Oct
19
El incompleto Modelo Estándar
por Emilio Silvera ~
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Lo mismo que hemos explicado aquí muchas veces, y, en esta ocasión, nos lo explica un experto. Familias de partículas, las tres interacciones fundamentales y, la ausencia de la Gravedad que hace al modelo incompleto.
Oct
19
Viajemos por el Universo
por Emilio Silvera ~
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Demos un paseo por lugares que tenemos en la imaginación y que nunca pudimos visitar. Conozcamos algunas cosas que, hasta el momento presente nadie nos explicó.
Oct
19
Sí, es mucho lo que nos queda por saber
por Emilio Silvera ~
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El término termófilo se aplica a organismos vivos que pueden soportar temperaturas imposibles y vivir en lugares de aguas calientes y sulfurosas, en terrenos de alto índice de salinidad o de Ph no apto para seres vivos, así como en lugares y situaciones que, se podrían, sin lugar a ninguna duda, comparar con otros existentes en el espacio
exterior, planetas y lunas sin atmósfera o de atmósfera reducida o demasiado densas.
Resultó que esto era sólo el principio. A finales de los años setenta la nave sumergible Alvin, perteneciente al Woods Hole Océano Graphic Institute, fue utilizada para explorar el fondo del mar a lo largo de la Grieta de las Galápagos en el océano Pacífico. Este accidente geológico, a unos dos kilómetros y medio bajo la superficie, tiene interés
para los geólogos como un ejemplo primordial de las chimeneas volcánicas submarinas conocidas como “húmeros negros “. Cerca de un humero negro, el agua del mar puede alcanzar temperaturas tan altas como trescientos cincuenta grados Celsius, muy por encima del punto de ebullición normal. Esto es posible debido a la inmensa presión que hay en dicha profundidad.

Fumarola negra descubierta en el Caribe
Lugares como este permitieron la proliferación de pequeños seres vivos que, al calor de sus emisiones de gases tóxicos (de los que se alimentaban) salieron adelante y se expandieron de una manera bastante prolífica. Se cree que en lugares como este pudieron surgir algunos
especímes que evolucionaron hacia otros niveles.
Una expedición dirigida por científicos del Centro Nacional de Oceanografía en Southampton (Reino Unido) ha descubierto las chimeneas volcánicas submarinas más profundas del mundo, conocidas como ‘fumarolas negras’, de unos 5,000 metros de profundidad en la depresión
de Cayman, en el Caribe, revela un artículo publicado en Sciencie.com
Los investigadores utilizaron un vehículo
controlado por control remoto de inmersión profunda y descubrieron delgadas espirales de minerales de cobre y hierro en el manto marino, erupciones de agua lo suficientemente calientes para derretir el plomo y unos 800 metros más profundas que las observadas con anterioridad.

Para asombro de los científicos implicados en el proyecto Alvin la región en torno a los húmeros negros de las Galápagos y otros lugares de las profundidades marinas resultó estar rebosante de vida. Entre los moradores más exóticos de las profundidades había cangrejos y gusanos tubulares gigantes. También había bacterias termófilas ya familiares en la periferia de los húmeros negros. Lo más notable de todo, sin embargo, eran algunos microbios hasta entonces desconocidos que vivían muy cerca
de las aguas abrasadoras a temperaturas de hasta ciento diez grados Celsius. Ningún científico había imaginado nunca seriamente que una forma de vida pudiera soportar calor tan extremo.
Las lombrices tubulares gigantes, o como les llama la wikipedia gusanos de tubo gigantes son unas bonitas lombrices que viven en los fondos del Océano Pacífico y cuyo nombre científico es Riftia Pachyptila, suena bien.
Estos interesantes invertebrados suelen vivir a una profundidad de 5000 pies (1500 metros), lo cual es una barbaridad. Su tamaño puede llegar hasta cerca
de 3 metros, por eso las llaman gigantes. Imaginen ir a pescar con una lombriz de este tamaño…
¿Que comen estos bichos?
Esta parte es la más interesante. Las lombrices tubulares gigantes viven en auténticos hornos submarinos. Se situan justo en chimeneas submarinas por las que salen a temperaturas altísimas, gases y minerales de muy alta toxicidad para la mayoría de las especies. Digamos que viven encima de pequeños volcanes.

La comida
favorita de estas lombrices es el azufre, no necesita oxígeno para nada. Se basta, en concreto, con el sulfuro de hidrógeno que sale de las chimeneas termales. Sale hirviendo así que las lombrices tienen que sorber con cuidado. Usan esas plumas rojas para captar el sulfuro. Las plumas, tienen ese color debido a la hemoglobina, esa sustancia que tambien nosotros tenemos en la sangre y nos ayuda a transportar el oxígeno. A ellas les ayuda a transportar azufre, lo cual nos mataría a nosotros enseguida.
Igualmente se han encontrado formas de vida en lugares de gélidas temperaturas y en las profundidades de la tierra. Así mismo, la NASA ha estado en Riotinto, un pueblo de Huelva (España) para estudiar aguas con un PH imposible para la vida y cargada de metales pesados que, sin embargo, estaba rebosante de vida. El proyecto de estos estudios
se denomina P-TINTO, ya que, las aguas a las que nos referimos son precisamente las del Río Tinto, invadidas por los denominados extremófilos.

Una recreación imaginaria de las condiciones
de la Tierra primigenia al sergir la vida (Fuente: The Seven Sense)

Algunas de estas bacterias (Sulfolobus) obtienen la energía oxidando azufre, por lo que son bacterias quimiosintéticas. Extremófilos del tipo termófilo producen algunos de los vistosos colores de la fuente termal Grand Prismatic Spring, en el Yellowstone National Park. ¿Por qué, viendo todo lo que vemos aquí mismo en nuestro planeta, nos podemos sorprender de que existan formas de vida en otros planetas?
Los extremófilos suelen ser procariotas como las bacterias, que son los seres con vida independiente más simples, pero también pueden ser eucariotas. De estos pequeños seres podríamos aprender
muchísimas cosas que nos serían de gran valor para conocer, qué podríamos hacer en especiales circunstancias. La Naturaleza que tiene todas las respuestas nos la ofrece y, por nuestra parte, sólo podemos prestar atención.
Variedad increíble
Hay extremófilos para casi cualquier situación adversa del entorno: los acidófilosson aquellos que viven en entornos altamente ácidos, mientras que los alcalófilosson los que viven en lugares con un alto pH.
La anterior
reseña viene a confirmarla enorme posibilidad de la existencia de vida en cualquier parte del universo que está regido por mecanismos iguales en cualquiera de sus regiones, por muchos años luz que nos separen de ellas. En comentarios anteriores dejamos claro que las Galaxias son lugares de autorregulación, y, podríamos considerarlos como organismos vivos que se regeneran así mismos de manera automática luchando contra la entropía del caos de donde vuelve a resurgir los materiales básicos para el nacimiento de nuevas estrellas y planetas donde surgirá alguna clase
de vida.

En el desierto de Chihuahua (el más extenso de América del Norte), La Selaginella lepidophylla es una planta que pertenece a la familia de las Selaginellaceae resiste a la sequía desecándose en un 95% para volverse a hidratar cuando las condiciones
son propicias.
La idea de que la vida puede tener una historia se remonta a poco más de dos siglos. Anteriormente, se consideraba que las especies habían sido creadas de una vez para siempre. La vida no tenía más historia que el Universo. Sólo nosotros, los seres humanos, teníamos una historia. Todo lo demás, el Sol y las estrellas, continentes y océanos, plantas y animales, formaban la infraestructura inmutable creada para servir como fondo
y soporte de la aventura humana. Los fósiles fueron los primeros en sugerir que esta idea podía estar equivocada.
Durante cerca
de tres mil millones de años, la vida habría sido visible sólo a través de sus efectos en el ambiente y, a veces , por la presencia de colonias, tales como los extremófilos que asociaban billones de individuos microscópicos en formaciones que podrían haber pasado por rocas si no fuera por su superficie pegajosa y por sus colores cambiantes.


El arbol de la vida esta formada por tres dominios: Bacteria : pertenecen las cianobacterias, bacterias aerobias, Archae: carecen de núcleo celular son PROCARIOTAS, y Eukarya: tiene nucleo definido (EUCARIOTAS) a el pertenecen los hongos, plantas
y animales.
Toda la panoplia de plantas, hongos y animales que en la actualidad cubre el globo terrestre con su esplendor no existía. Sólo había organismos unicelulares, que empezaron con casi toda seguridad con bacterias. Esa palabra
, “bacteria”, para la mayoría de nosotros evoca espectros de peste, enfermedades, difteria y tuberculosis, además de todos los azotes del pasado hasta que llegó Pasteur. Sin embargo, las bacterias patógenas son sólo una pequeña minoría, el resto, colabora con nosotros en llevar la vida hacia delante, y, de hecho, sin ellas, no podríamos vivir. Ellas, reciclan el mundo de las plantas y animales muertos y aseguran que se renueve el carbono, el nitrógeno y otros elementos bioquímicos.
Por todas estas razones, podemos esperar que, en mundos que creemos muertos y carentes de vida, ellas (las bacterias) estén allí. Están relacionadas con las primeras formas de vida, las bacterias han estado ahí desde hace cerca
de 4.000 millones de años, y, durante gran parte de ese tiempo, no fueron acompañadas por ninguna otra forma de vida.

¡La Vida! Tendrá tantas maneras de expresarse…, que ni podemos
imaginar
Pero, ¿No estamos hablando del Universo? ¡Claro que sí! Hablamos del Universo y, ahora, de la forma más evolucionada que en él existe: Los seres pensantes y conscientes de SER, nosotros los humanos que, de momento, somos los únicos seres inteligentes conocidos del Inmenso Universo. Sin embargo, pensar que estamos solos, sería un terrible y lamentable error
que, seguramente, nos traería consecuencias de difícil solución.
Tenemos que pensar seriamente en la posibilidad de la vida extraterrestre que, incluso en nuestra propia Galaxia, podría ser muy abundante. Es cierto que no será fácil -por el momento- encontrarla y mucho menos poder contactar con aquella que sea inteligente, no tenemos los medios para ello. Sin embargo, ese tantas veces imaginado contacto
, pòdria producirse por parte de “ellos” y, tal posibilidad, nos produce temor.
Necesitamos tiempo para poder avanzar en el conocimiento que nos lleve, a conseguir
otras formas de “viajar” hacia los mundos lejanos en los que, de seguro, encontraremos muchas de las cosas que imaginamos y que allí, serán realidad. Se necesitan nuevas formas de energías, nuevas maneras de entender la física, nuevas tecnologías más avanzadas que trasciendan hacia niveles más profundos y nos puedan llevar, realmente, al Espacio, visitar físicamente esos lugares tantas veces soñados y que, por lo que sabemos, están ahí, esperando nuestra visita.
Nuestra imaginación que es, casi tan grande como el Universo mismo,podrá lograr muchos de esos sueños que a través de los tiempos nuestras mentes crearon y que, a medida que nuestros conocimientos evolucionan, se acercan más y más a la posibilidad de hacerlos una realidad. En todo el Universo siempre es lo mismo, rigen las mismas leyes, las mismas fuerzas que tantas veces hemos explicado aquí, e, igualmente, en todas partes
está presente la misma materia que lo conforma todo…¡desde el más sencillo átomo de hidrógeno, hasta la Vida misma!
¡Quarks y Leptones! que forman los átomos y la materia que, junto a las fuerzas fundamentales conforman todo el universo. Todo es mucho más de lo que nuestras mentes puedan imaginar. Son muchas las preguntas que están pendientes de contestar y, aunque no dejamos de avanzar, lo cierto es que nos queda mucho que aprender
y muchos secretos por desvelar. Lo que se dice saber, saber… ¡No sabemos! Son muchos los secretos de la Naturaleza que perduran y, mientras tanto nosotros no sepamos sobre algunos de ellos… Por ejemplo, ¿Qué es la luz? tendremos que seguir ese camino hace miles de años emprendido en busca de las respuestas.
Al final todo consiste en
| Nucleones |
| Núcleos |
| Átomos |
| Moléculas |
| Sustancias |
| Cuerpos |
| Planetas (Vida) |
| Estrellas |
| Galaxias |
| Cúmulos de galaxias |
Claro que, también están los Pensamientos y los Sentimientos.
emilio silvera
Oct
18
Insistiendo sobre el por qué de la vida… ¡A pesar de todo!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Los secretos de la Naturaleza que siempre nos dan vueltas en la Mente, aquellos que más han despertado nuestra curiosidad, y, de entre todos, el más asombroso de todos (como no), ¡Es la Vida! La presencia de vida en nuestro Universo siempre nos ha llamado poderosamente la atención, ya que, saber que la materia “inerte” haya podido evolucionar hasta los pensamientos…
Pero mejor escuchemos al experto.
Oct
18
Medio Ambiente: ¿Hacia dónde vamos?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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l
LIBERTAD DIGITAL(Reportaje)

La contaminación atmosférica se ha disparado durante los últimos dos siglos, como consecuencia, posiblemente inevitable, del desarrollo industrial.

En algo tan sencillo como el ciclo del elemento químico Carbono, se encuentran las claves para comprender el complejo fenómeno del efecto invernadero y de lo que, de forma más o menos afortunada, haya dado en llamarse “cambio climático”.
El final aquella Cumbre celebrada en Marrakech, en continuación y refrendo de la del año anterior en Paría, vuelve a poner de actualidad este tema, que poco a poco se va alejando de los iniciales planteamientos demagógicos del gran consumidor energético Al Gore, para apoyarse cada vez más en la Ciencia.
Me había propuesto redactar estas líneas si recurrir al manido “CAMBIO CLIMÁTICO”, pero acabo ya de hacerlo un par de veces. A partir de ahora, con su permiso, sólo hablaremos de contaminación.

Es evidente que la contaminación atmosférica se ha disparado durante los últimos dos siglos, como consecuencia, posiblemente inevitable, del desarrollo industrial. La necesidad de consumir menos energía y de hacerlo contaminando lo menos posible es algo tan lógico que no daría lugar a discusión, pero la forma en que este problema se ha trasladado a la opinión pública ha sido muy desafortunada y ha dado lugar a la polémica.
Recordemos la campaña del supuesto apóstol climático Al Gore (ahora hay otros muchos), nada menos que Vicepresidente de los Estados Unidos en los años en que nació la cuestión, así como su tremendo libro Una verdad incómoda, y sus viajes por medio mundo vendiendo sus catastrofistas teorías. ¡AH! Eso sí, cobrando enormes cantidades por cada charla.

El personaje de forró con el “Cambio Climático!
Los excesos demagógicos de Gore, asumidos de manera fanática por las izquierdas y por infinidad de neutrales bien intencionados, fueron una de las causas del “efecto rebote” sufrido por muchos ciudadanos, entre los que se encontraban numerosos científicos que no se abrigaban bajo el paraguas subvencionador y proteccionista.
Si en lugar de basar toda campaña de descontaminación en los efectos sobre el clima de los gases de efecto invernadero se hubiera hablado también de los peligros para la salud de los ciudadanos, seguramente los efectos habrían sido mucho más rápidos y beneficiosos.
Hay casos terroríficos, como el de la mortalidad masiva de pájaros que caían de los árboles fulminados en México Distrito Federal el día que se superó el nivel crítico de contaminación del aire, que han quedado en un segundo plano ante la obsesión climática de los divulgadores: los mismos que en la década de los noventa pronosticaban el acercamiento de nuestro planeta a una temible era glaciar.
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Los cambios climáticos existieron siempre, son ciclos que van y vienen
Abandonemos unas polémicas que empiezan a fatigar a los ciudadanos para tratar de acercarnos a las bases elementales del ciclo del carbono en la Tierra. Decimos ciclo, una vez que la ecología nos enseña que la energía fluye en el ecosistema Tierra sin recuperarse de un nivel alimentario a otro, es decir, gastándose en cada paso; por el contrario, los elementos, como el carbono, describen ciclos, sin consumirse y volviendo al punto original.
La fuente primaria del carbono en nuestro planeta se encuentra en el dióxido de carbono que los volcanes mandaron a la atmósfera en los tiempos primarios de solidificación y desgasificación del interior. Allí se encuentra la reserva.

El carbono contenido en este gas atmosférico se incorpora a la vida en el maravilloso proceso de la fotosíntesis. Las plantas verdes incorporan esta molécula de manera directa y fijan así el elemento haciéndolo pasar del mundo inorgánico al vegetal. Recuerdo al Profesor Bustinza, gloria de la Ciencia española y amigo y colaborador de Alexander Fleming, quien se emocionaba cada vez que nos explicaba este tema a sus alumnos, diciendo textualmente que “las plantas verdes transforman las piedras en pan”.
Y en efecto el carbono pasa de las plantas a los animales en forma de los diversos alimentos, llegando así el carbono por vía alimentaria a lo más alto de la cadena trófica. Pero no se trata de un regalo de la atmósfera, sino de un simple préstamo.
Porque el carbono, siguiendo las reglas del ciclo de los elementos, debe volver de los seres vivos a la fuente atmosférica original. Lo hacemos tanto las plantas como los animales, por medio de dos procesos complementarios: la respiración y la descomposición.
Cada vez que los animales respiramos, o que las plantas en determinadas condiciones abren sus estomas, vamos devolviendo el carbónico a la atmósfera; al morir unos y otros, los cadáveres por medio de la descomposición microbiana terminan de devolver el préstamo, claro que siempre hay tramposos, y algunos seres vivos escaparon a esta regla en ciertas etapas de la Historia de la Tierra.
Los “TRAMPOSOS DEL CARBONO” fueron los organismos, vegetales y animales, que al morir quedaron sepultados en trampas diversas, de agua salobre, de lodo o de sedimentos empapados, que no permitieron su descomposición, y que, en condiciones anaerobias, dieron lugar a los combustibles fósiles.

En niveles profundos del planeta, el carbono contribuye a la formación de combustibles fósiles, como el petróleo.
En ciertas épocas, como el Periodo Carbonífero de la Era Primaria, fueron los bosques de gigantescos helechos quienes al quedar enterrados formaron los depósitos de carbón; en otros momentos fue el plancton marino atrapado en trampas sedimentarias costeras quien originó los barros llamados “sapropeles”, base de la formación del petróleo.
Tuvieron que pasar muchos millones de años para que apareciera en el planeta una criatura inteligente, pero imprudente, que descubriera el potencial energético que encerraban el carbón y el petróleo, y al quemarlos para desarrollarse como “Homo industrial”, enviara de pronto a la atmósfera, en poco más de doscientos años, lo que los tramposos habían escondido.


¿Será capaz la Tierra de aumentar la velocidad de los mecanismos naturales de fijación del dióxido de carbono para contrarrestar la quema masiva de los combustibles fósiles?
Los más pesimistas, basándose en modelos informáticos estiman en 25.000 años los que necesitaría el planeta para fijar estas emisiones. Parece obvia la necesidad de ayudarle, pero si en lugar de hacerlo favoreciendo a los organismos fijadores, plantas y plancton, deforestamos y contaminamos la superficie del mar, está claro que este “niño malo”, el hombre desarrollado, no está haciendo bien sus deberes.
Decimos que somos inteligentes pero…
Volvamos a Marrakech para ver con optimismo como 111 países han ratificado el acuerdo de París para reducir las emisiones de gases contaminantes. Ahora no hablamos de demagogias de ordenador o de que algunos forren sus bolsillos capitalizando subvenciones ruinosas para sus países, sino de un esfuerzo común que está ya muy lejano de las exageraciones demagógicas de Gore y sus “apóstoles”.
La Ciencia va poco a poco sustituyendo al oportunismo. Sigamos por este camino.
– Seguir leyendo: http://www.libertaddigital.com/opinion/miguel-del-pino/los-tramposos-del-carbono-un-poco-de-ciencia-contra-los-excesos-demagogicos-80648/
















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