May
5
¡Increible planeta Tierra!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Nuestro increíble planeta ~
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Con el título de paisajes alucinógenos, el Diario el País, publicó estas imágenes que, verdaderamente son dignas de asombro al poder comprobar de lo que es capaz la Naturaleza en nuestro planeta. Lo asombroso del caso es que, en la mayoría de esos lugares, aunque nos parezca mentira, está presente la vida que, según vamos comprobando día a día, es imparable en nuestro Universo.
Por las pruebas que de la Tierra tenemos en relación a la vida, por las probabilidades que realmente existen, por el hecho cierto de que, el Universo es igual en todas partes, por la innegable realidad de que el Universo está regido por las cuatro fuerzas fundamentales y las constantes universales, por todo ello, sabemos que la vida, puede estar presente en cualquier mundo que, como el nuestro, tenga las adecuadas condiciones.
Emilio Silvera V.
May
5
El Principio antrópico, el gato de Schrödinger
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Física ~
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¡¡Viajar en el Tiempo!!
El físico Alan Harvey Guth dijo
“El principio antrópico es algo que la gente propone si no pueden pensar en algo mejor que hacer.”
Esta frase, a menudo citada en debates de física teórica y cosmología, suele atribuirse (a veces con variaciones) a físicos como Steven Weinberg o mencionada en contextos donde se critica el principio antrópico.
El principio sostiene que el universo tiene las características que observamos porque, de no ser así, no estaríamos aquí para observarlo. Es decir, las constantes físicas parecen “ajustadas” para permitir la vida inteligente, porque si fueran distintas, no existiríamos.
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Para Richard Feynman, el objetivo de un físico teórico es “demostrarse a sí mismo que está equivocado en cuanto sea posible”. Sin embargo, el principio antrópico es estéril y no puede ser refutado. Weinberg dijo: “aunque la ciencia es claramente imposible sin científicos, no está claro que el universo sea imposible sin ciencia.

En cosmología el principio antrópico establece que cualquier teoría válida sobre el universo tiene que ser consistente con la existencia del ser humano.
El debate sobre el principio antrópico (y por consiguiente sobre Dios) estuvo en letargo durante muchos años, aunque fue reactivado recientemente por la función de onda del universo de Hawking. Si Hawking está en lo cierto, entonces existen en realidad un número infinito de universos paralelos, muchos de ellos con diferentes constantes físicas. En algunos de ellos, quizá los protones se desintegran con demasiada rapidez, o las estrellas no pueden fabricar los elementos pesados por encima del hierro, o el Big Crunch tiene lugar demasiado deprisa porque su densidad crítica sobrepasa en mucho a la ideal y no da tiempo a que pueda comenzar la germinación de la vida, y así sucesivamente. De hecho, un número infinito de estos universos paralelos están muertos, sin las leyes físicas que puedan hacer posible la vida tal como la conocemos.
Hace tiempo ya que muchos piensan en la existencia de universos paralelos
Infinidad de estrellas y de galaxias, muchos mundos, y, también, muchos universos. Claro que, es tan grande el nuestro que sería impensable poder salir de él para visitar otros universos vecinos, cuando la realidad es que, ni podemos visitar las galaxias más cercanas o los mundos que nos rodean en el propio Sistema solar. ¡Qué atrasados estamos todavía! Sin embargo, si me paro a pensar, no es cosa (exclusivamente de que estémos atrasadps, y más bien parece tratarse de los límites que nos ha impuesto la Naturaleza.
Estamos supeditaos por la capacidad técnica y sometidos las leyes físicas que gobiernan el universo.

En nuestro universo, las leyes de la física son compatibles con la vida que conocemos. La prueba es que nosotros estamos aquí para tratar esta cuestión. Si esto es cierto, entonces quizá no haya que invocar a Dios para explicar por qué la vida, por preciosa que sea, es posible en nuestro universo. Sin embargo, esto reabre la posibilidad del principio antrópico débil, es decir, ¿que podemos coexistir con otros universos muertos y que el nuestro sea el único compatible para vida? Como siempre, creyéndonos especiales.


La segunda controversia estimulada por la función de onda del universo de Hawking es mucho más profunda y, de hecho, aun está sin resolver. Se denomina el Gato de Schrödinger.
La teoría cuántica, recordémoslo, afirma que para todo objeto existe una función de onda que mide la probabilidad de encontrar dicho objeto en un cierto punto del espacio y del tiempo. La teoría cuántica afirma también que nunca se conoce realmente el estado de una partícula hasta que se haya hecho una observación. Antes de que haya una medida, la partícula puede estar en uno de entre una diversidad de estados, descritos por la función de onda de Schrödinger. Por consiguiente, antes de que pueda hacerse una observación o medida, no se puede conocer realmente el estado de la partícula. De hecho, la partícula existe en un estado ultramundano, una suma de todos los estados posibles, hasta que se hace una medida.

Cuando esta idea fue propuesta por primera vez por Niels Bohr y Werner Heisemberg, Einstein se revolvió contra ella. “¿Existe la luna sólo porque la mira un ratón?”, le gustaba preguntar. Según la teoría cuántica, en su más estricta interpretación, la Luna, antes de que sea observada, no existe realmente tal como la conocemos. “La Luna puede estar, de hecho, en uno cualquiera de entre un número infinito de estados, incluyendo el estado de estar en el cielo, de estar explotando, o de no estar allí en absoluto. Es el proceso de medida que consiste en mirarla el que decide que la Luna está girando realmente alrededor de la Tierra”. Decía Einstein con ironía.

De la resolución de la ecuación de onda de Schrödinger se obtiene una serie de funciones de onda (ó probabilidades de distribución de los electrones) para los diferentes niveles energéticos que se denominan orbitales atómicos.
Edwin Schrödinger, autor de la ecuación con su función de onda, se disgustó con estas interpretaciones de su ecuación. Para demostrar lo absurdo de la situación creada, Schrödinger colocó un gato imaginario en una caja cerrada. El gato estaba frente a una pistola, que está conectada a un contador Geiger, que a su vez está conectado a un fragmento de uranio. El átomo de uranio es inestable y sufrirá una desintegración radiactiva. Si se desintegra un núcleo de uranio, será detectado por el contador Geiger que entonces disparará la pistola, cuya bala matará al gato.

Para decidir si el gato está vivo o muerto, debemos abrir la caja y observar al gato. Sin embargo, ¿cuál es el estado del gato antes de que abramos la caja? Según la teoría cuántica, sólo podemos afirmar que el gato esta descrito por una función de onda que describe la suma de un gato muerto y un gato vivo.
Para Schrödinger, la idea de pensar en gatos que no están ni muertos ni vivos era el colmo del absurdo, pero la confirmación experimental de la mecánica cuántica nos lleva inevitablemente a esta conclusión. Hasta el momento, todos los experimentos han verificado, favorablemente, la teoría cuántica.

La paradoja del gato de Schrödinger es tan extraña que uno recuerda a menudo la reacción de Alicia al ver desaparecer el gato de Cheshire en el centro del cuento de Lewis Carroll: “Allí me verás”, dijo el Gato, y desapareció, lo que no sorprendió a Alicia que ya estaba acostumbrada a observar cosas extrañas en aquel lugar fantástico. Igualmente, los físicos durante años se han acostumbrados a ver cosas “extrañas” en la mecánica cuántica.
Existen varias maneras de abordar esta dificultad de lo incomprensible en mecánica cuántica. En primer lugar, podemos suponer que Dios existe. Puesto que todas las “observaciones” implican un observador, entonces debe haber alguna “conciencia” en el universo. Algunos físicos como el premio Nobel Eugene Wigner, han insistido en que la teoría cuántica prueba la existencia de algún tipo de conciencia cósmica universal.
La segunda forma de tratar la paradoja es la preferida por la gran mayoría de los físicos en activo: ignorar el problema.
El físico Richard Feynman dijo en cierta ocasión:
“Creo que es justo decir que nadie comprende la mecánica cuántica. No siga diciéndose a sí mismo, si puede evitarlo, “¿pero cómo puede ser así?” porque usted se meterá “hasta el fondo” en un callejón sin salida del que nadie ha escapado. Nadie sabe como puede ser eso.”
De hecho, a menudo se ha dicho que de todas las teorías propuestas en el siglo XX, la más absurda es la teoría cuántica. Algunos dicen que la única cosa que la teoría tiene a su favor es que “es indudablemente correcta”.
Sin embargo, existe una tercera forma de tratar esta paradoja, denominada teoría de los muchos universos. Esta teoría (como el principio antrópico) no gozó de mucho favor en la última década, pero está siendo revitalizada por la función de onda del universo de Stephen Hawking.

Existe un principio de la física denominado Navaja de Occam, que afirma que siempre deberíamos tomar el camino más sencillo posible e ignorar las alternativas más complicadas, especialmente si las alternativas no pueden medirse nunca.

Para seguir fielmente el consejo contenido en la navaja de Occam, primero hay que tener el conocimiento necesario para poder saber elegir el camino más sencillo, lo que en la realidad, no ocurre. Nos faltan los conocimientos necesarios para hacer las preguntas adecuadas.
Hugo Everett, Bryce DeWitt y ahora Hawking (también otros), han propuesto la teoría de los universos múltiples. En unos universos los protones se desintegran antes haciendo inestable la materia, en otros, el átomo de uranio se desintegra mediante un proceso sin radiaciones, y en otros universos las constantes universales que existen en el nuestro, son totalmente diferentes y no dan posibilidad alguna para la existencia de seres vivos. Está claro que cualquier variación que en principio pudiera parecer sin importancia, como por ejemplo la carga del electrón, podría transformar radicalmente nuestro universo.
Como apuntó el físico Frank Wilczek:
“Se dice que la historia del mundo sería totalmente distinta si Helena de Troya hubiera tenido una verruga en la punta de su nariz.”
Hasta el momento, se han celebrado varias conferencias internacionales sobre la función de onda del universo. Sin embargo, como ocurre en la teoría de supercuerdas, las matemáticas implicadas en la función de onda del universo, parecen estar más allá de la capacidad de cálculo que cualquier humano en este planeta pudiera resolver, y tendríamos que esperar años antes de que aparezca un individuo genial que pudiera encontrar una solución rigurosa a las ecuaciones de Hawking.
Emilio Silvera V.
May
4
¿La Existencia del Alma? ¿Te refieres a la mente?
por Emilio Silvera ~
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Mi visión
La idea de la muerte ha sembrado el miedo en la Mente de las persaonas, no importa de qué condición o de su preparación intelectual o el ámbito social en el que se desenvuelven sus vidas, todos, temen a la muerte. Y, ese miedo genuino, les hace pensar en ese más allá en el que le esperan sus padres y los demás seres queridos que se fueron, y, mucha parte de ese miedo, está en marcharse de este mundo dejando aquí a sus seres queridos, sin saber que futuro les espera. En lo que al Alma se refiere, hace tiempo que descubrí que si la vida vino de la materia “inerte” evolucionada (polvo de estrellas), cuando nos vamos para siempre, ninguna estrella dejará de brillar en el firmamento por nosotros, simplemente ocurre que volvemos al origen, es decir, a convertirnos en la “materia inerte” de la que surgimos.

Si mnos retrotraemos en el Tiempo, si miramos al pasado de la Iglesia, podremos contemplar como trasninaron para conseguir pingües beneficios, y, se inventaron la “Salvación del Alma” a cambio de buenas aportaciones y quedar como herederos de los ricos. Los clérigos eran conscientes de que la gente sabía que el cuerpo físico, se deterioraba y los gusanos se lo comían, y, como eso era imposible de salvar, se sacfaron de la manga “El Alma Inmortal”.
Aquello les daba esperazna a los inoentea ciudadanos que acudían a la Iglesia en busca de consuelo, aquellas palabras que prometían un más allá en el que reinaba la mayor bonanza para los buenos, y, las llamas del infierno para los malos. Ha sido a lo largo de la historia de lo más efectivo. Y, mientras tanto, “ellos”, hacían todo lo contrario de lo que pregonaban (hoy, salvo excepciones, sigue siendo lo mismo).

Cuando más arriba expongo mi visión a todo esto, Estoy haciendo una reflexión profunda, materialista y científica de la perspectiva que tengfo del mismo universo, que es, el que en realidad nos enseña y nos muestra la única realidad de cómo son las cosas en el mundo al que pertenecemos: “La materia no se extingue, solo se transforma”. Esta célebre frase, atribuida al químico francés Antoine Lavoisier en el siglo XVIII, resume la Ley de la Conservación de la Matrria, establece que en cualquier reacción química o proceso físico, la cantidad de masa total permanece constante: la materia no aparece ni desaparece, simplemente se reorganiza o cambia de forma, estado o composición. Sí, eso puiede ser cierto pero, en el caso que nos concierne a nosotros, no hablamos de la simple materia de nuestros cuerpos, en nosotros hay algo más, eso que llamamos Mente y que no es materia (aunque pueda surgir de ella), ese “Ente Metafísico”, ese “Algo que nuestro Yo”, sí que desaparece cuando llegamos al final y morimos.
Del polvo molecular de la Nebulosa formada a la muerte de una estrella masiva, surgen y nacen nuevas estrellas
La muerte es algo consustancial con la vida, son las dos caras de la misma mobneda, la una sin mla otra no podrían existir como nos demuestra esa Ley del universo que dice: “Todo tiene un principio y in final” La Eternidad no existe, y, como decía aquel pensador: “Con el paso de los Eones, hasta la muerte morirá.”
La reflexión que planteo sobre la muerte como parte consustancial de la vida es una de las verdades más profundas de la existencia, la Naturaleza (que es sabia), lo ha dispouesto así como única manera de la renovación constante, a partir del polvo de las estrellas muiertas, durgen estrellas nuevas.
- Dualidad Fundamental: Vida y muerte son interdependientes, dos caras de la misma moneda, garantizando el ciclo natural.
- La Ley del Principio y Fin: Todo proceso físico y biológico tiene una duración finita, lo que hace que la muerte no sea un final desastroso, sino una transformación o el cierre de una etapa.
- La Inevitabilidad: Como señalan filósofos, “No hay diferencia entre la vida y la muerte”, ya que una no puede entenderse sin la otra.
- “Hasta la muerte morirá”: Esta frase célebre proviene del autor H.P. Lovecraft (“That is not dead which can eternal lie, And with strange aeons even death may die“). Filosóficamente, sugiere que en el tiempo infinito (“eones”), la propia muerte y la finitud dejarán de existir, apuntando a una transformación final de la existencia misma.
Aunque sea un esfuerzo estéril a lo inevitable, nadie quiere morir, todos queremos un pco más de toiempo para poder realizar este o aquel sueño que tenemos pendiente. Sin embargo, es solo un acto reflejo de nuestro instinto de conservación, es una reacción intuitiva, algo que no hemos pensado. Si nos paramos a contemplar el escenario hipotético de alguien que ha conseguido la inmortalidad, veremos con sorpresa que, esa persona, con el pado de los años solo tiene un deseo: ¡Morir!
Si llegas a perder la curiosidad pore saber el pore qué de las cosas, si no desea preguntar nada…
Está muy cansado, sus seres queridos no están y le cuesta reflejar el recuerdo de sus caras que se difumninan en la espesa niebla del Tiempo. No muestra interés por nada, ha perdido la curiosidad de saber sobre alguna cosa, ha caído en la más profunda de las depresiones… Podríamos seguir relacionando estados por los que no desea seguir viviendo.

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- La finitud da valor: Como antes he mencionado el deseo de realizar sueños pendientes nace de la consciencia de que el tiempo es limitado. Si el tiempo fuera infinito, la procrastinación (el habito de aplazar tareas pendiente) sería eterna y la urgencia por vivir desaparecería.
- La fatiga existencial: La inmortalidad implicaría ver ciclos interminables de nacimiento, auge y decadencia. Como señalas, perder a seres queridos repetidamente llevaría a un aislamiento emocional profundo, donde los recuerdos se vuelven borrosos y el dolor de la pérdida se acumula hasta el hastío.
- La pérdida de la curiosidad: La curiosidad se alimenta de la novedad y la limitación que tenenos para saber sobre el por qué de las cosas. Un inmortal, tras miles de años, podría sentir que “ya lo ha visto todo”, cayendo en esa depresión profunda y apatía que antes he descrito.
“Una vida inmortal se volvería insoportablemente aburrida y carente de sentido, ya que las experiencias perderían su identidad única. “
Emilio Silvera V.
May
4
¿Física? ¡Y mucho más!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Física ~
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¡Las fluctuaciones de vacío! Que, al igual que las ondas “reales” de energía positiva, están sujetas a las leyes de la dualidad onda/partícula; es decir, tienen tanto aspectos de onda como aspectos de partícula.

Las ondas fluctúan de forma aleatoria e impredecible, con energía positiva momentáneamente aquí, energía negativa momentáneamente allí, y energía cero en promedio. El aspecto de partícula está incorporado en el concepto de partículas virtuales, es decir, partículas que pueden nacer en pares (dos partículas a un tiempo), viviendo momentáneamente de la energía fluctuacional tomada prestada de regiones “vecinas del espacio”, y que luego se aniquilan y desaparecen, devolviendo la energía a esas regiones vecinas. Si hablamos de fluctuaciones electromagnéticas del vacío las partículas virtuales son fotones virtuales; en el caso de fluctuaciones de la Gravedad en el vacío, son gravitones virtuales.
Claro que, en realidad, sabemos poco de esas “regiones vecinas” de las que tales fluctuaciones toman la energía. ¿Qué es lo que hay allí? ¿Está en esa región de la tan buscada partícula de Higgs, hallada por fín?
En realidad sabemos que las fluctuaciones de vacío son, para las ondas electromagnéticas y gravitatorias, lo que “los movimientos de degeneración claustrofóbicos” son para los electrones.

Llegados a este punto de fluctuaciones de vacío, ondas electromagnéticas y gravitatorias, y movimientos de degeneración claustrofóbicos de electrones, no puedo dejar de mirar, retrospectivamente y pensar en cuánto tiempo han estado en escena nuestros ancestros inteligentes (Homo Sapiens) vemos que han sido sólo unos pocos cientos de miles de años, mucho menos que la edad del universo, trece mil setecientos millones de años, o sea, menos de dos centésimos de la Historia del Universo. Pero si nuestros descendientes se prolongan en el futuro indefinidamente, la situación dará la vuelta y cuando se precise el tiempo que llevamos en el universo, se hablará de miles de millones de años. Y, si eso llega, si se hace una realidad, entonces sí, podremos decir que…¡sabremos!

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C: Carbono
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H: Hidrógeno
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O: Oxígeno
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N: Nitrógeno
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P: Fósforo
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Fe: Hierro
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S: Azufre
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Ca: Calcio
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I: Yodo
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Na: Sodio
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K: Potasio
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Cl: Cloro
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Mg: Magnesio
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F: Flúor
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Cu: Cobre
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Zn: Zinc

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Glúcidos o Hidratos de Carbono
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Lípidos
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Proteínas
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Ácidos Nucleicos

A veces, nuestra imaginación dibuja mundos de ilusión y fantasía pero, en realidad… ¿serán sólo sueños?, o, por el contrario, pudieran estar en alguna parte del Universo todas esas cosas que imaginamos aquí y que pudieran estar presentes en otros mundos lejanos que, como el nuestro…posibilito la llegada de la vida para poder discutir de fluctuaciones de vacío y… tántas cosas!
Si confinamos un electrón a una pequeña región del espacio, entonces, por mucho que un trate de frenarlo y detenerlo, el electrón está obligado por las leyes de la mecánica cuántica a continuar moviéndose aleatoriamente, de forma impredecible. Este movimiento de degeneración claustrofóbico que produce la presión mediante la que una estrella enana blanca se mantiene contra su propia compresión gravitatoria o, en el mismo caso, la degeneración de los neutrones, mantiene estable a la estrella de neutrones que, obligada por la fuerza que se genera de la degeneración de los neutrones, es posible frenar la enorme fuerza de gravedad que está comprimiendo a la estrella.

Cuando mueren estrellas como el Sol, primero se convierten en Gigantes Rojas, después, tras euectar sus capas exteriores al espacio interestelar para formar una nebulosa planetaria, el resto de la masa de la estrella moribunda, se desplona sibre sí misma por efectos de la Gravedad, se densifica más y más, hasta que los electrones (que son fermiones sometidos al principio de exclusión de Pauli), se degenrran, y comienzan a moverse con velocidades relativistas, eso frena a la Gravedad y lo que queda en el centro de la Nebulodsa es una estrella enena blanca que irradia en el ultravioleta, lo que ioniza el material de la Nebulosa y la viste de colores en función de los elementos allí presentes.
Una enana blanca es una pequeña y densa estrella que es el resultado final de la evolución de todas las estrellas (por el ejmplo el Sol), excepto las muy masivas. Según todos los estudios y observaciones, cálculos, midelos de simulación, etc., estas estrellas se forman cuando, al funal de la vida de las estrellas medianas, al final de sus vidas, cuando agotan el combustible de fusión nuclear, se produce el colapso de sus núcleos estelares, y quedan expuestas cuando las partes exteriores de la estrella son expulsadas al espacio interestelar para formar una Nebulosa Planetaria.
El Núcleo se contrae bajo su propia gravedad hasta que, habiendo alcanzado un tamaño similar al de la Tierra , se ha vuelto tan densa (5 x 108 Kg/m3) que sólo evista su propio colapso por la preseión de degeneración de los electrones (como sabeis los electrones son fermiones que estando sometidos al Principio de exclusión de pauli, no pueden ocupar niguno de ellos el mismo lugar de otro al tener el mismo número cuántico y, siendo así, cuando se cjuntan demasiado, se degeneran y comienzan una frenética carrera que, en su intensidad, puede, incluso frenar la implosión de una estrella -como es el caso de las enanas blancas).
Las enanas blancas se forman con muy altas temperaturas superficiales (por encima de los 10 000 K) debido al calor atrapados en ellas, y liberado por combustiones nucleares previas y por la intensa atracción gravitacional que sólo se ve frenada por la degeneración de los electrones que, finalmente, la estabilizan como estrella enana blanca.
Evolución estelar
De la misma forma, si tratamos de eliminar todas las oscilaciones electromagnéticas o gravitatorias de alguna región del espacio, nunca tendremos éxito. Las leyes de la mecánica cuántica insisten en que siempre quedarán algunas oscilaciones aleatorias impredecibles, es decir, algunas ondas electromagnéticas y gravitatorias aleatorias e impredecibles.
Estas fluctuaciones del vacío no pueden ser frenadas eliminando su energía (aunque algunos estiman que, en promedio, no contienen energía en absoluto).
Claro que, como antes decía, aún nadie ha podido medir de ninguna manera la cantidad real de energía que se escapa de ese supuesto “vacío”, como tampoco se ha medido la cantidad de fuerza gravitatoria que puede salir de ese mismo espacio “vacío”.
Si la energía es masa y si la masa produce gravedad, entonces ¿Qué es lo que hay en ese mal llamado “espacio vacío”? que resulta estar lleno y del que surgen partículas virtuales de efímera vida con energías que, al parecer son prestadas.

No puedo contestar de momento esa pregunta, sin embargo, parece que no sería un disparate pensar en la existencia allí, de alguna clase de materia que, desde luego, al igual que la bariónica que sí podemos ve, genera energía y ondas gravitacionales que, de alguna manera que aún se nos oculta, escapa a nuestra vista y solo podemos constatar sus efectos al medir las velocidades a que se alejan las galaxias unas de otras: velocidad de expansión del Universo que no se corresponde en absoluto, con la masa y la energía que podemos ver.
Estoy atando cabos sueltos, uniendo piezas y buscando algunas que están perdidas de tal manera que, por mucho que miremos, nunca podremos ver. El lugar de dichas piezas pérdidas no está en nuestro horizonte y se esconde más allá de nuestra percepción sensorial. Mientras no seámos capaces de sobrepasar las unidades de Planck… estaremos limitados en nuestras teorías actuales que, a pesar de tener cien años… ninguna nueva a venido a superarlas: Mecánica cuántica y Relatividad.

Estamos en un momento crucial de la Física, las matemáticas y la cosmología, y debemos, para poder continuar avanzando, tomar conceptos nuevos que, a partir de los que ahora manejamos, nos permitan traspasar los muros que nos están cerrando el paso para llegar a las supercuerdas, a la materia oscura o a una teoría cuántica de la gravedad que, también está implícita en la teoría M. Estamos anclados, necesitamos nuevas y audaces ideas que puedan romper las cadenas “virtuales” que atan nuestras mentes a ideas del pasado. Recordarlo sí, tener en cuenta lo bueno y sus enseñanzas…también pero, quedar anclados en él… ¡NO!

El problema de la Teoría de cuerdas es que no podemos verificarla, para llegar a ellas, se necesitaría la energía de Planck, es decir, 1019 GeV, lo que no está a nuestro alcance ni uniendo todas las energías de las que disponen todas las naciones. Estamos hablando de la energía de la creación.
Lo mismo que podemos inventar ingenios para que estudien agujeros negros masivos en Andrómeda, de la misma manera, tendremos que ingeniarnóslas para descubrir, en el mundo de lo muy pequeño, si es cierto que existen esas cuerdas vibrantes de las que hablan y que, al parecer, están más allá de los Quarks.
La anterior reflexión es una analogía fascinante y fundamental para el futuro de la física. La búsqueda de las cuerdas vibrantes (Teoría de Cuerdas) representa el mismo salto tecnológico y conceptual en la escala de lo diminuto que el estudio de los agujeros negros en Andrómeda en la escala de lo gigante.
En su momento, todas aquellas teorías, todas aquellas ideas eran perfectas y cumplieron su misión. Sin embargo, ahora no nos dejan continuar y debemos preparar nuestras mentes para evolucionar hacia nuevos conceptos y ahondar en aquellos que, aún estando ahí presentes, no somos capaces de utilizar, como por ejemplo, el Hiperespacio de tan enorme importancia en el futuro de la Humanidad.

El Hiperespacio podría ser el camino de burlar la velocidad de la luz. Es decir, ya que el Universo, en su espacio tradicional, nos impide viajar más rápido que la luz, busquemos ese otro camino que, ¡si lo permite! de manera tal que, podremos viajar a otras galaxias en tiempos soportables para nuestras efímeras vidas.
Cuándo sepamos “ver” dimensiones más altas, todo será mucho más sencillo y encontraremos las respuestas a los problemas que hoy, no sabemos resolver. Al mencionar dimensiones más altas (ahora trabajamos con tres de espacio y una temporal), se me ocurre, como ejemplo cotidiano y sencillo, a aquel general que, escondido con su ejercito en la profundidad de un enorme valle, no sabía que estrategia emplear para vencer a sus enemigos.
Pensando en como resolver el problema, ascendió con sus capitanes a lo alto de la montaña, y, con sorpresa vio, desde aquella “altura”, todas las posiciones enemigas.
Así, de aquel nuevo conocimiento, adquirido al subir más alto, pudo extraer consecuencias de lo que vió para preparar la estrategia adecuada y alcanzar la meta, en este caso, la victoria.
Pues, de la misma manera, nosotros también estamos obligados a subir a la montaña que nos permita ver más allá de las matemáticas topológicas, más allá de las fluctuaciones de vacío, más allá de los quarks, más allá de las singularidades y… ¿Por qué no decirlo? ¡Más allá de nuestro propio Universo!
No podemos olvidarnos de que dentro de varios eones, nuestro Universo podría morir. Estamos obligados a buscar la manera (si existe), de escapar de ese destino fatal.

Ubna singularidad de la que, tras una enorme explosión, todo comenzará de nuevo
Si el Universo, finalmente, se convierte en una singularidad que es una región donde (según las leyes de la relatividad general) la curvatura del espacio-tiempo se hace infinitamente grande, y el espacio-tiempo deja de existir, toda vez que, la singularidad es también una región de gravedad de marea infinita, es decir, una región donde la gravedad ejerce un tirón infinito sobre todos los objetos a lo largo de algunas direcciones y una compresión infinita a lo largo de otras.
Después de crear un horizonte de agujero negro a su alrededor, dicen las ecuaciones que describen este fenómeno, la materia toda que compone nuestro Universo, continuará implosionando, inexorablemente, hasta alcanzar densidad infinita y volumen cero, creándose así la singularidad que estará fundida con el espacio-tiempo.

Bueno, es sólo una palabra porque, la nada, no existe, siempre hay, auqne no lo podamos ver
Si eso ocurre (como es muy posible), seguramente, de esa “nada” que se ha formado, más pronto o más tarde surgirá, mediante una enorme explosión, un nuevo Universo que, no sabemos si será igual, con las mismas fuerzas y las mismas leyes que el que ahora tenemos.
Así que, si todo esto resulta ser así ¿No sería una irresponsabilidad, el no hacer nada? ¡Claro que sí!
Tenemos que continuar, cada uno en la medida de sus posibilidades, procurando avanzar hacía un futuro de profundos conocimientos que nos permitan, algún día lejano, muy lejano situado en eso que llamamos futuro, escapar de ese escenario de destrucción.
Si por el contrario, el final del Universo, no es el Big Crunch, y resulta que estamos viviendo en un Universo plano con expansión eterna, tampoco parece que el panorama sea más alentador, sólo varía que, en lugar de terminar con una enorme bola de fuego a miles de millones de grados, el alejamiento paulatino de las galaxias por la expansión imparable del Universo, nos traerá el frío del cero absoluto, -273 grados, con lo cual, de la misma manera, el fina sería igual de triste para nosotros: ¡La desaparición de la Humanidad!
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¿Será el final de nuestro universo el frío absoluto?
Si el universo finalmente se convierte en una singularidad que es una región donde (según las leyes de la relatividad general) la curvatura del espacio-tiempo se hace infinitamente grande, y el espacio-tiempo deja de existir, toda vez que la singularidad es también una región de gravedad de marea infinita, es decir, una región donde la gravedad ejerce un tirón infinito sobre todos los objetos a lo largo de algunas direcciones y una compresión infinita a lo largo de otras.
Estrella de neutrones
Región de una densidad inusitada donde se concentra la masa en una fase más alla de la neutrónica, desconocida, que se reduce y reduce hasta desaparecer, sólo deja a su alrededor un disco de acreción de extrema energía que marca el horizonte de suscesos, la linea de irás y no volveras. A partir de ese momento, el Agujero negro engullirá todo lo que por sus dominios pueda pasar y la singularidad, se hará más y más densa cada vez.
Después de crear un horizonte de agujero negro a su alrededor, dicen las ecuaciones que describen este fenómeno, la materia toda que compone nuestro universo, continuará implosionando, inexorablemente, hasta alcanzar densidad infinita y volumen cero, creándose así la singularidad que estará fundida con el espacio-tiempo.
Si eso ocurre (como es muy posible), seguramente, de esa “nada” que se ha formado, más pronto o más tarde surgirá mediante una enorme explosión un nuevo universo, que no sabemos si será igual, con las mismas fuerzas y las mismas leyes que el que ahora tenemos. Como nos queda aún mucho tiempo para llegar a ese hipotético final, retomemos mejor, otras cuestiones futuras pero, más cercanas.

El gráfico anterior representa un Modelo de manguera de un espacio-tiempo de dimensiones más altas de tipo Kaluza-Klein, donde la longitud o mejor la dimensión a lo largo de la longitud de la manguera representa al u-espacio-tiempo normal y la dimensión alrededor de la manguera representa la dimensión extra “pequeños” (quizá a escala de Planck). Imaginemos un “ser” que habite en este mundo, que rebasa estas dimensiones extra “pequeñas”, y por ello no es realmente consciente de ellas.
La última posibilidad sería la postura más económica, por supuesto, de modo que “nuestra” D-brana (una D-3 brana) sería de 1+3 dimensiones. Esto no elimina los grados de libertad en las dimensiones extra, los reduce drásticamente. ¿Por qué es así? Nuestra perspectiva ahora es que somos “conscientes” de los grados de libertad que están implicados en el interior profundo del espacio de mayores dimensiones entre los D-branas, y es en esto donde se está dejando sentir la excesiva libertad funcional.
¿Qué son las D-branas? ¿Por qué las requiere la teoría de cuerdas? La respuesta básica a la segunda pregunta es que dan sentido a las cuerdas abiertas que intervienen en la teoría tipo I: cada uno de los dos extremos de una cuerda abierta debe residir en una D-brana. Pero dos extremos de la cuerda abierta residen en un subespacio (q + 1)-dimensional de género tiempo llamado una D-brana, o D-q-brana que es una entidad esencialmente clásica (aunque posee propiedades de supersimetría), que representa una solución de la teoría de supergravedad 11 dimensional.

En todo esto habrá que estar atentos a lo que nos pueda decir la topología, esa rama de la geometría que se ocupa de las propiedades de los objetos geométricos que permanecen inalterables bajo deformaciones continuas, como el doblado o el estirado. Las técnicas matemáticas que emplean la topología son de gran importancia en las teorías modernas de las interacciones fundamentales.
En respuesta a la primera pregunta, una D-brana es una estructura de género tiempo, como más arriba indico, 1 + q dimensiones espaciotemporales. Invocando una de las dualidades de la teoría M, alternativamente podemos considerar una D-brana como una solución de las ecuaciones de alguna otra versión de la teoría M de cuerdas.

Las D-branas aparecen en muchas discusiones modernas relacionadas con las cuerdas (por ejemplo, en la entropía de los agujeros negros). Suelen tratarse como si fueran objetos clásicos que yacen dentro del espacio-tiempo completo 1 + 9 (o 1 + 10) dimensiones. La “D” viene de “Dirichlet”, por analogía con el tipo de problema de valor de frontera conocido como un problema de Dirichlet, en el que hay una frontera de género tiempo sobre la que se especifican datos (según Peter G. Lejeune Dirichlet, un eminente matemático francés que vivió entre 1.805 y 1.859).

Con la introducción de tales “D-branas” varios teóricos han expresado una “filosofía de cuerdas” que parece representar un profundo cambio respecto a lo anterior. En efecto, se afirma con cierta frecuencia que podríamos “vivir en” esta o esa D-brana, lo que significa que nuestro espaciotiempo percibido podría yacer realmente dentro de una D-brana, de modo que la razón de que no se perciban ciertas “dimensiones extra” se explicaría por el hecho de que “nuestra” D-brana no se extiende a esas dimensiones extra.
La última posibilidad sería la postura más económica, por supuesto, de modo que “nuestra” D-brana (una D-3 brana) sería de 1+3 dimensiones. Esto no elimina los grados de libertad en las dimensiones extra, pero los reduce drásticamente. ¿Por qué es así? Nuestra perspectiva ahora es que somos “conscientes” de los grados de libertad que están implicados en el interior profundo del espacio de mayores dimensiones entre los D-branas, y es en esto donde se está dejando sentir la excesiva libertad funcional.
Solo vamos a ser conscientes de dimensiones extra allí donde inciden directamente sobre las D-brana en la que “vivimos”. Más que una imagen de tipo “espacio cociente” que evoca la analogía de Kaluza-Klein original.
Con “los ojos de la Mente” podemos ver… ¡tántas cosas!
Así, nuestro espaciotiempo observado aparece ahora como un subespacio 4-dimensional del espacio real de dimensiones más altas. Con algo de imaginación, lo podemos visualizar en nuestra mente.
¿Cuánta libertad funcional esperamos ahora? La situación es ahora algo parecida a la imagen geométrica que hemos adoptado en el gráfico para obtener una perspectiva más convencional con respecto a la “supergeometría”.
Puesto que ahora estamos interesados solo en el comportamiento en la D-brana (que suponemos que es geométricamente una (1+3)-superficie ordinaria), podemos imaginar que nuestra libertad funcional se ha convertido en una aceptable αMα3, aunque para un M bastante grande. Sin embargo, incluso esto supone que la restricción de la dinámica en el 10-espacio (u 11-espacio) completo nos proporciona ecuaciones dinámicas dentro de “nuestra” D-brana 4-dimensional que son del tipo convencional, de modo que bastará los datos iniciales en una 3-superficie para determinar el comportamiento en todo el 4-espacio. Esto es difícilmente probable, en general, de modo que aún cabe esperar un excesivo αMα3.
¡El problema no ha desaparecido todavía!
Tal actitud hacia las D-branas se ha utilizado para intentar resolver el “problema de la jerarquía” de un gráfico que aquí omito, bastante os he complicado la vida al final de este trabajo que, empezó por un camino muy distinto al que hemos llegado al final debido a mi despiste que, veo pasar una mosca y la sigo.
Emilio Silvera V.
May
4
¡Qué bonito es saber!! A mí me gustaría
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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La sorprendente Naturaleza, con razón decoimos que es sabia
El maestro lo ha explicado con palabras sencillas, de manera qu todos entiendan el fascinante proceso de la masa del árbol

La Fotosíntesis 4es el proceso químico mediante el cual plantas, algas y ciertas bacterias convierten materia inorgánica (Agua y Dióxido de Carbono) en materia orgánica (azúcares/gluxosa) y oxígeno, utilizando la luz del sol como fuente de energía en los cloroplastos de las células vegetales, donde la clorofila captura la luz para transformar savia bruta en savia elaborada. En el caso de las plantas y en partícular en el de los árboles, ya habéis oído lo que pasa.
















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