sábado, 16 de diciembre del 2017 Fecha
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¡La Naturaleza! Observándola aprendemos

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (0)

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Resultado de imagen de La imagen especular de un niño en el espejo

                                    Parece que se llevan bien

El niño del espejo le da a su amiguito reflejado la mano derecha y aquel, le saluda, con la izquierda. ¡La simetría especular…! Así pues, el estado de máxima simetría es con frecuencia también un estado inestable, y por lo tanto corresponde a un falso vacío.

El psicólogo Eric Ericsson llegó a proponer una teoría de estadios psicológicos del desarrollo. Un conflicto fundamental caracteriza cada fase. Si este conflicto no queda resuelto, puede enconarse e incluso provocar una regresión a un periodo anterior. Análogamente, el psicólogo Jean Piaget demostró que el desarrollo mental de la primera infancia tampoco es un desarrollo continuo de aprendizaje, sino que está realmente caracterizado por estadios discontinuos en la capacidad de conceptualización de un niño. En un mes, un niño puede dejar de buscar una pelota una vez que ha rodado fuera de su campo de visión, sin comprender que la pelota existe aunque no la vea. Al mes siguiente, esto resultará obvio para el niño.

Foto stephan

Este grupo de galaxias se encuentran a unos 280 millones de años luz de nosotros, estando NGC 7320 bastante más cerca, a 39 millones de años luz. Parece ser que esta última se encuentra gravitacionalmente asociada a NGC 7331.

Los procesos siguen, las cosas cambian, el Tiempo inexorable transcurre, si hay vida vendrá la muerte, lo que es hoy mañana no será, todo se destruye para que de los escombros surja lo nuevo…

This composite image of X-rays from Chandra (colored light blue) and optical data from the Canada-France-Hawaii Telescope (yellow, red, white, and blue) shows a beautiful new look at the compact group of galaxies known as Stephan’s Quintet. One galaxy is thought to be passing through the others at almost two million miles per hour. This generates a shock wave that heats the gas and creates the ridge of X-ray emission detected by Chandra.

              El precioso Quinteto de Stephan

Esta es la esencia de la dialéctica. Según esta filosofía, todos los objetos (personas, gases, estrellas, el propio universo) pasan por una serie de estadios. Cada estadio está caracterizado por un conflicto entre dos fuerzas opuestas. La naturaleza de dicho conflicto determina, de hecho, la naturaleza del estadio. Cuando el conflicto se resuelve, el objeto pasa a un objetivo o estadio superior, llamado síntesis, donde empieza una nueva contradicción, y el proceso pasa de nuevo a un nivel superior.

Los filósofos llaman a esto transición de la “cantidad” a la “cualidad”.  Pequeños cambios cuantitativos se acumulan hasta que, eventualmente, se produce una ruptura cualitativa con el pasado. Esta teoría se aplica también a las sociedades o culturas. Las tensiones en una sociedad pueden crecer espectacularmente, como la hicieron en Francia a finales del siglo XVIII. Los campesinos se enfrenaban al hambre, se produjeron motines espontáneos y la aristocracia se retiró a sus fortalezas. Cuando las tensiones alcanzaron su punto de ruptura, ocurrió una transición de fase de lo cuantitativo a lo cualitativo: los campesinos tomaron las armas, tomaron París y asaltaron la Bastilla.

Las transiciones de fases pueden ser también asuntos bastante explosivos. Por ejemplo, pensemos en un río que ha sido represado. Tras la presa se forma rápidamente un embalse con agua a enorme presión. Puesto que es inestable, el embalse está en el falso vacío. El agua preferiría estar en su verdadero vacío, significando esto que preferiría reventar la presa y correr aguas abajo, hacia un estado de menor energía. Así pues, una transición de fase implicaría un estallido de la presa, que tendría consecuencias desastrosas.

También podría poner aquí el ejemplo más explosivo de una bomba atómica, donde el falso vacío corresponde al núcleo inestable de uranio donde residen atrapadas enormes energías explosivas que son un millón de veces más poderosas, para masas iguales, que para un explosivo químico.  De vez en cuando, el núcleo pasa por efecto túnel a un estado más bajo, lo que significa que el núcleo se rompe espontáneamente. Esto se denomina desintegración radiactiva. Sin embargo, disparando neutrones contra los núcleos de uranio, es posible liberar de golpe esta energía encerrada según la formula de Einstein E = mc2. Por supuesto, dicha liberación es una explosión atómica; ¡menuda transición de fase! De nefasto recuerdo por cierto.

Las transiciones de fase no son nada nuevo. Traslademoslo a nuestras propias vidas. En un libro llamado Pasajes, el autor, Gail Sheehy, destaca que la vida no es un flujo continuo de experiencias, como parece, sino que realmente pasa por varios estadios, caracterizados por conflictos específicos que debemos resolver y por objetivos que debemos cumplir.

Fábricas de estrellas en el Universo lejano

Los contornos recubiertos muestran la estructura de la galaxia al ser reconstruida desde las observaciones hechas bajo el fenómeno de lente gravitatorio con el radiotelescopio Submillimeter Array. La formación de nuevas estrellas en el Universo es imparable y, la materia más sencilla se constituye en una estructura que la transformará en más compleja, más activa, más dispuesta para que la vida, también pueda surgir en mundos ignotos situados muy lejos del nuestro.

           Sí, todo cambia y nada permanece: transiciones de fases hacia la complejidad

Las nuevas características descubiertas por los científicos en las transiciones de fases es que normalmente van acompañadas de una ruptura de simetría. Al premio Nobel Abdus Salam le gusta la ilustración siguiente: consideremos una mesa de banquete circular, donde todos los comensales están sentados con una copa de champán a cada lado. Aquí existe simetría. Mirando la mesa del banquete reflejada en un espejo, vemos lo mismo: cada comensal sentado en torno a la mesa, con copas de champán a cada lado.  Asimismo, podemos girar la mesa de banquete circular y la disposición sigue siendo la misma.

Rompamos ahora la simetría. Supongamos ahora que el primer comensal toma la copa que hay a su derecha. Siguiendo la pauta, todos los demás comensales tomaran la copa de champán de su derecha. Nótese que la imagen de la mesa del banquete vista en el espejo produce la situación opuesta.  Cada comensal ha tomado la copa izquierda. De este modo, la simetría izquierda-derecha se ha roto.

Con respecto a la teoría de supercuerdas, los físicos suponen (aunque todavía no lo puedan demostrar) que el universo decadimensional original era inestable y pasó por efecto túnel a un universo de cuatro y otro de seis dimensiones. Así pues, el universo original estaba en un estado de falso vacío, el estado de máxima simetría, mientras que hoy estamos en el estado roto del verdadero vacío.

Al principio, cuando el universo era simétrico, sólo existía una sola fuerza que unificaba a todas las que ahora conocemos, la gravedad, las fuerzas electromagnéticas y las nucleares débil y fuerte, todas emergían de aquel plasma opaco de alta energía que lo inundaba todo. Más tarde, cuando el universo comenzó a enfriarse, se hizo transparente y apareció la luz, las fuerzas se separaron en las cuatro conocidas, emergieron las primeras quarks para unirse y formar protones y neutrones, los primeros núcleos aparecieron para atraer a los electrones que formaron aquellos primeros átomos.  Doscientos millones de años más tarde, se formaron las primeras estrellas y galaxias. Con el paso del tiempo, las estrellas sintetizaron los elementos pesados de nuestros cuerpos, fabricados en supernovas que estallaron, incluso antes de que se formase el Sol. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que una supernova anónima explotó hace miles de millones de años y sembró la nube de gas que dio lugar a nuestro sistema solar, poniendo allí los materiales complejos y necesarios para que algunos miles de millones de años más tarde, tras la evolución, apareciéramos nosotros.

Cadena pp

Las estrellas evolucionan desde que en su núcleo se comienza a fusionar hidrógeno en helio, de los elementos más ligeros a los más pesados.  Avanza creando en el horno termonuclear, cada vez, metales y elementos más pesados. Cuando llega al hierro y explosiona en la forma explosiva de  una supernova. Luego, cuando este material estelar es otra vez recogido en una nueva estrella rica en hidrógeno, al ser de segunda generación (como nuestro Sol), comienza de nuevo el proceso de fusión llevando consigo materiales complejos de aquella supernova.

Puesto que el peso promedio de los protones en los productos de fisión, como el cesio y el kriptón, es menor que el peso promedio de los protones de uranio, el exceso de masa se ha transformado en energía mediante la conocida fórmula E = mc2. Esta es la fuente de energía que también subyace en la bomba atómica. Es decir, convertir materia en energía.

Así pues, la curva de energía de enlace no sólo explica el nacimiento y muerte de las estrellas y la creación de elementos complejos que también hicieron posible que nosotros estemos ahora aquí y, muy posiblemente, será también el factor determinante para que, lejos de aquí, en otros sistemas solares a muchos años luz de distancia, puedan florecer otras especies inteligentes que, al igual que la especie humana, se pregunten por su origen y estudien los fenómenos de las fuerzas fundamentales del universo, los componentes de la materia y, como nosotros, se interesen por el destino que nos espera en el futuro.

Cuando alguien oye por vez primera la historia de la vida de las estrellas, generalmente (lo sé por experiencia), no dice nada, pero su rostro refleja escepticismo. ¿Cómo puede vivir una estrella 10.000 millones de años? Después de todo, nadie ha vivido tanto tiempo como para ser testigo de su evolución y poder contarlo.

             Pero no parece que todo evolucione… algunas cosas siempre siguen igual… ¡A pesar de todo!

Pero volviendo a las cosas de la Naturaleza y de la larga vida de las estrellas, sí, tenemos los medios técnicos y científicos para saber la edad que tiene, por ejemplo, el Sol. Nuestro Sol, la estrella alrededor de la que giran todos los planetas de nuestro Sistema Solar, la estrella más cercana a la Tierra (150 millones de Km =  1 UA), con un diámetro de 1.392.530 Km, tiene una edad de 4.500 millones de años, y, como todo en el Universo, su discurrir la va desgantando, evoluciona hacia su imparable destino como gigante roja primero y enana blanca después.

     Una gigante roja engulle a un planeta cercano. La escena se repetirá con el Sol y la Tierra si nada lo remedia y las cosas naturales siguen su curso.

Cuando ese momento llegue, ¿dónde estaremos? Pues nosotros, si es que estamos, contemplaremos el acontecimiento desde otros mundos. La Humanidad habrá dado el gran salto hacia las estrellas y, colonizando otros planetas se habrá extendido por regiones lejanas de la Galaxia.

El Universo siempre nos pareció inmenso, y, al principio, aquellos que empezaron a preguntarse cómo sería, lo imaginaron como una esfera cristalina que dentro contenía unos pocos mundos y algunas estrellas, hoy, hemos llegado a saber un poco más sobre él. Sin embargo, dentro de unos cuantos siglos, los que detrás de nosotros llegaran, hablarán de universos en plural, y, cuando pasen algunos eones, estaremos de visita de un universo a otro como ahora vamos de una ciudad a otra.

¡Quién pudiera estar allí!

¡Es todo tan extraño! ¡Es todo tan complejo! y, sobre todo…¡sabemos tan poco!

               Todo lo grande está hecho de cosas pequeñas

Según lo que podemos entender y hasta donde han podido llegar nuestros conocimientos actuales, ahora sabemos donde están las fronteras: donde las masas o las energías superan 1019 veces la masa del protón, y esto implica que estamos mirando a estructuras con un tamaño de 10-33 centímetros.

Esta masa la conocemos con el nombre demasa de Planck y a la distancia correspondiente la llamamos distancia de Planck. La masa de Planck expresada en gramos es de 22 microgramos, que la es la masa de un grano muy pequeño de azúcar que, por otra parte, es el único número de Planck que parece más o menos razonable, ¡los otros números son totalmente extravagantes!.

Esto significa que tratamos de localizar una partícula con la precisión de una longitud de Planck, las fluctuaciones cuánticas darán tanta energía que su masa será tan grande como la masa de Planck, y los efectos de la fuerza gravitatoria entre partículas, así, sobrepasarán los de cualquier otra fuerza. Es decir, para estas partículas la gravedad es una interacción fuerte.

Lo cierto es que, esas unidades tan pequeñas, tan lejanas en las distancias más allá de los átomos, son las que marcan nuestros límites, los límites de nuestras teorías actuales que, mientras que no puedan llegar a esas distancias… No podrán avanzar en el conocimiento de la Naturaleza y, tampoco, como es natural, en la teoría de supercuerdas o en poder saber, lo que pasó en el primer momento del supuesto big bang, hasta esos lugares, nunca hemos podido llegar.

emilio silvera

La Condición Humana ¡Nunca dejará de sorprenderme!

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Resultado de imagen de Portada de El Universo y la Mente de emilio silvera

 

Con esta portada, en su día, publiqué el libro El Universo y la Mente y, lo subí a Internet para el disfrute de todos, que como se decía en el ofrecimiento, podían bajarlo sin costo alguno, es decir, de manera totalmente gratuita porque así lo decidió su Autor, un Servidor.

De manera sorprenmdente, me encuento una página que se llama: Mercado Libre.com y, en el mismo, se anuncia la venta de mi libro por 35 dolares, se puede pagar a plazos.

El Lugar está situado en Palermo Agrupación Federal de Buenos Aires en Argentina.

Además, tienen la desfachatez de mencionar que llevan vendidos 1.465 libros y cada día van aumentando las ventas.

De manera independiente de la denuncia que pueda poner, aviso a mis amigos visitantes del lugar que no caigan en la trampa, ya que, dicho libro está como regalo y, cualuqiera, lo puede bajar.

Gracias.

El futuro está con nosotros

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El ordenador cuántico más potente hasta ahora es de IBM; aunque por el momento es más un adelanto de lo que está por llegar.

Los ordenadores cuánticos tienen un nombre muy chulo, pero la verdad es que para el usuario medio no sirven de mucho; no, no puedes jugar a Crysis ni rellenar hojas de cálculo.

Eso es porque los chips cuánticos son muy especiales: están diseñados para otro tipo de tareas, tareas que un ordenador normal nunca podrá realizar; el objetivo es alcanzar ese nivel, que se conoce como “supremacía cuántica”. El momento en el que un ordenador cuántico justificará su existencia.

IBM llega a los 50 qubits

 

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Mientras lees estas palabras, hay una carrera al sprint para ser el primero en conseguir esa supremacía cuántica; Google aseguró en la primera mitad del 2017 que estaba trabajando en un chip de 50 qubits que permitiría semejante hazaña.

Este año el chip cuántico de Google podrá hacer cálculos imposibles para un ordenador normal

Hoy IBM ha marcado un gol, anunciando  quese ha adelantado a Google creando un chip de 50 qubits. Seguro que al menos te suena que un “bit” es una unidad que puede tomar como valor 0 ó 1; pues un qubit, o bit cuántico, es capaz de tomar el valor 0, 1, o encontrarse en un estado de superposición cuántica, por el cual tiene los dos valores al mismo tiempo.

Esto permite muchas mas posibilidades, pero aprovechar el potencial de los qubits no es sencillo; y como hemos comentado, precisa de software específicamente diseñado teniendo en cuenta este extraño estado de superposición cuántica.

El nuevo procesador cuántico de 50 qubits de IBM es uno de los mayores logros tecnológicos del año, así de claro; no ha sido suficiente para alcanzar la supremacía cuántica, pero eso es porque realmente aún no es usable. Y es que lo difícil no es conseguir muchos qubits, sino que sean estables y duraderos, lo suficiente como para realizar operaciones durante más tiempo.

Por qué el ordenador cuántico más potente aún no sirve para nada

 

 

El gran obstáculo son los tiempos de coherencia, que es el tiempo que tarda un chip en perder la capacidad de realizar cálculos cuánticos; este tiempo se mide en microsegundos, por lo que os podéis hacer una idea de la escala en la que los ingenieros están trabajando.

El chip cuántico de 50 qubits de IBM usa cables superconductores para logar unos tiempos de coherencia superiores a otros proyectos más potentes (como un sistema de 51 qubits creado por la Universidad de Harvard). Aunque no lo suficientemente largos como para conseguir la supremacía cuántica.

Puede que el otro ordenador cuántico presentado por IBM hoy, de “sólo” 20 qubits, sea más interesante; tiene un tiempo de coherencia de 90microsegundos; lo que lo sitúa líder en el mercado, por lo que ya se puede usar de manera comercial. IBM lo ofrece a sus clientes para realizar cálculos com un servicio en la nube.

El objetivo último es un tiempo de coherencia ilimitado; o al menos comparable al de un chip de silicio normal y corriente. Aún falta un poco para eso. Pero no podemos negar que hoy IBM ha dado un salto de gigante en la implantación de sistemas cuánticos.

¿El futuro? No parece halagüeño

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (0)

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2050: cómo evitar un futuro de ‘Mad Max’

 

El cambio climático y la guerra nuclear son las mayores amenazas que afrontar a mediados de siglo, aunque aparecen otras como pandemias, falta de alimento y tecnoterrorismo

Fotograma de la película ‘Mad Max: Furia en la carretera’. / Tráiler de la película. WARNER BROS

La humanidad ya estuvo cerca de desaparecer. Fue tras la terrorífica erupción volcánica de Toba, Indonesia, hace 75.000 años. Esta supererupción arrojó tal cantidad de materiales a la atmósfera que provocó “efectos comparables a los escenarios de invierno nuclear”. “La población humana parece haber pasado por un cuello de botella en este momento, de acuerdo con algunas estimaciones cayó hasta unas quinientas hembras reproductoras en una población mundial de aproximadamente 4.000 individuos”, explica Michael Rampino en el libro Riesgos catastróficos globales. “Este es quizás el peor desastre que jamás haya recaído sobre la especie humana, al menos si la severidad se mide por cuán cerca de terminal fue el resultado”, apunta.

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Es más probable que muramos en el fin del mundo que en un ataque terrorista o en un accidente de avión

 

Según la teoría de la catástrofe de Toba, la ceniza de la erupción bloqueó la entrada de luz solar y las temperaturas cayeron en picado, haciendo extremadamente duras las condiciones de vida lo que llevó a los humanos al borde de la extinción. Una especie hoy decisiva en la historia de la Tierra, capaz de dejar huella a escala geológica, que ahora se arriesga a enfilar un cuello de botella similar, pues estamos a tan solo dos minutos y medio del apocalipsis.

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Según el reloj simbólico del fin del mundo creado por el Boletín de Científicos Atómicos, llegar a la medianoche significa el abismo y las condiciones actuales de la humanidad nos han llevado a las 23:57 con 30 segundos. Es el punto más cercano al cataclismo definitivo desde que en 1953 la URSS y EE UU exhibieran su poderío termonuclear. La inestable y bravucona gestión de poder atómico mostrada por Donald Trump, sumada al cambio climático, llevó a adelantar el reloj —que en 1991 estaba a 17 minutos del juicio final— a este panel de científicos que cuenta con 15 premios Nobel. Antes de que se ideara este reloj, hace 70 años, nadie podía imaginar a la humanidad autodestruyéndose y la idea de que pudiera desaparecer era tan remota como un supervolcán o un gigantesco meteorito.

Pero vivimos tiempos volátiles, aunque no lo veamos. Es más probable que muramos en el fin del mundo, durante el hipotético evento que acabe con la humanidad, que en un ataque terrorista o en un accidente de avión. Así de cerca estamos, según algunos de los académicos que se dedican a estudiar los riesgos existenciales, aquellos que ponen en peligro nuestra viabilidad como especie. ¿Cómo llegaremos al 2050?

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Pocos se dan cuenta de que la amenaza de un holocausto nuclear es mucho mayor hoy de lo que fue durante la mayor parte de la Guerra Fría”, asegura Torres

 

 

 

 

“La mayoría de la gente no es consciente del peligro”, asegura Phil Torres, autor del recién publicado Moralidad, previsión y prosperidad humana. Una introducción a los riesgos existenciales (Pitchstone). “Pocos se dan cuenta de que la amenaza de un holocausto nuclear es mucho mayor hoy de lo que fue durante la mayor parte de la Guerra Fría. Y el negacionismo climático sigue siendo inaceptablemente generalizado, especialmente entre los republicanos en Estados Unidos”, añade Torres. Para este especialista, uno de los mayores desafíos es encontrar la manera de no paralizar a la población al difundir lo que dijo recientemente Stephen Hawking: que este es el momento más peligroso de la historia de la humanidad.

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De concienciar sobre riesgos globales sabe bastante Teresa Ribera, considerada una de las artífices del Acuerdo de París, especialista en el cambio climático, sin duda uno de los mayores peligros que tendremos que combatir en 2050. “Es particularmente delicada la situación de poblaciones vulnerables en países en desarrollo en los que la falta de solidaridad internacional y las dificultades intrínsecas para hacer frente a escenarios de cambio climático severo generarán desplazamiento y sufrimiento y, con ello, inestabilidad local y global”, augura Ribera, directora del Instituto para el Desarrollo Sostenible y las Relaciones Internacionales.

Parar el cambio global del clima

 

 

Resultado de imagen de un escenario Mad Max

 

 

Ribera dibuja dos escenarios muy distintos para 2050. Por un lado, uno de cambio climático intenso, sin más reducción de emisiones que la de la inercia, con cambios de uso de suelo acelerados y sin estrategias de adaptación: “Nos estaríamos aproximando a un escenario Mad Max: un mundo lleno de conflictos por acceso a recursos básicos, con injusticias y fragilidades que alimentarían populismos y reacciones violentas. Un mundo en el que la fragilidad de los ecosistemas y la virulencia de los impactos del cambio climático dificultaría la seguridad alimentaria, inundarían zonas bajas densamente pobladas, dejarían fuera de servicio infraestructuras básicas de movilidad, energéticas o de suministro de agua acompañadas de veranos de cinco meses y muchos más días por encima de 40ºC y con mínimas no inferiores a 25ºC e incendios cada vez más grandes y virulentos en climas mediterráneos como el español”.

        Stephen Hawking cree que este es el momento más peligroso de la historia de la humanidad

 

 

 

 

Por otro, un escenario en el que adoptáramos todas las medidas para lograr una economía baja en carbono: “No podríamos esquivar muchos de los efectos que la inercia del sistema climático nos depara, pero sí evitar los más graves, las tremendas consecuencias de la falta de preparación y una normalización progresiva para el futuro de nuestros nietos”. Ribera cree que nos moveremos cerca de este segundo escenario, si bien “es probable que no hayamos logrado el óptimo en reducción de emisiones ni en el despliegue de las medidas que nos ayuden a estar preparados para los impactos”.

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El cambio climático es la mayor amenaza para la salud del siglo XXI, según un informe de The Lancet y Naciones Unidas. En las grandes ciudades del planeta, las inundaciones severas se duplicarán para 2050 mientras 4.000 millones de personas sufrirán problemas de acceso al agua. Para esa fecha, se duplicarán las muertes por culpa del aire contaminado en buena parte de los países en desarrollo. Para entonces, las poblaciones urbanas expuestas a los huracanes aumentarán hasta los 680 millones de personas. Más de mil millones de personas sufrirán olas de calor ese año (en 2015 fueron 175 millones), siendo particularmente letales para niños pequeños y personas mayores, que serán gran parte de la población en algunos países.

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Si las tendencias actuales continúan, en 2050 habrá más kilos de plástico que de peces en el mar. Para ese año, millones de personas en todo el mundo no podrán acceder al pescado como fuente básica de proteínas; puede que en 2048 ya no contemos con otros alimentos de origen marino salvaje, según un estudio publicado en Science. Sin embargo, habrá que aumentar un 70% en la disponibilidad de alimentos para satisfacer las demandas de los más de 9.000 millones de humanos poblando el planeta. África tendrá que triplicar su producción agrícola para poder satisfacer las necesidades de una población que se habrá duplicado, mientras los rendimientos agrícolas bajarán un 20% por los efectos del calentamiento. “En los próximos 50 años se necesitará producir más alimentos en el planeta que los producidos en los últimos 400 años, con la restricción adicional de garantizar que los límites planetarios medioambientales clave no se sobrepasen en el proceso”, resumía The Lancet.

 

 

 

[Si no se actúa contra el cambio climático] nos aproximaríamos a un escenario ‘Mad Max’: un mundo lleno de conflictos por acceso a recursos básicos y fragilidades que alimentarían reacciones violentas”, vaticina Ribera

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Aunque Torres considera que hoy en día los riesgos más preocupantes se derivan del cambio climático y un conflicto nuclear, cree que hay “una serie de peligros aún más siniestros en el horizonte”, asociados con tecnologías emergentes que podrían permitir a los terroristas diseñar nuevos tipos de patógenos o construir grandes arsenales de armas, incluso los derivados de una superinteligencia artificial. Para 2050, este especialista habla del riesgo de una pandemia, del aumento de conflictos por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad mundial —”estamos en las primeras etapas del sexto evento de extinción masiva en 3.800 millones de años, y la causa es la actividad humana”—. “Pero el riesgo existencial más preocupante antes de 2050”, asegura, “involucra a un actor malicioso que usa biología sintética o nanotecnología avanzada para infligir daño global a la humanidad”. Y añade: “Es bastante inquietante imaginar personas como Ted Kaczynski [Unabomber] o algún combatiente apocalíptico del ISIS que acceda a las tecnologías del mañana”.

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                     Hay otros peligros que nos acechan y del que se habla muy poco

Los teóricos de los riesgos existenciales de la humanidad hablan de los peligros que suponen actores decisivos: desde el líder carismático de una potencia atómica a un terrorista global, pasando por un error humano que genere un desastre inesperado. Sabiendo que las decisiones de los próximos 50 años marcarán los próximos 10.000, hay un actor que aparece como determinante: Donald Trump. “Las políticas climáticas imprudentes de Trump, su retórica incendiaria sobre Corea del Norte y el terrorismo islámico están contribuyendo a una situación de seguridad global más precaria”, asegura Torres, director del Proyecto para la Futura Prosperidad Humana. “Nunca hemos estado en una situación como esta. Ahora más que nunca necesitamos sabiduría y visión de futuro. Sin embargo, tenemos a Trump en el despacho oval, respaldado por un poderoso partido político que continúa ignorando las terribles advertencias de los científicos”, lamenta.

Reportaje de Prensa

El Alma Inmortal

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General, La libertad de pensar    ~    Comentarios Comments (1)

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El insigne apóstol del Espiritualismo que fue León Denis, ha dejado como herencia a la humanidad pensamientos llenos  de sabiduría en el vasto campo de la vida espiritual, para bien explicarnos, qué somos, de donde venimos y hacia donde vamos los seres humanos que poblamos este planeta.

Nos dice Denis, que el Estudio del Universo nos conduce al estudio del alma, a la indagación del principio que nos anima y dirige nuestros actos.

La Fisiología nos enseña que las diferentes partes  del cuerpo humano se renuevan en un período de algunos años. Bajo la acción de dos grandes corrientes vitales, se produce un cambio perpetuo de moléculas en nosotros; las que desaparecen del organismo son sustituidas una a una por otras que provienen de la alimentación. Desde las sustancias blandas del cerebro hasta las partes más duras de la armadura ósea,  todo nuestro ser físico se halla sometido a continuos cambios. Nuestro cuerpo se deshace y se reforma muchas veces durante la vida, sin embargo, a pesar de las modificaciones constantes, a través  de las transformaciones del cuerpo material, continuamos siendo las mismas personas. La materia de nuestro cerebro puede renovarse, pero nuestro pensamiento subsiste, y, con él, nuestra memoria., el recuerdo de un pasado del que nuestro cuerpo actual no participó. Hay, pues, en nosotros un principio distinto de la materia, una fuerza indivisible que persiste y se mantiene en medio de esos perpetuos cambios.

Sabemos que la materia no puede por sí misma organizarse, y producir la vida. Desprovista de unidad, se disgrega y se divide hasta lo infinito. En nosotros, por el contrario, todas las facultades, todas las abarca, las une, las ilumina;  y esta unidad es la conciencia, la personalidad, el yo; en una palabra: el alma.

El alma es el principio de la vida, la causa de la sensación; es la fuerza invisible e indisoluble que rige nuestro organismo y mantiene el acuerdo entre todas las partes de nuestro ser. Las facultades del alma no tienen nada de común con la materia. La inteligencia, la razón, el juicio, la voluntad no podrían ser confundidos con la sangre de nuestras venas o con la carne de nuestros músculos. Lo mismo ocurre con la conciencia, con ese privilegio  con que hemos de pesar y discernir el bien del mal. Ese lenguaje íntimo que se dirige a todo hombre, al más humilde como al más elevado, esa voz cuyos murmullos pueden turbar el esplendor de las mayores glorias, que no tiene nada de material.

Unas corrientes opuestas se agitan en nosotros. Los apetitos, los deseos pasionales tropiezan contra la razón y el sentimiento del deber. Ahora bien, si nosotros no fuésemos más que materia, no reconoceríamos  esas luchas, esos combates; nos dejaríamos llevar sin pesar, sin remordimiento, por nuestras tendencias naturales. Por el contrario, nuestra voluntad se halla frecuentemente en un conflicto, respecto de nuestros instintos. Por ella, podemos escapar de la influencia de la materia, dominarla y hacer de ella un dócil instrumento.

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Así, pues, débil o poderoso, ignorante o esclarecido, un espíritu vive en nosotros y rige este cuerpo que, bajo su dirección, no es más que un servidor, un simple instrumento. Este espíritu  es libre y perfectible, y, por consiguiente, responsable. Cuanto más grande y noble es el ideal más sutíl y gloriosas son las obras que inspira. ¡Dichosa el alma a la que un noble entusiasmo  sustenta en su marcha: amor a la verdad, a la justicia, a la patria, a la humanidad!.. Dicen que el Alma está con nosotros pero… ¿Dónde está?

Ideas de León Denis recopiladas por Dante Pracilio.