Astronomía: Reportaje en El Español
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por Emilio Silvera ~
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Aunque planetas como Próxima b puedan ser habitables, ¿podremos viajar alguna vez hasta allí?


Fotogramas de la La guerra de las galaxias (1977) El Halcón milenario viaja a la velocidad de la luz
El gran parabrisas de la nave estelar deja ver el espacio profundo extendiéndose delante de los protagonistas. El piloto, normalmente con una sencilla palanca, acciona el mecanismo que pone en marcha los propulsores y la nave alcanza la velocidad de la luz en décimas de segundo. Mientras dejan atrás a sus perseguidores, la cabina se enciende y las estrellas más cercanas se convierten en trazas luminosas que se deslizan majestuosamente formando un túnel alrededor de los viajeros.

Pues bien… “Si esto [se refiere a la mítica escena arriba descrita de La Guerra de las Galaxias en la que Han Solo, Luke, la princesa Leia y Chebwacca escapan a bordo del Halcón milenario] ocurriese realmente, en menos de un segundo esa nave debería estallar, desintegrándose por completo y haciendo pedazos a todos sus ocupantes. Fin de la película”. Dice un Físico divulgador a sus alumnos.

Hace algún tiempo el anuncio oficial de la detección de Proxima b, un planeta potencialmente habitable en la estrella más cercana a la Tierra, hizo volar la imaginación de todos los apasionados a la ciencia y la exploración espacial. Durante décadas, el cine y la literatura de ciencia ficción nos han transportado de un mundo a otro mediante naves capaces de alcanzar la velocidad de la luz, y ahora que tenemos un planeta a la vuelta de la esquina muchos han empezado a hacer cálculos de cómo podrían llegar hasta allí.

La Voyager 1 que ya salió del Sistema solar y anda perdida por el Espacio Interestelar
La nave más rápida que jamás ha construido la humanidad se llama Voyager 1. Despegó hace más de 40 años y en estos momentos está alejándose del Sistema Solar a la increíble velocidad de 17 km/s, o lo que es lo mismo: algo más de 60.000 km/h.
El problema es que aunque pudiésemos subirnos ahora mismo en la Voyager tardaríamos más de 70.000 años en llegar a nuestro destino en Proxima b… Necesitamos viajar mucho más rápido, y es aquí donde llegan realmente los problemas.

La USS Enterprise de Star Treck se desplaza a velocidad WARP
La idea de viajar a velocidades cercanas a la luz no es sólo el sueño de un puñado de apasionados de la ciencia ficción, es un problema científico al que tarde o temprano tendremos que enfrentarnos si queremos explorar el espacio. Claro que, como alcanzar físicamente la velocidad de la luz es imposible, dado que esa velocidad marca el límite que impone el Universo y, además, cualquier objeto que se acerque a la velocidad de c (la velocidad de la luz en el vacío), a medida que se acerca a los 299.792.458 metros por segundo, su velocidad se va reduciendo y la energía inercial se va convirtiendo en masa, es decir, la nave se va haciendo más masiva y sus ocupantes también, con lo cual, llegaría a explotar en el límite.

Debido a eso, la única solución que tendremos para viajar al Espacio “de verdad”, será la de encontrar la manera de burlar a la velocidad de la luz, es decir, mediante Agujeros de Gusano, Hiperespacio, o, cualesquiera otros caminos que nos lleven en corto tiempo a lugares muy lejanos.

Hace algún tiempo que un grupo de multimillonarios, como el ruso Yuri Milner o el creador de Facebook Mark Zuckerberg, con la asistencia científica de Stephen Hawking, presentaron Breakthrough Starshot, un proyecto de investigación que plantea la posibilidad de que pequeñas sondas alcancen un 20% de la velocidad de la luz, propulsadas por velas láser.
¡El 20% de la velocidad de la Luz! Que siendo mucho, es al mismo tiempo insuficiente.
Al final de todo esto, llegamos a la conclusión de que (al menos por el momento), alcanzar planetas lejanos solo es un sueño. ¡Una puerta a las estrellas! Siempre hemos imaginado que podemos alcanzar ese sueño.
Emilio Silvera V.
por Emilio Silvera ~
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La Imaginación que es uno de nuestros grandes Tesoros, ¿se puede comparar con la que tiene la Naturaleza? Miremos un poco por ahí, y, después de admirar algunas muestras de lo que la Naturaleza puede hacer, podemos opinar.






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¿Montaña con sombrero?


¿Platillos volantes?


Ensaimadas en la Montaña

Bonito sombrero blanco

?Que es eso?

¡Pues anda que esto!

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Bonita sombrilla

¡Extraña Naturaleza!
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En verdad, sí que es extraña.

Imaginativa también

Nubes en formación

¿Y estos tubulares?








Para dejar constancia de la Imaginación de la naturaleza, no he querido involucrar temas de la Biología que está presente en la Tierra, sería demasiado extenso y, por sus maravillas, requiere un espacio exclusivo que, en el futuro se le dará.
por Emilio Silvera ~
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“Dentro de miles de millones de años a partir del presente , habrá un último día perfecto en la Tierra… Las capas de hielo Ártica y Antártica se fundirán, inundando las costas del mundo. Las altas temperaturas oceánicas liberarán más vapor de agua al aire, incrementando la nubosidad y escondiendo a la Tierra de la luz solar retrasando el final. Pero la evolución solar es inexorable. Finalmente los océanos hervirán, la atmósfera se evaporará en el espacio y nuestro planeta será destruido por una catástrofe de proporciones que ni podemos imaginar.”
Eso nos decía Carl Sagan pensando en ese tiempo que llegará, nuestro Sol, agotado su combustible nuclear de fusión, se convierta primero en gigante roja y en enana blanca después. El Sol crecerá tanto que su esfera se hinchará como un gigantesco globo rojo hasta engullir a los planetas Mercurios y Venus quedando muy cerca de la Tierra.

Todo lo que surge a la “vida” tiene un “Tiempo” marcado y, crece y evoluciona caminando hacia el destino final: ¡La Muerte! Nada es Eterno, ni siquiera una galaxia. Nuestro Universo tampoco.
Lo único que sabemos es que con el transcurrir del Tiempo las cosas cambian, nada permanece ni es eterno, todo tiene un Principio y tendrá un Final, y, el Sol, amigos míos, no será ninguna excepción a esta máxima que impone el Universo por medio de la Entropía, ese fenómeno que sólo podemos ver mirando los estragos que causa en su transcurrir.

Los fenómenos naturales son todos aquellos que ocurren sin que nosotros, los seres vivos que habitamos el planeta, tengamos ninguna clase de intervención en ellos, es la Naturaleza la que, en cada momento, hace lo que tiene que hacer y ocurre lo que viene dado por algo que antes ocurrió. Todo tiene su por qué, nada es misterioso y, simplemente, se trata de ignorancia y desconocimiento el hecho de que no sepamos explicar las cosas.
Hablamos de estrellas de quarks o estrella extraña, y su nombre es usado para denominar un tipo de estrella exótica en la cual, debido a la alta densidad, la materia existe en forma de quarks “desconfinado”. Lo anterior es comúnmente llamado un plasma de quarks-gluones.
Este estado de la materia podría encontrarse en regiones internas de estrella de neutrones, o bien componer la totalidad de la estrella. En el segundo caso, la materia no se mantendría unida por la atracción gravitacional, sino por la interacción fuerte entre los quarks. En este caso, la estrella se dice auto-ligada. Las estrellas de quarks tienen una densidad muy superior a una estrella de neutrones y a la vez muy inferior a la de un agujero negro
Si bien no se han observado objetos que puedan ser asociados a estrellas compuestas completamente de quarks, la existencia de quarks de-confinados en el interior de estrellas de neutrones no está descartada, ya que la composición de la materia a esas densidades (ρ ~ 1015 g/cm3) es aún incierta.”
El día que nos encontremos con “ellos” será un acontecimiento largamente esperado y, de consecuencias… ¡Impredecibles! Sus constituciones morfológicas serán las que sus planetas determinen.


Pensar que estamos solos en el Universo “infinito”, es demasiado pretencioso y no creo que seamos “la especie elegida” ni nada parecido. En cientos de miles de mundos como el nuestro y parecidos, estarán presentes las más diversas criaturas que, en algunos casos tendrán entendimiento y en otros, como pasa en la Tierra, simplemente serán seres vivos vegetativos sin ninguna clase de conciencia, o, con una conciencia limitada.
Poco esfuerzo mental tendríamos que hacer para vernos en ellos reflejados
Una característica sorprendente de nuestro retrato reconstruido del antepasado primitivo es su carácter moderno. Si este organismo lo encontráramos hoy, seguramente no delataría su inmensa antigüedad, excepto por sus secuencias de DNA. Tuvo que estar precedido, necesariamente, por formas más rudimentarias, estadios intermedios en la génesis de sistemas estructurales, metabólicos, energéticos y genéticos complejos que son compartidos por todos los seres vivos de hoy en día. Por desgracia, tales formas no han dejado descendientes igualmente primitivos que permitan su caracterización. carencia complica mucho el problema del origen de la vida.
La Tierra nació hace unos 4.550 millones de años. Se condensó, junto con los otros planetas del sistema solar, en un disco de gas y polvo que giraba alrededor de una joven estrella que iba a convertirse en nuestro Sol. Fenómenos de violencia extrema, incompatible con el mantenimiento de ningún de vida, rodearon este nacimiento. Durante al menos quinientos millones de años, cometas y asteroides sacudieron la Tierra en formación, con lo que la hicieron incapaz de albergar vida durante todo este tiempo. Algunos impactos pudieron haber sido incluso suficientemente violentos como para producir la pérdida de toda agua terrestre por vaporización, después de lo cual los océanos se habrían vuelto a llenar con agua aportada por cometas. Según esta versión de los acontecimientos, los océanos actuales de remontarían a la última oleada de bombardeo cometario intenso, que los expertos creen que tuvo lugar hace unos cuatro mil millones de años. Existen señales de que había vida en la Tierra poco después de que dichos cataclismos llegaran a su fin.

Nada permanece con el paso del Tiempo
El tiempo inexorable no deja de transcurrir, el Universo dinámico hace que todo lo que contiene, sobre todo la materia, evolucione desde formas simples a complejas y, en algunos lugares que han logrado tener las para ello, puede estar presente la vida. Nosotros, seres evolucionados a partir de la materia inerte creada en las estrellas, hemos logrado saber algunas cosas y no dejamos de hacernos preguntas como aquella de: ¿Habrá otros mundos? ¿Estarán, como la Tierra, llenos de vida? Bueno, lo de los mundos sí hemos sido capaces de saberlo y estarán muy cerca del millar los mundos que hemos descubierto. Sin embargo, la vida, sólo la hemos podido encontrar aquí en nuestra casa, en la Tierra.


No dejamos de mandar ingenios espaciales a mundos cercanos, como Marte, para tratar de saber. Nos embarga una ilusión, una esperanza, y…, al mismo tiempo, un temor: ¿Estaremos solos? Y, si no lo estamos, ¿Cómo serán esos otros mundos y que criaturas lo habitan? ¿Si alguna vez llegamos allí, seremos tan destructivos como lo hemos sido aquí en la Tierra? ¿Le querremos quitar lo que ellos tienen? ¡Esperemos que no! Y, sobre todo, en ese primer , ¿Sabremos comportarnos y respetar sus derechos?
Cuando pude ver la película Avatar, quedé fascinado por el mundo que allí quedaba escenificado y las criaturas que lo poblaban, y, sobre todo, era sobrecogedor el alto grado espiritual que tenían de la Naturaleza con la que se sentían en comunidad, formaban una simbiosis perfecta que nosotros, los humanos, nunca podremos alcanzar.
Hemos sabido recrear historias de esos mundos presentidos y de sus habitantes. En ellas, han quedado reflejados los instintos humanos, tantos los buenos como los malos y, mientras que unos querían preservar aquella Naturaleza, otros, sin embargo, querían distribuirla apoderarse de sus preciados tesoros. ¡La condición Humana! ¿Estamos acaso destinados al desacuerdo que nos lleve a la destrucción, o, por el contrario, es precisamente esa condición la que nos llevará lejos?
La belleza que se describe en el mundo llamado “Pandora” también está aquí pero, ¡no sabemos cuidarla!
Fascinantes criaturas de exóticas bellezas nos podrían estar esperando, en un futuro lejano, en esos mundos soñados que tantas veces hemos podido imaginar. Es difícil saber qué comportamiento tendremos con ellos si eso llega a suceder, sin embargo, el ejemplo que nos deja la película a la que pertenece la imagen de arriba, no es muy alentador ni dice mucho en de nuestra especie que, irrumpimos por la fuerza en un planeta extraño y, violando todas las reglas, pasamos por encima de los derechos de otros para conseguir nuestros objetivos. ¿La Civilización que ocupa el planeta? ¿Qué importa? Si hay que destruirla, ¡adelante!
La fuerza bruta que siempre acompañó a la falta de inteligencia, es la única salida para seres de cuya racionalidad podríamos dudar, sin el menor temor a equivocarnos. Destruir nunca será el camino más conveniente. Creo que sería aconsejable guiarse por ese principio de la física, la causalidad. Si respetamos seremos respetados. Sobre todo, no podemos llegar a nuevos lugares pretendiendo imponer nuestras costumbres y nuestras reglas. En esos otros lugares donde posiblemente existan seres que tienen su propia de vivir, se impone, sobre todo, que supeditemos nuestro comportamiento a su propias reglas a su propio mundo. Los extraños allí seremos nosotros. Ellos, los seres de la historia, a diferencia de nuestra Civilización Terrestre, sí han sabido convivir con su entorno, han creado una especie de simbiosis que une a todos los seres de aquel fascinante mundo, sean seres racionales o plantas, hasta el punto de poder comunicarse entre ellos en un alto grado de compenetración que va mucho más allá de lo físico.
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No siempre somos conscientes de que nuestra simbiosis con el mundo que habitamos es grande, de él dependemos para seguir aquí.
En esos otros Mundos pueden estar presentes seres maravillosos que han optado por otras maneras de vivir, más cercana y conectados con la Naturaleza a la que respetan y comprenden al ser conscientes de que ellos mismos, forman de ella que es algo que, los humanos no han acabado de comprender y, se comportan como si la Tierra fuera un simple instrumento a su servicio, sin ser conscientes que tal comportamiento, los puede llevar a la extinción de la especie.
Las montañas, los árboles, los ríos y el viento, todo bañado por la luz y el calor de esa estrella que nos alumbra, forman un todo que mantiene el equilibrio que hace posible la vida. Si alguno de esos parámetros se viera alterado seriamente… ¡Mal nos iría! Y, sin embargo, algunos se empeñan en no ver lo evidente.
Si algún día conseguimos llegar a otros mundos y en ellos encontramos a criaturas vivas más o menos evolucionadas, lo conveniente sería respetarlos y, dentro de lo posible, aprender de ellos procurando alterar lo menos posible lo que allí nos encontremos y, si tienen algo que nosotros necesitamos, hacer un intercambio justo olvidándonos de la fuerza bruta que conlleva la destrucción irreparable.
La historia que nos cuentan en esa maravillosa película, , desde el principio nos pone a favor de los habitantes de aquel Mundo agredido y de sus habitantes, hasta tal punto es así que muchos de los terrestres que visitan aquél planeta, no dudan, en dar sus propias vidas por preservar aquel entorno, para nosotros de fantasía y que para aquellos seres tan especiales que han sido capaces de convivir con su mundo y “hablar” con él, demostrando de alguna manera que, son mucho más civilizados que nosotros. Cuando ví aquella película… ¡Qué envidia me dieron!

Utilizar lo que la Naturaleza les ofrecía sin dañar, no coger más de lo estrictamente necesario para vivir, respetando las otras formas de vida del planeta y dejando que el ritmo de la Naturaleza sea el que desarrolle las cosas, sin agredir el entorno y dejando que cada cosa ocupe su lugar sin tratar de violentar, de alguna manera, su desarrollo natural.
Si el caso llega, tendremos que aprender a mirar más allá de la superficie, a entender los mensajes que nos envían la mirada de esos nuevos y exóticos seres y, sobre todo, tratar de comprender su mundo, sus maneras para poder respetarlas y hacernos acreedores, nosotros también, a su respeto.
“Las formaciones rocosas que inspiraron las montañas flotantes de la película Avatar existen, y resulta que están en China, exactamente en el Parque Nacional de Zhangjiajie. Pero, ¿Qué ver en Zhangjiajie? Estas montañas de Avatar son parte de un paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1992.”
¡Quién pudiera ser uno de los afortunados que, en el futuro, visitarán algunos de esos Mundos!
Nos quedan muchos muros por derribar, muchas puertas que abrir para las que aún no poseemos las llaves, y, sobre todo, para que cuando eso llegue y sea una realidad (esperemos que así sea), lo más importante: ¡Que hayamos podido evolucionar hasta ese deseado estadio de sabiduría que ahora no tenemos! De todas las maneras, no me gustaría que ese primer encuentro se produjera aquí en la Tierra. Es preferible que los visitantes seamos nosotros y, como antes digo, espero que para entonces, la Humanidad sea otra.

Claro que, también podríamos toparnos con civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra y, en ese caso… ¡La desventaja sería nuestra! Siempre hemos oído decir que no debemos hacer a otros lo que no queremos que nos hagan a nosotros y, si respetamos esa máxima… ¡Todo podrá ir mejor! El presente es el que tenemos y no sabemos lo que nos depara el futuro pero, una cosa es bien cierta: ¡No dejamos de avanzar! Cada día que pasa damos un paso hacia ese futuro que presentimos y estamos más cerca de saber… ¡Si realmente, como pensamos, estamos muy bien acompañados en este inmenso Universo nuestro! Y, digo en éste universo nuestro porque, en realidad, pienso que tampoco es, el único Universo.
Emilio Silvera V.
por Emilio Silvera ~
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No puedo más que asombrarme al ver como se pronuncian algunos sobre la “materia oscura”, lo hacen como si de algo familiar se tratara, como si conocieran de manera profunda su conformación, de qué partículas está formada….
Así que dicen: “Partícula invisible que se ha observado indirectamente?”
No puedo explicar el por qué. sin embargo, tengo la extraña sensación de que la tan cacareada “materia oscura” es una patraña que, hace muchos años fue la ocurrencia de un tal Fritz Zwicky que, al no poder explicar el movimiento de las estrellas y las galaxias en función de la materia que se podía observar, tuvo la ingeniosa idea de la existencia de este “materia oscura” que provocaba dichos movimientos .
Claro que, como dicha “materia oscura” no se podía ver, se dijo que era invisible, que no emitía radiación y sin embargo, sí emite Gravedad. Claro que no se sabe de qué puede estar conformada. Nada de eso importa, desde que Zwicky dejó caer la idea, todos los cosmólogos vieron el cielo abierto, por fin podían dar una explicación del movimiento de las galaxias, y, desde luego, se agarraron a la idea como el que se ahoga a un clavo ardiendo.,
Aquello les llevó a buscar los posibles “personajes” que podrían conformar a esa dichosa materia, y, salieron a relucir los Machos, los Agujeros Negros, Neutrinos, Axiones, Materia oscura fría y materia oscura caliente…. ¡Un desnorte total!
Y, como dice el Premio Nobel Holandés
| Martinus J. G. Veltman | ||
“La materia oscura es la Alfombra bajo la cual, los cosmólogos barren su ignorancia”.
Desde 1.933 en que fue predicha su existencia, no han dejado de buscarla y, a pesar de los muchos adelantos logrados desde entonces… ¡Nada se encontró! Ni el potente LHC ha podido obtener indicios de su existencia.
¿No perdemos mucho Tiempo en hablar de aquello que simplemente son quimeras de mentes trasnochadas?
Incluso se atreven a decir que la “materia oscura” es crucial para nuestra existencia. ¿Hasta donde llegaremos? Y, dicho sea de paso, ¿Dónde quedó el método científico?
Se conjetura y se teoriza, se constituyen Teorías que deben ser verificadas una y mil veces por distintos métodos, lugares y personas y, si todos los resultados coinciden… ¡Se dará por buena! Mientras tanto simplemente son conjeturas y no se puede hablar de ella como si de algo real se tratara y, además, se exponen escenarios de lo que pasa en presencia de esa materia, y dicen que es el esqueleto alrededor del cual se agrupa la materia visible.
¿Estamos perdiendo el Norte?
Y, donde queda la Densidad Crítica que determina la clase de universo en el que vivimos?
Emilio Silvera V.
por Emilio Silvera ~
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Es un pequeño planeta en el que han confluido todos aquellos parámetros que eran necesarios para el surgir de la Vida. Un puntito casi infinitesimal en contexto de la Galaxia, en el del Universo… ¡Casi no existe! Sin embargo, para nosotros es un mundo, nuestro mundo, el lugar que nos acoge y nos ofrece la luz y el calor que recibe del Sol.

Sí, muchas son las especies que aquí han florecido y, actualmente, solo el 1% de ellas sigue presente en este pequeño mundo. No podemos dar una explicación de por qué, ha sido la especie humana la elegida para desarrollar más inteligencia (al menos eso es lo que creemos) que ninguna de las demás especies, y, hemos podido desarrollar sistemas de conocimiento en cada una de las áreas del saber que, dicho sea de paso, se deriva de la Naturaleza a la que hemos observado y estudiado.

Como digo la Tierra es un pequeño planeta rocoso y con abundantes océanos y mates, lagos y ríos, manantiales de agua cantina que hace posible la existencia de la vida con ayuda del sol. Habitado por la única forma de vida conocida que puede pensar y crear y también sentir. Recibe la luz y el calor del Sol que hace posible que la vida floreciera hace ya unos 3.800 millones de años.

Nuestro rincón del universo se llama Laniakea, con 100.000 billones de soles
Aunque el Sol y su sistema solar se encuentran a unos 27.000 años luz del centro galáctico, en el brazo de Orión, nuestra galaxia es un hogar para billones de estrellas y se estima que es parte de la vasta red de al menos 2 billones de galaxias en el universo observable.
El Grupo Local de galaxias (un pequeño cúmulo), al que pertenece la Vía Láctea, en realidad es insignificante al lado de otro mayor en el que está inserto este Grupo Local, se llama Lainakea que contiene tantas estrellas y tantos mundos que, nuestras mentes tratan de asimilar sin mucho éxito.
A pesar de la enormidad de Lainakea, según estudios reciente, parece que, a su vez, tal cúmulo, es parte de otro mucho mayor, como el súper cúmulo de Shapley que sería una estructura diez veces más grande y a la que Laniakea se estaría dirigiendo.
Así las cosas, no parece que nosotros y nuestro pequeño mundo (hablando en el contexto de más allá de nuestra propia Galaxia), sea nada especial. Sí, es posible que sea especial para nosotros y para las especies que conviven en los diferentes ecosistemas. Sin embargo, más allá de eso… ¿Qué importancia podemos tener?

“La humanidad entera es insignificante para la tierra, como lo fueron todas las especies de dinosaurios. La tierra misma no tiene importancia.”
Esa fascinante forma de vida de los Dinosaurios reinaron en la Tierra durante 150 millones de años.

La importancia de la especie humana en el futuro reside en su capacidad para ser un agente clave en la evolución del planeta, utilizando la tecnociencia y la biotecnología para adaptar su propio cuerpo y el entorno. Sin embargo, esto también presenta el desafío de asegurar la supervivencia de otras especies y la diversidad biológica, promoviendo la coexistencia y el bienestar general para asegurar un futuro armonioso.

Cada vez estamos más condicionados por la Inteligencia Artificial
El futuro de la IA se caracteriza por una mayor integración en lo que llamamos Sociedad y en la intervención directa en todas sus actividades con una importancia que se eleva a medida que se rebaja la humana. Su incorporación en la vida cotidiana y en el trabajo, o, en el resto de las actividades humanas está siendo ya preocupante.
Se impone una regulación de nuestros marcos éticos y en nuestras leyes que, olvidan la importancia (¿negativa?), que tiene en el Presente todo este movimiento de Inteligencia Artificial en cualquier cuestión de importancia en la que todos estamos inmersos (Trabajo, economía, medicina, investigación y resto de las Ciencias (incluso en el estudio Espacial). Si se nos va la luz… ¡No podemos ni sacar dinero para comprar alimentos!

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El impacto de la Inteligencia Artificial está siendo demasiado grande y no parece que le preocupe a nadie
Las IA serán más avanzadas, como los asistentes virtuales, mejorarán la eficiencia en diversas industrias, y podrían transformar radicalmente la sociedad y la forma en que interactuamos con la tecnología.

Creo que todo esto es irreversible, nuestro inconsciente nos lleva por ese camino buscando una salida a la difícil tarea de tener que salir al Espacio y buscar, finalmente otros mundos que le de cobijo a la Humanidad. Y, sabiendo que nosotros no estamos hechos para soportar grandes e interminables viajes a decenas de años luz de nuestro planeta, estamos preparando la única manera que tendremos de conseguirlo, es decir, mandar por delante a esos “Seres” artificiales que llamamos Robots y que sean “ellos”, los que allanen un camino que, de otra manera… ¡Nunca podremos recorrer!
Emilio Silvera V.