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	<title>Blog de Emilio Silvera V. &#187; Física Cuántica</title>
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	<description>Dedicado al universo, la mente y la ciencia en general.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 12 Mar 2010 12:33:17 +0000</lastBuildDate>
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		<title>Implicaciones de la Relatividad II</title>
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		<pubDate>Thu, 11 Mar 2010 07:59:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[La llegada de Einstein, en 1905, fue para la física como el elefante que entró en la cacharrería; lo puso todo patas arriba. Los cimientos de la física temblaron con aquellos nuevos y osados conceptos que, en un primer momento, no todos pudieron comprender. Precisamente, Max Planck fue uno de esos pocos privilegiados que, al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La llegada de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, en 1905, fue para la física como el elefante que entró en la cacharrería; lo puso todo patas arriba. Los cimientos de la física temblaron con aquellos nuevos y osados conceptos que, en un primer momento, no todos pudieron comprender. Precisamente, Max Planck fue uno de esos pocos privilegiados que, al leer el artículo de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> sobre la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial, comprendió que a partir de ese momento habría que concebir la física bajo la base de otros principios.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, un desconocido, le decía al mundo científico que la velocidad de la luz en el vació, c, era el límite de la velocidad alcanzable en nuestro universo; nada podía ir más rápido que la luz. Además, decía que el tiempo es relativo y que no transcurre igual para todos. La velocidad del paso del tiempo depende de la velocidad a la que se viaje y de quien sea el observador.</p>
<p style="text-align: justify;">El jefe de estación observa como para el tren que viaja a 60 km/h. Puede ver como un niño que viaja con su padre, sentado junto a él, se asoma por la ventanilla y arroja una pelota, en el mismo sentido de la marcha del tren, impulsándola con una fuerza de 20 km/h. Si el que mide la velocidad de la pelota es el jefe de estación, comprobará que ésta va a 80 km/h, los 60 km a los que viaja el tren, más los 20 km a los que el niño lanzó la pelota; ambas velocidades se han sumado. Sin embargo, si la velocidad de la pelota es medida por el padre del niño que también va viajando en el tren, la velocidad será de 20 km/h, sólo la velocidad de la pelota; no se suma la velocidad del tren, ya que quien mide está montado en él y por lo tanto esta velocidad no cuenta. La velocidad de la pelota será distinta dependiendo de quien la mida, si el observador está en reposo o en movimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">De la misma manera, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, en su teoría, nos demostraba que el tiempo transcurre más lentamente si viajamos a velocidades cercanas a las de la luz.</p>
<p style="text-align: justify;">Tal afirmación dio lugar a la conocida como paradoja de los gemelos.  Resulta que dos hermanos gemelos de 28 años de edad se han preparado, uno para arquitecto y el otro para astronauta. El hermano astronauta se dispone a realizar un viaje de inspección hasta Alfa Centauri y su hermano se queda en la Tierra esperando su regreso.</p>
<p><span id="more-3677"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando por fin el astronauta, que a viajado a 250.000 km/s, regresa a la Tierra, desembarca con una edad de 38 años y es recibido por su hermano gemelo que se quedó en la Tierra y que tiene la edad de 80 años. ¿Cómo es posible eso?</p>
<p style="text-align: justify;">Pues ha sido posible porque el hermano que viajó a velocidades cercanas a la de la luz ralentizó el tiempo que transcurrió más lentamente para él que para su hermano de la Tierra. El astronauta viajó hasta Alfa Centauro a 4&#8242;3 años luz de la Tierra, ida y vuelta 8&#8242;6 años luz. Pero al viajar tan rápido, muy cerca de la velocidad de la luz, transcurrieron sólo 10 años, mientras que en la Tierra pasaron 52 años.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque parezca increíble, esa es la realidad comprobada.</p>
<p style="text-align: justify;">También <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> postulaba en su teoría que la masa y la energía eran dos aspectos de una misma cosa; la masa sólo era energía congelada. Para ello formulaba su famosa ecuación E = mc<sup>2</sup>.</p>
<p style="text-align: justify;">En otro artículo, inspirado por el &#8220;cuanto&#8221; de Planck, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> dejó <a href="#" onclick="referencia('plasma',event); return false;">plasma</a>do lo que desde entonces se conoce como &#8220;efecto fotoeléctrico&#8221;, demostrando que las partículas unas veces se comportan como tales y otras como una onda. Este trabajo le valió el premio Nobel de Física de 1923, aunque la mayoría de la gente cree que se lo dieron por su teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a>.  En verdad, si se considera la importancia de sus trabajos, la Relatividad Especial se merecía un premio Nobel y la Relatividad General de 1915, se merecía otro.</p>
<p style="text-align: justify;">De todos sus trabajos, el más completo e importante, es el de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, de cuya importancia para la física y para la cosmología, aún hoy, cerca de un siglo después, se están recogiendo resultados. Así de profunda, importante y compleja (dentro de su sencillez y belleza) son las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> que un siglo después continua enviando mensajes nuevos de cuestiones de vital importancia. La <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> también tiene su origen en la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general que curva el espacio y distorsiona el tiempo en presencia de grandes masas, haciendo posible la existencia de <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a> y <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false; return false;">agujeros de gusano</a> que según algunos, serán la posible puerta para viajar a otros universos y a otro tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Es necesario que los científicos piensen en estas cosas para solucionar los problemas del futuro y cuándo llegue el momento, salir de las encrucijadas a las que, irremediablemente, estamos destinados.</p>
<p style="text-align: justify;">La gente corriente no piensa en estas cuestiones; su preocupación es más cercana y cotidiana, la hipoteca del piso o los estudios de los niños y, en la mayoría de los casos, lo importante es el fútbol. Es una lástima, pero así son las cosas. No se paran ni a pensar cómo se forma una estrella, de qué está hecha y por qué brilla. Nuestro Sol, por ejemplo, es una estrella mediana, amarilla, del Grupo G-2, ordinaria, que básicamente consume hidrógeno y como en el <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a> original, lo fusiona en helio. Sin embargo, puesto que los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> en el hidrógeno pesan más que en el helio, existe un exceso de masa que se transforma en energía mediante la fórmula de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> E = mc<sup>2</sup>. Esta energía es la que mantiene unidos los núcleos. Esta es también la energía liberada cuando el hidrógeno se fusiona para crear helio. Esta, al fin, es la razón de que brille el Sol.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya hemos comentado antes que los elementos complejos se forman en las estrellas que, desde el hidrógeno, helio, litio, berilio, carbono, neón, etc, hasta el uranio, sin las estrellas no existirían&#8230; y nosotros tampoco, ya que nuestra forma de vida está basada en el carbono, un material que tiene su origen en las estrellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuestiones tan básicas como estas son ignoradas por la inmensa mayoría del común de los mortales que, en la mayor parte de los casos tiene una información errónea y deformada de las cosas que se han transmitido de unos a otros de oída, sin base científica alguna y, generalmente, confundiendo los términos y los conceptos.</p>
<p style="text-align: justify;">En EEUU, por ejemplo, se realizó una encuesta entre la gente de la calle y una enorme mayoría desconocía que el universo está en expansión, que la Tierra se mueve a 30 km/s, y cuáles son los <a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleones</a> (partículas) que forman los núcleos de los átomos. Muy pocos contestaron el nombre del grupo de galaxias al que pertenece la nuestra, la Vía Láctea, y tampoco supieron contestar a qué distancia se encontraba nuestra vecina, la galaxia Andrómeda, o simplemente a qué distancia estamos nosotros del centro de nuestra galaxia, qué diámetro mide ésta o cuántas estrellas contiene.</p>
<p style="text-align: justify;">En ese examen del conocimiento básico sobre el lugar donde nos encontramos o cómo funciona el Sol, los examinados se llevaron a sus casas (como diría Aznar) un cero patatero. Lástima, pero así son las cosas, y lo grave es que el resultado de la encuesta habría sido el mismo en cualquier parte.  A la inmensa mayoría de las veces en que alguien expone conocimientos científicos, ocurre lo mismo, no va nadie del pueblo llano, ni por curiosidad y, de ser así (he sido testigo), a los diez minutos están bostezando. A esta mayoría, la inteligencia les persigue, pero ellos son mucho mas rápidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Así las cosas, estamos supeditados a unos pocos enamorados de la ciencia que, muchas veces, en las más ínfimas condiciones, (se les escatima el presupuesto) trabajan e investigan por la propia inercia de su curiosidad y deseo de saber para entregar al mundo (que no lo agradece) el logro de sus desvelos.</p>
<p style="text-align: justify;">Como dijo Kart Raimund Popper, filósofo británico de origen austriaco (Viena, 1902 &#8211; Croydon, 1994) que realizó sumas importantes trabajos en el ámbito de la metodología de la ciencia: &#8220;<em>cuanto más profundizo en el saber de las cosas, más consciente soy de lo poco que sé. Mis conocimientos son finitos pero, mi ignorancia, es infinita</em>&#8220;.</p>
<p style="text-align: justify;">Está claro que la mayoría de las veces, no hacemos la pregunta adecuada porque nos falta conocimiento para realizarla. Así, cuando se hacen nuevos descubrimientos nos dan la posibilidad de hacer nuevas preguntas, ya que en la ciencia, generalmente, cuando se abre una puerta nos lleva a una gran sala en la que encontramos otras puertas cerradas y tenemos la obligación de buscar las llaves que nos permitan abrirlas para continuar. Esas puertas cerradas esconden las cosas que no sabemos y las llaves son retazos de conocimiento que nos permiten entrar en esos nuevos compartimentos del saber.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde tiempos inmemoriales, la Humanidad para avanzar se sirvió de las llaves encontradas por Tales de Mileto, Empédocles, Demócrito, Platón, Pitágoras, Aristóteles&#8230; Galileo, <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>&#8230; Stoney, Max Planck, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, Heisemberg, Dirac, Feynman,&#8230; Witten&#8230; y vendrán otros que, con su ingenio y sabiduría, impedirán que todos los demás regresen a las cavernas.  Así que ¡a disfrutar de la TV, el fax, los ordenadores, internet, los satélites, los teléfonos móviles tan necesarios, etc! No sabemos cómo funciona todo eso pero ¿qué más da?</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre habrá gente que se preocupe por los demás y harán el trabajo necesario para sacarles las castañas del fuego. Esa gente a la que me refiero, son los &#8220;chiflados&#8221; científicos, siempre en las nubes todos ellos, y no como los políticos &#8220;tan pendiente siempre de solucionar nuestros problemas&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero dejemos el tema de la política para evitar que esto termine como  el rosario de la aurora. Contemplando lo que ocurre, la desfachatez de los gobernantes que retuercen la ley para hacernos creer que esta dice todo lo contrario que pretendía el legislador al promulgarla, para así conseguir sus fines particulares y de partido a costa de dar una patada al trasero del bien general. Contemplando esto, digo, me entrar ganas, asqueado, de realizar un viaje en el tiempo y desaparecer de este mezquino, injusto e hipócrita momento.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora que menciono el viaje en el tiempo recuerdo &#8220;<em>La máquina del tiempo</em>&#8221; de H. G. Wells, en la que el científico se sienta en un sillón situado en su sala de estar, gira unos pocos botones, ve luces parpadeantes y es testigo del vasto panorama de la Historia; coloca la aguja para el pasado o para el futuro, señala el año que desea visitar y las guerras y civilizaciones pasan vertiginosamente ante sus ojos y la máquina se detiene en el año, mes y día que él señaló en una especie de dial.</p>
<p style="text-align: justify;">Tan rudimentario artilugio contrasta con el que propone Kip S. Thorne. Éste consiste en dos cabinas, cada una de las cuales contiene dos placas de metal paralelas. Los intensos campos eléctricos creados entre cada par de placas (mayores que cualquier cosa posible con la tecnología actual) rizan el tejido del espacio-tiempo, creando un agujero en el espacio que une las dos cabinas. Una cabina se coloca entonces en una nave espacial y es acelerada hasta velocidades cercanas a la de la luz, mientras que la otra cabina permanece en la Tierra. Puesto que un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> puede conectar dos regiones del espacio con tiempos diferentes, un reloj en la primera cabina marcha más despacio que un reloj en la segunda cabina. Debido a que el tiempo transcurrirá diferente en los dos extremos del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, cualquiera que entrase en un extremo del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> sería instantáneamente lanzado el pasado o al futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra máquina del tiempo podría tener el siguiente aspecto. Si puede encontrarse materia exótica y dársele la forma de metal, entonces la forma ideal sería probablemente un cilindro. Un ser humano está situado en el centro del cilindro. La materia exótica distorsiona entonces el espacio y el tiempo a su alrededor, creando un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> que se conecta a una parte lejana del universo en un tiempo diferente. En el centro del vértice está el ser humano, que no experimenta más que 1 g de tensión gravitatoria cuando es absorbido en el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> y se encuentra así mismo en el otro extremo del universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Aparentemente, el razonamiento matemático de Thorne es totalmente impecable. Las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> muestran en realidad que las soluciones de <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false; return false;">agujeros de gusano</a> permiten que el tiempo transcurra a diferentes velocidades en cada extremo del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, de modo que el viaje en el tiempo es posible en principio. El problema reside en crear el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> en primer lugar, y como Thorne y sus colaboradores señalan rápidamente, lo difícil está en cómo dominar la energía suficiente para crear y mantener un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, como se ha dicho, con materia exótica que, de momento, no parece fácil de conseguir.</p>
<p style="text-align: justify;">Normalmente, una de las ideas básicas de la física elemental es que todos los objetos tienen energía positiva. Las moléculas vibrantes, los automóviles en movimiento, los pájaros que vuelan y los misiles propulsados tienen todos energías positivas. (Por definición, el espacio vacío tiene energía nula.) Sin embargo, si podemos producir objetos con &#8220;energías negativas&#8221; (es decir, algo que tiene un contenido de energía menor que el del vacío), entonces podríamos ser capaces de generar configuraciones exóticas de espacio y tiempo en las que el tiempo se curve en un círculo.</p>
<p style="text-align: justify;">Este concepto más bien simple se conoce con un título que suena complicado: la condición de energía media débil (AWEC). Como Thorne tiene cuidado de señalar, la AWEC debe ser violada; la energía debe hacerse temporalmente negativa para que el viaje en el tiempo tenga éxito. Sin embargo, la energía negativa ha sido históricamente anatema para los relativistas, que advierten que la energía negativa haría posible la antigravedad y un montón de otros fenómenos que nunca se han visto experimentalmente, y que desde luego, nos vendrían como anillo al dedo para solucionar serios problemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Kip S. Thorne señala al momento que existe una forma de obtener energía negativa, y esto es a través de la teoría cuántica. En 1.948, el físico holandés Herrik Casimir demostró que la teoría cuántica puede crear energía negativa: tomemos simplemente dos placas de metal paralelas y descargadas. Ordinariamente, el sentido común nos dice que estas dos palcas, puesto que son eléctricamente neutras, no ejercen ninguna fuerza entre sí. Pero Casimir demostró que, debido al <a href="#" onclick="referencia('indeterminacion principio de',event); return false;">principio de incertidumbre</a>  de Heisemberg, en el vacío que separa estas dos placas hay realmente una agitada actividad, con billones de partículas y antipartículas apareciendo y desapareciendo constantemente a partir de la nada en ese espacio &#8220;vacío&#8221;, partículas virtuales que mediante el efecto túnel vienen y van fugaces, tan fugaces que son en su mayoría inobservables, y no violan ninguna de las leyes de la física.  Estas &#8220;partículas virtuales&#8221; crean una fuerza neta atractiva entre las dos placas de Casimir que predijo que era medible.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Casimir publicó su artículo, se encontró con un fuerte escepticismo. Después de todo, ¿cómo pueden atraerse dos objetos eléctricamente neutros, violando así las leyes normales de la electricidad clásica? Esto era inaudito. Sin embargo, 10 años después, en 1.958, el físico M. J. Sparnaay observó este efecto en el laboratorio, exactamente como predijo Casimir.  Desde entonces, ha sido bautizado como el &#8220;efecto Casimir&#8221;.</p>
<p style="text-align: justify;">Por el momento, aun no hay veredicto sobre la máquina del tiempo de Thorne. Todos están de acuerdo en que el factor decisivo es tener una teoría de la gravedad completamente cuantizada para zanjar la cuestión de una vez por todas. Por ejemplo, Stephen Hawking ha señalado que la radiación emitida en la entrada del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> sería muy grande y contribuiría a su vez al contenido de materia y energía de las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>. Esta realimentación en las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> distorsionaría la entrada del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, quizá incluso cerrándolo para siempre. Thorne, sin embargo, discrepa en que la radiación sea suficiente para cerrar la entrada.</p>
<p style="text-align: justify;">Los dos físicos, Hawking y Thorne, muy amigos, tienen una apuesta sobre el tema. ¿Quién la ganará? Puede suceder que la respuesta llegue cuando ninguno de los dos exista.</p>
<p style="text-align: justify;">Thorne, a petición de su amigo Carl Sagan, le asesoró en la novela &#8220;<em>Contact</em>&#8221; que en el cine interpretó Jodie Foster, y en la que una experta astrónoma buscaba contactar con inteligencia extraterrestre y lo consigue, recibiendo los planos para la construcción de una maquina del tiempo mediante el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> de Thorne.</p>
<p style="text-align: justify;">La película está conseguida y el objetivo perseguido también; un mensaje de lo que, en un futuro (aún lejano) podría ser posible.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, para ello, antes habrá que conseguir unificar la Relatividad General de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> (la gravitación universal), con la Mecánica Cuántica de Planck (el microcosmos, el átomo), lo que de nuevo nos lleva al punto de partida: El futuro que, podría estar en la Teoría M.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¿Ideas luminosas o estudio e intenso trabajo?</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2010/03/04/%c2%bfideas-luminosas-o-estudio-e-intenso-trabajo/</link>
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		<pubDate>Thu, 04 Mar 2010 08:10:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[La Relatividad Especial de Einstein
Con el cambio del siglo, cuando Einstein empezaba a trabajar en la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, la satisfactoria versión de Lorentz de la teoría de Maxwell había ganado amplia aceptación. También es bien conocido el experimento de Michelson-Morley (experimento óptico sensible) queriendo detectar  el movimiento de la Tierra a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">La Relatividad Especial de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a></p>
<p style="text-align: justify;">Con el cambio del siglo, cuando <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> empezaba a trabajar en la electrodinámica de los cuerpos en movimiento, la satisfactoria versión de Lorentz de la teoría de Maxwell había ganado amplia aceptación. También es bien conocido el experimento de Michelson-Morley (experimento óptico sensible) queriendo detectar  el movimiento de la Tierra a través del éter que falló y Lorentz trató de explicar dicho fallo a través de su teoría.</p>
<p style="text-align: justify;">El trabajo de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> se basaba en una nueva perspectiva sobre el problema. En lugar de considerar el fracaso de los experimentos electromagnéticos y ópticos para detectar el movimiento de la Tierra a través del éter como algo a deducir de las ecuaciones electrodinámicas, el tomó este trabajo como una prueba empírica de la validez del principio de <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> en electrodinámica y óptica. De hecho, él afirmaba la validez universal del principio, haciendo de éste un criterio para la aceptabilidad de cualquier ley física. A este respecto dio al principio de <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> un papel similar al principio de termodinámica, un ejemplo que le sirvió de guía, según afirmó más tarde. Más que ser deducciones de otras teorías, tales principios se toman como postulados para cadenas de razonamiento deductivo que dan como resultado la formulación de criterios generales que deben satisfacer todas las teorías físicas.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> se enfrentó entonces al problema de hacer la electrodinámica de Maxwell-Lorentz compatibles con el principio de <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a>. Lo hizo por medio de un principio extraído de la misma electrodinámica, el principio de la constancia de la velocidad de la luz. El que la velocidad de la luz es independiente de la de su fuente, y tiene un valor constante en el sistema del éter en reposo, puede deducirse de la teoría de Maxwell-Lorentz. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> desechó el éter de dicha teoría y tomó la constancia de la velocidad de la luz como un segundo postulado, apoyado por toda la evidencia empírica a favor de la teoría de Maxwell-Lorentz.</p>
<p><span id="more-3644"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se combina con el principio de <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a>, esto lleva a una conclusión aparentemente paradójica: la velocidad de la luz debe ser la misma en todos los sistemas de referencia inerciales. Este resultado entra en conflicto con la ley newtoniana de adición de velocidades, obligando a una revisión de los fundamentos cinemáticos subyacentes a toda la física. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> mostró que la simultaneidad de sucesos distantes sólo está definida físicamente con relación a un sistema de referencia inercial concreto, lo que conduce a transformaciones cinemáticas entre las coordenadas espaciales y temporales de dos sistemas inerciales que concuerdan formalmente con las transformaciones de Lorentz que había introducido en 1904.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> demostró que las ecuaciones de Maxwell-Lorentz  para el espacio vacío permanecen invariante (en forma) bajo las nuevas transformaciones cinemáticas cuando se definen adecuadamente las leyes de transformación para los campos eléctrico y magnético. Dedujo leyes de transformación apropiadas para densidades de carga y velocidades a partir del requisito de que las ecuaciones de Maxwell permanecen invariantes cuando se añaden corrientes de convección. Finalmente, suponiendo que las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a> son válidas para una partícula cargada en reposo, fue capaz de utilizar una transformación cinemática para deducir las ecuaciones de movimiento de una partícula cargada (“electrón”) con velocidad arbitraria.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchos fueron los artículos que se escribieron por aquellos tiempos sobre todo este entramado de la física y, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, como no sería de extrañar, estaba al día de todos ellos pero, su enfoque del problema, que conduce a la combinación peculiar de estas ideas en su artículo sobre la Relatividad, es único –especialmente el reconocimiento de que se necesita una nueva cinemática de aplicabilidad universal como base para un enfoque consistente de la electrodinámica de cuerpos en movimiento.</p>
<p style="text-align: justify;">El trabajo de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> sobre la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> nació de su ya antiguo interés en la electrodinámica y la óptica de cuerpos en movimiento. En su primer ensayo científico, escrito en 1895, discutía la propagación de la luz a través del éter. Poco después se supo de aquella idea (más tarde famosa): “Si uno persiguiera una onda luminosa con la velocidad de la luz, se encontraría con un campo ondulatorio independientemente del tiempo. Sin embargo, ¡no parece que exista nada semejante! Éste fue el primer experimento mental infantil relacionado con la teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial”.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya sobre 1989, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> estudió a fondo a la teoría electromagnética de Maxwell, aparentemente con la ayuda del libro de texto de Drude. En 1899, después de estudiar los artículos de Hertz sobre el tema, estaba trabajando sobre la electrodinámica de cuerpos en movimiento. En 1901, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> le explicó sus ideas sobre el tema al profesor Alfred Kleiner de la Universidad de Zurich, quien le animó a publicarlas pero, no hay evidencia alguna de que lo hiciera.</p>
<p style="text-align: justify;">Los comentarios de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> muestran que en 1899 su punto de vista sobre la electrodinámica eran similares a los de Lorentz; pero, aparte de esta similitud, no hay evidencia de que <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> hubiera leído todavía nada escrito por Lorentz. Hay evidencia contemporánea directa, o evidencia indirecta fuerte, que indica que hacia 1902 <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> había leído o estaba leyendo trabajos sobre electrodinámica y óptica de Drude, Helmholtz, Hertz, Lorentz, Voigt y Föppl.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante estos años aparecieron en los Annalen varios artículos importantes sobre electrodinámica y óptica de cuerpos en movimiento. En sus artículos sobre Relatividad, él citaba varios trabajos publicados antes de 1905, y es posible que leyera uno o más de estos antes de 1905. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> también leía extensamente sobre los fundamentos de la ciencia. Más tarde atribuyó gran importancia para su desarrollo de la teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> a su lectura de Hume, Mach y Poincaré.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacer aquí un trabajo pormenorizado de todos los acontecimientos que llevaron a <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> a su <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial, requeriría un libro en sí mismo. En la maraña de sucesos y personajes que nutren la historia de la ciencia se han conocido momento muy singulares de los que han surgido cambios revolucionarios. 1905 fue uno de esos hitos. En aquel año maravilloso, Albert <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> (un desconocido empleado de 3ª en la Oficina de Patentes de Berna en Suiza), publicó cinco artículos, hoy imprescindibles para conocer el desarrollo de la Física, y, en más de un sentido, de la Humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Dos de aquellos artículos fueron especialmente importantes: “Sobre el punto de vista heurístico concerniente a la producción y transformación de la luz” –en el que <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> extendió a la radiación electromagnética la discontinuidad cuántica, que Max Planck había introducido en la física cinco años antes- en que creo la teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial, que revolucionaba nociones filosóficamente tan fundamentales como las de espacios y tiempo, socavando la física anterior. También su trabajo contiene una sencilla expresión matemática, E = mc<sup>2</sup>, sobre cuya verdad darían fe las explosiones nucleares que pusieron fin a la Segunda Guerra Mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto se hace largo y, remateré con el comentario siguiente sobre el mismo tema.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Cosas curiosas (si quieres pensar&#8230;pasa)</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2010/02/28/cosas-curiosas-si-quieres-pensar-pasa/</link>
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		<pubDate>Sun, 28 Feb 2010 08:49:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Si hablamos de Física podemos pensar en la constante de Planck en sus dos versiones, h y ħ; en la igualdad masa-energía de Einstein; la Constante gravitacional de Newton, la constante de estructura fina (α = 2Π e² /137); y, el radio del electrón, por ejemplo.
¿Habeis pensado en lo que llevan encerrado sus mensajes?
Es verdaderamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Si hablamos de Física podemos pensar en la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> en sus dos versiones, h y ħ; en la igualdad masa-energía de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>; la Constante gravitacional de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, la constante de estructura fina (α = 2Π e² /137); y, el radio del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, por ejemplo.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Habeis pensado en lo que llevan encerrado sus mensajes?</p>
<p style="text-align: justify;">Es verdaderamente meritorio el enorme avance que en tan poco tiempo ha dado la Humanidad, en el campo de la Física y otras ramas del saber.</p>
<p style="text-align: justify;">En poco más o menos, un siglo y medio, se ha pasado de la oscuridad a una claridad, no cegadora aún, pero sí, aceptable. Son muchos los secretos de la Naturaleza física que han sido desvelados y, el ritmo, parece que crece de manera exponencial, cada 10/20 años se dobla el conocimiento y se cumple la ley de Moore.</p>
<p style="text-align: justify;">Eso que llamamos ¡El Tiempo!, tal como lo concebimos es un preciado bien, está a nuestro favor. Sólo tenemos que ir pasando el testigo para alcanzar las metas propuestas.</p>
<p style="text-align: justify;">Pongamos nuestras esperanzas en que no seamos tan irresponsables como para estropearlo todo. Dentro de unos días, aterriza en Marte una nave que investigará si hay vida en el planeta vecino.</p>
<p style="text-align: justify;">Si estoy escribiendo, concentrado, en mis cosas de la Física, de la Astronomía, la Gravedad o el electromagnetismo, pongamos por ejemplo, me aislo y ni oigo los ruídos que a mi alrededor se puedan producir por el desenvolvimiento de la vida cotidiana.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay cuestiones sencillas de entender para los iniciados y, a veces, muy complejas para la gente corriente. Por tal motivo, si escribo sobre estos interesantes temas, mi primera preocupación es la de buscar la sencillez en lo que explico. No siempre lo consigo.</p>
<p><span id="more-3628"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, quiero explicar el magnetismo y digo:</p>
<p style="text-align: justify;">Grupo de fenómenos asociados con los campos magnéticos. Siempre que una corriente eléctrica fluye, se produce un campo magnético; como el movimiento orbital de un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, y el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> atómicos son equivalentes a pequeños circuitos de corriente, los átomos individuales crean campos magnéticos a su alrededor cuando los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> orbitales tienen un momento magnético neto como resultado de su momento angular. El momento angular de un átomo es el vector suma de los momentos magnéticos de los movimientos orbitales y de los espines de todos los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> en el átomo.</p>
<p style="text-align: justify;">Las propiedades magnéticas macroscópicas de una sustancia tienen su origen en los momentos magnéticos de sus átomos o moléculas constituyentes. Diferentes materiales poseen distintas características en un campo magnético aplicado; hay cuatro tipos de comportamiento magnético:</p>
<p style="text-align: justify;">a) En Diamagnetismo, la magnetización está en la dirección opuesta a la del campo aplicado, es decir, la susceptibilidad es negativa. Aunque todas las sustancias son diamagnéticas, es una forma débil de magnetismo que puede ser enmascarada por otras formas más fuertes. Tiene su origen, en los cambios inducidos por los campos aplicados en las órbitas de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> de una sustancia, siendo la dirección del cambio opuesto a la del flujo aplicado (de acuerdo con la ley de Lenz).</p>
<p style="text-align: justify;">Existe, por tanto, una débil susceptibilidad negativa (del orden de -10<sup>-8 m3</sup> mol<sup>-1</sup>) y una permeabilidad relativa ligeramente menor que uno.</p>
<p style="text-align: justify;">b) En Paramagnetismo, los átomos o moléculas de la sustancia tienen momentos magnéticos orbitales o <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> que son capaces de estar alineados en la dirección del campo aplicado. Estos, por tanto, tienen una susceptibilidad positiva (aunque pequeña) y una permeabilidad relativa ligeramente mayor que uno. El paramagnetismo aparece en todos los átomos y moléculas con <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> desapareados; es decir; átomos libres, radicales libres y compuestos de metales de transición que contienen iones con capas de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> no llenas.</p>
<p style="text-align: justify;">También ocurre en metales como resultado de momentos magnéticos asociados a los espines de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> de conducción.</p>
<p style="text-align: justify;">c) En Sustancias ferromagnéticas, dentro de un cierto rango de temperaturas, hay momentos magnéticos atómicos netos, que se alinean de forma que la magnetización persiste después de eliminar el campo aplicado.</p>
<p style="text-align: justify;">Por debajo de una cierta temperatura, llamada el punto de Curie ( o temperatura de Curie), un campo magnético en aumento aplicado a una sustancia ferromagnética causará una magnetización creciente hasta un valor máximo, llamado la magnetización de saturación. Esto es debido a que una sustancia ferromagnética está constituida por pequeñas regiones magnetizadas (1-0,1 mm de ancho) llamadas dominios.</p>
<p style="text-align: justify;">El momento magnético total de la muestra de sustancia es el vector suma de los momentos magnéticos de los dominios constituyentes. Dentro de cada dominio los momentos atómicos individuales se alinean espontáneamente por fuerzas de intercambio, que dependen de si los espines de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> atómicos son paralelos o antiparalelos.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, en un trozo no magnetizado de material ferromagnético los momentos de los dominios no están alineados; cuando un campo externo es aplicado, esos dominios que están alineados con el campo aumentan de tamaño a expensas de otros.</p>
<p style="text-align: justify;">En un campo muy intenso todos los dominios se alinean en la dirección del campo y producen la alta magnetización observada. El hierro, el níquel, el cobalto y sus aleaciones son ferromagnéticos. Por encima del punto de Curie, los materiales ferromagnéticos se vuelven paramagnéticos.</p>
<p style="text-align: justify;">d) Algunos metales, aleaciones y sales de elementos de transición muestran otro tipo de magnetismo llamado antiferromagnetismo. Esto ocurre por debajo de cierta temperatura, llamada la temperatura de Néel, a la cual se forma espontáneamente una red ordenada de momentos magnéticos atómicos en la que momentos alternos tienen direcciones opuestas. No hay, por tanto, momento magnético resultante en ausencia de un campo aplicado.</p>
<p style="text-align: justify;">En el fluoruro de manganeso, por ejemplo, esta disposición antiparalela ocurre por debajo de una temperatura de Néel de 72 K. Por debajo de esta temperatura, el ordenamiento espontáneo se opone a la tendencia normal de los momentos magnéticos de alinearse con el campo aplicado. Por encima de la temperatura de Néel la sustancia es paramagnética.</p>
<p style="text-align: justify;">Una forma especial de antiferromagnetismo es el ferrimagnetismo, un tipo de magnetismo mostrado por las ferritas. En estos materiales, o bien los momentos magnéticos de los iones adyacentes son antiparalelos y de intensidad desigual, o bien el número de momentos magnéticos en una dirección es mayor que el número de los que hay en la dirección opuesta.</p>
<p style="text-align: justify;">Mediante una adecuada elección de los iones de tierra raras en las redes de ferrita es posible diseñar sustancias ferrimagnéticas con magnetizaciones específicas para su uso en componentes electrónicos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos queremos referir al geomagnetismo, estaremos hablando de la ciencia que estudia el campo magnético terrestre.</p>
<p style="text-align: justify;">Si una barra de imán es suspendida en cualquier punto de la superficie terrestre, de forma que se pueda mover libremente en todos los planos, el polo Norte del imán apuntará en una dirección aproximadamente al Norte. El ángulo (D) entre la dirección horizontal a la que apunta y el meridiano geográfico en ese punto se llama la declinación magnética. Se toma positiva al Este del Norte geográfico y negativa al Oeste. La aguja no estará horizontal salvo en el ecuador magnético. En todos los demás lugares formará un ángulo (l) con la horizontal, llamado la inclinación magnética. En los polos magnéticos l = 90º (+90º en el polo Norte, -90º en el polo Sur), y la aguja será vertical.</p>
<p style="text-align: justify;">El estudio del paleomagnetismo ha extendido el estudio de la variación magnética secular al pasado geológico, y es claro que la dirección del campo geomagnético de la Tierra se ha invertido varias veces. La fuente del campo y las causas de las variaciones son desconocidos, aunque existe la certeza de que la fuente parece estar asociada a la acción de dinámo del núcleo líquido del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">En todos los polos magnéticos /= 90° (+90° en el polo Norte, -90° en el polo Sur), y la aguja será vertical.</p>
<p style="text-align: justify;">Las posiciones de los polos, que varían con el tiempo, eran en los años setenta aproximadamente 76, 1 ° N, 100° W (N) y 65, 8° S, 139° E (S). El vector intensidad F del campo geomagnético se determina por I, D y F, donde F es la intensidad magnética local del campo medida en gauss o tesla, o lo que es igual a: 1 gauss: 10<sup>-4</sup> teslas). F, I y D, junto con las componentes vertical y horizontal de F y sus componentes Norte y Este, son llamados los elementos magnéticos.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta explicación del geomagnetismo, podría ser más larga y completa, con muchos más datos técnicos y matemáticos. Sin embargo, ¿ a quien le gustaría ?</p>
<p style="text-align: justify;">A eso me refería antes cuando decía: “… mi primera preocupación es la de buscar la sencillez en lo que explico. No siempre lo consigo.”</p>
<p style="text-align: justify;">Si a continuación pongo un ejemplo práctico y explico el magnetismo de manera muy técnica y seguramente, resultaría aburrido al personal.</p>
<p style="text-align: justify;">El lector de ciencia no iniciado, no quiere estas complejidades que, por muy perfectas que puedan resultar técnicamente hablando, siempre les resultaran aburridas, tediosas y lo que es peor, incomprensible. Ya decía algún físico famoso que, cuando escribía un libro por cada ecuación que incluía, se dejaban de vender varios ejemplares y, tenía razón.</p>
<p style="text-align: justify;">Los buenos escritores-divulgadores de la ciencia, deben contar los fenómenos naturales revistiéndolos de un atractivo y misterioso mundo mágico ante los ojos del lector que, consiga, no sólo despertar su imaginación, sino que el objetivo principal es desvelar dentro de su mente la comprensión produciéndoles asombro y sorpresa ante tales maravillas.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>La Mecánica cuántica, asombrosa teoría</title>
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		<pubDate>Sun, 07 Feb 2010 10:10:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Después de que Max Planck nos hablara de su cuanto de acción, h, en relación con la radiación de cuerpo negro, Einstein, en 1905, formuló esta teoría de una forma más tajante; él sugirió que los objetos calientes no son los únicos que emiten radiación en paquetes de energía, sino que toda la radiación consiste [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Después de que Max Planck nos hablara de su cuanto de acción, h, en relación con la radiación de cuerpo negro, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, en 1905, formuló esta teoría de una forma más tajante; él sugirió que los objetos calientes no son los únicos que emiten radiación en paquetes de energía, sino que toda la radiación consiste en múltiplos de paquetes de energía de Planck. El príncipe francés Louis-Victor de Broglie, dándole otra vuelta a la teoría, propuso que no sólo cualquier cosa que oscila tiene una energía, sino que cualquier cosa con energía se debe comportar como una “onda” que se extiende en una cierta región del espacio, y que la frecuencia, v, de la oscilación verifica la ecuación de Planck E = h x v, donde E es la energía del paquete, v la frecuencia y h una nueva constante fundamental de la naturaleza, la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Por lo tanto, los cuantos asociados con los rayos de luz deberían verse como una clase de partículas elementales: el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>. Todas las demás clases de partículas llevan asociadas diferentes ondas oscilatorias de campos de fuerza.</p>
<p style="text-align: justify;">El curioso comportamiento de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> en el interior del átomo, descubierto y explicado por el famoso físico danés Niels Bhor, se pudo atribuir a las ondas de De Broglie. Poco después, en 1926, Erwin Schrödinger descubrió como escribir la teoría ondulatoria de De Broglie con ecuaciones matemáticas exactas. La precisión con la cual se podían realizar cálculos era asombrosa, y pronto quedó claro que el comportamiento de todos los objetos pequeños quedaba exactamente determinado por las recientemente descubiertas “ecuaciones de onda cuánticas”.</p>
<p style="text-align: justify;">No hay duda de que la Mecánica cuántica funciona maravillosamente bien. Sin embargo, surge una pregunta muy formal: ¿Qué significan realmente esas ecuaciones?, ¿qué es lo que están describiendo? Cuando Isaac <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, allá en 1687, formuló como debían moverse los planetas alrededor del Sol, estaba claro para todo el mundo lo que significaban sus ecuaciones: que los planetas están siempre en una posición bien definida del espacio y que sus posiciones y sus velocidades en un momento concreto determinan inequívocamente cómo evolucionaran las posiciones y las velocidades con el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero para los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> todo es muy diferente. Su comportamiento parece estar envuelto en misterio. Es como si pudieran “existir” en diferentes lugares simultáneamente, como si fuera una nube o una onda, y esto no es un efecto pequeño. Si se realizan experimentos con suficiente precisión, se puede determinar que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> parece capaz de moverse simultáneamente a lo largo de trayectorias muy separadas unas de otras. ¿Qué significa todo esto?</p>
<p><span id="more-3510"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Niels Bhor consiguió responder a esta pregunta de forma tal que con su explicación se pudo seguir trabajando y muchos físicos siguen considerando su respuesta satisfactoria. Se conoce como la “interpretación de Copenhague” de la mecánica cuántica. En ves de decir que un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> se encuentra en un punto x o en un punto y, los físicos hablan  acerca del estado de un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>. Ahora no sólo tienen el estado “x” o el estado “y”, sino estados “parcialmente x y también parcialmente y”.</p>
<p style="text-align: justify;">Un único <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> puede encontrarse, por lo tanto, en varios lugares simultáneamente. Precisamente lo que nos dice la Mecánica Cuántica es cómo cambia el estado del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> según transcurre el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Las leyes de la mecánica cuántica se han formulado con mucha precisión. Sabemos exactamente como calcular cualquier cosa que queramos saber. Pero si queremos “interpretar” el resultado, nos encontramos con una curiosa incertidumbre fundamental: que varias propiedades de las partículas pequeñas no pueden estar bien definidas simultáneamente. Por ejemplo, podemos determinar la velocidad de una partícula con mucha precisión, pero entonces no sabremos exactamente dónde se encuentra; o, a la inversa, podemos determinar su posición con precisión, pero entonces su velocidad queda mal definida. Si una partícula tiene “spín” (rotación alrededor de su eje) no puede ser definida con gran precisión.</p>
<p style="text-align: justify;">No es fácil explicar con sencillez de dónde viene esta incertidumbre, pero hay ejemplos en la vida ordinaria que tienen algo parecido. La altura de un tono y la duración en el tiempo durante el cual oímos el tono tienen una incertidumbre mutua similar. Si uno desea afinar un instrumento musical, debe escuchar una nota durante un cierto intervalo de tiempo y compararla, por ejemplo, con un diapasón que debe vibrar también durante algún tiempo. Notas muy breves no tienen bien definido el tono; así, por ejemplo, si uno toca unas notas en brevísimos staccatos, no se puede oír muy bien si el instrumento está bien afinado. Esto es especialmente cierto para las notas bajas. Advierto que me estoy refiriendo a una propiedad fundamental del sonido que no tiene nada que ver con la musicalidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Para que las reglas de la Mecánica cuántica funcionen, es necesario que todos los fenómenos naturales en el mundo de las cosas pequeñas estén regidos por las mismas reglas. Esto incluye a los virus, bacterias e incluso a las personas. Sin embargo, cuanto más grande y más pesado es un objeto más difícil es observar las desviaciones de las leyes del moviendo “clásicas” debidas a la mecánica cuántica. Me gustaría referirme a esta exigencia tan importante y tan peculiar de la teoría con la palabra “holismo”. Esto no es exactamente lo mismo que entienden algunos filósofos por “holismo”, y que se podría definir como “el todo es más que la suma de sus partes”. Bien, si la física nos ha enseñado algo, es justo lo contrario: un objeto compuesto de un gran número de partículas puede ser entendido exactamente si se conocen las propiedades de sus partes (las partículas): basta que uno sepa sumar correctamente (¡y esto no es nada fácil en mecánica cuántica!).</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que yo entiendo por holismo es que, efectivamente, el todo es la suma de las partes, pero sólo se puede hacer la suma si todas las partes obedecen a las mismas leyes. Por ejemplo, la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a>, h = 6,626075…x 10 exp.-34 julios segundo, debe ser exactamente la misma para cualquier objeto en cualquier sitio o lugar del Universo, es decir, debe ser una constante universal.</p>
<p style="text-align: justify;">Las reglas de la Mecánica cuántica funcionan tan bien que refutarlas resulta realmente difícil. Los trucos ingeniosos descubiertos por Werner Heisemberg, Paul Dirac y muchos otros mejoraron y completaron las reglas generales. Pero <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y otros pioneros tales como Erwin Schrödinger, siempre presentaron serias objeciones a esta interpretación. Quizá funcione bien, pero ¿dónde está exactamente el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, en el punto x o en el punto y? En pocas palabras, ¿dónde está la realidad? ¿Cuál es la realidad que existe detrás de nuestras fórmulas? Si tenemos que creer a Bhor, no tiene sentido buscar tal realidad, ya que, parece que el Universo nos impone una especie de censura para que nunca la podamos conocer al completo. Las reglas de la Mecánica cuántica, por sí mismas, y las observaciones realizadas con detectores son las únicas realidades de las que podemos hablar.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta hoy, muchos investigadores coinciden con la actitud pragmática de Bohr. Los libros de historia dicen que Bohr demostró que <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> estaba equivocado. Pero otros científicos (como yo mismo), sospechan que a largo plazo el punto de vista de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> volverá: que falta algo en la interpretación de Copenhague. Las objeciones originales de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> podrían superarse pero, aún surgen problemas cuando los científicos tratan de formular la mecánica cuántica para todo el Universo (donde las medidas no se pueden repetir) cuando se trata de reconciliar las leyes de la mecánica cuántica con las de la gravitación.</p>
<p style="text-align: justify;">La Mecánica cuántica junto a la Relatividad (Planck y <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>) son dos logros del ingenio humano que se podrían clasificar en lo más alto de la tabla de las maravillas científicas alcanzadas por el hombre.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Inicio de la Teoria de Cuerdas</title>
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		<pubDate>Thu, 28 Jan 2010 10:15:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Geometría -&#62; teoría de campos -&#62; teoría clásica -&#62; teoría cuántica
La Relatividad General tuvo una evolución normal y lógica, postula el principio de equivalencia y luego formuló este principio físico en matemáticas de una teoría de campos de Faraday y el Tensor Métrico de Riemann. Después llegaron las soluciones clásicas como los Agujeros Negros y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong><span style="text-decoration: underline;">Geometría -&gt; teoría de campos -&gt; teoría clásica -&gt; teoría cuántica</span></strong></p>
<p style="text-align: justify;">La Relatividad General tuvo una evolución normal y lógica, postula el principio de equivalencia y luego formuló este principio físico en matemáticas de una teoría de campos de Faraday y el Tensor Métrico de Riemann. Después llegaron las soluciones clásicas como los Agujeros Negros y el <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Contrariamente, la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> ha estado evolucionando hacia atrás desde su descubrimiento accidental en 1968. Esta es la razón de que nos parezca extraña y poco familiar, estamos aún buscando un principio físico subyacente, la contrapartida del principio de equivalencia de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La teoría nació casi por casualidad en 1968 cuando dos jóvenes físicos teóricos, Gabriel Veneziano y Mahiko Suzuki, estaban hojeando independientemente libros de matemáticas, figurense ustedes que, estaban buscando funciones matemáticas que describieran las interacciones de partículas fuertemente interactivas.</p>
<p style="text-align: justify;">Mientras estudiaban en el CERN, el Centro Europeo de Física Teórica en Ginebra, Suiza, tropezaron independientemente con la función beta de Euler, una función matemática desarrollada en el S. XIX por el matemático Leonhard Euler. Se quedaron sorprendidos al descubrir que la función beta de Euler ajustaba casi todas las propiedades requeridas para describir interacciones fuertes de partículas elementales.</p>
<p style="text-align: justify;">Según he leido, durante un almuerzo en el Lawrence Berkeley Laboratory en California, con una espectacular vista del Sol brillando sobre el puerto de San Francisco, Suzuki le explicó a Michio Kaku, mientras almorzaban la excitación de descubrir, prácticamente por casualidad, un resultado parcialmente importante. No se suponía que la física se pudiera hacer de ese modo casual.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el descubrimiento, Suzuki, muy excitado, mostró el hallazgo a un físico veterano del CERN. Tras oir a Suzuki, el físico veterano no sé impresionó. De hecho, le dijo a Suzuki que otro físico joven (Veneziano) había descubierto la misma función unas semanas antes. Disuadió a Suzuki de publicar su resultado. Hoy, esta función beta se conoce con el nombre de <strong><span style="text-decoration: underline;">modelo Veneziano</span></strong>, que ha inspirado miles de artículos de investigación iniciando una importante escuela de física y actualmente pretende unificar todas las leyes de la física.</p>
<p><span id="more-3442"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En 1970, el Modelo de Veneziano &#8211; Suzuki ( que contenía un misterio ), fue parcialmente explicado cuando Yoichiro Nambu, de la Universidad de Chicago, y Tetsuo Goto, de la Nihon University, descubrieron que UNA CUERDA VIBRANTE yace detrás de sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que, como la teoría de cuerdas fue descubierta hacia atrás y por casualidad, los físicos aún no conocen el principio físico que subyace en la teoría de cuerdas vibrantes y sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">El último paso en la evolución de la teoría de cuerdas (y el primer paso en la evolución de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general ) aún está pendiente de que alguien, sea capaz de darlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, Witten dice:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">&#8220;Los seres humanos en el planeta tierra nunca dispusieron del marco conceptual que les llevara a concebir la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> de manera intencionada, surgió por razones del azar, por un feliz accidente. Por sus propios méritos, los físicos del siglo XX no deberían haber tenido el privilegio de estudiar esta teoría muy avanzada a su tiempo y a su conocimiento. No tenían (ni tenemos ahora mismo) los conocimientos y los prerrequisitos necesarios para desarrollar dicha teoría, no tenemos los conceptos correctos y necesarios.&#8221;</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Actualmente, como ha quedado dicho en estos trabajos que venimos presentando, Edwar Witten, es el físico teórico que, al frente de un equipo de físicos de Princeton, lleva la bandera de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> con aportaciones muy importantes en el desarrollo de la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras, aunque los resultados y avances son prometedores, el camino por andar es largo y la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> en su conjunto, es un edificio con muchas puertas cerradas de las que no tenemos las llaves para acceder a su interior y mirar lo que allí nos aguarda.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema está en que nadie es lo suficientemente inteligente para resolver la teoría de campos de cuerdas o cualquier otro enfoque no perturbativo de esta teoría. Se requieren técnicas que están actualmente más allá de nuestras capacidades.</p>
<p style="text-align: justify;">Para encontrar la solución, deben ser empleados técnicas no perturbativas, que son terriblemente difíciles. Puesto que el 99 por ciento de lo que conocemos sobre física de altas energías se basa en la teoría de perturbaciones, esto significa que estamos totalmente perdidos a la hora de encontrar la verdadera solución de la teoría:</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué diez dimensiones?</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los secretos más profundos de la teoría de cuerdas, que aún no es bien comprendido, es por qué está definida solo en diez y veintiséis dimensiones. Sin embargo, en la ultima version conocida como teoria M, ya esta bien asentada en 11 dimensiones.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Hacer realidad los sueños&#8230;¡Ese es, nuestro destino!</title>
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		<pubDate>Sat, 02 Jan 2010 07:47:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Pero… ¿somos en verdad tan insignificantes?
Los logros alcanzados hasta el momento parecen desmentir tal afirmación, el camino recorrido por la humanidad no ha sido nada fácil, los inconvenientes y dificultades vencidas, las luchas, la supervivencia, el aprendizaje por la experiencia primero y por el estudio después, el proceso de humanización (aún no finalizado), todo eso [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pero… ¿somos en verdad tan insignificantes?</p>
<p>Los logros alcanzados hasta el momento parecen desmentir tal afirmación, el camino recorrido por la humanidad no ha sido nada fácil, los inconvenientes y dificultades vencidas, las luchas, la supervivencia, el aprendizaje por la experiencia primero y por el estudio después, el proceso de humanización (aún no finalizado), todo eso y más nos dice que a lo mejor, es posible, pudiera ser que finalmente, esta especie nuestra pudiera tener un papel importante en el conjunto del universo. De momento y por lo pronto ya es un gran triunfo el que estemos buscando respuestas escondidas en lo más profundo de las entrañas del cosmos.</p>
<p>Tengo la sensación muy particular, y, dentro de mi cabeza resuena, un mensaje que no sé de dónde pero que llega a mi mente que me dice de manera persistente y clara que no conseguiremos descubrir plenamente esa ansiada teoría del todo, hasta tanto no consigamos dominar la energía de Planck que hoy por hoy, es inalcanzable y sólo un sueño.</p>
<p>En mecánica cuántica es corriente trabajar con la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada,  (ħ = h/2p = 1’054589<strong>×</strong>10<sup>-34</sup> Julios/segundo), con su ley de radiación (I<sub>v</sub> = 2hc<sup>-2</sup>v<sup>3</sup>/[exp(hv/KT)-1]), con la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>, (), con la <a href="#" onclick="referencia('planck masa de',event); return false;">masa de Planck</a> denotada .</p>
<p>Todo lo anterior son herramientas de la mecánica cuántica que en su conjunto son conocidas como unidades de Planck, que como su mismo nombre indica son un conjunto de unidades, usado principalmente en teorías cuánticas de la gravedad, en que longitud, masa y tiempo son expresadas en múltiplos de la longitud, masa y <a href="#" onclick="referencia('planck tiempo de',event); return false;">tiempo de Planck</a>, respectivamente. Esto es equivalente a fijar la constante gravitacional (<em>G</em>), como la velocidad de la luz (<em>c</em>), y la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada (<em>ħ</em>) iguales todas a la unidad.  Todas las cantidades que tienen dimensiones de longitud, masa y tiempo se vuelven adimensionales en unidades de Planck. Debido a que en el contexto donde las unidades de Planck son usadas es normal emplear unidades gaussianas o unidades de Heaviside–Lorentz para las cantidades electromagnéticas, éstas también se vuelven adimensionales, lo que por otra parte ocurre con todas las unidades naturales. Un ejemplo de esta curiosidad de adimiensionalidad, está presente en la constante de estructura fina (2pe<sup>2</sup>/hc) de valor 137 (número adimensional) y cuyo símbolo es la letra griega a (alfa).</p>
<p><img title="Más..." src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif" alt="" /></p>
<p>Estas unidades de Planck nos llevan a la cosmología del nacimiento del universo y nos proporciona un marco elegante, coherente y manejable mediante cálculos para conocer el universo remontándonos a los primeros momentos más breves posteriores a la explosión o <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>. El <a href="#" onclick="referencia('planck tiempo de',event); return false;">tiempo de Planck</a> por ejemplo, expresado por , tiene un valor del orden de 10<sup>-43</sup> segundos, o lo que es lo mismo, el tiempo que pasó desde la explosión hasta el <a href="#" onclick="referencia('planck tiempo de',event); return false;">tiempo de Planck</a> fue de:</p>
<p>0,000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.010 de 1 segundo. En la fórmula, <em>G</em> es la constante universal de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, <em>ħ</em> es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada y <em>c</em> es la velocidad de la luz.</p>
<p>Es una unidad de tiempo infinitesimal, como lo es el límite de Planck que se refiere al espacio recorrido por un <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> (que viaja a la velocidad de la luz) durante una fracción de tiempo de ínfima duración y que es de 0,000.000.000.000.000.000.000.000.000.000.010 de cm.</p>
<p>Hasta tal punto llegan los físicos en sus cálculos para tratar de adecuar los conocimientos a la realidad por medio del experimento.</p>
<p>Sin embargo, cuando hablamos de estas unidades tan pequeñas, no debemos engañarnos. Precisamente, para tratar de llegar hasta esos límites tan profundos se necesitan máquinas que desarrollan inmensas energías: los aceleradores de partículas, que como el Fermilab o el CERNE, han facilitado a los físicos experimentadores entrar en las entrañas de la materia y descubrir muchos de los secretos antes tan bien guardados.</p>
<p>Desgraciadamente, aún no se han fabricado aceleradores tan potentes como para poder detectar la partícula de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> (veremos que hace el LHC), esa partícula responsable de proporcionar masa a todas las demás partículas. Y, por supuesto, más lejos queda la posibilidad de que podamos construir un acelerador que pudiera alcanzar la energía de Planck, del orden de 10<sup>19</sup> eV (1 eV = 10<sup>-19</sup> julios) = 1’60210<strong>×</strong>10<sup>-19</sup>. Hoy por hoy, ni nuestra tecnología ni todos los recursos que tenemos disponibles si empleáramos todo el presupuesto bruto de todos los países del globo unidos, ni así digo, podríamos alcanzar esta energía necesaria para comprobar experimentalmente la existencia de “cuerdas” vibrantes que confirmen la teoría de Todo.</p>
<p>Ante tal imposibilidad material, los físicos y matemáticos continúan por el camino de la teórica y de las comprobaciones indirectas que, aunque mucho más lenta, está dando muy buenos resultados.</p>
<p>La <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> que pretende explicarlo todo es muy compleja y se han encontrado cinco versiones distintas.</p>
<p>Todas estas versiones: tipo I, tipo IIA, tipo IIB, heterótica 0 (32) y heterótica E<sub>8</sub><strong>×</strong>E<sub>8</sub>, en realidad son partes de una sola teoría que las une a todas y que provisionalmente se ha dado en llamar <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>.</p>
<p>Aunque todavía queda mucho trabajo por hacer, hay dos características esenciales de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> que los físicos todavía no han descubierto. En primer lugar, la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> tiene once dimensiones (diez espaciales y una temporal). Más o menos del mismo modo que Kaluza descubrió que una dimensión espacial adicional permitía realizar una fusión inesperada de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y el electromagnetismo (<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>–Maxwell), los especialistas en teoría  de  cuerdas  han  constatado  que una dimensión espacial adicional dentro de dicha teoría (la teoría de cuerdas normal tiene nueve dimensiones de espacio y una de tiempo), permite realizar una síntesis profundamente satisfactoria de las cinco versiones de esta teoría.</p>
<p>Los resultados de la segunda revolución de las supercuerdas han demostrado que las 5 terorías de cuerdas forman parte de un solo marco unificado, llamado Teoría M.</p>
<p>Además, esta dimensión espacial adicional no está tirada de los pelos, al contrario; los expertos en teoría de cuerdas que con 11 dimensiones todos los razonamientos anteriores son exactas y que así se pueden completar, demostrando que la dimensión número 11 había pasado desapercibido hasta ahora.</p>
<p>La segunda característica que se ha descubierto respecto a la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> es el hecho de que contiene cuerdas vibratorias, pero también incluye otros objetos: membranas vibratorias bidimensionales, burbujas tridimensionales que se ondulan (llamadas “tri-branas”) y además una gran cantidad de otros ingredientes diversos. Como sucede con la undécima dimensión, esta característica de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> se pone de manifiesto cuando los cálculos se liberan de su dependencia de las aproximaciones utilizadas allá por la década de 1.990.</p>
<p>Aparte de estas y otras varias ideas a las que se ha llegado recientemente, gran parte de la verdadera naturaleza de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> sigue siendo un misterio. En realidad, la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> de cuerdas es el principal reto que tienen planteado los físicos del siglo XXI, con Edward Witten a la cabeza de todos, abriendo la marcha de un profundo y complejo entramado de conocimientos que, según se cree, nos puede llevar al origen del universo mismo, explicando todos aquellos puntos oscuros que ahora no sabemos comprender y uniendo todas las fuerzas en una sola ecuación maravillosa que responda a todo lo que le podamos preguntar.</p>
<p><strong></strong><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Revelando secretos del Universo</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/12/31/revelando-secretos-del-universo/</link>
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		<pubDate>Thu, 31 Dec 2009 10:09:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[En 1930, el físico Wolfgang Pauli propuso la hipótesis de una nueva e invisible partícula denominada neutrino para dar cuenta de la energía pérdida en ciertos experimentos sobre radiactividad que parecían violar la conservación de la materia y la energía. Pauli comprendió, no obstante, que los neutrinos serían casi imposibles de observar experimentalmente, porque interaccionarían [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">En 1930, el físico Wolfgang Pauli propuso la hipótesis de una nueva e invisible partícula denominada <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrino</a> para dar cuenta de la energía pérdida en ciertos experimentos sobre <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a> que parecían violar la conservación de la materia y la energía. Pauli comprendió, no obstante, que los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> serían casi imposibles de observar experimentalmente, porque interaccionarían muy débilmente y, por consiguiente, muy raramente con la materia.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ejemplo, si pudiéramos construir un bloque sólido de plomo de varios años-luz de extensión desde nuestro Sistema Solar hasta Alpha Centaury y lo pusiéramos en el camino de un haz de <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a>, aun saldrían algunos por el extremo opuesto.  Pueden atravesar la Tierra como si ni siquiera existiese y, de hecho, billones de <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> emitidos por el Sol están atravesando continuamente nuestros cuerpos, tanto de día como de noche.  Pauli admitió: “He cometido el pecado más grave, he predicho la existencia de una partícula que nunca puede ser observada.”</p>
<p style="text-align: justify;">Los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> han sido objeto de grandes proyectos para su localización, y, escondidos en las profundidades de la Tierra, en minas abandonadas, han sido instalados grandes depósitos de agua pesada que, detectaban a los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> que allí interaccionaban y que eran detectados por ordenador. Hay empresas que parecen descabelladas y, sin embargo, son las que nos traen los mayores éxitos.</p>
<p style="text-align: justify;">Si repasamos la historia de la Ciencia, seguramente encontraremos muchos motivos para el optimismo.  Witten con su Teoría M,  está convencido de que la ciencia será algún día capaz de sondear hasta las energías de Planck.</p>
<p style="text-align: justify;">Como ya he contado en otras ocasiones, él dijo:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“No siempre es tan fácil decir cuáles son las preguntas fáciles y cuáles las difíciles.  En el siglo XIX, la pregunta de por qué el agua hierve a 100 grados era desesperadamente inaccesible.  Si usted hubiera dicho a un físico del siglo XIX que hacia el siglo XX sería capaz de calcularlo, le habría parecido un cuento de hadas…  La teoría cuántica de campos es tan difícil que nadie la creyó completamente durante veinticinco años.”</p>
</blockquote>
<p><span id="more-3227"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En su opinión Las buenas ideas siempre se verifican.</p>
<p style="text-align: justify;">Los ejemplos son innumerables: La Gravedad de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, el campo eléctrico de Faraday y el electromagnetismo de Maxwell, la teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> en sus dos versiones y su demostración del efecto fotoeléctrico, la teoría del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> de Paul Dirac, el principio incertidumbre de Heisemberg, la función de ondas de Schrödinger, y tantos y tantos otros.</p>
<p style="text-align: justify;">Algunos de los físicos teóricos más famosos, sin embargo, protestaban de tanto empeño en la experimentación.</p>
<p style="text-align: justify;">El astrónomo Arthur Eddington (ya lo hemos nombrado antes) se cuestionaba incluso si los científicos no estaban forzando las cosas cuando insistían en que todo debería ser verificado.</p>
<p style="text-align: justify;">El premio Nóbel Paul Dirac incluso llegó a decir de forma más categórica:”Es más importante tener belleza en las ecuaciones que tener experimentos que se ajusten a ellas.”</p>
<p style="text-align: justify;">O, en palabras del físico John Ellis del CERN: “como decía en una envoltura de caramelos que abrí hace algunos años:  &#8220; Es sólo el optimista el que consigue algo en este mundo&#8221;</p>
<p style="text-align: justify;">Yo, como todos ustedes, un hombre normal y corriente de la calle, escucho a unos y a otros, después pienso en lo que dicen y en los argumentos y motivaciones que les han llevado a sus respectivos convencimientos, y, finalmente, también como todos ustedes, decido según mi propio criterio, que no obligatoriamente, coincidirá con alguna de esas opiniones, y, en algún caso, hasta me permito emitir, la mía propia.</p>
<p style="text-align: justify;">Suponiendo que algún físico brillante nos resuelva la teoría de campos de cuerdas y derive las propiedades conocidas de nuestro universo, con un poco de suerte, podría ocurrir en este mismo siglo, lo que no estaría nada mal considerando las dificultades de la empresa.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema fundamental es que estamos obligando a la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> a responder preguntas sobre energías cotidianas, cuando su “ámbito natural” está en la energía de Planck.  Esta fabulosa energía fue liberada sólo en el propio instante de la creación. Lo que quiere decir, que la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> es naturalmente una teoría de la Creación.</p>
<p style="text-align: justify;">Fuimos capaces de predecir que el big bang produjo un “eco” cósmico reverberando en el Universo y que podría ser medido por los instrumentos adecuados.   De hecho, Arno Penzias y Robert Wilson de los Bell telephone Laboratories ganaron el premio Nóbel en 1978 por detectar este eco del big bang, una radiación de microondas que impregna el Universo conocido. El que el eco del big bang debería estar circulando por el Universo miles de millones de años después del suceso fue predicho por primera vez por George Gamow y sus discípulos Ralpher y Robert Herman, pero nadie les tomó en serio.</p>
<p style="text-align: justify;">La propia idea de medir el Eco de la Creación parecía extravagante cuando la propusieron por primera vez poco después de la segunda guerra mundial.</p>
<p style="text-align: justify;">Su lógica, sin embargo, era aplastante.  Cualquier objeto, cuando se calienta, emite radiación de forma gradual.  Esta es la razón de que el hierro se ponga al rojo vivo cuando se calienta en un horno y, cuanto más se calienta, mayor es la frecuencia de radiación que emite.  Una fórmula matemática exacta, la ley de Stefan-Boltzmann, relaciona la frecuencia de la luz (o el color en este caso) con la temperatura.  (De hecho, así es como los científicos determinan la temperatura de la superficie de una estrella lejana, examinando su color).  Esta radiación se denomina RADIACIÓN DE CUERPO NEGRO.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta radiación (como no), ha sido aprovechada por los ejércitos que mediante visores nocturnos pueden operar en la oscuridad.  De noche, los objetos relativamente calientes, tales como soldados enemigos o los carros de combate, pueden estar ocultos en la oscuridad, pero continúan emitiendo radiación de cuerpo negro invisible en forma de radiación infrarroja, que puede ser captada por gafas especiales de infrarrojos.  Esta es también la razón de que nuestros automóviles cerrados se calienten en verano, ya que, la luz del Sol atraviesa los cristales del automóvil y calienta el interior. A medida que se calienta, empieza a emitir radiación de cuerpo negro en forma de radiación infrarroja.  Sin embargo, esta clase de radiación, no atraviesa muy bien el vidrio, y por lo tanto queda atrapada en el interior del automóvil, incrementando espectacularmente la temperatura.</p>
<p style="text-align: justify;">Análogamente, la radiación de cuerpo negro produce el efecto invernadero. Al igual que el vidrio, los altos niveles de dióxido de carbono en la atmósfera, causados por la combustión sin control de combustibles fósiles, pueden atrapar la radiación de cuerpo negro infrarroja en la Tierra y, de este modo, calentar gradualmente el planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Gamow razonó que el big bang era inicialmente muy caliente, y que por lo tanto sería un cuerpo negro ideal emisor de radiación.  Aunque la tecnología de los años cuarenta era demasiado primitiva para captar esta débil señal de la Creación, Gamow pudo calcular la temperatura de dicha radiación y predecir con fiabilidad que un día nuestros instrumentos serían lo suficientemente sensibles para detectar esta radiación “fósil”.</p>
<p style="text-align: justify;">La lógica que había detrás de su razonamiento era la siguiente: alrededor de 300.000 años después del big bang, el Universo se enfrió hasta el punto en el que los átomos pudieron empezar a componerse; los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> pudieron empezar a rodear a los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> formando átomos estables, que ya no serían destruidos por la intensa radiación que esta impregnando todo el Universo.  Antes de este momento, el Universo estaba tan caliente que los átomos eran inmediatamente descompuestos por esa radiación tan potente en el mismo acto de su formación.  Esto significa que el Universo era opaco, como una niebla espesa absorbente e impenetrable.</p>
<p style="text-align: justify;">Pasados 300.000 años, la radiación no era tan potente, se había enfriado, y por lo tanto la luz podía atravesar grandes distancias sin ser dispersada.  En otras palabras, el Universo se hizo repentinamente mayor y transparente.</p>
<p style="text-align: justify;">Terminaré esta parte comentando que un auténtico cuerpo negro es un concepto imaginario, un pequeño agujero en la pared de un recinto a temperatura uniforme es la mejor aproximación que se puede tener de él en la práctica.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación de cuerpo negro es la radiación electromagnética emitida por un cuerpo negro.  Se extiende sobre todo el rango de longitud de onda y la distribución de energías sobre este rango tiene una forma característica con un máximo en una cierta longitud de onda, desplazándose a longitudes de onda más cortas al aumentar las temperaturas.<a href="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-admin/#_ftn1">*</a></p>
<p style="text-align: justify;">Hablar, sin más especificaciones, radiación, es estar refiriéndonos a una energía que viaja en forma de ondas electromagnéticas o <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> por el Universo.  También nos podríamos estar refiriendo a un chorro de partículas, especialmente <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partículas alfa</a> o beta de una fuente radiactiva o <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> de un reactor nuclear.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación actínida es la electromagnética que es capaz de iniciar una reacción química.  El término es usado específicamente para la radiación ultravioleta y también para denotar radiación que podría afectar a las emulsiones fotográficas.</p>
<p style="text-align: justify;">Radiación blanda, radiación cósmica, radiación de calor, radiación de fondo, de fondo de microondas, radiación dura, electromagnética, radiación gamma, infrarroja, ionizante, monocromática, poli cromática, de sincrotrón, ultravioleta, de la teoría cuántica, de <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a>…    y, como se puede ver, la radiación en sus diversas formas, es, un Universo en sí misma.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre me llamó la atención y se ganó mi admiración el físico alemán Max Planck (1858-1947), responsable, entre otros muchos logros, de la ley de radiación de Planck que, da la distribución de energía radiada por un cuerpo negro.  Introdujo en Física el concepto novedoso de que la energía es una entidad que es radiada por un cuerpo en pequeños paquetes discretos, en vez de una emisión continua.</p>
<p style="text-align: justify;">Estos pequeños paquetes se conocieron como <span style="text-decoration: underline;">cuantos</span> y la ley formulada es la base de la teoría cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;"><a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> se inspiró en este trabajo para a su vez, presentar el suyo propio sobre el efecto fotoeléctrico donde la energía máxima cinética del foto<a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, Em’ esta dada por la ecuación que lleva su nombre:</p>
<p style="text-align: justify;">Planck publicó en 1.900, un artículo sobre la radiación de cuerpo negro que, sentó las bases para la teoría de la mecánica cuántica que más tarde desarrollaron otros, como el mismo <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, Heisemberg, Schrördinger, Dirac, Feymann, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos los físicos son conocedores de la enorme contribución que Max Planck hizo en física: la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a>, radiación de Planck, <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>, unidades de Planck, etc.  Es posible que sea el físico de la historia que más veces ha dado su nombre a conceptos de la física.</p>
<p style="text-align: justify;">Pongamos un par de ejemplos de su ingenio:</p>
<p>1.  Longitud de Planck, <img class="alignnone size-full wp-image-417" title="long_planck" src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2008/07/long_planck.png" alt="" width="101" height="22" /> que  vale 10<sup>-35 </sup>metros</p>
<p style="text-align: justify;">Esta escala de longitud (veinte ordenes de magnitud menor que el tamaño del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> 10<sup>-15</sup> m.) es a la que la descripción clásica de la gravedad cesa de ser válida y deber ser tenida en cuenta la mecánica cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">En la formula que la describe, G es la constante gravitacional, ħ es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada y c es la velocidad de la luz.</p>
<p>2.  Masa de Planck, <img class="alignnone size-full wp-image-418" title="masa_planck" src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2008/07/masa_planck.png" alt="" width="86" height="22" /> vale 10<sup>-8</sup> kg.</p>
<ol></ol>
<p style="text-align: justify;">Es la masa de una partícula cuya longitud de onda Compton es igual a la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>.  Está dada por la ecuación 2), donde ħ es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada, c es la velocidad de la luz y G es la constante gravitacional (los mismos términos de la ecuación 1), pero intercambiándolos de manera que tienen otro significado).</p>
<p style="text-align: justify;">La descripción de una partícula elemental de esta masa, o partículas que interaccionan con energías por partículas equivalentes a ella (a través de ), requiere una teoría cuántica de la gravedad.  Como la <a href="#" onclick="referencia('planck masa de',event); return false;">masa de Planck</a> es del orden de 10<sup>-8</sup> Kg (equivalente a una energía de 10<sup>19</sup> GeV) y, por ejemplo, la masa del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> es del orden de 10<sup>-27</sup> kg y las mayores energías alcanzables en los aceleradores de partículas actuales son del orden de 10<sup>3</sup> GeV, los efectos de gravitación cuántica no aparecen en los laboratorios de física de partículas.</p>
<p style="text-align: justify;">Únicamente, en un laboratorio aparecieron partículas que tenían energías del orden de la <a href="#" onclick="referencia('planck masa de',event); return false;">masa de Planck</a>: en el Universo primitivo, de acuerdo con la teoría del <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>, motivo este por el que es necesaria una teoría cuántica de la gravedad para estudiar aquellas condiciones.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta energía de la que estamos hablando, del orden de 10<sup>19</sup> GeV (inalcanzable para nosotros), es la que necesitamos para verificar la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Siempre, desde que puedo recordar, me llamó la atención los misterios y secretos encerrados en la Naturaleza y, la innegable batalla mantenida, a lo largo de la historia, por los científicos para descubrirlos.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¿Energía? ¿Campos de Higgs?</title>
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		<pubDate>Mon, 28 Dec 2009 06:23:12 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Quién no conoce el proyecto del CERN con el LHC? quieren sondear lo que llaman el campo de Higgs y tratar de encontrar las respuesta a la manera en que las partículas adquieren su masa a través del Bosón del Higgs.
Pero la energía potencial tomada del campo de Higgs difiere en varios aspectos de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">¿Quién no conoce el proyecto del CERN con el LHC? quieren sondear lo que llaman el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> y tratar de encontrar las respuesta a la manera en que las partículas adquieren su masa a través del Bosón del <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero la energía potencial tomada del campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> difiere en varios aspectos de la acción de los campos familiares. La masa tomada de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> es en realidad masa en reposo. De hecho, en la que quizá sea la versión más apasionante de la teoría del campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, éste genera toda la masa en reposo.  Otra diferencia es que la cantidad de masa que se traga del campo es distinta para las distintas partículas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los teóricos dicen que las masas de las partículas de nuestro modelo estándar miden con qué intensidad se acoplan éstas al campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La influencia de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> en las masas de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y de los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>, nos recuerda el descubrimiento por P. Zeeman, en 1896, de la división de los niveles de energía de un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> cuando se aplica un campo magnético al átomo.  El campo (que representa metafóricamente el papel de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>) rompe la simetría del espacio de la que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> disfrutaba.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta ahora no tenemos ni idea de que reglas controlan los incrementos de masa generados por el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> (de ahí la expectación creada por el nuevo acelerador de partículas LHC). Pero el problema es irritante: ¿por qué sólo esas masas –Las masas de los W<sup>+</sup>, W<sup>-</sup>, y Z<sup>0</sup>, y el up, el down, el encanto, el extraño, el top y el bottom, así como los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> – que no forman ningún patrón obvio?</p>
<p style="text-align: justify;">Las masas van de la del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> 0’0005 GeV, a la del top, que tiene que ser mayor que 91 GeV.  Deberíamos recordar que esta extraña idea (el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>) se empleó con mucho éxito para formular la teoría electro débil (Weinberg-Salam).  Allí se propuso el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> como una forma de ocultar la unidad de las fuerzas electromagnéticas y débiles.  En la unidad hay cuatro partículas mensajeras sin masa  los W<sup>+</sup>, W<sup>-</sup>, Z<sup>0</sup> y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> que llevan la fuerza electro-débil.  Además está el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, y, rápidamente, los W y Z chupan la esencia de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> y se hacen pesados; el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> permanece intacto. La <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza electrodébil</a> se fragmenta en la débil (débil porque los mensajeros son muy gordos) y la electromagnética, cuyas propiedades determina el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>, carente de masa.  La simetría se rompe espontáneamente, dicen los teóricos.  Prefiero la descripción según la cual el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> oculta la simetría con su poder dador de masa.</p>
<p><span id="more-3214"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Las masas de los W y el Z se predijeron con éxito a partir de los parámetros de la teoría electro débil. Y las relajadas sonrisas de los físicos teóricos nos recuerdan que Gerard  ´t Hooft y Veltman dejaron sentado que la teoría entera esta libre de infinitos.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos los intentos y los esfuerzos por hallar una pista del cuál era el origen de la masa fallaron.  Feynman escribió su famosa pregunta: “¿Por qué pesa el muón?”.  Ahora, por lo menos, tenemos una respuesta parcial, en absoluto completa.  Una vez potente y segura nos dice: “! <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> ¡” Durante más de 60 años los físicos experimentadores se rompieron la cabeza con el origen de la masa, y ahora el campo <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> presenta el problema en un contexto nuevo; no se trata sólo del <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a>. Proporciona, por lo menos, una fuente común para todas las masas. La nueva pregunta feynmariana podría ser: ¿Cómo determina el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> la secuencia de masas, aparentemente sin patrón, que da a las partículas de la materia?</p>
<p style="text-align: justify;">La variación de la masa con el estado de movimiento, el cambio de masa con la configuración del sistema y el que algunas partículas (el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> seguramente y los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> posiblemente) tengan masa en reposo nula son tres hechos que ponen entre dicho que el concepto de masa sea una tributo fundamental de la materia.  Habrá que recordar aquel cálculo de la masa que daba infinito y nunca pudimos resolver; los físicos sólo se deshicieron del “renormalizándolo”, ese truco matemático que emplean cuando no saben hacerlo bien.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese es el problema de trasfondo con el que tenemos que encarar el problema de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> y los vehículos de las fuerzas, que se diferencian por sus masas.  Hace que la historia de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> se tenga en pie: la masa no es una propiedad intrínseca de las partículas, sino una propiedad adquirida por la interacción de las partículas y su entorno.</p>
<p style="text-align: justify;">La idea de que la masa no es intrínseca como la carga o el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> resulta aún más plausible por la idílica idea de que todos los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> tendrían masa cero. En ese caso, obedecerían a una simetría satisfactoria, la quiral, en la que los espines estarían asociados para siempre con su dirección de movimiento. Pero ese idilio queda oculto por el fenómeno de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Ah, una cosa más! Hemos hablado de los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> y de su <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de una unidad; hemos comentado también las partículas <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermión</a>icas de la materia (espin de media unidad). ¿Cuál es el pelaje de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>? Es un <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a> de espin cero.  El <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> supone una direccionalidad en el espacio, pero el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> de masa a los objetos dondequiera que estén y sin direccionalidad.  Al <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> se le llama a veces “<a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a> escalar” [sin dirección] por esa razón.</p>
<p style="text-align: justify;">La interacción débil, recordareis, fue inventada por E. Fermin para describir la desintegración radiactiva de los núcleos, que era básicamente un fenómeno de poca energía, y a medida que la teoría de <a href="#" onclick="referencia('fermi',event); return false;">Fermi</a> se desarrolló, llegó a ser muy precisa a la hora de predecir un enorme número de procesos en el dominio de energía de los 100 MeV.  Así que ahora, con las nuevas tecnologías y energías del LHC, las esperanzas son enormes para, por fin, encontrar el <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a> <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> origen de la masa… y algunas cosas más.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay que responder montones de preguntas.  ¿Cuáles son las propiedades de las partículas de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> y, lo que es más importante, cuál es su masa? ¿Cómo reconoceremos una si nos la encontramos en una colisión de LHC? ¿Cuántos tipos hay? ¿Genera el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> todas las masas, o solo las hace incrementarse? ¿Y, cómo podemos saber más al respecto? Como  su partícula, nos cabe esperar que la veamos ahora después de gastar más de 50.000 millones de euros en los elementos necesarios para ello.</p>
<p style="text-align: justify;">También a los cosmólogos les fascina la idea de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, pues casi se dieron de bruces con la necesidad de tener campos escalares que participasen en el complejo proceso de la expansión del Universo, añadiendo, pues, un peso más a la carga que ha de soportar el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">El campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, tal y como se lo concibe ahora, se puede destruir con una energía grande, o temperaturas altas. Estas generan fluctuaciones cuánticas que neutralizan el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>. Por lo tanto, el cuadro que las partículas y la cosmología pintan juntas de un universo primitivo puro y de resplandeciente simetría es demasiado caliente para <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>. Pero cuando la temperatura cae bajo los 10’<sup>5</sup> grados Kelvin o 100 GeV, el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> empieza a actuar y hace su generación de masas.  Así por ejemplo, antes de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> teníamos unos W, Z y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> sin masa y la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza electrodébil</a> unificada.</p>
<p style="text-align: justify;">El Universo se expande y se enfría, y entonces viene el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> (que engorda los W y Z, y por alguna razón ignora el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>) y de ello resulta que la simetría electrodébil se rompe.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos entonces una interacción débil, transportada por los vehículos de la fuerza W<sup>+</sup>, W<sup>-</sup>, Z<sup>0</sup>, y por otra parte una interacción electromagnética, llevada por los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a>. Es como si para algunas partículas del campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> fuera una especie de aceite pesado a través del que se moviera con dificultad y que las hiciera parecer que tienen mucha masa. Para otras partículas, el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> es como el agua, y para otras, los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> y quizá los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a>, es invisible.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras, es tanta la ignorancia que tenemos sobre el origen de la masa, de la materia y en fin, de la energía que, incluso acabamos por llamar <a href="#" onclick="referencia('materia oscura',event); return false;">materia oscura</a> a aquello que para nosotros no tiene ninguna explicación.</p>
<p style="text-align: justify;">Peter <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, de la Universidad de Edimburgo, introdujo la idea en la física de partículas.  La utilizaron los teóricos Steven Weinberg y Aldus Salam, que trabajaban por separado, para comprender como se convertía la unificada y simétrica <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza electrodébil</a>, transmitida por una feliz familia de cuatro partículas mensajeras de masa nula, en dos fuerzas muy diferentes: la QED con un <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> carente de masa y la interacción débil con sus W<sup>+</sup>, W<sup>- </sup>y Z<sup>0</sup> de masa grande.  Weinberg y Salam se apoyaron en los trabajos previos de Sheldon Glasgow, quien tras los pasos de Julián Schwinger, sabía sólo que había una teoría electrodébil unificada, coherente, pero no unió todos los detalles. Y estaban Jeffrey Goldstone y Martines Veltman y Gerard’t Hooft.  También hay otras a los que había que mencionar, pero lo que siempre pasa, quedan en el olvido de manera muy injusta.  Además, ¿Cuántos teóricos hacen falta para encender una bombilla?</p>
<p style="text-align: justify;">La verdad es que, casi siempre, han hecho falta muchos.  Recordemos el largo recorrido de los múltiples detalle sueltos y físicos que prepararon el terreno para que, llegara <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y pudiera, uniéndolo todos, exponer su teoría relativista.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Todo lo que vemos esta hecho de pequeñas cosas</title>
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		<pubDate>Wed, 23 Dec 2009 09:57:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Como la información fluye a mi mente a velocidad de vértigo, a veces, como ahora me ha pasado, estoy pensando en una cosa concreta y, sin saber porque, llegan a interferir en mis pensamientos nuevas ideas que, en esta ocasión están relacionadas con el mundo de las partículas subatómicas, el núcleo y los átomos.
Comentar sobre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Como la información fluye a mi mente a velocidad de vértigo, a veces, como ahora me ha pasado, estoy pensando en una cosa concreta y, sin saber porque, llegan a interferir en mis pensamientos nuevas ideas que, en esta ocasión están relacionadas con el mundo de las partículas subatómicas, el núcleo y los átomos.</p>
<p style="text-align: justify;">Comentar sobre el univero de las partículas &#8220;elementales&#8221; es complejo y siempre pueden quedar cabos sueltos, son muchos los datos y circunstancias  de interés que están implicados:</p>
<p style="text-align: justify;">En 1897, J.J.Thomson, descubrió el electrón</p>
<p style="text-align: justify;">En 1911, Rutherford, descubrió el núcleo atómico y el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a></p>
<p style="text-align: justify;">En 1932, Chadwick, descubrió el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Así quedó sentado que, el modelo atómico estaba completo basado en un núcleo consistente en <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> rodeados en su órbita, de un número suficiente de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> que equilibraba la carga nuclear y lo hacía estable.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero este modelo no era suficiente para explicar la gran estabilidad del núcleo, que claramente no podía mantenerse unido por una interacción electromagnética, pues el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> no tiene carga eléctrica.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1.935, Yukawa sugirió que la fuerza de intercambio que lo mantenía junto estaba mediada por partículas de vida corta, llamadas <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a>, que saltaban de un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> a un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> y hacía atrás de nuevo.  Este concepto dio lugar al descubrimiento de las interacciones fuertes y de las interacciones débiles, dando un total de cuatro interacciones fundamentales.</p>
<p><span id="more-3186"></span></p>
<p style="text-align: justify;">También dio lugar al descubrimiento de unas 200 partículas fundamentales de vida corta.  Como antes comentaba, en la clasificación actual existen dos clases principales de partículas: Leptones, que interaccionan con el electromagnetismo y con la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza nuclear débil</a> y que no tienen estructura interna aparente, y los Hadrones (<a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleones</a>, <a href="#" onclick="referencia('pion',event); return false;">piones</a>, etc.), que interaccionan con la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear fuerte',event); return false;">fuerza nuclear fuerte</a> y tienen estructura interna.</p>
<p style="text-align: justify;">Fue el modelo de Murray Gell-Mann, introducido en1964, el que fijó la estructura interna de los <a href="#" onclick="referencia('hadrones',event); return false;">hadrones</a> que, estarían formado por minúsculas partículas elementales a las que llamó <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>.  Este modelo, divide a los <a href="#" onclick="referencia('hadrones',event); return false;">hadrones</a> en <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> (que se desintegran en <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a>) y <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a> ( que se desintegran en <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a>).  Ya decía antes que los <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> están formados por tres <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y los <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a> por dos <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> (quark y antiquark)</p>
<p style="text-align: justify;">En la teoría <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a>, por tanto, las únicas partículas realmente elementales son los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> y los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La familia <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> esta compuesta por seis miembros que se denominan up (u), down (d), charmed (c), strange (s), top (t) y, bottom (6).  El <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> siendo un <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">barión</a> está constituido por tres <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, uud (dos <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> up y un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> dowm), y, el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> por udd (un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> up y dos dowm).</p>
<p style="text-align: justify;">Para que los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> estén confinados en el núcleo dentro de los <a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleones</a>, es necesario que actúe una fuerza, la nuclear fuerte que, entre los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> se puede entender por el intercambio de ocho partículas sin carga y sin masa en reposo, llamadas Gluones (porque mantienen como pegados a los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> juntos).  Aunque los Gluones, como los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> que realizan una función similar entre los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>, no tienen carga eléctrica, si tienen una carga de color. Cada Gluón transporta un color y un anticolor.  En una interacción un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> puede cambiar su color, pero todos los cambios de color deben estar acompañados por la emisión de un Gluón que, de inmediato, es absorbido por otro <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> que automáticamente cambia de color para compensar el cambio original.</p>
<p style="text-align: justify;">El universo de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> puede resultar muy complejo para el no experto y como no quiero resultar pesado, lo dejaré aquí y paso de explicar el mecanismo y el significado de los sabores y colores de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que, por otra parte, es tema para los expertos.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta teoría de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> completamente elaborada está ahora bien establecida por evidencias experimentales, pero como ni los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> ni los Gluones han sido identificados nunca en experimentos, la teoría no se puede decir que haya sido directamente verificada.  Los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> individuales pueden tener la curiosidad propiedad de ser mucho más masivo que los Hadrones que usualmente forman (debido a la enorme energía potencial que tendrían cuando se separan), y algunos teóricos creen que es, en consecuencia, imposible desde un punto de vista fundamental que existan aislados.  Sin embargo, algunos experimentales han anunciado resultados consistentes con la presencia de cargas fraccionarias, que tendrían los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> no ligados y en estado libre.</p>
<p style="text-align: justify;">En comentarios anteriores, se habla del LHC, ese nuevo acelerador de partículas que tantas esperanzas ha suscitado.  Puede que él tenga la respuesta sobre los Gluones y los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, además de otras muchas (partícula de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>).</p>
<p style="text-align: justify;">Mirad como es nuestra naturaleza.  Resulta que aún no hemos podido identificar a los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, y, sin embargo, hemos continuado el camino con teorías más avanzadas que van mucho más allá de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, ahora hemos puesto los ojos y la mente, sobre diminutas cuerdas vibrantes, filamentos cien mil veces más pequeños que los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y que serían los componentes más elementales de la materia.</p>
<p style="text-align: justify;">Sobre eso tengo algo que decir: Si finalmente, resulta, que dichos diminutos artilugios están ahí, tampoco serán los componentes finales, pero el avance será muy significativo.  La <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, ahora refundida por E.Witten, en la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>, nos dará muchas respuestas.</p>
<p style="text-align: justify;">Es curioso como se desarrollan los acontecimientos y qué caminos misteriosos escogen para salir a la luz.  Como ocurre con menos frecuencia de la que podríamos desear, hoy mismo, 12 de julio de 2.007, me ha visitado (visita relámpago), mi amigo José Manuel Mora que, una vez despachados los asuntos oficiales, nos sumergimos a comentar cosas de nuestro mundo interior, sobre el poder de lo sensorial, la Física y sus secretos mejor guardados y sobre las secretas conexiones cósmicas que, según él (estoy de acuerdo), tiene una especie de sistema de seguridad para hacer posible que, en el momento oportuno, algo importante salga a la luz.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese algo cósmico superior, dice José Manuel, toca con su varita mágica al científico de turno que es iluminado y el encargado de publicar al mundo el nuevo acontecimiento.  Pero como un seguro, a veces hace que, distintos científicos sean elegidos para hallar el mismo descubrimiento, en distintos lugares, y sin tener conocimiento el uno del trabajo del otro, resulta que ambos llegan al mismo resultado.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto ha ocurrido muchas veces en la Historia de la ciencia.  ¿ Habrá algún guardián encargado de que dicha información salga a la luz y no se pierda, y procura ese doble resorte ?</p>
<p style="text-align: justify;">¡ No seré yo quien lo niegue !</p>
<p style="text-align: justify;">También comentamos sobre la memoria de la materia.  Todo el Universo es materia que, en cada momento, ocupa el lugar y el estadio que le ha tocado vivir.  Nosotros, materia también, pensamos y tenemos memoria. ¿ Que clase de materia fuimos antes ? ¿ De donde hemos venido ?  ¿ Que traíamos gravados en nuestros componentes ?  ¿ Que recuerdos dormidos traemos al nacer ? ¿ Acaso no tiene memoria una montaña ?  ¿Y, un río ?  ¿ Y, un desierto ?</p>
<p style="text-align: justify;">Sí creo que sí, espero que sí.  La materia tiene memoria, lo único que ocurre es que nosotros somos demasiado jóvenes para saber extraerla, es algo que excede a nuestras capacidades actuales.</p>
<p style="text-align: justify;">Nuestra imaginación no tiene límites.  Más de una vez, he estado en situaciones especiales, alejado de todos, en la cumbre de una montaña.  A mis pies, y  dominado por mi vista, lejanos llanos, ríos brillantes, aves rapaces  surcando los cielos y Bosques verdes y llenos de vida cuyas ramas son mecidas rumorosas por la brisa suave.  Los aromas silvestres y los trinos de los pajarillos acompañan a los sentidos.  Son momentos especiales, el horizonte lejano que se une al intenso azul-celeste del cielo, todo ese conjunto de ruidos, colores y perfumados olores, todo ello, te llevan a otro lejano mundo, y, sin moverte de éste has viajado muy lejos y, en cualquier instante de ese momento mágico, sientes que estas conectado con algo superior.  Lo cotidiano y mundano del día a día, los pequeños problemas, las mezquindades del mundo de los humanos, el egoísmo de tantos, la ignorancia de muchos, todo en fin, es mejor comprendido, sabes que es preciso pasar por esa fase para poder alcanzar otras superiores, es inevitable.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuándo aquel momento mágico termina, te sientes mejor, con más fuerzas para continuar luchando contra toda la mediocridad y adversidad que te rodea y, sobre todo, sabes un poco más sobre la verdad del mundo, del Universo, de la materia que, desde luego, ¡SÍ HABLA!  A veces nos habla demasiado fuerte, pero insistirnos en no querer escuchar.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¿Será verdad que la Materia nos habla?</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/12/20/%c2%bfsera-verdad-que-la-materia-nos-habla/</link>
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		<pubDate>Sun, 20 Dec 2009 09:19:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[¡AH! Pero eso sí, la materia nos habla y tiene sus recuerdos, sólo tenemos que aprender a escucharla y a saber leer lo que en ella está escrito.  Algunos lo hacen.
No hemos llegado aún al nivel que perseguimos, el aviso de que estaremos muy cerca de conseguirlo, estará situado en la fecha en que consigamos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">¡AH! Pero eso sí, la materia nos habla y tiene sus recuerdos, sólo tenemos que aprender a escucharla y a saber leer lo que en ella está escrito.  Algunos lo hacen.</p>
<p style="text-align: justify;">No hemos llegado aún al nivel que perseguimos, el aviso de que estaremos muy cerca de conseguirlo, estará situado en la fecha en que consigamos desvelar completamente la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>.  Cuando ese velo sea corrido, veremos asombrados el origen del Universo y de la materia, de las fuerzas fundamentales y de las constantes que son el equilibrio del mundo.  Allí, reunidas en normal armonía, veremos convivir la mecánica cuántica y la Gravedad, no habrá infinitos, y, la coherencia y la razón será la moneda que circule.</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces, nuestros sentidos habrán evolucionado junto a nuestra inteligencia y, seremos capaces de visualizar en nuestras mentes (ahora se resisten), otras dimensiones más altas que, ahora no podemos ni imaginarlas como holografías y, que sin embargo, de manera real están presentes en nuestro mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo es posible que una fuerza gravitatoria esté incidiendo realmente en la marcha de las Galaxias y que no seamos capaces de ver la enorme masa que la genera?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Dónde está escondida esa ingente cantidad de materia que no se ve y, sin embargo, su fuerza y energía trasciende hasta nuestro mundo?</p>
<p style="text-align: justify;">¡Tenemos que aprender tantas cosas!</p>
<p style="text-align: justify;">De muchas de las cosas que nos quedan por aprender, no sabemos ni hacer una simple pregunta.  El motivo: No sabemos ni que tales cosas puedan existir</p>
<p><span id="more-3171"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos la materia prima: los sentidos y la conciencia, sólo nos falta experiencia en los primeros y evolución en la segunda, y, con el tiempo suficiente llegaremos al punto deseado de “VER” cosas que ahora, aunque están aquí, no podemos ni sabemos “VER”. El tiempo, para una sola generación es corto, insuficiente en el conjunto de la empresa. Sin embargo, tal y como está constituida nuestra Civilización, en la que unos dejan el fruto de sus logros a los siguientes ( si no metemos la patita ) podríamos tener tiempo suficiente.</p>
<p style="text-align: justify;">Imaginad que nos encontramos por el campo con un ejemplar de Ardiphithecus ramidus o un Australopithecus Aferensis, y le preguntamos por el área de una circunferencia cuyo radio mide 85 metros.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues algo parecido ocurre si paramos al primer ejemplar humano que encontremos por la calle y le preguntamos por las matemáticas topológicas de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>, nos miraría asombrado y pensaría que estamos locos.</p>
<p style="text-align: justify;">Muchas veces, basados en principios físicos, pensamos y formulamos teorías en nuestras mentes, y,  dichas teorías o pensamientos están incompletos, les falta un eslabón importante para completarlas.</p>
<p style="text-align: justify;">En otra parte, otra mente pensante, tiene el eslabón que nos falta para completar con éxito la teoría.  Algunas buenas ideas se pierden por esa falta de comunicación, y dos personas que han tenido las dos mitades de un todo, no han podido unirlos para ofrecer tal logro al mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos conocemos la Historia de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y su teoría de la Gravedad (conocida por <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general).  Tenía y formuló el principio, pero al no conocer a Reimann, le faltaba el lenguaje matemático necesario para expresarlo, así, frustrado, pasó tres largos años, de 1.912 a 1.915, en una búsqueda desesperada de un formalismo matemático suficientemente potente para expresar su principio, y, hasta que su amigo Grossman (al que pidió ayuda), no le envió una copia de la conferencia que, había dado Riemann, no pudo, con enorme asombro, descubrir que, en aquellos papeles estaba escrito algo llamado <a href="#" onclick="referencia('tensor metrico',event); return false;">tensor métrico</a> que, habiendo sido ignorado por los físicos durante 60 años, resolvía todos sus problemas que, por cierto, había sido resuelto hacía muchos años por Riemann, Rici, y Levi-Civita….  El logro de Riemann era el más grande.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es un ejemplo de lo necesario que es para el avance de nuestros conocimientos, el estar bien comunicados y que se de difusión a cualquier avance que será necesario para complementar otros descubrimientos.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin la teoría del cuanto de acción de Planck, la radiación de cuerpo negro, Einnstein no podría haber realizado su trabajo sobre el efecto fotoeléctrico que más tarde posibilito la construcción de laceres y <a href="#" onclick="referencia('maser',event); return false;">máseres</a>.   Tampoco Heisemberg, Dirac, Schrödinger y otros muchos, podrían haber desarrollado la teoría cuántica sin aquella idea primera de Planck.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos la obligación de exponer nuestras ideas que, pareciendo muchas veces incompletas, pueden ser el punto de partida para el desarrollo de grandes teorías y descubrimientos.  Muchas veces se me ocurren ideas que, por pudor, no me atrevo a escribir.  Cuando las medito, a mí mismo me parecen descabelladas y, sin embargo, no me extrañaría que esté equivocado en tal clasificación.  Hasta podrían ser ciertas.</p>
<p style="text-align: justify;">Incluso Fedor Dostoievski, en Los Hermanos Karamazov, hizo que su protagonista Ivan karamazov especulara sobre la existencia de dimensiones más altas y geometrías no euclidianas durante una discusión sobre la existencia de Dios.</p>
<p style="text-align: justify;">Desde siempre, la imaginación humana, ha especulado con otras dimensiones y universos paralelos (Alicia en el País de las maravillas).  ¿Será acaso una especie de mensajes que nos llegan como recuerdos de la materia?</p>
<p style="text-align: justify;">Imaginación:</p>
<p style="text-align: justify;">“Se trataba de Andrómeda, hija de Cefeo, rey etíope de Yope, y de Casiopea.  Esta se había jactado de que la belleza de su hija superaba a la de todas las Nereidas juntas.  Ofendidas por este insulto, las ninfas marinas se quejaron a Poseidón, su protector, quien, como castigo, envió un diluvio y al monstruo marino que asolaría el reino de Yope.</p>
<p style="text-align: justify;">Desesperado, el rey consultó oráculo de Amón, que declaró que el monstruo no desaparecería hasta que la princesa Andrómeda no fuese sacrificada.  Con el corazón partido el rey siguió las indicaciones del oráculo y abandonó a su hija encadenada a una roca voladiza.</p>
<p style="text-align: justify;">Las aguas comenzaron a subir y a bullir, mientras el monstruo, que estaba cubierto de espumas, emergía lentamente.</p>
<p style="text-align: justify;">Todos, desde la distancia, estaban mirando la escena, pendientes del monstruo.  Nadie se fijo de que manera apareció aquel joven de pies alados que, lanzándose al cuello de la bestia blandiendo una cimitarra (como ya hiciera con Medusa), de un solo golpe decapitó al monstruo.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Perseo liberó a Andrómeda de sus cadenas, sus miradas se encontraron y nació el amor entre sus almas.”</p>
<p style="text-align: justify;">Historias así jalonan la antigüedad, y, nos muestra, la rica imaginación que poseemos los humanos, capaces de inventar mundos y situaciones que pueden ser recreados en nuestros pensamientos, los unos terribles y los otros de una inmensa belleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Es precisamente, esa imaginación sin límite, la que hace posible que recreemos esos nuevos mundos que, aunque no son reales en el nuestro, no quiere decir que no existan en algún otro lugar del Universo que ¡es tán grande! Es casi tan grande como nuestro poder para imaginar.</p>
<p style="text-align: justify;">Imaginación:</p>
<p style="text-align: justify;">Humel, con paso cansino, agotado, vió, por fin, a lo lejos, las luces mortecinas del poblado.  Su cansancio no era suficiente para ensombrecer la alegría que embargaba su corazón.</p>
<p style="text-align: justify;">Había partido de Abera, su región, hacía ya treinta noches, el camino hasta Adrais, la que ahora tenía delante, era largo y muy peligroso.  Sin embargo, el premio valía la pena.</p>
<p style="text-align: justify;">A todos los confines del reino había llegado la proclama del rey Yuno, el que pasara las pruebas, se casaría con su hija, la bella Hilema……. Él, Humel el Guerrero, estaba allí para intentarlo.</p>
<p style="text-align: justify;">De esta manera podría continuar durante mil folios y contar una bella historia de personajes que irían viviendo situaciones conforme quisiera mi imaginación. Historia que podría situar en cualquier época y en cualquier parte del mundo, y nos contaría cualquier historia que en ese momento nos apeteciera. Tenemos a nuestra disposición un enorme tesoro que, muchas veces, no sabemos aprovechar.</p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, lo que trato de decir con tanta palabrería, es que estamos en posesión de una herramienta de enorme poder, el cerebro.  ¿Qué se nos puede resistir? Creo, que con tiempo por delante, Nada.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora encontraremos la partícula de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> que nos dará información para poder abrir muchas puertas cerradas, será una llave maestra.  Seguramente, también con el LHC, aparecerán los esquivos <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y también los Gluones, daremos un paso enorme en el conocimiento de la materia y del Universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Después continuaremos, teniendo nuevas ideas y conocimientos, con la dichosa <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a> que, aún nos queda muy lejos.  Para verificarla necesitaríamos disponer de la energía de Planck.</p>
<p style="text-align: justify;">Pensemos en la masa de una partícula cuya longitud de onda compton es igual a la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>.  Esta dada por ( página 103 del original )Fórmula, donde ђ es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> racionalizada, c es la velocidad de la luz y G es la constante gravitacional.  La descripción de una partícula elemental de esta masa, o partículas que interaccionan con energías por partícula equivalente a ella (a través de E=mc2 ), requiere una teoría cuántica de la gravedad.  Como la <a href="#" onclick="referencia('planck masa de',event); return false;">masa de Planck</a> es del orden de 10<sup>-</sup><sup>8</sup> Kg (equivalente a una energía de 10<sup>19</sup> GeV) y, por ejemplo, la masa del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> es del orden de 10<sup>-</sup><sup>27</sup> kg y las mayores energías alcanzables en los aceleradores de partículas actuales (antes del LHC) son del orden de 10<sup>3</sup> GeV, los efectos de gravitación cuántica no aparecen en los laboratorios de física de partículas.  Sin embargo, en el universo primitivo las partículas tenían energías del orden de la <a href="#" onclick="referencia('planck masa de',event); return false;">masa de Planck</a>, de acuerdo con la teoría del <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>, y es, por tanto, necesaria una teoría cuántica de la Gravedad que es, precisamente, lo que nos promete, la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>:</p>
<p style="text-align: justify;">Mecánica Cuántica y Relatividad General, juntas.</p>
<p style="text-align: justify;">Ese nuevo Universo de dimensiones más altas donde todo tiene cabida cualquier interacción incorporando <a href="#" onclick="referencia('supersimetria',event); return false;">supersimetría</a> y en la que los objetos básicos son objetos unidimensionales (supercuerdas).</p>
<p style="text-align: justify;">Se piensa que las supercuerdas tienen una escala de longitud de unos 10<sup>-35</sup>m y, como distancias muy cortas están asociadas a energías muy altas que, como dije antes, son del orden de 10<sup>19 </sup>GeV, muy por encima de la energía que se podría conseguir hoy.</p>
<p style="text-align: justify;">Las cuerdas asociadas con los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> sólo son consistentes como teorías cuánticas en un espacio-tiempo de 26 dimensiones; aquellas asociadas con <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a> sólo lo son en un espacio-tiempo de 10 dimensiones.  Se piensa que las cuatro dimensiones microscópicas surgen por un mecanismo de Kaluza-klein, estando las restantes dimensiones “enrolladas” para ser muy pequeñas en la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Una de las características más atractivas de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> es que dan lugar a partículas de <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> 2, que son identificadas con los <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a>.  Por tanto, una <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> automáticamente contiene una teoría cuántica de la interacción gravitacional.  Se piensa que las supercuerdas están libres de infinitos que no pueden ser eliminados por renormalización, que plagan todos los intentos de construir una teoría cuántica de campos que incorpore la gravedad.  Hay algunas evidencias de que la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> esta libre de esos infinitos indeseables,  pero no hay prueba definitiva.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque carecemos de pruebas evidentes de supercuerdas, algunas característica de las supercuerdas son compatibles con los hechos experimentales observados en las partículas elementales, como la posibilidad de las partículas nos respeten paridad, lo que en efecto ocurre en las interacciones débiles.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque nuestras posibilidades energéticas y técnicas, hoy en día, son nulos para obtener las 10<sup>19</sup> GeV que serían necesarios para verificar las supercuerdas, no tenemos que descartar que, se pueda avanzar por indicios y datos experimentales indirectos que vayan cubriendo pequeñas parcelas de ese total que será la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Mientras tanto, E. Witten, continúa pensando, y su privilegiado cerebro matemático desarrolla cientos de ecuaciones mientras parece que mira, fijamente al paisaje.</p>
<p style="text-align: justify;">Parece que esa rama de la geometría que se ocupa de las propiedades de los objetos geométricos que permanecen inalterados bajo deformaciones continuas, como el doblado, estirado, etc.  Son técnicas matemáticas que emplean la topología y son de gran importancia en las teorías modernas de las interacciones fundamentales.</p>
<p style="text-align: justify;">Haber qué matemáticas podemos tener en las próximos 30 años, cuando tengamos la fusión para producir energía barata, y, entonces, seguramente, Witten, o cualquier otro nuevo genio, nos daría una agradable sorpresa.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Transiciones de fase, cambios de objetos estelares, fuerzas y energías.</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Dec 2009 09:20:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Efecto túnel a través del espacio y del tiempo
En definitiva, estamos planteando la misma cuestión propuesta por Kaluza, cuando en 1.919 escribió una carta a Einstein proponiéndole su teoría de la quinta dimensión para unificar el electromagnetismo de James Clark Maxwell y la propia teoría de la relatividad general, ¿dónde está la quinta dimensión?, pero [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Efecto túnel a través del espacio y del tiempo</strong></p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, estamos planteando la misma cuestión propuesta por Kaluza, cuando en 1.919 escribió una carta a <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> proponiéndole su teoría de la quinta dimensión para unificar el electromagnetismo de James Clark Maxwell y la propia teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, ¿dónde está la quinta dimensión?, pero ahora en un nivel mucho más alto. Como Klein señaló en 1.926, la respuesta a esta cuestión tiene que ver con la teoría cuántica. Quizá el fenómeno más extraordinario (y complejo) de la teoría cuántica es el efecto túnel.</p>
<p style="text-align: justify;">El efecto túnel se refiere al hecho de que los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> son capaces de atravesar una barrera, al parecer infranqueable, hacia una región que estaría prohibida si los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> fuesen tratados como partículas clásicas. El que haya una probabilidad finita de que un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> haga un túnel entre una región clásicamente permitida a otra que no lo está, surge como consecuencia de la mecánica cuántica. El efecto es usado en el diodo túnel. La desintegración alfa es un ejemplo de proceso de efecto túnel.</p>
<p style="text-align: justify;">Antes preguntábamos, en relación a la teoría de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, el destino o el lugar en el que se encontraba la quinta dimensión.</p>
<p style="text-align: justify;">La respuesta de Klein a esta pregunta fue ingeniosa al decir que estaba enrollada o compactada en la distancia o límite de Planck, ya que, cuando comenzó el <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>, el universo se expandió sólo en las cuatro dimensiones conocidas de espacio y una de tiempo, pero esta dimensión no fue afectada por la expansión y continua compactada en  cuyo valor es del orden de 10<sup>-35</sup> metros, distancia que no podemos ni tenemos medios de alcanzar, es 20 ordenes de magnitud menor que el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> que está en 10<sup>-15</sup> metros.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues las dimensiones que nos faltan en la teoría decadimensional, como en la de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, también están compactadas en una recta o en un círculo en esa distancia o límite de Planck que, al menos por el momento, no tenemos medios de comprobar dada su enorme pequeñez, menor que un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>. De hecho sería 0,00000000000000000000000000000000001 metros, lo que pone muy difícil que lo podamos ver.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo pueden estar enrolladas unas dimensiones?</p>
<p><span id="more-3091"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, igual que para explicar de manera sencilla la gravedad mediante el ejemplo de una sábana estirada por los 4 extremos, en la que ponemos un enorme peso en su centro y se forma una especie de hondonada que distorsiona la superficie antes lisa de la sábana, al igual que un planeta distorsiona el espacio a su alrededor, de manera tal que cualquier objeto que se acerca a la masa del objeto pesado, se ve atraído hacia él. Pues bien, en las dimensiones de espacio enrolladas, utilizamos el símil de la sábana con bandas elásticas en las esquinas.</p>
<p style="text-align: justify;">La sábana que tenemos es pequeña y la cama es grande. Con esfuerzo logramos encajar las cuatro esquinas, pero la tensión es demasiado grande; una de las bandas elásticas salta de una esquina, y la sábana se enrolla. Este proceso se llama ruptura de simetría. La sábana uniformemente estirada posee un alto grado de simetría. Se puede girar la cama 180º alrededor de cualquier eje y la sábana permanece igual. Este estado altamente simétrico se denomina falso vacío. Aunque el falso vacío aparece muy simétrico, no es estable. La sábana no quiere estar en esta condición estirada. Hay demasiada tensión y la energía es demasiado alta. Pero la sábana elástica salta y se enrolla. La simetría se rompe y la sábana pasa a un estado de energía más baja con menor simetría. Si notamos la sábana enrollada 180º alrededor de un eje ya no volvemos a tener la misma sábana.</p>
<p style="text-align: justify;">Reemplacemos ahora la sábana por el espacio-tiempo decadimensional, es espacio-tiempo de simetría definitiva. En el comienzo del tiempo, el universo era perfectamente simétrico. Si alguien hubiera estado allí en ese instante, podría moverse libremente y sin problemas por cualquiera de las diez dimensiones. En esa época, la gravedad y las fuerzas débiles y fuertes y electromagnéticas estaban todas ellas unificadas por la supercuerda. Sin embargo, esta simetría no podía durar. El universo decadimensional, aunque perfectamente simétrico, era inestable. La energía existente muy alta, exactamente igual que la sábana, estaba en un falso vacío. Por lo tanto, el paso por efecto túnel hacia un estado de menor energía era inevitable. Cuando finalmente ocurrió el efecto túnel, tuvo lugar una transición de fase y se perdió la simetría.</p>
<p style="text-align: justify;">Puesto que el universo empezó a dividirse en un universo de cuatro y otro de seis dimensiones, el universo ya no era simétrico. Seis dimensiones se habían enrollado (como la sábana elástica). Pero nótese que la sábana puede enrollarse de cuatro maneras, dependiendo de qué esquina haya saltado. Para el universo decadimensional, sin embargo, existen aparentemente millones de modos de enrollarse. Para calcular qué estado prefiere el universo decadimensional, necesitamos resolver la teoría de campos de cuerdas utilizando la teoría de transiciones de fase, el problema más difícil en la teoría cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">Las transiciones de fase no son nada nuevo. Trasladémoslo a nuestras propias vidas. En un libro llamado <em>Pasajes</em>, el autor, Gail Sheehy, destaca que la vida no es un flujo continuo de experiencias, como parece, sino que realmente pasa por varios estadios, caracterizados por conflictos específicos que debemos resolver y por objetivos que debemos cumplir.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cólogo Eric Ericsson llegó a proponer una teoría de estadios <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cológicos del desarrollo. Un conflicto fundamental caracteriza cada fase. Si este conflicto no queda resuelto, puede enconarse e incluso provocar una regresión a un periodo anterior. Análogamente, el <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cólogo Jean Piaget demostró que el desarrollo mental de la primera infancia tampoco es un desarrollo continuo de aprendizaje, sino que está realmente caracterizado por estadios discontinuos en la capacidad de conceptualización de un niño. Un mes, un niño puede dejar de buscar una pelota una vez que ha rodado fuera de su campo de visión, sin comprender que la pelota existe aunque no la vea. Al mes siguiente, esto resultará obvio para el niño.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta es la esencia de la dialéctica. Según esta filosofía, todos los objetos (personas, gases, estrellas, el propio universo) pasan por una serie de estadios. Cada estadio está caracterizado por un conflicto entre dos fuerzas opuestas. La naturaleza de dicho conflicto determina, de hecho, la naturaleza del estadio. Cuando el conflicto se resuelve, el objeto pasa a un objetivo o estadio superior, llamado síntesis, donde empieza una nueva contradicción, y el proceso pasa de nuevo a un nivel superior.</p>
<p style="text-align: justify;">Los filósofos llaman a esto transición de la “cantidad” a la “cualidad”.  Pequeños cambios cuantitativos se acumulan hasta que, eventualmente, se produce una ruptura cualitativa con el pasado. Esta teoría se aplica también a las sociedades o culturas. Las tensiones en una sociedad pueden crecer espectacularmente, como la hicieron en Francia a finales del siglo XVIII. Los campesinos se enfrenaban al hambre, se produjeron motines espontáneos y la aristocracia se retiró a sus fortalezas. Cuando las tensiones alcanzaron su punto de ruptura, ocurrió una <strong>transición de fase</strong> de lo <strong>cuantitativo </strong>a los <strong>cualitativo</strong>: los campesinos tomaron las armas, tomaron París y asaltaron la Bastilla.</p>
<p style="text-align: justify;">Las transiciones de fases pueden ser también asuntos bastante explosivos. Por ejemplo, pensemos en un río que ha sido represado. Tras la presa se forma rápidamente un embalse con agua a enorme presión. Puesto que es inestable, el embalse está en el <strong>falso vacío</strong>. El agua preferiría estar en su verdadero vacío, significando esto que preferiría reventar la presa y correr aguas abajo, hacia un estado de menor energía. Así pues, una transición de fase implicaría un estallido de la presa, que tendría consecuencias desastrosas.</p>
<p style="text-align: justify;">También podría poner aquí el ejemplo más explosivo de una bomba atómica, donde el falso vacío corresponde al núcleo inestable de uranio donde residen atrapadas enormes energías explosivas que son un millón de veces más poderosas, para masas iguales, que para un explosivo químico.  De vez en cuando, el núcleo pasa por efecto túnel a un estado más bajo, lo que significa que el núcleo se rompe espontáneamente. Esto se denomina desintegración radiactiva. Sin embargo, disparando <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> contra los núcleos de uranio, es posible liberar de golpe esta energía encerrada según la formula de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> E = mc<sup>2</sup>. Por supuesto, dicha liberación es una explosión atómica; ¡menuda transición de fase!</p>
<p style="text-align: justify;">Las nuevas características descubiertas por los científicos en las transiciones de fases es que normalmente van acompañadas de una ruptura de simetría. Al premio Nobel Abdus Salam le gusta la ilustración siguiente: consideremos una mesa de banquete circular, donde todos los comensales están sentados con una copa de champán a cada lado. Aquí existe simetría. Mirando la mesa del banquete reflejada en un espejo, vemos lo mismo: cada comensal sentado en torno a la mesa, con copas de champán a cada lado.  Asimismo, podemos girar la mesa de banquete circular y la disposición sigue siendo la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">Rompamos ahora la simetría. Supongamos ahora que el primer comensal toma la copa que hay a su derecha. Siguiendo la pauta, todos los demás comensales tomaran la copa de champán de su derecha. Nótese que la imagen de la mesa del banquete vista en el espejo produce la situación opuesta.  Cada comensal ha tomado la copa izquierda. De este modo, la simetría izquierda-derecha se ha roto.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, el estado de máxima simetría es con frecuencia también un estado inestable, y por lo tanto corresponde a un falso vacío.</p>
<p style="text-align: justify;">Con respecto a la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, los físicos suponen (aunque todavía no lo puedan demostrar) que el universo decadimensional original era inestable y pasó por efecto túnel a un universo de cuatro y otro de seis dimensiones. Así pues, el universo original estaba en un estado de falso vacío, el estado de máxima simetría, mientras que hoy estamos en el estado roto del verdadero vacío.</p>
<p style="text-align: justify;">Al principio, cuando el universo era simétrico, sólo existía una sola fuerza que unificaba a todas las que ahora conocemos, la gravedad, las fuerzas electromagnéticas y las nucleares débil y fuerte, todas emergían de aquel <a href="#" onclick="referencia('plasma',event); return false;">plasma</a> opaco de alta energía que lo inundaba todo. Más tarde, cuando el universo comenzó a enfriarse, se hizo transparente y apareció la luz, las fuerzas se separaron en las cuatro conocidas, emergieron las primeras <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> para unirse y formar <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>, los primeros núcleos aparecieron para atraer a los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> que formaron aquellos primeros átomos.  Doscientos millones de años más tarde, se formaron las primeras estrellas y galaxias. Con el paso del tiempo, las estrellas sintetizaron los elementos pesados de nuestros cuerpos, fabricados en supernovas que estallaron, incluso antes de que se formase el Sol. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que una supernova anónima explotó hace miles de millones de años y sembró la nube de gas que dio lugar a nuestro sistema solar, poniendo allí los materiales complejos y necesarios para que algunos miles de millones de años más tarde, tras la evolución, apareciéramos nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Las estrellas evolucionan desde que en su núcleo se comienza a fusionar hidrógeno en helio, de los elementos más ligeros a los más pesados.  Avanza creando en el horno termonuclear, cada vez, metales y elementos más pesados. Cuando llega al hierro y explosiona en la forma explosiva de  una supernova. Luego, cuando este material estelar es otra vez recogido en una nueva estrella rica en hidrógeno, al ser de segunda generación (como nuestro Sol), comienza de nuevo el proceso de fusión llevando consigo materiales complejos de aquella supernova.</p>
<p style="text-align: justify;">Puesto que el peso promedio de los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> en los productos de fisión, como el cesio y el kriptón, es menor que el peso promedio de los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> de uranio, el exceso de masa se ha transformado en energía mediante E = mc<sup>2</sup>. Esta es la fuente de energía que subyace en la bomba atómica.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, la curva de energía de enlace no sólo explica el nacimiento y muerte de las estrellas y la creación de elementos complejos que también hicieron posible que nosotros estemos ahora aquí y, muy posiblemente, será también el factor determinante para que, lejos de aquí, en otros sistemas solares a muchos años luz de distancia, puedan florecer otras especies inteligentes que, al igual que la especie humana, se pregunten por su origen y estudien los fenómenos de las fuerzas fundamentales del universo, los componentes de la materia y, como nosotros, se interesen por el destino que nos espera en el futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando alguien oye por vez primera la historia de la vida de las estrellas, generalmente (lo sé por experiencia), no dice nada, pero su rostro refleja escepticismo. ¿Cómo puede vivir una estrella 10.000 millones de años? Después de todo, nadie ha vivido tanto tiempo como para ser testigo de su evolución.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, tenemos los medios técnicos y científicos para saber la edad que tiene, por ejemplo, el Sol.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¡Fascinante mundo subatómico!</title>
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		<pubDate>Sat, 12 Dec 2009 09:15:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[El electrón y el positrón son notables por sus pequeñas masas (sólo 1/1.836 de la del protón, el neutrón, el antiprotón o antineutrón), y, por lo tanto, han sido denominados leptones (de la voz griega lentos, que significa “delgado”).
Aunque el electrón fue descubierto en 1897 por el físico británico Josepth John Thomson (1856 &#8211; 1940), [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> y el positrón son notables por sus pequeñas masas (sólo 1/1.836 de la del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>, el anti<a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> o anti<a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>), y, por lo tanto, han sido denominados <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> (de la voz griega lentos, que significa “delgado”).</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> fue descubierto en 1897 por el físico británico Josepth John Thomson (1856 &#8211; 1940), el problema de su estructura, si la hay, no está resuelto.  Conocemos su masa y su carga negativa que responden a 9,1093897 (54) x 10<sup>-31</sup> kg la primera y, 1,602 177 33 (49) x 10<sup>-19</sup> culombios, la segunda, y también su radio clásico:  no se ha descubierto aún ninguna partícula que sea menos cursiva que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> (o positrón) y que lleve  una carga eléctrica, sea lo que fuese (sabemos como actúa y cómo medir sus propiedades, pero aun no sabemos qué es), tenga asociada un mínimo de masa, y que esta es la que se muestra en el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo cierto es que, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, es una maravilla en sí mismo.  El Universo no sería como lo conocemos si el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> (esa cosita “insignificante”), fuese distinto a como es, bastaría un cambio infinitesimal para que, por ejemplo, nosotros no pudiéramos estar aquí ahora.</p>
<p style="text-align: justify;">¡No por pequeño, se es insignificante!</p>
<p style="text-align: justify;">Recordémoslo, todo lo grande está hecho de cosas pequeñas.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad, existen partículas que no tienen en absoluto asociada en ellas ninguna masa (es decir, ninguna masa en reposo).  Por ejemplo, las ondas de luz y otras formas de radiación electromagnéticas se comportan como partículas (<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> en su efecto fotoeléctrico y De Broglie en la difracción de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a><a name="r_pie1" href="#pie1">*</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta manifestación en forma de partículas de lo que, de ordinario, concebimos como una onda se denomina <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>, de la palabra griega que significa “luz”.</p>
<p><span id="more-3089"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> tiene una masa de 1, una carga eléctrica de o, pero posee un <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de 1, por lo que es un <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a>. ¿Cómo se puede definir lo que es el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a>? Los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> toman parte en las reacciones nucleares, pero el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> total de las partículas implicadas antes y después de la reacción deben permanecer inmutadas (conservación del <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a>).  La única forma que esto suceda en las reacciones nucleares que implican a los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> radica en suponer que el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> tiene un <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de 1. El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> no se considera un <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptón</a>, puesto que este termino se reserva para la familia formada por el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a> y la partícula <a href="#" onclick="referencia('particula tau',event); return false;">tau</a> con sus correspondientes <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a>: ν<sub>e</sub>, ν<sub>μ</sub> y ν<sub>τ.</sub></p>
<p style="text-align: justify;">Existen razones teóricas para suponer que, cuando las masas se aceleran (como cuando se mueven en órbitas elípticas en torno a otra masa o llevan a cabo un colapso gravitacional), emiten energía en forma de ondas gravitacionales.  Esas ondas pueden así mismo poseer aspecto de partícula, por lo que toda partícula gravitacional recibe el nombre de <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La fuerza gravitatoria es mucho, mucho más débil que la <a href="#" onclick="referencia('fuerza electromagnetica',event); return false;">fuerza electromagnética</a>.  Un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> y un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> se atraen gravitacionalmente con sólo 1/10<sup>39</sup> de la fuerza en que se atraen electromagnéticamente. El <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a> (aún sin descubrir) debe poseer, correspondientemente, menos energía que el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> y, por tanto, ha de ser inimaginablemente difícil de detectar.</p>
<p style="text-align: justify;">De todos modos, el físico norteamericano Joseph Weber emprendió en 1.957 la formidable tarea de detectar el <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a>.  Llegó a emplear un par de cilindros de aluminio de 153 cm. De longitud y 66 de anchura, suspendidos de un cable en una cámara de vacío.  Los <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a> (que serían detectados en forma de ondas), desplazarían levemente esos cilindros, y se empleó un sistema para detectar el desplazamiento que llegare a captar la cienmillonésima parte de un centímetro.</p>
<p style="text-align: justify;">Las débiles ondas de los <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a>, que producen del espacio profundo, deberían chocar contra todo el planeta, y los cilindros separados por grandes distancias se verán afectados de forma simultánea.  En 1.969, Weber anunció haber detectado los efectos de las ondas gravitatorias.  Aquello produjo una enorme excitación, puesto que apoyaba una teoría particularmente importante (la teoría de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general).  Desgraciadamente, nunca se pudo comprobar mediante las pruebas realizadas por otros equipos de científicos que duplicaran el hallazgo de Weber.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas formas, no creo que, a estas alturas, nadie pueda dudar de la existencia de los <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a>, el <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a> mediador de la fuerza gravitatoria.  La masa del <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a> es o, su carga es o, y su <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de 2.  Como el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>, no tiene antipartícula, ellos mismos hacen las dos versiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenemos que volver a los que posiblemente son los objetos más misteriosos de nuestro Universo: Los <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a>.  Si estos objetos son lo que se dice (no parece que se pueda objetar nada en contrario), seguramente serán ellos los que, finalmente, nos faciliten las respuestas sobre las ondas gravitacionales y el esquivo <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La onda gravitacional emitida por el <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujero negro</a> produce una ondulación en la curvatura del espacio-temporal que viaja a la velocidad de la luz transportada por los <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay aspectos de la física que me dejan totalmente sin habla, me obligan a pensar y me transporta de este mundo material nuestro a otro fascinante donde residen las maravillas del Universo.  Hay magnitudes asociadas con las leyes de la gravedad cuántica. La <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>-Wheeler,  es la escala de longitud por debajo de la cual el espacio tal como lo conocemos deja de existir y se convierte en espuma cuántica.  El <a href="#" onclick="referencia('planck tiempo de',event); return false;">tiempo de Planck</a>-Wheeler (1/c veces la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>-Wheeler o aproximadamente 10<sup>-43</sup> segundos), es el intervalo de tiempo más corto que puede existir; si dos sucesos están separados por menos que esto, no se puede decir cuál sucede antes y cuál después. El área de Planck-Wheeler (el cuadrado de la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a>-Wheeler, es decir, 2,61 x 10<sup>-66 </sup>cm<sup>2</sup>) juega un papel clave en la <a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a> de un <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujero negro</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Me llama poderosamente la atención lo que conocemos como las fluctuaciones de vacío, esas oscilaciones aleatorias, impredecibles e ineliminables de un campo (electromagnético o gravitatorio), que son debidas a un tira y afloja en el que pequeñas regiones del espacio toman prestada momentáneamente energía de regiones adyacentes y luego la devuelven.</p>
<p style="text-align: justify;">Ordinariamente, definimos el vacío como el espacio en el que hay una baja presión de un gas, es decir, relativamente pocos átomos o moléculas.  En ese sentido, un vacío perfecto no contendría ningún átomo o molécula, pero no se puede obtener, ya que todos los materiales que rodean ese espacio tienen una presión de vapor finita.  En un bajo vacío, la presión se reduce hasta 10<sup>-2 </sup>pascales, mientras que un alto vacío tiene una presión de 10<sup>-2</sup> &#8211; 10<sup>-7</sup> pascales.  Por debajo de 10<sup>-7</sup> pascales se conoce como un vacío ultraalto.</p>
<p style="text-align: justify;">No puedo dejar de referirme al <span style="text-decoration: underline;">vacio theta</span> (vació θ) que, es el estado de vacío de un campo <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> no abeliano (en ausencia de campos <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermión</a>icos y campos de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>).</p>
<p style="text-align: justify;">En el <a href="#" onclick="referencia('vacio theta',event); return false;">vacío theta</a> hay un número infinito de estados degenerados con efecto túnel entre estos estados.  Esto significa que el <a href="#" onclick="referencia('vacio theta',event); return false;">vacío theta</a> es análogo a una fundón de Bloch<a name="r_pie2" href="#pie2">*</a> en un cristal.</p>
<p style="text-align: justify;">Se puede derivar tanto como un resultado general o bien usando técnicas de instantón.  Cuando hay un <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermión</a> sin masa, el efecto túnel entre estados queda completamente suprimido.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando hay campos <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermión</a>icos con masa pequeña, el efecto túnel es mucho menor que para campos <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> puros, pero no está completamente suprimido.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('vacio theta',event); return false;">vacío theta</a> es el punto de partida para comprender el estado de vacío de las teorías <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> fuertemente interacciontes, como la <a href="#" onclick="referencia('cromodinamica cuantica',event); return false;">cromodinámica cuántica</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">En astronomía, el vacío está referido a regiones del espacio con menor contenido de Galaxias que el promedio o ninguna galaxia.  También le solemos llamar <span style="text-decoration: underline;">vacío cósmico. </span>Han sido detectados vacíos con menos de una décima de la densidad promedio del Universo en escalas de hasta 200 millones de años-luz en exploraciones a gran escala.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas regiones son a menudos (aunque no siempre) esféricas.  El primer gran vacío en ser detectado fue el de Boötes en 1.981; tiene un radio de unos 180 millones de a.l. y su centro se encuentra a aproximadamente 500 millones de a.l. de la Vía Láctea.  La existencia de grandes vacíos me sorprende a la comunidad de astrónomos, dada la existencia de cúmulos de galaxias y supercúmulos a escalas muy grandes.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, según creo yo personalmente, ese vacío, finalmente, resultará que esta demasiado lleno, hasta el punto de que, su contenido, nos manda mensajes que, aunque hemos captado, no sabemos descifrar. Cuándo esté totalmente preparado para ello, os lo contaré, el mensaje permanece escondido fuera de nuestra vista<a name="r_pie3" href="#pie3">*</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Sabemos referirnos al producto o cociente de las unidades físicas básicas, elevadas a las potencias adecuadas, en una cantidad física derivada.  Las cantidades físicas básicas de un sistema mecánico son habitualmente la masa (M), la longitud (L) y el tiempo (T).  Utilizando estas dimensiones, la velocidad que es una unidad física derivada, tendrá dimensiones L/T y la aceleración tendrá dimensiones L/T<sup>2</sup>. Como la fuerza es el producto de una masa por una aceleración, la fuerza tiene dimensiones MLT<sup>-2</sup>.  En electricidad, en unidades <a href="#" onclick="referencia('unidades del si',event); return false;">SI</a>, la corriente, l, puede ser considerada como dimensionalmente independiente y las dimensiones de los demás unidades eléctricas se pueden calcular a partir de las relaciones estándar.  La carga, por ejemplo, se puede definir como el producto de la corriente por el tiempo.  Por tanto, tiene dimensión IT.  La diferencia de potencia está dada por la relación P=Vl, donde P es la potencia.  Como la potencia es la fuerza x distancia de dividir el tiempo (MLT<sup>2</sup>xLxT<sup>-1</sup>=ML<sup>2</sup>T<sup>3</sup>), el voltaje V está dado por V=ML<sup>2</sup>T<sup>3</sup>l<sup>-1</sup>.  Así queda expresado lo que en física se entiende por dimensiones referido al producto o cociente de las cantidades físicas básicas (como dijimos al principio.)</p>
<p style="text-align: justify;">Pero volvamos de nuevo a las fluctuaciones de vacío que, al igual que las ondas “reales” de energía positiva, están sujetas a las leyes de la dualidad onda/partícula; es decir, tienen tanto aspectos de onda como aspectos de partícula.</p>
<p style="text-align: justify;">Las ondas fluctúan de forma aleatoria e impredecible, con energía positiva momentáneamente aquí, energía negativa momentáneamente allí, y energía cero en promedio.  El aspecto de partícula está incorporado en el concepto de partículas virtuales, es decir, partículas que pueden nacer en pares (dos partículas a un tiempo), viviendo momentáneamente de la energía fluctuacional tomada prestada de regiones “vecinas del espacio”, y que luego se aniquilan y desaparecen, devolviendo la energía a esas <span style="text-decoration: underline;">regiones vecinas.</span> Si hablamos de fluctuaciones electromagnéticas del vacío las partículas virtuales son <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> virtuales; en el caso de fluctuaciones de la Gravedad en el vacío, son <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitones</a> virtuales.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, en realidad, sabemos poco de esas “regiones vecinas” de las que tales fluctuaciones toman la energía.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué es lo que hay allí? ¿Está en esa región la tan buscada partícula de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>?</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad sabemos que las fluctuaciones de vacío son, para las ondas electromagnéticas y gravitatorias, lo que “los movimientos de degeneración claustrofóbicos” son para los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Si confinamos un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> a una pequeña región del espacio, entonces, por mucho que un trate de frenarlo y detenerlo, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> está obligado por las leyes de la mecánica cuántica a continuar moviéndose aleatoriamente, de forma impredecible.  Este movimiento de degeneración claustrofóbico que produce la presión mediante la que una estrella <a href="#" onclick="referencia('enana blanca',event); return false;">enana blanca</a> se mantiene contra su propia compresión gravitatoria o, en el mismo caso, la degeneración de los <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>, mantiene estable a la estrella de <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> que, obligada por la fuerza que se genera de la degeneración de los <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>, es posible frenar la enorme fuerza de gravedad que está comprimiendo a la estrella.</p>
<p style="text-align: justify;">De la misma forma, si tratamos de eliminar todas las oscilaciones electromagnéticas o gravitatorias de alguna región del espacio, nunca tendremos existo.  Las leyes de la mecánica cuántica insisten en que siempre quedarán algunas oscilaciones aleatorias impredecibles, es decir, algunas ondas electromagnéticas y gravitatorias aleatorias e impredecibles.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas fluctuaciones del vacío no pueden ser frenadas eliminando su energía (aunque algunos estiman que, en promedio, no contienen energía en absoluto).</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, como antes decía, aún nadie ha podido medir de ninguna manera la cantidad real de energía que se escapa de ese supuesto “vacío”, como tampoco se ha medido la cantidad de fuerza gravitatoria que puede salir de ese mismo espacio “vacío”.</p>
<p style="text-align: justify;">Si la energía es masa y si la masa produce gravedad, entonces ¿Qué es lo que hay en ese mal llamado “espacio vacío”?</p>
<p style="text-align: justify;">No puedo contestar de momento esa pregunta, sin embargo, parece que no sería un disparate pensar en la existencia allí, de alguna clase de materia que, desde luego, al igual que la bariónica que sí podemos ve, genera energía y ondas gravitacionales que, de alguna manera que aún se nos oculta, escapa a nuestra vista y solo podemos constatar sus efectos al medir las velocidades a que se alejan las galaxias unas de otras: velocidad de expansión del Universo que no se corresponde en absoluto, con la masa y la energía que podemos ver.</p>
<p style="text-align: justify;">Estoy atando cabos sueltos, uniendo piezas y buscando algunas que están perdidas de tal manera que, por mucho que miremos, nunca podremos ver.  El lugar de dichas piezas pérdidas no está en nuestro horizonte y se esconde más allá de nuestra percepción sensorial.</p>
<p style="text-align: justify;">Estamos en un momento crucial de la Física, las matemáticas y la cosmología, y debemos, para poder continuar avanzando, tomar conceptos nuevos que, a partir de los que ahora manejamos, nos permitan traspasar los muros que nos están cerrando el paso para llegar a las supercuerdas, a la <a href="#" onclick="referencia('materia oscura',event); return false;">materia oscura</a> o a una teoría cuántica de la gravedad que, también está implícita en la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Estamos anclados, necesitamos nuevas y audaces ideas que puedan romper las cadenas “virtuales” que atan nuestras mentes a ideas del pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">En su momento, esas ideas eran perfectas y cumplieron su misión.  Sin embargo, ahora no nos dejan continuar y debemos preparar nuestras mentes para evolucionar hacia nuevos conceptos y ahondar en aquellos que, aún estando ahí presentes, no somos capaces de utilizar, como por ejemplo, el Hiperespacio de tan enorme importancia en el futuro de la Humanidad.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando sepamos “ver” dimensiones más altas, todo será mucho más sencillo y encontraremos las respuestas a los problemas que hoy, no sabemos resolver.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero profundicemos un poco más en lo que se entiende por fluctuaciones de vacío.</p>
<p style="text-align: justify;">Las Fluctuaciones de vacío son las oscilaciones aleatorias, impredecibles e ineliminables de un campo de fuerza (electromagnético o gravitatorio) que son debidas a una especie de “tira y afloja” en el que pequeñas regiones del espacio toman prestadas, momentáneamente, energía de regionaes adyacentes y luego, casi de inmediato, las devuelven.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, ¿De qué regiones adyacentes?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Universos paralelos al nuestro?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Deformaciones del espaciotiempo a escalas microscópicas?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Micro <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a> que pasan a ser agujeros blancos en escalas microscópicas de tiempo?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Otras posibilidades por nosotros desconocidas?</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, ¿Por qué se forman esas partículas virtuales que se aniquilan o desaparecen sin que podamos acapturarlas?</p>
<p style="text-align: justify;">Parece que estas fluctuaciones ocurren en cualquier lugar, pero que, en circunstancias ordinarias, son tan minúsculas que ningún observador o experimentador las ha detectado hasta la fecha.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas fluctuaciones son más poderosas cuanto menos escala se considera en el espacio y, por debajo de la Longitud de Planck-Wheeler (10<sup>-33</sup> cm), las fluctuaciones de vacío son tan enormes que el espacio tal como lo conocemos “pareciera…hervir” para convertirse en borbotones de espuma cuántica, la cual, cubre todo el vacío cuántico.</p>
<p style="text-align: justify;">Recientemente se han alzado algunas voces autorizadas contra el Principio de Incertidumbre de Heisenberg.</p>
<p style="text-align: justify;">En un artículo de la prestigiosa revista “Nature”, el premio Nobel de Física Gerard ´Hooft, propone que la naturaleza probabilística de la Mecánica Cuántica desaparecería a la escala de Planck, en la que el comportamiento de la materia sería determinista (ya sabeis, ese punto de vista filosófico que defiende que todos los acontecimientos están sometidos a las leyes naturales de carácter causal y mecánico); a longitudes mayores, energías más pequeñas.</p>
<p style="text-align: justify;">El mundo de lo muy pequeño (el micro espacio), a nivel atómico y subatómico, es dominio de la física cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, nunca podríamos saber, de acuerdo al Principio de Incertidumbre y, en un momento determinado, la posición y el estado de una partícula.</p>
<p style="text-align: justify;">Este estado podría ser una función de la escala espacio-temporal.</p>
<p style="text-align: justify;">A esta escala de tamaño todo sucede demasiado deprisa para nosotros.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos pudiéramos convertir en <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>, por ejemplo, sabríamos donde y como estamos en cada momento y todo lo que sucediese a nuestro alrededor transcurriría a un ritmo más lento.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, bajo nuestro punto de vista se mueve a 7 millones de Km/h.</p>
<p style="text-align: justify;">A medida que se asciende en la escala de tamaños, el tiempo también se ajusta a esta escala; los objetos, a medida que se hacen mayores de tamaño, no sólo se mueven más despacio sino que tienen mayor duración, el periodo de su existencia.</p>
<p style="text-align: justify;">En nuestra macro escala, los acontecimiento y los objetos, se mueven a velocidades que a nosotros nos parecen normales. Si se mueven con demasiada lentitud, nos parece que no se mueven…</p>
<p style="text-align: justify;">Así hablamos de escala de tiempo geológico, para referirnos al tiempo y la velocidad de la mayor parte de los acontecimientos geológicos que afectan a nuestra Tierra; el tiempo transcurre, aquí, en millones de años y nosotos no lo apreciamos; nos parece que todo está inmóvil; nosotros, funcionamos en una escala de años (tiempo biológico).</p>
<p style="text-align: justify;">El tiempo Cosmológico es todavía más dilatado y los objetos cósmicos tienen una mayor duración aunque su movimiento puede ser muy rápido, debido a la inmensidad del espacio universal.</p>
<p style="text-align: justify;">La Tierra orbita alrededor del Sol a una velocidad media de 30 KM/s. El Sol se desplaza en su galaxia, La Vía Láctea, a una velocidad media de 270 Km/s.</p>
<p style="text-align: justify;">Además se incrementa no sólo el tiempo sino también el espacio pues ambos, como todos sabemos, están ligados en una especie de única maya elastica que los contiene conexionados.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, el espacio dentro de un átomo, es muy pequeño; dentro de una célula, es algo mayor; dentro de un animal, mayor aún y así sucesivamente…hasta llegar a los enormes espacios, que separan a las estrellas y a las galaxias en el Universo.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1923, el físico Luís de Broglie creó una ecuación matemática que contrinuyó a resolver la naturaleza dual de todos los campos electromagnéticos y desembocó en un nuevo aspecto de la Física.</p>
<p style="text-align: justify;">Se demostró que la Materia abarca un flujo, una multitud de campos de energía cuyas complejas interacciones crean lo que a nuestros ojos parecen partículas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los objetos masivos presentan pequeñas longitudes de onda de energía y los objetos con una pequeña masa muestran mayores longitudes de onda.</p>
<p style="text-align: justify;">Por eso podemos percibir el mundo material como a un “universo de partículas” (las longitudes de onda de su energía, son demasiado pequeñas para percibirlas) y, al mismo tiempo, la realidad subatómica, parece ondulatoria (sus longitudes de onda son lo bastante grandes como para resultar más significativas).</p>
<p style="text-align: justify;">Así, el mundo real (Material) se crea a partir de “un agitado flujo de energía radiante que burbujea en el vacío cuántico”.</p>
<p style="text-align: justify;">No resulta muy lejano a lo que he comentado acerca de una posible “Energía Creadora” ¡Todo podría ser! Como lo imaginamos y seguramente, más inverosímil aún.</p>
<p style="text-align: justify;">Si llevamos estos principios hasta las últimas consecuencias. La física cuántica sugiere que el universo sólido y temporal que percibimos es sólo una impresión de nuestras limitadas percepciones que, estarían frenadas por una serie de carencias físicas e intelectuales que nos impedirían ver el universo tal como en la realidad es.</p>
<p style="text-align: justify;">La verdadera realidad cuántica, entonces, debería ser:</p>
<ul>
<li style="text-align: justify;">Inmaterial.</li>
<li style="text-align: justify;">Atemporal/Inespacial.</li>
</ul>
<p style="text-align: justify;">Según Heisenberg “las ondas de de probabilidades cuánticas se debilitan con la distancia”, pero como todos los campos energéticos, nunca mueren del todo…<span style="text-decoration: underline;">Esto sugiere que en el Universo cada unidad interactúa con todo lo demás; el Cosmos es, entonces, una especie de Entidad colectiva donde es imposible que, una parte actúe sin influir sobre todas las demás…</span></p>
<p style="text-align: justify;">Algo así como lo que ocurre, a menor escala, con nuestro cuerpo humano y su relación de dependencia con todos y cada uno de sus componentes que, lo que ocurra a uno, influye en la marcha de todos los demás.</p>
<p style="text-align: justify;">Finalmente:</p>
<p style="text-align: justify;">Asimismo, como todo campo de energía disminuye su fuerza con la distancia “la presión gravitatoria universal” (un campo energético gravitatorio , proveniente de las reacciones nucleares en las estrellas y de las conflagraciones estelares), deberían debilitarse con la distancia, a pesar de que, nunca “muera”.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, por todo el Universo, los racimos de galaxias se alejan aceleradamente y, los físicos siguen calculando que tal repulsión, proviene desde la presión negativa del vacío, podríamos encontrar el final del túnel, a la “Energía Creadora”, en una de sus posibles manifestaciones.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Quien lo podría negar o asegurar? ¡Nadie! Desde luego, hoy por hoy, como las que aquí expongo hoy, todo son conjeturas que nos devuelven de nuevo al Principio de Incertidumbre que en el Universo, está presente a todos los niveles para recordarnos…¡Nuestra enorme ignorancia!.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
<hr size="1" />
<p style="text-align: justify;"><a name="pie1">*</a> Dualidad onda partícula en el comportamiento del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, por ejemplo. Volver</p>
<p style="text-align: justify;"><a name="pie2">*</a> Teorema de Bloch: relativo a la M.C. de los Cristales, que estable que la función de ondas Ψ (π)=exp (ik’π) U (π). Volver</p>
<p style="text-align: justify;"><a name="pie3">*</a> De manea similar a como las ondas gravitacionales salen despedidas de un <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujero negro</a> en rotación. Volver</p>
]]></content:encoded>
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		<title>El enigmático mundo cuántico</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/12/08/el-enigmatico-mundo-cuantico-2/</link>
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		<pubDate>Tue, 08 Dec 2009 07:42:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Según he leído, durante un almuerzo en el Lawrence Berkeley Laboratory en California, con una espectacular vista del Sol brillando sobre el puerto de San Francisco, Suzuki le explicó a Michio Kaku mientras almorzaban la excitación de descubrir, prácticamente por casualidad, un resultado parcialmente importante. No se suponía que la física se pudiera hacer de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Según he leído, durante un almuerzo en el Lawrence Berkeley Laboratory en California, con una espectacular vista del Sol brillando sobre el puerto de San Francisco, Suzuki le explicó a Michio Kaku mientras almorzaban la excitación de descubrir, prácticamente por casualidad, un resultado parcialmente importante. No se suponía que la física se pudiera hacer de ese modo casual.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el descubrimiento, Suzuki, muy excitado, mostró el hallazgo a un físico veterano del CERN. Tras oír a Suzuki, el físico veterano no se impresionó. De hecho le dijo a Suzuki que otro físico joven (Veneziano) había descubierto la misma función unas semanas antes. Disuadió a Suzuki de publicar su resultado. Hoy, esta función beta se conoce con el nombre de <em>modelo Veneziano</em>, que ha inspirado miles de artículos de investigación iniciando una importante escuela de física y actualmente pretende unificar todas las leyes de la física.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1970, el Modelo de Veneziano-Suzuki (que contenía un misterio), fue parcialmente explicado cuando Yoichiro Nambu, de la Universidad de Chicago, y Tetsuo Goto, de la Nihon University, descubrieron que <span style="text-decoration: underline;">una cuerda vibrante</span> yace detrás de sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que, como la teoría de cuerdas fue descubierta hacia atrás y por casualidad, los físicos aún no conocen el principio físico que subyace en la teoría de cuerdas vibrantes y sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">El último paso en la evolución de la teoría de cuerdas (y el primer paso en la evolución de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general) aún está pendiente de que alguien sea capaz de darlo.</p>
<p><span id="more-3062"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Así, Witten dice:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><em></em>“Los seres humanos en el planeta tierra nunca dispusieron del marco conceptual que les llevara a concebir la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> de manera intencionada, surgió por razones del azar, por un feliz accidente. Por sus propios méritos, los físicos del siglo XX no deberían haber tenido el privilegio de estudiar esta teoría muy avanzada a su tiempo y a su conocimiento. No tenían (ni tenemos ahora mismo) los conocimientos y los prerrequisitos necesarios para desarrollar dicha teoría, no tenemos los conceptos correctos y necesarios.”</p>
</blockquote>
<p><img title="Más..." src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif" alt="" /></p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente, como ha quedado dicho en este mismo trabajo, Edwar Witten es el físico teórico que, al frente de un equipo de físicos de Princeton, lleva la bandera de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> con aportaciones muy importantes en el desarrollo de la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras, aunque los resultados y avances son prometedores, el camino por andar es largo y la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> en su conjunto es un edificio con muchas puertas cerradas de las que no tenemos las llaves para acceder a su interior y mirar lo que allí nos aguarda.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema está en que nadie es lo suficientemente inteligente para resolver la teoría de campos de cuerdas o cualquier otro enfoque no perturbativo de esta teoría. Se requieren técnicas que están actualmente más allá de nuestras capacidades.</p>
<p style="text-align: justify;">Para encontrar la solución deben ser empleadas técnicas no perturbativas, que son terriblemente difíciles. Puesto que el 99 por ciento de lo que conocemos sobre física de altas energías se basa en la teoría de perturbaciones, esto significa que estamos totalmente perdidos a la hora de encontrar la verdadera solución de la teoría.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué diez dimensiones?</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los secretos más profundos de la teoría de cuerdas, que aún no es bien comprendido, es por qué está definida sólo en diez y veintiséis dimensiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Si calculamos cómo se rompen y se vuelven a juntar las cuerdas en el espacio N-dimensional, constantemente descubrimos que pululan términos absurdos que destruyen las maravillosas propiedades de la teoría. Afortunadamente, estos términos indeseados aparecen multiplicados por (N-10). Por consiguiente, para hacer que desaparezcan estas anomalías, no tenemos otra elección cuántica que fijar N = 10. La teoría de cuerdas, de hecho, es la única teoría cuántica conocida que exige completamente que la dimensión del espacio-tiempo esté fijada en un número único, el diez.</p>
<p style="text-align: justify;">Por desgracia, los teóricos de cuerdas están, por el momento, completamente perdidos para explicar por qué se discriminan las diez dimensiones.  La respuesta está en las profundidades de las matemáticas, en un área denominada <em>funciones modulares</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Al manipular los diagramas de lazos de Kikkawa, Sakita y Virasoro creados por cuerdas en interacción, allí están esas extrañas funciones modulares en las que el número 10 aparecen en los lugares más extraños.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas funciones modulares son tan misteriosas como el hombre que las investigó, el místico del este. Quizá si entendiéramos mejor el trabajo de este genio indio, comprenderíamos por qué vivimos en nuestro universo actual.</p>
<p style="text-align: justify;">El misterio de las <em>funciones modulares</em> podría ser explicado por quien ya no existe, Srinivasa Ramanujan, el hombre más extraño del mundo de los matemáticos. Igual que Riemann, murió antes de cumplir cuarenta años, y como Riemann antes que él, trabajó en total aislamiento en su universo particular de números y fue capaz de reinventar por sí mismo lo más valioso de cien años de matemáticas occidentales que, al estar aislado del mundo en las corrientes principales de los matemáticos, le eran totalmente desconocidos, así que los buscó sin conocerlos. Perdió muchos años de su vida en redescubrir matemáticas conocidas.</p>
<p style="text-align: justify;">Dispersas entre oscuras ecuaciones en sus cuadernos están estas <em>funciones modulares</em>, que figuran entre las más extrañas jamás encontradas en matemáticas. Ellas reaparecen en las ramas más distantes e inconexas de las matemáticas. Una función que aparece una y otra vez en la teoría de las funciones modulares se denomina (como ya he dicho otras veces) hoy día “función de Ramanujan” en su honor. Esta extraña función contiene un término elevado a la potencia veinticuatro.</p>
<p style="text-align: justify;">El número 24 aparece repetidamente en la obra de Ramanujan. Este es un ejemplo de lo que las matemáticas llaman números mágicos, que aparecen continuamente donde menos se esperan por razones que nadie entiende.   Milagrosamente, la función de Ramanujan aparece también en la teoría de cuerdas. El número 24 que aparece en la función de Ramanujan es también el origen de las cancelaciones milagrosas que se dan en la teoría de cuerdas.  En la teoría de cuerdas, cada uno de los veinticuatro modos de la función de Ramanujan corresponde a una vibración física de la cuerda. Cuando quiera que la cuerda ejecuta sus movimientos complejos en el espacio-tiempo dividiéndose y recombinándose, deben satisfacerse un gran número de identidades matemáticas altamente perfeccionadas. Estas son precisamente las entidades matemáticas descubiertas por Ramanujan. Puesto que los físicos añaden dos dimensiones más cuando cuentan el número total de vibraciones que aparecen en una teoría relativista, ello significa que el espacio-tiempo debe tener 24 + 2 = 26 dimensiones espacio-temporales.</p>
<p style="text-align: justify;">Para comprender este misterioso factor de dos (que añaden los físicos), consideramos un rayo de luz que tiene dos modos físicos de vibración. La luz polarizada puede vibrar, por ejemplo, o bien horizontal o bien verticalmente. Sin embargo, un campo de Maxwell relativista A<sub>µ</sub> tiene cuatro componentes, donde µ = 1, 2, 3, 4. Se nos permite sustraer dos de estas cuatro componentes utilizando la simetría <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> de las ecuaciones de Maxwell.  Puesto que 4 – 2 = 2, los cuatro campos de Maxwell originales se han reducido a dos. Análogamente, una cuerda relativista vibra en 26 dimensiones.  Sin embargo, dos de estos modos vibracionales pueden ser eliminados cuando rompemos la simetría de la cuerda, quedándonos con 24 modos vibracionales que son las que aparecen en la función de Ramanujan.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se generaliza la función de Ramanujan, el 24 queda reemplazado por el número 8. Por lo tanto, el número crítico para la supercuerda es 8+2=10. Este es el origen de la décima dimensión que exige la teoría. La cuerda vibra en diez dimensiones porque requiere estas funciones de Ramanujan generalizadas para permanecer auto consistente. Dicho de otra manera, los físicos no tienen la menor idea de por qué 10 y 26 dimensiones se seleccionan como dimensión de la cuerda. Es como si hubiera algún tipo de numerología profunda que se manifestara en estas funciones que nadie comprende. Son precisamente estos números mágicos que aparecen en las funciones modulares elípticas los que determinan que la dimensión del espacio-tiempo sea diez.</p>
<p style="text-align: justify;">En el análisis final, el origen de la teoría decadimensional es tan misterioso como el propio Ramanujan. Si alguien preguntara a cualquier físico del mundo por qué la naturaleza debería existir en diez dimensiones, estaría obligado a responder “no lo sé”. Se sabe en términos difusos, por qué debe seleccionarse alguna dimensión del espacio tiempo (de lo contrario la cuerda no puede vibrar de una forma cuánticamente autoconsistente), pero no sabemos por qué se seleccionan estos números concretos.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Son tantas las cosas que no sabemos!</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Estructuras fundamentales de la Naturaleza</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/12/05/estructuras-fundamentales-de-la-naturaleza/</link>
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		<pubDate>Sat, 05 Dec 2009 10:50:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Hemos llegado a poder discernir la relación directa que vincula el tamaño, la energía de unión y la edad de las estructuras fundamentales de la Naturaleza.
Una molécula es mayor y más fácil de desmembrar que un átomo; lo mismo podemos decir de un átomo respecto al núcleo atómico, y de un núcleo con respecto a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hemos llegado a poder discernir la relación directa que vincula el tamaño, la energía de unión y la edad de las estructuras fundamentales de la Naturaleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Una molécula es mayor y más fácil de desmembrar que un átomo; lo mismo podemos decir de un átomo respecto al núcleo atómico, y de un núcleo con respecto a los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que contiene.</p>
<p style="text-align: justify;">La cosmología  sugiere que esta relación resulta del curso de la historia cósmica, que los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> se unieron primero, en la energía extrema del big bang original, y que a medida que el Universo se expandió, los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> compuestos de <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> se unieron para formar núcleos de átomos, los cuales, cargados positivamente, atrajeron a los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> cargados con electricidad negativa estableciéndose así como átomos completos, que al unirse formaron moléculas.</p>
<p style="text-align: justify;">Si es así, cuanto más íntimamente examinemos la Naturaleza, tanto más lejos hacia atrás vamos en el tiempo.   Alguna vez he puesto el ejemplo de mirar algo que nos es familiar, el dorso de la mano, por ejemplo, e imaginemos que podemos observarlo con cualquier aumento deseado.</p>
<p style="text-align: justify;">Con un aumento relativamente pequeño, podemos ver las células de la piel, cada una con un aspecto tan grande y  complejo como una ciudad, y con sus límites delineados por la pared celular.  Si elevamos el aumento, veremos dentro de la célula una maraña de ribosomas serpenteando y mitocondrias ondulantes, lisosomas esféricos y centríolos, cuyos alrededores están llenos de complejos órganos dedicados a las funciones respiratorias, sanitarias y de producción de energía que mantienen a la célula.</p>
<p style="text-align: justify;">Ya ahí tenemos pruebas de historia.  Aunque esta célula particular solo tiene unos pocos años de antigüedad, su arquitectura se remonta a más de mil millones de años, a la época en que aparecieron en la Tierra las células eucariota o eucarióticas como la que hemos examinado.</p>
<p><span id="more-3049"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Para determinar dónde obtuvo la célula el esquema que le indicó como formarse, pasemos al núcleo y contemplemos los delgados contornos de las macromoléculas de ADN segregadas dentro de sus genes.  Cada una contiene una rica información genética acumulada en el curso de unos cuatro mil millones de años de evolución.</p>
<p style="text-align: justify;">Almacenado en un alfabeto de nucleótidos de  cuatro “letras”- hecho de moléculas de azúcar y fosfatos, y llenos de signos de puntuación, reiteraciones para precaver contra el error, y cosas superfluas acumuladas en los callejones sin salida de la historia evolutiva-, su mensaje dice exactamente cómo hacer un ser humano, desde la piel y los huesos hasta las células cerebrales.</p>
<p style="text-align: justify;">Si elevamos más el aumento veremos que la molécula de ADN está compuesta de muchos átomos, con sus capas electrónicas externas entrelazadas y festoneadas en una milagrosa variedad de formas, desde relojes de arena hasta espirales ascendentes como largos muelles y elipses grandes como escudos y fibras delgadas como puros.  Algunos de esos <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> son recién llegados, recientemente arrancados átomos vecinos; otros se incorporaron junto a sus núcleos atómicos hace más de cinco mil millones de años, en la nebulosa de la cual se formó la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">Si elevamos el aumento cien mil veces, el núcleo de un átomo de carbono se hinchará hasta llenar el campo de visión.   Tales núcleos átomos se formaron dentro de una estrella que estalló mucho antes de que naciera el Sol.  Si podemos aumentar aún más, veremos los tríos de <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que constituyen <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> han estado unidos desde que el Universo sólo tenía unos pocos segundos de edad.</p>
<p style="text-align: justify;">Al llegar a escalas cada vez menores, también hemos entrado en ámbitos de energías de unión cada vez mayores.  Un átomo puede ser desposeído de su <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> aplicando sólo unos miles de electrón-voltios de energía.  Sin embargo, para dispersar los <a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleones</a> que forman el núcleo atómico se requieren varios millones de electrón-voltios, y para liberar los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que constituyen cada <a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleón</a> se necesitaría cientos de veces más energía aún.</p>
<p style="text-align: justify;">Introduciendo el eje de la historia, esta relación da testimonio del pasado de las partículas: las estructuras más pequeñas, más fundamentales están ligadas por niveles de energía mayores porque las estructuras mismas fueron forjadas en el calor del big bang.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto implica que los aceleradores de partículas, como los telescopios, funcionen como máquinas del tiempo.  Un telescopio penetra en el pasado en virtud del tiempo que tarda la luz en desplazarse entre las estrellas; un acelerador recrea, aunque sea fugazmente, las condiciones que prevalecían en el Universo primitivo.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos llegado a dominar técnicas asombrosas que nos facilitan ver aquello que, prohibido para nuestro físico, sólo lo podemos alcanzar mediante sofisticados aparatos que bien nos introduce en el universo microscópico de los átomos, o, por el contrario nos llevan al Universo profundo y nos enseña galaxias situadas a cientos y miles de millones de años-luz de la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando vemos esos objetos cosmológicos lejanos, cuando estudiamos una galaxia situada a 100.000 mil años-luz de nosotros, sabemos que nuestros telescopios la pueden captar gracias a que, la luz de esa galaxia, viajando a 300.000 Km/s llegó a nosotros después de ese tiempo, y, muchas veces, no es extraño que el objeto que estamos viendo ya no exista o si existe, que su conformación sea diferente habiéndose transformado en diferentes transiciones de fase que la evolución en el tiempo ha producido.</p>
<p style="text-align: justify;">En el ámbito de lo muy pequeño, vemos lo que está ahí en ese momento pero, como se explica más arriba, en realidad, también nos lleva al pasado, a los inicios de cómo todo aquello se formó y con qué componentes.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas y otras muchas maravillas son las que nos permitirán, en un futuro relativamente cercano, que podamos hacer realidad muchos sueños largamente dormidos en nuestras mentes.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Difícil casamiento ¡RG con la MC!</title>
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		<pubDate>Sat, 05 Dec 2009 10:39:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Entre los teóricos, el casamiento de la relatividad general y la teoría cuántica es el problema central de la física moderna. A los esfuerzos teóricos que se realizan con ese propósito se les llama “supergravedad”, “súpersimetría”, “supercuerdas” “teoría M” o, en último caso, “teoría de todo o gran teoría unificada”.
Ahí tenemos unas matemáticas exóticas que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Entre los teóricos, el casamiento de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y la teoría cuántica es el problema central de la física moderna. A los esfuerzos teóricos que se realizan con ese propósito se les llama “supergravedad”, “súpersimetría”, “supercuerdas” “<a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>” o, en último caso, “teoría de todo o gran teoría unificada”.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahí tenemos unas matemáticas exóticas que ponen de punta hasta los pelos de las cejas de algunos de los mejores matemáticos del mundo (¿y Perelman? ¿Por qué nos se ha implicado?).  Hablan de 10, 11 y 26 dimensiones, siempre, todas ellas espaciales menos una que es la temporal.  Vivimos en cuatro: tres de espacio (este-oeste, norte-sur y arriba-abajo) y una temporal. No podemos, ni sabemos o no es posible instruir, en nuestro cerebro (también tridimensional), ver más dimensiones. Pero llegaron Kaluza y Klein y compactaron, en la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a> las dimensiones que no podíamos ver. ¡Problema solucionado!</p>
<p style="text-align: justify;">¿Quién puede ir a la <a href="#" onclick="referencia('planck longitud de',event); return false;">longitud de Planck</a> para verlas?</p>
<p style="text-align: justify;">La puerta de las dimensiones más altas quedó abierta y, a los teóricos, se les regaló una herramienta maravillosa.  En el Hiperespacio, todo es posible.  Hasta el matrimonio de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y la mecánica cuántica, allí si es posible encontrar esa soñada teoría de la Gravedad cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que, los teóricos, se han embarcado a la búsqueda de un objetivo audaz: buscan una teoría que describa la simplicidad primigenia que reinaba en el intenso calor del universo en sus primeros tiempos, una teoría carente de parámetros, donde estén presentes todas las respuestas.  Todo debe ser contestado a partir de una ecuación básica.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Dónde radica el problema?</p>
<p><span id="more-3048"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El problema está en que la única teoría candidata no tiene conexión directa con el mundo de la observación, o no lo tiene todavía si queremos expresarnos con propiedad. La energía necesaria para ello, no la tiene ni el nuevo acelerador de partículas LHC que, aún alcanzando los 14 TeV, se queda muy corto para llegar a esas energías necesarias para llegar hasta las cuerdas.</p>
<p style="text-align: justify;">La verdad es que, la teoría que ahora tenemos, el Modelo Estándar, concuerda de manera exacta con todos los datos a bajas energías y contesta cosas sin sentido a altas energías.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Necesitamos algo más avanzado!</p>
<p style="text-align: justify;">Se ha dicho que la función de la partícula de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> es la de dar masa a las Cuando su autor lanzó la idea al mundo, resultó además de nueva muy extraña.  El secreto de todo radica en conseguir la simplicidad: el átomo resulto ser complejo lleno de esas infinitesimales partículas electromagnéticas que bautizamos con el nombre de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>, resultó que tenía un núcleo que contenía, a pesar de ser tan pequeño, casi toda la masa del átomo.  El núcleo, tan pequeño, estaba compuesto de otros objetos más pequeños aún, los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que estaban instalados en nubes de otras partículas llamadas <a href="#" onclick="referencia('gluones',event); return false;">gluones</a> y, ahora, queremos continuar profundizando, sospechamos, que después de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> puede haber algo más.</p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, la idea nueva que surgió es que el espacio entero contiene un campo, el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, que impregna el <span style="text-decoration: underline;">vacío</span> y es el mismo en todas partes. <span style="text-decoration: underline;">Es decir, </span>que si miramos a las estrellas en una noche clara estamos mirando el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.  Las partículas influidas por este campo, toman masa.  Esto no es por sí mismo destacable, pues las partículas pueden tomar energía de los campos (<a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a>) de los que hemos comentado, del campo gravitatorio o del electromagnético.  Si llevamos un bloque de plomo a lo alto de la Torre Eiffel, el bloque adquiriría energía potencial a causa de la alteración de su posición en el campo gravitatorio de la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">Como E=mc<sup>2</sup>, ese aumento de la energía potencial equivale a un aumento de la masa, en este caso la masa del Sistema Tierra-bloque de plomo.  Aquí hemos de añadirle amablemente un poco de complejidad a la venerable ecuación de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>.  La masa, m, tiene en realidad dos partes.  Una es la masa en reposo, m<sub>0</sub>, la que se mide en el laboratorio cuando la partícula está en reposo.  La partícula adquiere la otra parte de la masa en virtud de su movimiento (como los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> en el acelerador de partículas, o los <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muones</a>, que aumentan varias veces su masa cuando son lanzados a velocidades cercanas a c) o en virtud de su energía potencial de campo. Vemos una dinámica similar en los núcleos atómicos.  Por ejemplo, si separamos el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> y el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> que componen un núcleo de <a href="#" onclick="referencia('deuterio',event); return false;">deuterio</a>, la suma de las masas aumenta.</p>
<p style="text-align: justify;">Peor la energía potencial tomada del campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> difiere en varios aspectos de la acción de los campos familiares. La masa tomada de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> es en realidad masa en reposo. De hecho, en la que quizá sea la versión más apasionante de la teoría del campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, éste genera toda la masa en reposo.  Otra diferencia es que la cantidad de masa que se traga del campo es distinta para las distintas partículas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los teóricos dicen que las masas de las partículas de nuestro modelo estándar miden con qué intensidad se acoplan éstas al campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La influencia de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> en las masas de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> y de los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>, nos recuerda el descubrimiento por Pieter Zeeman, en 1.896, de la división de los niveles de energía de un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> cuando se aplica un campo magnético al átomo.  El campo (que representa metafóricamente el papel de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>) rompe la simetría del espacio de la que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> disfrutaba.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta ahora no tenemos ni idea de que reglas controlan los incrementos de masa generados por el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> (de ahí la expectación creada por el nuevo acelerador de partículas LHC). Pero el problema es irritante: ¿por qué sólo esas masas –Las masas de los W<sup>+</sup>, W<sup>-</sup>, y Z<sup>º</sup>, y el up, el down, el encanto, el extraño, el top y el bottom, así como los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> – que no forman ningún patrón obvio?</p>
<p style="text-align: justify;">Las masas van de la del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> 0’0005 GeV, a la del top, que tiene que ser mayor que 91 GeV.  Deberíamos recordar que esta extraña idea (el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>) se empleó con mucho éxito para formular la teoría electrodébil (Weinberg-salam).  Allí se propuso el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> como una forma de ocultar la unidad de las fuerzas electromagnéticas y débiles.  En la unidad hay cuatro partículas mensajeras sin masa –los W<sup>+</sup>, W<sup>-</sup>, Z<sup>º </sup>y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> que llevan la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza electrodébil</a>.  Además está el campo de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a>, y, rápidamente, los W y Z chupan la esencia de <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> y se hacen pesados; el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> permanece intacto. La <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza electrodébil</a> se fragmenta en la débil (débil porque los mensajeros son muy gordos) y la electromagnética, cuyas propiedades determina el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>, carente de masa.  La simetría se rompe espontáneamente, dicen los teóricos.  Prefiero la descripción según la cual el <a href="#" onclick="referencia('higgs',event); return false;">Higgs</a> oculta la simetría con su poder dador de masa.<sup> </sup></p>
<p style="text-align: justify;">Las masas de los W y el Z se predijeron con éxito a partir de los parámetros de la teoría electrodébil. Y las relajadas sonrisas de los físicos teóricos nos recuerdan que Gerard ^t Hooft y Veltman dejaron sentado que la teoría entera esta libre de infinitos.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras esperemos que, al menos, el LHC nos acerque  con SUSY a vislumbrar, aunque sólo sean las sombras de las supercuerdas y, nos pueda mostrar algunas de esas partículas exóticas predichas por la teoría de la Supersimetría. Al menos, si eso se consigue, sabremos que estamos en el buen camino. ¡Un camino muy largo! por cierto.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Partículas elementales</title>
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		<pubDate>Sat, 21 Nov 2009 10:25:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Constituyentes fundamentales de toda la materia del universo. Hasta el descubrimiento del electrón por J. J. Thomson en 1897 se pensaba que los átomos eran los constituyentes fundamentales de la materia. Este hallazgo, junto con el de Rutherford del núcleo atómico y del protón en 1911, hizo evidente que los átomos no eran elementales, en [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Constituyentes fundamentales de toda la materia del universo. Hasta el descubrimiento del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> por J. J. Thomson en 1897 se pensaba que los átomos eran los constituyentes fundamentales de la materia. Este hallazgo, junto con el de Rutherford del núcleo atómico y del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> en 1911, hizo evidente que los átomos no eran elementales, en el sentido de que tienen estructura interna. Es descubrimiento de Chadwick del <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> en 1932 completó el modelo atómico basado en un núcleo atómico consistente en <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> rodeados de un número suficiente de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> como para equilibrar la carga nuclear. Sin embargo, no explicaba la gran estabilidad del núcleo, que claramente no podía mantenerse unido por una interacción electromagnética, pues el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> no tiene carga eléctrica.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1935, Yukawa sugirió que la fuerza de intercambio que lo mantenía junto estaba mediada por partículas de vida corta, llamados <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a>, que saltaban de un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> a un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> y hacia atrás de nuevo. Este concepto dio lugar al descubrimiento de las interacciones fuertes y de las interacciones débiles, dando un total de cuatro interacciones fundamentales (como antes hemos descrito). También dio lugar al descubrimiento de unas 200 partículas “elementales” de vida corta, algunas de las cuales eran claramente más elementales que las otras. En la clasificación actual existen dos clases principales de partículas:</p>
<ol style="text-align: justify;">
<li><span style="text-decoration: underline;">Leptones</span>: <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a>, <a href="#" onclick="referencia('particula tau',event); return false;">tau</a>, <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrino</a> electrónico, muónico y <a href="#" onclick="referencia('particula tau',event); return false;">tau</a>. Interaccionan electromagnéticamente y también con la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza nuclear débil</a>. Estas partículas no tienen estructura interna aparente.</li>
<li><span style="text-decoration: underline;">Hadrones</span>: (<a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> y <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a>). Los <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> son los <a href="#" onclick="referencia('nucleones',event); return false;">nucleones</a> como el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>, etc. Los <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a> son los <a href="#" onclick="referencia('pion',event); return false;">piones</a>, <a href="#" onclick="referencia('kaon',event); return false;">kaones</a>, etc. Interaccionan con la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear fuerte',event); return false;">fuerza nuclear fuerte</a> y tienen una estructura interna compleja.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify;">La estructura hadrónica está basada ahora en el concepto de Murray Gell-Mann de <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a>, introducido en 1964. En este modelo, los <a href="#" onclick="referencia('hadrones',event); return false;">hadrones</a> se dividen en <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> (que se desintegran en <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a>) y <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a> (que se desintegran en <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> y <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a>). Los <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">bariones</a> a su vez están formados por tres <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, y los <a href="#" onclick="referencia('mesones',event); return false;">mesones</a> por dos (un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> y un antiquark). En la teoría <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a>, por tanto, las únicas partículas realmente elementales son los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> y los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Al contrario que los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> y <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a>, que poseen cargas exactamente iguales en valor absoluto, pero de signos opuestos, los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> tienen cargas que son fracciones de la carga electrónica (+2/3 ó -1/3 de la carga electrónica).</p>
<p style="text-align: justify;">La nomenclatura para describir los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> existentes es la siguiente: <em>up</em> (u), <em>down</em> (d), <em>charmed</em> (c), <em>strange</em> (s), <em>top</em> (t) y <em>bottom</em> (b).</p>
<p><span id="more-2956"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, siendo un <a href="#" onclick="referencia('barion',event); return false;">barión</a>, está constituido por tres <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>: dos <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> up y un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> down (<em>uud</em>); y el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> por <em>udd</em>. Todos los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> tienen su antiquark que se denota con una raya encima de la letra que corresponda a cada uno. Por ejemplo, de un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> up <em>u</em>, su antiquark .</p>
<p style="text-align: justify;">Con el fin de evitar conflictos con el <a href="#" onclick="referencia('exclusion principio de',event); return false;">principio de exclusión</a> de Pauli, se ha probado que es necesario añadir el concepto de carga de color a los seis sabores de <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> (el concepto “sabor” aquí no tiene nada que ver con el gusto). Por su complejidad para el no iniciado, dejaremos aquí el problema de los sabores y colores de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> que aparecen  en los tres colores primarios, rojo, verde y azul. El uso de la palabra “color” en este contexto es por analogía con los colores visuales y no significa que las partículas estés coloreadas. La teoría que gobierna estas combinaciones de sabores y colores está basada en la electrodinámica cuántica y se llama <a href="#" onclick="referencia('cromodinamica cuantica',event); return false;">cromodinámica cuántica</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Las interacciones fuertes entre <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> se pueden entender por el intercambio de ocho partículas sin carga y sin masa en reposo, llamadas <em><a href="#" onclick="referencia('gluones',event); return false;">gluones</a></em> (<em>glue</em>, pegamento en inglés) que mantienen juntos a los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> impidiendo que se puedan separar, en realidad se mantienen en una región <em>R ≈ hc/Λ ≈ 10<sup>-13 cm</sup></em>, y la fuerza que se crea crece con la distancia; a más separación de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, más aumenta la fuerza para impedirlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque los <a href="#" onclick="referencia('gluones',event); return false;">gluones</a>, como los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> que realizan una función similar entre los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>, no tienen carga eléctrica, sí que tienen una carga de color.</p>
<p style="text-align: justify;">La teoría de <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> completamente elaborada está ahora bien establecida por evidencias experimentales, pero como ni los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> ni los <a href="#" onclick="referencia('gluones',event); return false;">gluones</a> han sido identificados nunca en experimentos, la teoría no se puede decir que haya sido directamente verificada. Los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> individuales pueden tener la curiosa propiedad de ser mucho más masivos que los <a href="#" onclick="referencia('hadrones',event); return false;">hadrones</a> que usualmente forman (debido a la enorme energía potencial que tendrían cuando se separan), y algunos teóricos creen que es, en consecuencia, imposible desde un punto de vista fundamental que existan aislados. Sin embargo, algunos experimentos han anunciado resultados consistentes en la presencia de cargas fraccionarias, que tendrían los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> no ligados.</p>
<p style="text-align: justify;">Llegados a este punto, tenemos que volver sobre nuestros pasos hacia las moléculas y los átomos para comentar propiedades y principios que será necesario tener en cuenta para comprender de lo que estamos hablando.</p>
<p style="text-align: justify;">En el mundo de los seres vivos, por ejemplo, la escala o tamaño crea importantes diferencias. En muchos aspectos, la anatomía de un ratón es una copia de la de un elefante, pero mientras que un ratón puede trepar por una pared prácticamente vertical sin mucha dificultad (y se puede caer desde una altura varias veces mayor que su propio tamaño sin hacerse daño), un elefante no sería capaz de realizar tal hazaña. Con bastante generalidad se puede afirmar que los efectos de la gravedad son menos importantes cuanto menores sean los objetos que consideremos (sean vivos o inanimados).</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando llegamos a los seres unicelulares, se ve que para ellos no hay distinción entre arriba y abajo. Para ellos, la tensión superficial del agua es mucho más importante que la fuerza de la gravedad a esa escala.</p>
<p style="text-align: justify;">La tensión superficial es una consecuencia de que todas las moléculas y los átomos se atraen unos a otros con una fuerza que nosotros llamamos de Van der Waals. Esta fuerza tiene un alcance muy corto; para ser precisos, diremos que la intensidad de esta fuerza a una distancia <em>r</em> es aproximadamente <em>1/r<sup>7</sup>.</em> Esto significa que si se reduce la distancia entre dos átomos a la mitad de la <a href="#" onclick="referencia('van del waals fuerza',event); return false;">fuerza de Van der Waals</a> con la que se atraen uno a otro se hace 2 × 2 × 2 × 2 × 2 × 2 × 2 = 128 veces más intensa. Cuando los átomos y las moléculas se acercan mucho unos a otros quedan unidos muy fuertemente a través de esta fuerza. El conocimiento de esta fuerza se debe a Johannes Diderik Van der Waals (1837 – 1923) con su tesis sobre la continuidad del estado líquido y gaseoso que le haría famoso, ya que en esa época (1873), la existencia de las moléculas y los átomos no estaba completamente aceptada.</p>
<p style="text-align: justify;">El famoso físico inglés James Clerk Maxwell, que formuló la teoría del electromagnetismo de Faraday, quedó muy impresionado por este trabajo de Van der Waals.</p>
<p style="text-align: justify;">Los tamaños de los seres uniceculares, animales y vegetales, se miden en micrómetros o “micras”, donde 1 micra es 1/1.000 de milímetro, aproximadamente el tamaño de los detalles más pequeños que se pueden observar con un microscopio ordinario. El mundo de los microbios es fascinante, pero no es el objeto de este trabajo, y continuaremos el viaje emprendido hacia las partículas elementales que forman núcleos, átomos, células y materia, así como las fuerzas que intervienen en las interacciones fundamentales del universo y que afecta a todo lo que existe.</p>
<p style="text-align: justify;">Hemos hablado del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> que rodea el núcleo, de su carga eléctrica negativa que complementa la positiva de los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y hace estable al átomo; tiene una masa de solamente 1/1.836 de la del núcleo más ligero (el del hidrógeno). La importancia del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> es vital en el universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero busquemos los “cuantos”. La física del siglo XX empezó exactamente en el año 1900, cuando el físico alemán Max Planck propuso una posible solución a un problema que había estado intrigando a los físicos durante años. Es el problema de la luz que emiten los cuerpos calentados a una cierta temperatura, y también la radiación infrarroja emitida, con menor intensidad, por los objetos más fríos (radiación de cuerpo negro).</p>
<p style="text-align: justify;">Estaba bien aceptado entonces que esta radiación tenía un origen electromagnético y que se conocían las leyes de la naturaleza que regían estas ondas electromagnéticas. También se conocían las leyes para el frío y el calor, la así llamada “termodinámica”, o al menos eso parecía. Pero si utilizamos las leyes de la termodinámica para calcular la intensidad de una radiación, el resultado no tiene ningún sentido. Los cálculos nos dicen que se emitiría una cantidad infinita de radiación en el ultravioleta más lejano y, desde luego, esto no es lo que sucede. Lo que se observa es que la intensidad de la radiación muestra un pico a una cierta longitud de onda característica, y que la intensidad disminuye tanto para longitudes mayores como para menores. Esta longitud de onda característica es inversamente proporcional a la temperatura absoluta de objeto radiante (la temperatura absoluta se define por una escala de temperatura que empieza a 273º bajo cero). Cuando a 1.000º C un objeto se pone al “rojo vivo”, el objeto está radiando en la zona de luz visible.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que Planck propuso fue simplemente que la radiación sólo podía ser emitida en paquetes de un tamaño dado. La cantidad de energía de uno de esos paquetes, o <em>cuantos</em>, es inversamente proporcional a la longitud de onda, y por tanto, proporcional a la frecuencia de radiación emitida. La fórmula es <em>E = hν</em>, donde <em>E</em> es la energía del paquete, <em>ν</em> es la frecuencia y <em>h</em> es una nueva constante fundamental de la naturaleza, la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a>. Cuando Planck calculó la intensidad de la radiación térmica imponiendo esta nueva condición, el resultado coincidió perfectamente con las observaciones.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Las huellas del pasado nos hablan del futuro</title>
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		<pubDate>Wed, 18 Nov 2009 11:02:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Alain Turing, pionero de la criptografía, estaba fascinado por la idea de la gravedad variable de Dirac, y especuló sobre la posibilidad de probar la idea a partir de la evidencia fósil, preguntando si “un paleontólogo podría decir, a partir de la huella de un animal extinto, si su peso era el que se suponía”.
El [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Alain Turing, pionero de la criptografía, estaba fascinado por la idea de la gravedad variable de Dirac, y especuló sobre la posibilidad de probar la idea a partir de la evidencia fósil, preguntando si “un paleontólogo podría decir, a partir de la huella de un animal extinto, si su peso era el que se suponía”.</p>
<p style="text-align: justify;">El gran biólogo J.B.S. Haldane se sintió también atraído por las posibles consecuencias biológicas de las teorías cosmológicas en que las “constantes” tradicionales cambian con el paso del tiempo o donde los procesos gravitatorios se despliegan de acuerdo con un reloj cósmico diferente del de los procesos atómicos (¿será precisamente por eso que la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general – el cosmos –, no se lleva bien con la mecánica cuántica – el átomo –?).</p>
<p style="text-align: justify;">Tales universos de dos tiempos habían sido propuestos por Milne y fueron las primeras sugerencias de que <em>G</em> podría no ser constante. Unos procesos, como la desintegración radiactiva o los ritmos de interacción molecular, podrían ser constantes sobre una escala de tiempo pero significativamente variables con respecto a la otra. Esto daba lugar a un escenario en el que la bioquímica que sustentaba la vida sólo se hacía posible después de una particular época cósmica, Haldane sugiere que:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“Hubo, de hecho, un momento en el que se hizo posible por primera vez vida de cualquier tipo, y las formas superiores de vida sólo pueden haberse hecho posibles en una fecha posterior.  Análogamente, un cambio en las propiedades de la materia puede explicar algunas de las peculiaridades de la geología precámbrica.”</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Este imaginativo escenario no es diferente del que ahora se conoce como “equilibrio interrumpido”, en el que la evolución ocurre en una sucesión discontinua de brotes acelerados entre los que se intercalan largos periodos de cambio lento. Sin embargo, Haldane ofrece una explicación para los cambios.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que tienen en común todas estas respuestas a las ideas de Eddington y Dirac es una apreciación creciente de que las <strong>constantes de la naturaleza</strong> desempeñan un papel cosmológico vital:</p>
<p style="text-align: justify;">Existe un lazo entre la estructura del universo en conjunto y las condiciones locales internas que se necesitan para que la vida se desarrolle y persista. Si las constantes tradicionales varían, entonces las teorías astronómicas tienen grandes consecuencias para la biología, la geología y la propia vida.</p>
<p><span id="more-2945"></span></p>
<p style="text-align: justify;">No podemos descartar la idea ni abandonar la posibilidad de que algunas “constantes” tradicionales de la naturaleza pudieran estar variando muy lentamente durante el transcurso de los miles de millones de años de la historia del universo. Es comprensible por tanto el interés por los grandes números que incluyen las constantes de la naturaleza. Recordemos que <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a> nos trajo su teoría de la Gravedad Universal, que más tarde mejora <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y que, no sería extraño, en el futuro mejorará algún otro con una nueva teoría más completa y ambiciosa que explique lo grande (el cosmos) y lo pequeño (el átomo), las partículas (la materia) y la energía por interacción de las cuatro fuerzas fundamentales.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Será la teoría de Supercuerdas ese futuro?</p>
<p style="text-align: justify;">Me referiré ahora aquí a un físico extraño. Se sentía igualmente cómodo como matemático, como físico experimental, como destilador de datos astronómicos complicados o como diseñador de sofisticados instrumentos de medida.</p>
<p style="text-align: justify;">Tenía los intereses científicos más amplios y diversos que imaginarse pueda. Él decía que al final del camino todos los conocimientos convergen en un solo punto, el saber.</p>
<p style="text-align: justify;">Así de curioso, ya podéis imaginar que fue uno de los que de inmediato se puso manos a la obra para comprobar la idea de la <strong>constante gravitatoria variable</strong> de Dirac que podía ser sometida a una gran cantidad de pruebas observacionales, utilizando los datos de la geología, la paleontología, la astronomía, la física de laboratorio y cualquier otro que pudiera dar una pista sobre ello. No estaba motivado por el deseo de explicar los grandes números. Hacia mediados de la década de los 60 hubo una motivación adicional para desarrollar una extensión de la teoría de la gravedad de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> que incluye una <em>G</em> variable. En efecto, durante un tiempo pareció que las predicciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> no coincidían en lo referente o sobre el cambio de órbita de Mercurio que era distinta a las observaciones cuando se tenía en cuentra la forma ligeramente achatada del Sol.</p>
<p style="text-align: justify;">Robert Dicke, que este era el nombre del extraño personaje, y su estudiante de investigación Carl Brans, en 1.961, demostraron que si se permitía una variación de <em>G</em> con el tiempo, entonces podía elegirse un ritmo de cambio para tener un valor que coincidiera con las observaciones de la órbita de Mercurio. Lamentablemente, se descubrió que todo esto era una pérdida de tiempo. El desacuerdo con la teoría de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> a inexactitudes de nuestros intentos de medir el diámetro del Sol que hacían que este pareciera tener una forma de órbita diferente a la real. Con su turbulenta superficie, en aquel tiempo, no era fácil medir el tamaño del Sol. Así que, una vez resuelto este problema en 1.977, desapareció la necesidad de una <em>G</em> variable para conciliar la observación con la teoría.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras, lo anterior no quita importancia al trabajo realizado por Dicke que preparó una revisión importante de las evidencias geofísicas, paleontológicas y astronómicas a favor de posibles variaciones de las constantes físicas tradicionales. Hizo la interesante observación de explicar los “grandes números” de Eddington y Dirac bajo el apunte de que allí tenía que subyacer algún aspecto biológico que de momento no éramos capaces de ver.</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><em> </em>“El problema del gran tamaño de estos números es ahora fácil de explicar&#8230; Hay un único número adimensional grande que tiene su origen estático. Este es el número de partículas del universo. La edad del universo “ahora” no es aleatoria sino que está condicionada por factores biológicos… porque algún cambio en los valores de grandes números impedirían la existencia del hombre para considerar el problema”.</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Cuatro años más tarde desarrolló esta importante intuición con más detalle, con especial referencia a las coincidencias de los grandes números de Dirac, en una breve carta que se publicó en la revista Nature. Dicke argumentaba que formas de vidas bioquímicas como nosotros mismos deben su propia base química a elementos tales como el carbono, nitrógeno, el oxígeno y el fósforo que son sintetizados tras miles de millones de años de evolución estelar en la secuencia principal. (El argumento se aplica con la misma fuerza a cualquier forma de vida basada en cualesquiera elementos atómicos más pesados que el helio). Cuando las estrellas mueren, las explosiones que constituyen las supernovas dispersan estos elementos biológicos “pesados” por todo el espacio, de donde son incorporados en granos, planetesimales, planetas, moléculas “inteligentes” auto replicantes como ADN y, finalmente, en nosotros mismos que, en realidad, estamos hechos de polvo de estrellas.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta escala temporal está controlada por el hecho de que las constantes fundamentales de la naturaleza sean</p>
<p style="text-align: center;">t(estrellas) ≈ (Gm<sub>p</sub><sup>2</sup> / hc)<sup>-1 </sup>h/m<sub>p</sub>c<sup>2</sup> ≈ 10<sup>40</sup> ×10<sup>-23 </sup>segundos ≈ 10.000 millones de años</p>
<p style="text-align: justify;">No esperaríamos estar observando el universo en tiempos significativamente mayores que t(estrellas), puesto que todas las estrellas estables se habrían expandido, enfriado y muerto. Tampoco seríamos capaces de ver el universo en tiempos mucho menores que t(estrellas) porque no podríamos existir; no había estrellas ni elementos pesados como el carbono. Parece que estamos amarrados por los hechos de la vida biológica para mirar el universo y desarrollar teorías cosmológicas una vez que haya transcurrido un tiempo t(estrellas) desde el <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, el valor que del gran número nos dio Dirac N(t) no es en absoluto aleatorio. Debe tener un valor próximo al que toma N(t) cuando t esta cercano el valor t(estrella).</p>
<p style="text-align: justify;">Todo lo que la coincidencia de Dirac dice es que vivimos en un tiempo de la Historia Cósmica posterior a la formación de las estrellas y anterior a su muerte. Esto no es sorprendente. Dicke nos está diciendo que no podríamos dejar de observar la coincidencia de Dirac: es un requisito para que exista vida como la nuestra</p>
<p style="text-align: justify;">De esta forma Dicke nos vino a decir que:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;">“Para que el universo del <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a> contenga las ladrillos básicos necesarios para la evolución posterior de la complejidad biológica-química debe tener una edad al menos tan larga, como el tiempo que se necesita para las reacciones nucleares en las estrellas produzcan esos elaborados elementos.”</p>
</blockquote>
<p style="text-align: justify;">Esto significa que el universo observable debe tener al menos diez mil millones de años y por ello, puesto que se está expandiendo, debe tener un tamaño de al menos diez mil millones de años luz. No podríamos existir en un universo que fuera significativamente más pequeño.</p>
<p style="text-align: justify;">Un argumento hermosamente simple con respecto a la inevitabilidad del gran tamaño del universo para nosotros aparece por primera vez en el texto de las Conferencias Bampton impartidas por el teólogo de Oxford, Eric Mascall. Fueron publicadas en 1956 y el autor atribuye la idea básica a Gerad Whitrow.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Dos verdades incompatibles</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/11/08/dos-verdades-incompatibles-2/</link>
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		<pubDate>Sun, 08 Nov 2009 10:05:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[El mundo de la Física tiene planteado un gran problema y los físicos son muy conscientes de ello, conocen su existencia hace décadas. El problema es el siguiente:
Existen dos pilares fundamentales en los cuales se apoya toda la física moderna. Uno es la relatividad general de Albert Einstein, que nos proporciona el marco teórico para [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El mundo de la Física tiene planteado un gran problema y los físicos son muy conscientes de ello, conocen su existencia hace décadas. El problema es el siguiente:</p>
<p style="text-align: justify;">Existen dos pilares fundamentales en los cuales se apoya toda la física moderna. Uno es la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general de Albert <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, que nos proporciona el marco teórico para la comprensión del universo a una escala máxima: estrellas, galaxias, cúmulos (o clusters) de galaxias, y aún más allá, hasta la inmensa expansión del propio universo.</p>
<p style="text-align: justify;">El otro pilar es la mecánica cuántica, que en un primer momento vislumbro Max Planck y posteriormente fue desarrollada por W. Heisemberg, Schrödinger, el mismo <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, Dirac, Niels Bohr y otros, que nos ofrece un marco teórico para comprender el universo en su escala mínima: moléculas, átomos, y así hasta las partículas subatómicas, como los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> y <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Durante años de investigación, los físicos han confirmado experimentalmente, con una exactitud casi inimaginable, la practica totalidad de las predicciones que hacen las dos teorías. Sin embargo, estos mismos instrumentos teóricos nos llevan a una conclusión inquietante: tal como se formulan actualmente, la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y la mecánica cuántica no pueden ser ambas ciertas a la vez.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos encontramos con que las dos teorías en las que se basan los enormes avances realizados por la física durante el último siglo (avances que han explicado la expansión de los cielos y la estructura fundamental de la materia) son mutuamente incompatibles. Cuando se juntan ambas teorías, aunque la formulación propuesta parezca lógica, aquello explota; la respuesta es un sinsentido que nos arroja un sin fin de infinitos a la cara.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que si tú, lector, no has oído nunca previamente hablar de este feroz antagonismo, te puedes preguntar a que está debido. No es tan difícil encontrar la respuesta. Salvo en algunos casos muy especiales, los físicos estudian cosas que son o bien pequeñas y ligeras (como los átomos y sus partes constituyentes), o cosas que son enormes y pesadas (como estrellas de <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> y <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a>), pero no ambas al mismo tiempo. Esto significa que sólo necesitan utilizar la mecánica cuántica, o la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, y pueden minimizar el problema que se crea cuando las acercan demasiado; las dos teorías no pueden estar juntas. Durante más de medio siglo, este planteamiento no ha sido tan feliz como la ignorancia, pero ha estado muy cerca de serlo.</p>
<p><span id="more-2892"></span></p>
<p style="text-align: justify;">No obstante, el universo puede ser un caso extremo. En las profundidades centrales de un <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujero negro</a> se aplasta una descomunal masa hasta reducirse a un tamaño minúsculo. En el momento del Bing Bang, la totalidad del universo salió de la explosión de una bolita microscópica cuyo tamaño hace que un grano de arena parezca gigantesco. Estos contextos son diminutos y, sin embargo, tienen una masa increíblemente grande, por lo que necesitan basarse tanto en la mecánica cuántica como en la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general.</p>
<p style="text-align: justify;">Por ciertas razones, las fórmulas de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y las de la mecánica cuántica, cuando se combinan, empiezan a agitarse, a traquetear y a tener escapes de vapor como el motor de un viejo automóvil. O dicho de manera menos figurativa, hay en la física preguntas muy bien planteadas que ocasionan esas respuestas sin sentido, a que me referí antes, a partir de la desafortunada amalgama de las ecuaciones de las dos teorías.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque se desee mantener el profundo interior de un <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujero negro</a> y el surgimiento inicial del universo envueltos en el misterio, no se puede evitar sentir que la hostilidad entre la mecánica cuántica y la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general está clamando por un nivel más profundo de comprensión.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Puede ser creíble que para conocer el universo en su conjunto tengamos que dividirlo en dos y conocer cada parte por separado? Las cosas grandes una ley, las cosas pequeñas otra.</p>
<p style="text-align: justify;">No creo que eso pueda ser así. Mi opinión es que aún no hemos encontrado la llave que abre la puerta de una teoría cuántica de la gravedad, es decir, una teoría que unifique de una vez por todas las dos teorías más importantes de la física: mecánica cuántica + <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general.</p>
<p style="text-align: justify;">La <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> ha venido a darme la razón. Los intensos trabajos de investigación llevada a cabo durante los últimos 20 años demuestran que puede ser posible la unificación de las dos teorías cuántica y relativista a través de nuevas y profundas matemáticas topológicas que han tomado la dirección de nuevos planteamientos más avanzados y modernos, que pueden explicar la materia en su nivel básico para resolver la tensión existente entre las dos teorías.</p>
<p style="text-align: justify;">En esta nueva <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> se trabaja en 10 ó en 26 dimensiones, se amplía el espacio ahora muy reducido y se consigue con ello, no sólo el hecho de que la mecánica cuántica y la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general no se rechacen, sino que por el contrario, se necesitan la una a la otra para que esta nueva teoría tenga sentido. Según la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, el matrimonio de las leyes de lo muy grande y las leyes de lo muy pequeño no sólo es feliz, sino inevitable.</p>
<p style="text-align: justify;">Esto es sólo una parte de las buenas noticias, porque además, la teoría de las supercuerdas (abreviando teoría de cuerdas) hace que esta unión avance dando un paso de gigante. Durante 30 años, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> se dedicó por entero a buscar esta teoría de unificación de las dos teorías, no lo consiguió y murió en el empeño; la explicación de su fracaso reside en que en aquel tiempo, las matemáticas de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> eran aún desconocidas.  Sin embargo, hay una curiosa coincidencia en todo esto, me explico:</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando los físicos trabajan con las matemáticas de la nueva <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, sin que nadie le llame, allí aparece y se hace presente por medio de las ecuaciones de campo de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general que, como por arte de magia, surgen de la nada y se hacen presentes en la nueva teoría que todo lo unifica y también todo lo explica; posee el poder demostrar que todos los sorprendentes sucesos que se producen en nuestro universo (desde la frenética danza de una partícula subatómica que se llama <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> hasta el majestuoso baile de las galaxias o de las estrellas binarias bailando un valls, la bola de fuego del <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a> y los <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a>) todo está comprendido dentro de un gran principio físico en una ecuación magistral.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta nueva teoría requiere conceptos nuevos y matemáticas muy avanzados y nos exige cambiar nuestra manera actual de entender el espacio, el tiempo y la materia. Llevará cierto tiempo adaptarse a ella hasta instalarnos en un nivel en el que resulte cómodo su manejo y su entendimiento. No obstante, vista en su propio contexto, la teoría de cuerdas emerge como un producto impresionante pero natural, a partir de los descubrimientos revolucionarios que se han realizado en la física del último siglo. De hecho, gracias a esta nueva y magnifica teoría, veremos que el conflicto a que antes me refería existente entre la mecánica cuántica y la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general no es realmente el primero, sino el tercero de una serie de conflictos decisivos con los que se tuvieron que enfrentar los científicos durante el siglo pasado, y que fueron resueltos como consecuencia de una revisión radical de nuestra manera de entender el universo.</p>
<p style="text-align: justify;">El primero de estos conceptos conflictivos, que ya se había detectado nada menos que a finales del siglo XIX, está referido a las desconcertantes propiedades del movimiento de la luz.</p>
<p style="text-align: justify;">Isaac <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a> y sus leyes del movimiento nos decía que si alguien pudiera correr a una velocidad suficientemente rápida podría emparejarse con un rayo de luz que se esté emitiendo, y las leyes del electromagnetismo de Maxwell decían que esto era totalmente imposible. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, en 1.905, vino a solucionar el problema con su teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial y a partir de ahí le dio un vuelco completo a nuestro modo de entender el espacio y el tiempo que, según esta teoría, no se pueden considerar separadamente y como conceptos fijos e inamovibles para todos, sino que por el contrario, el espacio-tiempo era una estructura maleable cuya forma y modo de presentarse dependían del estado de movimiento del observador que lo esté midiendo.</p>
<p style="text-align: justify;">El escenario creado por el desarrollo de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial construyó inmediatamente el escenario para el segundo conflicto. Una de las conclusiones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> es que ningún objeto (de hecho, ninguna influencia o perturbación de ninguna clase) puede viajar a una velocidad superior a la de la luz. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> amplió su teoría en 1915 – <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general – y perfeccionó la teoría de la gravitación de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, ofreciendo un nuevo concepto de la gravedad que estaba producida por la presencia de grandes masas, tales como planetas o estrellas, que curvaban el espacio y distorsionaban el tiempo.</p>
<p style="text-align: justify;">Tales distorsiones en la estructura del espacio y el tiempo transmiten la fuerza de la gravedad de un lugar a otro. La luna no se escapa y se mantiene ahí, a 400.000 Km de distancia de la Tierra, porque está influenciada por la fuerza de gravedad que ambos objetos crean y los mantiene unidos por esa cuerda invisible que tira de la una hacia la otra y viceversa. Igualmente ocurre con el Sol y la Tierra que, separados por 150 millones de kilómetros, están influidos por esa fuerza gravitatoria que hace girar a la Tierra (y a los demás planetas del Sistema Solar) alrededor del Sol.</p>
<p style="text-align: justify;">Así las cosas, no podemos ya pensar que el espacio y el tiempo sean un telón de fondo inerte en el que se desarrollan los sucesos del universo, al contrario; según la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> especial y la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, son actores que desempeñan un papel íntimamente ligado al desarrollo de los sucesos.</p>
<p style="text-align: justify;">El descubrimiento de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, aunque resuelve un conflicto, nos lleva a otro. Durante tres décadas desde 1.900, en que Max Planck publicó su trabajo sobre la absorción o emisión de energía de manera discontinua y mediante paquetes discretos a los que él llamo <em>cuantos</em>, los físicos desarrollaron la mecánica cuántica en respuesta a varios problemas evidentes que se pusieron de manifiesto cuando los conceptos de la física del siglo XIX se aplicaron al mundo microscópico. Así que el tercer conflicto estaba servido, la incompatibilidad manifiesta entre <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y mecánica cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">La forma geométrica ligeramente curvada del espacio que aparece a partir de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, es incompatible con el comportamiento microscópico irritante y frenético del universo que se deduce de la mecánica cuántica, lo cual era sin duda alguna el problema central de la física moderna.</p>
<p style="text-align: justify;">Las dos grandes teorías de la física, la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general y la mecánica cuántica, infalibles y perfectas por separado, no funcionaban cuando tratábamos de unirlas, eran incompatibles.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>El enigmático mundo cuántico</title>
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		<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 04:51:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Según he leído, durante un almuerzo en el Lawrence Berkeley Laboratory en California, con una espectacular vista del Sol brillando sobre el puerto de San Francisco, Suzuki le explicó a Michio Kaku mientras almorzaban la excitación de descubrir, prácticamente por casualidad, un resultado parcialmente importante. No se suponía que la física se pudiera hacer de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Según he leído, durante un almuerzo en el Lawrence Berkeley Laboratory en California, con una espectacular vista del Sol brillando sobre el puerto de San Francisco, Suzuki le explicó a Michio Kaku mientras almorzaban la excitación de descubrir, prácticamente por casualidad, un resultado parcialmente importante. No se suponía que la física se pudiera hacer de ese modo casual.</p>
<p style="text-align: justify;">Tras el descubrimiento, Suzuki, muy excitado, mostró el hallazgo a un físico veterano del CERN. Tras oír a Suzuki, el físico veterano no se impresionó. De hecho le dijo a Suzuki que otro físico joven (Veneziano) había descubierto la misma función unas semanas antes. Disuadió a Suzuki de publicar su resultado. Hoy, esta función beta se conoce con el nombre de <em>modelo Veneziano</em>, que ha inspirado miles de artículos de investigación iniciando una importante escuela de física y actualmente pretende unificar todas las leyes de la física.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1970, el Modelo de Veneziano-Suzuki (que contenía un misterio), fue parcialmente explicado cuando Yoichiro Nambu, de la Universidad de Chicago, y Tetsuo Goto, de la Nihon University, descubrieron que <span style="text-decoration: underline;">una cuerda vibrante</span> yace detrás de sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que, como la teoría de cuerdas fue descubierta hacia atrás y por casualidad, los físicos aún no conocen el principio físico que subyace en la teoría de cuerdas vibrantes y sus maravillosas propiedades.</p>
<p style="text-align: justify;">El último paso en la evolución de la teoría de cuerdas (y el primer paso en la evolución de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general) aún está pendiente de que alguien sea capaz de darlo.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, Witten dice:</p>
<blockquote>
<p style="text-align: justify;"><em></em>“Los seres humanos en el planeta tierra nunca dispusieron del marco conceptual que les llevara a concebir la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> de manera intencionada, surgió por razones del azar, por un feliz accidente. Por sus propios méritos, los físicos del siglo XX no deberían haber tenido el privilegio de estudiar esta teoría muy avanzada a su tiempo y a su conocimiento. No tenían (ni tenemos ahora mismo) los conocimientos y los prerrequisitos necesarios para desarrollar dicha teoría, no tenemos los conceptos correctos y necesarios.”</p>
</blockquote>
<p><span id="more-2869"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Actualmente, como ha quedado dicho en este mismo trabajo, Edwar Witten es el físico teórico que, al frente de un equipo de físicos de Princeton, lleva la bandera de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> con aportaciones muy importantes en el desarrollo de la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas las maneras, aunque los resultados y avances son prometedores, el camino por andar es largo y la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> en su conjunto es un edificio con muchas puertas cerradas de las que no tenemos las llaves para acceder a su interior y mirar lo que allí nos aguarda.</p>
<p style="text-align: justify;">El problema está en que nadie es lo suficientemente inteligente para resolver la teoría de campos de cuerdas o cualquier otro enfoque no perturbativo de esta teoría. Se requieren técnicas que están actualmente más allá de nuestras capacidades.</p>
<p style="text-align: justify;">Para encontrar la solución deben ser empleadas técnicas no perturbativas, que son terriblemente difíciles. Puesto que el 99 por ciento de lo que conocemos sobre física de altas energías se basa en la teoría de perturbaciones, esto significa que estamos totalmente perdidos a la hora de encontrar la verdadera solución de la teoría.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Por qué diez dimensiones?</p>
<p style="text-align: justify;">Uno de los secretos más profundos de la teoría de cuerdas, que aún no es bien comprendido, es por qué está definida sólo en diez y veintiséis dimensiones.</p>
<p style="text-align: justify;">Si calculamos cómo se rompen y se vuelven a juntar las cuerdas en el espacio N-dimensional, constantemente descubrimos que pululan términos absurdos que destruyen las maravillosas propiedades de la teoría. Afortunadamente, estos términos indeseados aparecen multiplicados por (N-10). Por consiguiente, para hacer que desaparezcan estas anomalías, no tenemos otra elección cuántica que fijar N = 10. La teoría de cuerdas, de hecho, es la única teoría cuántica conocida que exige completamente que la dimensión del espacio-tiempo esté fijada en un número único, el diez.</p>
<p style="text-align: justify;">Por desgracia, los teóricos de cuerdas están, por el momento, completamente perdidos para explicar por qué se discriminan las diez dimensiones.  La respuesta está en las profundidades de las matemáticas, en un área denominada <em>funciones modulares</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Al manipular los diagramas de lazos de Kikkawa, Sakita y Virasoro creados por cuerdas en interacción, allí están esas extrañas funciones modulares en las que el número 10 aparecen en los lugares más extraños.</p>
<p style="text-align: justify;">Estas funciones modulares son tan misteriosas como el hombre que las investigó, el místico del este. Quizá si entendiéramos mejor el trabajo de este genio indio, comprenderíamos por qué vivimos en nuestro universo actual.</p>
<p style="text-align: justify;">El misterio de las <em>funciones modulares</em> podría ser explicado por quien ya no existe, Srinivasa Ramanujan, el hombre más extraño del mundo de los matemáticos. Igual que Riemann, murió antes de cumplir cuarenta años, y como Riemann antes que él, trabajó en total aislamiento en su universo particular de números y fue capaz de reinventar por sí mismo lo más valioso de cien años de matemáticas occidentales que, al estar aislado del mundo en las corrientes principales de los matemáticos, le eran totalmente desconocidos, así que los buscó sin conocerlos. Perdió muchos años de su vida en redescubrir matemáticas conocidas.</p>
<p style="text-align: justify;">Dispersas entre oscuras ecuaciones en sus cuadernos están estas <em>funciones modulares</em>, que figuran entre las más extrañas jamás encontradas en matemáticas. Ellas reaparecen en las ramas más distantes e inconexas de las matemáticas. Una función que aparece una y otra vez en la teoría de las funciones modulares se denomina (como ya he dicho otras veces) hoy día “función de Ramanujan” en su honor. Esta extraña función contiene un término elevado a la potencia veinticuatro.</p>
<p style="text-align: justify;">El número 24 aparece repetidamente en la obra de Ramanujan. Este es un ejemplo de lo que las matemáticas llaman números mágicos, que aparecen continuamente donde menos se esperan por razones que nadie entiende.   Milagrosamente, la función de Ramanujan aparece también en la teoría de cuerdas. El número 24 que aparece en la función de Ramanujan es también el origen de las cancelaciones milagrosas que se dan en la teoría de cuerdas.  En la teoría de cuerdas, cada uno de los veinticuatro modos de la función de Ramanujan corresponde a una vibración física de la cuerda. Cuando quiera que la cuerda ejecuta sus movimientos complejos en el espacio-tiempo dividiéndose y recombinándose, deben satisfacerse un gran número de identidades matemáticas altamente perfeccionadas. Estas son precisamente las entidades matemáticas descubiertas por Ramanujan. Puesto que los físicos añaden dos dimensiones más cuando cuentan el número total de vibraciones que aparecen en una teoría relativista, ello significa que el espacio-tiempo debe tener 24 + 2 = 26 dimensiones espacio-temporales.</p>
<p style="text-align: justify;">Para comprender este misterioso factor de dos (que añaden los físicos), consideramos un rayo de luz que tiene dos modos físicos de vibración. La luz polarizada puede vibrar, por ejemplo, o bien horizontal o bien verticalmente. Sin embargo, un campo de Maxwell relativista A<sub>µ</sub> tiene cuatro componentes, donde µ = 1, 2, 3, 4. Se nos permite sustraer dos de estas cuatro componentes utilizando la simetría <a href="#" onclick="referencia('gauge',event); return false;">gauge</a> de las ecuaciones de Maxwell.  Puesto que 4 – 2 = 2, los cuatro campos de Maxwell originales se han reducido a dos. Análogamente, una cuerda relativista vibra en 26 dimensiones.  Sin embargo, dos de estos modos vibracionales pueden ser eliminados cuando rompemos la simetría de la cuerda, quedándonos con 24 modos vibracionales que son las que aparecen en la función de Ramanujan.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando se generaliza la función de Ramanujan, el 24 queda reemplazado por el número 8. Por lo tanto, el número crítico para la supercuerda es 8+2=10. Este es el origen de la décima dimensión que exige la teoría. La cuerda vibra en diez dimensiones porque requiere estas funciones de Ramanujan generalizadas para permanecer auto consistente. Dicho de otra manera, los físicos no tienen la menor idea de por qué 10 y 26 dimensiones se seleccionan como dimensión de la cuerda. Es como si hubiera algún tipo de numerología profunda que se manifestara en estas funciones que nadie comprende. Son precisamente estos números mágicos que aparecen en las funciones modulares elípticas los que determinan que la dimensión del espacio-tiempo sea diez.</p>
<p style="text-align: justify;">En el análisis final, el origen de la teoría decadimensional es tan misterioso como el propio Ramanujan. Si alguien preguntara a cualquier físico del mundo por qué la naturaleza debería existir en diez dimensiones, estaría obligado a responder “no lo sé”. Se sabe en términos difusos, por qué debe seleccionarse alguna dimensión del espacio tiempo (de lo contrario la cuerda no puede vibrar de una forma cuánticamente autoconsistente), pero no sabemos por qué se seleccionan estos números concretos.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Son tantas las cosas que no sabemos!</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¿Una máquina del tiempo?</title>
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		<pubDate>Tue, 03 Nov 2009 07:26:39 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Recuerdo “La máquina del tiempo” de H. G. Wells, en la que el científico se sienta en un sillón situado en su sala de estar, gira unos pocos botones, ve luces parpadeantes y es testigo del vasto panorama de la Historia; coloca la aguja para el pasado o para el futuro, señala el año que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Recuerdo “<em>La máquina del tiempo</em>” de H. G. Wells, en la que el científico se sienta en un sillón situado en su sala de estar, gira unos pocos botones, ve luces parpadeantes y es testigo del vasto panorama de la Historia; coloca la aguja para el pasado o para el futuro, señala el año que desea visitar y las guerras y civilizaciones pasan vertiginosamente ante sus ojos y la máquina se detiene en el año, mes y día que él señaló en una especie de dial.</p>
<p style="text-align: justify;">Tan rudimentario artilugio contrasta con el que propone Kip S. Thorne. Éste consiste en dos cabinas, cada una de las cuales contiene dos placas de metal paralelas. Los intensos campos eléctricos creados entre cada par de placas (mayores que cualquier cosa posible con la tecnología actual) rizan el tejido del espacio-tiempo, creando un agujero en el espacio que une las dos cabinas. Una cabina se coloca entonces en una nave espacial y es acelerada hasta velocidades cercanas a la de la luz, mientras que la otra cabina permanece en la Tierra. Puesto que un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> puede conectar dos regiones del espacio con tiempos diferentes, un reloj en la primera cabina marcha más despacio que un reloj en la segunda cabina. Debido a que el tiempo transcurrirá diferente en los dos extremos del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, cualquiera que entrase en un extremo del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> sería instantáneamente lanzado el pasado o al futuro.</p>
<p style="text-align: justify;">Otra máquina del tiempo podría tener el siguiente aspecto. Si puede encontrarse materia exótica y dársele la forma de metal, entonces la forma ideal sería probablemente un cilindro. Un ser humano está situado en el centro del cilindro. La materia exótica distorsiona entonces el espacio y el tiempo a su alrededor, creando un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> que se conecta a una parte lejana del universo en un tiempo diferente. En el centro del vértice está el ser humano, que no experimenta más que 1 g de tensión gravitatoria cuando es absorbido en el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> y se encuentra así mismo en el otro extremo del universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Aparentemente, el razonamiento matemático de Thorne es totalmente impecable. Las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> muestran en realidad que las soluciones de <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false; return false;">agujeros de gusano</a> permiten que el tiempo transcurra a diferentes velocidades en cada extremo del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, de modo que el viaje en el tiempo es posible en principio. El problema reside en crear el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> en primer lugar, y como Thorne y sus colaboradores señalan rápidamente, lo difícil está en cómo dominar la energía suficiente para crear y mantener un <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, como se ha dicho, con materia exótica que, de momento, no parece fácil de conseguir.</p>
<p style="text-align: justify;">Normalmente, una de las ideas básicas de la física elemental es que todos los objetos tienen energía positiva. Las moléculas vibrantes, los automóviles en movimiento, los pájaros que vuelan y los misiles propulsados tienen energías positivas. (Por definición, el espacio vacío tiene energía nula.) Sin embargo, si podemos producir objetos con “energías negativas” (es decir, algo que tiene un contenido de energía menor que el del vacío), entonces podríamos ser capaces de generar configuraciones exóticas de espacio y tiempo en las que el tiempo se curve en un círculo.</p>
<p><span id="more-2862"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Este concepto más bien simple se conoce con un título que suena complicado: la condición de energía media débil (AWEC). Como Thorne tiene cuidado de señalar, la AWEC debe ser violada; la energía debe hacerse temporalmente negativa para que el viaje en el tiempo tenga éxito. Sin embargo, la energía negativa ha sido históricamente anatema para los relativistas, que advierten que la energía negativa haría posible la antigravedad y un montón de otros fenómenos que nunca se han visto experimentalmente, y que desde luego, nos vendrían como anillo al dedo para solucionar serios problemas.</p>
<p style="text-align: justify;">Kip S. Thorne señala al momento que existe una forma de obtener energía negativa, y esto es a través de la teoría cuántica. En 1.948, el físico holandés Herrik Casimir demostró que la teoría cuántica puede crear energía negativa: tomemos simplemente dos placas de metal paralelas y descargadas. Ordinariamente, el sentido común nos dice que estas dos palcas, puesto que son eléctricamente neutras, no ejercen ninguna fuerza entre sí. Pero Casimir demostró que, debido al <a href="#" onclick="referencia('indeterminacion principio de',event); return false;">principio de incertidumbre</a>  de Heisemberg, en el vacío que separa estas dos placas hay realmente una agitada actividad, con billones de partículas y antipartículas apareciendo y desapareciendo constantemente a partir de la nada en ese espacio “vacío”, partículas virtuales que mediante el efecto túnel vienen y van fugaces, tan fugaces que son en su mayoría inobservables, y no violan ninguna de las leyes de la física.  Estas “partículas virtuales” crean una fuerza neta atractiva entre las dos placas de Casimir que predijo que era medible.</p>
<p style="text-align: justify;">Cuando Casimir publicó su artículo, se encontró con un fuerte escepticismo. Después de todo, ¿cómo pueden atraerse dos objetos eléctricamente neutros, violando así las leyes normales de la electricidad clásica? Esto era inaudito. Sin embargo, 10 años después, en 1.958, el físico M. J. Sparnaay observó este efecto en el laboratorio, exactamente como predijo Casimir.  Desde entonces, ha sido bautizado como el “efecto Casimir”.</p>
<p style="text-align: justify;">Por el momento, aun no hay veredicto sobre la máquina del tiempo de Thorne. Todos están de acuerdo en que el factor decisivo es tener una teoría de la gravedad completamente cuantizada para zanjar la cuestión de una vez por todas. Por ejemplo, Stephen Hawking ha señalado que la radiación emitida en la entrada del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> sería muy grande y contribuiría a su vez al contenido de materia y energía de las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>. Esta realimentación en las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> distorsionaría la entrada del <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a>, quizá incluso cerrándolo para siempre. Thorne, sin embargo, discrepa en que la radiación sea suficiente para cerrar la entrada.</p>
<p style="text-align: justify;">Los dos físicos, Hawking y Thorne, muy amigos, tienen una apuesta sobre el tema. ¿Quién la ganará? Puede suceder que la respuesta llegue cuando ninguno de los dos exista.</p>
<p style="text-align: justify;">Thorne, a petición de su amigo Carl Sagan, le asesoró en la novela “<em>Contact</em>” que en el cine interpretó Jodie Foster, y en la que una experta astrónoma buscaba contactar con inteligencia extraterrestre y lo consigue, recibiendo los planos para la construcción de una maquina del tiempo mediante el <a href="#" onclick="referencia('agujero de gusano',event); return false;">agujero de gusano</a> de Thorne.</p>
<p style="text-align: justify;">La película está conseguida y el objetivo perseguido también; un mensaje de lo que, en un futuro (aún lejano) podría ser posible.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, para ello, antes habrá que conseguir unificar la Relatividad General de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> (la gravitación universal), con la Mecánica Cuántica de Planck (el microcosmos, el átomo), lo que de nuevo nos lleva al punto de partida: Que no sabemos por donde empezar.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¡Partículas! esos misteriosos objetos</title>
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		<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 07:33:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Si estamos hablando de las partículas no podemos dejar a un lado el tema del movimiento rotatorio de las mismas. Usualmente se ve cómo la partícula gira sobre su eje, a semejanza de un trompo, o como la Tierra, o el Sol, o nuestra Galaxia o, si se me permite decirlo, como el propio Universo. [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Si estamos hablando de las partículas no podemos dejar a un lado el tema del movimiento rotatorio de las mismas. Usualmente se ve cómo la partícula gira sobre su eje, a semejanza de un trompo, o como la Tierra, o el Sol, o nuestra Galaxia o, si se me permite decirlo, como el propio Universo. En 1925, los físicos holandeses George Eugene Uhlenbeck y Samuel Abraham Goudsmit aludieron por primera vez a esa rotación de las partículas.  Estas, al girar, genera un minúsculo campo magnético; tales campos han sido objeto de medidas y exploraciones, principalmente por parte del físico alemán Otto Stern y el físico norteamericano Isaac Rabi, quienes recibieron los premios Nobel de Física en 1943 y 1944, respectivamente, por sus trabajos sobre dicho fenómeno.</p>
<p style="text-align: justify;">Esas partículas (al igual que el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> y el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>), que poseen espines que pueden medirse en número mitad, se consideran según un sistema de reglas elaboradas independientemente, en 1926, por <a href="#" onclick="referencia('fermi',event); return false;">Fermi</a> y Dirac.  Por ello, se las llama y conoce como <span style="text-decoration: underline;">Estadísticas Fermi-Dirac</span>.  Las partículas que obedecen a las mismas se denominan <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a>, por lo cual el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> y el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> son todos <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay también partículas cuya rotación, al duplicarse, resulta igual a un número par.  Para manipular sus energías hay otra serie de reglas, ideadas por <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y el físico indio S.N.Bose. Las partículas que se adaptan a la “estadística Bose-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>” son “<a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a>”.  Por ejemplo, la <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partícula alfa</a>, es un <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Las reglas de la mecánica cuántica tienen que ser aplicadas si queremos describir estadísticamente un sistema de partículas que obedece a reglas de ésta teoría en vez de las de la mecánica clásica.  En estadística cuantica, los estados de energía se considera que están cuantizados.  La estadística de Bose-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> se aplica si cualquier número de partículas puede ocupar un estado cuántico dado. Dichas partículas (como dije antes) son los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> que, tienden a juntarse.</p>
<p style="text-align: justify;">Los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> tienen un momento angular n h / 2pi, donde n es cero o un entero y h es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a>.  Para <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> idénticos, la función de ondas es siempre simétrica.  Si solo una partícula puede ocupar un estado cuántico, tenemos que aplicar la estadística Fermi-Dirac y las partículas (como también antes dije) son los <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a> que tienen momento angular (n+½) h/2pi y cualquier función de ondas de <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a> idénticos es siempre antisimétrica.</p>
<p style="text-align: justify;">La relación entre el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> y la estadística de las partículas está demostrada por el teorema <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a>-estadística.</p>
<p><span id="more-2841"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En un espacio de dos dimensiones es posible que haya partículas (o cuasipartículas) con estadística intermedia entre <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a> y <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a>.  Estas partículas se conocen con el nombre de aiones; para aniones idénticos la función de ondas no es simétrica (un cambio de fase de+1) o antisimétrica (un cambio de fase de -1), sino que interpola continuamente entre +1 y -1.  Los aniones pueden ser importantes en el análisis del efecto Hall cuántico fraccional y han sido sugeridos como un mecanismo para la superconductividad de alta temperatura.</p>
<p style="text-align: justify;">Debido al <a href="#" onclick="referencia('exclusion principio de',event); return false;">principio de exclusión</a> de Pauli es imposible que dos <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a> ocupen el mismo estado cuántico (al contrario de lo que ocurre con los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a>).</p>
<p style="text-align: justify;">La condensación de Bose-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> es de importancia fundamental para explicar el fenómeno de la superfluidez. A temperaturas muy bajas (del orden de 2&#215;10<sup>-7</sup>k) se puede formar un condensado de Bose-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, en el que varios miles de átomos forman una única entidad (un superátomo). Este efecto ha sido observado con átomos de rubidio y litio. Este efecto (condensación Bose-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>), como ya habréis podido suponer, es llamado así en honor al físico Satyendra Naht Bose (1894 &#8211; 1974) y de Albert <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Así que, el <a href="#" onclick="referencia('exclusion principio de',event); return false;">principio de exclusión</a> de Pauli tiene aplicación no sólo a los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>, sino también a los <a href="#" onclick="referencia('fermion',event); return false;">fermiones</a>; pero no a los <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos fijamos en todo lo que estamos hablando aquí, es fácil comprender como forma un campo magnético la partícula cargada que gira, pero ya no resulta tan fácil saber por qué ha de hacer lo mismo un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> descargado.  Lo cierto es que ocurre así. La prueba directa más evidente de ello es que cuando un rayo de <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> incide sobre un hierro magnetizado, no se comporta de la misma forma que lo haría si el hierro no estuviese magnetizado.  El magnetismo del <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> sigue siendo un misterio; los físicos sospechan que contiene cargas positivas y negativas equivalentes a cero, aunque por alguna razón desconocida, lograr crear un campo magnético cuando gira la partícula.</p>
<p style="text-align: justify;">Particularmente creo que, si el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> tiene masa, si la masa es energía (E=mc<sup>2</sup>), y si la energía es electricidad y magnetismo (según Maxwell), el magnetismo del <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> no es tan extraño, sino que es un aspecto de lo que en realidad es, ¡materia! La materia es la luz, la energía, el magnetismo.  En definitiva, la fuerza que reina en el Universo y que esté presente, de una u otra forma en todas partes (aunque no podamos verla).</p>
<p style="text-align: justify;">¡Es Curioso!</p>
<p style="text-align: justify;">Sea como fuere, la rotación del <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> nos de la respuesta a esas preguntas:</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué es el anti<a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>?  Pues, simplemente, un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> cuyo movimiento rotatorio se ha invertido; su polo sur magnético, por decirlo así, está arriba y no abajo.  En realidad, el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> y el anti<a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> y el positrón, muestran exactamente el mismo fenómeno de los polos invertidos.</p>
<p style="text-align: justify;">Es indudable que las antipartículas pueden combinarse para formar la “antimateria”, de la misma forma que las partículas corrientes forman la materia ordinaria.</p>
<p style="text-align: justify;">La primera demostración efectiva de antimateria se tuvo en Brookhaven en 1.965, donde fue bombardeado un blanco de berilio con 7 <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> BeV y se produjeron combinaciones de antiprotones y antineutrones, o sea, un “antideuterón”. Desde entonces se ha producido el “antihielo 3”, y no cabe duda de que se pudiera crear otros antinúcleos más complicados aun si se abordara el problema con más interés.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero, ¿existe en realidad la antimateria? ¿Hay masas de antimateria en el Universo?</p>
<p style="text-align: justify;">Si las hubiera, no revelarían su presencia a cierta distancia. Sus efectos gravitatorios y la luz que produjeran serían idénticos a los de la materia corriente.  Sin embargo, cuando se encontrasen las masas de las distintas materias, deberían ser claramente perceptibles las reacciones masivas del aniquilamiento mutuo resultante del encuentro.  Así, pues, los astrónomos observan especulativamente las galaxias, para tratar de encontrar alguna actividad inusual que delate dichas interacciones materia-antimateria.</p>
<p style="text-align: justify;">No parece que dichas observaciones fuesen un éxito.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Es posible que el Universo este formado casi enteramente por materia, con muy poca o ninguna antimateria? Y si es así, ¿por qué? Dado que la materia y la antimateria son equivalentes en todos los aspectos, excepto en su oposición electromagnética, cualquier fuerza que crease una originaria la otra, y el Universo debería estar compuesta de iguales cantidades de la una y de la otra.</p>
<p style="text-align: justify;">Este es el dilema.  La teoría nos dice que debería haber allí antimateria, pero las observaciones lo niegan, no lo respaldan. ¿Es la observación la que falla? ¿Y qué ocurre con los núcleos de las galaxias activas, e incluso más aún, con los causares? ¿Deberían ser estos fenómenos energéticos el resultado de una aniquilación materia-antimateria? ¡No creo! Ni siquiera ese aniquilamiento parece ser suficiente, y los astrónomos prefieren aceptar la noción de colapso gravitatorio y fenómenos de <a href="#" onclick="referencia('agujero negro',event); return false;">agujeros negros</a>, como el único mecanismo conocido para producir la energía requerida.</p>
<p style="text-align: justify;">Con esto de la antimateria me ocurre igual que con el hecho, algunas veces planteado de su composición en lugares muy lejanos del Universo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ha caído una nave extraterrestre y nuestros científicos han comprobado que está hecha de un material desconocido, casi indestructible.</p>
<p style="text-align: justify;">El comentario se ha podido oír en alguna película de ciencia ficción. Podría ser verdad ¡un material desconocido! Sin embargo, no porque la nave esté construida por una materia distinta, sino porque, la aleación es distinta y más avanzada a partir de los materiales conocidos en el Universo.</p>
<p style="text-align: justify;">En cualquier parte del Universo, por muy lejana que pueda estar, rigen los mismos principios y las mismas fuerzas: la materia y la energía son las mismas en cualquier parte.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo único que puede diferir, es la forma en que se utilice, el tratamiento que se le pueda dar, y, sobre todo el poseer el conocimiento y la tecnología necesarios para poder obtener, el máximo resultado de las propiedades que dicha materia encierra. Porque, en última instancia ¿es en verdad inerte la materia?</p>
<p style="text-align: justify;">Tiene y encierra tantos misterios la materia que estamos aún y años-luz de saber y conocer sobre su verdadera naturaleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Nos podríamos preguntar miles de cosas que no sabríamos contestar.  Nos maravillan y asombran fenómenos naturales que ocurren ante nuestros ojos pero que tampoco sabemos, en realidad, a que son debidos.  Si, sabemos ponerles etiquetas como, por ejemplo, la <a href="#" onclick="referencia('fuerza nuclear debil',event); return false;">fuerza nuclear débil</a>, la fisión espontánea que tiene lugar en algunos elementos como el protactinio o el torio y, con mayor frecuencia, en los elementos que conocemos como transuránidos.</p>
<p style="text-align: justify;">A medida que los núcleos se hacen más grandes, la probabilidad de una fisión espontánea aumenta.  En los elementos más pesados de todos (einstenio, fermio y mendelevio), esto se convierte en el método más importante de ruptura, sobre pasando a la emisión de <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partículas alfa</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Parece que la materia está viva!</p>
<p style="text-align: justify;">Son muchas las cosas que desconocemos y, nuestra curiosidad nos empuja continuamente a buscar esas respuestas.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> y el positrón son notables por sus pequeñas masas (sólo 1/1.836 de la del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>, el anti<a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> o anti<a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a>), y, por lo tanto, han sido denominados <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> (de la voz griega leptos, que significa “delgado”).</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> fue descubierto en 1897 por el físico británico Josepth John Thomson (1856 &#8211; 1940), el problema de su estructura, si la hay, no está resuelto.  Conocemos su masa y su carga negativa que responden a 9,1093897 (54)x10<sup>-31</sup> Kg la primera y, 1,602 177 33 (49)x10<sup>-19</sup> culombios, la segunda, y también su radio clásico:  no se ha descubierto aún ninguna partícula que sea menos masiva que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> (o positrón) y que lleve  una carga eléctrica, sea lo que fuese (sabemos como actúa y cómo medir sus propiedades, pero aun no sabemos qué es), tenga asociada un mínimo de masa, y que esta es la que se muestra en el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo cierto es que, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, es una maravilla en sí mismo.  El Universo no sería como lo conocemos si el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> (esa cosita “insignificante”), fuese distinto a como es, bastaría un cambio infinitesimal para que, por ejemplo, nosotros no pudiéramos estar aquí ahora.</p>
<p style="text-align: justify;">¡No por pequeño, se es insignificante!</p>
<p style="text-align: justify;">Recordémoslo, todo lo grande está hecho de cosas pequeñas.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad, existen partículas que no tienen en absoluto asociada en ellas ninguna masa (es decir, ninguna masa en reposo).  Por ejemplo, las ondas de luz y otras formas de radiación electromagnéticas se comportan como partículas (<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> en su efecto fotoeléctrico y De Broglie en la difracción de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta manifestación en forma de partículas de lo que, de ordinario, concebimos como una onda se denomina <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>, de la palabra griega que significa “luz”.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> tiene una masa de 1, una carga eléctrica de o, pero posee un <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de 1, por lo que es un <a href="#" onclick="referencia('bosones',event); return false;">bosón</a>. ¿Cómo se puede definir lo que es el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a>? Los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> toman parte en las reacciones nucleares, pero el <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> total de las partículas implicadas antes y después de la reacción deben permanecer inmutadas (conservación del <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a>).  La única forma que esto suceda en las reacciones nucleares que implican a los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> radica en suponer que el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> tiene un <a href="#" onclick="referencia('espin',event); return false;">espín</a> de 1. El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> no se considera un <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptón</a>, puesto que este termino se reserva para la familia formada por el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, el <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a> y la partícula Tau con sus correspondientes <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a> asociados.</p>
<p style="text-align: justify;"><sub> </sub>Existen razones teóricas para suponer que, cuando las masas se aceleran (como cuando se mueven en órbitas elípticas en torno a otra masa o llevan a cabo un colapso gravitacional), emiten energía en forma de ondas gravitacionales.  Esas ondas pueden así mismo poseer aspecto de partícula, por lo que toda partícula gravitacional recibe el nombre de <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a>.</p>
<p style="text-align: justify;">La fuerza gravitatoria es mucho, mucho más débil que la <a href="#" onclick="referencia('fuerza electromagnetica',event); return false;">fuerza electromagnética</a>.  Un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> y un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> se atraen gravitacionalmente con sólo 1/10<sup>39</sup> de la fuerza en que se atraen electromagnéticamente. El <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a> (aún sin descubrir) debe poseer, correspondientemente, menos energía que el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> y, por tanto, ha de ser inimaginablemente difícil de detectar.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>ISÓTOPOS: Construcción de Bloques uniformes</title>
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		<pubDate>Tue, 27 Oct 2009 06:54:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Allá por 1816, el físico inglés William Prout había insinuado ya que el átomo de hidrógeno debía de entrar en la constitución de todos los átomos.  Con el tiempo se fueron desvelando los pesos atómicos, y la teoría de Prout quedó arrinconada, pues se comprobó que muchos elementos tenían pesos fraccionarios (para lo cual se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Allá por 1816, el físico inglés William Prout había insinuado ya que el átomo de hidrógeno debía de entrar en la constitución de todos los átomos.  Con el tiempo se fueron desvelando los pesos atómicos, y la teoría de Prout quedó arrinconada, pues se comprobó que muchos elementos tenían pesos fraccionarios (para lo cual se tomó el oxígeno, tipificado a 16).  El cloro tiene un peso atómico aproximado de 35’5, o para ser exactos, de 35’457.  Otros ejemplos son el antimonio, con un peso atómico de 121’75; el bario, con 127’34; el boro, con 10’811, y el cadmio, con 112’40.</p>
<p style="text-align: justify;">Hacia principios de siglo se hizo una serie de observaciones desconcertantes, que condujeron al esclarecimiento.  El inglés William Crookes (el del “tubo Crookes) logró disociar del uranio una sustancia cuya ínfima cantidad resultó ser mucho más radiactiva que el propio uranio.  Apoyándose en su experimento, afirmó que el uranio no tenía <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a>, y que esta procedía exclusivamente de dicha impureza, que él denomino “uranio X”.  Por otra parte, Henri Becquerel descubrió que el uranio purificado y ligeramente radiactivo adquiría mayor <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a> con el tiempo, por causas desconocidas.  Si se dejan reposar durante algún tiempo, se podía extraer de él repetidas veces uranio activo X. Para decirlo de otra manera: por su propia <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a>, el uranio se convertía en el uranio X, más activo aún.</p>
<p style="text-align: justify;">Por entonces, Rutherfor, a su vez, separó del torio un “torio X” muy radiactivo, y comprobó también que el torio seguía produciendo más torio X. Hacia aquellas fechas se sabía ya que el más famoso de los elementos radiactivos, el radio, emitía un gas radiactivo, denominado radón.  Por tanto, Rutherford y su ayudante, el químico Frederick Soddy, dedujeron que, durante la emisión de sus partículas, los átomos radiactivos de transformaban en otras variedades de átomos radiactivos.</p>
<p style="text-align: justify;">Varios químicos, que investigaron tales transformaciones, lograron obtener un surtido muy variado de nuevas sustancias, a los que dieron nombres tales como radio A, radio B, mesotorio I, mesotorio II y Actinio C.  Luego los agruparon todos en tres series, de acuerdo con sus historiales atómicos. Una serie se originó del uranio disociado; otra, del torio, y la tercera, del actinio (si bien más tarde se encontró un predecesor del actinio, llamado “protactinio”).</p>
<p style="text-align: justify;">En total se identificaron unos cuarenta miembros de esas series, y cada uno se distinguió por su peculiar esquema de radiación.  Pero los productos finales de las tres series fueron idénticos: en último término, todas las cadenas de sustancias conducían al mismo elemento, estable: PLOMO.</p>
<p><span id="more-2836"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Ahora bien, esas cuarenta sustancias no podían ser, sin excepción, elementos disociados, entre el uranio (92) y el plomo (82) había sólo diez lugares en la tabla periódica, y todos ellos, salvo dos, pertenecían a elementos conocidos.</p>
<p style="text-align: justify;">En realidad, los químicos descubrieron que aunque las sustancias diferían entre sí por su <a href="#" onclick="referencia('radiactividad',event); return false;">radiactividad</a>, algunas tenían propiedades químicas idénticas.  Por ejemplo, ya en 1907, los químicos americanos Herbert Newby Mc Coy y W.H. Ross descubrieron que el “radiotorio” (uno entre los varios productos de la desintegración del torio) mostraba el mismo comportamiento químico que el torio, y el “radio D”, el mismo que el del plomo; tanto, que era llamado a veces “radio plomo”.  De todo lo cual se infirió que tales sustancias eran en realidad variedades del mismo elemento: el radiotorio, una forma de torio; el radioplomo, un miembro de una familia de plomos, y así sucesivamente.</p>
<p style="text-align: justify;">En 1913, Soddy esclareció esa idea y le dio más amplitud.  Demostró que cuándo un átomo emitía una <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partícula alfa</a>, se transformaba en un elemento que ocupaba dos lugares más abajo en la lista de elementos, y que cuando emitía una <a href="#" onclick="referencia('particula beta',event); return false;">partícula beta</a>, ocupaba, después de su transformación, el lugar inmediatamente superior.  Con arreglo a tal norma, el “radiotorio” descendería en la tabla hasta el lugar del torio, y lo mismo ocurría con las sustancias denominadas “uranio X” y “uranio Y”, es decir, que los tres serían variedades del elemento 90.  Así mismo, el “radio D”, el “radio B” el “torio B” y el “actinio B” compartirían el lugar del plomo como variedades del elemento 82.</p>
<p style="text-align: justify;">Soddy dio el nombre de “isótopos” (del griego iso y topos, “el mismo lugar”) a todos los miembros de una familia de sustancias que ocupaban el mismo lugar en la tabla periódica.  En 1921 se le concedió el premio Nóbel de Química.</p>
<p style="text-align: justify;">El modelo <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>-<a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> del núcleo concordó perfectamente con la teoría de Soddy sobre los isótopos. Al retirar una partícula de dicho núcleo, exactamente lo que necesitaba para bajar dos lugares en la tabla periódica.  Por otra parte, cuando el núcleo expulsaba un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> (<a href="#" onclick="referencia('particula beta',event); return false;">partícula beta</a>), quedaba sin neutralizar un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> adicional, y ello incrementaba en una unidad la carga positiva del núcleo, lo cual era como agregar una unidad al número atómico, y, por tanto, el elemento pasaba a ocupar la posición inmediatamente superior en la tabla periódica de elementos.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Maravilloso!</p>
<p style="text-align: justify;">Lo de maravilloso de antes, es que me entusiasmo con los movimientos que lleva a cabo la naturaleza para conseguir sus fines.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo se explica que cuando el torio se descompone en “radiotorio” después de sufrir no una, sino tres desintegraciones, el producto siga siendo torio?  Pues bien, en este proceso el átomo de torio pierde una <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partícula alfa</a>, luego una <a href="#" onclick="referencia('particula beta',event); return false;">partícula beta</a> y, más tarde, una segunda <a href="#" onclick="referencia('particula beta',event); return false;">partícula beta</a>.  Si aceptamos la teoría sobre el bloque constitutivo de los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a>, ello significa que el átomo ha perdido cuatro <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> (dos de ellos, contenidos presuntamente en la <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partícula alfa</a>) y cuatro <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a>.  (La situación actual difiere bastante de este cuadro, aunque, en cierto modo, esto no afecta al resultado.)</p>
<p style="text-align: justify;">El núcleo de torio constaba inicialmente (según se suponía) de 232 <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y 142 <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>.  Al haber perdido cuatro <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y otros cuatro <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>, quedaba reducido a 228 <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y 138 <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>.  No obstante, conservaba todavía y el número atómico 90, es decir, el mismo antes.</p>
<p style="text-align: justify;">Así, pues, el “radiotorio”, a semejanza del torio, posee 90 <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> planetarios, que giran alrededor del núcleo.  Puesto que las propiedades químicas de átomo están sujetas al número de sus <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> planetarios, el torio y el “radiotorio” tienen el mismo comportamiento químico, sea cual fuere su diferencia en peso atómico (232 y 228, respectivamente).</p>
<p style="text-align: justify;">Los isótopos de un elemento se identifican por su peso atómico, o “número másico”.  Así, el torio corriente se denomina torio 232, y el “radiotorio”, torio 228.  Los isótopos radiactivos del plomo se distinguen también por estas denominaciones:</p>
<p style="text-align: center;">Plomo 210 – Plomo 214 &#8211; Plomo 212 y Plomo 211</p>
<p style="text-align: center;">“radio D” – “radio B” – “Torio B” y “Actinio B”</p>
<p style="text-align: justify;">Se descubrió que la noción de isótopos podía aplicarse indistintamente tanto a los elementos estables como a los radiactivos.  Por ejemplo, se comprobó que las tres series radiactivas anteriormente mencionadas terminaban en tres formas distintas de plomo.  La serie del uranio acababa en plomo 206; la del torio, en el plomo 208, y la del actinio, en el plomo 207.  Cada uno de estos era un isótopo estable y “corriente” del plomo, pero los tres plomos diferían por su peso atómico.</p>
<p style="text-align: justify;">Mediante un dispositivo inventado por cierto ayudante de J.J.Thomson, llamado Francis William Aston, se demostró la existencia de los isótopos estables. En 1919, Thomson, empleando la versión primitiva de aquel artilugio, demostró que el neón estaba constituído por dos variedades de átomos: una cuyo número de masa era 20, y otra, 22.  El neón 20 era el isótopo común; el neón 22 lo acompañaba en la proporción de un átomo por cada diez.  (Mas tarde se descubrió un tercer isótopo, el neón 21, cuyo porcentaje en el neón atmosférico era de un átomo por cada 400.)</p>
<p style="text-align: justify;">Entonces fue posible, al fin, razonar el peso atómico fraccionario de los elementos.  El peso atómico del neón (20, 183) representaba el peso conjunto de los tres isótopos, de pesos diferentes, que integraban, el elemento en su estado natural.  Cada átomo individual tenía un número másico entero, pero el promedio de sus masas –el peso atómico- era un número fraccionario.</p>
<p style="text-align: justify;">Aston procedió a mostrar que varios elementos estables comunes eran, en realidad, mezclas de isótopos.  Descubrió que el cloro, con un peso atómico fraccionario de 35’453, estaba constituido por el cloro 35 y el cloro 37, en la “proporción” de cuatro a uno.  En 1922 se le otorgó el premio Nóbel de Química.</p>
<p style="text-align: justify;">En el discurso pronunciado al recibir el premio, Aston predijo la posibilidad de aprovechar la energía almacenada en el núcleo atómico, vislumbrando ya las futuras y nefastas bombas y centrales nucleares.  Allá por 1935, el físico canadiense Arthur Jeffrey Dempster empleó el instrumento de Aston para avanzar sensiblemente en esa dirección.  Demostró que, si bien 993 de cada 1.000 átomos de uranio eran de uranio 238 (no válido para combustible nuclear), los siete restantes eran uranio 235 (buen combustible nuclear).  Y, muy pronto se haría evidente el profundo significado de tal descubrimiento (aunque el hombre, para equilibrar la balanza entre el uranio 238 y el 235,  se valió del acelerador generador para transformar el uranio 238 en plutonio 239).</p>
<p style="text-align: justify;">Así, después de estar siguiendo huellas falsas durante un siglo, se reivindicó definitivamente la teoría de Prout.  Los elementes estaban constituidos por bloques estructurales uniformes; si no átomos de hidrógeno, sí, por lo menos, unidades con masa de hidrógeno.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Qué no será capaz de inventar el hombre para descubrir los misterios de la naturaleza?</p>
<p style="text-align: justify;">Ha pasado mucho tiempo desde que Rutherford identificara la primera partícula nuclear (la <a href="#" onclick="referencia('particula alfa',event); return false;">partícula alfa</a>).  El camino ha sido largo y muy duro, con muchos intentos fallidos antes de ir consiguiendo los triunfos (los únicos que suenan), y muchos han sido los nombres que contribuyeron para conseguir llegar al conocimiento del átomo y del núcleo actual: Los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> circulando alrededor del núcleo, en sus distintos niveles, con un núcleo compuesto de <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> que, a su vez, son constituidos por los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> allí confinados por los <a href="#" onclick="referencia('gluones',event); return false;">gluones</a>, las partículas mediadoras de la fuerza nuclear fuente.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero ¿Qué habrá más allá de los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>?</p>
<p style="text-align: justify;">¿Las supercuerdas vibrantes?</p>
<p style="text-align: justify;">¡Algún día se sabrá!</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¿ Por qué Cuerdas ?</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Oct 2009 05:32:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Por qué cuerdas?

&#8220;La teoría de cuerdas es física del siglo XXI,  que cayó accidentalmente en el siglo XX.&#8221;
Edward  Witten

Edward Witten, del Instituto para Estudios Avanzados de Princeton,  New Jersey, domina el mundo de la física teórica.  Podríamos decir que Witten, es el que tira del pelotón, el más brillante físico de altas energías que marca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 1.92;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">¿Por qué cuerdas?</strong></p>
<blockquote>
<p style="text-indent: 27pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.25; mso-para-margin-right: 0cm; mso-para-margin-bottom: .0001pt; mso-para-margin-left: 4.5gd;">&#8220;La teoría de cuerdas es física del siglo XXI,  que cayó accidentalmente en el siglo XX.&#8221;</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: right; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;" align="right">Edward  Witten</p>
</blockquote>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Edward Witten, del Instituto para Estudios Avanzados de Princeton,  New Jersey, domina el mundo de la física teórica.  Podríamos decir que Witten, es el que tira del pelotón, el más brillante físico de altas energías que marca las tendencias actuales en la comunidad científica de la física teórica y el que ha sido capaz de plantear la versión más moderna de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, conocida como <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría M</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Algunos se han atrevido a compararlo con <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>. Ha ganado la medalla Field de 1.990, una especie de Premio Nobel de las matemáticas. Dice su mujer (también físico de profesión), que Witten permanece sentado con la mirada perdida en el horizonte a través de una ventana, manipulando y reordenando grandes conjuntos de complejas ecuaciones en su mente. Su esposa señala: &#8220;<em>Nunca hace cálculos excepto en su mente. Yo llenaría páginas con cálculos antes de llegar a comprender lo que está haciendo, pero Edward sólo se sienta para calcular un signo menos o un factor dos</em>&#8220;.  Witten dice: &#8220;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">La mayoría de las personas que no han estudiado física probablemente piensan que lo que hacen los físicos es cuestión de cálculos increíblemente complicados, pero eso no es realmente lo esencial. Lo esencial es que la física trata de conceptos, busca comprender los conceptos, los principios mediante los cuales opera el mundo, el universo</em>&#8220;.</p>
<p><span id="more-960"></span></p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Así que Witten se ha enfrascado en la nada fácil tarea de unir la mecánica cuántica con la gravedad mediante la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> que, según él, nos puede incluso descubrir el instante mismo de la creación. El aspecto clave de esta teoría, el factor que le da su potencia tanto como su unicidad, es su geometría inusual. Las cuerdas (como ya dije antes) pueden vibrar autoconsistentemente sólo en 10 y 26 dimensiones.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La esencia de la teoría de cuerdas consiste en que puede explicar la naturaleza de la materia y del espacio-tiempo; es decir, la naturaleza del universo entero. Esta teoría responde a una serie de cuestiones enigmáticas acerca de las partículas, tales como por qué existen tantas en la naturaleza.   Cuanto más profundamente sondeamos en la naturaleza de las partículas subatómicas, más partículas aparecen. Existen varios centenares de ellas y sus propiedades llenan volúmenes y volúmenes. Incluso con el Modelo Estándar tenemos un desconcertante número de &#8220;partículas elementales&#8221;. La teoría de cuerdas responde a esta pregunta porque la cuerda, alrededor de 100 trillones de veces más pequeña que un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, esta vibrando; cada modo de vibración representa una resonancia o partícula distinta. La cuerda es tan increíblemente pequeña que, a cierta distancia, una resonancia de una cuerda y una partícula son indistinguibles. Sólo cuando ampliamos de alguna forma la partícula podemos ver que no es en absoluto un punto, sino un modo de una cuerda vibrante.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Según la teoría de cuerdas, la materia no es nada más que las armonías creadas por cuerdas vibrantes. Del mismo modo que se puede componer un número infinito de armonías para el violín, puede construirse un número infinito de formas de materia a partir de cuerdas vibrantes. Esto explica la riqueza de las partículas en la naturaleza. Análogamente, las leyes de la física pueden ser comparadas a las leyes de la armonía permitida en la cuerda. El propio universo, compuesto de innumerables cuerdas vibrantes, sería entonces comparable a una sinfonía.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La teoría de cuerdas explica la naturaleza de las partículas y del espacio-tiempo. Cuando una cuerda se mueve en el espacio-tiempo, ejecuta un conjunto de complicados movimientos. La cuerda puede, a su vez, romperse en cuerdas más pequeñas o colisionar con otras cuerdas para formar cuerdas más largas. El punto clave es que todas estas correcciones cuánticas o diagramas cerrados son finitos y calculables. Esta es la primera teoría cuántica de la gravedad en la historia de la física que tiene correcciones cuánticas finitas (recordemos que todas las teorías previas conocidas &#8211; incluyendo la teoría original de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, la de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a> y la teoría de supergravedad &#8211; fallaban en este criterio clave).</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Lazos</strong></p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En la teoría de cuerdas, la fuerza gravitatoria se representa mediante el intercambio de cuerdas cerradas, que barren tubos en el espacio-tiempo. Incluso si usamos una serie infinita de diagramas con un gran número de agujeros, nunca aparecen infinitos en la teoría, dándonos una teoría de gravedad cuántica.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Cuando se calcularon por primera vez las ligaduras que impone la cuerda sobre el espacio-tiempo, los físicos quedaron sorprendidos al descubrir que las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> emergían de la cuerda. Esto era notable; sin suponer ninguna de las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, los físicos asombrados descubrían que ellas emergían de la teoría de cuerdas como por encanto.   Las ecuaciones de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> ya no resultaban ser fundamentales; podían derivarse de la teoría de cuerdas de la que formaban parte. <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> pensaba que la geometría por sí sola explicaría un día todas las propiedades de la materia; para él la materia era sólo un nudo o vibración del espacio-tiempo, ni más ni menos. Los físicos cuánticos, por el contrario, pensaban de manera distinta a la de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, es decir, que el <a href="#" onclick="referencia('tensor metrico',event); return false;">tensor métrico</a> de Riemann-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> podía convertirse en un <a href="#" onclick="referencia('graviton',event); return false;">gravitón</a>, el paquete discreto de energía que transporta la fuerza gravitatoria y, en este preciso punto, aparece la cuerda, que según todos los indicios puede ser el &#8220;eslabón perdido&#8221; entre la mecánica cuántica y la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, el que permita la unificación entre ambas teorías de manera natural y complete el circulo de una teoría de &#8220;todo&#8221; que explique el universo, la materia y el espacio-tiempo con todas sus constantes universales y las fuerzas de la naturaleza que lo rigen todo.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La teoría de cuerdas, por consiguiente, es suficientemente rica para explicar todas las leyes fundamentales de la naturaleza. Partiendo de una simple teoría de una cuerda vibrante, uno puede extraer la teoría de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, la teoría de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, la supergravedad, el Modelo Estándar e incluso una teoría GUT (Gran Teoría Unificada). Parece un milagro que partiendo de unos argumentos puramente geométricos acerca de una cuerda, se pueda desarrollar totalmente por derivación la física de los últimos dos mil años.   Todas las teorías discutidas hasta ahora están incluidas automáticamente en la teoría de cuerdas.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En 1.984, John Schwarz del Instituto Tecnológico de California y su colaborador Michael Green del Queen Mary&#8217;s Collage de Londres, demostraron que la teoría de cuerdas podía ser autoconsistente, lo que desencadenó una carrera de los físicos más jóvenes para resolver esta teoría.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El concepto de órbitas, por ejemplo, se da repetidamente en la naturaleza en diferentes variaciones; desde la obra de Copérnico, las órbitas han proporcionado un tema esencial que se repite constantemente a lo largo de la naturaleza en diferentes variaciones, desde las galaxias más grandes hasta los átomos y los más diminutas partículas subatómicas, tanto las unas como las otras describen órbitas en su deambular por el espacio. De manera análoga, los campos de Faraday se han mostrado como uno de los temas favoritos de la naturaleza. Los campos pueden describir el magnetismo de la naturaleza de las galaxias y la gravitación, o pueden describir la teoría electromagnética de Maxwell, la teoría métrica de Riemann-<a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, los campos de <a href="#" onclick="referencia('yang mills',event); return false;">Yang-Mills</a> encontrados en el Modelo Estándar, y así todas las formas conocidas de materia y energía han sido expresadas en términos de teoría de campos. Las estructuras, entonces, como los temas y variaciones en una sinfonía, son repetidas constantemente.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">¿Pero las cuerdas? Las cuerdas no parecen ser una estructura preferida por la naturaleza en el diseño de los cielos. No vemos cuerdas en el espacio exterior. De hecho no las vemos por ninguna parte.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Un momento de reflexión, sin embargo, revelará que la naturaleza ha reservado un papel especial a las cuerdas, como un ladrillo básico para otras formas. Por ejemplo, la característica esencial de la vida en el planeta Tierra es la molécula de ADN similar a una cuerda, que contiene la información compleja y el código de la propia vida. Para construir la materia de la vida, tanto como la materia subatómica, las cuerdas parecen ser la respuesta perfecta. En ambos casos, queremos encerrar una gran cantidad de información en una estructura reproducible y relativamente simple. La característica distintiva de una cuerda es que es una de la forma más compacta de almacenar grandes cantidades de datos de un modo en que la información pueda ser replicada.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Para los seres vivos la naturaleza utiliza la doble cadena de la molécula de ADN, que se separa y forma copias duplicadas de cada una de ellas. Nuestros cuerpos también contienen millones de millones de cadenas de proteínas, formadas de ladrillos de aminoácidos. Nuestro cuerpo, en cierto sentido, puede ser considerado como una enorme colección de cuerdas: moléculas de proteínas que revisten nuestros huesos. Sin embargo, nadie puede dar una explicación de nuestro entendimiento, de la inteligencia que se crea y que llevamos con nosotros desde el mismo momento del nacimiento, está ahí presente, a la espera de que se la despierte, es la inteligencia dormida y evolucionada por el conocimiento de las cosas. La conciencia de SER a la que llamamos alma, y que de alguna manera es inmortal, ya que lo que sabemos lo cedemos y lo dejamos aquí para los que nos siguen en la tarea emprendida por la humanidad desde que, en el preciso momento en que surgió aquella primera célula original que fue capaz de dividirse para replicarse a sí misma, se dio el primer paso para el nacimiento de la vida en nuestro planeta. Pero esa es otra cuestión que será tratada en otro próximo trabajo, ahora volvamos al tema de la teoría de cuerdas de la física.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En la década de los noventa se creó una versión de mucho éxito de la teoría de cuerdas. Sus autores, los físicos de Princeton David Gross, Emil Martinec, Jeffrey Harvey y Ryan Rohn, a quienes se dio en llamar <em style="mso-bidi-font-style: normal;">el cuarteto de cuerdas de Princeton</em>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El de más edad de los cuatro, David Gross, hombre de temperamento imperativo, es temible en los seminarios cuando al final de la charla, en el tiempo de preguntas, con su inconfundible vozarrón dispara certeros e inquisidoras preguntas al ponente. Lo que resulta sorprendente es el hecho de que sus preguntas dan normalmente en el clavo.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Gross y sus colegas propusieron lo que se denomina la cuerda heterótica. Hoy día, de todas las variedades de teorías tipo <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a> que se propusieron en el pasado, es precisamente la cuerda heterótica la que tiene mayor potencial para unificar todas las leyes de la naturaleza en una teoría.  Gross cree que la teoría de cuerdas resuelve el problema de construir la propia materia a partir de la geometría de la que emergen las partículas de materia y también la gravedad en presencia de las otras fuerzas de la naturaleza.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Es curioso constatar que si abandonamos la teoría de la gravedad de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> como una vibración de la cuerda, entonces la teoría se vuelve inconsistente e inútil. Esta, de hecho, es la razón por la que Witten se sintió atraído inicialmente hacia la teoría de cuerdas. En 1982 leyó un artículo de revisión de John Schwarz y quedó sorprendido al darse cuenta de que la gravedad emerge de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> a partir solamente de los requisitos de auto consistencia. Recuerda que fue &#8220;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">la mayor excitación intelectual de mi vida</em>&#8220;.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Gross se siente satisfecho pensando que <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, si viviera, disfrutaría con la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> que sólo es válida si incluye su propia teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, y amaría el hecho de que la belleza y la simplicidad de esa teoría proceden en última instancia de un principio geométrico, cuya naturaleza exacta es aún desconocida.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Witten llega incluso a decir que &#8220;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">todas las ideas realmente grandes en la física, son retornos de la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a></em>&#8220;. Con esto, él quiere decir que todos los grandes avances en física teórica están incluidos en la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>. Incluso afirma el hecho de que la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> fue &#8220;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">un accidente del desarrollo intelectual en el planeta Tierra, ocurrido antes de su tiempo</em>&#8220;. Y continúa diciendo: &#8220;<em style="mso-bidi-font-style: normal;">En alguna parte en el espacio exterior, otras civilizaciones en el universo pudieron haber descubierto primero la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> y derivado de ella la teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general que lleva dentro</em>&#8220;.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La cuerda heterótica de Gross y sus colegas, consiste en una cuerda cerrada que tiene dos tipos de vibraciones, en el sentido de las agujas del reloj y en sentido contrario, que son tratadas de forma diferente. Las vibraciones en el sentido de las agujas del reloj viven en un espacio de diez dimensiones. Las vibraciones de sentido contrario viven en un espacio de veintiséis dimensiones, de las que dieciséis han sido compactificadas. Lo mismo ocurría en la teoría de la quinta dimensión de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, donde la quinta dimensión estaba compactificada curvándose en un círculo en el límite de Planck.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La cuerda heterótica debe su nombre al hecho de que las vibraciones en el sentido de las agujas del reloj y en el sentido contrario viven en dos dimensiones diferentes pero se combinan para producir una sola <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>. Esta es la razón de que se denomine según la palabra griega <em style="mso-bidi-font-style: normal;">heterosis</em>, que significa &#8220;vigor hibrido&#8221;.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El espacio compactificado de dieciséis dimensiones es el más interesante. Cuando fue analizado por el &#8220;cuarteto de cuerda&#8221; de Princeton (Gross y su equipo), descubrieron que contiene una simetría de enormes dimensiones, denominada E (8) × E (8), que es mucho mayor que cualquier simetría GUT que se hubiese intentado jamás. Esta simetría es mucho mayor que el grupo de simetría que aparece en el Modelo Estándar, dado por SU(3) × SU(2) × U(1) que es un subconjunto de la anterior donde está acomodado también (dada su amplitud) el Modelo Estándar.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">Las leyes de la física se simplifican en dimensiones más altas.</strong></p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En este caso, en el espacio 26-dimensional de las vibraciones de sentido contrario a las agujas del reloj de la cuerda heterótica que tiene espacio suficiente para explicar todas las simetrías encontradas en la teoría de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> y en la teoría cuántica. Así, por primera vez, la geometría pura ha dado una simple explicación de por qué el mundo subatómico debería exhibir necesariamente ciertas simetrías que emergen del enrollamiento del espacio de más dimensiones: Las simetrías del dominio subatómico no son sino remanentes de la simetría del espacio de más dimensiones.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Esto significa que la belleza y simetrías encontradas en la naturaleza pueden ser rastreadas en última instancia hasta el espacio multidimensional.  Por ejemplo, los copos de nieve crean bellas figuras hexagonales, ninguna de las cuales es exactamente igual a otra, han heredado sus estructuras de las formas en que sus moléculas han sido dispuestas geométricamente, determinada básicamente por las cortezas electrónicas de estas moléculas, que a su vez nos llevan de nuevo a las simetrías rotacionales de la teoría cuántica, dadas por O (3).</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Podemos concluir diciendo que las simetrías que vemos a nuestro alrededor, desde un arco iris a las flores y a los cristales, pueden considerarse en última instancia como manifestaciones de fragmentos de la teoría decadimensional original. Riemann y <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> habían confiado en llegar a una comprensión geométrica de por qué las fuerzas pueden determinar el movimiento y la naturaleza de la materia.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Dado el enorme poder de sus simetrías, no es sorprendente que la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a> sea radicalmente diferente de cualquier otro tipo de física.  De hecho, fue descubierta casi por casualidad. Muchos físicos han comentado que si este accidente fortuito no hubiese ocurrido, entonces la teoría no se hubiese descubierto hasta bien entrado el siglo XXI. Esto es así porque supone una neta desviación de todas las ideas ensayadas en este siglo. No es una extensión natural de tendencias y teorías populares en este siglo que ha pasado; permanece aparte.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>¡LA LUZ! ¿Las Partículas! I</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Oct 2009 05:23:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[La luz
La luz es importante en nuestras vidas, tan importante que hasta hemos inventado luz artificial para alumbrar nuestras casas y ciudades y escapar de la fea oscuridad. Es una forma de radiación electromagnética a la que el ojo humano es sensible y sobre la cual depende nuestra consciencia visual del universo y sus contenidos.
La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 1.68;"><strong style="mso-bidi-font-weight: normal;">La luz</strong></p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La luz es importante en nuestras vidas, tan importante que hasta hemos inventado luz artificial para alumbrar nuestras casas y ciudades y escapar de la fea oscuridad. Es una forma de radiación electromagnética a la que el ojo humano es sensible y sobre la cual depende nuestra consciencia visual del universo y sus contenidos.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La velocidad finita de la luz fue sospechada por muchos experimentadores en óptica, pero fue establecida en 1676, cuando O. Roemer (1644 &#8211; 1710) la midió. Sir Isaac <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a> (1642 &#8211; 1727) investigó el espectro óptico y utilizó los conocimientos existentes para establecer una primera teoría corpuscular de la luz, en la que era considerada como un chorro de partículas que provocaban perturbaciones en el &#8220;éter&#8221; del espacio.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Sus sucesores adoptaron los corpúsculos, pero ignoraron las perturbaciones con forma de onda hasta que Thomas Young (1773 &#8211; 1829) redescubrió la interferencia de la luz en 1.801 y mostró que una teoría ondulatoria era esencial para interpretar este tipo de fenómenos. Este punto de vista fue adoptado durante la mayor parte del siglo XIX y permitió a James Clerk Maxwell (1831 &#8211; 1879) mostrar que la luz forma parte del espectro electromagnético. En 1905, Albert <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> (1879 &#8211; 1955) demostró que el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">efecto fotoeléctrico</em> sólo podía ser explicado con la hipótesis de que la luz consiste en un chorro de <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> de energía electromagnética discretos, esto es, pequeños paquetes de luz que él llamó <em style="mso-bidi-font-style: normal;"><a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a></em> y que Max Planck llamó <em style="mso-bidi-font-style: normal;">cuanto</em>. Este renovado conflicto entre las teorías ondulatoria y corpuscular fue gradualmente resuelto con la evolución de la teoría cuántica y la mecánica ondulatoria. Aunque no es fácil construir un modelo que tenga características ondulatorias y cospusculares, es aceptado, de acuerdo con la teoría de Bohr de la complementariedad, que en algunos experimentos la luz parecerá tener naturaleza ondulatoria, mientras que en otros parecerá tener naturaleza corpuscular. Durante el transcurso de la evolución de la mecánica ondulatoria también ha sido evidente que los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> y otras partículas elementales tienen propiedades de partícula y onda.</p>
<p><span id="more-955"></span></p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> es una partícula con masa en reposo nula consistente en un cuanto de radiación electromagnética (cuanto de luz). El <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a> también puede ser considerado como una unidad de energía igual a <em style="mso-bidi-font-style: normal;">hf</em>, donde <em style="mso-bidi-font-style: normal;">h</em> es la <a href="#" onclick="referencia('planck constante de',event); return false;">constante de Planck</a> y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">f</em> es la frecuencia de radiación en hertzios. Los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> viajan a la velocidad de la luz, es decir, a 299.792.458 metros por segundo.  Son necesarios para explicar (como dijo <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>) el efecto fotoeléctrico y otros fenómenos que requieren que la luz tenga carácter de partícula unas veces y de onda otras.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El conocimiento de la luz (los <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a>), ha permitido a la humanidad avances muy considerables en electrónica que, al sustituir los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> por <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> (fotónica) se han construido dispositivos de transmisión, modulación, reflexión, refracción, amplificación, detección y guía de la luz. Algunos ejemplos son los <a href="#" onclick="referencia('laser',event); return false;">láseres</a> y las fibras ópticas. La fotónica es muy utilizada en telecomunicaciones, en operaciones quirúrgicas por <a href="#" onclick="referencia('laser',event); return false;">láseres</a>, en armas de potentes rayos <a href="#" onclick="referencia('laser',event); return false;">láser</a> y&#8230; en el futuro, en motores fotónicos que, sin contaminación, moverán nuestras naves a velocidades súper-lumínicas.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, otra partícula elemental importantísima para todos nosotros y para el universo mismo, está clasificado en la familia de los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>, con una masa en reposo (símbolo m<sub>e</sub>) de notación numérica igual a 9&#8242;109 3897 (54) ×10<sup>-31 </sup>Kg y una carga negativa de notación numérica igual a 1&#8242;602 177 33 (49) ×10<sup>-19</sup> coulombios. Los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> están presentes en todos los átomos en agrupamientos llamados capas alrededor del núcleo; cuando son arrancados del átomo se llaman <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> libres. La antipartícula del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> es el positrón cuya existencia fue predicha por el físico Paúl Dirac. El positrón es un hermano gemelo del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, a excepción de la carga que es positiva.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> fue descubierto en 1897 por el físico Joseph John Thomson (1856 &#8211; 1940). El problema de la estructura (si es que la hay) del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> no está resuelto; nuestras máquinas no tienen la potencia suficiente para poder llegar, en el micromundo, a distancias infinitesimales de ese calibre. Si el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> se considera como una carga puntual su auto energía es infinita y surgen dificultades de la ecuación de Lorentz-Dirac.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Es posible dar al <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> un tamaño no nulo con un radio r<sub>0</sub> llamado el radio clásico del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, dado por r<sub>o</sub> = e<sup>2</sup>/(mc<sup>2</sup>) = 2&#8242;82&#215;10<sup>-13</sup> cm, donde <em style="mso-bidi-font-style: normal;">e</em> y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">m</em> son la carga y la masa, respectivamente, del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> y <em style="mso-bidi-font-style: normal;">c</em> es la velocidad de la luz. Este modelo también tiene problemas como la necesidad de postular las tensiones de Poincaré<a href="#pie1"></a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Ahora se cree que los problemas asociados con el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> deben ser analizados utilizando electrodinámica cuántica en vez de electrodinámica clásica.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">El <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> es uno de los miembros de la familia de <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Las tres partículas, <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a> y <a href="#" onclick="referencia('particula tau',event); return false;">tau</a>, son exactas, excepto en sus  masas. El <a href="#" onclick="referencia('muon',event); return false;">muón</a> es 200 veces más masivo que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>. La partícula <a href="#" onclick="referencia('particula tau',event); return false;">tau</a> es unas 35.600 veces más masiva que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>. Los <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptones</a> interaccionan por la <a href="#" onclick="referencia('fuerza electromagnetica',event); return false;">fuerza electromagnética</a> y la interacción débil. Para cada <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptón</a> hay una antipartícula equivalente de carga opuesta (como explicamos antes, el positrón es la antipartícula del <a href="#" onclick="referencia('leptones',event); return false;">leptón</a> <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>). Los antineutrinos, como los <a href="#" onclick="referencia('neutrinos',event); return false;">neutrinos</a>, no tienen carga.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La interacción electromagnética es la responsable de las fuerzas que controlan las estructuras atómicas, las reacciones químicas y todos los fenómenos electromagnéticos. Puede explicar las fuerzas entre las partículas cargadas pero, al contrario que las interacciones gravitacionales, pueden ser tanto atractivas como repulsivas (probar con imanes como las fuerzas desiguales y contrarias &#8211; positiva/negativa &#8211; se atraen, mientras que cargas iguales &#8211; negativa/negativa o positiva/positiva &#8211; se repelen).</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Algunas partículas neutras se desintegran por interacciones electromagnéticas. La interacción se puede interpretar tanto como un campo clásico de fuerzas (Ley de Coulomb) como por el intercambio de <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotones</a> virtuales. Igual que en las interacciones gravitatorias, el hecho de que las interacciones electromagnéticas sean de largo alcance significa que tienen una teoría clásica bien definida dadas por las ecuaciones de Maxwell. La teoría cuántica de las interacciones electromagnéticas se describen (como antes dije) con la electrodinámica cuántica. Esta fuerza tiene una partícula portadora, el <a href="#" onclick="referencia('foton',event); return false;">fotón</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Todos oímos con frecuencia la palabra &#8220;electrónica&#8221;, pero pocos pensamos que estamos hablando de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> en diseños de dispositivos de control, comunicación y computación, basándose en el movimiento de los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> en circuitos que contienen semiconductores, válvulas termoiónicas, resistencias, condensadores y bobinas y en la electrónica cuántica aplicada a la óptica, se han conseguido verdaderas maravillas que han facilitado grandes avances tecnológicos de distintas aplicaciones como la investigación o la medicina y la cirugía, entre otros.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Este pequeño comentario sobre la electrónica y la fotónica que antes habéis leído, demuestra cómo el conocimiento y el dominio sobre estos dos pequeñísimos objetos, el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">fotón</em> y el <em style="mso-bidi-font-style: normal;">electrón</em>, nos ha dado unos beneficios increíbles.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Existen otras partículas aún más diminutas que, en realidad, podríamos decir que son los auténticos ladrillos de la materia, los objetos más pequeños que la conforman: los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En la antigua Grecia, sabios como Demócrito, Empédocles, Thales de Mileto o Aristóteles, ya sospecharon de la existencia de pequeños objetos que se unían para formar materia. Demócrito de Abdera decía que todo estaba formado por pequeños objetos invisibles e indivisibles a los que llamaba a-tomo o átomos (en griego significa &#8220;indivisibles&#8221;).</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Pasaron muchos años de controversia sobre la existencia de los átomos y, en 1803, el químico y físico británico John Dalton señaló que los compuestos físicos se combinaban para, en ciertas proporciones, formar agrupamiento de átomos para formar unidades llamadas moléculas.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En 1905 llegó <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> para dar una de las evidencias físicas más importante de la existencia de los átomos, al señalar que el fenómeno conocido como movimiento browniano &#8211; el movimiento irregular, aleatorio de pequeñas partículas de polvo suspendidas en un líquido &#8211; podía ser explicado por el efecto de las colisiones de los átomos del líquido con las partículas de polvo.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Por aquella época ya había sospechas de que los átomos no eran, después de todo, indivisibles. Hacía varios años que J. J. Thomson, de Cambridge, había demostrado la existencia de una partícula material, el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, que tenía una masa menor que la milésima parte de la masa del átomo más ligero. Se comprendió que estos <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> debían provenir de los átomos en sí. Y, en 1.911, el físico británico Ernest Rutherford mostró finalmente que los átomos de la materia tienen verdaderamente una estructura interna: están formados por un núcleo extremadamente pequeño y con carga positiva, alrededor del cual gira un cierto número de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">En 1932, un colega de Rutherford, James Chadwick, descubrió también en Cambridge que el núcleo contenía otras partículas, llamadas <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>, que tenían casi la misma masa del <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> que tiene una carga positiva igual en magnitud a la del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> que es negativa, con lo cual, como todos los núcleos tienen el mismo número de <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> que de <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> hay en el átomo, el equilibrio de éste queda así explicado: carga positiva similar a carga negativa = a estabilidad en el átomo.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Durante mucho tiempo se creyó que los <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> que conforman el núcleo de los átomos eran partículas &#8220;elementales&#8221;, pero experimentos en los aceleradores de partículas en los que colisionaban <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> con otros <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> o con <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> a velocidades cercanas a la de la luz indicaron que, en realidad, estaban formados por partículas aun más pequeñas.  Estas partículas fueron llamadas <em style="mso-bidi-font-style: normal;">quarks</em> por el físico de Caltech, el norteamericano, Murray Gell-Mann, que ganó el Nobel en 1969 por su trabajo sobre dichas partículas y el modelo del óctuple camino.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">La palabra <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> se supone que debe pronunciarse como <em style="mso-bidi-font-style: normal;">quart</em> (&#8220;cuarto&#8221;), pero con una k al final en vez de una t, pero normalmente se pronuncia de manera que rima con lark (&#8220;juerga&#8221;).</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Existen un cierto número de <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>:</p>
<ul class="unIndentedList">
<li>Up (arriba),</li>
<li>Down (abajo),</li>
<li>Strange (extraño),</li>
<li>Charmed (encantado),</li>
<li>Bottom (fondo) y</li>
<li>Top (cima).</li>
</ul>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Los <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> son mucho más pequeños que la longitud de onda de la luz visible y, por lo tanto, no paseen ningún color en el sentido normal de la palabra. Así, los colores que le asignan los físicos están referidos a cuestiones imaginativas para nombrar a las nuevas partículas a las que asignar colores entre el rojo, verde y azul.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">Ahora sabemos que un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> y un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> están constituidos por <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a>, uno de cada color. Un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> contiene dos <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> up y un <a href="#" onclick="referencia('quark',event); return false;">quark</a> down; un <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrón</a> contiene dos down y uno up. Se pueden crear partículas constituidas por los otros <a href="#" onclick="referencia('quarks',event); return false;">quarks</a> (strange, charmed, bottom y top), pero todas ellas poseen una masa mucho mayor y decaen muy rápidamente en <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protones</a> y <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a>.</p>
<p style="margin: 18pt 0cm 0pt; text-indent: 24pt; line-height: 15pt; text-align: justify; mso-outline-level: 1; mso-para-margin-top: 1.5gd; mso-line-height-rule: exactly; mso-char-indent-count: 2.0;">emilio silvera</p>
<hr size="1" />
<p style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify;"><a name="pie1">*</a> Fuerzas no eléctricas postuladas para dar estabilidad a un modelo del <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a>, evitando las dificultades que surgen al postular el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> como una carga puntual, diciendo así que el <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> es una, distribución de carga de radio no nulo. Aquí entra en Tensión de Poincaré.</p>
<p style="margin: 0cm 0cm 0pt;"><a name="pie2">**</a> Fotónica.</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>Transiciones de fase y otros</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2009/10/14/transiciones-de-fase-y-otros/</link>
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		<pubDate>Wed, 14 Oct 2009 06:50:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Física Cuántica]]></category>

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		<description><![CDATA[Efecto túnel a través del espacio y del tiempo 
En definitiva, estamos planteando la misma cuestión propuesta por Kaluza, cuando en 1.919 escribió una carta a Einstein proponiéndole su teoría de la quinta dimensión para unificar el electromagnetismo de James Clark Maxwell y la propia teoría de la relatividad general, ¿dónde está la quinta dimensión?, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Efecto túnel a través del espacio y del tiempo </strong></p>
<p style="text-align: justify;">En definitiva, estamos planteando la misma cuestión propuesta por Kaluza, cuando en 1.919 escribió una carta a <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> proponiéndole su teoría de la quinta dimensión para unificar el electromagnetismo de James Clark Maxwell y la propia teoría de la <a href="#" onclick="referencia('relatividad',event); return false;">relatividad</a> general, ¿dónde está la quinta dimensión?, pero ahora en un nivel mucho más alto. Como Klein señaló en 1.926, la respuesta a esta cuestión tiene que ver con la teoría cuántica. Quizá el fenómeno más extraordinario (y complejo) de la teoría cuántica es el efecto túnel.</p>
<p style="text-align: justify;">El efecto túnel se refiere al hecho de que los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> son capaces de atravesar una barrera, al parecer infranqueable, hacia una región que estaría prohibida si los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> fuesen tratados como partículas clásicas. El que haya una probabilidad finita de que un <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrón</a> haga un túnel entre una región clásicamente permitida a otra que no lo está, surge como consecuencia de la mecánica cuántica. El efecto es usado en el diodo túnel. La desintegración alfa es un ejemplo de proceso de efecto túnel.</p>
<p style="text-align: justify;">Antes preguntábamos, en relación a la teoría de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, el destino o el lugar en el que se encontraba la quinta dimensión.</p>
<p style="text-align: justify;">La respuesta de Klein a esta pregunta fue ingeniosa al decir que estaba enrollada o compactada en la distancia o límite de Planck, ya que, cuando comenzó el <a href="#" onclick="referencia('big bang',event); return false;">Big Bang</a>, el universo se expandió sólo en las cuatro dimensiones conocidas de espacio y una de tiempo, pero esta dimensión no fue afectada por la expansión y continua compactada en  cuyo valor es del orden de 10<sup>-35</sup> metros, distancia que no podemos ni tenemos medios de alcanzar, es 20 ordenes de magnitud menor que el <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> que está en 10<sup>-15</sup> metros.</p>
<p style="text-align: justify;">Pues las dimensiones que nos faltan en la teoría decadimensional, como en la de <a href="#" onclick="referencia('kaluza klein',event); return false;">Kaluza-Klein</a>, también están compactadas en una recta o en un círculo en esa distancia o límite de Planck que, al menos por el momento, no tenemos medios de comprobar dada su enorme pequeñez, menor que un <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>. De hecho sería 0,00000000000000000000000000000000001 metros, lo que pone muy difícil que lo podamos ver.</p>
<p style="text-align: justify;">¿Cómo pueden estar enrolladas unas dimensiones?</p>
<p><span id="more-2810"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Bueno, igual que para explicar de manera sencilla la gravedad mediante el ejemplo de una sábana estirada por los 4 extremos, en la que ponemos un enorme peso en su centro y se forma una especie de hondonada que distorsiona la superficie antes lisa de la sábana, al igual que un planeta distorsiona el espacio a su alrededor, de manera tal que cualquier objeto que se acerca a la masa del objeto pesado, se ve atraído hacia él. Pues bien, en las dimensiones de espacio enrolladas, utilizamos el símil de la sábana con bandas elásticas en las esquinas.</p>
<p style="text-align: justify;">La sábana que tenemos es pequeña y la cama es grande. Con esfuerzo logramos encajar las cuatro esquinas, pero la tensión es demasiado grande; una de las bandas elásticas salta de una esquina, y la sábana se enrolla. Este proceso se llama ruptura de simetría. La sábana uniformemente estirada posee un alto grado de simetría. Se puede girar la cama 180º alrededor de cualquier eje y la sábana permanece igual. Este estado altamente simétrico se denomina falso vacío. Aunque el falso vacío aparece muy simétrico, no es estable. La sábana no quiere estar en esta condición estirada. Hay demasiada tensión y la energía es demasiado alta. Pero la sábana elástica salta y se enrolla. La simetría se rompe y la sábana pasa a un estado de energía más baja con menor simetría. Si notamos la sábana enrollada 180º alrededor de un eje ya no volvemos a tener la misma sábana.</p>
<p style="text-align: justify;">Reemplacemos ahora la sábana por el espacio-tiempo decadimensional, es espacio-tiempo de simetría definitiva. En el comienzo del tiempo, el universo era perfectamente simétrico. Si alguien hubiera estado allí en ese instante, podría moverse libremente y sin problemas por cualquiera de las diez dimensiones. En esa época, la gravedad y las fuerzas débiles y fuertes y electromagnéticas estaban todas ellas unificadas por la supercuerda. Sin embargo, esta simetría no podía durar. El universo decadimensional, aunque perfectamente simétrico, era inestable. La energía existente muy alta, exactamente igual que la sábana, estaba en un falso vacío. Por lo tanto, el paso por efecto túnel hacia un estado de menor energía era inevitable. Cuando finalmente ocurrió el efecto túnel, tuvo lugar una transición de fase y se perdió la simetría.</p>
<p style="text-align: justify;">Puesto que el universo empezó a dividirse en un universo de cuatro y otro de seis dimensiones, el universo ya no era simétrico. Seis dimensiones se habían enrollado (como la sábana elástica). Pero nótese que la sábana puede enrollarse de cuatro maneras, dependiendo de qué esquina haya saltado. Para el universo decadimensional, sin embargo, existen aparentemente millones de modos de enrollarse. Para calcular qué estado prefiere el universo decadimensional, necesitamos resolver la teoría de campos de cuerdas utilizando la teoría de transiciones de fase, el problema más difícil en la teoría cuántica.</p>
<p style="text-align: justify;">Las transiciones de fase no son nada nuevo. Trasladémoslo a nuestras propias vidas. En un libro llamado <em>Pasajes</em>, el autor, Gail Sheehy, destaca que la vida no es un flujo continuo de experiencias, como parece, sino que realmente pasa por varios estadios, caracterizados por conflictos específicos que debemos resolver y por objetivos que debemos cumplir.</p>
<p style="text-align: justify;">El <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cólogo Eric Ericsson llegó a proponer una teoría de estadios <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cológicos del desarrollo. Un conflicto fundamental caracteriza cada fase. Si este conflicto no queda resuelto, puede enconarse e incluso provocar una regresión a un periodo anterior. Análogamente, el <a href="#" onclick="referencia('psi',event); return false;">psi</a>cólogo Jean Piaget demostró que el desarrollo mental de la primera infancia tampoco es un desarrollo continuo de aprendizaje, sino que está realmente caracterizado por estadios discontinuos en la capacidad de conceptualización de un niño. Un mes, un niño puede dejar de buscar una pelota una vez que ha rodado fuera de su campo de visión, sin comprender que la pelota existe aunque no la vea. Al mes siguiente, esto resultará obvio para el niño.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta es la esencia de la dialéctica. Según esta filosofía, todos los objetos (personas, gases, estrellas, el propio universo) pasan por una serie de estadios. Cada estadio está caracterizado por un conflicto entre dos fuerzas opuestas. La naturaleza de dicho conflicto determina, de hecho, la naturaleza del estadio. Cuando el conflicto se resuelve, el objeto pasa a un objetivo o estadio superior, llamado síntesis, donde empieza una nueva contradicción, y el proceso pasa de nuevo a un nivel superior.</p>
<p style="text-align: justify;">Los filósofos llaman a esto transición de la “cantidad” a la “cualidad”.  Pequeños cambios cuantitativos se acumulan hasta que, eventualmente, se produce una ruptura cualitativa con el pasado. Esta teoría se aplica también a las sociedades o culturas. Las tensiones en una sociedad pueden crecer espectacularmente, como la hicieron en Francia a finales del siglo XVIII. Los campesinos se enfrenaban al hambre, se produjeron motines espontáneos y la aristocracia se retiró a sus fortalezas. Cuando las tensiones alcanzaron su punto de ruptura, ocurrió una <strong>transición de fase</strong> de lo <strong>cuantitativo </strong>a los <strong>cualitativo</strong>: los campesinos tomaron las armas, tomaron París y asaltaron la Bastilla.</p>
<p style="text-align: justify;">Las transiciones de fases pueden ser también asuntos bastante explosivos. Por ejemplo, pensemos en un río que ha sido represado. Tras la presa se forma rápidamente un embalse con agua a enorme presión. Puesto que es inestable, el embalse está en el <strong>falso vacío</strong>. El agua preferiría estar en su verdadero vacío, significando esto que preferiría reventar la presa y correr aguas abajo, hacia un estado de menor energía. Así pues, una transición de fase implicaría un estallido de la presa, que tendría consecuencias desastrosas.</p>
<p style="text-align: justify;">También podría poner aquí el ejemplo más explosivo de una bomba atómica, donde el falso vacío corresponde al núcleo inestable de uranio donde residen atrapadas enormes energías explosivas que son un millón de veces más poderosas, para masas iguales, que para un explosivo químico.  De vez en cuando, el núcleo pasa por efecto túnel a un estado más bajo, lo que significa que el núcleo se rompe espontáneamente. Esto se denomina desintegración radiactiva. Sin embargo, disparando <a href="#" onclick="referencia('neutron',event); return false;">neutrones</a> contra los núcleos de uranio, es posible liberar de golpe esta energía encerrada según la formula de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> E = mc<sup>2</sup>. Por supuesto, dicha liberación es una explosión atómica; ¡menuda transición de fase!</p>
<p style="text-align: justify;">Las nuevas características descubiertas por los científicos en las transiciones de fases es que normalmente van acompañadas de una ruptura de simetría. Al premio Nobel Abdus Salam le gusta la ilustración siguiente: consideremos una mesa de banquete circular, donde todos los comensales están sentados con una copa de champán a cada lado. Aquí existe simetría. Mirando la mesa del banquete reflejada en un espejo, vemos lo mismo: cada comensal sentado en torno a la mesa, con copas de champán a cada lado.  Asimismo, podemos girar la mesa de banquete circular y la disposición sigue siendo la misma.</p>
<p style="text-align: justify;">Rompamos ahora la simetría. Supongamos ahora que el primer comensal toma la copa que hay a su derecha. Siguiendo la pauta, todos los demás comensales tomaran la copa de champán de su derecha. Nótese que la imagen de la mesa del banquete vista en el espejo produce la situación opuesta.  Cada comensal ha tomado la copa izquierda. De este modo, la simetría izquierda-derecha se ha roto.</p>
<p style="text-align: justify;">Así pues, el estado de máxima simetría es con frecuencia también un estado inestable, y por lo tanto corresponde a un falso vacío.</p>
<p style="text-align: justify;">Con respecto a la <a href="#" onclick="referencia('supercuerdas teoria',event); return false;">teoría de supercuerdas</a>, los físicos suponen (aunque todavía no lo puedan demostrar) que el universo decadimensional original era inestable y pasó por efecto túnel a un universo de cuatro y otro de seis dimensiones. Así pues, el universo original estaba en un estado de falso vacío, el estado de máxima simetría, mientras que hoy estamos en el estado roto del verdadero vacío.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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