Los astrónomos han descubierto una galaxia enana aislada y sin formación estelar utilizando imágenes del telescopio espacial James Webb, aunque esta galaxia no era el objetivo principal de observación. Las galaxias son sistemas unidos por la gravedad y están compuestas por estrellas, planetas, enormes nubes de polvo y gas y materia oscura.
Jul
3
Sí, todo cambia pero…, ¡algunos pensamientos perduran!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Naturaleza misteriosa ~
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Nos empeñamos en recordar a nuestra amada que se fue para siempre ¿Es que ahí se acabó nuestra Vida.
No es poder recordar, sino todo lo contrario, la condición necesaria para
nuestra existencia en paz. Si el recuerdo es de la amada que se fue, tendremos la tristeza. Si el recuerdo nos trae momentos amargos, tendremos dolor. Pero, si podemos olvidar, retomaremos una vida en paz. Sin embargo, y, a pesar de todo, yo prefiero el dolor que me trae ese recuerdo, de otra manera, ¿Qué vida sería la mía? No sería mi vida. ¡La Vida! amigos míos, no se nos ha regalado, la vida la tenemos que pagar
…¡De tantas maneras! Y, los recuerdos, si son los nuestros, con nosotros tienen que estar para siempre.
Más de siete mil millones de criaturas y ninguna es igual a otra

Siempre será de la misma manera. A pesar de nuestras similitudes, ninguno de nosotros seremos nunca exactamente igual a otro. Con los mundos pasa otro tanto de lo mismo, serán parecidos, coincidirán en muchos de sus parámetros pero, siempre tendrán detalles grandes o pequeños que los diferenciaran a los unos
de los otros.
Creo que, lo único que podemos decir que son iguales, está situado en el mundo microscópico de las partículas: dos protones son exactos al igual que dos electrones o dos Quarks dowm. Ni las Nebulosas ni las Galaxias son nunca de la misma manera aunque ambas, puedan contener los mismos elementos.

El cambio es un desafío. Vivimos en el período de mayor velocidad del movimiento de la historia humana. El mundo que nos rodea está impulsado por fuerzas que hace nuestras vidas cada vez más sensibles a cambios pequeños y respuestas repentinas. El desarrollo de Internet y los tentáculos de la Red Mundial nos ponen inmediatamente en contacto
con ordenadores y con sus propietarios en cualquier parte del mundo. Los riesgos del progreso industrial desenfrenado han provocado daños ecológicos y cambios medioambientales de los que no tenemos idea de qué repercusión futura tendrá en el devenir del planeta y, de nosotros mismos. Todo está sucediendo a una velocidad que, a veces, parece que se nos puede escapar de entre los dedos de la mano, sin que nada podamos hacer por frenar tal desvarío.
Los ecosistemas no permanecen si no se cuidan
Todo parece diferente. Hasta los niños parecen crecer antes y, son más listos a edades más tempranas, ¿dónde quedó aquella candidez de los niños? Ellos, ahora no te hacen preguntas, te corrigen. Los políticos, para ir a la velocidad de los tiempos, cambian de signo y de alineaciones políticas que hoy es una y mañana otra dependiente de sus intereses partículas (nunca de los generales que, en realidad, les importa un pito). Incluso los seres humanos y la información que llevan incorporada se enfrentan a la intervención editorial que supone la ambiciosa cirugía de sustitución o la re-programación de parte de nuestro código genético. Muchas formas de progreso se están acelerando y cada vez más fragmentos de nuestra experiencia se han entrelazado con el afán de explorar todo lo que sea posible.

Los cambios climáticos son intrínsecos del planeta que se recicla de distintas maneras


En el mundo de la exploración científica, reconocer el impacto de cambio no es tan nuevo. Hacia finales del s. XIX se había llegado a saber que hubo un tiempo en que la Tierra y nuestro Sistema Solar no existían; que la especie humana debía haber cambiado en apariencia y en el promedio de su capacidad mental a lo largo de enormes períodos de tiempo; y que, en cierto sentido, amplio y general, el Universo debería estar degradándose, haciéndose un lugar menos hospitalario y ordenado. Durante el s. XX hemos revestido de “carne” esta
imagen esquelética de un Universo cambiante.



Tectónica de lacas
Crean cadenas montañosas
Terremotos y Tsunamis
Erupciones volcánicas
El clima y la topografía de nuestro planeta varían continuamente, como las especies que viven en él. Y lo más espectacular, hemos descubierto que todo el Universo de estrellas y galaxias está en un estado
de cambio dinámico, en el que grandes cúmulos de galaxias se alejan unos de otros hacia un futuro que será diferente del presente.
Las galaxias se alejan unas de otras con una tasa constante, también tienen pequeñas velocidades adicionales llamadas “velocidades peculiares” que les permite a las galaxias moverse lateralmente a la expansión principal. En los llamados grupos locales, en los que las galaxias están más juntas, la Gravedad les impide expandirse y, al contrario de lo que ocurre para lo general, aquí se produce lo contrario, toda vez que cada
vez están más cerca por la fuerza de atracción que tiende a unirlas.

Hemos empezado a darnos cuenta
de que vivimos en un tiempo prestado. Los sucesos astronómicos catastróficos son comunes; los mundos colisionan, legiones de asteroides cercan las inmediaciones de nuestro planeta, así han sido descubiertos por la NASA. Tenemos las huellas del pasado en el que, la Tierra, recibió muchas visitas exteriores en las que, no siempre salieron bien paradas las especies que en aquel momento estaban presente. Un día de estos, nuestra suerte cambiará, se acabará;el escudo que tan fortuitamente nos proporciona el enorme planeta Júpiter, que guarda los confines exteriores del Sistema Solar, no será suficiente para salvarnos.
Sagitaria A es el Agujero Negro que “vive” en el Centro de la Galaxia
Al final, incluso nuestro Sol morirá. Nuestra Vía Láctea será engullida por un enorme agujero negro central que, en Sagitario A, cada día se hace mayor. La vida, tal como la conocemos terminará. Los supervivientes tendrán que haber cambiado su forma
, sus hogares y su Naturaleza en tal medida que nos costaría llamar “vida” según nuestros criterios actuales, a su existencia prolongada. Todo cambia, nada permanece y, nosotros, si queremos seguir viviendo, debemos adaptarnos a lo que vendrá y, como todo, debemos cambias. ¿Y, nuestros recuerdos?
La llegada de un peligroso imprevisto, nos pone contra las cuerdas
Hemos reconocido los secretos simples del Caos y de la Impredecibilidad que asedian tantas partes del mundo que nos rodea. Entendemos que nuestro clima es cambiante pero no podemos predecir los cambios. Hemos apreciado las similitudes entre
complejidades como ésta y las que emergen de los sistemas de interacción humana -Sociedades, economías, ecosistemas- y, también algo hemos podido aprender del interior de la propia mente humana. Sin embargo y a pesar de todos esos conocimientos acumulados, no son aún lo suficientemente amplios como para poder decir que sabemos, nuestro ignorancia es grande y, a pesar de todas las cosas grandes que hemos podido realizar, dentro de nosotros está presente esa parte oscura, ancestral y salvaje que nos aparta de lo racional. ¡Mirémos lo que ahora mismo pasa en el mundo!

Si miramos esta misma Nebulosa dentro de algunos miles de años, podremos contemplar que todo ha cambiado, no parecerá la misma. Ahí habrán surgido semilleros de nuevas estrellas, se habrán creado nuevos mundos en otros tantos nuevos sistemas planetarios. También habrán podido formarse moléculas esenciales para la vida.
Lo cierto es que todo cambia y nada permanece y hasta
algunos recuerdos se esfuman en nuestras mentes pero, hay algunos… ¡Imperecederos! Y, menos mal, eso nos hace más humanos.
Lo cierto es que, estamos en un Universo dinámico y cambiante
Todas estas sorprendes complejidades tratan de convencernos de que el mundo, es como una montaña rusa desbocada, rodando y dando bandazos; que todo lo que una vez se ha tenido por cierto podría ser derrotado algún día. Algunos incluso ven semejante perspectiva como una razón para
sospechar de la Ciencia, como si produjera unos efectos corrosivos sobre los fundamentos de la Naturaleza humana y de la certeza, como si la construcción del Universo físico y el vasto esquema de las Leyes debiera haberse establecido pensando en nuestra fragilidad psicológica.
Pero hay un sentido en el que todo este
cambio e impredecibilidad es una ilusión. No constituye toda la historia sobre la Naturaleza del Universo. Hay tanto un lado conservador como un lado progresista en la estructura profunda de la realidad. A pesar del cambio incesante y la dinámica del mundo visible, existen aspectos de la fábrica del Universo misteriosos en su inquebrantable constancia, Son esas misteriosas cosas invariables que hacen de nuestro universo el que es y se distingue de los otros que pudiéramos imaginar.

El Cinturón de Orión formado por las estrellas Alnitak, Alnilam y Mintaka
Hay un hilo dorado que teje una continuidad a través del tiempo que siempre acompaña a la Naturaleza en su devenir. Todo eso, nos lleva a esperar que ciertas cosas sean iguales en otros lugares del espacio además de la Tierra, necesitamos tener, al menos, alguna esperanza y, esa igualdad, nos trae la tranquilidad de que, también allí, en aquellos remotos lugares de los confines del Cosmos, tenemos hermanos con los que, algún día podremos estar. Así, las cosas serán las mismas en todas partes y, en todas partes y en otros tiempos, también pudieron pasar las cosas que aquí pasaron; que para
algunos casos, ni la historia ni la geografía importan. De hecho, quizás sin un substrato semejante de realidades invariables no podrían haber corrientes superficiales de cambio ni ninguna complejidad de mente y materia.
Si, somos universo, estamos conectados por los hilos invisibles de los pensamientos
Nuestras Mentes, lo mismo que toda la materia del Universo, están estrechamente conectadas con la memoria del “mundo” en el que están inmersos y del que, irremediablemente forman parte
. El que cada una de ellas, Mente y Materia, estén en determinados momentos ocupando un estado
diferente, no desvirtúa que, de cualquier manera, siguen siendo la misma cosa: Quarks y Leptones que, derivan en pensamientos cuando alcanzan su más alto estadio evolutivo.
¿Y, nuestros recuerdos? Bueno, a pesar de que me puedan causar dolor…¡Yo los quiero! Son parte de mi historia, parte de mí y de los míos.
Emilio Silvera V.
Jul
3
¿Civilizaciones de otros mundos?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Hablamos (como ha sido desde tiempos inmemoriales nuestra costumbre), de cosas que no sabemos. Nos gusta teorizar, y construir conjeturas de lo que podría ser. En el tema de otras formas de vida repartidas por el Universo, no hemos tenido el menor sonrojo en imaginar la presencia de Civilizaciones más avanzada que la nuestra y también mucho más atrasadas.
La imaginación es uno de los “ingredientes” que nos definen, y, junto a la curiosidad, nos ha llevado a desvelar secretos que estaban profundamente escondidas por la Naturaleza. De todos estos escenarios que imaginamos, no es probable que podamos confirmar ninguno en el futuro cercano, si las estrellas están tan alejadas las unas de las otras— ¡Por algo será! Dicen que la Naturaleza es sabia y, si lo planteó de esa manera… ¿Por qué será?
Soy partidario de no forzar las cosas, y, dejar que el Tiempo haga su trabajo, que nuestra especie evolucione lo suficiente para que, entonces sí, esté preparada para ese encuentro del que tanto hemos hablado.
Eso es lo que pensaba hace unos años. Con el paso del Tiempo, con los nuevos conocimientos adquirtidos, con los datos actuales que tenemos en relaciónb a las tecnologías y a la disposición de energías, ese pensamiento se esfumó. No tenemos la posibilidad de viajar a otros mundos lejanos, y, en lo quea otras civilizaciones se refiere, creo que… ¡Tendrán las mismas dicicultades que nosotros tenemos!
Pero, el Tiempo, con su inexorable transcurrir, dirá la úlrima palabra.
Emilio Silvera V.
Jul
3
El Universo y la Vida… ¡Nuestra imaginación!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo misterioso ~
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¡Cosas curiosas!
Se recomienda utilizar las mejores palabras en el trato, pero asegurándose al mismo tiempo de que se ha entendido bien
En esta vida, todo es verdad y todo es mentira
Así lo afirma en su título una famosa comedia de Calderón. Y Campoamor, más de dos siglos después, lo recordaba en un popularísimo verso.

El gran objetivo del LHC Run 2 del CERN fue impulsar los lçimites de la Física a una energía sin precedentes de 13 TeV (casi el doble que en el Run 1) para buscar nueva física más allá del Modelo Estándar.
Utilizando máquinas de inmensas energías nos adentramos en las entrañas de la materia y miramos lo que ahí pueda haber, queremos saber de qué están hechas las entrañas de todas las cosas, y, utilizamos enormes aceleradores de partículas y grandes telescopios que nos permiten llegar a lo más profundo de dos extremos: Al mundo de lo muy pequeño y a ese otro ámbito de lo inmensamente grande
Estamos tratando de recrear la creación

El Telescopio Espacial Fermi nos revelará donde están las fuentes de rayos Gamma
“Una inteligencia que conociese, en un momento determinado, todas las fuerzas que operan en la Naturaleza, así como las posiciones momentáneas de todas las cosas que constituyen el universo, sería capaz de condensar en una sola fórmula los movimientos de los cuerpos más grandes del mundo y los de los átomos más ligeros, siempre que su intelecto sea bastante poderoso para someter a análisis todos los datos; para él nada sería incierto, el pasado y el futuro estarían presentes ante sus ojos.”
Inmensas galaxias cuajadas de estrellas, nebulosas y mundos. Espacios interestelares en los que se producen transmutaciones de materia que realizan el asombroso “milagro” de convertir unas cosas en otras distintas. Un Caos que lleva hacia la normalidad. Estrellas que explosionan y riegan el espacio de gas y polvo constituyentes de materiales en el que se forjarán nuevas estrellas, nuevos mundos y nuevas formas de vida. Así es como ocurren las cosas en este universo nuestro que no hemos llegado a conocer. De hecho, ni sabemos a ciencia cierta si su “nacimiento” fue debido, realmente, al Big Bang.



No, no son unps cuadros salidos de la mano de un pintor, son unos paisajes que ha fabricado la mano de la Naturaleza. El sitio está a menos de 25 Km de mi casa y, con frecuencia, me acerco a contemplarlos y maravillarme de lo mucho que se nos ofrece y que no siempre, sabemos apreciar. De estas pequeñas cosas está hecha la felicidad.

No pocas veces nos tenemos que maravillar ante las obras de la Naturaleza, en ocasiones, con pinceladas de las propias obras que nosotros mismos hemos sido capaces de crear. Así, no es extraño que algunos piensen que la Naturaleza nos creó para conseguir sus fines, que el universo nos trajo aquí para poder contemplarse así mismo.
Siempre hemos tratado de saber lo que el Universo es, lo que la Naturaleza esconde para conocer los mecanismos de que ésta se vale para poder hacer las maravillas que podemos contemplar tanto en la Tierra como en el Espacio Interestelar donde moran las galaxias. En nuestro mundo, los Valles, ríos y montañas, hermosos bosques de lujuriante belleza , océanos inmensos llenos de formas de vida y criaturas conscientes de todo eso que, aunque algunas veces temerosas ante tanto poder, no por ello dejan de querer saber el origen de todo.
Una brizna de materia en la inmensidad de la Galaxia, y, ni se nos ve en el contexto del Universo
Y somos tan osados que jugamos con fuerzas que, no siempre sabemos dominar
¿Es posible que nos creamos más de lo que somos y menos de lo que podemos llegar a ser? Queremos jugar con fuerzas que no hemos llegado a comprender y, desde las estrellas y las inmensas galaxias, hasta los mundos y las fuerzas que todo lo rigen en el Universo, hemos querido conocer para poder, con esos conocimientos, recrear la misma creación. En el LHC hemos buscado el origen de la materia y, ahora, de nuevo se pondrá en marcha con doble capacidad energética para hurgar en las entrañas del misterio que esconde la materia. Los científicos han dado ya el primer paso para la creación de la vida sintética, han sido capaces de crear un cromosoma completo a partir de una célula de levadura. El logro es considerado un gran hallazgo dentro de la biología sintética, que busca diseñar organismos desde sus principios más básicos.
¿Hasta dónde queremos llegar?
Sí, la Naturaleza es sabia y, a cada cosa, le tiene reservado su lugar y la hace como debe ser
A veces, viendo como se desarrollan las cosas y cómo se desenvuelven los hechos a medida que el Tiempo transcurre, no tenemos más remedio que pensar que parece como sí la Naturaleza supiera que estamos aquí y, desde luego, nos tiene impuesto límites que no podemos traspasar hasta que “ella” no considera que estamos preparado para ello. Un amigo asiduo a éste lugar nos decía que la Naturaleza nos preserva de nosotros mismos. Nosotros, los humanos, no conocemos ninguna regla que nos prohíba intentar todo aquello que podamos imaginar y, de esa manera, a veces, jugamos a ser dioses.
Lo cierto es que, los límites, los impone nuestra ignorancia y, a medida que vamos avanzando en el saber del mundo, de la Naturaleza y del Universo en fin, alcanzamos cotas de realización que años antes eran impensables. Tecnologías inimaginables que ya están con nosotros y nos posibilitan para realizar “milagros” en una gran variedad de campos del saber humano.

Desde la noche de los tiempos, cuando éramos seres sin conocimiento alguno y asustados mirábamos los truenos, o asombrados observamos las estrellas del cielo explicar todas aquellas maravillas que ahora nos son cotidianas como la noche y el día, las estaciones, las erupciones volcánicas y los terremotos, fenómenos naturales que tienen una sencilla explicación, desde entonces digo, el misterio ha caminado con nosotros y, nuestras débiles espaldas ha tenido que cargar con la pesada ignorancia que ha lastrado nuestro caminar hacia el futuro. Después de miles de años de mirar hacia el firmamento y hacernos múltiples preguntas, con la unión de muchas mentes, hemos podido llegar a un aceptable modelo de lo que puede ser el Universo, de las fuerzas que lo rigen, de cómo son los mundos y del por qué en algunos puede existir la vida y en otros no.
Nunca dejaremos de mirar hacia nuestros orígenes En las estrellas
Pero, ¿acaso no somos, nosotros mismos universo? Dicen que genio es aquel que puede plasmar en realidad sus pensamientos y, aunque nos queda mucho camino por recorrer, lo cierto es que, hasta el momento presente, mucho de eso se ha plasmado ya. Es decir, hemos sabido de qué están hechas las estrellas, conocemos la existencias de las grandes estructuras del Universo constituidas por cúmulos y supercúmulos de galaxias, sabemos de mundos en los que, con mucha probabilidad puedan existir criaturas diversas que, conscientes o no, piensen, como nosotros, en todos los secretos que el Universo esconde.

Las estrellas brillan en el cielo y tal hecho, hizo posible que nosotros estemos aquí descubriendo los enigmas del Universo, de los mecanismos que lo rigen, de la materia y de la energía que está presente y, ¿por qué no? de la vida inteligente que en él ha llegado a evolucionar. En las estrellas se crean los elementos esenciales para la vida. Esos elementos esenciales para la vida están elaborandose en los hornos nucleares de las estrellas. Allí, mediante transiciones de fases a muy altas temperaturas, se hace posible la fusión que se produce venciendo la barrera de Coulomb, y a partir del simple Hidrógeno, hacer aparecer materia más compleja que más tarde, mediante procesos físico-químicos-biológicos, hacen posible el surgir de lavida bajo ciertas circunstancias y condiciones especiales de planetas y de la estrellas que teniendo las condiciones similares al Sol y la Tierra, lo hace inevitable.

Sinceramente creo que, dentro de nosotros, están todas las respuestas a las preguntas que podamos plantear, toda vez que, como parte del Universo que somos, en nuestros genes, en lo más profundo de nuestras mentes están grabados todos los recuerdos y, siendo así, solo se trata de recordar para saber lo que pasó, para comprender los orígenes y, finalmente saber, el por qué estamos aquí y para qué. Nos hemos olvidado de que somos “polvo de estrellas”, los materiales que nos conforman se forjaron en los “hornos” nucleares de los astros que brillan en el firmamento lejano. A temperaturas de millones de grados se pudieron fusionar los elementos que hoy están en nosotros. Una estrella masiva explosionó como Supernova, hace miles de millones de años, hizo brillar el cielo con un resplandor cegador, una enorme región quedó sembrada de materiales en forma de Nebulosa que, con el paso de los eones, conformó un sistema planetario con un Sol central que le daba luz y calor a un pequeño planeta que, mucho después, llamaron Tierra. Los seres que allí surgieron y evolucionaron, eran el producto de grandes transiciones de fase y cambios que, desde el Cáos hizo todo el recorrido necesario hasta la creación de la Vida consciente.

Nebulosa molecular gigante
Pero está claro, como digo, que todo el proceso estelar evolutivo inorgánico nos condujo desde el simple gas y polvo cósmico a la formación de estrellas y nebulosas solares y mundos, la Tierra primigenia en particular, en cuyo medio ígneo, procesos dinámicos dieron lugar a la formación de las estructuras y de los silicatos, desplegándose con ello una enorme diversidad de composiciones, formas y colores, asistiéndose, por primera vez en la historia de la materia, a unas manifestaciones que contrastan con las que hemos mencionado en relación al proceso de las estrellas.
El recorrido ha sido largo y, a veces, muy peligroso
Desde el punto de vista del orden es la primera vez que nos encontramos con objetos de tamaño comparables al nuestro, en los que la ordenación de sus constituyentes es el rasgo más característico. Partiendo de un Caos inicial se han ido acumulando los procesos necesarios para llegar a un orden que, es digno del asombro que nos producen los signos de vida que podemos contemplar por todas partes y, desde luego, tampoco podemos dejar de maravillarnos de que la Naturaleza, valiéndose de mil artimañas, haya podido conseguir la presencia de vida consciente en un mundo, y, muy probablemente, en muchos mundos de muchas galaxias en todo el Universo.
De esa manera, sin lugar a ninguna duda, podemos hablar de un Universo viviente en el que, la materia evoluciona hasta la vida y los pensamientos. En el que en un carrusel sin fin surgen nuevas estrellas y nuevos mundos en los que, como en la Tierra, pasando el tiempo, también surgirá la vida que, podrá ser… ¡de tántas maneras! Una galaxia como la Vía Láctea puede tener más de cien mil millones de estrellas, en el universo pueden estar presentes más de cien mil millones de galaxias, los mundos que existen en una sola galaxia son cientos de miles de millones y, sabiendo todo eso, ¿Cómo poder pensar que la vida sea única en la Tierra?
“La vida se abre paso… ¡imparable!” No me puedo resistir a reproducir aquellas frases de Darwin:
“…en alguna pequeña charca caliente, tendrían la oportunidad de hacer el trabajo y organizarse en sistemas vivos…” Eso comentaba Darwin sobre lo que podría ocurrir en la Naturaleza. Hemos podido constatar la persistencia con la que la vida, se abre paso en este mundo, la hemos podido hallar en lugares tan insólitos como fumarolas marinas a más de 100 ºC, o en aguas con una salinidad extrema, o, a varios kilómetros de profundidad bajo tierra, o, nutriendose de metales, o metanógenas y alófilas y tantas otras infinitesimales criaturas que nos han causado asombro y maravilla.
Si, amigos míos, en lo que a la vida se refiere, ésta se abre paso en los lugares más extremos e inesperados por muy malas condiciones que allí puedan estar presentes De la misma manera, podrían estar situadas en mundos lejanos que, con unas condiciones distintas a las de la Tierra, se puedan haber creado criaturas que ni nuestra desbordante imaginación pueda configurar en la mente.
Porque, ¿qué sabemos en realidad de lo que llamamos materia inerte? Lo único que sabemos de ella son los datos referidos a sus condiciones físicas de dureza, composición, etc.; en otros aspectos ni sabemos si pueden existir otras propiedades distintas a las meramente físicas. ¿No os hace pensar que nosotros estemos hechos, precisamente, de lo que llamamos materia inerte?

Pero el mundo inorgánico es sólo una parte del inmenso mundo molecular. El resto lo constituye el mundo orgánico, que es el de las moléculas que contienen carbono y otros átomos y del que quedan excluidos, por convenio y características especiales, los carbonatos, bicarbonatos y carburos metálicos, los cuales se incluyen en el mundo inorgánico.
Este nuevo sistema planetario gira en torno a la estrella Trappist-1. Tiene 7 planetas que podrían ser habitables como la Tierra.

El sistema, a tan solo 40 años luz de la Tierra, incluye siete planetas de masa similar a la del nuestro. Los seis planetas más cercanos a la estrella, probablemente rocosos, pueden tener una temperatura en la superficie de entre 0 y 100 grados, el rango en el que puede haber agua líquida, y tres de ellos están en la llamada “zona habitable”, por lo que son candidatos especialmente prometedores para albergar vida.
Hasta que supimos que existían otros sistemas planetarios en nuestra Galaxia, ni siquiera se podía considerar esta posibilidad como una prueba de que la vida planetaria fuera algo común en la Vía Láctea. Pero se sabe que más de cien estrellas de nuestra zona de la galaxia tienen planetas que describen órbitas alrededor de ellas. Casi todos los planetas descubiertos hasta ahora son gigantes de gas, como Júpiter y Saturno (como era de esperar, los planetas grandes se descubrieron primero, por ser más fáciles de detectar que los planetas pequeños), sin embargo es difícil no conjeturar que, allí, junto a estos planetas, posiblemente estarán también sus hermanos planetarios más pequeños que, como la Tierra, pudieran tener condiciones para generar la vida en cualquiera de sus millones de formas.

Mundos existen cientos de miles de millones repartidos por las galaxias del Universo, y, en aquellos que por sus condiciones haya podido surgir la vida… ¿Cómo será? Sí, puede tener muchas formas y sus morfologías nos pueden asombrar pero,,, ¡creo que también, como la nuestra, estará basada en el Carbono!
Es cierto que en todo el Universo rigen las mismas leyes y están presentes las mismas constantes universales que, ni con el paso del tiempo pueden variar, así la luz siempre irá a 300.000 Km/s, la carga del electrón será siempre la misma como la masa del protón y, gracias a que eso es así, podemos estar nosotros aquí para contarlo. Sin embargo, el Universo, no es uniforme y en el inmenso espacio interestelar impera la diversidad. ¡Y pensar que toda esta grandeza comienza a partir de unas infinitesimales partíoculas que conforman el núcleo de los átomos!
La composición de los núcleos (lo que en química se llama análisis cualitativo) es extraordinariamente sencilla, ya que como es sabido, constan de neutrones y protones que se pueden considerar como unidades que dentro del núcleo mantienen su identidad. Tal simplicidad cualitativa recuerda, por ejemplo, el caso de las series orgánicas, siendo la de los hidrocarburos saturados la más conocida. Recordad que su fórmula general es CnH2n+2, lo que significa que una molécula de hidrocarburo contiene n átomos de carbono (símbolo C) y (2n+2) átomos de hidrógeno (símbolo H).
El número de protones y neutrones determina al elemento, desde el hidrógeno (el más simple), al uranio (el más complejo), siempre referido a elementos naturales que son 92; el resto son artificiales, los conocidos transuránicos en cuyo grupo están el einstenio o el plutonio, artificiales todos ellos.
Los núcleos, como sistemas dinámicos de nucleones, pertenecen obviamente a la microfísica y, por consiguiente, para su descripción es necesario acudir a la mecánica cuántica. La materia, en general, aunque presumimos de conocerla, en realidad, nos queda mucho por aprender de ella.

Existe una amplia variedad de densidades dentro del medio interestelar. En la modalidad más ligera, la materia que está entre las estrellas es tan escasa que sólo hay un átomo por cada mil centímetros cúbicos de espacio: en la modalidad más densa, las nubes que están a punto de producir nuevas estrellas y nuevos planetas contienen un millón de átomos por centímetro cúbico. Sin embargo, esto es algo muy diluido si se compara con el aire que respiramos, donde cada centímetro cúbico contiene más de diez trillones de moléculas, pero incluso una diferencia de mil millones de veces en densidad sigue siendo un contraste espectacular.
La cuestión es que, unos pocos investigadores destacaron allá por 1.990 en que todos estos aspectos -composición, temperatura y densidad- en el medio interestelar dista mucho de ser uniforme. Por decirlo de otra manera más firme, no está en equilibrio, y parece que lo que lo mantiene lejos del equilibrio son unos pocos de procesos asociados con la generación de las pautas espirales.

Aquí se crea entropía negativa. También nosotros, tenemos una manera de vencer a la inexorable Entropía que siempre acompaña al Tiempo, su transcurrir deja sentir sus efectos sobre las cosas que se hacen más viejas. Sin embargo, sabemos, como las galaxias, generar energía reproductora y, mientras que las galaxias crean estrellas nuevas y mundos, nosotros, recreamos la vida a partir de la unión entr hombre y mujer, y, de esa unión surgen otros seres que, perpetúan nuestra especie. Es la entropía negativa que lucha contra la extinción.
Esto significa que la Vía Láctea (como otras galaxias espirales) es una zona de reducción de la entropía. Es un sistema auto-organizador al que mantienen lejos del equilibrio, por una parte, un flujo de energía que atraviesa el sistema y, por otra, como ya se va viendo, la retroalimentación. En este sentido, nuestra Galaxia supera el test de Lovelock para la vida, y además prestigiosos astrofísicos han argumentado que las galaxias deben ser consideradas como sistemas vivos.
Sí, puede parecer que existen cosas muy grandes para nosotros pero…, ¡están hechas de las mismas cosas! Quarks y Leptones.
Puede que podamos ser más de lo que parece y que, seamos menos de lo que nosotros mismos nos podamos creer. No parece muy aconsejable que estemos situados en un plano de superioridad en el cual podamos mirarlo todo por encima del hombro. Precisamente por ser Naturaleza nosotros mismos, estamos supeditados a sus cambios y, por lo tanto, a merced de ellos.
El dilema está, como dijo aquel hombre sabio: “¡Somos parte del problema que tratamos de resolver!”
Emilio Silvera V.
Jul
3
Cada vez más cerca del conocimiento del Universo
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Descubren con el telescopio James Webb una galaxia que no debería existir.

Los astrónomos descubren una monstruosa estructura cósmica que desafía lo que ya sabemos del universo
Una nave de la NASA dispara un láser contra la Tierra a 16 millones de kilómetros


La nueva galaxia descubierta telescopio James Webb
El telescopio espacial James Webb (JWST) es un observatorio espacial desarrollado a través de la colaboración de 14 países y operado conjuntamente por la Agencia Espacial Europea, la Agencia Espacial Canadiense y la NASA. Su objetivo principal es reemplazar los telescopios Hubble y Spitzer, ofreciendo una resolución y sensibilidad sin precedentes para una amplia gama de investigaciones en astronomía y cosmología.

Recientemente, astrónomos han realizado observaciones que desafían nuestra comprensión actual de la evolución galáctica al descubrir una galaxia enana inactiva y aislada llamada PEARLSDG. Este descubrimiento se produjo de manera fortuita mientras el equipo liderado por el científico Tim Carleton, de la Universidad de Arizona State, estaba observando inicialmente un cúmulo de galaxias como parte del proyecto PEARLS utilizando el Telescopio Espacial James Webb (JWST).
Descubren una misteriosa galaxia enana sin formación de estrellas.
Lo sorprendente de PEARLSDG es que no muestra las características habituales de una galaxia enana. A diferencia de la mayoría de las galaxias enanas, no interactúa con galaxias cercanas ni está formando nuevas estrellas. Este hecho desafía las teorías existentes sobre la formación de galaxias, ya que las galaxias enanas generalmente se consideran entornos activos de formación estelar o interactúan con galaxias compañeras más masivas.
El estudio liderado por Carleton ha sido publicado en ‘Astrophysical Journal Letters’ y destaca el carácter único de PEARLSDG en el panorama galáctico. Su existencia plantea preguntas importantes sobre cómo se forman y evolucionan las galaxias enanas, y proporciona nuevas pistas sobre la diversidad de procesos galácticos que pueden ocurrir en el universo.

Son muchas las galaxias enanas conocidas pero, esta avistada por el James Webb, es inusual
«Este tipo de galaxias enanas aisladas e inactivas no se habían visto antes, excepto en relativamente pocos casos. En realidad, no se espera que existan, dada nuestra comprensión actual de la evolución de las galaxias, por lo que el hecho de que veamos este objeto nos ayuda a mejorar nuestras teorías sobre la formación de galaxias. En general, las galaxias enanas que existen solas continúan formando nuevas estrellas», expresó Carleton en un comunicado.
Además, el análisis de las imágenes del JWST reveló la presencia de estrellas individuales en PEARLSDG, lo que proporciona detalles sin precedentes sobre su composición estelar. Estas estrellas, vistas en longitudes de onda infrarrojas, permitieron a los astrónomos calcular la distancia de la galaxia a aproximadamente 98 millones de años luz.
El estudio se basó en datos de múltiples fuentes, incluyendo el JWST, el telescopio Lowell Discovery en Arizona, y observaciones terrestres de telescopios como el Sloan Digital Sky Survey y el Dark Energy Camera Legacy Survey. En conjunto, estos hallazgos desafían nuestras concepciones previas sobre la evolución galáctica y abren nuevas vías para explorar la diversidad y complejidad del universo.
La complejidad de las galaxias enanas

La galaxia enana satélite de la Vía Láctea, la Gran Nube de Magallanes
Espectacular Imagen del “Ala” de la Pequeña Nube de Magallanes.
Un estudio basado en los últimos datos del satélite Gaia de la ESA ha revelado que la mayoría de las galaxias enanas alrededor de la Vía Láctea podrían estar fuera de equilibrio y en proceso de ser destruidas después de su entrada en el halo galáctico. Esto desafía la visión anterior de que estas galaxias eran antiguos satélites estables que orbitaban la Vía Láctea durante miles de millones de años.
Los astrónomos han utilizado la relación entre la energía orbital y la época de entrada en el halo galáctico para fechar la historia de la Vía Láctea, descubriendo que la mayoría de las galaxias enanas llegaron mucho más recientemente de lo que se pensaba, hace menos de 3.000 millones de años. Esto implica que estas galaxias provienen de fuera del halo galáctico y han experimentado cambios significativos debido a la interacción con el gas caliente del halo.
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Se conoce como el choque de las galaxias sonrientes
El proceso violento de pérdida de gas y choques gravitacionales ha transformado por completo estas galaxias enanas, que ahora muestran velocidades estelares no equilibradas y movimientos aleatorios. Esto desafía la idea que existía anteriormente de que la materia oscura estabilizaba estas galaxias, ya que la falta de equilibrio impide estimaciones precisas de su masa dinámica y contenido de materia oscura.
Estos hallazgos sugieren que las propiedades observadas de las galaxias enanas son compatibles con la ausencia de materia oscura, lo que contradice la comprensión anterior de que estas galaxias eran dominadas por la materia oscura. Este estudio plantea preguntas muy relevantes sobre el modelo cosmológico estándar y destaca la necesidad de revisar nuestra comprensión de la evolución de las galaxias enanas a lo largo del tiempo.
















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