miércoles, 11 de diciembre del 2019 Fecha
Ir a la página principal Ir al blog

IMPRESIÓN NO PERMITIDA - TEXTO SUJETO A DERECHOS DE AUTOR




ESPÍRITU – CONCIENCIA – EL MÁS ALLÁ

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Filosofía    ~    Comentarios Comments (1)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

                       Resultado de imagen de El Espíritu

          En muchas personas el Estado Espiritual se revela lenta y gradualmente, y aunque uno pueda sentir un constante aumento de conocimiento y Conciencia espiritual, puede no haber experimentado un marcado y repentino cambio. Otros han tenido momentos, de lo que es conocido como “Iluminación”, en los cuales se creían elevados casi fuera de su estado normal y les parecía pasar a un plano de existencia o de conciencia más avanzados que antes, aunque no pudieran traer  a su conciencia un claro recuerdo de lo que habían experimentado mientras se encontraban en ese exaltado estado de la mente. Esas experiencias han ocurrido  a muchas personas, en diferentes formas y grados de todas las creencias doctrinarias y religiosas, y han sido generalmente asociadas con algún aspecto particular profesada por la persona que experimentaba la Iluminación. Pero distintas Filosofías, reconocen todas esas experiencias como diferentes formas de una sola y misma cosa –el amanecer de la Conciencia Espiritual, y pone a uno en contacto con la totalidad de la Vida. Otro sentimiento comúnmente experimentado, es el de la certeza de la inmortalidad – la certidumbre de haber siempre sido, y la de estar destinado a ser siempre. Entonces, llegado a esta comprensión, un sentimiento de amor le inunda –un amor que abarca a toda la Vida, desde lo más cercano hasta las más lejanas partes del Universo – desde aquello que uno considera como puro y santo, hasta aquello que el mundo conceptúa completamente indigno. Ese sentimiento de propia rectitud que induce a condenar a los demás, desaparece, y el amor como la luz del Sol, se derrama sobre todo lo que vive, sin tener en cuenta su grado de desenvolvimiento, o bondad.

Resultado de imagen de El Espíritu

La partida al “Más Allá”, es el momento que llamamos muerte, se deja tras sí los principios inferiores y sigue adelante a estados que consideramos naturales. Primero deja tras sí el cuerpo físico, que está compuesto de millones de pequeñas células – pequeñas vidas que poseen un rudimento de mente o inteligencia, que están bajo el control de la mente central del hombre, la suma de cuyas pequeñas vidas constituye el cuerpo humano. La fuerza que mantenía unidas las células, cuando se produce el desprendimiento del espíritu del cuerpo y se retira, quedan libres de seguir su propio camino y formar nuevas combinaciones.

Cuando el Espíritu deja el cuerpo en el momento de la muerte, lleva consigo  el periespíritu, que es la exacta contraparte del cuerpo físico, y también los principios más elevados. Los clarovidentes describen el periespíritu, elevándose del cuerpo físico como una nube de vapor ténue y luminosa, que se hace cada vez más ténue hasta llegar a ser invisible, para finalmente después de este proceso, desprenderse completamente, liberando al Espíritu, que pasa entonces a transitar su vida en el Plano espiritual.

Resultado de imagen de El Espíritu

El Espíritu, la Conciencia, el Alma… ¿A donde irán cuando nos vamos de este mundo?

Hermanos, ¿alguna vez os preocupasteis por vuestra conciencia?  ¿O es algo que no os preocupa, o que simplemente os parece una fruslería esta indagación?   Asimismo, tener pleno conocimiento de una conciencia limpia sería posesión exclusivamente de espíritus plenos de perfección espiritual y evidentemente la humanidad terrestre dista aún mucho de ese estado de excelencia planetaria. Por lo tanto se podría afirmar, sin lugar a dudas, que únicamente obrando en el Bien, el espíritu humano adquirirá la armonía tan deseada, de una conciencia que lo sintonizará naturalmente con las grandes expresiones de los espíritus de Luz.

Imagen relacionada

No lo olvidemos, que somos “Espíritu”, el que actúa en una curva evolutiva, que del infinito viene y hacia el infinito va; de allí que podamos percibir la “edad” espiritual de cada ser. Sabemos que el cuerpo físico es un “traje prestado” por poco tiempo, y que con la mal llamada muerte desaparece junto con sus grandes atributos, de la mente, el cerebro y las infinitas variedades de células. Y todo está comprendido en la Divina Ley de la permanente Evolución, con sus distintas etapas, que transcurren en “planos” aparentemente separados (los que se ven con nuestros ojos corpóreos, y los que existen en los planos que resultan invisibles a éstos). El espíritu opera en el plano que le es propio, el Espiritual, pero cumple etapas de perfeccionamiento con un cuerpo material. La Individualidad es la misma, pero la Divina Ley hace que no recordemos existencias anteriores, proveyéndonos de cuerpo, mente, y cerebro nuevos. Hay infinidad de casos en que se recuerdan “vidas” anteriores. Se entiende que no sería bueno recordar existencias pasadas, ya que significaría una “carga” insoportable. Apreciamos que la Ley Suprema, es la perfección en todos los órdenes del Universo.

Resultado de imagen de Las piedras del fondo del río

Todo, absolutamente todo, está provisto de vida en el Universo. El buen cristal “canta”. El acero se pone rojo con alta temperatura. La piedra igualmente se derrite. Las plantas perciben sensaciones y emiten sus variados perfumes. etc.

Largo, infinito, es nuestro camino a recorrer, pero obrando en pensamiento, palabra y obra con el Evangelio del Cristo, se podrá acceder a la eterna protección del Bien Universal. Actuemos siempre con amor y misericordia.

Compaginación de distintas ideas filosóficas y propias, por                                       Dante Pracilio

 

  1. 1
    emilio silvera
    el 30 de mayo del 2019 a las 10:00

    Nuestro amigo, Dante Prascilio, es un buen escritor de profundas ideas que, de vez en cuensdo, me envía algunas Joyas que, como la de hoy, me gusta poner para que todos ustedes la disfruten. El tema elegido del Espíritu y el Alma ligado al más allá, no es un tema fácil de tratar, toda vez que, reasciende a lo material, son Entes surgidos de ese todo que llamamos consciencia y que, sin que sepamos cómo ni por qué, está presente a partir de un cerebro pensante de una complejidad tan grande como la del Universo mismo.
    Como he dicho algunas veces, los filósofos, cuando quieren hablar del Ser, como con la filosofía no pueden alcanzar la amplitud requerido por el tema, acuden a la metafísica y, en ese campo explonen sus pensamientos sobre el tema que, no siempre, son un fiel reflejo de la realidad. Espíritu, Alma, Conciencia… Al no ser materiales se nos escapa al entendimiento.l
     
    Complejo tema que, como otros muchos, nos gustaría dominar.

    Responder

Deja un comentario



Comentario:

XHTML

Subscribe without commenting