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Fuerzas invisibles que inciden en nuestras vidas

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Naturaleza misteriosa    ~    Comentarios Comments (7)

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Las corrientes de convección son movimientos que describen los fluidos. Cuando éstos se calientan, se dilatan y ascienden. Al llegar esos materiales a la corteza terrestre se enfrían debido a que esta capa tiene una baja temperatura. Al enfriarse los materiales, se contraen y descienden hasta alcanzar el núcleo de la Tierra, donde el proceso volverá a comenzar.

Toda esta energía térmica actúa sobre los materiales provocando el movimiento de estos, generando elevadas presiones que llevan a transformaciones en la estructura de los materiales. En ocasiones, estas presiones se liberan bruscamente. Todos hemos podido contemplar las consecuencias devastadoras de tales acontecimientos.

 

 

 

 

“Quien ha visto las cosas presentes ha visto todo, todo lo ocurrido desde la eternidad y todo lo que ocurrirá en el tiempo sin fin; pues todas las cosas son de la misma clase y la misma forma”.

Marco Aurelio

 

Claro que él, quería significar que todo, desde el comienzo del mundo, ha sido igual, sigue unos patrones que se repiten una y otra vez a lo largo del transcurso de los tiempos: el día y la noche, el hombre y la mujer, el frío y el calor, el río muerto por la sequía o aquel que, cantarino y rumoroso ve correr sus aguas cristalinas hasta que desembocan en el océano. La Bondad y la maldad…Así ha sido siempre y, así continuará siendo por toda la eternidad.

 

d-brana

Sólo vamos a ser conscientes de dimensiones extra allí donde inciden directamente sobre las D-brana en la que “vivimos”. Más que una imagen de tipo “espacio cociente” que evoca la analogía de Kaluza-Klein original:

El gráfico representa un modelo de manguera de un espacio-tiempo de dimensiones más altas de tipo Kaluza-Klein, donde la longitud, o mejor, la dimensión a lo largo de la longitud de la manguera representa el 4-espacio-tiempo normal, y la dimensión alrededor de la manguera representa la dimensión extra “pequeñas” (quizá escala de Planck). Imaginemos un “ser” que habite en este mundo, que rebasa estas dimensiones extra “pequeñas”, y por ello no es realmente consciente de ellas.

Es ampliamente sabido que el planeta Tierra actúa como un gran imán cuyas líneas de campo geomagnético surgen de un polo (el polo sur magnético) y convergen en el otro polo (polo norte magnético). El eje longitudinal de este imán tiene una desviación de aproximadamente 11^o con respecto al eje de rotación. Por ello, los polos del campo magnético generado no coinciden exactamente con los polos geográficos.

Este campo geomagnético es producido por la combinación de varios campos generados por diversas fuentes, pero en un 90% es generado por la exterior del núcleo de la Tierra (llamado Campo Principal o “Main Field”).

Por otra , la interacción de la ionosfera con el viento solar y las corrientes que fluyen por la corteza terrestre componen la mayor del 10% restante. Sin embargo, durante las tormentas solares (eventos de actividad solar exacerbada) pueden introducirse importantes variaciones en el campo magnético terrestre.

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                Las grandes tormentas solares inciden sobre nosotros y nuestras obras

Las fuerzas magnéticas y eléctricas están entrelazadas. En 1873, James Clerk Maxwell consiguió formular las ecuaciones completas que rigen las fuerzas eléctricas y magnéticas, descubiertas experimentalmente por Michael Faraday. Se consiguió la teoría unificada del electromagnetismo que nos vino a decir que la electricidad y el magnetismo eran dos aspectos de una misma cosa.

La interacción es universal, de muy largo alcance (se extiende entre las estrellas), es bastante débil. Su intensidad depende del cociente entre el cuadrado de la carga del electrón y 2hc (dos veces la constante de Planck por la velocidad de la luz). Esta fracción es aproximadamente igual a 1/137’036…, o lo que llamamos α y se conoce como constante de estructura fina.

En general, el alcance de una interacción electromagnética es inversamente proporcional a la masa de la partícula mediadora, en este caso, el fotón, sin masa.

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Muchas veces he comentado sobre la interacción gravitatoria de la que Einstein descubrió su compleja estructura y la expuso al mundo en 1915 con el de teoría general de la relatividad, y la relacionó con la curvatura del espacio y el tiempo. Sin embargo, aún no sabemos cómo se podrían reconciliar las leyes de la gravedad y las leyes de la mecánica cuántica (excepto cuando la acción gravitatoria es suficientemente débil).

La teoría de Einstein nos habla de los planetas y las estrellas del cosmos. La teoría de Planck, Heisemberg, Schrödinger, Dirac, Feynman y tantos otros, nos habla del comportamiento del átomo, del núcleo, de las partículas elementales en relación a estas interacciones fundamentales. La primera se ocupa de los cuerpos muy grandes y de los efectos que causan en el espacio y en el tiempo; la segunda de los cuerpos muy pequeños y de su importancia en el universo atómico. Cuando hemos tratado de unir ambos mundos se produce una gran explosión de rechazo. Ambas teorías son (al menos de momento) irreconciliables.

  • La interacción gravitatoria actúa exclusivamente sobre la masa de una partícula.
  • La gravedad es de largo alcance y llega a los más lejanos confines del universo conocido.
  • Es tan débil que, probablemente, nunca podremos detectar esta fuerza de atracción gravitatoria dos partículas elementales. La única razón por la que podemos medirla es debido a que es colectiva: todas las partículas (de la Tierra) atraen a todas las partículas (de nuestro cuerpo) en la misma dirección.

 

 

Lo podríamos representar de cualquier manera, ya que, su cara nos es desconocida. El Gravitón es la única partícula mediadora de una fuerza (en este caso de la Gravedad), que no ha sido encontrada en ningún experimento. Sin embargo, todos los físicos creen que existe… ¡Dónde se esconde el puñetero!

La partícula mediadora es el hipotético gravitón. Aunque aún no se ha descubierto experimentalmente, sabemos lo que predice la mecánica cuántica: que tiene masa nula y espín 2.

La ley general para las interacciones es que, si la partícula mediadora tiene el espín par, la fuerza cargas iguales es atractiva y entre cargas opuestas repulsiva. Si el espín es impar (como en el electromagnetismo) se cumple a la inversa.

Pero antes de seguir profundizando en estas cuestiones hablemos de las propias partículas subatómicas, para lo cual la teoría de la relatividad especial, que es la teoría de la relatividad sin fuerza gravitatoria, es suficiente.

Si viajamos hacia lo muy pequeño tendremos que ir más allá de los átomos, que son objetos voluminosos y frágiles comparados con lo que nos ocupará a continuación: el núcleo atómico y lo que allí se encuentra. Los electrones, que vemos “a gran distancia” dando vueltas alrededor del núcleo, son muy pequeños y extremadamente robustos. El núcleo está constituido por dos especies de bloques: protones y neutrones. El protón (del griego πρώτος, primero) debe su al hecho de que el núcleo atómico más sencillo, que es el hidrógeno, está formado por un solo protón. Tiene una unidad de carga positiva. El neutrón recuerda al protón como si fuera su hermano gemelo: su masa es prácticamente la misma, su espín es el mismo, pero en el neutrón, como su propio da a entender, no hay carga eléctrica; es neutro.

La masa de estas partículas se expresa en una unidad llamada mega-electrón-voltio o MeV, para abreviar. Un MeV, que equivale a 106 electrón-voltios, es la cantidad de energía de movimiento que adquiere una partícula con una unidad de carga (tal como un electrón o un protón) cuando atraviesa una diferencia de potencial de 106 (1.000.000) voltios. Como esta energía se transforma en masa, el MeV es una unidad útil de masa para las partículas elementales.

La mayoría de los núcleos atómicos contienen más neutrones que protones. Los protones se encuentran tan juntos en el interior de un núcleo tan pequeño que se deberían repeles sí fuertemente, debido a que tienen cargas eléctricas del mismo signo. Sin embargo, hay una fuerza que los mantiene unidos estrechamente y que es mucho más potente e intensa que la fuerza electromagnética: la fuerza o interacción nuclear fuerte, unas 102 veces mayor que la electromagnética, y aparece sólo hadrones para mantener a los nucleones confinados dentro del núcleo. Actúa a una distancia tan corta como 10-15 metros, o lo que es lo mismo, 0’000000000000001 metros.

La interacción fuerte está mediada por el intercambio de mesones virtuales, 8 gluones que, como su mismo indica (glue en inglés es pegamento), mantiene a los protones y neutrones bien sujetos en el núcleo, y cuanto más se tratan de separar, más aumenta la fuerza que los retiene, que crece con la distancia, al contrario que ocurre con las otras fuerzas.

http://2.bp.blogspot.com/_XGCz7tfLmd0/TCu_FS8raaI/AAAAAAAAGTs/6GWffvsxzPc/s320/image012.jpg

La luz es una manifestación del fenómeno electromagnético y está cuantizada en “fotones”, que se comportan generalmente como los mensajeros de todas las interacciones electromagnéticas. Así mismo, como hemos dejado reseñado en el párrafo anterior, la interacción fuerte también tiene sus cuantos (los gluones). El físico japonés Hideki Yukawa (1907 – 1981) predijo la propiedad de las partículas cuánticas asociadas a la interacción fuerte, que más tarde se llamarían piones. Hay una diferencia muy importante los piones y los fotones: un pión es un trozo de materia con una cierta cantidad de “masa”. Si esta partícula está en reposo, su masa es siempre la misma, aproximadamente 140 MeV, y si se mueve muy rápidamente, su masa parece aumentar en función E = mc2. Por el contrario, se dice que la masa del fotón en reposo es nula. Con esto no decimos que el fotón tenga masa nula, sino que el fotón no puede estar en reposo. Como todas las partículas de masa nula, el fotón se mueve exclusivamente con la velocidad de la luz, 299.792’458 Km/s, una velocidad que el pión nunca puede alcanzar porque requeriría una cantidad infinita de energía cinética. Para el fotón, toda su masa se debe a su energía cinética.

    Una de las fuentes productoras de rayos cósmicos es el Sol

Los físicos experimentales buscaban partículas elementales en las trazas de los rayos cósmicos que pasaban por aparatos llamados cámaras de niebla. Así encontraron una partícula coincidente con la masa que debería tener la partícula de Yukawa, el pión, y la llamaron mesón (del griego medio), porque su masa estaba comprendida la del electrón y la del protón. Pero detectaron una discrepancia que consistía en que esta partícula no era afectada por la interacción fuerte, y por tanto, no podía ser un pión. Actualmente nos referimos a esta partícula con la abreviatura μ y el de muón, ya que en realidad era un leptón, hermano gemelo del electrón, pero con 200 veces su masa.

emilio silvera

 

 

  1. 1
    Fandila
    el 4 de enero del 2016 a las 18:22

    De dónde sacarían lo de la cuerda vibrante. A dónde queda en la cuerda lo del espacio curvo.
    A lo mejor fuera como componentes de unos campos oscilantes (Que de espontáneos nada). O quién sabe si provenientes de la supuesta espaquetización en un espacio muy denso.
    Cómo se inician las cuerdas. Se trata de ondas o de una forzada dimensión única como base para el resto de la teoría.
    Si el progreso material se manifiesta como giro y traslación, ninguna onda aparece como lineal oscilante sino “volumétrica”
    Difícil entender esa cuerda  espontanea y sin causa primera.
    ¿En la onda partícula, las partículas se mueven como ondas o las ondas como partículas?
    Al menos yo, no le veo la punta.

    Responder
    • 1.1
      emilio silvera
      el 5 de enero del 2016 a las 12:04

      Amigo Fandila:
       
      Todas esas dudas que expones, son las mismas que muchos físicos tienen en su mente en relación a esta teoría que, se ha venido desarrollando desde hace muchos años y, con una matemáticas endiabladas quieren llegar a dilucidar los secretos que guarda la materia y saber, de una vez por todas que se esconde más allá de los Quarks (si es que realmente se esconde alguna cosa). Ellos exponen sus ideas que han llegado bastante lejos ya pero, el gran fallo de dicha teoría es que no pueden demostrarla mediante el experimento.
       
      La teoría de Supercuerdas
      La característica esencial de este diagrama es que la materia, junto con las ecuaciones de Yang-Mills y de Einstein, está ahora incluida en el mismo campo de supergravedad de 11 dimensiones.
      La materia con todas las fuerzas fundamentales de la naturaleza. Los bosones intermediarios o partículas portadoras de las fuerzas como el fotón para el electromagnetismo, los gluones para la fuerza nuclear fuerte, las partículas W y Z para la nuclear débil y, en la partícula portadora de la gravedad, el gravitón, ponemos el signo de interrogación, ya que se sabe que esta ahí en algún sitio pero hasta la fecha no ha sido detectado.
      Antes de continuar con la teoría de supercuerdas, o con su versión más avanzada la teoría M, parece conveniente recordar que hasta el momento los ladrillos del universo eran los quarks, las partículas más pequeñas detectadas en los aceleradores del CERN y FERMILAB. Pero ¿están hechos de cosas más pequeñas?, eso no lo sabemos. El Modelo Estándar, menos avanzado que las otras teorías, nos dice que los quarks son las partículas más pequeñas y forman protones y neutrones constituyendo la formación interna del átomo, el núcleo. En la actualidad, nuestros aceleradores de partículas no tienen capacidad para ahondar más allá de los quarks y averiguar si a su vez, éstos están formados por partículas aún más pequeñas.
      Por otro lado, los físicos están casi seguros de que los leptones no están compuestos de partículas más pequeñas. Sin embargo, esta sospecha no se tiene en el caso de los quarks; no se sabe qué puede haber detrás de ellos. Tan sólo se ha llegado a desconfinarlos junto con los gluones y por un breve periodo de tiempo de los protones y neutrones que los mantenían aprisionados, formando – en esos breves instantes – una materia plasmosa. No es raro oir dentro de la comunidad científica a los físicos teóricos hablando de prequarks.
      Como antes hemos comentado de pasada, el Modelo Estándar agrupa las partículas en familias:

      Hadrones:

      Bariones: protón, neutrón , Lambda, omega, etc.

      Mesones: pión, kaón, psí, etc.

      Quarks:

      up, down, charmed, strange, top y botton

      Leptones:

      electrón, muón y tau (y sus neutrinos asociados), neutrino electrónico, muónico y tauónico

      Y describe las interacciones que estas partículas tienen con las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, sobre todo con las nucleares fuerte y débil y la electromagnética; la gravedad se queda aparte del Modelo Estándar, ya que su incidencia con las partículas elementales es inapreciable como consecuencia de las infinitesimales masas de éstas, y ya sabemos que la gravedad se deja sentir y se hace presente cuando aparecen las grandes masas como planetas, estrellas y galaxias.
      Como el Modelo Estándar es limitado, los físicos buscan desesperadamente nuevas teorías que puedan corregir y perfeccionar este modelo. Así aparecieron las teorías de supersimetría, supergravedad, supercuerdas, y ahora por último, la teoría M propuesta por Edward Witten en 1.995 y que nos quiere explicar, de manera más perfecta, el universo desde su origen, cómo y por qué está conformado ese universo, las fuerzas que lo rigen, las constantes de la naturaleza que establecen las reglas, y todo ello, a partir de pequeños objetos infinitesimales, las cuerdas, que sustituyen a las partículas del modelo estándar que creíamos elementales.
      Esta nueva teoría, permite además, unificar o incluir la gravedad con las otras fuerzas, como teoría cuántica de la gravedad, todo ello mediante una teoría estructurada y fundamentada con originalidad y compactificación de las cuatro fuerzas de la naturaleza y dejando un gran espacio matemático para eliminar anomalías o perturbaciones, y se propugna con coherencia que la cuerda es el elemento más básico de la estructura de la materia; lo que estaría bajo los quarks serían unas diminutos círculos semejantes a una membrana vibrante circular y de diferentes conformaciones.
      Ed Witten, en su trabajo, presentó amplias evidencias matemáticas de que las cinco teorías obtenidas de la primera revolución, junto con la más reciente conocida como la supergravedad (supercuerda después), en 11 dimensiones, eran de hecho parte de una teoría inherentemente cuántica y no perturbativa conocida como teoría M. Las seis teorías están conectadas entre sí por una serie de simetrías de dualidad T, S, y U. Además, de la teoría propuesta por Witten se encuentran implícitas muchas evidencias de que la teoría M no es sólo la suma de las partes, sino que se vislumbra un alentador horizonte que podría concluir como la teoría definitiva tan largamente buscada.
      Las supercuerdas, en realidad, sólo es otra manera utilizada por los científicos a la búsqueda de la verdad que la Humanidad necesita y reclama para continuar con su propia evolución que, sin esos conocimientos, quedaría estancada.
      Como se puede ver, las partículas implicadas en el Modelo Estándar están en un mundo microscópico de 10-17 cm que sí dominan nuestros aceleradores, mientras que la cuerda está en una distancia de 10-33 cm que les está prohibida; allí no podemos llegar, no tenemos energía suficiente para ello.
      Está muy claro para los físicos que, aunque teóricamente, en la TSC* se pueden unir todas las fuerzas, todavía tenemos que seguir sosteniendo que la gravedad resulta una fuerza solitaria para todos los efectos, ya que ha resistido todos los intentos para saber, con certeza, si finalmente se podrá unir a las otras fuerzas de la naturaleza. La gravedad está descrita por la teoría de la relatividad general de Einstein y tiene una naturaleza esencialmente geométrica. Se entiende como la curvatura del espaciotiempo alrededor de un objeto masivo. En los gráficos, generalmente, se representa como un objeto pesado sobre una superficie fina y tensa (una pelota o bola pesada de jugar a los bolos que dejamos encima de una sábana extendida tirando de las cuatro esquinas). El peso de la bola (materia) hundirá la sábana (espaciotiempo) con mayor intensidad en la distancia más cercana a donde se encuentre su masa.
      El espacio tiempo se distorsiona allí donde residen objetos pesados como los planetas, las estrellas, galaxias y cualesquiera otros cuerpos masivos. Todo esto está bien pero… ¿Dónde están las cuerdas vibrantes?
       

      Responder
  2. 2
    Fandila
    el 6 de enero del 2016 a las 20:10

    Lo que debería hacerse, como opción precisa es, insistir en la tecnología de lo que ya nos es seguro.
    Lo de romper la partícula “a cañonazos” no es factible a partir de ciertos límites. La energía tan grande que poseen los elementos micro no puede romperse de la forma que pretendemos. Se hará necesario el dominio de una dimensión mediante la tecnología de mínimos para provocar o no reacciones de aniquilación. Por ejemplo, por los propios elementos que la máquina sí pueda detectar, y así sucesivamentes hasta llegar a los elementos que queremos “ver” mediante ella. Por ejemplo, un campo eléctrico provoca un campo magnético. Podemos saber la composición de éste, sabida la composición de energía-masa del eléctrico, sin tener que romper elementos, eso ya lo hace el propio campo en la inducción.
    Lo peor es que el campo se considera como una abstración matemática, una perturbación en el E.T.no masivo y sin composición de elementos.
    Pueden ponerse otros ejemplos como éste respecto a la composición progresiva de los elementos según su progresión o deprogresión material, si sabemos y establecemos el número de ellos en la composición como una ley, desde el Big-Bang a la materia normal. Cuántos elementos principales componen un protón, según todas la cuentas nos salen 3, sin acordarnos de los llamados gluones, cuya masa se desprecia. Si consideramos 6, este número se nos aviene con G.
    Para 2, los elementos son de transición (Como virtuales).
    Qué ocurre a partír de aquí bajando en la escala. Seguramente que para sus componentes se trate de muchos subelementos iguales repetitivos. El electrón puede ser un ejemplo. Y que los elementos no normales (No de materia normal) vengan a ser como pequeñas acreciones en la superpresión.
    Se trataría de descubrir las leyes de composición general de los elementos según la dimensión, y obtener su masa a partir de la masa de la partícula normal correspondiente y de ésta a la que la sigue, sin necesidad de destruirla. La tecnología puede hacerlo si se ocupa en interacciones no invasivas como la detección de campos. Una energía mínima que aproveche lo que el medio cuántico le brinde. ¿Serán dectables los ínfimos campos para la tal máquina? Puede que de un solo elemento inframicro no, pero sí de un conjunto de ellos en acrecionados.
    La masa, la gran olvidada, el taquión en entredicho.
    Un abrazo.
     

    Responder
    • 2.1
      emilio silvera
      el 7 de enero del 2016 a las 6:53

      Amigo mío, puede que lleves razón y que estémos jugando con fuerzas que nos superan y, de las que cada vez queremos utilizar más y más para romper aquello que, posiblemente, la Naturaleza no quiera que se rompa. Lo de los Aceleradores de partículas ha tenido un buen rendimiento y hemos llegado a un límite aceptable pero, no sabemos si pueden ir más allá sin que hagan algún estropicio erreversible. Como bien dices, se deberían buscar otros caminos para averiguar si más allá de los Quarks existen objetos aún más pequeños que, relacionados con la materia, la hagan posible a base de ir anexionando unos objetos a otros como cuando construimos una casa hasta que está terminada, cimientos con hierro, ladrillos, madera, cristales, mármol, etc. Y, en todo esto, de las partículas, creo como tú que las masas deben tenerse en cuenta con sus cargas para saber sobre esos infinitresimales objetos que no cesamos de buscar sin saber qué nos podremos encontrar, no ya en la búsqueda, sino en el método.
      Saludos.

      Responder
  3. 3
    kike
    el 7 de enero del 2016 a las 23:14

    Sin entender nada de nada, creo que lo que comenta Fandila sobre la posibilidad de conocer nuevas partículas sin necesidad de colisiones, debe ser bastante complicado. 

     Esa supuesta gran cantidad de partículas aún desconocidas parece que son inalcanzables por otro método que no sea “romper la cáscara”, ya que no manifiestan su presencia de ninguna forma; de hecho ni sabemos si existen o nó.

     Y para que se muestren se necesita una tremenda energía; de hecho tanta que no está a nuestro alcance; y encima existe un peligro real de encontrar algo que no querríamos conocer…

     Con lo de las cargas podría pasar lo que con los números, entre el cero y el uno  existen una infinidad de particiones; podrían existir miles de partículas negativas, otras tantas positivas y otro montón de neutras, lo que en su conjunto daría como resultado por ejemplo un Quark neutro.; a ver quien es el guapo que es capaz de determinar las cargas…. 

     Y si medimos la masa, otro tanto de lo mismo; primero la masa de esas subpartículas sería muy complicado de medir, y además, ¡Si ni siquiera sabemos todavía que es eso de la masa!. 

      No deberíamos olvidar que únicamente conocemos un 5% de lo que compone el Universo; pese a nuestra ufanidad demostramos que somos unos completos ignorantes; pero al menos ya hemos dado el primer paso de un largo camino… 

     A mi particularmente me gustaría más que parte del capital que se emplea para el estudio de las subpartículas se empleara para comprender el funcionamiento de cosas, que no por ser mucho más grandes son siempre inteligibles; como por ejemplo ¡Las mujeres! 

     (Y que conste que es broma)(Broma: manera de decir lo que se piensa sin que se enfade el/la interesada)

     Saludos y abrazos.

    PD. ¿Que tal los Reyes Magos? 

    Responder
    • 3.1
      Emilio Silvera
      el 8 de enero del 2016 a las 2:34

      Amigo Kike:

      Como bien dices, nadamos en un océano de ignorancia y, después del Bosón de Higgs, todos quieren seguir hacia adelante en busca de esass otras partículas que llaman axiones, Graviescalar, Gravifotón, Neutrino estéril y todas esas que dicen se sitúan en la Supersimetría como el Neutralino que muchos ponen como la mejor candidata, en el modelo estándar, para partícula de la “materia oscura” en la teoría de la supersimetría. Claro que también hablan de los sleptones y los squarks como compaleros supersimetrñicos de los fermiones del modelo estandar, tales como el fotino, wino, zino, gravitino y el gluino como partículas supercompañeros de los bariones.

      A todo esto, no podemos dejar de lado los WIMP (la partícula masiva que actúa débilmente), también hipotéticas partículas propuestas para la “materia oscura” (como el neutralino o el axión).

      Metidos en faena podríamos hablar del pomerón o el skimión un solitón topológico para el campo del pión presente al modelar propiedades a baja energía del nucleón. El bosón de Goldstone esa excitación sin masa del campo en el que la simetría se rompe de manera expontánea. Los piones que son casi bosones de Goldstone por la rotura de la simetría del isospin de la quiralidad en la cromodinámica cuántica (no lo es porque tiene masa). El goldstino (fermión) que se produce por la rotura expontánea de la supersimetría, y, el instantón que mes una configuración de campo siendo un mínimo local de una acción euclidea y que se usa en cálculos perturbativos del efecto túnel.

      A todo esto, tenemos además, de acuerdo con la masa y rango de velocidad alcanzable las partículas hipotéticas que llamamos: Tardión.Luxón y Taquión, éste último va más rápido que la luz según postulan. Claro que ninguna de ellas, lo mismo que el gravitón, ha sido nunca encontrada.

      Si te metes en las ecuaciones de campo de la física condensada que son muy parecidas a las de la física de partículas, te encuentras con lo que llaman cuasipartículas: fonones, excitones, plasmones, polaritones, polarones y magnones… ¡Qué locura!

      Como podrá imaginar, lidiar con toda esta “tropa” no resulta nada fácil y menos, en muchos casos, encontrarlas. De la misma manera ocurre con esas “partículas” que suponen conforman la “materia oscura” y, somos tan ignorantes que, la única mnaera que tenemos de buscarlas es mediante el derroche inmenso de altas energías en los aceleradores de partículas que, cuanto más pequeña sea esa partícula, más energía necesitará para poder hallarla.

      No tengo el conocimiento necesario para saber si, por otros medios, aunque fuera de manera indirecta, se podrían encontrar estas dichosas partíouculas pero… ¡Estaría bien! No las tengo todas conmigo de lo que podría pasar si continuamos aumentando más y más las enegías de los aceleradores para buscar componentes cada vez más pequeños que podría desembocar en hallazgos inesperados que no siempre serían bien recibidos… ¿o sí?

      Lo cierto es que no pocas veces damos palos de ciego y, nos hemos dado de bruces con algunas cosas positivas que, aunque lo que bucábamos eran otras cosas, también nos vino bien para engrosar en las filas de los conocimientos que ya tenemos, y, con los aceleradores, nos puede pasar cualquier cosa.

      Un abrazo amigo.

       

       

       

       

      Responder
  4. 4
    Fandila
    el 8 de enero del 2016 a las 2:17

    Muy pesimista kike.
    No hay que romper ninguna cáscara para saber como serán las subpartículas, si sabemos el número de ellas, suponiendolas iguales (Más allá de la materia normal). Es cuestión de hacer ccuentas.
    En otro sentido, para los quarks del protón por ejemplo, ya lo creo que sabemos su carga y su masa, siendo del orden de 10^-27 kg.  Un cero más, un cero menos, significa bien poco, aunque lo normal es que se trate de errores mucho más pequeños. Los quarks, a lo que parece vienen a ser como los electrones pero de cargas distintas, y estos se componen de “fotones transformados” con masas y energías definidas. Solo hay que echar cuentas.
     
    Claro que cuanto más nos alejemos en la pequeñez el error será mayor, o no, dependiendo de si se da ese número prefijado  de subelementos, como submúltiplo de un cuanto másico. No olvidemos que la energía materia en el Universo se manifiesta a base de cuantos. Eso dependerá de lo que nos tenga reservado lo oscuro. En principio tampoco habríamos de ir muy jejos. Suficiente con comprobar si existen y si lo macro y lo cuántico son tan diferente como se dice.
     
    No creo que en lo macro, combinaciones químicas, elementos… quede mucho por descubrir. Como no sea en el espacio, respecto a la producción de las estrellas.
    Nos queda que conocer mucho sobre nosotros mísmos, los otros, la sociedad… y todas esas maravillas de la Naturaleza que no precisan de físicas ni de matemáticas.
     
    Un abrazo.
     

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