jueves, 17 de agosto del 2017 Fecha
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¿Vivir en otro mundo?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Noticia comentada    ~    Comentarios Comments (0)

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Buscamos un Planeta donde poder refugiarnos en el futuro

 

El telescopio espacial Kepler ha descubierto 21 astros fuera del Sistema Solar de tamaño y condiciones similares a la Tierra

Reportaje de prensa: El País

Imágenes de exoplanetas proporcionadas por la Nasa.

 

Imágenes de exoplanetas proporcionadas por la Nasa. REUTERS

La casualidad ha querido que coincidieran dos noticias que invitan a pensar en el futuro. Mientras la NASA daba cuenta ayer de la existencia confirmada de 1.284 nuevos planetas de tamaño, posición y condiciones idóneas para albergar vida fuera del Sistema Solar, un estudio científico certificaba la desaparición de cinco islas del Océano Pacífico y la pérdida de más del 20% de la superficie de otras seis a causa de la erosión y el aumento del nivel del mar. ¿Podrá algún día llegar a establecerse una relación entre ambas? No lo sabemos. La ciencia ficción explota desde hace tiempo el filón de una Tierra catastróficamente destruida y el éxodo forzoso de la humanidad en busca de condiciones de supervivencia en el espacio. De momento, lo que tenemos son datos inquietantes respecto del cambio climático, y datos poco esperanzadores sobre la posibilidad de encontrar una alternativa habitable fuera del Sistema Solar.

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El nivel del mar ha subido 15 centímetros entre 1994 y 2014 en el archipiélago de las Islas Salomón, lo que ha obligado a reasentar por primera vez pequeños núcleos habitados. El problema no es solo que suba el nivel del agua, sino que el cambio climático está produciendo una intensificación de los vientos que erosionan las frágiles superficies de esas islas. El panel de Naciones Unidas sobre cambio climático prevé que el calentamiento continúe elevando el nivel de las aguas. Todos los grandes fenómenos comienzan con un pequeño movimiento. Y pueden tener una evolución muy rápida. La búsqueda de vida fuera de la Tierra se mueve, en cambio, en otra escala. Cualquier posibilidad está a una distancia de años luz. Y cualquier cambio favorable en un planeta próximo, como Marte, requeriría miles de años.

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Los científicos de la Nasa han querido hacer inventario de los exoplanetas descubiertos por el telescopio espacial Kepler antes de que llegue al término de su vida activa. Desde su lanzamiento en 2009 ha estado buscando planetas que, por su composición, tamaño y posición pudieran tener condiciones de vida parecidas a las de la Tierra. Solo en la zona observada de la Vía Láctea ha encontrado 1.284 nuevos astros. De ellos, 550 son rocosos y nueve tienen un tamaño y una posición orbital parecidos a la Tierra. Con esta nueva remesa, son 21 los que podrían tener agua. Eso significa que si pudiéramos explorar otras galaxias del universo, podríamos encontrar millones de planetas muy parecidos al nuestro.

¿Y? Pues es muy interesante pero, de momento, poco podemos esperar de tales hallazgos, pues el más cercano se encuentra a 11 años luz. Es muy estimulante que en octubre pasado pudiéramos observar por primera vez la muerte de un planeta por extinción de su estrella, y que poco después lográramos ver cómo se formaba otro en otra estrella naciente. Pero la escala a la que ocurren estos fenómenos solo puede llevarnos a una conclusión: hay que seguir buscando planetas susceptibles de albergar vida, por supuesto, pero mientras tanto, más vale que cuidemos aquel del que ya estamos seguros de que puede seguir albergándola durante millones de años. El nuestro.

El Agua, como la Luz, también es misteriosa

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Noticia comentada    ~    Comentarios Comments (1)

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Descubren que el agua no es un líquido, sino dos

 

Tiene dos fases líquidas con diferentes densidades y estructuras a bajas temperaturas

Ilustración de las dos formas del agua líquida

                                  Ilustración de las dos formas del agua líquida - Mattias Karlén

ABC.ES Madrid
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Para los que vivimos en el primer mundo, el agua es algo tan cotidiano que la obtenemos con solo abrir un grifo, pero ese líquido que nos resulta tan vulgar y corriente (claro como el agua, decimos) es mucho más complejo de lo que creemos. Muchas de sus propiedades son bastante extrañas. De hecho, se comporta de manera muy diferente a todos los otros líquidos en más de 70 propiedades como el punto de fusión, la densidad, la capacidad de calor… Precisamente, esas anomalías son un requisito para la vida tal como la conocemos.

Ahora, un equipo de la Universidad de Estocolmo (Suecia) ha descubierto algo sorprendente. Resulta que el agua no es un líquido, sino dos. Es decir, tiene dos fases líquidas con diferentes densidades y estructuras, según un estudio publicado en el último número en la revista especializada Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Nuevas luces sobre el estado del agua.

«Descubrimos que el agua puede existir como dos líquidos diferentes a bajas temperaturas, donde la cristalización del hielo es lenta», dice Anders Nilsson, profesor fisioquímico y autor del estudio basado en experimentos con rayos X realizados en el Laboratorio Nacional Argonne cerca de Chicago (EE.UU.) y en el DESY de Hamburgo. El agua, por lo tanto, puede existir como dos líquidos diferentes.

«Los nuevos resultados dan un fuerte apoyo a que el agua a temperatura ambiente no puede decidir en cuál de las dos formas debe estar, a alta o a baja densidad, lo que da lugar a fluctuaciones locales entre estas», explica el también profesor fisioquímico Lars G.M. Pettersson. «El agua no es un líquido complicado, sino dos líquidos simples con una relación complicada», ha añadido.

El hielo amorfo

 

Cristales de hielo, estudiados por Wilson Bentley en 1902.

 

¿Sabían que existen 14 tipos de hielo diferentes? Típicamente los sólidos muestran dos o tres tipos diferentes de estructuras cristalinas; el hielo es mucho …

El estudio demostró la hipótesis de que el hielo, cuya forma más común en el sistema solar es amorfa, desordenada y existe en dos formas con una baja y una alta densidad que pueden intercambiarse, está relacionado con las formas de agua líquida de baja y alta densidad.

«He estudiado el hielo amorfo durante mucho tiempo con el objetivo de determinar si se puede considerar un estado vítreo que representa un líquido congelado», señala la investigadora Katrin Amann-Winkel. «Es un sueño -agrega- seguir tan detalladamente cómo un estado vidrioso del agua se transforma en un líquido viscoso que se transforma casi inmediatamente en un líquido diferente, incluso más viscoso, de densidad mucho más baja».

Además de la comprensión global del agua a diferentes temperaturas y presiones, el estudio también aclarará cómo el agua se ve afectada por sales y biomoléculas importantes para la vida. Según los investigadores, estos conocimientos son importantes para afrontar uno de los mayores desafíos de la humanidad en el futuro, que será purificar y desalinizar el agua en un mundo castigado por el cambio climático.

Siempre hemos pensado en la inmortalidad… Imposible.

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Genética, Noticia comentada    ~    Comentarios Comments (0)

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Mukherjee:”No creo en la inmortalidad, pero sí seremos capaces de clonarnos”

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Barcelona, 19 jun (EFE).- Leer “El gen. Una historia íntima” y escuchar al reconocido científico y oncólogo Siddhartha Mukherjee provoca vértigo. Habla de que en unos años será posible contar con una suerte de “cartografía del destino y del genoma humano”, pero se pregunta si “estamos preparados para ello”.

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En una entrevista con Efe, este ganador del premio Pulitzer de no ficción en 2011 con “El Emperador de todos los males. Una biografía del cáncer”, indica que no cree que el hombre llegue a ser inmortal, pero sí advierte de que será posible “la clonación de uno mismo, contar con un clon genético”.

Didáctico y con ganas de que sus conocimientos lleguen a todos los rincones del mundo, este médico de origen bengalí y con una familia en la que hay varios casos de trastornos mentales, de origen genético, explica que gracias a los diferentes avances científicos de los últimos años algunas personas, especialmente en las sociedades occidentales, ampliarán su esperanza de vida hasta los 100 o los 110 años, lo que supondrá cambios “fundamentales” en las estructuras sociales.

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Comenta que mientras ayer en Oxford (Inglaterra) veía unos dibujos de Rafael, un hombre que murió con apenas 37 “con todas la grandes obras acabadas y en un momento en el que la esperanza de vida era de unos 45, 50 años”, hoy la esperanza se ha ampliado en unos 30 años, y “en un futuro se ampliará más y veremos a bastante gente centenaria”.

“No creo que consigamos la inmortalidad dura, pero sí la blanda”. “¿Y qué quiere decir blanda?”, se pregunta a sí mismo.

A su juicio, será posible que a través de diarios, fotografías, vídeos “toda la información de nuestras vidas pueda quedar perpetuamente registrada y sin que se deteriore”.

Si a eso se le suma que “seremos capaces de clonarnos a nosotros mismos, de tener un clon genético y registrar toda la información de cada uno de nosotros en una especie de disco duro, si combinamos la clonación genética de cada uno con toda la información, ¿esto puede ser la inmortalidad?, no lo sé”, apostilla.

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En “El Gen. Una historia íntima” (Debate/La Campana), recorre a lo largo de más de 700 páginas y durante varios siglos las investigaciones llevadas a cabo para descifrar el código principal que conforma y define a los humanos, lo que determina que seamos de una determinada manera, tanto por dentro como por fuera.

Se trata del relato del nacimiento, el desarrollo y el futuro de uno de los conceptos “más poderosos y más peligrosos de la historia de la ciencia”.

Mukherjee ha dejado claro que los genes “afectan vidas, no son algo abstracto, no nos quedan lejos, son algo íntimo y muy personal”.

Es por ello, que como ahora en Barcelona, donde participará en “Les Converses a La Pedrera”, quiere divulgar todas sus investigaciones y alertar sobre la denominada “soberanía genética. ¿La debemos tener todos o solo unos pocos, los que tienen más dinero? Y si eso ocurriera, ¿qué sociedad sería ésta?”, ha vuelto a preguntarse.

“¿Qué ocurriría con algo que afecta al núcleo del ser humano si solo lo controlan los ricos?. Supondría una brecha de lo que significa ser humano”, ha apuntado.

Para el científico indio-americano es necesario que los debates no se queden en los laboratorios y que se extiendan “y que la gente conozca la historia, el vocabulario, qué significa herencia y hasta dónde hemos llegado. Todo debe ser público, porque más allá del campo de la ciencia, el genoma humano es lo más humano que tenemos”.

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Por otra parte, ha subrayado que “el mundo al que nos enfrentamos es muy extraño”, con una tecnología tan avanzada que permite “elaborar patrones de riesgo, imperceptibles al ojo humano, que escapan al cerebro humano”.

Padre de dos hijas y con una familia en la que hay diversos casos conocidos de esquizofrenia o trastornos bipolares, hoy ha precisado que, sin embargo, nunca ha secuenciado su genoma, ni tampoco quiere conocer el riesgo que tienen sus hijas de sufrir alguna enfermedad mental para que no cambie su relación con ellas.

Siddhartha Mukherjee, que siempre calza zuecos, espera que igual que en 1975 se celebró el Congreso de Asilomar donde se propuso hacer una “moratoria” sobre el uso del ADN recombinando, ahora se organice una suerte de “Asilomar II” para tratar sobre el futuro del genoma humano.

Irene Dalmases

Lo que queda al morir una estrella masiva

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La gigantesca Nebulosa del Cangrejo, captada en todo su esplendor

 

Astrónomos han obtenido una imagen de todas las longitudes de onda de los restos de una increíble explosión estelar ocurrida hace miles de años

La nebulosa se formó cuando estrella creó una enorme explosión, hace unos 7.500 años

La nebulosa se formó cuando estrella creó una enorme explosión, hace unos 7.500 años – NASA, ESA, NRAO/AUI/NSF and G. Dubner (Universidad de Buenos Aires)

Reportaje de ABC Ciencia

 

 

Las estrellas son «máquinas» fascinantes. Son creadoras de enormes cantidades de energía, cobijan planteas en su entorno y fabrican átomos más complejos a partir de helio e hidrógeno. Y, por si fuera poco, la muerte de algunas de ellas permite que nazcan nuevas estrellas. Esto ocurre porque a veces las estrellas agotan su combustible y colapsan, generando explosiones increíbles: las supernovas. En esos casos se libera tanta energía y materia, que el gas del espacio se comprime y se calienta lo suficiente como para activar las reacciones de fusión nuclear y el nacimiento de nuevas estrellas. De hecho, se cree que el Sol nació precisamente gracias a la explosión de una supernova.

La Nebulosa del Cangrejo está formada por los restos de una de las supernovas más espectaculares y conocidas. Está situada a 6.500 años luz de distancia, en la constelación de Tauro, y mide unos 11 años luz de diámetro. Tiene un aspecto que recuerda al de un ojo, y su forma hace pensar en una explosión de dimensiones cósmicas. Los filamentos deshilachados de materia que forman su «cuerpo» están a temperaturas de 15.000 grados centígrados, mientras que la superficie del Sol está a «solo» 5.000 grados, y, en suma, la nebulosa produce 75.000 veces más energía que nuestra estrella.

Este miércoles, los astrónomos han publicado en la revista Astrophysical Journal nuevos datos y una detallada fotografía del «cangrejo». Han combinado en una sola imagen todo el espectro de longitudes de onda de la luz que procede de la nebulosa. Si se pudiera partir la luz en trozos, como si se tratara de una tarta, cada uno estaría formado por unas longitudes de onda determinadas, con luces de distinta energía, color y características.

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En esta tarea han participado los telescopios «Very Large Array» (VLA) (que observa ondas de radio), el observatorio Chandra (rayos X), el telescopio espacial Hubble (luz visible), el Spitzer (infrarrojos) y el XMM-Newton (ultravioleta).

Una investigación, dirigida por Gloria Dubner, del Insituto de Astronomía y Física de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) ha analizado los últimos datos recogidos, recopilados en noviembre de 2012, y ha descubierto nuevas características del complejo interior de la nebulosa.

«Comparar esas nuevas imágenes, tomadas en distintas longitudes de onda, nos ha proporcionado una gran cantidad de detalles sobre la Nebulosa del Cangrejo. Aunque se ha estudiado mucho a lo largo de los años, aún tenemos mucho que aprender», ha explicado Dubner.

El corazón de la nebulosa: un púlsar

 

 

 

 

En el centro de la enorme nebulosa, que crece a un ritmo de vértigo de 1.000 millones de kilómetros diarios, se encuentra el cadáver de la estrella que estalló y originó la supernova. Se trata de una estrella de neutrones, en la que la materia está fuertemente compactada. Emite un intenso campo magnético y potentes pulsos de radiación eletromagnética de forma periódica, por lo que se dice que se trata de un púlsar. Aunque este pesa 1,5 veces más que el Sol, su diámetro es de tan solo 30 kilómetros (en comparación con los casi 1.400 millones de kilómetros del Sol). Además, la pequeña estrella gira sobre sí misma una vez cada 33 milisegundos.

La influencia del púlsar y los restos dejados por la explosión generan una compleja interacción que los astrónomos encuentran muy interesante estudiar.

La explosión que originó la Nebulosa del Cangrejo fue registrada en el año 1054 por astrónomos chinos, cuando la explosión se hizo bien visible en el cielo. Pero no fue hasta el año 1721 cuando la nebulosa en sí fue descubierta por el astrónomo británico John Bevis. Desde entonces, el púlsar y la nebulosa han estado cambiando y moviéndose a velocidades que no se pueden ni imaginar, a pesar de la aparente tranquilidad captada por las imágenes.

Siempre queriendo saber

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La NASA Quiere Crear el Lugar más Frío del Universo

 

                                El lugar más frío del Universo estará en la Estación Espacial Internacional

Este verano, una caja del tamaño de un cofre de hielo volará a la Estación Espacial Internacional, donde creará el lugar más frío del universo.

Dentro de esa caja, se usarán láseres, una cámara de vacío y un “cuchillo” electromagnético para anular la energía de las partículas de gas, ralentizándolas hasta que estén casi inmóviles. Este conjunto de instrumentos se llama Laboratorio de Átomo Frío (CAL) y fue desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California. CAL está en las etapas finales de montaje en JPL, antes de viajar al espacio este mes de agosto a bordo de la nave de carga CRS-12 de SpaceX.

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Sus instrumentos están diseñados para congelar átomos de gas a temperaturas entre 1 y 100 billonésimas de grado por encima del cero absoluto. Eso es más de 100 millones de veces más frío que las profundidades del espacio.

“El estudio de estos átomos hiper-fríos podría reestructurar nuestra comprensión de la materia y la naturaleza fundamental de la gravedad”, dijo el científico del proyecto CAL Robert Thompson de JPL. “Los experimentos que haremos con el laboratorio Cold Atom nos darán una visión de la gravedad y de la energía oscura, algunas de las fuerzas más penetrantes del universo”.

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Cuando los átomos se enfrían a temperaturas extremas, como estarán dentro del CAL, pueden formar un estado distinto de materia conocido como condensado de Bose-Einstein. En este estado, las reglas familiares de la física retroceden y la física cuántica comienza a asumir el control. La materia se puede observar comportándose menos como partículas y más como ondas. Filas de átomos se mueven en concierto entre sí como si estuvieran montando un tejido en movimiento. Estas misteriosas formas de onda nunca se han visto en temperaturas tan bajas como las que CAL alcanzará.

La NASA nunca antes ha creado o observado los condensados de Bose-Einstein en el espacio. En la Tierra, la atracción de la gravedad hace que los átomos se asienten continuamente hacia el suelo, lo que significa que normalmente sólo son observables por fracciones de segundo.

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Pero en la Estación Espacial Internacional, los átomos ultrafrios pueden mantener sus formas onduladas más largas mientras están en caída libre. Eso ofrece a los científicos una ventana más larga para entender la física en su nivel más básico. Thompson estimó que el CAL permitirá que los condensados de Bose-Einstein sean observables de cinco a diez segundos; el desarrollo futuro de las tecnologías utilizadas en CAL podría permitirles durar cientos de segundos.

Los condensados de Bose-Einstein son un “superfluido”, un tipo de fluido con viscosidad cero, donde los átomos se mueven sin fricción como si fueran una sola sustancia sólida.

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“Si tuvieras agua superfluida y la hicieras girar en un vaso, giraría para siempre”, dijo Anita Sengupta, gerente del proyecto Cold Atom Lab en JPL. “No hay viscosidad para ralentizar y disipar la energía cinética. Si podemos entender mejor la física de los superfluidos, podemos aprender a usarlos para una transferencia de energía más eficiente”.

Cinco equipos científicos planean llevar a cabo experimentos utilizando el Cold Atom Lab. Entre ellos está Eric Cornell de la Universidad de Colorado, Boulder y el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología. Cornell es uno de los ganadores del premio Nobel que creó por primera vez los condensados de Bose-Einstein en un laboratorio establecido en 1995.

Los resultados de estos experimentos podrían conducir potencialmente a una serie de tecnologías mejoradas, incluyendo sensores, computadoras cuánticas y relojes atómicos utilizados en la navegación espacial.

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Especialmente emocionantes son las aplicaciones relacionadas con la detección de energía oscura, dijo Kamal Oudrhiri, gerente de proyectos adjunto de CAL. Señaló que los modelos actuales de cosmología dividen el universo en aproximadamente 27 por ciento de materia oscura, 68 por ciento de energía oscura y cerca del 5 por ciento de materia ordinaria.

“Esto significa que aún con todas nuestras tecnologías actuales, todavía estamos ciegos para el 95 por ciento del universo”, dijo Oudrhiri. “Al igual que una nueva lente en el primer telescopio de Galileo, los átomos fríos ultra-sensibles en el CAL tienen el potencial de desvelar muchos misterios más allá de las fronteras de la física conocida”.

El Cold Atom Lab está actualmente en una fase de pruebas para prepararlo antes de su entrega a Cabo Cañaveral, Florida.

“Las pruebas que haremos durante los próximos meses en el terreno son fundamentales para asegurar que podemos operar y afinar remotamente mientras está en el espacio, y en última instancia aprender de este rico sistema de física atómica en los próximos años”, dijo Dave Aveline, director de pruebas en JPL.

 

Publicado por la NASA