Dic
23
¿Nuestro destino? Como nuestra llegada, lo determinará la Naturaleza
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (0)
Robert Dicke era su nombre y tenía los intereses científicos más amplios y diversos que imaginarse pueda, el decía que al final del camino todos los conocimientos convergen en un solo punto, el saber. No nos damos cuenta de ello pero, al final del camino, todos los conocimientos convergen y están relacionados de alguna extraña manera.
Como pregona la filosofía, nada es como se ve a primera vista, todo depende del punto de vista desde el que miremos las cosas, o, de la perspectiva que podamos tener de ellas conforme a las herramientas que tengamos a nuestra disposición, incluida la intelectual. Nosotros, que estudiamos el Universo y no lo sabemos todo de él, ya pensamos en la posible existencia de otros universos.

Si es que existen, ¿Cómo serían esos otros universos? ¿dejarían un margen para alguna forma de vida? y, de ser así, ¿Cómo serían?
“Lo primero que hay que comprender sobre los universos paralelos… es que no son paralelos. Es importante comprender que ni siquiera son, estrictamente hablando, universos, pero es más fácil si uno lo intenta y lo comprende un poco más tarde, después de haber comprendido que todo lo que ha comprendido hasta ese momento no es verdadero.”
Douglas Adams
Antes en la entrada que más arriba tenéis (“Observar la Naturaleza… da resultados”), comentaba sobre los grandes números de Dirac y lo que el personaje llamado Dicke pensaba de todo ello y, cómo dedujo que para que pudiera aparecer la biología de la vida en el Universo, había sido necesario que el tiempo de vida de las estrellas fuese el que hemos podido comprobar que es y que, el Universo, también tiene que tener, no ya las condiciones que posee, sino también, la edad que le hemos estimado.
Y, ¿Qué pasa con los grandes números del Universo?
Cuando los físicos empezaron a apreciar el papel de las constantes en el dominio cuántico y explotar la nueva teoría de la gravedad de Einstein para describir el universo en su conjunto, las circunstancias eran las adecuadas para que alguien tratara de casarlas.
Así entró en escena Arthur Stanley Eddington: un extraordinario científico que había sido el primero en descubrir cómo se alimentaban las estrellas a partir de reacciones nucleares. También hizo importantes contribuciones a nuestra comprensión de las galaxias, escribió la primera exposición sistemática de la teoría de la relatividad general de Einstein y fue el responsable de la expedición que durante un eclipse de Sol, pudo confirmar con certeza la predicción de la relatividad general que debería desviar la luz estelar que venía hacia la Tierra en aproximadamente 1’75 segundos de arco cuando pasaba cerca de la superficie solar, cuyo espacio estaría curvado debido a la gravedad generada por la masa del Sol. En aquella expedición, el equipo de Eddington hizo una exitosa medición del fenómeno desde la isla Príncipe, que confirmó que Einstein tenía razón y que su teoría predecía de manera exacta la medida de curvatura del espacio en función de la masa del objeto estelar que genera la gravitación distorsionando el espacio-Tiempo a su alrededor.
Eddintong con Einstein
Entre los números que Eddington consideraba de importancia primordial estaba al que ahora conocemos como número de Eddington, que es igual al número de protones en el universo visible. Eddington calculó (a mano) este número con enorme precisión en un crucero trasatlántico, sentado en cubierta, con libreta y lápiz en la mano, tras calcular concienzudamente durante un tiempo, finalizó escribiendo:
“Creo que el Universo hay:
15.747.724.136.275.002.577.605.653.961.181.555.468.044.717.914.527.116.709.366.231.425.076.185.631.031.296
de protones y el mismo número de electrones”.
Este número enorme, normalmente escrito NEdd, es aproximadamente igual a 1080. Lo que atrajo la atención de Eddington hacia él era el hecho de que debe ser un número entero, y por eso en principio puede ser calculado exactamente.
Durante la década de 1.920, cuando Eddington empezó su búsqueda para explicar las constantes de la naturaleza, no se conocían bien las fuerzas débil y fuerte. Las únicas constantes dimensionales de la física que sí se conocían e interpretaban con confianza eran las que definían la gravedad y las fuerzas electromagnéticas. Eddington las dispuso en tres puros números adimensionales. Utilizando los valores experimentales de la época, tomó la razón entre las masas del protón y del electrón:
mpr/me ≈ 1840
La inversa de la constante de estructura fina
2πhc/e2 ≈ 137
Y la razón entre la fuerza gravitatoria y la fuerza electromagnética entre un electrón y un protón,
e2/Gmpr me ≈ 1040
A estas añadió su número cosmológico, NEdd ≈ 1080. A estos cuatro números los llamó “las constantes últimas”, y la explicación de sus valores era el mayor desafío de la ciencia teórica:
“¿Son estas cuatro constantes irreducibles, o una unificación posterior de la física que pueda demostrar que una o todas ellas podrían ser prescindibles? ¿Podrían haber sido diferentes de lo que realmente son?… Surge la pregunta de si las razones anteriores pueden ser asignadas arbitrariamente o si son inevitables. En el primer caso, sólo podemos aprender sus valores por medida; en el segundo caso es posible encontrarlos por la teoría… Creo que ahora domina ampliamente la opinión de que las (cuatro anteriores) constantes… no son arbitrarias, sino que finalmente se les encontrará una explicación teórica; aunque también he oído expresar lo contrario.”
Medida una y mil veces, α parece que no cambia a pesar de todo
Siguiendo con su especulación Eddington pensaba que el número de constantes inexplicadas era un indicio útil del hueco que había que cerrar antes de que se descubriese una teoría verdaderamente unificada de todas las fuerzas de la naturaleza. En cuanto a si esta teoría final contenía una constante o ninguna, tendríamos que esperar y ver:
“Nuestro conocimiento actual de 4 constantes en lugar de 1 indica meramente la cantidad de unificación de teoría que aún queda por conseguir. Quizá resulte que la constante que permanezca no sea arbitraria, pero de eso no tengo conocimiento.”
Eddington, como Max Planck, Einstein y Galileo, y Newton antes que ellos, era simplemente un adelantado a su tiempo; comprendía y veía cosas que sus coetáneos no podían percibir.
Hay una anécdota que se cuenta sobre esto y que ilustra la dificultad de muchos para reconciliar el trabajo de Eddington sobre las constantes fundamentales con sus monumentales contribuciones a la relatividad general y la astrofísica. La historia la contaba Sam Goudsmit referente a él mismo y al físico holandés Kramers:
Samuel Abraham Goudsmit, George Uhlenbeck y Hendrik Kramers
“El gran Arthur Eddington dio una conferencia sobre su derivación de la constante de estructura fina a partir de una teoría fundamental. Goudsmit y Kramers estaban entre la audiencia. Goudsmit entendió poco pero reconoció que era un absurdo inverosímil. Kramers entendió mucho y reconoció que era un completo absurdo. Tras la discusión, Goudsmit se acercó a su viejo amigo y mentor Kramers y le preguntó: ¿Todos los físicos se vuelven locos cuando se hacen mayores? Tengo miedo. Kramers respondió, “No Sam, no tienes que asustarte. Un genio como Eddington quizá puede volverse loco pero un tipo como tú sólo se hace cada vez más tonto”.
El filósofo-poeta , prosista y pensador
Aquí hablamos del Universo, de las Teorías que tratan de explicarlo, de la Mente humana que no hemos llegado a comprender, y, hemos llegado a la conclusión que, como dijo aquel pensador: “No sólo de pan vive el hombre”. Necesitamos sentir y crear para alcanzar la plenitud, para dar algún sentido a nuestras vidas.
Aquí también están algunas de esas constantes
Los campos magnéticos están presentes por todo el Universo. Hasta un diminuto (no por ello menos importante) electrón crea, con su oscilación, su propio campo magnético, y, aunque pequeño, se le supone un tamaño no nulo con un radio ro, llamado el radio clásico del electrón, dado por r0 = e2/(mc2) = 2,82 x 10-13 cm, donde e y m son la carga y la masa, respectivamente del electrón y c es la velocidad de la luz.
Nuestro universo es como lo podemos observar gracias a esos números
El mayor misterio que rodea a los valores de las constantes de la naturaleza es sin duda la ubicuidad de algunos números enormes que aparecen en una variedad de consideraciones aparentemente inconexas. El número de Eddington es un ejemplo notable. El número total de protones que hay dentro del alcance del universo observable esta próximo al número
1080
Si preguntamos ahora por la razón entre las intensidades de las fuerzas electromagnéticas y gravitatoria entre dos protones, la respuesta no depende de su separación, sino que es aproximadamente igual a
1040
En un misterio. Es bastante habitual que los números puros que incluyen las constantes de la naturaleza difieran de 1 en un factor del orden de 102, ¡pero 1040, y su cuadrado 1080, es rarísimo! Y esto no es todo. Si seguimos a Max Planck y calculamos en valor estimado para la “acción” del universo observable en unidades fundamentales de Planck para la acción, obtenemos.
10120
Supernovas, Nebulosas, Estrellas… ¡Fuerzas y Constantes fundamentales!
Algunos llegan a afirmar que, el Universo es plano e indican que la “energía oscura” es probablemente la constante cosmológica de Einstein…¡Vivir para ver! El maestro llegó a decir que incluir la constante cosmológica en su ecuación había sido el mayor error de su vida y, sin embargo ahora… resulta que sí estaba en lo cierto. ¡Ya veremos!
Ya hemos visto que Eddington se inclinaba a relacionar el número de partículas del universo observable con alguna cantidad que incluyera la constante cosmológica. Esta cantidad ha tenido una historia muy tranquila desde esa época, re-emergiendo ocasionalmente cuando los cosmólogos teóricos necesitan encontrar una manera de acomodar nuevas observaciones incómodas.
Recientemente se ha repetido este escenario. Nuevas observaciones de alcance y precisión sin precedentes, posibilitadas por el telescopio espacial Hubble trabajando en cooperación con telescopios sensibles en tierra, han detectado supernovas en galaxias muy lejanas. Su pauta de brillo y atenuación característica permite deducir su distancia a partir de su brillo aparente. Y, sorprendentemente, resulta que están alejándose de nosotros mucho más rápido de lo que cualquiera esperaba. La expansión del universo ha pasado de ser un estado de deceleración a uno de aceleración. Estas observaciones implican la existencia de una constante cosmológica positiva (Λ+). Si expresamos su valor numérico como número puro adimensional medido en unidades del cuadrado de la longitud de Planck, entonces obtenemos un número muy próximo a
10-120
Nunca se ha encontrado un número más pequeño en una investigación física real. Podemos decir que es el más grande de los pequeños números.
Hablar del Universo en todo su conjunto…, no es nada fácil. Podemos hablar de parcelas, de elementos por separado y también de sucesos, objetos y de la mecánica celeste de manera individualizada para tratar de comprenderlos mejor y, más tarde, juntarlos para tener una perspectiva de su conjunto que… No siempre podemos llegar a comprender. ¡Es tanto lo que esas constantes nos quieren decir! que comprenderlas y entenderlo todo…, nos llevará algún tiempo.
¿Qué vamos a hacer con todos estos grandes números? ¿Hay algo cósmicamente significativo en 1040 y sus cuadrados y cubos?

Hermann Weyl
La aparición de algunos de estos grandes números ha sido una fuente de sorpresas desde que fue advertida por vez primera por Hermann Weyl en 1.919. Eddington había tratado de construir una teoría que hiciera comprensible su aparición, pero no logró convencer a un número significativo de cosmólogos de que estaba en la vía correcta. Pero sí convenció a la gente de que había algo que necesitaba explicación. De forma inesperada, fue precisamente uno de sus famosos vecinos de Cambridge quien escribió a la revista Nature la carta que consiguió avivar el interés por el problema con una idea que sigue siendo una posibilidad viable incluso hoy.
Paul Dirac
Paul Dirac ocupó la Cátedra Lucasiana de matemáticas en Cambridge durante parte del tiempo en que Eddington estuvo viviendo en los observatorios. Las historias que se cuentan de Paul Dirac dejan muy claro que era un tipo con un carácter peculiar, y ejercía de matemático las 24 h. del día. Se pudo saber que su inesperada incursión en los grandes números fue escrita durante su viaje de novios (Luna de miel), en febrero de 1937.
Aunque no muy convencido de las explicaciones de Eddington, escribió que era muy poco probable que números adimensionales muy grandes, que toman valores como 1040 y 1080, sean accidentes independientes y no relacionados: debe existir alguna fórmula matemática no descubierta que liga las cantidades implicadas. Deben ser consecuencias más que coincidencias.
Esta es la hipótesis de los grandes números según Dirac:
“Dos cualesquiera de los números adimensionales muy grandes que ocurren en la naturaleza están conectados por una sencilla relación matemática, en la que los coeficientes son del orden de la unidad”.
Alfa (α) la Constante de estructura fina, el número puro y adimensional 137
El Nobel León Lederman (Director del CERN muchos años), decía:
“Todos los físicos del mundo deberían tener en el lugar más destacado de sus casas, un marco con el número 137. El motivo de tan conveniente obligación, sería recordarles, cada vez que lo vieran, lo poco que sabemos.”
Nos puede parecer mentira pero… Los verdaderos grandes números están en ¡La Mente!
Los grandes números de que se valía Dirac para formular esta atrevida hipótesis salían del trabajo de Eddington y eran tres:
N1 = (tamaño del universo observable) / (radio del electrón)
= ct (e2/mec2) ≈ 1040
N2 = Razón fuerza electromagnética-a-gravitatoria entre protón y electrón
= e2/Gme mp ≈ 1040
N = número de protones en el universo observable
= c3t/Gmp ≈ 1080
Aquí t es la edad actual del universo, me es la masa de un electrón, mp es la masa de un protón, G la constante de gravitación, c la velocidad de la luz y e la carga del electrón.
El Universo es todo lo que existe: Materia, Tiempo y Espacio inmersos en un océano de fuerzas y constantes
Según la hipótesis de Dirac, los números N1, N2y raizN eran realmente iguales salvo pequeños factores numéricos del orden de la unidad. Con esto quería decir que debe haber leyes de la naturaleza que exijan fórmulas como N1 = N2, o incluso N1 = 2N2. Un número como 2 ó 3, no terriblemente diferente de 1 está permitido porque es mucho más pequeño que los grandes números implicados en la fórmula; esto es lo que él quería decir por “coeficientes…. del orden de la unidad”.
Esta hipótesis de igualdad entre grandes números no era en sí misma original de Dirac. Eddington y otros habían escrito antes relaciones muy semejantes, pero Eddington no había distinguido entre el número de partículas del universo observable, que se define como una esfera centrada en nosotros con un radio igual a la velocidad de la luz multiplicada por la edad actual del universo, o lo que es lo mismo:
La trayectoria del llamado Universo Observable (y del cual somos su centro al recorrer su geodésica en la geometría espacio-temporal) tiene la forma perimetral de una gota (forma de media lemniscata; cosa curiosa, lemniscata: figura curva ∞ usada como el símbolo de infinito ¿?) que al girarla 45 ° y desarrollar un cuerpo de revolución, se obtienen dos campos toroidales cual si fuesen imágenes antagónicas (una reflejada) de una fuente (surtidor – sumidero cada uno), correspondiendo uno al campo material y el otro al antimaterial.
Trayectoria del Universo observable.
Lo están ocupando en su totalidad, se retroalimentan a sí mismos en la Hiper-singularidad (punto de contacto de los dos campos, principio y fin de ambos flujos donde reacciona la materia y la antimateria con la finalidad de mantener separados ambos universos con el adicional resultado de impulsar nuevamente a los fluidos universales de ambos campos a recorrer la finita trayectoria cerrada (geodésica) siendo el motor propulsor universal de dos volúmenes dinámicos, finitos pero continuos).
Universo observable: R = 300.000 × 13.500.000.000
La propuesta de Dirac provocó un revuelo entre un grupo de científicos vociferantes que inundaron las páginas de las revistas especializadas de cartas y artículos a favor y en contra. Dirac, mientras tanto, mantenía su calma y sus tranquilas costumbres, pero escribió sobre su creencia en los grandes números cuya importancia encerraba la comprensión del universo con palabras que podrían haber sido de Eddington, pues reflejan muy estrechamente la filosofía de la fracasada “teoría fundamental”.
“¿No cabría la posibilidad de que todos los grandes sucesos presentes correspondan a propiedades de este Gran Número [1040] y, generalizando aún más, que la historia entera del universo corresponda a propiedades de la serie entera de los números naturales…? Hay así una posibilidad de que el viejo sueño de los filósofos de conectar la naturaleza con las propiedades de los números enteros se realice algún día”.
Cuando hablamos del Universo, de inmediato, surgen las polémicas y los desacuerdos y las nuevas ideas y teorías modernas que quieren ir más allá de lo que “se sabe”, nunca han gustado en los centros de poder de la Ciencia que ven peligrar sus estatus con ideas para ellos “peregrinas” y que, en realidad, vienen a señalar nuevos posibles caminos para salir del atolladero o callejón sin salida en el que actualmente estamos inmersos: Mecánica cuántica y Relatividad que llevan cien años marcando la pauta en los “mundos” de lo muy pequeño y de lo muy grande sin que nada, las haya podido desplazar.
Esto nos deja con un ridículo 4% para la materia Bariónica que emite luz, y, hablan de todo ello como si realmente estuvieran seguros, cuando solo se trata de una hipótesis, no se ha podido comprobar de manera fehaciente que existe, ni la energía oscura ni la materia oscura.
Mientras tanto, continuamos hablando de materia y energía oscura que delata la “oscuridad” presente en nuestras mentes, creamos modelos incompletos en el que no sabemos incluir a todas las fuerzas y en las que (para cuadrar las cuentas), hemos metido con calzador y un poco a la fuerza, parámetros que no hemos sabido explicar (como el Bosón de Higgs en el Modelo Estándar que…, a pesar de todo ¡No está muy claro que esté ahí!). Sin embargo y a pesar de todo, el conocimiento avanza, el saber del mundo aumenta poco a poco y, aunque despacio, el conocimiento no deja de avanzar y, esperemos que las ideas surjan y la imaginación en la misma medida para que, algún día en el futuro, podamos decir que sabemos, aunque sea de manera aproximada, lo que el Universo es.
Y, a todo esto, ¿Cuál será nuestro destino final?
Bueno, esa respuesta está en el mismo plano que las que tienen las preguntas: ¿Qué es la Vida? ¿Qué es el Tiempo? ¿Existe una Conciencia Cosmológica? ¿Cuándo terminará nuestro proceso de humanización? ¿Podrá la Humanidad, algún día lejos en el futuro, viajar a otros mundos para preservar la Especie? Si seguimos por el camino emprendido, ¿Será la Inteligencia Artificial la dirija nuestro mundo?
Y decenas de miles de preguntas más que, no es que no separamos contestar, es que ni sabemos plantear por falta de conocimiento. Ya lo dijo Karl Popper:
“Cuanto más profundizo en el saber de las cosas, más consciente soy de lo poco que se. Mis conocimientos son limitados, mi ignorancia infinita.”
Emilio Silvera Vázquez
Dic
23
Tan pequeñas y tan importantes
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (0)
Los físicos no dejan de pensar en construir aceleradores de partículas cada vez más potentes, quieren verificar con certeza que la Teoría de Cuerdas nos cuenta la realidad de la Naturaleza, y, por eso tratan de conseguir las energías que lo hagan posible, es decir 1019 GeV, una energía fuera de nuestro alcance por el momento, solo estaba presente en los comienzos del Universo.
¿Qué hay más allá de los Quarks?
La pregunta que no podemos contestar y, aunque tenemos nuestras sospechas, no podemos verificarlas Infinitesimales cuerdas vibrantes que lo conforman todo, una vibración crea un electrón y otras los protones y neutrones, y, también existen vibraciones que hacen “nacer” partículas transmisoras de las fuerzas como los Bosones.
Mientras tanto, sabemos que nuestros conocimientos son limitados, y, nuestra ignorancia… ¡Infinita! Por eso hablamos de “materia oscura” sin saber, exactamente, lo que pueda ser (si es que finalmente es alguna cosa). Cuando no podemos contestar algunas preguntas nos inventamos cosas,
¡Partículas! El Universo de vale de ellas para conformar todo lo que está hecho de materia y podemos ver. Si nos paramos a pensar en las maravillas que la Naturaleza ha realizado para que el Universo sea el que podemos observar… Simplemente con estudiar lo que hay y sucede dentro del núcleo atómico… ¡Nos llena de asombro!
Y, ¿Qué decir de la Vida?
Dic
22
¿La Vida fuera de la Tierra? ¡Por todas partes!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (0)
No pocas veces se ha afirmado aquí, que la vida no es un “milagro” exclusiva de la Tierra. Los miles de millones de galaxias y de “soles” en el Universo, y, sabiendo que todo en el, está regido por las mismas leyes y las mismas constantes…
¡Nos da la respuesta!
El saber y tener conocimiento de que la única vida conocida es la que vemos en nuestro planeta, es debido a que convivimos con ella, está en nuestro propio ámbito. Las otras formas de vida, los miles de millones de especies que deben existir en otros mundos, nos quedan un poco lejos para poder observarlas.
El creer que la vida es un suceso único en nuestro planeta… ¡Es ser muy limitado, poco humilde, engreído…!
Emilio Silvera V.
Dic
22
Viajar por el Universo, a veces resulta extraño
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (1)


Viajas por el Espacio Interestelar a velocidades cercanas a c, ves como las estrellas se acercan a la nave rápidamente como si quisieran meterse dentro.


Dejas ese escenario y te vas a la parte trasera de la Nave, miras por el ventanal que da al Espacio Interestelar y vez como las estrellas se alejan rápidamente.
¿Cuál de las dos escenas es la real? Es la misma nave y el mismo viaje, sólo que has mirado por la parte delantera de la nave y después por la parte trasera, y, sin embargo, has visto dos escenarios muy diferentes.

No es nada extraño, simplemente ocurre como cuando viajamos en el coche y vemos pasar los árboles de los laterales de la carretera, y, si miramos por el cristal de atrás los vemos alejarse.
Al viejo Einstein le gustaba mucho estos ejercicios mentales. Parecen algo tontos pero, te hacen pensar.
Emilio Silvera V.
Dic
21
¿Estaremos aquí cuando el Sol se convierta en Gigante Roja
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
Comments (0)
La Humanidad como mujeres y hombres verdaderos lleva en este planeta unos 200.000/300.000 años
La Humanidad como Homo sapiens (mujeres y hombres verdaderos modernos) lleva en este planeta unos 200.000 a 300.000 años, emergiendo en África, aunque el linaje humano (género Homo) es mucho más antiguo, con millones de años de evolución desde ancestros comunes con chimpancés, y los primeros homínidos bípedos aparecieron hace 6-7 millones de años.

De todas las maneras, unos millones de años, comparados con los 4.500/5.000 millones en los que la Tierra sería una Gigante roja primero, y una Nebulosa Planetaria y Enana Blanca después, es un trecho considerablemente mayor, y, en este punto, nos tendríamos que preguntar:

¿Estará la Humanidad aquí para entonces, no nos habremos extinguido mucho antes?
![]()
De todas las maneras, si nuestra especie sigue por aquí, mucho antes de que e4so llegue, y, de que llegue también la visita de Andrómeda para fusionarse con la Vía Láctea, deberíamos de haber conquistado los conocimientos necesarios para poder evitar la extinción de la especie, y, tener naves como ciudades de grande, en las que (como el nuevo Arca de Noe), llevara todo lo necesario para instalarnos en otro lugar muy lejano.

Expedición a un planeta de masa terrestre alrededor de la estrella más cercana al Sol. El nuevo mundo, denominado con el insulso nombre de Alfa Centauri Bb (a 4,36 años luz de la Tierra), que podría ser el destino de misión salvadora de la que nos hablan, y, que para entonces (se supone), tendríamos otros medios para poder alcanzarlo en mucho menos Tiempo del que ahora podríamos.


Claro que La fusión de la Vía Láctea y la Galaxia de Andrómeda está calculada para ocurrir en un periodo de aproximadamente 4.000 a 5.000 millones de años, aunque investigaciones recientes sugieren que podría retrasarse o incluso ser menos segura debido a la influencia de otras galaxias del grupo, con un acercamiento significativo en unos 3.870 millones de años y la fusión final en unos 5.860 millones de años.
De todas las maneras, lo cierto es que se producirá “casi” en el mismo Tiempo en el que el Sol se convertirá en Gigante Roja, y, si es así (como parece), de poco serviría huir a alfa Centauri que también (como todo el Sistema solar), estaría afectada por la fusión de galaxias.
esto nos lleva al problema de tener que buscar acomodo a la Humanidad, ¡En otra galaxia!

![]()
Aparte de Andrómeda, la galaxia espiral más cercana y similar a la Vía Láctea es NGC 6744, una hermana casi gemela que se encuentra a unos 25/30 millones de años luz, y, si ya nos costaría viajar a Alfa Centauri a 4,36 años luz, ¿Cómo llegar a esta galaxia mucho más distante? , ya que, aunque la galaxia más próxima en el Grupo Local es la Enana del Can Mayor, una galaxia satélite, está en proceso de ser absorbida.
Así las cosas:
A la Vía Láctea le quedan 4000 millones de años de vida. Algunos dicen que al Sol no le afectará la fusión. sin embargo, es dudoso que en acontecimiento de tal índole dejen las cosas como están.
Y, por otra parte, el acontecimiento se junta al de la “muerte del Sol que será una Gigante Roja.

La humanidad, a través de la ciencia y la exploración espacial, tratará de buscar la manera de escapar de la Tierra antes de que el sol se convierta en una estrella Gigante roja en unos miles de millones de años, un proceso que primero hará inhabitable nuestro planeta (en 1000 millones de años) al evaporar los océanos, y luego posiblemente engullirá a la Tierra, aunque hay teorías sobre si podría salvarse en una órbita más lejana o si deberíamos buscar nuevos hogares en las lunas de Júpiter o Saturno, pero la extinción de la humanidad por autodestrucción o causas naturales es una posibilidad real mucho antes de ese fin estelar.
- En 1000 millones de años: La Tierra se volverá inhabitable debido al aumento de la luminosidad solar, evaporando los océanos y creando un horno abrasador.
- Migración a Marte o más allá: La tecnología actual no permitiría un viaje masivo, pero se buscan colonias en Marte y se planean estrategias para buscar un Hogar.
- Supervivencia en las lunas de Júpiter/Saturno: Las lunas heladas (como Europa o Encélado) podrían derretirse y volverse habitables por el calor de la gigante roja, ofreciendo una alternativa para el agua y la vida.
- Modificación de la órbita terrestre: Algunos estudios sugieren que podríamos modificar la órbita de la Tierra para que se aleje del Sol y sobreviva, aunque esto no resolvería la falta de agua y la inhabilidad.
Realidad Actual:- Extinción Humana: Es muy probable que la humanidad se extinga mucho antes de este cataclismo cósmico debido a problemas propios (autodestrucción, agotamiento de recursos) o eventos naturales, como el aumento gradual del Sol que ya está haciendo inhabitable la Tierra en los próximos mil millones de años.
- La Tierra sobrevive (quizás): Hay evidencia de planetas rocosos que han sobrevivido a la fase de gigante roja de sus estrellas, sugiriendo que la Tierra podría no ser completamente destruida, aunque sí inhabitable.
:format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F4e1%2Fafa%2F36e%2F4e1afa36ec513728557273a66079d377.jpg)
Así las cosas, Para salvar a la humanidad de la primera fase de la transformación del sol en Gigante roja (en unos mil millones de años), la única opción real es la colonización interestelar, estableciéndose en otros sistemas estelares, ya que la Tierra será inhabitable o tragada por el Sol; esto requeriría avances monumentales en propulsión, soporte vital y terra-formación para construir naves generacionales o ciudades flotantes en el espacio, un proyecto que exige una cooperación global sin precedentes y décadas/siglos de desarrollo tecnológico para asegurar nuestra supervivencia a largo plazo más allá de la Tierra.
No trato de dar un disgustos a las fiestas de Navidad y rebajar la euforia de estos días. Sin embargo, no podemos negar que nuestra especie lo tiene muy crudo para conseguir solucionar los problemas que se avecinan. Naves como ciudades de miles de kilómetros cuadrados, que como nuevas Arcas nos lleve a lugar seguro y nos salve de la extinción.
¿Lo conseguiremos?
La tarea no será nada fácil (si es que, para cuando todo eso vaya a suceder, seguimos por aquí), los medios requeridos en tecnología, en cooperación humana, en conocimientos que en el presente ni podemos imaginar… ¡Nos parecen inalcanzables!

Claro que, hace algunos miles de años, un tal Empédocles imaginó que todo estaba hecho de cuatro elementos: Aire, Fuego, Tierra y Agua.

Otro pensador de aquellos lejanos tiempos, nos hablaba del á-tomo, la parte más pequeña de la que estaba formada la materia.
Ellos fueron los precursores de mucho de lo que hoy podemos saber, nos señalaron el camino a seguir, y, gracias a ellos, pudimos llegar a saber realmente que los elementos se formaban en las estrellas, y, de parte de ellos estamos constituidos.
La otra idea de lo muy pequeño que formaba la materia, nos trajo al Modelo Estándar y al LHC, para confirmarlo.
¿Quién puede saber si, para el tiempo que está por venir, y, antes de que lleguen sucesos inevitables y de una extinción segura, podremos haber logrado los medios materiales, tecnológicos y del necesario consenso mundial humano, para hacerle frente a tales peligros que, si no pueden salvarlo todo, si podrían hacerlo con lo necesario para que la especie no quede extinguida.
Como el Principio del Universo (uno de ellos), es el de la Incertidumbre, no podemos saber si toda esta preocupación es estéril, debido a que, antes de que todo eso llegue (miles de millones de años), la Humanidad seguirá por aquí.
Emilio Silvera V.
















Totales: 86.929.682
Conectados: 73































