Jul
29
¡Un Universo lleno de vida! ¿Cómo podría ser de otra manera?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y la Vida ~
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Ninguna de las tres son buenas consejaras

Cada día podemos llegar más lejos
GN-z11, la galaxia más antigua y distante conocida en la actualidad, descubierta en 2016. UDFy-38135539, la galaxia que sucedió a A1689-zD1 como la más distante. IOK-1, la galaxia más lejana conocida hasta 2008. Abell 1835 IR1916, la galaxia más lejana conocida hasta 2007.
El pequeño clúster de estrellas llamado GN-z11, es el objeto más distante detectado por los astrónomos y existió cuando el universo tenía solamente 400 millones de años.

Venus tiene una atmósfera densa, llena de dióxido de carbono, que provoca el efecto invernadero, y de nubes compuestas de ácido sulfúrico. Los gases atrapan el calor y mantienen a Venus bien calentito. De hecho, hace tanto calor en Venus que metales como el plomo serían charcos de metal fundido.
La atmósfera de Júpiter.
Sin duda, uno de los aspectos más fascinantes de Júpiter es su atmósfera, principalmente compuesta de hidrógeno en más de uno 80% además de grandes proporciones de helio, metano, amoniaco y etano. Los fenómenos que suceden en la atmósfera de Júpiter son insólitos y muchos de ellos inexplicables.

La atmósfera de Titán es muy espesa y tiene lagos de metano
Tiene una atmósfera planetaria que es más densa que las de Mercurio, Tierra, Marte y Plutón. La presión atmosférica es de unos 1.6 bares, un 60% mayor que la de la Tierra. El aire de Titán está compuesto principalmente por nitrógeno con otros hidrocarbonos que dan a Titán su característico tono naranja.


Una característica sorprendente de nuestro retrato reconstruido del antepasado primitivo es su carácter moderno. Si este organismo lo encontráramos hoy, seguramente no delataría su inmensa antigüedad, excepto por sus secuencias de DNA. Tuvo que estar precedido, necesariamente, por formas más rudimentarias, estadios intermedios en la génesis de sistemas estructurales, metabólicos, energéticos y genéticos complejos que son compartidos por todos los seres vivos de hoy en día. Por desgracia, tales formas no han dejado descendientes igualmente primitivos que permitan su caracterización. Esta carencia complica mucho el problema del origen de la vida.

Como mujeres y hombres verdaderos hicimos acto de presencia hace ahora unos 300.000 años
Pasados por un buen baño, una peluquería y con un buen traje, podrían, sin duda alguna, pasar inadvertido por cualquier calle de una de las muchas bulliciosas ciudades del mundo. Los cambios en nuestro físico son lentos y las pequeñas mutaciones que se están produciendo con el paso del tiempo, son imperceptibles para el ojo humano. Es, según creo, nuestro cerebro el que más ha cambiado en los últimos milenios.


Una tierra ígnea que se enfrió y aparecieron los primeros signos de vida
La Tierra es el mayor de los planetas interiores y se creó como todos los planetas restantes del Sistema Solar, hace aproximadamente 4.6 miles de millones de años. La Tierra primigenia se formó por la colisión y fusión de fragmentos de rocas más pequeños, de los denominados planetesimales.
Sabemos que la Tierra nació hace unos 4.550 millones de años. Se condensó, junto con los otros planetas del sistema solar, a partir de un disco de gas y polvo que giraba alrededor de una joven estrella que iba a convertirse en nuestro Sol. Fenómenos de violencia extrema, incompatible con el mantenimiento de ningún tipo de vida, rodearon este nacimiento. Durante al menos quinientos millones de años, cometas y asteroides sacudieron la Tierra en formación, con lo que la hicieron incapaz de albergar vida durante todo este tiempo. Algunos impactos pudieron haber sido incluso suficientemente violentos como para producir la pérdida de toda agua terrestre por vaporización, después de lo cual los océanos se habrían vuelto a llenar con agua aportada por cometas y por la que había dentro de las rocas que fue expulsada por evaporación. Según esta versión de los acontecimientos, los océanos actuales de remontarían a la última oleada de bombardeo cometario intenso y a la intensa actividad volcánica, que los expertos creen que tuvo lugar hace unos cuatro mil millones de años. Existen señales de que había vida en la Tierra poco después de que dichos cataclismos llegaran a su fin. En las rocas que han sido datadas más antiguas del planeta (con 3.800 millones de años), se encontraron fósiles de bacterias.

Y la Tierra se hizo habitable
Algunos investigadores creen que el tiempo que pasó entre el momento en el que la Tierra se hizo habitable y aquel en el que apareció la vida, fue demasiado corto para que surgiera algo tan complejo como una célula viva. De ahí la hipótesis de que la vida pudo llegar desde otro lugar. ¿Qué debemos pensar de ello?

¿ Que la vida llegó del espacio exterior? Esporas venidas del Espacio
La teoría de que la vida es de origen extraterrestre ha tenido ilustres defensores. Entre ellos, el químico sueco Svante Arrhenius, ganador del premio Nobel de química de 1903 y recordado hoy por su concepción profética del efecto invernadero, acuñó el término “panspermia” para su teoría de que hay gérmenes de vida que existen en todo el cosmos y caen continuamente sobre la Tierra. Más recientemente, un célebre astrónomo inglés, sir Fred Hoyle, quien murió en 2001, afirmó, junto con un colega de Sri Lanka, Chandra Wickramasinghe, haber detectado pruebas espectroscópicas de la presencia de organismos vivos en cometas. Más adelante veremos cuáles son estas pruebas. Francis Crick, codescubridor con James Watson de la estructura en doble hélice del DNA, ha propuesto incluso, con otro científico de origen inglés, Leslie Orgel, que los primeros organismos vivos pudieron haber alcanzado la Tierra a bordo de una nave espacial enviada por alguna “civilización distante”. Ha dado el nombre de “panspermia directa” a esta hipótesis.
La Imaginación desbocada no deja de configurar escenarios que pudieron ser
Dejando a un lado la nave espacial, de la que hasta ahora no se ha encontrado señal alguna, un origen extraterrestre de la vida es perfectamente verosímil. La objeción que tantas veces se ha manifestado de que organismos vivos no podrían soportar las condiciones físicas que hay en el espacio, especialmente la intensa radiación ultravioleta, no se sostiene, porque rápidamente se advierte que cometas o meteoritos pueden ofrecer protección a los organismos. La destrucción por el calor durante su entrada en la atmósfera terrestre podría evitarse de forma similar. Además, la posibilidad de que la vida pueda ser un fenómeno extendido, que exista en muchos lugares del universo, es algo que tiene cada vez más adeptos. Así, la eventualidad de que organismos vivos viajen a través del espacio en varios “objetos voladores” está lejos de ser inverosímil. Pero…, ¿qué hay de las pruebas?

Bombardeo de cometas y asteroides sobre la Tierra ígnea primigenia
La argumentación de que no hubo tiempo suficiente para que la vida surgiera localmente en la Tierra se basa en una valoración puramente subjetiva y arbitraria, que no está corroborada por ningún elemento objetivo. No existe prueba alguna de que la aparición de la vida requiera cientos de millones de años, como algunos afirman, toda vez que, una vez que existen las condiciones para ello… Por el contrario, la visión esencialmente química y determinista que hay que tener del fenómeno de la vida lleva a creer, más bien, que la vida surgió de manera relativamente rápida, en un período de tiempo que con probabilidad hay que contar en milenios y no en millones de años, Según esta concepción, el margen de unos cien millones de años que permiten los datos actuales deja tiempo suficiente para que la vida naciera en la Tierra. Es incluso posible que la vida surgiera y desapareciera varias veces antes de establecerse de manera definitiva.

Buscar moléculas de azúcar en el espacio exterior, sería una manera de acercarnos a posibles formas de vida en las que, estas moléculas están presentes y, como sabéis (la imagen de arriba lo demuestra), han sido halladas tales moléculas por el potente radio-telescopio ALMA en el norte de Chile que permitió detectarlas moléculas en torno a una estrella joven, similar al sol, un inédito hallazgo para la ciencia, según el Observatorio Europeo Austral (ESO).
Quedan todas esas observaciones, claramente innegables, que demuestran que los constituyentes elementales de la vida existen en cometas y otros objetos celestes. Pero, ¿estas sustancias son producto de la vida, como creen los defensores de la panspermia? ¿O bien son, por el contrario, el fruto de reacciones químicas espontáneas? la segunda explicación se considera la más probable de las dos.

“Alrededor de las nebulosas planetarias Tc-1 y M1-20, entre 600 y 2.500 años luz de la Tierra, un equipo de investigadores del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha hallado por primera vez evidencias de fullerenos complejos, denominados «cebollas de carbono», las moléculas más complejas observadas hasta el momento en el espacio exterior. Un hallazgo que tiene importantes implicaciones a la hora de entender la física y química del Universo y del origen y composición de las bandas difusas interestelares (DIBs), uno de los fenómenos más enigmáticos de la astrofísica.”
Es probable que los procesos que tienen lugar en el espacio exterior hayan llevado a que las moléculas biológicas se encuentren exclusivamente en forma destrógira o levógiro. Esta es la conclusión que arroja unos experimentos llevados a cabo en la instalación de sincrotrón SOLEIL cerca de París, en la cual se encontró que un número de moléculas simples en regiones de formación estelar expuestas a radiación polarizada creaban aminoácidos con un desequilibrio de moléculas dextrógiras y levógiras.
Las conocidas como m0léculas quirales pueden existir en dos formas, siendo una la imagen especular no superponible de una sobre la otra, incluso aunque ambas tienen la misma composición química. Si bien los experimentos de laboratorio tienden a producir cantidades iguales de las versiones dextrógiras y levógiras, muchas de las moléculas quirales encontradas en organismos vivos proceden de una de las variedades. Por ejemplo, los aminoácidos que forman las proteínas solo aparecen en la forma levógira, mientras que los azúcares del ADN sólo en la dextrógira.
Ahora se cree que es posible que moléculas como las encontradas en esta gigantesca nube, hayan sido de gran ayuda para crear la vida en la Tierra. Estamos en la inmensa Orión, ahí, el mayor Laboratorio químico que podamos imaginar harían las delicias de todos los químico/as de la Tierra y, no digamos de los astrónomos que darían “parte de su vida” por ver, in situ, como se forman las estrellas nuevas y los nuevos mundos. También ahí están presentes transformaciones maravillosas que van dejando a punto esos “ladrillos” constituyentes que darán lugar a que, en alguno de los mundo que pululan por estrellas nuevas, pueda surgir la vida.
Tenemos un amplio campo de complejas respuestas que tenemos que desvelar, descorriendo para ello el velo de ignorancia que cubre nuestras mentes. En este difícil tema de la Vida, aunque mucho es lo que hemos llegado a comprender, es mucho más lo que de ella ignoramos y, nadie, hasta el momento ha podido decir con palabras plenas qué es la Vida, cómo pudio surgir o de dónde llegó la semilla que gewrmininó en nuestro planeta. Sin embargo, aquí está, en mil formas y estados que nos producen asombro y hacen despertar nuestra curiosidad y nos empuja a querer llegar a comprender, lo que la vida es.
¡Desde una charca fangoza y caliente, hasta la copa de los árboles! Para seguir ese largo camino hacia los pensamientos y, una vez alcanzada la consciencia de Ser, tratar de llegar a las estrellas. No, no ha sido fácil ni corto el camino que hemos tenido que recorrer y, aunque sólo sea una fracción del tiempo del Universo, para nosotros, la especie humana, es muchísimo tiempo en el que, hemos podido llegar a comprender que, aún nos queda mucho por hacer.
Resolver el misterio de la biogénesis no es sólo un problema más en una larga lista de proyectos científicos indispensables. Como el origen del Universo y el origen de la consciencia, representa algo en conjunto mucho más profundo, puesto que pone a prueba las bases mismas de nuestra ciencia y nuestra visión del mundo. El misterio del origen de la Vida a intrigado a filósofos, teólogos y científicos durante más de dos mil quinientos años. Durante las próximas décadas, tenemos la oportunidad de hacer algunos descubrimientos importantes y llevar a buen término avances fundamentales en este campo, La Astrofísica nos puede dar algunos de los secretos mejor guardados que, de manera inesperada, podrían estar fuera de nuestro mundo.
El Universo es igual en todas partes, no importa en qu´r galaxia nos fijemos, allí, pasarán las mismas cosas quie suceden en la Vía Láctea. Toda la ionemnsidad del Cosmos está regida por las mismas leyes y las mismas constantes, la misma quinica de elementos creados en las estrellas, las mismas partículas que componen la materia y los components de los núcleos atómicos, electrones, protones, neutrones y fotones, es decir las familias de partículas (Quarks (que conforman Hafrones), y los Leptones con sus correspondientes neutrinos (Bosones y Fermiones)m todo eso, está presente en el Universo entero.
Así las cosas, tenemos que aceptar que, el principio cosmológico establece que el universo es homogéneo e isotrópico a gran escala, lo que confirma que las leyes físicas, las constantes y la composición de partículas elementales son idénticas en cualquier rincón del cosmos.
El Sol es una estrella muy común, enana amarilla de la clase G2V. Solo en la Vía Láctea existen unos 30.000 millones de las que, un gran porcentaje, tienen sus propios planetas orbitándolas, y, de todos esos planetas, no pocos, estarán situados en la zona habitable, y, si eso es así (que lo es), ¿Qué impide que, en las mismas circunatancias que se dieron en la Tierra, no se repitan los hechos que aquí sucedieron? Estimo que las probabilidades de que exista vida en otros mundos es muy alta. En nuestro mundo la vida se abrió paso contra viento y martea, creo que lo mismo hará en otros lugares. Otra cosa es que la podamos localizar dadas las distancias que nos separan y la deficiente tecnología de la que (por el momento) disponemos.
Emilio Silvera Vázquez
Jul
29
El Fascinante Pasado de nuestro Mundo
por Emilio Silvera ~
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Jul
28
Siempre nos gustó conjeturar sobre el futuro
por Emilio Silvera ~
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En algunas cosas acertaremos, en otras estaremos lejos de lo que teorizamos. Mientras tanto, vamos dejando pasar el Tiempo
Jul
28
Todo el Universo es una maravilla
por Emilio Silvera ~
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La Nebulosa Roseta, también conocida como NGC 2237, es una vasta nube de gas y polvo que se encuentra a 5.219 años luz de distancia, en la constelación del unicornio. Nebulosa Roseta o Rosette Nebula (en inglés), también conocida como objeto NGC 2237 o Caldwell 49, es una vasta pero tenue nube circular de gas y polvo que por su composición llamamos región HII (hidrógeno ionizado) y cuya extensión abarca unas cinco veces la extensión de la Luna llena.
Las nubes moleculares gigantes son los objetos más grandes y masivos de la galaxia. Constituyen el lugar de formación de estrellas de gran masa, por lo que están generalmente asociadas a cúmulos de estrellas OB (estrellas jóvenes masivas) y a las nebulosas ionizadas creadas Page 4 264 LABORATORIO . . . por éstas





La remanente de supernova Cassiopeia A que se encuentra a 11.000 años luz de distancia.
La luz de la supernova Cass A, que es la muerte explosiva de una estrella masiva, alcanzó la Tierra por primera vez hace sólo 330 años. de desechos en expansión ocupa ahora unos 15 años luz en esta composición de rayos X y luz visible, mientras que la brillante fuente cerca del centro es una estrella de neutrones, los restos colapsados increíblemente densos del núcleo estelar. Aunque está suficientemente caliente emitir rayos X, la estrella de neutrones de Cass A se está enfriando. De hecho, los 10 de observación del observatorio de rayos X Chandra averiguó que la estrella de neutrones se enfrió tan rápido que los investigadores sospechan que gran del núcleo de dicha estrella está formando un superfluido de neutrones sin fricción. Los resultados del Chandra representan la primera evidencia observacional para este extraño estado de la materia.

Créditos: NASA, JPL-Caltech, Cornell


El Cometa Tempel 1 desde la Sonda Stardust-NeXT
Ningún cometa se ha visitado antes dos veces. Por tanto, el paso sin precedente de la sonda Stardust-NeXT cerca del Cometa Tempel 1 hace algún tiempo ya, nos proporcionó a los humanos una oportunidad única de ver cómo cambia el núcleo de un cometa a lo largo del tiempo. Los cambios en el núcleo del Cometa Tempel 1 eran de particular interés porque el cometa fue golpeado por un objeto cuando pasaba la sonda Deep Impact en 2005. La fotografía superior es una imagen digitalmente ensalzada del Cometa Tempel 1 cerca de su máxima aproximación a la Stardust-NeXT. Se pueden ver muchas características retratadas en 2005, como cráteres, grietas, y también áreas muy suaves. Sólo se pueden sacar unas pocas conclusiones, pero en los próximos años los astrónomos especializados en cometas y en el entendimiento del Sistema Solar se servirán de estas imágenes para buscar nuevas pistas de la composición del Cometa Tempel 1, como se encuentra el lugar del impacto del 2005, y como han evolucionado los principales accidentes del mismo.

Se trata de estrellas contra montañas de gas en NGC 2174, y las estrellas van ganando. Más en concreto, la luz energética y los vientos las estrellas masivas de formación reciente están evaporando y dispersando las oscuras guarderías estelares en que se formaron. Las estructuras de NGC 2174 son en realidad mucho menos densas que el aire, y sólo aparecen como montañas debido a cantidades relativamente pequeñas de polvo opaco interestelar. NGC 2174 es una vista poco conocida en la constelación de Orión, que puede encontrarse con binoculares cerca de la cabeza del cazador celestial. Está a unos 6.400 años luz de distancia, y la brillante nube cósmica entera cubre una zona más grande que la de la Luna llena, además de rodear diversos cúmulos abiertos de estrellas jóvenes. La imagen superior tomada desde el Telescopio Espacial Hubble, muestra una densa región interior que extiende apenas unos tres años luz adoptando una gasma de colores que muestra las emisiones de otra rojas del hidrógeno en tonos verdosos y resalta la emisión del azufre en rojo y el oxígeno en azul. En unos pocos millones de años, las estrellas probablemente ganarán de forma definitiva y toda la montaña de polvo será dispersada.

Créditos: NASA, JPL-Caltech,WISE Team
Como un barco surcando los mares cósmicos, la estrella fugitiva Zeta Ophiuchi produce el arco de onda o choque interestelar que se ve en este impresionante retrato infrarrojo la nave espacial WISE. En la vista en falso color, la azulada Zeta Oph, una estrella unas 20 veces más masiva que el sol, aparece cerca del centro de la imagen, moviéndose hacia la parte superior a 24 kilómetros por segundo. Su fuerte viento estelar la precede, comprimiento y calentando el polvoriento material interestelar y formando el frente de choque curvado. Alrededor hay nubes de material relativamente no afectado. ¿Qué mantiene a esta estrella en movimiento? Seguramente, Zeta Oph fue una vez miembro de un sistema estelar y su estrella compañera sería más masiva y por tanto de vida más corta. Cuando la compañera explotó como supernova catastróficamente, perdiendo masa, Zeta Oph fue arrjada fuera del sistema. Situada a unos 460 años luz de distancia, Zeta Oph es unas 65.000 veces más luminosa que el sol y podría ser una de las estrellas más brillantes del cielo si no estuviese rodeada de polvo oscuro. La imagen de la WISE abarca sobre 1,5 grados o 12 años luz a la distancia estimada de Zeta Ophiuchi.

Créditos: Galileo Project,JPL,NASA;reprocessed by Ted Stryk
Aunque la fase de esta luna podría parecernos familiar, la luna como tal no lo es. De hecho, esta fase gibosa muestra parte de la luna de Júpiter llamada Europa. La sonda robótica Galileo capturó esta Imagen en mosaico durante su misión orbital en Júpiter entre 1995 y 2003. Se pueden ver planicies de hielo brillante, grietas que llegan hasta el horizonte, y oscuros boquetes que probablemente contentan tanto hielo como suciedad. El terreno elevado es casi un hecho cerca del terminador, donde empieza la sombra. Europa es casi del mismo tamaño que nuestra luna, pero mucho menos abrupta, mostrando muy pocas altiplanicies o cráteres de impacto. Pruebas e imágenes de la sonda Galileo indican que pueden existir océanos océanos líquidos debajo de su helada superficie. Para poder especular de que estos mares pudieran contener alguna de vida, la ESA ha empezado ya el desarrollo de la Jovian Europa Orbitert, una sonda que orbitará Europa. Si la capa helada es suficientemente delgada, una misión en el futuro podría soltar hidro robots en los océanos para buscar vida.

Créditos: ESO /Igor Chekalin
M78 no se está escondiendo realmente en el cielo nocturno del planeta Tierra. Situada a unos 1.600 años luz de distancia y ubicada en la rica en nebulosas constelación de Orión, la grande y brillante nebulosa de reflexión, es bien conocida para los observadores del cielo con telescopio. Pero esta espléndida imagen de M78 fue seleccionada como ganadora de la competición de astrofotografía Tesoros ocultos 2010. Celebrada por el European Southern Observatory (ESO), la competición retó a astrónomos aficionados a procesar del archivo astronómico del ESO para buscar gemas cósmicas ocultas. La Imagen ganadora muestra increíbles detalles dentro de la azulada M78 (centro) abrazada por nubes de polvo oscuras, junto con otra nebulosa de reflexión más pequeña de la región, NGC 2071 (arriba). La recientemente descubierta Nebulosa McNeil, amarillenta e incluso más compacta, llama la atención en la parte inferior a la derecha del centro. Basada en datos de la cámara WFI del ESO y el telescopio de 2,2 metros de La Silla en Chile, esta imagen se extiende alrededor de apenas 0,5 grados en el cielo. Eso se corresponde con 15 años luz a la distancia estimada de M78.

Créditos: NASA, ESA, y the HubbleHeritage Team(STScI/AURA); Acknowledgment: J. Hughes(Rutgers U.
¿Qué está causando las pintorescas ondas del remanente de supernova SNR 0509-67.5? Las ondas, así la más grande nebulosa, fueron captadas con un detalle sin precedentes por el Telescopio Espacial Hubble en 2006 y otra vez a finales del año pasado. El color rojo fue recodificado por un un filtro del Hubble que dejó solamente la luz emitida por hidrógeno energético. La razón específica de las ondas sigue siendo desconocida, con dos hipótesis consideradas para su origen que las relacionan con porciones relativamente densas de gas expulsado o impactado. La razón del anillo brillante rojo más ancho está más clara, su velocidad de expansión y ecos de luz lo relacionan con una clásica explosión de supernova del Ia que ha debido ocurrir hace unos 400 años. SNR 0509 se extiende actualmente unos 23 años luz y se encuentra a unos 160.000 años luz de distancia hacia la constelación del Dorado-delfin (Dorado) en la Gran Nube de Magallanes. Sin embargo, el anillo en expansión tiene también otro gran misterio: ¿Por qué su supernova no fue vista hace 400 años, cuando la luz del estallido inicial debió alcanzar la Tierra?

Alnitak, Alnilam y Mintaka son las brillantes estrellas azuladas desde el este al oeste (izquierda a derecha) a lo largo de la diagonal de esta maravillosa vista cósmica. Conocidas también como el Cinturón de Orión, estas tres estrellas supergigantes azules son más calientes y mucho más masivas que el Sol. Se encuentran a alrededor de 1.500 años luz de distancia, nacidas de las bien estudiadas nubles interestelares de Orión. De hecho, las nubes de gas y polvo a la deriva en esta región tienen curiosas y algo sorprendentemente familiares apariencias, como la oscura nebulosa Cabeza de Caballoy la nebulosa de la Llama, cerca de Alnitak en la parte inferior izquierda. La propia famosa nebulosa de Orión se sitúa fuera de la parte inferior de este colorido campo estelar. Grabado el pasado Diciembre con una cámara digital SLR modificada y un pequeño telescopio, el bien planeado mosaico de dos fotogramas se extiende alrededor de 4 en el cielo.
Créditos.
Alrededor de estas estrellas siempre surgieron muchas historias: “Todo comienza en la constelación de Orión que posee entre sus más importantes estrellas a Betelgeuse, Rigel, Bellatriz, Almitak, Almilan, Mintaka, Saiph, Meissa, Tabit, Atiza y Eta Orionis; siendo Betelgeuse el lugar de partida de la historia. Betelgeuse esta situada en lo que llamaríamos el hombro derecho de Orión. Posee un diámetro aproximado de 450 millones de kilómetros. Si la colocáramos en el centro de nuestro sol, su radio abarcaría a Mercurio, Venus y la Tierra. Se encuentra a 310 años luz de nuestro sistema y está en vía de extinción convirtiéndose poco a poco en una estrella súpergigante roja. Ella posee 33 planetas de alta vibración y ellos se manejan muchos designios que ocurren en el orden de los pléyades. Sus habitantes son amorosos, bondadosos, pero igualmente guerreros y en uno de esos planetas habita el señor EO disfrutando de todo el amor de la creación compuesto por la luz, la energía, y la fuerza.

En esta hermosa naturaleza “muerta” celeste compuesta con un pincel cósmico, la nebulosa polvorienta NGC 2170 brilla en la parte superior izquierda. Reflejando la luz de las cercanas estrellas calientes, NGC 2170 está unida a otras nebulosas de reflexión azuladas, una región compacta de emisión roja y serpentinas de polvo oscuro contra un telón de fondo de estrellas. Al igual que los pintores de naturalezas muertashabituales en el hogar a menudo escogen sus temas, las nubes de gas, el polvo y las estrellas calientes fotografiadas aquí son también comúnmente encontradas en este escenario; una masiva nubes moleculares de formación estelar en la constelación Monoceros. molecular gigante gigante, Mon R2, está impresionantemente cercana, estimándose en solo 2 400 años luz de distancia más o menos. A esa distancia, este lienzo tendría 15 años luz de diámetro.
En lo único que difiero de la traducción que han hecho es, en la calificación de “naturaleza muerta”, ya que, nunca podríamos contemplar nada más “vivo” que lo que arriba se nos muestra. Siempre cambiante y en actividad lograr los elementos complejos de la vida.

Una de las galaxias más brillantes en el cielo del planeta Tierra y de un tamaño semejante a la Vía Láctea, la espiral M81, grande y hermosa, se encuentra a 11,8 millones de años luz de distancia en la constelación meridional de Ursa Major (Osa Mayor). Esta imagen intensa de la zona revela detalles del brillante núcleo amarillo, pero al mismo tiempo sigue características más tenues a lo largo de los espléndidos brazos espirales azules y los corredores que barren el polvo. También sigue el detalle en arco, de gran extensión, denominado bucle de Arp, que parece elevarse el disco galáctico, a la derecha. Estudiado en los 60 del siglo pasado, se ha pensado que el bucle de Arp era una cola de marea material retirado de M81 por la interacción gravitacional con su gran galaxia vecina M82. Pero una investigación reciente demuestra que gran parte del bucle de Arp posiblemente se encuentra en nuestra propia galaxia. Los colores del bucle en luz visible e infrarroja coinciden con los colores de las nubes de polvo dominantes, cirros galácticos relativamente inexplorados solo unos pocos centenares de años luz por encima del plano de la Vía Láctea. Junto con las estrellas de la Vía Láctea, las nubes de polvo se localizan en el primer plano de esta destacada imagen. La galaxia enana compañera de M81, Holmberg IX, puede ser vista justo por encima y a la izquierda de la gran espiral.
Objetos el que arriba podemos contemplar, galaxias espirales, son como entes vivos y generan entropía negativa que hace posible la regeneración del Universo a través de los sistemas dinámicos de destrucción-construcción, es decir, algo muere que algo surja a la vida. Esa es la Ley que impera en todo nuestro Universo.

¿Qué veríamos si fuésemos directo un Agujero Negro? Lo cierto es que, como nadie estuvo nunca en tal situación, lo único que podemos hacer es especular y hacer una y otra vez las ecuaciones de los distintos momentos que se podrían producir en un viaje de tal calibre en el que, a medida que nos acercamos al agujero y pasamos esa línea prohíbida del horizonte de suscesos, en algún momento tendríamos la sensación de que el tiempo se detendría, y, también sentiríamos que nuestros cuerpos sufrirían el efecto spaghetti, es decir, a medida que vamos hacia la singularidad, la masa de nuestros cuerpos se verán estiradas hacia ese lugar del que no se vuelve. Algunos ilusos, hablan de que, si la nave atravieda el agujero por el mismo centro, se saldría por otro “universo”, es decir, sería un viaje alucinante hacia lo desconocido.
La preguntita para finalizar el reportaje, tiene su guasa, y, desde luego, considerando que el agujero negro contiene el más denso de la materia que en el Universo pueda existir, la respuesta no resulta nada fácil, toda vez que, aunque nadie estuvo allí nunca para poder regresar y contarnos sus impresiones, lo cierto es que, según todos los indicios, la irresistible fuerza de Gravedad que emana del Agujero Negro, tiraría de nosotros con tal fuerza que nos espaguetizaría primero y pulverizaría después.
Mejor no pasarse por allí, por si acaso.
Emilio Silvera V.
Jul
28
Historia de mis Ancestros
por Emilio Silvera ~
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El Mítico Tartessos, según escritos antiguos de los Griegos, estaba en mi región Cádiz – Huelva – Sevilla – Portugal
LA LEYENDA DE TARTESSOS EN LA ANTIGÜEDAD, LA TIERRA MÍTICA
Casi todas las noticias documentales que se tienen de Tartessos se deben a antiguos autores griegos. En ellas se confunden con frecuencia lo histórico con lo mítico o semimítico, con reyes como Gerión, Habis, Nórax y Argantonio. Asimismo ha sido frecuente la identificación de laAtlántida descrita por Platón en sus diálogos Timeo y Critias con la capital o ciudad de Tartessos.
La idea de la tierra occidental de Tartessos aparece en uno de los mitos helénicos más extendidos. El geógrafo Estrabón (escritor romano de la época de Augusto) relata la historia del viaje de Hércules al lejano oeste, donde llevó a cabo su décimo trabajo. En esta región de Tartessos construyó Hércules dos columnas como monumento a su arduo viaje; y en la isla de Eritia, situada en aguas costeras, se le pidió que vigilase el ganado de Gerión (Estrabón 3, 5, 4; 3, 2, 11).

El mito de Tartessos se consideraba paradigma del avance de la humanidad hacia una forma civilizada de vivir. Hay una historia interesante en el Epitome del historiador romano Justino (que en el siglo IV d.C. resumió la extensa Historiae Philippicae de Pompeyo Trogo). En el bosque de los tartesios, donde abundaba el ganado vacuno, había una vez un rey llamado Gárgoris que fue la primera persona que supo cómo se recogía la miel. Tenía un hijo ilegítimo, llamado Habis, que enseñó a su pueblo (los tartesios) a utilizar el arado; impidió que se convirtieran en esclavos y los dividió en siete tribus (o siete ciudades) (Justino 44, 1, 14).

“…son considerados los más cultos de los iberos, ya que conocen la escritura y, según sus tradiciones ancestrales, incluso tienen crónicas históricas, poemas y leyes en verso que ellos dicen de seis mil años de antigüedad.
Argantonio (?, h. 670 a. C. – ?, h. 550 a. C.) fue el último rey tartésico, único del que se tienen referencias históricas. Debido a su longevidad, hay historiadores que piensan que podría tratarse no de un rey sino de una dinastía ya que se le atribuyen tesoros con unos 300 años de diferencia. Aparece en fuentes griegas por su relación militar y comercial con Focea (colonia de los griegos en Asia Menor).
El oscurísimo mito de Tartessos fue absorbido por la poesía helénica: por poner un ejemplo sacado de la literatura clásica, « Tartessos era conocida de oídas [ en tiempos de Homero ] como “ la más lejana en el oeste ”, donde, como dice el propio poeta [ Homero ] , cae en el Océano, “ la brillante luz del sol, tendiendo la negra noche sobre la tierra, el que da grano ” » (Estrabón 3, 2, 12). También se refiere a su propia fuente, Estesícoro de Himera (poeta griego de Sicilia que vivió en los tiempos de los viajes helénicos a los mares occidentales) para instaurar la tradición, cuyas raíces son muy profundas, del “reino” de Tartessos; y aquí el mito de Gerión y su ganado en Tartessos se vuelve más pertinente:
Parece que los antiguos llamaron al río Baetis « Tartessos »; y que llamaron a Gades y a la isla contigua « Eritia »; y se supone que esta es la razón por la cual Estesícoro habló de aquel modo del vaquero [pastor de ganado vacuno] de Gerión, a saber, que nació más o menos enfrente de la famosa Eritia, junto a las ilimitadas fuentes con raíces de plata del río Tartessos, en una caverna de un precipicio (Estrabón 3, 2, 11).



Lugares como éste de vestigios del pasado, son abundantes en muchas zonas de Huelva.
Ahora nos enteramos de que en Tartessos se exhibían grandes cantidades de plata. Sin embargo, si le dejamos que hable, Estrabón nos asegurará que Tartessos estaba situada más allá de un remoto paso en el sur de la Península Ibérica, y nos advertirá que en la Antigüedad no había unanimidad acerca de los límites geográficos de Tartessos. Y tampoco había opiniones no discutidas acerca de su asociación con un río, con una ciudad, o con ambas cosas, cada una de las cuales, según se consideraba, ofrecía una provisión igualmente favorable de buena suerte y prosperidad:
Dado que el río tenía dos bocas, se dice que en tiempos antiguos se proyectó una ciudad en el territorio intermedio, una ciudad a la que llamaron « Tartessos », por el nombre del río; y al país, que ahora está ocupado por túrdulos, lo llamaron « Tartéside » … A Eratóstenes le contradice Artemidoro, que dice que esta es otra afirmación falsa de Erastótenes …y, en realidad, todas las demás afirmaciones que ha hecho confiando en Piteas el navegante-aventurero, debido a las falsas pretensiones de éste ( Estrabón 3, 2, 11 ).

La tierra de Tartessos se mencionaba en acontecimientos históricos documentados. Herodoto, historiador griego del siglo V a.C., tomó nota de más detalles del reino de Tartessos. Era gobernada por una rey en la época en que los coceos navegaron hasta el Mediterráneo occidental (c. 630-590 a.C.). El siguiente extracto de Herodoto se refiere a la muralla de Focea:

Cuando [los coceos] llegaron a Tartessos se hicieron amigos del rey de los tartesios, que se llamaba Argantonio; gobernó Tartessos durante ochenta años y vivió ciento veinte. Los coceos se granjearon tanto la amistad de este hombre, que primero éste les instó a irse de Jonia e instalarse en su país donde quisieran; y luego, al ver que no podía persuadirles y enterarse por ellos de que el poderío de los medos iba en aumento, les dio dinero para que con él construyesen una muralla alrededor de su ciudad. Sin escatimar se lo dio; porque el circuito de la muralla mide muchos estadios, y todo esto está hecho con grandes piedras bien ensambladas (Herodoto 1, 163).
El mito de la rica tierra de Tartessos fue transmitiéndose a lo largo de los siglos. Estrabón recuerda el pasaje en que Herodoto habla de la abundancia en la Península Ibérica. Dice Estrabón:
Y cabría suponer que fue por su gran prosperidad que la gente de allí recibió el nombre complementario de « Macraeones » [gente de larga vida] y en particular los jefes; y por esto Anacreonte dijo lo siguiente: « Yo, por mi parte, no debería ni desear el cuerno de Amaltea, ni ser el rey de Tartessos durante ciento cincuenta años »; y por esto Herodoto tomó nota incluso del nombre del rey, a quien llamó Argantonio (Estrabón 3, 2. 13-14).

Partida del puerto de Palos 1492, pintura de Evaristo Domínguez, en el ayuntamiento de Palos de la Frontera (Huelva). Parece que en la tierra en la que nací sucedieron grandes acontecimientos históricos.
Las limitaciones de espacio nos impiden presentar otras citas y comentarios sobre Tartessos que se encuentran en la literatura clásica. Los que hemos dado son sólo algunos de los ejemplos más conocidos, los más valiosos para ayudarnos a comprender el concepto de Tartessos en la Antigüedad. Como mínimo, sirven para relatar las características principales de Tartessos. Aparte de estar situada vagamente en el remoto oeste —« la más lejana en el oeste »—, la mítica Tartessos transmitía, de forma abstracta, las siguientes percepciones. Era una región, accesible desde Gades, que asombraba a viajeros y extranjeros debido a su abundancia de metales. Era una tierra ocupada por una raza de gente con una identidad conocida y orígenes reconocibles, y resultó beneficiosa para los extranjeros en lo que se refiere al comercio.
EVALUACIÓN DE TARTESSOS EB TÉRMINOS ARQUEOLÓGICOS:



Amalgamar la importancia de los mitos antiguos con datos arqueológicos verificables con el fin de construir una crónica digna de confianza es un objetivo muy convincente, pero representa una tarea difícil que requiere mucho cuidado. El mito de Tartessos es un paradigma de esa forma de erudición histórica. Se ha hecho uso de comentarios que aparecen en los textos antiguos, del análisis meticuloso de hallazgos prehistóricos y de informes procedentes de ambos campos de estudio. Se han hecho esfuerzos intensos por descubrir la verdad sobre Tartessos. Se ha dedicado mucho trabajo a identificar el río Tartessos (por no hablar del emplazamiento de la ciudad de Tartessos), por describir el gran “reino” de Tartessos y por comprender el régimen bajo el cual vivían los tartesios. Dada la naturaleza ambigua de la información que contienen las fuentes antiguas, es comprensible que no sea fácil alcanzar tales objetivos. En una etapa la fascinación que ejercía el mito lo hizo confundir con la realidad: Tartessos, según se ha dicho, «…no fue un mito. Los mercaderes coceos lo verificaron ». El problema no se ha resuelto todavía, pero ahora se le ha dado un tratamiento más pragmático y equilibrado. En la actualudad, un equipo está, desde hace dos años, indagando sobre Tartessos en la región de Doñana y, según parece, algo han encontrado.

Se cuenta que de estas minas de Rio Tinto se sacaba el Oro del Templo de Salomón
Región de Rio Tinto en la que, los antiguos fenecios y Griegos obtenían oro y cobre. Mas recientemente, la NASA aha hecho investigaciones de estas aguas que podeis ver y que tienen un PH imposible que no impide la presencia de vida. Se cree que en Marte, se pueden dar condcionones parecidas.
Si hemos de dar crédito del mito erudito de Tartessos, debemos decidir si Tartessos es una ciudad, un río, un reino, un concepto geográfico o todas estas cosas a la vez. En el valle del Bajo Guadalquivir se han identificado más de 300 asentamientos que cronológicamente pueden incluirse en el período tartesio, pero ninguno de ellos reúne condiciones para haber sido emplazamiento real de Tartessos: hasta ahora la búsqueda de la ciudad ha sido infructuosa. Cádiz, que a menudo se confunde con Tartessos en la época romana y que probablemente es la más importante de las ciudades del Mediterráneo occidental del siglo VI a.C., es indiscutiblemente la ciudad fenicia de Occidente. Igualmente difícil es determinar a que río deberíamos llamar Tartessos: algunos lectores de Estrabón escogerían el río Betis (Guadalquivir), mientras que algunos lectores de Avieno (poeta romano del siglo IV d.C. que escribió un largo poema titulado Ora marítima, siguiendo el texto de un antiguo itinerario geográfico datado generalmente en c. 600 a.C.) optarían por el río Tinto, en Huelva. De modo parecido, no es fácil definir un reino de Tartessos, ya sea basándonos en los escritos de los historiadores antiguos o en términos arqueológicos, Es probable que el concepto de un rey de los tartesios esté relacionado con un relato ficticio que era popular entre los filósofos y poetas helenísticos y trataba del origen y la evolución de la raza humana.

El río Odiel (antiguo río Tartesso) baja desde la Sierra de Huelva hasta la Capital, donde es navegable y desemboco en el Atlántico.


Si esto es así, entonces Gerión, Gárgoris y Habis son personajes sin ninguna base histórica real. Mantener ganado vacuno, recoger miel y avanzar hacia una forma de vida más civilizada son rasgos de la conducta humana que muchas leyendas tienen en común. Toda pretensión de que Argantonio era descendiente de los antiguos “reyes” también debe tratarse con escepticismo. Por tanto, probablemente es más apropiado usar la expresión « el reino de Tartessos » como concepto geográfico abstracto que puede abarcar un orden social de carácter totalmente distinto del de una monarquía.
En una etapa de las investigaciones existía la creencia de que Tartessos se ajustaba a una « cultura arqueológica » que demostraba la influencia que los colonizadores orientales ejercieron sobre la población autóctona del sur de la Península Ibérica. El mito de Tartessos se veía entonces, en términos arqueológicos, como el resultado final de un proceso de « contacto cultural ». Podría, pues considerarse que valiosos objetos funerarios (tales como jarros de bronce, peines de marfil y cerámica fina) y joyas espectaculares halladas en depósitos demuestran no sólo la participación de los tartesios en costumbres y rituales orientales, sino también la riqueza de algunos miembros de esta sociedad. Se pensaba que esta opulencia percibida del período tartessico encajaba bien en el mito de Tartessos: dicho de otro modo, podría ser que la aportación decisiva de los colonizadores fenicios diera vida al mito de Tartessos y lo hiciese verosímil.

Esta explicación resultaba muy justificable y, de hecho, era muy respetada en aquel tiempo. El período tartessico se asoció de manera provisional con el período de influencia oriental en la Península Ibérica. Sin embargo, esta opinión no era del todo concluyente. No guarda una correlación plena con las fuentes escritas, que describen un “reino” con una larga historia autónoma: y tampoco se corresponde con los descubrimientos arqueológicos, que han sacado a la luz un intenso período de habitación en el suroeste de España antes de los primeros vestigios de actividad comercial de los fenicios en Tartessos (c.750 a.C.). La teoría de una Tartessos sometida a una influencia oriental se ha ajustado de acuerdo con ello: ahora se conciben dos fases del período tartessico: la pre-fenicia y la post-fenicia, o la de pre-orientalización (o proto-orientalización) y la de post-orientalización.


Los vestigios de las culturas Fenicia y Griega en Huelva, son claros y así lo demuestra la arqueología
En años recientes, se ha quitado gradualmente importancia a los componentes « orientales » del concepto de Tartessos y en su lugar se ha sancionado un concepto local. Ahora se piensa que los tartesios originales eran comunidades que precedieron a los fenicios, y la búsqueda de la auténtica Tartessos se ha centrado en los asentamientos del Bronce Final en la región de Cádiz, la provincia de Huelva y el valle del Bajo Guadalquivir. Como cabía esperar, antes se tenía entendido que los nativos se habían adaptado a las circunstancias nuevas que impusieron los colonizadores. Sin embargo, aunque estos postulados parecían razonables, un examen minucioso reveló sus defectos. La división cronológica entre los tartesios y los anteriores grupos de principios de la Edad del Bronce en el suroeste no es clara. Algunos de los rasgos fundamentales de la antigua (prefenicia) sociedad tartésica no serían desplazados apresuradamente: por ejemplo, en algunas partes de la sociedad es probable que los rituales funerarios y las unidades domésticas no experimentasen ningún cambio durante cierto tiempo. Por desgracia, existe sólo una comprensión rudimentaria de estos problemas pendientes de resolución en el período pre-fenicio del Bronce Final. Además, la región tartésica es un territorio inmenso y es difícil concebir que fuese unificado por una pauta uniforme de civilización. En teoría, se extiende desde el centro del suroeste de España hasta la llamada « periferia »: las regiones de Extremadura y del valle del Alto Guadalquivir. Los guerreros que aparecen en las estelas bien podrían tomarse por tartesios. Hubo, de hecho, cambios sin precedentes en la región de Tartessos una vez los colonizadores llegaron a ella: un aumento del número de asentamientos; una notable exhibición de artefactos exóticos en las tumbas; un incremento de la producción de minerales; etc. Estos hallazgos han planteado una serie de problemas sociales y económicos: la aceleración del comercio; las consecuencias técnicas, comerciales y sociológicas de la producción de metal: la aparición de una clase dirigente; y otras nuevas cuestiones « tartésicas ». Actualmente existe un Equipo de especialistas que investigan en la Zona de Doñana y, al parecer, sus hallazgos pueden clarificar el panorama de la realidad de Tartessos.
EL MITO Y LA REALIDAD DEL BRONCE FINAL

Afortunadamente, hay cierta veracidad en el mito de Tartessos. Se consideraba que era una región que ofrecía ricos minerales metalíferos, en especial de plata, y se suponía que los tartesios habían creado una fuerte tradición cultural: estas circunstancias se dan en el sur de la Península Ibérica. Los estuarios de los ríos Guadalquivir, Guadiana, Tinto y Odiel cuadran bien con las descripciones que hicieron los geógrafos antiguos (tales como Estrabón y Avieno) de una serie de ríos que pasan por el territorio de Tartessos, Es casi seguro que el renombrado lacus ligustinus guarda correlación con las marismas del estuario del río Guadalquivir. Los numerosos yacimientos que recientemente se han descubierto en esta región, y que se han reconocido como « tartésicos », estarían ubicados cerca de esta masa de agua en la Antigüedad.
San Bartolomé de Almonte- aquí hay un error, se refieren a Tharsis, una cuenca minera cerca de San Bartolomé y Alosno- en la provincia de Huelva, era un asentamiento metalúrgico pre-fenicio. Los hornos rudimentarios para la combustión de minerales, los vasos perforados que se usan para la copelación y los desechos de ésta que se encontraron en este pequeño pueblo de chozas son testimonio de que los nativos poseían la capacidad de aprovechar las menas de cobre, plata y oro de la región durante el siglo VIII a.C. En otros pueblos parecidos del Bronce Final (tales como Quebrantahuesos, Chinflón y Niebla), es probable que las técnicas metalúrgicas se estuvieran perfeccionando desde el Calcolítico. Es muy posible que en las laderas de las colinas de la propia Huelva ya en el siglo XI a.c. encontrase sustento una población dotada de técnicas metalúrgicas. Los minerales se transportaban desde la sierra de Aznalcóllar hasta Almonte, y desde Riotinto, Tharsis y las otras minas hasta los asentamientos metalúrgicos de Huelva. Los fenicios aprovecharían plenamente los recursos locales: se mantendrían ambas rutas, aunque se producirían cambios significativos en la pauta de la habitación. Se fundarían nuevos asentamientos (por ejemplo, Tejada la Vieja) como centros de distribución de mineral; y desaparecerían algunos de los antiguos (tales como San Bartolomé de Almonte), mientras otros (Huelva o Niebla, por ejemplo) formarían el núcleo de la expansión urbanística. Los minerales metalíferos servirían a los intereses de los explotadores, lo que, como es natural, haría que los tartesios se enriquecieran. Al ver cómo cristaliza una nueva serie de circunstancias económicas como esta, Tartessos ya no es una tierra « remota » en el oeste, y tampoco es un territorio puramente aborigen: de un modo u otro pierde su intrínseca naturaleza mítica.

Las comunidades del Bronce Final en la región de Tartessos eran consumadas productoras de cerámica bruñida de gran calidad. Platos y cuencos a menudo muestran la característica decoración de líneas en ambos lados. Esta cerámica unifica a las primeras comunidades tartésicas y da a entender que existían niveles de vida parecidos. Otro tipo de cerámica « tartésica » — la cerámica pintada de estilo « Carambolo »— revela la existencia de comunidades que poseían gran habilidad pero seguían viéndose limitadas a una simple economía de subsistencia. Ni siquiera los logros que hemos señalado indican que hubiera individuos ricos en la primitiva sociedad de Tartessos, Las comunidades vivían en chozas redondas construidas con zarzo y adobe, y, al parecer, dependían del cultivo de cosechas y de la ganadería. En comparación con los logros de los primitivos metalúrgicos del sureste, los restos de los metalúrgicos del bronce en el período pre-fenicio siguen siendo muy limitados. Por esto, el concepto de una Tartessos rica parece mucho más aplicable al período post-fenicio, en el que la sociedad mostraba verdaderas señales de riqueza. El mito de una Tartessos opulenta se deriva probablemente de historias sobre sus fértiles tierras y de especulaciones en torno a los ingresos que producían sus minas.


Ellos estuvieron aquí, , y, nos trajeron ,el comercio, la alfarería y otras actividades que no conocíamos. Somos descendientes de muchas culturas.
Son muchos los indicios que nos inducen a pensar que, el antiguo Tartessos está aquí -cerca de mi casa en Huelva- por la zona de Doñana lo están buscando arqueólogos de renombre, y, si finalmente se descubren sus ruinas, tendremos la oportunidad de exponer aquí un buen reportaje de todo lo que se pueda averiguar.
Arriba os he dejado una reseña de la Prehistoria de mi Región que abarca, no sólo Huelva, sino los terrenos de Cádiz y Sevilla con parte del Algarve Portugués que era la zona que dominaba el reino de Argantonio, aquel rey legendario.
Emilio Silvera Vázquez
















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