Ene
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El asteroide Bennu
por Emilio Silvera ~
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Muestra de la NASA del asteroide Bennu que contiene un ‘caldo’ con los ingredientes de la vida.
En este fotograma de video, Jason Dworkin sostiene un vial que contiene parte de la muestra del asteroide Bennu que la misión Orígenes, Interpretación Espectral, Identificación de Recursos y Seguridad – Explorador de Regolito (OSIRIS-REx, por sus siglas en inglés) de la NASA trajo a la Tierra en 2023. Dworkin es el científico del proyecto de la misión en el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland.Credit: NASA/James Tralie
Los estudios de las rocas y el polvo del asteroide Bennu que fueron traídos a la Tierra por la nave espacial de la misión Orígenes, Interpretación Espectral, Identificación de Recursos y Seguridad – Explorador de Regolito (OSIRIS-REx, por sus siglas en inglés) de la NASA han revelado moléculas que, en nuestro planeta, son clave para la vida, así como un historial de la existencia de agua salada que podría haber servido como “caldo” para que estos compuestos interactuaran y se combinaran..Noticias NASA
Ene
24
Velocidades inimaginables
por Emilio Silvera ~
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En el centro del átomo se encuentra un pequeño grano compacto aproximadamente 100.000 veces más pequeño que el propio átomo: el núcleo atómico. Su masa, e incluso más aún su carga eléctrica, determinan las propiedades del átomo del cual forma parte. Debido a la solidez del núcleo parece que los átomos, que dan forma a nuestro mundo cotidiano, son intercambiables entre sí, e incluso cuando interaccionan entre ellos para formar sustancias químicas (los elementos). Pero el núcleo, a pesar de ser tan sólido, puede partirse. Si dos átomos chocan uno contra el otro con gran velocidad podría suceder que los núcleos llegaran a chocar entre sí y entonces, o bien se rompen en trozos, o se funden liberando en el proceso partículas subnucleares. La nueva física de la primera mitad del siglo XX estuvo dominada por los nuevos acertijos que estas partículas planteaban.

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Pero tenemos la mecánica cuántica; ¿es que no es aplicable siempre?, ¿Cuál es la dificultad? Desde luego, la mecánica cuántica es válida para las partículas subatómicas, pero hay más que eso. Las fuerzas con que estas partículas interaccionan y que mantienen el núcleo atómico unido son tan fuertes que las velocidades a las que tienen que moverse dentro y fuera del núcleo están cerca de la velocidad de la luz, c, que es de 299.792’458 Km/s. Cuando tratamos con velocidades tan altas se necesita una segunda modificación a las leyes de la física del siglo XIX; tenemos que contar con la teoría de la relatividad especial de Einstein.
1.905 fue uno de esos hitos. En aquel «año milagroso», Albert Einstein, entonces todavía un desconocido empleado de la Oficina de Patentes de Berna, publicó cinco artículos, hoy imprescindibles para conocer el desarrollo de la física, y, en más de un sentido, de la humanidad.
En 1902, gracias a la mediación de su amigo, el matemático suizo Marcel Grossman, Einstein logró en la Oficina Federal para la Propiedad Intelectual de Berna un puesto de examinador auxiliar de patentes (nivel III) con un sueldo de 3500 francos anuales.
Era un total desconocido en el “mundo” de la Física. Sin embargo, publicó cinco trabajos que removieron los cimientos de la Ciencia en el campo de la Física Teórica. Todos se preguntaban qué quién era aquel personaje. Máx Planck (Director por aquel entonces de una prestigiosa revista científica) que leyó sus trabajos, comprendió el alcance profundo que contenían y, los publicó.
Cada uno de ellos tenía un valor considerable. Sin embargo no todos se entendieron, aquello había sido un terremoto, Einstein había entrado en la Física como elefante en una cacharrería. ¡Las cosas que decía: “Masa y Energía son dos aspectos de la misma cosa”, “El transcurrir del Tiempo, se ralentiza si viajamos a velocidades cercanas a la de la luz en el vacío”, La luz marca el límite de la velocidad que un cuerpo puede alcanzar en nuestro universo…
Relaciono aquellos memorables cinco trabajos, y, por el primero, le concedieron el Nobel. Ha merecido algún Nobel más pero, los tacaños de la Academia se lo negaron.
- Efecto fotoeléctrico.
- Determinación de las dimensiones moleculares.
- Movimiento browniano.
- Electrodinámica de los cuerpos en movimiento o “relatividad especial”.
- Equivalencia de la masa y energía.
La enorme importancia de la Relatividad Especial (Y, más tarde, de la General).
Esta teoría también fue el resultado de una publicación de Einstein de 1905. en esta teoría quedaron sentadas las bases de que el movimiento y el reposo son conceptos relativos, no son absolutos, como tampoco habrá un sistema de referencia absoluto con respecto al cual uno pueda medir la velocidad de la luz.
Pero había más cosas que tenían que ser relativas. En este teoría, la masa y la energía también dependen de la velocidad, como lo hacen la intensidad del campo eléctrico y del magnético. Einstein descubrió que la masa de una partícula es siempre proporcional a la energía que contienen, supuesto que se haya tenido en cuenta una gran cantidad de energía en reposo de una partícula cualquiera, como se denota a continuación:
E = mc2
Como la velocidad de la luz es muy grande, esta ecuación sugiere que cada partícula debe almacenar una cantidad enorme de energía, y en parte esta predicción fue la que hizo que la teoría de la relatividadtuviese tanta importancia para la física (¡y para todo el mundo!). Para que la teoría de la relatividadtambién sea autoconsistente tiene que ser holista, esto es, que todas las cosas y todo el mundo obedezcan a las leyes de la relatividad. No son sólo los relojes los que se atrasan a grandes velocidades, sino que todos los procesos animados se comportan de la forma tan inusual que describe esta teoría cuando nos acercamos a la velocidad de la luz. El corazón humano es simplemente un reloj biológico y latirá a una velocidad menor cuando viaje en un vehículo espacial a velocidades cercanas a la de la luz. Este extraño fenómeno conduce a lo que se conoce como la “paradoja de los gemelos”, sugerida por Einstein, en la que dos gemelos idénticos tienen diferente edad cuando se reencuentran después de que uno haya permanecido en la Tierra mientras que el otro ha viajado a velocidades relativistas.
“Aquí Gμν es el tensor de Einstein que depende de la métrica gμν y de sus primeras y segundas derivadas con respecto a las coordenadas del espacio-tiempo. El tensor de Einstein contiene solamente magnitudes geométricas y su cálculo explícito se obtiene a partir de la curvatura del espacio-tiempo. La parte derecha de las ecuaciones contiene el tensor de energía-momento Tμν que depende directamente de magnitudes físicas como la masa, presión, volumen, etc. Consecuentemente, las ecuaciones de Einstein tienen un sentido físico muy profundo ya que se pueden interpretar conceptualmente como:
La constante de proporcionalidad
contiene la velocidad de la luz en el vacío c y la constante gravitacional de Newton G, de forma tal que nos permite relacionar la magnitud geométrica curvatura con magnitudes físicas como la energía, presión, etc. Esta equivalencia entre magnitudes geométricas fue propuesta por primera vez por Einstein para el campo gravitacional, pero hoy en día sabemos que es válida para todos los demás campos conocidos en la naturaleza.”

Einstein demostró matemáticamente que la gravedad no es en realidad una fuerza de atracción entre todos los objetos con masa, como pensaba Newton. En su lugar, Einstein mostró que la gravedad es un resultado de la deformación, o curvatura, del espacio y el tiempo, que forman el mismo “tejido” del espacio-tiempo.
Einstein comprendió rápidamente que las leyes de la gravedad también tendrían que ser modificadas para que cumplieran el principio relativista.

La formulación de newton es bien conocida, en la segunda imagen que se representan en este esquema dos partículas que se acercan entre sí siguiendo un movimiento acelerado. La interpretación newtoniana supone que el espacio-tiempo es llano y que lo que provoca la curvatura de las líneas de universo es la fuerza de interacción gravitatoria entre ambas partículas. Por el contrario, la interpretación einsteiniana supone que las líneas de universo de estas partículas son geodésicas (“rectas”), y que es la propia curvatura del espacio tiempo lo que provoca su aproximación progresiva.
Para poder aplicar el principio de la relatividad a la fuerza gravitatoria, el principio tuvo que ser extendido de la siguiente manera: no sólo debe ser imposible determinar la velocidad absoluta del laboratorio, sino que también es imposible distinguir los cambios de velocidad de los efectos de una fuerza gravitatoria.


La Gravedad arruga el Espacio-Tiempo en presencia de grandes masas
Einstein comprendió que la consecuencia de esto era que la gravedad hace al espacio-tiempo lo que la humedad a una hoja de papel: deformar la superficie con desigualdades que no se pueden eliminar. Hoy en día se conocen muy bien las matemáticas de los espacios curvos, pero en el época de Einstein el uso de estas nociones matemáticas tan abstractas para formular leyes físicas era algo completamente nuevo, y le llevó varios años encontrar la herramienta matemática adecuada para formular su teoría general de la relatividad que describe cómo se curva el espacio en presencia de grandes masas como planetas y estrellas.
Einstein tenía la idea en su mente desde 1907 (la relatividad especial la formuló en 1905), y se pasó 8 años buscando las matemáticas adecuadas para su formulación.

Leyendo el material enviado por un amigo al que pidió ayuda, Einstein quedó paralizado. Ante él, en la primera página de una conferencia dada ante el Sindicato de Carpinteros, 60 años antes por un tal Riemann, tenía la solución a sus desvelos: el tensor métrico de Riemann, que le permitiría utilizar una geometría espacial de los espacios curvos que explicaba su relatividad general.
“En la geometría de Riemann, el tensor métrico es un tensor de rango 2 que se utiliza para definir conceptos métricos como distancia, ángulo y volumen en un espacio localmente euclídeo. Paraboloide de Flamm (solución exterior de Schwarzschild).”
Pero comentemos otros temas de interés.

Desde que se puso en órbita el telescopio espacial de rayos gamma Fermi, el 11 de junio de 2008, ha detectado poblaciones enteras de objetos nunca antes vistos. El último hallazgo de Fermi afecta al púlsar J1823-3021A, avistado en 1994 con el radiotelescopio Lovell, en Inglaterra. Un equipo internacional de expertos se ha dado cuenta de que esta estrella pulsante emite rayos gamma y gracias a Fermi ha podido caracterizar sus inusuales propiedades. Los resultados de su investigación se publican en el último número de Science. Lo cierto es que han descubierto el púlsar de milisegundos más joven y con la fuerza magnética más potente

No está mal que en este punto recordemos la fuerza magnética y gravitatoria que nos puede ayudar a comprender mejor el comportamiento de las partículas subatómicas.
El electromagnetismo, decíamos al principio, es la fuerza con la cual dos partículas cargadas eléctricamente se repelen (si sus cargas son iguales) o se atraen (si tienen cargas de signo opuesto).
La interacción magnética es la fuerza que experimenta una partícula eléctricamente cargada que se mueve a través de un campo magnético. Las partículas cargadas en movimiento generan un campo magnético como, por ejemplo, los electrones que fluyen a través de las espiras de una bobina.

Faraday que no era matemático, sino un gran experimentador, le dio la idea con sus trabajos
Las fuerzas magnéticas y eléctricas están entrelazadas. En 1873, James Clerk Maxwell consiguió formular las ecuaciones completas que rigen las fuerzas eléctricas y magnéticas, descubiertas experimentalmente por Michael Faraday. Se consiguió la teoría unificada del electromagnetismo que nos vino a decir que la electricidad y el magnetismo eran dos aspectos de una misma cosa.
La interacción es universal, de muy largo alcance (se extiende entre las estrellas), es bastante débil. Su intensidad depende del cociente entre el cuadrado de la carga del electrón y 2hc (dos veces la constante de Planck por la velocidad de la luz). Esta fracción es aproximadamente igual a 1/137’036…, o lo que llamamos α y se conoce como constante de estructura fina.
En general, el alcance de una interacción electromagnética es inversamente proporcional a la masa de la partícula mediadora, en este caso, el fotón, sin masa.
También antes hemos comentado sobre la interacción gravitatoria de la que Einstein descubrió su compleja estructura y la expuso al mundo en 1915 con el nombre de teoría general de la relatividad, y la relacionó con la curvatura del espacio y el tiempo. Sin embargo, aún no sabemos cómo se podrían reconciliar las leyes de la gravedad y las leyes de la mecánica cuántica (excepto cuando la acción gravitatoria es suficientemente débil).

La teoría de Einstein nos habla de los planetas y las estrellas del cosmos. La teoría de Planck, Heisemberg, Schrödinger, Dirac, Feynman y tantos otros, nos habla del comportamiento del átomo, del núcleo, de las partículas elementales en relación a estas interacciones fundamentales. La primera se ocupa de los cuerpos muy grandes y de los efectos que causan en el espacio y en el tiempo; la segunda de los cuerpos muy pequeños y de su importancia en el universo atómico. Cuando hemos tratado de unir ambos mundos se produce una gran explosión de rechazo. Ambas teorías son (al menos de momento) irreconciliables.
- La interacción gravitatoria actúa exclusivamente sobre la masa de una partícula.
- La gravedad es de largo alcance y llega a los más lejanos confines del universo conocido.
- Es tan débil que, probablemente, nunca podremos detectar esta fuerza de atracción gravitatoria entre dos partículas elementales. La única razón por la que podemos medirla es debido a que es colectiva: todas las partículas (de la Tierra) atraen a todas las partículas (de nuestro cuerpo) en la misma dirección.

La partícula mediadora es el hipotético gravitón. Aunque aún no se ha descubierto experimentalmente, sabemos lo que predice la mecánica cuántica: que tiene masa nula y espín 2.
La ley general para las interacciones es que, si la partícula mediadora tiene el espín par, la fuerza entre cargas iguales es atractiva y entre cargas opuestas repulsiva. Si el espín es impar (como en el electromagnetismo) se cumple a la inversa.
Pero antes de seguir profundizando en estas cuestiones hablemos de las propias partículas subatómicas, para lo cual la teoría de la relatividad especial, que es la teoría de la relatividad sin fuerza gravitatoria, es suficiente.
Si viajamos hacia lo muy pequeño tendremos que ir más allá de los átomos, que son objetos voluminosos y frágiles comparados con lo que nos ocupará a continuación: el núcleo atómico y lo que allí se encuentra. Los electrones, que ahora vemos “a gran distancia” dando vueltas alrededor del núcleo, son muy pequeños y extremadamente robustos. El núcleo está constituido por dos especies de bloques: protones y neutrones. El protón (del griego πρώτος, primero) debe su nombre al hecho de que el núcleo atómico más sencillo, que es el hidrógeno, está formado por un solo protón. Tiene una unidad de carga positiva. El neutrón recuerda al protón como si fuera su hermano gemelo: su masa es prácticamente la misma, su espín es el mismo, pero en el neutrón, como su propio nombre da a entender, no hay carga eléctrica; es neutro.
La masa de estas partículas se expresa en una unidad llamada mega-electrón-voltio o MeV, para abreviar. Un MeV, que equivale a 106 electrón-voltios, es la cantidad de energía de movimiento que adquiere una partícula con una unidad de carga (tal como un electrón o un protón) cuando atraviesa una diferencia de potencial de 106 (1.000.000) voltios. Como esta energía se transforma en masa, el MeV es una unidad útil de masa para las partículas elementales.
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La mayoría de los núcleos atómicos contienen más neutrones que protones. Los protones se encuentran tan juntos en el interior de un núcleo tan pequeño que se deberían repeles entre sí fuertemente, debido a que tienen cargas eléctricas del mismo signo. Sin embargo, hay una fuerza que los mantiene unidos estrechamente y que es mucho más potente e intensa que la fuerza electromagnética: la fuerza o interacción nuclear fuerte, unas 102 veces mayor que la electromagnética, y aparece sólo entre hadronespara mantener a los nucleones confinados dentro del núcleo. Actúa a una distancia tan corta como 10-15 metros, o lo que es lo mismo, 0’000000000000001 metros.
La interacción fuerte está mediada por el intercambio de mesones virtuales, 8 gluones que, como su mismo nombre indica (glue en inglés es pegamento), mantiene a los protones y neutrones bien sujetos en el núcleo, y cuanto más se tratan de separar, más aumenta la fuerza que los retiene, que crece con la distancia, al contrario que ocurre con las otras fuerzas.
Gracias a los fotones que viajan por el universo creando la luz, podemos contemplar maravillas como esta
La luz es una manifestación del fenómeno electromagnético y está cuantizada en “fotones”, que se comportan generalmente como los mensajeros de todas las interacciones electromagnéticas. Así mismo, como hemos dejado reseñado en el párrafo anterior, la interacción fuerte también tiene sus cuantos (los gluones). El físico japonés Hideki Yukawa (1907 – 1981) predijo la propiedad de las partículas cuánticas asociadas a la interacción fuerte, que más tarde se llamarían piones. Hay una diferencia muy importante entre los piones y los fotones: un pión es un trozo de materia con una cierta cantidad de “masa”. Si esta partícula está en reposo, su masa es siempre la misma, aproximadamente 140 MeV, y si se mueve muy rápidamente, su masa parece aumentar en función E = mc2. Por el contrario, se dice que la masa del fotón en reposo es nula. Con esto no decimos que el fotón tenga masa nula, sino que el fotón no puede estar en reposo. Como todas las partículas de masa nula, el fotón se mueve exclusivamente con la velocidad de la luz, 299.792’458 Km/s, una velocidad que el pión nunca puede alcanzar porque requeriría una cantidad infinita de energía cinética. Para el fotón, toda su masa se debe a su energía cinética.

Los físicos experimentales buscaban partículas elementales en las trazas de los rayos cósmicos que pasaban por aparatos llamados cámaras de niebla. Así encontraron una partícula coincidente con la masa que debería tener la partícula de Yukawa, el pión, y la llamaron mesón (del griego medio), porque su masa estaba comprendida entre la del electrón y la del protón. Pero detectaron una discrepancia que consistía en que esta partícula no era afectada por la interacción fuerte, y por tanto, no podía ser un pión. Actualmente nos referimos a esta partícula con la abreviatura μ y el nombre de muón, ya que en realidad era un leptón, hermano gemelo del electrón, pero con 200 veces su masa.
Antes de seguir veamos las partículas elementales de vida superior a 10-20 segundos que eran conocidas en el año 1970.
| Nombre | Símbolo | Masa (MeV) | Carga | Espín | Vida media (s) |
| Fotón | γ | 0 | 0 | 1 | ∞ |
| Leptones (L = 1, B = 0) | |||||
| Electrón | e– | 0’5109990 | – | ½ | ∞ |
| Muón | μ– | 105’6584 | – | ½ | 2’1970 × 10-6 |
| Tau | τ | ||||
| Neutrino electrónico | νe | ~ 0 | 0 | ½ | ~ ∞ |
| Neutrino muónico | νμ | ~ 0 | 0 | ½ | ~ ∞ |
| Neutrino tauónico | ντ | ~ 0 | 0 | ½ | ~ ∞ |
| Mesones (L = 0, B = 0) | |||||
| Pión + | π+ | 139’570 | 2’603 × 10-8 | ||
| Pión – | π– | 139’570 | 2’603 × 10-8 | ||
| Pión 0 | π0 | 134’976 | 0’84 × 10-16 | ||
| Kaón + | k+ | 493’68 | 1’237 × 10-8 | ||
| Kaón – | k– | 493’68 | 1’237 × 10-8 | ||
| Kaón largo | kL | 497’7 | 5’17 × 10-8 | ||
| Kaón corto | kS | 497’7 | 0’893 × 10-10 | ||
| Eta | η | 547’5 | 0 | 0 | 5’5 × 10-19 |
| Bariones (L = 0, B = 1) | |||||
| Protón | p | 938’2723 | + | ½ | ∞ |
| Neutrón | n | 939’5656 | 0 | ½ | 887 |
| Lambda | Λ | 1.115’68 | 0 | ½ | 2’63 × 10-10 |
| Sigma + | Σ+ | 1.189’4 | + | ½ | 0’80 × 10-10 |
| Sigma – | Σ– | 1.1974 | – | ½ | 7’4× 10-20 |
| Sigma 0 | Σ0 | 0 | ½ | 1’48 × 10-10 | |
| Ksi 0 | Ξ0 | 1.314’9 | 0 | ½ | 2’9 × 10-10 |
| Ksi – | Ξ– | 1.321’3 | – | ½ | 1’64 × 10-10 |
| Omega – | Ω– | 1.672’4 | – | 1½ | 0’82 × 10-10 |

Para cada leptón y cada barión existe la correspondiente antipartícula, con exactamente las mismas propiedades a excepción de la carga que es la contraria. Por ejemplo, el antiprotón se simboliza con y el electrón con e+. Los mesones neutros son su propia antipartícula, y el π+ es la antipartícula del π–, al igual que ocurre con k+ y k–. El símbolo de la partícula es el mismo que el de su antipartícula con una barra encima. Las masas y las vidas medias aquí reflejadas pueden estar corregidas en este momento, pero de todas formas son muy aproximadas.
Los símbolos que se pueden ver algunas veces, como s (extrañeza) e i (isoespín) están referidos a datos cuánticos que afectan a las partículas elementales en sus comportamientos.
Debo admitir que todo esto tiene que sonar algo misterioso. Es difícil explicar estos temas por medio de la simple palabra escrita sin emplear la claridad que transmiten las matemáticas, lo que, por otra parte, es un mundo secreto para el común de los mortales, y ese lenguaje es sólo conocido por algunos privilegiados que, mediante un sistema de ecuaciones pueden ver y entender de forma clara, sencilla y limpia, todas estas complejas cuestiones.

Si hablamos del espín (o, con más precisión, el momento angular, que es aproximadamente la masa por el radio por la velocidad de rotación) se puede medir como un múltiplo de la constante de Planck, h, dividido por 2π. Medido en esta unidad y de acuerdo con la mecánica cuántica, el espín de cualquier objeto tiene que ser o un entero o un entero más un medio. El espín total de cada tipo de partícula – aunque no la dirección del mismo – es fijo.
El electrón, por ejemplo, tiene espín ½. Esto lo descubrieron dos estudiantes holandeses, Samuel Gondsmit (1902 – 1978) y George Uhlenbeck (1900 – 1988), que escribieron sus tesis conjuntamente sobre este problema en 1972. Fue una idea audaz que partículas tan pequeñas como los electronespudieran tener espín, y de hecho, bastante grande. Al principio, la idea fue recibida con escepticismo porque la “superficie del electrón” se tendría que mover con una velocidad 137 veces mayor que la de la luz, lo cual va en contra de la teoría de la relatividad general en la que está sentado que nada en el universo va más rápido que la luz, y por otra parte, contradice E=mc2, y el electrón pasada la velocidad de la luz tendría una masa infinita.
Hoy día, sencillamente, tal observación es ignorada, toda vez que el electrón carece de superficie.

Las partículas con espín entero se llaman bosones, y las que tienen espín entero más un medio se llaman fermiones. Consultado los valores del espín en la tabla anterior podemos ver que los leptones y los bariones son fermiones, y que los mesones y los fotones son bosones. En muchos aspectos, los fermionesse comportan de manera diferente de los bosones. Los fermiones tienen la propiedad de que cada uno de ellos requiere su propio espacio: dos fermiones del mismo tipo no pueden ocupar o estar en el mismo punto, y su movimiento está regido por ecuaciones tales que se evitan unos a otros. Curiosamente, no se necesita ninguna fuerza para conseguir esto. De hecho, las fuerzas entre los fermiones pueden ser atractivas o repulsivas, según las cargas. El fenómeno por el cual cada fermión tiene que estar en un estado diferente se conoce como el principio de exclusión de Pauli. Cada átomo está rodeado de una nube de electrones, que son fermiones (espín ½). Si dos átomos se aproximan entre sí, los electrones se mueven de tal manera que las dos nubes se evitan una a otra, dando como resultado una fuerza repulsiva. Cuando aplaudimos, nuestras manos no se atraviesan pasando la uno a través de la otra. Esto es debido al principio de exclusión de Pauli para los electrones de nuestras manos que, de hecho, los de la izquierda rechazan a los de la derecha.
En contraste con el característico individualismo de los fermiones, los bosones se comportan colectivamente y les gusta colocarse todos en el mismo lugar. Un láser, por ejemplo, produce un haz de luz en el cual muchísimos fotones llevan la misma longitud de onda y dirección de movimiento. Esto es posible porque los fotones son bosones.
Cuando hemos hablado de las fuerzas fundamentales que, de una u otra forma, interaccionan con la materia, también hemos explicado que la interacción débil es la responsable de que muchas partículas y también muchos núcleos atómicos exóticos sean inestables. La interacción débil puede provocar que una partícula se transforme en otra relacionada, por emisión de un electrón y un neutrino. Enrico Fermi, en 1934, estableció una fórmula general de la interacción débil, que fue mejorada posteriormente por George Sudarshan, Robert Marschak, Murray Gell-Mann, Richard Feynman y otros. La fórmula mejorada funciona muy bien, pero se hizo evidente que no era adecuada en todas las circunstancias.

Uno de los protones se transmuta en un neutrón por medio de la interacción débil, transformando un quark “up”, en “down”. Este proceso consume energía (el neutrón tiene ligeramente más masa que..
En 1970, de las siguientes características de la interacción débil sólo se conocían las tres primeras:
- La interacción actúa de forma universal sobre muchos tipos diferentes de partículas y su intensidad es aproximadamente igual para todas (aunque sus efectos pueden ser muy diferentes en cada caso). A los neutrinos les afecta exclusivamente la interacción débil.
- Comparada con las demás interacciones, ésta tiene un alcance muy corto.
- La interacción es muy débil. Consecuentemente, los choques de partículas en los cuales hay neutrinos involucrados son tan poco frecuentes que se necesitan chorros muy intensos de neutrinos para poder estudiar tales sucesos.
- Los mediadores de la interacción débil, llamados W+, W– y Z0, no se detectaron hasta la década de 1980. al igual que el fotón, tienen espín 1, pero están eléctricamente cargados y son muy pesados (esta es la causa por la que el alcance de la interacción es tan corto). El tercer mediador, Z0, que es responsable de un tercer tipo de interacción débil que no tiene nada que ver con la desintegración de las partículas llamada “corriente neutra”, permite que los neutrinos puedan colisionar con otras partículas sin cambiar su identidad.
A partir de 1970, quedó clara la relación de la interacción débil y la electromagnética (electrodébil de Weinberg-Salam).

La interacción fuerte (como hemos dicho antes) sólo actúa entre las partículas que clasificamos en la familia llamada de los hadrones, a los que proporciona una estructura interna complicada. Hasta 1972 sólo se conocían las reglas de simetría de la interacción fuerte y no fuimos capaces de formular las leyes de la interacción con precisión.
Como apuntamos, el alcance de esta interacción no va más allá del radio de un núcleo atómico ligero (10-13 cm aproximadamente).
La interacción es fuerte. En realidad, la más fuerte de todas. Sin embargo trabaja a muy cortas distancias, y, es la única de las cuatro fuerzas fundamentales, que crece con la distancia.
Lo dejaré aquí, en verdad, eso que el Modelo Estándar de la Física, es feo, complejo e incompleto y, aunque hasta el momento ha sido una buena herramienta con la que trabajar, la verdad es que, se necesita un nuevo modelo más avanzado y que incluya la Gravedad.
Existen esperanzas de que el LHC empleando energías más elevadas, nos pueda dar alguna sorpresa y encuentre objetos largamente perseguidos.
Mucho de lo arriba descrito, son las ideas del Nobel Gerardus ‘t Hoof.
Por mi parte, me limito humildemente a buscar cuestiones de interés en todos los campos del saber, y, muy especialmente en Física y Astronomía, aunque no me resista a presentar trabajos sobre la complejidad de la Mente, o, sobre el por qué llegamos aquí y de dónde venimos y hacia dónde vamos. Aporto humildemente lo que puedo, y, sobre todo, trabajo como un negro para mantener el Blog en el candelero, es mi hobbi, desde siempre me pudo la curiosidad por el saber de las cosas que no comprendía. Me compensa el número de visitas diarias que están entre 15.000 y 25.000 diarias.
Mi única queja es la poca aparición de visitantes que se atrevan a comentar.
Me acuerdo con nostalgia de aquellas primeras cien visitas ¡Qué ilusión! En el presente estamos en los casi 73.000.000.
Emilio Silvera Vázquez
Ene
22
Volcamos nuestros sueños imposibles en la I.A.
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De manera más o menos consciente, plasmamos en la I.A., todo aquello que nos gustaría conseguir y no podemos. La Inmortalidad, el vencer a la vejez, ha sido desde siempre un sueño de la Humanidad, Lo cierto es que, en nuestro Universo, todo tiene un principio y un final, nada es Eterno (a mí no me gustaría vivir sin mis seres queridos), y, hasta el mismo Universo un día tendrá que morir, ya lo decía aquel pensador:
“Con el paso de los Eones, hasta la misma muerte tendrá que morir.”
Ene
21
MATERIA Y FUERZA – PRINCIPIO ÚNICO DE LAS COSAS
por Emilio Silvera ~
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Hasta no hace tanto tiempo, la materia sólo era conocida en tres estados; sólido, líquido y gaseoso. Sir W. Crookes, el sabio físico inglés al tratar de hacer el vacío en unos tubos de vidrio, descubrió , un cuarto estado al que ha llamado estado radiante. Los átomos, devueltos a la libertad por la rarefacción, se entregan en este vacío relativo a movimientos vibratorios de una rapidez y de una violencia incalculables. Se inflaman y producen efecto de luz y radiaciones eléctricas que permiten explicar la mayor parte de los fenómenos cósmicos. Los rayos X constituyen una de las aplicaciones más conocidas de es principio.

El plasma es el cuarto Estado de la Materia, y, no olvidemos que las estrellas están hechas de plasma
Condensada en grados diversos bajo sus tres primeros aspectos, la materia, en estado radiante, pierde alguna de sus propiedades a la fuerza de una manera más estrecha y más íntima. Este cuarto aspecto, ¿es el último que la materia puede revestir? Sin duda que no, pues podemos imaginarnos otros muchos. Puede entreverse con el pensamiento un estado fluido
y sutil, tan superior al estado radiante como éste lo es al estado gaseoso y el estado líquido al estado sólido.

La ciencia del porvenir explorará estas profundidades y encontrará en ellas la solución de los problemas formidables de la unidad de sustancia y de las fuerzas directoras del universo.
Ya la unidad de sustancia está entrevista y admitida por la mayor parte de los sabios. La materia, como hemos dicho, parece ser, en su principio, un fluido de una flexibilidad, de una elasticidad infinita, impalpable, imponderable en su esencia primordial, este fluido, mediante transiciones sucesivas, se hace ponderable y llega a producir, mediante una condensación
poderosa, los cuerpos duros , opacos y pesados que constituyen el fondo de la materia terrestre. Pero este estado de cohesión no es más que transitorio y la materia, al subir por la escala de las transformaciones, puede también disgregarse y volver a su estado fluido primitivo. Por eso los mundos no tienen más que una existencia pasajera. Procedentes de los océanos del éter, se hunden y se disuelven en él después de haber recorrido su ciclo de vida.

oxígeno, el ozono y el metano elementos para la vida por el análisis espectral
Se puede afirmar que todo en la naturaleza converge hacia la unidad. El análisis espectral revela la identidad de los elementos constitutivos de los mundos, desde el más humilde satélite, hasta el sol más gigantesco. El desplazamiento de los cuerpos celestes demuestra la unidad de las leyes mecánicas. El estudio delos fenómenos materiales como un cadena infinita, de eslabón en eslabón, nos conduce a la concepción de una sustancia única, etérea, universal, y de una fuerza igualmente única, principio de movimiento, de la que la electricidad, la luz y el calor no son más que variedades, modalidades y formas diversas.
Así pues, la química, la física, la mecánica, en su marcha paralela comprueban cada vez más la coordinación misteriosa de las cosas. El espíritu humano se encamina lentamente –a veces incluso inconscientemente, hacia el conocimiento de un principio único, fundamental, en el que se unen la sustancia, la fuerza y el pensamiento de una potencia cuya grandeza y majestad le llenarán un día de sobrecogimiento y de admiración.
Autor: León Denis
Recopilado por DANTE PRACILIO
dantepracilio@gmail.com
Ene
19
¿Un gran misterio y la única estructura invisible del Universo? ¡El...
por Emilio Silvera ~
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Lo cierto es que… ¡Nadie sabe explicar lo que el Tiempo es!
Lo hemos cuantizados en Tic del Tiempo de Planck.
Lo hemos macro-temporizado en Eones (Mil millones de años).
Lo hemos dividido en tres apartados: Pasado, Presente y Futuro.
El Pasado:
Es el Tiempo que se fue, un Tiempo al que no podemos volver, allí quedan nuestros errores que solo podemos rectificar en otro Tiempo, el Presente. El Pasado, si es el nuestro, lo podemos recordar, si es el Pasado de otros lo veremos en la Historia si su trayectoria lo mereció. El Tiempo Pasado está ¿Muerto, Desaparecido, Tiempo que dejó de existir, Tiempo al que nunca podremos volver?
El Presente:
Bueno, el presente es un regalo (la palabra lo dice), el Presente es el Tiempo que tenemos para realizar nuestros sueños, durante toda nuestra vida estamos inmersos en un Tiempo Presente que, de inmediato, se marcha al Pasado mientras que nosotros evolucionamos. El Presente es el que nos da a todos la oportunidad de conseguir hacer realidad nuestros anhelos. Si nos dormimos y dejamos para después, el trabajo y el poner nuestros esfuerzos en conseguir nuestros proyectos… ¡El Tren no pasa dos veces! El Presente es el Tiempo que tenemos para decirle a nuestra amada lo que la queremos, el Presente es un Tiempo de Confinación de nuestra especie que, aunque nadie lo piense, vive confinada en el Presente, nunca podremos estar en el Futuro, ese Tiempo que vendrá y que aún no existe, será el Tiempo de nuestros descendiente pero… ¡Para ellos también será Presente!
Así que nadie ha podido nunca vivir en el Pasado ni tampoco en el Futuro.
El Futuro:
Bueno, hablamos mucho de él, de un Tiempo que aún no existe, el Tiempo por venir, es el Tiempo incierto, no sabemos lo que allí estará presente, no sabremos nunca lo que nos traerá (haciendo la aclaración de que, si el Futuro está cargado del Presente, algo de lo que hagamos hoy estará allí mañana). El Futuro se presta a Conjeturas y Teorías, de lo que podría ser… Una muralla insalvable nos impide llegar al Tiempo Futuro, aunque la Ciencia Ficción (que no pocas veces ha sido precursora de la Ciencia), se empeñe en contarnos cómo aventureros intrépidos viajan al Futuro y se enteran de qué número fue premiado en la Lotería, regresa al Presente y se hace millonario. Como regocijar la mente no está mal pero… ¡El Futuro es inalcanzable porque no existe!
El Tiempo no se puede ver, no s3e puede tocar, no lo podemos “comprar” (el entrecomillado es que, en ocasiones, los millonarios han alargado sus vidas a base de dinero), finalmente todos tenemos que morir. Tampoco lo podemos prestar (claro que, si donamos un riñón… ¡Hemos regalado Tiempo!
También existe ese Tiempo Psicológico, nuestras Mentes crean un Tiempo ficticio, en según que ocasiones, por ejemplo:
La pareja de enamorados que pasan una hora juntos y sienten que el Tiempo pasó volando, la hora ha sido un minuto. Por el contrario, el enfermo en la cama del hospital pasando dolor, un minuto es como una hora.
Otro extraño comportamiento del Tiempo (según nos cuentan), es que, si viajamos a velocidades cercanas a la velocidad de la luz en el vacío (c), el Tiempo se ralentiza, pasa más lento. También el Tiempo se paraliza y pasa más lento cerca de un Agujero Negro.
Claro que, existen otros aspectos del Timpo que tampoco sabemos explicar: ¿Qué Tiempo estaría presente si en un futuro muy adelantado de la Humanidad, viajamos dentro de una Fluctuación Cuántica? y ¿Qué Tiempo existe si viajamos en un Agujero de Gusano?
De situaciones y paradojas relacionadas con el Tiempo, podríamos hablar durante días y días. Sin embargo, hay que tener presente que, todas esas situaciones (en su mayor parte), siguen siendo teorías y conjeturas, ya que, la realidad es que nadie, a lo largo de nuestra Historia, ni grandes pensadores, filósofos y físicos, han sabido explicar lo que el Tiempo es.
Emilio Silvera Vázquez
















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