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Causalidad ¡Ese Principio!

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física    ~    Comentarios Comments (8)

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Todo lo que pasa es causa de lo que antes pasó.  Y, ese Principio de la Física de la Causalidad, no está sólo allí presente, y, es tan cierto que, hasta en los Códigos legales se recogen sus esencias:En el art. 901 del CC, podemos leer: “Un efecto es adecuado a su causa cuando “acostumbra a suceder según el curso natural y ordinario de las cosas” . Como es natural, se refiere al efecto de las condiciones iniciales que marcarán las finales.
      También aquí, está presente la causalidad
En física existe un Principio que llaman !Causalidad! y en virtud del cual el efecto no puede preceder a la causa. Es muy útil cuando se conbina con el principio de que la máxima velocidad del universo es la velocidad de la luz en el vacío. Lo cierto es que, todo lo que ocurre es causa de algo que antes sucedió. Contaremos algunas cosas que tuvieron sus consecuencias.
En 1.893 el físico irlandés George Francis Fitzgerald emitió una hipótesis para explicar los resultados negativos del experimento conocido de Michelson-Morley. Adujo que toda la materia se contrae en la dirección del movimiento, y que esa contracción es directamente proporcional al ritmo (velocidad) del movimiento.

Según tal interpretación, el interferómetro se quedaba corto en la dirección del “verdadero” movimiento terrestre, y lo hacía precisamente en una cantidad que compensaba con toda exactitud la diferencia de distancias que debería recorrer el rayo luminoso. Por añadidura, todos los aparatos medidores imaginables, incluyendo los órganos sensoriales humanos, experimentarían ese mismo fenómeno.

 

                       Esquema de un interferómetro de Michelson.

 

Visualización de los anillos de interferencia.

Parecía como si la explicación de Fitzgerald insinuara que la naturaleza conspiraba con objeto de impedir que el hombre midiera el movimiento absoluto, para lo cual introducía un efecto que anulaba cualquier diferencia aprovechable para detectar dicho movimiento.

Este asombroso fenómeno recibió el nombre de contracción de Fitzgerald, y su autor formuló una ecuación para el mismo, que referido a la contracción de un cuerpo móvil, fue predicha igualmente y de manera independiente por H. A. Lorentz (1.853 – 1.928) de manera que, finalmente, se quedaron unidos como contracción de Lorentz-Fitzgerald.

A la contracción, Einstein le dio un marco teórico en la teoría especial de la relatividad. En esta teoría, un objeto de longitud l0 en reposo en un sistema de referencia parecerá, para un observador en otro sistema de referencia que se mueve con velocidad relativa v con respecto al primero, tener longitud contraccion_l-f, donde c es la velocidad de la luz. La hipótesis original atribuía esta contracción a una contracción real que acompaña al movimiento absoluto del cuerpo. La contracción es en cualquier caso despreciable a no ser que v sea del mismo orden o cercana a c.

Un objeto que se moviera a 11,2 Km/s (la velocidad de escape de nuestro planeta) experimentaría sólo una contracción equivalente a 2 partes por cada 1.000 millones en el sentido del vuelo. Pero a velocidades realmente elevadas, tal contracción sería sustancial. A unos 150.000 Km/s (la mitad de la velocidad de la luz) sería del 15%; a 262.000 Km/s (7/8 de la velocidad de la luz), del 50%. Es decir, que una regla de 30 cm que pasara ante nuestra vista a 262.000 Km/s nos parecería que mide sólo 15’24 cm, siempre y cuando conociéramos alguna manera para medir su longitud en pleno vuelo. Y a la velocidad de la luz, es decir, 300.000 Km/s en números redondos, su longitud en la dirección del movimiento sería cero. Puesto que, presuntamente, no puede existir ninguna longitud inferior a cero, se deduce que la velocidad de la luz en el vacío es la mayor que puede imaginarse el universo.

El físico holandés Henrik Antón Lorentz, como hemos dicho, promovió esta idea pensando en los rayos catódicos (que ocupaban su actividad por aquellas fechas). Se hizo el siguiente razonamiento: si se comprimiera la carga de una partícula para reducir su volumen, aumentaría su masa. Por consiguiente, una partícula voladora, escorzada en la dirección de su desplazamiento por la contracción de Fitzgerald, debería crecer en términos de masa. Lorentz presentó una ecuación sobre el acrecentamiento de la masa, que resultó muy similar a la ecuación de Fitzgerald sobre el acortamiento. A 149.637 Km/s la masa de un electrón aumentaría en un 15%; a 262.000 Km/s, en un 100% (es decir, la masa se duplicaría); y a la velocidad de la luz, su masa sería infinita. Una vez más pareció que no podría haber ninguna velocidad superior a la de la luz, pues, ¿cómo podría ser una masa mayor que infinita?

El efecto Fitzgerald sobre longitudes y el efecto Lorentz sobre masas mantuvieron una conexión tan estrecha que aparecieron a menudo agrupadas como las ecuaciones Lorentz-Fitzgerald.

Mientras que la contracción Fitzgerald no podía ser objeto de mediciones, el efecto Lorentz sobre masas sí podía serlo, aunque indirectamente. De hecho, el muón tomó 10 veces su masa original cuando fue lanzado, a velocidades relativistas, en el acelerador de partículas, lo que confirmó la ecuación de Lorentz. Los experimentos posteriores han confirmado las ecuaciones de ambos: a velocidades relativistas, las longitudes se contraen y las masas se incrementan.

Como es conocido por todos, Einstein adoptó estos descubrimientos y los incorporó a su teoría de la relatividad especial, que aunque mucho más amplia, recoge la contracción de Fitzgerald y el aumento de la masa de Lorentz cuando se alcanzan grandes velocidades.

Algunas veces pienso que los artistas en general, y los poetas en particular, tendrían que adaptar e incluir en sus esquemas artísticos y poéticos los adelantos científicos, para asimilarlos en las diversas expresiones y sentimientos que serán después puestos al servicio del consumo humano. Estos adelantos científicos serían así coloreados con las pasiones humanas, y transformados, de alguna forma, en la sangre, y por qué no, los sentimientos de la naturaleza humana. Posiblemente, de haberlo hecho, el grado general de conocimiento sería mayor. De todas las maneras, no dejamos de avanzar en el conocimiento de la Naturaleza.

Hacemos mil y un inventos para poder llegar a lugares que, hasta hace muy poco tiempo se pensaba que nos estaban vedados. Y, a pesar de ello, la cultura científica, en general es pobre. Sólo uno de cada tres puede definir una molécula o nombrar a un solo científico vivo. De veinticinco licenciados escogidos al azar en la ceremonia de graduación de Harvard, sólo dos pudieron explicar por qué hace más calor en verano que en invierno. La respuesta, dicho sea de paso, no es “porque el Sol está más cerca”; no está más cerca. El eje de rotación de la Tierra está inclinado, así que cuando el hemisferio norte se inclina hacia el Sol, los rayos son más perpendiculares a la superficie, y la mitad del globo disfruta del verano. Al otro hemisferio llegan rayos oblicuos: es invierno. Es triste ver cómo aquellos graduados de Harvard podían ser tan ignorantes. ¡Aquí los tenemos con faltas de ortografía!

Por supuesto, hay momentos brillantes en los que la gente se sorprende. Hace años, en una línea de metro de Manhattan, un hombre mayor se las veía y deseaba con un problema de cálculo elemental de su libro de texto de la escuela nocturna; no hacía más que resoplar. Se volvió desesperado hacia el extraño que tenía a su lado, sentado junto a él, y le preguntó si sabía cálculo. El extraño afirmó con la cabeza y se puso a resolverle al hombre el problema. Claro que no todos los días un anciano estudia cálculo en el metro al lado del físico teórico ganador del Nobel de Física, T. D. Lee.

Leon Lederman cuenta una anécdota parecida a la del tren, pero con final diferente. Salía de Chicago en un tren de cercanías cuando una enfermera subió a él a la cabeza de un grupo de pacientes de un hospital psiquiátrico local. Se colocaron a su alrededor y la enfermera se puso a contarlos: “uno, dos tres…”. Se quedó mirando a Lederman y preguntó “¿quién es usted?”; “soy Leon Lederman” – respondió – “ganador del premio Nobel y director del Fermilab”. Lo señaló y siguió tristemente “sí claro,  cuatro, cinco, seis…”. Son cosas que ocurren a los humanos; ¡tan insignificantes y tan grandes! Somos capaces de lo mejor y de lo peor. Ahí tenemos la historia para ver los ejemplos de ello.

Pero ahora más en serio, es necesario preocuparse por la incultura científica reinante, entre otras muchas razones porque la ciencia, la técnica y el bienestar público están cada día más conectados. Y, además, es una verdadera pena perderse la concepción del mundo que, en parte, he plasmado en estas páginas. Aunque aparezca incompleta, se puede vislumbrar que posee grandiosidad y belleza, y va asomándose ya su simplicidad.

“El proceso de la ciencia es el descubrimiento a cada paso de un nuevo orden que de unidad a lo que desde hacía tiempo parecía desunirlo.”

– Es lo que hizo Faraday cuando cerró el vínculo que unió la electricidad y el magnetismo.

– Es lo que hizo Clerk Maxwell cuando unió aquélla y éste con la luz.

 

Einstein unió el tiempo y el espacio, la masa a la energía y relacionó las grandes masas cosmológicas con la curvatura y la distorsión del tiempo y el espacio para traernos la gravedad en un teoría moderna; y dedicó los últimos años de su vida al intento de añadir a estas similitudes otra manera nueva y más avanzada, que instaurara un orden nuevo e imaginativo entre las ecuaciones de Maxwell y su propia geometría de la gravitación.

 

 

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Algunos momentos de la vida del Maestro

 

Cuando Coleridge intentaba definir la belleza, volvía siempre a un pensamiento profundo: la belleza, decía, “es la unidad de la variedad”. La ciencia no es otra cosa que la empresa de descubrir la unidad en la variedad  desaforada de la naturaleza, o más exactamente, en la variedad de nuestra experiencia que está limitada por nuestra ignorancia.”

 

 

 

Hay muchas cosas que no podemos controlar, sin embargo, algo dentro de nosotros, nos envía mensajes sobre lo que podría ser importante para que nos fijemos mejor y continuemos profundizando.

Para comprender mejor el panorama, hagamos una excursión hasta la astrofísica; hay que explicar por qué la física de partículas y la astrofísica se han fundido no hace muchos años, en un nivel nuevo  de intimidad, al que alguien llamó la conexión espacio interior/espacio exterior.

Mientras los expertos del espacio interior construían aceleradores, microscopios cada vez más potentes para ver qué pasaba en el dominio subnuclear, los colegas del espacio exterior sintetizaban los datos que tomaban unos telescopios cada vez más potentes, equipados con nuevas técnicas cuyo objeto era aumentar su sensibilidad y la capacidad de ver detalles finos. Otro gran avance fueron los observatorios establecidos en el espacio, con sus instrumentos para detectar infrarrojos, ultravioletas, rayos X y rayos gamma; en pocas palabras, toda la extensión del espectro electromagnético, muy buena parte del cual era bloqueado por nuestra atmósfera opaca y distorsionadora.

                                                                                 ¿Hasta donde llegaremos?

La síntesis de la cosmología de los últimos cien años es el modelo cosmológico estándar. Sostiene que el universo empezó en forma de un estado caliente, denso, compacto, hace unos 15.000 millones de años. El universo era entonces infinitamente, o casi infinitamente, denso; infinita, o casi infinitamente, caliente. La descripción “infinito” es incómoda para los físicos; los modificadores son el resultado de la influencia difuminadota de la teoría cuántica. Por razones que quizá no conozcamos nunca, el universo estalló, y desde entonces ha estado expandiéndose y enfriándose.

Ahora bien, ¿cómo se han enterado de eso los cosmólogos? El modelo de la Gran Explosión (Big Bang) nació en los años treinta tras el descubrimiento de que las galaxias (conjuntos de 100.000 millones de estrellas, aproximadamente) se estaban separando entre sí, descubrimiento hecho por Edwin Hubble, que andaba midiendo sus velocidades en 1.929.

Hubble tenía que recoger de las galaxias lejanas una cantidad de luz que le permitiera resolver las líneas espectrales y compararlas con las líneas de los mismos elementos de la Tierra. Cayó en la cuenta de que todas las líneas se desplazaban sistemáticamente hacia el rojo. Se sabía que una fuente de luz que se aparta de un observador hace justo eso. El desplazamiento hacia el rojo era, de hecho, una medida de la velocidad relativa de la fuente y del observador.

Más tarde, Hubble halló que las galaxias se alejaban de él en todas las direcciones; esto era una manifestación de la expansión del espacio. Como el espacio expande las distancias entre todas las galaxias, la astrónoma Hedwina Knubble, que observase desde el planeta Penunbrio en Andrómeda, vería el mismo efecto o fenómeno: las galaxias se apartaría de ella.

Cuanto más distante sea el objeto, más deprisa se mueve. Esta es la esencia de la ley de Hubble. Su consecuencia es que, si se proyecta la película hacia atrás, las galaxias más lejanas, que se mueven más deprisa, se acercarán a los objetos más próximos, y todo el lío acabará juntándose y se acumulará en un volumen muy, muy pequeño, como, según se calcula actualmente, ocurría hace 15.000 millones de años.

La más famosa de las metáforas científicas te pide que imagines que eres una criatura bidimensional, un habitante del Plano. Conoces el este y el oeste, el norte y el sur, pero arriba y abajo no existen; sacaos el arriba y debajo de vuestras mentes. Vivís en la superficie de un globo que se expande. Por toda la superficie hay residencias de observadores, planetas y estrellas que se acumulan en galaxias por toda la esfera; todo bidimensional. Desde cualquier atalaya, todos los objetos se apartan a medida que la superficie se expande sin cesar. La distancia entre dos puntos cualesquiera de este universo crece. Eso es lo que pasa, precisamente, en nuestro mundo tridimensional. La otra virtud de esta metáfora es que, en nuestro universo, no hay ningún lugar especial. Todos los sitios o puntos de la superficie sin democráticamente iguales a todos los demás. No hay centro; no hay borde. No hay peligro de caerse del universo. Como nuestra metáfora del universo en expansión (la superficie del globo) es lo único que conocemos, no es que las estrellas se precipiten dentro del espacio. Lo que se expande es que espacio que lleva toda la barahúnda. No es fácil visualizar una expansión que ocurre en todo el universo. No hay un exterior, no hay un interior. Sólo hay este universo que se expande. ¿En qué se expande? Pensad otra vez en vuestra vida como habitante del Plano, de la superficie del globo: en nuestra metáfora no existe nada más que la superficie.

Instalaciones en las entrañas de la Tierra que posibilitan viajar a lo más profundo de la materia

                  Hemos inventado tecnología que ha posibilitado que no estemos confinados en el planeta

Es mucho lo que podemos imaginar. Sin embargo, lo cierto es que,  como nos decía Popper:
“Cuánto más profundizo en el conocimiento de las cosas más consciente soy de lo poco que se. Mientras que mis conocimientos son finitos, mi ignorancia es ilimitada.”

Dos consecuencias adicionales de gran importancia que tiene la teoría del Big Bang acabaron por acallar la oposición, y ahora reina un considerable consenso. Una es la predicción de que la luz de la incandescencia original (presuponiendo que fue muy caliente) todavía está a nuestro alrededor, en forma de radiación remanente. Recordad que la luz está constituida por fotones, y que la energía de los fotones está en relación inversa con la longitud de onda. Una consecuencia de la expansión del universo es que todas las longitudes se expanden. Se predijo, pues, que las longitudes de onda, originalmente infinitesimales, como correspondía a unos fotones de gran energía, han crecido hasta pertenecer ahora a la región de las microondas, en la que las longitudes son unos pocos milímetros.

En 1.965 se descubrieron los rescoldos del Big Bang, es decir, la radiación de fondo de microondas. Esos fotones bañan el universo entero, y se mueven en todas las direcciones posibles. Los fotones que emprendieron viaje hace miles de millones de años cuando el universo era más pequeño y caliente, fueron descubiertos por una antena de los laboratorios Bell en Nueva Jersey.

File:WMAP Leaving the Earth or Moon toward L2.jpg

 

                                                  Imagen del WMAP de la anisotropía de la temperatura del CMB.

 

Así que el descubrimiento hizo imprescindible medir la distribución de las longitudes de onda, y se hizo. Por medio de la ecuación de Planck, esta medición de la temperatura media de lo que quiera (el espacio, las estrellas, polvo, un satélite, los pitidos de un satélite que se hubiese colado ocasionalmente) que haya estado bañándose en esos fotones.

Las mediciones últimas efectuadas por la NASA con el satélite COBE dieron un resultado de 2’73 grados sobre el cero absoluto (2’73 ºK). Esta radiación remanente es una prueba muy potente a favor de la teoría del Big Bang caliente.

Los astrofísicos pueden hablar tan categóricamente porque han calculado qué distancias separaban a dos regiones del cielo en el momento en que se emitió la radiación de microondas observadas por el COBE. Ese momento ocurrió 300.000 años después del Big Bang, no tan pronto como sería deseable, pero sí lo más cerca del principio que podemos.

Resulta que temperaturas iguales en regiones separadas del espacio que nunca habían estado en contacto y cuyas separaciones eran tan grandes que ni siquiera a la velocidad de la luz daba tiempo para que las dos regiones se comunicasen, y sin embargo, sí tenían la misma temperatura. La teoría del Big Bang no podía explicarlo; ¿un fallo?, ¿un milagro? Se dio en llamar a eso la crisis de la causalidad, o de la isotropía.

         Considerado a grandes escalas, el Universo es isotrópico

De la causalidad porque parecía que había una conexión causal entre distintas regiones del cielo que nunca debieran haber estado en contacto; de la isotropía porque donde quiera que mires a gran escala verás prácticamente el mismo patrón de estrellas, galaxias, cúmulos y polvo estelar. Se podría sobrellevar esto en un modelo del Big Bang diciendo que la similitud de las miles de millones de piezas del universo que nunca estuvieron en contacto es puro accidente. Pero no nos gustan los “accidentes”: los milagros están estupendamente si jugamos a la lotería, pero no en la ciencia. Cuando se ve uno, los científicos sospechan que algo más importante se nos mueve entre bastidores. Me parece que mi inclinación científica me hace poco receptivo a los milagros. Si algo para habrá que buscar la causa.

El segundo éxito de gran importancia del modelo del Big Bang tiene que ver con la composición de nuestro universo. Puede parecer que el mundo está hecho de aire, tierra, agua y fuego, pero si echamos un vistazo arriba y medimos con nuestros telescopios espectroscópicos, apenas sí encontramos algo más que hidrógeno, y luego helio. Entre ambos suman el 98% del universo que podemos ver. El resto se compone de los otros noventa elementos. Sabemos gracias a nuestros telescopios espectroscópicos las cantidades relativas de los elementos ligero, y hete aquí que los teóricos del Big Bang dicen que esas abundancias son precisamente las que cabría esperar. Lo sabemos así.

 

El universo prenatal tenía en sí toda la materia del universo que hoy observamos, es decir, unos cien mil millones de galaxias, cada una con cien mil millones de soles. Todo lo que hoy podemos ver estaba comprimido en un volumen muchísimos menos que la cabeza de un alfiler. La temperatura era alta, unos 1032 grados Kelvin, mucho más caliente que nuestros 273 ºK actuales. Y en consecuencia la materia estaba descompuesta en sus componentes primordiales.

Una imagen aceptable de aquello es la de una “sopa caliente”, o plasma, de quarks y leptones (o lo que haya dentro, si es que hay algo) en la que chocan unos contra otros con energías del orden de 1018 GeV, o un billón de veces la energía del mayor colisionador que cualquier físico pueda imaginarse construir. La gravedad era rugiente, con su poderoso (pero aún mal conocido) influjo en esta escala microscópica.

Tras este comienzo fantástico, vinieron la expansión y el enfriamiento. A medida que el universo se enfriaba, las colisiones eran menos violentas. Los quarks, en contacto íntimo los unos con los otros como partes del denso grumo que era el universo infantil, empezaron a coagularse en protones, neutrones y los demás hadrones. Antes, esas uniones se habrían descompuesto en las inmediatas y violentas colisiones, pero el enfriamiento no cesaba; aumentaba con la expansión y las colisiones eran cada vez más suaves.

                                             La máquina del big bang reveló que, en aquellos primeros momentos…

Aparecieron  los protones y los neutrones, y se formaran núcleos estables. Este fue el periodo de nucleosíntesis, y como se sabe lo suficiente de física nuclear se pueden calcular las abundancias relativas de los elementos químicos que se formaron. Son los núcleos de elementos muy ligeros; los más pesados requieren de una “cocción” lenta en las estrellas.

Claro que, los átomos (núcleos más electrones) no se formaron hasta que la temperatura no cayó lo suficiente como para que los electrones se organizaran alrededor de los núcleos, lo que ocurrió 300.000 años después, más o menos. Así que, en cuanto se formaron los átomos neutros, los fotones pudieron moverse libremente, y ésta es la razón de que tengamos una información de fotones de microondas todavía.

La nucleosíntesis fue un éxito: las abundancias calculadas y las medidas coincidían. Como los cálculos son una mezcla íntima de física nuclear, reacciones de interacción débil y condiciones del universo primitivo, esa coincidencia es un apoyo muy fuerte para la teoría del Big Bang.

En realidad, el universo primitivo no era más que un laboratorio de acelerador con un presupuesto ilimitado. Nuestros astrofísicos tenían que saberlo todo acerca de los quarks y los leptones y las fuerzas para construir un modelo de evolución del universo. Los físicos de partículas reciben datos de su experimento grande y único. Por supuesto, para los tiempos anteriores a los 10-13 segundos, están mucho menos seguros de las leyes de la física. Así que, los astrofísicos azuzan a los teóricos de partículas para que se remanguen y contribuyan al torrente de artículos que los físicos teóricos lanzan al mundo con sus ideas: Higgs, unificación de cuerdas vibrantes, compuestos (qué hay dentro de los quarks) y un enjambre de teorías especulativas que se aventuran más allá del modelo estándar para construir un puente que nos lleve a la descripción perfecta del universo, de la Naturaleza. ¿Será posible algún día?

Esperemos a ver qué pasa con la historia que comenzaron Grabielle Veneziano, John Schwartz, André Neveu, Pierre Ramond, Jeff Harvey, Joel Sheik, Michael Green, David Gross y un dotado flautista de Hamelin que responde al nombre de Edward Witten.

La teoría de cuerdas es una teoría que nos habla de un lugar muy distante. Dice Leon Lederman que casi tan distante como Oz o la Atlántida; hablamos del dominio de Planck. No ha forma de que podamos imaginar datos experimentales en ese tiempo tan lejano; las energías necesarias (las de la masa de Planck) no están a nuestro alcance, lo que significa que no debemos perseverar.

Por lejos que esté… Siempre querremos llegar. ¿Qué habrá allí dónde nuestra vista no llega? ¿Cómo será aquel universo?

¿Por qué no podemos encontrar una teoría matemáticamente coherente (sin infinitos) que describa de alguna manera Oz? ¡Dejar de soñar, como de reír, no es bueno!

Pero en verdad, al final de todo esto, el problema es que siempre estarmos haciendo preguntas: Que si la masa crítica, que si el universo abierto, plano o cerrado… Que si la materia y energía del universo es más de la que se ve. Pasa lo contrario que con nuestra sabiduría (queremos hacer ver que hay más… ¡de la que hay!), que parece mucha y en realidad es tan poca que ni podemos contestar preguntas sencillas como, por ejemplo: ¿Quiénes somos?

          Ahí, ante esa pregunta “sencilla” nos sale una imagen movida que no deja ver con claridad

Sin embargo, hemos sabido imaginar para poder desvelar algunos otros secretos del universo, de la Naturaleza, del Mundo que nos acoge y, sabemos cómo nacen, viven y mueren las estrellas y lo que es una galaxia. Podemos dar cuenta de muchas cuestiones científicas mediante modelos que hemos ideado para explicar las cosas. No podemos físicamente llegar a otras galaxias y nos hemos inventado telescopios de inmensa capacidad para llegar hasta las galaxias situadas a 12.000 millones de años luz de la Tierra. También, hemos sabido descifrar el ADN y, si ninguna catástrofe lo remedia… ¡Viajaremos por las estrellas!

Claro que, sabemos representar los Modelos de Universo que imaginamos, y, aún no hemos llegado a saber lo que el Universo es. ¡Nuestra imaginación! que siempre irá por delante de la realidad que nos rodea y que no siempre sabemos ver. Todo es, como dijo aquel, la belleza que se nos regala: “La unidad de la variedad”. Además, no debemos olvidar que, todo lo grande está hecho de cosas pequeñas.

emilio silvera

Una tarde de verano

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Divagando    ~    Comentarios Comments (0)

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PEDRO G. CUARTANGO: Algunos pensamientos.

      En su trabajo habitual como periodista

Atrapado en el trabajo del periódico, hacía unos meses que no disponía de una tarde para no hacer nada. Anteanoche llegue a Bayona y esta mañana he visto el sol salir por las montañas cercanas, rodeado de un halo de bruma. Cuando escribo estas líneas, son las seis de la tarde. El mar tiene un intenso color azul y la visibilidad es tan grande que puedo observar perfectamente la isla de Ons desde mi terraza.

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La intensa luz y la transparencia de la atmósfera acercan los contornos de los veleros que navegan por la bahía, que parecen al alcance de la mano. La espuma de las olas salpica un islote cercano, mientras unas lejanas nubes trazan un arco sobre el horizonte. Lo que más llama la atención es el silencio, roto ocasionalmente por un par de gaviotas en el tejado vecino.

Por primera vez en bastante tiempo, no tengo que hacer nada. De repente ese vacío me da vértigo. Me doy cuenta de que he perdido el hábito que tanto me gustaba en la adolescencia de pasarme las tardes de verano leyendo una novela en los bosques que rodean la cartuja de Burgos.

Todavía recuerdo el olor de sus pinares, la imagen de los frailes trabajando en la huerta, el placer de beber agua en un manantial. Y esas sensaciones me parecen tan cercanas que me resulta increíble que haya pasado casi medio siglo desde entonces. Antaño los veranos me parecían inacabables, hoy el tiempo transcurre con la velocidad que sube la marea y nos coge desprevenidos.

La paradoja es que el tiempo se acelera y el presente se hace fugaz en este momento de quietud y placidez en el que la tarde se va apagando mientras el sol desciende hacia el horizonte para ponerse bajo el mar. Dicen que en ese instante puede verse un rayo verde. Yo no lo he visto, pero no pierdo la esperanza cuando, sentado en los acantilados de la carretera a La Guardia, observo cómo el astro rey se desliza hacia las profundidades del océano mientras el cielo se tiñe de un esplendoroso color rojo.

Hoy me ha dado un ataque de indolencia. He estado leyendo un poco y me he quedado profundamente dormido después de comer. No tengo ganas de dar una vuelta por el pueblo ni de encontrarme con nadie. Lo único que me apetece es aguardar la noche en esta terraza desde la que domino con la vista toda la bahía, cuya belleza me sobrecoge.

Esta mañana pensaba que todo sigue igual en esta villa gallega a la que vengo cada verano. Pero no es verdad: bajo la aparente inmutabilidad de sus calles y sus casas, de los barcos atracados en el puerto, cuyos mástiles me recuerdan las cruces de un cementerio, de los contornos familiares de las cosas, bajo todo eso, el tiempo va haciendo su labor implacable como las termitas que corroen las vigas de un edificio.

Decía Heráclito que las aguas de la cabecera de un río son distintas de las que desembocan en otro. Lo que significa que los cambios son imperceptibles y que nunca podemos volver hacia atrás. Esta tarde de verano es, en cierta forma, la última porque ya no habrá otra igual. El tiempo se nos escurre entre las manos como si intentáramos atrapar el aire. La fugacidad de la vida es el gran misterio para el que no tenemos respuesta. Pero ahora, en este instante, las horas parecen eternas en esta conjunción de la luz y el mar.

El Universo: Cometa lleno de Galaxias

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Colaboración    ~    Comentarios Comments (1)

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http://www.wix. com/universounif icado/particulas elementales

Del artículo Electrón, Protón, Origen Descubierto de nuestro amigo JOSÉ GERMÁN VIDAL PALENCIA. Se trata de un compendio bien hecho que nos habla e muchas cuestiones que nosotros, siempre quisimos saber. Se remonta a los comienzos del Tiempo y están presentes la Materia simple y compleja, las partículas creadoras de todas las cosas que vemos a nuestro alrededor y, también nos habla de las energías y fuerzas que hacen de nuestro Universo el que nosotros conocemos, haciendo posible que nosotros estemos aquí para contarlo. Según nos dice José Gemán… entre otras muchas cosas…

Teorias-del-origen-del-Universo.jpg

Según este estudio, sería, en el momento exacto en que se formaron las partículas elementales configurando el estado atómico más simple, el hidrógeno, cuando se produjo el Big Bang. Se descubre además, que nuestro Universo material se mueve a través del espacio como ¡Un cometa lleno de galaxias!

Descubrir el origen del electrón como partícula elemental, ha tenido también implícito conocer el origen de las otras dos partículas elementales: el protón y el neutrón. Como se sabe por el estudio de las ciencias físicas, las tres partículas elementales electrón, protón y neutrón forman una familia de vida estable en unión atómica, entregadas así por la naturaleza misma. También es de considerar el moderno establecimiento de la Física de Partículas, la cual se ha encargado de estudiarlas. Es precisamente esta ciencia la que a partir de aceleradores de partículas ha logrado derivar de aquellas toda una nueva familia de partículas, identificadas cada una por tener diferentes niveles específicos de energía. Pero, es la explicación necesaria que se da sobre el posible origen de las partículas elementales electrón y protón, la que llevó a descubrir cómo serían los procesos por medio de los cuales la energía del Universo iría cambiando a través de los tiempos, hasta que se transformó en átomos.

Según este estudio, sería, en el momento exacto en que se formaron las partículas elementales configurando el estado atómico más simple, el hidrógeno, cuando se produjo el Big Bang, él cual se llegó a producir porque el Universo evolucionaría hasta llegar un momento en que la energía electromagnética en formación estaría alcanzando su alta velocidad c cuando viaja a través del espacio, ocurriendo paralelo a ello, la formación masiva de átomos de hidrógeno, en un momento exacto, crítico y específico. Un universo de gas hidrógeno establecido de improviso en un lugar reducido, moviéndose a velocidades cercanas a la de la luz con espacios inmensos a sus alrededores, no podía menos que explotar masivamente debido a las altas presiones y temperaturas generadas por la acumulación de gases. A partir de ahí, se estaría iniciando la formación de la materia en sus diferentes modalidades atómicas. Faltaría decir, que la evolución del Universo desde entonces lo haría moviéndose globalmente como lo hace un cometa común, arrastrando consigo todo su contenido galáctico, lo que hasta la fecha debe estar ocurriendo.

José Germán nos dice que: “En el presente trabajo esta idea tiene la capacidad de poder abrirse como un abanico de respuestas para la mayoría de las dudas existentes en torno al proceso de desarrollo de los fenómenos físicos que ocurren en el Universo y su pasado remoto.

Así mismo, esta investigación sobre el posible origen de las partículas elementales, desemboca en el descubrimiento de que, además del movimiento expansivo de las galaxias provocado por el Big Bang y el impulso adicional que propicia la energía oscura, el Universo de galaxias también tiene un movimiento conjunto en forma de un cometa que viaja a través del espacio alrededor de un poderoso centro de gravedad, tal como si tuviera un movimiento orbital excéntrico alrededor de un hoyo negro de energía super masiva.”

                                Vesto M. Slipher

Uno de los mayores enigmas en la actualidad, se refiere al origen y la evolución integral del Universo en que vivimos. A la fecha de redactar esta información, continúan los enigmas relacionados con este tema sin ser descubiertos, uno de ellos consiste en saber que podía haber ocurrido antes del Big Bang.

En este texto, tratamos de descifrar este gran interrogante que la humanidad tiene desde que en 1912 se descubrió que el Universo de Galaxias se encuentra en expansión con los trabajos del astrónomo norteamericano Vesto M. Slipher, y que, según Edwin Hubble, en 1947 diría que se debió a una gran explosión, calificada en 1948 por George Gamow como el “Big Bang”, ocurrido hace 13.700 millones de años según cálculos recientes aportados por la NASA.

Físicos, Astrofísicos, Cosmólogos y Astrónomos, van y vienen, y la mayoría coincide en el juicio: Antes del Big Bang no existía energía ni materia como la hoy conocida, es más, no existía nada de nada, ni siquiera existía el tiempo, a lo más en el primer microsegundo de iniciada la Gran Explosión del Universo como también se le conoce en el idioma español a este fenómeno del pasado, sólo existiría una singularidad más pequeña que un protón. Esta singularidad, en realidad sólo es una referencia hipotética necesaria para explicaciones teóricas. A partir de ese instante, según ellos, también se estaría creando el tiempo y la materia.

¿Qué les parece? Con todo mi respeto hacia estos científicos dado que han creado toda una gran maquinaria de conocimientos explicando con toda minuciosidad desde lo que concierne a las cuatro fuerzas fundamentales del Universo, hasta lo que pudiera haber ocurrido a la fecha en las áreas del espacio universal ya conocido, discrepo de la idea de que no es posible hablar sobre lo que pudiera haber acontecido antes del Big Bang.

                                             Como nos dice José Germán, si surgió, es porque había.

“Un pensamiento lógico como el mío (lejos de la perfección), me dice que cuatro fuerzas no pudieron manifestarse simultáneamente, sino que ordenadamente tuvieron que darse las transiciones correspondientes a partir de un primer instante (fracciones del segundo inicial).”

Sinceramente creo que la mente humana aún no ha podido dar el estirón en materia de una mayor capacidad de raciocinio, como para poder entender que podría haber estado ocurriendo antes del Big Bang. Al parecer, diversas teorías establecidas sobre el origen del Universo físico, han puesto un candado mental que ha impedido pensar alguna cosa sobre su pasado remoto, reforzándolo con la concepción de que ni siquiera la palabra antes, tendría algún uso, antes de esa gran explosión, pues no habría eventos donde aplicarla o a que referirse. Sin dejar de lado opiniones de investigadores que no están cerrados a la posibilidad de encontrar soluciones futuras a este problema. Me he atrevido a pensar, que a falta de ese mayor raciocinio humano que sería necesario para poder entender y luego explicar todo lo que se refiera a lo ocurrido en los instantes previos al Big Bang, (acepto la duda de que mi persona haya alcanzado ese mayor raciocinio) se ha establecido una suposición que podría equipararse a la labor realizada por un mago en una fiesta infantil, el cual de su sombrero vacío habría sido capaz de sacar un conejo, de esto daría cuenta la concurrencia, misma que daría aplausos de admiración y asombro al no saber cómo pudo haberlo sacado de su sombrero, si un poco antes no había nada en él.

 

Hasta donde la lógica me alcanza, a mí me parece que de nada no puede salir nada, por el contrario, mi mente insiste en que sólo de algo puede salir algo.

Si en el lapso de los primeros segundos se iba a establecer la materia a partir de hidrógeno primigenio, tal como así debió haber ocurrido según investigaciones científicas, es lógico pensar que también a partir del primer microsegundo de esos segundos, la estructura global del universo se estaría comportando como un fabricante de hidrógeno, desde el primigenio hasta todo aquel que se habría formado durante el Big Bang, y aún también el que hoy se forma con pasmosa estabilidad y tamaño.

También es correcto pensar, que antes de ese microsegundo inicial todavía el universo requería entrar a la parte final del proceso que le llevaría a ser el fabricante de hidrógeno por excelencia..

Estaría por acontecer el Big Bang en el siguiente microsegundo, que es cuando la fábrica estaría lista para producir hidrógeno, una vez que estaría llegando la materia prima con la cual sería fabricado. (Si no hay materia prima, ninguna fábrica puede producir nada).

Consideraremos aquí el siguiente concepto como un axioma, a partir del cual todas las dudas sobre lo que acontecería antes del Big Bang, serían explicadas, y aún también, lo que acontecería durante y después de ocurrido este.

Estamos hablando del establecimiento de una estructura global del universo como si este fuese un generador de hidrógeno.

Aquí cabe la pregunta: ¿De dónde vendría y de que características debería ser la materia prima que sería necesaria para alimentar a este generador para convertirla en átomos de hidrógeno, en el instante mismo de su creación durante el arranque del Big Bang?

Aquí consideraremos el supuesto de que la materia prima que se convertiría en hidrógeno, sería un “gran paquete” de energía magnética acelerada (GP), en supuesto proceso de alcanzar la velocidad de la luz, el cual se encontraría viajando a través del espacio para llegar a la cita en el punto exacto donde a continuación explotaría en la forma del Big Bang ya conocido, convirtiéndose parte importante de él en átomos de hidrógeno durante ese proceso. La velocidad de la luz considerada en este párrafo es desconocida, sólo se asume su concepto como tal.

 

El paquete de materia prima viajante, supuestamente estaría llegando desde algún lugar del espacio con trayectoria directa al lugar exacto donde se produciría la gran explosión, esto es, con una trayectoria rectilínea. El lugar mencionado a donde estaría por llegar, podría ser considerado como el equivalente a un centro de gravedad que estaría interactuando con este paquete de energía (GP), atrayéndolo hacia sí. Serían netamente magnéticas las características energéticas de esa materia prima, como se explica más adelante.

Como todo lo que puede ser atraído por un centro espacial de atracción, el paquete viajante vendría acercándose a él con una velocidad cada vez mayor, por lo tanto, deberá considerarse que desde atrás en el tiempo su velocidad sería incrementada con aceleración constante. (Existía tiempo puesto que existía energía presente, además, mientras exista un tiempo presente en conexión con un pasado por más remoto que pudiera ser, este deberá ser considerado con valores referenciales como parámetros para entender eventos que dieron origen al espacio-tiempo en el cual vivimos, tarea futura que alguien deberá intentar desarrollar).

El trabajo que nos presenta nuestro compañero y contertulio Mexicano, nuestro amigo José German, es largo y nos muestra la pasión que siente y lo enamorado que está de la Ciencia, de la Naturaleza y del Universo que todo lo contiene, deja volar su imaginación y nos habla de cuestiones como:

– Sobre el antes del Big Bang, del axioma al nuevo paradigma

– El origen del universo a partir de campos magnéticos

– Comprendiendo como se producen los átomos de hidrógeno

– El universo como generador de átomos de hidrógeno

– Cronología del antes al después del Big Bang

– Consecuencias energéticas del Big Bang

– La gravedad, su origen y naturaleza

– Sobre la energía oscura

– Comentarios sobre el Modelo MATEX

– Advertencia sobre la actividad solar

– Curso sobre unificación de ideas del micro y macro universo a partir de foros electrónicos

– El Universo se encuentra desarrollando un movimiento cometario

– La mente, principal herramienta de la investigación científica

– Inteligencia extrema, herramienta de usar y guardar

Con lecturas como esta podemos mirar mejor el Universo para tratar de comprenderlo en toda su complejidad. El pasado día 14 José Gemán dejó un comentario en éste lugar que, por creerlo de interes informativo, aquí os lo dejo:

 “Después de algunas semanas de ausencia en las que he estado trabajando en mi escrito, ahora tengo el gusto de compartirles mis novedades. Particularmente he propuesto un nuevo prólogo que a mi ver es interesante. He agregado también una cuarta parte donde concretamente hago alusión a una “visión de la tesis y su desarrollo a través de foros en internet” en página 94. Destaca en la página 143 mi punto de vista sobre “El valor de la crítica en internet”. Creo que estos comentarios relacionados con la crítica en internet, animará a no poca gente a realizar lo correcto a la hora de contribuir con sus puntos de vista en los diferentes foros existentes. Por ahora esta información la tengo sólo en el enlace http://www.wix.com/universounificado/particulaselementales. En los siguientes días se podrán revisar tanto en http://unigerman.wix.com/proton-electron como en http://universounificado.wix.com/gravitacion . Siempre me es grato comunicarle buenas nuevas, y este es uno de esos bellos momentos. Un abrazo para usted y todos los amigos de este magnífico blog de ciencias.”

                                       Resulta que hasta el título de Universo lleno de galaxias… ¡Es acertado!

Todas estas cuestiones son desgranadas por José Germán que trata, de la manera más sencilla y limpia de exponer ante nosotros cuestiones del Universo, de la Naturaleza y también de nosotros en las que todos hemos pensado alguna vez y que, ahora él aquí, nos las brinda en una bandeja de plata para que las disfrutemos y, si podemos…que las comprendamos mejor.

Desde aquí, desde este humilme lugar, le damos las gracias por su contribución que hará posible ¿qué duda nos puede caber? que todos, sin excepción, hayamos podido aprender algunas cosas más que antes ignorábamos. Gracias amigo.

José Germán nació el 16 de abril de 1942 y es originario de Mexicali, Baja California, México.

PD.

Recomiendo la lectura de la totalidad de su Libro del que arriba sólo tenéis una reducida muestra.

Un pequeño mundo llamado Titán

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Titán    ~    Comentarios Comments (0)

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NASA

Así es Titán, la gran luna ‘terráquea’ de Saturno

 

La NASA publica una espectacular imagen compuesta de varias fotos captadas por la sonda ‘Cassini’

Imagen de Titán, luna de Saturno, captada por la NASA

 

 

 

Imagen de Titán, captada por ‘Cassini’. NASA.

 

 

La NASA ha hecho pública una espectacular imagen en infrarrojo de Titán, la luna más grande de Saturno, como nunca antes se había visto. La instantánea se ha realizado a partir de una composición de imágenes captadas por la sonda Cassini el pasado 13 de noviembre.

Los colores de la fotografía no son reales; las brumas de la luna obligaron a la sonda a utilizar diferentes longitudes de onda con su espectrómetro de cartografía infrarroja. El intenso color azul responde a una longitud de 1,3 micras, mientras que el verde representa 2, y el rojo, 5 micras.

Aunque los colores no sean reales, la agencia espacial estadounidense asegura que las imágenes revelan que la superficie de la luna de Saturno es muy similar a la Tierra: hay dunas en el norte y el sur, también hay lagos de metano y canales de ríos.

La fotografía tiene diferentes niveles de detalle dependiendo de la altura a la que volaba la sonda cuando tomó las imágenes. La distancia más próxima a la que voló Casinni de esta luna fue 10.000 kilómetros.

Titán es la luna más grande de Saturno, y la segunda más grande del Sistema Solar (tiene un diámetro un 50% más grande que nuestra Luna). Está rodeada de una espesa bruma, así que los telescopios nunca han podido observarla con precisión. Es de gran interés para los científicos ya que tiene líquido en su superficie y una atmósfera densa y compleja, compuesta de metano y carbono, similar a la que tenía la Tierra primigenia. también se ha detectado propileno en la atmósfera, el único lugar donde se ha encontrado esta sustancia en el Sistema Solar, exceptuando la Tierra.

La partícula que es materia y antimateria a la vez

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física    ~    Comentarios Comments (0)

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Un equipo de EEUU crea una exótica partícula cuya existencia se predijo hace más de 70 añose

Reportaje de Nuño Domínguez

 

Imagen de microscopio del material observado con las nuevas partículas observadas / Princeton
Ettore Majorana.jpg

En 1937, un joven y brillante físico italiano llamado Ettore Majorana predijo la existencia de una partícula aparentemente imposible. No tenía carga y, por tanto, podía comportarse a la vez como si estuviese hecha de materia y antimateria. Hacía solo unos años que Paul Dirac, otro joven y brillante físico británico, había explicado la teoría moderna de la antimateria. Esta venía a decir que por cada elemento de materia conocida podía haber un reverso con carga opuesta hecha de antimateria. Así, un electrón tendría su positrón y un protón, su antiprotón. Cuando ambos entraban en contacto se desintegraban de forma violenta dejando escapar un estallido de radiación. La excepción era esa exótica partícula predicha por Majorana. Desde entonces, nadie ha conseguido observarla en la naturaleza. Su falta de carga haría que estas partículas, llamadas fermiones de Majorana, no interactuaran con la materia convencional con lo que serían muy difíciles de detectar. Hoy se piensa que partículas similares podrían ser las que componen la esquiva materia oscura, esa sustancia que compone el 23% del universo sin que nadie aún haya conseguido observarla de forma directa. Un año después de hacer su propuesta, como si fuese uno de sus fermiones indetectables, Ettore Majorana desapareció sin dejar rastro mientras viajaba en un barco hacia Nápoles.

Hoy, un equipo de investigadores de EEUU publica un estudio en el que demuestran haber observado fermiones de Majorana. Tal y como predijo el físico, se trata de partículas que se comportan como si estuviesen hechas de materia y antimateria al mismo tiempo y que serían a la vez una partícula y su propia antipartícula.

Los Fermiones de Majorana son muy interesantes – no sólo porque su descubrimiento abre un capítulo nuevo y desconocido de la física fundamental, ..

El hallazgo no se ha hecho en un gran acelerador de partículas, como en el caso del bosón de Higgs, sino en un experimento controlado con materiales superconductores y observado con un microscopio de efecto túnel, que permite ver un material a nivel atómico. Los investigadores tomaron una finísima tira de hierro de un átomo de ancho y la enfriaron hasta rozar el cero absoluto (-273 grados). Fue entonces cuando, a cada extremo de la cadena, aparecieron los esquivos fermiones de Majorana.

“Hemos tomado una imagen directa del fermión de Majorana usando el microscopio de efecto túnel en lugar de detectar su existencia de forma indirecta”, explica a Materia Ali Yazdani, uno de los investigadores de Princeton autores del hallazgo. Sus resultados se publican hoy en la revista Science. En 2012, otro equipo europeo clamó haber observado los mismos fermiones. Pero su detección no era del todo directa y las señales observadas podían deberse a otras causas. Las nuevas pruebas “dan más más credibilidad” a la creación de partículas de Majorana, señala Llorenç Serra, del Instituto nstituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (CSIC-UIB).

Pero, ¿son estas partículas realmente fermiones como los predichos por el desaparecido Majorana? Es una cuestión que enciende a los físicos que trabajan con detectores como el LHC o en grandes sensores para cazar neutrinos. Estos experimentos pueden observar partículas fundamentales naturales, producidas de forma espontánea en el universo o de forma provocada haciendo chocar protones a velocidades cercanas a la de la luz. Por el contrario, las partículas generadas en experimentos como el de Princeton deben su comportamiento a los átomos que las rodean, en este caso de hierro y plomo. No son partículas elementales sino una variante inferior que los físicos denominan “cuasipartículas”. La gran pregunta ahora es si las propiedades que se observan en estas cuasipartículas se dan también en el mundo de las partículas elementales.

Por ejemplo se piensa que el neutrino, que apenas interactúa con la materia, podría ser a la vez partícula y antipartícula. Esto explicaría cómo pudo surgir un universo como el que conocemos, pero nadie, por ahora, lo ha conseguido demostrar. Otras posibles partículas de Majorana aún no confirmadas y también esenciales para entender el universo serían los neutralinos, que compondrían la materia oscura, otro de los grandes interrogantes de la física actual.

“El hecho de que la naturaleza produzca cuasipartículas de Majorana resulta cuando menos sugestivo de que las partículas elementales que pueden serlo, como el neutrino, también lo serán”, opina Juan José Gómez-Cadenas. Este físico del CSIC dirige un experimento en Canfranc con el que pretende ser el primero en detectar a ese esquivo neutrino que es partícula y su contrario. “Da la impresión de que, también aquí se cumple la regla que dice que la naturaleza siempre opta por que si una cosa es posible, entonces va y la implementa”, resalta.

Yazdani añade que “quizás la clave del estudio sea que demostrar un concepto de forma experimental y con precisión en un sistema te puede dar confianza de que quizás esa misma idea juegue un papel en otro sistema”. Y añade “Esta política de preguntarse ‘¿por qué no? es probablemente la que inspiró a Majorana y ha sido clave en muchos hallazgos científicos”.

Después de 76 años, el destino del propio Majorana sigue siendo un misterio.”

Hasta aquí el arículo de El Pais.

Ettore Majorana (1906-¿1938?) solo publicó 10 artículos científicos, el último de ellos póstumo. Sin embargo, muchos lo comparan con Newton, con Galileo y con los grandes genios del siglo XX. Durante su vida muy pocos se dieron cuenta de su genio, salvo quizás Enrico Fermi (1901-1954), Premio Nobel de Física en 1938 por su teoría de la interacción débil, quien le dirigió la tesis de grado en 1929, y Emilio G. Segré (1905-1989), Premio Nobel de Física en 1959 por el descubrimiento del antiprotón, que fue su profesor en 1928. ¿Por qué Majorana es un mito y está considerado uno de los físicos más importantes e influyentes del siglo XX? Hay un tipo de fermiones que recibe su nombre, los fermiones de Majorana, en pie de igualdad con los fermiones de Dirac. Obviamente, solo un gran genio puede poner su nombre al lado de los de Fermi y Dirac. ¿Realmente Majorana fue uno de los padres de la física del siglo XX?

Las Matemáticas

La historia se articula fundamentalmente entorno a la relación de Ettore Majorana (1906-1938), un joven genio de las matemáticas puras, con el físico Enrico Fermi (1901 – 1954). En su primer encuentro, Fermi entra en un aula donde este joven se encuentra solo, escribiendo en una pizarra (la escena puede verse aquí). “¿Has probado tú esa solución?”, le pregunta. Ettore se vuelve ligeramente para ver a su interlocutor, y al momento sigue escribiendo, respondiendo “Fue difícil al principio, pero sólo fueron cuentas”. Fermi se sonríe con sorna (¿sólo cuentas?), y le pregunta sobre el tiempo que le llevó resolverlo. “Es verdad que me ha llevado bastante. Estuve toda una noche”, responde el joven. Fermi, con un tono un poco más severo, responde: “A nosotros nos llevó una semana. Y éramos tres”. A continuación le pregunta por sus intereses como estudiante. Hace ingeniería, aunque afirma no apasionarle demasiado, y explica cómo ve las cosas:

En realidad me gustan las matemáticas, pero me fastidia que todo el mundo se aproveche de ellas. Físicos, ingenieros, generales de artillería… El esfuerzo de resolver un problema debería bastar por sí mismo – un cálculo perfecto debería ser inmediatamente destruido.

En ese instante, después de volver a echar un vistazo a la pizarra, Fermi comienza a borrarla. “¿Qué hace?”, le pregunta Ettore. “Destruyo un cálculo perfecto”, responde. Entonces Fermi le ofrece un libro, y le pide que elija lo que quiera. Ettore abre por una página al azar, y se lo devuelve. “No es fácil”, responde, pero claro, para eso es el gran Enrico Fermi, no le queda más remedio que resolver el ejercicio en cuestión, que resulta ser una integral definida. La escribe. Es la siguiente:

Mientras Fermi escribe y llena la pizarra de cuentas, Ettore se sienta de espaldas a él sobre la tarima, y escribe en una pequeña libreta (del tamaño de los post-it, aproximadamente). Cuando la cámara muestra lo que ha escrito, mientras Fermi sigue llenando el encerado, vemos la integral, a continuación x = 2cosht, y directamente la expresión de una primitiva (ver la imagen):

y mentalmente, como en otros momentos de la película, pensativo, acaba escribiendo el resultado: 1,21. Ha terminado mucho antes que Fermi, que sigue llenando la pizarra. Sonríe.

 

Al poco, Fermi termina y exclama “¡Ya está hecho!” Y recuadra la solución, 1,21. Vemos la pizarra en la imagen, tal y como la haría cualquiera (cualquiera que sepa, por supuesto, que un cambio de variable posible para eliminar la raíz cuadrada es trigonométrico; recuérdense para deducir si necesitamos una razón circular o hiperbólica las identidades sen2x + cos2x = 1, o cosh2xsenh2x = 1). Fermi utiliza el teorema del cambio de variable, etc., etc. Entonces Ettore le lanza el cuadernillo para que compruebe cómo llegó a la misma solución en menor tiempo y necesitando menos espacio.

Si uno se toma la molestia de hacer el cálculo (es pesado, pero “non è difficile”, es un ejercicio de primero de ingeniería; perdón, de grado en ingeniería, aunque tal y como se han pensado estos nuevos estudios (que toman su nombre de una ciudad italiana, precisamente), probablemente ya no la haga nadie, y en el mejor de los casos, se la encomienden al ordenador), comprobará que el resultado de la primitiva (al menos el que me sale a mí) es:

que en realidad vale 1.205234942 (y esto último sí lo he hecho con el ordenador). Hay un error en el argumento de la arcotangente, y no sabemos quien es esa misteriosa γ, que por más vueltas que le he dado, no se me ha ocurrido. Pero desde luego, pensando en cómo el cine representa las matemáticas, nada que ver con la integral trivialona de la película española comentada el mes pasado.

Adelanto hacia la computación cuántica

Más allá de los misterios del cosmos, la investigación en este campo tiene otra posible aplicación en el terreno de la computación cuántica. Esta disciplina pretende generar ordenadores millones de veces más potentes que los actuales aprovechando las propiedades cuánticas de ciertas partículas. El hecho de que los fermiones generados sean duales, a la vez materia y antimateria, les da una sorprendente estabilidad respecto a su entorno, lo que podría ayudar a usarlos para componer bits cuánticos más manejables que los que actualmente se diseñan basados en electrones, según una nota de prensa difundida por Princeton. “Son unos experimentos muy sólidos, que dan más credibilidad a que la física de partículas Majorana aparece en los sistemas de materia condensada”, opina Llorenç Serra, que investiga los efectos cuánticos de ciertos materiales en el Instituto nstituto de Física Interdisciplinar y Sistemas Complejos (CSIC-UIB). Serra coincide en que el tipo de materiales usados en este estudio, cadenas de hierro superconductoras, tienen potencial para mejorar la computación cuántica. “La gran ventaja que tienen”, dice, es que los fermiones de Majorana “están deslocalizados en los dos extremos del cable”. Esto, dice, “les hace robustos y un estado cuantico robusto frente a pérdidas de coherencia es imprescindible para un ordenador cuantico”.

Publica: emilio silvera

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