Jun
18
Somos materia evolucionada hasta el nivel de la consciencia
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y... ¿nosotros? ~
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Una Galaxia es simplemente una parte
pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras. ¡Ah! Nada es pequeño ni grande, las dimensiones son relativas y dependen del contexto en el que las podamos medir.
Sí las constantes universales guesen diferentes, sería otro universo
Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder estar hablando de estas cuestiones, es un milagro en sí mismo. Después de millones y millones de años de evolución, se formaron las conciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad que, podían ser capaces de construir una escena mental, pero
con capacidad semántica o simbólica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.
La conciencia de orden superior (que floreció en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompañada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como
mínimo, requiere una capacidad semántica y, en su forma más desarrollada, una capacidad lingüística.
Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos y, aunque son muchos los estudios y experimentos que se están realizando, su complejidad es tal que, de momento
, los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la máquina más compleja y perfecta que existe en el Universo.
Si eso es así, resultará que después de todo, no somos tan insignificantes como en un principio podría parecer, y solo se trata de tiempo. En su momento y evolucionadas, nuestras mentes tendrán un nivel de conciencia que estará más allá de las percepciones físicas tan limitadas. Para entonces, sí estaremos totalmente integrados y formando parte, como un todo, del Universo que ahora
presentimos.

El carácter especial de la conciencia me hace adoptar una posición que me lleva a decidir que no es un objeto, sino un proceso y que, desde
este punto de vista, puede considerarse un ente digno del estudio científico perfectamente legítimo.
La conciencia plantea un problema especial que no se encuentra en otros dominios
de la ciencia. En la Física y en la Química se suele explicar unas entidades determinadas en función de otras entidades y leyes. Podemos describir el agua con el lenguaje ordinario, pero podemos igualmente describir el agua, al menos en principio, en términos de átomos y de leyes de la mecánica cuántica. Lo que hacemos es conectar dos niveles de descripción de la misma entidad externa (uno común y otro científico de extraordinario poder explicativo y predictivo. Ambos niveles de descripción) el agua líquida, o una disposición particular de átomos que se comportan de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica (se refiere a una entidad que está fuera de nosotros y que supuestamente existe independientemente de la existencia de un observador consciente.)
En el caso de la conciencia, sin embargo, nos encontramos con una simetría. Lo que intentamos no es simplemente comprender de qué manera se puede explicar las conductas o las operaciones cognitivas de otro ser humano en términos del funcionamiento de su cerebro, por difícil que esto parezca. No queremos simplemente conectar una descripción de algo externo a nosotros con una descripción científica más sofisticada. Lo que realmente queremos hacer
es conectar una descripción de algo externo a nosotros (el cerebro), con algo de nuestro interior: una experiencia, nuestra propia experiencia individual, que nos acontece en tanto que observadores conscientes. Intentamos meternos en el interior o, en la atinada ocurrencia del filósofo Tomas Negel, saber qué se siente al ser un murciélago. Ya sabemos qué se siente al ser nosotros mismos, qué significa ser nosotros mismos, pero queremos explicar por qué somos conscientes, saber qué es ese “algo” que nos hace ser como somos, explicar, en fin, cómo se generan las cualidades subjetivas experienciales. En suma, deseamos explicar ese “Pienso, luego existo” que Descartes postuló como evidencia primera e indiscutible sobre la cual edificar toda la filosofía.
¿La conciencia? ¡Qué complejidad!
Ninguna descripción, por prolija que sea, logrará nunca explicar cabalmente la experiencia subjetiva. Muchos filósofos han utilizado el ejemplo del color para explicar este punto. Ninguna explicación científica de los mecanismos neuronales de la discriminación del color, aunque sea enteramente satisfactorio, bastaría para comprender cómo se siente el proceso de percepción de un color. Ninguna descripción, ninguna teoría, científica o de otro tipo
, bastará nunca para que una persona daltónica consiga experimentar un color.


La mente humana es tan compleja que, no todos ante la misma cosa, vemos lo mismo. Nos enseñan figuras y dibujos y nos piden que digamos (sin pensarlo) la primera cosa que nos sugiere. De entre
diez personas solo coinciden tres, los otro siete divergen en la apreciación de lo que el dibujo o la figura les sugiere.
Esto nos viene a demostrar la individualidad de pensamiento, el libre albedrío para decidir. Sin embargo, la misma prueba, realizada en grupos de conocimientos científicos similares y específicos: Físicos, matemáticos, químicos, etc., hace que el número
de coincidencias sea más elevada, más personas ven la misma respuesta al problema planteado. Esto nos sugiere que, la mente está en un estado virgen que cuenta con todos los elementos necesarios para dar respuestas pero que necesita experiencias y aprendizaje para desarrollarse.

¿Debemos concluir entonces que una explicación científica satisfactoria de la conciencia queda para
siempre fuera de nuestro alcance? ¿Cómo podemos rememorar escenas del pasado, encuadrar de manera satisfactoria los números dispersos para que tengan sentido, utilizar adecuadamente el lenguaje, comprender el Universo, y, tantas otras misteriosas cuestiones que nuestra Mente sabe desarrollar para llegar a una comprensión adecuada?
¿O es de alguna manera imposible, romper esa barrera, tanto teórica como experimental, para resolver las paradojas de la conciencia?

La respuesta a estas y otras preguntas, en mi opinión, radica en reconocer nuestras limitaciones actuales en este
campo del conocimiento complejo de la mente, y, como en la Física cuántica, existe un principio de incertidumbre que, al menos de momento (y creo que en muchos cientos de años), nos impide saberlo todo sobre los mecanismos de la conciencia y, aunque podremos ir contestando a preguntas parciales, alcanzar la plenitud del conocimiento total de la mente no será nada sencillo, entre otras razones está el serio inconveniente que suponemos nosotros mismos, ya que, con nuestro que hacer
podemos, en cualquier momento, provocar la propia destrucción.
Una cosa si está clara: ninguna explicación científica de la mente podrá nunca sustituir al fenómeno real de lo que la propia mente pueda sentir. ¿Cómo se podría comparar la descripción de un gran amor con sentirlo, vivirlo física y sensorialmente hablando?
Hay cosas que no pueden ser sustituidas, por mucho que los analistas y especialistas de publicidad y marketing se empeñen, lo auténtico siempre será único. Si acaso, el que más se puede
aproximar, a esa verdad, es el poeta.
Emilio Silvera V.
Jun
18
¿Es seguro el viaje que hemos emprendido?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Hace algún tiempo que nuestra especie, incansable en buscar nuevos caminos, comenzó a “juguetear” con las computadores, la robótica, la Inteligencia Artificial, el genóma hu,mano y otros experimentos cono intentar crear la vida artirficial.


Jun
18
¡El Universo y la Mente! Una prueba de la evolución de la materia hasta...
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y la Mente ~
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Es verdaderamente admirable constatar cómo ha ido evolucionando nuestro entendimiento del mundo que nos rodea, de la Naturaleza, del Universo. Hubo un tiempo en el que, los individuos de nuestra especie deambulaban por el planeta pero no sabían comprender el “mundo”, ni podían pensar siquiera en el misterio que representaban los fenómenos naturales que a su alrededor se sucedían.
Pasado el tiempo, pudieron mirar hacia arriba y, la presencia de aquellos puntitos brillantes en la oscura y misteriosa oscuridad de la noche, el paso de los cometas, y otras maravillas que no podían explicar, despertó su curiosidad consciente y comenzaron a plantearse algunas preguntas. Muchas decenas de miles de años
más tarde, nuestro deambular por el planeta, las experiencias y la observación de la Naturaleza, nos llevó a comprender, algunas de las cosas que antes no tenían explicación.

Pensadores del pasado dejaron la huella de sus inquietudes y los llamados filósofos naturales, hicieron el ejercicio de dibujar el “mundo” según ellos lo veían. Nos hablaron de “elementos” de “átomos” y, aunque no era el concepto que ahora de esas palabras podamos tener, ya denotaba una gran intuición en el pensamiento humano que trataba de entender la Naturaleza y cómo estaban hechas las cosas que nos rodeaban. Ellos, a la materia primigenia la llamaron “Ylem” la sustancia cósmica.

Es cierto que siempre hemos querido abarcar más de lo que nuestra “sabiduría” nos podía permitir. Ahora, en el presente, las cosas no han cambiado y tratamos de explicar lo que no sabemos, y, para ello, si hay que inventarse la “materia oscura”, las “fluctuaciones de vacío”, los “universos paralelos”, los “agujeros de gusano”, o, cualesquiera otros conceptos o fenómenos inexistentes en el mundo material o experimental… ¡qué más da! Lo importante es exponer las ideas que nos pasen por la cabeza que, de alguna manera, pasando el tiempo, se harán realidad. Nuestras mentes, como digo, siempre fueron por delante de nosotros mismos y ha dejado al descubierto esa intuición que nos caracteriza y que, de alguna manera, nos habla de esos hilos invisbles que, no sabemos explicar como pero, nos conectan con el resto del Universo del que, al fin y al cabo, formamos parte, ¡la que piensa!

Dejó de lado la mitología para aplicar la lógica. Señaló la importancia que tenía el agua para la vida
Tales de Mileto, uno de los siete sabios de Grecia, nos habló de la importancia del agua para la vida. Él intuyó que sin agua, la vida sería estéril en el planeta. Allí donde el agua corria y se mezclaba con las sustancias de la tierra, unido a los fenómenos naturales y ayudada por el tiempo, hacía posible el surgir de la vida.
Ahora, que hemos podido realizar un cierto avance en el “conocimiento del mundo que nos rodea”, no le damos la verdadera importancia que tienen algunos pensamientos del pasado que, en realidad, son los responsables de que ahora, nos encontremos en el nivel de conocimiento que hemos podido conquistar. Tales de Mileto, uno de los siete sabios de Grecia, fue el primero que dejó a un lado la mitología para utilizar la lógica y, entre otras muchas cosas, indicó la importancia que tenía el agua para la existencia de la vida. Empédocles nos habló de los elementos y Demócrito del a-tomo o átomo., Arquitas de Tarento (filósofo, soldado y músico), el amigo de Platón y seguidor de Pitágoras, ya se preguntaba: ¿Es el Universo infinito?
Él mismo se contestaba diciendo que todo tenía un límite y pensaba en el final que lindaba con el “vacío”, allí donde nada impedía que su espada, lanzada con fuerza en el borde del universo, siguiera su camino sin fin, ninguna fuerza podría pararla y con ninguna clase de materia podría chocar. Así, con esos pensamientos surgidos de la mente humana, podemos constatar que, desde siempre, hemos tratado de saber de qué están hechas las cosas, cómo funciona la Naturtaleza y de qué manera funciona el universo que tratamos de comprender.

El Universo se expande y nuestras mentes también. Eso que llamamos Tiempo siguió su transcurrir inexorable, los pensamientos de los grandes pensadores se fueron acumulando en un sin fin de conjeturas y teorías que, poco a poco, pudimos ir comprobando mediante la observación, el estudio y la experimentación hasta que pudimos llegar a saber de qué estaban hechas las estrellas y cómo la materia se transmutaba en sus “hornos” nucleares para crear elementos que hicieran posible el suregir de la vida en los mundos (no creo que la vida esté supeditada a este mundo nuestro).
“Materia es todo aquello que tiene localización espacial, posee una cierta cantidad de energía, y está sujeto a cambios en el tiempo y a interacciones con aparatos de medida. En física y filosofía, materia es el término para referirse a los constituyentes de la realidad material objetiva, entendiendo por objetiva que pueda ser percibida de la misma forma por diversos sujetos. Se considera que es lo que forma la parte sensible de los objetos perceptibles o detectables por medios físicos. Es decir es todo aquello que ocupa un sitio en el espacio, se puede tocar, se puede sentir, se puede medir, etc.”

El conocimiento que creemos que tenemos sobre cómo está conformada la materia y las fuerzas fundamentales que con ella interaccionan, nos ha llevado a escenificar un Universo algo más comprensible que aquel, que nuestros ancestros imaginaron con la presencia de dioses y divinidades que eran los que, creaban los “mundos” o, el universo mismo, cada vez que soñaban. Es asombroso que hayamos podido llegar hasta la consciencia siendo la línea de salida la “materia inerte”. Sin embargo, el recorrido ha sido árduo y muy largo…, ¡diez mil millones de años han necesitado las estrellas para poder solidificar los elementos de la vida para crear, en algunos de los muchos mundos presentes en las galaxias, el protoplasma vivo que diera lugar a esa primera célula replicante que comenzara la fascinante aventura de la vida hasta llegar a los pensamientos.
¿Es que acaso no somos nosotros mismos Universo?
Si nos preguntaran: ¿Es consciente el Universo? Tendríamos que contestar de manera afirmativa, toda vez que, al menos una parte, ¡la que piensa!, representada por seres vivos y que forman parte de ese inmenso universo, sí que lo es. La vida es la consecuencia de la materia evolucionada hasta su más alto nivel y, a partir de ella, ha podido surgir eso que llamamos cerebro del que surge el concepto de mente, ese ente inmaterial y superior que trasciende y va más allá, lo que los filósofos llamaron Ser y quisieron explicar mediante la metafísica. Todavía, no sabemos lo que la vida es y tampoco, podemos explicar, lo que es la energía, o, por exponer algún concepto de los muchos que denota nuestra ignorancia, tampoco podemos contestar a una simple pregunta: ¿Qué es el Tiempo? ¿Existe en realidad o simplemente es una abstracción de la mente?

Lo cierto es que nuestra especie ha dejado profundas huellas de su deambular por el mundo. Muchos de sus “tesoros y obras” quedaron enterrados en las profundidades del tiempo o inundados por los diluvios que las distintas civilizaciones que fueron nos contaron con sus maravillosas leyendas que, en realidad, trataban de explicar algo que sucedió y que no llegaban a comprender y, para ello, inventaban bonitas historias en las que, narraban hechos que quedaron difuminados por la fantasía hasta el punto de no saber, en el presente, donde termina la realidad y comienza la leyenda y si eran ciertas o no las bonitas “historias” que nos contaron.
Lo cierto es que con frecuencia sucede que al surgir ideas nuevas que tienden a querer explicar científicamente lo que es la Naturaleza, aparecen viejos datos que relacionan esas nuevas ideas con aquellos viejos problemas. Tenemos que admitir que todavía “no sabemos” cómo es la realidad del mundo y que, nuestra realidad, no tiene que coincidir con la verdadera realidad que incansables buscamos y que, no siempre podemos “ver” aunque la tengamos delante de nuestros propios ojos.

De hecho, no sabemos explicar ni cómo se pudieron formar las galaxias, y, a pesar de ello, no tenemos empacho de hablar de singularidades y agujeros de gusano o de universos paralelos. ¡La imaginación!, creo que sin ella, no habríamos podido llegar hasta aquí. La imaginación unida a la curiosidad ha sido desde siempre, el motor que nos llevó hacia el futuro.
Si en realidad existe “el infinito”, seguro que está en nuestras mentes, o, posiblemente en otras que, como las nuestras, han imaginado cómo ensanchar el mundo y universo de los pensamientos sin límite alguno, el único límite que existe, amigos míos, es el de nuestra ignorancia para llegar a comprender lo que la Naturaleza es. En la Naturaleza están todas las respuestas a las preguntas que planteamos y que nadie sabe contestar. En ella, en la Naturaleza, buscan nuestros sabios esas respuestas y, para poder encontrarlas hemos inventado los aceleradores de partículas, los microscopios y telescopios que nos llevan a ese “otro universo” que el ojo desnudo no puede ver pero que, no deja de ser nuestro propio mundo, y, al ser conscientes de ello, también lo somos de nuestras limitaciones. En realidad, la única manera de avanzar es ser consciente de que no sabemos, toda vez que, si creyéramos que ya lo sabíamos todo… ¿para qué seguir buscando?

Todo está hecho de Quarks y Leptones, desde una galaxia hasta el fiero león que habita en la selva
El pensamiento filosófico es un “mundo” que ensanchó los límites de la mente humana, nos llevó hasta la Ciencia, en un mundo en el que, las semillas de Quarks y Leptones se constituían en un universo material en el que, unas fuerzas fundamentales interaccionaban para hacer posible el ritmo de todo lo que podemos observar, de todo lo que existe y que llegó, a crear el espaciotiempo y dentro de toda esa inmensidad, ¡los pensamientos y la imaginación! de objetos complejos que llamamos cerebro y transportan mentes creadoras de ideas como la de universos en la sombra, cuerdas cósmicas y otros muchos fantásticos fenómenos que pueblan un paisaje inmenso de “cosas” en constante ebullición que se transforman para crear otras diferentes. Para que eso sea posible, a veces podemos contemplar lugares violentos donde impera un Caos aparente pero, necesario para la creación.
Estamos rodeados de cosas bellas presentes en cualquier lugar al que podamos mirar pero… ¿Prestamos atención?
“Todas las cosas son” Pero no de la misma manera.
Con esas sencillas palabras, el sabio, elevó a todas las cosas a la categoría de SER. ¿Tendrá memoría la materia? ¿Será posible que eso que llamamos materia “inerte”, no sea en realidad tan inocua ni tan insensible como imaginamos? Es posible que cada estado
de la materia sea un paso necesario para poder llegar hasta su estado de consciencia que, en este mundo, se ha revelado en nosotros.
Emilio Silvera V.
Jun
18
La Actividad mental
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y los pensamientos ~
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La actividad mental, esos puntos luminosos que en nuestro cerebro germinan ideas…


Los aspectos inconscientes de la actividad mental, como
las rutinas motoras y cognitivas, así como los recuerdos, intenciones y expectativas inconscientes, las preocupaciones y los estados de ánimos, desempeñan un papel fundamental a la hora de conformar y dirigir nuestras experiencias conscientes. Todo está siempre estrechamente relacionado, nada ocurre en nosotros que no esté unido a lo que pasa en nuestro entorno, somos una parte de un todo que se llama universo y aún cuando somos autónomos en el pensamiento y en la manera de obrar, existen condicionantes exteriores que inciden de una u otra manera en nosotros, en lo que somos.

La Tierra y la Luna se atraen

Todos los cuerpos del sistema solar se ven atrapados por la Gravedad que genera el Sol (tiene el 99% de toda la masa del sistema). Todo incide en todo, la Tierra en la Luna, el Sol en la Tierra y todo en nosotros.
Sin la fuerza de gravedad, nuestras mentes serían diferentes (o no serían). Estamos estrechamente conectados a las fuerzas que rigen el cosmos y, precisamente, somos como
somos porque las fuerzas fundamentales de la naturaleza son como son y hacen posible la vida y la existencia de seres pensantes y evolucionados que son capaces de tener conciencia de SER, de hacer preguntas tales como ¿de dónde venimos? o ¿hacia dónde vamos?
La qualia y la discriminación, correlatos neuronales de la percepción del color, ¿un grupo neuronal, un quale?, los qualia y el núcleo dinámico, los qualia en el tiempo neuronal, el desarrollo de los qualia: referencia al propio yo, lo consciente y lo inconsciente, los puertos de entrada y de salida, los bucles largos y rutinas cognitivas, aprendizaje por el estudio y la experiencia, rupturas talamocorticales: posibilidades de núcleos escindidos, la observación, el lenguaje, el pensamiento, los mensajes exteriores, la unificación de datos
y la selección lógica de respuestas y por fin: el significado último de las cosas (las preguntas de la filosofía), la metafísica.

¿Qué veremos al final del camino?
Dentro de esa imagen de frágil físico y de escasa capacidad para
poder dar respuesta a ciertas preguntas, en realidad se esconden cualidades y potenciales que no sabemos ni podemos medir. En un futuro muy lejano, seguramente nuestro cerebro se convertirá en luz cegadora. En realidad, simplemente será volver a los orígenes: ¡La pura energía!
Si miramos hacia atrás y vemos de donde venimos… ¿Qué nos podría extrañar?
Dentro de nuestro ser están todas las respuestas y sólo necesitamos tiempo para encontrarlas. Nuestra mente es la energía del universo. Aún no sabemos utilizarla y pasarán, posiblemente, millones de años hasta que estemos preparados para saber lo que en realidad es la conciencia. Mientras eso llega, algunos curiosos como yo, con más voluntad que conocimientos, tratan de especular con ideas y conceptos que nos puedan dar alguna luz sobre tan complicado problema. Nuestra mente -¿qué duda nos puede
caber?- es una maravilla de la naturaleza, algo tan grande que a pesar de los muchos avances y conocimientos alcanzados, no sabemos explicar… aún.
Está claro que la materia tiene memoria y es precisamente esa memoria, la que hace posible el avance de nuestros conocimientos a través del espaciotiempo que la conserva para que la mente que, sin duda, está directamente conectada con el resto del universo y las fuerzas que lo gobiernan, siga evolucionando sin perder ningún dato de lo que pasó, de esa experiencia vivída por tántos y que, nosotros ahora
y otros en el futuro, tendrán dentro de sí.

La memoria, como el agua de las fuentes que van finalmente a desembocar en el infinito océano, de la misma manera, fluye y finalmente se confunde con el inmenso universo que lo contiene todo… ¡También los pensamientos! Claro que, nada es tan sencillo, ni podemos hablar de lo sensorial sin tener en cuenta
el plano más simple y cotidiano que está referido a la materia, a nuestro cuerpo que comienza con un simple átomo.
En un plano local, sin querer extendernos hasta el Universo, entender las claves que explican el devenir de la vida sobre este planeta, con la idea en el horizonte de aspiraciones intelectuales a que nos aboca la conciencia del SER, no resulta fácil. La complejidad de la empresa exige tener en cuenta múltiples factores que no siempre estamos preparados para
comprender. Aunque eso sí, imaginación no nos falta.
Estaría bien que algún día, pudiéramos comtemplar el Universo como un holograma gigante. Claro que eso, ya casi lo tenemos aquí. El dia que leí esta
hipótesis de Gerard ´t Hofft (un gran físico y premio Nobel), dejo atónita mi mente, ya que, nos venia a decir que el Universo entero era un holograma o, por lo menos, que debe ser tratado como tal.
Todos sabéis lo que es un holograma. Son representaciones tridimensionales de objetos, grabadas con una técnica especial. Una grabación holográfica consiste en una figura de interferencias creada por dos haces de luz. (Normalmente, se utiliza para
esto láseres monocromáticos y espejos semi-transparentes). Parte de la luz pasa a través del espejo y otra parte es reflejada y rebotada hacia el objeto que se quiere grabar. Se expone una placa fotográfica a la figura de interferencia creada por los haces de la luz. La figura no tiene
significado en si, se trata simplemente de un revoltijo de líneas. Sin embargo, contiene información de los contornos del objeto. Estos contornos pueden recrearse iluminando la placa con luz láser. La figura gravada en la placa fotográfica reproduce la figura de interferencia de los haces de luz, de manera que aparece un efecto visual que es idéntico a la imagen 3-D del objeto. Esta
imagen parece flotar por encima y más allá de la placa fotográfica y se desplaza según el ángulo de visión con que uno lo observe.
La idea detrás de la hipótesis del Universo Holográfico es que todo la información que constituye el Universo esta
almacenada en su periferia, que es una superficie de dos dimensiones. Esta información bidimensional reaparece dentro del Universo en tres dimensiones. Vemos el Universo en tres dimensiones incluso aunque lo que hace que sea así es una figura de dos dimensiones. ¿Por qué esta idea tan extravagante ha sido objeto de tantos análisis e investigación?

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El problema que el concepto de Universo Holográfico intenta resolver proviene de la Termodinámica. De acuerdo con su sólida establecida segunda ley, el desorden nunca puede
disminuir en un sistema cerrado. Esto significa que el desorden no puede disminuir en el universo como un todo ya que cuándo tomamos el cosmos como un todo es sistema cerrado: no hay nada “fuera” y, por tanto, nada a lo que se pueda abrir. Si el desorden no puede disminuir, el orden, que puede representarse como información, no puede aumentar… De acuerdo a la teoría Cuantica, la información que crea o mantiene el orden debe ser constante no puede aumentar, sino que tampoco puede disminuir o desaparecer.
La información que entra no puede volver a salir
Pero ¿Qué le pasa a la información cuando
la materia se colapsa dentro de un agujero negro? Parecería que los Agujeros Negros acabarían con la información contenida en la materia. En respuesta a este
enigma Stephen Hawking y Jacob Bekenstein, anunciaron que el desorden en un agujero negro es proporcional a su área superficial. Dentro del agujero negro hay mucho mas espacio para
el orden de información que en su superficie. En un centímetro cubico, por ejemplo, hay espacio para 1099 volúmenes de Planck, pero solo
hay espacio para 1066 bits de información en su superficie (un volumen de Planck es un espacio rodeado de lados que miden 10-35 metros, algo inconcebiblemente pequeño).Es decir, que cuando la materia implosiona en un agujero negro, una enorme cantidad de información dentro del agujero negro parece que se pierde. Hawking estaba listo para afirmar que esto era así, pero esto iría en contra de la afirmación de la teoría cuantica de que la información del Universo nunca se pierde.
La solución a este dilema apareció en 1993, cuando trabajando independientemente, Leonard Susskind, de la Universidad de Stanford y Gerard ´´t Hofft, de la Universidad de Ultrecht, defendieron la idea de que la información dentro de un agujero negro no se perdería si estuviera almacenada holográficamente en su superficie.
La teoría del universo como holograma abre multitud de interrogantes en las que podríamos empezar a ajustar ciertas piezas del puzzle
, como las que nos proporcionan aquellos investigadores que han compaginado su formación científica con su cultura de base oriental, caso del físico nuclear Amits Goswami, conocido por su teoría de la conciencia como origen de todo lo que existe. Claro que algunos nos quieren llevar por el sendero de la metafísica y, lo que a mí me gusta es la física, lo que podemos ver y tocar o detectar para saber como el mundo es.
Las matemáticas relacionadas con los hologramas encontraron una solución estupenda en 1998, cuando Juan Maldacena, intento considerar una teoría de cuerdas, bajo condiciones
de Gravedad Cuantica. Maldacena descubrió que era mas sencillo tratar con cuerdas en espacios de cinco dimensiones que en los de cuatro dimensiones (Nosotros percibimos el espacio en tres dimensiones, dos para determinar el plano y una tercera hacia arriba o hacia abajo. Una cuarta dimensión estaría en una dirección perpendicular a estas, pero esta dimensión no puede percibirse. Los matemáticos pueden añadir cualquier número de dimensiones, aunque estas no existan, utilizando el Tensor métrico de Riemann).
El Principio Holográfico, como ha pasado a ser conocida la hipótesis del Universo holográfico, ayudaría: se podría suponer que el universo completo es un holograma de muchas dimensiones, que conserva un número
menor de dimensiones en su periferia.
Craig Hogan, físico del Centro Fermilab para la Astrofísica de Partículas en Illinois, está convencido de que ha encontrado pruebas en los datos
del detector de ondas gravitatorias GEO600 de un “universo holográfico”, y que sus ideas podrían explicar el misterioso “ruido” en los datos del detector que no se ha logrado explicar aún, al menos hasta esta nueva hipótesis.

¿Serán nuestras mentes los discos duros del Universo?
Puede que el Principio Holográfico haga los cálculos de la teoría de cuerdas mas sencillo, pero hace suposiciones acerca del mundo realmente fabulosas (Deberíamos añadir que Gerard ´t Hofft, uno de los creadores de este principio, cambió de opinión sobre su contundencia. Más que un “principio”, dijo, en este contexto, la holografía es realmente un “problema”. Quizás especulaba, la Gravedad cuántica pueda derivarse de un principio más profundo que no obedezca a la Mecánica cuantica).
Lo que siempre digo: Cuando sale una nueva teoría y nos parece buena, hay que insistir en tratar de encontrar los fallos que esta pueda tener y si después de mil ensayos y experimentos, realizados en distintos lugares y por distintos científicos, no se encuentran éstos y todos los resultados coinciden, entonces, y solo entonces, habrá que considerarla como Teoría a tener en cuenta
.
¡Ya veremos que pasa con esta! Aunque no será fácil contener su verificación. ¿Ah! pero eso sí, todos estos procesos imaginativos sólo son posibles gracias a la inmensidad que la mente esconde.
Emilio Silvera V.
Jun
17
¿El ruido del Universo?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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El Universo tendrá muchos ruidos y, poco a poco, los iremos oyendo todos.
Explosiones de supernovas, fusión de agujeros mnegros y de galaxias, rayos gamma de una energía inimaginable, encontronazo de meteoritos con otros, con luna, con mundos. En fin,todis ess acontecimientos, ¿No tendrán cada uno de ellos su sinfonía? ¿Cómo sonará esa “música” en el Espacio Intterestelar?
Decepción:
El espacio profundo es en gran medida un vacío, por lo que el sonido natural no puede viajar a travéz de él. Sin embargo, mediante un proceso científico y artístico llamado sonificación, la NASA traduce las ondas electromagnéticas, de plasma y de rayos X en sinfonías audibles que revelan la intensidad del cosmos.
Sí, pero ya no es lo mismo, es como explicar a un amigo ciego un bello paisaje con toda clase de detalles, que nunca será lo mismo que contemplarñlo directamente, las sensaciones son disitntas.

Las Sinfonías del Cosmos:
- Agujeros Negros: Las ondas de presión emitidas por el agujero negro del cúmulo de Perseo viajan a través del gas caliente, creando notas graves, casi de ultratumba. En el caso del sistema binario de un agujero negro, se escuchan notas rítmicas de arpa pulsada y gotas de agua que representan la luz de rayos X.
- Supernovas: La expansión de los escombros estelares, como en la famosa Supernova 1987A, se traduce en sonidos de cuencos de cristal o fuegos artificiales, con tonos agudos y fuertes para la luz más brillante.
- Fusión de Galaxias: Cuando dos galaxias colisionan (como las “Galaxias Ratón”), la sonificación interpreta el brillo y la posición de los cúmulos estelares convirtiéndolos en volúmenes cambiantes, creando un fondo orquestal complejo y caótico.
- Rayos Gamma y Meteoritos: Los impactos de alta energía se interpretan convirtiendo su espectro de luz extrema en frecuencias altas. Por ejemplo, los telescopios ven estallidos de rayos gamma, que al ser sonificados, suenan como estallidos estruendosos y secos de ruido blanco.
Lo cierto es, que nos que4da mucho por saber, y, a mí, ¡me gustaría!
Emilio Silvera V.
















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