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Esa maravilla que llamamos Conciencia. ¿Hasta donde…?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Universo y los pensamientos    ~    Comentarios Comments (9)

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Democrito, nunca pudo sospechar, hasta donde llegaría su idea. Aquella primera intuición de cómo estaba compuesta la materia. Él creyó en un indivisible á-tomo que, pasado el tiempo, resultó ser algo más complejo. Sin embargo, la idea era…la sombre de una realidad.

Una parte de la ciencia estudia la estructura y la evolución del Universo: La cosmología. Todas las civilizaciones tienen una idea sobre el origen de todas las cosas, una teoría sobre el Universo. La Cosmología que ahora nos ocupa es otra posible interpretación del mundo: sus herramientas conceptuales y exegéticas reposan en la Ciencia. Existe hoy, en el siglo XXI, una teoría del Universo que posee el título de rigor y la verisimilitud de toda buena teoría física: “el modelo cosmológico estándar”. Veamos qué principios la sustenta.

Cuando algo es igual, cuando dos cosas son semejantes, cuando una cosa es similar a otra, decimos que es equivalente y, somos nosotros iguales a los seres que arriba aparecen. Con algo más de evolución a nuestro favor…creo que sí.

El Principio de Equivalencia

La cosmología se ocupa de todo lo que hay. El modelo estándar de la física de partículas nos proporciona una teoría sobre la materia. La Relatividad General nos procura una teoría sobre el espacio-tiempo y su relación con la materia-energía. La imposibilidad de distinguir físicamente aceleración de gravedad es lo que llamamos Principio de Equivalencia.

El gran salto intelectual de Einstein consistió precisamente en establecer la identificación entre gravedad y espacio curvado. La gravedad es espacio-tiempo curvado. Pero, ¿qué curva el espacio-tiempo? La respuesta nos la da Einstein en su Teoria de la Relatividad General. La materia-energía deforma el espacio-tiempo. El Sol es el responsable de la curvatura del espacio-tiempo de su entorno.

La ecuación (ecuaciones) de Einstein (son 10 ecuaciones debido al carácter tensorial de la igualdad) consagran la geometrización de la Gravitación. Expresan cómo la materia-energía “obliga” al espacio–tiempo a curvarse. Sus soluciones nos dan la naturaleza concreta del espacio-tiempo correspondiente.

La Gravedad está presente en esta imagen de dos galaxias que, con sus enormes masas, se atraen la una a la otra y dibujan la geometría del espacio-tiempo. La realtividad de Einstein está ahí presente.

Aquellas civilizaciones del pasado le pusieron el nombre de sus dioses y fantásticas criaturas a las constelaciones del cielo, y, hoy día, algunos de aquellos nombres aún perduran. Ellos querían “ver” en las figuras que veían, o, imaginaban ver, en las estrellas, a sus familiares dioses o a sus portentosos seres de fuerza y poderes inimaginables.

La cosmología observacional se ocupa de las propiedades físicas del Universo, como su composición física referida a la química, la velocidad de expansión y su densidad, además de la distribución de Galaxias y cúmulos de galaxias. La cosmología física intenta comprender estas propiedades aplicando las leyes conocidas de la física y de la astrofísica. La cosmología teórica construye modelos que dan una descripción matemática de las propiedades observadas del Universo basadas en esta comprensión física.

La cosmología también tiene aspectos filosóficos, o incluso teológicos, en el sentido de que trata de comprender por qué el Universo tiene las propiedades observadas. La cosmología teórica se basa en la teoría de la relatividad general, la teoría de Einstein de la gravitación. De todas las fuerzas de la Naturaleza, la gravedad es la que tiene efectos más espectaculares a grandes escalas y domina el comportamiento del Universo en su conjunto.

El espacio-tiempo, la materia contenida en el Universo con la fuerza gravitatoria que genera y, nuestras mentes que tienen conocimientos de que todo esto sucede…Presenta un asombroso panorama ante nosotros que, pretendemos saber sobre todo eso y, la realidad es, que no sabemos ni quiénes somos y, con certeza, ni cómo pudimos llegar hasta aquí.

De manera que, nuestro consciente (sentimos, pensamos, queremos obrar con conocimiento de lo que hacemos), es el elemento racional de nuestra personalidad humana que controla y reprime los impulsos del inconsciente, para desarrollar la capacidad de adaptación al mundo exterior.

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No podemos explicar el por qué, algunas mentes saben leer y comprender complejos mensajes que la Naturaleza les envía y, sin embargos, otras no llegan a discernir sobre esa verdad. ¡Es todo tan complejo!

Claro que pretender que la llama de una vela ilumine nuestra ignorancia…, no será posible y necesitaremos algo más. La evolución de nuestra especie (llevamos cientos de miles de años evolucionando), es lenta, y, hasta alcanzar el estadio de “visión” perfecta del mundo, nos queda un largo camino por recorrer. De momento, como en la Cosmología también en otras disciplina científica, estamos alcanzando cotas aceptables que, de no estropearlo nosotros mismos…Nos llevará muy lejos.

Al ser conscientes, entendemos y aplicamos nuestra razón natural para clasificar los conocimientos que adquirimos mediante la experiencia y el estudio que aplicamos a la realidad del mundo que nos rodea. Claro que, no todos podemos percibir la realidad de la misma manera, las posibilidades existentes de que el conocimiento de esa realidad responda exactamente a lo que ésta es en sí, no parece fácil. Y, algunos perciben “cosas” que otros no estamos capacitados para percibir.

René Descartes

El Racionalismo es la corriente de pensamiento dominante en la Europa continental del siglo XVII que, de la misma manera que el Empirismo dominante en Inglaterra, reacciona positivamente ante los retos de la Revolución científica del siglo anterior.

Descartes, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume (que influyó decisivamente en Kant), entre otros, construyeron una base que tomó fuerza en Kant, para quien el conocimiento arranca o nace de nuestras experiencias sensoriales, es decir, de los datos que nos suministra nuestros cinco sentidos, pero no todo en él procede de esos datos. Hay en nosotros dos fuentes o potencias distintas que nos capacitan para conocer, y son la sensibilidad (los sentidos) y el entendimiento (inteligencia). Esta no puede elaborar ninguna idea sin los sentidos, pero éstos son inútiles sin el entendimiento.

A todo esto, para mí, el conocimiento está inducido por el interés. La falta y ausencia de interés aleja el conocimiento. El interés puede ser de distinta índole: científico, social, artístico, filosófico, etc. (La gama es tan amplia que existen conocimientos de todas las posibles vertientes o direcciones, hasta tal punto es así que, nunca nadie lo podrá saber todo sobre todo). Cada uno de nosotros puede elegir sobre los conocimientos que prefiere adquirir y la elección está adecuada a la conformación individual de la sensibilidad e inteligencia de cada cual. Állí, en alguna parte, está el germen del interés-curiosidad de cada cual.

Este pequeño objeto es el origen de todo lo que sucedió después de aquel primer momento. Él nos trajo la materia y también hizo posible la vida al conformar seres en el entorno adecuado que, al evolucionar, llegaron a conquistar la consciencia de SER. Pero toda la realidad está encerrada en una enorme burbuja a la que llamamos Universo y que encierra todos los misterios y secretos que nosotros, seres racionales y conscientes perseguimos.

Todo el mundo sabe lo que es la conciencia; es lo que nos abandona cada noche cuando nos dormimos y reaparece a la mañana siguiente cuando nos despertamos. Esta engañosa simplicidad me recuerda lo que William James escribió a finales del siglo XIX sobre la atención:”Todo el mundo sabe lo que es la atención; es la toma de posesión por la mente, de una forma clara e intensa, de un hilo de pensamiento de entre varios simultáneamente posibles”. Más de cien años más tarde somos muchos los que creemos que seguimos sin tener una comprensión de fondo ni de la atención, ni de la conciencia que, desde luego, no creo que se marche cuando dormimos, ella no nos deja nunca y los sueños son una buena prueba de ello.

La conciencia

La conciencia es el conocimiento que una persona posee sobre sí misma y sobre su entorno, esta conciencia implica una serie de procesos cognitivos interrelacionados. Aquí mismo, muchas veces hemos tratado de explicar lo que la Cociencia es, sin conseguirlo del todo.

La falta de comprensión ciertamente no se debe a una falta de atención en los círculos filosóficos o científicos. Desde que René Descartes se ocupara del problema, pocos han sido los temas que hayan preocupado a los filósofos tan persistentemente como el enigma de la conciencia.

Para Descartes, como para James más de dos siglos después, ser consciente era sinónimo de “pensar”: el hilo de pensamiento de James no era otra cosa que una corriente de pensamiento. El cogito ergo sum, “pienso, luego existo”, que formuló Descartes como fundamento de su filosofía en Meditaciones de prima philosophía, era un reconocimiento explícito del papel central que representaba la conciencia con respecto a la ontología (qué es) y la epistemología (qué conocemos y cómo le conocemos).

Claro que tomado a pie juntillas, “soy consciente, luego existo”, nos conduce a la creencia de que nada existe más allá o fuera de la propia conciencia y, por mi parte, no estoy de acuerdo. Existen muchísimas cosas y hechos que no están al alcance de mi conciencia. Unas veces por imposibilidad física y otras por imposibilidad intelectual, lo cierto es que son muchas las cuestiones y las cosas que están ahí y, sin embargo, se escapan a mi limitada conciencia. Bastante hago ya con poder rememorar escenas del pasado o recrear, en mi imaginación otros que creo serán del futuro. Todo el entramado existente alrededor de la conciencia es de una complejidad enorme, de hecho, conocemos mejor el funcionamiento del Universo que el de nuestros propios cerebros.

Persiste la incógnita sobre el surgimiento de la conciencia

Para discurrir sobre el surgimiento de la conciencia y concluir si lo clasificamos como un proceso de aparición de una propiedad emergente o si consideramos que podemos explicarlo estudiando las potencialidades de las neuronas aisladamente, es necesario conocer lo mejor posible qué entendemos por “Conciencia” y, qué procesos ha tenido que recorrer para que tenga las propiedades que en ella podemos observar. Es dinámica y en evolución y, que sepqamos, sigue los mismos pasos que el Universo que la creó. Habrá que observar más detenidamente la naturaleza de la Conciencia que, con su inmensa complejidad, no nos deja llegar hasta una visión diáfana de lo que en realidad es. El Cosmos, aliado con el Tiempo, y, el “OJO” del Universo que nos mira, siguen los progresos de esa conciencia nuestra que no podemos comprender.

Nos pasamos la vida en intervalos de tiempos divididos entre lo consciente y lo inconsciente y, en ambos campos, ocurren cosas interesantes que no siempre podemos comprender, y, aunque de alguna manera, lo que imaginamos en el “mundo de los sueños” no siempre tiene una explicación, lo cierto es que, la razón existe pero, no sabemos verla.

¿Cómo surge la conciencia como resultado de procesos neuronales particulares y de las interacciones entre el cerebro, el cuerpo y el mundo? ¿Cómo pueden explicar estos procesos neuronales las propiedades esenciales de la experiencia consciente? Cada uno de los estados conscientes es unitario e indivisible, pero al mismo tiempo cada persona puede elegir entre un número ingente de estados conscientes distintos.

Muchos han sido los que han querido explicar lo que es la conciencia. En 1.940, el gran neurofisiólogo charles Sherrington lo intento y puso un ejemplo de lo que él pensaba sobre el problema de la conciencia. Unos pocos años más tarde también lo intentaron otros y, antes, el mismo Bertrand Russell hizo lo propio, y, en todos los casos, con más o menos acierto, el resultado no fue satisfactorio, por una sencilla razón: nadie sabe a ciencia cierta lo que en verdad es la conciencia y cuales son sus verdaderos mecanismos; de hecho, Russell expresó su escepticismo sobre la capacidad de los filósofos para alcanzar una respuesta:

“Suponemos que un proceso físico da comienzo en un objeto visible, viaja hasta el ojo, donde se convierte en otro proceso físico en el nervio óptico y, finalmente, produce algún efecto en el cerebro al mismo tiempo que vemos el objeto donde se inició el proceso; pero este proceso de ver es algo “mental”, de naturaleza totalmente distinta a la de los procesos físicos que lo preceden y acompañan. Esta concepción es tan extraña que los metafísicos han inventado toda suerte de teorías con el fin de sustituirla con algo menos increíble”.

Está claro que en lo más profundo de ésta consciencia que no conocemos, se encuentran todas las respuestas planteadas o requeridas mediante preguntas que nadie ha contestado. Sin embargo, otras veces pienso que, no siempre sabemos plantear la pregunta adecuada.

Al comienzo mencionaba el cosmos y la gravedad junto con la consciencia y, en realidad, con más o menos acierto, de lo que estaba tratando era de hacer ver que todo ello, es la misma cosa. Universo-Galaxia-Mente. Nada es independiente en un sentido global, sino que son partes de un todo que llamamos Universo y están estrechamente relacionados.

Sí, todo el universo infinito está dentro de nuestras mentes, allí debemos buscar para llegar a comprender. Arriba, en esa Nebulosa inmensa y maravillosa, se forjan las nuevas estrellas y los mundos nuevos, y, en ellos, surgen formas de vida que, algunas veces, son portadoras de mentes privilegiadas que llegan a tener Concienca de SER.

Una Galaxia es simplemente una parte pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras. Una ínfima variación en la fuente de partida, puede incidir de tal manera en el resultado final que, ni seríamos capaces de reconocerlo. ¡La causalidad! Todo lo que ocurre tiene su origen en lo que ocurrió y, el futuro está cargado del presente.

Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder estar hablando de estas cuestiones, es un milagro en sí mismo. Después de millones y millones de años de evolución, se formaron las conciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad que, podían ser capaces de construir una escena mental, pero con capacidad semántica o simbólica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.

 

 

 

Si pasamos el estrecho de Gibraltar desde el Mediterráneo al Atlántico, bordeando la costa del Golfo de Cádiz, antes de llegar a la costa de Portugal, allí está mi casa. En la imagen, si pudiera acercármela un poco más, vería hasta las plantas que mi santa esposa tiene enla terraza de nuestro hogar.

 

Actualmente solo conocemos la vida en nuestro planeta, La Tierra. Pero sabemos que los seres vivos son expansivos, pertinaces y aprovechan cualquier oportunidad para prosperar. Se han encontrado moléculas orgánicas, precursoras de la vida fuera de nuestro planeta y los humanos nos preguntamos si en la inmensidad del Universo no habrá seres vivos además de en nuestro insignificante planeta.

El habitat de los seres vivos que comparten con nuestra especie la hermosa Tierra en la que nos tocó emerger a la vida, son a veces ¡tan distintos a nosotros!, ni podemos comunicarnos plenamente con ellos. Sin embargo, Son como nosotros, estan conformado por los mismos elementos y también, aunque divididos en distintos grupos para poder tenerlos clasificados, todos tenemos una cosa en común: el origen de nuestra estancia aquí, es el mismo.

La conciencia de orden superior (que floreció en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompañada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como mínimo, requiere una capacidad semántica y, en su forma más desarrollada, una capacidad lingüística. Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos y, aunque son muchos los estudios y experimentos que se están realizando, su complejidad es tal que, de momento, los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la máquina más compleja y perfecta que existe en el Universo (de hecho, otras similares o superiores, también podrían estar presentes en él).

Si eso es así, resultará que después de todo, no somos tan insignificantes como en un principio podría parecer, y solo se trata de tiempo. En su momento y evolucionadas, nuestras mentes tendrán un nivel de conciencia que estará más allá de las percepciones físicas tan limitadas. Para entonces, sí estaremos totalmente integrados y formando parte, como un todo, del Universo que ahora sólo presentimos y que, aún, no hemos llegado a conocer. Está claro que uno de los problemas con los que nos encontramos, quizá el más complejo, sea que nosotros, somos parte del secreto que tratamos de descubrir.

El carácter especial de la conciencia me hace adoptar una posición que me lleva a decidir que no es un objeto, sino un proceso y que, desde este punto de vista, puede considerarse un ente digno del estudio científico perfectamente legítimo. Claro que, la Conciencia que está y se desarrolla en nuestro cerebro, en un medio material, llega a adquirir entidad propia y se eleva sobre la materia para convertirse en algo superior que llega a comprender a distancias situadas mucho más allá de la mera entidad objeto físico de la que forma parte.

Nuestro Cerebro Contiene cerca de 100 mil millones de Neuronas y unos 100 trillones (es red neuronal y la ley de atraccióndecir 100 millones de millones) de conexiones entre ellas, Esto destaca la posibilidad de que Podemos reconfigurar Nuestros Pensamientos Y Emociones Para Ser Co-Creadores de Nuestra Propia Vida Usando el Inmenso Poder de La Mente

¡Cien mil millones de Neuronas! Tantas como estrella tiene la Vía Láctea. Conexiones a cientos de miles que procesan la información. La actividad eléctrica del cerebro es objeto de muchos estudios e investigaciones que, por ejemplo, intentan interpretar las ondas cerebrales para saber de los mecanismos de nuestras mentes que, están clasificados entre los secretos más complejos del Universo.

La conciencia plantea un problema especial que no se encuentra en otros dominios de la ciencia. En la Física y en la Química se suele explicar unas entidades determinadas en función de otras entidades y leyes. Podemos describir el agua con el lenguaje ordinario, pero podemos igualmente describir el agua, al menos en principio, en términos de átomos y de leyes de la mecánica cuántica. Lo que hacemos es conectar dos niveles de descripción de la misma entidad externa (uno común y otro científico de extraordinario poder explicativo y predictivo. Ambos niveles de descripción) el agua líquida, o una disposición particular de átomos que se comportan de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica (se refiere a una entidad que está fuera de nosotros y que supuestamente existe independientemente de la existencia de un observador consciente.)

En el caso de la conciencia, sin embargo, nos encontramos con una simetría. Lo que intentamos no es simplemente comprender de qué manera se puede explicar las conductas o las operaciones cognitivas de otro ser humano en términos del funcionamiento de su cerebro, por difícil que esto parezca. No queremos simplemente conectar una descripción de algo externo a nosotros con una descripción científica más sofisticada. Lo que realmente queremos hacer es conectar una descripción de algo externo a nosotros (la mente), con algo de nuestro interior: una experiencia, nuestra propia experiencia individual, que nos acontece en tanto que observadores conscientes. Intentamos meternos en el interior o, en la atinada ocurrencia del filósofo Tomas Negel, saber qué se siente al ser un murciélago. Ya sabemos qué se siente al ser nosotros mismos, qué significa ser nosotros mismos, pero queremos explicar por qué somos conscientes, saber qué es ese “algo” que nos hace ser como somos, explicar, en fin, cómo se generan las cualidades subjetivas experienciales.

En suma, deseamos explicar ese “Pienso, luego existo” que Descartes postuló como evidencia primera e indiscutible sobre la cual edificar toda la filosofía. Y, a todo esto, hemos llegado a saber que, en las estrellas se forman los elementos complejos necesarios para la vida, al agotar sus combustibles nucleares, las estrellas, siembran el espacio interestelar con inmensas Nebulosas ricas en moléculas de todo tipo que se combinan y transforman, y, la química se une a la biología para hacer posible que, surjan, primero mundos y, más tarde, seres que evolucionan y pueden pensar, es decir, se ha recorrido el camino que va desde la materia inerte a los pensamientos.

Esa complejidad nos llevará muy lejos. Sin embargo, ¿Cómo podríamos saber todo lo que corre por la mente Humana? Sus intrincados laberintos y sus cien mil millones de neuronas nos hace tener un arma muy poderosa…¿Sabremos utilizarla? La mente humana, en el campo de las matemática, de la Física, de la biología y genética, en Química y en variadas tecnologías, ha llegado a alcanzar un nivel que, algunas veces no parecen de este mundo.

¡Qué grandeza!

¿Sabremos algún día lo que la Conciencia es?

Podríamos decir que es un “milagro” en sí mismo, todo ese proceso por el que tiene que pasar la materia hasta constituirse en un SER consciente del entorno que lo rodea, del mundo que lo acoge, del Universo al que pertenece, de las estrellas donde residen sus orígenes y, ¿llegaremos a saber algún día para qué tan largo recorrido?

“Todas las cosas son, pero no de la misma manera” Aquel sabio, con sus palabras, elevó “las cosas” a la categoría de ser. Y, si lo pensamos bien, el hombre llevaba toda la razón, ya que, la materia es, y, sólo le queda evolucionar y transformarse para adquirir la conciencia de la que nosotros podemos disfrutar para saber sobre muchas de las “cosas” que en el Universo son.

emilio silvera

 

  1. 1
    floren
    el 3 de enero del 2012 a las 19:41

    ¡Que de cosas interesantes dices aquí!!
    En temas de conciencia,  como de la mente o del Universo, Se nos hace muy dificil el entendimiento, porque nosotros mismos, formamos parte de lo que intentamos comprender.
    Los límites, normalmente, los ponemos nosotros: Viendo ayer una peilicula con mis hijos, sobre una niña con un instinto natural muy desarrollado, que conoce a un zorro, y consigue a base de insistencia, que el zorro permita que le siga, y llega incluso a jugar con él, estando en el bosque dice, poniendo 4 troncos en el suelo: mira zorrito, esta es mi casa, pasa para que juguemos, y el zorro pasa por encima del tronco en vez de por el hueco que formaba la puerta, y le dice, bueno creo que has entrado por la pared. Vanessa me comentó: te das cuenta, que obsesión tiene el ser humano de poner limites. la niña limitaba en pleno bosque las paredes de su casa, siguiendo un instinto aprendido por sus padres y la sociedad. Luego también se dió cuenta del error que cometía confundiendo amor con posesión, cuando encerró al zorro en su habitación.
    Es decir, que necesitamos de un desaprendizaje, para poder derribar las barreras con las que nos limitamos con lo conocido, para poder comprender otras cosas.

    Dices: “Podemos reconfigurar Nuestros Pensamientos y Emociones, para Ser Co-Creadores de Nuestra Propia Vida Usando el Inmenso Poder de la Mente”.
    El viernes, mientras conducía de camino a juntarme con mi familia, pensaba con una alegria inmensa en el momento de llegar y besar y abrazar a mi familia (somos muy besucones), y al mismo tiempo, pensé en el poder de Crear Realidades con la Mente. Como llevaba un jersey rojo, que no me gusta, pero lo hacía para contentar a mi madre, que dice que cuando no trabajo voy como un gitano, pues pensé que mi primo luis, podría llevar un jersey rojo, pero luego lo descarté por inviable, (no lo Veía), pensé en mi hermano Alberto, y luego en mi tío Vicente, y pensé, en todo caso mi tío. Pero como era algo intranscendental, me volvío mi primo Luis a la mente, y visualicé como tosía en el intervalo de un beso y otro, y se liberaba de alguna dolencia o malestar.
    Al llegar, y besar a todos, no pasó nada, y por tanto olvidé el tema.
    El Domingo por la tarde, llegó la hora de la despedida, y en el momento de besar a mi primo Luis, paró, tosió girando la cabeza hacía la derecha, exactamente identico a la imagen que había creado en mi mente dos dias antes, me dió el segundo beso y nos abrazamos.
    Yo no me había vuelto a acordar de eso, y no pude decir nada, sólo, en ese instante de ver a mi primo toser, me vino a la mente la imagen que había creado y la comparaba con la que acababa de ver, y no existía diferencia alguna.
    Ya en mi casa, pense´en lo ocurrido, y comentandolo a Vanessa, me acordé, de que la noche de nochevieja, me llamó la atención el jersey de mi tio Vicente, nunca me fijo en la ropa de nadie, en la sombra era identico al mío, y pensé, pues será por eso, aunque luego a la luz de la lumbre de la chimenea, el suyo era granate en vez de rojo. Pero no fuí consciente de este detalle hasta comentarlo en casa, por que en el momento que lo veía, notaba que me llamaba la atención, pero me acordaba que lo había pensado antes.
    El caso, es que dentro de 2 o 3 dias, llamaré a mi primo, y le preguntaré si le ha desaparecido alguna dolencia, malestar o preocupación, y sea o nó, lo que si os aseguró, es que lo de toser, no fué una casualidad, si nó una realidad creada.

    Responder
  2. 2
    emilio silvera
    el 4 de enero del 2012 a las 6:30

    Amigo Floren, ya veo que vuelves de las vacaciones con fuerzas renovadas y que, tu mente no para de viajar.
    Bien recibido seas a esta tu casa y que el año os sea positivo (a toda la familia que tanto aprecias).
    Aquí, seguiremos hablando de esto y de aquello para despertad vuestra curiosidad y tratar de haceros pensar.
    Un abrazo.

    Responder
  3. 3
    Vanessa
    el 4 de enero del 2012 a las 16:44

    Hola.
    Para empezar deseo para todoas un armonioso y feliz año 2012.
    Qué me gusta a mi este tema de la conciencia. Claro que según se observe puede describirse de múltiples maneras y, aún así, parecer continuar ser infinita, es decir, indescriptible en plenitud.
    Permíteme Emilio que comente de esta manera. Lo hago en base de una parte de tu aportación en el artículo. Y así reescribo tus palabras textualmente:
    Una Galaxia es simplemente una parte pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras. Una ínfima variación en la fuente de partida, puede incidir de tal manera en el resultado final que, ni seríamos capaces de reconocerlo. ¡La causalidad! Todo lo que ocurre tiene su origen en lo que ocurrió y, el futuro está cargado del presente.
    Ahora digo yo que, después de esto, el modelo empírico, científico, de repetición de sucesos para corroborar la hipótesis y así “ser” teoría queda desestimada, pues como explica lo dicho por Emilio en la parte subrayada.
    Pues para mi con conocimiento no científico y con mi respeto a las personas que creen en él, que quede claro, respeto, se queda corto, impreciso, limitado. Explico con ejemplo sencillo: “es como mirar con una lente de larga distancia y obviar lo que queda cerca, a los lados, arriba y abajo, por no hablar de multidimensiones, que ya habla la física cuántica, y he aqui, lo cuántico. Cuándo sentirá el científico lo cuántico!! Bién, pues ¿ y si el pensamiento fuera más rápido que la luz? Qué locura verdad ¿Y si el pensamiento, la intención, cambia la materia, incluso la estructura del ADN? ¿Es posible? He aqui la posibilidad de experimentar con el método científico.
    Cuánto quisiera conversar y conversar con ustedes sobre la mente y el Universo y dejar fluir la energía. Quién sabe.
    Emilio. Una pregunta que si la contesta o no, lo entiendo. ¿De dónde viene lo suyo de Co-Crear?
    Estoy intrigada.
    Un abrazo para todas las personas, os deseo lo mejor.
    Vanessa

    Responder
  4. 4
    Vanessa
    el 4 de enero del 2012 a las 16:50

    la parte subrayada es la siguiente:
    pensantes e inteligentes, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras. Una ínfima variación en la fuente de partida, puede incidir de tal manera en el resultado final que, ni seríamos capaces de reconocerlo. ¡La causalidad!

    Responder
    • 4.1
      emilio silvera
      el 5 de enero del 2012 a las 7:46

      Amiga Vanessa:
      Tus comentarios siempre llevan una agudeza de fina intuición, tienes la capacidad natural de “ver” lo opaco diáfano y olo oscuro con claridad plena, esa es la sensación que recibo siempre que leo tus pensamientos que dejas aquí en forma de escritura. Es agradable “oirte” expresar lo que piensas de manera tan atinada.
      No hace falta que sea científica para que tengas esa capacidad de discernir sobre cosas complejas. Algunos amigos que tenga en distintos campos de la Ciencia (sólo algunos), son unos sopencos para poder asimilar ciertas cuestiones que, para otros, son sencillas de entender, así resultan ser las cosas y, en las personas se dan estas paradojas que, en realidad, no lo son. La inteligencia natural nada tiene que ver con el que se haya estudiado esto o aquello, y, aunque el que estudió una disciplina, por lógica sabrça más que tú de ella, en el plano general, le puedes sobrepasar en entendimiento.
      Me gusta leerte.
      En cuanto a la pregunta que me haces, no tengo inconveniente alguno en contestarla, lo de Co-Crear me ha pasado desde hace tiempo ya cuando en muchas lecturas y sin desfigurar original me gustaba añadirle alguna que otra cosa que estimaba se habían dejado por detrás, o, incluso (aunque estuviera equivocado) le añadía o quitaba cosas al estimar que mejoraba el original. Me gustaría que vieras mis libros, no creo que tenga ninguno en el que todas las p´çaginas estén limpias, siempre aparecen mis reflexiones escritas al margen o debajo de las páginas sobre lo que el autor nos dice.
      Como nunca he ganado dinero con esta afición de divulgar la cultura, me permito ciertas licencias y, cuestiones que han sido tratadas anteriormente, son expuestas por mí con un punto de vista diferente o, dejando lo más esencial y añadiendo este o aquel matiz.
      De alguna manera, todos somos Co-Creadores en todos los ámbitos de nuestras vidas, siempre seguimos directrices que otros marcaron a las que, sin esfuerzo, añadimos nuestra impronta personal, nuestros propios pensamientos y nuestras perspectivas propias. El mismo Einstein, si analizas bien su obra, fue un gran Co-Creador que supo aunar pensamientos para unifocarlos en su maravillosa teoría. Claro que, quizás el ejemplo no sea el más acertada, dada la humilde aportación que mi co-creación pueda aportar.
      Un Beso amiga mía.

      Responder
  5. 5
    Marcelo
    el 2 de febrero del 2012 a las 22:31

    Es itamropnte ir, no sólo este domingo, sino todos los necesarios hasta que se vuelva a abrir la Basílica al culto general.Me gusta: 1

    Responder
    • 5.1
      emilio silvera
      el 3 de febrero del 2012 a las 6:16

      Saludos cordiales.

      Responder
  6. 6
    emilio silvera
    el 22 de abril del 2012 a las 11:31

    Y, a todo esto, no está demás recordar que, no todos tenemos el mismo sentido de lo que la conciencia es.
    Si todos tuviéramos Conciencia, el mundo sería mejor.
    Muchos han elegido tener una conciencia acomodada en exclusiva a sus intereses en detrimento de los intereses ajenos. Eso es el egopismo que asota al mundo y que impide que todo alcance ese nivel que sería el ideal para un mundo mejor.

    Responder
  7. 7
    emilio silvera
    el 13 de mayo del 2014 a las 4:53

    Aquí ocurre lo mismo y son desesperantes, ensucian la página y no dejan ver con claridad a los que entran a comentar. De todas las maneras, el Señor Shalafi, Administrador del lugar se encarga de eliminarlos y, le pasaré tu “grito” de socorro para para que te conteste y, si puede recomendarte alguna solución… Lo hará.
    Saludos.

    Responder

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