Ago
18
Lo cierto es que…, nunca dejáremos de hacernos preguntas.
por Emilio Silvera ~
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Sí, hemos conseguido llegar a esos conocimientos que estaban profundamente escondidos en las entrañas de la Naturaleza, y, ahora, podemos hablar del “nacimiento”, de la “vida” y de la “muerte” de las estrellas. Sabemos en que se transforman cuando les llega el final, sabemos de la importancia de los elementos que “fabrican” en sus hornos nucleares, sabemos muchas más cosas de las estrellas y, sin embargo, ¡nos quedan tantas por saber!
¡Sabemos tanto de las estrellas!¡Nos queda tanto por saber!

Alcanzar esa Teoría que nos pueda responder todas las preguntas… habría que subir la escalera del infinito para poder alcanzarla. No parece probable que podemos conseguir tal hazaña.
Aunque es cierto que “sobre gustos no hay nada escrito”, los humanos nos sentimos más a gusto con las caras más simétricas. En la cultura popular, y salvo alguna rara excepción, las caras asimétricas están relacionadas con la maldad.
Los biólogos encontraron rápidamente una explicación evolutiva: los individuos más evolucionados pueden mantener sus formas simétricas inclusive cuando están expuestos al estrés y las enfermedades. Es decir, cuando las partes del cuerpo que tienden a la simetría no lo son, costará más pasar esos genes porque será rechazado por potenciales parejas. De esta manera la evolución distingue a la simetría como una característica valiosa.
David (1501-1504), de Miguel Ángel, Galería de la Academia de Florencia.
El desnudo de una figura presenta una simetría bilateral casi perfecta. Ciertamente, parte del atractivo del mismo, tanto en la realidad como en el arte, reside en la identificación de los lados derecho e izquierdo del cuerpo mediante mediante una simetría especular. La figura femenina raramente presenta asimetrías. La asimetría de un varón se rompe solamente por la curiosa circunstancia de que su testículo izquierdo cuelga más bajo que el derecho.
(1532), de Lucas Cranach el Viejo, Städelsches Kunstinstitut, Fráncfort del Meno, censurada por el Metro de Londres en 2008.
Evidentemente, cada cuerpo, considerado de forma individual, puede otras desviaciones menores de su simetría: un hombro más alto que otro, un pecho mayor que su pareja, una ligera desviación de la columna, una peca o un antojo en un costado…, pero tales anomalías, en su mayor parte, pueden encontrarse tanto a un lado como al otro.
La simetría bilateral se mantiene en el interior del cuerpo, en en los músculos y en el esqueleto, pero queda rota por la disposición fuertemente asimétrica de algunos órganos. El corazón, el estómago y el páncreas están desviados hacia la izquierda; el hígado y el apéndice, hacia la derecha. El pulmón derecho es mayor que el izquierdo. Los retorcimientos y vueltas de los intestinos son completamente asimétricos. El cordón umbilical humano, una magnifica hélice triple formada por dos arterias y una vena, puede enrollarse en cualquiera de los dos sentidos.


Los mellizos que se desarrollan por la fecundación simultánea de dos óvulos separados, pueden tener detalles asimétricos en un sentido en uno de ellos, y en el contrario en el otro, pero esto no ocurre con mayor frecuencia que la que cabría esperar como fruto del azar. Es una creencia generalizada que los gemelos (formados a partir de un único óvulo, que se divide inmediatamente después de la fecundación) tiene una marcada tendencia a aparentar especulares recíprocas. Por desgracia, las estadísticas al respecto son confusas y muchos expertos creen que los gemelos idénticos no se presentan como imágenes especulares uno de otro en mayor medida que cualquier otro tipo de hermanos.
En el caso de gemelos siameses (gemelos idénticos, unidos uno a otro a causa de un a partición tardía e incompleta del óvulo), el tema no ofrece duda alguna. Son exactamente enantiomorfos en casi todos los detalles: si uno es diestro, el otro es zurdo; si uno tiene el remolino del pelo que va en el sentido de las agujas del reloj, el de su hermano/hermana irá en el sentido contrario. Diferencias en los oídos, los dientes…, aparecen en ambos como especulares unas respecto de otras (hasta en eso es perfecta la Naturaleza). Las huellas dactilares o de la palma de la mano derecha de uno serán muy parecidas a las correspondientes a la mano izquierda del otro.
Todavía más: un gemelo siamés tendrá “vísceras transpuestas”; sus órganos internos estarán colocados de manera inversa, el corazón a la derecha, el hígado a la izquierda. Esta transposición de órganos, o inverse situs, como se denomina a veces, se da siempre en cualquier par de gemelos siameses, pero puede aparecer también en no incluidas en estas circunstancias.

Merece la pena hacer notar que Lewis Carroll, en A través del espejo (Alianza Editorial, 1990), pretende tomar los gemelos idénticos Tararí y Tarará como imágenes especulares uno de otro. Cuando los hermanos Tara ofrecen enlazar sus manos con Alicia, uno de ellos alarga su derecha; el otro la izquierda. Si observamos detenidamente las ilustraciones de Tenniel, especialmente la que muestra los dos gemelos uno frente a otro, para la batalla, veremos que los ha dibujado como si fueran enantiomorfos.
En el comportamiento y los hábitos de los seres humanos hay muchos ejemplos de marcada asimetría; los más evidentes son consecuencia de que la mayoría de las personas son diestras. La mano derecha está controlada por la parte izquierda del cerebro, y la parte derecha de éste controla la mano izquierda, por lo que la condición de diestro es, en realidad, un fenómeno de lateralidad izquierda del cerebro. Hubo un tiempo en el que se creía que los bebés nacían sin tendencia alguna de tipo genético que favoreciera el uso de una mano concreta, que la lateralidad de un niño era exclusivamente el resultado de las enseñanzas de sus padres. Platón era un notable defensor de esta opinión.
“En el uso de las manos estamos, y estábamos, viciados por las manías de nuestras institutrices y madres -escribe Platón en sus Leyes-, pues aunque nuestros miembros están compensados por naturaleza, creamos una diferencia entre ellos como consecuencia de un mal hábito.”
Sabemos hoy en día que Platón estaba equivocado. Como hace notar Aristóteles con buen criterio. De todas las maneras, la tendencia innata para muchas personas de usar preferentemente la mano derecha es común desde que la puede constatarlo de manera evidente.
Antropólogos culturales no han encontrado todavía ni una sola sociedad, o incluso una tribu , en la que la norma sea la lateralidad izquierda: los esquimos, los indios americanos, los maoríes y los africanos son todos diestros. Los antiguos egipcios, griegos y romanos eran diestros. Naturalmente, si retrocedamos todavía más en la Historia, la evidencia de la lateralidad diestra es ya escasa e indirecta y hay que dilucidarla a partir del estudio de la forma de sus utensilios y armas, así como de las pinturas que muestran los hombres trabajando o en la batalla.
Las propias palabras que se usan en muchas lenguas para designar la izquierda y la derecha dan testimonio de un sesgo universal hacia el lado derecho. En , ir a derechas es hacer las cosas correctamente, mientras que no dar una a derechas, es sinónimo de hacerlo todo mal.
Demostrar destreza en tu ámbito de trabajo
Ser diestro en algo es lo mismo que poseer una habilidad especial para ello, mientras que una cosa siniestra (del latín sinester, izquierda) es una cosa hecha con mala intención. En otras lenguas el significado viene a ser más o menos el mismo. Los italianos, tan suyos ellos, llaman a la mano izquierda stanca, fatigada, o manca, la que no se tiene. Lo cierto es que, por lo , los zurdos son ambidiestros.
Para tener una buena visión histórica de mlos prejuicios virulentos contra los zurdos en cualquier parte del mundo, veáse el séptimo capítulo de The Dragons of Eden, de Carl Sagan (Random House, 1977), y el delicioso de Jack Fincher, Sinister People (Putnam, 1977). Este último da una lista de más de cien personajes famosos que fueron zurdos.
Por lo demás, y…, hasta donde sabemos, la especie humana tiene la tendencia a utilizar la mano derecha. Claro que no sabemos. La mayoría de los mamíferos subhumanos son ambidiestros y, ¿Cómo serán las especies que viven en otros mundos? El personaje de arriba, al menos, parece que es zurdo.
Lo cierto es que, poco importa si somos zurdos o no, la igualdad en lo esencial es casi idéntica. La verdadera diferencia está en el cerebro, en la manera de ver las cosas, en cómo cada cual enfoca los problemas y qué soluciones aplica a cada situación, en que perspectiva podamos tener de nuestra Sociedad, de nuestras leyes, de nuestros derechos, de la moral y la ética… Todo lo demás, son circunstancias anecdóticas que poco influyen en el devenir del mundo.
Emilio Silvera V.
Ago
18
¿El Universo? Siempre nos asombrará
por Emilio Silvera ~
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Hace algún tiempo que un grupo de científicos descubrieron una galaxia distante hambrienta alimentándose del gas presente en su región. Los expertos observaron que el gas cae hacia adentro, hacia la galaxia, creando un flujo de combustible para la formación de estrellas y las unidades de rotación de la galaxia. ¡Hay tantos sucesos desconocidos en el inmenso Universo!
Acordaos del mes de febrero de 2010, cuando se publicó este hallazgo
“Gracias al telescopio WIYN (Arizona, EEUU), un equipo de científicos han detectado un asteroide con una singular cola de un millón de kilómetros de longitud. Esta dimensión es comparable a la de casi tres veces la distancia entre la Tierra y la Luna.” ¿Cómo pueden tener una cola tan larga un asteroide? Al parecer son conocidos unos diez objetos similares.

Se la conoce como NGC 5189 y es una inusual nebulosa que tiene su origen en una estrella como el Sol perteneciente a un sistema binario. NGC 5189 es una nebulosa planetaria en la constelación de Musca distante unos 3000 años luz de la Tierra.
Esta es la Galaxia anular NGC 660 situada a más de 20 millones de años-luz, nos muestra su rara figura. NGC 660 es un tipo peculiar de galaxia: las galaxias polares contienen una importante población de estrellas, gas y polvo orbitando en anillos.
Conocida como Zeta Ophiuchi, la estrella fugitiva. Como un barco que surca los mares cósmicos, la estrella fugitiva produce la onda de arco o el arco de choque interestelar, que se puede apreciar en esta imagen. Es una estrella 20 veces más masiva que el Sol, que se encuentra cerca del centro de la imagen, moviéndose hacia la izquierda a 24 kilómetros por segundo.
Marte nunca dejará de asombrarnos. Pueden parecer árboles, pero no lo son. Grupos de rayas marrones oscuras fueron fotografiadas por el Mars Reconnaissance Orbiter, en medio de dunas de arenas rosadas con ligeras heladas. En abril de 2008, arenas oscuras de interior de las dunas marcianas se vuelven más visibles con el Sol.

Oculta por la inmensa nube de gas y polvo que ella misma ha eyectado al espacio interestelar para evitar su propia muerte, Eta Carinae, una estrella súper masiva, unas cien veces la masa del Sol que, en cualquier momento podría dar un susto y explotar como Supernova para convertirse en un agujero negro.

A unos 2.000 millones de años luz de distancia se encuentra la galaxia elíptica Hércules A, conocida también como 3C 348. Con el uso combinado del telescopio espacial Hubble y el radiotelescopio Karl G. Jansky Very Lare Array, se revelaron dos enormes chorros, que parecen dos grandes llamaradas y que empequeñecen la galaxia.
Los datos de radio del VLA revelan dos enormes chorros, ópticamente invisibles, que con un millón y medio de años-luz de ancho, empequeñecen la galaxia visible desde la que emergen. Los chorros, que parecen dos grandes llamaradas, constan de partículas subatómicas, campos magnéticos y plasma de muy alta energía, disparados a casi la velocidad de la luz desde las proximidades del agujero negro. Las partes exteriores de ambos chorros muestran inusuales estructuras semejantes a anillos. Esto y otros rasgos hacen pensar en diversos episodios de actividad extrema desde las inmediaciones del agujero negro super-masivo como originadores del fenómeno.

En esta imagen aparece el primer grupo compacto de galaxias identificado como Quinteto de Stephan. A unos 300 millones de años luz de distancia, solo cuatro de estas galaxias se encuentran atrapadas en una danza cósmica de encuentros repetidos. Pero la galaxia predominantemente azul, NGC 7320a, está a tan sólo 40 millones de años luz, y no es parte del grupo en interacción. El Quinteto de Stephan se encuentra dentro de los límites de la constelación Pegasus.
La Supernova 1987A nos muestra sus misteriosos anillos. ¿Qué está causando estos anillos impares en la supernova 1987A? Hace veinticinco años, en 1987, la supernova más brillante en la historia reciente se ha visto en la Gran Nube de Magallanes. En el centro de la imagen se ven los restos de la explosión violenta de una estrella. Alrededor del centro son curiosos anillos exteriores que aparecen como una figura plana. A pesar del Telescopio Espacial Hubble para monitorear los curiosos anillos , su origen sigue siendo un misterio.

Con una hermosa apariencia, la nebulosa Sh2-106, también conocida como nebulosa del ángel, se encuentra a aproximadamente 2,000 años luz de la Tierra. Se trata de una gran nube de gas y polvo creadora de millones de estrellas.


Ráfagas sorprendentes: Las espirales de gas fino (miles de millones de veces menos denso que el humo en la atmósfera) de Herbig-Haro 110 son capturadas en esta impresionante observación del Hubble. Los objetos Herbig-Haro son estrellas jóvenes en la agonía de la adolescencia que lanzan chorros de gas a través de sus polos. (Créditos: NASA)
La famosa Nebulosa Orión, M42, contiene a la estrella estrella múltiple conocida como el Trapecium. En el borde de esta mágica nebulosa se halla la estrella doble Iota Orionis. Al norte de esta nebulosa se encuentra otra brillante nebulosa NGC 1977, y más al norte el cúmulo abierto NGC 1981. Este complejo de nebulosidad y cúmulos constituye la Espada de Orión, que cuelga del cinturón de Orión. Sigma Orionis es una impresionante estrella múltiple. Eta Orionis es una estrella doble con sus componentes muy próximos entre sí. Por ahí se encuentra también la oscura nebulosa Cabeza de Calballo que se introduce en una débil banda de luminosidad, IC 434 que llega hasta el sur de Alnitak, una de las tres estrellas que forman el Cinturón de Orión con Alnilam y Alnitak y Mintaka. Tampoco nos podemos olvidar de que por el “barrio” andan las conocidas Betelgeuse, Bellatrix y Rigel, sin que nos olvidemos de Saiph.
Lo cierto es que, nuestro universo es tan grande que no tenemos tiempo para el aburrimiento
Como siempre contamos aquí, el Universo es grande, grande, muy muy grande, para nosotros infinito, toda vez que nunca lo podremos visitar al completo de manera física y, nos tendremos que conformar con captar objetos lejanos situados en regiones de belleza inimaginable que, por su lejanía nos oculta secretos que desde aquí no podemos desvelar. Fijaos en cuánto hemos podido contemplar en solo unas pocas imágenes captadas por el Hubble y otros ingenios fabricados por nuestra especie para poder, viajar a lugares ignotos en los que nunca podremos poner el pie.
Emilio Silvera V.
Ago
18
¿Tiene algún sentido nuestra presencia en el Universo?
por Emilio Silvera ~
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Universo y la Mente
No es que estemos conectados con el Universo, formamos parte de él. Somos una extensión directa del cosmos. Desde la perspectiva de la astrofísica y la filosofía, no somos visitantes en el Universo; somos su Comnciencia. La ciencia y la naturaleza revelan una profunda unidad entre lo que pensamos y el mundo que nos rodea.

¿Quién nos observa? No podríamos negar que esté sucediendo

No todos los planetas que alberguen alguna clase de vida, ni en nuestra Galaxia ni en otras lejanas, tienen que ser como la Tierra. Existen planetas en los que se nos encogería el corazón por su aspectos terrorífico y de inhabitable naturaleza, mientras que otros, nos parecerían una fantasía sacada de esos cuentos de hadas que de ñinos podíamos leer, tal es su belleza natural. En la Tierra tenemos muchas imágenes de lugares que hacen honor a ese pensamiento. Nos asombraría poder descubrir que, en lugares que nos parecerían imposibles para la vida… ¡Allí estaría!
De la misma manera que existen estrellas de diferentes tipos, así ocurre con los mundos que podemos encontrar repartidos por el universo dando vueltas alrededor de estrellas que los atrapa y de cuya fuerza gravitatoria no pueden escapar. Si nos fijamos en nuestro planeta que ha hecho posible nuestra presencia aquí, en el que junto a miles de otras especies hemos evolucionado, veremos que se han dado unas condiciones específicas para que todo eso sea posible.

Antes en otra entrada que titulé “Observar la Naturaleza… da resultados”, comentaba sobre los grandes números de Dirac y lo que un personaje llamado Dicke pensaba de todo ello y, cómo dedujo que para que pudiera aparecer la biología de la vida en el Universo, había sido necesario que el tiempo de vida de las estrellas fuese el que hemos podido comprobar que es y que, el Universo, también tiene que tener, no ya las condiciones que posee, sino también, la edad que le hemos estimado.

Los filamentos de un remanente de Supernova que, mirándolos y pensando de donde vienen… Te hacen recorrer unos caminos alucinantes que comenzaron con una inmensa aglomeración de gas y polvo que se constituyó en una estrella masiva que, después de vivir millones de halos, dejó, a su muerte, el rastro que arriba podemos contemplar.
Para terminar de repasar la forma de tratar las coincidencias de los Grandes Números por parte de Dicke, sería interesante ojear restrospectivamente un tipo de argumento muy similar propuesto por otro personaje, Alfred Wallace en 1903. Wallace era un gran científico que, como les ha pasado a muchos, hoy recibe menos reconocimiento del que se merece.
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Fue él, antes que Charles Darwin, quien primero tuvo la idea de que los organismos vivos evolucionan por un proceso de selección natural. Afortunadamente para Darwin, quien, independientemente de Wallace, había estado reflexionando profundamente y reuniendo pruebas en apoyo de esta idea durante mucho tiempo, Wallace le escribió para contarle sus ideas en lugar de publicarlas directamente en la literatura científica. Pese a todo, hoy “la biología evolucionista” se centra casi porm completo en las contribuciones de Darwin.
Wallace tenía intereses muchos más amplios que Darwin y estaba interesado en muchas áreas de la física, la astronomía y las ciencias de la Tierra. En 1903 publicó un amplio estudio de los factores que hace de la Tierra un lugar habitable y pasó a explorar las conclusiones filosóficas que podrían extraerse del estado del Universo. Su libro llevaba el altisonante título de El lugar del hombre en el Universo.

Wallace propuso en 1889, la hipótesis de que la selección natural podría dar lugar al aislamiento reproductivo de dos variedades al formarse barreras contra la hibridación, lo que podría contribuir al desarrollo de nuevas especies.
Wallace, Alfred Russell (1823-1913), naturalista británico conocido por el desarrollo de una teoría de la evolución basada en la selección natural. Nació en la ciudad de Monmouth (hoy Gwent) y fue contemporáneo del naturalista Charles Darwin. En 1848 realizó una expedición al río Amazonas con el también naturalista de origen británico Henry Walter Bates y, desde 1854 hasta 1862, dirigió la investigación en las islas de Malasia. Durante esta última expedición observó las diferencias zoológicas fundamentales entre las especies de animales de Asia y las de Australia y estableció la línea divisoria zoológica -conocida como línea de Wallace- entre las islas malayas de Borneo y Célebes.
Durante la investigación Wallace formuló su teoría de la selección natural. Cuando en 1858 comunicó sus ideas a Darwin, se dio la sorprendente coincidencia de que este último tenía manuscrita su propia teoría de la evolución, similar a la del primero. En julio de ese mismo año se divulgaron unos extractos de los manuscritos de ambos científicos en una publicación conjunta, en la que la contribución de Wallace se titulaba: “Sobre la tendencia de las diversidades a alejarse indefinidamente del tipo original”. Su obra incluye El archipiélago Malayo (1869), Contribuciones a la teoría de la selección natural (1870), La distribución geográfica de los animales (1876) y El lugar del hombre en el Universo (1903).

Pero sigamos con nuestro trabajo de hoy. Todo esto era antes del descubrimiento de las teorías de la relatividad, la energía nuclear y el Universo en expansión. La mayoría de los astrónomos del siglo XIX concebían el Universo como una única isla de materia, que ahora llamaríamos nuestra Vía Láctea. No se había establecido que existieran otras galaxias o cuál era la escala global del Universo. Sólo estaba claro que era grande.
Wallace estaba impresionado por el sencillo modelo cosmológico que lord Kelvin había desarrollado utilizando la ley de gravitación de Newton. Mostraba que si tomábamos una bola muy grande de materia, la acción de la gravedad haría que todo se precipitara hacia su centro. La única manera de evitar ser atraído hacia el centro era describir una órbita alrededor. El universo de Kelvin contenía unos mil millones de estrellas como el Sol para que sus fuerzas gravitatorias contrapesaran los movimientos a las velocidades observadas.
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En el año 1901, Lord Kelvin solucionó cualitativa y cuantitativamente de manera correcta el enigma de la oscuridad de la noche en el caso de un universo transparente, uniforme y estático. Postulando un universo lleno uniformemente de estrellas similares al Sol y suponiendo su extensión finita (Universo estoico), mostró que, aun si las estrellas no se ocultan mutuamente, su contribución a la luminosidad total era finita y muy débil frente a la luminosidad del Sol. El demostró también que la edad finita de las estrellas prohibió la visibilidad de las estrellas lejanas en el caso de un espacio epicúreo infinito o estoico de gran extensión, lo que contestó correctamente al enigma de la oscuridad.
Lo intrigante de la discusión de Wallace sobre este modelo del Universo es que adopta una actitud no copernicana porque ve cómo algunos lugares del Universo son más propicios a la presencia de vida que otros. Como resultado, sólo cabe esperar que nosotros estemos cerca, pero no en el centro de las cosas.
Wallace da un argumento parecido al de Dicke para explicar la gran edad de cualquier universo observado por seres humanos. Por supuesto, en la época de Wallace, mucho antes del descubrimiento de las fuentes de energía nuclear, nadie sabía como se alimentaba el Sol, Kelvin había argumentando a favor de la energía gravitatoria, pero ésta no podía cumplir la tarea.
En la cosmología de Kelvin la Gravedad atraía material hacia las regiones centrales donde estaba situada la Vía Láctea y este material caería en las estrellas que ya estaban allí, generando calor y manteniendo su potencia luminosa durante enormes períodos de tiempo. Aquí Wallace ve una sencilla razón para explicar el vasto tamaño del Universo.
“Entonces, pienso yo que aquí hemos encontrado una explicación adecuada de la capacidad de emisión continuada de calor y luz por parte de nuestro Sol, y probablemente por muchos otros aproximadamente en la misma posición dentro del cúmulo solar. Esto haría que al principio se agregasen poco a poco masas considerables a partir de la materia difusa en lentos movimientos en las porciones centrales del universo original; pero en un período posterior serían reforzadas por una caída de materia constante y continua desde sus regiones exteriores a velocidades tan altas como para producir y mantener la temperatura requerida de un sol como el nuestro, durante los largos períodos exigidos para el continuo desarrollo de la vida.”

Vallace ve claramente la conexión entre estas inusuales características globales del Universo y las condiciones necesarias para que la vida evolucione y prospere en un planeta como el nuestro alumbrado por una estrella como nuestro Sol. Wallace completaba su visión y análisis de las condiciones cósmicas necesarias para la evolución de la vida dirigiendo su atención a la geología y la historia de la Tierra. Aquó ve una situación mucho más complicada que la que existe en astronomía. Aprecia el cúmulo de accidentes históricos marcados por la vía evolutiva que ha llegado hasta nosotros, y cree “improbable en grado máximo” que el conjunto completo de características propicias para la evolución de la vida se encuentre en otros lugares. Esto le lleva a especular que el enorme tamaño del Universo podría ser necesario para dar a la vida una oportunidad razonable de desarrollarse en sólo un planeta, como el nuestro, independientemente de cuan propicio pudiera ser su entorno local:
“Un Universo tan vasto y complejo como el que sabemos que existe a nuestro alrededor, quizá haya sido absolutamente necesario … para producir un mundo que se adaptase de forma precisa en todo detalle al desarrollo ordenado de la vida que culmina en el hombre.”

Hoy podríamos hacernos eco de ese sentimiento de Wallace. El gran tamaño del Universo observable, con sus 1080 átomos, permite un enorme número de lugares donde puedan tener lugar las variaciones estadísticas de combinaciones químicas que posibilitan la presencia de vida. Wallace dejaba volar su imaginación que unía a la lógica y, en su tiempo, no se conocían las leyes fundamentales del Universo, que exceptuando la Gravedad de Newton, eran totalmente desconocidas. Así, hoy jugamos con la ventaja de saber que, otros muchos mundos, al igual que la Tierra, pueden albergar la vida gracias a una dinámica igual que es la que, el ritmo del Universo, hace regir en todas sus regiones. No existen lugares privilegiados.
Ante tanta inmensidad… ¡Qué podemos pintar nosotros!
Siempre hemos tratado de saber, cuál sería nuestro lugar en el Universo, no ya en relación a la situación geográfica, sino referido a esa fascinante historia de la vida que nos atañe a los humanos, la única especie conocida que, consciente de su Ser, libera pensamientos y formula preguntas que, hasta el momento, nadie ha sabido contestar.
Emilio Silvera V.
















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