Ene
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Otra nueva teoría cosmológica
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Cosmología ~
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Nuestro Universo estaría “montado” sobre una burbuja que se expande en otra dimensión, según la nueva teoría de un equipo de investigadores de la Universidad de Uppsala – Suvendu Giri
¿Está el Universo “montado” sobre una enorme burbuja en expansión?

Un nuevo modelo basado en la Teoría de Cuerdas logra prescindir de la necesidad de que exista la misteriosa energía oscura
Reportaje de ABA-Ciencia
Un equipo de investigadores de la Universidad de Uppsala ha ideado un nuevo modelo para explicar el Universo, uno que parece ser capaz de resolver el enigma de la energía oscura. En un artículo recién aparecido en Physical Review Letters, los científicos proponen un nuevo concepto, según el cual el Universo entero se estaría desplazando sobre una burbuja que se expande en una dimensión adicional.
Parece complicado, es cierto, pero es una forma de evitar la necesidad de una energía oscura. Desde hace ya más de dos décadas se sabe que el Universo está en expansión, y no solo eso, sino que esa expansión es acelerada. Lo cual significa que el Universo no solo sigue creciendo, sino que lo hace cada vez más deprisa. La explicación convencional pasa por la existencia de un tipo de energía (la energía oscura), que lo permea todo y que «empuja» al Universo a expandirse más y más rápido. Comprender la naturaleza y la forma en que funciona esa energía oscura se ha convertido en uno de los principales enigmas de la Física.
¿Una explicación en la teoría de cuerdas?

Durante mucho tiempo, los físicos han esperado a que la Teoría de Cuerdas proporcionara una respuesta. Pero no ha sido así. Según esa teoría, toda la materia que nos rodea está formata por una serie de objetos diminutos y vibrantes, las cuerdas. La teoría también requiere la existencia de más dimensiones espaciales, además de las tres que conocemos. Durante los últimos 15 años, diversos modelos de la Teoría de Cuerdas han tratado de explicar la energía oscura. Sin embargo, esos modelos han ido recibiendo críticas cada vez más duras, y cada vez más investigadores se convencen de que ninguno de los modelos propuestos hasta la fecha es viable.

En su artículo, Souvik Banerjee, Ulf Danielsson, Giuseppe Dibitetto, Suvendu Giri y Marjorie Schillo proponen un nuevo modelo en el que nuestro Universo estaría «montado» sobre una burbuja que se está expandiendo en una dimensión adicional. El Universo entero estaría acomodado en el borde de esa burbuja en expansión, y toda la materia que contiene correspondería a los extremos de las cuerdas que se extienden hacia la dimensión adicional.
En su trabajo, los investigadores de la Universidad de Uppsala también muestran que la expansión de burbujas de este tipo puede darse dentro del marco de la propia Teoría de Cuerdas. Por eso, resulta concebible que, además de la nuestra, existan más burbujas, cada una de ellas correspondiente a otro Universo.

Un universo sin materia oscura
De esta forma, el modelo proporciona un nuevo y sugerente punto de vista de la creación, evolución y destino del Universo en que vivimos, uno que prescinde por completo de la necesidad de una energía oscura y que podría allanar el hasta ahora tortuoso camino para los métodos de prueba previstos por la Teoría de Cuerdas.
Ene
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¡Esa máquina sorprendente!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Cerebro y Mente ~
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Mono pensante
El tamaño (del cerebro) sí importa

Cerebro de embrión de ratón en el que se inyectó el gen humano que determina la expansion del cerebro. NATURE
“¿Qué nos hace humanos? ¿Qué es lo que me permite a mí expresar mis ideas a través del código simbólico que estoy tecleando ahora mismo, y lo que le permite a usted descifrar estas combinaciones de letras? Hoy sabemos que compartimos más del 95% del ADN con nuestros parientes más cercanos del reino animal, pero los grandes simios no pueden resolver ecuaciones matemáticas, ni escribir poesía, ni fabricar ordenadores, ni elaborar tratados de metafísica.

… “descendemos de los monos” y “tenemos un antepasado común con los monos” no son contradictorios, ni siquiera uno es más correcto que el otro, … El chimpancé y el hombre tuvieron un ancestro común que no era ni Homo ni Pan, de él divergieron las dos ramos y, mientras que una sigue en la copa de los árboles, la otra envía ingenios a otros planetas.
Como decía Stephen Hawking, “sólo somos una especies avanzada de monos en un planeta menor de una estrella muy normal, pero podemos comprender el Universo y eso nos convierte en algo muy especial”. Pero, ¿cómo ha sido posible este salto evolutivo? ¿Dónde está la diferencia fundamental que nos ha permitido convertirnos en monos parlantes y pensantes, imaginativos e innovadores?

Cuando en una ocasión le hice esta pregunta al gran primatólogo Frans de Waal, su respuesta fue rotunda: “Nuestro cerebro es básicamente idéntico al de los simios, pero expandido. No hay nada nuevo salvo su tamaño, así que ahí debe residir la clave de lo que nos diferencia”. Según este científico, somos muy parecidos a los primates en nuestras emociones básicas y nuestras interacciones sociales, pero lo que nos distingue es sobre todo el lenguaje y todo lo que tiene que ver con nuestra capacidad para el pensamiento abstracto.
Hoy sabemos que la estructura cerebral de los primates humanos y no humanos es muy similar, pero también que el cerebro del ‘sapiens’ es tres veces mayor que el de los chimpancés y los bonobos. En este terreno, por lo tanto, está claro que el tamaño sí importa, y mucho.

Por eso mismo es tan importante un nuevo descubrimiento que se acaba de publicar en la última edición de la revista Science. Un equipo de investigadores alemanes del Instituto Max Planck de Biología Molecular ha logrado identificar un gen que poseemos los humanos, a diferencia de nuestros ‘primos’ simios, y que determina la expansión de nuestra corteza cerebral, la sede de nuestras capacidades lingüísticas e intelectuales. Al inyectar este gen en embriones de ratón, se comprobó que el tamaño de sus cerebros aumentaba de manera muy significativa e incluso adquiría los típicos pliegues de nuestra materia gris.

Probablemente éste no sea no sea el único ingrediente del ADN que explique algo tan complejo como la inteligencia del ‘sapiens’. Pero sin duda hoy estamos más cerca de descubrir el secreto de lo que nos hace humanos y comprender por qué -como ha escrito Oliver Sacks en su conmovedora despedida– podemos disfrutar del privilegio de ser “animales pensantes”.
















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