sábado, 18 de abril del 2026 Fecha
Ir a la página principal Ir al blog

IMPRESIÓN NO PERMITIDA - TEXTO SUJETO A DERECHOS DE AUTOR




El funcionamiento de las estrellas

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (2)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

La temperatura de las estrellas, en ultimo término, dependerá de la estrella de que se trate y de qué parte de ella estemos hablando. Más del 99 por 100 de las estrellas -como nuestro Sol- podemos saber que pertenecen a una clasificación llamada secuencia principal, y al hablar de la temperatura de la estrella queremos decir, por lo general, la temperatura de su superficie. Empecemos por aquí.

Toda estrella tiene una tendencia a “colapsar” (derrumbarse hacia el interior) bajo su propia atracción gravitatoria, pero a medida que lo hace, aumenta la temperatura en su interior. Y al calentarse el interior, la estrella tiende a expandirse. Al final se establece el equilibrio y la estrella alcanza un cierto tamaño fijo . Cuanto mayor es la masa de la estrella, mayor tiene que ser la temperatura interna para contrarrestrar esa tendencia al colapso; y mayor también, por consifuiente, la temperatura superficial.

El Sol que es una estrella de tamaño medio, tiene una temperatura superficial de 6.000 ºC. Las estrellas de masa inferior tienen temperaturas superficiales más bajas, algunas de sólo 2.500 ºC.

Las estrellas de masa superior tienen temperaturas más altas: 10.000 ºC, 20.000 ºC y más. Las estrellas de mayor masa, y por tanto más calientes y más brillantes, tienen una tenmperatura superficial constante de 50.000 ºC como mínimo y quizá más. Me atrevereía a decir que que la temperatura superficial constante más alta posible de una estrella de la secuencia principal es de 80.000 ºC.

Leer más

Singularidad, Entropía, estrella de neutrones

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (1)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

Comprender lo que es una singularidad puede resultar muy difícil para una persona alejada de la ciencia en sí.

Es un asunto bastante complejo el de la singularidad en sí misma, y para los lectores más alejados de los quehaceres de la Física, será casi imposible aceptarla.  En el pasado, no fue fácil su aceptación, a pesar de las conclusiones radicales que expuso Karl Schwarzschild en su trabajo inspirado en la teoría y ecuaciones de Einstein.  De hecho, hasta el mismo Einstein dudó de la existencia de tales monstruos cosmológicos.  Incluso durante largo tiempo, la comunidad científica lo consideró como una curiosidad teórica.  Tuvieron que transcurrir 50 años de conocimientos experimentales y observaciones astronómicas para empezar a creer, sin ningún atibo de duda que, los agujeros negros existian realmente.

El concepto mismo de “singularidad” desagradaba a la mayoría de los físicos, pues la idea de una densidad infinita se alejaba de toda comprensión.  La naturaleza humana está mejor condicionada a percibir situaciones que se caracterizan por su finitud, cosas que podemos medir y pesar, y que están alojadas dentro de unos límites concretos, serán más grande o más pequeñas pero, todo tiene un comienzo y un final pero……..  INFINITO, es difícil de digerir.  Además, en la singularidad, según resulta de las ecuaciones, ni existe el tiempo ni existe el espacio.  Parece que se tratara de otro Universo dentro de nuestro universo toda la región afectada por la singularidad que, eso sí, afecta de manera real al entorno donde está situada y además, no es pacífica, ya que, se nutre de cuerpos estelares circundantes que atrae y engulle.

Leer más

El Universo y nosotros

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (0)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

Las conexiones invisibles del Universo en el que vivimos, lo tiene todo bien relacionado, y, de tal manera es así que, en realidad, ocurre como en un estanque o una enorme pecera, todo lo que ocurre allí dentro, todo movimiento, incide sobre todo lo que este allí presente. Los vientos estelares creados por las estrellas supermasivas, las fuerzas de marea en las grandes colisiones de galaxias, las explosiones de supernovas, los gigantescos agujeros negros y los pulsares, todo, sin excepción esta relacionado y conforma el universo que todos conocemos con sus diferentes tipos de radiación, los elementos químicos y las diferentes formas que adopta la materia conforme va evolucionando obligada por los mecanismos que el Universo ejerce sobre ella. Todo el Universo, sin excepción, esta impregnado de un campo que no vemos y que a veces llamamos vació, y, ese campo, hace de enlace y es la conexión que transmite toda la información a cada objeto del Universo que recibe los mensajes de los acontecimientos que se producen lejos de ellos y que, finalmente, vienen a incidir en sus comportamientos.

De esta manera, las estrellas están conectadas a los planetas, estos a todo lo que contiene sean inerte o vivo, y, a su vez, tiene una conexión con los objetos que lo rodean, como sus lunas. Todo ello, a su vez, esta bien amarrado en conjuntos de cúmulos de estrellas y de galaxias que, sienten la fuerza local de la Gravedad que las mantiene unidas a pesar de que el Universo, en su conjunto, se vaya expandiendo.

A todo esto, hemos llegado a comprender que el Universo que nos acoge es un algo coherente y que se mueve por medio de unos parámetros que llamamos fuerzas y constantes universales que son las responsables de que el universo que conocemos sea tal como lo podemos ver. Si alguna de esas constantes variara, aunque solo fuese una diez millonésima, seguramente, este universo seria de otra manera y, no es seguro que nosotros estuviéramos aquí para verlo.

Pero hubo un tiempo, en el universo muy temprano, en que la temperatura estaba por encima de algunos cientos de veces de la masa del protón, cuando la simetría aun no se había roto, la fuerza débil y la electromagnética no solo eran la misma matemáticamente, sino realmente la misma. Un físico que hubiese vivido por aquel entonces, lo que es difícil de imaginar, no habría visto ninguna diferencia real entre las fuerzas producidas por el intercambio de estas cuatro partículas: las W, la Z y el foton.

Leer más

Vida en nuestro Sistema Solar

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (1)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

Vida en el Hielo

Por: Lee J. Siegel

Desde los helados mares árticos a los lagos y secos valles antárticos, los científicos estudian a los microbios que toleran las más gélidas temperaturas de la Tierra, para aprender así, dónde buscar vida en otros mundos.

Desde los helados mares árticos a los lagos y secos valles antárticos, los científicos estudian a los microbios que toleran las más gélidas temperaturas de la Tierra, para aprender así, dónde buscar vida en otros mundos. Entre las posibilidades se encuentra la búsqueda de fósiles en los lechos lacustres de Marte y bacterias envueltas en fluidos y hielo en la luna de Júpiter llamada Europa.

“Es tremendamente importante que aprendamos más acerca de los microbios adaptados al frío, ya que todos los medioambientes que hasta ahora hemos contemplado como medios de sostenimiento posible para la vida mas allá de la Tierra [en nuestro sistema solar] son medios helados,” dice la microbióloga Jody W. Deming, profesora de oceanografía en la Universidad de Washington en Seattle.

“Para emprender nuestra búsqueda de vida extraterrestre necesitamos saber como pueden todas estas formas de vida terrestre mantenerse a temperaturas supergélidas. Las superficies de Marte y Europa son en ambos casos muy, muy frías, por lo que cualquier muestra que seamos capaces de obtener en estos mundos estarán congeladas.”

Leer más

Conocer la materia y…la vida

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (2)

RSS de la entrada Comentarios Trackback Suscribirse por correo a los comentarios

La estructura de los átomos y las moléculas está controlada casi por completo por dos números: la razón entre las masas del electrón y el protón, que es aproximadamente igual a 1/1.836, y la constante de estructura fina, a, que es aproximadamente 1/137. Supongamos que permitimos que estas dos constantes cambien su valor de forma independiente y supongamos también (para hacerlo sencillo) que ninguna otra constante de la Naturaleza cambie. ¿Qué le sucede al mundo si las leyes de la naturaleza siguen siendo las mismas?

Si deducimos las consecuencias pronto encontramos que no hay muchos espacios para maniobrar. Incrementemos b demasiado y no puede haber estructuras moleculares ordenadas porque es el pequeño valor de beta el que asegura que los electrones ocupen posiciones bien definidas alrededor de un núcleo atómico y las cargas negativas de los electrones igualan las cargas positivas de los protones haciendo estable el núcleo y el átomo.

Si en lugar de a versión b, jugamos a cambiar la intensidad de la fuerza nuclear fuerte aF, junto con la de a, entonces, a menos que  aF > 0,3 a½, los elementos como el carbono no existirían.

No podrían existir químicos orgánicos, no podrían mantenerse unidos. Si aumentamos aF en solo un 4 por 100, aparece un desastre potencial porque ahora puede existir un nuevo núcleo de helio, el helio-2, hecho de 2 protones y ningún neutrón, que permite reacciones nucleares directas y más rápidas que de protón + protón →  helio-2.

Leer más