Como otros muchos antes que él, aquí el Conferenciante nos cuenta “su” historia (que no tiene que converger con la realidad), y, se basa en los datos que ha podido ir recopilando y en los estudios de otros científicos que trabaron el tema antes que el.
Es cierto que la Historia de la Vida no la pudo escribir nadie, no había (cuando surgió), ningún cronista que pudiera hacer el reportaje in situ y que nos contara la verdad. Así, nos tenemos que conformar con los fósiles más antiguos de la Tierra, hallados en Australia, en Warradona y que tienen unos 3.800 millones de años.
Aquella primera céuila replicante quer fue el comeinzo de la fascinante historia de la Vida
Lo único que podemos tener claro es que, la Vida surgió personificada en aquella primera célula replicante que dio lugar a esta fascinante aventura a partir de la “materia inerte” que evolucionó hasta los pensamientos.
Cuando en la Tierra surgió la vidas, no había ningún crobnista que contara esa historia. Como no hubo ningún cronista presente en el origen de la vida hace aproximadamente 3.800 millones de años, la ciencia ha tenido que reconstruir esta historia a través del registro fósil, la genética y la geología.
Efectivamente, la ciencia ha reconstruido este evento clave mediante la geología, la genética y el registro fósil, revelando que los primeros indicios de vida surgieron hace entre 3.800 y 4.200 millones de años, en una Tiertra primitiva en la que los actuales habitantes de este prqwureño mundo no podrían vivir.
La Tierra primitiva (durante el eón Hádico y principios del eón Arcaico, hace unos 4.000a 3.800 millones de años) era un entorno histíl y muy distinto al actual, caracterizado por:
Atmósfera: Carecía de oxígeno libre. Era rica en gases reductores y de efecto invernadero como metano, amoníaco, vapor de agua, dióxido de carbono e hidrógeno.
Hidrosfera: Los primeros océanos eran cálidos, ácidos y ricos en hierro y minerales disueltos. Se formaron por la intensa condensación del vapor de agua procedente del vulcanismo y el impacto de meteoritos.
Actividad geológica: La superficie estaba cubierta de volcanes en erupción continua y flujos de lava, con frecuentes bombardeos de meteoritos y una corteza inestable debido al intenso calor interno.
Energía y clima: El Sol brillaba entre un 20% y un 30% menos que en la actualidad, pero un fuerte efecto invernadero mantenía el agua líquida. Había una gran cantidad de energía disponible en forma de tormentas eléctricas, calor geotérmico y radiación ultravioleta intensa que llegaba a la superficie.
Eon Arcaico
En este escenario de altas temperaturas y condiciones extremas surgieron las primeras moléculas orgánicas y las primeras células procariotas, probablemente cerca de chimeneas hidrotermales submarinas donde el agua rica en minerales sirvió como motor químico.
En este período se produce una evolución de la corteza terrestre, por lo cual tuvo que haber una tectónica de placas (movimiento de placas) y una estructura interna terrestre similar a la que conocemos hoy en día, aunque la diferenciaba el exceso de calor. Se calcula que había más actividad tectónica debido a la mayor velocidad con que se produce la litosfera, por lo cual también cabría esperar que hubiese mayor actividad en las dorsales y un mayor número de ellas, así como mayor actividad en las zonas de subducción y mayor número de placas y más pequeñas, evidentemente.
La Tierra de comienzos del Arcaico puede haber tenido un diferente estilo tectónico. Algunos científicos piensan que, debido a que la Tierra estaba más caliente, la actividad de placas tectónicas era más fuerte que actualmente, resultando en una mayor tasa de reciclaje de material. Esto puede haber impedido la formación de cratones y continentes hasta que el manto se enfriara y la corriente de convección se ralentizara. Otros argumentan que el manto subcontinental litosférico era demasiado grande para subducir, y que la falta de rocas arcaicas es debida a la erosión producida por los eventos tectónicos posteriores. La cuestión de la actividad tectónica en el Arcaico es un área activa de la moderna investigación geocientífica.
No hubo grandes continentes hasta finales del Arcaico: los protocontinentes pequeños eran la norma, puesto que la alta tasa de actividad geológica impedía la coalescencia en unidades más grandes. Estos protocontinentes félsicos probablemente se formaban en los puntos calientes en lugar de en las zonas de subducción, a partir de una variedad de fuentes: diferenciación ígnea de rocas máficas para producir rocas intermedias y félsicas, magma máfica fusionando rocas félsicas y obligando a la granitization de rocas intermedias, fusión parcial de rocas máficas y alteración metamórfica de las rocas sedimentarias félsicas. Es posible que tales fragmentos continentales no se hayan conservados a menos que fueran lo suficientemente grandes o afortunados para evitar las enérgicas zonas de subducción.
¿Cuándo aparecieron los primeros organismos complejos? Parece que la primera manifestación de vida compleja es más antigua de lo que pensábamos.
Un equipo de científicos de la Universidad de Cardiff en Gales, la Universidad de Toulouse y la Universidad de Poitiers ha puesto en tela de juicio la antigua creencia de que las formas de vida complejas surgieron por primera vez en la Tierra hace 635 millones de años (en el periodo Ediacárico), exponiendo que esta cifra hay que retrasarla mucho más en el tiempo: 1.500 millones de años antes de lo que se creía anteriormente. Los expertos han presentado sus hallazgos un estudio publicado en la revista Precambrian Research.
El tema es fascinante, y, cuando comprendemos que a partir de la materia “inerte” evolucionada, pudo surgir la Vida en nuestro pequeño mundo, sentimos que el asombro se apodera de nosotros, no hemos podido llegar a comprender como pudo suceder, y, de cierto, todo lo que sobre el tema de ha dicho y escrito, aconsejado por las investigacviones, las evidencias de los fósiles, las huellas halladas en las rocas más antiguas de la Tierra, han sido una buena guía para tratar de llegar a una respuesta convoinvente que, por el momento, está llena de conjeturas.
Pero una cosa es innegable, la vida surgió y evolucionó hasta llegar a nosotyros que, unas veces de manera acertada y otras torpemente expuesto, tenemos una idea aproximada de lo que la vida es. Creo que nunca lo podremos saber todo, y, eso es, precisamente, lo que njos alienta a seguir investigando a la búsqueda de respuestas.
Así las cosas, llegamos a la conclusión de que, de manera totalmente cierta, no podemos dar una explicación de la historia de la vida en nuestro planeta. Y, así y todo, tratamos de buscar vida fuera de la Tierra. SETI es el proyecto más famoso sobre el tema de buscar la vida en otros mundos. Lleva décadas tratando de hallarla son resultados.
Son muchas las razones por las que no se ha encontrado la vida extraterrestre: Las distancias del Universo no son humanas, y, carecemos de las rtecnologías necesarias para poder atisbar en otros mundos y encontrar evidencias ciertas de la presencia de vida.
El Universo es tan grande que, los de SETI, ha podido explorar una insognificante porción del Espacio. La mejor analogía que podemos hacer de eso es que, pensemos comparar la superficie de una piscina olímpica con el océano Pacífico, pues así o más podría ser la porción del Epacio recorrida por los telescopios de SETI en relación al Univertso. No tenemos la capacidad que exige dicha empresa.
Sigamos tratando de resolvert nuestro origen y si lo conseguimos, podremos ponernos mano a la obra de lo de fuera.
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el miércoles, 12 de agosto de 2026 a las 10:02 y está clasificada bajo: General.
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