May
11
“La ausencia de pruebas, no son pruebas de ausencia”
por Emilio Silvera ~
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No dejamos de especular con lo que podría ser. ¡Nada es científicamente verificado! Y, siendo todos conjeturas, seguimos en la misma de siempre, y, nos acogemos a lo que nos sugiere nuestra desbocada imaginación que, no siempre utiliza el sentido común y se va por las ramas de la Ciencia Ficción.

Sabemos que el Universo es igual en todas partes, que está regido por las leyes fundamentales y las constantes universales, y, sabiendo esto… ¿Cómo no vamos a pensar que, lo que ha sucedido aquí, no haya sucedido en muchos otros mundos?
Lo de las Civilizaciones son, como tantas otras… ¡Especulaciones!
A la pregunta de si hay vida en otros mundos, me decanto por la respuesta que le dió el viejo astrónomo al joven periodista:
¿Verdad maestro, que si encontraran vida en otro mundo, sería un milagro?
- Joven, el milagro sería que no hubiera vida en otros mundos.
Sabemos que el Universo es igual en todas partes, no importa lo alejadas que estén sus regiones, todo está regido por las cuatro leyes fundamentales y las constantes universales y así las cosas, lo que pasa en un lugar también podrá pasar en otro. Solo en nuestra galaxia existen 30.000 millones de “soles” (estrellas como nuestro Sol, enana amarilla de la clase G2V), una buena proporción tienen sus propios sistemas planetarios, y, en esos sistemas, un porcentaje de esos mundos están en la zona habitable de sus estrellas, y, si eso es así (que lo es), ¿por qué no habría vida en otros mundos?

Esa es, precisamente, la pregunta que mantiene en vela a astrobiólogos, físicos y filósofos, un enigma conocido como la Paradoja de Fermi. El razonamiento es impecable desde el punto de vista estadístico: si las leyes de la física y química son uniformes en todo el universo y los ingredientes para la vida son comunes, la vida debería ser, en teoría, un fenómeno habitual.
La premisa de que la vida debe ser abundante es lógicamente sólida y constituye la base de la astrobiología moderna. Si las leyes físicas son universales y los ingredientes (carbono, agua, energía) son comunes, la vida debería surgir en otros lugares de la misma manerta que surgió en nuestro mundo. Han descubuerto muchos planetas que son muy parecidos a la Tierra, y, aunque existan prequeñas variaciones en sus parámetros físicos como atmósfera, gravedad, océanos… La vida surgirá también acomodada a esos parámetros.


Hasta donde sabemos, la vida se abre paso y surge en los lugares que menos podríamos haber imaginado, y, en nuestro mundo, el mejor ejemplo son los llamados extremófilos, esas pequeñas “criaturas” que viven nutriendose de la luz del Sol, de la Sal, del Azufre, y de otros productos que son venenos para nosotros, y, también “seres “anaeróbicos” que no necesitaban respirar. Con todos estos ejemplos, ¿Cómo vamos a dudar de que, en otros mundos también existen formas de vida de una rica diversidad y múltiples ecosistemas?

La propia Galaxia es una inmensidad de 100.000 años luz de diámetro. Los de SETI llevan décadas explorando e intentando detectar señales inteligentes. Muchos se preguntan ¿port qué en tanto tiempo no han detectado nada?
La respuesta es muy sencilla: La extensión de la Galaxia explorada por los de SETI, viene a ser, en comparación con con los cien mil años luz de la Galaxia, como la superficie de una piscina olímpica comaprada con el Océano Pacífico. Es decir, casi nada. Las distancias y los tamaños en el Universo… ¡No son humanos!
El no haber podido confirmar la presencia de vida en otros mundos, simplemente es debido a las inconmensurables distancias que nos separan, a tecnologías insuficientes que nos posibiliten llegar a esas regiones situadas a muchos años luz de nosotros. Y, en este punto, deberíamos detenernos a pensar y preguntar: ¿Por qué la Naturaleza dispuso que las estrellas estuvieran tan alejadas las unas de las otras? Incluso si la vida es común, la Vía Láctea es inmensa. Una civilización a 10.000 años luz de distancia está, para efectos prácticos, aislada de nosotros. Las señales de radio tardarían tanto tiempo en llegar que, si alguien las pudiera contestar, nunca llegarían a los que la emitieron.
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El Universo tiene unos 13.800 millones de años, mientras que la civilización humana tecnológica apenas lleva un siglo emitiendo señales. Es muy posible que civilizaciones hayan surgido y desaparecido hace millones de años, o que estén por surgir dentro de otros tantos. Podríamos estar solos en este preciso momento en nuestra región de la galaxia.

- Tener una luna grande que estabilice el eje terrestre.
- Estar en la zona correcta de la galaxia (lejos de supernovas destructivas).
- La tectónica de placas para reciclar carbono.
- Un gigante gaseoso como Júpiter que actúe como escudo contra cometas.
- Quizás la vida microbiana sea común, pero la vida inteligente y tecnológica sea una anomalía rarísima.


Emilio Silvera V.
















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