Se ha dado mayor énfasis a las partes internas del cerebro, tronco cerebral y cerebelo -con las estructuras completamente detalladas, manteniendo la texturación simple. Además de los principales vasos sanguineos del cerebro, los nervios craneales también están incluídos en el conjunto, emanando de sus orígenes de forma exacta. Este elaborado sistema nervioso central disponible para todo el mundo rompe límites y se ajusta perfectamente al cráneo y otras parters del conjunto.
Aunque es mucho lo que hemos conseguido conocer de nuestro cerebro y su funcionamiento, mucho más es lo que nos queda por conocer. Ahí, en todo ese conglomerado de complejas estructuras que juntas, forman un todo, es de donde surge la Conciencia y, para poder entender como ocurre tal maravilla, debemos antes y es preciso que entendamos primero como funciona el cerebro: su arquitectura, su desarrollo y sus funciones dinámicas, su organización anatómica y la increíble dinámica que llega a generar. Todo ella nos llevará a tener una odea del por qué puede, a partir de está increíble “maquina de la naturaleza” surgir la conciencia.
Ahí se elaboran los pensamientos, las ideas, los senti,mientos, ¿la conciencia?
Lo hemos comentado aquí en muchas ocasiones. El cerebro se cuenta entre los objetos más complicados del Universo y es, sin duda, una de las estructuras más notables que haya podido producir la evoluciòn y, si pensamos que toda esa inmensa complejidad ha tenido su origen en los materiales creados en las estrellas, no tendremos otra opción que la del asombro. ¿A partir de la materia “inerte” llegaron los pensamientos?
Antes incluso del advenimiento de la moderna neurociencia, se sabía ya que el cerebro era necesario para la percepción, los sentimientos y los pensamientos. Lo que no está tan claro es por qué la conciencia se encuentra causalmente asociada a ciertos procesos cerebrales pero no a otros.
En tanto que objeto y sistema, el cerebro humano es especial: su conectividad, su dinámica, su forma de funcionamiento, su relación con el cuerpo al que ordena qué funciones debe desarrollar en cada momento dependiendo de tal o cual situación dada y también su relación con el mundo exterior a él que, por medio de los sentidos, le hace llegar información de todo lo que ocurre para que pueda ado0ptar en cada momento, las medidas más adecuadas. Su carácter único hace que ofrecer una imagen fidedigna del cerebro, que pueda expresar todo lo que es, se convierta en un reto extraordinario que, en este momento, la ciencia no puede cumplir. Sin embargo, sí que puede, al menos, dar alguna que otra pista de lo que el cerebro y la conciencia puedan llegar a ser y aunque, aún lejos de una imagen completa, sí se puede dar una imagen parcial que siempre será mejor que nada, especialmente si nos da la suficiente información como para tener, una idea aproximada, de lo que el cerebro y la conciencia que surge de él, pueden llegar a ser.
Universo y Red neuronal
Es como una inmensa galaxia en sí mismo, el cerebro humano es una obra notable de la Naturaleza y se calcula que en su interior, cien mil millones de neuronas hacen posible una maravilla que aún, la Ciencia no llegado a comprender. El diez por ciento de esas neuronas son células piramidales que generan una red muy compleja (intercambio e interacicones entre ellas, lo que se conoce como diálogo neuronales) y llegan a construir mil millones de millones de de conexiones sinápticas que logran que nosotros, los poseedores de tal maravilla, estemos logrando comprender, a medida que esa “máquina” evoluciona, lo que el Universo es.
Si nos paramos a pensar en el hecho cierto de que, el cerebro humano adulto, con poco más de un kilo de peso, contiene unos cien mil millones de células nerviosas o neuronas, La capa ondulada más exterior o corteza cerebral, que es la parte del cerebro de evolución más reciente, contiene alrededor de 30 mil millones de neuronas y más de un billón de conexiones o sinapsis. Si contarámos una sinapsis cada segundo, tardaríamos 32 millones de años en completar el recuento. Si consideramos el número posible de circuitos neuronales, tenemos que habernósla con cifras hiperastronómicas: 10 seguido de un millón de ceros. No existe en el Universo ninguna optra cosa de la que pueda resultar una cantidad igual. Incluso el número de partículas del universo conocido es de 10 seguido de tan sólo 79 ceros. En comparación con el número de circuitos neuronales…¡No es nada!
Las neuronas de las que existen una gran variedad de formas, poseeen unas proyecciones arborescentes llamadas dendritas mediante las cuales realizan las conexiones sinápticas. posee asímismo una proyección única más larga, el axón, que establece conexiones sinápticas con las dendritas o directamente con el cuerpo celular de otras neuronas. Nadie ha contado con precisión los diferentes tipos de neuronas del cerebro, pero uhna estima groso modo de unos cincuenta tipos seguramente no sería excesiva. La longitud y patrones de ramificación de las dendritas y el axón de un tipo determinado de neurona caen dentro de un rango de variación determinado, pero incluso dentro de un mismo tipo, no existen dos células iguales.
Cada una de las neuronas tiene un cuerpo celular. Del cuerpo de la célula se proyectan unas largas fibras en forma de raíz. Como hemos dicho, hay dos tipos de fibra: axones y dendritas. Cada neurona tiene un axón largo que envía impulsos eléctricos a otras neuronas. Cada neurona tiene un número variable de dendritas las cuales tienen muchas ramas. El axón de una neurona se conecta a las dendritas de otras neuronas. El punto en el que conectan se llama sinapsis (vamos a explorarla más adelante). Las dendritas recogen la información hacia la célula y los axones envían la información a otras células.
Todo este entramado tiene mucho que ver con los pensamientos. Aquí se fraguan los procesos del pensamiento. Al aprender, tener una idea, recordar algo, sentirse activado sexualmente, comunicar, etc. las neuronas están recibiendo y transmitiendo información a través del cerebro. Las células del cerebro se comunican entre sí a través de un proceso electroquímico. Cada vez que pensamos, aprendemos y nos comunicamos, una neurona envía un impulso nervioso por su axón. El axón de una célula cerebral hace varios miles de conexiones con muchos miles de otras células cerebrales. El punto donde una neurona se conecta a otra se llama sinapsis. Cuando un impulso nervioso (mensaje bioquímico electro-magnético) surge por el axón, es disparado a través del espacio sináptico a través de un mensajero químico, llamado neurotransmisor, hacia la dendrita de la neurona receptora.
El impulso nervioso viaja a lo largo del axón de la célula del cerebro, a través del espacio sináptico a otra célula del cerebro y así sucesivamente. Cuando una neurona se activa a otra de esta manera, es como si un interruptor se encendiera. Las neuronas se encienden, como una línea de fichas de dominó cayendo. Esta actividad es el proceso que crea el camino del pensamiento complejo, llamado también trazas de la memoria o caminos neuronales.
Como en una inmensa nebulosa en la que se encienden aquí y allí el resplandor de las estrellas
Una caracterísitica clave de los patrones neuronales que se puede observar al microscopio es su densidad y extensión y se vislumbran los puntos luminosos donde fotones energéticos sirven de mensajeros con electronespara transmitir los impulsos eléctricos necesarios que transportan la informacion. El cuerpo de una neurona mide cincuenta micrones (milesimas de milímetro) de diámetro, si bien la longitud del axón puede variar entre unos micrones y más de un metro, En un tejido como la corteza cerebral, las neuronas se encuentran en paquetadas con una enorme densidad; si todas se tiñeran con la plata utilizada en la llamada tinción de Golgi, que se utiliza para verlas al microscopio, la sección microscópica teñida sería completamente negra.
Otra de las características primordiales es el extraordinario aporte sanguíneo que sustenta a estya jungla. A través de grandes arterias que alimentan una extensa red de capilares, el cerebro recibe una gran cantidad de oxígeno y la glucosa que precisa para ser el órgano metabólicamente más activo del cuerpo. La regulaci`´on del flujo sanguineo es de una exquisita perfección incluso hasta el nivel de las neuronas individuales, dado que la actividad sináptica depende fuertemente del aporte sanguineo y de la oxigenación.
Entrando de lleno en toda esta complejidad que aún, no hemos podido llegar a desvelar en toda su inmensidad y sólo conocemos pequeñas parcelas de su estructura y funcionamiento, podemos tener una idea (más o menos) acertada de lo muchom que nos queda por aprender de nosotros mismos, de nuestro cerebro y de nuestro centro neurálgico dónde se fabrican los pensamientos, surgen los sentimientos, se delata el dolor y la tristeza y, en fín, podríamos decir sin el menor temnor a equivocarnos que, aquí, en este complejo entramado que llamamos cerebro, en el que reside la conciencia y de donde surge la mente, está todo lo importante que nos hace diferentes a otros seres que, con nosotros comparten el mismo planeta. Gracias a ésta compleja “maquina” creada por la Naturaleza, podemos ser conscientes y “saber” del mundo, de nosotros, del universo en toda su magnitud y esplendor.
No pocas veces hemos podido oir: “El cerebro es como una gran computadora”. Lo cierto es que, no es verdad, nuestro cerebro, nuestra mente, es mucho más que ese algo artificial creado por el hombre y que, simplemente, trata de “imitar” de manera grosera, lo que el cerebro es. ¿Cómo puede una máquina generar sentimientos? Y, ¿Cómo puede pensar? Bueno, la inteligencia del ser humano (precisamente basada en este maravilloso cerebro del que hablamos), podrá crear sistemas que imiten y pretendan recrear lo que es un cerebro pero, al final del camino, será otra cosa muy diferente. No digo si mejor o peor, pero distinta.
Hemos examinado la escasa bibliografía fisiológioca existente que no es ucha más que la que había en la època de William James, por ejemplo, y hay que concluir diciendo que no existen pruebas suficientes para poder limitar los correlatos neuronales de la cionciencia al menos del cerebro completo. Eso sí, se ha podido descubrior que sólo una porción determinada de la actividad neuronal del cerebro, contribuye de forma directa a la conciencia -asó se ha podido determinar de complejos y profundos experimentos con estimulación y lesiones -o está relacionada de forma directa con aspectos de la experiencia consciente- como indican los estudios de registros de actividad neuronal. ¿Quiere esto decir que, en realidad, todavía sólo utilizamos una mínima parte del cerebro? No lo sabemos con certeza.
Decir, a ciencia cierta, como surgen los pensamientos…¡No podemos! muchas son las hipótesis y teorías que al respecto circulan y que están directamente vinculadas a la experiencia, al mundo que nos rodea yb a la informaciòn que el cerebro recibe de sus ayudantes, los sentidos. Todo lo que el cerebro, de una u otra manera recibe, es debidamente archivado en su compartimento especial y, ahí se queda para cuando, habiendo surgido una situación que lo requiera, sacarlo a la superficie en forma de pensamiento actuante que, nos sirve para dar solución a estae o aquel problema que se nos pueda plantear. El cerebro, escoge en fracciones de segundo, una de las miles de posibles soluciones que se puedan aplicar a un específico problema, y, siempre, elige (como lo hace la naturaleza) el que mejor pueda dar cumplida cuenta del problema.
Los procesos que realiza nuestro cerebro, son infinitamente superiores a los que realiza una computadora. Aunque, al igual que ésta, nuestro cerebro requiere de “programas”, sin los cuales sería imposible generar respuestas exitosas, ante los sucesos a los que estamos expuestos cada día.
Tenemos un programa para cada una de las cosas que hacemos a diario, desde que nos levantamos por la mañana hasta que nos acostamos por la noche. Incluso más allá de estas cosas que hacemos de manera parcialmente conciente, tenemos un programa para cada una de las actividades que nuestro cuerpo ejecuta de manera totalmente inconsciente. Entre estas, se encuentra la respiración, el latir del corazón, la circulación de la sangre, la división celular, la digestión, nuestra respuesta ante el peligro y el combate de los agentes infecciosos, por mencionar algunas; todas ellas, bajo el control de estructuras profundas de nuestro cerebro.
Requerimos programas para todo, incluso para cosas aparentemente tan sencillas como atarnos el cordón de los zapatos, la cual sin embargo, para alguien no familiarizado con esto, como un niño pequeño, resultaría una tarea casi imposible. En actividades más complejas, como fabricar un teléfono celular, conducir un auto o pilotear un avión, es muy evidente que se requiere contar con el programa adecuado, para asegurar el éxito en dichas actividades.
Claro que, nuestro cerebro es capaz de muchas más cosas que nunca podrá llevar a cabo ninguna computadora que, al fin y al cabo, siempre hará aquello para lo que la tengamos programada. Nunca una computadora (al menos eso creo en mi ignorancia), podrá de manera individual e independiente, generar ideas nuevas y originales que vayan encaminadas a desvelar como funciona este o aquel mistrio de la naturaleza como, por ejemplo, hacen a dirio los físicos del mundo.
Por extrañas razones y aunque es evidente que nuestro cerebro es mucho más importante que una computadora, cuando de asegurar su correcto funcionamiento se trata, seguimos muy pocas o ninguna recomendación para su cuidado. En principio, recibimos información o “programas” de todo tipo a través de familiares, amigos, maestros, estudios, experiencias, observación del mundo que nos rodea, medios de comunicación o cualquier persona con la que interaccionamos.Y, de esa manera, evolucionamos y seguimos nuestro camino hacia un destino que no conocemos.
Las ideas nacen como estrellas en una inmensa nebulosa
A todo esto, tenemos que convenir en un hecho cierto: ¡La energía del Universo está en nosotros! Se nos da un tiempo (si no surgen problemas) para que podamos desplegar la parte alicuota de intelecto que nos tocó en “suerte”, por “azar”, “genética” o vaya usted a saber el motivo de que, algunos tengan dotes superiores a las que otros tenemos y puedan “ver” con más facilidad la naturaleza de la Naturaleza. Creo que, todos los misterios del Universo, residen en nuestras mentes en las que, se encuentran todas las respuestas que podremos encontrar con el Tiempo. Precisamente por eso, se nos ha otorgado el don de poder luchar contra la entropía y, junto con las galaxias espirales, podemos generar entropía negativa que impide el deterioro ininterrumpido del “mundo”. ¿Estaremos llamados a más grandes proyectos?
Einstein estaba equivocado: necesitamos una nueva teoría del cosmos. Eso dice…
El profesor de astrofísica Pavel Kroupa nos demuestra que la materia oscura no existe y que Einstein se equivocó en su teoría de la gravedad relativista porque no contaba con los datos observacionales que tenemos ahora.
La materia oscura no existe y, sin ella, la teoría relativista de la gravitación de Einstein no funciona, dice Pavel Kroupa. Imagen del Quinteto de Stephan, cinco galaxias en al constelación de Pegaso (James Webb Space Telescope/NASA)
El modelo cosmológico actual sólo funciona postulando la existencia de la materia oscura, una sustancia que nunca se ha detectado, pero que supuestamente constituye aproximadamente el 25% de todo el universo. Pero una sencilla prueba sugiere que la materia oscura no existe en realidad. Si existiera, cabría esperar que las galaxias más ligeras que orbitan alrededor de las más pesadas serían ralentizadas por las partículas de materia oscura, pero no detectamos tal ralentización. Varias otras pruebas observacionales apoyan esta conclusión: la materia oscura no existe. Las implicaciones de esto son nada menos que una revisión de la teoría de la gravitación de Einstein. Por qué la comunidad científica niega la falsificación del modelo de la materia oscura es una cuestión que requiere una explicación tanto sociológica como filosófica, argumenta Pavel Kroupa.
En la actualidad los astrónomos y los físicos entienden el universo observado en términos de un modelo en el que la materia normal que vemos a nuestro alrededor en forma de átomos constituye sólo el 5% de toda la energía que hay en él. Aproximadamente el 20% está formado por partículas exóticas de materia oscura y cerca del 75% por energía oscura aún más exótica. Este modelo basado en la materia oscura (por cada gramo de materia normal hay 25 gramos de exótica materia oscura) tiene unos veinte años de antigüedad, pero la fuerte creencia de la comunidad científica de que la materia oscura existe se remonta treinta años atrás.
Sin materia oscura, el modelo cosmológico actual se descompone. Dado que el modelo se basa en la gravitación einsteniana para que sea válido, también significa que necesitamos encontrar una teoría diferente de la gravitación.
Las numerosas búsquedas de pruebas de la existencia de partículas de materia oscura, que se llevan a cabo en todo el mundo desde hace al menos 30 años, no han dado resultado y, sin embargo, hoy los científicos están más convencidos que nunca de que la materia oscura gobierna el Universo. Esta materia oscura puede ser partículas “difusas” extremadamente ligeras que se extienden a lo largo de miles de años luz, o puede estar formada por partículas más pesadas, como las “partículas masivas de interacción débil” [WIMPS en sus siglas en inglés], o incluso agujeros negros primordiales formados a partir de procesos físicos exóticos durante el Big Bang.
La teoría de la materia oscurano hace ninguna predicción sobre lo que deberían ser las partículas y lo que hay que buscar, por lo que un gran número de científicos que la buscan con laboratorios y experimentos en las profundidades de la tierra, en las regiones polares o en el espacio y en todos los países intentan demostrar la existencia de las partículas de materia oscura para conseguir el Premio Nobel. Cada año se gastan muchas decenas de millones de dólares de los contribuyentes en esta búsqueda.
Ninguno de los modelos de materia oscura pueden explicar la galaxias en el Quínteto de Estefan ni el resto de galaxias espirales y finas tan comunes en el universo. (NASA)
Pero hay una prueba sencilla que estos científicos están ignorando y que ya ha sido aplicada y que ya nos ha demostrado que la materia oscura no existe. Esta prueba se remonta a Subrahmanyan Chandrasekhar quien, en 1943, demostró que un cuerpo masivo — por ejemplo, una galaxia enana — que se mueve a través de un fondo de partículas de masa comparativamente baja — como las partículas de materia oscura — experimentará una reducción de velocidad Este proceso de fricción dinámica de Chandrasekhar se conoce perfectamente. Es el mismo mecanismo físico por el que, cuando nuestras naves espaciales son lanzadas a reinos distantes del Sistema Solar pasando primero cerca de un planeta en el Sistema Solar interior — por ejemplo, Venus — el planeta se ralentiza un poco después del encuentro mientras que la sonda, comparativamente ligera, es catapultada, por ejemplo, hacia Plutón. Una galaxia satélite lanza miríadas de partículas de materia oscura hacia regiones más lejanas alrededor de la galaxia principal y así se ralentiza y se hunde hacia la galaxia principal hasta fusionarse con ella.
Hay una prueba sencilla que estos científicos están ignorando y que ya se ha aplicado y nos dice que la materia oscura no existe.
Las grandes estructuras del Universo no acusan la presencia de “materia oscura”
Pero, cuando mis colaboradores, estudiantes y yo hemos comparado una serie de sistemas de galaxias observados a los cálculos de la fricción dinámica de Chandrasekhar que esperaríamos ver si existiera la materia oscura, resulta que la desaceleración no aparece en los datos observados en todos y cada uno de los casos. Hemos estudiado los movimientos de las galaxias satélites alrededor de nuestra propia Vía Láctea a distancias de cien mil años luz, los movimientos de galaxias a unos pocos millones de años luz de distancia entre sí, y también hemos comprobado la rapidez con la que giran las barras de las galaxias espirales, y ninguno de estos sistemas muestra evidencias de partículas de materia oscura. Las galaxias se comportan como si estuvieran desnudas, es decir, como si no poseyeran los enormes y masivos halos de partículas de materia oscura que la teoría predice. En lugar de observar la ralentización de las galaxias por la fricción dinámica de Chandrasekhar, vemos una aceleración a medida que las galaxias caen una hacia la otra. Esto es lo mismo que cuando dos estrellas caen una hacia la otra en un cúmulo estelar. Se aceleran hasta que pasan una al lado de la otra y entonces vuelven a alejarse la una de la otra.
Un modelo cosmológico inválido
Así lo hemos establecido en varias publicaciones de investigación científica durante la última década [1,2]. Las implicaciones de estos hallazgos son que los modelos del universo basados en la materia oscura no son descripciones válidas del Universo real. Sin materia oscura, el modelo cosmológico actual se rompe. Dado que el modelo se basa en la gravitación einsteniana para ser válido, esto también significa que tenemos que encontrar una teoría diferente de la gravitación. Pero esto cambiaría toda la dinámica del universo, su ritmo de expansión y, al haberse falseado rigurosamente la existencia de la materia oscura, tampoco tiene sentido considerar que la energía oscura sea relevante.
Las galaxias se comportan como si estuvieran desnudas, es decir, como si no poseyeran los enormes y masivos halos de partículas de materia oscura que la teoría predice.
Las implicaciones para la física teórica son inmensas y por eso es necesario duplicar, triplicar e incluso cuadruplicar la comprobación de que la falsación de la materia oscura es verdaderamente correcta. De hecho, los modelos de formación y evolución de galaxias basados en la materia oscuraya fueron demostrados como falsos en 2012 [3]. Una razón de peso para rechazar los modelos de materia oscura es la observación de que las galaxias satélite suelen orbitar alrededor de sus galaxias anfitrionas en vastos discos de satélites, parecido a cómo los planetas orbitan alrededor del Sol en un solo plano, mientras que, según los modelos de materia oscura, deberían orbitar en todas las direcciones posibles.
El DEAP (Dark matter Experiment using Argon Pulse-shape discrimination), uno de los cientos de experimentos que han gastado millones de dólares para detectar materia oscura pero que no han detectado absolutamente nada. (Mark Ward/CC)
Las nuevas pruebas mencionadas confirman el rechazo de los modelos de materia oscura con una confianza abrumadora. Sin embargo, para estar completa y totalmente seguros de que los modelos basados en la materia oscura no explican el Universo real, se han realizado aún más pruebas. Esto es necesario, también porque la comunidad investigadora ha ignorado en gran medida estas falsaciones, ha estado otorgando muchos premios de investigación importantes sobre el trabajo en materia oscura, e incluso ha estado tratando activamente de desalentar a los jóvenes investigadores para que sigan las implicaciones de estas falsaciones mientras que, al mismo tiempo, las solicitudes de dinero de investigación para estudiar la explicación alternativa más exitosa, la gravitación milgromiana (MOND), están siendo rechazadas en gran medida.
Pruebas empíricas irrefutables
Recientemente se han publicado otras tres pruebas muy importantes de los modelos basados en la materia oscura:
Cúmulo de galaxias deEl Gordo
(A) Una de las pruebas se basa en la rapidez con la que un universo lleno de materia oscura puede formar cúmulos de galaxias extremadamente masivos que también se penetran entre sí. El cúmulo de galaxias de El Gordo es inmensamente pesado, pesa mil veces la masa de la Vía Láctea y Andrómeda juntas. Este cúmulo se compone en realidad de dos cúmulos de este tipo que se han formado y transgredido mutuamente en una época en la que el Universo tenía sólo la mitad de su edad actual. Pues resulta que los modelos basados en la materia oscura no pueden, bajo ninguna circunstancia, explicar el crecimiento de cúmulos tan masivos y que además caigan uno a través del otro en esa época, demostrando como rigurosamente falsos los modelos basados en la materia oscura.
El cúmulo de galaxias CT-CL J0102-4915 del Gordo contiene la masa de tres millones de soles. Su existencia niega totalmente los modelos de materia oscura. (ESA/Hubble)
(B) Los astrónomos también han descubierto que el Universo local se expande más rápidamente que el Universo lejano. Este problema, conocido como la Tensión de Hubble, ha desencadenado muchas conferencias concurrentes y textos enormemente largos escritos por cientos de científicos en los que se discuten y explican todas las posibles soluciones. Se están desarrollando modelos muy exóticos basados en la materia oscura, con procesos adicionales que se especula que actúan sobre la materia oscura (por ejemplo, que la materia oscura podría estar decayendo o que podría haber fotones oscuros) o que la energía oscura tiene algún comportamiento temporal complejo o múltiples formas oscuras. Lo impresionante es que esta vasta comunidad de expertos, que incluye o está dirigida por científicos galardonados con premios importantes, ignora por completo la solución obvia a la Tensión de Hubble: estamos en una región que abarca más de mil millones de años luz y que contiene dos veces menos galaxias de las que debería haber. Las galaxias en este vacío caen hacia sus lados (como las manzanas que caen al suelo), por lo que observamos un Universo Local que se expande aparentemente más rápido. Mientras que este “vacío KBC” explica naturalmente la tensión de Hubble, el vacío KBC es totalmente incompatible con los modelos basados en la materia oscura, ya que éstos constituyen un modelo de universo homogéneo e isótropo a escalas superiores a unas decenas de millones de años luz .
Según los modelos de materia oscura, es imposible que a estas alturas un 90% de las galaxias observadas en el universo sean discos finos o de espiral. (ESA/Hubble)
(C) Otra prueba de los modelos de materia oscura consiste en comparar el grosor de las galaxias con las observadas en el Universo real, en el que más del 90% de todas las galaxias son galaxias espirales muy delgadas o de disco. En los modelos de materia oscura, las galaxias crecen a lo largo del tiempo sobre todo al fusionarse con otras galaxias. Estos choques de galaxias suelen destruir estos discos delgados. Nuestro sofisticado análisis de miles de galaxias observadas muestra que los modelos basados en la materia oscura son totalmente incompatibles con el Universo real, ya que el modelo produce galaxias que suelen ser demasiado redondas en comparación con las profusas galaxias de disco fino del Universo real [8]. Otros problemas entre el Universo real y los modelos de materia oscura incluyen que se han observado galaxias masivas en una época temprana en la que aún no deberían existir [9], que las observaciones modernas nos dicen que hay polvo entre las galaxias, lo que desafía la interpretación del fondo cósmico de microondas como la fotosfera del Big Bang caliente [10] y que el fondo cósmico de microondas tiene características en él que son incompatibles con un origen inflacionario, sugieren que el Universo está estructurado a todas las escalas [11] (tal vez como un fractal) de manera que puede ser comprensible en términos de emisión de polvo y no de un Big Bang caliente.
El dogma y el ego científico
De lo anterior se desprenden tres implicaciones: La Teworía MOND y la materia oscura
(a) La teoría cosmológica moderna está totalmente equivocada y necesitamos desarrollar una nueva teoría basada en MOND. MOND es una teoría moderna no relativista de la gravitación que amplía la de Newton incorporando datos de las galaxias que no estaban disponibles ni para Newton ni para Einstein, quienes tuvieron que basar sus deducciones en datos limitados únicamente al Sistema Solar. Todas las predicciones realizadas hace 40 años por Mordehai Milgrom en los documentos fundacionales [12,13,14] han sido verificadas, y en Praga y Bonn estamos realizando (con Nils Wittenburg y Nick Samaras) los primeros cálculos cosmológicos completos con formación estelar de un universo MOND. MOND proviene de una simple simetría de escala espacio-temporal [15] y puede ser una consecuencia del vacío cuántico [16], abriendo un posible camino hacia la unificación de la gravitación con la física de partículas del modelo estándar. Se acaba de publicar una importante revisión reciente para profundizar en el tema
Todos hablan de ella y nadie sabe lo que es. Lo que nos puede llevar a pensar…. ¡Que no existe!
Necesitamos entender científicamente por qué el modelo basado en la materia oscura, que es la teoría física más falsificada de la historia de la humanidad, sigue siendo considerado religiosamente cierto por la gran mayoría de los científicos modernos de alto nivel educativo.
(b) Tenemos que entender científicamente por qué el modelo basado en la materia oscura, siendo la teoría física más falsificada de la historia de la humanidad, sigue siendo creído religiosamente como verdadero por la gran mayoría de los científicos modernos de alto nivel educativo. Esto es un problema para las ciencias sociológicas y filosóficas y sugiere una ruptura del método científico.
El ego de los científicos ha resultado en un estancamiento sin precedentes en la física moderna. (Reuters)
(c) ¿Qué papel desempeña la fijación moderna por el dinero, los premios y las recompensas en el estancamiento sin parangón de la física? ¿El ‘homo cosmologicus’ moderno sólo quiere premios y recompensas, en lugar de avanzar en nuestra comprensión del cosmos físico?
[7] “El vacío KBC y la tensión de Hubble contradicen la ΛCDM a escala de Gpc – la dinámica milgromiana como posible solución” Haslbauer, M. et al., 2020MNRAS.499.2845H
Parece que la “materia oscura” se desvanece : Blog de Emilio
Pavel Kroupa es profesor de astrofísica en la Universidad de Bonn, Alemania, donde dirige el grupo de investigación sobre poblaciones y dinámicas de estrellas. Su trabajo está concentrado en la naturaleza de la materia oscura y la dinámica planetaria, estelar y galáctica, y la formación y evolución de galaxias en la dinámica milgroniana.
Nota del BLog:
La Entrada comienza con ese profesor que tiene la osadía de decir que Einstein estaba equivocado, y, hasta donde podemos saber, la teoría del maestro tiene más de cien años y nadie la ha posido desmentir. Algunos hacen lo que sea por tener unos minutos de gloria.
En lo que qa la materia oscura se refiere, por el momento y por mi parte, la tengo en cuarentena. No me gusta que se hable de “ella” como si realmente, se supiera de su existencia que es solo una conjetura. No saben de qué está hecha, no la podemos ver porque, al parecer, es transparente, no emite radiación, genera Gravedad… ¡Todo muy raro! Los del LHC han tratado de encontrarla sin exito. Sin embargo, hablan de ella como si realmente la conocieran, y, ya sabéis, la “materia oscura” fue nombrada por primera vez por Fritz Zwoky, un astrofísico suizo que, en 1933, al ser preguntado ¿por qué las galaxias se movían de esa manera, que no correspondía con la cantidad de materia que observamos? (la Bariónica), y no sabiendo contestar, salió del paso con la existencia de dunkle Materie (matería oscura).
Desde entonces, todos los cosmólogos se agarran a la “materia oscura” como el que se4 ahoga a un clavo ardiendo.
Ya lo dice el Nobel de FísicaMartinus Veltman: “La materia oscura es la alfonbra, bajo la cual, los cosólogos barren su ignorancia.”