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¿Sirve realmente orar pidiendo alguna cosa?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en La Oración    ~    Comentarios Comments (4)

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Rebuscando en los archivos, me encuentro con un correo del amigo Nelson, de Montevideo (Uruguay) que me ha llamado la atención y aquí os lo dejo para que saqueis vuestras propias conslusiones.

Preparativos para la celebración sagrada

Imagen de la Agencia EFE

Una reportera escuchó hablar de un anciano judío que había estado yendo a orar al Muro de los Lamentos durante muchos años, todos los días, sin faltar uno. Así que fue para allí a comprobarlo. Identificó al hombre fácilmente mientras se acercaba al Muro de los Lamentos.

Lo observó mientras oraba.

Después de 45 minutos y cuando el viejito se estaba dando vuelta para irse, ella se acercó para hacerle una entrevista.

“Discúlpeme, señor. Soy Rebecca Laskowsky, reportera. ¿Cuál es su nombre?”.

“Morris Fishbein,” respondió el hombre.

“¿Cuánto tiempo ha venido usted, señor, al Muro de los Lamentos?”.

“Alrededor de 60 años”.

“¡60 años! ¡Es asombroso! ¿Y por quién ó por qué reza?”.

“Rezo por la paz entre cristianos, judíos y musulmanes.”

“Rezo porque terminen todas las guerras y los odios entre la gente.”

“Rezo para que los niños crezcan como adultos responsables, amando a sus semejantes”.


“Rezo porque no haya pobres en el mundo, aunque para ello no tengan que haber ricos”

 

“¿Y cómo se siente usted después de estos 60 años?”


” ¡¡¡Como si le hubiera estado hablando a una pared!!!”

¡La Condición Humana! ¿Cuándo seremos conscientes para saber que, lo que queramos alcanzar tendrá que ser mediante el propio esfuerzo? Claro que, una cosa sí que la tengo clara, la persona que dirige sus oraciones con fervor y es creyente, está convencida de que, de alguna manera, sus rezos serán oidos. Respetemos sus sentimientos y creencias.

 

  1. 1
    Juan Antonio Andres Santos
    el 12 de julio del 2015 a las 11:04

    Buenos días : Los creyentes no sólo rezamos para pedir cosas. Rezamos porque tenemos necesidad de ponernos en contacto con Dios y de alabarle adorarle como nuestro creador y darle gracias por la vida y por el universo que ha creado. También somos muy conscientes de que el hombre creado a su imagen y semejanza tiene una gran capacidad para aprender y descubrir los secretos de la naturaleza y por ello también le damos gracias y por todos los científicos de buena voluntad que luchan cada día por mejorar con sus descubrimientos la vida de las personas y el cuidado de la creaciōn.
    Y gracias tambięn a Ud. que acerca a nuestra mentalidad de a pié todas estas interesantísimas cosas de la ciencia. 

    Responder
    • 1.1
      Emilio Silvera
      el 13 de julio del 2015 a las 4:51

      Estimado amigo:
      Al menos en parte, somos libres de escoger nuestras creencias y determinar si queremos ser religiosos o no. Algunos nos conformamos con procurar ser buenas personas respetuosas de los derechos ajenos y, cuando es posible, hacer el bien a quien lo pueda necesitar. El ser creyentes depende de muchos factores y, cada persona, tiene su propia perspectiva al respecto. La familia, las enseñanazas de la infancia, la educación recibida, las experiencias de la vida… ¡Son tántas las cosas que te llevan a elegir!

      Por mi parte, me da lo mismo a qué religión pueda pertencer una persona, ella es libre de elegir en lo que quiere creer y, si eso la hace sentirse bien consigo misma, pues encantado. Por mi parte y por parte de todos los demás, sólo nos queda respetar su elección. Aquí en este mundo nuestro, cada cual, es responsable de sus actos y, el libre Albedrío (el que podamos tener), hay que pagarlo.

      En cuanto a este lugar, es simplemente un entretenimiento de alguien a quien, la Ciencia, le ha dicho todo aquello que no sabía, y, espera que, con el tiempo, le despeje algunas dudas de preguntas que han quedqado sin respuestas. Todos tendríamos que saber, al menos, ese mínimo que nos permita tener una idea aproximada de cómo son las cosas, en qué mundo vivímos y por qué, y, conocer, aunque sea de manera básica, el funcionamiento del Universo que nos acoge y las leyes que lo rigen, de manera tal que, sepamos a qué atenernos en cuanto al posible futuro que le espera a nuestros hijos y, sobre todo, procurar que sea el mejor de los futuros posibles. Claro que eso, no siempre estará en nuestras manos.

      Saludos.

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  2. 2
    nelson
    el 17 de julio del 2015 a las 4:20

    Hola muchachada.
    Salud, amigos.
    Comparto la totalidad de los conceptos tanto de Juan Antonio como de Emilio, que aunque parezcan contradictorios, revelan una actitud compartida y esperanzadora de las personas de bien de toda creencia o filosofía: el amor al prójimo y la búsqueda de la verdad. Son cosas que alientan un mesurado optimismo en medio del vendaval de negatividad que nos sacude diariamente.
    Precisamente esa realidad es la que parodia el artículo; describe la desazón e impotencia que causa en el hombre corriente la inclemencia del mundo actual. Y la moraleja parece clara: no se trata de pedir y esperar. Hay que actuar.
    Saludos cordiales.

     

    Responder
    • 2.1
      Emilio Silvera
      el 17 de julio del 2015 a las 5:24

      Amigo Nelson, mi querido compañero de tantos años. Sabes bien discernir las cuestiones de la vida y, desde luego, le das a cada cosa su justo valor y le asignas el concepto que ccorresponde, sin estridencias, con la mesura que otorga la experiencia y la perspectiva ercuánime a la hora de ensamblar escenarios complejos de la vida cotidiana en la que influyen distintas situaciones, diferentes personas y diversos modos de ver las cosas y, precisamente, en ese punto intertmedio y rquivalente, que sabes elegir, le das a cada cual lo suyo sin quitar a nadie nada, toda vez que cada uno de nosotros tiene derecho a elegir su situación y sus pensamientos según estime conveniente y, tratar de remover, de manera forzada esos senttimientos… ¡No es bueno!Acercar pòsturas mediante la palabra y el razonamiento, ese es el camino y, mientras tanto, tepetemosnós.

      Un fuerte abrazp.

      Responder

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