Como otros muchos antes que él, aquí el Conferenciante nos cuenta “su” historia (que no tiene que converger con la realidad), y, se basa en los datos que ha podido ir recopilando y en los estudios de otros científicos que trabaron el tema antes que el.
Es cierto que la Historia de la Vida no la pudo escribir nadie, no había (cuando surgió), ningún cronista que pudiera hacer el reportaje in situ y que nos contara la verdad. Así, nos tenemos que conformar con los fósiles más antiguos de la Tierra, hallados en Australia, en Warradona y que tienen unos 3.800 millones de años.
Aquella primera céuila replicante quer fue el comeinzo de la fascinante historia de la Vida
Lo único que podemos tener claro es que, la Vida surgió personificada en aquella primera célula replicante que dio lugar a esta fascinante aventura a partir de la “materia inerte” que evolucionó hasta los pensamientos.
Cuando en la Tierra surgió la vidas, no había ningún crobnista que contara esa historia. Como no hubo ningún cronista presente en el origen de la vida hace aproximadamente 3.800 millones de años, la ciencia ha tenido que reconstruir esta historia a través del registro fósil, la genética y la geología.
Efectivamente, la ciencia ha reconstruido este evento clave mediante la geología, la genética y el registro fósil, revelando que los primeros indicios de vida surgieron hace entre 3.800 y 4.200 millones de años, en una Tiertra primitiva en la que los actuales habitantes de este prqwureño mundo no podrían vivir.
La Tierra primitiva (durante el eón Hádico y principios del eón Arcaico, hace unos 4.000a 3.800 millones de años) era un entorno histíl y muy distinto al actual, caracterizado por:
Atmósfera: Carecía de oxígeno libre. Era rica en gases reductores y de efecto invernadero como metano, amoníaco, vapor de agua, dióxido de carbono e hidrógeno.
Hidrosfera: Los primeros océanos eran cálidos, ácidos y ricos en hierro y minerales disueltos. Se formaron por la intensa condensación del vapor de agua procedente del vulcanismo y el impacto de meteoritos.
Actividad geológica: La superficie estaba cubierta de volcanes en erupción continua y flujos de lava, con frecuentes bombardeos de meteoritos y una corteza inestable debido al intenso calor interno.
Energía y clima: El Sol brillaba entre un 20% y un 30% menos que en la actualidad, pero un fuerte efecto invernadero mantenía el agua líquida. Había una gran cantidad de energía disponible en forma de tormentas eléctricas, calor geotérmico y radiación ultravioleta intensa que llegaba a la superficie.
Eon Arcaico
En este escenario de altas temperaturas y condiciones extremas surgieron las primeras moléculas orgánicas y las primeras células procariotas, probablemente cerca de chimeneas hidrotermales submarinas donde el agua rica en minerales sirvió como motor químico.
En este período se produce una evolución de la corteza terrestre, por lo cual tuvo que haber una tectónica de placas (movimiento de placas) y una estructura interna terrestre similar a la que conocemos hoy en día, aunque la diferenciaba el exceso de calor. Se calcula que había más actividad tectónica debido a la mayor velocidad con que se produce la litosfera, por lo cual también cabría esperar que hubiese mayor actividad en las dorsales y un mayor número de ellas, así como mayor actividad en las zonas de subducción y mayor número de placas y más pequeñas, evidentemente.
La Tierra de comienzos del Arcaico puede haber tenido un diferente estilo tectónico. Algunos científicos piensan que, debido a que la Tierra estaba más caliente, la actividad de placas tectónicas era más fuerte que actualmente, resultando en una mayor tasa de reciclaje de material. Esto puede haber impedido la formación de cratones y continentes hasta que el manto se enfriara y la corriente de convección se ralentizara. Otros argumentan que el manto subcontinental litosférico era demasiado grande para subducir, y que la falta de rocas arcaicas es debida a la erosión producida por los eventos tectónicos posteriores. La cuestión de la actividad tectónica en el Arcaico es un área activa de la moderna investigación geocientífica.
No hubo grandes continentes hasta finales del Arcaico: los protocontinentes pequeños eran la norma, puesto que la alta tasa de actividad geológica impedía la coalescencia en unidades más grandes. Estos protocontinentes félsicos probablemente se formaban en los puntos calientes en lugar de en las zonas de subducción, a partir de una variedad de fuentes: diferenciación ígnea de rocas máficas para producir rocas intermedias y félsicas, magma máfica fusionando rocas félsicas y obligando a la granitization de rocas intermedias, fusión parcial de rocas máficas y alteración metamórfica de las rocas sedimentarias félsicas. Es posible que tales fragmentos continentales no se hayan conservados a menos que fueran lo suficientemente grandes o afortunados para evitar las enérgicas zonas de subducción.
¿Cuándo aparecieron los primeros organismos complejos? Parece que la primera manifestación de vida compleja es más antigua de lo que pensábamos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Cardiff en Gales, la Universidad de Toulouse y la Universidad de Poitiers ha puesto en tela de juicio la antigua creencia de que las formas de vida complejas surgieron por primera vez en la Tierra hace 635 millones de años (en el periodo Ediacárico), exponiendo que esta cifra hay que retrasarla mucho más en el tiempo: 1.500 millones de años antes de lo que se creía anteriormente. Los expertos han presentado sus hallazgos un estudio publicado en la revista Precambrian Research.
El tema es fascinante, y, cuando comprendemos que a partir de la materia “inerte” evolucionada, pudo surgir la Vida en nuestro pequeño mundo, sentimos que el asombro se apodera de nosotros, no hemos podido llegar a comprender como pudo suceder, y, de cierto, todo lo que sobre el tema de ha dicho y escrito, aconsejado por las investigacviones, las evidencias de los fósiles, las huellas halladas en las rocas más antiguas de la Tierra, han sido una buena guía para tratar de llegar a una respuesta convoinvente que, por el momento, está llena de conjeturas.
Pero una cosa es innegable, la vida surgió y evolucionó hasta llegar a nosotyros que, unas veces de manera acertada y otras torpemente expuesto, tenemos una idea aproximada de lo que la vida es. Creo que nunca lo podremos saber todo, y, eso es, precisamente, lo que njos alienta a seguir investigando a la búsqueda de respuestas.
Así las cosas, llegamos a la conclusión de que, de manera totalmente cierta, no podemos dar una explicación de la historia de la vida en nuestro planeta. Y, así y todo, tratamos de buscar vida fuera de la Tierra. SETI es el proyecto más famoso sobre el tema de buscar la vida en otros mundos. Lleva décadas tratando de hallarla son resultados.
Son muchas las razones por las que no se ha encontrado la vida extraterrestre: Las distancias del Universo no son humanas, y, carecemos de las rtecnologías necesarias para poder atisbar en otros mundos y encontrar evidencias ciertas de la presencia de vida.
El Universo es tan grande que, los de SETI, ha podido explorar una insognificante porción del Espacio. La mejor analogía que podemos hacer de eso es que, pensemos comparar la superficie de una piscina olímpica con el océano Pacífico, pues así o más podría ser la porción del Epacio recorrida por los telescopios de SETI en relación al Univertso. No tenemos la capacidad que exige dicha empresa.
Sigamos tratando de resolvert nuestro origen y si lo conseguimos, podremos ponernos mano a la obra de lo de fuera.
Leyendas que perduran en el Tiempo y nos hicieron soñar con ciudades fantásticas y personajes que parecen salidos de historias fantásticas. La imaginación humana, desde siempre, ha sido prolífica y creadora de mitos, nuestros antepasados acudian a ellos para explicar lo que no sabían. Los mitos eran un escape a la falta de entendimiento, ya que, al no sabrer expliucar los sucesos del mundo, se agarraban a la mitología.
Ciudades perdidas que sí existieron Durante siglos, muchas ciudades fueron consideradas mitos, leyendas o simples frutos de la imaginación.
Puede que nunca encontremos la ciudad submarina de la Atlántida, las calles doradas de El Dorado o las pacíficas montañas de Shangri-La, pues estos lugares probablemente nunca existieron realmente, pero representan vuelos de nuestra imaginación, pensamientos sobre qué maravillas podía contener el mundo.
Los Dioses del Olimpo cada cual con un poder diferente
Hay un pequeño altar con una Puerta Dorada que sirve como entrada al Olimpo en los Riscos del Suicidio. Tras la muerte de Ares, Kratos tomó su lugar como Dios de la Guerra en la cima de la montaña. Después de la batalla de Kratos contra Zeus, Zeus reune en el Olimpo a algunos Dioses para unir fuerzas contra Kratos, es en ese momento cuando llega Kratos junto a los Ttanesi con la intención de destruir el Olimpo al completo.
Mitología Nórdica – ReydeKish – Historias de la Antigüedad.
Los Vanes son la segunda familia de dioses nórdicos. Representan la fertilidad, la fecundidad, la sabiduría y la precognición. Los Vanes vivían en Vanaheim durante años hasta que se establecieron en Asgard. Son mucho menos numerosos que sus rivales: entre los dioses del panteón nórdico, los más conocidos son Freyr, Freya y Njord.
De muchachos leíamos fascinados todas aquellas histirias de dioses y seres sobrenaturales, los más conocidos:
Hércules, Aquiles, Odiseo, Gilgamesh, Thor, Sigurd, Rama y Arjuna, son los más conocidos de las distintas mitologías.
Bueno, también hay que saber de estas cuestiones para conocer lo que fuimos, lo que sentimos, como supliamos el desconocimiento con histotias inventadas que (más o menos), daban una explicación palusible de lo que ellos vivían. Sucesos misteriosos que no tenían explicación.
Y, de esa manera, llegamos al Presente, en el que (aunquie no lo parezca), también tenemos nuestras propias mitologías presentes en todos los campos del saber humano, ya que, cuando no sabemos… ¡Conjeturamos! ¡Inventamos la respuesta a una pregunta que no podemos contestar! Asó somos.
En realidad, así comenzó todo, con los elementos fusionados en las estrellas
El Físico Erwin Schrödinger pronunció una serie de conferencias con un tema común:
¿Qué es la vida?
Todos tenemos una idea intuitiva de qué es la vida. Sabemos de su existencia por nuestra propia experiencia pero la cosa se complica cuando tratamos de ponerlo negro sobre blanco. Una cantidad enorme de células deciden ponerse de acuerdo para construir un cuerpo. Actúan unidas, con la misión compartida de mantener la autonomía y la identidad de su existencia.
También es el pensador que nos habló sobre la función de onda del universo
Erwin Schrödinger fue uno de los científicos más importantes del siglo XX. Recibió el Premio Nobel de Física en 1993 gracias al desarrollo de la Teoría Cuántica. Sin embargo, como todo pensador ilustre, trató de desentrañar conceptos que se extienden más allá de su ámbito de estudio. En sus propias palabras: “…se volvió casi imposible, para una única mente, dominar por completo más que una pequeña porción especializada de ese conocimiento. No veo otra salida para este dilema (bajo riesgo de perder nuestro objetivo para siempre) que aventurarnos a embarcar, algunos de nosotros, en una síntesis de hechos y teorías, aunque dotados de un conocimiento incompleto y de segunda mano sobre algunos de ellos, y, peor aun, pudiendo parecer tontos”.
El agua u oxidano (H2O) es un compuesto químico inorgánico formado por dos átomos de hidrógeno (H) y uno de oxígeno (O). Esta molécula es esencial en la vida de los seres vivos, al servir de medio para el metabolismo de las biomoléculas, se encuentra en la naturaleza en sus tres estados y fue clave para su formación.
Si cada molécula de agua (H2O) esta formada por tres átomos: dos de hidrógeno y uno de oxígeno. ¡Los átomos son más pequeños! La pequeñez del átomo resulta muy difícil de comprender. Así, el diámetro de la nube electrónica alrededor del núcleo, es decir, el diámetro de todo el átomo es del orden de 0,1 nanómetro o una diez mil millonésima parte de un metro. Un átomo es tan pequeño que se podría alinear 10 millones de átomos en un milímetro.
¿Por qué son los átomos tan pequeños?
O dicho de otra forma: ¿por qué los seres vivos son enormes comparados con el tamaño de los átomos? La escala a la que trabaja “la vida” es necesariamente grande, y, cuando digo “grande” quiero decir comparado con un átomo. Es necesario que sea así porque, si no, las perturbaciones que añaden los procesos atómicos, como por ejemplo el calor, harían que los desarrollos biológicos fueran imposibles. Imaginemos que unos pocos átomos formaran un organismo vivo. Sabemos que el calor produce vibraciones que aumentan la separación entre átomos. Pues si sólo unos pocos formaran un cuerpo, éste se pasaría la vida creciendo y menguando desaforadamente como si se estuvieran bebiendo frascos y frascos del elixir de Alicia en el País de las Maravillas. Aprendemos entonces que la vida tiene una escala necesaria: la del planeta Tierra.
Orden a partir del desorden y orden a partir del orden
Ya hemos hablado en alguna ocasión de la relación entre orden, entropía y vida. Cualquier proceso vital lo es gracias al aumento de desorden en el Universo. La naturaleza realiza procesos en los que trata de organizar, de reglar, de acumular. Sin embargo este “orden a partir del desorden” requiere un paso más. Sería imposible que una especie perdurara en el tiempo, más allá de su corta vida como individuo sin la existencia de la información genética. Las especies son capaces de comunicar su esencia a sus descendientes. Un mecanismo de transmisión del “orden a partir del orden” que perdura durante siglos. La información es parte fundamental de la existencia de la vida.
¿Se basa la vida en leyes físicas?
Bueno, algunos dicen que lo único que no cambia es el Cambio. Por eso hay vida que surge de la vida
Se puede entrever que la Biología será útil a la Física, provocando el descubrimiento de nuevas leyes y, también, la Física a la Biología, porque ofrecerá una explicación unificada de la vida. Sin embargo, e inevitablemente, aunque aún no conozcamos todos los procesos que hacen que la vida exista, sólo podrán ser físicos, puesto que cuanto se encuentra en la materia de un ser vivo son los elementos con los que están hechos el resto del universo. Nuestros cabellos, las hojas de los arboles, el agua o el polvo estelar están hechos de los mismos componentes. Elementos únicos regidos por las leyes universales de la física. Sólo eso puede explicarlo todo. ¿O no?
Lo más curioso de todo esto es que, finalmente, hemos caído en la cuenta de que, ¡sin estrellas no habría vida! Todos los materiales que componen los cuerpos vivos están elaborados en las estrellas: Carbono, Hidrógeno, Oxigeno, Nitrógeno y otros en menor medida, todos se fusionaron en las estrellas que, al morir, quedaron en grandes nebulosas de las que, con el paso de millones de años, surgieron nuevas estrellas y nuevos mundos y… ¿formas de vida?
¿Qué es lo que define a la vida? ¿Cómo podemos distinguir entre lo que está vivo y lo que no? La mayoría de la gente tiene una comprensión intuitiva de lo que significa que algo esté vivo. A pesar de ello, es sorprendentemente difícil definir la vida de manera precisa. Debido a ello, muchas definiciones de vida son operacionales, nos permiten separar los seres vivos de los inanimados, pero no nos dicen realmente lo que es la vida. Para hacer esta separación, debemos elaborar una lista de las propiedades que, en su conjunto, son únicas de los seres vivos.
Tú estás vivo y yo también. El perro que escucho ladrar está vivo, al igual que el árbol afuera de mi ventana. Sin embargo, la nieve que cae desde las nubes no está viva. La computadora que usas para leer este artículo tampoco está viva, ni la silla o la mesa. Las partes de la silla que están hechas de madera alguna vez estuvieron vivas, pero ya no lo están. Si hicieras una fogata con la madera, el fuego tampoco estaría vivo.
Una de las cosas que definen al Ser vivo es que, aparte de lo vegetal (que no podemos llegar a comprender en toda su extensión), las bacterias y “seres” de los mundos de eucarya y archea, todos los demás, más o menos, demuestran tener algo de inteligencia en distintos grados según la especie. La Vida resulta ser un gran misterios por resolver.
De momento, no podemos contestar la pregunta planteada.
¿La Vida? La definición más simple y certera es: La Evolución de la materia “inerte· hasta los pensamientos
Tras un largo y penoso caminar por el planeta Tierra …
Los habitantes de este mundo hemos, hemos conseguido construir un cuadro plausible del Universo, de la Naturaleza que tratamos de comprender. Hemos llegado a ser conscientes de que, en ella, en la Naturaleza, están todas las respuestas que buscamos y, nosotros mismos no hemos llegado a conocernos por ese mismo hecho de que, formando parte de la Naturaleza, también somos parte del enigma que tratamos de desvelar.
Los pensamientos de muchos nos llevó hasta el Modelo estándar de partículas elementales es una teoría cuántica de campos que describe el comportamiento de las partículas elementales y sus interacciones, mediante las teorías de gauge y de grupos.
El modelo estándar considera que las partículas elementales son entes irreductibles y cuantos cuya cinemática está regida por las cuatro interacciones fundamentales conocidas, excepto la gravedad, que no encaja en los modelos matemáticos del mundo cuántico.
El Modelo Estándar es una teoría que clasifica todas las partículas fundamentales en función de sus propiedades e introduce reglas que determinan las interacciones que pueden ocurrir entre ellas así como la frecuencia a la que ocurren.
Excluye la Gravedad que no se quiere juntar con la cuántica
El Modelo Estándar explica tres de las cuatro fuerzas fundamentales que gobiernan el universo: el electromagnetismo, la fuerza fuerte y la fuerza débil . El electromagnetismo es transmitido por fotones e implica la interacción de campos eléctricos y campos magnéticos.
Un estándar (como lo define la ISO) “son acuerdos documentados que contienen especificaciones técnicas u otros criterios precisos para ser usados consistentemente como reglas, guias o definiciones de características para asegurar que los materiales, productos, procesos y servicios cumplan con su propósito”.
El término “Modelo Estándar” fue introducido por Abraham Pais y Sam Treiman en 1975, con referencia a la teoría electrodébil con cuatro quarks.
El modelo estándar tiene 17 campos cuánticos : 12 campos de materia, cuatro campos de fuerza y el campo de Higgs. Se supone que todos ellos interactúan gravitacionalmente.
La teoría que la describe fue pro- puesta por Politzer, Wilczek y Gross en la década de 1980. La interacción fuerte entre los quarks de los protones y neutrones que constituyen los átomos explica la fuerza de atracción entre estas dos partículas dentro del núcleo atómico.
La teoría que la describe fue pro- puesta por Politzer, Wilczek y Gross en la década de 1980. La interacción fuerte entre los quarks de los protones y neutrones que constituyen los átomos explica la fuerza de atracción entre estas dos partículas dentro del núcleo atómico.
El Modelo Estándar tiene 19 parámetros que ajustamos a los experimentos: la mayoría de las masas de fermiones y factores que determinan la forma en que interactúan ciertos grupos.
El Modelo Estándar incluye las fuerzas electromagnética, fuerte y débil y todas sus partículas portadoras, y explica bien cómo estas fuerzas actúan sobre todas las partículas de materia.
Aunque el Modelo Estándar describe las tres fuerzas fundamentales importantes a escala subatómica, no incluye la gravedad. En el mundo subatómico, la gravedad es absurdamente débil . La atracción gravitatoria que siente un par de protones promedio es más débil que su repulsión electromagnética en un factor de 1036.
¿Cuáles son las teorías que conforman el modelo estándar del origen del universo?
La primera era la teoría Big Bang de Lemaître, apoyada y desarrollada por George Gamow.La segunda posibilidad era el modelo de la teoría del estado estacionario de Fred Hoyle, según la cual se genera nueva materia mientras las galaxias se alejan entre sí.
Se conocen 17 partículas elementales ( 6 leptones, 6 quarks) pero solo 5 bosones . Falta un portador de fuerza: el gravitón. El Modelo Estándar predice que la gravedad debería tener un bosón portador de fuerza, en forma de gravitón.
La frase “modelo estándar” tiene un significado específico. En el modelo estándar no hay gravedad ni gravitón . Es un modelo de las otras tres fuerzas fundamentales.
El modelo estándar es inherentemente una teoría incompleta. Existen fenómenos físicos fundamentales en la naturaleza que el modelo estándar no explica adecuadamente: Gravedad . El modelo estándar no explica la gravedad.
Parece que ahora estamos entrando en la edad adulta, quiero significar que después de siglos y milenios de esporádicos esfuerzos, finalmente hemos llegado a comprender algunos de los hechos fundamentales del Universo, conocimiento que, presumiblemente, es un requisito de la más modesta pretensión de nuestra madurez cosmológica.
Sabemos, por ejemplo, dónde estamos, que vivimos en un planeta que gira alrededor de una estrella situada en el borde de la Galaxia espiral a la que llamamos Vía Láctea, cuya posición ha sido determinada con respecto a varios cúmulos vecinos que, en conjunto, albergan a unas cuarenta mil galaxias extendidas a través de un billón de años-luz cúbicos de espacio.
También sabemos más o menos, cuando hemos entrado en escena, hace unos cinco mil millones de años que se formaron el Sol yn los planetas de nuestro Sistema Solar , en un Universo en expansión que probablemente tiene una edad entre dos y cuatro veces mayor. Hemos determinado los mecanismos básicos de la evolución de la Tierra, hallado prueba también de evolución química a escala cósmica y hemos podido aprender suficiente física como para comprender e investigar la Naturaleza en una amplia gama de escalas desde los Quarks saltarines en el “mundo” microscópico hasta el vals de las galaxias.
El Tiempo inexorable nunca dejó de fluir y mientras eso pasaba, nuestra especie evolucionaba, aprendía al obervar los cielos y cómo y por qué pasaban las cosas. Hay realizaciones humanas de las que, en verdad, podemos sentirnos orgullosos. Aquellos habitantes de Sumer y Babilonia, de Egipto o China y también de la India y otros pueblos que dejaron una gran herencia de saber a los Griegos que pusieron al mundo occidental en el camino de la ciencia, nuestra medición del pasado se ha profundizado desde unos pocos miles de años a más de diez mil millones de años, y la del espacio se ha extendido desde un cielo de techo bajo no mucho mayor que la distancia que nos separa de la Luna hasta el radio de más de diez mil millones de años-luz del universo observable.
Tenemos razones para esperar que nuestra época sea recordada (si por ventura queda alguien para recordarlo) por sus contribuciones al supremo tesoro intelectual de toda la Humanidad unida al contexto del Universo en su conjunto por unos conocimientos que, aunque no suficiente, sí son los necesarios para saber dónde estamos y, ahora, debemos buscar la respuesta a esa pregunta: ¿Hacia dónde vamos?
Claro que, el futuro es incierto
Como en la física, en el mundo y en nuestras vidas, también está presente el principio de incertidumbre y, de ninguna manera, podemos saber del mañana. Sin embargo, cuanto más sabemos del universo, tanto más claramente comprendemos lo poco que sabemos de él. La vastedad del Universo nos lleva a poder comprender algunas estructuras cósmicas y mecanismos que se producen y repiten como, el caso de la destrucción que nos lleva a la construcción. Es decir, una estrella masiva vieja explota y siembre el Caos y la destrucción en una extensa región del espacio, y, es precisamente ese hecho el que posibilita que, nuevas estrellas y nuevos mundos surgan a la vida. Sin embargo, la grandeza, la lejanía, esa inmensidad que se nos escapa a nuestra comprensión terrestre, nunca nos dejará comprender el universo en detalle y, siendo así, siempre tendremos secretos que desvelar y misterios que resolver.
Si añadimos a todo eso que, si poseyésemos un atlas de nuestra propia Galaxia y que dedicase una sóla página a cada sistema estelar de la Vía Láctea (de modo que el Sol y sus planetas estuviesen comprimidos en una página), tal atlas tendría más de diez mil millones de volúmenes de diez mil páginas cada uno. Se necesitaria una biblioteca del tamaño de la de Harvard para alojar el Atlas, y solamente ojearlo al ritmo de una página por segundo nos llevaría más de diez mil años. Ampliar con los detalles de la cartografía planetaria, la potencial biología extraterrestre, las sutilezas de los principios científicos involucrados y las dimensiones históricas del cambio, y se nos hará claro que nunca aprenderemos más que una diminuta fracción de la historia de nuestra Galaxia solamente, y hay cien mil millones de galaxias más.
Sabiendo todo todo esto, siendo consciente de que, realmente, es así, tendremos que convenir con el físico Lewis Thomas cuando dijo: “El mayor de todos los logros de la ciencia del siglo XX ha sido el descubrimiento de la ignorancia humana”.
La ignorancia, como todo en el Universo, es relativa. Nuestra ignorancia, por supuesto, siempre ha estado con nosotros, y siempre seguirá estando, es una compañera con la que cargamos toda nuestra vida y que nos pesa. Algunos procuramos que pese lo menos posible para hacer más llevadero el viaje. Lo nuevo está en nuestras consciencias y de ellas, ha surgido nuestro despertar al comprender de sus abismales dimensiones, y es eso más que otro cosa, lo que señala la madurez de nuestra especie. El espacio puede tener un horizonte y el tiempo un final pero la aventura del aprendizaje siempre será interminable y eterno, quizá (no me he parado a pensarlo) pueda ser esa la única forma de eternidad que pueda existir.
La ciencia tiene límites. La ciencia es limitada, a pesar de que algunos científicos no se comporten como si lo fuera. Aun el estudio de los límites de la ciencia es considerablemente más complicado de lo que podríamos imaginar.
La dificultad de explicarlo todo no se debe a nuestra debilidad mental, sino a la estructura misma del universo. En los últimos siglos hemos descubierto que la trama del cosmos puede abordarse en varios niveles diferentes. Mientras no se descubre el siguiente nivel, lo que ocurre en el anterior no se puede explicar, sólo puede describirse. En consecuencia, para el último nivel que se conoce en cada momento nunca hay explicaciones, sólo puede haber descripciones.
La Ciencia es intrínsicamente abierta y exploratoria, y comete errores todos los días. En verdad, ese será siempre su destino, de acuerdo con la lógica esencial del segundo teorema de incompletitud de Kurt Gödel. El teorema demuestra que la plena validez de cualquier sistema, inclusive un sistema científico, no puede demostrarse dentro del sistema. Es decir, tiene que haber algo fuera del marco de cualquier teoría para poder comprobarla. La lección que podemos haber aprendido es que, no hay ni habrá nunca una descripción científica completa y comprensiva del universo cuya validez pueda demostrarse.
No es que pertenezcamos al Universo, formamos parte de él
Y, a todo esto, debemos alegrarnos de que así sea, de que no podamos comprender el Universo en toda su inmensa dimensión y diversidad. Nuestras mentes necesitan que así sea y, tendrán, de esa manera, el escenario perfecto para seguir creciendo a medida que busca todas esas respuestas que nos faltan y, lo bueno del caso es que, cada respuesta que encontramos, viene acompañada de un montón de nuevas preguntas y, de esa manera, esa historia interminable de nuestra aventura del saber…llegará hasta la eternidad de nuestro tiempo que, necesariamente, no tiene por que ser el tiempo del universo.
La Vida es frágil, unos pocos años y se acabó todo. Nacemos y crecemos y cuando somos jóvenes, nos creemos los dueños del mundo, que somos inmortales, todo son risas y un comportamiento algo atolondrado, juegos y pequeñas aventuras con los amigos. Estudiamos o comenzamos a trabajar, y, poco a poco, nos damos cuenta de que, nada se nos regala, todo hay que ganarlo con el esfuerzo. Tambien, con el paso de los años, caemos en la cuenta de que, cuando pudimos, no hicimos lo que debíamos hacder en aquella ocasión perdida, opo9rtunidad que se fue para siempre. No somos conscientes del valor de las cosas hasta que las perdemos, mientras tanto, todo nos parece lo natural, cuando en realidad es un gran regalo que no sabemos apreciar.
No sabemos valorarla hasta que nos damos cuenta de que se nos va. Los pequeños problemas cotidianos, nos impiden aprecuiart las maravilla que nos rodean por todas partes. Vivimos en una sosobra irracional de situaciones elegidas por nosotros mismos, la gran parte de las veces, no sabemos elegiro lo más conveniente para nuestra felecidad.
La rutina y las preocupaciones diarias nos alejan de lo verdaderamente importante. Es muy común caer en esa “zozobra” y perder la perspectiva, olvidando valorar el presente hasta que las circunstancias nos obligan a mirar atrás. El que no sabe valorar lo que tiene, termina por perderlo para siempre, y, cuando es consciente de la pérdida, ya es irreecuperable.
Algunos equivocan el sentido natural de las cosas, creen que ella es de su propiedad, que la tendrá siempre, y a partir de ese pensamiento, se comporta como si ella fuera una “cosa” de su propiedad. Olvida que necesita su espacio, que merece comprensión, que hay que escucharla, que como todos, ella necesita que la quieran y se le demuestre en el comportamiento diario, es una persona con sentimientos y, si no se le da nada de todo eso… ¡Se irá para siempre!
¿Cuando le diijistes a tu Ser amado que la/lo querías?
Disfruta del entorno, escucha el silencio (¡Qué nos dice tantas codsas!)
Bueno, todo eso viene a cuento de que somos frágiles y la vida es corta, si no sabemos aprovechar ese Tiempo que se nos da, nunca sabremos lo que la felicudad es, que no siempre se trata de tener cosas, sino de ser persona y tratar a los demás como tales.
Procurad querer y que os quieran, huid de la soledad, una persona sola está en muy mala compañía
En esta frágil y corta vida que se nos ha dado, saber disfrutar los momentos es importante. Sentarse debajo de un frondoso árbol, saber oir el estruendoso silencio del campo, captar los aromas de la abundante floresta del lugar, ver coimno se mecen las ramas de los árboles con el susurro de las hojas mecidas por el suave viento, los pajarillos que saltan de rtama en rtama sin dejar de lanzar sus trinos, un conjunto de sensaciones que logran traerte la Paz, que estás en simbiosis con la Naturaleza.
De la misma manera hay que vivir ese gran Amor que cambiará toda tu vida, cuando la/lo conazcas, sentirás que algo grande aha entrado en tu vida, sensaciones que te elevan a otro mundo sin tener que salir de este, tu cuertpo estará a merced de sentimientos que antes no podías haber imaginado que pod´`ian exixitir, sentirás que lo daría todo por la felicuidad de esa persona.
El lugar no importa, si estás con ella… ¡Será el Paraíso!
El amor y el enamoramiento inundan el cuerpo con un “cóctel” de sustancias químicas (como dopamina, oxitocina y adrenalina) que generan respuestas físicas inconfundibles. Estas reacciones sensoriales abarcan desde taquicardias y las clásicas “mariposas en el estómago” hasta una energía desbordante y una atención hiperenfocada en la otra persona.
Nosotros, los seres humanos, nunca vemos a nuestros semejantes como objetos o cuerpos neutros, sino que los miramos como personas con una riqueza interior que refleja su estado de ánimo o forma de ser, y de cada uno de ellos nos llegan vibraciones que, sin poderlo evitar, nos transmiten atracción o rechazo, no todos nos sentimos atraídos por todos, hay algo especial que escoge (No, no creo que sea cupido).
Son muchos y diversos los signos sensoriales que, en silencio, nos llegan de los demás y son recogidos por nuestros sensores en una enorme gama de mensajes sensitivos que llamamos indistintamente simpatía, pasión, antipatía, odio, etc.
Está claro que cuando el sentimiento percibido es positivo, la satisfacción se produce por el mero hecho de estar junto a la persona que nos lo transmite, que con su sola presencia, nos está ofreciendo un regalo, y si apuramos mucho, a veces lo podríamos llamar incluso “alimento del alma”. Estar junto a quien nos agrada es siempre muy reconfortante, y según el grado de afinidad, amistad o amor, el sentimiento alcanzará un nivel de distinto valor.
“Donde tú vayas, iré yo. Donde tú habites, habitaré yo. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tu mueras, moriré yo también, y allí seré enterrada, y que Dios me castigue si algo que no sea muerte me separa de ti.”
Libro de Rut (Biblia)
C. S. Lewis, en su ensayo de Los cuatro amores, explica cómo el afecto ignora barreras de edad, sexo, inteligencia y barreras sociales. Son muchos los casos que jalonan la historia de parejas que de muy distintas edades han sido muy felices y otras que, siendo de condición muy diferentes, también lo fueron. El Amor (entendido en forma muy amplia y en distintos contextos) como se suele decir, no tiene barreras.
Si la llama se enciende… ¡Las barreras desaparecen!
Lleva toda la razón; cada uno de los afectos ubicados en su justo nivel: el banquero todopoderoso irremisiblemente atado al cariño que le uno con su niñera ya anciana; el jefe de gobierno que no puede evitar visitar (en la menor oportunidad) a su compañero de infancia, el zapatero de su pueblo; el rico hacendado, unido a su humilde secretario, 30 años a su lado, con el que comparte sus íntimos problemas; el hombre de 40 años que se ve inevitablemente enamorado de su secretaria de 20 años.
Son fuerzas irresistibles que invaden el interior de los seres humanos de toda edad o condición y les lleva a unir sus sentimientos a otras personas que, en ocasiones, parecen no tener ninguna afinidad con su situación social o cultural, pero así ocurre.
¿Qué no estaríamos dispuesto a sacrificar por ellos? ¿Es la fuerza irresistible del Universo?
El vínculo más fuerte entre humanos es el de la familia: La madre con los hijos, los hermanos, el padre y los abuelos…Es el único grupo indestructible que hemos sabido crear…hasta el momento. Claro que, ese único grupo y su fortaleza no sería posible sin esa pareja inicial a la que el Amor ha unido, si el sentimiento es de verdad…para la eternidad de sus vidas. ¡Qué bonito!
Nacemos para amar y ser amados; ¿qué sería de nosotros si no? Todo lo malo que hacen los hombres está basado siempre en la falta de sentimiento. Cuando el amor o el afecto están presentes, nada malo podrá suceder. Por el contrario, el amor nos lleva, sin dudarlo, a sufrir y darlo todo por la persona amada. Ésa es la grandeza del amor verdadero, lo podemos dar todo sin pedir nada. Sin embargo, el mecanismo humano, en esos casos, hace que la persona que recibe tanto amor tenga también la necesidad de darlo.
El primer impacto está aconsejado por la parte física de la persona que nos ha gustado
Más tarde prevalece su manera de ser y su comportamiento, lo que piensa de las cosas
El afecto es la primera forma, el primer escalón para amar, y la amistad es la segunda, un escalón más arriba. Tenemos muchos ejemplos de autores clásicos que nos hablan de la amistad: Homero, Platón, Aristóteles, Cicerón, Séneca o San Agustín.
Los amores de Paris y Helena, pintado por J.L.David
La primera literatura occidental, desde que Homero saca a pasear a Ulises por Troya y el Egeo, ya elogia esa relación que se presta entre los seres humanos y que da a sus vidas un colorido especial. La Ilíada y La Odisea, esas maravillas escritas hace casi tres milenios, son un canto a la amistad. Al leer en ellas podemos ver cómo la muerte de Patroclo es profundamente sentida por Aquiles, que gime y exclama:
“¡Oh, Patroclo! Ya que yo he de bajar después que tú a la tumba, no quiero enterrarte sin haberte traído las armas y la cabeza de Héctor…”
Sigue su bárbara perorata que, en aquellos tiempos y lugares, sólo reflejaban su sentimiento.
Dice Eurípides que cuando Dios da bienes, no hay necesidad de amigos. Pero nadie querría poseer todas las riquezas y estar solo, pues el hombre, como todos sabemos, es eminentemente un animal social, y su naturaleza le exige convivir con los otros seres de su misma condición para compartir con ellos sus logros, sus esperanzas, sus sentimientos y sus penas y alegrías. Así somos los humanos.
El cualquier tratamiento de la amistad aparecen varios rasgos comunes en todos los casos: relación entrañable y libre, recíproca y exigente, desinteresada y benéfica, nacida de una inclinación natural por atracción y simpatía de las partes implicadas y que se alimenta y acreciente del convivir compartiendo. Así, en los malos momentos, nos refugiamos en los amigos que nos ofrecen consuelo y, con ellos, nos gusta compartir también las alegrías. Sí, es una verdadera suerte contar con amigos en los que, de verdad, podamos confiar.
El dolor del Ser amado, es nuestro dolor
No soy masoquista, sin embargo, siento profundamente que, en verdad, sufrir por algo que vale la pena, es una alegría. Si el sufrimiento consigue hacer feliz al Ser amado o situarlo en el lugar de la felicidad.
¿Quién no está dispuesto a sacrificarse por el bien del ser amado?
Es una de las grandezas del ser humano, el amor es el que salva la especie de tantos y tantos defectos como tiene… de momento.
¿Cómo se puede explicar el amor? El materialismo no puede hacerlo. Ni los átomos, ni las moléculas, ni las células resuelven el problema. ¿Quién está capacitado para explicar el sentir de las neuronas? ¿Qué mecanismo nos mueve al amor? ¿Cómo es ese vínculo tan fuerte? Creo que la Química nos podría dar algunas respuestas.
Al igual que la fuerza invisible y poderosa del electromagnetismo y la gravedad, la del amor también está ahí, y cuando es verdadero el sentimiento, la fuerza es mayor que las cuatro fuerzas de la naturaleza juntas. Si estamos dispuestos a entregar la vida, ¿hay algo más fuerte que eso en el universo? Creo que no.
¿Qué caricia explica su turbadora resonancia espiritual? Y, desde luego… ¡la satisfacción placentera de sentirnos amados!…
¿Cómo he llegado hasta aquí? ¿No estaba hablando de la fragilidad humana?
Bueno, nuestra mayor debidad está en ellos, en los seres que amamos.