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¿La Muerte? Algo tan natural como la Vida

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en General    ~    Comentarios Comments (0)

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Sí, somos parte del Universo

 

Y, como parte de la estructura de esa inconmensurable Burbuja que lo contiene todo, estamos, como todo lo demás, sometidos por ese Principio de que la Eternidad no existe, que todo “nace” y todo “muere”, y, como tenemos inteligencia y nuestro paso por la vida nos ha entrelazado con otros muchos  seres, la idea de que nos tenemos que ir para siempre, es muy mal acogida.

Lo que más nos revela contra esa idea de morir, es precisamente marcharse y no saber lo que será en el futuro de tus seres queridos, y, a veces, esa idea nos llega a doler físicamente, lo más fuerte de nuestra humanidad son los sentimientos.

El maestro nos da una inmejorable explicación de como funcionan las cosas, de lo irreversible de la muerte, es la Entropía del Universo que incide en todos los sistemas cerrados (y nosotros individualmente hablando lo somos), lo que pasa es que, la Naturaleza que es sabia, ha determinado que para que otros vengan, nosotros nos tenemos que ir. El Inexorable paso del Tiempo, no solo afecta a la materia física que nos conforma, también afecta a la parte esencial del intelecto, las neuronas se vuelven viejas y dejan de renovarse, las ideas se estancan, los pensamientos mueren dentro de nuestro cerebro. Todo lo contrario que sucede en un cerebro nuevo.

La Muerte, si lo pensamos bien, no debe ser motivo de temor, es algo natural, es el mecanismo del que se vale  la Naturaleza para que todo  siga funcionando de la mejor manera posible. ¿Qué como humanos nos resistimos a marcharnos para siempre? Sí, es el instinto de conservación. Sin embargo, esa resistencia es un esfuerzo estéril, no conduce a ninguna parte y solo nos producirá un dolor que, en nada remedia la realidad en la que estamos inmersos.

¿Entonces no somos? Todo lo contrario, claro que somos, pero solo durante un breve lapso de tiempo, un tiempo que nos han concedido para que hagamos nuestra obra, para que tengamos descendencia que es una manera de que sigamos aquí, no nos vamos del todo, los hijos y la descendencia de estos llevarán nuestros genes que es la certificación de que no nos fuimos para siempre.

Nuestra sensación personal es que hemos vivido toda una vida, en el contexto temporal del Universo, nuestra estancia aquí ha sido, simplemente, el tiempo que tarda el ojo en parpadear.

Cierto, no nos hemos ido para siempre pero, si no tenemos la conciencia de seguir aquí de alguna manera, ¿de qué sirve una presencia inconsciente? Bueno, es un estar y no estar, pero si te paras a pensar (por un momento), en que podrías tener la posibilidad de estar aquí durante cientos y miles de años, la idea te aterrorizaría, vivir en un mundo  sin tus seres queridos, rodeados de extraños y de gente que no te transmiten sentimientos… ¿De qué serviría, ¿no sería una tortura en lugar de un premio?

Así las cosas, si me ofrecen: ¿Inmortalidad?

La respuesta sin ningún lugar a dudas, sería ¡No gracias!

Eso es lo que pienso de todo esto, y, una cosa es segura: ¡Ninguna estrella dejará de brillar en el cielo cuando nos marchemos!

¿Lo peor de todo?

Como antes decía, nuestra irrevocable  marcha hacia no sabemos donde (¿La nada desde la que procedes?), y que nos impedirá conocer los escenarios en los que estarán nuestros seres queridos, a los que no podremos ayudar en situaciones que, como estando aquí, les pudimos echar una mano.

Y, lo peor de todo es que, el conocer que todos recorreremos el mismo viaje, no crea nuestra conformidad con la situación. Es el viaje de no volverás y solo tu recuerdo en la mente de los que te quieren habrá quedado aquí hasta que ellos también, emprendan el viaje y ru rastro desaparezca para siempre. Aunque algunos elegidos son recordados por su contribución al bien general y de la Ciencia.

Después de todas estas elucubraciones, nos podríamos preguntar: ¿Qué sentido tiene nuestra presencia aquí, si al final del camino todo desaparece, y, como decía aquel escritor de mente retorcida:

“… Con el paso de los Eones, hasta la muerte morirá.”

Lo que nos hace conscientes de que venimos y nos vamos y seguimos sin saber nada de lo esencial ¡El por qué de nuestra llegada! La verdadera razón queda oscurecida por la niebla de nuestra ignorancia.

Emilio Silvera V.

 


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