Feb
22
¿A donde nos lleva la IA?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Hacia el futuro ~
Comments (16)



No creo que un cerebro positrónico pueda igualarse nunca al cerebro de un Ser inteligente…
Sin embargo, sí existe el peligro de que cerebros artificiales lleguen a dominar a sus creadores, los del cerebro “inteligente”.
He dado muchas vueltas a la IA y a la consciencia de los seres vivos. Las conclusiones a las que he podido llegar son que el pensamiento consciente debe involucrar componentes que no pueden ser siquiera simulados adecuadamente por una mera computación; menos aún podría la computación por sí sola, provocar cualquier sentimiento o intención consciente. En consecuencia, la mente debe ser realmente algo que no puede describirse mediante ningún tipo de términos computacionales. Sin embargo, noticias que llegan de nuevos descubrimientos te hacen dudar de hasta dónde podrán llegar esos “seres” artificiales creados por el hombre.


Investigadores europeos están desarrollando un software que dará a los robots la capacidad de aprender cuándo una persona está triste, feliz o enfadada. El proyecto Feelix Growing está uniendo sencillos robots que pueden detectar diferentes parámetros (expresiones faciales, voz y cercanía) para determinar estados emocionales. El objetivo del proyecto es desarrollar un robot que pueda servir a los humanos con necesidades especiales, como los enfermos y los ancianos mediante redes neuronales adaptables, el robot puede aprender la manera correcta de responder a las emociones de la gente a partir de la experiencia. Por ejemplo, si alguien tiene miedo, el robot puede aprender a cambiar su comportamiento para parecer menos amenazante. Si alguien parece feliz, el robot puede tomar nota mental (¿positrónica, espintrónica…?) de lo que logró esa respuesta. Y si alguien parece enfadado o solitario, puede darle una palmadita en la espalda, ofrecerle una bebida fuerte y decir: “No te preocupes, te mereces a alguien mejor”. Sólo podemos esperar que no se hayan olvidado de las tres leyes de Asimov:
-
Primera Ley
-
Un robot no hará daño a un ser humano, ni por inacción permitirá que un ser humano sufra daño.
-
Segunda Ley
-
Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entren en conflicto con la primera ley.
-
Tercera Ley
-
Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.
Bien es verdad que no tenemos una comprensión científica de la mente humana. Sin embargo, esto no quiere decir que el fenómeno de la consciencia deba permanecer fuera de la explicación científica. Ya se están buscando caminos científicos para dar esa explicación del misterio más profundo (seguramente) del Universo. Y, a pesar de no conocer a fondo nuestra mente, ya estamos tratando de incorporar, a mentes artificiales lo poco que de ella sabemos. ¿No será una temeridad?
Ahí hay mucho más de lo que se pueda producir en un entramado electrónico artificial
La comprensión es, después de todo, de lo que trata la ciencia; y la ciencia es mucho más que la mera computación mecánico-electrónica. Sin embargo, parece que la realidad desmiente estos pensamientos y, podría llegar el momento en el que, la Inteligencia Artificial alcance niveles preocupantes al dotar, a esos “seres” artificiales de pensar por sí mismos y, si me apuran, hasta de tener sentimientos.
¿Cuál es el campo de acción de la ciencia? ¿Son solamente los atributos materiales de nuestro Universo los que son abordables con sus métodos, mientras nuestra existencia mental debe quedar para siempre fuera de su alcance? ¿O podríamos llegar algún día a una comprensión científica adecuada del profundo misterio de la mente? ¿Es el fenómeno de la consciencia humana algo que está más allá del dominio de la investigación científica, o podrá la potencia del método científico resolver algún día el problema de la propia existencia de nuestro yo consciente?

No se ocultan, están intentando construir Robots que tengan conciencia… ¿Qué les pasa? ¿No ven el peligro?
Sí, tenemos la facultad de meditar profundamente y, a través de esas meditaciones alcanzar un estadio de mayor “consciencia” y comprensión, un estado tal que, nos puede llevar a una conexión tan real con el Universo que es como si viajáramos fuera de este mundo para visitar, ese otro mundo hecho de pura luz donde podríamos encontrar la sabiduría que necesitamos.
Feb
22
¿Qué pasa en el cerebro de algunos elegidos?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (1)
Hay personas que, no se sabe el por qué, tienen una visión extraordinaria para ver lo que otros no pueden. En este caso, nos cuentan algo de algunos de los mejores matemáticos del mundo. Otros, tienen la intuición de “ver” y “comprender” cuestiones de extraordinaria complejidad en otras ramas de la Ciencia, y, lo cierto es que, gracias a ellos, el mundo fue avanzando.
Feb
22
El “universo” de las Partículas II
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Física ~
Comments (3)
El movimiento rotacional puro se da cuando cada partícula del cuerpo se mueve en un círculo alrededor de una sola línea. Esta línea se llama eje de rotación. En consecuencia, los radios vectores desde el eje a todas las partículas experimentan el mismo desplazamiento angular al mismo tiempo.
Estamos hablando de las partículas y no podemos dejar a un lado el tema del movimiento rotatorio de las mismas. Usualmente se ve cómo la partícula gira sobre su eje, a semejanza de un trompo, o como la Tierra o el Sol, o nuestra galaxia o, si se me permite decirlo, como el propio universo. En 1.925, los físicos holandeses George Eugene Uhlenbeck y Samuel Abraham Goudsmit aludieron por primera vez a esa rotación de las partículas. Éstas, al girar, generan un minúsculo campo electromagnético; tales campos han sido objeto de medidas y exploraciones, principalmente por parte del físico alemán Otto Stern y el físico norteamericano Isaac Rabi, quienes recibieron los premios Nobel de Física en 1.943 y 1.944 respectivamente, por sus trabajos sobre dicho fenómeno.
Esas partículas (al igual que el protón, el neutrón y el electrón), que poseen espines que pueden medirse en números mitad, se consideran según un sistema de reglas elaboradas independientemente, en 1.926, por Fermi y Dirac; por ello, se las llama y conoce como estadísticas Fermi-Dirac. Las partículas que obedecen a las mismas se denominan fermiones, por lo cual el protón, el electrón y el neutrón son todos fermiones.
Hay también partículas cuya rotación, al duplicarse, resulta igual a un número par. Para manipular sus energías hay otra serie de reglas, ideadas por Einstein y el físico indio S. N. Bose. Las partículas que se adaptan a la estadística Bose-Einstein son bosones, como por ejemplo la partícula alfa.
Las reglas de la mecánica cuántica tienen que ser aplicadas si queremos describir estadísticamente un sistema de partículas que obedece a reglas de esta teoría en vez de los de la mecánica clásica. En estadística cuántica, los estados de energía se considera que están cuantizados. La estadística de Bose-Einstein se aplica si cualquier número de partículas puede ocupar un estado cuántico dad. Dichas partículas (como dije antes) son bosones, que tienden a juntarse.
Los bosones tienen un momento angular nh/2π, donde n es 0 o un entero, y h es la constante de Planck. Para bosones idénticos, la función de ondas es siempre simétrica. Si sólo una partícula puede ocupar un estado cuántico, tenemos que aplicar la estadística Fermi-Dirac y las partículas (como también antes dije) son los fermiones que tienen momento angular (n + ½)h / 2π y cualquier función de ondas de fermiones idénticos es siempre antisimétrica. La relación entre el espín y la estadística de las partículas está demostrada por el teorema espín-estadística.


El espacio euclidiano bidimensional o simplemente espacio bidimensional (también conocido como espacio 2D o plano euclidiano) es un entorno geométrico en el que se requieren dos valores (llamados parámetros) para determinar la posición de un elemento (es decir, punto) en el plano.
En un espacio de dos dimensiones es posible que haya partículas (o cuasipartículas) con estadística intermedia entre bosones y fermiones. Estas partículas se conocen con el nombre de aniones; para aniones idénticos, la función de ondas no es simétrica (un cambio de fase de +1) o antisimétrica (un cambio de fase de -1), sino que interpola continuamente entre +1 y -1. Los aniones pueden ser importantes en el análisis del efecto Hall cuántico fraccional y han sido sugeridos como un mecanismo para la superconductividad de alta temperatura.

Este principio es el que permite que existan estrellas enanas blancas y de neutrones
Debido al principio de exclusión de Pauli, es imposible que dos fermiones ocupen el mismo estado cuántico (al contrario de lo que ocurre con los bosones). La condensación Bose-Einstein es de importancia fundamental para explicar el fenómeno de la super-fluidez. A temperaturas muy bajas (del orden de 2×10-7K) se puede formar un condensado de Bose-Einstein, en el que varios miles de átomos forman una única entidad (un super-átomo). Este efecto ha sido observado con átomos de rubidio y litio. Como ha habréis podido suponer, la condensación Bose-Einstein es llamada así en honor al físico Satyendra Nath Bose (1.894 – 1.974) y a Albert Einstein. Así que, el principio de exclusión de Pauli tiene aplicación no sólo a los electrones, sino también a los fermiones; pero no a los bosones.
Si nos fijamos en todo lo que estamos hablando aquí, es fácil comprender cómo forma un campo magnético la partícula cargada que gira, pero ya no resulta tan fácil saber por qué ha de hacer lo mismo un neutrón descargado. Lo cierto es que cuando un rayo de neutrones incide sobre un hierro magnetizado, no se comporta de la misma forma que lo haría si el hierro no estuviese magnetizado. El magnetismo del neutrón sigue siendo un misterio; los físicos sospechan que contiene cargas positivas y negativas equivalente a cero, aunque por alguna razón desconocida, logran crear un campo magnético cuando gira la partícula.
El momento magnético del neutrón
En unidades SI, el momento magnético del neutrón es aproximadamente −9.6623640 × 10−27 J/T
Particularmente creo que, si el neutrón tiene masa, si la masa es energía (E = mc2), y si la energía es electricidad y magnetismo (según Maxwell), el magnetismo del neutrón no es tan extraño, sino que es un aspecto de lo que en realidad es materia. La materia es la luz, la energía, el magnetismo, en definitiva, la fuerza que reina en el universo y que está presente de una u otra forma en todas partes (aunque no podamos verla).
Sea como fuere, la rotación del neutrón nos da la respuesta a esas preguntas:

Partículas, antipartículas, fuerzas… :
Blog de Emilio Silvera V.
¿Qué es el antineutrón? Pues, simplemente, un neutrón cuyo movimiento rotatorio se ha invertido; su polo sur magnético, por decirlo así, está arriba y no abajo. En realidad, el protón y el antiprotón, el electrón y el positrón, muestran exactamente el mismo fenómeno de los polos invertidos.
Es indudable que las antipartículas pueden combinarse para formar la antimateria, de la misma forma que las partículas corrientes forman la materia ordinaria.

La primera demostración efectiva de antimateria se tuvo en Brookhaven en 1.965, donde fue bombardeado un blanco de berilio con 7 protones BeV y se produjeron combinaciones de antiprotones y antineutrones, o sea, un anti-deuterón. Desde entonces se ha producido el antihelio 3, y no cabe duda de que se podría crear otros anti-núcleos más complicados aún si se abordara el problema con más interés.
Pero, ¿existe en realidad la antimateria? ¿Hay masas de antimateria en el universo? Si las hubiera, no revelarían su presencia a cierta distancia. Sus efectos gravitatorios y la luz que produjeran serían idénticos a los de la materia corriente. Sin embargo, cuando se encontrasen las masas de las distintas materias, deberían ser claramente perceptibles las reacciones masivas del aniquilamiento mutuo resultante del encuentro. Así pues, los astrónomos observan especulativamente las galaxias, para tratar de encontrar alguna actividad inusual que delate interacciones materia-antimateria.
No parece que dichas observaciones fuesen un éxito. ¿Es posible que el universo esté formado casi enteramente por materia, con muy poca o ninguna antimateria? Y si es así, ¿por qué? Dado que la materia y la antimateria son equivalente en todos los aspectos, excepto en su oposición electromagnética, cualquier fuerza que crease una originaría la otra, y el universo debería estar compuesto de iguales cantidades de la una y de la otra.



Aquí detectaron lograron encontrar la anti-materia por primera vez
Este es el dilema. La teoría nos dice que debería haber allí antimateria, pero las observaciones lo niegan, no lo respaldan. ¿Es la observación la que falla? ¿Y qué ocurre con los núcleos de las galaxias activas, e incluso más aún, con los quásares? ¿Deberían ser estos fenómenos energéticos el resultado de una aniquilación materia-antimateria? ¡No creo! Ni siquiera ese aniquilamiento parece ser suficiente, y los astrónomos prefieren aceptar la noción de colapso gravitatorio y fenómenos de agujeros negros, como el único mecanismo conocido para producir la energía requerida.

Así es por dentro la única fábrica de antimateria del mundo, donde los científicos crean la sustancia más explosiva del universo para entender por qué existimos.

Con esto de la antimateria me ocurre igual que con el hecho, algunas veces planteado, de la composición de la materia en lugares lejanos del universo. “Ha caído una nave extraterrestre y nuestros científicos han comprobado que está hecha de un material desconocido, casi indestructible”. Este comentario se ha podido oír en alguna película de ciencia ficción. Podría ser verdad (un material desconocido), sin embargo, no porque la nave esté construida por una materia distinta, sino porque la aleación es distinta y más avanzada a partir de los materiales conocidos del universo. En cualquier parte del universo, por muy lejana que pueda estar, rigen los mismos principios y las mismas fuerzas: la materia y la energía son las mismas en cualquier parte. Lo único que puede diferir es la forma en que se utilice, el tratamiento que se le pueda dar, y sobre todo, el poseer el conocimiento y la tecnología necesarios para poder obtener el máximo resultado de las propiedades que dicha materia encierra, porque, en última instancia, ¿es en verdad inerte la materia?

“Ha sido en uno de ellos, en un experimento que se desarrolla desde hace veinte años en el Centro Europeo de Física de Partículas (CERN), que los investigadores han conseguido un logro que puede ayudar a desentrañar el misterio. Por primera vez en la historia, se ha conseguido observar el espectro de luz de la antimateria, en concreto, del anti-hidrógeno.
No se trata de un descubrimiento sencillo. El hidrógeno, al contar con un solo protón y un único electrón, es el átomo del Universo que mejor se conoce y el más abundante, pero a su opuesto, el anti-hidrógeno, se le entiende de manera muy limitada y producirlo en condiciones de laboratorio es extremadamente difícil.”
Todo lo que podemos ver en el Universo, sin excepción, está hecho de materia mientras que no se demuestre lo contrario. Dicen que si pudiéramos ver una galaxia de antimateria, nos parecería igual a las otras de materia.
Tiene y encierra tantos misterios la materia que estamos aún a años luz de saber y conocer sobre su verdadera naturaleza. Nos podríamos preguntar miles de cosas que no sabríamos contestar. Nos maravillan y asombran fenómenos naturales que ocurren ante nuestros ojos, pero que tampoco sabemos, en realidad, a qué son debidas. Sí, sabemos ponerles etiquetas como la fuerza nuclear débil, la fisión espontánea que tiene lugar en algunos elementos como el protactinio o el torio, y con mayor frecuencia, en los elementos que conocemos como trans-uránidos. (Más allá del Uranio).

A medida que los núcleos se hacen más grandes, la probabilidad de una fisión espontánea aumenta. En los elementos más pesados de todos (einstenio, fermio y mendelevio), esto se convierte en el método más importante de su ruptura, sobrepasando a la emisión de partículas alfa. ¡Parece que la materia está viva! Son muchas las cosas que desconocemos, y nuestra curiosidad nos empuja continuamente a buscar esas respuestas.
El electrón y el positrón son notables por sus pequeñas masas (sólo 1/1.836 de la del protón, el neutrón, el antiprotón o el antineutrón), y por lo tanto, han sido denominados leptones (de la voz griega leptos, que dignifica “delgado”).
Aunque el electrón fue descubierto en 1.897 por el físico británico Joseph John Thomson (1.856 – 1.940), el problema de su estructura, si la hay, aún no está resuelto. Conocemos su masa y su carga negativa que responden a 9’1093897 (54) × 10-31 Kg la primera, y 1’60217733 (49) × 10-19 culombios la segunda, y también su radio clásico r0 igual a e2/(mc2) = 2’82 × 10-13 cm. No se ha descubierto aún ninguna partícula que sea menos masiva que el electrón (o positrón) y que lleve una carga eléctrica, sea la que fuese (sabemos cómo actúa y cómo medir sus propiedades, pero aún no sabemos qué es), que tenga asociada un mínimo de masa.
Lo cierto es que el electrón es una maravilla en sí mismo. El universo no sería como lo conocemos si el electrón fuese distinto a como es; bastaría un cambio infinitesimal para que, por ejemplo, nosotros no pudiéramos estar aquí ahora.

Muchos granos de arena conforman una inmensa playa
¡No por pequeño se es insignificante!
Claro que, no debemos olvidarnos de que, ¡Todo lo grande está hecho de cosas pequeñas! Una inmensa galaxia se conforma de un conjunto inmenso de átomos …
En realidad, existen partículas que no tiene asociada ninguna masa en absoluto, es decir, ninguna masa en reposo. Por ejemplo, las ondas de luz y otras formas de radiación electromagnética se comportan como partículas (Einstein en su efecto fotoeléctrico y De Broglie en la difracción de electrones*). Esta manifestación en forma de partículas de lo que, de ordinario, concebimos como una onda, se denomina fotón, de la palabra griega que significa “luz”.
El fotón tiene una masa de 1, una carga eléctrica de 0, pero posee un espín de 1, por lo que es un bosón. ¿Cómo se puede definir lo que es el espín? Los fotones toman parte en las reacciones nucleares, pero el espín total de las partículas implicadas antes y después de la reacción deben permanecer inmutadas (conservación del espín). La única forma de que esto suceda en las reacciones nucleares que implican a los fotones radica en suponer que el fotón tiene un espín de 1. El fotón no se considera un leptón, puesto que este término se reserva para la familia formada por el electrón, el muón y la partícula tau, con sus correspondiente neutrinos: υe, υμ y υτ.

Existen razones teóricas para suponer que cuando las masas se aceleran (como cuando se mueven en órbitas elípticas en torno a otra masa o llevan a cabo un colapso gravitacional), emiten energía en forma de ondas gravitaciones. Esas ondas pueden, así mismo, poseer aspecto de partícula, por lo que toda partícula gravitacional recibe el nombre de gravitón.
La forma gravitatoria es mucho, mucho más débil que la fuerza electromagnética. Un protón y un electrón se atraen gravitacionalmente con sólo 1/1039 de la fuerza en que se atraen electromagnéticamente. El gravitón (aún sin descubrir) debe poseer, correspondientemente, menos energía que el fotón, y por tanto, ha de ser inimaginablemente difícil de detectar.

No será fácil detectar gravitones
De todos modos, el físico norteamericano Joseph Weber emprendió en 1.957 la formidable tarea de detectar el gravitón. Llegó a emplear un par de cilindros de aluminio de 153 cm de longitud y 66 de anchura, suspendidos de un cable en una cámara de vacío. Los gravitones (que serían detectados en forma de ondas) desplazarían levemente esos cilindros, y se empleó un sistema para detectar el desplazamiento que llegase a captar la cien-billonésima parte de un centímetro. Las débiles ondas de los gravitones, que proceden del espacio profundo, deberían chocar contra todo el planeta, y los cilindros separados por grandes distancias se verán afectados de forma simultánea. En 1.969, Weber anunció haber detectado los efectos de las ondas gravitacionales. Aquello produjo una enorme excitación, puesto que apoyaba una teoría particularmente importante (la teoría de Einstein de la relatividad general). Desgraciadamente, nunca se pudo comprobar mediante las pruebas realizadas por otros equipos de científicos que duplicaron el hallazgo de Weber.

Dibujo 20150310 de stuart marongwe – mathematical model nexus gravitón
En cualquier caso, no creo que a estas alturas alguien pueda dudar de la existencia de los gravitones, el bosón mediador de la fuerza gravitatoria. La masa del gravitón es 0, su carga es 0, y su espín es 2. Como el fotón, no tiene antipartícula; ellos mismos hacen las dos versiones.
Solo de una cosa estoy seguro: Conocemos muy poco del Universo, nuestra ignorancia es…. ¡Infinita!
Emilio Silvera V.
Feb
21
Las cosas que no podemos comprender
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (0)
Una de ellas saber como pudieron construir las pirámides de Egipto con la tecnología de aquellos tiempos. Un misterio largamente estudiado tratando de descorrer el velo que lo esconde. ¿El resultado hasta el presente? NULO.
Feb
21
¿El Big Bang?… ¿No sería otra cosa?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Cosmología ~
Comments (12)

Los partidarios del Big Bang tienen una teoría que llaman “hipótesis de la pluralidad de mundos“. Si vivimos en uno de los tropecientos millones de universos existentes y hay tropecientos millones de universos con una distribución aleatoria de cualidades, entonces no resulta tan raro que uno de ellos sea el adecuado para nosotros.

Pero ¿Dónde están los otros universos? ¿No exige la ciencia como prueba algo más que la lógica estadística? Los cosmólogos dicen que estos universos están aislados del nuestro en el espacio y en el tiempo, siendo además imposibles de observar (me recuerda a las dimensiones compactas y situadas en en lejanas distancias infinitesimales de las cuerdas, es decir, en la Longitud de Planck de 1.616199(97) x 1035 metros). ¡La prueba de su existencia es precisamente el hecho de que no podemos encontrarlos! ¿Cómo pueden utilizar algo así como argumento válido? Los cosmólogos han estado difundiendo la hipótesis de la pluralidad de los mundos durante décadas, aunque difícilmente se puede atribuir su autoría a ellos.

En el punto rojo está la Vía Láctea, y, al igual que 4existe este inmenso cúmulo de galaxias ¿Por qué no de universos?
En 1979, el filósofo británico David Hume se preguntaba si este universo nuestro era el producto final obtenido después de una serie de errores. Un gran número de universos, escribía Hume, “podrían haber sido creados de manera chapucera a lo largo de una eternidad hasta que se acertó con este sistema”. No son pocos los que creen y ven en todo esto la presencia de un Gran Creador o en una pluralidad de mundos, dependiendo de lo que cada uno prefiera. Por supuesto, no tenemos pruebas físicas de ninguna de las dos cosas pero, la Ciencia nos debe servir para algo.
Rocky Kolb, New Director of the Fermilab Laboratory de Baravia (Illinois). Particle Astrophysics Cente, y uno de los más respetados cosmólogos del Pais.

Él cree ver una diferencia abismal entre la cosmología del pasado, como las de la India o el Islam, y la cosmología moderna, le oí una charla en la afirmó lo siguiente: “La visión occidental del Universo se ha basado en la Ciencia, en vez de basarse en la religión o en la filosofía”. Esto, aunque tenga su punto de apoyo, en realidad no es totalmente cierto. El universo del big bang incorpora la filosofía de la comunidad científica en la misma medida que el universo medieval cristiano incorporaba la visión de la Iglesia, o las cosmologías amerindias incorporaban las estructuras sociales de los nativos americanos.

Conozca a la astrónoma del Exploratorium, la Dra. Isabel Hawkins y a una abuela Maya Doña María Ávila Vera y su familia de Mérida, Yucatán, y escuche de los propios Mayas la relación entre el color y la visión del cosmos de la cultura Maya. Algunos de sus pensamientos dan para pensar.
No todos los científicos modernos sus criben la teoría del Big Bang. Actualmente existen al menos dos cosmológias importantes que tienen discípulos inteligentes; la teoría cosmológica del estado estacionario y la teoría del universo plasma.

Estado estacionario: Recordad que los cosmólogos Fred Hoyle, Thomas Gold y Hermann Bondi no plantean objeciones a la teoría de que el universo se expande, pero no apoyan la idea de que todo emergía de una singularidad inicial. Lo que afirman es que, a medida que las galaxias se alejan unas de otras, en el espacio vacío que estas van dejando se forman nuevas galaxias a una velocidad tal que parece como si el espacio permaneciera invariable.

Debido a que existen tantas estrellas y galaxias, encontraríamos ahora el mismo número de ellas que hace diez mil millones de años, a pesar de que se han formado otras nuevas. A diferencia de lo que sucede en la teoría del Big Bang, el universo en equilibrio no está no está evolucionando. Contradice la ley de la termodinámica según la cual en un sistema cerrado la cantidad total de energía nunca varía. Pero, por otra parte, la teoría del Big Bang cae en la misma contradicción, ya que crea todo el universo a partir de la nada.

Teoría cosmológica del universo de plasma: Esta teoría explica el universo en relación con su plasma, que sería un gas ionizado formado por iones positivos y electrones. De hecho, la mayor parte del universo es plasma, La belleza de la cosmología del plasma radica en que se basa en el electromagnetismo para explicar la estructura del universo, siendo el electromagnetismo 1041 veces más fuerte que la gravedad, la fuerza utilizada para explicar la estructura del universo del big bang. El planteamiento basado en el plasma libra de los problemas que plantean los grumos de materia, porque hay una gran cantidad de energía electromagnética para hacer lo que queramos.. El aspecto oscuro es que la cosmología del plasma no explica el sistema solar también como lo hace la teoría basada en la Gravedad, cosa que los partidarios del Big Bang no se privan de señalar.
El tercer planeta a partir del Sol, esa es nuestra casa
En un ámbito local (en el Sistema solar) la gravitación explica más que adecuadamente las grandes masas (los planetas) que giran alrededor de una masa aún más grande (el Sol). En este conjunto del Universo, donde gobierna el plasma dotado de carga eléctrica, el electromagnetismo asume un papel más importante, explicando la estructura grumosa del universo de una manera más obvia que la gravitación. Cada teoría tiene sus puntos fuertes y su talón de Aquiles.

El Universo se expande y se lleva consigo a las galaxias que van como en una nave espacial, más rápido que la velocidad de la luz pero, no son las galaxias las que viajan a esa velocidad, es el Espacio el que se expande, y, nos podríamos preguntas que si las galaxias avanzan a esa velocidad… ¿Porqué no se ven afectadas y aumentan su masa? Nunca me acabé de enterar de esta discrepancia que dicen que no lo es.
Edwin Hubble nunca creyó en la hipótesis del Big Bang, a pesar de que su descubrimiento del corrimiento al rojo puso en marcha todo este asunto. Según su pupilo Allan Sandage, Hubble nunca se interesó por las teorías, o por “los mundos que podrían existir”. Asumió “lo que el universo nos ofrece”. Hubble pensaba que la teoría del big bang carecía de sentido y nunca aceptó que su descubrimiento fuera necesariamente la prueba de la existencia de un universo en expansión. Actuando siempre como un científico, afirmó que lo que él hacia era medir corrimientos al rojo. Además de la teoría del big bang existen otras explicaciones para los corrimientos al rojo.


Me quedo con la segunda imagen
Claro que, si queremos prestar atención y respetar el criterio de todos, debemos oír los distintos relatos que circulan sobre la creación del mundo y que pueden clasificarse en muy bien en distintas categorías. Sin embargo, por no parecerme adecuado incluirla aquí, dejo de lado la visión cristina del dios creador que, como científico, no he podido nunca llegar a aceptar ni me parece serio incluirla en una relación sobre el tema.


Creación y Caos
Nos podemos centrar en las cosmologías de cuatro culturas pre-occidentales: las de Mesopotamia, Mesoamérica maya, Oceanía y la India. Mesopotamia desapareció hace mucho tiempo; la civilización maya se ha reducido enormemente, pero quedan algunos restos de ella (más de dos millones de yucatecos se llaman así mismo mayas y hablan veintinueve dialectos de su lengua); también hay restos de las culturas originales de Oceanía; y la cultura Indú de la India sigue desarrollándose, habiendo adoptado una forma moderna. Las sociedades mesoamericana, mesopotámica e hindú representan civilizaciones complejas donde existe la escritura, mientras que las tradiciones orales de Oceanía no siempre son valoradas y algunos las califican negativamente tachándolas de primitivas. Sin embargo, las cuatro cosmologías presentan similitudes:
Una separación inicial de elementos primordiales, un cosmos con niveles sucesivos, y una fijación de líneas por parte de la divinidad que remite inevitablemente a la genealogía humana. La mayoría de las cosmologías, incluida la nuestra, contienen inconsistencias yn contradicciones. El físico de origen moscovita Andrei Linde dice que los americanos se centran demasiado en la cuestión de la coherencia. “En Rusia”, dijo Linde en una reunión de cosmólogos, “cuando excavamos un túnel ponemos un equipo de trabajadores a cada lado de la montaña. Si se encuentan en el medio, tenemos un hermoso túnel. Si no se encuentran, tenemos dos hermosos túneles”.
De las cuatro cosmologías que hemos mencionado más arriba, tendríamos muchísimo que hablar, sin embargo, no es la ocasión de extendernos en particularidades. Es cierto que, siempre me fascino la Civilización maya, Aislada de la Cultura del viejo mundo, la Civilización Maya, ubicada en lo que actualmente es el sur de México y Guatemala, surgió alrededor de la época del nacimiento de Cristo, floreció y, luego, desapareció abrupta y misteriosamente. Muchos estudiosos han querido desentrañar el misterio, se ha investigado hasta la saciedad y, algunas cuestiones han quedado claras y otras (como siempre pasa), están bien escondidas en las brumas de una gran oscuridad.

Popol Vuh. El libro sagrado de los mayas
¿Estarán las respuestas en las estrellas? Aparte de las pirámides y las estelas de piedra talladas con unos elaborados glifos, su historia se conserva en unos pocos códices, entre los que figura el Libro de la Creación escrito en lengua maya-quiché, el Popol Vuh. Sin embargo, la cosmología maya tiene muchos aspectos parecidos a la cosmología de otras culturas.


Las construcciones mayas se hicieron de madera y piedra básicamente. Entre las maderas se prefirieron la coba y el zapote, por ser muy resistentes a los ataques de las termitas. Entre las piedras se usaron caliza, arenisca, mármol y otras. Realizaron todo tipo de construcciones: palacios rectangulares y alargados, templos, juegos de pelota, calzadas (sacbeob) que unían las ciudades principales, fortificaciones, baños de vapor (temazcal). Se conservan importantes pirámides escalonadas en piedra. En lo alto de éstas se colocaba el templo. Estaban decoradas con pinturas de una variada gama de colores, y relieves. Algunos de estos son inscripciones de la escritura jeroglífica maya, aun no descifrada completamente. Las construcciones más importantes de esta época fueron Copán, Quiriguá, Piedras Negras, Palenque y Tikal.


Y, sí, tenían una cosmología muy parecida a la de otros pueblos muy alejados de ellos y de los que no tenían medio de saber, por ejemplo, la cosmología hindú es muy parecida a la maya en lo relativo a los ciclos alternos de destrucción y creación, y en los enormes intervalos de tiempo en que se sitúan estos ciclos; a la cosmología antigua de Mesopotamia, en el seguimiento meticuloso de los cuerpos celestes, que son manifestaciones de los dioses, y en la igualmente implacable condena de las teorías anticuadas.
La Máscara de Pakal es una pieza funeraria de jade encontrada en la tumba de K’inich Janaab’ Pakal, gobernante de la antigua ciudad de Palenque en el estado mexicano de Chiapas.
La elite social la constituían los sacerdotes y los nobles, que residían en la ciudad (que era también el centro religioso). Los campesinos vivían en las zonas rurales cercanas a la ciudad. La base de la economía era la agricultura y frecuentemente se desbrozaban trozos de selva para realizar nuevos cultivos. Los principales fueron el maíz, el algodón y el cacao.Este último tuvo tanta importancia que llegó a ser utilizado como moneda. Existía la esclavitud. Se supone que esos esclavos serían la mano de obra para la construcción de las pirámides colosales, pero ayudados por los campesinos. También debieron existir grupos de artesanos especializados.
Situados en la Península de Yucatán, los mayas han formado un vasto imperio que consta de varias ciudades-estado independientes. En el marco general, cada una de estas áreas urbanas consistió en una teocracia, sistema de gobierno representativo en el que se ve la máxima calidad de representante de los dioses en la Tierra. Llamado de “Halach Uinic,” este dirigente también tuvo funciones militares que lo incumbían en asuntos sobre tomar prisioneros de guerra y ofrecerlos como parte de sus sacrificios en honor a los dioses.

El mito de la creación
Antes de que aparecieran los seres humanos, el universo maya se desarrolla de una manera muy homogénea y continua. Como muchas otras cosmologías, comienza con un mar original. El Popol Vuh empieza diciendo: “Ahora todavía se ondula, ahora todavía se oyen sus murmullos…todavía susurra…y está vacío bajo el cielo”. (El traductor Dennis Tedlock se refiere a esta escena diciendo que es una especie de “ruido blanco”; el sonido que precede al sonido. Sólo están presentes los dioses del mar y de la tierra, llamados colectivamente Corazón del Lago y Corazón del Mar: el Hacedor, el Modelador, el Portador, el Procreador y la Serpiente Emplumada Soberana. A éstos se unen el Corazón del Cielo y los primeros dioses celestes, llamados Huracán, Rayo, Recién Nacido y Rayo Repentino. Después de negociar los dioses de los Cielos y de las Aguas acordaron crear la tierra y la vida en una sucesión que se parece a la “sopa original” de la biología del siglo XX.

Una tierra cubierta por el océano y sometida a un violento relampagueo, que contribuye a producir los primeros aminoácidos. Así se producen las divisiones cósmicas, siendo la primera de ellas la separación preexistentes de los dioses de las aguas y de los cielos, y la segunda la separación activa de la tierra y las aguas, y del cielo y la tierra.

Acto seguido se llevaba a cabo la siembra del Sol, la Luna y las estrellas. A los antiguos mayas concebían esta actividad como “la siembra” o el “amanecer”, porque las asociaba a la plantación de semillas, que empujan desde el subsuelo para crecer, y a la salida de los cuerpos celestes, con respecto a los cuales creían que recorrían el inframundo antes de salir por el este.

Claro que también me habría gustado extenderme un poco más aquí sobre la cosmología de Mesopotamia, que corresponde a las civilizaciones de Sumer, Babilonia, y Asiria y que nos han llegado de manera muy diferentes. La más completa es la Enuma Elis de Babilonia, que relata como se creó el universo y, como es el tema hoy elegido para abrir la página, lo dejaremos en la recamara para contarlo otro día, toda vez que, la cosmología de Babilonia tiene mucho interés.
Tampoco dejaremos de lado la India con sus numerosos mitos antiguos de la creación que “ellos” atribuyen a la audacia humana. Allí, en la cosmología hindú, el universo se creaba a partir de los suelos de Brahma.
¡Qué cosas!
Emilio Silvera Vázquez
















Totales: 87.541.101
Conectados: 64































