sábado, 23 de enero del 2021 Fecha
Ir a la página principal Ir al blog

IMPRESIÓN NO PERMITIDA - TEXTO SUJETO A DERECHOS DE AUTOR




El Universo se expande, la Mente también

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física    ~    Comentarios Comments (0)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

 

Como la única verdad del Universo es que todas las cosas son y lo único que ocurre es que, en cada momento, cada cosa ocupa su lugar exacto, resulta que, al final, se hable de lo que se hable, aunque sea de la conciencia y del ser, venimos a parar al mismo sitio: El Universo, la materia, la luz, el tiempo…….

Parece mentira como a veces, cuando estoy inmerso en mis más profundos pensamientos, y tengo una conexión directa con algo que intuyo superior, lo veo todo más claro, todo es más fácil.  Haber si en uno de estos momentos puedo enganchar esas fluctuaciones de vacío en la 5ª dimensión.  Me parece que debe estar cerca, ronda mi cabeza, me induce ideas nebulosas y se va corriendo a toda marcha.

¡ Ya veremos en que desemboca todo esto !

Comienza IX

Decíamos al principio que somos conscientes y aplicamos nuestra razón natural para clasificar los conocimientos adquiridos mediante la experiencia y el estudio para aplicarlos a la realidad del mundo que nos rodea.

También hemos dicho que el mundo que nos rodea es el que nos facilita nuestra parte sensorial, la mente, y que este mundo, siendo el mismo, puede ser muy diferente para otros seres, cuya conformación sensorial sea diferente a la nuestra.  Parece que, realmente es así, lo que es para nosotros, para otros no lo será y, tenemos que tener en cuenta esta importante variable a la hora de plantearnos ciertos problemas que, de seguro, tendremos que afrontar en el futuro.  Hay diferentes maneras de resolver el mismo problema, solo tenemos que tratar de entenderlos.

Como la información fluye a mi mente a velocidad de vértigo, a veces, como ahora me ha pasado, estoy hablando de una cosa y me paso a otra distinta.

Estaba comentando el cometido de las partículas y me pase a otros asuntos sin haber comentado datos de interés:

  • En 1.897, J.J.Thomson, descubrió el electrón
  • En 1.911, Rutherford, descubrió el núcleo atómico y el protón
  • En 1.932, Chadwick, descubrió el neutrón.

Leer más

El Universo se expande, la Mente también

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física    ~    Comentarios Comments (0)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

No puedo, dejar pasar la oportunidad, aunque sea de pasada, de mencionar las sustancias.

 

 

Las así llamadas, son cuerpos formados por moléculas idénticas, entre las cuales pueden o no existir enlaces químicos.  Veremos varios ejemplos.  Las sustancias como el oxígeno, cloro, metano, amoníaco, etc., se presentan en estado gaseoso en condiciones ordinarias de presión y temperatura.  Para su confinamiento se embotellan, aunque existen casos en que se encuentran mezcladas en el aire (os podéis dar una vueltecita por el Polo químico de Huelva -España-).

 

 

En cualquier caso, un gas como los citados consiste en un enjambre de las moléculas correspondientes.  Entre ellas no se ejercen fuerzas, salvo cuando colisionan, lo que hacen con una frecuencia que depende de la concentración, es decir, del número de ellas que están concentradas en la unidad de volumen; número que podemos calcular conociendo la presión y temperatura de la masa de gas confinada en un volumen conocido.

 

 

Decía que no existen fuerzas entre las moléculas de un gas.  En realidad, es más exacto que el valor de esas fuerzas es insignificante porque las fuerzas residuales de las electromagnéticas, a las que antes me referí, disminuyen más rápidamente con la distancia que las fuerzas de Coulomb; y esta distancia es ordinariamente de varios diámetros moleculares.

 

Podemos conseguir que la intensidad de esas fuerzas aumenten tratando de disminuir la distancia media entre las moléculas.  Esto se puede lograr haciendo descender la temperatura, aumentando la presión o ambas cosas.  Alcanzada una determinada temperatura, las moléculas comienzan a sentir las fuerzas de Van der Waals y aparece el estado líquido; si se sigue enfriando aparece el sólido.  El orden crece desde el gas al líquido, siendo el sólido el más ordenado.  Se trata de una red tridimensional en la que los nudos o vértices del entramado están ocupados por moléculas.

 

 

Todas las sustancias conocidas pueden presentarse en cualquiera de los tres estados de la materia (estados ordinarios y cotidianos en nuestras vidas del día a día).

 

 

Si las temperaturas reinantes, como decíamos en páginas anteriores, es de miles de millones de grados, el estado de la materia es el plasma, el material más común del Universo, el de las estrellas (aparte de la materia oscura, que no sabemos ni lo que es, ni donde está, ni que “estado” es el suyo).

 

 

En condiciones ordinarias de presión, la temperatura por debajo de la cual existe el líquido y/o sólido depende del tipo de sustancia.  Se denomina temperatura de ebullición o fusión la que corresponde a los sucesivos equilibrios(a presión dada) de fases: vapor <-> líquido <-> sólido.  Estas temperaturas son muy variadas.  Por ejemplo, para los gases nobles son muy bajas; también para el oxígeno (O2) e hidrógeno (H2).  En cambio, la mayoría de las sustancias son sólidos en condiciones ordinarias (grasas,  ceras, etc.)

 

 

Las sustancias pueden ser simples y compuestas, según que la molécula correspondiente tenga átomos iguales o diferentes.  El número de las primeras es enormemente inferior al de las segundas.

 

 

El concepto de molécula, como individuo-físico y químico, pierde su significado en ciertas sustancias que no hemos considerado aun.  Entre ellas figuran las llamadas sales, el paradigma de las cuales es la sal de cocina.  Se trata de cloruro de  sodio, por lo que cualquiera estudiante de E.G.B. escribiría sin titubear, su fórmula: Cl Na.  Sin embargo, le podríamos poner en un aprieto si le preguntásemos donde se puede encontrar aisladamente individuos moleculares que respondan a esa composición.  Le podemos orientar diciéndole que en el gas Cl H o en el vapor de agua existen moléculas como individualidades. 

 

 En realidad y salvo casos especiales, por ejemplo, a temperaturas elevadas, no existen moléculas aisladas de sal, sino una especie de molécula gigante que se extiende por todo el cristal.  Este edificio de cristal de sal consiste en una red o entramado, como un tablero de ajedrez de tres dimensiones, en cuyos nudos o vértices se encuentran, alternativamente, las constituyentes, que no son los átomos de   Cl  y  Na  sino los iones Cl-  y Na+.  El primero es un átomo de Cl que ha ganado un electrón, completándose todos los orbitales de valencia; el segundo, un átomo de Na que ha perdido el electrón del orbital s.

 

 

Cuando los átomos de Cl y Na interaccionan por aproximarse suficientemente sus nubes electrónicas, existe un reajuste de cargas, porque el núcleo de Cl atrae con más fuerza los electrones que el de Na, así uno pierde un electrón que gana el otro.  El resultado es que, la colectividad de átomos se transforma en colectividad de iones, positivos los de Na y negativos los de Cl.  Las fuerzas electromagnéticas entre esos iones determinan su ordenación en un cristal, el ClNa.  Por consiguiente, en los nudos de la red existen, de manera alternativa, iones de Na e iones de Cl, resultando una red mucho más fuerte que en el caso de que las fuerzas actuantes fueran de Van der Waals.  Por ello, las sales poseen puntos de fusión elevados en relación con los de las redes moleculares.

 

 

Hablemos de cuerpos.

 

 

Me referiré en primer lugar a los que constituyen nuestro entorno ordinario, que sería todo el entorno que abarca nuestro planeta.  En segundo lugar considerare los demás cuerpos y objetos del Universo.  El análisis de muestras de esos diversos cuerpos ha puesto de manifiesto que, en función de la composición, los cuerpos pueden ser simples y compuestos.  Los primeros son, precisamente, los llamados elementos químicos, a las que el insigne Lavoisier (conocido como padre de la Química), consideró como el último término a que se llega mediante la aplicación del análisis químico.

 

 

Hoy sabemos que son colectividades de átomos isotópicos.

 

 

La mayoría de ellos son sólidos y se encuentran en la Naturaleza (nuestro entorno terráqueo) en estado libre o en combinación química con otros elementos, formando los diversos minerales.

 

 

La ordenación de los iones en las redes se manifiesta externamente en multitud de formas y colores.  No obstante, debo señalar que, aun siendo abundante esta variedad, no es tan rica como la que corresponde a los cuerpos vivos, tanto animales como vegetales.   La explicación se basa en que el número de especimenes moleculares y su complejidad son mucho mayores que en el reino inorgánico.

 

 

Sería conveniente, salir al paso de una posible interpretación errónea.  Me refiero a que pudiera pensarse que los reinos que acabamos de mencionar constituyen clases disyuntas, esto es, sin conexión mutua.  Y no lo digo porque esté considerando el hecho de que el carbono forma compuestos inorgánicos y orgánicos (lo que también hace el silicio), sino porque haya existido, y aún pueda existir, una conclusión, mejor conexión evolutiva del mundo inorgánico y el viviente que no se puede descartar, de hecho, yo particularmente, estoy seguro de ello.  Estamos totalmente conectados con los ríos, las montañas y los valles, con la tierra que pisamos, el aire que respiramos y con todo el resto del Universo del que formamos parte.

 

 

La teoría de Cairos Swith considera que el eslabón entre ambos mundos se halla localizado en los microcristales de arcilla.  Mi teoría particular es que no hay eslabón perdido en dicha conexión, sino que es el tiempo el que pone, en cada momento, una u otra materia en uno u otro lugar.  Ahora, nos ha tocado estar aquí como ser complejo, pensante y sensitivo.  El eón que viene nos puede colocar formando parte de un enorme árbol, de un monte, o, simplemente estar reposando como fina arena en el lecho de un río.  Sin dudarlo,  J.M. y P. (unos amigos) formarán parte de un hermoso jardín perfumado y lleno de aromas.

 

 

El granito, por ejemplo, consiste básicamente en una mezcla de tres cuerpos compuestos:  cuarzo, mica y feldespato. ¿Quién puede decir hoy lo que seremos mañana?

 

 

En todos los cuerpos que hemos estado considerando hasta ahora, las moléculas, los átomos o los iones se hallan situados en los nudos de la correspondiente red, así que, los electrones de esos individuos se encuentran también localizados en el entorno inmediato de esos lugares.  Podríamos decir que la densidad electrónica es una función periódica espacial, lo que significa que al recorrer la red siguiendo una determinada dirección irían apareciendo altibajos, es decir, crestas y valles de la densidad electrónica.

 

 

La estructura de los cuerpos metálicos, así como las aleaciones, merecen una consideración especial.  La estructura de los metales y aleaciones difiere de la de los demás cuerpos en un aspecto muy importante que consideraré a continuación.

 

 

Me refiero a que en los cuerpos metálicos existe una deslocalización de los electrones que están menos fuertemente enlazados en los correspondientes núcleos, es decir, de los electrones de valencia.

 

 

Vamos a precisar un poco.  Supongamos, para fijar las ideas, que tenemos un trozo de plata metálica pura. En los nudos de la red correspondientes los átomos han perdido su electrón de valencia, pero ocurre que cada uno de estos electrones forma una colectividad que se halla desparramada o dispersa por todo el sólido.  Una primera imagen de esta situación fue establecida por el gran físico italiano Enrico Fermi, por lo que se habla de un gas electrónico, llamado también de Fermi, que llenaría los espacios libres, es decir, no ocupados por los iones metálicos.

 

 

Este gas electrónico es el responsable de las propiedades metálicas, tales como el brillo, conductibilidades eléctrica y térmica, etc.  La aplicación de la mecánica cuántica a la descripción del estado metálico conduce a la obtención del mapa de la densidad electrónica, o, como decía antes, a las características de la información correspondiente.

 

 

Sin entrar en detalles que desviarían nuestra atención hacia otros conceptos fuera de los límites de lo que ahora estoy pretendiendo, utilizaré el mismo lenguaje que para las estructuras de núcleos y átomos.

 

 

Recordemos que en la sociedad de los nucleones y electrones existen las relaciones verticales y las de estratificación, que se manifiestan en las capas y subcapas.  En el caso de los metales tendríamos una colección, mejor una colectividad de núcleos, arropados con sus capas cerradas, ocupando los nudos de la red; únicamente los electrones de valencia de cada átomo forman la colectividad del gas electrónico.

 

 

La pregunta que nos debemos hacer es: ¿estos electrones, en número igual, por lo menos,  al de los átomos, se hallan estratificados?  La respuesta es que sí.  Existe una estratificación de estos electrones en las llamadas bandas.  El concepto de banda energética resulta de la consideración simultánea de dos aspectos: la cuantización energética ( o la estratificación de los niveles energéticos en los átomos) y el grandísimo número de electrones existentes.  Este colectivo no podría ubicarse en un número finito y escaso de niveles.   Esta dificultad queda soslayada si se admite que cada uno de esos niveles atómicos de los N átomos que forman el cuerpo se funde en otros tantos niveles de cierta anchura donde ya pueden alojarse los electrones disponibles.

 

 

Esa fusión de los niveles atómicos da lugar a las bandas.  Esta imagen equivaldría a considerar un metal como un átomo gigante en el que los niveles energéticos poseyeran una anchura finita.

 

 

En cuanto a la información que puede soportar un metal, podríamos señalar que sería parecida a la del correspondiente átomo, pero mucha más extendida espacialmente.   Una información puntual, la del átomo, daría paso a otra espacial, si bien vendría a ser una mera repetición periódica de aquella.

 

 

¿Y los cuerpos que pueblan el resto del Universo?

 

 

Cuando un cuerpo sobrepasa unas determinadas dimensiones, aparece algo que conocemos como fuerza gravitatoria y que se deja sentir en la forma que todos conocemos y, que da lugar, primeramente a la fusión de los diversos materiales que forman los cuerpos.

 

 

Así, por ejemplo, en el cuerpo que llamamos Tierra, la presión crece con la profundidad, por lo que, a partir de un determinado valor de ésta, aparece el estado líquido y con él una estratificación que trata de establecer el equilibrio hidrostático.

 

 

Dentro de nuestro sistema planetario se distinguen las planetas rocosos, hasta Marte Y meteoritos inclusive, y el resto de ellos, desde Júpiter en adelante, incluido este.  Estos últimos difieren esencialmente de los primeros en su composición.  Recuérdese que la de Júpiter es mucho más simple que la de los planetas rocosos.  Consta fundamentalmente de hidrógeno, helio, agua, amoniaco y metano, con un núcleo rocoso en su interior.  El hidrógeno que rodea a este núcleo se encuentra en forma de hidrógeno atómico sólido*

 

 

También la composición del Sol (y todas las estrellas que brillan) es más simple que la de los planetas rocosos, su estado físico es el de plasma y su contenido está reducido (mayormente) a hidrógeno y helio.  Mas variedad de materiales existe en las estrellas supernovas, donde el primitivo hidrógeno ha evolucionado de la manera que expliqué en otra parte de este trabajo.

 

 

emilio silvera

*

El Universo se expande, la Mente también

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (0)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

En cuanto a los derechos de la evolución estelar, enanas blancas, estrellas de neutrones y agujeros negros, señalaré que la composición de la primera es sencilla en cuanto al numero de “elementos” constituyentes; la segunda ya lo indica su propio nombre, constan de nucleones, particularmente neutrones que están fuertemente empaquetados (muy juntos) por la gravedad.  Una estrella de nuetrones puede tener una densidad superior a la del agua, en millones de veces y del mismo orden que la de los núcleos atómicos.   El agujero negro, es un fenómeno aparte, su inmensa fuerza gravitatoria es tal que, ni la luz puede escapar de ella, es decir, su velocidad de escape es superior a 300.000 km/s, y, como según la relatividad, nada es en nuestro Universo, superior en velocidad, a la luz, resulta que nada podrá escapar de un agujero negro.

 

Allí dentro, en el interior del agujero negro, no existen ni el tiempo ni el espacio, es como un objeto que estando en nuestro Universo (deja sentir su fuerza gravitatoria y engulle estrellas, al mismo tiempo, se nos oculta a la vista.

 

 Desde el comienzo de este trabajo estoy tratando de relacionar el Universo, la materia y la consciencia, es por ello que me he entrenido en dar tantas explicaciones que, para no resultar aburridas, he amenizado con alguna que otra historia, noticia o comentario.

 

Ha sido un largo recorrido por las profundidades de la materia vista desde distintas perspectivas, y, en ella, estamos nosotros incluidos, con una adicional:  El pensamiento, la racionalidad, el Ser.

 

En todo el Universo, siempre es lo mismo, rigen las mismas leyes, las mismas fuerzas y está presente la misma materia.

 

 

 

Cuadro de texto: Quarks Nucleones Núcleos Átomos Moléculas Sustancias Cuerpos Planetas ( Vida ) Estrellas Galaxias Cúmulos de Galaxias UNIVERSO       

 

 

 

 

 

 

Cuadro de texto: Todo  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Claro que, explicar todo esto en un repaso breve como el presente, no es nada fácil, así que, lo he hecho lo mejor que he podido, teniendo en cuenta que, a ratos perdidos, desde el 13 de mayo, hasta el día 20 de junio, y, sin elaboración previa, con que le guste a un solo lector, habré triunfado. No persigo más.

 

Claro que no pretendo nada, en primer lugar, éste escrito, como todos los demás, es mi diversión y, en segundo lugar, el escribir me hace recordar (a veces documentarme sobre la marcha) y, sobre todo aprender.

 

Si prestáis un poco de atención al contenido de este trabajo, a pesar de que esté redactado de manera algo brusca y poco técnica, veréis la grandeza de la que formamos parte, las maravillas que nos rodean y, desde luego, habrá que sacar la conclusión de que la materia no es “tan inerte” como algunos pretenden, y, además, es muy posible que esté conectada la orgánica y la inorgánica, la que tiene vida y la que parece que no la tiene.

 

¿Qué como se originó la vida?

 

Es la pregunta del millón.  Unos opinan que se originó fuera de la Tierra y que un cometa la sembró de organismos.  Otras versiones apuestan por el océano y un caldo primordial, o pequeñas charcas templadas bombardeadas por rayos ultravioletas y gamma en una atmósfera  poco evolucionada, o en las cercanías de turbulencias termales de chimeneas situadas en los fondos marinos, en cuyo ambiente existirían nutrientes, energías y protección contra agresiones exteriores, principalmente impactos extraterrestres, otros han adoptado por superficies de granos de pirita, donde la capacidad de adsorción de este mineral para una gran diversidad de moléculas y la energía proporcionada por la síntesis de dicho cristal permiten suponer que tal vez constituyeron una serie de circunstancias favorables para la aparición de la materia viva.

 

Como veréis, todos estos que han opinado en las distintas maneras en que pudo llegar aquí la vida, saben tanto de ello, como se yo, o sea, Nada.

 

Lo que sí se es una cosa segura: La Vida es inevitable.

 

Si señor, ha oído usted perfectamente.  La vida en el Universo es inevitable.  Son muchas las cosas que han influido para que eso sea así.

 

Pensemos un momento:

 

  Si la fuerza nuclear fuerte,

  la nuclear débil,

  el electromagnetismo,

  la Gravitación,

  las constantes Universales fundamentales,

  la masa y la carga de las partículas elementales,

  la diversidad de las familias de partículas,

  la energía de las estrellas y de los planetas,

  y un sin fin de detalles más…….

 

 Si todo esto fuera de otra manera, si simplemente la carga y masa del electrón, fuera distinta, nosotros no podríamos estar aquí, y nuestro Universo sería otra cosa, incluso un Universo sin vida.

 

  Y digo yo, ¿Qué es un Universo sin vida?

 

 ¡La Nada!

 

    Que gracias a todas las confluencias de los parámetros a los que antes me refería, no es nuestro caso.

 

    Aquí hemos tenido a los mesopotámicos, a los egipcios, Babilónicos, Griegos, etc. Etc.  Hasta nosotros que, aunque algo irracionales algunas veces, hemos sido capaces de traer las matemáticas, la física, la química, la biología, la filosofía, la música, …………………….. y tantas cosas más, incluido el Amor.

  

  No está nada mal

 

He procurado hablar aquí de muchas cosas relacionadas todas ellas en algún punto del espacio-tiempo, en nuestra línea de Universo.

 

De nuestros antepasados ancestrales, sus entornos y formas de vida, su evolución.

 

De lo que entendemos por la conciencia, lo que nos dicen los grandes pensadores sobre el ser.

 

De lo que está formado todo, la materia “inerte” y la materia viva.

 

De lo que entendemos por materia y como esta conformada desde lo más pequeño que, toma complejidad y se hace grande.

 

De los posibles orígenes de la vida que ahora conocemos en el Planeta Tierra.

 

Y, de otras muchas cuestiones y conceptos que, han sido tratados de manera informal, sin demasiada profundidad, pero sí lo sufientemente como para ser explicación suficiente y somera para una comprensión basica de cuestiones que, de alguna manera, a todos debía interesar.

 

Aquí se habla de lo que hemos sido, de lo que somos y, posiblemente, de lo que podemos llegar a ser.

 

No sé si la belleza es un principio físico, lo que sí se, es que el cariño y la amistad es un principio del espíritu,  del alma, del ser.  Si no los tenemos, en realidad no somos.  Está claro que el SER está en la unión de dos partes, al igual que sin quarks no tenemos núcleo ni átomo, sin dos partes contrapuestas no tenemos uno.

 

Todo en el Universo es equilibrio, y, de la misma manera, nosotros, los seres vivos, tenemos el equilibrio en la unión de esas dos partes que hacen el todo, haciendo posible la continuidad.

 

Por todas partes estamos rodeados de grandes cosas, de maravillas que, normalmente, nos pasan desapercibidas, no pensamos en la grandeza de todo lo que tenemos y de todo lo que podemos hacer.  Muchas veces, cuando caemos en la cuenta, ya es tarde.

 

Muchos más de lo que pensamos, cuando ya no tiene remedio piensan: Lo pude hacer mejor.  Tenía que haberla respetado más.  Le tendría que haber dicho cuanto la quería.  Me tenía que haber comportado de otra manera.  Y, así podríamos seguir.  La vida es muy corta, y, la mayoría, la desperdicia de manera lastimosa.

 

 Todos no podemos ser Einstein, Riemann, o Ramanujan.

 Tampoco todos podemos ser Médicos, Ingenieros o Catedráticos.  Sin embargo, seamos lo que seamos, todos somos necesarios en nuestra misión en la sociedad, y, sí podemos ser medianamente cultos.

 

Es muy sencillo, solo tenemos que leer, cualquier momento es bueno.  Leer es primordial, menos TV y más libros.  Groncho Marx lo decía: “La televisión educa.  Cuando encienden la tele en casa, me voy a otro cuarto y leo un libro”.

 

Ese es el ejemplo a seguir.

 

Hardy, el gran matemático ingles, miraba asombrado la carta de un tal Ramanujan, mal escrita y de caligrafía dudosa, sin embargo, contenía 120 teoremas de los que la mayoría, eran totalmente imposible para él demostrar.  Y estaban elaborados, pensados e inspirados por un triste empleado oficinista en el Puerto de Madrás, allá por 1.913.  Eso es lo que nos hace grandes, no importa la riqueza ni la posición, el genio puede surgir en cualquier parte.

 

Tenemos que pensar que nuestra civilización técnica es muy joven, su edad es de unos pocos cientos de años, y, lo más importante, el talento, está ahí.  Sin embargo, hay que cultivarlo.

 

Es necesario que todos, ocupen el lugar que ocupen en la sociedad, tengamos una cierta cultura, los conocimientos básicos en aquellas materias importantes para nuestra evolución, para la salvación de la Civilización.

 

Es verdaderamente lastimoso oír las respuestas que podemos recibir a preguntas básicas de ciencia, sino fuera tan serio el problema, sería de risa lo que muchas personas piensan (¿piensan?) sobre la teoría de cuerdas, el Modelo Estándar de la Física, la Mecánica Cuántica o la Relatividad, la contestación puede ser tan peregrina que, en realidad, da pena.

 

Ya lo dije en otras ocasiones, la conexión de todas las cuestiones del Universo nos lleva a la simetría unificadora.  Cuando se adquiere cierto dominio del conocimiento de las cosas se adquiere la capacidad de explicar gran cantidad de parámetros naturales de manera sencilla.

 

Al igual que la música o el arte, las ecuaciones matemáticas pueden tener una lógica y una progresión natural que puede llegar a evocar extrañas pasiones en un científico, ya que, este puede ver lo que pasa un profano pasa desapercibido.

 

La simplicidad y la elegancia son las cualidades de las grandes obras y las que han adornado a los hombres de verdadera valía, aquellos que escribieron una página en la historia.

        

         Lo decía Richard Feynman: “Se puede reconocer la verdad por su belleza y simplicidad.”

        

         Tenemos que mirar más la Naturaleza,  ¿hay algo más bello?  En ella, si la observamos con detenimiento, en contaremos respuestas que nos facilitan una vida mejor.  Sin embargo, no todos miramos lo que debemos y, lo importante, es ignorado la mayoría de las veces para atender a otras cuestiones vacías y ratifícales que, en realidad, no valen nada.

         Espero que os guste y entretenga algunas de las cuestiones que aquí se tratan, y si de camino aprendéis algo, mucho mejor.

 

El Autor: emilio silvera

 

 

Miembro numerario de la R.S.E.F. Adscrito a los Grupos Especializados de Física Teórica y Astrofísica

                            Presidente de la Asociación Cultural

                           “Amigos de la Física 137 e/hc”