Mar
17
Una realidad aterradora
por Emilio Silvera ~
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Cuando llegamos a comprender que las distancias en el Universo no son humanas, aunque nos resistiamos a ello, rambién tuvimos que admitir, que viajar a otros mundos. situados alrededo de otras estyrellas, era una imposibilidad física y tecnológica, nuestro físico no puede soportar la hostilidad del Espacio Interestelar, y, nuestras Mentes, Psicológicamente hablandfo, tampoco soportarían viajes que durarían cientos o miles de años.

No dejamos de soñar con escenarios que nunca se harán realidad
Es duro sí, pero esa reflexión toca la fibra más sensible de la exploración espacial: la inmensidad del cosmos contra la fragilidad humana. A medida que la ciencia ha avanzado, la comprensión de que las distancias interestelares son “no humanas” (escalas que nuestra mente no logra dimensionar realmente) ha impuesto límites drásticos a nuestras aspiraciones de viaje estelar.
- Distancias incomprensibles: Las estrellas están tan lejos que, usando la tecnología espacial más veloz construida (como las sondas Voyager o naves tipo Apolo), se necesitarían decenas de miles de años para alcanzar la estrella más cercana.
- El vacío entre estrellas: El espacio interestelar no es solo grande, es increíblemente vacío. La distancia entre el Sol y la estrella más cercana es 280,000 veces mayor que la distancia entre la Tierra y el Sol.

- Radiación y microgravedad: El cuerpo humano evolucionó para funcionar en la Tierra. En viajes de larga duración, la falta de gravedad provoca atrofia muscular, deterioro óseo y cardiovasculares.
- Daño celular: La radiación de alta energía del espacio interestelar representa un riesgo severo, pudiendo causar daños en el ADN y aumentar el riesgo de cáncer y enfermedades neurodegenerativas.
- Viajes generacionales: Dado que un humano no puede sobrevivir cientos de años, tales viajes requerirían “naves generacionales”, donde la tripulación que llega al destino no es la misma que partió, planteando dilemas éticos y sociales.
- Aislamiento y confinamiento: Estudios de la NASA indican que la monotonía, el confinamiento en espacios reducidos, el aislamiento extremo de la Tierra y la falta de estímulos naturales pueden provocar estrés crónico, depresión y trastornos del sueño.
- Tensión grupal: Convivir con la misma tripulación durante años en un entorno de alto riesgo aumenta el riesgo de conflictos y trastornos psiquiátricos.

¿Cómo poder vnecer la Gravedad de la Tierra con naves enormes y un combustible lóquido?
Aquí se impone la ecuación del cohete de Tsiolkovski (frecuentemente transcrito como Tsiolkovsky) establece que el cambio de velocidad es:
Δv = Ve ln m0/mf
.
- Las leyes de la física conocidas limitan la velocidad máxima de las naves (muy por debajo de la velocidad de la luz). Actualmente, no disponemos de medios técnicos para acelerar naves a velocidades que reduzcan los tiempos de viaje a escalas aceptables para la vida humana.
La realidad se impone y nos dice que no podemos ir a otros mundos dentro de pesados trajes que imposibiita los movimientos, no preservan de la radfiación espacial, y, además, la Ingravidez, Soledad del Espacio, la Ansiedad, la nostalgia de la Tierra.
Emilio Silvera V.
















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