lunes, 18 de junio del 2018 Fecha
Ir a la página principal Ir al blog

IMPRESIÓN NO PERMITIDA - TEXTO SUJETO A DERECHOS DE AUTOR




¡La Vida, se abre paso!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (1)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

Resultado de imagen de La vida apareció en la Tierra hace 3.800 millones de años
Hace 3800 millones de años aparecieron los estromatolitos en la Tierra para oxigenarla y darle la vida tal como la conocemos hoy en día. ESTROMATOLITOS …
La vida, desde hace unos 3.800 millones de años está presente en nuestro planeta y, se muestra de muy diversas formas y en distintos dominios que, en unos casos han evolucionado y en otros, siguen como eran hace miles de millones de años. Cada día, para nuestro asombro y sorpresa, se descubren nuevas formas y en muy distintos lugares. Una reciente publicación en el apartado de Ciencia de  ABC y firmado por José Manuel Nievez el pasado 21 de Agosto, nos ha comunicado:
 ”Encuentran, por primera vez, un ecosistema completo bajo los hielos de la Antártida.”

        “Miles de especies viven en un lago subterráneo al que la luz y el aire no han llegado en millones de años.”

 

 

 

Encuentran, por primera vez, un ecosistema completo bajo los hielos de la Antártida
Nature

Bajo los hielos de la Antártida hay vida en abundancia. Lo acaba de demostrar una expedición norteamericana, llamada Wissard (Whillans Ice Stream Subglacial Access Research Drilling), formada por investigadores de varias universidades y que esta semana ha publicado en Nature sus primeras conclusiones. Bajo una capa de hielo de más de 800 metros de grosor, los científicos han encontrado todo un ecosistema viviendo en un lago subterráneo al que la luz y el aire no han llegado en millones de años.

Hallan miles de formas de vida en un lago a 3 km bajo el hielo de la Antártida

Las formas de vida descubiertas son microorganismos unicelulares que para subsistir convierten amoniaco y metano en energía. La mayor parte de estos organismos pertenecen al dominio de las Arqueas, en el que se encuentran los seres vivos más antiguos del planeta. La investigación tiene implicaciones para la búsqueda de vida en otros ambientes extremos, tanto en la Tierra como en otros mundos del Sistema Solar.

Para John Priscu, profesor de la Universidad de Montana y jefe científico de la expedición Wissard, “ahora podemos probar al mundo de forma inequívoca que la Antártida no es un continente muerto”. El estudio, en efecto, aporta las primeras pruebas directas de que la vida es capaz de resistir en las más duras condiciones del ambiente subglacial.

Hallan vida a -13,5ºC bajo el hielo de un lago de la Antártida

      Desert Research Institute: El Lago Vida es el hogar de numerosos microbios. Hay agua – Hay Vida

Brent Christner, otro de los autores del estudio, afirma que se trata de la primera prueba definitiva de que bajo la capa de hielo antártico “no solo hay vida, sino ecosistemas activos que hemos estado buscando durante décadas. Con este trabajo damos un golpe sobre la mesa y afirmamos: šSí, teníamos razónš”.

Priscu, por su parte, asegura no estar del todo sorprendido de que el equipo haya logrado encontrar por fin vida tras perforar más de 800 metros de hielo hasta llegar al lago subglacial Whillans. No en vano, se trata de un investigador experimentado y que ha trabajado tanto en el Polo Norte como en el Polo Sur. Este otoño, en efecto, cumplirá su campaña número 30 en la Antártida, y hace mucho que predijo este descubrimiento.

Buscan vida bajo el hielo en la Antártica

               Aunque nos parezca imposible, bajo los hielos Antárticos, la vida está presente

Hace ya más de una década, Priscu publicó dos artículos en Science describiendo por primera vez cómo la vida microbiana podría vivir y multiplicarse bajo los hielos de la Antártida. Y hace cinco años, publicó otro artículo en el que predijo que el ambiente subglacial antártico podría albergar el humedal más extenso de toda la Tierra, uno que no estaría dominado por aves y otros animales, sino por microorganismos que utilizan los minerales de las rocas heladas para obtener la energía que necesitan para vivir.

Durante la última década, Priscu se ha dedicado a recorrer el mundo dando conferencias sobre lo que podríamos encontrar bajo la Antártida, y recaudando fondos para una expedición que podría cambiar para siempre nuestra visión sobre el mayor continente del planeta.

                            Microbios que viven a 800 metros bajo el Hielo

Sin embargo, Priscu sí que se muestra muy excitado con respecto a varios detalles del hallazgo, especialmente en la forma de funcionar de estos organismos, sin luz solar y a temperaturas muchos grados bajo cero, y al hecho de que la mayoría de ellos, tal y como revelan los análisis de ADN, sean Arqueas. Arquea es uno de los tres dominios principales de la vida. Los otros dos son Bacteria y Eukariota.

La mayoría de las arqueas subglaciales encontradas utilizan la energía de los enlaces químicos del amoniaco para fijar el dióxido de carbono y llevar a cabo otras funciones metabólicas. Otro grupo de organismos utilizan la energía y el carbono presente en el gas metano para sobrevivir. Para Priscu, probablemente todo este amoniaco y metano procedan de la descomposición de materia orgánica que se depositó en la zona hace cientos de miles de años, cuando la Antártida era aún templada y el mar inundó la parte occidental del continente.

Las emisiones de metano del Ártico este mes se registraron en niveles históricos-altos, causando gran preocupación entre los climatólogos, que citan fusión rápida del hielo marino y el calentamiento del océano Ártico como las principales causas.

También advierte el investigador de que si la Antártida continúa calentándose, se liberarán a la atmósfera enormes cantidades de metano acumulado en el hielo, un poderoso gas de efecto invernadero capaz de acelerar dramáticamente el cambio climático.

El equipo de científicos también demostró que los microorganismos que viven en el lago Whillans no pueden ser fruto de la contaminación de los materiales de los propios científicos, tal y como se sospecha que ocurrió con los hallados en el lago subglacial de Vostok. Los escépticos, por su parte, apoyan esta posibilidad y sugieren que los microorganismos encontrados son los que llevaban consigo los propios investigadores.

“Hemos llegado hasta el extremo -asegura Priscu- para garantizar que no hemos contaminado en absoluto uno de los ambientes más puros y prístinos del planeta y que nuestras muestras tienen la máxima integridad”.

4.000 especies

 

subglacial-vida

La expedición norteamericana bajo el nombre de “Wissard” (Whillans Ice Stream Subglacial Access Research Drilling) ha descubierto que bajo los fríos hielos de la Antártida reside vida y, además, en abundancia: debajo de una capa de 800 metros de grosor donde no pasa ni la luz ni el aire desde hace millones de años, existe un ecosistema completo.

En cuanto a las especies encontradas, resulta muy dificil su identificación, pero, afirma Christner por su parte, “hemos visto una columna de agua que probablemente tiene unas 4.000 cosas que podríamos llamar especies. Existe una increíble diversidad”.

El equipo de Wissard volverá a perforar durante el próximo verano austral. Wissard es el primer esfuerzo multidisciplinar a gran escala para examinar directamente la biología del ambiente subglacial antártico. La masa de hielo de la Antártida cubre una superficie equivalente a una vez y media la de los Estados Unidos y contiene el 70% del agua dulce de la Tierra.

Hallan el cráter más grande jamás visto bajo la Antártida

Muy por debajo de la gruesa capa de hielo que cubre la Antártida, hay lagos de agua dulce sin una conexión directa con el océano. Estos lagos son de gran interés para los científicos, que tratan de entender el transporte de agua y la dinámica del hielo bajo la superficie congelada del continente.

El lago Whillans es uno de los más de 200 lagos que se conocen bajo la superficie del continente helado y el río subterráneo que lo alimenta fluye bajo la plataforma de Ross, una masa de hielo del tamaño de Francia, y desemboca en el océano, a gran profundidad, al que proporciona grandes cantidades de nutrientes y contribuye a la circulación de las corrientes marinas.

¡No conocemos ni nuestra propia casa… ¡Y queremos viajar hacia las lejanas estrellas! ¡Ilusos!

¡Cómo somos los Humanos!

Publica: emilio silvera

 

  1. 1
    Emilio Silvera
    el 12 de marzo del 2018 a las 6:55

    Como no me canso de decir en éste lugar desde hace mucho tiempo ya, la vida, amigo míos, se abre paso en los lugares más insospechados, allí donde nos pueda parecer imposible su presencia… ¡Estará! Es más que probado que, esos pequeños “seres” que llamamos extremófilos (precisamente por las extremas condiciones en las que pueden vivir), están presentes en los lugares que ningún otro ser, de mayores dimensiones podría vivir.

    Si nos sirva de muestra lo que aquí en nuestro planeta hemos podido llegar a descubrir, en relación a la vida, podemos decir, sin temor a equivocarnos que, ahí fuera, en planetas y lunas de distintos pelajes, también estarán formas de vida que ni podemos imaginar.

    La Vida es el santo y seña del Universo para hacernos saber que no es estéril, y, que su presencia tiene algún sentido, ya que, de otra manera… ¿Qué sería un Universo sin vida?

    Responder

Deja un comentario



Comentario:

XHTML

Subscribe without commenting