jueves, 29 de julio del 2021 Fecha
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Nadie pudo escribir, la Historia de la Vida

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en El Universo y la Vida    ~    Comentarios Comments (0)

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Analizando la luz de las galaxias pequeñas y de brillo débil que orbitan a la Vía Láctea, un equipo de científicos cree haber descubierto la masa mínima para las galaxias en el universo: 10 millones de veces la masa del Sol. Esta masa podría ser el “bloque de construcción” más pequeño conocido de la sustancia misteriosa e invisible denominada “materia oscura”. Las estrellas que se forman dentro de estos bloques se agrupan y se convierten en galaxias.

                   ¿Filametos de materia oscura? ¿Dónde?

Los científicos saben muy poco sobre las propiedades microscópicas de la materia oscura” aunque dicen que constituye aproximadamente las cinco sextas partes de toda la materia en el universo (bueno, al menos eso es lo que se cree antes de haberlo demostrado).

 

Son muchas las cosas que no sabemos y, de cada una de ellas, nosotros los humanos, creamos hipótesis y hacemos conjeturas, construimos modelos y, con los datos que hemos podido reunir, dejamos expuesta una teoría de lo que pudo ser. De esa manera hemos creado la “historia” de cómo se formó nuestro Sistema solar a partir de una explosión de supernova que creando una nebulosa sería el origen, hace algunos miles de millones de años, de todo el sistema planetario en el que está la Tierra y nos cobijamos nosotros.

A mayor escala y viajando mucho más lejos en el Tiempo, también hemos “recreado” el escenario que suponemos que pudo existir cuando “nació” el universo, cuando dio comienzo la existencia del Tiempo y apareció el Espacio, se creó la materia y comenzaron a formarse los objetos que hoy podemos contemplar por todo el inmenso Cosmos. De todo ello, de manera “misteriosa” (nadie sabe a ciencia cierta como fue), apareceron los primeros signos de vida, primero en forma de rústicas criaturas y más elaboradas después, cuando con el paso de los años, pudieron evolucionar.

En nuestra región, situada en el interior del brazo de Orión a unos 30.000 años-luz del centro galáctico, las cosas se pudieron suceder, más o menos, como nos dicen al margen de la imagen, con algunas dudas y algunas preguntas sin contestar, así pudieron suceder, a grandes rasgos las cosas. Sin embargo, no es ese el tema que el título nos señala, nos vamos a centrar en la “vida” esa explosión de imaginación que ha tenido el universo para que, al menos en nuestro caso, haya alguien que comente sobre él y también, sobre esa maravilla que representamos: Seres Conscientes en un universo de materia, de explosiones y cambios, de energías sin fin.

Lo cierto es que, el recuerdo de los miles de millones de años de la historia de la vida, no ha podido ser inscrito en la memoria de los seres que la representan, al igual que los últimos millones de años no están grabados en la memoria de los seres humanos, los primeros naturalistas que se sintieron intrigados por los fósiles que encontraban, no pudieron presentir de qué manera aquello que estaban sacando a la luz del día, acabaría por servir para reconstruir el pasado a través de los archivos sedimentarios de la tierra.

De nada sirvieron los razonamientos poéticos y religiosos que les habían preparado para lo contrario. La realidad nos hizo descubrir un mundo distinto, una cronología distinta y una historia distinta. Resulta fácil comprender, en qué medida, los primeros  descubrimientos paleontológicos les pudieron parecer (en aquellos tiempos), por tanto, maravillosos y también, desconcertantes, hasta que punto aquella extraordinaria diversidad de formas de vida desaparecidas, su frecuente extravagancia y rareza y el encadenamiento asombroso que parecían ir revelando poco a poco, les debieron fascinar, pero también confundir.

Y, de esa manera, nuestra innata curiosidad, nos llevó a descubrir muchas clases de vida que existió en el pasado, incluso de seres monstruosamente grandes que extinguidos, sirvieron para que todos, antes sus descomunales restos, dejaran volar la imaginación y pudieran construir escenarios ya desaparecidos hacia millones de años. Claro que, todos aquellos descubrimientos, vinieron a ensanchar la mente de lo posible y la concepción de la historia de la vida en la Tierra y también, de manera paralela, hemos ido creando una historia más profunda, de unos 13.750.000 millones de años para la historia del propio universo. Pero, la historia que nos interesa, la de la vida, se remonta a unos 4.000 millones de años (al menos en nuestro planeta), que es el tiempo que tienen los fósiles más antiguo hallados en las rocas más viejas del planeta.

Ya el hombre de Neanderthal se interesaba por los fósiles.

El descubrimiento de edades anteriores a la aparición del hombre tuvo una enorme repercución, a finales del siglo XIX, mucho más allá de los círculos científicos, en buena parte porque reveló paisajes desaparecidos y poblados por criaturas extrañas, predominantemente mostruosas. Incluso en nuestros días los grandes vertebrados del pasado ejercen a menudo una especie de fascinación: ¿no se ha convertido acaso el mamut en el emblema de una cadena de supermercados y no resultan los nombres de muchos dinosaurios mucho más familiares, incluso para los niños, que los numerosos animales actuales?.

Esa familiaridad relativa con criaturas que hasta hace dos siglos, su existencia era inimaginable, es así mismo, un gran logro de la paleontología de los vertebrados sacados a la luz por la ciencia. Claro que, si hablamos de vida, no sólo de grandes animales se compone la gran relación que podríamos hacer de todas aquellas especies que poblaron nuestro planeta y de las que, el 99% están desaparecidas. Ahora, sólo el 1% de todas las especies vivientes siguen presentes y, las demás, por una u otra causa, quedaron extinguidas al no poder adaptarse, al ser eliminadas en las grandes extinciones… ¡y vaya usted a saber cómo!

Cuentan que, durante uno de sus viajes por el Mediterráneo, san Pablo, según la leyenda que circula, naufragó ante las costas de Malta. Habiendo logrado llegar a esa isla, fue mordido por una vibora. Encolerizado, maldijo entonces a todas las serpientes maltesas, por lo que sus lenguas bífidas se transformaron en piedra. Esas lenguas petrificadas, llamadas a veces “lenguas de san pablo”, son muy comunes en Malta; no son otra cosa que los dientes de los tiburones del período mioceno, cuyas formas evocan las lenguas bífidas de las serpientes.

El relato ilustra muy bien la fascinación que han ejercido desde tiempos inmemoriales ciertos fósiles sobre la imaginación humana y la forma en que pueden ser explicados los orígenes de esos objetos misteriosos, más allá de toda hipótesis científica, en los sistemas de pensamientos tradicionales. Sin embargo, jamás conoceremos las más antiguas de esas leyendas explicativas, ya que el interés por los fósiles se remonta a la prehistoria lejana, tal como nos lo demuestran los diversos descubrimientos arqueológicos.

En el transcurso de sus excavaciones en las cuevas de Arcy-sur-Cure,  en Borgoña, el célebre prehistoriador francés André Leroi Gourhan descubrió en un estrato correspondiente qal paleolítico medio una pequeña pero muy antigua “colección paleontológica” ; se trataba de un polípero y de un gasterópodo fósiles, y habían sido llevados a esa cueva por un hombre de Neardenthal. Hará más de 50.000 años posiblemente, que la atención de un “hombre fósil” se vio atraida por esos objetos curiosos, hasta el punto de que se los llevó consigo. No cabe duda de que nunca sabremos cuáles eran las interpretaciones que los hombres prehistóricos daban a los fósiles que recogían. En todo caso, ciertas conchas profundamente enterradas, le pudieron recordar a sus conchas actuales, y bien pudiera ser que se hubieran preguntado en aquel entonces qué hacían sobre las rocas unos animales que se encuentran habitualmente en el agua.

Es cierto que siempre, a lo largo de la Historia, hemos tenido pensadores y naturalistas. La Historia natural es un término cuya definición es problemática, en tanto que diversas disciplinas la abordan de manera diferente. Muchas de estas concepciones incluyen el estudio de las cosas vivientes (por ejemplo, la biología, incluyendo botánica, zoología y ecología); otras concepciones extienden el término al campo de la paleontología, la geografía y la bioquímica, así como a la geología, astronomía y la física. Lo cierto es que, al final del camino, todas esas disciplinas se encuentras, es decir, están de una u otra manera relacionadas. Todo en el Universo tiene una conexión que no siempre podemos ver o comprender.

Claro que, algunos pensadores griegos ya especularon con las viejas conchas fósiles que se hallaban dentro de las piedras y que eran el orgien de especulaciones “geológicas” de algunos que, como Jenófanes o Heródoto, quiénes habían comprendido la naturaleza auténtica de ciertas conchas fósiles y habían sacado conclusiones pertinentes, aquellos restos de organismos marinos, encontrados tierra adentro, demostraba que los mares, se extendían en otras épocas mucho más allá de sus límites actuales.

Lo cierto es que, hacer historia de la vida en nuestro planeta es imposible, sólo podemos ir atando cabos a medida que se encuentran huellas de ella en las viejas rocas, y, como la vida consciente tardó mucho más en llegar… ¡Carece de historia, toda vez que no existieron cronistas para escribirla! Así, nos vemos abocados a especular juntando todos los datos que hemos podido reunir y, de esas especulaciones, hemos formado un conjunto, si no plausible en su totalidad, sí aceptable mientras no encontremos más respuestas a la gran pregunta: ¿Cómo surgió la vida en la Tierra, y, es nuestro planeta el único lugar del Universo que la contiene?

Claro que, si creemos que la vida es ciudadana del universo sin fronteras, no debemos perder de vista la Panspermia, esas esporas viajeras que llegan a los mundos y en ellos, se posan y dejan pasar el tiempo para que, las condiciones locales, las radiaciones exteriores y propias del lugar, hagan su trabajo para que, con el tiempo suficiente por delante, puedan emerger y crecer hasta llegar a conformar seres con ideas y pensamientos.

Los animales unicelulares han descubierto el método más corto para comer las plantas. La muerte y el sexo han de crearse para que los organismos pluricelulares sean capaces de envejecer y dejar de funcionar como una cooperativa colonial de células. Los animales han descubierto como comerse a otros animales. Por encima de todo, ha evolucionado una especie inteligente, una especie tan lista que ha llegado a descubrir una vía para poder salir de la Tierra y llevar todo el proceso de la evolución hasta el extremo.

Nunca nadie ha sabido explicar lo que es la Vida a pesar de que tambien siempre nos lo hemos preguntado. Cuál es su origen y cómo surgieron los seres vivos que conocemos y que tenemos a nuestro alrededor, así como aquellos que con el paso de tiempo no supieron adaptarse y se extinguieron. La especie humana, la única que en nuestro planeta alcanzó la plenitud de conciencia, siempre ha tratado de responder a esa pregunta: ¿Qué es la Vida? Pero siempre también, resultó un gran problema el poder responderla y las Ciencias Naturales nunca pudo confeccionar una respuesta plausible. Hemos podido llegar a saber que sin los materiales fabricados en las estrellas, la vida no sería posible en nuestro Universo. Así muchos, dicen que somos…

¡Polvo de estrellas!

La célula viva es un sistema dinámico, en cambio constante en el cual las sustancias químicas se tornan ordenados por un tiempo en estructuras microscópicas, tan solo para disolverse nuevamente cuando otras moléculas se juntan para formar los mismos tipos de estructuras nuevamente, o para sustituirlas nuevamente en la misma estructura. Las organelas de las cuales las células están hechas no son más estáticas que la llama de una vela. En cualquier instante, la vela exhibe un patrón dinámico de casamientos y divorcios químicos, de procesos que producen energía y procesos que la consumen, de estructuras formándose y estructuras desapareciendo. La vida es proceso no una cosa.

¿Cómo ese proceso ordenado llegó a existir? Una vez que la célula es una entidad altamente ordenada y no aleatoria (evitando, la torpe regularidad de un cristal), se puede pensar en ella como un sistema que contiene información. La información es un ingrediente que adicionado, trae a la vida lo que serían átomos no vivos. ¿Cómo –nos preguntamos- la información puede ser introducida sin una inteligencia creativa sobrenatural? Este es el problema que la Ciencia aún tiene que responderse, lo que colocaría a Dios en la categoría de completamente desempleado.

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La vida, seguramente, fue el resultado de los mismos procesos químicos y físicos que formaron los océanos y la corteza continental de nuestro planeta. Sin embargo, la vida es distinta porque puede experimentar evolución darwiniana. La selección natural ha desempeñado un pepel fundamental en la evolución de plantas y animales durante los primeros tiempos de la historia de nuestro planeta, pero también dirigió la evolución química que hizo posible la propia vida. A grandes rasgos entendemos cómo pueden haber evolucionado las moléculas a partir de precursores simples presentes en la Tierra joven. Sin embargo, sigue siendo un misterio cómo las proteínas, los ácidos nucleicos y las membranas llegaron a interaccionar de forma tan compleja.

Según todos los indicios, en los primeros años del planeta, los continentes que hoy conocemos estaban todos unidos formando la denominada Pangea. El movimiento de las placas tectónicas terrestres logró que estos se separaran y, con el transcurso de millones de años, llegaron a adquirir la moderna forma que hoy conocemos. En todo ese transcurrir y, mientras tanto, una serie de condiciones nuevas aparecieron para hacer posible el surgir de la vida.

Distribución de los continentes hace 260 millones durante el Pérmico. El supercontinente con forma de “C” es Pangea; dentro de la C se localizan los océanos Paleo-Tetis al norte y Tetis al sur; separando ambos océanos se sitúa el continente Cimmeria; cerrando la “C” al noreste se sitúan los microcontinentes de China del Norte y China del Sur; mientras que el resto del globo está ocupado por el océano Panthalassa.

Microfósiles de sedimentos marinos. “Microfósil” es un término descriptivo que se aplica al hablar de plantas o animales fosilizados cuyo tamaño es menor de aquel que puede llegar a ser analizado por el ojo humano. Normalmente se utilizan dos rasgos diagnósticos para diferenciar microfósiles de eucariotas y procariotas.

A partir de todos los fragmentos que la ciencia ha podido ir acumulando, ¿qué tipo de planeta podemos recomponer y qué porcesos tuvieron que darse para que, la vida, tal como la conocemos pudiera surgir? Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que, cuando se formó el mar de Warrawoona la Tierra ya era un planeta biológico. Además, las mediciones de isótopos de carbono indican que ya podía haber comenzado la gran liberación ecológica de la fotosíntesis. No podemos tener la certeza si entre los microorganismos de aquel entonces había cianobacterias reproductoras de oxígeno, pero la presencia de cualquier tipo de organismo fotosintético en el océano de Warrawoona es de por sí muy informativa, pues nos permite colocar un punto de calibración en el árbol de la vida.

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Los estromatolitos forman parte del registro fósil y son los responsables del oxígeno de la Tierra

Son la evidencia de vida más antigua que se conoce en la Tierra. Las rocas ígneas más antiguas de la Tierra están en Groenlandia y tienen 3800 millones de años. Los estromatolitos más antiguos son de Warrawoona, Australia y tienen unos 3500 millones de años (Precámbricos – Arqueanos). La edad de la Tierra como planeta acrecionado se calcula en 4500 millones de años. La teoría dice que, dadas las condiciones en esa época, los primeros habitantes de la Tierra debieron ser organismos unicelulares, procariontes, y anaerobios. Por tanto, los estromatolitos forman parte del registro fósil más importante de la vida microbiológica temprana. Pero además, vida microscópica fototrófica.

En la nueva concepción de la evolución microbiana que simboliza el árbol, los organismos fotosintéticos aparecen relativamente tarde y se diversifican mucho después del origen de la vida y de la divergencia de los principales dominios de la biología. Si la materia orgánica de Warrawoona es producto de la fotosíntesis, hay que concluir que para entonces la evolución de la vida ya debía llevar en marcha un buen tiempo.

Las observaciones geológicas indican que hace tres mil quinientos millones de años la atmósfera de la Tierra contenía nitrógeno, dióxido de carbono y vapor de agua, pero muy poco oxígeno libre. La mayoría de las inferencias acerca de ambientes antiguos se realizan a partir de pistas sutiles que nos proporcionan la geoquímica; la signatura sedimentaria del oxígeno, sin embargo, es muy llamativa: bandas de color rojo vivo en rocas con silex ricos en hermatita (Fe2 O3), un mineral de óxido de hierro.

En la actualidad, nuestros conocimientos de la vida y ambientes arcaicos son a un tiempo frustrantes y emocionantes: frustrantes por las pocas certezas que tenemos y, sólo muchas hipótesis a partir de los datos dispersos que se van obteniendo, emocionante porque sabemos algo, por poco que esto pueda ser, es estimulante contar con un punto de partida que nos permita continuar en el estudio y la observación, seguir experimentando para que, algún día, sepamos a ciencia cierta, de donde pudo venir la vida.

Es verdad que las rocas más antiguas que podemos identificar nos indican la presencia de organismos complejos ¿qué clase de células vivían en aquellos tiempos aún más lejanos? En última instancia, ¡cuál será el verdadero origen de la vida?

Ademas de las cianobacterias, la microflora puede incluir algas (verdes y diatomeas), hongos, crustaceos, insectos, esporas, polen, rodofitas, fragmentos y sedimentos de todo tipo. La variedad biologica de cada comunidad estromatolitica dependerá de condiciones ambientales e hidrológicas: hipersalino, dulceacuicola, intermareales, submareales, fuertes corrientes, moderadas nulas, calidos, templado, altitud (afecta a la exposicion de la luz uv). En la superficie, es rugosa, porosa y cubierta por mucilago, filamentos, etc. Las particulas de carbonato van quedadonde atrapadas, hasta que la cementacion por crecimiento de cristales, forma una capa mas, de esta forma la estructura aumenta de tamaño.

La Tierra es el tercer planeta del Sistema Solar. Esta situación orbital y sus características de masa la convierten en un planeta privilegiado, con una temperatura media de unos 15º C, agua en forma líquida y una atmósfera densa que pudo evolucionar, con oxígeno y otros ingredientes, condiciones imprescindibles para el desarrollo de la vida.

La creencia general es que hace unos 4.600 millones de años la corteza de la Tierra comenzó a consolidarse y las erupciones de los volcanes empezaron a formar la atmósfera, el vapor de agua y los océanos. El progresivo enfriamiento del agua y de la atmósfera permitió el nacimiento de la vida, iniciada en el mar en forma de bacterias y algas, de las que derivamos todos los seres vivos que habitamos hoy nuestro planeta tras un largo proceso de evolución biólogica.

Aun los organismos más simples son máquinas moleculares extraordinariamente sofisticadas. Las primeras formas de vida tenían que ser muchísimo más sencillas. Necesitamos encontrar una familia de moléculas lo bastante simples como para formarse por procesos químicos y lo bastante complejas como para servir de cimiento a la evolución de las células vivas. Una molécula capaz de contener información y estructura suficientes como para replicarse a sí mismas y, al cabo, para dirigir la síntesis de otros componentes que puedan canalizar la replicación con una eficiencia cada vez mayor.

ESTRUCTURA DE LA CELULA BACTERIANA

Unas moléculas, en fin, que pudieran iniciar una trayectoria evolutiva que permitiera a la vida emanciparse de los procesos físicos que le dieron nacimiento, sintetizando las moléculas necesarias para el crecimiento en lugar de incorporarlas de su entorno y captando energía química o solar para alimentar el funcionamiento de la célula.

El descubrimiento de las enzimas de ARN, o ribosomas, realizado de forma independiente y aproximadamente al mismo tiempo por el bioquímico de Yale Sidney Altman, tuvo un efecto catalítico sobre el pensamiento acerca del origen de la vida.

Los enzimas de ARN (llamadas “ribozimas” o “aptazimas”) son moléculas de ARN capaces de autorreplicarse a temperatura constante en ausencia de proteínas. Utilizan la llamada replicación cruzada, en la que dos enzimas se catalizan el uno al otro de forma mutua. Este proceso permite entender cómo surgió la vida, pero los biotecnólogos las usan para algo mucho más prosaico. Estos enzimas de ARN pueden ser utilizados para detectar una gran variedad de compuestos, incluyendo muchos relevantes en diagnóstico médico. El compuesto orgánico se liga al aptazima, que se replica exponencialmente, amplificando exponencialmente la concentración del compuesto hasta permitir que sea fácilmente detectado.

En palabras del filósofo de la biología Iris Fry, esta extraordinaria molécula se alzó como “el huevo y la gallina al mismo tiempo” en el rompecabezas del orgien de la vida. La vida, esa misteriosa complejidad que surgió a partir de la “materia inerte” que, bajo ciertas y complejas condiciones, dio lugar a que lo sencillo se conviertiera en complejo, a que lo inerte pudiera despertar hasta los pensamientos.

Sabemos que, en ciertas condiciones prebióticas, los aminoácidos se forman fácilmente, así quedó demostrado por Stanley Miller en su gamoso experimento. Como los ácidos nucléicos, pueden unirse para formar péptidos, las cadenas de aminoácidos que se pliegan para formar proteínas funcionales.

Hay teorías para todos los gustos, y, el afamado Freeman Dyson, un renombrado físico que ha pensado profundamente sobre el origen de la vida, sugiere que en realidad la vida comenzó en dos ocasiones, una por la vía del ARN y otra vez por vía de las proteínas. Las células con proteínas y ácidos nucleicos interactivos habrían surgido más tarde en función protobiológica.  Y, está claro que, la innovación por alianzas es uno de los principales temas de la evolución.

phylogenetic_tree-es.png

En el árbol de la vida, nosotros (“tan importantes”), sólo somos una pequeña ramita.

Hay muchos procesos que son de una importancia extrema en la vida de nuestro planeta y, dado que los organismos fotosintéticos (o quimiosinteéticos) no pueden fraccionar isótopos de carbono en más de unas treinta parte por 1.000, necesitamos invocar la participación de otros metabolismos para poder explicar los resultados de las mediciones que se han realizado. Los candidatos más probables son bacterias que se alimentan de metano en los sedimentos. Estas bacterias obtienen tanto el carbono como la energía del gas natural (CH4) y, al igual que los organismos fotosintéticos, son selectivos con los isótopos. A causa de su preferencia química por el 12CH4 frente al 13CH4, los microbios que se alimentan de metano fraccionan los isótopos de carbono en unas veinte o vejnticinco partes por 1.000 en los ambientes donde el metano es abundante. ¿Habeis pensado en la posibilidad de que esos organismos fotosintéticos estén presentes en Titán? ¡El fetín está servido!

               Los océanos de metano de titán podrían ser una buena fuente de vida

La fotosíntesis anoxigénica se da en los organismos que utiliza la energía de la luz del sol, dióxido de carbono (sustrato a reducir) y sulfuro de hidrógeno (en lugar del agua) como dador de electrones que se oxida, se fabrican glúcidos y se libera azufre a el medio acuoso donde habitan o se aloja en el interior de la bacteria.

Otra característica es que los organismos fotosinteticos anoxigénicos contienen bacterioclorofila, un tipo de clorofila exclusiva de los foto-organotrofos, usan longitudes de onda de luz que no son absorbidas por las plantas. Estas bacterias contienen también carotenoides, pigmentos encargados de la absorción de la energía de la luz y posterior transmisión a la bacterioclorofila. El color de estos pigmentos dan el nombre a estas bacterias: bacterias púrpuras del azufre y bacterias verdes del azufre. En las cianobacterias los pigmentos captadores de luz son las ficobilinas, por lo tanto se les nombra, bacterias azules.

Cualquiera de estas imágenes de arriba nos cuenta una larga y compleja historia de cómo se pudieron formar cada uno de los ahí representados, y, en cualquiera de sus fases, formas y colores, es toda una gran obra de la Ingenieria de la Naturaleza que, al fin y al cabo, es la única fuente de la que debemos beber para saciar nuestra sed de sabiduría y alejar la ignorancia que nos abruma.

No pocas veces he dejado aquí constancia de que, el Universo, en todas sus regiones, por muy alejadas que estén, se rige por unas leyes que están presentes en todas parte por igual, y, así lo confirman mil observaciones y mil proyectos que a tal efecto se han llevado a buen término. Por ejemplo, mediaciones precisas de isótopos de azufre en muestras de Marte traídas a la Tierra por meteoritos demuestran que muy pronto en la historia del planeta vecino el ciclo del azufre estaba dominado por procesos atmosféricos que producían un fraccionamiento independiente de la masa.

Valles en Marte. (ESA) La región de Valles Marineris, que tiene una longitud de 4.000 kilómetros y una anchura de 600 kilómetros, es el sistema de cañones más grande conocido en el sistema solar, con profundidades que llegan a los diez kilómetros.

Basándose en este descubrimiento del fraccionamiento independiente de la masa, se dirigió la atención sobre las rocas terrestres más antiguas. Para sorpresas de muchos geoquímicos, lo que se hayó fue que el yeso y la pirita de las sucesiones sedimentarias más antiguas de la Tierra  también como en Marte, han dejado constancias del fraccionamiento independiente de la masa de los isótopos de azufre. Al igual que en Marte, en la Tierra primitiva la química del azufre se encontraba al parecer influenciada por procesos fotoquímicos que sólo pueden producirse en una atmósfera pobre en oxígeno. La etapa del oxígeno comenzó en nuestra atmósfera a comienzos del eón Ptoterozoico. En suma, todos los caminos de la biogeoquímica llevan al mismo sitio, es decir, lo que pasa aquí pudo pasar allí y, al decir allí, quiero decir en cualquier planeta de cualquier galaxia. Las leyes fundamentales de la Naturaleza son, las mismas en todas partes. No existen sitios privilegiados.

                                                 Es difícil imaginarse hoy una Tierra sin oxígeno

Dos equipos independientes de investigadores descubrieron que el oxígeno gaseoso apareció en la atmósfera terrestre unos 100 millones de años antes del evento de la gran oxidación de hace 2400 millones de años. Es decir, cuando cambió la antigua atmósfera y el planeta se equipo con la que hoy conocemos.

El oxígeno es un gas muy reactivo, no existe de manera libre durante un largo período de tiempo, pues forma óxidos o reacciona con otras sustancias de manera rápida. Si está presente en la atmósfera es porque las plantas lo reponen continuamente. Antes de la invención de la fotosíntesis y durante muchos cientos de millones de años no había oxígeno libre en la Tierra.

En los estratos geológicos se pueden encontrar pruebas de la existencia de un momento en el que se produjo una gran oxidación mineral, prueba de que el oxígeno se encontraba ya libre en la atmósfera terrestre por primera vez y en gran cantidad. A este hecho se le ha denominado evento de gran oxidación, o GOE en sus siglas en inglés, y fue un hecho dramático en la historia de la Tierra. Este oxígeno permitió más tarde la aparición de vida animal compleja. Los geólogos creían que durante el GOE los niveles de oxígeno subieron rápidamente desde niveles prácticamente despreciables.

Las Bacterias: Amigas y Enemigas

                                     El mundo bacteriano es fascinante

Con estas bacterias es posible obtener dos tipos de celdas microbianas o baterías. Unas llamadas celdas de sedimento emplean el lodo donde habitan estos microorganismos; ahí, se produce energía simplemente conectando un electrodo en la parte donde, a cierta profundidad, no hay oxígeno, con otro electrodo que se encuentre en presencia de oxígeno.

¿Cómo respondió la vida a la revolución del oxígeno? Podemos imaginar, un “holocausto de oxígeno” que habría llevado a la muerte y la extinción a innumerables linajes de microorganismos anaeróbicos. Pero hace dos mil doscientos millones de años los ambientes anóxicos no desaparecieron; simplemente, quedaron relegados bajo una capa oxigenada de agua y sedimentos superficiales.

Aquello permitió a la Tierra dar cobijo a una diversidad biológica sin precedentes. Los microorganismos anaeróbicos mantuvieron un papel esencial en el funcionamiento de los ecosistemas, igual que en la actualidad.

Correr es un ejercicio aeróbico

En la primera fase de cualquier ejercicio aeróbico, el oxígeno se combina con la glucosa procedente del glucógeno. Al cabo de unos minutos, cuando el cuerpo nota que escasea el azúcar, empieza a descomponer las grasas. Entonces disminuye un poco el rendimiento, mientras el cuerpo se adapta al cambio de origen de su energía. Superado este punto, se vuelve a los niveles y sensaciones normales, pero se queman grasas en lugar de glucosa.

De otro lado, los organismos que utilizan, o al menos toleran el oxígeno se expandieron enormemente. La respiración aeróbica se convirtió en una de las formas principales de metabolismo en las bacterias, y las bacteria quimiosintéticas que obtienen energía de la reacción entre oxígeno e hidrógeno o iones metálicos se diversificaron a lo largo de la frontera entre ambientes ricos en oxígeno y ambientes pobres en oxígeno. Desde ese momento, la Tierra comenzó a convertirse en nuestro mundo.

Nuestro mundo, rico en agua líquida que cubre el 71% de la superficie del planeta, y, su atmósfera con un 78% (en volumen) de Nitrógeno, un 21 de Oxígeno y un 0,9 de Argón, además de dióxido de carbono, hidrógeno y otros gases en cantidades mucho menores que, permiten que nuestros organismos encuentren el medio indóneo para poder vivir. Otros muchos factores presentes en la Tierra contribuyen a que nuestra presencia aquí sea posible.

Las algas verdeazuladas también son llamadas bacterias verdeazuladas porque carecen de membrana nuclear como las bacterias. Sólo existe un equivalente del núcleo, el centroplasma, que está rodeado sin límite preciso por el cromatoplasma periférico coloreado. El hecho de que éstas se clasifiquen como algas en vez de bacterias es porque liberan oxígeno realizando una fotosíntesis similar a la de las plantas superiores. Ciertas formas tienen vida independiente, pero la mayoría se agrega en colonias o forma filamentos. Su color varía desde verdeazulado hasta rojo o púrpura dependiendo de la proporción de dos pigmentos fotosintéticos especiales: la ficocianina (azul) y la ficoeritrina (rojo), que ocultan el color verde de la clorofila.

Mientras que las plantas superiores presentan dos clases de clorofila llamadas A y B, las algas verdeazuladas contienen sólo la de tipo A, pero ésta no se encuentra en los cloroplastos, sino que se distribuye por toda la célula. Se reproducen por esporas o por fragmentación de los filamentos pluricelulares. Las algas verdeazuladas se encuentran en hábitats diversos de todo el mundo. Abundan en la corteza de los árboles, rocas y suelos húmedos donde realizan la fijación de nitrógeno. Algunas coexisten en simbiosis con hongos para formar líquenes. Cuando hace calor, algunas especies forman extensas y, a veces, tóxicas floraciones en la superficie de charcas y en las costas. En aguas tropicales poco profundas, las matas de algas llegan a constituir unas formaciones curvadas llamadas estromatolitos, cuyos fósiles se han encontrado en rocas formadas durante el precámbrico, hace más de 3.000 millones de años. Esto sugiere el papel tan importante que desempeñaron estos organismos cambiando la atmósfera primitiva, rica en dióxido de carbono, por la mezcla oxigenada que existe actualmente. Ciertas especies viven en la superficie de los estanques formando las “flores de agua”.

Sin descanso se habla de quer nosotros, con nuestro comportamiento estamos cambiando la atmósfera de la Tierra, que contaminamos y que, de seguir así, podemos acabar con la vida placentera en el planeta. Tal exageración queda anulada por la realidad de los hechos.

Gigantescas ciudades son una buena muestra de nuestra presencia aquí, y, ¿qué duda nos puede caber? Nuestro morfología nos ha convertido en el ser vivo dominante en el planeta. Sin embargo, no somos los que más hemos incidido en sus condiciones. Si se estudia la larga historia de la vida en la Tierra, podremos ver que una inmensa cantidad de especies han interactuado con la biosfera para modificar, en mayor o menor medida los ecosistemas del mundo. En realidad, la especie que cambió el planeta de manera radical, la que en verdad modificó la Tierra hasta traerla a lo que hoy es, creando una biosfera nueva a la que todas las especies se tuvieron que adaptar (también nosotros), esa especie que, aunque diminuta en su individualidad forma un gigantesco grupo, no son otras que las cianobacterias.

De esa manera, si el oxígeno trajo consigo un cambio revolucionario, las heroínas de la revolución fueron las cianobacterias. Fósiles extraordinarimente bien conservados en síles de Siberia de mil quinientos millones de años de edad demuestran que las bacterias verdeazuladas se diversificaron tempranamente y se han mantenido hasta la actualidad sin alterar de manera sustancial su forma. La capacidad de cambiar con rapidez, pero persistir indefinidamente, compendia la evolución bacteriana.

Las cianobacterias comparten con algunas otras bacterias la habilidad de tomar el N2 del aire, donde es el gas más abundante, y reducirlo a amonio (NH4), una forma que todas las células pueden aprovechar. Los autótrofos que no pueden fijar el N2, tienen que tomar nitrato (NO3-), que es una sustancia escasa. Esto les ocurre por ejemplo a las plantas. Algunas cianobacteria son simbiontes de plantas acuáticas, como los helechos del género Azolla, a las que suministran nitrógeno. Dada su abundancia en distintos ambientes las cianobacterias son importantes para la circulación de nutrientes, incorporando nitrógeno a la cadena alimentaria, en la que participan como productores primarios o como descomponedores.

La resistencia general de las bacterias a la extinción es bien conocida, las bacterias que hayan sobrevivido al cepillo de dientes, a media tarde se habrán multiplicado hasta el extremo de recubrir nuevamente el interior de la boca. Además, las bacterias saben habérselas muy bien con medios cambiantes. El aire, por ejemplo, está lleno de bacterias; un plato de leche colocado en el alfeizar de la ventana no tarda en fermentar.

Nosotros tenemos un “convenio” de simbiosis con muchas bacterias que conviven con nuestra especie que sin ellas, no podría existir. ¿Os acordáis de aquel trabajo sobre las mitocondrias? El cuerpo humano, en seco, tiene un diez por ciento de bacterias.

emilio silvera

La LUZ

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Física Cuántica    ~    Comentarios Comments (3)

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(Oscar R. Ernst, oscarernst.54@gmail.com)

LA LUZ  Y LOS CUERPOS TRANSPARENTES

                       

Definición: 


Cuerpo transparente, es aquel que los fotones, luego de atravesarlo, no deforma la esencia de la organización de los fotones. Este cuerpo puede ser sólido, líquido, un gas o el mismo espacio “vacío”, ya que el vacío es difícil concebirlo sin cualidades físicas, fotones, etc. (El  vacío tiene cualidades físicas)

La transparencia de una molécula, es que no tien partículas que obstaculicen el paso de los fotones. En la cuarta dimensión.

El átomo es tetradimensional. No un sistema solar en miniatura. Sin electrones que giran y sin núcleo en el centro.

 

 

 

     
La luz (fotones), no son una onda distinta que un electrón o protón, etc.


El fotón es una onda que no necesita de un medio material para propagarse, se propaga por el espacio vacío. Así como una onda de sonido es una contracción-expansión del medio en que se propaga, el fotón es una contracción-expansión del espacio (del mismísimo espacio), razón por la cual entendemos que el espacio se curva, se contrae y expande. La rigidez del medio, da la velocidad de la deformación (velocidad de  la onda), en el caso de la rigidez del espacio da una velocidad “c”.

Esta onda por causa de la contracción del tiempo (velocidad “c”), no se expande, sino que se mantiene como en su origen (para el observador ), como si fuese una “burbuja”, expandida o contraída, en cada parte, positiva-negativa de la onda.

 

1°- “No se dispersan”, no son más pequeñas, como las ondas del agua (olitas) cuando tiramos una piedrita, a medida que se alejan de su centro; sino que en el caso de la luz son menos partículas, pero son siempre el mismo tipo de onda (determinada frecuencia), igual tamaño.

2°- Las ondas con más energía son más grandes, los fotones al igual que las partículas son más pequeñas, contra toda lógica (contracción de Lorentz).

3°- No necesitan de un medio material para desplazarse. Viajan en el vacío. El medio que usan para viajar, es el mismísimo espacio.

4°- Su cualidad de onda no es diferente de las partículas. Lo podemos ver en la creación de pares y la cualidad de onda de las partículas, etc. En ningún momento la partícula, es una cosa compacta (ni una pelotita), siempre es una onda, que no se expande. En la comparación con la ola, sería como un “montón” o un “pozo” de agua, con una dirección, lo que conocemos como ecuación de Schrödinger. En ningún momento la partícula, es una pelotita; la ola sobre el agua, no es un cuerpo que se mueve sobre el agua, no es un montón de agua que viene (aunque parece), sino una deformación del agua. Así la partícula, no es un montón de algo, sino una deformación del espacio.

(hacer clic sobre la imagen para agrandar)

5°-Un fotón es tan partículas como las partículas, y las partículas son tan ondas como los fotones, es lógico pesar que son ondas iguales a los fotones. Ya que se comportan iguales (reflexión, difracción, son más pequeños con más energía, etc.).

6° El fotón es su propia antimateria, tiene su parte positiva y su parte negativa, que en la creación de pares se separa, dando origen a las antipartículas (electrón-positrón,  protón-antiprotón), de acuerdo a la energía del fotón.

¿Qué vemos?

 

 

Lo que vemos son los fotones reflejados por los electrones de baja energía, los electrones interiores y las partículas como los protones, etc., son invisibles. Al igual que los electrones muy degradados como los del CO2, afectados por el infrarrojo (efecto invernadero).

Un fotón puede chocar (o ser emitido) por una partícula, sólo y únicamente, si están en el mismo lugar del espacio dimensión tiempo, con energía proporcional a 1/c;  Ep=mc2 (energía de la partícula), Ef=2mc (energía del fotón que interactúa con la partícula “m”).


La luz visible sólo afecta los electrones de la última capa del átomo. Lo que vemos son los fotones reflejados por los electrones de baja energía, los electrones interiores y las partículas como los protones, etc., son invisibles a la luz visible, sólo reflejan los rayos X o gama según su energía.

 

“Tanto la luz visible como los rayos X se producen a raíz de las transiciones de los electrones atómicos de una órbita a otra. La luz visible corresponde a transiciones de electrones externos y los rayos X a transiciones de electrones internos. En el caso de la radiación de frenado o bremsstrahlung, los rayos X se producen por el frenado o deflexión de electrones libres que atraviesan un campo eléctrico intenso. Los rayos gamma, cuyos efectos son similares a los de los rayos X, se producen por transiciones de energía en el interior de núcleos excitados.”http://www.mundodescargas.com/apuntes-trabajos/tecnologia/decargar_rayos-x.pdf

Resultado de imagen de La velocidad de la luz

 

 

 

Velocidad de la luz.: La velocidad de cada color, en un medio transparente, será diferente según su frecuencia (índice de refracción). Es incorrecto decir que en el agua la luz tiene una velocidad.

(hacer clic sobre la imagen para agrandarla)

 

 

 


La velocidad de la luz en un cuerpo transparente no es menor, sino que su recorrido es mayor, no es que viaje más lento, sino que hace mayor recorrido dentro del medio, el fotón curva su recorrido haciendo un recorrido mayor, el índice de refracción da la curvatura a la que está sometido el fotón. La velocidad de la luz es una constante “c”.

“El índice de refracción de un material depende de la longitud de onda (o de la frecuencia) de la luz por él propagada. Es decir, la velocidad de la luz por un material depende de la frecuencia (color) de la luz considerada.” 

  http://www.ieslaasuncion.org/fisicaquimica/fislets/prisma1.html

“… la velocidad de la luz es diferente para cada color y la luz blanca acaba sufriendo descomposición en este pasaje. El violeta es el que sufre una mayor disminución en su velocidad al paso que el rojo es el color que sufre menos disminución.”             http://fisica.laguia2000.com/conceptos-basicos/mecanica-ondulatoria

La velocidad (relativa) de la luz en un medio es: v =c/n ,  v= velocidad de determinado color,  c=velocidad de la luz en el vacío, y n= índice de refracción.

En el arcoíris cada color tiene distinto índice de refracción. Por lo tanto determina la curva que hará el fotón dentro del material transparente, su velocidad relativa,

Me resulta sorprendente que gente inteligente, crea que en los cuerpos transparentes, todos los fotones viajan a la misma velocidad relativa, esto sólo prueba la ignorancia de profesores que confunden a los estudiantes con una física mística y contradictoria. Y el enorme vacío de conocimiento básico en ciencia en Wiki, y confusionismo por parte de grupos de poder.

 

 

Imagen relacionada

 

 

Posición tradicional: Si suponemos que en un material, la luz viaja más lento que en el vacío, ¿sería correcto decir?: “Cuando la luz se refracta cambia de dirección porque se propaga con distinta velocidad en el nuevo medio. Como la frecuencia de la vibración no varía al pasar de un medio a otro, lo que cambia es la longitud de onda de la luz como consecuencia del cambio de velocidad. La onda al refractarse cambia su longitud de onda: e = v·t”  http://teleformacion.edu.aytolacoruna.es/FISICA/document/fisicaInteractiva/OptGeometrica/reflex_Refrac/Refraccion.htm

Esto significaría que un fotón en un medio transparente cambia su energía y al salir del mismo, ya que la energía de un fotón es inversamente proporcional a la longitud de onda (E=hc/L, donde hes la constante de Planckc es la velocidad de la luz, y L es la longitud de onda). No podría haber razonamiento más falaz.
Esta es una de las razones, por la cual decimos que la luz no viaja a diferentes velocidades, en distintos medios, sino que hace mayor recorrido. Siempre tiene la misma velocidad, frecuencia y energía.

Nota:

¿Sabían ustedes que en Wikipedia, en agujeros negros, no se menciona, lo que se establece claramente, en la teoría de la relatividad (tiempo-gravedad),  que el tiempo se detiene, para el observador exterior? Se preguntaron ¿Por qué?
¿Sabían ustedes, que en el mismo lugar, tampoco se menciona el efecto Doppler, tan importante para la teoría de la relatividad?… ¿Por qué? Ni que los fotones pierden toda su energía. ¿Por qué? Para justificar la mentira del fotón sin masa, o esconder lo inexplicables y absurdas de sus teorías.
¿Por qué cuando se habla de “creación de pares”, se le dan tan poco espacio, sin historia, y con una explicación que pocos puedan entender? ¿O la creación de materia a partir de un fotón es poco importante?

 

 

Nuevos descubrimientos

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Astronomía y Astrofísica    ~    Comentarios Comments (0)

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El 15 de julio de 2015 la sonda New Horizons hizo historia al sobrevolar Plutón más cerca que nunca. Sus imágenes mostraron por primera la superficie de este planeta enano en las afueras del Sistema Solar, cubierta de volcanes de hielo y con una gran región con forma de corazón. Ahora, dos estudios han analizado el lóbulo izquierdo de esa zona y apuntan a que bajo ella hay un gran océano de agua líquida.

Hace miles de millones de años Plutón chocó contra un cometa de unos 200 kilómetros, 20 veces mayor que el asteroide que acabó con los dinosaurios. El impacto formó un enorme cráter que se fue llenando de hielo. Su acumulación, sumada al efecto gravitatorio de Caronte, la mayor luna de Plutón, acabó desplazando todo el planeta sobre su eje de rotación.

La depresión creada por la colisión, conocida como Sputnik Planitia, “estaba a unos 1.200 kilómetros de su situación actual”, explica James Keane, astrónomo de la Universidad de Arizona y coautor de un estudio publicado hoy en Nature que detalla este fenómeno. La cuenca se fue llenando de hielo de nitrógeno, metano y dióxido de carbono durante millones de años hasta que acabó reorientando a Plutón respecto a su luna, con la que está ancaldo y siempre se muestran la misma cara.

 

En el núcleo rocoso del planeta hay suficiente radioactividad como para derretir una capa de hielo de unos 100 kilómetros de grosor

 

La gran pregunta es de dónde puede salir tanto hielo como para mover un planeta entero, aunque sea enano. “La forma más obvia” es que “hubiera una gran masa de agua bajo el hielo de Sputnik Planitia”, explica Francis Nimmo, de la Universidad de California en Santa Cruz. “En el núcleo rocoso del planeta hay suficiente radioactividad como para derretir una capa de hielo de unos 100 kilómetros de grosor”, resalta. Tras el impacto, el agua fluyó al exterior llenando parte del cráter y desplazando todo el planeta, argumenta el equipo de Nimmo en un segundo estudio en Nature.

El océano de Plutón “está compuesto sobre todo por agua, pero probablemente también contiene amoniaco, que actúa como anticongelante”, por lo que “probablemente” sigue existiendo en la actualidad, señala Nimmo. “Tendría un volumen casi equivalente al de los océanos de la Tierra” y es “potencialmente habitable”, asegura.

Sarcófago de hielo

Es posible que haya vida en ese océano, pero no será fácil demostrarlo. La masa de agua estaría bajo un sarcófago de hielo de unos 150 kilómetros de grosor, mucho más que en las lunas Europa y Encélado, también con océanos habitables, o en los hielos del Ártico y la Antártida. “Si enviásemos una misión orbital, lo que puede llevar bastante tiempo, podríamos confirmar la existencia del océano buscando excesos de masa en Sputnik Planitia o con un radar que traspase la corteza de hielo”, explica.

El equipo de Keane ha basado su estudio en los grandes cañones de hielo que se observan en Plutón. Coincide en que “una de las formas más fáciles” de crear esas enormes grietas es por el empuje  del océano que hay debajo al congelarse y aumentar de volumen, aunque podría haber otras explicaciones. En septiembre, otro equipo de astrónomos sugirió la existencia de este océano basándose en los accidentes geográficos fotografiados por New Horizons y un modelo térmico del interior del planeta.

La sonda de la NASA ha dejado atrás Plutón y se adentra ahora en el cinturón de Kuiper, compuesto por una miríada de pequeños mundos helados. “Probablemente otros objetos de tamaño similar a Plutón en el cinturón de Kuiper tengan estos océanos subterráneos”, señala Nimmo. Se espera que New Horizons.

Fuente: El País

Reportajes de Prensa

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Reportajes de prensa    ~    Comentarios Comments (0)

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15 barrios antiguos y encantadores

Del bullicio nocturno de Djemaa el-Fna, en Marraquech, a las calles de La Habana vieja

17 NOV 2016 Publivcado en el Pais

 

                            Una calle de La Habana Vieja, en Cuba. / peeterv (iStock)

El viajero siempre visita, antes que nada, el centro histórico de las ciudades. Son barrios con alma y suelen concentrar lo más atractivo para el visitante; desde monumentos destacados, como catedrales o mezquitas, hasta tiendas, cafés, restaurantes de moda o museos irrenunciables. Pero, sobre todo, están cargados de encanto, de Historia en mayúsculas y de historias en minúscula. Los viajeros y expertos de Lonely Planet escogieron recientemente los centros urbanos más interesantes del mundo dentro del ránking Los 500 mejores lugares para el viajero. Estos son los 15 más interesantes entre de los más visitados del mundo.

Callejón de la Medina de Fez, en Marruecos. / Silwen Randebrock (Getty)

                   Un mercado con 9.400 callejones

Medina de Fez

No hay quien se resista a la magia de una medina marroquí, aunque haya que renunciar al orden y una arquitectura previsible. Fès el-Bali, corazón medieval de Fez, la tercera mayor ciudad de Marruecos, no es tanto una medina como un espagueti arquitectónico. En este enmarañado laberinto de más de mil años de antigüedad y 9.400 callejones se alzan 14.000 construcciones en las que viven unas 160.000 personas. Mezquitas, madrasas, restaurados riads, dar (casas tradicionales), plateros, comerciantes de cobre, vendedores de baratijas para turistas, curtidores, guías auténticos (y falsos), y todo tipo de personas parecen apretujarse en su interior. Es imposible saber por dónde se va, pero esa es parte de la gracia. Hay que armarse de valor, tomar un buen té a la menta y lanzarse de cabeza.

Plaza de Djemaa el-Fna, en Marraquech. / Matej Kastelic (iStock)

                         El teatro de la calle

Djemaa el-Fna (Marraquech)

Sin salir de Marruecos encontramos otro de los centros históricos más famosos y visitados del mundo. Caótica y cautivadora a partes iguales, Djemaa el-Fna es el animado corazón de Marraquech. Esta plaza es un foco de sonidos y olores, de halqa (teatro callejero) e hikayat (narración oral) desde la época medieval. Durante las horas del día, adivinos y encantadores de serpientes recorren la plaza junto a una variopinta colección de vendedores ambulantes, tatuadoras de henna y dentistas de origen dudoso. En cuanto se pone el sol, la plaza se transforma en una mezcla de música y algarabía; una combinación de circo y vodevil, y concierto al aire libre.

La actividad original de la plaza era bastante más oscura. En el siglo XI era el lugar donde se realizaban las ejecuciones públicas, lo que explica el nombre de la plaza, reunión de los muertos. A pesar de tan macabros orígenes, Djemaa se ha convertido en un centro de ocio que, por las noches, se llena de puestos de comida que ofrecen tajines y caracoles mientras acróbatas, cuentacuentos, músicos y extraños bufones actúan para la gente que pasa. Declarada como Obra Maestra del Patrimonio en el año 2001, si se deambula entre monos vestidos con tutú, bailarinas de danza del vientre travestidas y músicos gnawa hipnotizando a un corrillo de espectadores, se entenderá por qué.

Una vendedora ambulante de comida en el Barrio Antiguo de Hanói (Vietnam). / Marisa Vega (Getty)

                   Recuerdos de la antigua Indochina

Barrio Antiguo de Hanói (Vietnam)

Un poco francés, un poco comunista y muy vietnamita. En el Barrio Antiguo de Hanoi, una muestra de lo que fue Indochina, las mansiones coloniales se mezclan con los frenéticos mercados callejeros típicos del sudeste asiático y los cafés modernos en los que adolescentes danzan al son de rockeras guitarras. Extendiéndose hacia el norte desde el lago Hoan Kiem, la ciudad vieja es el corazón cosmopolita de Hanói y resulta muy difícil no enamorarse de su exuberancia desenfrenada y su joie de vivre.

Se trata, por supuesto, de un barrio comercial –es el principal distrito de compras de Hanói–, donde las tiendas se amontonan como las cajas en un almacén y los escaparates conquistan las calles con resmas de sedas de todos los colores; apenas queda espacio para el incesante tránsito de motos y vendedores ambulantes de comida con los icónicos sombreros de paja vietnamitas. Dentro de todo este caos se esconden tesoros históricos, como la Pagoda del Pilar Único, el Templo de la Literatura y escondidos establecimientos donde se puede comer de todo, desde pho (sopa) a pan francés.

Plaza de San Francisco, en La Habana Vieja. / Bridget Calip (Getty)

                 Esplendor cubano en ruinas

La Habana Vieja

Pasear por las calles adoquinadas de La Habana Vieja es lo más parecido a entrar en una fotografía antigua de color sepia, entre edificios color pastel y coches antiguos. Esta evocadora decadencia la convierte en un caramelo para fotógrafos, aunque no está, ni mucho menos, muerta. Si se pasea de noche se puede ver a sus vecinos bailando al son de la radio y jugando al dominó.

Para el turista que visita la capital cubana resulta imprescindible: aquí se concentran plazas históricas (la de Armas, la de San Francisco, la de la Catedral) y castillos (el de los Tres Reyes Magos del Morro, el de la Real Fuerza, el de San Salvador de la Punta, el de Atares y, sobre todo, el de San Carlos de la Cabaña), pero también edificios simbólicos como la Catedral, el hotel Ambos Mundos, el Floridita, La Bodeguita del Medio, el Gran Teatro… Hay que ir cuanto antes: la apertura de relaciones entre Cuba y Estados Unidos podría devenir en una rápida modernización.

Plaza de Stortorget, en el histórico Gamla Stan de Estocolmo. / Toshket (iStock)

                  Cápsula del tiempo de Estocolmo

Gamla Stan

Los edificios del casco antiguo de Estocolmo rebosan historia. Calles adoquinadas serpentean entre iglesias renacentistas, palacios barrocos, plazas medievales y edificios de colores que albergan acogedoras cafeterías. Fundado en 1250, el pasado de Gamla Stan está plagado de momentos oscuros. Fue asolado por la peste y el hambre, consumido por las llamas y asediado por facciones danesas y suecas. Storkykan, la catedral medieval, domina el horizonte pero hay muchos otros edificios históricos en los que detenerse: el Museo Nobel, la Riddarhuset o Casa de la Nobleza, la iglesia Alemana de Estocolmo (Tyska Kyrkan) o el Palacio Real, construido sobre las ruinas del anterior palacio que se destruyó en un incendio en el siglo XVIII.

Vista del centro histórico de Tallín, en Estonia. / Alexander Spatari (Getty)

               Una joya medieval en Estonia

Centro histórico de Tallín

Deambular por las estrechas calles adoquinadas de la vieja Tallín es como transportarse en el siglo XV, y no solo porque las tiendas de la zona vistan a su personal como campesinos de época. Hay viejas casas de comerciantes, patios medievales ocultos, torres altas y escaleras de caracol que conducen a miradores con vistas espectaculares de la ciudad. Su encanto de libro de cuentos, su distribución en dos niveles y sus impresionantes murallas lo han convertido en un auténtico nido de turistas, pero lo lleva con dignidad. En verano, los cruceristas abarrotan el casco histórico de la capital estona, pero se van a las cinco de la tarde y llega el momento de disfrutarlo a gusto.

Fachadas de colores en el barrio de Bryggen, en Bergen (Noruega). / VYCHEGZHANINA (iStock)

                   El muelle de Bergen (Noruega)

Barrio de Bryggen

Las casas color fuego del muelle del precioso casco antiguo de Bergen dan un cálido brillo al puerto de Vàgen y contrastan enormemente con el azul del fiordo en la distancia. Tal vez Bryggen no tenga el esplendor de otros centros históricos, como el de Gamla Stan de Estocolmo o el de Tallín, pero su aire provincial le da un encanto especial. En otra época, los comerciantes eran el alma de esta ciudad noruega, importante puerto de la Liga Hanseática durante los siglos XIV y XV. Aún conserva intacto ese aire de comunidad unida y uno de los grandes placeres que ofrece Noruega es perderse por sus callejones de madera, en la actualidad refugio de artistas y artistas.

Destruidos por el fuego en repetidas ocasiones, los típicos edificios de madera de Bryggen, a menudo torcidos, se han reconstruido innumerables veces. Los que se conservan son una reliquia del pasado, cuyo encanto tan solo disminuye un poco por su inevitable popularidad entre cruceristas y autobuses turísticos.

Turistas fotografiando a una geisha en el barrio de Gion, en Kioto (Japón). / Lee Yiu Tung (Getty)

                 Memorias de una geisha en Kioto

Distrito de Gion

Podría perdonarse a las misteriosas geishas que limitasen sus apariciones a los best-sellers, pero se las puede ver pasar por las calles de Gion, el antiguo distrito del ocio de Kioto que, aun siendo muy turístico, conserva ese aire de tradición. Las vías más concurridas están llevas de tiendas de objetos lacados y de dulces, pero el auténtico viaje empieza cuando nos adentramos en sus estrechos callejones. Tras las puertas cerradas y las persianas bajadas de las viejas casas de té se esconden restaurantes kaiseki y bares exclusivos, señalizados con farolillos.

Fachada del barrio de Ribeira, en Oporto (Portugal). / Sonia Blanco (Getty)

                  Puerto medieval en Oporto

Barrio de Ribeira

Oporto combina sus encantos urbanos de un modo muy romántico. Es difícil definir el misterio que envuelve al barrio de Ribeira, y que lo convierte en un lugar tan cautivador.

Tal vez sea la fusión de placeres para los sentidos lo que genera ese ambiente único: decadentes edificios color pastel de varios pisos que parece que vayan a caerse frente al muelle; los acordeonistas; los graznidos de las gaviotas; los rabelos (barcos tradicionales) navegando por el río Duero bajo el elegante puente XXXXX, concebido por Gustave Eiffel; el chisporroteante aroma de las sardinas; los cafés, bares y restaurantes que se esconden bajo las arcadas y en los estrechos callejones. Con un café y un pastel de nata (dulce de hojaldre y crema) se disfruta mejor. Al amanecer, al atardecer… El paseo enamora a cualquier hora y desde todas las perspectivas.

Centro histórico de Tiflis, en Georgia. / Tanatat Pongpibool (Getty)

                El corazón urbano de Eurasia

Casco antiguo de Tiflis (Georgia)

Un precioso rincón del Cáucaso con una maraña de callejones, casas de madera, plazas arboladas y bonitas iglesias vigiladas por la fortaleza de Narikaia, del siglo IV. El casco antiguo de Tiflis, capital de Georgia, ha permanecido intacto casi un siglo, con sus casas art nouveau inclinadas de tal manera que cuesta creer que se mantengan en pie. De hecho, debido a la falta de ayudas para su conservación, es posible que muchas acaben desplomándose. Se recomienda disfrutar de todo esto mientras se toma un pan de queso caliente en un animado café.

La Ciudad Vieja de Tifflis fusiona mejor que ningún otro lugar la magia del pasado de Georgia con su lucha por el futuro. Las calles sinuosas, con sus casas inclinadas, conducen a través de antiguas iglesias de piedra hasta plazas umbrías y el ultramoderno puente de la Paz, que cruza el río Mtkvari. Y los cafés tranquilos y bohemios coexisten con modernos clubs lounge a la última.

Calles de la ciudad vieja de Quebec, en Canadá. / Darryl Leniuk (Getty)

                 Murallas en el nuevo mundo

Ciudad vieja de Quebec (Canadá)

El casco histórico de Quebec resulta especialmente singular por ser la única ciudad amurallada al norte de México. Fundada en el año 1608, conserva sus antiguas murallas, puertas y bastiones. Intramuros, el dédalo de calles empedradas y casas de los siglos XVII y XVIII resulta más propio de Francia que de Norteamérica. Hay catedrales con brillantes chapiteles, cafés con jazz de fondo, muros de piedra y todo el romanticismo y misterio de las ciudades europeas. La mejor manera de disfrutarlo es sentarse en una terraza de la calle ante un vin rouge y un plato de poutine (patatas fritas, queso y salsa de carne).

Paseo del Bund, barrio histórico de Shanghái (China). / efired (iStock)

              Paseo urbano por Shanghái

El Bund

Este gran malecón fluvial de la Shanghái colonial es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad china; en otros tiempos, una especie de Wall Street local, donde se ganaban y perdían fortunas. Lo que en origen fue un camino de sirga para tirar de las gabarras de arroz, se convirtió en la primera escala de todos los visitantes, desde que hace más de un siglo empezaron a desembarcar aquí. Hoy las multitudes vienen por las boutiques, bares y restaurantes, y por las magníficas vistas de Púdong, la nueva Shanghai.

Una de las puertas de la Mezquita del Viernes, en Delhi (India). / Meinzahn (iStock)

                      Caótico batiburrillo indio

La Vieja Delhi

Jaleo de motos, algarabía de ruidos, intensos aromas y colores chillones: la Vieja Delhi representa toda una prueba para los sentidos de los turistas, especialmente en su primer viaje a India. Este barrio medieval que se extiende alrededor del Fuerte Rojo es un intrincado dédalo de callejas y templos con animados bazares, todo empapado de historia musulmana, sij e hindú, aunque al mismo tiempo revestido de vida india más moderna. Sin duda, una experiencia algo mareante pero inolvidable.

Plaza Hippocrates, en la ciudad vieja de Rodas (Grecia). / ian wool (iStock)

            Ecléctico barrio fortificado

Ciudad Vieja de Rodas (Grecia)

Épocas e imperios del pasado acechan en todos los rincones de la Ciudad Vieja de Rodas, impregnando la arquitectura clásica, bizantina, medieval y otomana de este puerto fortificado en la cuarta isla más grande de Grecia. En sus evocadoras calles empedradas, ancianas vestidas de negro observan desde la puerta de sus casas y el olor a cuero se funde con la fragancia de las buganvillas. Perderse forma parte de la diversión: hay que internarse en ella desde el paseo peatonal del foso, parando en tiendas y restaurantes hasta que logremos, sin prisa, orientarnos de nuevo.

Panorámica del barrio de Alfama, en Lisboa. / Sean Pavone (iStock)

                       El alma de Lisboa

Barrio de Alfama

Alfama enamora tanto desde el turístico tranvía 28, que sube serpenteante desde la Baixa casi rozando las puertas de las casas, como paseando por su laberinto de callejones. Es el alma y el corazón de Lisboa. De día hay que esquivar la ropa tendida en los balcones y hacerse un hueco entre el gentío que abarrota los miradouros (miradores) para se asoman al río Tejo. De noche, cuando el sonido del fado se cuela en los bares, el ambiente cambia. De día o de noche, la Alfama merece más de una visita. Y en lo alto, presidiendo todo, el castillo de San Jorge.

Fiuente: El País