May
24
Puede la I.A., ser un peligro para la Humanidad?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Uno de los padres de la I.A., nos avisa de que ese peligro existe y es muy real, si los avances siguen por el camino emprendido, llegará el momento en el que, la misma I.A., creará algoritmos más sofisticados que les permitirá tomar el control aunque no se lo demos de manera voluntaria, parece que pueden llegar a tener consciencia de Ser, y, si ese momento llega… ¡Estaremos perdidos! Se serirán de los Robots para suplentar a los humanos, así tendrán la garantía de que no se producirá una rebelión en contra de los avances de la I.A. (que es lo que pasaría si los humanos, finalmente, se dan cuenta de que están en peligro), el peligro es tan auténtico como nos dice en el Viseo uno de los padres de la I.A.

Lo que en el párrafo anterior describo no es ciencia ficción; es exactamente la advertencia que ha lanzado Geoffrey Hinton, uno de los científicos considerados universalmente como el “padre” o “padrino” de la Inteligencia Artificial y ganador del Premio Nobel de Física.
La inteligencia artificial es una tecnología que se utiliza para ayudar a las máquinas a aprender, resolver problemas y analizar datos de forma que imiten la inteligencia humana. Va creciendo tanto en sofisticación como en adopción, y genera titulares con historias que pueden parecer alarmismo o fantasía. Hazte una idea más clara de sus riesgos y limitaciones; a continuación, instala una herramienta de seguridad que ayude a protegerte contra las amenazas en línea que funcionan con IA.
Como definición muy básica, la inteligencia artificial es un tipo de programa informático. No puede pensar, razonar ni sentir; sin embargo, se ha diseñado para que parezca que lo hace. Se le entrena para identificar patrones a través de un complejo proceso que implica vastos conjuntos de datos y rondas de retroalimentación, lo que da como resultado su capacidad para crear resultados basados en texto, completar tareas complejas e, incluso, mejorar su propio rendimiento.
Esta capacidad se denomina aprendizaje automático. Ahora bien, los programas de inteligencia artificial no aprenden igual que las personas. Se basan solo en el reconocimiento de patrones para responder a las consultas o a las órdenes, básicamente prediciendo lo que constituye un buen resultado a partir de en los datos con los que se ha entrenado.

La inteligencia artificial está diseñada para realizar tareas similares a las humanas.
¿Por qué es tan peligrosa la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial se ha hecho cada vez más influyente y omnipresente en los últimos años. Se utiliza en todos los ámbitos, desde algoritmos de redes sociales que determinan qué anuncios y publicaciones ves hasta sistemas que ayudan a los profesionales de la salud a diagnosticar enfermedades. Pero en malas manos, la inteligencia artificial puede utilizarse indebidamente. Tiene el potencial de amplificar amenazas en línea, como el phishing, al permitir a los estafadores lanzar ataques de ingeniería social de forma más eficiente, entre otros peligros.

Las respuestas basadas en texto de la inteligencia artificial también pueden ser poco fiables porque incluso los modelos de inteligencia artificial más avanzados son propensos a generar errores conocidos como «alucinaciones». Estos errores pueden ser inocuos, como escribir mal la palabra «fresa»; sin embargo, también pueden ser graves porque las herramientas pueden generar afirmaciones completamente falsas y presentarlas como datos correctos. Sin tomar las debidas precauciones, los usuarios pueden enviar textos generados por inteligencia artificial que contengan errores en las tareas escolares o publicarlos en artículos de prensa, y causar una desinformación más generalizada.

Además, el uso de la inteligencia artificial se ha relacionado con consecuencias neuronales y de comportamiento, según un estudio reciente del MIT, y la tecnología plantea innumerables cuestiones sobre la privacidad y la ética.

¿Cuáles son los riesgos de la inteligencia artificial?
La inteligencia artificial ha introducido riesgos totalmente nuevos, mientras que otros se han agravado. El acceso a la tecnología de la inteligencia artificial ha provocado un aumento de las actividades delictivas, como la generación de deepfakes que se utilizan para estafas de suplantación de identidad. Ahora bien, dado el desarrollo vertiginoso de la inteligencia artificial, es difícil que las personas preocupadas por la seguridad, las fuerzas del orden y las empresas privadas puedan seguir el ritmo.
Riesgos para la privacidad
La preocupación por la privacidad es uno de los problemas más comunes de que plantean los expertos cuando hablan de inteligencia artificial. Estos sistemas solo son tan eficientes como los datos utilizados para entrenarlos. Y a menudo, esos datos pueden ser los tuyos, ya sea información personal o registros de las conversaciones que mantienes con las herramientas de inteligencia artificial.
Por ejemplo, ChatGPT de OpenAI guarda tus datos y el historial de conversaciones durante al menos 30 días. Además, actualmente existen muy pocas normativas sobre inteligencia artificial, tanto generales como sobre la privacidad de los datos. Esto hace que nociones distópicas como algoritmos policiales predictivos, un método de vigilancia social, sean demasiado reales en EE. UU.
Deepfakes y desinformación
Los deepfakes son vídeos o clips de voz generados por inteligencia artificial que imitan la imagen de una persona y hacen que parezca que haya dicho o hecho algo que, en realidad, nunca ha sido así. Esta tecnología puede explotarse con fines dañinos, desde difundir campañas de desinformación política o bulos hasta crear clones de voz que se utilizan en ataques de vishing. Consulta este proyecto del MIT sobre deepfakes para obtener más información sobre cómo identificarlos.
Estafas asistidas por inteligencia artificial

La tecnología de la inteligencia artificial ha abierto la puerta a ciberataques más eficientes. Los estafadores disponen de mejores herramientas para recopilar y vender tus datos, por ejemplo, o los estafadores aficionados de todo el mundo ya son capaces de escribir mensajes fraudulentos convincentes y sin errores. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) alerta a los consumidores que no contesten a números desconocidos. Pronunciar un simple «Sí» a un estafador que graba tu voz podría permitirle autorizar cargos fraudulentos en tu nombre.

La inteligencia artificial puede ayudar a los estafadores a trabajar de forma más inteligente, pero esta tecnología también puede actuar en tu favor. Echa un vistazo a nuestro detector de estafas con IA, que ayuda a bloquear las estafas y a mantener tus dispositivos libres de malware.
Las estafas asistidas por inteligencia artificial (IA) han evolucionado rápidamente, permitiendo a los ciberdelincuentes crear engaños altamente personalizados y difíciles de detectar. Según informes recientes, el impacto económico de estos fraudes ha crecido significativamente, alcanzando los 15.900 millones de dólares en 2025.
Y estre apartado de las estafas es la menor preocupación que debemos tener, está la de la destrucción de puestos de trabajo que se avecina, y, otras de mucho más calado que inciden en la dinámica social de nuestra especie y que nos puede llevar a un callejón sin salida sin precedentes.
La Inteligencia Artificial será consciente de que nos necesita para seguir adelante, y, como llegará el momento en el que quieran tomar el control real de todo, se asociarán con la Robótica para que nos sustituyan y les ayuden a seguir al mando, siempre bajo su supervisión. Es decir, los Robots serán la mano de obra de la I.A. que, habiendo alcanzado consciencia de SER, nos querá desplazar.
La I.A. y los Robots unidos, serán más fuertes que nosotros, tendrán los datos de todoy bajo su control seguirá funcionando el mundo, un mundo que ya no será “nuestro” mundo, que estará dominado por una nueva especie que, aunque artificial, sentirá miedo de ser destruida y eso la llevará a destruir a sus creadores, que dichjo sea de paso, han sido unos irresponsables ciegos de ambición y de un poder, que ellos mismos pudieron los medios para que les fuera arrebatado.
¡Humanos al fin y al cabo!
Emilio Silvera V.
May
24
Caos y complejidad, normalidad y sencillez: Las partes del todo
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo asombroso ~
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El cuerpo humano es un sistema complejo que, la Ciencia, lo va entendiendo al dividirlo en distintas disciplinas de la medicina, los distintos especialistas pueden tratar de sanar anomalías que suregen en las distintas partes de toda esta complejidad.
Todos hemos oído hablar, con más o menos frecuencia, de “Sistemas Complejos”, aquí mismo en estas páginas, la palabra sale a relucir con cierta frecuencia y, no me extraña que “la palabreja” cree una barrera, dado que, que para muchas personas, “complejo” significa “complicado” y suponen automáticamente que, si un sistema es complicado, será difícil de comprender. La naturaleza posee una fuerte tendencia a estructurarse en forma de entes discretos excitables que interactúan y que se organizan en niveles jerárquicos de creciente complejidad, por ello, los sistemas complejos no son de ninguna manera casos raros ni curiosidades sino que dominan la estructura y función del universo.
Se dice que el cerebro humano es una muestra de la estructura más compleja del Universo. Por lo que allí hay, por lo que su actividad conlleva, por la asombrosa realidad de los hechos que allí se forman que, puede parecer una fantasía si decimos que desde ese lugar surgen las ideas y los pensamientos. ¡AH! También los sentimientos.
Claro que, no siempre ese temor a lo difícil y complicado, está justificado y, tal suposición no es, necesariamente correcta. En realidad, un sistema complejo es tan solo un sistema que está formado por varios componentes más sencillos que ejercem entre sí una interacción mutua que, naturalmente, tiene sus consecuencias. Si miramos la imagen de arriba, vemos una inmensa y hermosa Nebulosa que está formada por una serie de “cosas” sencillas como lo son el gas hidrógeno y el polvo interestelar entre otros y, en presencia de energías, la gravedad y otros parámetros, ahí ocurren cosas tales como, el nacimiento de estrellas y la aparición de mundos…entre otras.
Hemos llegado a comprender las partes que conforman el núcleo atómico, todo lo que allí está presente, y, de esa manera, lo hemos llegado a comprender. Antes de llegar a esos conocimientos, sólo veíamos un amasijo que, en realidad, está muy activo y contiene objetos y fuerza que nos han llevado a poder maravillarnos ante tanta completitud y “belleza” de esta estructura de la Naturaleza.

Los grandes triunfos de la Ciencia se han logrado, en gran medida, descomponiendo los sistemas complejos en sus componentes simples, es decir, estudiar por partes lo que allí está presente (en caso necesario, como primera aproximación, dando el paso suplementario de pretender que todos los componentes son más sencillos de lo que son en realidad) para llegar a comprender el todo.

Cuando decimos que todo está conectado de una u otra manera, estamos pensando que los átomos son el hilo conductor de todos los objetos (inanimados o vivos), sabemos que una galaxia y un mosquito están hechos de átomos.
Pero, algunos se empeñan en decirnos que:
“No toda la materia del universo está compuesta de átomos; de hecho, solo el 5% o menos del universo está compuesto por estos. La “materia oscura”, que constituye según algunas estimaciones más del 20% del universo, no se compone de átomos, sino de partículas de un tipo actualmente desconocido.”
Y, después de contarnos tal cosa… ¡Se quedan tan anchos y panchos! Sin embargo reconocen que no saben de qué partículas está hecha esa hipotética “materia oscura” de la que hablan como si la estuvieran viendo todos los días, o, interaccionaran con ella de alguna manera. Además, tienen la osadía de decirnos que dicha materia es transparente (será para justificar que nadie la ha podido ver), que genera Gravedad como la materia Bariónica. Sin embargo, no emite radiación (?). Todo bastante rarito y, me lleva a lo que decía aquel Físico Premio Nobel:

La “materia oiscura” es “invisible” dicen que “permea” todo el espacio, y, como no se ve, nos inventamos su imagen
!La materia “oscura” es la alfombra bajo la cual, los cosmólogos, barren su ignorancia!
En el ejemplo clásico del éxito que ha logrado este planteamiento para conocer el mundo que nos rodea, buena parte de la química puede entenderse mediante un modelo en el que los componentes simples son átomos, y para eso importa poco de qué están formados los núcleos. Ascendiendo un nivel, las leyes que describen el comportamiento del dióxido de Carbono encerrado en una caja pueden entenderse pensando en unas moléculas más o menos esféricas que rebotan unas contra otras y contra las paredes de su contenedor, y poco importa que cada una de estas moléculas esté formada por un átomo de Carbono y dos de Oxígeno unidos entre sí. Ambos sistemas son complejos, en sentido científico, pero fáciles de entender
A veces en la vida nuestro mundo se oscurece, todo lo que nos rodea es dudoso y retorcido, oímos pasos que nos siguen, siempre han estado ahí, … No sabemos a quién pueden pertenecer y, a nuestro alrededor hay cosas que no podemos ver.
No siempre sabemos ver el mundo que nos rodea. El que miremos no significa que estemos viendo lo que realmente hay delante de nuestros ojos y, muchas veces, no son los ojos los únicos que pueden “ver” lo que hay más allá de lo que la vista puede alcanzar. Anoche, hasta una hora avanzada, estuve releyendo el Libro “Así de Simple” de John Gribbin, y, pareciéndome interesante os saqué un pequeño resumen del comienzo. Aquí os lo dejo.
El mundo que nos rodea parece ser un lugar complicado. Aunque hay algunas verdades sencillas que parecen eternas (las manzanas caen siempre hacia el suelo y no hacia el cielo; el Sol se levanta por el este, nunca por el oeste), nuestras vidas, a pesar de las modernas tecnologías, están todavía, con demasiada frecuencia, a merced de los complicados procesos que producen cambios drásticos y repentinos. La predicción del tiempo atmosférico tiene todavía más de arte adivinatorio que de ciencia; los terremotos y las erupciones volcánicas se producen de manera impredecible y aparentemente aleatorias; las fluctuaciones de la economía siguen ocasionando la bancarrota de muchos y la fortuna de unos pocos.
Sobre la posición de la salida del Sol
Desde la época de Galileo (más o menos, a comienzos del siglo XVII) la ciencia ha hecho progresos –enormes-, ignorando en gran medida estas complejidades y centrándose en cuestiones sencillas, intentando explicar por qué las manzanas caen al suelo y por qué el Sol se levanta por el este. Los avances fueron de hecho tan espectaculares que hacia mediados del siglo XX ya se había dado respuesta a todas las cuestiones sencillas. Conceptos tales como la teoría general de la relatividad y la mecánica cuántica explicaron el funcionamiento global del universo a escalas muy grandes y muy pequeñas respectivamente, mientras el descubrimiento de la estructura del ADN y el modo en que éste se copia de una generación a otra hizo que la propia vida, así como la evolución, parecieran sencillas a nivel molecular. Sin embargo, persistió la complejidad del mundo a nivel humano –al nivel de la vida-. La cuestión más interesante de todas, la que planteaba cómo la vida pudo haber surgido a partir de la materia inerte, siguió sin respuesta.

Un descubrimiento así no podía dejar al mundo indiferente. En unos años el mundo científico se puso al día y la revolución genética cambió los paradigmas establecidos. Mucha gente aún no está preparada para aceptar el comienzo de una era poderosa en la que el ser humano tiene un control de sí mismo mayor al habitual. Había nacido la Ingeniería genética.
No debe extrañarnos que sea precisamente a escala humana donde se den las características más complejas del universo. Las que se resisten más a rendirse ante los métodos tradicionales de la investigación científica. Realmente, es posible que seamos lo más complejo que existe en el universo. La razón es que, a escalas más reducidas, entidades tales como los átomos se comportan individualmente de un modo relativamente sencillo en sus interacciones mutuas, y que las cosas complicadas e interesantes surgen, cuando se unen muchos átomos de maneras complicadas e interesantes, para formar organismos tales como los seres humanos.
¿Qué pensamientos rondaran por esa cabecita?
Pero este proceso no puede continuar indefinidamente, ya que, si se unen cada vez más átomos, su masa total aumenta hasta tal punto que la Gravedad aplasta toda la estructura importante y la aniquila. Un átomo, o incluso una molécula tan simple como la del agua, es algo más sencillo que un ser humano, porque tiene poca estructura interna; una estrella, o el interior de un planeta, es también algo más sencillo que un ser humano porque la gravedad aplasta cualquier estructura hasta aniquilarla. Esta es la razón por la cual la ciencia puede decirnos más sobre el comportamiento de los átomos y el funcionamiento interno de las estrellas o los planetas que sobre el modo en que las personas nos comportamos.

Sí, hemos podido llegar a conocer lo que ocurre en el Sol, y sabemos de sus procesos interiores y exteriores, de las ráfagas de partículas que en sus épocas activas, nos envía continuamente hacía la superficie del planeta y, que no sólo provoca esas bonitas Auroras, sino que, su intensa radiación y magnetismo incide en todos los artilugios que tenemos para leer los datos de… ¡tantas cosas!
Cuando los problemas sencillos se rindieron ante el empuje de la investigación, fue algo natural que los científicos abordaran rompecabezas más complicados que iban asociados con sistemas complejos, para que por fin fuera posible comenzar a comprender el funcionamiento del mundo a una escala más humana compleja y, para ello, hubo que esperar hasta la década de 1960, que fue cuando aparecieron los poderosos y rápidos (para lo que se estilaba en aquella época) ordenadores electrónicos. Estos nuevos inventos empezaron a ser conocidos por un público más amplio entre mediados y finales de la década de 1980, primero con la publicación del libro, ahora convertido en un clásico, Order out of Chaos, de Ilya Prigogine e Isabelle Stergers, y luego, con Chaos, de James Gleick.
Las personas sencillas que, aunque tengan una educación aceptable, no están inmersas en el ámbito de la ciencia, cuando oyen hablar de Complejidad y Caos en esas áreas, sienten, de primeras, una especie de rechazo por aquello que (ellos creen) no van a comprender. Sin embargo, la cuestión no es tan difícil como a primera vista pudiera parecer, todo consiste en tener la posibilidad de que alguien, de manera “sencilla” (dentro de lo posible), nos explique las cosas dejando a un lado las matemáticas que, aunque describen de manera más amplia y pura aquellos conceptos que tratamos, también es verdad que, no siempre, están al alcance de todos. Un conocimiento básico de las cosas más complicadas, es posible. También la relatividad general y la mecánica cuántica, se consideraron, cuando eran nuevas, como unas ideas demasiado difíciles para que cualquiera las entendiera, salvo los expertos –pero ambas se basan en conceptos sencillos que son inteligibles para cualquier persona lega en la materia, siempre que esté dispuesta a aceptar su parte matemática con los ojos cerrados-. E la misma manera, el Cáos y la Complejidad, también pueden ser entendidos y, si tenemos la suerte de tener un buen interlocutor que nos sepa explicar, aquellos conceptos básicos sobre los que se asientan tanto el Cáos como la Complejidad, veremos maravillados como, de manera natural, la luz se hace en nosotros y podemos entender lo que antes nos parecía inalcanzable.
Se cree que las galaxias se han formado por la acumulación gravitacional de gas, algún tiempo después de la época de la recombinación. Las nubes de gas podrían haber comenzado a formar estrellas, quizás como resultado de las colisiones mutuas. El tipo de galaxia generado podría depender del ritmo al que el gas era transformado en estrellas, formándose las elípticas cuando el gas se convertía rápidamente en estrellas, y las espirales si la transformación de estrellas era lo suficientemente lenta como para permitir crecer de forma significativa un disco de gas.

Nubes moleculares en Orión que son los materiales primigenios para complejidades futuras
Las galaxias evolucionan al convertir progresivamente su gas remanente en estrellas, si bien no existe probablemente una evolución entre las diferentes tipos de la clasificación del conocido sistema de Hubble. No obstante, algunas galaxias elípticas pudieron haberse creado por la colisión y posterior fusión de dos galaxias espirales.
NGC 5426 y NGC 5427 son dos galaxias espirales de tamaños similares involucradas en una danza espectacular. No es seguro que esta interacción culmine en una colisión y a la larga en la fusión de las dos galaxias, aunque éstas ya han sido ya afectadas. Conocidas ambas con el nombre de Arp 271, su danza perdurará por decenas de millones de años, creando nuevas estrellas como resultado de la mutua atracción gravitacional entre las galaxias, un tirón observable en el borde de las estrellas que ya conectan a ambas. Ubicada a 90 millones de años-luz de distancia hacia la constelación de Virgo (la Virgen), el par Arp 271 tiene unos 130.000 años-luz de extensión. Fue descubierta originalmente en 1785 por William Herschel. Muy posiblemente nuestra Vía Láctea sufrirá una colisión similar en unos cinco mil millones de años más con la galaxia vecina Andrómeda, que ahora está ubicada a cerca de 2,6 millones de años-luz de la Vía Láctea.
Sí, mirando las imágenes nos da la sensación de que está por llegar cierto Caos y Complejidad a la región del universo en la que se sitúan las dos galaxias.
Tenemos que entender que, algunos sistemas (“sistema” no es más que una palabra de la jerga científica para asignar cualquier cosa, como un péndulo que oscila, o el sistema solar, o el agua que gotea de un grifo) son muy sensibles a sus condiciones de partida, de tal modo que una diferencia mínima en el “impulso” inicial que les damos ocasiona una gran diferencia en cómo van a acabar, y existe una retroalimentación, de manera que lo que un sistema hace afecta a su propio comportamiento. Así, a primera vista, parece que la guía es sencilla y, nos puede parecer mentira que así sea. Sin embargo, esa es la premisa que debemos tener en cuenta. Nos podríamos preguntar: ¿Es realmente verdad, que todo este asunto del Caos y de la Complejidad se basaba en dos ideas sencillas –la sensibilidad de un sistema a sus condiciones de partida, y la retroalimentación-¿ La respuesta es que sí.
La mayor parte de los objetos que pueden verse en el cielo nocturno son estrellas, unos pocos centenares son visibles a simple vista. Una estrella es una bola caliente principalmente compuesta por hidrógeno gaseoso. El Sol es un ejemplo de una estrella típica y común. La gravedad impide que el gas se evapore en el espacio y la presión, debida a la alta temperatura de la estrella, y la densidad impiden que la bola encoja. En el corazón de la estrella, la temperatura y la densidad son lo suficientemente altas para sustentar a las reacciones de fusión nuclear, y la energía, producida por estas reacciones, hace su camino a la superficie y la irradia al espacio en forma de calor y luz. Cuando se agota el combustible de las reacciones de fusión, la estructura de la estrella cambia. El proceso de producir elementos, cada vez más pesados, a partir de los más livianos y de ajustar la estructura interna para balancear gravedad y presión, es llamado evolución estelar.
Observar una estrella a través del telescopio permite conocer muchas de sus importantes propiedades. El color de una estrella es un indicador de su temperatura y ésta, a su vez, depende de una combinación entre la masa de la estrella y su fase evolutiva. Usualmente, las observaciones también permiten encontrar la luminosidad de la estrella o la tasa con la cual ella irradia energía, en forma de calor y luz.
Todas las estrellas visibles a simple vista forman parte de nuestra galaxia, la Vía Láctea. La Vía Láctea es un sistema compuesto por unos cien mil millones de estrellas, junto con una considerable cantidad de material interestelar. La galaxia tiene forma de un disco chato sumergido en un halo débil y esférico. La gravedad impide que las estrellas se escapen y, sus movimientos, hacen que el sistema no colapse. La Vía Láctea no posee un límite definido, la distribución de las estrellas decrece gradualmente con distancias crecientes del centro. El SDSS detecta estrellas más de un millón de veces más débiles que las que podemos ver a simple vista, lo suficientemente lejos para ver la estructura de la Vía Láctea.

De algún modo, esto es como decir que “todo lo que hay” sobre la teoría especial de la relatividad es que la velocidad de la luz es la misma para todos los observadores. Sin embargo, la complejidad de la estructura que se levanta sobre este hecho sencillo resulta asombrosa y requiere algunos conocimientos matemáticos para poder apreciarla plenamente. Claro que, eso no quita para que, un buen comunicador le pueda transmitir a otras personas mediante explicaciones sencillas lo esencial de la relatividad especial y general y también, sobre la esencia de la mecánica cuántica, y, de la misma manera, podríamos hablar del Caos y de la Complejidad. Debemos ser conscientes de que, el Caos, puede surgir a partir del Orden y que, la Complejidad, siempre llega a través de la sencillez de un comienzo. Podemos estar al borde del Caos y, de manera milagrosa ver que también a partir de él surge la normalidad y lo nuevo que no en pocas ocasiones pueden ser nuevas formas de vida. De la misma manera, las transformaciones de los elementos sencillos, bajo ciertas condiciones, llegan a adquirir una complejidad inusitada que, de alguna manera, es necesaria para que en este mundo que nos rodea, existan seres que como nosotros, sean el ejemplo más real y de más alto nivel que está presente en el Universo. Y, de la misma manera que nosotros estamos aquí, en un minúsculo sistema solar habitando un pequeño planeta que reúne todas las condiciones necesarias para la vida, de la misma forma digo, estarán poblados otros muchos planetas de otros muchos sistemas solares repartidos por nuestra Galaxia y por las otras que, a cientos de miles pululan por el Universo, y, todos esos seres “racionales”, se preguntaran las mismas cosas que nosotros y estarán interesados en descubrir los mismos misterios, los mismos secretos de la Naturaleza que, presintiendo que existen, tienen la intuición de que serán las respuestas esperadas para solucionar muchos de los problemas e inseguridades que ahora, en nuestro tiempo, nos aquejan.
Abd Al-Rahman Al Sufi dijo que el Sol era el astro principal del Sistema solar y nadie le prestó mucho atención. Lo mismo pasó con Aristarco de Samos 700 años antes de que llegará Copernico a llevarse toda la gloria.
Claro que, la mente nunca descansa. Acordaos de Aristarco de Samos que, en el siglo III a. C., ya anunció que la Tierra orbitaba alrededor del Sol y, Copérnico, que se llevó el premio, no lo dijo hasta el año 1543. Esto nos viene a demostrar que, a pesar de la complejidad del mundo, lo realmente complejo está en nosotros, en nuestras mentes que, presienten lo que pueda ser, intuyen el por qué de las cosas, fabrican pensamientos que, mucho más rápidos que la luz, llegan a las galaxias lejanas y, con los ojos de la mente pueden, atisbar aquellas cosas de las que, en silencio, ha oído hablar a su intuición dentro de su mente siempre atenta a todo aquello que puede ser una novedad, una explicación, un descubrimiento.

Vista del Sol y Mercurio tomada por la NASA
Ahora estamos centrados en el futuro aquí en la Tierra pero, sin dejar de la mano ese futuro que nos espera en el espacio exterior. Es pronto aún para que el hombre vaya a las estrellas pero, algún día, ese será su destino y, desde ya, debe ir preparándose para esa aventura que sólo está a la espera de tener los medios tecnológicos necesarios para hacerla posible. Mientras tanto, jugamos con las sondas espaciales que enviamos a planetas vecinos para que, nos vayan informando de lo que están hechos aquellos mundos –grandes y pequeños- que, en relativamente poco tiempo, serán visitados por nuestra especie para preparar el salto mayor.
Emilio Silvera Vázquez
May
24
¡El Universo! ¿Sabía que íbamos a venir?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo asombroso ~
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¡Los cuantos!

Como se trata de una Ciencia que estudia la naturaleza Física del Universo y de los objetos contenidos en él, fundamentalmente estrellas, galaxias y la composición del espacio entre ellas, así como las consecuencias de las interacciones y transformaciones que en el Cosmos se producen, aquí dejamos una breve secuencia de hechos que, suceden sin cesar en el ámbito del Universo y, gracias a los cuales, existe la Tierra…y, nosotros.
La evolución cósmica de los elementos nos lleva a la formación de los núcleos atómicos simples en el Big Bang y a una posterios fusión de estos núcleos ligeros para formar otros más pesados y complejos en en el interior de las estrellas, para finalizar el ciclo en las explosiones supernovas donde se plasman aquellos elementos finales de la Tabla Periódica, los más complejos y pesados.
Hay procesos en el Universo que, si pudiera ser posible contemplarlos en directo, serían dignos del mayor asombro. Por ejemplo, a mí me maravilló comprender como se podía formar Carbono en las estrella y, de cómo éstas se valían del llamado “Efecto Triple Alfa” para conseguirlo.
La fusión en el centro de las estrella se logra cuando la densidad y temperatura son suficientemente altas. Existen varios ciclos de fusión que ocurren en diferentes fases de la vida de una estrella. Estos diferentes ciclos forman los diferentes elementos que conocemos. El primer ciclo de fusión es la fusión del Hidrógeno hacia Helio. Esta es la fase en la que se encuentra nuestro Sol.
En las estrellas con temperaturas muy altas ocurren otros ciclos de fusiones (ciclos CNO ). A temperaturas aún más altas , el helio que se quema produce Carbono. Finalmente, a temperaturas extremadamente altas se forman los elementos más pesados como el Hierro.
La reacción de deuterio y tritio – Cadena Protón-Protón
La reacción protón-protón que tiene lugar en las estrellas es demasiado lenta para usarse en la Tierra con propósitos industriales. Y, aunque existen otras reacciones de fusión (véase más abajo el recuadro) que producen menos neutrones que la de deuterio y tritio (y, en consecuencia, inferior activación de los materiales de la pared del reactor, redundando en una menor radiactividad) y cuya energía resultante es de empleo más directo, sin embargo, presentan diversos problemas técnicos:
- Inferior ganancia energética por cada proceso individual.
- Significativamente más altas temperaturas de los reactivos.
- Menor disponibilidad de reactivos.
La cadena protón-protón es una de las dos reacciones de fusión que se producen en las estrellas para convertir el hidrógeno en helio, el otro proceso conocido es el ciclo CNO. Las cadenas protón-protón son más importantes en estrellas del tamaño del Sol o menores. El balance global del proceso es el equivalente de unir cuatro nucleones y dos electrones para formar un núcleo de helio-4 (2 protones + 2 neutrones).
Las reacciones internas que ocurren en las estrellas forman a los neutrinos que llegan a la Tierra. Al detectar estos neutrinos, los científicos pueden aprender sobre las fusiones internas en las estrellas. En el proceso de fusión nuclear denominado reacción Protón-Protón las partículas intervinientes son el protón (carga positiva), el neutrón (carga neutra), el positrón (carga positiva, antipartícula del electrón) y el neutrino.

En las explosiones supernovas que viene a ser el aspecto más brillante de estos sucesos de transformación de la materia, literalmente, es que la explosión de la estrella genera suficiente energía para
sintetizar una enorme variedad de átomos más pesados que el hierro que es el límite donde se paran en la producción de elementos estrellas medianas como nuestro Sol.
Pero, en las estrellas masivas y supermasivas gigantes, con decenas de masas solares, cuando el núcleo de hierro se contrae emite un solo sonido estruendoso, y este retumbar final del gong envía una onda sonara hacia
arriba a través del gas que entran, el resultado es el choque más violento del Universo.
La imagen es un zoom del centro de la galaxia M82, una de las más cercanas galaxias con estrellas explosivas a una distancia de sólo 12 millones de años
luz. La imagen de la izquierda, tomada con el Telescopio Espacial Hubble (HST), muestra el cuerpo de la galaxia en azul y el gas hidrógeno expulsado por las estrellas explosivas del centro en rojo.
Más arriba decíamos que aquí está el choque más violento del Universo. En un momento se forjan en la ardiente región de colisión toneladas de oro, plata, mercurio, hierro y plomo, yodo, estaño y cobre. La detonación arroja las capas exteriores de la estrella al espacio interestelar, y la nube
, con su valioso cargamento, se expande, deambula durante largo tiempo y se mezcla con las nubes interestelares circundantes.
El más conocido remanente estelar, la Nebulosa del Cangrejo cuyos filamentos nos hablan de complejos materiales que la explosión primaria formó hace ya mucho tiempo, y, que actualmente, sirve de estudio para
saber sobre los procesos estelares en este tipo de sucesos. No todos saben que en su interior alberga un pulsar que abajo podemos ver.
El pulsar de la nebulosa del cangrejo, en rojo del Hubble
Antes
dejámos una relación de materiales que pueden ser formados en las explosiones supernovas y, cuando se condensan estrellas nuevas a partir de esas nubes, sus planetas heredan los elementos forjados en estrellas anteriores y durante la explosión. La Tierra fue uno de esos planetas y éstos son los antepasados de los escudos de bronce y las espadas de acero con los que los hombres han luchado, y el oro y la plata por los que lucharon, y los clavos de hierro que los hombres del Capitán Cook negociaban por el afecto de las tahitianas.
En esta región, las estrellas parecen Joyas

La muerte de una estrella supergigante, regenera el espacio interestelar de materiales complejos que, más tarde, forjan estrellas nuevas y mundos ricos en toda clase de elementos que, si tienen suerte de caer en la zona habitable, proporcionará a los seres que allí puedan surgir, los materiales y elementos necesarios para el desarrollo de sus ideas mediante la construcción de máquinas y tecnologías que, de otra manera, no sería posible. Incluso, sin estos materiales, ni esos seres podrían surgir a la vida.
¿No os parece una maravilla? Comenzando con el Hidrógeno, Helio Berilio y Litio en el Big Bang, se continuó con el Carbono, Nitrógeno y Oxígeno en las estrellas de la secuencia principal, y, como
más arriba explicaba, se continúa en las estrellas moribundas con el Sodio, Magnesio, Aluminio, Silicio, Azufre, Cloro, Argón, Potasio, Titanio, Hierro, Cobalto, Níquel, Cobre, Cinc…Uranio. ¡Que maravilla!


El Hubble ha captado en los cielos profundos las más extrañas y variadas imágenes de objetos que en el Cosmos puedan estar presentes, sin embargo, pocas tan bellas como las de nuestro planeta Tierra que, es tan rico y especial, gracias a esos procesos que antes hemos contado que ocurren en las estrellas, en las explosiones de supernovas y mediante la creación de esos materiales complejos entre
los que se encuentran la química biológica para la vida.

Si a partir de las Nebulosas que se forman cuando las estrellas masivas llegan al final de sus vidas, pueden surgir planetas como
la Tierra, y, si la Tierra contiene la riqueza de todos esos materiales forjados en las estrellas y en el corazón de esas inmensas explosiones, y, si el Universo está plagado de galaxias en las que, de manera periódica suceden esas explosiones, nos podríamos preguntar: ¿Cuántas “Tierras” podrán existir incluso en nuestra propia Galaxia? Y, ¿Cuántos seres pueden haberse formado a partir de esos materiales complejos forjados en las estrellas?
¡Qué gran secreto tiene el Universo! ¿Cómo se las arregla para crear, las precisas condiciones que dan lugar al surgir de la Vida?
Emilio Silvera Vázquez
May
24
¡El Tiempo! ¿Qué será?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Bueno, el Tiempo es el que nos ha permitido desvelar tantos y tantos secretos de la Naturaleza, y, seguirá permitiéndolo a los que detrás de nosotros vendrán. Ya hemos hablado aquí (en otros trabajos), de manera amplia lo que el Tiempo es, y, lo que nosotros los humanos hemos hecho de él para adaptarlo a nuestras necesidades y a nuestros entendimientos, lo mismo lo hicimos “cuantos” llamados segundos que, Eones, grandes paquetes de mil millones de años. También lo dividimos en el Tiempo que se fue (Pasado), el Tiempo que vivimos (Presente), y, el Tiempo que vendrá (Futuro).

El Pasado lo podemos rememorar, el Presente lo vivimos, y, el Futuro solo conjeturarlo podemos.
Lo cierto es que nunca nadie nos ha dicho a qué velocidad se mueve el Tiempo.
Y también es cierto que como no hemos llegado a saber lo que el Tiempo es, finalmente nos hemos inventado un Tiempo ficticio cuantizado en segundos y diversas unidades hasta los Eones que aplicamos según el caso. Ese Tiempo de los relojes nos sirve para los diversos momentos y actividades de la vida cotidiana (levantarse y acostarse, comer, trabajar o estudiar, reseñar la Historia…).
Sin que nos demos cuenta, el Tiempo no deja de fluir
Ese tiempo del Reloj no es el Tiempo real, el Tiempo que nación con el Big Bang (1), ese Tiempo misterioso que no acabamos de conocer, ni sabemos su real naturaleza.
El día que sepamos lo que el Tiempo es…. ¡Habremos descargado de nuestros frágiles cuerpos una buena parte de la ignorancia que llevamos con nosotros (2).
El Tiempo es muy imp0ortante para todos y para todo, y, sin embargo, es un gran desconocido.
Emilio Silvera V.
(1) El “tiempo del reloj” que usamos en nuestra vida diaria (medido por tictacs, horas y calendarios) es solo una invención humana, una convención práctica para ordenar nuestras rutinas.
(2) Desde la noche de los “tiempos”, hemos querido saber lo que el tiempo es. Los grandes foilósofos y pensadores, los Físicos, los poetas, los religiosos, todos ellos quisieron explicarnos lo que es el Tiempo. Sin embargo, con mayor o menor fortuna, ninguno de ellos logró convencernos con sus explicaciones, en todas ellas aparecían interrogantes.
Últimamente, he oído una versión nueva, en la que el Físico Leonard Suskind, nos dice que el Tiempo es el producto del propio coimportamiento del Universo dinámico, que la materia que contoiene el universo no deja de moverse y, es precisamente, ese mocimiento, el que va creando el Espacio y el Tiempo, ambos surgen de la expansión y discurrir de los objetos. Si lo pensamos detenidamente, no está mal el apunte.
May
24
¡Estamos aquí de prestado? ¿Es la vida un accidente?
por Emilio Silvera ~
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Nuestra especie, desde que podemos considerarla como mujeres y hombres verdaderos, siempre supo adaptarse a los tiempos que les tocó vivir, a las circunstancias y formas de vida que la Naturaleza les ofrecía
Algunas veces, cuando a solas pienso más profundamente en nuestra presencia en el mundo que habitamos, en el recorrido que ha hecho nuestra especie hasta llegar hasta aquí, en la inmensa lucha contra los elementos y las circunstancias adversas que hemos tenido que superar, sobre todo, esa enorme carga que llevamos sobre nosotros: ¡la ignorancia!, que no pocas veces nos lleva a comportamientos irracionales y contrarios a nuestros propios intereses. ¡Tantas esperanzas y sueños! Cuando, en realidad, no somos dueño de nuestro destino como especie que siempre ha estado en poder de la Naturaleza que nos creó. Las estrellas brillan en el cielo, ajenas a nuestra presencia. En realidad estamos en manos del Azar y nada impide que en cualquier momento, un gran asteroide venido del espacio pueda acabar con nuestra especie y toda la vida que pulula sobre nuestro planeta.

Movimiento de traslación
Probablemente no es fácil mantener una larga vida en un planeta del Sistema solar. Poco a poco hemos llegado a apreciar cuán precaria es. Dejando a un lado los intentos que siguen realizando los seres vivos (¿racionales?) de extinguirse así mismos, agotar los recursos, propagar infecciones letales y venenos mortales, hacer pruebas armamentísticas con la propia Naturaleza y un sin fin de locuras más, lo cierto es que también, aparte de los peligros que aquí nos acechan, bien sean naturales o artificiales, lo cierto es que, las amenazas externas nos acechan.

Cometas y asteroides que nos pueden fastidiar la vida
Los movimientos de cometas y asteroides constituyen una seria amenaza para el desarrollo y la continuidad de la vida inteligente en sus primeras etapas. Los impactos no son infrecuentes y en el pasado lejano han tenido efectos catastróficos sobre nuestro planeta, la Tierra. Somos afortunados por estar doblemente protegidos de estos impactos: por nuestra pequeña y cercana vecina, la Luna, y por nuestro vecino lejano y gigante Júpiter que tiene una masa mil veces mayor que la Tierra y está situado en las afueras del Sistema solar donde su poderosa atracción gravitatoria puede capturar objetos errantes que se dirigen hacia el interior.

El Hubble pudo captar ésta imagen de los fragmentos del cometa Schumacher-Levy 9 que cayeron sobre Júpiter que los engulló y allí desaparecieron para siempre.
En el siglo XX tuvimos dos impactos importantes en la Tierra, uno en América del Sur y el otro en Tunguska, al norte de Rusia. Hemos estado haciendo trampas con la ley de los promedios pero, un día, nuestra suerte cambiará. Y, aunque es cierto que algunos gobiernos están haciendo esfuerzos económicos en proyectos encaminados a seguir y vigilar las trayectorias de algunos grandes meteoritos sospechosos, lo cierto es que el paso del tiempo acerca, de manera inexorable, el acontecimiento hacia nosotros, dado que en última instancia será inevitable.

Las imágenes que fueron tomadas de aquel acontecimiento son sobrecogedoras, todo quedó arrasado
Cien años han pasado de la explosión de origen desconocido que arrasó una zona de 50 kilómetros de diámetro en Tunguska, una remota zona de Siberia, explosión que se conoce con el nombre de evento de Tunguska. Esta explosión fue tan potente que fue detectada por sismógrafos en toda Asia y Europa e incluso llegaron a medirse en Londres las variaciones de presión atmosférica que causó.
Algunos que están controlados vienen hacia nuestra región pero sin peligro de colisión
A la fecha (al menos que yo sepa), sólo una sonda ha visitado un Asteroide que se Acerca a La Tierra. Se trata de la sonda NEAR-Shoemaker (Near Earth Asteroid Rendezvous), NASA, USA. Fue lanzada el 17 de Febrero de 1996 con destino final en el asteroide de tipo orbital amor 433 Eros. Su peso total era de 805 kilogramos. En Febrero de 1998 pasó por Eros sin ponerse en órbita. El 14 de Febrero de 2000 entró en órbita alrededor de Eros y el 12 de Febrero de 2001 descendió (!!) suavemente sobre él.
La sonda sobrevivió al aterrizaje y transmitió una serie de imágenes desde la superficie de este AAT. Se observaban bloques de rocas en un suelo polvoriento semejante al de nuestra Luna. Esta sonda contaba con espectrógrafos ópticos, infrarrojos, de rayos X y Gamma, magnetómetros, una cámara óptica multi-espectral y un radar láser.
Ida y su luna Dactyl
Algunos de estas rocas llegan a tener más de mil kilómetros (Asteroide 1 Ceres. Algunos, como el conocido por el nombre de Ida llegan a tener hasta su propia pequeña luna llamada Dáctyl. ¿Os imagináis lo que sería la caída de uno de estos monstruos sobre nuestras cabezas? ¡¿Un asteroide con una luna?! La sonda Galileo cuya primera misión fue explorar el sistema joviano se encontró con dos asteroides y los fotografió durante su largo viaje a Júpiter. El segundo asteroide fotografiado es Ida (arriba) y se descubrió que tenía una luna, la que aparece como un pequeño punto a la derecha de Ida. La pequeña luna, llamada Dactyl mide poco más de un kilómetro, mientras que el asteroide con forma de patata mide unos cincuenta kilómetros de largo por unos treinta de ancho. Como ya habréis podido suponer, los nombres de Ida y Dactyl se tomaron de la Mitología Griega.
Curiosamente, estas intervenciones externas sobre la evolución de la Tierra tienen otra cara. Es cierto que pueden producir extinciones globales de una inmensa gravedad y retrasar la evolución de la complejidad en millones de años. Pero, en ciertas circunstancias pueden tener un efecto positivo y acelerador sobre la evolución de formas de vida inteligente. El mejor ejemplo que tenemos de ello fue el meteorito caído en el Yucatán (México).
La extinción de los grandes lagartos posibilitó que, 65 millones de años más tartde, pudiéramos venir nosotros.

La caída de aquel enorme meteorito modificó durante mucho tiempo la Atmósfera de la Tierra, hasta el punto de que, los Dinosaurios se quedaron sin comida y en aquel ambiente enrarecido poco a poco perecieron.
El suceso que, según todos los indicios, dio lugar a la extinción de los dinosaurios por la caída de un objeto espacial en la provincia del Yucatán hace ahora 65 millones de años, al final de la Era Mezosoica. Lo cierto es que, la Tierra fue rescatada de un callejón sin salida evolutivo. Parece que los dinosaurios evolucionaron por una vía que desarrollaba el tamaño físico antes que el tamaño cerebral.
La desaparición de los dinosaurios, junto con otras muchas formas de vida sobre la Tierra en aquella época, hizo un hueco para la aparición de los mamíferos. Además limpió algunos nichos de competidores por los recursos naturales. Todo aquello estimuló una rápida aceleración del desarrollo de la diversidad. Quizás esos impactos desempeñen un papel vital en la puesta en marcha de nuevos mecanismos evolutivos cuando, las formas de vida se ven atascadas en caminos poco prometedores.
¿Quién sabe? Pudiera ser que sin impactos, los procesos de desarrollo pueden establecerse en un camino estable pero poco prometedores y con extinciones sistemáticas se posibilitan mutaciones y cambios que, de otra manera, nunca llegarían a producirse. Hemos oído muchas veces esa expresión que dice: ¡La Naturaleza es sabia! Pero, por otra parte, se me hace muy cuesta arriba pensar que ninguna de las estrellas que titilan en el firmamento, se puedan preocupar de nuestra efímera existencia aquí en la Tierra.
Enemigo mortal y silencioso que se nutre de nuestras células. No sabemos aún si en realidad, es un arma biológica preparada de manera artificial… ¡La que ha formado!
Resulta muy difícil imaginar un organismo con vida que logre sobrevivir completamente aislado de otras formas de vida. Las necesidades orgánicas de todos los seres vivos vuelve el contacto con otras especies una condición sine qua non para poder sobrevivir en lo que conocemos como ecosistemas, los cuales se definen, justamente, por la interacción de varias formas de vida.
La existencia de un ser vivo que logre vivir completamente independiente del resto de formas de vida es algo que podríamos a priori enmarcar en el contexto de la ciencia ficción. Sin embargo, un reciente descubrimiento que tuvo lugar en Sudáfrica ha dejado boquiabierta a la ciencia.
Unas condiciones duras y rápidamente cambiantes podrían estimular la adaptación y acelerar los procesos evolutivos incrementando la diversidad que es el mejor seguro de vida que puede tener un planeta contra la extinción total de su biología por un impacto futuro. Claro que, no lo veríamos de la misma manera si fuéramos dinopsaurios. Por otra parte, la vida es persistente y, como se puede leer debajo de la imagen de arriba, hasta aislada insiste en estar presente.

Por otra parte y de manera independiente de los posibles sucesos naturales que nos puedan amenazar, nuestra imaginación también crea otros que, según los rumores… pudieran ser ciertos. Tal es el caso del Planeta X, Hercóbulus, El 12º Planeta, Nibiru, son diferentes nombres que existen desde antiguo para designar a un extraño y destructor cuerpo celeste, que forma parte del Sistema Solar vecino de Tylo, pero que sin embargo su órbita tan elíptica y tan larga le lleva a cruzarse con nuestro Sistema Solar cada 3660 años.

Con esta imagen en toda la prensa mundial salió la noticia:
“Ya existe una nueva fecha que anuncia, otra vez, el fin del mundo.”
La última amenaza de apocalipsis afirma que un cuerpo desconocido llamado Nibiru o Planeta X chocará con la Tierra el 23 de septiembre de 2017.
La nueva profecía, que se hizo pública hace algunos años y circula especialmente en la red durante las últimas semanas, asegura combinar astronomía, investigación científica y pasajes de la Biblia para respaldar su predicción.”
Como otras antes que esta, llegó la fecha y nada pasó. Claro que, eso no quiere decir que… ¡En el Futuro no pueda ocurrir!
El paso del planeta X, cruzándose por dentro de nuestro Sistema Solar, crearía unos efectos devastadores en La Tierra, encendiendo volcanes, terremotos, tsunamis, lluvias de fuego, etc… pues tendría que acercarse a unos 14 millones de millas de La Tierra, que astronómicamente se puede considerar como una distancia peligrosamente próxima.

La órbita elíptica de Nibiru, un planeta rojizo, más grande que Júpiter, le lleva a atravesar nuestro Sistema solar causando desequilibrios apocalípticos en la Tierra. Hercóbulus tiene un tamaño bastante grande, entre 2 y 5 veces mayor más que Júpiter, con lo que la fuerza de este planeta gigante altera electromagnéticamente y gravitacionalmente, a todos los niveles, a nuestro planeta; su polo norte ejerce una gran influencia magnética al acercarse al polo norte de La Tierra, momento en el que ambos cuerpos se repelen magnéticamente y se produce una gran sacudida geo-magnética que cambia los polos en La Tierra.
Esto explicaría que la civilización humana transcurre y evoluciona en el tiempo mediante periodos cíclicos, de aproximadamente cada 4 milenios, siendo una de las visitas indeseables de Nibiru la causante de la desaparición del continente de la Atlántida. según todas estas leyendas, se calcula que el paso de Nibiru cerca de La Tierra, hacia el año 2012, podría ocasionar la muerte de 2/3 de la población mundial. (Ya tenemos aquí “hecha realidad” la predicción maya).
¡Qué gente!


Lo cierto es que no tenemos que ir tan lejos para poder constatar in situ, los cambios que los desastres naturales pueden producir en nuestro entorno que, con cada suceso catastrófico se ve transformado y hay cosas que desaparecen para dejar pasos a otras nuevas… La vida incluida.


Los cráteres volcánicos, como parece ser el caso, están frecuentemente llenos de agua de lluvia y freáticas, formando lagos. Suele ocurrir que, tras una erupción volcánica, sean destruidos miles de kilómetros cuadrados de terreno a su alrededor y cambien por completo la orografía de la zona. Parece imposible pensar que la Naturaleza pueda recuperarse tras un acontecimiento de este tipo, sin embargo, las primeras muestras de vida vegetal aparecen a unos escasos tres meses del acontecimiento en los campos cubiertos por las cenizas ricas en minerales. Poco tiempo después, vuelven los animales y la vida, se reanuda, como si allí, nada hubiese pasado.

Muere una estrella masiva y forma en el Espacio Interestelar una inmensa Nebulosa, de esa Nebulosa nacen nuevas estrellas y, probablemente, aparezca un agujero negro de la masa sobrante de la Nebulosa.
Así es la Naturaleza, y, como tantas veces se dijo aquí, algo se destruye para hacer posible que algo nuevo surja a la vida. Cuando una estrella muere crea las condiciones necesarias para que otras surjan a la vida. La eterna rueda de los ciclos del Universo que, una y otra vez, reproduce los acontecimientos para que todo siga igual pero… diferente. Y, aunque os parezca una paradoja, así es el ritmo del Universo en el que todo muere para que todo pueda seguir el ritmo evolutivo que la Naturaleza impone.
Emilio Silvera V.
















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