domingo, 17 de mayo del 2026 Fecha
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¡Qué Historia!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (0)

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Un barco comercial holandés con destino a las Indias Orientales deja pasar dos barcos de pesca de arenques. Óleo, mediados del siglo XVII, de Bonaventura Peeters (1614-1652).Comportamiento de un náufrago en el agua - Estudios Náuticos Costa Formentera. Escuela Nautica. Libros Nauticos.

 

 Un pequeño barco de pesca se ve abordado por un mercante que lo parte por la mitad en pleno Océano Atlámtico, de los siete marineros, solo se salva el cocinero que en ese momento hacia café, en el agua, agarrado a un tablón, estuvo dos días, era el mes de febrero, agotado y soportando un frío infernal.

Tuvi la grtan suerte de que por all oasara  un mrtvante em el que, recostado sobre la borfa, un marino se fumaba su cachimba, lo vió y dio la voz de alarma, lo recogieron y le prestaron los primeros auxiliso, más tarde, un helicoptero lo llevó a Tirra y fue ingresado en un Hospital, fue visitado por el consul de España que le dijo que cuando le dieran el alta lo mandarían a casa.

Todo esto sucedía en la d´ñecada de los 70, exatamente en el año 1977.

 

Matrimonio con tres hijos, con ingresos insuficientes. Caso nº 71.265 | Caritas Madrid

 

 

El marinero volvió a casa enfermo, aquel episodio le había djado asmático para siempre, no podría salir al Mar, no estaba capacitado físicamente para poder trabajar en lo único que sabía.El parorama familiar era tremento. La madre, como se solía decir en aquellos tiempos, rta una ama de casa, atendía a los niños, hacia la comida, y procuraba que el pequño hogar esrtuviera limpio, que los niños fuesen al colegio con vestidos con ropa humilde pero siempre limpia.

 

Convento de las Hermanas de la Cruz, Huelva: opiniones, experiencias y consejos - minube

Mi hermana, Manuela, acudía al Colegio de las Hermanas de la Cruz de la Plaza Niña en Huelva, y, por la tarde, acudiía al taller de costura de los hijas de Paco Isidro (el cantaor), que vivía al lado de casa. Ese era todo su mundo, colegio y costura. Como única niña, todos la cuidávamos con mimo.

 

Parálisis infantil

Yo, el hijo mayor, era revoltoso y siempre estaba jugando en la calle. el Colegio de S. Francisco (el de D. Manuel Siurot, cuando iba mi padre), lo manejan los Jesuitas que, antes de entrar en clase todos los dís, había que asistir a la santa misa. Mi dificultad para andar con una pierna inutilizada, era dificulttosa. Los niños, para hacerse el gracioso, se metían conmigo, y, lo cierto es que no salían bien parados a pesar de rtodo, era un ñoño fuerte que me sabía defender. Aquello me trajo un epoisodio de aquellos tiempos, avisaron a mi madre que había que pomnerme la vacuna de la polio, me lleva al Sanatorio por la mañana, y, la “enfermera” que me ha tocadso, no tenía ni la menor idea de qué dosis hab´çia que poner. Lo cierto es que, cuando por la mañana, tendio dos añitos, quise levantarme, la pierna izquierda no me sostenía.

Desde entonces, he tenido que cargar con esa remora que me ha supuesto un duro recorrido en la vida, pasar muchos momentos amargos al ver que no podía hacer lo que hacen los demás,.,., Correr, bailar con una chica, cogerla en brazos… y, un sin fin de actividades prohibidas.

 

Polio leg brace - Etsy España

Buenp, volvamos a la situación creada por rel accidente del cabeza de familia que, dicho sea de paso, no le daban ni unapequeña paga para poder subsistirt. La familia se vio inmersa en un agujero negro  infernal, no se podía ni conseguir la comida diaria para los niños.

Mi madre, desespèrada, se acordó de un buen vecino (Antio Suárez Gonda), que era oficial de Zapatero en una situada en la calle José NOgales, al lado del Hotel Victoria. Fue a verle y le pidió que llevara a su hijo de aprendiz, y, ayudante, en los menesteres de la zapatería, tales como: Comprar materiales en el Almacen de curtidos, llevar los xzapatos ya arreglados a los domicilios delos clientes, y cosas silimales, todo ello por una pequeña paga.

 

Huelva: Calle José Nogales, ante el antiguo Hotel Victoria año de 1946.Huelva: Calle José Nogales, ante el antiguo Hotel Victoria año de 1946.Huelva: Calle José Nogales, ante el antiguo Hotel Victoria año de 1946.Huelva: Calle José Nogales, ante el antiguo Hotel Victoria año de 1946.

 

Este era el entorno en el que me movería durante los siguientes 7 años, que fuieron los que estuve allí y, desde el primer momento, me señalaron lo que tenía que hacer: Mi trabajo era ayudar con las tares de la zapatería, refinando las suelas, haciendso los cabos con cerote para poder cocer con la lezna,  Ajustar las Tanzas para que el cabo entrara bien en el agukero previamente hecho con la lezna, afular las chavetas, llevar los zapàtos reparados a los cliewntes y cobrarles el trabajo, y, sobre todo, ¡Atender al Salon de limpieza de zapatos a los clientes que lo requerína! Para eso, me enseñaron biemn.

 

Señor, ¿le lustro sus zapatos?

Aquello fue la salvación de mi familia, ya que, por cada par de zapatos limpiados, me correspomndían 030 cms de pesetas. Y, aunque aha mo parezca gran cosa, en los años 70, con unas pesetillas bien administradas se podía mantener un famñlia, sin lujos pero comienzo bien. Y, los fines de semana y festivos, la afluencia era maypor y se ganaba mucho más.

Pasados 6 añods allí, habiendo aprendido el oficio de zapatero, y haber conseguido que la limpiesa de zapatos no tuicoieran secretos para mí,  un buen día de mcha afluencia de clientes que no paré de trabajar desde las 9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, a la hora de liquidar, me di cuienta que aquello era poco, y, como tenía (desde hacía tiempo) la mosca detrás de la oreja, ese día, por cada servivio el chicoo hizo una raya con una  tiza. Al contarla vipo que ewl “maestro portuez” le estaba hurtando el 30& del trabajo.

 

Estirador de Zapatos de Madera Ajustable Unisex para Calzado Casual, Horma, Hormas de zapatos hombre, Hormas zapatos, Horma zapatos, Horma zapatos

 

La disxcusiín fue bastante tensa y el chico llegó a tirarle una horma de madera a la cabeza, menos mal que no ledió.

El Ificial que lo quiso arreglar, decía que era un error y que le darían lo que había trabajado, y, así fue. Claro que aquello, termino con el trabajo del chico que, había podido estar manteniendo a dsu familia con lo que allí había ganado. No podía permitirse el lujo de quedar parado, y, se fue al “Maestro MIranda”, capatro remendom de Encinasola (HNuelva), que se había instalado en un pequño cúbiculo de la calle Vázquez Lópezm al final casi lindando co n la Avda, de Italis.

 

 

Las Viejas Calles de Huelva | La Huelva Cateta

 

El maestro MIranda, una de las mejores personas que he comocido, desde el primer momento trarto al chico como a un hijo, cariñoso y comprensico cuando veía que nis conocimientos de zaptero ni llegaban hasta cierto punto. Así que, comn paciemcia le enseñó.

No he contado que, después de las horas de trasbajo que cada día tenía que cumplir, y, debdio a su dificultas en la pierna izquierda inutilizada, onteraccionaba menos con los amigos de la calle, y, todos sus ratos librs eran consimidos por una lectura voraz, el chaval no leía, sino que devporaba todo aquello que caía en sus manos, y, los pocos recurso de los que podía disponer después de entregar a la madre sus sueldos, los gastaba en la tienda de libros usadoas, en la que cpompñraba de todos ñlos géneros.

 

https://www.instagram.com/reel/DQQDE2tknLs/

 

Las diez mejores librerías de segunda mano de Barcelona

 

Llegado a es punto de su ajetreada vida, teneidno que trabajasr desde los 9 años para mantebner a la familia, pasando por situaciomnes en las que compñrendió como era el mjundo, y, que clase de personas lo pueblasm, todo ello en su jovfen mente que se había abierto a muchos conocimientos debido a sus kuchas horas de lecturas. Cayí en la conclusión de que, de ninguna manera, quería ser zapatero.

Entonces entra en escena D.Manuel Dominguez Martinez

 

 

Ejerció el magisterio durante toda su vida, desde los 20 años hasta los 98, pues todos los días nos enseñaba algo a los que tuvimos la suerte de conocerlo. Trabajó en todos los niveles educativos, desde los estudios primarios, llegando a ser el director de la Escuela de Ferroviarios de Huelva, hasta la Universidad, donde se jubiló como catedrático de Escuela Universitaria de Contabilidad en la Universidad de Sevilla.

como enamorado de la enseñanza se licenció en Pedagogía y fue alumno de muchos de los grandes pensadores españoles, como Julián Besteiro y Ortega y Gasset.

 

Antigua Escuela de Comercio - Wikipedia, la enciclopedia libreArquitectura artesanal. Rehabilitación de la Antigua Escuela de Comercio de Gijón por Ruiz+Nicieza | METALOCUS

A       mntigua Escuela Pericial de Comercio en Huelva

Siempre le gustó estudiar, superar retos y exponer con entusiasmo sus ideas. Por ello, decidió ser economista, pues el apasionaba la Sociología, la Geografía y lo que hoy llamamos el desarrollo local. Por ello, no dudo en 1945 realizar los estudios de Peritaje y profesor mercantil y en 1946 los de intendente mercantil, opositando en 1947 a la cátedra de Contabilidad Aplicada a la Escuela Pericial de Comercio de Huelva. Además en 1967 obtuvo la diplomatura de Graduado Social.

Ha fallecido este Miércoles Santo, a los 98 años, uno de los onubenses más importantes del siglo XX: Don Manuel Domínguez Martínez. Como es costumbre en nosotros, le dieron los premios y el reconocimiento al final de vida, cuando sus m´çeritosd eran acreedores de tenerles, muy abundantes y mucho amtes.

 

Retrato de estudio de un hombre mayor con gafas y boina en la cabeza. Apuesto anciano sonriente. stock photo

Todos los vecinpos de la calle, conocíam perfectamente la situación de naugragio sufrida por el padre del chico, y, de la misma  manera, comnocian que era el niño el que estaba manteniendo a la familkia, los padres, la hermana y los dos hermanos pequeños. En la esquina de la calla, dos casas más allá de la que vivía el chico (héroe de esta triste historia), vivía Seño José, un viejecitpo muy respetado en la calle, y, de vez en cuando, cuando el chico iba a la xzapatería, él iba a la pequeña tienda que su hojpo pepe tenía en la Plaza Niña. Ambois se encontraban y, Seño José le preguntaba.

  • ¿Cómo van las cosas, Emilito?
  • Pues mire, Señó José, no dejo de trabajar y de leer todo los libros que caen en mism manos.
  • Eso está bién, así era mi hijo maniñlo y mira hasta donde ha llegado.
  • Pues de eso precisamente, le quería hablar, no quiero ser zapatero, creo que puedo ser algo más, y, le pedir´çia que hable con D.Manuel para que trate de ayudarme a conseguirlo.
  • Seño José se le quedó mirando con una sonrisa, y, le dijo: Que no te quepa la nenor duda de que habaré con Manolo y nos reuniremos para ver que podemos hacer.

 

Humbertico, el zapatero. | TRASTOS, TREBEJOS Y CACHIVACHESZapateros remendones, algunos de ellos instalados en los portales de las casas. Espacios reducidos que tenían un inconfundible olor a cuero. Algunos, muy pocos, han continuado con dicho trabajo por tradición familiar.

 

Le di las gracias y seguí mi camino hacia el cuchitril que era la zapateria del marestro Mirabnda, cabíamos los dos a duras penas, pero lo cieto es que se trabajaba con satisfacción y alegría, con una persona sana y moralmente un ejemplo para todos. A veces, no tenemos que fijarnos en cómo van vestidas las personas o lo que son, hay que fijarse en su comportamienrto en la vida con los demás y con su familia, eso es, lo que nos dicen quiénes son enrealidad.

 

Calle Palacios esquina con calle Rico, finales de la cuarta década del siglo XX - Huelva Buenas NoticiasUrbanismo | Patrimonio arquitectónico: Una nueva vida para la Papelería Inglesa

 

Ahí arriba podéis contemplar las imásgenes de la callew Palacios y en la esquina el Bar Onuba, y, en la otra, en el Balcón qu sobresale, está instalada la Oficina de D. Manuel Dominguez “OFITEME” (Oficina Tecnica Mercantil), que asesoraban fiscal y laboralmente, contablemente, en toda clase de transaciomnes, redacción de contratos, pago de Impuestos preia declaraciones, y, una buen adoirección que aconseja al cliente a no tene rproblas con mla Administracvión.

Pues ien, arriba en esa Oficina de bastantes empleados técnicos en muchas cuetiones legales, fui convocado por el señó José que medijo:

  • Mi hijo Manolo, después dee contarle la charla que mantuive contigo, te quiere conocer.  No tengas miedo y contsta a todo lo que te pregunte, si ve posibilidades, te ayudará, así se lo he pedido. Ahora lo que sigue en está en tu mnao.

Me dió un abrazo y, se despisió mde demó recordámndome que, a las 9 en punto de la mañana, tenía que nestar ahó.

 

1997. En su despacho de director de la Real Academia. - Fernando Lázaro Carreter

Este no es D.Manuel, no se si su familia quiere que aparezca en esta Historia

A las 8.30 h., el chaval estaba en el lugar de la cita, es decir, su Oficina ewn la calle Palacios, Ofiteme.

Uno de su empleados abrío a las 9 en punto, subí con el, le dije que estaba citado por D. Manuel y me señaló un asiento para que lo espera. Espero que fue vista y no vista. Don Manuel, con su cartera de manos de cuero, cargada de docimentos, apareción de inmediato.

Mi miró y me dijo: Siguemé.

Me indicó un asilla frente al él para que me sentara, y, me preguntó sin más.

  • ¿Por qué no quieres ser zapatero?
  • Bueno D, Manuel, creo que estoy preparado para algo más, esa es mui ilusión.
  • Sí, pero lo cuerto es que dejastes el Colegio hace m,ás de 6 años, no te habrás quedado atrás?
  • Creo que, he leido muchos libros de todo tipo, mis ideas son claras y si no cojo ahora este tren… ¡La oportunidad está perdida!

D. Manuel me miro fijamnete y, me dijo:

  • Bueno haremos un intento y si no falla, pronto estarás aquí conmigo en la oficina trabajando, pero antes necesito que hagfas esto que será tu prparación pñara lo que viene. Suerte y ve a D. Anacleto Visoda (de mi parte), en la Academía de La Milagrosa, el te dirá lo que teinenes que hacer.

Hasta Aquí se podría considerar la primera parte de la Histotira.

Mañana la  interesante segunda parte.

Emilio Silvera V.

 


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