miércoles, 16 de octubre del 2019 Fecha
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Distancias insuperables (Por el momento)

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Viajar al Espacio    ~    Comentarios Comments (4)

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En el espacio exterior, el cosmos, lo que conocemos por universo, las distancias son tan enormes que se tienen que medir con unidades espaciales como el año luz (distancia que recorre la luz en un año a razón de 299.792.458 metros por segundo). Otra unidad ya mayor es el pársec (pc), unidad básica de distancia estelar correspondiente a una paralaje trigonométrica de un segundo de arco (1”). En otras palabras, es la distancia a la que una Unidad Astronómica (UA = 150.000.000 Km) subtiende un ángulo de un segundo de arco. Un pársec es igual a 3’2616 años luz, o 206.265 Unidades Astronómicas, o 30’857×1012 Km. Para las distancias a escalas galácticas o intergalácticas se emplea una unidad de medida superior al pársec, el kilopársec (Kpc) y el megapársec (Mpc).

Para tener una idea aproximada de estas distancias, pongamos el ejemplo de nuestra galaxia hermana, Andrómeda, situada (según el cuadro anterior a 725 kiloparsec de nosotros) en el Grupo local a 2’3 millones de años luz de la Vía Láctea.

¿Nos mareamos un poco?

1 segundo luz 299.792’458 Km
1 minuto luz 18.000.000 Km
1 hora luz 1.080.000.000 Km
1 día luz. 25.920.000.000 Km
1 año luz 9.460.800.000.000 Km
2’3 millones de años luz 21.759.840.000.000.000.000 Km

¡Una barbaridad!

Recientemente unos astrónomos han desvelado que, Andrómeda no pertenece al Grupo Local

Andrómeda, la hermana mayor de la Vía Láctea, situada a 2,3 años-luz  de nosotros, viaja en nuestra dirección a una buena velocidad. Sin embargo, se calcula que nos no llegará hasta nosotros hasta dentro de unos pocos miles de millones de años, casí cuando el Sol esté agotando su combustible nuclear de fusión para convertirse en una Nebulosa planetaria con una enana blanca en su centro.

Ahí tenemos la imposibilidad física de viajar a otros mundos, y no digamos a otras galaxias. Las velocidades que pueden alcanzar en la actualidad nuestros ingenios espaciales no llegan ni a 50.000 Km/h. ¿Cuánto tardarían en recorrer los 21.759.840.000.000.000.000 Km que nos separa de Andrómeda?

Incluso el desplazarnos hasta la estrella más cercana, Alfa Centauri, resulta una tarea impensable si tenemos en cuenta que la distancia que nos separa es de 4’3 años luz, y un año luz = 9.460.800.000.000 Km. Así que, para llegar a la “cercana” Alfa Centauri tendríamos que multiplicar por 4 esa inmensa distancia. ¿Cuándo llegaríamos allí? ¿Los viajeros que partieron de la Tierra y muchas generaciones siguientes (si todo transcurre con normalidad) serían los que arribarían al destino. Sin embargo, dudo que, cuando llegaran, no hubieran padecido mutaciones por tan larga estancia en el Espacio.

http://s.libertaddigital.com/fotos/noticias/velocidad-luz-warp-190912.jpg

Muchos son los que han querido imaginar como viajar más rápido que la Luz… ¡Sin superar su velocidad! Todos sabemos, como nos enseñó la Relatividad Especial de Einstein que, la luz, nos marca el límite de la velocidad que se puede alcanzar en el Espacio. Nada podrá nunca viajar más rápido que la luz en el vacío, es decir, más ráipdo que 299.792.458 metros cada segundo. Y, se idean otras formas para poder burlar ese límite y llegar antes que la luz a un determinado lugar. Hasta que no se busque la manera de esquivar la barrera de la velocidad de la luz, los viajes a otros mundos están algo complicados para nosotros.

La única ventaja a nuestro favor: ¡EL TIEMPO! Tenemos mucho, mucho tiempo por delante para conseguir descifrar los secretos del hiperespacio que nos mostrará otros caminos para desplazarnos por las estrella que, en definitiva, será el destino de la humanidad.

Nuestro Sol, antes de que pasen 4.000 millones de años, comenzará una transición de fase que, de estrella en la secuencia principal de HP, pasará a su fase terminal convirtiéndose en una Gigante roja que, eyectará sus capas exteriores al espacio interestelar formando una Nebulosa planetaria y, la estrella, exenta de la energía de fusión, quedará a merced de la fuerza de Gravedad que la comprimirá hasta límites de una densidad que sólo podrá ser frenada por la degeneración de los electrones. En ese punto, volverá el equilibrio entre dos fuerzas y el proceso se parará dejando una enana blanca con un radio parecido al de la Tierra y una densidad de 109 Kg m3.

Lactómeda, la galaxia que resultará de la colisión de la Vía Láctea con Andrómeda

Antes de que todo eso llegue, tenemos que tener en cuenta que habrá que salvar otro gran escollo que se nos viene encima (nunca mejor dicho), ya que, la Galaxia Andrómeda viene hacia La Vía Láctea a razón de 1.000.000 de Km/h y, aproximadamente en unos 3.000 millones de años la tendremos, irremediablemente, colisionando con nuestra Galaxia, con lo cual, las fuerzas de marea que esas enormes masas puden producir, son de impensable magnitud y, el desenlace tardará varios millones de años en finalizar hasta que de las dos grandes Galaxias del Grupo Local, sólo quede una enorme galaxia elíptica y, en el proceso, habrán nacido un sin fin de nuevas estrellas, otras habrán sido despladas de su regiones y lanzadas a distancias enormes, algunas habrán podido colisionar y, en definitiva, lo que allí pueda ocurrir en el futuro lejano, es de incalculable trascendencia para la Humanidad (si aún sigue aquí para ese tiempo).

Sí, existen muchos lugares a los que, cuando llegue el momento podremos viajar. Sin embargo, necesitamos muchos más conocimientos de los que actualmente tenemos para poder realizar esos viajes “imposibles” en las actuales circunstancias. Estamos comenzando, ahora, a poder realizar los primeros intentos de salir al Espacio, y, para cuando realmente podamos efectuar viajes espaciales, habrán pasado muchos, muchos, muchísimos años. No quiero mencionar, lo que podríamos tardar en dominar viajes hiperespaciales a velocidades superlumínicas. Claro que, la imaginación humana es… ¡”infinita”!

Si esto es así (que lo es), tenemos una buena excusa para pensar en posibles modos de escapar hacia otros mundos lejanos en los que poder asentar a la Humanidad lejos de esos acontecimientos de magnitud (para nosotros) infinita y contra los que nada podremos hacer, excepto, si podemos y buscamos el medio… huir a otros lugares más seguros.

Si, las distancias que nos separan de esos otros mundos parece una barrera difícil de franquear, y, sin embargo, tengo una gran esperanza puesta en que, la Humanidad, la inteligencia de los seres que la compone, y, sobre todo su imaginación, con el tiempo por delante tendrá la oportunidad de buscar esas difíciles soluciones que posibiliten nuestro traslado a las estrellas lejanas.

Para lograr eso, con nuestras limitaciones actuales, no tenemos más remedio que valernos de sondas robotizadas y, en el futuro, serán perfectos robots humanoides que, no tendrán ninguna de nuestras barreras para deambular por el cielo y visitar esas regiones lejanas en las que, posiblemente, se encuentren los planetas idóneos para habitats de seres como nosotros.

Esas son, en realidad, las miras que están puestas en todas esas misiones enviadas a las lunas y planetas cercanos para estudiar su entorno, la atmósfera, la superficie y las radiaciones. Se trata de ir conociendo el entorno y, con los adelantos tecnológicos que ahora mismo tenemos, se hace lo que se va pudiendo y, cada día, se avanza un paso más a la búsqueda de esas soluciones que, ese día muy lejano aún, llegará la debacle a la Tierra y, para entonces, no podremos continuar aquí. La única solución: Escapar a otros mundos.

emilio silvera

 

  1. 1
    emilio silvera
    el 8 de octubre del 2019 a las 10:38

    La Humanidad, nuestra especie, a largo plazo, tiene planteado un gran problema:
    ¡Cómo poder salir del Sistema solar hacia otros mundos que nos den cobijo cuando lleguen los problemas que, aún, siendo conocidos, no podremos evitar: La llegada de Andrómeda, la “muerte del Sol, que se convertirá en gigante roja arrasando la Tierra y haciendo evaporarse los mares y oceéanos (toda el agua líquida del planeta), haciendo imposible la vida, y, la posible salida de la Tierra de la Zona Habitable.
    Sí, todo ello, se producirá en miles de millones de años pero, como el Tiempo es inexorable… ¡Lllegará!
    Esperémos que para entonces (si no nos hemos destruidos nosotros mismos, o, si el Azar no lo ha hecho, y, si hemos posido seguir avanzando en todos los campos del saber humano, hayamos podido por fín, encontrar la manera de “burlar” la velocidad de la luz para llegar a esos otros mundos que nos darán cobijo y la oportunidad de comenzar de nuevo.
    Esperemos que, para entonces, también nuestras mentalidades mezquinas, más evolucionadas, vean las cosas de otra manera distinta, hayamos perdido el egoismo personal, seámos más generosos y pensemos más en los demás, que, al fín y al cabo…¡Son nuestros hermanos de la Tierra, respiran el mismo aire, nacen y mueren como todos, y, en esas circunstancias, tener diferencias y privilegios… ¡Estaría fuera de lugar!

    Responder
  2. 2
    emilio silvera
    el 8 de octubre del 2019 a las 10:41

    Desde el comienzo me llamó la atención que sólo, unos pocos visitantes, tuvieran la iniciativa de dejar algún comentario en algunos de los trabajos expuestos. Como podrán ver por los que se publican (que son todos los que llegan), ninguno de ellos son de expertos Físicos ni Astránomos, simplemente se trata de los pensdamientos de gente sencilla que exponen sus ideas sobre el tema tratado o cualquier otro.
    Aquí se respeta la libertad de pensamiento, sin importar su procedencia o punto de mira, todos tienen derecho a expresarse.
    Saludos.

    Responder
  3. 3
    Manuel Casares
    el 9 de octubre del 2019 a las 4:10

    Estoy suscrito a su pàgina desde hace bastante y he comentado no pocas veces segùn la època y el tiempo disponible, mis comentarios han sido siempre sin experiencia y roce profundo de los temas abordados pero con la mejor intenciòn del mundo y crèame profesor Silvera, usted es un caballero que siempre me ha respetado mis interpretaciones pero lo que màs me enorgullece es que usted seguirà siendo asì, respetando y considerando a todos sus suscriptores. Saludos y larga vida profesor Silvera¡¡¡

    Responder
    • 3.1
      emilio silvera
      el 9 de octubre del 2019 a las 8:13

      Estimado Manuel Cáceres:
      Lo primero que tenemos que saber es que, ningún Ser humano, está por encima de otro en lo esencial. No importa el cargo o el puesto que tenga en la Sociedad, cada cual, es maestro en lo suyo y, si ponemos al Sr. Banquero a levantar un tabique… ¡Mal resultado tendríamos! Lo mismo pasaría si ponemos al ministro de rurno a fabricar una mesa. De ahí el dicho “Zapatero a tus zapatos”
      Independientemente de esa verdad, todos queremos saber y, a veces, no damos nuestra opinión sobre algún tema por temor a quedar en rídiculo al exponerlo sin base científica. Sin embargo, a mí me gusta que cada cual, deje que los demás veámos sus ideas que, no pocas veces nos sorprenden por su frescura e intuición.
      Y, sobre todo… ¡El mayor respeto hacia todos!
      Un cordial saludo.

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