miércoles, 18 de septiembre del 2019 Fecha
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Maravillas del Universo

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Final del ciclo solar    ~    Comentarios Comments (0)

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http://www.nasa.gov/images/content/695122main_h-653-4panB_665.jpg

            Algún día, lejano aún en el Tiempo, nuestro Sol, podría verse con alguna de éstas formas

Esta galería muestra cuatro nebulosas planetarias desde el primer estudio sistemático de tales objetos en la vecindad solar hecho por el Observatorio de Rayos X Chandra. Las nebulosas planetarias que aparecen aquí son NGC 6543 — también co nocida como Ojo de Gato — NGC 7662, NGC 7009 y NGC 6826. En cada caso, la emisión de rayos X del Chandra está representada por el color púrpura y la óptica del Telescopio Espacial Hubble está coloreado en rojo, verde y azul.

Verdaderamente, el Universo no dejará nunca de asombrarnos con sus maravillas que, cuando son estudiadas a fondo, son mucho más de lo que en un principio, una simple imagen, por muy bonita que sea, nos pueda decir.

Claro que antes de que se formen  las Nebulosas Planetarias  que arriba podemos contemplar, y, que el Sol se convierta en una estrella Enana Blanca, muchas son las cosas que tienen que pasar. Veamos la explicación que hemos encontradfo por la red, de entre las muchas que circulan:

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El sol se formo hace 4650 millones de años, su gran energía es el producto de transformar el hidrogeno de su núcleo en helio mediante fusión, pero ¿que pasara cuando se le acabe el combustible? Os adelanto que nada bueno.
Dentro de 1000 millones de años el sol empezara a agotar el hidrogeno de su núcleo, y unos procesos internos le obligaran a expandirse.

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El Sol, a medida que agote el combustible nuclear de fusíon se convertirá en Gigante Roja

La expansión progresiva del sol hará que este sea cada vez más caliente e inestable y la temperatura media en la Tierra aumentara progresivamente, para los humanos 10 grados más nos llevarían a nuestro límite físico, para entonces mas nos vale tener la tecnología necesaria para colonizar otros lugares de la galaxia o la raza humana se extinguirá.

Los animales que mejor se adapten a las nuevas temperaturas extremas podrían aguantar un poco mas, pero dentro de 1200 millones de años todos los animales y plantas del planeta abran muerto, y los océanos se evaporaran por completo.

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Los últimos supervivientes de la Tierra, no seremos nosotros, y, los posibles habitantes serán los que llamamos extremófilos que, ellos sí, aguantrán temperaturasd que nosotros no podemos. Finalmente, la Vida en la Tierra, tal como la conocemos, desaparecerá

Para entonces, los únicos supervivientes serian unos microbios llamados extremófilos, que pueden sobrevivir en condiciones en las que ningún otro ser vivo podría, incluso cuando los océanos se evaporasen, estos microbios tan resistentes podrían conservarse en animación suspendida en el interior de cristales de sal y seguirían metabolicamente activos, esto significa que realizarían todas sus funciones vitales igual que antes, pero a un ritmo mucho más pausado, lo que les permitirá sobrevivir al menos 200 millones de años más, pasado ese tiempo los extremofilos seguirían intentando aferrarse desesperadamente a la vida pero morirían finalmente por falta de agua y el aumento de las temperaturas.

Dentro de 1600 millones de años, no abra ningun rastro de vida, la temperatura de la Tierra será superior a los 105 grados, por encima del punto de ebullición del agua. En los miles de millones de años siguientes, el sol continuara expandiéndose y engullirá primero a Mercurio y luego a Venus.

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¿Podéis haceros una idea de lo grande que es el sol actualmente? Dentro de el cabrían ¡¡mas de un millón de Tierras!! Pues dentro de 6000 millones de años será ¡256 veces más grande que ahora y mil veces más luminoso! ahora estamos acostumbrados a verlo del tamaño de la luna, pero cuando alcance su máxima expansión ocupara la mitad de nuestro cielo visible y tendrá casi 322 millones de kilómetros de diámetro.
Estará tan cerca de nuestro planeta que la superficie de la Tierra alcanzara los 1371 grados centígrados, suficiente para fundir el metal.

La Tierra no tendrá escapatoria alguna y el sol la engullirá.

El sol después frenara su expansión y se convertirá en una “enana blanca” del tamaño de la Tierra, el anciano sol se ira apagando poco a poco y el sistema solar será un lugar oscuro, frío y carente de vida.

 

Por todas estas fase pasará nuestro Sol en el transcurso de su larga vida. Ahora está en la mitad de ella, 5.000 millones de años, y, le dan otros tantos para que “muera” en función de los procesos que conllevan cambios de fase producidos por la degeneración de los estrones (que son fermiones) sometido al Principio de Exclusión de Pauli.

emilio silvera

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¿Cómo será la Tierra dentro de 5.000 millones de años?

Para cuando el Sol se convierta en una roja gigante, la Tierra, si no es engullida, será arrasada por las enormes temperaturas y sus mares y océanos se evaporarán. La Vida, tal como la conocemos no estará

 

Un nuevo exoplaneta permite investigar qué sucede cuando estrellas como el Sol comienzan a morir

 

Antenas del telescopio ALMA, en Chile

Antenas del telescopio ALMA, en Chile ESO

El Sistema Solar, dentro de 5.000 millones de años. El Sol se está muriendo. La estrella ha consumido todo su combustible interno y las reacciones de fusión nuclear que la alimentan comienzan a producirse en capas más externas. La estrella se infla hasta convertirse en una gigante roja cientos de veces más grande. Mercurio y Venus son devorados y desaparecen para siempre.

“No sabemos si nuestro planeta y Marte también serán engullidos”, explica la astrónoma Leen Decin, de la Universidad de Lovaina (Bélgica). Una posibilidad es que la estrella pierda gran parte de su masa cuando llegue al final de su vida. Las órbitas de los planetas cercanos se alejarían del astro y esto les podría salvar, aunque no es muy probable, según estudios anteriores. Otra opción es que el planeta sí sea alcanzado por su estrella pero parte de su núcleo rocoso sobreviva. Al final de su vida, el Sol queda reducido a una tenue enana blanca con un tamaño similar a la Tierra, pero tan densa que un fragmento del tamaño de un azucarillo pesa unas 10 toneladas.

El equipo de Decin ha descubierto que otro sistema solar relativamente cercano al nuestro puede ayudar a responder las dudas sobre el futuro más remoto de nuestro planeta. Los astrónomos han usado el ALMA, uno de los radiotelescopios más grandes del mundo, para estudiar la gigante roja L2 Puppis. Las observaciones apuntan a que esta estrella moribunda tiene unos 10.000 millones de años y que, en la mitad de su vida, fue casi idéntica al Sol. El astro perdió en torno a un tercio de su masa al convertirse en gigante roja.

El equipo ha descubierto un cuerpo que orbita L2 Puppis y todo indica que se trata de un nuevo planeta, según explican en un estudio publicado en Astronomy and Astrophysics. El hallazgo muestra que “es posible que un planeta sobreviva” a la muerte de su estrella, resalta Decin. La L2 Puppis está a 200 años luz de la Tierra, lo que la convierte “en la segunda estrella de este tipo más cercana a la Tierra” y la única de ellas que tiene un planeta en torno suyo, señala la astrónoma.

Las enanas blancas son remanentes estelares con un tamaño que puede ser similar al de la Tierra. / ESA/NASA</p>
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El Sol, all principio quedaría en el centro de una Nebulosa planetaria durante unos 100.000 años, y, cuando ésta se diluyera, quedaría solitaria y fría como un cadaver estelar con un diametro parecido al de la Tierra

Al final de su vida, el Sol queda reducido a una tenue enana blanca con un tamaño similar a la Tierra, pero tan densa que un fragmento del tamaño de un azucarillo pesa unas 10 toneladas

 

 

 

Hace cuatro años encontraron la primera evidencia de un planeta destruido por una gigante roja

 

“El planeta está a dos unidades astronómicas de su astro [dos veces la distancia entre el Sol y la Tierra] y tiene una masa una 10 veces mayor que la de Júpiter”, señala la astrónoma. “Podría tener un interior rocoso, aunque los datos que hemos obtenido hasta el momento no son concluyentes”. Su equipo planea usar ahora el ALMA y el Telescopio Muy Grande, ambos en Chile, para intentar averiguar más sobre este planeta y su estrella. El año pasado, otro equipo descubrió los escombros de un planeta rocoso como la Tierra que había sido destruido por una gigante roja que está a 570 años luz.

“Se trata de una información astronómica de máximo interés, porque no se conocen muchos planetas similares”, opina Ignasi Ribas, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC).

Mucho tiempo antes de que el Sol se convierta en una gigante roja, “en unos pocos cientos de millones de años”, el aumento de la radiación solar causará el llamado “efecto invernadero descontrolado”, que hará que toda el agua líquida de la Tierra se evapore y desaparezca de la atmósfera, comenta Ribas. “Nuestro planeta “dejará de ser habitable”, mientras que otros cuerpos, como Europa y otras lunas de Júpiter, “pueden empezar a serlo”, resalta.

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¿Cómo será la Tierra dentro de 5.000 millones de años?

Para cuando el Sol se convierta en una roja gigante, la Tierra, si no es engullida, será arrasada por las enormes temperaturas y sus mares y océanos se evaporarán. La Vida, tal como la conocemos no estará

Un nuevo exoplaneta permite investigar qué sucede cuando estrellas como el Sol comienzan a morir

 

Antenas del telescopio ALMA, en Chile
Antenas del telescopio ALMA, en Chile ESO

El Sistema Solar, dentro de 5.000 millones de años. El Sol se está muriendo. La estrella ha consumido todo su combustible interno y las reacciones de fusión nuclear que la alimentan comienzan a producirse en capas más externas. La estrella se infla hasta convertirse en una gigante roja cientos de veces más grande. Mercurio y Venus son devorados y desaparecen para siempre.

“No sabemos si nuestro planeta y Marte también serán engullidos”, explica la astrónoma Leen Decin, de la Universidad de Lovaina (Bélgica). Una posibilidad es que la estrella pierda gran parte de su masa cuando llegue al final de su vida. Las órbitas de los planetas cercanos se alejarían del astro y esto les podría salvar, aunque no es muy probable, según estudios anteriores. Otra opción es que el planeta sí sea alcanzado por su estrella pero parte de su núcleo rocoso sobreviva. Al final de su vida, el Sol queda reducido a una tenue enana blanca con un tamaño similar a la Tierra, pero tan densa que un fragmento del tamaño de un azucarillo pesa unas 10 toneladas.

El equipo de Decin ha descubierto que otro sistema solar relativamente cercano al nuestro puede ayudar a responder las dudas sobre el futuro más remoto de nuestro planeta. Los astrónomos han usado el ALMA, uno de los radiotelescopios más grandes del mundo, para estudiar la gigante roja L2 Puppis. Las observaciones apuntan a que esta estrella moribunda tiene unos 10.000 millones de años y que, en la mitad de su vida, fue casi idéntica al Sol. El astro perdió en torno a un tercio de su masa al convertirse en gigante roja.

El equipo ha descubierto un cuerpo que orbita L2 Puppis y todo indica que se trata de un nuevo planeta, según explican en un estudio publicado en Astronomy and Astrophysics. El hallazgo muestra que “es posible que un planeta sobreviva” a la muerte de su estrella, resalta Decin. La L2 Puppis está a 200 años luz de la Tierra, lo que la convierte “en la segunda estrella de este tipo más cercana a la Tierra” y la única de ellas que tiene un planeta en torno suyo, señala la astrónoma.

Las enanas blancas son remanentes estelares con un tamaño que puede ser similar al de la Tierra. / ESA/NASA</p>
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El Sol, all principio quedaría en el centro de una Nebulosa planetaria durante unos 100.000 años, y, cuando ésta se diluyera, quedaría solitaria y fría como un cadaver estelar con un diametro parecido al de la Tierra

Al final de su vida, el Sol queda reducido a una tenue enana blanca con un tamaño similar a la Tierra, pero tan densa que un fragmento del tamaño de un azucarillo pesa unas 10 toneladas

 

 

 

Hace cuatro años encontraron la primera evidencia de un planeta destruido por una gigante roja

 

“El planeta está a dos unidades astronómicas de su astro [dos veces la distancia entre el Sol y la Tierra] y tiene una masa una 10 veces mayor que la de Júpiter”, señala la astrónoma. “Podría tener un interior rocoso, aunque los datos que hemos obtenido hasta el momento no son concluyentes”. Su equipo planea usar ahora el ALMA y el Telescopio Muy Grande, ambos en Chile, para intentar averiguar más sobre este planeta y su estrella. El año pasado, otro equipo descubrió los escombros de un planeta rocoso como la Tierra que había sido destruido por una gigante roja que está a 570 años luz.

“Se trata de una información astronómica de máximo interés, porque no se conocen muchos planetas similares”, opina Ignasi Ribas, investigador del Instituto de Ciencias del Espacio (ICE-CSIC).

Resultado de imagen de La Tierra, como Marte, perdió la atmósfera

Cuando llegue el momento, mejor será no estar aquí para evitar ver el desastre

Mucho tiempo antes de que el Sol se convierta en una gigante roja, “en unos pocos cientos de millones de años”, el aumento de la radiación solar causará el llamado “efecto invernadero descontrolado”, que hará que toda el agua líquida de la Tierra se evapore y desaparezca de la atmósfera, comenta Ribas. “Nuestro planeta “dejará de ser habitable”, mientras que otros cuerpos, como Europa y otras lunas de Júpiter, “pueden empezar a serlo”, resalta.