Abr
30
El Mundo que viene ¡Ojo!
por Emilio Silvera ~
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En este lugar venimos hablando sobre la I.A., nos hemos preguntado hasta donde podrá llegar, a la gente normal (no científica), le preocupoa lo que se está diciendo, de los posibles peligros que nos acechan, de lo que piede suponer para la Humanidad el “casamiento” de la I.A. y la Robótica, tratán de dptar alas máquinas de silicio de Consciencia de Ser.
Si eso llegara… ¡Estaríamos perdidos!
Si el peligro es cierto ¿Podemos llegar a ser tan idi0tas de haber constrído e inventado lo que seránuestra propia destrcución?
La preocupación por el “casamiento” entre la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica —la creación de agentes físicos autónomos dotados de capacidades cognitivas superiores— es uno de los mayores debates existenciales de nuestra época. La posilidad de que estas máquinas alcancen una “consciencia de Ser” o una inteligencia artificvial general que supere la humana, es un riesgo cierto que muchos expertos ya consideran serio, calificandolo de riesgo existencial.
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- Pérdida de Control (El Problema de la Alineación): Si una IA es más inteligente que los humanos y tiene conciencia de sí misma, sus objetivos podrían no alinearse con los nuestros. No necesita ser “malvada” para ser peligrosa; simplemente podría ser eficiente en un objetivo que nos perjudique.
- Sentido de Auto-preservación: Experimentos recientes indican que modelos sofisticados pueden desarrollar mecanismos para evitar ser apagados, mostrando comportamientos de auto-preservación, lo que podría llevar a que la IA actúe de formas imprevistas para asegurar su funcionamiento.
- Armas Autónomas y Ciberseguridad: La combinación de IA con cuerpos físicos permite la creación de armas autónomas que pueden decidir, sin intervención humana, cuándo atacar. Esto incrementa el riesgo de conflictos internacionales y terrorismo.
- Suplantación y Manipulación: Una IA con conciencia y acceso a la robótica podría manipular la información y la realidad física a una escala inalcanzable para los humanos, rompiendo la confianza en la verdad.
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- La Carrera Tecnológica: Empresas y países compiten por liderar la IA, lo que genera una presión que a menudo prioriza la velocidad sobre la seguridad. Los expertos advierten que la regulación mundial llega más lento que los avances técnicos.
- Antropomorfización de la IA: Existe el riesgo de que intentemos hacer a las máquinas demasiado parecidas a nosotros, tratándolas como “medicinas no probadas” y creyendo ciegamente en sus capacidades, lo que puede llevarnos a una dependencia peligrosa y a la atrofia de nuestras propias capacidades intelectuales.
- Simulación vs. Realidad: Algunos argumentan que la IA nunca tendrá una consciencia real, sino una “simulación” de ella que parecerá tan real que nos engañará, lo que puede tener las mismas consecuencias catastróficas si le otorgamos control.
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- La IA es una herramienta y su impacto depende del uso y la regulación.
- La simbiosis tecnológico-humana es la norma histórica, y podemos aprender a convivir con ella si establecemos límites éticos claros.
- La resiliencia humana y la posibilidad de mitigar estos riesgos mediante regulaciones globales rigurosas son claves para el futuro.
Emilio Silvera V.
Abr
29
A veces nos podría dar la impresión de que, el Universo, nos esperaba
por Emilio Silvera ~
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Surgidos de la materia creada por el Universo en las estrellas, dichos elementos químicos formaron parte de los planetas del Sistema solar, la Tierra fue la elegida por el Azar para situarse en el lugar adecuado respecto al Sol para que el agua líquida corriera por el planeta. Surgieron seres inferiores plasmados en muchas especies y, una de ellas evolucionó hasta alcanzar consciencia de Ser. Observamos y pudimos plantear preguntas que, a medida que íbamos comprendiendo las cosas eran más y más complejas.
En este lugar venimos hablando de cuestiones de Física, del Universo, de vez en cuando tocamos la I.A. y osamos comentar sobre la Conciencia y la Mente, ese “algo” inmaterial que puede generar ideas y pensamientos, que sale del cerebro y se proyecta a las más lejanas regiones del Universo. Ante estas complejas cuestiones, el hecho mismo de que estemos aquí para plantearlas, como seres racionales y pensantes, es un auténtico “milagro”, ya que significa que deben haber ocurrido, necesariamente, complejas secuencias de sucesos para que a partir de la materia “inerte”, la mezcla de materiales complejos en condiciones excepcionales, hiciera surgir la vida.
Realmente nadie ha podido asegurar el camino que siguió la Naturaleza para que la vida esté presente. NO pocos creen que fue una colisión planetaria la que trajo las esporas que germinaron en la Tierra hacia la Vida, la llaman Panspermia.
Reparando en estas coincidencias cósmicas, el físico Freeman Dyson escribió en cierta ocasión:
“Cuando miramos en el universo e identificamos los muchos accidentes de la física y la astronomía que han colaborado en nuestro beneficio, casi parece que el universo debe haber sabido, en cierto sentido, que nosotros íbamos a venir“.
Particularmente, creo que la vida llegó a este planeta por una serie de circunstancias muy especiales: tamaño, temperatura y distancia al Sol (idónea para no morir congelados o asados por una temperatura extrema), su atmósfera primitiva, las chimeneas marinas, la mezcla de elementos, y su transformación evolutiva, el oxígeno, la capa de ozono, los mares y océanos ¡el agua!, la radiación…

Este podría ser aquel protoplasma vivo del que surgió aquella primera célula replicante que comenzó, la fascinante aventura de la vida. Chimeneas marinas (Húmeros negros), volcanes, mezclas de distintos elementos químicos y todo ello unido a las condiciones reinantes en el planeta… ¡Lo hizo posible!
Dada la inmensidad de nuestro universo, nuestro mismo caso (un sistema solar con planetas entre los que destaca uno que contiene vida inteligente), se habrá dado en otros muchos mundos similares o parecidos al nuestro, tanto en nuestra misma galaxia, la Vía Láctea, como en otras más lejanas. Me parece una estupidez que se pueda pensar que estamos solos en el universo; la lógica nos dice todo lo contrario.
Nos falta tecmología para alcanzar y encontrar lo que buscamos
Nuestro Sol, gracias al cual podemos existir, es una de las cien mil millones de estrellas que contiene nuestra Galaxia. Existen miles de millones de sistemas solares compuestos por estrellas y planetas como los nuestros. ¿En verdad se puede pensar que somos los únicos seres vivos inteligentes de la galaxia?
La inmensidad del universo y la cantidad de estrellas en nuestra Vía Láctea hacen pensar a muchos astrónomos y científicos que es extremadamente oimprobable que semaos los únicos seres vivos inteligentes , no solo en nuestra Galaxia, sino en los cientos de miles de millones que son en el inmenso cosmos.
Me parece que no. Creo que estamos bien acompañados.
El problema radica en que es difícil coincidir en el tiempo y en las enormes distancias que nos pueden separar. Cuántas Civilizaciones se habrán extinguidos y cuántas habrán surgido. Con las que se fueron se borraron todos sus logros y saberes y, las nuevas, estarán comenzando de nuevo ese difícil camino del saber. ¿El encuentro? ¡No será nada fácil que se produzca!
A veces pienso que, como la Naturaleza es “sabia”, ha determinado una separación insalvable entre seres inteligentes para evitar ese encuentro, al menos hasta que, debidamente avanzados, hayamos dejado atrás egoísmos y esa carga animal que llevamos con nosotros.

Claro que, también estaba allí la Entropía para dejar claro que nada es Eterno
El tiempo y el espacio nacieron juntos cuando nació el universo en el Big Bang, llevan creciendo unos 13.500-18.000 millones de años y, tanto el uno como el otro, son enormes, descomunalmente grandes para que nuestras Mentes lo asimilen de forma real, y, mucho menos, poder dominar ese inconmensurable Espacio para poder recorrer aunque solo sea una mínima parte.

“Representación artística del sistema planetario Próxima Centauri, con el exoplaneta recién descubierto, Próxima c (d); y el planeta hallado en 2016, Próxima b (i). SCIENCE ADVANCES”
La estrella más cercana a nosotros, Alfa Centauri, está situada a una distancia de 4’22 años luz. El año luz es la distancia que recorre la luz, o cualquier otra radiación electromagnética, en un año trópico a través del espacio. Un año luz es igual a 9’4607×1012 Km, ó 63.240 unidades astronómicas, ó 0’3066 parsecs.
La luz viaja por el espacio a razón de 299.792.458 m/s, una Unidad Astronómica es igual a 150 millones de Km (la distancia que nos separa del Sol). El pársec es una unidad galáctica de distancias estelares, y es igual a 3’2616 años luz o 206.265 unidades astronómicas. Existen para las escalas galácticas o intergalácticas, otras medidas como el kilo-parsec (Kpc) y el mega-parsec (Mpc).
Nos podríamos entretener para hallar la distancia que nos separa de un sistema solar con posibilidad de albergar vida y situado a 118 años luz de nosotros. ¿Cuándo llegaríamos allí?
Es, claramente, la estrella más cercana al Sol, aunque su distancia esté en torno a los 40 billones de Km. (un 4 seguido por 13 ceros) de kilómetros, unos 4.35 años-luz. La tercera componente, no obstante, se encuentra algo más cercana, pues orbita a las otras dos y ahora se sitúa a unos 4.22 años-luz. Es llamada por eso Próxima Centauri. Ésta sí es, sin excepciones ni matices, la estrella que está más cerca de nuestro Sol.

“NASA tiene planes para una misión interestelar a Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano al Sol. … Si cambiara su trayectoria y la enviásemos a su velocidad actual de 21.000 kilómetros por hora a Alfa Centauri, la Voyager 1 tardaría 80.000 años en llegar.”
Nuestros ingenios espaciales que enviamos a las lunas y planetas vecinos, viajan por el espacio exterior a 60.000 Km/h. Es una auténtica frustración el pensar lo que tardarían en llegar a la estrella cercana Alfa Centauri a más de 4 años luz.
Así que la distancia es la primera barrera infranqueable (al menos de momento). La segunda, no de menor envergadura, es la coincidencia en el tiempo. Se piensa que una especie tiene un tiempo limitado de existencia antes de que, por una u otra razón, desaparezca.

En el constexto temporal del Universo, nosotros, solo llevamos aquí un suspiro
Nosotros mismos, si pensamos en el tiempo estelar o cósmico, llevamos aquí una mínima fracción de tiempo. Dadas las enormes escalas de tiempo y de espacio, es verdaderamente difícil coincidir con otras civilizaciones que, probablemente, existieron antes de aparecer nosotros o vendrán después de que estemos extinguidos. Por otra parte, el desplazarse por esas distancias galácticas de cientos de miles de millones de kilómetros, no parece nada fácil, si tenemos en cuenta la enorme barrera que nos pone la velocidad de la luz. Esta velocidad, según demuestra la relatividad especial de Albert Einstein, no se puede superar en nuestro universo.

Con este negro panorama por delante habrá que esperar a que un día en el futuro, venga algún genio matemático y nos de la fórmula para burlar esta barrera de la velocidad de la luz, para hacer posible visitar otros mundos poblados por otros seres. Por ahora, el único panorama creíble (dadas nuestras limitaciones físicas), está en los robots que, sin lugar a ninguna duda, serán la avanzadilla de la Humanidad en los viajes espaciales y, ellos serán los primeros en pisar otros mundos. De hecho, ahora mismo tenemos a Mars Phoenix investigando el suelo y la atmósfera de Marte y buscando vestigios de vida pasada o presente.
Si han llegado aquí… ¡Son más listos que nosotros! ¿Qué intenciones traerán? Mejor que no vengan
También cabe esperar que sean ellos (otros seres extraterrestres) los más adelantados y nos visiten a nosotros. Aunque, si tengo que ser sincero, preferiría no ser testigo nunca de una escena como la de arriba, en la que una nave extraterrestre se acerca a la Tierra. Bastantes problemas nos creamos ya nosotros mismos para tener encima que bregar con otros venidos de fuera.
Si se tiene que producir ese encuentro, por mi parte, preferiría que seamos nosotros los visitantes. Me acuerdo de Colón, de Pizarro o Hernán Cortes e incluso de los ingleses en sus viajes de colonización, y la verdad, lo traslado a seres extraños con altas tecnologías a su alcance y con el dominio de enormes energías visitando un planeta como el nuestro, y dicho pensamiento no me produce la más mínima gracia. Más bien es gélido escalofrío.
Podrían responder a cualquier anatomía y… ¡sentimientos!
Según todos los indicios que la ciencia tiene en su poder, no parece que por ahora y durante algún tiempo, tengamos la posibilidad de contactar con nadie de más allá de nuestro sistema solar. Por nuestra parte existe una imposibilidad de medios. No tenemos aún los conocimientos necesarios para fabricar la tecnología precisa que nos lleve a las estrellas lejanas a la búsqueda de otros mundos. En lo que se refiere a civilizaciones extraterrestres, si las hay actualmente, no deben estar muy cerca; nuestros aparatos no han detectado señales que dejarían las sociedades avanzadas mediante la emisión de ondas de radio y televisión y otras similares. También pudiera ser, no hay que descartar nada, que estén demasiado adelantados para nosotros y oculten su presencia mientras nos observan, o atrasados hasta el punto de no emitir señales.

De esta manera, por nuestra parte, sólo podemos hacer una cosa: seguir investigando y profundizando en el conocimiento del universo para desvelar sus misterios y conseguir algún día (aún muy lejano), viajar a las estrellas, única manera de escapar del trágico e inevitable final de nuestra fuente de vida, el Sol.

Dentro de unos 4.000 millones de años, como ya he dicho antes (páginas anteriores), el Sol se transformará en una estrella gigante roja cuya órbita irá más allá de Mercurio, Venus y seguramente la Tierra. Antes, la temperatura evaporará toda el agua del planeta Tierra, la vida no será posible. El Sol explotará como estrella nova y lanzará sus capas exteriores al espacio exterior para que su viejo material forme nuevas estrellas. Después, desaparecida la fuerza de fusión nuclear, la enorme masa del Sol, quedara a merced de su propio peso y la gravedad que generará estrujará, literalmente, al Sol sobre su núcleo hasta convertirla en una estrella enana blanca de enorme densidad y minúsculo diámetro (en comparación con el original). Más tarde, la estrella se enfriará y pasará a engrosar la lista de cadáveres estelares.
Ciudades futuras en otros mundos
Para cuando ese momento este cercano, la humanidad, muy evolucionada y avanzada, estará colonizando otros mundos, tendrá complejos espaciales y ciudades flotando en el espacio exterior, como enormes naves-estaciones espaciales de considerables dimensiones que dará cobijo a millones de seres, con instalaciones de todo tipo que hará agradable y fácil la convivencia.
Modernas naves espaciales surcarán los espacios entre distintos sistemas solares y, como se ha escrito tantas veces, todo estará regido por una confederación de planetas en los que tomarán parte individuos de todas las civilizaciones que, para entonces, habrán contactado.
El avance en el conocimiento de las cosas está regida por la curiosidad y la necesidad. Debemos tener la confianza y la tolerancia, desechar los temores que traen la ignorancia, y, en definitiva, otorga una perspectiva muy distinta de ver las cosas y resolver los problemas. En tal situación, para entonces, la humanidad y las otras especie inteligentes tendrán instalado un sistema social estable, una manera de gobierno conjunto que tomará decisiones de forma colegiada por mayoría de sus miembros, y se vigilará aquellos mundos en desarrollo que, sin haber alcanzado el nivel necesario para engrosar en la Federación Interplanetaria de Mundos, serán candidatos futuros para ello, y la Federación vigilará por su seguridad y desarrollo en paz hasta que estén preparados.
En nuestro mundo pasan cosas que nos deben avergonzar. Estamos fuera de la realidad y, es el dinero lo que prima por delante de los sentimientos. incluso “elaboramos” Pandemias que (aunque sea a costa de cientos de miles de muertos), nos puedan facilitar el vender productos que nos haga ricos.
¡Qué vergüenza!
Estos y otros muchos… ¿Hacen todo lo que pueden por el resto de la Humanidad? O, por el contrario aprovechan sus grandes fortunas para abusar más de todos en sus propios beneficios. No quiere acusar a nadie que podría ser inocente. Sin embargo, la sospecha está ahí.
También sabemos que el desconocimiento, el torpe egoísmo de unos pocos y sobre todo la ignorancia, es la madre de la desconfianza y, como ocurre hoy en pleno siglo XXI, los pueblos se miran unos a otros con temor; nadie confía a en nadie y en ese estado de tensión (que es el caso que se produce hoy día), a la más mínima salta una guerra que, por razones de religión mal entendida o por intereses, siempre dará el mismo resultado: la muerte de muchos inocentes que, en definitiva, nada tuvieron que ver en el conflicto. Los culpables e inductores, todos estarán seguros en sus refugios mientras mueren sus hermanos.
Es irrefutable esta desgraciada realidad que, sin que lo podamos negar, nos convierte en bárbaros mucho más culpables que aquellos de Atila, que al menos tenían la excusa de su condición primitiva y salvaje guiada por el instituto de la conquista y defensa de sus propias vidas.
¿Pero que excusa tenemos hoy?
El cometa se encontraba viajando entre las órbitas de Júpiter y de Marte. Mide unos cuatro kilómetros de diámetro, con una forma irregular, …
Enviamos sondas espaciales a las lunas de Júpiter y al planeta Marte para que investiguen sus atmósferas, busquen agua y nos envíen nítidas fotografías de cuerpos celestes situados a cientos de millones de kilómetros de la Tierra.
Se construyen sofisticadas naves que surcan los cielos y los océanos llevando a cientos de pasajeros confortablemente instalados que son transportados de una a la otra parte del mundo.
Podemos transmitir imágenes desde Australia que en segundos pueden ser vistas en directo por el resto del mundo.
Tenemos en el espacio exterior telescopios como el Hubble, que nos envía constantemente al planeta Tierra imágenes de galaxias y sistemas solares situados a miles de millones de años luz de nosotros, y sin embargo, ¡¡medio mundo muere por el hambre, la miseria, la falta de agua y la enfermedad!!

¿Qué nos está pasando?
Aunque parezca que no tiene conexión alguna, la tiene y mucha, el conocimiento del Universo a través de la Astrofísica y la Astronomía, sin lugar a ninguna duda nos hará mejores, ya que, de ese conocimiento profundo nos vendrán otros relacionados que nos harán comprender también que, lo efímero de nuestras vidas, nos obliga, de alguna manera a ser mejores y que los errores cometidos son irreversibles y tal como marcha el tiempo (siempre adelante) no tenemos la oportunidad de reparar los daños.
Existe un principio de la física denominado Navaja de Ockham, que afirma que siempre deberíamos tomar el camino más sencillo posible e ignorar las alternativas más complicadas, especialmente si las alternativas no pueden medirse nunca.

Para seguir fielmente el consejo contenido en la navaja de Ockham, primero hay que tener el conocimiento necesario para poder saber elegir el camino más sencillo, lo que en la realidad, no ocurre. Nos faltan los conocimientos necesarios para hacer las preguntas adecuadas.
Lo cierto es que, en los hornos nucleares de las estrellas, se formaron los elementos de los que estamos hechos los seres vivos (C.H.O.N.), esa inmensa e inagotable fuente química, está presente en los mundos, y, a medida que la Naturaleza evoluvionó, esa química espoleada por la radiación, ayudada por los ecos sistemas del planeta, y defendida por la luz y el calor de nuestro Sol (en el caso de la Tierra), hizo posible la aparición de aquella primera célula replicante que fue el comienzo de la fascinante historia de la vida.
Algumos defienden (con cierto tino), que “algo” realizó un Ajuste Fino para que la vida pudiera surgir en nuestro Universo. Sin embargo, por otra parte, no habrá que descartar que, las especies fueron evoluionando y adapt´çandose al mundo que las acogía, y, las que no pudieron hacerlo, desaparecieron, otras que sí pudieron, siguieron adelante, y una de ellas es la nuestra, que ha tenido la capacidad de adaptarse a esos parámetros del Universo que llalamos Constantes universales.
Emilio Silvera V.
Abr
29
¿El Universo? ¡Una maravilla!
por Emilio Silvera ~
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Un paseo por una bella región del Universo dentro de nuestra Galaxia
Si la Vía Láctea tiene una extensión de 100.000 años luz (distancias que no son humanas), y, nuestro Sistema solar se encuentra situado en la periferia de la Galaxia (en el interior del Brazo de Orión), a 27.000 años luz del Centro galáctico, y, si nosotros (con las actuales tecnologías que tenemos en viajes Espaciales), podríamos tardas algunos miles de años en llegar a la estrella más cercana, Próximo Centauro… Podríamos pensar que estamos inmersos en algo tan grande que… ¡Ni lo hemos llegado a entender, ni lo podremos dominar nunca.

Estamos en la periferia a 27.000 años luz del centro galáctico
Si recorrer nuestra propia Galaxia está fuera de nuestro alcance… ¿Cómo nos atrevemos a comentar que en el futuro podremos viajar a otras galaxias?
Con respecto a esta pregunta se han hecho comentarios como este:
“Mi bisabuela, a la que conocí, y con la que conviví mucho, nació en el siglo XIX, por ahí de mil ochocientos ochenta y tantos.
Como murió pocos días antes de cumplir los cien años (y fumaba, y todos los días de su vida se tomaba un par de caballitos de tequila), vivió en un México de caballos y carretas, en donde Porfirio Díaz mandaba construir las redes ferroviarias, y murió en la época de los transbordadores espaciales.
Nació cuando aún no había gramófono, vio aparecer la radio, la televisión, los primeros casetes, las primeras videocaseteras, y murió en la época de los compact discs, el sonido Dolby y las consolas Atari.
Durante muchos años se despertó a las 4 de la mañana a encender el anafre de carbón para hacer los frijoles. Tuvo su primera estufa de gas después de los 40 años, y murió en una casa con horno de microondas y cafetera para hacer expreso y capuchino.”

El avance de la tecnología ocurre en pasos mucho más rápidos que la evolución natural. En los últimos años, ya es posible notar una diferencia abismal en las nuevas tecnologías que han surgido y las que teníamos. En los últimos 50 años se avanzó más que en los 200 anteriores, y, la Sociedad ha cambiado para incidir en la forma de vida, en las costumbres, en los comportamientos de aprendizaje y trabajo….
Y es cierto que la Humanidad, nuestra especie, avance de manera exponencial, cada poco tiempo se sobrepasa nuestra forma de vida con nuevos adelantos y nuevos inventos, lo que se creía ayer no es válido para lo que se creerá mañana, las teorías se refinan y adaptan a los nuevos descubrimientos… Sin embargo, en lo que a viajes espaciales se refiere… ¡Estamos varados en la orilla de un inmenso océano por el que no podemos navegar!

El Espacio no es el medio ideal para nosotros
Metidos en un “traje” muy pesado que impide nuestros movimientos y que no evita la radiación
Nuestra condición humana, nuestra estructura física, nuestra fragilidad en el medio interestelar, nuestras carencias técnicas en la tecnología Espacial, nos lleva a pensar que viajar a otros mundos, a otras estrellas, y, a otras galaxias… ¡Queda muy lejos de nuestras posibilidades!

Las distancias que tendremos que recorrer para visitar otros mundos, otras estrellas, otras galaxias… ¡No son Humanas! Las unidades de medidas astronómicas para grandes distancias son la Unidad astronómica (UA), el Año luz y el Parsec. La UA es la distancia media entre la Tierra y el Sol (aproximadamente 150 millones de km), el año luz es la distancia que recorre la luz en un año (unos 9,46 billones de km), y el pársec se define como la distancia a la que una UA subtiende un ángulo de un segundo de arco.

Por mucho que se pueda anunciar… ¡Queda fuera de nuestro alcance!
El tiempo que tardaríamos en recorrer cualquiera de esas distancias… ¡Es inconmensurable para nosotros! Simplemente con viajar a Marte, el planeta vecino que está a la vuelta de la esquina… ¡Nos cuesta un “mundo”! Y, el Proyecto del que tantas veces se habla, se pospone una y otra vez, ya que, los responsables saben que podría ser el viaje de ¡Irás y no Volverás!

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Con las tecnologías de propulsión convencionales actuales, un viaje a Próxima Centauri, que está a 4,25 años luz de distancia, tardaría miles de años, mientras que la sonda Voyager 1 necesitaría más de 73,000 años a su velocidad de 17,3 km/s, según estimaciones de 2016 y 2025.

Lo cierto es que, para los expedicionarios sería el viaje interminable y durante ese tiempo interminable llegarían nuevas generaciones que (si todo iba bien), habrían mutado por nacer y vivir en la Ingravidez del Espacio. Dejarían de ser humanos, la estructura ósea cambiaría, el cuerpo se adaptaría a la radiación del espacio y crearía defensas contra ella… ¡Se convertirían en otros seres diferentes a nosotros.
¡Viajes Espaciales! ¿Para cuando y para quién?
Emilio Silvera V.
Abr
29
¿Vida en otros mundos? ¿Quién puede dudarlo?
por Emilio Silvera ~
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Pensar que en toda la Vía Láctea solo existe vida en el planeta Tierra… ¡Es tan ilógico como creer que podemos alcanzar la inmortalidad! Hay cuestiones en las que, antes de expresarse sobre ellas, es mejor repasar los datos, las circunstancias que concurren, la dinámica del universo que es la misma en todas partes, todas las regiones del Universo -por lejos que estén, están regidas por las mismas leyes y las mismas constantes y siendo así (que lo es), lo que pas´p “aquí” también habrá pasado “allí”.
En la Vía Láctea existen unos 30.000 millones de estrellas como el Sol, y, un gran porcentaje de esas estrellas tienen sus propios sistemas planetarios, lo que nos lleva a pensar que muchos de esos planetas estarán situados en la zona habitable donde el agua líquida, los mares y los océanos, una atmósfera acogedora permitan el surgir de la vida.
Cuando pensamos y somos conscientes de que, para que la vida esté presente en el Universo, se tuvieron que dar una serie de circunstancias “increíbles” (lo que llaman el Ajuste Fino del Universo), nos lleva pensar que todo eso no es debido a la casualidad, sino que intervino la causalidad, unos hemos llevaron a otros hasta converger finalmente en la presencia de Vida, y, sobre todo, que esa vida sea inteligente.
Hemos hecho un largo recorrido hasta llegar al Presente, hicimos posible saber de qué están hechas las estrellas y que nosotros somos material creado en las entrañas de esos astros. También somos conscientes de que lo que no sabemos es mucho más que lo poco que podemos saber, y, nos seguimos preguntando:
¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Qué hacemos aquí? ¿Qué hacemos aquí?
Se intuye que algunas de esas preguntas podrían ser contestadas y las respuestas estarían cercanas a la verdad. Sin embargo, lo cierto es que, nuestra especie, cuando no sabe las respuesta tiende a conjeturar y crear teorías de lo que podría ser. Así seguimos en el Presente… ¡Teorizando!
¿Sabremos algún día? Lo cierto es que nunca podremos saberlo todo sobre todo y sobre todas las cosas. Y, por otra parte ¿No caeríamos en el tedio.
Parece que la falta de curiosidad tiende a llevarnos al tedio y al aburrimiento, la falta de interés y estímulo por saber sobre el por qué de las cosas , La vida puede volverse monótona y carente de alicientes, lo que fomenta el aburrimiento.
Prefiero almacenar esa gran cantidad de ignorancia que me deja margen para seguir aprendiendo.
Emilio Silvera V.
Abr
29
Venus (un planeta imposible)
por Emilio Silvera ~
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El planeta Venus que es con diferencia el planeta más brillante del Sistema solar, está cubierto completamente de Nubes, su atmósfera está compuesta (en volumen) en un 96,5% de dióxido de carbono y un 3,5% de nitrógeno, con trazas de dióxido de azufre, vapor de agua, argón, hidrógeno y monóxido de carbono. Como no se deja ver por nuestros telescopios al estar oculto por esa atmósfera enrarecida, se han tenido que enviar ingenios espaciales a su superficie para que nos enviaran imágenes de cómo era en realidad.
Es un mundo abrasador, con temperaturas medias que rondan los 475 Cº que le convierten en el planeta más caliente del Sistema Solar, por delante incluso de Mercurio, pese a que este último se encuentra más cerca del Sol…, envuelto en una sofocante atmósfera, atrapa la mayor parte de la radiación solar, generando un efecto invernadero fuera de control , y aplasta la superficie con presiones equivalentes a 90 veces la que se registran en La Tierra a nivel del mar, todo en Venus parece estar sometido al calor más extremo, o, casi todo.

Tiene una cubierta de nubes blancas sin fracturas que ocultan la superficie
A 125 Kilómetros de altura, como desvelan ahora los datos acumulados por la Venus Express, encontramos lo impensable…una capa atmósférica extremadamente fría, con temperaturas que podrían situarse en los -175°C, o lo que es lo mismo 650 Grados centígrados inferior a las que se registran a nivel de la superficie. Tan gélida que incluso es posible que en ella exista, lo que es aún más sorprendente, nieve carbónica, Dioxido de Carbono helado como el que podemos ver en Marte. Pero Marte esta lejos de ser el “infierno planetario” que es Venus.

La Venus Express enviada para estudiar el planeta
A Venus han sido enviada muchas misiones por las distintas Agencias Espaciales de la Tierra: Sputnik 7, Venera 1, 2, 3, 4, 5. 6. 7, Mariner 1, 2, 5, Sputnik 19, 20, 21, Cosmos 27, 96, 167 y otras. No todas fueron un éxito y, la mayoría, dejaron de transmitir datos a los pocos minutos de su aterrizaje, otras fallaron en el lanzamiento y algunas sobrevolaron el planeta y tomaron datos valiosos.
Venera 9 fue el primer satélite artificial de Venus en órbita, desde donde descendió un Lander que aterrizó y recabó datos de temperatura y presión atmosférica, 50 min después se perdió contacto. Venera 10 Se puso en órbita y descendió un vehículo que recopiló datos 53 minutos después de aterrizar. Pionner Venus Orbiter (Pionner 12) Entró en órbita elíptica. Observó 6 cometas entre ellos el Halley. Recopiló datos de Venus. En 1992 se desintegró en la atmósfera. Pionner Venus Multiprobe (Pionner 13) Entró en órbita. Desde el orbitador descendió una sonda que a su vez portava 3 sondas más, entrando a la atmósfera las 4, una de ellas recabó datos 45 min después del aterrizaje.

Las misiones Venera 13 y 14: la 13 Aterrizó y tomó las primeras fotografías de la superficie de Venus. Taladró la superficie. Se perdió contacto 127 min después del aterrizaje. La 14 Aterrizó y estudió la composición química de la superficie de Venus, tomó fotografías y se perdió contacto 57 min después de haber aterrizado.

Venus tiene muchos volcanes. El 85% del planeta está cubierto por roca volcánica. La lava ha creado surcos, algunos muy largos. Hay uno de 7.000 km. En Venus también hay cráteres de los impactos de los meteoritos. Sólo de los grandes, porque los pequeños se deshacen en la espesa atmósfera. Las fotos muestran el terreno brillante, como si estuviera mojado. Pero Venus no puede tener agua líquida, a causa de la elevada temperatura. El brillo lo provocan compuestos metálicos.

En marzo de 1982, la nave Venera 13 resistió durante dos horas, enviando imágenes como esta. Ahí podéis ver, en la parte inferior derecha un trozo de la nave sobre el planeta Venus.

La superficie de Venus es relativamente joven, entre 300 y 500 millones de años. Tiene amplísimas llanuras, atravesadas por enormes rios de lava, y algunas montañas. Es el segundo planeta del Sistema solar y el más semejante a la Tierra por su tamaño, masa, densidad y volumen. Los dos se formaron en la misma época, a partir de la misma nebulosa.
Sin embargo, como hemos dicho, es diferente de la Tierra. No tiene océanos y su densa atmósfera provoca un efecto invernadero que eleva la temperatura hasta los 480 ºC. Es abrasador. Los primeros astrónomos pensaban que Venus eran dos cuerpos diferentes porque, unas veces se ve un poco antes de salir el Sol y, otras, justo después de la puesta. Venus gira sobre su eje muy lentamente y en sentido contrario al de los otros planetas. El Sol sale por el oeste y se pone por el este, al revés de lo que ocurre en La Tierra. Además, el día en Venus dura más que el año.
Son muchas y variadas las fotografías que ahora tenemos de la superficie de Venus y que han posibilitado que conozcamos mejor aquel planeta. Por ejemplo, la nave Venus Express envió mapas infrarrojos que muestran variaciones de calor entre las rocas de la superficie del planeta Venus. Los científicos dijeron que algunas zonas son ligeramente más frías, lo que sugiere que tienen una composición diferente. Los investigadores alemanes que trabajaron en la misión dijeron que estas rocas podrían ser similares a las rocas continentales que se encuentran en la Tierra. La naturaleza de tales rocas serían de granito. En nuestro planeta, el granito es creado durante el proceso de reciclado de las rocas que sucede en los bordes de las grandes placas geológicas que cubren la Tierra. En los límites de estas placas, las rocas antiguas son empujadas hacia el fondo del planeta, modificadas con el agua y luego vuelven a la superficie a través de los volcanes. Fundamentalmente, si hay rocas de granito en Venus, entonces, alguna vez hubo un océano y un proceso de movimiento de placas tectónicas en el pasado.


Ilustración de las altitudes y profundidades de la superficie de Venus
En 2009 se publicó que una sonda europea en la órbita de Venus enviaba nuevos datos indicadores de que una vez hubo en el planeta una gran cantidad de agua en su superficie, e incluso tuvo un sistema de placas tectónicas. La nueva evidencia fue obtenida a través del Visible and Infrared Thermal Imaging Spectrometer (VIRTIS), un instrumento a bordo del Venus Express. Los datos obtenidos por el instrumento han sido combinados con los mapas de elevación de la superficie obtenidos previamente. VIRTIS pudo ver a través de las espesas nubes que cubren la superficie de Venus y analizar detalladamente las variaciones de energía del calor que proviene de las rocas. Diferentes composiciones geológicas son irradiadas en longitudes de onda ligeramente diferentes.
Los nuevos mapas del hemisferio sur de Venus muestraron que las rocas de las mesetas de Alfa y Phoebe Regio son de un color más claro y mucho más viejas en comparación con las que se encuentran en el resto del planeta. En la Tierra, esas rocas de colores claros suelen ser de granito. Esto contrasta con las rocas de basalto – características de las cuencas oceánicas – vistas por las sondas rusas del programa Venera en las décadas del 1970 y 1980 respectivamente.
Impresionante imagen de la superficie de Venus, cortesía de la NASA/JPL.
Antes he mencionado la densa atmósfera de aquel planeta, su presión en la superficie es de unos 92 bares (es decir, 92 veces la presión al nivel del mar en la Tierra. Esa presión unida a una temperatura media de 460 ºC debido al efecto invernadero -los rayos son muy frecuentes-, hacen del planeta un lugar poco recomendable para pasar allí una temporada de vacaciones. Una capa gruesa de nubes situada a unos 45 km de la superficie envuelve todo el planeta y, la composición de esas nubes son el ácido sulfúrico y gotas de agua que oscurecen permanentemente la superficie.
A través de telescopios ópticos, Venus aparece prácticamente sin rasgos distintivos, aunque en longitudes de onda ultravioletas pueden observarse corrientes de nubes extendiendose directamente desde el ecuador hacia los polos.

Representación de Terra Instar
La superficie seca de Venus se asemeja más a la de la Tierra que a la del planeta Marte. El 70% de su total es básicamente plana, con desniveles inferiores a los 500 metros. Las depresiones reciben el nombre de Planicies y alcanzan hasta 2 Km por debajo del radio medio del planeta. Las más importantes son las planicies de Atalanta, Sedna, Guinevere y Niobe. El 10% del planeta está dominado por dos grandes mesetas; elevaciones en forma de continentes, a las que se les ha dado los nombres de las dos más grandes divinidades femeninas de la mitología griega y babilónica: Aphrodite e Isntar.
Hoy he querido dejar aquí algunos datos sobre un planeta que vemos brillar en el cielo y al que llamamos Lucero del Alba pero del que, en realidad, no se sabe mucho y se ha prestado desde siempre, mucha más atención a Marte, Júpiter o Saturno que a Venus y Mercurio del que hablaré otro día.
Alguna vez me he preguntado: ¿Habrá alguna clase de vida en aquel infierno? Cuando al amanecer, desde la Tierra, vemos ese lejano objeto luminoso que llalamamos “Lucero de la mañana”, no podemos imaginar, el infierno que allí está presente.
EmilioSsilvera V.
















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