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Planetas extrasolares

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Nuevos mundos    ~    Comentarios Comments (0)

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La Nasa anuncia el mayor descubrimiento de exoplanetas hasta la fecha

 

El telescopio espacial ‘Kepler’ confirma la existencia de 1.284 nuevos planetas fuera del Sistema Solar, el mayor número anunciado nunca

Nuevos planetas descubiertos:. Imagen de exoplanetas proporcionada por la NASA. REUTERS – Quality

Los responsables del telescopio espacial Kepler, el mayor cazador de planetas fuera del Sistema Solar, han anunciado el descubrimiento de 1.284 nuevos exoplanetas, lo que dobla de una tacada el número de estos cuerpos que se conocía hasta la fecha.

“Este anuncio duplica el número de planetas confirmados por el Kepler“, ha dicho Ellen Stofan, científica jefe de la NASA durante una rueda de prensa celebrada hoy. “Esto nos da esperanzas de que en algún lugar ahí afuera, en una estrella muy similar a la nuestra, podamos descubrir otra Tierra”, ha añadido.

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El anuncio llega meses antes de que el Kepler se jubile. “Tenemos hasta octubre de este año para elaborar el catálogo final de exoplanetas, el censo de planetas en nuestra galaxia [la Vía Láctea]”, ha resaltado Natalie Batalha, científica de la misión Kepler.

Del conjunto de planetas presentado hoy, unos 550 son rocosos y de un tamaño similar al de la Tierra. Nueve de ellos orbitan en la zona habitable de sus estrellas, donde puede existir agua líquida y, por tanto, vida. Con esta nueva adición, ya se conocen 21 planetas de este tipo, los más parecidos a la Tierra y con las mayores posibilidades a albergar vida. Entre todos los nuevos descubrimientos hay dos que han llamado la atención de los científicos por su extraordinario parecido con la Tierra. Entre ellos hay uno con un tamaño casi exactamente igual al de nuestro planeta y otro donde un año dura casi lo mismo, en concreto 380 días, han dicho los científicos del Kepler.

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Esto nos da esperanzas de que en algún lugar ahí afuera, en una estrella muy similar a la nuestra, podamos descubrir otra Tierra

Si se extrapolan los números de planetas de este tipo detectados hasta ahora a la población de estrellas conocidas, se obtiene que probablemente existan decenas de miles de millones de planetas habitables en toda la Vía Láctea y que “el más cercano podría estar a apenas 11 años luz”, ha dicho Batalha.

El descubrimiento presentado hoy se hizo en base al catálogo de Kepler de julio de 2015, que entonces tenía 4.302 candidatos. El método que se ha empleado es estadístico y asigna una probabilidad determinada de que cada planeta candidato detectado por el Kepler exista realmente. Según los resultados, publicados en The Astrophysical Journal, hay más de un 99% de posibilidades de que los 1.284 planetas descubiertos sean reales y no fallos del sistema. Otros 1.327 candidatos son probables, pero no superan ese nivel de confianza. Lo más probable es que los 707 restantes sean otro tipo de fenómeno astrofísico, ha dicho la NASA en un comunicado.

  Imagen obtenida de la NASA que muestra el lanzamiento de un cohete Delta del United Launch Alliance II llevando el telescopio espacial Kepler de la NASA, el 6 de marzo de 2009.

Desde su lanzamiento en 2009, el Kepler había identificado más de 4.500 planetas candidatos y confirmado la existencia de 984. Con el descubrimiento anunciado hoy, la NASA completa el mapa de exoplanetas del Kepler, que ya era el más completo del mundo. Este telescopio es también el primero en el espacio capaz de detectar planetas del tamaño de la Tierra y que orbitan en la llamada zona habitable en torno a su estrella, donde podría existir agua líquida y, por tanto, vida.

Gracias a este instrumento, que ha seguido funcionando a pesar de una avería en 2013, se han conocido mundos y sistemas solares cuya simple existencia hubiera sonado a ciencia ficción hace 30 o 40 años. El catálogo incluye sistemas solares que doblan en edad al nuestro y demuestran que la vida en el universo pudo surgir mucho antes de lo que se pensaba, planetas como la Tierra que están siendo literalmente destruidos por su estrella, como le sucederá algún día a nuestro planeta, y otras estrellas con extraños objetos orbitando que han disparado las especulaciones sobre la existencia de otras civilizaciones.

¿Una Nueva Tierra?

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Resultado de imagen de Próxima b

 

Proxima b. Hallan un planeta que puede ser habitable muy cerca de la Tierra

Este mundo rocoso orbita alrededor de la estrella vecina Próxima Centauri, a solo cuatro años luz. Los investigadores creen que puede albergar agua en su superficie y, quizás, ser apto para la vida

 Una recreación de la superficie de Próxima b.
Recreación artística de la superficie de Próxima b, hallado en torno a Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sistema Solar – ESO/M. Kornmesser

 

 

 

 

 

No puede ser más emocionante, porque está casi a la vuelta de la esquina, considerando las dimensiones del Universo, y se parece mucho a la Tierra. Un equipo internacional de astrónomos, liderado por el español Guillem Anglada-Escudé, de la Universidad de Queen Mary en Londres, y en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), acaba de anunciar el descubrimiento de un planeta potencialmente habitable en la órbita de la estrella Próxima Centauri, la más cercana al Sistema Solar, a poco más de cuatro años luz. Toda una sorpresa. La distancia puede parecer insuperable, pero en realidad es formidablemente más corta que la que nos separa de la mayoría de los candidatos a albergar vida, lo que podría convertir este mundo en el primer objetivo para un futuro viaje interestalar. Además, Próxima b, como ha sido bautizado, tiene unas características prometedoras: es probablemente rocoso, un poco más masivo que el nuestro y se encuentra en la región en torno a su estrella que le permitiría albergar agua líquida sobre su superficie. La descripción aparece publicada en la revista «Nature».

Tamaños relativos del Sol (Sun), Alfa Centauri A y B y Próxima Centauri.

Próxima Centauri, una fría enana roja de la constelación de Centaurus, es demasiado débil para poder ser observada a simple vista sin ayuda, pero en los últimos meses los científicos no le han quitado ojo. Durante el primer semestre de este año, la estrella fue seguida con regularidad con el espectrógrafo HARPS, instalado en el Telescopio de 3,6 metros del Observatorio Europeo Austral (ESO) en La Silla (Chile) y monitorizada simultáneamente con otros instrumentos de todo el mundo. La campaña fue denominada «Pale Red Dot» («Punto rojo pálido», por la famosa frase de Carl Sagan que describe a la Tierra como un punto azul pálido) y buscaba el pequeño bamboleo que, por la fuerza de la gravedad, provocaría en la estrella la existencia de un planeta en órbita.

Próxima b se encuentra dentro de la «zona habitable» de su estrella
Próxima b se encuentra dentro de la «zona habitable» de su estrella- ESO/M. Kornmesser

Las primeras señales de un posible mundo ya se habían detectado antes, en 2013, pero no eran del todo convincentes. Al combinar los datos de «Pale Red Dot» con observaciones anteriores, el equipo pudo confirmar sus sospechas. A veces, Próxima Centauri se aproxima a la Tierra a unos 5 kilómetros por hora –el ritmo de una marcha humana normal- y, a veces, retrocede a la misma velocidad. Este patrón regular se repite con un período de 11,2 días. El análisis de esos cambios indicó la presencia de un planeta con una masa al menos 1,3 veces mayor que la del nuestro, orbitando cada once días muy cerca de la estrella, a unos 7 millones de kilómetros, sólo el 5% de la distancia entre el Sol y la Tierra. Pero como su estrella es mucho más débil que la nuestra, Próxima b se encuentra dentro de la llamada «zona habitable», con una temperatura superficial que permitiría la presencia de agua líquida.

Ilustración de la distancia de Próxima b de su estrella.

El telescopio en Chile que ayudó al descubrimiento

Para confirmar su existencia, los científicos revisaron durante 60 días las señales del espectógrafo HARPS, ubicado en Chile, en conjunto con otros telescopios alrededor del mundo.

Sin embargo, no todo son buenas noticias en Próxima b. Las condiciones en la superficie pueden verse fuertemente afectadas por las llamaradas de rayos X y de radiación ultravioleta procedentes de la estrella, mucho más intensas que las que experimenta la Tierra con respecto al Sol. De existir, la atmósfera del planeta podría estar evaporándose lentamente, o tener una química más compleja que la de la Tierra.

Día y noches eternas

El trabajo de los científicos solo acaba de empezar. Hacen falta más observaciones para confirmar si realmente ha sido encontrado un «gemelo» de la Tierra. «Para que un planeta sostenga la vida, al menos como la conocemos, es fundamental que tenga agua y una atmósfera. Para comprobarlo, un primer paso es ver si transita (pasa por delante) o eclipsa su estrella», explica a ABC Cristina Rodríguez López, miembro del equipo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC) que ha participado en el estudio.

Si se da el caso, de lo que aún no hay evidencias, en ese momento, «podríamos buscar durante el tránsito biomoléculas indicativas de vida, como agua, dióxido de carbono, metano, ozono… u otros compuestos que puedan indicar un proceso biológico de otro tipo», indica. Otros datos a tener en cuenta son la emisión térmica del planeta, su temperatura, radio y tamaño exactos, o si sufre un acoplamiento de marea, lo que es muy probable: esto provocaría que el mismo lado del planeta permanezca siempre expuesto a la luz del día, mientras que el otro esté en perpetua noche.

Comparación de la órbita de Próxima b con una región de similar tamaño en el Sistema Solar

 

 

 

Comparación de la órbita de Próxima b con una región de similar tamaño en el Sistema Solar

 

 

 

 

«Lo cierto es que necesitamos estudiar este sistema intensamente en años venideros para poder empezar a responder todas estas preguntas», subraya Rodríguez López. Actualmente, el equipo de «Pale Red Dot» y otros grupos científicos buscan tránsitos provocados por Próxima b desde diversos observatorios en Chile y Sudáfrica. El advenimiento de nuevos telescopios, como el europeo extremadamente grande E-ELT o el espacial James Webb, serán fundamentales para desentrañar los misterios de este mundo o de otros similares. Los investigadores no descartan encontrar nuevos planetas en el sistema.

«Se han encontrado muchos exoplanetas y van a descubrirse aún muchos más, pero buscar el potencial análogo de la Tierra más cercano y conseguirlo ha sido la experiencia de toda una vida para todos nosotros. El siguiente paso es la búsqueda de vida en Próxima b», dice Anglada-Escudé en un comunicado.

Viaje interestelar

 

Pero lo más apasionante de esta historia es la posibilidad, por la cercanía del planeta, de llegar hasta allí en el futuro. «Si pudiéramos enviar una sonda a la velocidad de la Voyager I, unos 61.000 km/h, tardaríamos en llegar unos 75.000 años. Es posible que el viaje pudiera acortarse un poco, con maniobras de aceleración utilizando la influencia gravitatoria de otros planetas del Sistema Solar», apunta Rodríguez López.

De hecho, el sistema Alfa Centauri es también el objetivo del primer intento de la humanidad de viajar a otro sistema solar, el proyecto «StarShot», presentado hace algunos meses por el brillante astrofísico Stephen Hawking y el multimillonario ruso Yuri Milner.

El plan pretende enviar una flotilla de pequeños robots con una tecnología que permita acelerarlos hasta un 20% de la velocidad de la luz. De esta forma, tardarían solo 20 años en llegar, sumados a los 20 años que hacen falta para desarrollar el ingenio. «Quizás ahora, cuando tengan noticia del descubrimiento de Próxima b, apunten hacia él», dice la investigadora. Lleguemos a verlo o no, sería un fabuloso regalo para las generaciones venideras.

Publica emilio silvera

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Nuevo planeta habitable

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Un posible gemelo de la Tierra ha sido descubierto en órbita de una estrella similar al Sol

 Nuevo planeta habitable

Nuevo planeta habitable

Ilustración cortesía de Caltech/NASA

Un posible gemelo de la Tierra ha sido descubierto en órbita de una estrella similar al sol a 600 años-luz de nosotros, y el nuevo planeta puede aunar las características para ser habitable, según ha dicho la NASA el lunes.

Descubierto por la misión espacial Kepler, el nuevo planeta apodado Keppler- 22b, es más pequeño que Neptuno y es el primero habitable que se ha encontrado en ese sistema.

La zona en la que se encuentra, es una región en la que podemos encontrar una superficie con una temperatura preparada para tener agua (requisito fundamental para la vida tal y como la conocemos).

Han sido encontrados otros planetas en zonas habitables, pero algunos tienen el tamaño de Júpiter  y esto hace que sean poco aptos para la vida.

“El número de planetas confirmados sub neptunianos en sus zonas habitables, son menos y más lejanos, porque son más difíciles de encontrar “ha dicho Natalie Batalha, cabeza del equipo de estudiosos del Kepler  (en la universidad estatal de San José, California).

                                                                         Gliese 581 d

                                                            HD 85512

De hecho, solo dos planetas conocidos se ciñen a esta descripción: el Gliese 581d y el HD 85512, y ambos orbitan en los límites habitables de sus estrellas, lo que hace que se parezcan más a Venus o Marte que a la Tierra.

Pero Batalha ha afirmado que este hallazgo es más emocionante porque el recién descubierto planeta si se encuentra en zona habitable.

El Kepler-22b está orbitando alrededor de una estrella que podríamos calificar como gemela del Sol, lo que es ventajoso porque en los otros dos planetas similares, los astros reyes a los cuales circundaban eran más calurosos que el nuestro.

Acercándose de veras a la Tierra

La misión Kepler encuentra nuevos mundos monitorizando simultáneamente 150000 estrellas a través de los centelleos en sus señales lumínicas, lo que le hace saber si tienen planetas alrededor.

El Kepler-22b está entre los 54 planetas aproximados en tamaño a la tierra que anunció el equipo de investigación el pasado Febrero. Una de las particularidades del sistema de búsqueda del Kepler es que necesita detectar al menos tres tránsitos para poder cerciorarse que lo que detectan es un planeta.

Kepler-22b System Diagram.jpg

Diagrama de comparación entre el sistema solar Kepler 22 y su zona habitable y nuestro Sistema solar

“La fortuna nos ha sonreído al encontrar este planeta” según William Borucki, principal investigador  en el Kepler del equipo del centro de investigación de la nasa en Moffett Field, California.”

“El primer transito fue captado tres días después de declarar la estación lista, y el tercer transito fue confirmado en plenas vacaciones del 2010”.

El nuevo planeta tiene alrededor de 2,4 veces el radio de la tierra, pero los científicos aún desconocen la composición del planeta.
El equipo del Kepler está esperanzado, pues la masa del Kepler-22b puede ser calculada con la ayuda de un nuevo instrumento localizado en las islas Canarias (España), y que comenzará a utilizarse la próxima primavera.

Llamado HARPS Norte, el nuevo telescopio es capaz de medir con gran precisión la velocidad del planeta.

Con dicha información, los científicos calculan la masa, entonces la densidad, y luego si es de estado líquido o sólido.

Estamos muy cerca de poder decir que es realmente similar a la tierra, y el progreso será  excitante de ver” (Batalha).

Fuente: Noticias de todas las Agencias.

¿Nuevas Tierras? ¿Cómo poder alcanzarlas?

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Ciencia / kepler-452b

 

La NASA halla el primer planeta en zona habitable similar a la Tierra. Incluso orbita una estrella similar al Sol, una enana amarilla.

 

josé manuel nievesabc_es / MADRID
Día 23/07/2015 – 22.59h
Kepler-452b

La Agencia Espacial estadounidense lo ha calificado como «un primo, más grande y más viejo» del globo, que se encuentra a 1.400 años luz

Representación del planeta «primo» de la Tierra

La Agencia Nacional de Aeronáutica y el Espacio de Estados Unidos (NASA) ha anunciado este jueves el hallazgo de un planeta que orbita en la zona habitable de una estrella similar al Sol, lo que lo convierte en un firme candidato a albergar vida y en «primo» de la Tierra. El Kepler-452b fue detectado por el telescopio espacial Kepler, que analiza cambios en la intensidad de la energía emitida por una estrella, considerando frecuencia y reducción de luminosidad, para confirmar la existencia de planetas.

El nuevo planeta es uno de los 500 objetos analizados en esta etapa de observaciones del satélite, 12 de ellos se encuentran también en las zonas habitables de sus estrellas, pero aún no se ha confirmado si son planetas. Kepler-452b es el menor de los planetas descubiertos por la sonda, y su condición de planeta extrasolar fue confirmada por los responsables de la misión Kepler y astrónomos de los observatorios de Texas, Arizona y Hawai.

Jon Jenkins, jefe de análisis de datos de la misión Kepler, explicó en rueda de prensa que el planeta es un 60% más grande que la Tierra, por lo que la gravedad en su superficie sería dos veces la del nuestro. No obstante, su tamaño permite a los científicos suponer que el planeta es rocoso, probablemente con una atmósfera más densa y con una importante concentración de volcanes activos.

El planeta recibe un 10% más de energía de su estrella que la Tierra, ya que el astro está en un estadio más avanzado de su vida, por lo que emite más brillo y es más grande. Los investigadores afirmaron que Kepler-452b lleva por los menos 6.000 millones de años en órbita de su estrella, mucho más tiempo que nuestro propio planeta alrededor del Sol.

La NASA lo ha calificado como «un primo, más grande y más viejo, de la Tierra». «Este es hasta ahora el planeta que más se asemeja a la Tierra y algo que podemos llamar hogar», explicó uno de los científicos del programa.

La órbita alrededor de su estrella es bastante similar a la de la Tierra, ya que el Kepler-452b completa su año en 385 días. No obstante, el «primo» de la Tierra se encuentra a 1.400 años luz.

 

 

La NASA halla el primer planeta en zona habitable similar a la Tierra
Recreación del Kepler-452 b
reuters

La NASA considera como la zona habitable de un sistema solar la franja en la que la temperatura permitiría la existencia de agua en estado líquido en un planeta.

Hasta el momento, el más prometedor hallazgo de un planeta parecido a la Tierra era el Kepler-186f, con un tamaño muy parecido a nuestro planeta, pero que orbita alrededor de una estrella enana, mucho menos cálida que el Sol.

La NASA halla el primer planeta en zona habitable similar a la Tierra
NASA
El nuevo planeta es uno de los 500 objetos analizados, 12 de ellos se encuentran también en las zonas habitables de sus estrellas
Hasta aquí el reportaje del descubrimiento. Lo malo de todo esto es que, nos llena de frustración el hecho de tener delante de nuestras narices (bueno a 1.400 años-luz), un mundo similar a nuestra Tierra y, no poder visitarlo para tantear las posibilidades de instalarnos en él, ya que, a no tardar mucho, la densidad de población del nuestro se hará imposible my, un pequeño desahogo no estaría nada mal.
Por otra parte, la dificultad añadida, es cómo poder llegar allí con nuestra actual tecnología que, para el proyecto y la lejanía a la que tendríamos que desplazarnos, es totalmente insuficiente para llevar a cabo las precisas prestaciones y asegurar la integridad de los viajeros.
De momento (al menos), es sólo un sueño.
emilio silvera

Venus (un planeta imposible)

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Nuevos mundos    ~    Comentarios Comments (0)

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El planeta Venus que es con diferencia el planeta más brillante del Sistema solar, está cubierto completamente de Nubes, su atmósfera está compuesta (en volumen) en un 96,5% de dióxido de carbono y un 3,5% de nitrógeno, con trazas de dióxido de azufre, vapor de agua, argón, hidrógeno y monóxido de carbono. Como no se deja ver por nuestros telescopios al estar oculto por esa atmósfera enrarecida, se han tenido que enviar ingenios espaciales a su superficie para que nos enviaran imágenes de cómo era en realidad.

Es un mundo abrasador, con temperaturas medias que rondan los 475 Cº que le convierten en el planeta más caliente del Sistema Solar, por delante incluso de Mercurio, pese a que este último se encuentra más cerca del Sol…, envuelto en una sofocante atmósfera, atrapa la mayor parte de la radiación solar, generando un efecto invernadero fuera de control , y aplasta la superficie con presiones equivalentes a 90 veces la que se registran en La Tierra a nivel del mar, todo en Venus parece estar sometido al calor más extremo, o, casi todo.

                Tiene una cubierta de nubes blancas sin fracturas que ocultan la superficie

A 125 Kilómetros de altura, como desvelan ahora los datos acumulados por la Venus Express, encontramos lo impensable…una capa atmósférica extremadamente fría, con temperaturas que podrían situarse en los -175°C, o lo que es lo mismo 650 Grados centígrados inferior a las que se registran a nivel de la superficie. Tan gélida que incluso es posible que en ella exista, lo que es aún más sorprendente, nieve carbónica, Dioxido de Carbono helado como el que podemos ver en Marte. Pero Marte esta lejos de ser el “infierno planetario” que es Venus.

                   La Venus Express enviada para estudiar el planeta

A Venus han sido enviada muchas  misiones por las distintas Agencias Espaciales de la Tierra: Sputnik 7, Venera 1, 2, 3, 4, 5. 6. 7,   Mariner 1, 2, 5,   Sputnik 19, 20, 21, Cosmos 27,  96, 167 y otras. No todas fueron un éxito y, la mayoría, dejaron de transmitir datos a los pocos minutos de su aterrizaje, otras fallaron en el lanzamiento y algunas sobrevolaron el planeta y tomaron datos valiosos.

Venera 9 fue el primer satélite artificial de Venus en órbita, desde donde descendió un Lander que aterrizó y recabó datos de temperatura y presión atmosférica, 50 min después se perdió contacto.  Venera 10 Se puso en órbita y descendió un vehículo que recopiló datos 53 minutos después de aterrizar. Pionner Venus Orbiter (Pionner 12) Entró en órbita elíptica. Observó 6 cometas entre ellos el Halley. Recopiló datos de Venus. En 1992 se desintegró en la atmósfera. Pionner Venus Multiprobe (Pionner 13) Entró en órbita. Desde el orbitador descendió una sonda que a su vez portava 3 sondas más, entrando a la atmósfera las 4, una de ellas recabó datos 45 min después del aterrizaje.

Las misiones Venera 13 y 14: la 13 Aterrizó y tomó las primeras fotografías de la superficie de Venus. Taladró la superficie. Se perdió contacto 127 min después del aterrizaje. La 14 Aterrizó y estudió la composición química de la superficie de Venus, tomó fotografías y se perdió contacto 57 min después de haber aterrizado.

Venera 15  Creó un mapa de Venus por medio de radar en conjunto con Venera 16. Sonda Magallanes Lanzada desde el Transbordador Espacial Atlantis (STS-30). Recabó datos sobre el impactos de meteoritos, vulcanismo y tectonismo. La Sonda Galileo En su misión a Júpiter sobrevoló venus a 16,000 km de la superficie aumentando su velocidad por el tirón gravitacional. Hizo algunos estudios sobre Venus. 
Aunque su misión era Saturno, la Cassini-Huygens pasó 2 veces por Venus, a 234 y 600 km de la superficie respectivamente para conseguir el tirón gravitacional. Captó que no existían las frecuencias desde 125 hasta 15 MHz. También la Messenger pasó 2 veces por Venus en su camino hacia Mercurio, a 2,992 y 338 km respectivamente. Hizo mediciones sobre Venus y tomó varias fotografías.
Superficie de Venus

Venus tiene muchos volcanes. El 85% del planeta está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000 km. En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera. Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.

 

 

 

 

En marzo de 1982, la nave Venera 13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como esta. Ahí podéis ver, en la parte inferior derecha un trozo de la nave sobre el planeta Venus.

Venus

La superficie de Venus es relativamente joven, entre 300 y 500 millones de años. Tiene amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas.  Es el segundo planeta del Sistema solar y el más semejante a la Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época, a partir de la misma nebulosa.

Sin embargo, como hemos dicho, es diferente de la Tierra. No tiene océanos y su densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la temperatura hasta los 480 ºC. Es abrasador. Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes porque, unas veces se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta. Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día en Venus dura más que el año.

Son muchas y variadas las fotografías que ahora tenemos de la superficie de Venus y que han posibilitado que conozcamos mejor aquel planeta. Por ejemplo, la nave Venus Express envió  mapas infrarrojos que muestran variaciones de calor entre las rocas de la superficie del planeta Venus. Los científicos dijeron que algunas zonas son ligeramente más frías, lo que sugiere que tienen una composición diferente. Los investigadores alemanes que trabajaron en la misión dijeron que estas rocas podrían ser similares a las rocas continentales que se encuentran en la Tierra. La naturaleza de tales rocas serían de granito.  En nuestro planeta, el granito es creado durante el proceso de reciclado de las rocas que sucede en los bordes de las grandes placas geológicas que cubren la Tierra. En los límites de estas placas, las rocas antiguas son empujadas hacia el fondo del planeta, modificadas con el agua y luego vuelven a la superficie a través de los volcanes. Fundamentalmente,  si hay  rocas de granito  en Venus, entonces, alguna vez hubo un océano y un proceso de movimiento de placas tectónicas en el pasado.

                     Ilustración de las altitudes y profundidades de la superficie de Venus

En 2009 se publicó que una sonda europea en la órbita de Venus enviaba nuevos datos indicadores de que una vez hubo en el planeta una gran cantidad de agua en su superficie, e incluso tuvo un sistema de placas tectónicas. La nueva evidencia fue obtenida a través del Visible and Infrared Thermal Imaging Spectrometer (VIRTIS), un instrumento a bordo del Venus Express. Los datos obtenidos por el instrumento han sido combinados con los mapas de elevación de la superficie obtenidos previamente. VIRTIS pudo ver a través de las espesas nubes que cubren la superficie de Venus y analizar detalladamente las variaciones de energía del calor que proviene de las rocas. Diferentes composiciones geológicas son irradiadas en longitudes de onda ligeramente diferentes.

Los nuevos mapas del hemisferio sur de Venus muestraron que las rocas de las mesetas de Alfa y Phoebe Regio son de un color más claro y mucho más viejas en comparación con las que se encuentran en el resto del planeta. En la Tierra, esas rocas de colores claros suelen ser de granito. Esto contrasta con las rocas de basalto – características de las cuencas oceánicas – vistas por las sondas rusas del programa Venera en las décadas del 1970 y 1980 respectivamente.

                                Impresionante imagen de la superficie de Venus, cortesía de la NASA/JPL.

Antes he mencionado la densa atmósfera de aquel planeta, su presión en la superficie es de unos 92 bares (es decir, 92 veces la presión al nivel del mar en la Tierra. Esa presión unida a una temperatura media de 460 ºC debido al efecto invernadero -los rayos son muy frecuentes-, hacen del planeta un lugar poco recomendable para pasar allí una temporada de vacaciones. Una capa gruesa de nubes situada a unos 45 km de la superficie envuelve todo el planeta y, la composición de esas nubes son el ácido sulfúrico y gotas de agua que oscurecen permanentemente la superficie.

A través de telescopios ópticos, Venus aparece prácticamente sin rasgos distintivos, aunque en longitudes de onda ultravioletas pueden observarse corrientes de nubes extendiendose directamente desde el ecuador hacia los polos.

                                                      Representación de Terra Instar

La superficie seca de Venus se asemeja más a la de la Tierra que a la del planeta Marte. El 70% de su total es básicamente plana, con desniveles inferiores a los 500 metros. Las depresiones reciben el nombre de Planicies y alcanzan hasta 2 Km por debajo del radio medio del planeta. Las más importantes son las planicies de Atalanta, Sedna, Guinevere y Niobe. El 10% del planeta está dominado por dos grandes mesetas; elevaciones en forma de continentes, a las que se les ha dado los nombres de las dos más grandes divinidades femeninas de la mitología griega y babilónica: Aphrodite e Isntar.

Hoy he querido dejar aquí algunos datos sobre un planeta que vemos brillar en el cielo y al que llamamos Lucero del Alba pero del que, en realidad, no se sabe mucho y se ha prestado desde siempre, mucha más atención a Marte, Júpiter o Saturno que a Venus y Mercurio del que hablaré otro día.

Alguna vez me he preguntado: ¿Habrá alguna clase de vida en aquel infierno?

emilio silvera