Oct
19
Todo es complejidad, hasta el amor.
por Emilio Silvera ~
Clasificado en La Mente - Filosofía ~
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“El amor es el deseo irrefrenable de fusionarse con el ser amado” (1)

Es una de las grandezas del ser humano, el amor es el que salva la especie de tantos y tantos defectos como tiene. Todavía andamos inmersos en el proceso de humanización, en nosotros queda mucho de esa parte animal que llevamos con nosotros, y, hasta que un día lejano aún en el Futuro, no sintamos el dolor ajeno como propio, hasta que no seamos conscientes de que todos somos uno… Seguirá imperando el egoísmo y la desigualdad de la que tanto hablamos y de la que nada hacemos para que desaparezca. Dicen que es cosa de la química y, cuando nos encontramos a esa persona que nos transmite el sentimiento más fuerte que podamos sentir, el mundo cambia a nuestro alrededor.
El Amor es la pequeña parcela personal en la que están involucrada otras personas, allí se desarrolla un “milagro” que deseamos proteger, por salvaguardad ese sentimiento, sin dudarlo, estamos dispuestos a dar nuestra vida.
Alejados del Ser amado,
Somos presa de la melancolía.
Ansiedad y tristeza y soñamos,
Con que para verlo llegue el día.
Es fuerza de la Naturaleza,
Es un torbellino imparable,
Es la semilla que da fuerza,
Un sentimiento incomparable.
Dos somos uno y, por separados, sólo existe la soledad
¿Cómo se puede explicar el amor? El materialismo no puede hacerlo. Ni los átomos, ni las moléculas, ni las células resuelven el problema. ¿Quién está capacitado para explicar el sentir de las neuronas? ¿Qué mecanismo nos mueve al amor? ¿Cómo es ese vínculo tan fuerte?

Al igual que la fuerza invisible y poderosa del electromagnetismo y la gravedad, la del amor también está ahí, y cuando es verdadero el sentimiento, la fuerza es mayor que las cuatro fuerzas de la naturaleza juntas. Si estamos dispuestos a entregar la vida, ¿hay algo más fuerte que eso en el universo? Creo que no.

¿Qué caricia explica su turbadora resonancia “espiritual”?

¡Ninguna!, pero ocurre. Al igual que el suave pasar de los dedos sobre el teclado del piano nos ofrece una melodía que eleva nuestra alma, una caricia del ser amado no sólo nos hace sentirnos bien, es algo más grande y más elevado, nos hace mejores. El comprenderse sin palabras, el poder de una mirada, un simple recuerdo…
Con el Amor nos pasa como con el Tiempo, no sabemos explicarlo
Son muchos y diversos los signos sensoriales que, en silencio, nos llegan de los demás y son recogidos por nuestros sensores en una enorme gama de mensajes sensitivos que llamamos indistintamente simpatía, pasión, antipatía, odio, etc.
Junto a la persona amada el Tiempo pasa “volando”, es más rápido que la luz en el vacío
Está claro que cuando el sentimiento percibido es positivo, la satisfacción se produce por el mero hecho de estar junto a la persona que nos lo transmite, que con su sola presencia, nos está ofreciendo un regalo, y si apuramos mucho, a veces lo podríamos llamar incluso “alimento del alma”. Estar junto a quien nos agrada es siempre muy reconfortante, y según el grado de afinidad, amistad o amor, el sentimiento alcanzará un nivel de distinto valor.

Es la fuerza que mueve el “mundo”. la semilla que crece y se multiplica
“Donde tú vayas, iré yo. Donde tú habites, habitaré yo. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tu mueras, moriré yo también, y allí seré enterrada, y que Dios me castigue si algo que no sea muerte me separa de ti.”
Libro de Rut (Biblia)
C. S. Lewis, en su ensayo de Los cuatro amores, explica cómo el afecto ignora barreras de edad, sexo, inteligencia y barreras sociales. Son muchos los casos que jalonan la historia de parejas que de muy distintas edades han sido muy felices y otras que, siendo de condición muy diferentes, también lo fueron. El Amor(entendido en forma muy amplia y en distintos contextos) como se suele decir, no tiene barreras.




Lleva toda la razón; cada uno de los afectos ubicados en su justo nivel: el banquero todopoderoso irremisiblemente atado al cariño que le uno con su niñera ya anciana; el jefe de gobierno que no puede evitar visitar (en la menor oportunidad) a su compañero de infancia, el zapatero de su pueblo; el rico hacendado, unido a su humilde secretario, 30 años a su lado, con el que comparte sus íntimos problemas; el hombre de 40 años que se ve inevitablemente enamorado de su secretaria de 20 años.
En ese ámbito que llamamos Amor… ¡Todo es posible!
Oct
19
Quiero saber que es…
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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A veces respecto a cualquier cosa, parece que nuestra Mente está metida en un mar de niebla que impide “ver”. En ese caso, si se tiene la posibilidad de preguntar al científico que sí ha sabido “ver (entender), es la salida más fácil para solucionar el problema, el nos explicará lo que no entendemos.
Hace unos años, y, con motivo del Año Internacional de la Astronomía, salió aquí el anuncio siguiente:
“Dentro de las actividades del Año Internacional de la Astronomía. En España (AIA-IYA2009), pondremos en marcha una nueva Sección que estará centrada en contestar a todas aquellas preguntas que nos sean formuladas sobre el Universo.

Como comprenderán, se darán respuestas concretas, claras y sencilla, fáciles de entender, y, sin limitación de ninguna clase, se dará respuesta a todo lo que el público quiera saber, como por ejemplo:
- ¿Qué es una Nebulosa? ¿Cómo se forma?
- ¿Qué es una estrella supermasiva?
- – ¿En qué se convierte cuando agota su combustible nuclear?
- – ¿Qué es un Cuásar?
- – – ¿Qué es la materia cósmica?
- – – ¿Qué es la radiación de fondo?
- – ¿Cuántas clases de estrellas pueden existir?
- – ¿Cuánto puede pesar 1 cm3 del material de una estrella de Neutrones?
- – ¿Existen universos paralelos?
- Y, cualquier otra pregunta relacionada con el Universo.

Sí, todo gira en nuestro Universo
Y, de esta manera, podrán, al fin, conocer aquellas cuestiones del Universo que siempre quisieron saber y que, por una u otra cuestión, nadie les explicó.
Pensad en ello y, por favor, podéis ir pensando en la pregunta que os gustaría plantear.
¿Qué pregunta se te ocurre?.”
Os recuerdo que sigue en vigor.
Emilio Silvera V.
Oct
19
Sinapsis de la Neuronas
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Poco a poco vamos conociendo más de esta máquina compleja que llevamos con nosotros: ¡El Cerebro!
Algo va sabiendo la Neurociencia (Santiago Ramón y Cajal), desde aquellos primeros estudios se han realizado grandes avances en ese inmenso secreto que es el Cerebro Humano.
Se suele decir que nuestro cerebro es la “máquina” más compleja del Universo, y, debe ser verdad, ni nosotros mismos, que lo llevamos con nosotros, lo podemos comprender. Un conjunto de materia viva de la que surgen los pensamientos, las ideas complejas y, sobre todo, los Sentimientos.
Veamos que nos dice el conferenciante.
En nosotros está la maravilla que ha podido existir, el hecho cierto de que, la materia “inerte” se convirtiera en Conciencia… ¡Es asombroso! Tebnemo en nuestro cerebro 86.000 millones de neuronas, si contamos una sinapsis cada segundo, tardaríamos 32.000 millones de años en fiinalizar el recuento.
Emilio Silvera V.
Oct
19
Desde la materia “inerte” a los pensamintos
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Los Pensamientos ~
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¿Cerebro y Mente? ¿Inteligencia y Sabiduría?





Los científicos han creado el primer mapa de un colosal supercúmulo de galaxias conocido como Laniakea, el hogar de la Vía Láctea de la Tierra y de muchas otras. La Vía Láctea aparece como un punto rojo. (Crédito de la imagen: Nature Video).
Cuál es la estructura más colosal de nuestro universo? Seguramente los cúmulos de galaxias
Una parte de la ciencia estudia la estructura y la evolución del Universo: La cosmología. Sin discusión alguna, la estructura más grande del Universo conocido es la Gran Muralla Hércules-Corona Boreal o simplemente la Gran Muralla, un filamento galáctico que mide aproximadamente 10 mil millones de años luz de longitud.

La cosmología observacional se ocupa de las propiedades físicas del Universo, como su composición física referida a la química, la velocidad de expansión y su densidad, además de la distribución de Galaxias y cúmulos de galaxias. La cosmología física intenta comprender estas propiedades aplicando las leyes conocidas de la física y de la astrofísica. La cosmología teórica construye modelos
que dan una descripción matemática de las propiedades observadas del Universo basadas en esta comprensión física.
La cosmología también tiene aspectos filosóficos, o incluso teológicos, en el sentido de que trata de comprender por qué el Universo tiene las propiedades observadas. De hecho, después de unos miles de millones de años de evolución, el Universo se ha valido de las estrellas para elaborar los materiales que han posibilitado la aparición de la vida.
La cosmología teórica se basa en la teoría de la relatividad general
, la teoría de Einstein de la gravitación. De todas las fuerzas de la naturaleza, la gravedad es la que tiene efectos más
intensos a grandes escalas y domina el comportamiento del Universo en su conjunto. El espacio-tiempo, la materia contenida en el Universo con la fuerza gravitatoria que genera y, nuestras mentes que tienen conocimientos de que todo esto sucede.
El inconsciente: Nuestro verdadero estado consciente.
De manera que, nuestro consciente (sentimos, pensamos, queremos obrar con conocimiento de lo que hacemos), es el elemento racional de nuestra personalidad humana que controla y reprime los impulsos del inconsciente, para desarrollar la capacidad de adaptación al mundo exterior. Al ser conscientes, entendemos y aplicamos nuestra razón natural para clasificar los conocimientos que adquirimos mediante la experiencia y el estudio que aplicamos a la realidad del mundo que nos rodea. Claro que, no todos podemos percibir la realidad de la misma manera, las posibilidades existentes de que el conocimiento de esa realidad responda exactamente a lo que ésta es en sí, no parece fácil
.
Ellos sembraron la semilla que germinó en la mente de los que vinieron detrás
Descartes, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume (que influyó decisivamente en Kant), entre otros, construyeron una base que tomó fuerza en Kant, para quien el conocimiento arranca o nace de nuestras experiencias sensoriales, es decir, de los datos
que nos suministra nuestros cinco sentidos, pero no todo en él procede de esos datos. Hay en nosotros dos fuentes o potencias distintas que nos capacitan para conocer, y son la sensibilidad (los sentidos) y el entendimiento (inteligencia). Esta no puede elaborar ninguna idea sin los sentidos, pero éstos son inútiles sin el entendimiento.

A todo esto, para mí, el conocimiento está inducido por el interés
. La falta y ausencia de interés aleja el conocimiento. El interés puede ser de distinta índole: científico, social, artístico, filosófico, etc. (La gama es tan amplia que existen conocimientos de todas las posibles vertientes o direcciones, hasta tal punto es así que, nunca nadie lo podrá saber todo sobre todo). Cada uno de nosotros puede elegir sobre los conocimientos que prefiere adquirir y la elección está adecuada a la conformación individual de la sensibilidad e inteligencia de cada cual. Situada en alguna parte, está el germen del interés-curiosidad de cada individuo.

Recuerso aquella alumna que tuve hace años que, cuando le explicaba las matemáticas comerciales… ¡Siempre decía que le producía dolor de cabeza! Era imposible inculcarle la Regla de tres, o, las sencillas fórmulas del interés, capital, rédito y tiempo.
No todo pueden ser Ingeniero, Físicos, ni arquitectos. La Sociedad necesita de otros profesionales que nos cubran esas parcelas de necesidades cotidianas: Carpinteros, albañiles, contables, Asesores fiscales…

También se da el caso de personas que prácticamente, por cuestiones genéticas o de otra índole, carecen de cualquier interés
por el conocimiento del mundo que les rodea, sus atributos sensoriales y de inteligencia funcionan a tan bajo rendimiento que, sus comportamientos son cuasi-animales (en el sentido de la falta de racionalidad), son guiados por la costumbre y las necesidades primarias: comer, dormir…
El polo opuesto lo encontramos en múltiples ejemplos de la historia de la ciencia, donde personajes como Newton, Einstein, Riemann, Ramanujan y tantos otros (cada uno en su ámbito del conocimiento), dejaron la muestra al mundo de su genio superior
.

Pero toda la realidad está encerrada en una enorme burbuja a la que llamamos Universo y que encierra todos los misterios y secretos que nosotros, seres racionales y conscientes, perseguimos. Todo el mundo sabe lo que es la conciencia; es lo que nos abandona cada noche cuando nos dormimos y reaparece a la mañana
siguiente cuando nos despertamos. Esta engañosa simplicidad me recuerda lo que William James escribió a finales del siglo XIX sobre la atención:
”Todo el mundo sabe lo que es la atención; es la toma de posesión por la mente, de una forma clara e intensa, de un hilo de pensamiento de entre varios simultáneamente posibles”.

Más de cien años más tarde somos muchos los que creemos que seguimos sin tener una comprensión de fondo ni de la atención, ni de la conciencia que, desde luego, no creo que se marche cuando dormimos, ella no nos deja nunca.
La falta de comprensión ciertamente no se debe a una falta de atención en los círculos filosóficos o científicos. Desde que René Descartes se ocupara del problema, pocos han sido
los temas que hayan preocupado a los filósofos tan persistentemente como el enigma de la conciencia.
Para Descartes, como para James más
de dos siglos después, ser consciente era sinónimo de “pensar”: el hilo de pensamiento de James no era otra cosa que una corriente de pensamiento. El cogito ergo sum, “pienso, luego existo”, que formuló Descartes como fundamento de su filosofía en Meditaciones de prima philosophía, era un reconocimiento explícito del papel central que representaba la conciencia con respecto a la ontología (qué es) y la epistemología (qué conocemos y cómo le conocemos).

Claro que tomado a pie juntillas, “soy consciente, luego existo”, nos conduce a la creencia de que nada existe más allá o fuera de la propia conciencia y, por mi parte, no estoy de acuerdo. Existen muchísimas cosas y hechos que no están al alcance de mi conciencia. Unas veces por imposibilidad física y otras por imposibilidad intelectual, lo cierto es que son muchas las cuestiones y las cosas que están ahí y, sin embargo, se escapan a mi limitada conciencia.
Todo el entramado existente alrededor de la conciencia es de una complejidad enorme, de hecho, conocemos mejor el funcionamiento del Universo que el de nuestros propios cerebros, una máquina compleja que algunos dicen que hizo el Universo para poder observarse así
mismo.
La Conciencia ¿Qué es? ¿Cómo se desarrolla?
¿Cómo surge la conciencia como resultado de procesos neuronales particulares y de las interacciones entre el cerebro, el cuerpo y el mundo? ¿Cómo pueden explicar estos
procesos neuronales las propiedades esenciales de la experiencia consciente?
Cada uno de los estados conscientes es unitario e indivisible, pero al mismo tiempo cada persona puede elegir entre un número
ingente de estados conscientes distintos.
Muchos han sido los que han querido explicar lo que es la conciencia. En 1.940, el gran neurofisiólogo charles Sherrington lo intento y puso un ejemplo de lo que él pensaba sobre el problema de la conciencia. Unos pocos años más tarde también lo intentaron otros y, antes, el mismo Bertrand Russell hizo lo propio, y, en todos los casos, con más o menos acierto, el resultado no fue satisfactorio, por una sencilla razón: nadie sabe a ciencia cierta lo que en verdad es la conciencia y cuales son sus verdaderos mecanismos; de hecho, Russell expresó su escepticismo sobre la capacidad de los filósofos para alcanzar una respuesta
:
“Suponemos que un proceso físico da comienzo en un objeto visible, viaja hasta el ojo, donde se convierte en otro proceso físico en el nervio óptico y, finalmente, produce algún efecto en el cerebro al mismo tiempo que vemos el objeto donde se inició el proceso; pero este proceso de ver es algo “mental”, de naturaleza totalmente distinta a la de los procesos físicos que lo preceden y acompañan. Esta concepción es tan extraña que los metafísicos han inventado toda suerte de teorías con el fin de sustituirla con algo menos increíble”.
Está claro que en lo más profundo de ésta consciencia que no conocemos, se encuentran todas las respuestas planteadas o requeridas mediante preguntas que nadie ha contestado.
No creo que mirando en el fondo de la bolita encontremos las respuestas que todos buscamos. Más bien estarán dentro de nosotros mismos y, lo que tendremos que hacer es, comenzar la búsqueda
de nuestro propio yo. Lo cierto es que, no nos conocemos ni a nosotros mismos.
Al comienzo mencionaba el cosmos y la gravedad junto con la consciencia y, en realidad, con más o menos acierto, de lo que estaba tratando era de hacer ver que todo ello, es la misma cosa. Universo-Galaxia-Mente. Nada es independiente en un sentido global, sino que son partes
de un todo y están estrechamente relacionados.
Una Galaxia es simplemente una parte pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación
a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, todo forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras (efecto mariposa).
Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder
estar hablando de estas cuestiones, es un milagro en sí mismo.


Después de millones y millones de años de evolución, se formaron las conciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad que, podían ser capaces de construir una escena mental, pero con capacidad semántica o simbólica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.
La conciencia de orden superior
(que floreció en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompañada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como mínimo, requiere una capacidad semántica y, en su forma más desarrollada, una capacidad lingüística.
Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos y, aunque son muchos los estudios
y experimentos que se están realizando, su complejidad es tal que, de momento, los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la “máquina” más compleja y perfecta que existe en el Universo.

Cien mil millones de neuronas, tantas como estrellas tiene nuestra Galaxia
Si eso es así, resultará que después de todo, no somos tan insignificantes como en un principio podría parecer, y solo se trata de tiempo. En su momento y evolucionadas, nuestras mentes tendrán un nivel de conciencia que estará más allá de las percepciones físicas tan limitadas. Para entonces, sí estaremos totalmente integrados y formando parte, como un todo, del Universo que ahora
presentimos.
El carácter especial
de la conciencia me hace adoptar una posición que me lleva a decidir que no es un objeto, sino un proceso y que, desde este punto de vista
, puede considerarse un ente digno del estudio científico perfectamente legítimo.
La conciencia es una Nube que rodea el centro de todos nuestros sentidos, y aparece en momento puntuales
La conciencia plantea un problema especial que no se encuentra en otros dominios de la ciencia. En la Física y en la Química se suele explicar unas entidades determinadas en función de otras entidades y leyes. Podemos describir el agua con el lenguaje ordinario, pero podemos igualmente describir el agua, al menos en principio, en términos de átomos y de leyes de la mecánica cuántica. Lo que hacemos es conectar dos niveles de descripción de la misma entidad externa (uno común y otro científico de extraordinario poder explicativo y predictivo. Ambos niveles de descripción) el agua líquida, o una disposición particular de átomos que se comportan de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica (se refiere a una entidad que está fuera de nosotros y que supuestamente existe independientemente de la existencia de un observador consciente.)

Una maraña e conexiones sin fin
En el caso de la conciencia, sin embargo, nos encontramos con una simetría. Lo que intentamos no es simplemente comprender de qué manera se puede explicar las conductas o las operaciones cognitivas de otro ser humano en términos del funcionamiento de su cerebro, por difícil que esto parezca. No queremos simplemente conectar una descripción de algo externo a nosotros con una descripción científica más sofisticada. Lo que realmente queremos hacer es conectar una descripción de algo externo a nosotros (el cerebro), con algo de nuestro interior
: una experiencia, nuestra propia experiencia individual, que nos acontece en tanto que observadores conscientes. Intentamos meternos en el interior o, en la atinada ocurrencia del filósofo Tomas Negel, saber qué se siente al ser un murciélago. Ya sabemos qué se siente al ser nosotros mismos, qué significa ser nosotros mismos, pero queremos explicar por qué somos conscientes, saber qué es ese “algo” que nos hace ser como somos, explicar, en fin, cómo se generan las cualidades subjetivas experienciales.
En suma, deseamos explicar ese “Pienso, luego existo” que Descartes postuló como evidencia primera e indiscutible sobre la cual edificar toda la filosofía. Y, todo esto, amigos míos, es posible gracias a que, en el Universo que nos acoge está presente la Física, la Química y la Biología que surgieron de la evolución de las estrellas y de la radiación cósmica para que ahora
, nosotros estemos aquí para comentar sobre un “todo” conformado por la materia y la mente.
A todo esto, lo sorprendente es que, sobre todo, somos muy osados… ¡Nos atrevemos a explicar sobre lo que no entendemos!
¡Cómo somos los humanos!
Emilio Silvera V.
Oct
19
¿El Tiempo? ¡¡Un gran dolor de Cabeza!!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Si el Tiempo no existe ¿Cómo todo se deteriora con su inexorable fluir?
El Tiempo ha traído de cabeza a las mentes más agudas del Pasado, del Presente y (seguramente) del Futuro. es algo inmaterial que incide de manera cierta en lo material, su transcurrir lo cambia todo. Utilizando un “arma” que nunca falla, ¡la Entropía!
¡Dichoso Tiempo!
Ya nos dijo Einstein que no era igual para todos:
¿Es lo mismo una Hora pasada al lado de nuestra amada, que una hora postrado de dolor en la cama del hospital? Al primero esa hora le parecerá un segundo, ,mientras que, al enfermo, sería un Tiempo eterno.
Pasado: El Tiempo que nunca volverá, que sólo lo podremos recordar si fue nuestro Tiempo, o, saber lo que pasó mirando la Historia si fue el Tiempo de otros.
Como ningún gran pensador de la especie humana ha sabido decirnos lo que el Tiempo es, ni tampoco ningún físico nos ha dicho a qué velocidad transcurre, para nuestro entendimiento dentro de el, lo hemos cuantizado en segundos que es seguido (para nuestro entendimiento en la vida social), en minutos, horas, días, meses, años, décadas, siglos, milenios, millones de años…. Eones.
Todas unidades de un Tiempo artificial que no responde al Tiempo Natural que desconocemos.
También para nuestro entendimiento, lo hemos dividido en PASADO, PRESENTE Y FUTURO.
El PRESENTE: Es un REGALO (como su mismo nombre indica). Es el Tiempo que se nos ha dado para poder conseguir nuestros sueños. No tendremos otro Tiempo, estamos confinados y condenados a vivir en un Tiempo Presente Eterno, en el que podremos rememorar el Pasado e imaginar el Futuro que nunca podremos conocer.
El PASADO es el Tiempo al que continuamente se evapora el Presente, es un Tiempo que ya no está, el que se ha ido para siempre, el que recordamos si es nuestro, y, si es el tiempo de otros, en la historia lo podemos conocer (si realmente se respetan los hechos)
El Tiempo que para nosotros sería el Futuro… ¡Es el Tiempo de los que detrás de nosotros vendrán! Sin embargo, para ellos… ¡También será Presente.
Ese Tiempo que llamamos Futuro que está en el mañana, cuando llega se convierte en Presente que, de inmediato es Pasado. Y, siendo así (que lo es), nos podemos preguntar: ¿Existe realmente el Tiempo? Bueno, si de algo podemos estar seguros es de que, el Futuro nunca podrá ser alcanzado, es algo similar a lo que nos pasa con el Horizonte, viajamos hacia él pero siempre nos queda lejos.
Nunca nadie podrá vivir en el Futuro, es un Tiempo por venir, que no existe, que es el Tiempo que será de otros y para ellos será Presente.
PASADO, PRESENTE Y FUTURO ¿SERÁ UNA ILUSIÓN LLAMADA TIEMPO?
Una de las cosas que siempre me ha dejado en la más profunda de las confusiones ha sido esa que nos cuenta la Relatividad Especial: Que el Tiempo se ralentiza para el viajero que se mueve a la velocidad de la luz, y, lo exponen con el “cuento” de la Paradoja de los gemelos.
Por una parte me parece que podría ser cierta tal afirmación y, sin embargo (como soy un ignorante), me hace pensar que el Tiempo que es algo que ha creado la Naturaleza, no puede moverse a merced de lo que hagan unos terceros (por muy rápido que se puedan mover), y, eso me lleva a pensar que no es el Tiempo el que se ralentiza, sino que es el viajero el que al correr más rápido que el mismo Tiempo, tiene la sensación de que este transcurre más lento.
Lo cierto es que, todo lleva su Tiempo, y, si no lo aprovechamos, su transcurrir inexorable hará que la oportunidad perdida no vuelva. El Tiempo solo transcurre hacia adelante, nunca podremos regresar al Pasado y poder rectificar aquello que hicimos mal.
Si nos ponemos a definir el Tiempo tal y como lo entendemos por lo general, podemos hacer una definición que se ajuste a lo que creemos que es el Tiempo, por ejemplo:
1.Dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia. “no hay espacio ni tiempo fuera del límite de tu universo; el tiempo transcurre inexorablemente”.2.Período determinado durante el que se realiza una acción o se desarrolla un acontecimiento. ¿Cuánto tiempo falta para que empiece la película?”.Lo cierto es que, aunque hemos adecuado a nuestras vidas y nuestras Sociedades (por conveniencia) lo que creemos que el Tiempo es, lo cierto es que, no tenemos nada claro, incluso que el Tiempo exista.Siempre pensaremos que no tenemos el Tiempo suficiente para hacer todo aquello que nos gustaría hacer. La vida es efímera, muy corta. Cuando tenemos 18/20 años estamos en babia, nos creemos que siempre será de la misma manera, el mundo es nuestro, podemos con todo y nada se nos resiste. Sin embargo, como el Tiempo inexorable no deja de transcurrir, los años se nos echan encima y, cuando queremos darnos cuenta, pasamos los cuarenta y, aquello se desboca de tal manera que, entramos en los 50 casi sin darnos cuenta.¡Un Tiempo congelado! En las cercanías de un Agujero Negro. Nos cuentan cada cosa.
Si, ya se lo de los relojes pero… ¿Qué piensas tú?
Emilio Silvera Vázquez
¡AH! Un Tiempo parado… Tampoco creo que pueda existir. Seguir hablando del Tiempo y de todo lo que se nos pueda ocurrir sobre él (algo inmaterial que resulta ser muy real, si miramos los efectos que causa en toso a medida que transcurre pero que no podemos ver ni tocar,), nos puede llevar mucho “tiempo”, y, de seguro que nunca podríamos explicar lo que realmente el tiempo es, ya lo intentaron los mejores pensadores, filósofos, Físicos y hasta teólogos, y, ninguno lo consiguió.
Seguiremos especulando sobre lo que es El Tiempo.
En este punto me viene a la memoria lo que dijo aquel gran divulgador:
“… y con el paso de los Eones, hasta la muerte tendrá que morir.”
Si eso es así (como parece que lo será), ¿Qué sentido tiene nuestra presencia aquí? ¿Para qué tanto dolor y tanto sufrimiento? El Universo sigue su ritmo y todos nosotros nos habremos ido. ¿Dónde quedó tanto trabajo y tanto esfuerzo?
Ciertamente, todo esto merece un capítulo aparte, pues mirado todo desde esa perspectiva… ¿Mereció la pena? Una cosa es cierta, cuando la Humanidad se haya ido para siempre, cuando nuestra especie deje de existir, ninguna estrella del cielo dejará de brillar.
Emilio Silvera V.
















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