¿Nosotros? ¿Quiénes somos? Bueno, desde hace tiempo, algo más que una célula sí que somos.
Una célula es la unidad morfológica y funcional de todo ser vivo. De hecho, la célula es el elemento de menor tamaño que puede considerarse vivo. De este modo, puede clasificarse a los organismos vivos según el número de células que posean: si sólo tienen una, se les denomina unicelulares (como pueden ser los protozoos o las bacterias, organismos microscópicos); si poseen más, se les llama pluricelulares En estos últimos el número de células es variable: de unos pocos cientos, como en algunos nematodos, a cientos de billones (1014), como en el caso del ser humano.. Las células suelen poseer un tamaño de 10 μm y una masa de 1 ng, si bien existen células mucho mayores.
¿La Vida? $Es el misterio que tratamos de resolver. Hace 3500 millones de años: los estromatolitos, primeras formas de vida complejas. Unas colonias de bacterias llamadas estromatolitos son las primeras formas complejas de vida de la Tierra
¡Hombre! Algo más que simples células eucariotas sí que somos después de algunos de miles de millones de años de evolución desde aquella lejana primera célula replicante. Si pensamos en nuestra aparición, aquí en nuestro mundo, al que irremediablemente venimos desnudos, caemos en la cuenta de que todos, sin excepción, traemos con nosotros una herramienta que, podrá ser, más o menos poderosa en función de muchas circunstancias. Me estoy refiriendo a la Mente que, desde muy pronto comienza a situarnos en el mundo a través de los sentidos y va evolucionando con las experiencias que, del entorno, van siendo acumuladas mediante las conexiones de cientos de miles de neuronas que mediante impulsos eléctricos envían información para que, en fracciones de segundo podamos tomar la decisión más conveniente (aunque no siempre es así).
Cuando vamos llegando al final del camino, nos empeñamos en rememorar el pasado, hacer balance
Habiendo sido un curioso de todo lo relacionado con la vida, siempre me llamó la atención los comienzos y la evolución que en la misma se produce en los distintos seres vivos que hemos llegado a “conocer”, y, me ha picado la curiosidad que, en nosotros, los humanos, cuando llegamos a una cierta edad, nuestra mente rememora más los hechos del pasado que aquellos que se podrían producir en el futuro, y, tal hecho cierto, nos habla de una especie de decadencia en la que, el ser humano (no siempre consciente), ve como se acerca su final y, de forma intuitiva, regresa a su pasado para repasar su vida, ya que, de alguna manera sabe que, lo que le queda por vivir no será mucho y, el futuro, será el futuro de otros y no el suyo, de ahí su falta de interés por él.
La rosa más hermosa, con su fragancia húmeda de gotas de rocío, su delicado perfume, su color y sus formas, consiguen un conjunto de armonioso de maravillosa belleza, y, sin embargo, tiene una vida efímera en el tiempo. Nosotros estamos aquí con un poco más de ese preciado bien, y, sin embargo, si comparamos nuestra estancia en el mundo con el contexto la misma Tierra, del Sol o la Galaxia…Menos que un abrir y cerrar de ojos será nuestra vida aquí. A pesar de ello, nos dejan el margen suficiente para poder hacer muchas cosas: Observar, aprender, trabajar, adquirir experiencias, estudiar e interesarnos por las cosas importantes de la Naturaleza y, sobre todas las cosas…Conocer el Amor, lo más sublime que nos podemos llevar con nosotros cuando partamos. Pero, ¿que pasa con la memoria?
La Memoria, intenta situar el pasado conectándolo con el presente y llevándolo hasta un futuro no muy lejano que, en conjunto, dibuja “toda una vida” de la que, cada cual, hace balance y valora si valió o no la pena haberla vivido. Somos conscientes (aunque no hablemos de ello) de lo efímero que es nuestro tiempo aquí.
El desorden en un sistema cerrado siempre aumenta
A todo esto, no podemos dejar de lado el “Tiempo” que, acompañado por su inseparable compañera “La Entropía”, no deja de hacer estragos en nosotros y en todo lo que en el Universo está presente, sin importar que esté en la fase de “inerte” o de “vida”.
Nuestra capacidad cognitiva se desarrolla en la edad temprana y, desde niños captamos rápidamente todos los mensajes que nuestro entorno nos envía. De tal manera es así que, pronto aprendemos a pedir la comida cuando tenemos hambre y, al no saber hablar, utilizamos el llanto. De estas tretas que nos valemos cuando somos muy pequeñitos para avisar a nuestros mayores de que no olviden sus obligaciones, utilizamos un sinfín en las distintas situaciones. Y, pudimos llegar a discernir el misterio presente en las llamadas partículas Brownianas, entre otras muchas cosas complejas.
Trayectoria irregular que siguen las partículas brownianas
Hasta no hace mucho tiempo, la mayoría de la gente no consideraba la mente como una parte del ser biológico sujeta, por tanto, a examen médico. Esto es, naturalmente, una idea errónea que hemos heredado del dualismo cuerpo-mente cartesiano. En la actualidad, la mayoría de las personas educadas están familiarizadas con la idea de que la mente pertenece al cerebro, por tanto al cuerpo.
Algunos como Alejandro Jodorowsky piensan que: Si tenemos un cuerpo imaginario, es también necesario que nos demos cuenta que tenemos una mente imaginaria. Tenemos pensamientos inconscientes, percepciones olfativas, audiciones, tactos, visiones, sabores mucho más desarrollados que los que creemos “reales”. Vemos más de lo que creemos ver, oímos más de lo que creemos oír, gustamos más de lo que creemos gustar, olfateamos más de lo que creemos olfatear, percibimos con el tacto mucho más de lo que creemos percibir, pensamos más de lo que creemos pensar. No sentimos por completo nuestras sensaciones, tenemos pensamientos de los que no nos damos cuenta, vivimos dentro de limites perceptivos, provocados desde que nacemos por nuestra familia y luego por la sociedad. Nos sumergen en prejucios y concepciones anquilosadas de la realidad y de nosotros mismos. Debemos aprender a pensar con libertad, (no digo con “inteligencia”, digo con “libertad”). El trabajo mágico consiste en disolver los límites de nuestra inteligencia y de nuestras percepciones. Estos limites nos encierran en calabozos irreales que nos impiden acceder a la conciencia suprema. La llave para lograr esto es la atención.
Aquí creen saberlo todo. Es la etapa de la inconsciente felicidad…más tarde, llegan a la realidad.
Siempre me ha llamado la atención las distintas etapas que, los seres humanos recorremos en nuestro deambular por el mundo. Cuando somos jóvenes nos empuja el deseo por lo desconocido, por lo inalcanzable, conseguir aquello que nadie alcanzó, la aventura y el riesgo. Nos sentimos (dentro de nuestra poca experiencia) superiores, imbatibles, poderosos y capaces de realizar cualquier empresa por muy dura o difícil que esta pueda ser. Más tarde, el ánimo se calma y, con el paso de los años, se buscan otras cosas, como, por ejemplo, la estabilidad. Y, no pocas veces me he preguntado: ¿No equivale esa estabilidad al estancamiento? Si conseguimos la estabilidad ¿no dejamos de ser creativos? ¿de arriesgarnos y de perder posibilidades de hacer cosas que de otra manera haríamos? Posiblemente pero, así es como la mayoría funciona.
Potentes ordenadores que han suplido a la aventura física
Aquellos eran otros tiempos
Antes, para dominar el Mundo, teníamos que hacer grandes viajes, realizar grandes empresas aventureras de las que nunca sabíamos como podríamos salir. El riego y la ventura era el pan de cada día para aquellos que querían descubrir el mundo. Hoy día, las cosas han cambiado. No debemos descartar la posibilidad de que seamos capaces de utilizar las unidades de Planck-Stoney para clasificar todo el abanico de estructuras que vemos en el universo, desde el mundo de las partículas elementales hasta las más grandes estructuras astronómicas. Este fenómeno se puede representar en un gráfico que recree la escala logarítmica de tamaño desde el átomo a las galaxias. Y, cualquier joven, sentado tranquilamente en su casa, con un potente ordenador, puede realizar “aventuras” que antes, eran imposibles.
Sí, ahora los jóvenes se comen el mundo. ¿Quién podría pensar en mi juventud que esto fuera posible? Eso sí, habrá que procurar que el mundo, no se les atragante y que, lo puedan ir digiriendo con calma. Si les llega tanta información se podrían ver perdidos e inundados de datos que no sabrían colocar en sus debidos compartimentos. Claro que, el mundo hoy, corre a una velocidad que…
Precisamente las grandes cosas se hacen a edades muy tempranas (Newton, Einstein, Riemann, Ramanujan y muchos otros), después el personaje decae, se estaciona y acomoda y, su inspiración primera, aquel fuego creador, se apaga. Claro que, el conjunto de esas mentes no es que sean más débiles ni menos fuertes, simplemente son diferentes y, las cosas, pasan a ser de otra manera, se sitúan en un plano distinto donde las prioridades son más profundas y menos arriesgadas…incluso, menos creadoras. Se pierde la chispa y se deja de ser tan bueno en, por ejemplo, hacer cálculos laboriosos que necesitan de profundos procesos de resolución y, en su lugar, se acude al reconocimiento de patrones que no requieren una alta concentración para la que, hemos dejado de estar capacitados.
Todo lo contrario que les ocurre a los jovenes. Recordemos aquí un simple pasaje referido a Ramanujan: En 1913 escribe a Hardy la carta, a la que acompaña alrededor de 120 teoremas. Según algunos autores, había escrito a otros matemáticos europeos, pero sólo Hardy reconoció la valía del autor de la misiva. Hardy comentó:
Hardy y Ramanujan
“Quisiera que comenzaran por tratar de reconstruir la reacción inmediata de un matemático profesional corriente que recibe una carta como ésta de un contable hindú desconocido.”
Una de las fórmulas que acompañaban la carta que envió a Hardy
Tras comentar algunos de los teoremas, añade, refiriéndose entre otras, a la fórmula anterior:
“… Nunca había visto antes nada, ni siquiera parecido a ellas.”
Se puede pensar que 635318657 (=1334+1344=1584+594) tampoco es tan grande, pero eso es porque ahora estamos acostumbrados a los números que nos dan los ordenadores. En 1918 intentar calcular una propiedad de un número que andaba por encima de los 600 millones llevaba el tiempo suficiente como para decir que el número es muy grande,
Una hojeada es suficiente para comprender que solamente podían ser escritas por un matemático de la más alta categoría. Tenían que ser ciertas, porque, si no lo fueran, nadie habría tenido suficiente imaginación para inventarlas. Por último…, el autor tenía que ser enteramente sincero, ya que son más frecuentes los matemáticos eminentes que los ladrones o charlatanes de destreza tan increíble…
Cuando se tiene poco más de veinte años, muchos se vanaglorian (con cierta frivolidad) de ser capaces de seguir una clase sobre algún obstruso tema de matemáticas avanzadas sin necesidad de tomar apuntes, y de aprobar un examen sobre el tema meses más tarde. Muchos, pasados los años, no pueden repetir proezas así, han perdido esa capacidad de entender y retener en la memoria lo que más tarde, tendrá que utilizar. Sin apuntes y archivos, son incapaces de recordar cuestiones de cierta complejidad.
Claro que, la experiencia ayuda, y, ayudando con ciertos parámetros mentales cuestiones complejas, finalmente se consigue llegar a la resolución deseada y correcta que aparece, ante nuestros ojos como si de arte de magia se tratara. Con la edad se ha perdido la capacidad para trabajar dura y mentalmente hablando en un plano de voracidad acumulativa de datos, de información para guardar y utilizar. Sin embargo, todo eso se suple por la comprensión instantánea de cuestiones que, antes, necesitaban una profunda enseñanza y elaboración y que ahora, nos llega desde el fondo de la mente que, en realidad, tiene todas las respuestas acumuladas de aquellos temas y disciplinas que, en su momento, fueron allí guardados.
Paul Dirac
Paul Dirac que hizo un trabajo sobre el electrón que nada tiene que envidiar a la Teoría de Einstein, y, predijo la existencia del Positrón, además de otras cuestiones, fue un físico-matemático puro y, atesoró tanta experiencia que, en sus últimos años como Profesor, podríamos decir, sin lugar a equivocarnos, que sus alumnos estaban contemplando la imagen de un hombre sabio.
Eso amigos, no es otra cosa que el saber acumulado que se ha convertido en eso que nos ha dado en llamar: “Sabiduría”, la sabiduría del viejo, del que sabe, del que deambuló por todos los caminos, del que de nada se sorprende ya, aquel que de joven conoció el miedo y ahora, ha llegado a comprender que es algo que sólo existe de manera virtual y aparece en nuestras mentes cuando no sabemos. Siempre hemos temido a lo desconocido.
Ahora, la experiencia nos lleva a no expresarnos con vehemencia sobre lo primero que se nos viene a la mente en relación a una cuestión determinada. La prudencia está con nosotros y, antes de emitir un dictamen sobre este o aquel tema, lo pensamos y recapacitamos, hacemos un compendio de todo lo que aquello implica, los factores y parámetros que están involucrados y, finalmente, emitimos un veredicto que, siempre tratará de ajustarse lo más posible a la realidad que tratamos de comentar en relación a ese asunto concreto.
Hemos llegado a saber que, utilizar el cerebro es sacarle un mayor partido. En el cerebro nacen células nerviosas (neuronas) durante toda la vida. El nacimiento de nuevas neuronas y el lugar que irán a ocupar en el cerebro están regulados por la actividad mental. Cuanto más usamos nuestro cerebro, más neuronas creamos, y estas nuevas neuronas van a parar a las partes del cerebro que más utilizamos. A medida que vamos envejeciendo utilizamos cada vez más nuestro hemisferio izquierdo, lo que a su vez lo protege frente al deterioro. Así que, sin lugar a ninguna duda, sabemos que, ejercitando nuestro cerebro lo estamos protegiendo contra el deterioro. Nadie que con 72 años se pase los días hablando de Física y Astronomía, verá mermado los poderes de su mente, sus rápidos reflejos, su capacidad de repentizar soluciones instantáneas a problemas surgidos inesperadamente siguen ahí y, con la ventaja que antes hemos mencionado, “la sabiduría” está presente.
Claro que, la Sabiduría, como todo en el Universo, tiene un precio: la vejez inexorable que nos trae el tiempo que pasa acompañado de la maldita entropía, esa que deteriora todas las cosas, y, nuestros cerebros también. Así, los que saben, con la edad llegan a alcanzar la imagen “del sabio” que fue (y lo sigue siendo) reverenciada en todas las culturas. Tras la fascinación de la juventud, la vejez comienza a ser respetada (no siempre) de nuevo en nuestra impaciente y engreída cultura.
Sabemos que el Sabio no nace “Se hace” con mucho trabajo, estudio y sacrificio y, no pocas veces, con experiencias vitales que, se produjeron en circunstancias límites o de escasez y carencias y en condiciones no siempre propicias y, ese periplo, dura toda una vida. Es el periplo que la mente tiene que recorrer hasta llegar a la Sabiduría. Así que, el precio que tenemos que pagar, es el envejecimiento. Claro que, la Sabiduría en sí, no tiene precio.
También se dice que, dentro de 1.700 millones de años, el Sol saldrá de la zona habitable.
Otro suceso del Futuro es que, el Sol se convertirá en una Gigante roja.
La gigante roja que fusionará Carbono, Oxígeno, Nitrógeno y otros, al agotar el combustible nuclear de fusión, eyectará sus capas exteriores al Espacio Interestelar, el resto de la ingente masa, quedará a merced de la Gravedad que la contraerá más y más, hasta que la rebelión de los electrones (sometido al Principio de exclusión de Pauli), frene la fuerza de gravedad y quedará una estrella enana blanca que radiará el el ultravioleta rabioso ionizando la Nebulosa planetaria que se formó en la eyección de masa.
¿Qué sucesos desconocidos estarán presentes en el Futuro?
Y, para cuando toso vaya pasando… ¿Estaremos aquí nosotros?
Funciones de onda del electrón en un átomo de hidrógeno en diferentes niveles de energía. La mecánica cuántica no puede predecir la ubicación exacta de una partícula en el espacio, solo la probabilidad de encontrarla en diferentes lugares. Las áreas más brillantes representan una mayor probabilidad de encontrar el electrón.
Lo único que no resulta ser lo mismo cuando se mira a través del microscópico electrónico (o, en la jerga de la física teórica, cuando se realiza una transformación de escala) es la masa de la partícula. Esto se debe a que el alcance de la fuerza parece mayor a través del microscopio y, por lo tanto, la masa de la partícula parece ser menor. Nótese que esta situación es la opuesta a la que se presenta en vida corriente donde un grano de arena parece mayor -¿más pesado, por lo tanto?- cuando se observa con un microscopio.
Granos de arena vistos al microscópico electrónico
Una consecuencia de todo esto es que en una teoría de Yang-Mills el termino de masa parece desaparecer se realiza una transformación de escala, lo que implica que a través del microscopio se recupera la invariancia gauge. Esto es lo que causa la dificultad con la que se enfrentó Veltman. ¿Se observar directamente el potencial vector de Yang-Mills? Parece que puede observa4rse en el mundo de las cosas grandes, no en el mundo de lo pequeño. Esto es una contradicción y es una raz´`on por la que ese esquema nunca ha podido funcionar adecuadamente.
En el mundo cuántico se pueden contemplar cosas más extrañas
Hay magnitudes asociadas con las leyes de la gravedad cuántica. La longitud de Planck-Wheeler, = 1’62 × 10-33 cm, es la escala de longitud por debajo de la cual es espacio, tal tiempo de Planck-Wheeler (1/c veces la longitud de Planck-Wheeler, o aproximadamente 10-43 segundos), es el intervalo de tiempo más corto que la longitud de Planck-Wheeler, es decir, 2’61 × 10-66 cm2) juega un papel clave en la entropía de un agujero negro.
Hay pruebas de que las partículas alfa producidas por sustancias radiactivas en el suelo constituyen el origen del helio en los pozos de gas natural. Si la partícula alfa es helio, su masa debe ser cuatro veces mayor que la del hidrógeno. Ello significa que la carga positiva de éste último equivale a dos unidades, tomando como unidad la carga del hidrogenión.
Hacia 1.900 se sabía que el átomo no era una partícula simple e indivisible, como predijo Demócrito, pues contenía, al menos, un corpúsculo subatómico: el electrón, cuyo descubridor fue J. J. Thomson, el cual supuso que los electrones se arracimaban como uvas en el cuerpo principal del átomo de carga positiva que era el núcleo descubierto por Rutherford.
En su modelo atómico, Rutherford propuso que los átomos tienen un núcleo central donde se encuentra el mayor porcentaje de su masa. Además, según esta teoría, este núcleo tiene carga eléctrica positiva y es orbitado por partículas de carga opuesta y menor tamaño (electrones)
Poco tiempo después resultó evidente que existían otras subpartículas en el interior del átomo. Cuando Becquerel descubrió la radiactividad, identificó como emanaciones constituidas por electrones algunas de las radiaciones emitidas por sustancias radiactivas. Pero también quedaron al descubierto otras emisiones. Los Curie en Francia y Ernest Rutherford en Inglaterra detectaron una emisión bastante menos penetrante que el flujo electrónico. Rutherford la llamó rayos alfa, y denominó rayos beta a la emisión de electrones.
En el panel superior se muestra a la supernova SN1987a cuyo estallido se detectó en Febrero de 1987. La explosion de supernova produjo una envoltura en expansion que se observa como un punto blanco en el centro de la imagen; el ritmo de la expansión se puede apreciar en el panel inferior. Alrededor de la supernova se han detectado unos impresionantes anillos de gas cuyo origen sigue sin conocerse, aunque debieron eyectarse antes de la explosion.
Pero el trabajo de hoy se titula: El colapso del núcleo de las estrellas
En la imagen podemos contemplar lo que se clasifica NGC 3603, es un cúmulo abierto de estrellas en una vasta zona estelar, rodeada de una región H II (una enorme nube de gas y plasma en el que constantemente están naciendo estrellas), situado en el brazo espiral Carina de la Vía Láctea, a unos 20.000 años-luz de distancia en la constelación de Carina. Es uno de los jóvenes cúmulos de estrellas más luminosas e impresionante en la Vía Láctea, y la concentración más densa de estrellas muy masivas conocidas en la galaxia. Se estima que se ha formado hace alrededor de un millón de años. Las estrellas azules calientes en el núcleo son responsables de la fuerte radiación ultravioleta y los vientos estelares, tallando una gran cavidad en el gas.
NGC 3603 alberga miles de estrellas de todo tipo: la mayoría tienen masas similares o menores a la de nuestro Sol, pero las más espectaculares son algunas de las estrellas muy masivas que están cerca del final de sus vidas. Ahí están presentes algunas estrellas supergigantes que se agolpan en un volumen de menos de un año luz cúbico, se han localizado en la misma zona a tres llamadas Wolf-Rayet, estrellas muy brillantes y masivas que expulsan grandes cantidades de material antes de convertirse en supernovas.
Una de estas estrellas (NGC 3603-A1), una estrella doble azul que orbita alrededor de la otra una vez cada 3,77 días, era la estrella más masiva conocida en la Vía Láctea. La más masiva de estas dos estrellas tiene una masa estimada de 116 masas solares, mientras que su compañera tiene una masa de 89 masas solares. Hay que decir que la máxima máxima de las estrellas está calculada en 120 masas solares, ya que, a partir de ahí, su propia radiación las destruiría.
En el centro de la imagen podemos contemplar ese “collar de diamantes” que es el resultado evolucionado de aquella tremenda explosión estelar contemplada en 1987, cuando una estrella supermasiva, habiendo agotado todo su combustible nuclear de fusión, se contrae sobre sí misma al quedar sin defensa, en “manos” de la Gravedad que ya no se ve frenada por la inercia explosiva de la fusión que tendía a expandir la estrella.
Las capas exteriores son eyectadas al Espacio Interestelar con violencia para formar una nebulosa, mientras el grueso de la masa de la estrella se contrae más y más para formar una estrella de neutrones o un agujero negro dependiendo de su masa.
Las estrellas supermasivas cuando colapsan forman extrañas y, a veces, fantásticas imágenes que podemos captar por nuestros más sofisticados telescopios. Hace veinte años, los astrónomos fueron testigos de uno de los más brillantes explosiones estelares en más de 400 años. La supernova titánica, llamada SN 1987A, ardió con la fuerza de 100 millones de soles varios meses después de su descubrimiento el 23 de febrero de 1987.
Las observaciones de SN 1987A, hechas en los últimos 20 años por el Telescopio Espacial Hubble de NASA / ESA y muchos otros grandes telescopios terrestres y espaciales, han servido para cambiar la perspectiva que los astrónomos tenían de cómo las estrellas masivas terminan sus vidas. Estudiando estos sucesos sus comienzos se pueden ver los detalles más significativos del acontecimiento, cosa que, estudiando los remanentes de supernovas muy antiguas no se podían ver.
Las estrellas supermasivas cuando colapsan forman extrañas y, a veces, fantásticas imágenes que podemos captar por nuestros más sofisticados telescopios. Arriba podemos contemplar observaciones realizadas en distintas fechas que nos muestran la evolución de los anillos de SN 1987 A. ¿Qué pudo causar los extraños anillos de esta Supernova. Hace más de tres decenas de años se observó en la Gran Nube de Magallanes la supernova más brillante de la historia contemporánea.
El clúster abierto NGC 3603 contiene a Sher 25, una super gigante B1a que inevitablemente morirá en un masivo suceso supernova en los próximos 20,000 . ¡Esto emitirá una luz tan potente que competirá en el cielo con el planeta Venus! Un detalle muy emocionante es que Sher 25 presenta anillos similares a los que dejó la supernova SN 1987 A.
Cuando colapsa el núcleo de una estrella, ocurre en la formación de una estrella de neutrones, es preciso que la estrella esté evolucionada hasta el punto de que su núcleo esté compuesto completamente por hierro, que se niega a ser quemado en reacciones nucleares, no se puede producir la fusión y, por tanto, no produce la energía suficiente como soportar la inmensa fuerza de gravedad que propia masa de la estrella genera y que, solamente era frenada por la energía que produce la fusión nuclear que tiende a expandir la estrella, mientras que la gravedad tiende a contraerla.
Agotado su combustible nuclear de fusión, la Gravedad comienza a comprimir a la estrella masiva que eyecta sus capas exteriores al Espacio interestelar, el resto de su masa, se densifica más y más hasta que, el principio de Exlusión de Pauli hace que los Fermiones se degeneren y pueda frenar, con su movimiento frenético, a la Gravedad. De todas las maneras, si se trata de una estrella muy masiva, ni eso la puede frenar y el final es: ¡Un Agujero Negro!
Así que, si una estrella llega al final de sus días, el núcleo entonces se contrae, liberando energía potencial gravitatoria, se rompen los núcleos de los átomos de hierro en sus protones y sus neutrones constituyentes. A medida que aumenta la densidad, los protones se combinan con los electrones para formar neutrones. El colapso sólo se detiene (a veces) con la presión de degeneración del gas de neutrones (Principio de exclusión de Pauli) compensa el empuje hacia adentro de la Gravedad. El proceso completo hasta que todo ese ingente material se transmuta en la estrella de neutrones dura muy poco tiempo, es un proceso vertiginoso.
Otra perspectiva del remanente de la supernova por colapso de núcleo SN 1987A.
Han sido muy variados los grupos de astrónomos investigadores que han realizado observaciones durante largos períodos de tiempo llevar a cabo la no fácil tarea de comprender cómo se forman las estrellas de neutrones y púlsares cuando estrellas masivas llegan al final de sus vidas y finalizan el proceso de la fusión nuclear, momento en el que -como explicaba antes- la estrella se contrae, implosiona sobre sí misma, se produce la explosión supernova y queda el remanente formado por material más complejo en forma de gases que han sido expulsados por la estrella en este proceso final en el que, las capas exteriores de la estrella, forman una nebulosa y la estrella en sí misma, al contraerse y hacerse más densa, es decir de 1017 kg/m3.
Se ha podido llegar a saber que las supernovas por colapso de núcleo suelen ocurrir en los brazos de galaxias espirales, así como también en las regiones HII, donde se concentran regiones de formación estelar. Una de las consecuencias de esto es que las estrellas, con masas a partir de 8 veces la masa del Sol, son las estrellas progenitoras de estos estos sucesos cósmicos. También es muy interesante y se está estudiando cómo se forman los inmensos campos magnéticos alrededor de estas estrellas de neutrones y púlsares que se conviertan en magnetar.
Cuando hace unos pocos años se descubrió la estrella de neutrones SGR0418, poco podían pensar los astrónomos que su funcionamiento alteraría todas las teorías existentes ahora acerca del funcionamiento de un magnetar. Sin embargo es así, ya que funciona como uno de éstos y no como sería propio de su condición. Este hallazgo obliga a la ciencia a replantearse las teorías que se manejaban hasta ahora acerca del origen y evolución de los magnetars.
El “universo” de los procesos que siguen al colapso de los núcleos de las estrellas masivas es fascinante. Así, cuando se un púlsar que es una estrella de neutrones que gira sobre sí misma a una gran velocidad y tambien una fuente de ondas de radio que vibran con periodos regulares, este de estrellas tan extrañas son fruto -como antes decía- de una supernova o por consecuencias de la acreción de materia en estrellas enanas blancas en sistemas binarios. Una enana blanca que también es muy masiva, si tiene una estrella compañera cercana, genera mucha fuerza gravitatoria comienza a tirar del material de la estrella vecina y se lo queda hasta tal punto que, se transforma en una estrella de neutrones en una segunda etapa en la que se producen nuevos procesos de implosión.
Una estrella de neutrones es un tipo de remanente estelar resultante del colapso gravitacional de una estrella supergigante masiva después de agotar el combustible en su núcleo y explotar como una supernova tipo II, tipo Ib o tipo Ic
La densidad de estas estrellas es increíblemente grande, tanto que un cubo de arena lleno del material de una estrella de neutrones tendría un peso parecido al de la montaña mas grande de la tierra. Los púlsaresfueron descubiertos en 1970 y hasta hoy sólo se conoce unas 300 estrellas de este tipo. Sin embargo, se calcula que sólo en nuestra Galaxia podrían ser un millón. La rápida rotación de los pùlsares los mantiene fuertemente magnetizados y sus rotaciones vertiginosas generan y son inmensas fuentes de electricidad. Llegan a producir mil millones de millones de voltios. Cuando nustros aparatos los observan y estudian detectan intensos haces de radiación en toda la gama del espectro (radio, luz, rayos X, Gamma).
Imagen de rayos-X en falso color de la región del cielo alrededor de SGR 1627-41 obtenida con XMM-Newton. La emisión indicada en rojo procede de los restos de una estrella masiva que estalló. Cubre una región más extendida de lo que se deducía anteriormente de las observaciones de radio, alrededor del SGR. Esto sugiere que la estrella que estalló fue el progenitor del magnetar. Crédito: ESA/XMM-Newton/EPIC (P. Esposito et al.)
Por ahora se conoce que de cada diez supernovas una se convierte en magnetar, si la supernova posee 6 y 12 masas solares, se convierte en una estrella de neutrones de no más de 10 a 20 km de diámetro. En el caso de las estrellas supermasivas de decenas de masas solares, el resultado es muy diferente y nos encontramos con los agujeros negros, esos monstruos del espacio devoradores de materia.
Cuando una estrella supermasiva muere, las consecuencias energéticas son inmensas. Ahí, en esa explosión se producen transiciones de fase que producen materiales pesados y complejos. En una supernova, en orden decreciente tenemos la secuencia de núcleos H, He, O, C, N, Fe, que coincide bastante bien con una ordenación en la tabla periódica de elementos.
Secuencia principal
Las estrellas mueren cuando dejan la secuencia principal, es decir, cuando no tienen material de fusión y quedan a merced de la fuerza de gravedad que hace comprimirse a la estrella más y más, en algunos casos, cuando son supermasivas, llegan a desaparecer de nuestra vista, y, su único destino es convertirse en temibles Agujeros Negros.
La explosión de una estrella gigante y supermasiva hace que brille más que la propia galaxia que la acoge y, en su ese tránsito de estrella a púlsar o agujero negro, se forman elementos que, el oro o el platino, se riegan por el espacio interestelar en las inmensas nebulosas de las que, más tarde, naceran nuevas estrellas y nuevos mundos.
Pero está claro que todo el proceso estelar evolutivo inorgánico nos condujo el simple gas y polvo cósmico a la formación de estrellas y nebulosas solares hasta los planetas, la Tierra en particular, en cuyo medio ígneo describimos la formación de las estructuras de los silicatos, desplegándose con ello una enorme diversidad de composiciones, formas y colores, asistiéndose, por primera vez en la historia de la materia, a unas manifestaciones que contrastan con las que hemos mencionado en relación al proceso de las estrellas. Porque, en última instancia, debemos ser conscientes de un hecho cierto: En las estrellas se ¡ “fabrican los materiales que darán lugar al surgir de la vida”!.
El remanente estelar después de la explosión puede ser muy variado
Es posible que lo que nosotros llamamos materia inerte, no lo sea tanto, y, puede que incluso tenga memoria que transmite por medios que no sabemos reconocer. Esta clase de materia, se alía con el tiempo y, en momento adopta una forma predeterminada y de esa manera sigue evolucionando hasta llegar a su máximo ciclo o nivel en el que, de “materia inerte” llega a la categoría de “materia viva”, y, por el camino, ocupará siempre el lugar que le corresponda. No olvidemos de aquel sabio que nos dijo: “todas las cosas son”. El hombre, con aquellas sencillas palabras, elevó a todas las cosas a la categoría de ¡SER!
¿No os pensar que nosotros estemos hechos, precisamente, de lo que llamamos materia inerte?
Claro que, el mundo inorgánico es sólo una del inmenso mundo molecular. El resto lo constituye el mundo orgánico, que es el de las moléculas que contienen carbono y otros átomos y del que quedan excluidos, por convenio y características especiales, los carbonatos, bicarbonatos y carburos metálicos, los cuales se incluyen en el mundo inorgánico.
Hadrones: Bariones y Mesones y sus componentes
Según expliqué muchas veces, los quarksu y d se hallan en el seno de los nucleones (protones y neutrones) y, por tanto, en los núcleos atómicos. Hoy día, éstos se consideran una subclase de los hadrones. La composición de los núcleos (lo que en química se llama análisis cualitativo) es extraordinariamente sencilla, ya que como es sabido, constan de neutrones y protones que se pueden considerar como unidades que dentro del núcleo mantienen su identidad. Tal simplicidad cualitativa recuerda, por ejemplo, el caso de las series orgánicas, siendo la de los hidrocarburos saturados la más conocida. Recordad que su fórmula general es CnH2n+2, lo que significa que una molécula de hidrocarburo contiene n átomos de carbono (símbolo C) y (2n+2) átomos de hidrógeno (símbolo H).
Bueno, otra vez, como tantas veces me pasa, me desvío del camino que al principio del me propuse seguir y me pierdo en las elucubraciones que imaginan mis pensamientos. Mejor lo dejamos aquí.
El Tiempo “nació” en el Big Bang, y, venía acompañado por la Entropía
Las leyes de Newton, la mecánica cuántica, el electromagnetismo y la relatividad general de Einstein son exactamente las mismas en un universo el que el tiempo fluyese en la dirección contraria. El hecho de que nosotros tengamos la impresión de que exista una diferencia entre el pasado y el futuro, ¿sólo una ilusión subjetiva? Diferentes hechos objetivos de la física indican que sí que existe una flecha del tiempo y que probablemente tengan algo en común que permita explicar la existente asimetría del tiempo.
Siempre fluye hacia adelante
Sí que existen leyes que distinguen la dirección en la que fluye el tiempo como por ejemplo la segunda ley de la termodinámica que afirma que la entropía, que puede interpretarse como una medida del desorden (distribución aleatoria de un sistema), de cualquier sistema aislado (termodinámicamente) tiende a incrementarse. Como consecuencia, si dejamos caer una taza de café, ésta se romperá, pero si recogemos los cristales y los lanzamos junto con café al aire es bastante improbable que nos encontremos una taza entera y llena de café.Otra ley macroscópica, que establece una asimetría del tiempo es la expansión del Universo, ya que se puede observar que las galaxias se alejan unas de otras y las observaciones indican que esto ocurre desde hace mucho tiempo. En general si hay asimetría significa que la “película“ que vemos de un proceso no es la misma que si la vemos “rebobinando“ . Dicho de otra forma, se dice que un proceso es “invariante bajo inversión temporal“ si la probabilidad de que ocurra tal proceso en una u otra “dirección del tiempo“ es la misma. También existen procesos microscópicos que apuntan hacia esta asimetría. Existe una partícula llamada Kaón (su versión neutra) que presenta un comportamiento que viola esta invariancia ante inversión temporal. Aunque sea un efecto pequeño y sólo se pueda medir de forma indirecta es significante, porque implica que la asimetría del tiempo no es sólo un efecto macroscópico y la naturaleza probablemente nos esté diciendo que estamos ante algo más general. La investigación de agujeros negros conlleva a preguntarse cuál sería el proceso “inverso temporal“ . A este objeto se le llama agujero blanco y al contrario del agujero negro, en vez de absorber materia, la expulsa y ningún objeto puede permanecer en él de forma indefinida. Sin embargo es un objeto que crea tantas paradojas que en principio no se cree que existan este tipo de agujeros en la naturaleza. Hemos visto pues que existen diferentes indicios de que a la naturaleza no le de lo mismo la dirección del tiempo, pero ¿estos hechos tienen algo en común? ¿Existe un principio subyacente o una explicación más general que la suma de estos hechos? Esto será el objeto del próximo artículo.
Nosotros, una especie que está confinada en un Presente “eterno”, que puede rememorar el Pasado (de su Tiempo), o, la Historia del Tiempo de otros. No sabemos lo que es, ni lo podemos tocar ni ver. Sin embargo, sí podemos comprobar lo que sucede con su inexorable transcurrir.
No hemos encontrado la manera de frenar al Tiempo
El deterioro de todos los seres vivos y de los objetos inanimados es patente, el transcurrir del Tiempo deja que la Entropía haga su trabajo, y, convierte lo nuevo en viejo, nada escapa a su poder, las estrellas mueren y se transforman en algo distinto a lo que fueron, los seres vivos languidecen, se arrugan, pierden la fuerza y finalmente mueren.
La Filosofía y el Tiempo.
El tiempo: la cárcel del pensamiento filosófico
Desde los inicios de la filosofía, el tiempo ha sido una cuestión sobre la que pararse a pensar. Aunque los siglos pasen, la eternidad, el recuerdo, lo que dura un instante… no dejan de ser ideas que nos seducen para que descubramos qué significan realmente.
El tiempo no es más que un constructo mental -un concepto- para destinar al movimiento. Solo hay movimiento.
Es innegable la enorme distancia que separa nuestra concepción del tiempo de la que tenían en la Grecia Clásica los filósofos. Y, aunque no se pueda decir que compartimos una manera común de pensar en este tema.
Einstein nos dice en la Teoría de la Relatividad Especial, que el Tiempo se ralentiza en presencia de un agujero negro, y, también lo hace para los viajeros de una nave que viaje cerca de la velocidad de la luz.
Para ellos, el Tiempo transcurre muy rápido, una hora juntos les parece un minuto
Aquejado de un fuerte dolor, para él, el Tiempo transcurre muy lentamente. Una hora le parece un minuto
Se da una percepción subjetiva del tiempo que pasa: no es lo mismo estar en una situación agradable y placentera (como la de los enamorados), en la que nos parece que el tiempo pasa corriendo», que cuando se viven acontecimientos desagradables o dolorosos, que parece que » el reloj evoluciona muy despacio.
¿Es el tiempo objetivo? Lo que sabemos de esa objetividad es que los efectos del » paso del tiempo» se hacen sentir por el deterioro de las personas y las cosas.
Podría ser una fotografía del Pasado
Una imagen del Presente
Aquí nos hablan del Futuro
¿Qué es el pasado el presente y el futuro? Algunos piensan que sólo es una Ilusión llamada Tiempo.
Las formas del presente se refieran a acciones actuales, las formas del futuro se refieren a acciones venideras y las formas del pretérito se refieren a acciones pasadas.
El presente es aquello que existe en nuestra experiencia. El pasado y el futuro existen como memorias o imaginaciones, pero el presente siempre es donde nos encontramos. El presente es lo que siempre tenemos y lo que siempre perdemos. Por lo menos esa es la respuesta existencial.
Hay que saber valorar el Presente que es el Tiempo que tenemos para conseguir y hacer realidad nuestros sueños, si dejamos pasar el Tiempo sin aprovechar la oportunidad…. ¡Ese tren no pasa dos veces!
Recordamos el Pasado, el Tiempo que se fue, el que nunca volverá y al que no podremos regresar. Aunque nuestra imaginación ha jugado con la idea de viajar en el Tiempo… ¡Creo que existe una especie de Censura Cósmica que lo impide!
El Futuro es ese Tiempo que nunca podremos conocer, es el Tiempo de otros que vendrán, y, lo curioso del caso es que, para ellos… ¡También será Presente! Estamos condenados a vivir en un eterno presente en un Tiempo que se hace pasado continuamente.
El Futuro es como el Horizonte, caminamos hacia él pero nunca lo podremos alcanzar.
Cuando somos muy jóvenes queremos ser mayores, y, cuando somos mayores vemos como pasa el inexorable transcurrir del Tiempo, ya que, no tenemos ese Tiempo para plasmar en realidad nuestros sueños, pasa rápido y se nos escurre entre los dedos, no podemos frenarlo y tampoco agarrarlo para que se quede con nosotros.
Un asteroidedel tamaño de una piscina olímpica se dirige hacia la Tierra, la NASA ha lanzado una importante alerta. Lo que parecía imposible se ha convertido en una realidad. Estamos ante una amenaza silenciosa que puede acabar siendo la que marque una diferencia importante en muchos sentidos, sin duda alguna, estamos ante una situación que puede acabar siendo la que nos haga reaccionar. Habrá llegado el momento de empezar a prepararnos para lo peor en todos los sentidos.
La humanidad está amenazada por una serie de elementos que son los que ponen en riesgo la vida en el planeta. No solo por sí misma, sino también ante una serie de detalles que van de la mano y que pueden acabar siendo los que nos afecten de lleno en estos días que tenemos por delante y que pueden ser fundamentales. La ciencia nos prepara para un evento que no es la primera vez que ha sucedido, sino que lo hemos visto en otras ocasiones. A lo largo de la historia lo hemos visto llegar en otras ocasiones, aunque quizás no con antelación, los métodos actuales permiten conocer casi con exactitud la trayectoria de un asteroide.
La Alerta de la NASA
La NASA dispone de las herramientas necesarias para poder analizar la trayectoria de un asteroide que puede ser el culpable de que la humanidad esté en peligro. Teniendo en cuenta que es un fenómeno que ya se ha producido y que puede llegar a ser uno de los que vuelva a ser una realidad.
Las probabilidades aumentan con la llegada de determinados eventos que pueden acabar siendo los que marque el futuro. Los telescopios espaciales que representan los ojos de esta humanidad que mira atenta todo lo que pasa a nuestro alrededor, no han dudado en darnos datos relevantes.
Miden y siguen la trayectoria de cualquier asteroide peligroso que pueda chocar con la Tierra. En este caso, estamos ante unas variables que son las que hacen saltar las alertas. Asteroides puede haber muchos, pero siempre hay algunos que pueden representar un riesgo y son los que tienen un tamaño considerable.
En este caso, se trata de un asteroide que tiene unas dimensiones que debemos tener en cuenta. Apodado la ballena azul, el impacto contra el planeta causaría estragos, aunque ya ha pasado muy cerca de nuestro planeta ha hecho saltar las alarmas.
Un asteroide del tamaño de una piscina olímpica pasará cerca de la Tierra
Este asteroide se ha convertido en el objeto de estudio de los expertos, que miran atentos todo lo que pasa a nuestro alrededor. Siendo uno de los detalles que puede acabar siendo lo que marque una diferencia importante que debemos tener en cuenta y que nos podría afectar.
Tal y como nos indican los expertos: «La NASA ha advertido que el asteroide 2024 OR1 pasará por la Tierra el 6 de agosto de 2024, a las 13:11 UTC (6:41 PM IST). Este asteroide del tamaño de un avión, con un diámetro de unos 110 pies o 34 metros, pasará a una velocidad increíble de 30.381 km/h. Con el 2024 OR1 siendo un asteroide Apolo, esto presenta una excelente oportunidad para la observación y el análisis científico. Los asteroides Apolo son objetos cercanos a la Tierra cuyas órbitas cruzan el camino de la Tierra. Normalmente, mantienen una distancia segura; sin embargo, los potencialmente peligrosos son los que tienen más de 460 pies y se acercan a menos de 4,6 millones de millas de la Tierra. Aunque es un Apolo, 2024 OR1 pasará de forma segura por la Tierra a una distancia de unos 3,4 millones de kilómetros, mucho más allá del umbral peligroso, ya que es de un tamaño más pequeño».
Aunque el tamaño quizás solo es una variable que debemos tener en cuenta: «Mientras que el asteroide 2024 OR1 no representa ningún peligro por sí solo, otros asteroides de esta magnitud podrían crear daños regionales a gran escala. Por ejemplo, el evento de Chelyabinsk de 2013 sobre Rusia mostró que incluso un asteroide mucho más pequeño puede infligir lesiones y daños a la propiedad. Los impactos más grandes podrían tener consecuencias graves, como tsunamis o perturbaciones climáticas».
De momento este asteroide ha pasado de largo, pero la NASA sigue pendiente de un cielo estrellado que puede darnos más de una sorpresa. Empezando por unas cifras que pueden acabar siendo las que marquen el curso de la humanidad. Siguiendo estos detalles podemos empezar a ver llegar algunos detalles que son claves y que debemos empezar a pensar en lo nos puede esperar. El futuro puede estar marcado por este hecho que puede acabar siendo por un evento de este tipo, el impacto de un asteroide que puede ser el final de nuestra historia.