lunes, 23 de marzo del 2026 Fecha
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¡Humano al fin y al cabo!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Rumores del Saber    ~    Comentarios Comments (0)

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Si, también los grandes hombres tenían sus “cosillas” y, si nos acernos a la vida cotidiana del quehacer de alguno de ellos, podremos descubrir que, al fin y al cabo, como humanos se comportaban en el devenir de sus vidas cotidianas en las relaciones con sus congéneres que no siempre, eran tan diáfanas y cordiales como de lejos nos pudiera parecer ahora. Por ejemplo, los últimos años de la vida de Newton, una vez convertido en ídolo del Londres “filosófico”, podrían resumiser relatando las ásperas disputas mantenidas con sus subordinados y las vengativas maquinaciones contra cualquiera que amenazara con convertirse en su igual.

Esa imagen familiar que algunos pueden tener del personaje, se derrumbaría al conocerlo más de cerca

Una de sus jugadas más sucias consistió en privar al desafortunado astrónomo real, John Flamsteed (1646-1719), de la satisfacción de publicar el producto del trabajo científico de toda su vida. Aunque gozaba de mala salud,  Flamsteed había inventado nuevas técnicas de observación, había mejorado los tornillos y calibración del micrómetro, se había gastado 2.000 libras de su propio bolsillo y había construido finalmente los mejores instrumentos de la época para el trabajo que llevaba a cabo en Greenwich.

John Flamtsteed,  elaboró una catálogo de estrellas en donde las identificaba con números. Suministró observaciones de la Luna para que Isaac Newton desarrollara su teoría lunar, base de su teoría de Gravitación Universal. En doce años realizó veinte mil observaciones , que superaban con mucho en exactitud a las de Tycho Brahe. Pero el escrupuloso Flmsteed, se demoraba en publicar las cifras de sus descubrimientos.

“No quiero sus cálculos sino sólo sus obsevaciones”, le acosaba imperioso Newton que, resentido, amenazó con retirar su propia “teoría de la Luna” y respònsabilizar de ello a Flamsteed si éste no le entregaba rápidamente lo que le pedía. Cuando el pobre Flamstedd se quejó  de que las !umpacientes, artificiales, poco amables y arrogantes” cartas de Newton habían agravado sus agudos dolores de cabeza, Newton le contestó que el mejor modo de curar los dolores de cabeza era “atar una benda con fuerza a la cabeza hasta que la coronilla quede embotada”.

El impaciente Newton ordenó recoger toda la documentación de Flamsteed, compilar y publicar todas aquellas observaciones realizadas por el astrónomo sin dejar que éste las repasara y corrigiera y, de esta manera, el desdichado Flamsteed vio manipulado el trabajo de toda su vida que se entregó al público de manera adulterada. Flamstedd, desesperado, acudió a funcionarios del tesoro y logró comprar trescientos ejemplares de los cuatrocientos publicados, arranco cuidadosamente las noventa y siete páginas que él había preparado para ser editadas y quemó el resto. Flamsteed murió antes de terminar su obra. Pero dos amigos suyos le reivindicaron publicando en 1725 su catálogo de astros de tres volúmenesm que se convirtió en un hito de la astronomía moderna a partir de observaciones realizadas con un telescopio.

En Taringa! he podido encontrar lo que sigue: Una muestra de la Historia Coelestis Britannica. La obra, contenía sus observaciones para el período de 1675 a 1719, incluyendo un catálogo de alrededor de 3.300 estrellas, significativamente más preciso que cualquier otro trabajo anterior, incluidos los catálogos de Tolomeo y Landgrave. Esta fue considerada como la primera contribución significativa del Observatorio de Greenwich. Posteriormente en 1729 el Atlas Coelestis completa la obra.

 

 

 

Pero sigamos,  el espectáculo del siglo en el escenario científico público fue la batalla de Newton con el gran barón Gottfried Wilhelm von Leibniz. El objeto de la disputa en esta ocasión una de las hazañas científicas más importantes de todos los tiempos, la gloria de haber inventado el cálculo infiniotesimal. Muy pocos, incluso entre los cientñificos entendían entonces qué era el cálculo infinitesimal. Pero era muy fácil compe¡render la disputa por la prioridad.
Gottfried von Leibniz nació el 1° de julio de 1 646 en Leipzig, Sajonia, Alemania. Es considerado uno de los mas destacados científicos de su época, trabajó sobre diversos campos, como matemática, filosofía, teología, derecho, política, historia y física. La lista de sus logros sería muy larga.Fue uno de los grandes pensadores de los siglos XVII y XVIII, y se le reconoce como “El último genio universal”. Realizó profundas e importantes contribuciones en las áreas de metafísica, epistemología, lógica,  filosofía de la religión, así como a la matemática, física, geología, jurisprudencia e historia.
Claro que llevarse el mérito de haber sido el primero en ese invento matemático, era un alto honor por el que estaban dispuestos a luchas aquellos dos grandes hombres de tan elevados ingenios y, la batalla quedó servida y dio mucho que hablar formando un revuelo social que llegó a los confines del reino. ¿Qué era el ca´culo infinitesimal? por el cual aquellos hombres honorables habían llegado a preferise insultos. Hasta el mismo reuy llegó el revuelo y, su amante Harrietta Howard, la princesa Carolina y todo el cuepo diplomático se interesaron por el tema y trataron de encontrar algín modo de poner fin a la disputa.
El Antagonista de Newton, Leibniz, era uno de los científicos y filósofos más profundos y respetados de la época moderna. En opinión de De Quincey, Leibniz era distinto de los demás grandes pensadores, que eran como planetas que giraban en sus propias órb, pues él era un cometa “que conectaba sistemas diferentes”. Antes de cumplir los veintiseis años, Leibniz habia elaborado un programa de reforma legal del Sacro Imperio Germánico, había inventado una máquina de calcular y había ideado un plan para que Luis XIV dejara de atacar Renanua induciendolo a construir el Canal de Suez. Durante una misión diplomática que le llevó a Londres en 1673, conoció a Oldenburg y fue nombrado miembro de la Real Society. En sus viajes por Europa se relacionó con Huygens, Spinoza, Malpighi y Vivani, el discípulo de Galileo, Conoció al misionero jesuita Grimaldi, que estaba a punto de marcharse a Pekin para convertirse en matemático de la corte china. Sin duda alguna, estaba a la altura de Newton y era otro genio del pensamiento.
                           Federico el Grande decía de Leibniz que era “una academia entera por sí mismo”
Pero, acabemos de contar, al menor el final de aquella disputa que, al parecer (de no muy buenas maneras) la “ganó” Newton haciendo uso de su enorme poder entre los que tenían que decidir sobre el tema. De modo que, triunfalmente, el comité condenó a Leibniz y otorgó el laurel  de “primer inventor” a Newton.
Un siglo y medio después del juicio de Leibniz, en 1852, el matemático Augusto de Morgan (1806-1871) probó que Leibniz no había recibido el incriminador documento (que sirvió de prueba acusadora), sino una copia de la cual se habñían excluido los fragmentos importantes.
Si los hechos se hubieran hecho público, el proceso hubiera desacreditado al propio Newton , indicutible paladin de la Real Societu de Londres y el héroe de muchos, así que se optó por mantener en silencio (hasta que se pudo) la verdad de los hechos.
¿Cuan injusto es el mundo muchas veces! ¿Justicia? Si miramos hacia atrás en el pasado, miramos en el presente y, estudiamos la cedencia que el río de la justicia lleva… creo que, siempre será igual: ¡”Justicia sí pero, selectiva”!
Todos tenemos en mente casos actuales en los que, ” la Justicia” No parece muy dispuesta a realizar su trabajo.
¡Lástima!
emilio silvera

Quarks y Física Cuántica

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física, Física Cuántica    ~    Comentarios Comments (36)

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Durante mucho tiempo se creyó que los protones y neutrones que conforman el núcleo de los átomos eran partículas “elementales”, pero experimentos en los aceleradores de partículas en los que colisionaban protones con otros protones o con electrones a velocidades cercanas a la de la luz indicaron que, en realidad, estaban formados por partículas aun más pequeñas.  Estas partículas fueron llamadas quarks por el físico de Caltech, el norteamericano, Murray Gell–Mann, que ganó el Nobel en 1.969 por su trabajo sobre dichas partículas y el modelo del óctuple camino.

Desde que Max Planck sembrara aquella primera semilla, la teoría cuántica ha avanzado hasta cotas de icreíble perfección en simetría y resultados, procurando al hombre/mujer una máquina muy valiosa para el conocimiento de la Naturaleza del Universo y la materia que lo puebla.

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La conservación de la Materia y el Neutrino

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física    ~    Comentarios Comments (18)

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Una partícula alfa está formada por dos protones y dos neutrones que actúan como una única partícula. Son núcleos de átomos de helio. Cuando un núcleo radiactivo inestable emite una partícula alfa, éste se convierte en un núcleo de un elemento distinto.

Los físicos se vieron durante mucho tiempo turbados por el hecho de que a menudo, la partícula beta emitida en una desintegración del núcleo no alberga energía suficiente para compensar la masa perdida por el núcleo.  En realidad, los electrones no eran igualmente deficitarios.  Emergían con un amplio espectro de energías, y el máximo (conseguido por muy pocos electrones), era casi correcto, pero todos los demás no llegaban a alcanzarlo en mayor o menor grado.  Las partículas alfa emitidas por un nucleido particular poseían iguales energías en cantidades inesperadas.  En ese caso, ¿qué era errónea en la emisión de partículas beta? ¿Qué había sucedido con la energía perdida?

En 1.922, Lise Maitner se hizo por primera vez esta pregunta, y, hacia 1.930, Niels Bohr estaba dispuesto a abandonar el gran principio de conservación de la energía, al menos en lo concerniente a partículas subatómicas.  En 1.931, Wolfgang Pauli sugirió una solución para el enigma de la energía desaparecida.

 

El neutrino fue propuesto por primera vez en 1930 por Wolfgang Pauli para compensar la aparente pérdida de energía y momento lineal o lineal en la desintegración β de los neutrones.

 

Tal solución era muy simple: junto con la partícula beta del núcleo se desprendía otra, que se llevaba la energía desaparecida.  Esa misteriosa segunda partícula tenía propiedades bastante extrañas.  No poseía carga ni masa.  Lo único que llevaba mientras se movía a la velocidad de la luz era cierta cantidad de energía.  A decir verdad, aquello parecía un cuerpo ficticio creado exclusivamente para equilibrar el contraste de energías.

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La Mente: un producto de la evolución de la materia

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Universo y la Mente    ~    Comentarios Comments (7)

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Algunas veces, mirando la historia evolutiva de la vida, uno tiende a pensar que, de todas las estructuras complejas producidas por la biología terrestre (es lo único que conocemos), ninguna es más importante que el cerebro, el más complejo de todos los órganos. Lo que nos lleva a plantearnos una prgunta: ¿Son los cerebros sólo accidentes aleatorios de la evolución, o son los unevitables productos derivados de un proceso de complejificación que sigue unas leyes? Una hipótesis muy generalizada es que si surge la vida en otros planetas, ésta tendrá un desarrollo muy similar al de la vida en nuestro planeta, la Tierra. Los defensosres de SETI, la bísqueda de inteligencia estraterrestre, argumentan que en el curso de miles de años la vida estraterrrestre se hará más compleja para formar plantas y animales, y finalmente descubrirá su cognición y la inteligencia, como sucedió aquí. Eso en los planetas que estén en evolución y, en otros, evolucionados como la Tierra, la vida ya estará presente.

Hablamos del cerebro humano por ser el “desconocido” mejor conocido, muchas son las inteligencias que están presentes en nuestrto planeta y que, no hemos podido llegar a conocer. De algunos animales, podemos haber vislumbrado alguna clase de inteligencia y, si me apuran, hasta de sentimientos pero, lo que se dice conocer lo que se puede fraguar en sus cerebros…, es una gran incognita para nosotros que, somos los seres predominantes en el planeta y, además de ser conscientes hemos llegado a presentir que tenemos “Alma”, algo tan complejo que, siendo portadora de los sentimientos y los pensamientos, es, sin embargo, inmaterial y eterea. Eso que llamamos Alma es en realidad la sabiduría, la que nos lleve a comprender sobre las cosas, sobre el mundo, sobre el Universo y, también sobre la misma condición humana.

Visible Body | 3D Human Anatomy | Esa maravilla: Humanos | Scoop.it

El cerebro es de una complejidad tal que, no hemos podido llegar a comprender toda su grandeza, y, sabemos que rige todo lo que acontece en nuestros cuerpos, desde él se emiten las ordenes necesarias para hacer los precisos movimientos, para hablar o correr, o, en otros casos, para pensaqr y generar pensamientos y…

«Te amo con todo mi... cerebro» | Esa maravilla: Humanos | Scoop.it

también sentimientos que, en realidad y a través del Amor y la Familia, es el verdadero motor que mueve el mundo en el que vivímos, es el mayor incentivo que tenemos para luchar y seguir adelante en la dura batalla que, la Naturaleza y la Vida, nos plantea cada día.

Decíamos que en otros planetas (al menos en una fracción de todos los planetas presentes en las galaxias), también habrá surgido y evolucionado la vida inteligente que, como la nuestra, habrá avanzado y desarrollado su propia tecnología, e incluso algunas de esas comunidades tecnológicos pueden estar en este preciso momento tratando (como hacemos nosotros) de entrar en contacto con nosotros y con otras inteligencias dispersas a lo largo y a lo ancho del vasto Universo. Así pues, los investigadores de SETI suscriben generalmente la idea de la escala de progreso, al aceptar que no sólo la vida, sino también la mente, están en cierto sentido predestinadas a aparecer en el universo.

Así, el recipiente puede ser diferente pero, el cerebro portador de la mente, será parecido o similar al nuestro y se regirá por los mismos parámetros y funciones. Un inmenso entramado de neuronas y cogniciones que reciben, controlan y envían información que procesa para conocer el mundo exterior y comprender, su lugar en el Cosmos.

Claro que, este punto de vista, aunque dominante, esconde de nuevo una hipótesis enorme acerca de la naturaleza del Universo. Significa aceptar, de hecho, que las leyes de la naturaleza están “amañadas” no sólo a favor de la complejidad, o sólo a favor de la vida, sino también a favor de la Mente. Dicho de otra manera, creo que la Naturaleza misma es MENTE, de otra manera a mí me resulta muy difícil copmprender que la mente no esté inscrita de una fiorma fundamental en esas leyes naturales que todo lo rigen y hacen que las cosas ocurran como vemos que pasan. Es,así, altamente significativo, por supuesto, que los productos de la tendencia de complejificación de la naturaleza -seres inteligentes como el Homo Sapiens- sean capaces de entender lass propias leyes que han dado lugar al “entendimiento” si, esos sujetos, fueran totalmente ajenos a ella.

En cierta manera, tales pensamientos son visiones inspiradoras. Pero, ¿es verosímil? ¿Podemos que creer que el universo no sólo es bioamigable, sino también menteamigable. ¿Son tántos los mundos que, como la Tierra, tendrán las condiciones precisas para la vida? y, ¿Será la vida, toda la vida del Universo, basada, como la de la Tierra en el Carbono?

Claro que, en este apartado del saber humano, son muchas las versiones que, a lo largo de nuestra historia han sido vertidas. En 1964, el biólogo George Simpson escribió un artíoculo escéptico titulado “Sobre la no predominancia de los humanoides”, en el que reslataba la futulidad de la búsqueda de vida estraterrestre acanzada. Lo calificaba como “una apuesta contra las probabilidades más adversas de la historia”. Señalando que los seres humanos son el producto de innumerables incidentes históricos especiales, concluía:

“La hipótesis hecha tan abiertamente por astrónomos, físicos y algunos bioquímicos, según la cual una vez que la vida se pone en marcha en alguna parte, los humanoides aparecerán final e inevitablemente, es lisa y llanamente falsa”. En un famoso debate con el defensor de SETI Carl Sagan, el Biólogo Ernst Mayr se hacía eco del escepticismo de Simpson: “En la Tierra entre millones de linajes u organismos y quizá 50.000 millones de sucesos de especiación, sólo uno condujo a una alta inteligencia; eso me hace creer en su completa improbabilidad”.

¿De qué manera podría ser la vida en otros mundos? De haberla, podría ser ¡de tántas maneras! que no debemos descartar aquella que teniendo la condición de vida, incluso esté fuera de nuestro alcance de visión y, estándo a nuestro lado, sea totalmente ajena a nuestros sentidos. Las formas que la vida pueda tomar (aquí mismo en la Tierra somos testigos), son de múltiples fasetas, de diversas maneras y, hasta desconocidas. ¿quién conoce a todos los seres vivos que conviven con nostros en el aTierra?

Por otra parte, el especialista Jay Gould denuncia análogamente la idea de que la vida está destinada a producir mente. Imaginemos, dice él, que una catastrofe barriera toda la vida avanzada sobre la Tierra, dejando sólo microbios. Si se repitiera el drama evolutivo, ¿qué sucedería? ¿Cabría esperar una pauta de desarrollo básicamente similar, en la que volverían a emerger peses, vertebrados, mamíferos, reptiles y bípedos inteligentes? Nada de eso, concluye él. La historia de la vida sobre la Tierra es una loteria gigantesca, con muchos más perdedores que ganadores.

Muchas formas de vida pasada, ya no están aquí con nosotros. De hecho, sólo el 1% de las epecies que han poblado la Tierra viven actualmente y, tenemos que tener claro que, la única manera de evolucionar es mutar, sin mutaciones no hay evolución, dado que la dinámica del planeta es cambiante y nos exige una adaptación, aunque a lo largo de miles de años, nosotros y otros seres vivos mutan para sobrevivir.

La vida contiene tantos accidentes del destino, tántas carambolas arbitrarias que la pauta de cambio es esencialmente aleatoria. Los millones de pasos fortuitos que construyen nuestra propia historia evolutiva nunca sucederían por segunda vez, ni siquiera en lineas generales. La historia recorrería “otro camino” , de modo que,

“la enorme mayoría de las repeticiones nunca produciría…una criatura con autoconsciencia… La probabilidad de que este escenario alternativo (por ejemplo, repetición) contenga algo remotamente parecido a un ser humano debe ser practicamente nula”.

Si eso fuera así (que lo podría ser, ningún dato tenemos a favor de lo contrario), ¿qué seres surgirían a la vida? o, quizás, no surgiera ninguno. Es difícil refutar la lógica del argumento de Simpson y Gould. Si la evolución mno es otra cosa que una lotería, una caminata de borracho, entonces hay pocas razones por las que la vida debiera ir más allá del nivel de los microbios, ninguna expectativa que avanzara obligatoriamente hacia la inteligencia, el cerebro, la conciencia y al “Alma” y, mucho menos, que pudiera desarrollar características humanoides. Nos veríamos entonces obligados a coincidir con la melancólica conclusión de Monod: “El hombre sabe que finalmente está solo en la inmensidad del universo, del que ha emergido sólo por azar”.Sólo si hay más que azar en ello, , sólo si la Naturaleza tiene un sesgo ingeniosamente incorporado hacia la vida y la muerte, esperaríamos ver repetido en otros mundos, lo que con la vida ocurrió en el nuestro.

La búsqueda de la vida en otros lugares del Universo es, por consiguiente, el terreno de prueba para dos visiones del mundo diametralmente opuestas. Por una parte, está la ciencia ortodoxa, con su filosofía nihilista del universo sin sentido, leyes impersonales carentes de finalidad, un cosmos en el que la vida y la mente, la ciencia y el arte, la esperanza y el miedo son sólo embellecimientos accidentales y casuales en un tapiz de corrupción cósmica irreversible.

Para llegar hasta aquí, 10.000 millones de años hicieron falta

Por otra parte, hay una versión alternativa innegablemente romántica, pero posiblemente cierta de todas formas, la visión de un universo autoorganizador y autocomplejificador, gobernado por leyes ingeniosas que animan a la materia para que ésta alcance una evolución predeterminada que la lleva hacia la consciencia y la mente. Un Universo en el que la emergencia de seres pensantes sería una parte fundamental e integral del esquema global de las cosas. Es decir, un Universo en el que no estamos solos y en el que, esa misma complejidad de la que hablamos, nos lleva a través de la mutación hacia la evolución necesaria para la adaptación al ritmo que el Universo nos marca.

Particularmente me quedo con la segunda opción. De no ser así, si el Universo nos trajo por razones fortuítas y sólo se debe al azar nuestra presencia aquí, entonces, ¿para qué tantos mundos?, ¿para qué tanto sufrimiento y dolor?, ¿para qué, en definitiva, tanto Amor y sacrificio? ¡Sería todo un sinsentido tan grande!

Si alguna vez somos visitados por seres de otros mundos, o, por el contrario, somos nosostros los que los visitamos a ellos, creo que, para cuando eso suceda, nosotros seremos seres muy diferentes a lo que ahora somos. Con el Tiempo, nuestra especie (si ha sido respetada por la Naturaleza y sigue aquí), habrá alcanzado un grado evolutivo muy grande y, se podría decir que habríamos alcanzado el estatus de seres superiores que, dominadores de los secretos de la Naturaleza, no necesitan invadir los derechos de otros seres y especies para tener lo que necesitamos y, de la misma manera, pasaría con los que nos puedan visitar.

¿Qué lógica podría tener que, viajeros muy adelantados y en posesión de los más grandes conocimientos, vinieran aquí a causarnos daño? Nuestro mundo es mundo común, mundos como el nuestro existen a miles, cientos de miles y millones en nuestra misma Galaxia y en otras. Nada puede contener que no contengan otros millones de mundos iguales o parecidos. Siendo así (que lo es), ¿qué sentido puede tener que vengan desde tan lejos para quitarnos algo? Si el acontecimiento finalmente sucede (que sucederá), será sólo cuestión de hacer nuevos conocimientos y amistades, intercambiar lo que sabemos y estudiar las costumbres de otras especies que en el Universo están presentes pero, no creo que, para ese tiempo futuro, sea de otra manera.

El único peligro que veo está en nosotros mismos: ¿Qué pasará con la Inteligencia Artificial? ¿Hasta dónde la llevaremos? ¿Crearemos seres con la inteligencia suficiente para generar sus propias ideas? ¿Llegarán esos seres artificiales a tener sentimientos? Si eso llega… ¡Las cosas se pondrían muy feas!

Preservémonos de nosotros mismos.

emilio silvera

PD. Mucho de lo que aquí habeis leido ha sido tomado del Libro “El Quinto milagro” de Paul Davies

El Universo, nosotros, ¡la complejidad! y… ¡El futuro!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en el futuro    ~    Comentarios Comments (3)

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El filósofo existencialista Karl Jaspers se sintió provocado por los escritos de Eddington a considerar el significado de nuestra existencia en un lugar particular en una época particular de la historia cósmica. En su influyente libro “Origen y meta de la historia”, escrito en 1.949, poco después de la muerte de Eddington, pregunta:

“¿Por qué vivimos y desarrollamos nuestra historia en este punto concreto del espacio infinito, en un minúsculo grano de polvo en el universo, un rincón marginal? ¿Por qué precisamente ahora en el tiempo infinito? Estas son cuestiones cuya insolubilidad nos hace conscientes de un enigma.

El hecho fundamental de nuestra existencia es que parecemos estar aislados en el cosmos. Somos los únicos seres racionales capaces de expresarse en el silencio del universo. En la historia del Sistema Solar se ha dado en la Tierra, durante un periodo de tiempo infinitesimalmente corto, una situación en la que los seres humanos evolucionan y adquieren conocimientos que incluye el ser conscientes de sí mismos y de existir… Dentro del Cosmos ilimitado, en un minúsculo planeta, durante un minúsculo periodo de tiempo de unos pocos milenios, algo ha tenido lugar como si este planeta fura lo que abarca todo, lo auténtico. Este es el lugar, una mota de polvo en la inmensidad del cosmos, en el que el ser ha despertado con el hombre”.

Cuando en las noches oscuras hemos podido mirar al cielo cuajado de estrellas, ¿quién no pensó alguna vez en que algunas estarían rodeadas de mundos como ocurre en nuestro propio Sistema solar, y, en alguno de ellos, podrían existir seres inteligentes que, como nosotros piensen algo semejante mirando las estrellas desde su planeta? ¡Mundos lejanos y seres que, como nosotros tienen consciencia! Sí, están muy lejos… Pero…, ¿estarán realmente?

Hay en las palabras de Carl Jaspers algunas grandes hipótesis sobre el carácter único de la vida humana en el universo (creo que equivocada). En cualquier caso se plantea la pregunta, aunque no se responde, de por qué estamos aquí en el tiempo y lugar en que lo hacemos. Hemos visto que la cosmología moderna puede ofrecer algunas respuestas esclarecedoras a estas preguntas.

En alguno de mis anteriores trabajos quedaron reflejadas todas las respuestas a estas preguntas. Nada sucede porque sí, todo es consecuencia directa de la causalidad. Cada suceso tiene su razón de ser en función de unos hechos anteriores, de unas circunstancias, de unos fenómenos concretos que de no haberse producido el tal suceso, tampoco se habrían significado sus consecuencias y, simplemente, no existirían. Con la vida en nuestro planeta, ocurrió igual. La Vida en la Tierra es el producto de una serie de circunstancias que, lo mismo que se han dado aquí, se habrán dado en otros lugares del espacio infinito.

http://maestroviejo.files.wordpress.com/2011/12/tierra_primitiva.jpg

Las condiciones del planeta, la atmósfera, el agua líquida… ¡la vida!

Una atmósfera primitiva evolucionada, la composición primigenia de los mares y océanos con sus compuestos, expuestos al bombardeo continuo de radiación del espacio exterior que llegaba en ausencia de la capa de ozono, la temperatura ideal en relación a la distancia del Sol a la Tierra y otra serie de circunstancias muy concretas, como la edad del Sistema Solar y los componentes con elementos complejos del planeta Tierra, hecho del material estelar evolucionado a partir de supernovas, todos estos elementos y circunstancias especiales en el espacio y en el tiempo, hicieron posible el nacimiento de esa primera célula que fue capaz de reproducirse a sí misma y que, miles de millones de  años después, el tiempo hizo posible que evolucionara hasta lo que hoy es el hombre que, a partir de materia inerte, se convirtió en un ser pensante que ahora es capaz de exponer aquí mismo estas cuestiones. ¡Es verdaderamente maravilloso!

El entorno cambiante en un universo en expansión como el nuestro, a medida que se enfría y envejece (la entropía) es posible que se formen átomos, moléculas, galaxias, estrellas, planetas y organismos vivos. En el futuro, las estrellas agotarán su combustible nuclear y morirán todas. En función de sus masas serán estrellas enanas blancas (como nuestro Sol), estrellas de neutrones (a partir de 1’5 masas solares hasta 3 masas solares) y agujeros negros a partir de 3 masas solares. Hay un recorrido de historia cósmica en el que nuestro tipo de evolución biológica debe ocurrir bajo esas circunstancias especiales a las que antes me referí.

Hace mucho tiempo ya que en la mente de muchos  fueron imaginados mundos llenos de criaturas y, desde entonces, no hemos parado de una u otra forma, de buscar una señal, un indicio, una prueba de que la Galaxia y el Universo está, como la Tierra, poblado de criaturas.

Y pensar que todo comenzó en un instante en el que nació el Tiempo y se creó el Espacio… En el proceso,  surgieron las primeros quarks que pudieron unirse para formar protones y electrones que formaron los primeros núcleos y, cuando estos núcleos fueron rodeados por los electrones, nacieron los átomos que evolucionando y juntándose hicieron posible la materia; todo ello, interaccionado por cuatro fuerzas fundamentales que, desde entonces, por la rotura de la simetría original divididas en cuatro parcelas distintas, rigen el universo. La fuerza nuclear fuerte responsable de mantener unidos los nucleones, la fuerza nuclear débil, responsable de la radiactividad natural desintegrando elementos como el uranio, el electromagnetismo que es el responsable de todos los fenómenos eléctricos y magnéticos, y la fuerza de gravedad que mantiene unidos los planetas y las galaxias.

http://www.acatos.es/wp-content/uploads/2009/01/planeta-estrellas.jpg

Cuando pensamos profundamente en la inmensidad del Universo nos situamos en punto en que, nos vemos sobrepasado y nos vemos transportados a una situación en donde resulta especialmente apropiado utilizar las unidades “naturales”; la masa, longitud y tiempo de Stoney y Planck, las que ellos introdujeron en la ciencia física para ayudarnos a escapar de la camisa de fuerza que suponía la perspectiva centrada en el ser humano.

Es fácil caer en la tentación de mirarnos el ombligo y no hacerlo al entorno que nos rodea. Muchas más cosas habríamos evitado y habríamos descubierto si por una sola vez hubiésemos dejado el ego a un lado y, en lugar de estar pendientes de nosotros mismos, lo hubiéramos hecho con respecto a la Naturaleza que, en definitiva, es la que nos enseña el camino a seguir.

Cuando miramos alguna Imagen de una región concreta del Universo, nos puede inducir a una sensación equivocada. El Universo es tan enormemente grande que, en su mayor parte, son espacios vacíos y a lo largo del espacio-tiempo está jalonado por galaxias y cúmulos de galaxias dónde están las estrellas y los mundos. En realidad:

El universo visible contiene sólo:
1 átomo por metro cúbico
1 Tierra por (10 años luz)3
1 Estrella por (103 años luz)3
1 Galaxia por (107 años luz)3
1 “Universo” por (1010 años luz)3

El cuadro expresa la densidad de materia del universo de varias maneras diferentes que muestran el alejamiento que cabría esperar entre los planetas, estrellas y galaxias. No debería sorprendernos que encontrar vida extraterrestre sea tan raro. Y, si hablamos de inmensidad, no debemos perder de vista ciertos números:

– La edad actual del universo visible ≈ 1060 tiempos de Planck

– Tamaño actual del Universo visible ≈ 1060 longitudes de Planck

– La masa actual del Universo visible ≈ 1060 masas de Planck

– Vemos así que la bajísima densidad de materia en el universo es un reflejo del hecho de que:

– Densidad actual del universo visible ≈10-120 de la densidad de Planck

– Y la temperatura del espacio, a 3 grados sobre el cero absoluto es, por tanto

– Temperatura actual del Universo visible ≈ 10-30 de la Planck

Estos números extraordinariamente grandes y estas fracciones extraordinariamente pequeñas nos muestran inmediatamente que el Universo está estructurado en una escala sobrehumana de proporciones asombrosas cuando la sopesamos en los balances de su propia construcción.

http://www.cosmonoticias.org/wp-content/uploads/2011/04/Abell-383.jpg

Con respecto a sus propios patrones, el universo es viejo. El tiempo de vida natural de un mundo gobernado por la gravedad, la relatividad y la mecánica cuántica es el fugaz breve tiempo de Planck. Parece que es mucho más viejo de lo que debería ser. Pero, pese a la enorme edad del universo en “tics” de Tiempo de Planck,  hemos aprendido que casi todo este tiempo es necesario para producir estrellas y los elementos químicos que traen la vida.

Inmerso en todos éstos parámetros que el Universo pone delante de nosotros para que nos podamos asombrar sin límite y sintamos como una especie de magia se apodera de nosotros, también somos conscientes de que, a pesar de esos grandes números (acordaos del número de Eddintong: 1080 que significaba en número de partículas del Universo), si queremos números realmente grandes, curiosamente, no es la astronomía el lugar para buscarlos. Los grandes números de la astronomía son aditivos. Aparecen porquer estamos contando estrellas, planetas, átomos y fotones en un volumen enorme. Si queremos números realmente enormes tendremos que encontrar un lugar donde las posibilidades más que sumarse se multipliquen. Para esto necesitamos complejidad. Y para la complejidad necesitamos Biología.

Nuestros cerebros contienen unos diez mil millones de neuronas, de cada una de las cuales salen antenas, o axones, que a su vez se unen aproximadamente a otras mil. Estas conexiones desempeñan un papel en la creación de nuestras ideas y recuerdos. Cómo se hace es todavía uno de los secretos más grandes que la Naturaleza guarda. Así, si cada neurona establece mil conexiones diferentes con los otros diez mil millones de neuronas en el mismo grupo, entonces el número de formas diferentes en que podría establecer conexiones en el mismo grupo de neuronas es 107 x 107 x 107 x … un millar de veces. Esto da 107.000 posibles estructuras de4 conexiones.

cerebro-dibujo            

Pero, el número anteriormente expuesto, aunque es enorme, es simplemente el número para un sólo grupo de neuronas. El número total para 107 neuronas es 107.000 multiplicado por sí mismo 107 veces. Esto es 1070.000.000.000. Si los aproximadamente 1.000 grupos de neuronas pueden operar independientemente unos de otros, entonces cada uno de ellos contribuye con 1070.000.000.000 cableados posibles, lo que aumenta el total hasta el número de Holderness. Esta es la estimación moderna del número de estructuras eléctricas diferentes que podría sostener nuestros cerebros y, en cierto sentido, es el número de posibles pensamientos o ideas diferentes que podría tener un cerebro humano.

Cuando sumergido en los laberintos de la complejidad profunda del Universo y de las mentes que por medio de las estrellas y los mundos han sido creados por la Naturaleza…, no puedo dejar de pensar en el hecho de que, siendo todo eso así (que lo es), la creación de mentes como las nuestras podría ser una temeridad, ya que, aún sin evolucionar lo suficiente, ya estamos pretendiendo “cosas” que van mucho más allá de lo que se podría consisderar “normal”. No sólo estamos tratando de viajar a las estrellas, también queremos crear vida artificial y, pensando en ello, me tengo que hacer una pregunta:

¿Si nosotros llegamos a evolucionar lo suficiente como para poder llegar a otras galaxias, y la vida artificial que tratamos de crear, por nuestra inconsciente temeridad es dotada de “conciencia” y de “sentimientos”, no es posible que sea la nueva raza?

         

Lo cierto amigos es que…no llego a fiarme de nosotros mismos. Somos capaces de lo mejor pero, también de lo peor y, como nuestra imaginación no tiene límites… ¿quién sabe hasta dónde podremos llegar? Nuestra especie lleva en los genes la lucha, el no darse por vencido, una inmensa curiosidad, una ambición sin límites para alcanzar logros “inalcanzables” (hoy), y, con el tiempo por delante…

Podríamos construir modernos Frankenstein, que suplieran a la especie humana, o, si son inteligentes -como cabría esperar- nos dejen como animales de compañía. A veces, uno no puede evitar ciertos pensamientos que no siendo nada agradables… podrían ser realidad en el futuro.

emilio silvera