros casetes, las primeras videocaseteras, y murió en la época de los compact discs, el sonido Dolby y las consolas Atari.
Durante muchos años se despertó a las 4 de la mañana a encender el anafre de carbón para hacer los frijoles. Tuvo su primera estufa de gas después de los 40 años, y murió en una casa con horno de microondas y cafetera para hacer expreso y capuchino.”

El avance de la tecnología ocurre en pasos mucho más rápidos que la evolución natural. En los últimos años, ya es posible notar una diferencia abismal en las nuevas tecnologías que han surgido y las que teníamos. En los últimos 50 años se avanzó más que en los 200 anteriores, y, la Sociedad ha cambiado para incidir en la forma de vida, en las costumbres, en los comportamientos de aprendizaje y trabajo….
Y es cierto que la Humanidad, nuestra especie, avance de manera exponencial, cada poco tiempo se sobrepasa nuestra forma de vida con nuevos adelantos y nuevos inventos, lo que se creía ayer no es válido para lo que se creerá mañana, las teorías se refinan y adaptan a los nuevos descubrimientos… Sin embargo, en lo que a viajes espaciales se refiere… ¡Estamos varados en la orilla de un inmenso océano por el que no podemos navegar!

El Espacio no es el medio ideal para nosotros
Metidos en un “traje” muy pesado que impide nuestros movimientos y que no evita la radiación
Nuestra condición humana, nuestra estructura física, nuestra fragilidad en el medio interestelar, nuestras carencias técnicas en la tecnología Espacial, nos lleva a pensar que viajar a otros mundos, a otras estrellas, y, a otras galaxias… ¡Queda muy lejos de nuestras posibilidades!

Las distancias que tendremos que recorrer para visitar otros mundos, otras estrellas, otras galaxias… ¡No son Humanas! Las unidades de medidas astronómicas para grandes distancias son la Unidad astronómica (UA), el Año luz y el Parsec. La UA es la distancia media entre la Tierra y el Sol (aproximadamente 150 millones de km), el año luz es la distancia que recorre la luz en un año (unos 9,46 billones de km), y el pársec se define como la distancia a la que una UA subtiende un ángulo de un segundo de arco.

Por mucho que se pueda anunciar… ¡Queda fuera de nuestro alcance!
El tiempo que tardaríamos en recorrer cualquiera de esas distancias… ¡Es inconmensurable para nosotros! Simplemente con viajar a Marte, el planeta vecino que está a la vuelta de la esquina… ¡Nos cuesta un “mundo”! Y, el Proyecto del que tantas veces se habla, se pospone una y otra vez, ya que, los responsables saben que podría ser el viaje de ¡Irás y no Volverás!

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Con las tecnologías de propulsión convencionales actuales, un viaje a Próxima Centauri, que está a 4,25 años luz de distancia, tardaría miles de años, mientras que la sonda Voyager 1 necesitaría más de 73,000 años a su velocidad de 17,3 km/s, según estimaciones de 2016 y 2025.

Lo cierto es que, para los expedicionarios sería el viaje interminable y durante ese tiempo interminable llegarían nuevas generaciones que (si todo iba bien), habrían mutado por nacer y vivir en la Ingravidez del Espacio. Dejarían de ser humanos, la estructura ósea cambiaría, el cuerpo se adaptaría a la radiación del espacio y crearía defensas contra ella… ¡Se convertirían en otros seres diferentes a nosotros.
¡Viajes Espaciales! ¿Para cuando y para quién?
Emilio Silvera V.
Abr
29
¿Vida en otros mundos? ¿Quién puede dudarlo?
por Emilio Silvera ~
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Pensar que en toda la Vía Láctea solo existe vida en el planeta Tierra… ¡Es tan ilógico como creer que podemos alcanzar la inmortalidad! Hay cuestiones en las que, antes de expresarse sobre ellas, es mejor repasar los datos, las circunstancias que concurren, la dinámica del universo que es la misma en todas partes, todas las regiones del Universo -por lejos que estén, están regidas por las mismas leyes y las mismas constantes y siendo así (que lo es), lo que pas´p “aquí” también habrá pasado “allí”.
En la Vía Láctea existen unos 30.000 millones de estrellas como el Sol, y, un gran porcentaje de esas estrellas tienen sus propios sistemas planetarios, lo que nos lleva a pensar que muchos de esos planetas estarán situados en la zona habitable donde el agua líquida, los mares y los océanos, una atmósfera acogedora permitan el surgir de la vida.
Cuando pensamos y somos conscientes de que, para que la vida esté presente en el Universo, se tuvieron que dar una serie de circunstancias “increíbles” (lo que llaman el Ajuste Fino del Universo), nos lleva pensar que todo eso no es debido a la casualidad, sino que intervino la causalidad, unos hemos llevaron a otros hasta converger finalmente en la presencia de Vida, y, sobre todo, que esa vida sea inteligente.
Hemos hecho un largo recorrido hasta llegar al Presente, hicimos posible saber de qué están hechas las estrellas y que nosotros somos material creado en las entrañas de esos astros. También somos conscientes de que lo que no sabemos es mucho más que lo poco que podemos saber, y, nos seguimos preguntando:
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué hacemos aquí?
Se intuye que algunas de esas preguntas podrían ser contestadas y las respuestas estarían cercanas a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que, nuestra especie, cuando no sabe las respuesta tiende a conjeturar y crear teorías de lo que podría ser. Así seguimos en el Presente… ¡Teorizando!
¿Sabremos algún día? Lo cierto es que nunca podremos saberlo todo sobre todo y sobre todas las cosas. Y, por otra parte ¿No caeríamos en el tedio.
Parece que la falta de curiosidad tiende a llevarnos al tedio y al aburrimiento, la falta de interés y estímulo por saber sobre el por qué de las cosas , La vida puede volverse monótona y carente de alicientes, lo que fomenta el aburrimiento.
Prefiero almacenar esa gran cantidad de ignorancia que me deja margen para seguir aprendiendo.
Emilio Silvera V.
Abr
29
Venus (un planeta imposible)
por Emilio Silvera ~
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El planeta Venus que es con diferencia el planeta más brillante del Sistema solar, está cubierto completamente de Nubes, su atmósfera está compuesta (en volumen) en un 96,5% de dióxido de carbono y un 3,5% de nitrógeno, con trazas de dióxido de azufre, vapor de agua, argón, hidrógeno y monóxido de carbono. Como no se deja ver por nuestros telescopios al estar oculto por esa atmósfera enrarecida, se han tenido que enviar ingenios espaciales a su superficie para que nos enviaran imágenes de cómo era en realidad.
Es un mundo abrasador, con temperaturas medias que rondan los 475 Cº que le convierten en el planeta más caliente del Sistema Solar, por delante incluso de Mercurio, pese a que este último se encuentra más cerca del Sol…, envuelto en una sofocante atmósfera, atrapa la mayor parte de la radiación solar, generando un efecto invernadero fuera de control , y aplasta la superficie con presiones equivalentes a 90 veces la que se registran en La Tierra a nivel del mar, todo en Venus parece estar sometido al calor más extremo, o, casi todo.

Tiene una cubierta de nubes blancas sin fracturas que ocultan la superficie
A 125 Kilómetros de altura, como desvelan ahora los datos acumulados por la Venus Express, encontramos lo impensable…una capa atmósférica extremadamente fría, con temperaturas que podrían situarse en los -175°C, o lo que es lo mismo 650 Grados centígrados inferior a las que se registran a nivel de la superficie. Tan gélida que incluso es posible que en ella exista, lo que es aún más sorprendente, nieve carbónica, Dioxido de Carbono helado como el que podemos ver en Marte. Pero Marte esta lejos de ser el “infierno planetario” que es Venus.

La Venus Express enviada para estudiar el planeta
A Venus han sido enviada muchas misiones por las distintas Agencias Espaciales de la Tierra: Sputnik 7, Venera 1, 2, 3, 4, 5. 6. 7, Mariner 1, 2, 5, Sputnik 19, 20, 21, Cosmos 27, 96, 167 y otras. No todas fueron un éxito y, la mayoría, dejaron de transmitir datos a los pocos minutos de su aterrizaje, otras fallaron en el lanzamiento y algunas sobrevolaron el planeta y tomaron datos valiosos.
Venera 9 fue el primer satélite artificial de Venus en órbita, desde donde descendió un Lander que aterrizó y recabó datos de temperatura y presión atmosférica, 50 min después se perdió contacto. Venera 10 Se puso en órbita y descendió un vehículo que recopiló datos 53 minutos después de aterrizar. Pionner Venus Orbiter (Pionner 12) Entró en órbita elíptica. Observó 6 cometas entre ellos el Halley. Recopiló datos de Venus. En 1992 se desintegró en la atmósfera. Pionner Venus Multiprobe (Pionner 13) Entró en órbita. Desde el orbitador descendió una sonda que a su vez portava 3 sondas más, entrando a la atmósfera las 4, una de ellas recabó datos 45 min después del aterrizaje.

Las misiones Venera 13 y 14: la 13 Aterrizó y tomó las primeras fotografías de la superficie de Venus. Taladró la superficie. Se perdió contacto 127 min después del aterrizaje. La 14 Aterrizó y estudió la composición química de la superficie de Venus, tomó fotografías y se perdió contacto 57 min después de haber aterrizado.

Venus tiene muchos volcanes. El 85% del planeta está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000 km. En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera. Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.

En marzo de 1982, la nave Venera 13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como esta. Ahí podéis ver, en la parte inferior derecha un trozo de la nave sobre el planeta Venus.

La superficie de Venus es relativamente joven, entre 300 y 500 millones de años. Tiene amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas. Es el segundo planeta del Sistema solar y el más semejante a la Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época, a partir de la misma nebulosa.
Sin embargo, como hemos dicho, es diferente de la Tierra. No tiene océanos y su densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la temperatura hasta los 480 ºC. Es abrasador. Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes porque, unas veces se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta. Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día en Venus dura más que el año.
Son muchas y variadas las fotografías que ahora tenemos de la superficie de Venus y que han posibilitado que conozcamos mejor aquel planeta. Por ejemplo, la nave Venus Express envió mapas infrarrojos que muestran variaciones de calor entre las rocas de la superficie del planeta Venus. Los científicos dijeron que algunas zonas son ligeramente más frías, lo que sugiere que tienen una composición diferente. Los investigadores alemanes que trabajaron en la misión dijeron que estas rocas podrían ser similares a las rocas continentales que se encuentran en la Tierra. La naturaleza de tales rocas serían de granito. En nuestro planeta, el granito es creado durante el proceso de reciclado de las rocas que sucede en los bordes de las grandes placas geológicas que cubren la Tierra. En los límites de estas placas, las rocas antiguas son empujadas hacia el fondo del planeta, modificadas con el agua y luego vuelven a la superficie a través de los volcanes. Fundamentalmente, si hay rocas de granito en Venus, entonces, alguna vez hubo un océano y un proceso de movimiento de placas tectónicas en el pasado.


Ilustración de las altitudes y profundidades de la superficie de Venus
En 2009 se publicó que una sonda europea en la órbita de Venus enviaba nuevos datos indicadores de que una vez hubo en el planeta una gran cantidad de agua en su superficie, e incluso tuvo un sistema de placas tectónicas. La nueva evidencia fue obtenida a través del Visible and Infrared Thermal Imaging Spectrometer (VIRTIS), un instrumento a bordo del Venus Express. Los datos obtenidos por el instrumento han sido combinados con los mapas de elevación de la superficie obtenidos previamente. VIRTIS pudo ver a través de las espesas nubes que cubren la superficie de Venus y analizar detalladamente las variaciones de energía del calor que proviene de las rocas. Diferentes composiciones geológicas son irradiadas en longitudes de onda ligeramente diferentes.
Los nuevos mapas del hemisferio sur de Venus muestraron que las rocas de las mesetas de Alfa y Phoebe Regio son de un color más claro y mucho más viejas en comparación con las que se encuentran en el resto del planeta. En la Tierra, esas rocas de colores claros suelen ser de granito. Esto contrasta con las rocas de basalto – características de las cuencas oceánicas – vistas por las sondas rusas del programa Venera en las décadas del 1970 y 1980 respectivamente.
Impresionante imagen de la superficie de Venus, cortesía de la NASA/JPL.
Antes he mencionado la densa atmósfera de aquel planeta, su presión en la superficie es de unos 92 bares (es decir, 92 veces la presión al nivel del mar en la Tierra. Esa presión unida a una temperatura media de 460 ºC debido al efecto invernadero -los rayos son muy frecuentes-, hacen del planeta un lugar poco recomendable para pasar allí una temporada de vacaciones. Una capa gruesa de nubes situada a unos 45 km de la superficie envuelve todo el planeta y, la composición de esas nubes son el ácido sulfúrico y gotas de agua que oscurecen permanentemente la superficie.
A través de telescopios ópticos, Venus aparece prácticamente sin rasgos distintivos, aunque en longitudes de onda ultravioletas pueden observarse corrientes de nubes extendiendose directamente desde el ecuador hacia los polos.

Representación de Terra Instar
La superficie seca de Venus se asemeja más a la de la Tierra que a la del planeta Marte. El 70% de su total es básicamente plana, con desniveles inferiores a los 500 metros. Las depresiones reciben el nombre de Planicies y alcanzan hasta 2 Km por debajo del radio medio del planeta. Las más importantes son las planicies de Atalanta, Sedna, Guinevere y Niobe. El 10% del planeta está dominado por dos grandes mesetas; elevaciones en forma de continentes, a las que se les ha dado los nombres de las dos más grandes divinidades femeninas de la mitología griega y babilónica: Aphrodite e Isntar.
Hoy he querido dejar aquí algunos datos sobre un planeta que vemos brillar en el cielo y al que llamamos Lucero del Alba pero del que, en realidad, no se sabe mucho y se ha prestado desde siempre, mucha más atención a Marte, Júpiter o Saturno que a Venus y Mercurio del que hablaré otro día.
Alguna vez me he preguntado: ¿Habrá alguna clase de vida en aquel infierno? Cuando al amanecer, desde la Tierra, vemos ese lejano objeto luminoso que llalamamos “Lucero de la mañana”, no podemos imaginar, el infierno que allí está presente.
EmilioSsilvera V.
Abr
29
Sí, podemos ver con la Mente ¡Con tanta claridad!
por Emilio Silvera ~
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de ánimo, podemos imaginar cualquier escenario que la razón o sinrazón nos pueda sugerir. Utilizando los datos que tenemos (o podemos imaginar) los podemos acoplar al pensamiento y construir escenas de inimaginable realidad.¡Qué personaje! A el se le ocurrio decir: “Que no está muerto lo que duerme eternamente, y con el paso de los Eones, hasta la muerte morirá”.
“La constante de estructura fina, una constante física adimensional, es aproximadamente 1/137, y el astrónomo Arthur Eddington conjeturó en 1929 que su recíproco era de hecho precisamente el número entero 137, el cual afirmaba podría ser “obtenido por deducción pura”.7 Esta conjetura no fue ampliamente aceptada, y para 1940, los valores experimentales para la constante eran claramente inconsistentes con el número (i.e. más cercano a 137.036).”
Es curioso cuando mi mente está libre y divagando sobre una gran diversidad de cuestiones que, sin ser a propósito, se enlazan o entrecruzan las unas con las otras, y lo mismo estoy tratando de sondear sobre el verdadero significado del número
137 (sí, ese número puro, adimensional, que encierra los misterios del electromagnetismo, de la luz y de la constante de Planck, se denomina alfa (α) y lo denotamos 2πe2/hc),

Esas partículas mendajeras de la fuerza nuclear fuerte, de la familia de los Bosones, los llamados Gluones, que atrapan a los Quarks. Si los Quarks tratan de separa5rse, la fuerza aumenta,
O que me sumerjo en las profundidades del número
atómico para ver de manera clara y precisa el espesor de los gluones que retienen a los quarks. Sin embargo, mi visión mental no se detiene en ese punto, continúa avanzando y se encuentra con una sinfonía de colores que tiene su fuente en miles y miles de cuerdas vibrantes que, en cada vibración o resonancia, producen minúsculas partículas que salen disparadas para formar parte en otro lugar, de algún planeta, estrella, galaxia e incluso del ser de un individuo inteligente que observa el Universo.

Me pregunto por el verdadero significado de la materia, y cuanto más profundizo en ello, mayor es la certeza de que allí están encerradas todas las respuestas. ¿Qué somos nosotros? Creo que somos materia evolucionada que ha conseguido la conquista de un nivel evolutivo en el que ya se tiene
conciencia de ser, que hemos llegado a generar ideas y pensamientos y, sobre todo, ¡Sentimientos!
Pienso que toda materia en el universo está cumpliendo su función para conformar un todo que, en definitiva, está hecho de la misma cosa, y que a partir de ella surgen las fuerzas que rigen el cosmos y toda la naturaleza del universo que nos acoge. La luz, la gravedad, la carga eléctrica y magnética, las fuerzas nucleares, todo, absolutamente todo, se puede
entender a partir de la materia, tanto a niveles microscópicos como a dimensiones cosmológicas, todo son aspectos distintos para que existan estrellas y galaxias, planetas, árboles, desiertos, océanos y seres vivos como nosotros, que somos capaces de pensar en todo esto.
Mirando a mi alrededor, de manera clara y precisa, puedo comprobar que el mundo está compuesto por una variedad de personas que, siendo iguales en su origen, son totalmente distintas en sus costumbres y en sus mentes que llevan los gérmenes ancestrales de sus antepasados y del lugar que los vio nacer.
La mayor parte, se aplica en sus vidas cotidianas y sin grandes sobresaltos: trabajo
, familia y dejar transcurrir el tiempo. Es la mayoría silenciosa. Una parte menor, conforman el grupo de los poderosos; sus afanes están centrados en acumular poder, dirigir las vidas de los demás y de manera consciente o inconsciente, dañan y abusan de aquella mayoría. Son los grandes capitalistas y políticos, que con sus decisiones hacen mejor o peor las vidas del resto. Por último, existe una pequeña parte que está ajena y “aislada” de los dos grupos anteriores; se dedican a pensar y a averiguar el por qué de las cosas. La mayor preocupación de este grupo de elegidos es saber, quiero decir ¡SABER!, de todo y sobre todo; nunca están satisfechos y gracias a ellos podemos avanzar y evitar el embrutecimiento.
El vendedor de frutas, el Banquero y el Filósofo
Pensando en el cometido de estos tres grupos me doy cuenta
de lo atrasados que aún estamos en la evolución de la especie. El grupo mayor, el de la gente corriente, es muy necesario; de él se nutren los otros dos. Sin embargo, el grupo de mayor importancia “real”, el de los pensadores y científicos, está utilizado y manejado por políticos, militares y capitalistas que, en definitiva, aprueban los presupuestos y las subvenciones de las que se nutren los investigadores que están a su merced.
Acordaros del Proyecto Manhattan y la bomba atómica
En las dos grandes guerras mundiales tenemos un ejemplo de cómo se utilizaron a los científicos con fines militares. Los que no se prestaron a ello, lo pasaron mal y fueron marginados en no pocos casos. Es una auténtica barbaridad el ínfimo presupuesto
que se destina al fomento científico en cualquiera de los niveles del saber. Cada presupuesto, cada proyecto y cada subvención conseguida es como un camino interminable de inconvenientes y problemas que hay que superar antes de conseguir el visto bueno definitivo, y lastimosamente, no son pocos los magníficos proyectos que se quedan olvidados encima de la mesa del político o burócrata de turno, cuyos intereses particulares y partidistas miran en otra dirección.
Nos hemos gastado ingentes cantidades de dinero en preparar a nuestros jóvenes científicos que, al finalizar sus carreras y no tener donde desarrollar sus conocimientos, tienen que marcharse fuera, a otros paises que le acogen con los brazos abiertos. Allí, investigan, descubren e inventan y, las patentes del fruto de su trabajo
son vendidas más tarde a nuestro Pais que hizo el esfuerzo de crear a esos Ingenieros, físicos, médicos…
¡Qué lastima! ¡Qué torpes!
Menos mal que la torpeza de algunos no puede
impedir el ingenio y la inteligencia que, al final del camino, queda a beneficio de la Humanidad y de su futuro que, aunque es incierto (todo lo es), cada día que pasa se vislumbra una nueva luz y, no creo que tarde mucho tiempo en que la “gente corriente” reaccione y ponga las cosas en su sitio. No podemos seguir consintiendo tantos abusos, tanta maldad, tanta ceguera.

Ese encuentro maravilloso con la luz suprema del saber es un momento mágico, que es el precio
que pagan al científico por sus esfuerzos, y es el incentivo que necesita para seguir trabajando en la superación de los muchos secretos que la Naturaleza pone ante sus ojos para que sean desvelados.
Cuando me pongo a escribir sin un programa previamente establecido, vuelco sobre el papel en blanco todo lo que va fluyendo en mis pensamientos, y a veces me sorprendo a mí mismo al darme cuenta
de cómo es posible perder la noción del tiempo inmerso en los universos que la mente puede recrear para hacer trabajar la imaginación sin límites de un ser humano. Es cierto, nuestras limitaciones son enormes, enorme nuestra ignorancia y, sin embargo, estas carencias se pueden compensar con la también enorme ilusión de aprender y la enorme curiosidad y espíritu de sacrificio que tenemos en nuestro interior, que finalmente van ganando pequeñas batallas en el conocimiento de la naturaleza, y que sumados hacen un respetable bloque de conocimientos que, a estas alturas de comienzos del siglo XXI, parecen suficientes como punto de partida para despegar hacia el interminable viaje que nos espera.
Los pensamientos cambiaron el Mundo, el nos trajo una nueva manera de entender la cosmología
Es tal la pasión que pongo en estas cuestiones que, literalmente, cuando estoy pensando en el nacimiento y vida de una estrella y en su final como enana blanca, estrella de neutrones o agujero negro (dependiendo de su masa), siento cómo ese gas y ese polvo cósmico estelar se junta y gira en remolinos, cómo se forma
un núcleo donde las moléculas, más juntas cada vez, rozan las unas con las otras, se calientan e ionizan y, finalmente, se fusionan para brillar durante miles de millones de años y, cuando agotado el combustible nuclear degeneran en enanas blancas, veo con claridad cómo la degeneración de los electrones impide que la estrella continúe cediendo a la fuerza de gravedad y queda así estabilizada.
Lo mismo ocurre en el caso de las estrellas de neutrones, que se frena y encuentra el equilibrio en la degeneración de los neutrones, que es suficiente para frenar la enorme fuerza gravitatoria. Y, cuando llego a la implosión que dará lugar a una singularidad, ahí quedo perdido, mi mente no puede
, como en los casos anteriores, “ver” lo que realmente ocurre en el corazón del agujero negro, ya que, lo que llamamos singularidad, parece como si desapareciera de este mundo.
Emilio Silvera V.
















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