miércoles, 20 de enero del 2021 Fecha
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Sabemos menos de lo que creemos saber

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Universo asombroso    ~    Comentarios Comments (0)

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 El descubrimiento del primer eco del Big Bang queda “en suspenso”

El hallazgo del año en física queda en entredicho por los nuevos datos de la misión europea Planck. Sus estimaciones del polvo galáctico pueden dejar en nada la detección del primer eco del Big Bang

 

 

 

El telescopio BICEP2, en el Polo Sur. / BICEP2

El supuesto descubrimiento del primer eco del Big Bang está cada vez más en entredicho y debe quedar “en suspenso” hasta que haya nuevos datos. Así lo explican a Materia desde la misión europea Planck, que ha hecho la medición más precisa hasta la fecha del polvo galáctico en el universo. Esas mediciones eran fundamentales para saber si las supuestas primeras señales del Big Bang anunciadas en marzo por un equipo liderado por EEUU eran ciertas o se debían simplemente a un falso positivo generado por el polvo galáctico. Los datos de Planck, una sonda europea, se han publicado hoy y confirman que el equipo que anunció el descubrimiento “subestimó” la cantidad de polvo y que, en realidad, “toda su señal puede deberse al polvo”, según explica a MateriaEnrique Martínez González, miembro de la misión Planck.

“En su primer análisis, el equipo de BICEP 2 usó datos sobre el polvo con poco fundamento, eran datos pobres”, resalta. “Los datos de Planck muestran ahora que subestimaron el polvo y que la parte de la señal que se debe a este es muy significativa y podría de hecho explicarla toda”.Es decir, el descubrimiento podría quedar en nada. Es un resultado similar al que ya habían apuntado otros expertos e incluso los responsables de BICEP2 habían dicho que era una posibilidad, pero los datos de Planck eran muy esperados como posible veredicto final. Los nuevos datos de la misión europea se han publicado en arxiv.org y Astronomy and Astrophyscis.

La importancia de esa señal es inmensa. Sería la confirmación de la teoría de la inflación cósmica, una pieza clave para explicar cómo, hace 13.700 millones de años, surgió un universo como el que conocemos, instantes después del Big Bang y gracias a una expansión descomunal en la que su tamaño se multiplicó millones de veces. Es la teoría más aceptada por el momento, pero aún no había una evidencia directa de ella. El supuesto descubrimiento del telescopio BICEP 2, situado en el Polo Sur, hubiera sido la primera evidencia y, por tanto, hubiera granjeado premios Nobel para los padres de esa teoría.

“Era un bombazo científico porque ese descubrimiento era exactamente lo que se esperaba a partir de la teoría”, reconoce Martínez González. Pero por el momento el bombazo debe esperar, advierte, pues “el descubrimiento de esa señal genuina ha quedado en suspenso”.

La polémica por el primer exo del Big Bang no termina aquí. Los equipos de BICEP2 y Planck han comenzado una colaboración hace unos meses en la que se espera que los expertos de EEUU desvelen los detalles de cómo hacen sus mediciones a sus compañeros de Planck. “Nuestros colegas de BICEP 2 ya conocen los datos publicados hoy y siguen con dudas, creen que sí han podido captar una señal genuina”, explica el físico español. La única forma de dilucidar si hay parte de la señal que no se debe a polvo galáctico es compartiendo datos en esa colaboración entre ambas misiones, asegura.

La razón es que Planck y BICEP 2 son complementarias. La misión europea es capaz de medir el polvo galáctico en todo el cielo, mientras que BICEP 2 es mucho más sensible que Planck a la hora de medir los llamados modos B que pueden deberse a esas ondas gravitacionales primigenias del Big Bang. Aún no hay una fecha fijada para la publicación de esos datos pero los responsables de Planck querrían que estuviesen listos en noviembre. Será ese mes cuando la misión europea presente todos sus datos a nivel cosmológico, apunta Martínez González.

El gran problema es que el “descubrimiento” anunciado a bombo y platillo en marzo por BICEP 2 puede quedar sin validez tras esta revisión. Los físicos miden un descubrimiento en función de su confianza estadística. En marzo, BICEP 2 alcanzó un nivel conocido como cinco sigma, una confianza suficiente como para llamar a algo descubrimiento. Pero el nuevo análisis que se está llevando a cabo puede reducir significativamente ese nivel de confianza hasta el unto de que dejaría de considerarse un “descubrimiento”, concluye Martínez González.

Fuwente: El Pais.

El divagar de la mente

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Universo misterioso    ~    Comentarios Comments (0)

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MO, nunca podremos estar seguros de nada, el Principo de Incertidumbre rige para todos los ámbitos del Universo y nunca, podremos saber que pasará mañana. El devenir siempre será incierto. Fusiones de Galaxias, Destructoras supernovas que, paradógicamente traen los materiales para la vida, meteoros que llevan a los mundos destrucción y muerte. Extinciones… ¡El Universo tiene un ritmo que nada podrá parar! ¿Las consecuencias? Sólo importan en ámbitos locales de ínfimas consecuencias para lo general. Aunque una Civilización pueda desaparecer, aparecera´n otras nuevas y todo seguirásu curso.

 

 

En la tierra primitiva se dio una excelente combinación de grandes cantidades de carbono y agua, que fueron determinantes para el origen de la vida, junto a una atmósfera apropiada, la radiación del Sol que en interacción directa con el planeta, puso en marcha los mecanismos necesarios para el surgir de la vida, alguna inteligente, que hizo posible la presencia de los pensamientos.

 

  materia oscura, nuevas partículas.

 

 

 

 

Los procesos científicos que comentamos en este lugar lugar, los fenómenos del Universo que hemos debatido y, ,  los misterios y secretos que el inmenso Cosmos nos oculta han contribuido, aunque inadvertidamente, a comprometer e involucrar a nuestra especie en la vastedad del universo. La astronomía al destrozar las esferas cristalinas que, según se decía, aislaban la Tierra de los ámbitos etéreos que se hallan por encima de la Luna, nos puso en el universo. La Física cuántica  destruyó la metafórica hoja de cristal que supuestamente separaba al observador distante del mundo observado; descubrimos que estamos inevitablemente enredados en aquello que estudiamos.

La Astrofísica, al demostrar que la materia es la misma en todas partes y que en todas partes obedece a las mismas leyes, reveló una unidad cósmica que se extiende la fusión nuclear en las estrellas la química de la vida que allí se produce a lo largo de todo el Universo. La evolución darwiniana, al destacar que todas las especies de la vida terrestre están relacionadas y que todas surgieron de la materia ordinaria, puso de manifiesto que no hay ninguna muralla que nos separe de las otras criaturas de la Tierra, o del planeta que nos dio la vida: que estamos hechos del mismo material del que están hechos los mundos.

La convicción de que, en cierto sentido, formamos una unidad con el universo, por supuesto, ha sido afirmada antes muchas veces, en otras esferas de pensamiento. Hahvé creó a Adán del polvo; el griego Heráclito escribió que “todas las cosas son una sola”; Lao-tse, en China, describió al hombre y la naturaleza gobernados por un solo principio (“lo llamó el Tao”); y la creencia en la unidad de la Humanidad con el cosmos estaba difundida los pueblos anteriores a la escritura, como lo puso de relieve el jefe indio suquamish Seattle, quien declaró en su lecho de muerte que, “todas las cosas están conectadas, como la sangre que une a una misma familia. Todo es como una misma familia, os lo digo”.

hay algo sorprendente en el hecho de que la misma concepción general ha surgido de ciencias que se enorgullecen de su lúcida búsqueda de hechos objetivos, empíricos. los mapas de cromosomas y los registros fósiles que representan las interconexiones de todos los seres vivos de la Tierra, hasta la semejanza de las proporciones químicas cósmicas con las de las especies vivas terrestres, nos muestran que realmente formamos del universo en su conjunto.

La verificación científica de nuestra participación en las acciones del cosmos , luego, muchas implicaciones. Una de ellas es, si la vida inteligente ha evolucionado en este planeta, también puede haberlo hecho en otras partes. La Teoría de la evolución de Darwin, aunque no explica el antiguo enigma de por qué existe la vida, deja claro que la vida puede surgir de la materia ordinaria y evolucionar hasta una “inteligente”, al menos en un planeta como la Tierra que gira alredeedor de una estrella como el Sol (más de dioez mil millones en la Vía Láctea solamente) y, presumiblemente, más que unos pocos planetas semejantes a la Tierra, podemos especular que no somos la única especie que ha estudiado el universo y se ha preguntado sobre su papel en él.

Nuestra comprensión de la relación la Mente el el Universo puede depender de que podamos tomar con otra especie inteligente con la cual compararnos. Raramente la ciencia ha obtenido buenos resultados al estudiar fenómenos de los que sólo tenía un ejemplo: Las leyes de Newton y Einstein habrían sido mucho más difíciles -quizá imposibles- de fortmular si sólo hubiese habido un planeta para someterlas a prueba, y a menudo se dice que el problema de la cosmología es que sólo tenemos un universo para examinar. (El descubrimiento de la evolucoión cósmica reduce un poco dificultad al ofrecer a nuestra consideración el muy diferente del universo en los primeros momentos de la evolución cósmica.) La cuestión de la vida estraterrestre, pues, va más allá de problemas  el de si estamos solos en el universo, o si podemos esperar tener compañia cósmica o si debemos temer invasiones exteriores; también es un modo de examinarnos a nosotros mismos y nuestra relación con el resto de la Naturaleza.

      Como aún no la hemos podido encontrar, cualquier cosa que podamos imaginar, podría ser posible

Aunque mucho de esto es,  el interés reciente por la vida estraterrestre considerarse como un resultasdo del último vuelco en la fortuna del materialismo, la doctrina filosófica según la cual es posible explicar los sucesos exclusivamente en términos de interacciones materiales, sin recurrir a conceptos insustanciales tales como el espíritu. El darwinismo engendró una nueva actitud de respeto hacia las potencialidades de la materia ordinaria: un montón de barro en un charco de agua de lluvia empieza a parecer mágico, si se piensa que sus iguales de antaño lograron elevarse hasta dar origen a todo el conjunto de la vida terrestre, inclusive la del individuo que contempla el barro. Una persona reflexiva, recordando que su ascendencia se remonta, a través de los mamíferos, hasta los peces, los aminoácidos, los azúcares de la materia prebiótica, no puede estar de acuerdo con Martín Lutero en que la Tierra es “sucia” y “nociva”, o aceptar el veredicto de la Christia Sciencie de que “no hay vida, verdad, sustancia ni inteligencia en la materia”.

¿La Vida? ¡Podría estar presente en tántos lugares! El Universo es inmenso, está lleno de galaxias de estrellas y de mundos. Pensar en la remota posibilidad de que la vida, solamente apareciera aquí, en la Tierra, es ir contra la lógica y despreciar las leyes de la Naturaleza que, en todas partes, actúa de la misma manera.

Históricamente, los materialistas se han inclinado a pensarque hay vida en otros mundos. El atomista Metrodoro escribió en el siglo IV a. de C. que “considerar la Tierra el único mundo poblado en el espacio infinito es tan absurdo como afirmar que en todo un campo sembrado de mijo sólo un grano crecerá”. Cinco siglos más tarde, el epicuréo Lucrecio sostuvo que “hay infinitos mundos iguales y diferentes de mundo nuestro”. La Iglesia católica romana, convencida de que los seres humanos son esencialmente espíritus inmateriales, se sintió amenazada por el punto de vista materialista: cuando Giordiano Bruno, el decano renacentista del misticismo popular, afirmaba que la materia “es en verdad toda la naturaleza y la madre de todo lo vivo, y declaró que Dios “es glorificado, no en uno, sino en incontables soles; no es una sola Tierra, sino en mil, que digo, en infinidad de mundos”, fue atado a una estaca de hierro y quemado vivo, el 19 de febrero de 1600, en la Piazza Campo dei Fiori de Roma.

Sin embargo, cuando la ciencia creció también lo hizo el materialismo, y con él la creencia de una pluralidad de mundos. Podríamos seguir por camino y filosofar sobre lo que fue, lo que es y, lo que probablemente será pero, el tiempo se me acaba y, luego, no quisiera cerrar este sin dejar una falsa sensación.

Las bases que forman nuestro código informático, el cual programa nuestra existencia, vienen del espacio sideral, según ha confirmado el análisis de un meteorito. El hallazgo, realizado por investigadores del Centro Goddard de la NASA, sugiere que el ADN se formó en el espacio y llegó a la Tierra por medio de objetos como meteoritos que chocaron con la superficie del planeta. Estos componentes del ADN habrían evolucionado en contacto con las condiciones atmosféricas de la Tierra para dar vida. Así que no solo nuestros átomos en algún momento fueron parte de las estrellas, también nuestra información, nuestra firma ontológica, proviene del cosmos.

Los científicos de la NASA encontraron adenina y guanina en las muestras del meteorito, dos de las bases nucleares necesarias para conformar el ADN. Adicionalmente las muestras revelaron la presencia de tres moléculas similares que sin embargo no tienen un rol biológico en la Tierra: purin, 2.6 y 6.8 diaminopurina. También se encontraron hipoxantina y xantina, compuestos que participan en el proceso biológico pero no en el ADN. Los científicos están seguros que estos componentes biológicos provienen del espacio y no son resultado de la contaminación aquí en la Tierra.

Siempre hemos formado parte del Universo y, cada día, hacemos posible mediante los avances científicos que, el Universo y nosotros estémos cada vez más unidos, toda vez que, sus secretos están siendo desvelados, los fenómenos que antes no podíamos comprender están quedando al descubierto y, cada día que pasa, nosotros, somos más universo y también, nos sentimos más cerca de él. Vamos conociendo muchas de las cosas antes ignoradas y, esos nuevos conociumientos, son como llavez mágicas que nos facilitan poder hacer nuevas preguntas para perseguir nuevas respuestas y avanzar.

Es cuerioso como los humanos tendemos a simbolizarlo todo, sabemos del ADN y de cómo estamos conformados, tratamos de indagar sobre la conciencia y los mecanismos de la Mente, ese lugar inmaterial que genera el cerebro y del que surgen las ideas y los penamientos, allí está todo lo somos y también, en ese misterioso lugar, se crean los sentimientos que crecen y crecen. Sin embargo, tendemos a idealizar los sentimientos con el corazón. ¿Por qué será?

Algunas formas de materia evolucionada, guardan en sus recurdos esa memoria de la que hablamos

Sí, la materia memoria y deja sus huelllas por todas partes… ¡Hay que saber buscar! En el lugar más inesperado la materia habrá evolucionado hasta el protoplasma vivo que nos llevará hasta la vida, ese estado en el que la materia puede llegar a generar pensamientos, y, hasta sentimientos.

La Ciencia está muy bien, el materialismo viene a poner nuestros pies en el suelo y que no fijemos en las cosas tal como son o, al menos, tal como creemos que son. Sin embargo, una cuestión me tiene desconcertado: ¿Cómo podemos sentir en la que sentimos? ¿De donde vienen esos sentimientos? ¿Será quizá una muestra suprema de la evolución del mundo material? ¿Tendrá memoria la materia?

Por si acaso, yo dejaría aquí un gran signo de interrogación, ya que, hemos alcanzado una pequeña cota de la altísima montaña que nos hemos propuesta escalar, y, luego, no sabemos lo que nos podremos encontrar lleguemos a cotas más elevadas, ya que, pensar en llegar al final…no parece nada fácil.

emilio silvera

El colapso del núcleo de las estrellas

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Para que la teoría sea consistente, y se respete el principio de indeterminación, el vacío cuántico tiene que sufrir fluctuaciones.

 

 

 

 

Cuando miramos una Nebulosa de grandes dimensiones, con sus extensas regiones HII, zonas ricas en moléculas de todo tipo (incluso sustancias que son necesarias para la vida están allí presentes), en esos fantásticos lugares se producen sucesos extraordinarios y el gas y el polvo interestelar no pocas veces ionizados por las intensas radiaciones provenientes de las estrellas masivas jóvenes, se conforman en grandes conglomerados que atraen más material, rotan sin cesar y el núcleo se va compactante más y más hasta que nace, lo que llamamos una protoestrella que, seguidamente, comienza a fusionar hidrogeno en Helio ¡Ha nacido una estrella! Lo más probable es que, junta a ella, a su alrededor, también se formen planetas que serán, unas veces rocosaos y otras gaseosos, como ocurre en nuestro propio Sistema solar.

 

 

NGC 3603 - Clúster de explosión de estrella

En la imagen podemos contemplar  lo que se clasifica NGC 3603,  es un cúmulo abierto de estrellas en una vasta región estelar, rodeada de una región H II (una enorme nube de gas y plasma en el que constantemente están naciendo estrellas), situado en el brazo espiral Carina de la Vía Láctea, a unos 20.000 -luz de distancia en la constelación de Carina. Es uno de los jóvenes cúmulos de estrellas más luminosas e impresionante en la Vía Láctea, y la concentración más densa de estrellas muy masivas conocidas en la galaxia. Se estima que se ha formado hace alrededor de un millón de años. Las estrellas azules calientes en el núcleo son responsables de la fuerte radiación ultravioleta y los vientos estelares, tallando una gran cavidad en el gas.

NGC 3603 alberga miles de estrellas de todo tipo: la mayoría tienen masas similares o menores a la de nuestro Sol, pero las más espectaculares son algunas de las estrellas muy masivas que están cerca del final de sus vidas. Ahí están presentes algunas estrellas  supergigantes que se agolpan en un volumen de menos de un año luz cúbico, se han localizado en la misma zona a tres llamadas Wolf-Rayet, estrellas muy brillantes y masivas que expulsan grandes cantidades de material antes de convertirse en supernovas.

Una de estas estrellas (NGC 3603-A1), una estrella doble azul que orbita alrededor de la otra una vez cada 3,77 días, es la estrella más masiva conocida hasta en la Vía Láctea. La más masiva de estas dos estrellas tiene una masa estimada de 116 masas solares, mientras que su compañera tiene una masa de 89 masas solares.

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Las estrellas supermasivas cuando colapsan forman extrañas y, a veces, fantásticas imágenes que podemos captar por nuestros más sofisticados telescopios.  Hace veinte años, los astrónomos fueron testigos de uno de los más brillantes explosiones estelares en más de 400 años. La supernova titánica, llamada SN 1987A, ardió con la fuerza de 100 millones de soles varios meses después de su descubrimiento el 23 de febrero de 1987.

Las observaciones de SN 1987A, hechas en los últimos 20 por el Telescopio Espacial Hubble de NASA / ESA y muchos otros grandes telescopios terrestres y espaciales, han servido para cambiar la perspectiva que los astrónomos tenían de cómo las estrellas masivas terminan sus vidas.Estudiando estos sucesos sus comienzos se pueden ver los detalles más significativos del acontecimiento, cosa que, estuadinado los remanentes de supernovas muy antiguas no se podían ver.

Supernova SN 1987 A, a través de los años

             Arriba podemos contemplar observaciones realizadas en distintas fechas que nos muestran la evolución de los anillos de SN 1987 A

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El clúster abierto NGC 3603 contiene a Sher 25, una super gigante B1a que inevitablemente morirá en un masivo suceso supernova en los próximos 20,000 . ¡Esto emitirá una luz tan potente que competirá en el cielo con el planeta Venus! Un detalle muy emocionante es que Sher 25 presenta anillos similares a los que dejó la supernova SN 1987 A.

Cuando colapsa el núcleo de una estrella, ocurre en la formación de una estrella de neutrones, es preciso que la estrella esté evolucionada hasta el punto de que su núcleo esté compuesto completamente por hierro, que se niega a ser quemado en reacciones nucleares, no se puede producir la fusión y, por tanto, no produce la energía suficiente como soportar la inmensa fuerza de gravedad que propia masa de la estrella genera y que, solamente era frenada por la energía que produce la fusión nuclear que tiende a expandir la estrella, mientras que la gravedad tiende a contraerla.

El núcleo entonces se contrae, liberando energía potencial gravitatoria, se rompen los núcleos de los átomos de hierro en sus protones y sus neutrones constiituyentes. A medida que aumenta la densidad, los protones se combinan con los electrones para formar neutrones. El colapso sólo se detiene la presión de degeneración del gas de neutrones compensa el empuje  hacia adentro de la Gravedad. El proceso completo hasta que se forma la estrella de neutrones dura menos de un segundo.

                                  Otra perspectiva del remanente de la supernova por colapso de núcleo SN 1987A.

Han sido muy variados los grupos de astrónomos investigadores que han realizado observaciones durante largos períodos de tiempo llevar a cabo la no fácil tarea de comprender cómo se forman las estrellas de neutrones y púlsares cuando estrellas masivas llegan al final de sus vidas y finalizan el proceso de la fusión nuclear, momento en el que -como explicaba antes- la estrella se contrae, implosiona sobre sí misma, se produce la explosión supernova y queda el remanente formado por material más complejo en forma de gases que han sido expulsados por la estrella en este proceso final en el que, las capas exteriores de la estrella, forman una nebulosa y la estrella en sí misma, al contraerse y hacerse más densa, es decir de 1017 kg/m3.

Se ha podido llegar a saber que las supernovas por colapso de núcleo suelen ocurrir en los brazos de galaxias espirales, así como también en las regiones HII, donde se concentran regiones de formación estelar. Una de las consecuencias de esto es que las estrellas, con masas a partir de 8 veces la masa del Sol, son las estrellas progenitoras de estos estos sucesos cósmicos. También es muy interesante y se está estudiando cómo se forman los inmensos campos magnéticos alreddor de estas estrellas de neutrones y púlsares que se conviertan en magnétares.

Un magnetar, estrella de neutrones con un campo magnético muy fuerte, descubierta cerca del remanente de supernova Kesteven 79. Crédito de la imagen: ESA/XMM-Newton/ Ping Zhou, Nanjing University, China

Un magnetar, estrella de neutrones con un campo magnético muy fuerte, descubierta cerca del remanente de supernova Kesteven 79. Crédito de la imagen: ESA/XMM-Newton/ Ping Zhou, Nanjing University, China.

        El remanente de supernova Kesteven 79. Ahí reside el magnetar localizado y que vemos en la imagen anterior

Cuando hace unos pocos años se descubrió la estrella de neutrones SGR0418, poco podían pensar los astrónomos que su funcionamiento alteraría todas las teorías existentes ahora acerca del funcionamiento de los magnétares. Sin embargo es así, ya que funciona como uno de éstos y no como sería propio de su condicción. Este hallazgo obliga a la ciencia a replantearse las teorías que se manejaban hasta ahora acerca del origen y evolución de los magnétares.

la estrella de neutrones  SGR0418

 El “universo” de los procesos que siguen al colapso de los núcleos de las estrellas masivas es fascinante. Así, cuando se un púlsar que es una estrella de neutrones que gira sobre sí misma a una gran velocidad y tambien una fuente de ondas de radio que vibran con periodos regulares, este de estrellas tan extrañas son fruto -como antes decía- de una supernova o por consecuencías de la acreción de materia en estrellas enanas blancas en sistemas binarios. Una enana blanca que también es muy masiva, si tiene una estrella compañera cercana, genera mucha fuerza gravitatoria comienza a tirar del material de la estrella vecina y se lo queda hasta tal punto que, se transforma en una estrella de neutrones en una segunda etapa en la que se producen nuevos procesos de implosión.

La densidad de estas estrellas es increiblemente grande, tanto que un cubo de arena lleno del material de una estrella de neutrones tendría un peso parecido al de la montaña mas grande de la tierra, el monte . Los púlsares fueron descubiertos en 1970 y hasta solo se conece unas 300 estrellas de este tipo. Sin embargo, se calcula que sólo en nuestra Galaxia podrían ser un millón. La rápida rotación de los pùlsares los mantiene fuertemente magnetizados y sus rotaciones vertiginosas generan y son inmensas fuentes de electricidad. Llegan a producir mil millones de millones de voltios. Cuando nustros aparatos los observan y estudian detectan intensos haces de radiación en toda la gama del espectro (radio, luz, rayos X, Gamma).

Imagen de rayos-X en falso color de la región del cielo alrededor de SGR 1627-41 obtenida con XMM-Newton. La emisión indicada en rojo procede de los restos de una estrella masiva que estalló. Cubre una región más extendida de lo que se deducía anteriormente de las observaciones de radio, alrededor del SGR. Esto sugiere que la estrella que estalló fue el progenitor del magnetar. Crédito: ESA/XMM-Newton/EPIC (P. Esposito et al.)

 Por ahora se conoce que de cada diez supernovas una se convierte en magnetar,  si la supernova posee 6 y 12 masas solares, se convierte en una estrella de neutrones de no más de 10 a 20 km de diámetro. En el caso de las estrellas supermasivas de decenas de masas solares, el resultado es muy diferente y nos encontramos con los agujeros negros, esos monstruos del espacio devoradores de materia.

Una estrella supermasiva muere, las consecuencias energéticas son inmensas. Ahí, en esa explosión se producen transiciones de fase que producen materiales pesados y complejos. En una supernova, en orden decreciente tenemos la secuencia de núcleos H, He, O, C, N, Fe, que coincide bastante bien con una ordenación en la tabla periódica de elementos.

La explosión de una estrella gigante y supermasiva hace que brille más que la propia galaxia que la acoge y, en su ese tránsito de estrella a púlsar o agujero negro, se forman elementos que, el oro o el platino, se riegan por el espacio interestelar en las inmensas nebulosas de las que, más tarde, naceran nuevas estrellas y nuevos mundos.

Pero está claro que todo el proceso estelar evolutivo inorgánico nos condujo el simple gas y polvo cósmico a la formación de estrellas y nebulosas solares hasta los planetas, la Tierra en particular, en cuyo medio ígneo describimos la formación de las estructuras de los silicatos, desplegándose con ello una enorme diversidad de composiciones, formas y colores, asistiéndose, por primera vez en la historia de la materia, a unas manifestaciones que contrastan con las que hemos mencionado en relación al proceso de las estrellas. Porque, en última instancia, debemos ser conscientes de un hecho cierto: En las estrellas se ¡ “fabrican los materiales que darán lugar al surgir de la vida”!.

                          El remanente estelar después de la explosiòn puede ser muy variado

Es posible que lo que nosotros llamamos materia inerte, no lo sea tanto, y, puede que incluso tenga memoria que transmite por medios que no sabemos reconocer. Esta clase de materia, se alía con el tiempo y, en momento adopta una forma predeterminada y de esa manera sigue evolucionando hasta llegar a su máximo ciclo o nivel en el que, de “materia inerte” llega a la categoría de “materia viva”, y, por el camino, ocupará siempre el lugar que le corresponda. No olvidemos de aquel sabio que nos dijo: “todas las cosas son”. El hombre, con aquellas sencillas palabras, elevó a todas las cosas a la categoría de ¡SER!

foto

¿No os pensar que nosotros estemos hechos, precisamente, de lo que llamamos materia inerte?

Claro que, el mundo inorgánico es sólo una del inmenso mundo molecular. El resto lo constituye el mundo orgánico, que es el de las moléculas que contienen carbono y otros átomos y del que quedan excluidos, por convenio y características especiales, los carbonatos, bicarbonatos y carburos metálicos, los cuales se incluyen en el mundo inorgánico.

Según expliqué muchas veces, los quarks u y d se hallan en el seno de los nucleones (protones y neutrones) y, por tanto, en los núcleos atómicos. Hoy día, éstos se consideran una subclase de los hadrones. La composición de los núcleos (lo que en química se llama análisis cualitativo) es extraordinariamente sencilla, ya que como es sabido, constan de neutrones y protones que se pueden considerar como unidades que dentro del núcleo mantienen su identidad. Tal simplicidad cualitativa recuerda, por ejemplo, el caso de las series orgánicas, siendo la de los hidrocarburos saturados la más conocida. Recordad que su fórmula general es CnH2n+2, lo que significa que una molécula de hidrocarburo contiene n átomos de carbono (símbolo C) y (2n+2) átomos de hidrógeno (símbolo H).

Bueno, otra vez, como tantas veces me pasa, me desvío del camino que al principio del me propuse seguir y me pierdo en las elucubraciones que imaginan mis pensamientos. Mejor lo dejamos aquí.

emilio silvera

¡Cuidemos el planeta!

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Ocho países son responsables de más de la mitad del deterioro del planeta

El 1% de la Tierra concentra la mayor pérdida global de biodiversidad

Australia, China, Colombia, Ecuador, Indonesia, Malasia, México y Estados Unidos son los grandes culpables de los problemas de conservación de aves, mamíferos y anfibios

El puma es uno de los tesoros de Centroamérica. / TONY CROCETA

Toda la Tierra tiene una superficie de más de 500 millones de kilómetros cuadrados. Y en menos del 1% de esa extensión se está produciendo en estos momentos la mayor pérdida de biodiversidad del planeta. En apenas un puñado de ecorregiones se concentra más del 50% del deterioro global en el estado de conservación de aves, mamíferos y anfibios. Es la conclusión más llamativa del primer estudio que analiza a escala planetaria cómo se están empleando los países y regiones a la hora de cumplir con sus responsabilidades en materia de biodiversidad.

No son pocas las señales de que nos encaminamos hacia la sexta gran extinción de especies de la historia del planeta, y este estudio señala una culpabilidad mancomunada de todas las naciones. Prácticamente todos los países del mundo han contribuido de forma negativa en la tendencia de los animales vertebrados dentro del reconocido índice de la Lista Roja, que se dedica a analizar científicamente el riesgo de desaparición de las especies. Sin embargo, la mayor parte del daño se concentra en ocho países —Australia, China, Colombia, Ecuador, Indonesia, Malasia, México y Estados Unidos—, que son responsables de más de la mitad del deterioro global en el estado de conservación de la fauna.

Las naciones que mejor nota sacan son estados insulares como Islas Cook, Fiji, Mauricio, Seychelles y Tonga

Tampoco se trata de una especial saña por parte de estas naciones, como explica la investigadora Ana Rodrigues, principal autora del estudio: “Esta concentración se debe a que la biodiversidad no se distribuye de manera uniforme por todo el planeta, ni tampoco las amenazas que afectan a la misma”. Esta concentración del deterioro en el 1% del planeta se encuentra localizada principalmente en los Andes Tropicales, en Centroamérica y en el sudeste asiático. Son áreas de excepcional endemismo, esto es, una gran concentración de especies específicas que no se encuentran en otro lugar. Cuando no se cuidan estos paraísos naturales, la pérdida de biodiversidad global se ve mucho más afectada que cuando se descuidan otros lugares menos ricos.

“Estos lugares cuentan además con altos niveles de impacto humano, que tienen consecuencias globales, ya que pueden empujar fácilmente a un gran número de especies a estar en vías de extinción”, resume Rodrigues, del Centro de Ecología Evolutiva y Funcional de Francia. El deterioro que sufren las especies en estos ocho países no se explica únicamente porque sean los más ricos en fauna: son responsables del 56% de las pérdidas cuando atesoran el 33% de la biodiversidad. Otros campeones de la megafauna, como Brasil, Congo, India y Perú concentran el 23% de esta riqueza natural y, en cambio, solo han provocado la pérdida del 8% de la biodiversidad global.

Estos países tienen una gran proporción de la biodiversidad mundial, pero están siendo incapaces de afrontar los retos de tal responsabilidad”, critica Rodrigues

 

La investigadora señala que son casi tantas las circunstancias similares como radicalmente distintas entre las ocho naciones en las que más fauna se pierde. “Estos países tienen en común el hecho de poseer una gran proporción de la biodiversidad mundial, de la que son responsables, pero están siendo incapaces de afrontar los retos de tal responsabilidad”, critica Rodrigues. Como se observa en el estudio, publicado en PLoS ONE, las causas del deterioro de la biodiversidad son muy diferentes: en China es la sobreexplotación, a través de la caza, que afecta principalmente a sus anfibios y mamíferos; por el contrario, el principal problema en EE UU son las especies invasoras, que perjudican seriamente a sus anfibios y aves; en Indonesia es la pérdida de hábitats por la conversión a la agricultura y la explotación forestal, afectando sobre todo a sus aves y mamíferos. “Hay muchas maneras de hacer que las cosas salgan mal”, lamenta la ecóloga.

El equipo de investigadores (en el estudio han colaborado expertos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, de Birdlife y del programa de Naciones Unidas para monitorizar la conservación del planeta entre otros) reconoce que para ellos ha sido una sorpresa descubrir que no hay ninguna correlación entre la riqueza de los países y el cuidado de los tesoros naturales. Dos de las naciones más ricas del planeta, como EE UU y Australia, están entre las naciones que más perjudican la biodiversidad global, mientras que otras más pobres como Perú, India o Madagascar están poniendo más empeño en hacer los deberes.

Las naciones que aprueban con nota son en muchos casos estados insulares como Islas Cook, Fiji, Mauricio, Seychelles y Tonga. Como explica Rodrigues, la mayoría de las extinciones de especies en los últimos siglos se sufrieron en las islas pequeñas como estas: el famoso Dodo era de la Isla Mauricio se ha convertido en paradigma de esta época. Estas extinciones llegaron por la exposición repentina de estos ecosistemas frágiles a amenazas para las que no estaban preparados, como depredadores (ratas, gatos) y la caza humana. “Islas Cook, Fiji, Mauricio, Seychelles y Tonga estaban hasta hace poco en camino de perder aún más especies, pero han logrado revertir estas tendencias, incluso recuperando algunas especies que estaban muy cerca de la extinción”, señala la investigadora.

“Esto demuestra que estamos aprendiendo a hacer frente a estas amenazas en ecosistemas isleños combinando medidas de conservación, control de especies invasoras y cría en cautividad”, resume. Sin embargo, en la actualidad los mayores retos para la biodiversidad se han desplazado a los grandes bosques tropicales que contienen la mayor parte de la biodiversidad del mundo, donde la escala de los impactos es mucho más grande y mucho más difícil de contener.

Fuente: El Pais.