Ene
16
Realmente ¿Es el magnetismo el Tiempo Al revés?
por Emilio Silvera ~
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Él tenía una manera diferente de pensar, no creía en el aprendizaje supeditado a los libros y las clases que imparten los profesores. El creía firmemente que, una vez leído el enunciado del problema, deberíamos acometer la manera de solucionarlo partiendo de primeros principios, de manera que, pudiéramos construir nuestros conocimientos no repitiendo como papayos lo que dicen los libros, sino que, la solución tenía que ser encontrada mediante nuestro pensamiento y a partir de primeros principios.
Feynmann era un personaje singular.
Ene
16
¡La Sabiduría! l La Experiencia! II
por Emilio Silvera ~
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Habiendo sido un curioso de todo lo relacionado con la vida, siempre me llamó la atención los comienzos y la evolución que en la misma se produce en los distintos seres vivos que hemos llegado a “conocer”, y, me ha picado la curiosidad que, en nosotros, los humanos, cuando llegamos a una cierta edad, nuestra mente rememora más los hechos del pasado que aquellos que se podrían producir en el futuro, y, tal hecho cierto, nos habla de una especie de decadencia en la que, el ser humano (no siempre consciente), ve como se acerca su final y, de forma intuitiva, regresa a su pasado para repasar su vida, ya que, de alguna manera sabe que, lo que le queda por vivir no será mucho y, el futuro, será el futuro de otros y no el suyo, de ahí su falta de interés por él.
La rosa más hermosa, con su fragancia húmeda de gotas de rocío, su delicado perfume, si color y sus formas, consiguen un conjunto de armonioso de maravillosa belleza, y, sin embargo, tiene una vida efímera en el tiempo.
Nosotros estamos aquí con un poco más de ese preciado bien, y, sin embargo, si comparamos nuestra estancia en el mundo con el contexto la misma Tierra, del Sol o la Galaxia…Menos que un abrir y cerrar de ojos será nuestra vida aquí. A pesar de ello, nos dejan el margen suficiente para poder hacer muchas cosas: Observar, aprender, trabajar, adquirir experiencias, estudiar e interesarnos por las cosas importantes de la Naturaleza y, sobre todas las cosas…Conocer el Amor, lo más sublime que nos podemos llevar con nosotros cuando partamos. Pero, ¿Qué pasa con la memoria?
La Memoria, intenta situar el pasado conectándolo con el presente y llevándolo hasta un futuro no muy lejano que, en conjunto, dibuja “toda una vida” de la que, cada cual, hace balance y valora si valió o no la pena haberla vivido. Somos conscientes (aunque no hablemos de ello) de lo efímero que es nuestro tiempo aquí.
A todo esto, no podemos dejar de lado el “Tiempo” que, acompañado por su inseparable compañera “La Entropía”, no deja de hacer estragos en nosotros y en todo lo que en el Universo está presente, sin importar que esté en la fase de “inerte” o de “vida”.
Nuestra capacidad cognitiva se desarrolla en la edad temprana y, desde niños captamos rápidamente todos los mensajes que nuestro entorno nos envía. De tal manera es así que, pronto aprendemos a pedir la comida cuando tenemos hambre y, al no saber hablar, utilizamos el llanto. De estas tretas que nos valemos cuando somos muy pequeñitos para avisar a nuestros mayores de que no olviden sus obligaciones, utilizamos un sinfín en las distintas situaciones. Y, pudimos llegar a discernir el misterio presente en las llamadas partículas Brownianas, entre otras muchas cosas complejas.

Trayectoria irregular que siguen las partículas brownianas
Hasta no hace mucho tiempo, la mayoría de la gente no consideraba la mente como una parte del ser biológico sujeta, por tanto, a examen médico. Esto es, naturalmente, una idea errónea que hemos heredado del dualismo cuerpo-mente cartesiano. En la actualidad, la mayoría de las personas educadas están familiarizadas con la idea de que la mente pertenece al cerebro, por tanto al cuerpo.
Algunos como Alejandro Jodorowsky piensan que:
“Si tenemos un cuerpo imaginario, es también necesario que nos demos cuenta que tenemos una mente imaginaria. Tenemos pensamientos inconscientes, percepciones olfativas, audiciones, tactos, visiones, sabores mucho más desarrollados que los que creemos “reales”. Vemos más de lo que creemos ver, oímos más de lo que creemos oír, gustamos más de lo que creemos gustar, olfateamos más de lo que creemos olfatear, percibimos con el tacto mucho más de lo que creemos percibir, pensamos más de lo que creemos pensar. No sentimos por completo nuestras sensaciones, tenemos pensamientos de los que no nos damos cuenta, vivimos dentro de limites perceptivos, provocados desde que nacemos por nuestra familia y luego por la sociedad. Nos sumergen en prejuicios y concepciones anquilosadas de la realidad y de nosotros mismos. Debemos aprender a pensar con libertad, (no digo con “inteligencia”, digo con “libertad”). El trabajo mágico consiste en disolver los límites de nuestra inteligencia y de nuestras percepciones. Estos limites nos encierran en calabozos irreales que nos impiden acceder a la conciencia suprema. La llave para lograr esto es la atención.”
Siempre me ha llamado la atención las distintas etapas que, los seres humanos recorremos en nuestro deambular por el mundo. Cuando somos jóvenes nos empuja el deseo por lo desconocido, por lo inalcanzable, conseguir aquello que nadie alcanzó, la aventura y el riesgo. Nos sentimos (dentro de nuestra poca experiencia) superiores, imbatibles, poderosos y capaces de realizar cualquier empresa por muy dura o difícil que esta pueda ser. Más tarde, el ánimo se calma y, con el paso de los años, se buscan otras cosas, como, por ejemplo, la estabilidad. Y, no pocas veces me he preguntado: ¿No equivale esa estabilidad al estancamiento? Si conseguimos la estabilidad ¿no dejamos de ser creativos? ¿de arriesgarnos y de perder posibilidades de hacer cosas que de otra manera haríamos? Posiblemente pero, así es como la mayoría funciona.
Antes, para dominar el Mundo, teníamos que hacer grandes viajes, realizar grandes empresas aventureras de las que nunca sabíamos como podríamos salir. El riego y la ventura era el pan de cada día para aquellos que querían descubrir el mundo.
Hoy día, las cosas han cambiado. No debemos descartar la posibilidad de que seamos capaces de utilizar las unidades de Planck-Stoney para clasificar todo el abanico de estructuras que vemos en el universo, desde el mundo de las partículas elementales hasta las más grandes estructuras astronómicas. Este fenómeno se puede representar en un gráfico que recree la escala logarítmica de tamaño desde el átomo a las galaxias. Y, cualquier joven, sentado tranquilamente en su casa, con un potente ordenador, puede realizar “aventuras” que antes, eran imposibles.
Sí, ahora los jóvenes se comen el mundo. ¿Quién podría pensar en mi juventud que esto fuera posible? Eso sí, habrá que procurar que el mundo, no se les atragante y que, lo puedan ir digiriendo con calma. Si les llega tanta información se podrían ver perdidos e inundados de datos que no sabrían colocar en sus debidos compartimentos. Claro que, el mundo hoy, corre a una velocidad que…
Precisamente las grandes cosas se hacen a edades muy tempranas (Newton, Einstein, Riemann, Ramanujan y muchos otros), después el personaje decae, se estaciona y acomoda y, su inspiración primera, aquel fuego creador, se apaga. Claro que, el conjunto de esas mentes no es que sean más débiles ni menos fuertes, simplemente son diferentes y, las cosas, pasan a ser de otra manera, se sitúan en un plano distinto donde las prioridades son más profundas y menos arriesgadas…incluso, menos creadoras. Se pierde la chispa y se deja de ser tan bueno en, por ejemplo, hacer cálculos laboriosos que necesitan de profundos procesos de resolución y, en su lugar, se acude al reconocimiento de patrones que no requieren una alta concentración para la que, hemos dejado de estar capacitados.
Todo lo contrario que les ocurre a los jóvenes. Recordemos aquí un simple pasaje referido a Ramanujan: En 1913 escribe a Hardy la carta, a la que acompaña alrededor de 120 teoremas. Según algunos autores, había escrito a otros matemáticos europeos, pero sólo Hardy reconoció la valía del autor de la misiva. Hardy comentó:
“Quisiera que comenzar por tratar de reconstruir la reacción inmediata de un matemático profesional corriente que recibe una carta como ésta de un contable hindú desconocido.”

Una de las fórmulas que acompañaban la carta que envió a Hardy
Tras comentar algunos de los teoremas, añade, refiriéndose entre otras, a la fórmula anterior:
“… Nunca había visto antes nada, ni siquiera parecido a ellas.”
Una hojeada es suficiente para comprender que solamente podían ser escritas por un matemático de la más alta categoría. Tenían que ser ciertas, porque, si no lo fueran, nadie habría tenido suficiente imaginación para inventarlas. Por último…, el autor tenía que ser enteramente sincero, ya que son más frecuentes los matemáticos eminentes que los ladrones o charlatanes de destreza tan increíble…
Cuando se tiene poco más de veinte años, muchos se vanaglorian (con cierta frivolidad) de ser capaces de seguir una clase sobre algún complejo tema de matemáticas avanzadas sin necesidad de tomar apuntes, y de aprobar un examen sobre el tema meses más tarde. Muchos, pasados los años, no pueden repetir proezas así, han perdido esa capacidad de entender y retener en la memoria lo que más tarde, tendrá que utilizar. Sin apuntes y archivos, son incapaces de recordar cuestiones de cierta complejidad.
La infinidad de ecuaciones bellas que han surgido de la Mente Humana que describen la Naturaleza de las cosas, como funciona el Universo, y nos explica los caminos que hay que recorrer para que el mundo sea tal como lo podemos observar
Claro que, la experiencia ayuda, y, ayudando con ciertos parámetros mentales cuestiones complejas, finalmente se consigue llegar a la resolución deseada y correcta que aparece, ante nuestros ojos como si de arte de magia se tratara. Con la edad se ha perdido la capacidad para trabajar dura y mentalmente hablando en un plano de voracidad acumulativa de datos, de información para guardar y utilizar. Sin embargo, todo eso se suple por la comprensión instantánea de cuestiones que, antes, necesitaban una profunda enseñanza y elaboración y que ahora, nos llega desde el fondo de la mente que, en realidad, tiene todas las respuestas acumuladas de aquellos temas y disciplinas que, en su momento, fueron allí guardados.
Paul Dirac que hizo un trabajo sobre el electrón que nada tiene que envidiar a la Teoría de Einstein, y, predijo la existencia del Positrón, además de otras cuestiones, fue un físico-matemático puro y, atesoró tanta experiencia que, en sus últimos años como Profesor, podríamos decir, sin lugar a equivocarnos, que sus alumnos estaban contemplando la imagen de un hombre sabio.
Eso amigos, no es otra cosa que el saber acumulado que se ha convertido en eso que nos ha dado en llamar: “Sabiduría”, la sabiduría del viejo, del que sabe, del que deambuló por todos los caminos, del que de nada se sorprende ya, aquel que de joven conoció el miedo y ahora, ha llegado a comprender que es algo que sólo existe de manera virtual y aparece en nuestras mentes cuando no sabemos. Siempre hemos temido a lo desconocido.
Ahora, la experiencia nos lleva a no expresarnos con vehemencia sobre lo primero que se nos viene a la mente en relación a una cuestión determinada. La prudencia está con nosotros y, antes de emitir un dictamen sobre este o aquel tema, lo pensamos y recapacitamos, hacemos un compendio de todo lo que aquello implica, los factores y parámetros que están involucrados y, finalmente, emitimos un veredicto que, siempre tratará de ajustarse lo más posible a la realidad que tratamos de comentar en relación a ese asunto concreto.
Hemos llegado a saber que, utilizar el cerebro es sacarle un mayor partido. En el cerebro nacen células nerviosas (neuronas) durante toda la vida. El nacimiento de nuevas neuronas y el lugar que irán a ocupar en el cerebro están regulados por la actividad mental. Cuanto más usamos nuestro cerebro, más neuronas creamos, y estas nuevas neuronas van a parar a las partes del cerebro que más utilizamos. A medida que vamos envejeciendo utilizamos cada vez más nuestro hemisferio izquierdo, lo que a su vez lo protege frente al deterioro. Así que, sin lugar a ninguna duda, sabemos que, ejercitando nuestro cerebro lo estamos protegiendo contra el deterioro. Nadie que con 72 años se pase los días hablando de Física y Astronomía, verá mermado los poderes de su mente, sus rápidos reflejos, su capacidad de repentizar soluciones instantáneas a problemas surgidos inesperadamente siguen ahí y, con la ventaja que antes hemos mencionado, “la sabiduría” está presente.
Claro que, la Sabiduría, como todo en el Universo, tiene un precio: la vejez inexorable que nos trae el tiempo que pasa acompañado de la maldita entropía, esa que deteriora todas las cosas, y, nuestros cerebros también. Así, los que saben, con la edad llegan a alcanzar la imagen “del sabio” que fue (y lo sigue siendo) reverenciada en todas las culturas. Tras la fascinación de la juventud, la vejez comienza a ser respetada (no siempre) de nuevo en nuestra impaciente y engreída cultura.
Sabemos que el Sabio no nace “Se hace” con mucho trabajo, estudio y sacrificio y, no pocas veces, con experiencias vitales que, se produjeron en circunstancias límites o de escasez y carencias y en condiciones no siempre propicias y, ese periplo, dura toda una vida. Es el periplo que la mente tiene que recorrer hasta llegar a la Sabiduría. Así que, el precio que tenemos que pagar, es el envejecimiento. Claro que, la Sabiduría en sí, no tiene precio.
Emilio Silvera Vázquez
Además de la propia…varias fuentes.
Ene
16
¡Qué atrasados estamos para poder viajar al Espacio!
por Emilio Silvera ~
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Cuando contemplo imágenes como esta, no puedo dejar de pensar, en lo atrasados que estamos en relación a los viajes Espaciales. No hemos admitido todavía que, nuestra especie no está estructurada físicamente para soportar la radiación espacial, y, aunque consigamos la Gravedad artificial para evitar la dichosa ingravidez… ¡Seguimos en desventaja! Las distancias del Universo no son Humanas.

Estas imágenes de cohetes espaciales saliendo de la Tierra y superando la fuerza de Gravedad, utilizando para ello un combustible líquido muy inflamable y pesado que, imposibilita a la “nave-cohete para llevar objetos útiles en la misión, y, además dicho combustible es peligroso como ya hemos visto en otros casos que costó vidas, y, todo eso, me lleva a recordar otras imágenes de aquellos colones del Oeste Americano que con carretas y durmiendo a la intemperie al lado del fuego y expuesto a todos los peligros por conseguir tierras nuevas, de la misma manera estamos tratando de salir a ese Espacio desconocido lleno de peligros y, como aquellos aventureros, lo hacemos despojados de la seguridad de un traje espacial que aisle de las radiaciones nocivas y con una “nave” que no está habilitada para la función que realmente tendría que cumplir en lo que a la seguridad de los viajeros se refiere.
Así las cosas, incluso se permiten algunos “científicos” de la NASA y de otras organizaciones espaciales, de hablar de llegar a Marte en fechas muy próximas, cuando ellos saben que, un viaje tripulado a Marte está en el Presente prohibido, no podemos llevarlo a cabo por falta de la tecnología necesaria que asegure la vida de los viajeros.

Los cohetes lanzados al espacio son vehículos diseñados para llevar carga útil (satélites, astronautas, sondas) más allá de la atmósfera terrestre. Con empresas como SpaceX, la NASA y China liderando la actividad, utilizando lanzadores reutilizables como el Falcon 9 y el Starship, y superando récords anuales de lanzamientos, enfocándose en misiones a la Luna, Marte y despliegue de constelaciones como Starlink.
¿Algún día lo conseguiremos? Si tengo que ser sincero, creo que los “Señores del Espacio” ¡Serán Robots! Ellos no duermen, no comen, no les afecta las radiaciones… Y, si ocurre algún percance… ¡Sólo son máquinas!
Emilio Silvera Vázquez
Ene
16
Sabemos que todo tiene un fin, y tratamos de engañarnos
por Emilio Silvera ~
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Si no es Hiperión, será Isatel, Aurora o cualquier otro proyecto que nos haga soñar con poder salvar a nuestra especie
El escenario que aquí se plantea es el que nos ha dictado la desesperación, y, suponiendo que algún día lejano en el futuro, podamos construir una nave de estas características… ¿Qué hacemos con las distancias.
Conjeturamos con la posibilidad de la hibernación , con la Gravedad artificial, con un escudo que preservará a los viajeros de la radiación del espacio, y, con el material inteligente con el se construye la nave que, en caso de un percance, se “cura” sola.
Nunca podemos negar lo que será posible “mañana”, pero lo que sí podemos plantear son las cuestiones que plantean la realidad de la imposibilidad de los humanos para viajar por el Espacio a distancias enormes de decenas, cientos o miles de millones de kilómetros, lo que suponen distancias inalcanzables.
¿Qué decir de la Mente de los viajeros encerrada en una gran “lata metálica”.
Siempre hemos soñado con lo que podría ser.
Emilio Silvera V.
Ene
15
¿Pudo haber algo antes del nacimiento del Tiempo?
por Emilio Silvera ~
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Todos tenemos la idea pre-concebida de que el Tiempo “nació” cuando se produjo aquella explosión o fluctuación del vacío que llamamos Big Bang. Y si tenemos la idea de que antes de ese momento no había nada, ¿Qué podemos decir de un Tiempo anterior?
DE todas las maneras, estará bien comenzar a oír el Video partiendo de la base de que, del Tiempo, en realidad… ¡No sabemos lo que es! Lo hemos cuantizado en segundos, hemos buscado sus medidas para entender tiempos muy grandes, lo hemos dividido en Pasado, Presente y Futuro…
De lo que no tenemos duda es del hecho cierto de que, el transcurrir del Tiempo lo cambia todo. Los sistemas cerrados están abocados a la Entropía (prima hermana del Tiempo), para que las “cosas” cambien con su transcurrir.
Nosotros vivimos en un Eterno Presente que ha tenido que alejarse al Pasado (ese Tiempo que sólo podemos recordar). El Tiempo Presente es el que realmente tenemos para realizar nuestros sueños. Ese otro Tiempo que llamamos Futuro, nunca lo podremos alcanzar, será el Tiempo de los que vienen detrás, sin embargo, para ellos, también será presente.
El Tiempo no se puede comprar, no sabemos de manera cierta lo que es, no se toca al ser un Ente invisible en lo material, sin embargo, sí podemos ver los estragos que se producen a medida que el Tiempo pasa. El Tiempo, desde la noche de los tiempos (valga la redundancia), ha sido un dolor de cabeza de filósofos y grandes pensadores.
Si hubo un Tiempo antes del Big Bang, estaremos en la certeza del Universo Cíclico. Particularmente creo que, en el Universo no existe la Eternidad, y, si es así, hasta el mismo Tiempo tendrá que morir. Es la misma analogía que nos decía el pensador: “… Con el paso de los eones, hasta la misma muerte tendrá que morir”
En fin amigos, estas son elucubraciones mías, mejor oímos al científico.
















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