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	<title>Blog de Emilio Silvera V. &#187; Naturaleza</title>
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	<description>Dedicado al universo, la mente y la ciencia en general.</description>
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		<title>Biosfera, hidrosfera&#8230;¡La Tierra!</title>
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		<pubDate>Mon, 02 Apr 2012 05:20:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[La BIOSFERA en realidad no es una capa de la Tierra; es el conjunto de todos los ecosistemas existentes en la Tierra, es decir, de todos los seres vivos junto con el medio en el que viven. Por eso, la biosfera es parte de la corteza terrestre, pero también es parte de la hidrosfera y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="http://3.bp.blogspot.com/_6s2hSn8vv1E/S9eSzOFJiGI/AAAAAAAAABA/8eouIotRaQg/s1600/biosfera.jpg" target="_blank"><img class="marco aligncenter" src="http://3.bp.blogspot.com/_6s2hSn8vv1E/S9eSzOFJiGI/AAAAAAAAABA/8eouIotRaQg/s1600/biosfera.jpg" alt="" width="614" height="614" /></a></p>
<p style="text-align: justify;">La BIOSFERA en realidad no es una capa de la Tierra; es el conjunto de todos los ecosistemas existentes en la Tierra, es decir, de todos los seres vivos junto con el medio en el que viven. Por eso, la biosfera es parte de la corteza terrestre, pero también es parte de la hidrosfera y de la atmósfera.</p>
<p><span id="more-3205"></span></p>
<p style="text-align: justify;"><img class="alignleft" src="http://2.bp.blogspot.com/_CYOam8HOhKQ/Sfi82ZGi7sI/AAAAAAAAAe8/1O6TDeOhZ9Y/s320/Hidrosfera.jpg" alt="" width="267" height="271" /></p>
<p style="text-align: justify;">En este dibujo puedes observar lo que supone el agua respecto al conjunto de nuestro Planeta. Recuerda que el 97% del agua de la Tierra es salada y solo un 3% es agua dulce.</p>
<p style="text-align: justify;">La biosfera y la hidrosfera están estrechamente relacionadas: el agua es el elemento esencial de todas las formas de vida, y la distribución del agua en el planeta (es decir, los límites de la hidrosfera) condiciona directamente la distribución de los organismos (los límites de la biosfera). El término <em>biosfera</em>, de reciente creación, indica el conjunto de zonas de la Tierra donde hay vida, y se circunscribe a una estrecha región de unos 20 Km de altura comprendida entre las cimas montañosas más elevadas y los fondos oceánicos más profundos. Sólo pueden hallarse formas de vida en la biosfera, donde las condiciones de temperatura, presión y humedad son adecuadas para las más diversas formas orgánicas de la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.tecnun.es/asignaturas/Ecologia/Hipertexto/03AtmHidr/03-7Cic.jpg" alt="Figura 3-7 > Ciclo del agua&#8221; width=&#8221;475&#8243; height=&#8221;298&#8243; /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Ciclo del agua</em></p>
<p style="text-align: justify;">Obviamente, las fronteras de dicha “esfera” son elásticas y su extensión coincide con la de la hidrosfera; se superpone a las capas más bajas de la atmósfera y a las superficiales de la litosfera, donde se sumerge, como máximo, unos 2 Km. Sin embargo, si por biosfera se entiende la zona en la que hay vida así como la parte inorgánica indispensable para la vida, deberíamos incluir en este concepto toda la atmósfera, sin cuyo “escudo” contra las radiaciones más fuertes no existiría ningún tipo de vida; o la corteza terrestre entera y las zonas superiores del manto, sin las cuales no existiría la actividad volcánica, que resulta necesaria para enriquecer el suelo con nuevas sustancias minerales.</p>
<p style="text-align: justify;">Por tanto, la biosfera es un ecosistema tan grande como el planeta Tierra y en continua modificación por causas naturales y (desgraciadamente) artificiales.</p>
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://img262.imageshack.us/img262/9826/81707407ag0.jpg" alt="" width="640" height="514" /></p>
<p style="text-align: justify;">                                                         Es importante cuidar los ecosistemas de la Tierra, es mucho lo que nos jugamos en ello</p>
<p style="text-align: justify;">Las modificaciones naturales se producen a escalas temporales muy variables: en tiempos larguísimos determinados por la evolución astronómica y geológica, que influyen decididamente en las características climáticas de los distintos ambientes (por ejemplo, durante las glaciaciones), o en tiempos más breves, relacionados con cambios climáticos desencadenados por sucesos geológicos-atmosféricos imprevistos (por ejemplo, la erupción de un volcán, que expulsa a la atmósfera grandes cantidades de cenizas capaces de modificar el clima de extensas áreas durante periodos considerables).</p>
<p style="text-align: justify;">En cambio, las modificaciones artificiales debidas a la actividad humana tienen efectos rápidos: la deforestación producida en África por las campañas de conquista romanas contribuyó a acelerar la desertificación del Sahara, como tampoco hay duda de que la actividad industrial de los últimos siglos determina modificaciones dramáticas y repentinas en los equilibrios biológicos.</p>
<p style="text-align: justify;">La biosfera es el punto de encuentro entre las diversas “esferas” en las que se subdivide la Tierra: está surcada por un flujo continuo de energía procedente tanto del interior del planeta como del exterior, y se caracteriza por el intercambio continuo de materia, en un ciclo incesante que une todos los entornos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://sustentator.com/blog/images/dic_ciclo_carbono.jpg" alt="" width="450" height="354" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">La biosfera es el ecosistema global. Comprende todos los ecosistemas y organismos vivos en la atmósfera, en la tierra (biosfera terrestre), o en los océanos (biosfera marina), incluida materia orgánica muerta derivada (por ejemplo, basura, materia orgánica en suelos y desechos oceánicos).</p>
<p style="text-align: justify;">Pero no por esta razón hay vida por todas partes, pues la vida requiere condiciones particulares e imprescindibles. Existen determinados elementos físicos y químicos que “limitan” el desarrollo de la vida. La presencia y disponibilidad de agua es el primero y el más importante. El agua es el disolvente universal para la química de la vida; es el componente primario de todos los organismos y sin agua la vida es inconcebible (Tales de Mileto fue el primero en darse cuenta de ello). Pero no sólo es eso: al pasar del estado sólido al líquido y al gaseoso y viceversa, el agua mantiene el “efecto invernadero natural”, capaz de conservar la temperatura del planeta dentro de los niveles compatibles con la vida (es decir, poco por debajo de los 0º C y poco por encima de los 40º C).</p>
<p style="text-align: justify;">La presión, que no deberá superar mucho el kilogramo por centímetro cuadrado (como sucede alrededor de los 10 m de profundidad en el mar), así como una amplia disponibilidad de sales minerales y de luz solar (indispensable – como expliqué antes – para la vida de las plantas) son también factores que marcan las posibilidades de vida.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.elblogdeltarot.com/wp-content/uploads/cc23.jpg" alt="" width="448" height="336" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Muchos son los misterios que se esconden en las profundidades marinas</em></p>
<p style="text-align: justify;">Está claro que se nos ha dado un lugar privilegiado, que reúne todas y cada una de las condiciones excepcionales para la vida, y somos tan ignorantes que aún siendo un bien escaso (en nuestro enorme Sistema Solar, parece que el único), nos lo queremos cargar. Pero sin querer, me marcho por las ramas y me desvío del tema principal, <span style="text-decoration: underline;">la evolución por la energía</span>, y como está directamente implicada, hablemos un poco de nuestra casa.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>El planeta Tierra</strong></p>
<p style="text-align: center;"><strong> </strong><img class="aligncenter" src="http://forum.lawebdefisica.com/attachment.php?attachmentid=4028&amp;d=1311211632" alt="" width="550" height="375" /></p>
<p style="text-align: justify;">                                     Fuerzas invisibles actúan para preservarnos de energías nosivas provenientes del espacio interestelar.</p>
<p style="text-align: justify;">Las fuerzas que actúan sobre la Tierra, como planeta en el espacio, tiene profundas implicaciones energéticas. La gravitación ordena y orienta, y obstaculiza y facilita los flujos de energía cinética. La rotación genera la fuerza centrífuga y la de Coriolis: la primera achata el planeta por los polos ensanchándolo por el ecuador, y la segunda desvía los vientos y las corrientes de los océanos (a la derecha del hemisferio norte y a la izquierda en el hemisferio sur). La rotación es también la causa de los ritmos diarios de las plantas y animales, y de la desaceleración de la Tierra, que alarga el día un promedio de 1’5 ms cada siglo, lo que representa una pérdida de tres teravatios por fricción de mareas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.cca.org.mx/cca/cursos/AIDA/Astronomia/cursoAidaITESM/imagenes/rotacion.jpg" alt="" width="333" height="310" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">La tierra presenta varios movimientos en su viaje anual alrededor del Sol. Los más conocidos son el movimiento de Rotación y el movimiento de Traslación.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://2.bp.blogspot.com/-3BjcfDX_ikA/TebiDFt53YI/AAAAAAAAAEo/jcNofiDCU5k/s1600/solsticios%2By%2Bequinoccios.jpg" alt="" width="604" height="377" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">En el movimiento de Rotación, la Tierra da una vuelta sobre si misma en 24 horas alrededor de un eje imaginario. Es decir en lo que denominamos un día. El de traslación se computa por un año.</p>
<p style="text-align: justify;">Pero ni la gravitación ni la rotación (fricción) hacen de la Tierra un planeta único entre los cuerpos celestes de nuestro entorno. Su exclusividad procede de sus propiedades térmicas internas, que causan los ciclos geotectónicos que modifican la superficie, y de su atmósfera, océanos y plantas que transforman la radiación solar que reciben. Los orígenes de estos procesos no están claros.</p>
<p style="text-align: justify;">Podemos fijar la edad de la Tierra en algo más de los 4.000 millones de años por la desintegración de los isótopos radiactivos, pero poco podemos asegurar sobre la formación del planeta o sobre la energética de la Tierra primitiva. Sobre el tema circulan varias teorías, y es muy plausible que el origen del Sistema Solar planetario fuera una nube interestelar densa en la que el Sol se formó por una inestabilidad gravitatoria y que la posterior aglomeración del resto de esta materia dispersa, que giraba a distintas distancias, a su alrededor, diera lugar a los planetas. No está claro si al principio la Tierra estaba extremadamente caliente o relativamente fría. Me inclino por lo primero y estimo que el enfriamiento fue gradual con los cambios de atmósferas y la creación de los océanos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://alt1040.com/files/2009/10/tierra-oceano.jpg" alt="" width="380" height="285" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Los océanos de la Tierra vistos desde el espacio</em></p>
<p style="text-align: justify;">Las incertidumbres geológicas básicas se extienden hasta el presente. Diferentes respuestas a cuestiones como la cantidad de <sup>40</sup>K en el núcleo terrestre o sobre la convección del magma en el manto (hay una o dos celdas) dan lugar a diferentes explicaciones para el flujo de calor y la geotectónica de la Tierra. Lo que sí está claro es que el flujo interno de calor, menos de 100 mW/m<sup>2</sup>, tiene un efecto pequeño comparado con la reflexión, absorción y emisión de la radiación solar.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.astrosafor.net/Huygens/2006/60/articles-98725_diagrama.jpg" alt="" width="448" height="279" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">El balance de la radiación terrestre (R<sub>p</sub>) en la capa alta de la atmósfera es la suma de la radiancia extraterrestre (la constante sola Q<sub>0</sub>) reducida por el albedo planetario y el flujo saliente de larga longitud de onda (Q<sub>i</sub>): <em>R<sub>p</sub> = Q<sub>0</sub>(1-a<sub>p</sub>) + Q<sub>i</sub> = 0</em>. El flujo emitido es igual a la suma de la radiación atmosférica y la terrestre: <em>Q<sub>i</sub> = Q<sub>ea</sub> + Q<sub>es</sub></em>. Los balances de la radiación en la atmósfera (R<sub>a</sub>) y en la superficie de la Tierra (R<sub>s</sub>) son iguales, respectivamente, a la diferencia entre la correspondiente absorción y emisión: <em>R<sub>a</sub> = Q<sub>aa</sub> + Q<sub>ea</sub></em> y <em>R<sub>s</sub> = Q<sub>as</sub> + Q<sub>es</sub></em>, de manera que <em>R<sub>p</sub> = R<sub>a</sub> + R<sub>s</sub> = 0</em>. Hay que continuar explicando la radiación saliente con los flujos irradiados y emitidos por la superficie terrestre, el flujo de radiación medio absorbida, etc., etc., etc., con una ingente reseña de símbolos y tedioso esquemas que, a mi parecer, no son legibles para el lector normal y no versado en estos conocimientos. Así que, aunque sea mutilar el trabajo, desisto de continuar por ese camino y prosigo por senderos más amenos y sugestivos para el lector.</p>
<p style="text-align: justify;">La fuente más importante del calentamiento atmosférico proviene de la radiación terrestre de longitud de onda larga, porque el flujo de calor latente es una contribución secundaria y el flujo de calor sensible sólo es importante en las regiones áridas donde no hay suficiente agua para la evaporación. Los océanos y los continentes también reciben indirectamente, irradiadas por la atmósfera, la mayor parte de su calor en forma de emisiones de longitudes de onda larga (4 – 50 μm). En este flujo de radiación reenviado hacia la superficie terrestre por los gases invernadero, domina a la radiación del vapor de agua, que con una concentración variable, emite entre 150 y 300 W/m<sup>2</sup>, y al que también contribuye el CO<sup>2</sup> con unos 75 W/m<sup>2</sup>.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.monografias.com/trabajos65/radiacion-solar/radiacion-solar_image004.jpg" alt="" width="400" height="283" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">El intercambio de radiación de longitud de onda larga entre la superficie y la atmósfera sólo retrasa temporalmente las emisiones de calor terrestre, pero controla la temperatura de la biosfera. Su máximo es casi 400 W/m<sup>2</sup> en los trópicos nubosos, pero es importante en todas las estaciones y presenta significativas variaciones diarias. El simple paso de una nube puede aumentar el flujo en 25 W/m<sup>2</sup>. Las mayores emisiones antropogénicas de gases invernadero han aumentado este flujo en cerca de un 2’5 W/m<sup>2</sup> desde finales del siglo XIX.</p>
<p style="text-align: justify;">Como era de esperar, las observaciones de los satélites confirman que el balance de energía de la Tierra está en fase con la radiación solar incidente (Q<sub>0</sub>), pero la radiación media saliente (Q<sub>i</sub>) está desfasada con la irradiancia, alcanzando el máximo durante el verano en el hemisferio norte. La distribución asimétrica de los continentes y el mar explica este fenómeno. En el hemisferio norte, debido a la mayor proporción de masa terrestre, se experimentan mayores cambios estacionales que dominan el flujo global de la radiación saliente.</p>
<p style="text-align: justify;">Quizás el resultado más sorprendente que se deriva de las observaciones por satélite sea que, estacionalmente, se observan cierto déficit y superávit de radiación y el balance de la radiación en el planeta no es igual a cero, pero sin embargo, en cada hemisferio la radiación anual está en equilibrio con el espacio exterior. Además, la contribución atmosférica por transporte de energía hacia los polos es asimétrica respecto al ecuador con valores extremos de unos 3 PW cerca de los 45º N, y -3 PW cerca de 40º S.</p>
<p style="text-align: justify;">Podría continuar hablando sobre los vientos, los terremotos, las lluvias y otros fenómenos atmosféricos, sin embargo, no creo que, por ser estos fenómenos naturales muy conocidos de todos, pudieran tener gran interés. Pasemos pues a comentar sobre los océanos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://img24.imageshack.us/img24/4807/parquenationalloshaitis.jpg" alt="" width="333" height="221" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Las lluvias tan necesarias para todos y para todo</em></p>
<p style="text-align: justify;">Agua, mejor que Tierra, habría sido el nombre adecuado para el tercer planeta, puesto que los océanos cubren más del 70 por ciento de la superficie terrestre, con una profundidad media de 3’8 Km. Debido a las especiales propiedades térmicas del agua, éstas constituyen un extraordinario regulador del balance energético del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Este líquido tiene cinco ventajas termodinámicas importantes: un punto de ebullición inusualmente alto, debido a su capacidad para formar enlaces de hidrógeno intermoleculares; un calor específico de 2’5 a 3’3 veces más elevado que el del suelo; una capacidad calorífica (calor específico por unidad de volumen) aproximadamente seis veces mayor que la tierra seca; un altísimo calor de vaporización que le permite transportar una gran cantidad de calor latente; y su relativamente baja viscosidad, que le convierte en un eficiente transportador de calor en los océanos mediante miríadas de remolinos y caudalosas corrientes.</p>
<p style="text-align: justify;">No es sorprendente, pues, que los océanos, que tienen cerca del 94 por ciento de toda el agua, sean determinantes en el balance energético del planeta. Cuatro quintas partes de la radiación solar que llega a la Tierra entra en la atmósfera que cubre los océanos, los cuales con un albedo superior al 6% absorben la energía con una tasa cercana a 65 PW, casi el doble de la absorción atmosférica total y cuatro veces mayor que la continental. Inevitablemente, los océanos también absorben la mayor parte, casi dos tercios, del calor rerradioirradiado hacia abajo por la atmósfera elevando su ritmo de calentamiento a los 175 PW.</p>
<p style="text-align: justify;">Salvo en los océanos menos profundos, la interacción aire-mar no afecta directamente a las aguas profundas. Las oscuras y frías aguas de las profundidades marinas están aisladas de la atmósfera por la capa mixta, una capa de poca profundidad que va de pocos metros a pocos cientos de metros y que está afectada por los vientos y el oleaje.</p>
<p style="text-align: justify;">A pesar de que el alto calor específico del agua limita el rango de variación, las temperaturas de esta capa sufren importantes fluctuaciones diarias y estacionales. Sin embargo, variaciones relativamente pequeñas de la temperatura de la superficie de los océanos tienen importantes consecuencias climáticas: quizás el mejor ejemplo de esta teleconexión climática sea el fenómeno del <em>Niño</em>, que consiste en una extensión en forma de lengua de las aguas superficiales calientes hacia el este, cuyos efectos se extienden desde Canadá hasta África del sur.</p>
<p style="text-align: justify;">Debido a que la conductividad térmica del agua es muy baja, la transferencia de energía de la capa mixta hacia las profundidades se realiza fundamentalmente mediante corrientes convectivas. Estas corrientes compensan la extremadamente baja fuerza ascensional de las aguas profundas, más calientes, que son desplazadas por el movimiento hacia el ecuador de las corrientes frías provenientes de los polos. En contraste con el gradual ascenso general de las aguas oceánicas, la convección hacia abajo se produce en corrientes bien delimitadas que forman gigantescas cataratas oceánicas. Seguramente la mayor es la que fluye hacia el sur bajo el estrecho de Dinamarca, entre Islandia y Groenlandia, y se sumerge unos 3’5 Km transportando 5 millones de m<sup>3</sup>/s, un caudal veinte veces mayor que el del Amazonas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://estadosunidos.pordescubrir.com/wp-content/uploads/2010/03/havasu-falls.jpg" alt="" width="450" height="566" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>El agua de la vida</em></p>
<p style="text-align: justify;">Miríadas de corrientes oceánicas, que a menudo viajan cientos de kilómetros a diferentes profundidades, transportan considerables cantidades de energía y sal. Quizás el ejemplo más importante de estas combinaciones de transportes sea la corriente de agua caliente y salada que sale del Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar. Este flujo caliente pero denso desciende sobre la pendiente de la plataforma continental hasta alcanzar el equilibrio entre el peso y el empuje ascensional a unos mil metros de profundidad. Aquí se separa en dos celdas lenticulares que se mueven durante siete años hacia el este y hacia el sur, respectivamente, hasta que decaen o chocan contra alguna elevación marina.</p>
<p style="text-align: justify;">Un mapa global de los flujos de calor desde la superficie oceánica hasta las capas profundas muestra claramente máximos longitudinales a lo largo del ecuador y a lo largo de aproximadamente 45º S en los océanos Atlántico e Índico. Esta transferencia es también importante en algunas áreas costeras donde se producen intensos flujos convectivos ascendentes que intercambian calor entre las aguas superficiales y las profundas, como ocurre en la costa de California y al oeste de África. Un flujo en dirección contraria, que calienta la atmósfera, se produce en las dos mayores corrientes oceánicas calientes, la corriente del Golfo en el Atlántico y la de Kuroshio en el Pacífico oriental.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://www.cosalagrand.com/images/aguastermales.jpg" alt="" width="500" height="742" /></p>
<p style="text-align: center;"><em>Aguas termales y sulfurosas</em></p>
<p style="text-align: justify;">Todas la regiones donde se produce este ascenso de aguas calientes (a lo largo de las costas del continente americano, África, India y la zona ecuatorial del Pacífico occidental) se distinguen fácilmente por los elevados niveles de producción de fitoplancton, causados por un importante enriquecimiento de nutrientes, comparados con los que, de otra manera, corresponderían normalmente a las aguas superficiales oligotrópicas.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación transporta la mayor parte (casi 4/5) de la energía que fluye desde la capa mixta hasta la atmósfera, y el resto del flujo calorífico se produce por calor latente en forma de vapor de agua y lluvias.</p>
<p style="text-align: justify;">Aún no se ha realizado una valoración cuantitativa del transporte total para cada latitud, pero en el océano Atlántico hay transferencia de calor hacia el norte a lo largo de toda su extensión, alcanzando en el trópico un valor aproximado de 1 PW, flujo equivalente al que se produce en el Pacífico norte. En el Pacífico sur, el flujo de calor hacia el polo a través del trópico es de 0’2 PW. La parte occidental del Pacífico sur puede constituir la mayor reserva de calor del Atlántico sur, de igual modo que es probable que el océano Índico sur constituya una reserva del Pacífico.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora tocaría comentar algo sobre los ríos del planeta, sin embargo, lo obvio y me dirijo directamente a comentar sobre el calor de la Tierra.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque la Tierra se formara inicialmente a partir de materia fría (material cósmico) que se contrajo por acción de la gravedad, durante la formación posterior del núcleo líquido y en los periodos de intensa actividad volcánica se ha liberado una enorme cantidad de calor. Los frecuentes impactos de objetos pesados también han contribuido al calentamiento de la superficie. Hay mucha incertidumbre sobre la historia térmica de la Tierra de los últimos 3.000 millones de años, durante los cuales el planeta se ha ido enfriando y una gran parte de este flujo de calor ha alimentado los movimientos geotectónicos globales, creando nueva corteza en las dorsales oceánicas; un proceso que ha ido acompañado de terremotos recurrentes y erupciones volcánicas de lava, cenizas y agua caliente.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: center;"><img class="aligncenter" src="http://climaticocambio.com/wp-content/2011/06/Las-actividades-humanas-emiten-mucho-mas-CO2-que-todos-los-volcanes.jpg" alt="" width="660" height="345" /></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: justify;">Solamente hay dos posibles fuentes de calor terrestre, pero la importancia relativa de las respectivas contribuciones no está aún muy clara. El calor basal, liberado por un lento enfriamiento del núcleo terrestre debe representar una gran parte del flujo total, si bien cálculos basados en la desintegración radiactiva del U<sup>235</sup>, U<sup>238</sup>, Th<sup>232</sup> y K<sup>40</sup> sugieren que éste representa al menos la mitad y quizás hasta nueve décimos del flujo total de calor del planeta. Esta disparidad obedece a la incertidumbre en la concentración de K<sup>40</sup> en la corteza terrestre. Pero sea cual sea la proporción, el flujo total, basado en miles de medidas realizadas desde los años cincuenta, está próximo a los 40 TW.</p>
<p style="text-align: justify;">Aunque inicialmente se pensó que los flujos continentales y oceánicos eran aproximadamente iguales, en realidad difieren de forma sustancial. Las regiones del fondo oceánico más recientes contribuyen con más de 250 mW/m<sup>2</sup>, cantidad que supera hasta tres veces las zonas continentales más recientes. El flujo medio para todo el fondo marino es aproximadamente igual a 95 mW/m<sup>2</sup>, lo que representa un 70% más que el correspondiente a la corteza continental. El flujo  medio global es de 80 mW/m<sup>2</sup>, unos tres órdenes de magnitud inferior al valor medio del flujo de calor de la radiación solar global.</p>
<p style="text-align: justify;">Llegados a este punto, tengo que respirar. ¡Qué maravilla! ¡La Tierra!</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<title>Naturaleza, Simetría, Belleza.</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2012/03/02/naturaleza-simetria-belleza/</link>
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		<pubDate>Fri, 02 Mar 2012 05:40:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[Siempre han llamado nuestra atención esas figuras perfectas, armoniosas y simétricas que, aparecen en la Naturaleza, ante nuestros ojos, y, a pesar de que algunas tienen conformaciones complejas, se repiten con una perfección que causa en nosotros  un cierto asombro no exento de curisiodad. Tanto en el &#8220;universo&#8221; del microcosmos como en el del macrocosmos, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Siempre han llamado nuestra atención esas figuras perfectas, armoniosas y simétricas que, aparecen en la Naturaleza, ante nuestros ojos, y, a pesar de que algunas tienen conformaciones complejas, se repiten con una perfección que causa en nosotros  un cierto asombro no exento de curisiodad. Tanto en el &#8220;universo&#8221; del microcosmos como en el del macrocosmos, existen estructuras regulares y armoniosas en espiral, esféricas o con forma de hélice que nuestra innata curisidad nos ha llevado a investigar para llegar a saber que obedecen a precisas reglas matemáticas y biológicas en algunos casos.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><img src="http://1.bp.blogspot.com/-Tn16rS7vbOA/TfnAswNyQ-I/AAAAAAAAF0g/C8UZ83klF38/s1600/Dominique-Pestana59.jpg" alt="http://1.bp.blogspot.com/-Tn16rS7vbOA/TfnAswNyQ-I/AAAAAAAAF0g/C8UZ83klF38/s1600/Dominique-Pestana59.jpg" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Los cuernos de una cabra paquistaní, la imagen de un ciclón visto desde el espacio, una galaxia o una concha, la chica que arriba nos mira. Son formas que se nos viene a la vista, aspectos de la realidad que llaman poderosamente nuestra atención y nos lleva a preguntar: ¿Por qué se forman y repiten esas figuras una y otra vez, y, en cada caso, una es la &#8220;copia exacta&#8221; de todas las demás de su género? ¿Es posible que el hombre, al contemplar tales maravillas comenzara a hacer preguntas y diera lugar al nacimiento de la Ciencia? Las matemáticas comenzaron por el asombro que despertaban las formas geométricas  y de la misma manera, nacieron los primeros problemas de la física clásica centrada en las órbitas de los astros y las trayectorias de proyectiles.</p>
<p style="text-align: right;"><span id="more-4776"></span></p>
<p style="text-align: justify;">La geología estudia la forma de las piedras y volcanes y la biología se ocupa de las formas de los seres vivos y de como ésta ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Pero, ¿cómo explicar los mecanismos que crean el aspecto exterior de la realidad que podemos percibir? ¿Y por qué existen las mismas estructuras tanto en los organismos vivos como en el mundo inanimado?</p>
<p style="text-align: justify;">Observamos la Naturaleza y podemos contemplar formas armoniosas y elegantes, entendiendo que son cuerpos bellos y simétricos en todas sus versiones. Por ejemplo, amí siempre me llamó la atención la simetría por traslación que se puede encontrar en la disposición de las hojas.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos fijamos y analizamos como se van desarrollando hacia la estremidad de su rama, aparecen con la misma forma inicial. Un asimetría que está presente en los arganismos que cuentan con una estructura en la que se repiten segmentos iguales, con los mismos aparatos y los mismos órganos, como el trilobites, fósil del Paleozóico (lombriz y sanguijuela), y algunas plantas.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: right;"><img class="aligncenter" src="http://historiadoreshistericos.files.wordpress.com/2010/05/trilobites-2.jpg" alt="" width="500" height="519" /></p>
<p style="text-align: right;">
<p style="text-align: justify;">En cambio la simetría por rotación se encuentra en los pétalos de una flor o en los tentáculos de una medusa: aunque sus cuerpos roten, permanecen iguales. No debemos olvidar la simetría bilateral que hace que los lados derecho e izquierdo sean iguales y se presenta en casi todos los animales, incluido nosotros. Pero es uniendo estos aspectos cuando se obtienen figuras realmente armoniosas. Si se trata de desplazamiento y rotación en un  mismo plano hablamos de una espiral, mientras que en el espacio sería una hélice, aunque ambas se encuentran por todas partes en la naturaleza.</p>
<p style="text-align: justify;">Las simetrías se generan mediante las fuerazas que actúan sobre los cuerpos, descritas por leyes rigurosas e inequívocas, como una fórmula matemática y dependen de la existencia de fuerzas distintas que actúan en diversas  direcciones. Si éstas permanecen en equilibrio, no hay preferencia alguna hacia arriba o abajo, a la derecha o a la izquierda, y los cuerpos tenderán a ser perfectamente esféricos, como suele ocurrir en el caso de virus y bacterias. Además, cuando el aspecto no es el de una esfera perfecta, la Naturaleza hará todo lo posible para hacercarse a esta forma.</p>
<p style="text-align: justify;">En todo esto, y, para que así ocurra, tiene que estar presente la Gravedad. Veamos:</p>
<p style="text-align: justify;">Parémonos un momento en la gravitación y generalicemos el concepto de simetría, ampliándolo a las fórmulas matemáticas. Veamos  la fórmula de <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, pero expresándola con palabras, de esta manera: la fuerza de atracción entre dos cuerpos es proporcional al producto de dos términos: el primero es la masa de un cuerpo dividido por su distancia al otro. El segundo término es la masa del otro cuerpo dividido por su distancia al primero.</p>
<p style="text-align: justify;">Con símbolos matemáticos escribiríamos:</p>
<p style="text-align: center;"><strong>F<img src="http://www.iac.es/cosmoeduca/gravedad/varios/signo.gif" alt="" width="15" height="13" align="absbottom" />(M/d) × (m/d)</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Es la misma fórmula de siempre, pero la hemos puesto así para visualizar que la gravitación se puede expresar con una fórmula bastante simétrica: los dos términos de la derecha de la ecuación son &#8220;casi&#8221; simétricos ¿no es verdad?</p>
<p style="text-align: justify;">Este concepto más general de simetría es muy profundo, porque nos lleva a pensar que la Naturaleza y las leyes físicas que la describen también obedecen a las leyes de la simetría, igual que la materia, en sus manifestaciones externas, las obedece en muchos casos.&#8221;</p>
<p style="text-align: justify;">¿Sería posible que la simetría <em>material</em> tuviera un paralelismo en la abstracción <em>intelectual</em> que son las leyes físicas? Desde luego hace falta un esfuerzo mental considerable para pasar de lo material a lo intelectual, pero cuando se profundiza en ellla, la conexión aparece.</p>
<p style="text-align: justify;">En la naturaleza existen muchas cosas que nos pueden llevar a pensar en lo complejo que puede llegar a resultar entender cosas que, a primera vista, parecían sencillas. Me explico:</p>
<p style="text-align: justify;">Fijémonos, por ejemplo, en una Flor de Girasol y en las matemáticas que sus semillas conllevan. Forman una serie de números en la que cada cifra es la suma de las dos precedentes (por ejemplo 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, 144, 233&#8230;) se denomina, en términos matemáticos, sucesión de Fibonacci, una ley que se cumple incluso en el mundo vegetal, como hemos podido comprobar en las semillas del girasol, dispuestas en espiral y que respetan ésta fórmula.</p>
<p style="text-align: justify;">En el mundo inorgánico las leyes de la cristalización del agua congelada, determinadas por las fuerzas que actúan entre las moléculas, hacen que los cristales adopten formas que son infinitas y varían con respecto a un tema común: la estrella de seis puntas. Sin embargo, los planetas son esféricos porque han nacido en la nube primordial que rodeaba al Sol, atrayendo materia indeferentemente de todas partes.</p>
<p style="text-align: justify;">Por otro lado, cuando la fuerza de la Gravedad actúa en una dirección y permite distinguir lo alto de lo bajo, los cuerpos asumen formas que gozan de simetría por rotación, en torno a un eje vertical, como las flores, los árboles, las medusas. Si este organismo presente ojos y boca sobre la parte anterior del cuerpo para alcanzar la comida antes que sus competidores (que es lo que sucede con los animales superiores) tenderá a mantener una correrspondencia bilateral, lo que hace relativamente intercambiables derecha e izquierda.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: right;"><img class="alignleft" src="http://www.iac.es/cosmoeduca/gravedad/complementos/vitruvian_small.jpg" alt="imagen ampliada" width="150" height="168" /></p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Los seres humanos (su exterior) somos buenos ejemplos de esto. Tenemos una <em>casi</em> igualdad entre las dos partes de nuestro cuerpo que se obtendrían dividiéndolo por una línea que pasa por el centro de la nariz y por el centro del ombligo. La figura de arriba muestra el famoso estudio sobre la simetría del cuerpo humano de Leonardo da Vinci.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: right;"><img class="aligncenter" src="http://www.blogodisea.com/wp-content/uploads/2010/10/leopardo-manchas-pelaje-piel.jpg" alt="" width="484" height="634" /></p>
<p style="text-align: right;">
<p style="text-align: justify;">¿Cómo podemos llegar a la simetría presente en las manchas del leopardo? Pues, tiene su explicación científica, tanto en este animal como en otros felinos, ocurre ésta particularidad de ser poseedores de una piel exterior que los singulariza de otros por su perfecta simetría y belleza de las formas en su conjunto.</p>
<p style="text-align: justify;">Claro que, en la Naturaleza, nada ocurre porque sí, todo tiene su por qué, y, todo lo que en ella podemos contemplar posee una funcionalidad que está directamente relacionada con su mecánica, con el medio en el que habita, con lo que el Universo espera que haga en su medio y, para ello, dota a cada figura con aquellos &#8220;trajes&#8221; que mejor les permita realizar aquello para lo que están destinados.</p>
<p style="text-align: justify;">Vamos a generalizar un paso más el concepto de simetría, planteándonos ahora si es posible <em>que una ley física se cumpla en cualquier lugar</em>. ¿En cualquier lugar&#8230; de dónde?, ¿de nuestra ciudad?, ¿de nuestro planeta? No: del universo. Una ley que fuera válida en cualquier lugar del universo sería una ley <em>simétrica respecto al espacio</em>. Se cumpliría dondequiera que se hiciese un experimento para comprobarla.</p>
<p style="text-align: justify;">Fíjense que nuestra idea de simetría se va haciendo más compleja y más profunda. Ahora no nos detenemos en ver si la forma material de un objeto es simétrica, ni de si la escritura de una fórmula matemática es simétrica. Ahora nos preguntamos si una ley física es válida en todo el Universo.</p>
<p style="text-align: justify;">La otra simetría interesante para una ley física es la que se refiere al tiempo. Cierta ley física se cumple ahora; ¿antes también?, ¿se cumplirá pasado algún tiempo? Una ley que fuera cierta en <em>cualquier instante</em> de la historia del universo sería una ley <em>simétrica respecto al tiempo</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Lo que ahora nos preguntamos es: ¿son simétricas o no las leyes de la física?</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta donde alcanzan nuestras medidas, <em>las leyes físicas</em> (y, por tanto, la interacción gravitatoria) <em>sí son simétricas respecto al espacio y respecto al tiempo. </em>En cualquier lugar y momento temporal del universo, la Naturaleza se comporta igual que aquí y ahora en lo que se refiere a estas leyes.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta simetría es un arma muy poderosa para investigar hacia el pasado y hacia el futuro, ya que nos permite suponer (y, en la medida en que confiemos en la seguridad de la simetría,<em>conocer</em>) condiciones locales donde jamás podremos llegar por la distancia espacial y temporal que nos separa de muchas partes del universo. Así, por ejemplo, gracias a esta simetría, podemos calcular que el Sol lleva 5.000 millones de años produciendo energía y que le quedan, probablemente, otros 5.000 millones hasta que consuma toda su masa. Esto lo podemos aventurar suponiendo que en ese enorme tramo de 5.000 + 5.000 = 10.000 millones de años las leyes físicas que determinan los procesos mediante los cuales el Sol consume su propia masa como combustible (las reacciones nucleares que le permiten producir energía), fueron, son y serán las mismas aquí en el Brazo de orión donde nos encontramos como en los arrabales de la Galaxia Andrómeda donde luce una estrella como nuestro Sol que, también envía luz y calor a sus planetas circundantes, y, por muy lejos que podamos mirar, siempre veremos lo mismo.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: right;"><img class="aligncenter" src="http://www.biocab.org/Galaxies_Nest.jpg" alt="" width="608" height="439" /></p>
<p style="text-align: justify;">                                              Por tanto, en cierto modo, la simetría se vuelve tan importante o más que la propia ley física.</p>
<p style="text-align: justify;">La regularidad de las formas de la Naturaleza se refleja incluso en la cultura humana, que desde siempre intenta inspirarse en el mundo natural para conformar su propio mundo. Existen hélices en las escaleras de palacios, castillos y minaretes y en las decoraciones de esculturas y columnas. Las espirales abundan en los vasos, en los bajorrelieves, en los cuadros,  en las esculturas en los collares egipcios, griegos, celtas, precoolombinos e hindúes e, incluso, en los tatuajes con los que los maoríes neozelandeses se decoran el rostro.</p>
<p style="text-align: right;"><img class="aligncenter" src="http://www.viajesanuevazelanda.com/wp-content/uploads/maori_image.jpg" alt="" width="271" height="300" /></p>
<p style="text-align: justify;">La búsqueda de la perfección geométtrica y de las propiedades matemáticas pueden ser también una guía importante en el estudio científico del mundo. Paul Dirac, una de los padres de la moderna mecánica cuántica, solía decir que &#8220;si una teoría es bella desde el punto de vista matemático, muy probablemente es también verdadera&#8221;.</p>
<p style="text-align: right;">
<p style="text-align: right;"><img class="aligncenter" src="http://pastmist.files.wordpress.com/2009/02/kalash_main.jpg?w=460&amp;h=343" alt="" width="460" height="343" /></p>
<p style="text-align: justify;">A todo esto, no debemos olvidar que todo, sin excepción, en nuestro Universo, está sometido a la Entropía que nos trae el paso inexorable de eso que llamamos &#8220;Tiempo&#8221;, y que, convierte perfectas simetrias de joven belleza, en deteriorados objetos o entidades que, nos viene a recordar que nada es perpetuo, que todo pasa y se transforma.</p>
<p style="text-align: justify;">Un dolor que llevo dentro de mí es el no poder contemplar la verdadera belleza que, estándo presente en los seres vivos inteligentes, en la mayoría de los casos, se nos queda oculta a nuestra percepción, toda vez que, esa clase de belleza que no podemos ver pero sí percibir, sólo la podemos captar con el trato y la convivencia y, verdaderamente, tengo que admitir que, algunas bellezas que he tenido la suerte de poder &#8220;ver&#8221; con los ojos del espíritu, llegan a ser segadoras, deslumbrantes, su explendor es muy superior al de la estrella más brillante del cielo, y,  seguramente (estoy seguro) como a muchos de ustedes les pasa, tengo la suerte de tenerla junto a mí desde hace muchos años. y, si pienso en ello en profundidad y detenimiento, no tengo más tremedio que concluir que es ese brillo y esplendor el que me da la fuerza para seguir cada dia en la dura lucha que nos ha tocado participar.</p>
<p style="text-align: justify;">¡Sí que es importante la Belleza! Dirac tenía toda la razón.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
<p style="text-align: right;"><img src="file:///C:/DOCUME%7E1/ikoiko2/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot-83.png" alt="" /></p>
<p style="text-align: right;"><img src="file:///C:/DOCUME%7E1/ikoiko2/CONFIG%7E1/Temp/moz-screenshot-82.png" alt="" /></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Relación energética del Sol y la Tierra</title>
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		<pubDate>Fri, 17 Dec 2010 11:43:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[Mientras  en el núcleo del Sol quede suficiente hidrógeno para mantener las reacciones termonucleares, la estrella que nos alumbra inundará la Tierra con radiación solar, que suministra la energía necesaria para mantener la mayoría de los procesos físicos y químicos que se producen en nuestro planeta. Esta radiación calienta la atmósfera y el océano, genera [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">Mientras  en el núcleo del Sol quede suficiente hidrógeno para mantener las reacciones termonucleares, la estrella que nos alumbra inundará la  Tierra con radiación solar, que suministra la energía necesaria para mantener la mayoría de los procesos físicos y químicos que se producen en nuestro planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Esta radiación calienta la atmósfera y el océano, genera vientos y lluvias y sostiene el inexorable proceso de la denudación. De todas las conversiones generadas de las energías globales que se producen en la Tierra, las geotectónicas (la lenta modificación del fondo oceánico y de los continentes, acompañada de terremotos y las espectaculares liberaciones energéticas de los volcanes), son las únicas que no proceden de la radiación solar, sino de la gravedad y de la liberación gradual del calor terrestre.</p>
<p style="text-align: justify;">La luz solar también suministra la energía necesaria para la fotosíntesis, la más importante transformación bioquímica, creando nueva biomasa en bacterias, fitoplancton, plantas superiores y, sobre todo, en bosques y praderas. Esta síntesis es el fundamento de la cadena alimenticia necesaria para el metabolismo heterótrofo de animales y personas, a los cuales la nutrición les permite desarrollar actividades que van desde una simple carrera a trabajos más elaborados, como la ocupación laboral y el ocio.</p>
<p style="text-align: justify;">Así de importante es la luz. Las sociedades humanas, desde los pequeños grupos de cazadores o pastores hasta las sociedades más complejas que dependen de los enormes flujos de combustibles fósiles y electricidad, han estado ineludiblemente ligadas al continuo flujo de energía solar y a los almacenamientos energéticos procedentes de la misma.</p>
<p><span id="more-4513"></span></p>
<p style="text-align: justify;">El proceso de formación de carbón a partir de restos vegetales acumulados en zonas acuáticas y sumergidos, de tal manera que estaban aislados de la atmósfera, sufrieron una transformación por efecto de las bacterias anaeróbicas, que aumentan la concentración de carbono de los azúcares y desprenden gases, como metano y anhídrido carbónico. Así se forma una masa gelatinosa de turba. Posteriormente, ésta se hunde y sobre ella se van depositando nuevas capas. Las más inferiores pueden sufrir transformaciones metamórficas debido a la elevada presión y temperatura que soportan, convirtiéndose en grafito. Las condiciones biológicas, climáticas y estructurales más favorables para que tenga lugar esta serie de transformaciones se dieron durante el periodo carbonífero, que en Eurasia y Norteamérica se encontraban situadas en posición tropical y cubiertas de grandes bosques próximos al mar, que se inundaron debido a los movimientos verticales causados por la orogenia hercínica. Los yacimientos de carbón de mayor antigüedad proceden del devónico y los más modernos del cuaternario inferior.</p>
<p style="text-align: justify;">El proceso de formación del petróleo se origina a partir de acumulaciones de plancton marino que sufre transformaciones, semejantes a la carbonización, por bacterias anaeróbicas, y que dan lugar a una materia denominada <em>sapropel</em> y posteriormente a la mezcla de hidrocarburos típica del petróleo. Esta transformación de hidrocarburos suele tener lugar al mismo tiempo que el proceso de sedimentación de arenas y arcillas que se transformarán en areniscas y margas, y quedarán impregnadas por el petróleo, dando lugar a las rocas madre de éste. Cuando éstas sufren presiones orogénicas o simplemente quedan sometidas a una mayor presión al hundirse los sedimentos, el petróleo migra hasta encontrarse con rocas impermeables que impiden su avance y se acumula en el subsuelo, generando los verdaderos yacimientos petrolíferos.</p>
<p style="text-align: justify;">Los hidrocarburos gaseosos están acumulados en la parte superior de estos yacimientos de petróleo (aceites de roca: del latín <em>petram</em>, “piedra” y <em>oleum</em>, “aceite”), que es un aceite mineral hidrocarbonato, oleaginoso, inflamable, de olor acre, densidad inferior a la del agua y cuyo color varía desde el negro al incoloro. Consta principalmente de hidrocarburos líquidos, en los que se encuentran disueltos hidrocarburos sólidos (asfaltos y betunes) y gaseosos (metano, butano y acetileno); también contiene pequeñas porciones de nitrógeno, azufre, oxígeno, colesterina, porfirinas, vanadio, níquel, cobalto y molibdeno. De todo esto, mediante procesos industriales de refinado, se obtienen los productos de todos conocidos como la gasolina, nafta, queroseno, gasóleo, etc.</p>
<p style="text-align: justify;">Su combustión es una de las fuentes más importantes de contaminación por los elevados porcentajes de azufre y otras materias que contiene. Sin embargo, por obtener esta fuente de contaminación y “riqueza” se crean conflictos que desembocan en las guerras que azotan nuestro mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Ahora, después de esta breve explicación, sabemos un poco más sobre esta materia prima que ha servido, y continuará aún algún tiempo sirviendo de base a muchas generaciones pasadas y alguna menos futura: civilizaciones del combustible sólido, con su profesión de servicios energéticos, transporte generalizado y exceso de información (no siempre deseable, ya que si elimináramos el 80% de las programaciones televisivas, el mundo sería algo más culto y estaría menos embrutecido).</p>
<p style="text-align: justify;">Un observador extraterrestre no podría encontrar nada extraordinario que le permitiera distinguir el Sol entre las millones de estrellas similares que existen en la nuestra y otras galaxias, y que a su vez representan una fracción de cientos de miles de millones de cuerpos radiantes que las forman. Como se ha dicho otras veces, nuestro Sol pertenece a una clase común de estrella localizada aproximadamente en el centro de la secuencia principal<a href="#_ftn1">*</a> del esquema de clasificación conocido como de Herzsprung-Russell, denominada <em>enana G2</em>, que posee un característico color amarillo y una magnitud estelar poco importante (+4’83). Así que, después de 4.500 millones de años, el Sol está a la mitad de su vida y va camino de transformarse de enana en gigante roja. Cuando esto ocurra, su luminosidad será mil veces mayor que la actual, y su diámetro, enormemente expandido, alcanzará (probablemente) la Tierra. Durante algún tiempo el planeta girará dentro de una órbita en el interior de la ligera cubierta de la estrella, pero final e inevitablemente caerá describiendo una espiral hasta ser engullida por el núcleo de la gigante roja.</p>
<p style="text-align: justify;">Mucho antes de que el Sol se transforme en una gigante roja la vida en la Tierra desaparecerá. Según se contraiga el núcleo solar, las reacciones termonucleares calentarán su capa externa; el diámetro de la estrella se expandirá unas diez mil veces y la radiación de la subgigante roja evaporará los océanos y mares de la Tierra generando fortísimos vientos calientes en la convulsa atmósfera del planeta.</p>
<p style="text-align: justify;">Sin embargo, mientras haya hidrógeno en el núcleo de la estrella, los inexorables cambios de su luminosidad serán graduales y el Sol continuará suministrando la energía necesaria, tanto para la vida en la Tierra como para la mayoría de las transformaciones físicas que ocurren en ella.</p>
<p style="text-align: justify;">Las primeras explicaciones científicas de la radiación solar, cálculo basado en la gravitación de Hermann Helmholtz, conducen a una estimación de la vida de la estrella de unos treinta millones de años. La famosa ecuación de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> relacionando la materia y la energía abrió el camino hacia un modelo más preciso que, por sí sólo, tampoco nos ofrece una solución completamente satisfactoria. Por otra parte, no parece probable que la transformación total de materia solar, convirtiendo los núcleos atómicos y los <a href="#" onclick="referencia('electron',event); return false;">electrones</a> en radiación (según teorizaba Sir Arthur Eddington), pueda producirse ni siquiera a temperaturas superiores a los diez mil millones de grados Kelvin (K). La idea hoy aceptada de que la producción de la energía en el núcleo del Sol obedece a reacciones nucleares fue propuesta a finales de los años treinta por Hans Bethe, Charles Critchfield y Carl Friedrich von Weizsäcker.</p>
<p style="text-align: justify;">La fusión de hidrógeno en helio, en el ciclo <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>-<a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>, se inicia cuando la temperatura alcanza los trece millones de grados Kelvin. Justo por encima de los 16 millones Kelvin empieza a dominar el ciclo carbono-nitrógeno que genera C<sup>12</sup>. No podemos estar seguros, pero de acuerdo con los mejores modelos, el ciclo C-N genera solamente un 1’5% de la energía total del Sol.</p>
<p style="text-align: justify;">Las reacciones en el núcleo solar consumen entre 4’3 y 4’6 millones de toneladas de materia cada segundo, de manera que de 4.654.000 t de hidrógeno, 4.650.000 se transforman en helio, y las 4.000 toneladas que faltan son lanzadas al espacio en forma de radiación termonuclear (luz y calor) de la que una pequeña parte nos llega a la  Tierra para hacer posible la vida.</p>
<p style="text-align: justify;">De acuerdo a la relación masa-energía de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a>, liberan 3’89×10<sup>26</sup> J de energía nuclear. Este inmenso flujo de energía es rápidamente transformado en energía térmica, que es transportado, isotrópicamente, hacia el exterior, primero por irradiación aleatoria y luego más rápidamente por convección direccional.</p>
<p style="text-align: justify;">Suponiendo (como antes apuntaba) que la radiación es isótropa, la potencia de la luz visible que atraviesa cada metro cuadrado de la capa emisora de la fotosfera es aproximadamente de 64 MW. Como en el espacio no hay prácticamente atenuación de la radiación solar, cuando ésta alcanza la órbita de la Tierra tiene una densidad de potencia igual al cociente entre la luminosidad total del Sol (3’89×1026 W) y el área de una esfera de radio orbital (que, como promedio, es de unos 150 millones de kilómetros).</p>
<p style="text-align: justify;">Este flujo, tradicionalmente conocido como la constante solar, es la tasa máxima de energía que llega a la parte superior de la atmósfera terrestre. A principios de los años setenta, la  NASA utilizó para el diseño de las naves espaciales un valor de la constante solar igual a 1.353 W/m<sup>2</sup>. El flujo ha sido medido directamente en el espacio desde 1979, cuando el satélite <em>Nimbus 7</em> obtuvo un valor de 1.371 W/m<sup>2</sup>. En el más reciente satélite de la <em>Solar</em><em> Maximum</em><em> Mission</em> lanzado en 1980 se obtuvo una media ponderada de 1.368’3 W/m<sup>2</sup>.</p>
<p style="text-align: justify;">Las observaciones continuadas desde el espacio han revelado la existencia de una compleja regularidad de pequeñas fluctuaciones de corta duración que, debido a la interferencia de la atmósfera, no habían podido ser observadas anteriormente. Estas fluctuaciones de poca duración (del orden de días a semanas) y de hasta un 0’2 por ciento son debidas al paso de manchas oscuras y fáculas brillantes que arrastra el Sol en su rotación; el ciclo medido es de 11 años, en el que la radiación solar disminuye en un 0’1 por ciento entre el valor máxima y el mínimo.</p>
<p style="text-align: justify;">La longitud de onda de la energía electromagnética emitida por el Sol y que llega a la Tierra varía en más de diez órdenes de magnitud. Va desde la longitud de onda más corta, que corresponde a los <a href="#" onclick="referencia('gamma rayos',event); return false;">rayos gamma</a> y <a href="#" onclick="referencia('rayos x',event); return false;">rayos X</a> de menos de 10<sup>-10</sup> m, hasta la longitud de ondas de radio que superan el metro.</p>
<p style="text-align: justify;">El aspecto del espectro de la radiación solar es similar al de un cuerpo negro a 6.000º K. Ambos espectros son especialmente parecidos en el rango de la longitud de onda mayor que la del amarillo, pero para longitudes de onda menores, el espectro solar cae notablemente por debajo de la línea de los 6.000º K. De acuerdo con la ley de desplazamiento de Wien, la emisión máxima a esta temperatura es de 483 nm, cerca del final de la zona azul del espectro visible y próximo al verde.</p>
<p style="text-align: justify;">El flujo de energía se reparte desigualmente entre las tres grandes categorías espectrales: radiación ultravioleta (UV), cuya longitud de onda va desde las más cortas hasta los 400 nm y contribuye con menos del 9 por ciento de la radiación total; la luz visible, que va desde los 400 nm del violeta más lejano hasta los 700 nm del rojo más oscuro y representa un 39 por ciento; y la radiación infrarroja (IR), que representa cerca del 52 por ciento.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación que llega a la superficie de la Tierra es muy diferente de la radiación extraterrestre, tanto cualitativa como cuantitativamente. Las razones físicas de esta diferencia son varias: que la órbita de la Tierra es elíptica, la propia forma del planeta, la inclinación del eje de rotación, la composición de la atmósfera y la reflectividad (albedo) de las nubes y superficies terrestres. Consecuentemente, la radiación solar que llega a la superficie de la Tierra presenta una compleja pauta espacial y temporal. La media anual global es ligeramente inferior a 170 W/m<sup>2</sup> en los océanos y de unos 180 W/m<sup>2</sup> en los continentes. La diferencia más importante del valor esperado, según la latitud de la zona, se encuentra en la disminución que se presenta en los trópicos y durante los monzones subtropicales, debido a la alta nubosidad. Grandes regiones de Brasil, Nigeria y el sur de China reciben menos insolación que Nueva Inglaterra o las regiones de Europa occidental. Es aún más sorprendente que no haya diferencia entre el flujo máximo que se recibe al mediodía durante el verano en Yakarta, situada en el ecuador, y el que se recibe en ciudades subárticas como Edmonton en Canadá o Yakutsk en Liberia. Quizás el mejor ejemplo sea el de Oahu, donde la casi siempre nublada cordillera Koolau, que intercepta las nubes y las lluvias arrastran los alisios, tiene una media anual de radiación de 150 W/m<sup>2</sup>, mientras que en Pearl Harbor, a 15 Km de distancia en la dirección del viento, la media es de 250 W/m<sup>2</sup>.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación solar media de 170 W/m<sup>2</sup> representa anualmente una energía de 2’7×10<sup>24</sup> J, que equivale a 87 PW. Esta cantidad es casi 8.000 veces mayor que el consumo mundial de combustibles sólidos y electricidad durante los primeros años noventa. Sólo una pequeña fracción de este inmenso flujo es absorbida por los pigmentos de las plantas para realizar la fotosíntesis, y una parte algo mayor, pero también pequeña, se utiliza para calentar las plantas, los cuerpos de los animales y las personas, así como sus refugios.</p>
<p style="text-align: justify;">La radiación también sustenta la vida porque al calentar los océanos, las rocas y los suelos, impulsa funciones fundamentales en la biosfera, tales como el ciclo del agua, la formación de los vientos, el mantenimiento de la temperatura adecuada para que funcionen los procesos metabólicos y la descomposición orgánica. Además, es la causante de la erosión que transporta los nutrientes minerales para la producción primaria de materia orgánica.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2009/03/seccion_transversal_sol.jpg" target="_blank"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1766 marco" title="seccion_transversal_sol" src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2009/03/seccion_transversal_sol-300x200.jpg" alt="" width="300" height="200" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em>Sección transversal del Sol</em></p>
<p style="text-align: justify;">A la larga, para mantener el equilibrio térmico del planeta, la radiación solar absorbida debe emitirse al espacio, pero la longitud de onda está drásticamente desplazada hacia el infrarrojo. A diferencia de la radiación de longitud de onda corta emitida por el Sol, que está determinada por la temperatura de la fotosfera (5.800º K), la radiación terrestre corresponde muy aproximadamente a las emisiones electromagnéticas de un cuerpo negro a 300º K (27ª C). El máximo de emisión de esa esfera caliente está en la zona del IR a 966 μm. Como el 99% de la radiación solar llega en longitudes de onda menores de 4 μm y el espectro terrestre apenas alcanza los 3 μm, el solapamiento de frecuencias entre estos dos grandes flujos de energías es mínimo.</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2009/03/helio4energia.jpg" target="_blank"><img class="aligncenter size-medium wp-image-1767 marco" title="helio4energia" src="http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/wp-content/uploads/2009/03/helio4energia-200x300.jpg" alt="" width="200" height="300" /></a></p>
<p style="text-align: center;"><em>Reacción <a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a>-<a href="#" onclick="referencia('proton',event); return false;">protón</a> para formar helio 4 liberando energía</em></p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
<p style="text-align: justify;">
<hr style="text-align: justify;" size="1" />
<p style="text-align: justify;"><a href="#_ftnref1">*</a> Que está a la mitad de su vida, 4.500 millones de años</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
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		<title>Evolución por la Energía</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2010/12/17/evolucion-por-la-energia-4/</link>
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		<pubDate>Fri, 17 Dec 2010 07:21:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[El universo entero es energía. En sus formas diferentes la energía cambia continuamente y lo mismo hace que brillen las estrellas del cielo, que los planetas giren, que los estables átomos formen moléculas y materia, que las plantas crezcan o que las civilizaciones evolucionen. La ciencia del siglo XIX reconoció la universalidad de la energía [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;">El universo entero es energía. En sus formas diferentes la energía cambia continuamente y lo mismo hace que brillen las estrellas del cielo, que los planetas giren, que los estables átomos formen moléculas y materia, que las plantas crezcan o que las civilizaciones evolucionen.</p>
<p style="text-align: justify;">La ciencia del siglo XIX reconoció la universalidad de la energía y supo ver que la Humanidad sin energía que hiciera el trabajo más duro, no evolucionarían en el bienestar social y el saber.</p>
<p style="text-align: justify;">De todas maneras, aún hoy día, a comienzos del siglo XXI, no tenemos un conocimiento unificado de todos los ámbitos y disciplinas, que relacionados de una u otra manera con la energía, nos presente una visión global y completa de este problema. Los estudios energéticos modernos se presentan fragmentados, divididos en disciplinas, y los científicos que trabajan en cada una de ellas están muy ocupados para leer el resultado obtenido en los otros estudios.</p>
<p style="text-align: justify;">Los geólogos, por ejemplo, al tratar de entender las grandes fuerzas que transforman la superficie del planeta por el movimiento de las placas tectónicas, rara vez están al día de los descubrimientos en las otras ramas de la energética moderna, donde se estudia desde el esfuerzo de un corredor de élite hasta el vuelo de un colibrí.</p>
<p style="text-align: justify;">Los ingenieros se preocupan por las plantas generadoras de electricidad y piensan poco en las constantes fundamentales de la energía o en los cambios que determinaron la evolución de las sociedades antes de la llegada de la civilización de los combustibles fósiles.</p>
<p><span id="more-4512"></span></p>
<p style="text-align: justify;">Energía es todo, desde el Sol hasta un embarazo; desde el pan que comemos hasta un microchip. Sin embargo, es difícil que un técnico pueda pensar en ello cuando está centrado en resolver el problema del momento.</p>
<p style="text-align: justify;">La progresión lógica se realiza siguiendo una secuencia progresiva desde los flujos de energía planetarios a la vida de las plantas y los animales, siguiendo con la energía humana, la energía en el desarrollo de las sociedades preindustriales y modernas, y concluyendo con el transporte y los flujos de información, que son las dos características más importantes de la civilización de los combustibles fósiles.</p>
<p style="text-align: justify;">Los que han leído algunos de mis trabajos saben que aquí podrán encontrarse con datos y materias diversas, y aunque el tema central, como he reseñado por título, es la evolución por la energía, también podrán leer sobre la <a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a>, las fuerzas de la naturaleza, el átomo, o incluso, del Sol, los vientos, radiación solar o cualquier dato que, en realidad, pueda estar conectado con el concepto de energía.</p>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;"><strong>Operamos con unidades</strong></p>
<p style="text-align: justify;">El conocimiento, las peculiaridades y las complejidades de las diferentes formas de energías, así como su almacenamiento y transformación, requiere que cuantifiquemos esas cualidades y procesos. Para ello debemos introducir cierto número de conceptos científicos y medidas, así como sus unidades correspondientes.</p>
<p style="text-align: justify;">Al hablar sobre energía nos encontramos con el problema de que el uso en el habla común de muchos términos científicos está equivocado. Como dice Henk Tennekes, “<em>hemos creado una terrible confusión con los conceptos físicos simples en la vida ordinaria</em>”. Pocos de esos malentendidos son tan generales y molestos como los relacionados con los términos <em>energía</em>, <em>potencia</em> y <em>fuerza</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">Definimos fuerza como la intensidad con la que intentamos desplazar – empujar, tirar, levantar, golpear… – un objeto. Podemos ejercer una fuerza enorme sobre la roca que sobresale en una montaña incluso si ésta permanece inmóvil. Sin embargo, sólo realizamos <em>trabajo</em> cuando el objeto que empujamos se mueve en la dirección de la fuerza aplicada. De hecho, se define el trabajo realizado como el producto de la fuerza aplicada por la distancia recorrida. La energía, como se define en los libros de texto, es “la capacidad de hacer trabajo”, y así, ésta se medirá con las mismas unidades que el trabajo.</p>
<p style="text-align: justify;">Si medimos la fuerza en unidades denominadas <em>newton</em> (N), llamada así en honor de Isaac <a href="#" onclick="referencia('newton',event); return false;">Newton</a>, y la distancia en metros (m), el trabajo se mide en la malsonante unidad de newton-metro. Para simplificar, los científicos llaman al newton-metro <em>julio</em> (J), en honor de James Prescot Joule (1818 – 1889), quien publicó el primer cálculo preciso de la equivalencia entre trabajo y energía. El julio es la unidad estándar de trabajo y energía.</p>
<p style="text-align: justify;">La potencia es simplemente la tasa de trabajo, es decir, un flujo de energía por unidad de tiempo. A un julio por segundo lo llamamos <em>vatio</em> (W) en honor de James Watt (1736 – 1819), inventor de la máquina de vapor mejorada y el hombre que estableció la primera unidad de potencia, que no fue el vatio sino el <em>caballo de vapor</em> (CV), una unidad aproximadamente igual a 750 W.</p>
<p style="text-align: justify;">Seguimos con algunas tablas para documentarnos:</p>
<table style="text-align: justify; margin: auto auto;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="569" valign="top"><strong>Almacenamiento   de energía</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="408"><strong>Energía de</strong></td>
<td width="161"><strong>Magnitud</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Reservas mundiales de carbón</td>
<td width="161">200.000 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Reservas mundiales de masa vegetal</td>
<td width="161">10.000 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Calor latente de un tormenta</td>
<td width="161">5 PJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Carga de carbón de un camión de 100 t</td>
<td width="161">2 TJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Barril de petróleo crudo</td>
<td width="161">6 GJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Botella de vino de mesa blanco</td>
<td width="161">3 MJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Garbanzo pequeño</td>
<td width="161">5 KJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Mosca en la mesa de la cocina</td>
<td width="161">9 mJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Gota de agua de 2 mm en una hoja de árbol</td>
<td width="161">4 μJ</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<table style="text-align: justify; margin: auto auto;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="2" width="569" valign="top"><strong>Flujos de   energía</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="408"><strong>Energía de</strong></td>
<td width="161"><strong>Magnitud</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Radiación solar</td>
<td width="161">5.500.000 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Fotosíntesis mundial neta</td>
<td width="161">2.000 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Producción mundial de combustibles fósiles</td>
<td width="161">300 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Huracán típico en el Caribe</td>
<td width="161">38 EJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">La mayor explosión de bomba H en 1961</td>
<td width="161">240 PJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Calor latente de un tormenta</td>
<td width="161">5 PJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Bomba de Hiroshima en 1945</td>
<td width="161">84 TJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Metabolismo basal de un caballo grande</td>
<td width="161">100 MJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Ingesta diaria de un adulto</td>
<td width="161">10 MJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Pulsación de una tecla del ordenador</td>
<td width="161">20 mJ</td>
</tr>
<tr>
<td width="408">Salto de una pulga</td>
<td width="161">100 nJ</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">Para avanzar un poco más tenemos que pasar de empujar y tirar (lo que llamamos energía mecánica o energía cinética) a calentar (energía térmica). Definimos una unidad llamada <em>caloría</em> como la cantidad de calor necesario para elevar la temperatura de un gramo de agua desde 14’5 a 15’5 ºC. Usando esta unidad podemos comparar energías térmicas, pero una vez más, esta unidad no nos permite comparar todas las clases diferentes de energías.</p>
<p style="text-align: justify;">Si nos preguntamos ¿qué es la energía?, esta pregunta no es fácil de contestar. Incluso uno de los más grandes físicos modernos resulta de poca ayuda: “es importante darse cuenta de que en física, en realidad, no se sabe muy bien qué es la energía. No tenemos una idea de por qué la energía está formada por pequeños pulsos de una cantidad definida”, decía Richard Feynman en su libro <em>Lectures on Physics</em>.</p>
<p style="text-align: justify;">David Rose, para definir la energía, decía: “es un concepto abstracto inventado por los físicos en el siglo XIX para describir cuantitativamente una amplia variedad de fenómenos naturales”.</p>
<p style="text-align: justify;">El conocimiento moderno de la energía incluye un número de descubrimientos fundamentales: la masa y la energía son equivalente; los diferentes tipos de energía están relacionados por muchas transformaciones; durante esas transformaciones, la energía no se destruye (primer principio de la termodinámica) y esta conservación de la energía está inexorablemente acompañada por una pérdida de utilidad (segundo principio de la termodinámica).</p>
<p style="text-align: justify;">El primer descubrimiento, descrito en una carta de <a href="#" onclick="referencia('einstein',event); return false;">Einstein</a> a un amigo suyo como una “idea atrevida, divertida y atractiva”, se resume en su ecuación <em>m = E/c<sup>2</sup></em>, que en su versión más famosa se escribe como <em>E = mc<sup>2</sup></em>; la ecuación más conocida de la física.</p>
<p style="text-align: justify;">El segundo descubrimiento se demuestra continuamente en miles de trasformaciones energéticas que se producen en el universo. La energía gravitatoria mantiene las galaxias en movimiento, a la Tierra girando alrededor del Sol y confinada la atmósfera que hace nuestro planeta habitable. La transformación de la energía nuclear en el interior del Sol produce el continuo flujo de energía electromagnética, llamada radiación solar. Una pequeña parte de esa energía llega al planeta Tierra que, a su vez, libera energía geotérmica. El calor producido en ambos procesos pone en movimiento la atmósfera, los océanos y las gigantescas placas tectónicas terrestres.</p>
<p style="text-align: justify;">Una pequeña parte de la energía radiante del Sol se transforma, a través de la fotosíntesis, en reservas de energía química, que son utilizadas por muchas clases de bacterias y plantas. Los seres heterótrofos (organismos que van desde las bacterias, los protozoos y los hongos hasta los mamíferos), ingieren y reorganizan vegetales de las plantas en nuevos enlaces químicos y los utilizan para crear energía mecánica (cinética).</p>
<p style="text-align: justify;">La energía química almacenada durante millones de años en los combustibles fósiles se libera por combustión en calderas y máquinas como energía termal (térmica), la cual, a través de muchos procesos se convierte en energía mecánica, química o electromagnética.</p>
<table style="text-align: justify; margin: auto auto;" border="0" cellspacing="0" cellpadding="0">
<tbody>
<tr>
<td colspan="3" width="569" valign="top"><strong>Potencia   de fenómenos de corta duración</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="288"><strong>Flujos de energía</strong></td>
<td width="120"><strong>Duración</strong></td>
<td width="161"><strong>Potencia</strong></td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Terremoto de magnitud 8 en la E. Richter</td>
<td width="120">30 s</td>
<td width="161">1’6 PW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Gran erupción volcánica</td>
<td width="120">10 h</td>
<td width="161">100 TW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Energía cinética de una tormenta</td>
<td width="120">20 min</td>
<td width="161">100 GW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Gran bombardeo de la 2ª Guerra Mundial</td>
<td width="120">1 h</td>
<td width="161">20 GW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Tornado medio en EE.UU.</td>
<td width="120">3 min</td>
<td width="161">1’7 GW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Los cuatro motores del Boeing 747</td>
<td width="120">10 h</td>
<td width="161">60 MW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">La mayor máquina de vapor de Watt</td>
<td width="120">10 h</td>
<td width="161">100 KW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Carrera de 100    m</td>
<td width="120">10 s</td>
<td width="161">1’3 KW</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Lavadora doméstica</td>
<td width="120">20 min</td>
<td width="161">500 W</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Audición de un CD</td>
<td width="120">60 min</td>
<td width="161">25 W</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">Una vela</td>
<td width="120">2 h</td>
<td width="161">5 W</td>
</tr>
<tr>
<td width="288">El vuelo de un colibrí</td>
<td width="120">3 min</td>
<td width="161">0’7 W</td>
</tr>
</tbody>
</table>
<p style="text-align: justify;">
<p style="text-align: justify;">El segundo principio de la termodinámica se refiere a la inevitable realidad de que a lo largo de la cadena de transformación de la energía se va perdiendo la capacidad de realizar un trabajo útil. Hay una magnitud asociada con esta pérdida de utilidad de la energía que se llama <em><a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a></em>; en cada transformación la energía se conserva, pero la <a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a> del sistema en su conjunto sólo puede aumentar. No hay nada que podamos hacer contra esta disminución de utilidad. Un barril de petróleo es un almacén de energía muy útil y de baja <a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a> que se puede transformar en calor, electricidad, movimiento y luz. Las moléculas calientes de aire emitidas por el tubo de escape de un motor o la luz que rodea una bombilla representan un estado de alta <a href="#" onclick="referencia('entropia',event); return false;">entropía</a> en el que se producen irrecuperables pérdidas de utilidad.</p>
<p style="text-align: justify;">En un sistema cerrado, este proceso unidireccional de disipación entrópica tiene la inevitable consecuencia de una pérdida de la complejidad y un aumento de la homogeneidad. Esto se puede ver si usted compara la multitud de moléculas orgánicas que componen el petróleo con la monotonía de unos pocos tipos de moléculas sencillas que forman los gases del tubo de escape.</p>
<p style="text-align: justify;">Por el contrario, todos los organismos vivos (desde las bacterias hasta las civilizaciones humanas) son sistemas abiertos, que están importando y exportando energía constantemente; son capaces de mantenerse en estado de desequilibrio químico y termodinámico, creciendo y evolucionando hasta una mayor heterogeneidad y complejidad. Desafían temporalmente la tendencia entrópica.</p>
<p style="text-align: justify;">No conviene utilizar unidades inadecuadas para medir esta gran variedad de procesos, porque casi siempre las cifras estarían seguidas o precedidas de muchos ceros. Tanto el julio como el vatio representan respectivamente cantidades muy pequeñas de energía y potencia. Aproximadamente 30 microgramos de carbón o 2 segundos de metabolismo de un ratón de campo equivalen a 1 julio. Un vatio es la potencia de una pequeña vela encendida o el vuelo rápido de un colibrí.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
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		<item>
		<title>¡Volcanes!</title>
		<link>http://www.emiliosilveravazquez.com/blog/2010/12/12/%c2%a1volcanes/</link>
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		<pubDate>Sun, 12 Dec 2010 09:42:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Emilio Silvera</dc:creator>
				<category><![CDATA[Naturaleza]]></category>

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		<description><![CDATA[Las erupciones volcánicas Últimamente, en las noticias, nos comunican sucesos de erupciones volcánicas en distintos lugares de la Tierra con la consiguiente evacuación de personas para evitar muertes innecesarias. El Caos y la destrucción que nos puede dar la variedad de colores, olores y sabores que, junto con la belleza destruida o construida cambia el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><strong>Las erupciones volcánicas</strong></p>
<p style="text-align: justify;">Últimamente, en las noticias, nos comunican sucesos de erupciones volcánicas en distintos lugares de la Tierra con la consiguiente evacuación de personas para evitar muertes innecesarias. El Caos y la destrucción que nos puede dar la variedad de colores, olores y sabores que, junto con la belleza destruida o construida cambia el paisaje del lugar donde puedan ocurrir acontecimientos como este. Así ha venido ocurriendo desde que el mundo es mundo.</p>
<p style="text-align: justify;">Los volcanes han existido desde los inicios de la Tierra hace 4.500 millones de años. Si bien las erupciones volcánicas pueden destruir la flora y la fauna en su entorno, la lava enriquece el suelo  con variados minerales. La mayor parte de los volcanes están situados a lo largo de los límites activos de las placas continentales. Los volcanes submarinos se hallan en regiones donde tienen lugar nueva formación de corteza terrestre, como en la dorsal oceánica. Estos volcanes pueden formar islas.</p>
<p style="text-align: justify;">Los volcanes terrestres se encuentran, por lo general, en zonas de subducción, que se hallan especialmente en el Océano Pacifico. Los volcanes situados en las regiones costeras están distribuidos como una “sarta de perlas” y constituyen el anillo de fuego del Pacífico., en el que se encuentran más del 80% de los volcanes actuales. Además, los “puntos calientes” donde la fusión interna de la corteza crea magma, producen volcanes que son independientes de las placas continentales y sus limites. Un ejemplo de de este grupo lo constituyen los volcanes de Hawai.</p>
<p style="text-align: justify;">Los volcanes se alimentan de las cámaras magmáticas, una especie de bolsas de rocas fundidas, a más de 1 km bajo la corteza terrestre. Si la presión en la cámara sobrepasa un determinado nivel (que es que parece que ha ocurrido en el de la imagen), el magma asciende por fisuras y grietas y forma una chimenea volcánica.</p>
<p><span id="more-4491"></span></p>
<p style="text-align: justify;">En el interior de esas montañas están activos materiales en forma de gases, líquidos y sólidos, todo a altas temperatura y presión. Cuando se producen las explosiones las zonas circundantes son bombardeadas con materiales y enterradas bajo una gruesa capa de ceniza en poco tiempo. Es la erupción denominada piroclástica (como la ocurrida en el año 79 a.C. que sepultó la ciudad de Pompeya bajo una capa de cenizas de 25 cm. de espesor) y los materiales pueden llegar a formar una nube piroplástica de 1.000 Cº de temperatura que puede desplazarse a 1.000 Km/h.</p>
<p style="text-align: justify;">Hay diferentes tipos de explosiones volcánicas y en cada una de ellas se producen diferentes acontecimientos pero, como sólo se trata de dejar una leve y sencilla reseña de lo que estamos viendo en la imagen, creo que con la explicación dada queda bien.</p>
<p style="text-align: justify;">Hasta hace muy poco no podía predecir este tipo de fenómenos naturales y, la gente que vivía en poblaciones situadas cercas de las laderas volcánicas estaban en peligro auque raramente, se producían erupciones espontáneas sin avisos previos como los terremotos, los volcanes y sus actividades son controladas por sismógrafos.</p>
<p style="text-align: justify;">Los cráteres volcánicos, como parece ser el caso, están frecuentemente llenos de agua de lluvia y freáticas, formando lagos. Suele ocurrir que, tras una erupción volcánica, sean destruidos miles de kilómetros cuadrados de terreno a su alrededor y cambien por completo la orografía de la zona. Parece imposible pensar que la Naturaleza pueda recuperarse tras un acontecimiento de este tipo, sin embargo, las primeras muestras de vida vegetal aparecen a unos escasos tres meses del acontecimiento en los campos cubiertos por las cenizas ricas en minerales. Poco tiempo después, vuelven los animales y la vida, se reanuda, como si allí, nada hubiese pasado.</p>
<p style="text-align: justify;">Así es la Naturaleza, y, como tantas veces se dijo aquí, algo se destruye para que algo surja a la vida.</p>
<p style="text-align: right;"><em>emilio silvera</em></p>
]]></content:encoded>
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