Archivo de marzo de 2021
Mar
26





Si hablamos de Física podemos pensar en la constante de Planck en sus dos versiones, h y ħ; en la igualdad masa-energía de Einstein; la Constante gravitacional de Newton, la constante de estructura fina (α = 2Π e² /137); y, el radio del electrón, por ejemplo.




¿Habéis pensado en lo que llevan encerrado sus mensajes?
Es verdaderamente meritorio el enorme avance que en tan poco tiempo ha dado la Humanidad, en el campo de la Física y otras ramas del saber.
En poco más o menos, un siglo y medio, se ha pasado de la oscuridad a una claridad, no cegadora aún, pero sí, aceptable. Son muchos los secretos de la Naturaleza física que han sido desvelados y, el ritmo, parece que crece de manera exponencial, y, en algunos campos, se cumple la ley de Moore.
Eso que llamamos ¡El Tiempo!, tal como lo concebimos es un preciado bien, está a nuestro favor. Sólo tenemos que ir pasando el testigo para alcanzar las metas propuestas.






Avanzamos en todos los campos
Pongamos nuestras esperanzas en que no seamos tan irresponsables como para estropearlo todo. En el estudio del Espacio exterior cada día damos un paso más hacia adelante, vamos conociendo con más certeza la realidad del Universo que nos acoge, y, aunque todavía nos queda muchísimo camino por recorrer, lo cierto es que no se para en la investigación y se preparan misiones hacia los mundos cercanos para ir conociendo nuestro entorno que… ¿Quién sabe? En el futuro aún lejano nos podría ofrecer una salida.





En estudio están muchos de estos proyectos
Si estoy escribiendo, concentrado, en mis cosas de la Física, de la Astronomía, la Gravedad o el electromagnetismo, pongamos por ejemplo, me aíslo y ni oigo los ruidos que a mi alrededor se puedan producir por el desenvolvimiento de la vida cotidiana.
Hay cuestiones sencillas de entender para los iniciados y, a veces, muy complejas para la gente corriente. Por tal motivo, si escribo sobre estos interesantes temas, mi primera preocupación es la de buscar la sencillez en lo que explico. No siempre lo consigo.

Mar
24

El joven Faraday
Tal como la revolución copernicana en la astronomía, la revolución “del campo” en la física sería un desafío al sentido común y conduciría una vez más a los científicos pioneros a “las brumas de la paradoja”. Si Michael Faraday hubiese tenido una sólida formación matemática quizá no hubiera estado tan dispuesto a realizar su sorprendente revisión.

Hijo de un herrero pobre de las afueras de Londres, Faraday tuvo que ganarse la vida desde muy niño, y se dice que en tiempos de guerra, cuando los precios eran muy altos, pasaba una semana entera con una barra de pan. Sus padres pertenecían a una reducida secta protestante escocesa fundamentalista y practicante del ascetismo que, como los cuáqueros, creía en un clero laico y se oponía a la acumulación de bienes materiales.
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Faraday asistía regularmente a las reuniones dominicales y fue uno de los dirigentes de la congregación hasta el final de su vida. Los pasajes más marcados de su muy leída Biblia se hallaban en el libro de Job. Faraday prácticamente no tuvo una educación formal-“poco más que los rudimentos de lectura, escritura y aritmética que se enseñan en una escuela corriente”- pero a los trece años entró afortunadamente a trabajar en el taller de un amistoso impresor y encuadernador francés emigrado, un tal monsieur Riebau. Al principio Faraday repartía los periódicos que Riebau prestaba, y los recogía posteriormente para llevarlos a otros clientes.

Entre los libros que llegaron al taller de Riebau para ser encuadernados estaba The improvement of the Mind ( “La perfección de la mente”), del escritor de himnos Isaac Watts, cuyo sistema para el perfeccionamiento de sí mismo siguió Faraday. Llevando un diario que luego se convertiría en su famoso cuaderno de laboratorio. Un día Faraday recibió en el taller para su encuadernación un tomo de la Enciclopedia Britannica ( 3.ª ed., 1797) que contenía un artículo de 127 páginas a doble columna sobre la electricidad de un fluido y de dos fluidos, y proponía que la electricidad no era un flujo material sino un tipo de vibración, semejante a la luz y el calor. Esta atractiva sugerencia marcó el comienzo de la carrera científica de Faraday.


Mar
23
¡Marte! Siempre misterioso

Cuando el Proyecto Curiosity fue enviado al planeta Marte, decían:
“En las suaves laderas alrededor de la montaña, Curiosity buscará moléculas orgánicas, los componentes químicos fundamentales de la vida. El Orbitador de Reconocimiento de Marte ha encontrado una intrigante marca de arcilla cerca de la parte inferior de la montaña y sulfatos minerales un poco más arriba. Ambos minerales se forman en presencia de agua, lo cual incrementa la posibilidad de existencia de ambientes propicios para la vida.”

La sonda o nave Curiosity, miraba al horizonte lejano y ya, vislumbra su destino marciano, y, está deseosa de comenzar las misiones encomendadas para poder enviar a la Tierra, algunos datos más de los que ya, aquí son bien conocidos pero, antes de que nos lleguen informaciones nuevas, conozcamos algo de aquel planeta.
Conforme nos dicen las huellas dejadas, pocas dudas nos pueden caber de que, en el pasado lejano, Marte tenía sus mares y lagos extensos, incluso algunos, apuestan por un gran océano, a pesar de su porosa superficie. En muchos cañones profundos existen trazas de antiguos sedimentos lacustres, estratificados y de gran espesor; la apariencia moteada de algunas llanuras bajas septentrionales sugiere la presencia de muchos estanques.


La evidencia a favor de un mar grande ha sido controvertida, pero puede trazarse el límite de un posible océano alrededor de las llanuras septentrionales de tierra baja donde, en días más templados y agradables, grandes canales de desagüe procedentes de las tierras altas y llenas de cráteres descargaban su agua. La supuesta línea costera incluye acantilados erosionados, terrazas onduladas y cúspides. Bautizado como Oceanus Borealis, este mar marciano puede haber cubierto un tercio del planeta.

Visibles huellas de la presencia de un gran océano en el pasado de Marte
Como evidencia complementaria a favor de un océano, hay fuertes señales de que el hemisferio sur del planeta ha estado sometido a glaciación a gran escala. Marte tiene hoy un delgado casquete polar septentrional que contiene agua helada mezclada con hielo seco (dióxido de carbono congelado), y un casquete polar austral más espeso de hielo seco fundamentalmente. Los casquetes crecen u disminuyen con las estaciones; el casquete septentrional puede desaparecer por completo. Pero hace tiempo, una gruesa capa de agua helada se extendía desde el Polo Sur hasta los 33 grados de latitud. Quizá la fuente de todo éste hielo haya sido la evaporación del Oceanus Borealis.





Lo cierto es que, después de algunos viajes llevando materiales y preparando una pequeña Base que costaría muchísimo dinero, lo cierto es que, la vida en ese entorno sería peligrosa y muy penosa para los viajeros-aventureros que se lanzaran a tal empresa.



Un colosal montículo volcánico hizo retorcerse al joven planeta Marte. Hace entre 3.000 y 3.500 millones de años la corteza y el manto de Marte giraron al menos 20 grados según Nature.

En el curso de períodos geológicos, Marte se ha secado poco a poco a medida que el vapor de agua se perdía en el espacio debido a su baja gravedad. Una cantidad de agua equivalente a una profundidad global de 70 metros podría haberse perdido de esta forma. Más grave es el frío. Cuando la temperatura descendió bruscamente, las condiciones se hicieron inadecuadas para el agua líquida, y la mayor parte de los mares marcianos quedó incorporada en el permafrost. Es probable que antiguos lagos de descarga se hubieran congelados a altas latitudes, y sus remanentes quizá sigan allí, ocultos bajo capas de polvo y roca.


La Actividad hidrológica del planeta sucedió hace mucho tiempo. Si alguna vez hubo ríos tranquilos con meandros, o si hubo océanos agitados, probablemente se secaron al menos hace tres mil quinientos millones de años. Sin embargo, quizá la degeneración del clima no haya sido una vía de dirección única. La lenta desecación podría haberse visto interrumpida por cortos episodios más cálidos, en los que el agua volvía a fluir libremente. Hay alguna evidencia de ello en el hecho de que algunos valles marcianos se formaron mucho más tarde. Además parece claro que algunos de los canales de desagüe mayores han sido excavados varias veces, lo que indica toda una serie de inundaciones. Todo esto sugiere que, por alguna razón, Marte volvió ocasionalmente, y quizá sólo por breve período de tiempo, a condiciones calientes y húmedas. Puede haber habido entonces un intenso reciclaje del agua a través del suelo y la atmósfera. Pero con cada ciclo de inundación y glaciación desaparecía más agua. Aunque algunos ríos pueden haber estado corriendo en Marte hace tan sólo unos pocos cientos de millones de años, estas corrientes eran débiles en comparación con las antiguas inundaciones, y habrían tenido poco efecto en el clima marciano.

Los ríos marcianos ofrecen una clara evidencia de que el planea fue en algún momento más caliente y más húmedo. Pero, ¿Cómo pudo ser esto? A primera vista hay una buena razón para creer que Marte debería haber estado aún más frío en el pasado que hoy. Esta tiene que ver con el denominado problema del Sol joven. A medida que el Sol envejece, se hace poco a poco más brillante debido a cambios en su constitución química. Hace cuatro mil millones de años, habría sido un 30 por 100 más tenue de lo que es hoy, reduciendo drásticamente su efecto calentador sobre el lejano Marte. Esto estaría contrarrestado en parte por el calentamiento geotérmico, producido por la radiactividad y el calor almacenado procedente de la formación del planeta, y ambos efectos fueron mucho más fuertes en el pasado. Sin embargo, el flujo de calor geotérmico por sí sólo no compensaría el efecto del Sol joven, tenue, y hay que encontrar otras razones para un clima más tibio.

La manera más fácil de hacer un planeta más caliente es utilizando el efecto invernadero. Los gases de invernadero tales como el dióxido de carbono actúan como un parasol, atrapando el calor del Sol cerca de la superficie del planeta. Hoy la atmósfera marciana es demasiado delgada como para producir mucho calentamiento por efecto invernadero, pero ciertamente habría sido mucho más espesa durante los primeros mil millones de años… Como sucede con la Tierra, Marte adquirió una densa atmósfera inicial tanto por la desgasificación del planeta como por el aporte de sustancias volátiles por parte de cometas, asteroides y planetesimales helados. Un CO2 abundante habría elevado la temperatura de modo espectacular.


Las evidencias de pasados mares en Marte son grandes. Existen vestigios de que sus costas fueron arrasadas por Tsunamis.
De todas las maneras, los sucesos que llevaron a Marte a perder su atmósfera, sus mares y océanos, son muy diversas y serán los expertos geólogos los que nos puedan explicar aquellos posibles sucesos.
Respecto a la posibilidad de vida, el hecho de que Marte estuviera caliente y húmedo hace unos 3.500 millones de años es altamente significativo, pues significa que Marte se parecía a la Tierra en una época en que la vida existía aquí. Eso, como es lógico pensar, debería haber llevado a nuestro planeta hermano a que, como la Tierra y en las mismas circunstancias que ella, también fuera un lugar apropiado para la vida. Por sí misma, sin embargo, la presencia de agua líquida es sólo una parte de la historia. Lo que hace que las perspectivas de vida en Marte parezcan tan buenas, es que aquel planeta, no sólo tiene agua líquida sino también volcanes.

La montaña marciana del Monte Olimpo se eleva a 27 kilómetros sobre el macizo Tharsis y tiene 550 kilómetros de diámetro. Medida por medida, es la montaña más grande de su tipo en todo el Sistema solar. La importancia del monte Olimpo no está en su tamaño, sin embargo, sino en el hecho de que es un volcán. Donde se dan juntos volcanes y agua, pueden aparecer fuentes calientes: sistemas hidrotermales como los de la Tierra que posiblemente fueron un hogar para los primeros organismos en aquel planeta.

El pasado volcánico de Marte dejó en el subsuelo grandes y profundas galerías que, a mayor temperatura, verán correr el agua líquida cantarina, y, la humedad del ambiente habrá creado líquenes y hongos y, probablemente bacterias. Allí debe estar la vida presente del planeta.
¿Floreció también la vida microbiana en Marte hace 3.800 millones de años, quizá en alguna fuente burbujeante en las pendientes del monte Olimpo, o en las profundidades de rocas porosas por debajo de un mar marciano hace tiempo desaparecido?


Si aquel planeta fue parecido a la Tierra hace 4.000 millones de años… ¡Tendría presente la Vida!
Una de las misiones que tenía que cumplir la Curiosity era, tratar de averiguar si en Marte hubo vida alguna vez, y, si en efecto, la vida se puso en marcha en la superficie de Marte, hace ahora 3.800 millones de años, se habría enfrentado a una carrera desesperada contra el tiempo. Apenas había terminado el bombardeo esterilizante cuando el clima empezó a deteriorarse. A medida que la temperatura descendía y el agua se congelaba, los hábitats apropiados habrían sido cada vez más escasos. En tan sólo algunos cientos de millones de años cualquier organismo remanente se habría retirado, con toda probabilidad a refugios especiales, tales como lagos desolados protegidos por cubiertas de hielo, o lugares profundos en la sub-superficie que, con temperaturas más elevadas, el agua líquida corriera sin ningún problema para facilitar la vida de hongos, líquenes y, vaya usted a saber que colonias de bacterias.

Hasta el momento todos los intentos de encontrar indicios de vida han sido infructuosos, y si en los siguientes intentos continúan buscando en la superficie del planeta… ¡Seguirá el mismo resultado! La única manera de encontrar la prueba de vida en Marte, y, no sólo del pasado sino presente, será buscar en las profundidades del planeta, y, tan misión está vedada por los rovers.
emilio silvera
Mar
22

Setas, gatos, el espacio exterior… Todo lo que nos rodea tiene aún mucho que explicar. Y en ello están los investigadores.
Noticia de Prensa en El Español
El físico William Thomson, conocido como lord Kelvin, afirmó en un discurso pronunciado en 1900 ante la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia que “no hay nada nuevo que descubrir en la física: todo lo que queda son medidas cada vez más precisas“. Aquella afirmación se realizó en un contexto que, heredero de la Ilustración, todavía mantenía una fe ciega en la ciencia, y el progreso se basaba en la creencia de que la razón y las evidencias empíricas eran más que suficientes para desentrañar todos los misterios que rodean nuestra existencia.
Hoy seguimos encontrando sucesos sobre los que los científicos no pueden explicarnos el porqué. Algunos de ellos son fenómenos asombrosos, como la aparición de formas humanas en fotografías; otros, en cambio, se relacionan con actos que hacemos cada día, como bostezar. Aquí presentamos un recopilatorio.
El ronroneo de los gatos
Si te gusta rascar a un gato, ¿alguna vez te has preguntado a qué viene su ronroneo?
De todos es conocida la docilidad que muestran los gatos cuando se les acaricia el cuello o detrás de las orejas. Esa imagen fiera de león en miniatura se desvanece y deja paso a una especie de peluche que se acurruca para disfrutar. Un fenómeno que acompaña esta acción es el ronroneo, un sonido que indica que el gato está viviendo una especie de catarsis. A pesar de lo familiar que resulta, la realidad es que los científicos no se ponen de acuerdo sobre a qué se debe este peculiar sonido. Para algunos es una forma de mostrar felicidad; para otros, quitarse el estrés. Las explicaciones posibles son varias, pero todavía no se ha dado con una que sea cien por cien compartida.
Las causas de la desaparición de los dinosaurios

Durante casi 150 millones de años, los dinosaurios fueron los vertebrados terrestres que dominaron el planeta, entre el Triásico y el Cretácico. Sin embargo, desaparecieron dejando un montón de huesos, pisadas enormes y algunos descendientes con una imagen mucho menos feroz.
Los paleontólogos no se ponen de acuerdo sobre la causa de su extinción. Hay quien aboga por culpar a alguno de los muchos meteoritos que por aquella época caían sobre la tierra; otros prefieren responsabilizar a las erupciones volcánicas que contaminaron la atmósfera, y un tercer grupo se inclina por el cambio climático y la disminución de los alimentos disponibles. Una hipótesis reciente afirma que su desaparición se debió a que sus huevos debían ser incubados durante mucho tiempo, lo que, en ausencia de otros alimentos, los convertía en un buen objetivo de los depredadores.
Qué son los sueños

Los científicos siguen investigando las razones de los sueños
Hay muchas cosas que compartimos todos los seres humanos. Una de ellas, tan cotidiana como misteriosa, es la capacidad de soñar. A pesar de que dormimos un tercio de nuestras vidas, solo soñamos unos pocos minutos. Cuando dormimos, solo deja de funcionar una parte de nuestro cerebro: su centro lógico. Por eso, los sueños suelen adquirir matices surrealistas.
Por tanto, parece que conocemos el proceso del sueño y qué partes de nuestro organismo se ven involucradas. Pero lo que no podemos asegurar es el motivo por el que soñamos. Algunas hipótesis defienden que es un intento del cerebro de solucionar algún problema. Otras, que es una representación simbólica de algo que tenemos en la mente, ya sea una preocupación, una alegría o un motivo de tristeza. En cualquier caso, lo único que tenemos claro es que los sueños, sueños son.


La existencia y las características de la materia oscura son fuente de dudas para los expertos en, valga la redundancia, esta materia, especialmente los cosmólogos. Su existencia es bien conocida desde hace al menos casi un siglo. Sin embargo, nadie parece encontrar una respuesta a la pregunta sobre cuál es su origen y qué moléculas la componen.
Jan Oorts se dio cuenta en 1932 de su existencia, al observar que no había suficiente materia conocida en el universo para evitar que las estrellas salieran disparadas. A esa ausencia de materia la llamó materia negra y afirmó que debía haber cinco veces más materia oscura que materia visible. El problema es que no se ve, lo que es una dificultad añadida para analizarla. Sobre su composición, una hipótesis es que está compuesta de neutrinos, partículas elementales minúsculas con muy poca masa y sin carga eléctrica, que se originan a partir de las reacciones termonucleares de las estrellas.
Grupos sanguíneos: ¿un rasgo evolutivo?

Los seres humanos tenemos sangre. Es una obviedad, pero lo que no resulta tan claro es que no todos tenemos la misma tipología de sangre. En 1901, Karl Landsteiner, premio Nobel de Medicina en 1930, descubrió que los humanos tienen diferentes grupos sanguíneos, con sus propias características. El sistema de clasificación ABO es el más extendido y se basa en los antígenos que posee (A, B, AB o O). Cuando se realiza una transfusión de sangre este factor debe contemplarse, dado que de ello depende que exista compatibilidad.
En cualquier caso, no se conoce con certeza el motivo de este fenómeno, aunque algunos estudios insinúan que puede deberse a factores genéticos o al proceso evolutivo que ha generado diversidad para proteger mejor la continuidad de la especie.
¿Por qué bostezamos?


Antes de dormir, al levantarnos o durante el día, bostezar es algo muy común. A pesar de todo, los científicos todavía no están seguros de por qué.
Un reciente estudio sugiere que bostezar es un comportamiento termorregulador que enfría el cerebro, aunque no se puede afirmar cuál es su verdadera función. Por otra parte, tampoco han podido establecer el motivo por el que es contagioso entre los animales sociales, como los humanos. Otro estudio de 2005 afirmó que las redes cerebrales responsables de la empatía y las habilidades sociales se activan cuando ves a alguien bostezar.
El Machu Picchu: un enclave misterioso




Este poblado data de antes del siglo XV y se construyó sobre una cadena montañosa a 2430 metros sobre el nivel del mar. Se le considera una obra maestra de la ingeniería y la arquitectura. A pesar de ser uno de los yacimientos arqueológicos más famosos del mundo, es difícil saber qué llevó a los incas a construir una ciudad en una lugar tan escarpado e inaccesible.
Las hipótesis son variadas, aunque la que tiene un mayor apoyo por parte de la comunidad científica apunta a que era un lugar sagrado, en el que los habitantes rendían culto a los dioses. Otros creen que, además, cumplía las funciones propias de un observatorio astronómico.
Las luciérnagas sincronizadas de Great Smoky
Luciérnagas de Great Smoky Smoky Mountains
La ciencia puede explicar sin problema alguno el proceso por el cual las luciérnagas emiten luz. Estos escarabajos con alas la generan en su abdomen, gracias a la combinación de la luciferina química, la enzima luciferasa y los iones de magnesio y oxígeno. La luz sirve para que los machos atraigan a las hembras, por lo que compiten para lograr el objetivo. Normalmente, cada individuo actúa de forma individual, sin tener en cuenta qué hacen sus adversarios.
Sin embargo, en los montes de Great Smoky (Tennessee, Estados Unidos), ocurre algo para lo que los científicos todavía no han encontrado ninguna explicación. Las luciérnagas macho actúan de forma coordinada para evitar el caos y que las hembras puedan detectar al macho adecuado. Al hacerlo de este modo, se crea un espectáculo único que se ha convertido en un importante reclamo turístico.
Un hongo texano y japonés
Chorioactis geaster Wikipedia
El Chorioactis geaster es una especie de hongo que tiene la peculiaridad de encontrarse solo en dos lugares del planeta: Texas y Japón. Los dos lugares están en la misma latitud, pero los micólogos no han podido averiguar por qué estos hongos crecen solo en estos dos puntos. Un estudio de 2004 sugirió que las poblaciones se separaron en dos linajes.
Ondas espaciales desconocidas

Cada segundo recibimos en nuestro planeta señales ininteligibles que no hemos sido capaces de reconocer ni de saber de dónde vienen. Se les ha denominado “estallidos rápido de radio” y son breves y brillantes emisiones de luz de tal intensidad que liberan suficiente energía para alimentar 500 millones de soles. Aunque hasta el momento solo se han reconocido e identificado 30 de ellos, se producen de forma muy frecuente, varias veces en el plazo de un minuto.
FRB 121102 es una de las que se conocen mejor. Su origen se encuentra lejos de nuestra galaxia, y curiosamente es la única que ha aparecido más de una vez desde la misma ubicación. Los científicos suponen que se relaciona con una joven estrella de neutrones, uno de los objetos más densos del universo. Sin embargo, son muchas las incógnitas que rodean este fenómeno y sobre las que que no se tiene una explicación concluyente.
Mar
22



“La gravedad cuántica es el campo de la física teórica que procura unificar la teoría cuántica de campos, que describe tres de las fuerzas fundamentales de la naturaleza, con la relatividad general, la teoría de la cuarta fuerza fundamental: la gravedad. La meta es lograr establecer una base matemática unificada que describa el comportamiento de todas las fuerzas de la Naturaleza, conocida como la teoría del campo unificado.”




La física será incompleta y conceptualmente insatisfactoria en tanto no se disponga de una teoría adecuada de la gravedad cuántica, y, hasta el momento, no parece que se pueda lograr tal teoría. Sin embargo, al desarrollar las ecuaciones de campo de la Teoría de Cuerdas, allí aparecen las ecuaciones de Einstein de la Relatividad General, sin que nadie las llame, como por arte de magia emergen. ¿Qué significa eso? ¿No será que en la Teoría de cuerdas subyace la Teoría Cuántica de la Gravedad?

Espacio-Tiempo Curvo: Gravedad Cuántica
Durante el siglo XX, la física se fundamentó, en general, sobre dos grandes pilares: la Mecánica Cuántica y la teoría de Relatividad. Sin embargo, a pesar de los enormes éxitos logrados por cada una de ellas, las dos aparecen ser incompatibles. Esta embarazosa contradicción, en el corazón mismo de física teórica, se ha transformado en uno de los grandes desafíos permanentes en la ciencia.


La teoría de la relatividad general da cuenta a la perfección de la gravitación. Por su parte, la aplicación a la gravedad de la mecánica cuántica requiere de un modelo específico de gravedad cuántica. A primera vista, parecería que la construcción de una teoría de gravedad cuántica no sería más problemático que lo que resultó la teoría de la electrodinámica cuántica (EDC), que ya lleva más de medio siglo con aplicaciones más que satisfactorias.


En lo medular, la EDC describe la fuerza electromagnética en términos de los cambios que experimentan las llamadas partículas virtuales, que son emitidas y rápidamente absorbidas de nuevo; el principio de incertidumbre de Heisenberg nos dice que ellas no tienen que conservar la energía y el movimiento. Así la repulsión electrostática entre dos electrones puede ser considerada como la emisión, por parte de un electrón, de fotones virtuales y que luego son absorbidos por el otro.




Aunque parece contrario a lo racional, ni siquiera el vacío absoluto equivale al concepto de la nada. De hecho, el vacío está repleto de diversas partículas que continuamente aparecen o dejan de existir. Estas partículas aparecen, existen durante un breve instante y luego vuelven a desaparecer.
Como su existencia es tan fugaz, generalmente se las llama partículas virtuales.
La misma mecánica, pero a través de los cambios de la partícula virtual de la gravedad el «gravitón» (el quantum del campo gravitacional), podría considerarse para estimar la atracción gravitacional entre dos cuerpos. Pero gravitones nunca se han visto. La gravedad es tan débil que puede obviarse a escala molecular, donde los efectos cuánticos son importantes. Ahora, si los cambios que podrían realizarse en los gravitones sólo se producen en la interacción entre dos puntos de masa, es posible, entonces, que en los cuerpos masivos se ignore los efectos cuánticos. El principio de incertidumbre de Heisenberg nos señala que no podemos medir simultáneamente la posición y la velocidad de una partícula subatómica, pero esta indeterminación es imperceptible para los planetas, las estrellas o las galaxias.
