Ene
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¡El Universo y la vida!
por Emilio Silvera ~
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La vida (a partir de su primer paso, del primer individuo de cada especie) surgió en el Universo de manera espontánea por la evolución de la materia y (no sabemos si debido al Azar), bajo ciertas circunstancias muy especiales que estaban presentes en ciertos lugares del Universo, lo que dio lugar al surgir de la vida tal como la conocemos y, posiblemente, de muchas más formas desconocidas para nosotros. Y, todo eso amigos, es Entropía Negativa. Ahora, Las características de un ser vivo son siempre una recombinación de la información genética heredada. De todas las maneras, hay que aclarar que la vida existe porque el Universo es como lo observamos, sus características permiten su presencia. Hay vida en nuestro universo debido a que las cuatro fuerzas fundamentales y las constantes universales lo permiten.

Las variaciones dentro de una especie provienen de la diversidad genética heredada (alelos) y de la aparición de nuevas mutaciones, que se combinan y reordenan por reproducción sexual (recombinación), permitiendo a la selección natural actuar, y a la evolución generar nuevas especies, siendo las mutaciones la fuente fundamental de la novedad y la recombinación la que genera nuevas combinaciones.
Aquí, en todo su esplendor, tenemos un trozo de Universo que, nos está hablando de la creación. Esas estrellas brillantes, azuladas y supermasivas que radian en el ultravioleta ionizando toda la región circundante, es un signo, inequívoco de que la vida está cerca. Elementos sencillos se transformaran en otros más complejos y, aparecerán aminoácidos y la química-biológica que hacer, mucho más tarde, que sea posible la aparición de la vida en algún mundo perdido en las profundidades de una Galaxia que, como la nuestra, tendrá otras “Tierras” y otros “Seres”.



Seres terroríficos poblaron la mente de algunos escritores

Otros imaginaron a seres de luz y angélicos

Podríamos tenerlos delante y no saber que son seres vivos, estaban basados en el Silicio

O, por el contrario ser muy parecidos a nosotros, de tipo humanoide
Cuántas veces se preguntó la Humanidad: ¿Hay vida en el Universo, además de la que existe en la Tierra? Las leyes de la Física, aplicables a toda la materia y la energía, tienen sin duda un papel fundamental en la comprensión del Universo y por ello la Astrofísica ha tenido un desarrollo espectacular en los últimos tiempos a pesar de la escasez de materia como la que conocemos.
Por otro lado, como el Universo es muy grande, las densidades medias son muy bajas y la materia se encuentra normalmente en estructuras muy simples, en forma de átomos y partículas individuales. La composición química del Universo y sus procesos son por ello también importantes para comprender su evolución, dando pie al uso más o menos extendido de astroquímica. Sin embargo, las moléculas complejas son relativamente raras y los organismos vivos muchísimo más. La parte Biológica del Universo que conocemos se reduce a nuestro propio planeta por lo que parece excesivo poder hablar de Astrobiología. Por qué tenemos que preocuparnos por una parte tan ínfima del Universo. Ciertamente porque los seres humanos pertenecemos a esta extraña componente y, ya que no podemos reproducir en el laboratorio el paso de la química a la biología, es en el contexto del Universo (el gran Laboratorio) y su evolución en el que podemos analizar los límites y las condiciones necesarias para que emerja la vida en cualquier sitio.

En las Nebulosas nacen las estrellas, en sus hornos nucleares se producen las transiciones de fases necesarias para crear los elementos complejos necesarios para la vida. Si alrededor de las nuevas estrellas surgen nuevos mundos, ¿por qué tras miles de millones de años de evolución no puede surgir la vida en ellos, si como existe la posibilidad, están situados en la zona habitable? Las leyes del Universo son las mismas en todas partes y, todas las regiones del Cosmos, por muy alejadas que estén, están sometidas a ellas. Si en el planeta Tierra está presente el agua corriente, una atmósfera y la vida, ¿Por qué sería diferente en otros planetas similares que a millones pululan por nuestro Universo?
La Astrobiología es una ciencia que ha surgido en la frontera entre varias disciplinas clásicas: la Astronomía, la Biología, la Física, la Química o la Geología. Su objetivo final es comprender cómo surgió la vida en nuestro Universo, cómo se distribuye y cuál es su evolución primitiva, es decir, cómo pudo establecerse en su entorno.
En otras palabras, trata de comprender el papel de la componente biológica del Universo, conectando la astrofísica y la astroquímica con la biología. Intenta para ello comprende el origen de la vida. : El paso de los procesos químicos prebióticos a los mecanismos bioquímicos y a la biología propiamente dicha.


Naturalmente, en Astrobiología nos planteamos preguntas fundamentales, como la propia definición de lo que entendemos como Vida, cómo y cuándo pudo surgir en la Tierra, su existencia actual o en el pasado en otros lugares o si es un hecho fortuito o una consecuencia de las leyes de la Física. Algunas de estas cuestiones se las viene formulando la humanidad desde el principio de los tiempos, pero ahora por primera vez en la historia, los avances de las ciencias biológicas y de la exploración mediante tecnología espacial, es posible atacarlas desde un punto de vista puramente científico. Para ello, la Astrobiología centra su atención en estudiar cuáles son los procesos físicos, químicos y biológicos involucrados en la aparición de la vida y su adaptabilidad, todo ello en el contexto de la evolución y estructuración, o auto-organización, del Universo.

M 81 la galaxia de Bode es una galaxia espiral ubicada a 12 millones de años luz en la constelación de la Osa Mayor. Fue nombrada en honor a Johann Elert Bode, quien la descubrió en 1774. En 1993, una supernova fue observada en esta galaxia.
Muchos son los que postulan que, las galaxias espirales son auto-generadoras a través de las explosiones supernovas y, siembran el espacio interestelar de la semilla creadora de la vida, además, este proceso regenerativo crea entropía negativa tratando de luchar contra el deterioro de la galaxia como sistema cerrado que de esta forma se mantiene y perdura. Nuevas y energéticas estrellas azuladas pueblan las regiones galácticas que se llenan de promesas futuras de nuevos mundos y nuevas formas de vida.
Como cualquier otra ciencia, la Astrobiología está sujeta a la utilización del método científico y por tanto a la observación y experimentación junto con la discusión y confrontación abierta de las ideas, el intercambio de datos y el sometimiento de los resultados al arbitraje científico. La clave de la metodología de esta nueva ciencia está en la explotación de las sinergias que se encuentran en las fronteras entre las disciplinas básicas mencionadas anteriormente, una región poco definida, cuyos límites se fijan más por la terminología que por criterios epistemológicos.
Un aspecto importante de la investigación en el campo de la Astrobiología es la herramienta fundamental que representa el concepto de complejidad. La vida es un proceso de emergencia del orden a partir del caos que puede entenderse en medios no aislados y, por tanto libres de la restricción de la segunda ley de la termodinámica, como un proceso complejo. En este sentido, la emergencia de patrones y regularidades en el Universo, ligados a procesos no lineales, y el papel de la auto-organización representan aspectos esenciales para comprender el fenómeno de la vida. Transiciones de estado, intercambios de información, comportamientos fuera de equilibrio, cambios de fase, eventos puntuales, estructuras autorreplicantes, o el propio crecimiento de la complejidad, cobran así pleno sentido en Astrobiología.
Muchos han sido, a lo largo de la historia de la Humanidad, los que visionaron el futuro que nos espera: “Yo puedo imaginar un infinito número de mundos parecidos a la Tierra, con un jardín del Edén en cada uno”. Lo afirmaba Giordano Bruno a finales del siglo XVI, antes de ser quemado por orden de la Inquisición Romana. Y, sí, muchas veces nos hicimos esa pregunta…
¿Habrá vida en otros mundos?

Planetas inimaginables ¿Qué formas de vida acogerán? La pregunta que se plantea encima de la imagen de arriba tiene una fácil contestación: SÍ, hay otras formas de vida en el Universo, en planetas parecidos o iguales que la Tierra. Si no fuese así, la lógica y la estadística dejarían de tener sentido.
Un problema básico de esta ciencia, ya mencionado al principio, es la cantidad de datos disponibles, de sujetos de estudio. No conocemos más vida que la existente en la Tierra y ésta nos sirve de referencia para cualquier paso en la búsqueda de otras posibilidades. La astrobiología trata por ello de analizar la vida más primitiva que conocemos en nuestro planeta así como su comportamiento en los ambientes más extremos que encontremos para estudiar los límites de su supervivencia y adaptabilidad. Por otro lado, busca y analiza las condiciones necesarias para la aparición de entornos favorables a la vida, o habitables, en el Universo mediante la aplicación de métodos astrofísicos y de astronomía planetaria. Naturalmente, si identificáramos sitios en nuestro sistema solar con condiciones de habitabilidad sería crucial la búsqueda de marcadores biológicos que nos indiquen la posible existencia de vida presente o pasada más allá de la distribución de la vida en el Universo o, en caso negativo, acotaríamos aún más los límites de la vida en él.
Titán, más allá de los anillos. Ahí podríamos encontrar lo que con tanto afán buscamos: otras formas de vida que, de una vez por todas, nos ofrezca la certeza de que no estamos solos en tan vasto Universo y, dada la conformación y características de ese pequeño mundo, no podríamos extrañarnos de que, la vida, incluso pudiera estar basada en otro elemento distinto del Carbono.
Diferentes condiciones ambientales pueden haber dado lugar a la vida e incluso permitido la supervivencia de algunos organismos vivos generados de forma casual, como experimento de la naturaleza. La Astrobiología trata de elucidar el papel de la evolución del Universo, y especialmente de cuerpos planetarios, en la aparición de la vida. En esta búsqueda de ambientes favorables para la vida, y su caracterización, en el sistema solar, la exploración espacial se muestra como una componente esencial de la Astrobiología. La experimentación en el laboratorio y la simulación mediante ordenadores o en cámaras para reproducir ambientes distintos son una herramienta que ha de ser complementada por la exploración directa a través de la observación astronómica, ligada al estudio de planetas extrasolares, o mediante la investigación in situ de mundos similares en cierta forma al nuestro, como el planeta Marte o algunos satélites de los planetas gigantes Júpiter y Saturno, como Europa, Encelado o el de arriba, Titán.

Después de un viaje de siete años a través del sistema solar abordo de la nave Cassini, la sonda Huygens de la ESA, pudo con éxito, pasar a través de la atmósfera de Titán (la mayor luna de Saturno) tomar tierra a salvo en su superficie para poder enviarnos datos e imagines que nos dejaron con la boca abierta por el asombro de lo que allí existe y , de lo que pueda estar presente… ¿Vida microbiana?
La componente instrumental y espacial convierte a la Astrobiología en un ejemplo excelente de la conexión entre ciencia y tecnología. Los objetivos científicos de la Astrobiología, hemos visto, que requieren un tratamiento trans-disciplinar, conectando áreas como la física y la astronomía con la química y la biología. Esta metodología permite explotar sinergias y transferir conocimiento de unos campos a otros para beneficio del avance científico. Pero además, la Astrobiología está íntimamente ligada a la exploración espacial que requiere el desarrollo de instrumentación avanzada. Se necesitan tecnologías específicas como la robótica o los biosensores habilitadas para su empleo en condiciones espaciales y entornos hostiles muy diferentes al del laboratorio. Naturalmente la Astrobiología emplea estos desarrollos también para transferir conocimiento y tecnologías a otros campos de investigación científica y en particular, cuando es posible, incluso al sector productivo.

Pero repasemos, para avanzar, cuáles son las áreas científicas propias de la Astrobiología. Como se ha dicho, es una ciencia interdisciplinar para el estudio del origen, evolución y distribución de la vida en el Universo. Para ello requiere una comprensión completa e integrada de fenómenos cósmicos, planetarios y biológicos. La astrobiología incluye la búsqueda y la caracterización de ambientes habitables en nuestro sistema solar y otros planetas alrededor de estrellas más alejadas, la búsqueda y análisis de evidencias de química prebiótica o trazas de vida larvada o extinguida en cuerpos del sistema solar como Marte o en lunas de planetas gigantes como Júpiter y Saturno. Asimismo se ocupa de investigaciones sobre los orígenes y evolución de la vida primitiva en la Tierra analizando el comportamiento de micro organismos en ambientes extremos.
Anhidrobiosis “vida sin agua”
Hidratación durante 3 h. ¿Qué no habrá por ahí fuera? Otros como los Acidófilos: Se desarrollan en ambientes de alta acidez, como el Picrophilus, los organismos de la cuenca del Río Tinto, en Huelva o la arquea que habita en una mina californiana llamada Iron Mountain, que crece en PH negativo. Los Organismos radiófilo o radio-resistente es aquél capaz de sobrevivir y prosperar en ecosistemas con niveles muy altos de radiaciones ionizantes. Los Halófilosque se Se desarrollan en ambientes hipersalinos, como las del género Halobacterium, que vicven en entornos como el Mar Muerto. Los Termófilos: Se desarrollan en ambientes a temperaturas superiores a 45 °C, algunos de ellos, los Hipertermófilos tienen su temperatura òptima de crecimiento por encima de los 80 °C., como el Pyrococcos furiosus, donde las chimenes termales submarinas son testigos de ese asombroso hecho. Otros, como los Psicrófilos, que se desarrollan en ambientes de temperatura muy fría, como la Polaromanas vacuaolata. También tenemos los tasrdígrados, que se deshidratan para quedar como muertos durante cientos de años en condiciones de criptobiosis y pueden resistir en el espacio. Otros viven sin oxígeno, los hay que habitan a muchos metros bajo la superficie, o, algunos que existen con un bajo índice de humedad. En fin, la gama es amplia y nos muestra una enorme lista de protagonistas que, em medios imposible pueden vivir sin el menor problema. Y, si eso es así (que lom es), ?qué problema puede existir para que exista vida en otros planetas?

Los seres vivos surgen por todo el Universo y en las más extremas condiciones. Simplemente con observar lo que aquí tenemos, en nuestro planeta, nos podemos hacer una idea de lo que encontraremos por ahí fuera. Creo (aunque pudiera haber otras) que la vida en el Universo estará basada, como la nuestra, en el Carbono. El Carbono es el material más idóneo para ello por sus características especiales.

Desde el punto de vista más astronómico, la Astrobiología estudia la evolución química del Universo, su contenido molecular en regiones de formación estelar, la formación y evolución de discos proto-planetarios y estrellas, incluyendo la formación de sistemas planetarios y la caracterización de planetas extrasolares. En este campo en particular se han producido avances recientes muy importantes con la obtención de imágenes directas de planetas extrasolares y la identificación de algunos de ellos como puntos aislados de su estrella central gracias a técnicas de interferometría.
Inmensas Nubes moleculares habitan en las galaxias y, dentro de ellas, al calor de las estrellas se producen transiciones de fase que nos traen la química-biológica para que la vida sea posible.
La caracterización de atmósferas de planetas extrasolares con tránsitos han permitido detectar CO₂ en la atmósfera de otros mundos y se ha descubierto el planeta más parecido a la Tierra por su tamaño y suelo rocoso aunque con un período demasiado corto para ser habitable. El lanzamiento de la misión Kepler de la NASA nos permite abrigar esperanzas de encontrar finalmente un planeta “hermano” del nuestro en la zona de habitabilidad de otra estrella.
El campo de la Astronomía planetaria, la Astrobiología estudia la evolución y caracterización de ambientes habitables en el sistema solar con el fin de elucidar los procesos planetarios fundamentales para producir cuerpos habitables.

A la izquierda Marte a la derecha Riotinto, sólo están separados por las Temperaturas reinantes y la atmósfera. Parece que un día lejano fueron iguales en muchas cosas.
Esto incluye el análisis de ambientes extremos y análogos al de Marte en nuestro planeta, como resulta ser la cuenca del Río Tinto en Huelva, así como la exploración de otros cuerpos del sistema solar, Marte en particular. Y, a propósito de Marte, recuerdo la emoción que sentí cuando la NASA detectó un foco de CH4 en el planeta. Al igual que los eucariotas, muchas bacterias respiran oxígeno. Pero otras bacterias utilizan para la respiración nitrato disuelto (NO3) en lugar de Oxígeno, y aún otras usan iones sulfato (SO42-) u óxidos metálicos de hierro o manganeso. Unos pocos procariotas pueden incluso utilizar CO2, que hacen reaccionar con ácido acético en un proceso que genera gas natural, que es el gas metano CH4 detectado en Marte. Dado que el planeta no muestra actividad volcánica, la fuente de dicho metano, ¿por qué no? podría ser bacteriana.
Estructura celular de una bacteria, típica célula procariota. El metabolismo de los procariotas es enormemente variado y resisten condiciones ambientales sorprendentes por lo extremas en parámetros como la temperatura y la acidez, entre otros,
El descubrimiento en Marte de agua en forma de hielo así como las claras evidencias de la existencia de agua líquida en su superficie en el pasado, proporcionadas por la observación de modificaciones de la componente mineralógica atribuidas al agua líquida en el subsuelo. Hoy por hoy, se considera que la presencia de agua líquida es una condición necesaria, aunque no suficiente, para la aparición de la vida ya que proporciona el caldo de cultivo para que las moléculas prebióticas se transformen en microorganismos biológicos.
En estas investigaciones el estudio del satélite Titán de Saturno mediante la sonda europea Huygens ha marcado un hito importante al acercarnos a un entorno prebiótico donde el metano ejerce un papel dominante.
En este sentido la posibilidad de explorar el satélite Europa, alrededor de Júpiter, es un claro objetivo de la Astrobiología dado que la espesa corteza de hielo que lo cubre puede esconder una gran masa de agua líquida.

Finalmente, la Astrobiología también contempla una serie de actividades más próximas al laboratorio en el que se analiza la evolución molecular, desde la química prebiótica, pasando por la adaptación molecular, hasta los mecanismos bioquímicos de interacción y adaptación al entorno. En este campo son muy importantes los estudios centrados en los límites de la biología, como la virología, y herramientas para la comprensión de los mecanismos de transmisión de información, de supervivencia y adaptabilidad, como las cuasi-especies. Entre los últimos avances de la química prebiótica de interés para la Astrobiología se encuentra el análisis de la quiralidad, una preferencia de la química de los organismos vivos por una simetría específica que nos puede acercar al proceso de su formación durante el crecimiento de la complejidad y la jerarquización de los procesos. Naturalmente, los mecanismos de transferencia de información genética resultan críticos para comprender la adaptabilidad molecular y son otro objetivo prioritario de la Astrobiología.
Está claro que la historia científica de la creación de la vida puede resultar una narración apasionante que, correctamente explicada en unión de los conocimientos que hoy poseemos del Universo, puede conseguir que comprendamos la inevitabilidad de la vida, no sólo ya en el planeta Tierra (único lugar -de momento-) en el que sabemos que está presente, sino por todos los confines del inmenso Universo. La diversidad biológica que podríamos contemplar de poder observar lo que por ahí fuera existe, nos llevaría más allá de un simple asombro.


Son formas de vida complejas Extrañas medusas
Si pudiéramos conocer todas las formas de vida que existen la Tierra….
Pero, ¿es realmente cierto que la ignorancia supera al conocimiento como camino más directo hacia el asombro? Bueno, lo que sí sabemos que es cierto es el hecho de que, cuanto más sabemos de las cosas, menos propensos somos al asombro. Y, siendo mucho lo que desconocemos de la historia de la vida y también de la del Universo, podemos decir que sabemos lo suficiente para “saber” que no estamos solos.
Algún día (espero que no demasiado lejano en el tiempo), encontraremos la prueba irrefutable de la existencia de la vida fuera de la Tierra. Espero que lo que hallemos no difiera exageradamente de lo que aquí existe y de lo que existió, seguramente, en esos otros lugares, el recorrido de la vida habrá sido muy similar al nuestro, y, la mayor diversidad de la vida será microbiana, esas formas primarias de vida que reconocemos como los verdaderos diminutos arquitectos de los ecosistemas terrestres. Aquí en la Tierra, la historia completa de la vida abarca unos 4.000 millones de años, desde los extraños mundos de los océanos sulfurosos que se extendían bajo una atmósfera asfixiante, pasando por bacterias que respiraban hierro, hasta llegar por fin a nuestro familiar mundo de oxígeno y ozono, de valles boscosos, de animales que nadan, corren o vuelan. Ni Sheherazade podría haber imaginado un cuento más fascinante.
Hace poco NASA publicó esta foto de una de las lunas de Júpiter. Es volcánica, y genera océanos de lava y azufre. ¿Quién sabe lo que ahí pueda estar presente? Desde luego yo no puedo afirmar ni negar nada. Sin embargo, según lo descubierto aquí en la Tierra, mejor dejar la respuesta para más adelante.

Hemos alcanzado un nivel de desarrollo intelectual muy aceptable y, puesto que somos grandes animales, se nos puede perdonar que tengamos una visión del mundo que tiende a celebrar lo nuestro, pero la realidad es que nuestra perspectiva es errónea. Tenemos un concepto de nosotros mismos que, habiendo sido elaborado en nuestro cerebro tiende a ser tan irreal que, incluso llegamos a creernos especiales, y, la verdad es que, lo que tenemos de especial queda reducido al ámbito familiar, social y poco más. En el contexto del Universo, ¿Qué somos?

Creer que en un Universo “infinito” sólo existen unos seres que habitan un minúsculo objeto redondo, un grano de tierra de una simple Galaxia de entre cien millones…Parece, al menos, pretencioso. Dejemos que la Astrobiología nos indique el camino a seguir, que nuestros ingenios espaciales nos abran el camino y, cuando llegue el momento, partamos a conocer a nuestros hermanos.
La Fuente:
Volumen 23, número 3 de 2009 de la Revista Española de Física, donde se publicó un magnifico trabajo de D. Álvaro Giménez, del Centro de Astrobiología INTA-CSIC. También tiene su parte aquí Andrew H. Knoll, reconocido paleontólogo que, en su libro La vida en un planeta joven, nos ofrece una apasionante narración sobre la vida, y, finalmente, lo poco que por mi parte he podido aportar.
Emilio Silvera V.
Ene
14
¡El Universo! Siempre nos hace pensar
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Cosmología ~
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Lo cierto es que, nuestra especie ha logrado una serie de conocimientos en los distintos campos del saber humano, y, sin embargo, no son lo suficientemente amplios como para poder asegurar la certeza de “eso” que creemos saber, algunas de las cuestiones que “aseveramos”, están lejos de ser ciertas y prevalecen en la duda hasta que se van consiguiendo más datos empíricos que finalmente nos acerque a esa verdad que perseguimos.

Reflexión filosófica resalta la tensión entre el vasto conocimiento humano y la Incertidumbre fundamental sobre la verdad última, tocando temas de epistemología, la naturaleza de la certeza, y los límites de la razón; sugiere que nuestro saber, aunque avanzado, no elimina la duda sobre si realmente “sabemos” con certeza, diferenciando el saber (creencia justificada) de la simple creencia o conjetura.
Discutir apoyados en conjeturas…
Dar por cierta las suposiciones…. Desgraciadamente ocurre en ciertos campos de la Ciencia (La “materia oscura”). No podemos dar por cierto lo que no está demostrado, por muchos indicios que puedan rodear a la conjetura. Se estudia, se observa, se teoriza y se comprueba, no una sino mil veces, en lugares distintos y por distintos científicos, y si finalmente todos dan el mismo resultado, lo podemos dar por cierto.
“La suposición consiste en dar por cierto algo a partir de una serie de deducciones o conjeturas Es un esfuerzo de tipo racional para determinar el (los) principio(s) tras un hecho o acción; es decir, se busca definir las causas. Pero no tiene ningún tipo de corroboración experimental, de hecho es más parecido a una hipótesis, aunque con una estructura más simple y menos sistematizada. Este no es un fenómeno extraño en nuestro sociedad, de hecho es una práctica de lo más común suponer qué hay detrás de los sucesos y hechos que acontecen diariamente. Dentro de ese innumerable mundo de supuestos hay algunos que proceden del mundo de la Academia, dentro de la cual existe un supuesto que necesita ser examinado con lupa.”
El auto engaño es el hecho cierto de que, la Mente, nos hace ver aquello que deseamos, y, no pocas veces, vemos lo que no hay, sólo atendemos a “supuestas razones” que nosotros nos hemos formado de un hecho del que, en realidad, no tenemos todos los datos para dar una opinión basada en hechos reales, sino que hemos supuesto y conjeturado sobre lo que creemos con nuestros escasos conocimientos.
Como pregona la filosofía, nada es como se ve a primera vista, todo depende del punto de vista desde el que miremos las cosas, o, de la perspectiva que podamos tener de ellas conforme a las herramientas que tengamos a nuestra disposición, incluida la intelectual.

Si es que existen, ¿Cómo serían esos otros universos? ¿dejarían un margen para alguna forma de vida? y, de ser así, ¿Cómo serían? Y, si no tienen vida… ¡Vaya m… de universo! Al menos (si realmente están ahí), deben tener Seres a los que puedan sombrar con sus maravillas.

Se habla del Ajuste fino del Universo para traer la vida inteligente y que lo pudiera contemplar.

“Lo primero que hay que comprender sobre los universos paralelos… es que no son paralelos. Es importante comprender que ni siquiera son, estrictamente hablando, universos, pero es más fácil si uno lo intenta y lo comprende un poco más tarde, después de haber comprendido que todo lo que he comprendido hasta ese momento no es verdadero.”
Douglas Adams





Tuvieron que estar presentes las condiciones para la emergencia de la vida, la presencia de agua líquida, acelerador de las reacciones químicas, Bioluminiscencia de los organismos vivos, rayos cósmicos y mutación, cianobacterias liberan un gas tóxico, el Oxígeno. Ardipithecus de 4,4 millones de años..
“El principio antrópico fuerte (SAP) indica que “el Universo debe tener unas propiedades que permitan a la vida desarrollarse en algún estadio de su historia.”
¿Qué vamos a hacer con esta idea antrópica fuerte? ¿Puede ser algo más que una nueva presentación del aserto de que nuestra forma de vida compleja es muy sensible a cambios pequeños en los valores de las constantes de la naturaleza? ¿Y cuáles son estos “cambios”? ¿Cuáles son estos “otros mundos” en donde las constantes son diferentes y la vida no puede existir?
Por mucho que queramos alterar, algunas situaciones siempre serán invariantes
En ese sentido, una visión plausible del universo es que hay una y sólo una forma para las constantes y leyes de la naturaleza. Los universos son trucos difíciles de hacer, y cuanto más complicados son, más piezas hay que encajar. Los valores de las constantes de la naturaleza determinan a su vez que los elementos naturales de la tabla periódica, desde el hidrógeno número 1 de la tabla, hasta el uranio, número 92, sean los que son y no otros. Precisamente, por ser las constantes y leyes naturales como son y tener los valores que tienen, existe el nitrógeno, el carbono o el oxígeno.
Ene
14
Los secretos de la Tierra en su viaje alucinante
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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El sistema solar al completo viaja alrededor del Sol a una velocidad alucinante.
Todo el Sistema solar viaja también alrededor del Centro galáctico en un asombroso viaje del que no tenemos noción física, y que todos los movimientos se realizan a velocidad continuada, sin acelerar ni menguar el ritmo permanente de la velocidad. Lo mismo pasa cuando gira sobre misma la Tierra a 1.700 Km/h., y a 107.00 Km/, alrededor del Sol. La velocidad a la que viaja alrededor de la Galaxia es de 720.000 Km/h, y tarde unos 237 millones de años en completar el viaje.
¿Por qué no sentimos que vamos viajando a esas velocidades?

- Movimiento Constante (Inercia): No notamos la velocidad porque es uniforme. Como un coche o tren que va a velocidad constante, no sientes el movimiento hasta que acelera, frena o gira bruscamente. La Tierra rota y orbita con una velocidad constante y suave, por lo que no hay cambios bruscos que percibir.
- Somos Parte del Sistema: Tú, el aire, los edificios y todo a tu alrededor se mueve junto con la Tierra. No hay un punto de referencia externo cercano para notar el movimiento, como lo sería mirar por la ventana de un tren que va rápido.
- La Atmósfera se Mueve con Nosotros: La atmósfera terrestre rota casi a la misma velocidad que el planeta, evitando que sintamos vientos huracanados constantes y permitiendo una sensación de quietud.
- La Gravedad es Dominante: La fuerza de gravedad es mucho más fuerte que cualquier fuerza centrífuga que pudiera “empujarnos” hacia afuera, manteniéndonos firmemente en la superficie.
- Escala Inmensa: Los movimientos son tan grandes y lentos en relación a nosotros (por ejemplo, la Tierra tarda mucho en girar y orbitar) que no alcanzan el umbral de percepción de nuestro oído interno o nuestro sentido del equilibrio.
- El mismo principio se aplica: estamos “montados” en el Sol, y el Sol con todo el sistema solar se mueve a través de la galaxia a una velocidad increíble (¡cientos de miles de kilómetros por hora!), pero al igual que con la Tierra, no lo sentimos porque todo nuestro sistema se mueve junto y de manera constante en el vasto espacio.
Un viaje alucinante del que nuestros sentimos no tienen la percepción.
Puede ser que seamos la especie dominante en este planeta pero… ¡Menos!
- Murciélagos y Delfines: Usan la ecolocalización (emiten sonidos y escuchan el eco) para navegar y cazar en la oscuridad.
- Elefantes y Ballenas: Perciben infrasonidos (sonidos de baja frecuencia) a través del suelo o el agua, permitiéndoles comunicarse a grandes distancias.
- Búhos: Su oído es tan preciso que pueden localizar presas por el sonido en total oscuridad.
- Perros: Su capacidad olfativa es hasta 100.000 veces superior a la humana, detectando olores mínimos, drogas o incluso crisis epilépticas.
- Elefantes: Tienen un olfato prodigioso, con muchísimos más receptores olfativos que los perros.

- Águilas y Halcones: Tienen una agudeza visual excepcional, permitiéndoles ver presas desde alturas enormes.
- Gatos y otros Nocturnos: Su visión nocturna es muy superior gracias a estructuras especializadas en sus ojos.
- Tiburones y Rayas: Utilizan la electrorecepción para sentir los campos eléctricos generados por las contracciones musculares de sus presas.
- Insectos y Serpientes: Pueden percibir feromonas (químicos) o vibraciones a través de pelos o escamas hipersensibles.
- Aves y Tortugas Marinas: Usan la magnetocepción para percibir el campo magnético terrestre y orientarse.
Todo esto, me hace preguntarme: ¿No sería lo justo que, por nuestra parte, tuviéramos un poquito de humildad? No somos tan superiores como nos creemos, y, tampoco sabemos si, por ahí afuera, existen otras civilizaciones que nos podrían dar algunas lecciones, Ya hemos visto al principio de este trabajo que no somos gran cosa y vamos viajando al son que nos marca la Naturaleza de la que, como tantas otras criaturas, formamos parte.
Emilio Silvera V.
Ene
14
Sí, somos parte del Universo
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y... ¿nosotros? ~
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La Cosmología es la rama de la Ciencia, principalmente de la Física y la Astrofísica, que se dedica a estudiar el origen, la evolución, la estructura a gran escala y el destino del Universo como un todo, integrando teorías y observaciones para llegar a comprender desde el (hipotético) Big Bang hasta el futuro cósmico.
- Objeto de estudio: El universo en su totalidad, abarcando galaxias, cúmulos, supercúmulos y el espacio-tiempo.
- Enfoque: Investiga cómo era el universo en el pasado (Big Bang, inflación, nucleosíntesis) y cómo será en el futuro.
- Herramientas: Utiliza la Relatividad General de Einstein, modelos físico-matemáticos y datos de telescopios para analizar fenómenos como la Radiación de fondo de microomdas.
- Disciplinas relacionadas: Se conecta con la astroquímica, la astrobiología, y la cosmología observacional y teórica.

Así una parte de la ciencia estudia la estructura y la evolución del Universo: La cosmología que ha venido estudiando el desarrollo del universo y de todo lo que contiene, tratando siempre de confirmar el origen de las cosas y planteando infinidad de preguntas que han tratado de contestar.


La cosmología observacional se ocupa de las propiedades físicas del Universo, como su composición física referida a la química, la velocidad de expansión y su densidad, además de la distribución de Galaxias y cúmulos de galaxias. La cosmología física intenta comprender estas propiedades aplicando las leyes conocidas de la física y de la astrofísica. La cosmología teórica construye modelos que dan una descripción matemática de las propiedades observadas del Universo basadas en esta comprensión física.
La cosmología también tiene aspectos filosóficos, o incluso teológicos, en el sentido de que trata de comprender por qué el Universo tiene las propiedades observadas.
La cosmología teórica se basa en la teoría de la relatividad general, la teoría de Einstein de la gravitación. De todas las fuerzas de la naturaleza, la gravedad es la que tiene efectos más intensos a grandes escalas y domina el comportamiento del Universo en su conjunto.
El espacio-tiempo, la materia contenida en el Universo con la fuerza gravitatoria que genera y, nuestras mentes que tienen conocimientos de que todo esto sucede.
De manera que, nuestro consciente (sentimos, pensamos, queremos obrar con conocimiento de lo que hacemos), es el elemento racional de nuestra personalidad humana que controla y reprime los impulsos del inconsciente, para desarrollar la capacidad de adaptación al mundo exterior.
Al ser conscientes, entendemos y aplicamos nuestra razón natural para clasificar los conocimientos que adquirimos mediante la experiencia y el estudio que aplicamos a la realidad del mundo que nos rodea.
Claro que, no todos podemos percibir la realidad de la misma manera, las posibilidades existentes de que el conocimiento de esa realidad responda exactamente a lo que ésta es en sí, no parece fácil.

Esta es la única manera que tenemos de ver nuestra Galaxia. No podemos salir fuera de ella y captar su imagen. Sin embargo, tenemos la imagen de un sin fin de galaxias situadas a muchos años luz de nosotros. Creo que nuestra Galaxia es el ámbito del que nunca podremos salir.
Locke Berkeley Hume: Empirismo
Descartes, Leibniz, Locke, Berkeley, Hume (que influyó decisivamente en Kant), entre otros, construyeron una base que tomó fuerza en Kant, para quien el conocimiento arranca o nace de nuestras experiencias sensoriales, es decir, de los datos que nos suministra nuestros cinco sentidos, pero no todo en él procede de esos datos. Hay en nosotros dos fuentes o potencias distintas que nos capacitan para conocer, y son la sensibilidad (los sentidos) y el entendimiento (inteligencia). Esta no puede elaborar ninguna idea sin los sentidos, pero éstos son inútiles sin el entendimiento.
A todo esto, para mí, el conocimiento está inducido por el interés. La falta y ausencia de interés aleja el conocimiento. El interés puede ser de distinta índole: científico, social, artístico, filosófico, etc. (La gama es tan amplia que existen conocimientos de todas las posibles vertientes o direcciones, hasta tal punto es así que, nunca nadie lo podrá saber todo sobre todo). Cada uno de nosotros puede elegir sobre los conocimientos que prefiere adquirir y la elección está adecuada a la conformación individual de la sensibilidad e inteligencia de cada cual, allí en alguna parte, está el germen del interés-curiosidad de cada cual.
También se da el caso de personas que prácticamente, por cuestiones genéticas o de otra índole, carecen de cualquier interés por el conocimiento del mundo que les rodea, sus atributos sensoriales y de inteligencia funcionan a tan bajo rendimiento que, sus comportamientos son casi-animales (en el sentido de la falta de racionalidad), son guiados por la costumbre y las necesidades primarias: comer, dormir…

Formamos parte del misterio que tratamos de descubrir
El polo opuesto lo encontramos en múltiples ejemplos de la historia de la ciencia, donde personajes como Newton, Einstein, Riemann, Ramanujan y tantos otros (cada uno en su ámbito del conocimiento), dejaron la muestra al mundo de su genio superior.
Pero toda la realidad está encerrada en una enorme burbuja a la que llamamos Universo y que encierra todos los misterios y secretos que nosotros, seres racionales y conscientes, persiguen.
Todo el mundo sabe lo que es la conciencia; es lo que nos abandona cada noche cuando nos dormimos y reaparece a la mañana siguiente cuando nos despertamos. Esta engañosa simplicidad me recuerda lo que William James escribió a finales del siglo XIX sobre la atención: ”Todo el mundo sabe lo que es la atención; es la toma de posesión por la mente, de una forma clara e intensa, de un hilo de pensamiento de entre varios simultáneamente posibles”. Más de cien años más tarde somos muchos los que creemos que seguimos sin tener una comprensión de fondo ni de la atención, ni de la conciencia que, desde luego, no creo que se marche cuando dormimos, ella no nos deja nunca.
La falta de comprensión ciertamente no se debe a una falta de atención en los círculos filosóficos o científicos. Desde que René Descartes se ocupara del problema, pocos han sido los temas que hayan preocupado a los filósofos tan persistentemente como el enigma de la conciencia.
Para Descartes, como para James más de dos siglos después, ser consciente era sinónimo de “pensar”: el hilo de pensamiento de James no era otra cosa que una corriente de pensamiento. El cogito ergo sum, “pienso, luego existo”, que formuló Descartes como fundamento de su filosofía en Meditaciones de prima philosophía, era un reconocimiento explícito del papel central que representaba la conciencia con respecto a la ontología (qué es) y la epistemología (qué conocemos y cómo le conocemos).
No siempre somos conscientes de Ser, y, saber el lugar que ocupamos… ¡Es conveniente! En caso contrario, nos podríamos creer más de lo que somos.
Claro que tomado a pie juntillas, “soy consciente, luego existo”, nos conduce a la creencia de que nada existe más allá o fuera de la propia conciencia y, por mi parte, no estoy de acuerdo. Existen muchísimas cosas y hechos que no están al alcance de mi conciencia. Unas veces por imposibilidad física y otras por imposibilidad intelectual, lo cierto es que son muchas las cuestiones y las cosas que están ahí y, sin embargo, se escapan a mi limitada conciencia.
Todo el entramado existente alrededor de la conciencia es de una complejidad enorme, de hecho, conocemos mejor el funcionamiento del Universo que el de nuestros propios cerebros.
¿Cómo surge la conciencia como resultado de procesos neuronales particulares y de las interacciones entre el cerebro, el cuerpo y el mundo?
¿Cómo pueden explicar estos procesos neuronales las propiedades esenciales de la experiencia consciente?
Cada uno de los estados conscientes es unitario e indivisible, pero al mismo tiempo cada persona puede elegir entre un número ingente de estados conscientes distintos.
Bertrand Russell, decía:
“El problema del mundo es que los estúpidos están seguros de todo y los inteligentes están llenos de dudas”.
Muchos han sido los que han querido explicar lo que es la conciencia. En 1.940, el gran neurofisiólogo charles Sherrington lo intento y puso un ejemplo de lo que él pensaba sobre el problema de la conciencia. Unos pocos años más tarde también lo intentaron otros y, antes, el mismo Bertrand Russell hizo lo propio, y, en todos los casos, con más o menos acierto, el resultado no fue satisfactorio, por una sencilla razón: nadie sabe a ciencia cierta lo que en verdad es la conciencia y cuales son sus verdaderos mecanismos; de hecho, Russell expresó su escepticismo sobre la capacidad de los filósofos para alcanzar una respuesta:
“Suponemos que un proceso físico da comienzo en un objeto visible, viaja hasta el ojo, donde se convierte en otro proceso físico en el nervio óptico y, finalmente, produce algún efecto en el cerebro al mismo tiempo que vemos el objeto donde se inició el proceso; pero este proceso de ver es algo “mental”, de naturaleza totalmente distinta a la de los procesos físicos que lo preceden y acompañan. Esta concepción es tan extraña que los metafísicos han inventado toda suerte de teorías con el fin de sustituirla con algo menos increíble”.
Está claro que en lo más profundo de ésta consciencia que no conocemos, se encuentran todas las respuestas planteadas o requeridas mediante preguntas que nadie ha contestado.

Sin la fuerza de Gravedad, nuestras mentes serían diferentes (o no serían), estamos estrechamente conectados a las fuerzas que rigen el Cosmos y, precisamente, somos como somos, porque las fuerzas fundamentales de la Naturaleza, son como son y hacen posible la vida y la existencia de seres pensantes y evolucionados que son capaces de tener conciencia de SER, de hacer preguntas tales como: ¿de donde venimos? ¿Hacia donde vamos?
Al comienzo mencionaba el cosmos y la gravedad junto con la consciencia y, en realidad, con más o menos acierto, de lo que estaba tratando era de hacer ver que todo ello, es la misma cosa. Universo-Galaxia-Mente. Nada es independiente en un sentido global, sino que son partes de un todo y están estrechamente relacionados.
Una Galaxia es simplemente una parte pequeña del Universo, nuestro planeta es, una mínima fracción infinitesimal de esa Galaxia, y, nosotros mismos, podríamos ser comparados (en relación a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, toda forma parte de lo mismo y, aunque pueda dar la sensación engañosa de una cierta autonomía, en realidad todo está interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras.

Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder estar hablando de estas cuestiones, es un “milagro” en sí mismo.
Después de millones y millones de años de evolución, se formaron las conciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad que, podían ser capaces de construir una escena mental, pero con capacidad semántica o simbólica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.

Hemos desarrollado los pensamientos críticos partiendo de los pensamientos básicos que nos han permitido construir ese ente superior que va más allá de su origen animal para entrar en el área de la racionalidad y de la comprensión de las cosas.
La conciencia de orden superior (que floreció en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompañada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad explícita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como mínimo, requiere una capacidad semántica y, en su forma más desarrollada, una capacidad lingüística.
Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos y, aunque son muchos los estudios y experimentos que se están realizando, su complejidad es tal que, de momento, los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la máquina más compleja y perfecta que existe en el Universo.
¡Son tantas las cosas que no sabemos!
Sabemos mucho menos de lo que creemos saber, y el deseo de aquel gran filósofo nos lo describe perfectamente:
“Daría todo lo que sé, por la mitad de lo que no sé”.
Bueno, por mi parte daría lo poco que se por una décima parte de lo que no sé.
Ya lo dijo Karl Popper:
“Cuanto más profundizo en el saber de las cosas, más consciente soy de lo poco que se. Mis conocimientos son limitados, mi ignorancia infinita.
Es es, amigos míos, nuestra realidad. Si aceptamos nuestra ignorancia, será el primer paso para saber.
Emilio Silvera V.
Ene
13
¿Asentamiento en Marte? No parece muy viable
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Son tantos los problemas que nos impiden viajar y vivir en Marte que, enumerarlos es complicado, ya que, muchos de esos problemas, ni los conocemos.
Por ejemplo:

La ausencia de un campo magnético global en Marte, junto con la tenue atmósfera del planeta, implica que rayos cósmicos de alta energía y partículas solares inunden la superficie marciana. Estas altas dosis de radiación y los riesgos para la salud asociados podrían obstaculizar la actividad humana en el Planeta Rojo y el viaje de ida y vuelta.


Aunque en el contexto de la Galaxia y más concretamente en el ámbito del Sistema solar, el planetas rojo está a la vuelta de la esquina, en lo que se refiere a la tecnología de la que hoy disponemos, Marte está demasiado lejos. Marte y la Tierra no orbitan alrededor del Sol a la misma velocidad, por lo que la distancia entre ellos varía. Se necesitan unos nueve meses para viajar a Marte, lo que significa que es necesario partir durante una “ventana de lanzamiento” específica para minimizar el tiempo de viaje.

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Además de las necesidades básicas de supervivencia, la gente se enfrentaría a otros problemas al vivir en Marte. Por ejemplo, las noches son extremadamente frías, por debajo de los -38 °C. Marte también tiene tormentas de polvo, altos niveles de radiación y menos gravedad que la Tierra. Antes de que podamos considerar al Planeta Rojo nuestro hogar, tendremos que solucionar estos problemas.

Nos dicen que los vestigios encontrados en Marte nos dicen que hace miles de millones de años, fue habitable, atmósfera y océanos y agua corriente. No sabemos, a Ciencia cierta, por qué todo eso desapareció.
Lo cierto es que…
Hasta la fecha aún no se ha podido encontrar evidencia definitiva que confirme la existencia presente o pasada de vida en Marte. Sin embargo, se posee evidencia acumulativa que favorece la posibilidad de que Marte, en un pasado, haya albergado agua y que esta haya sido óptima para poder sostener vida.
La frustración de las dificultades de viajar a Marte, nos hace pensar en…
Regresar a la Luna que la tenemos más a mano.

Artemis II será el primer vuelo con tripulación a bordo del sistema de exploración del espacio profundo de la NASA: la nave Orion, el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS, por sus siglas en inglés) y los sistemas terrestres del Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral (Florida). Durante su misión, cuatro astronautas confirmarán que todos los sistemas de la nave espacial funcionan según lo previsto con pasajeros a bordo en el entorno real del espacio profundo, durante una misión de unos 10 días. El vuelo de prueba de Artemis II allanará el camino para el aterrizaje de la primera mujer y el próximo hombre en la Luna con Artemis III.
Artemis II, cuyo lanzamiento está previsto entre febrero y abril, supone el regreso de las primeras personas a la Luna desde el Apolo 17 en 1972. Tres astronautas estadounidenses y uno canadiense orbitarán la Luna en un viaje de 10 días que sienta las bases para los alunizajes de los próximos años.

No tenemos trajes espaciales con capacidad de impedir la entrada de la radiación
Un nuevo estudio publicado en la revista Nature revela las graves consecuencias que la radiación espacial podría tener en los astronautas que viajen al planeta rojo. Un viaje de ida y vuelta a Marte podría ocasionar graves daños renales a los astronautas, incluso permanentes, con la necesidad de diálisis a su regreso.
La radiación en Marte es un desafío importante para la exploración y para la vida, la tenue atmósfera del planeta Marte y la falta de un campo magnético que envuelva al planeta como el de la Tierra, lo que expone la superficie a altos niveles de radiación ultravioleta (UV), aunque recientes estudios sugieren que la UV no es totalmente incompatible con la vida, pareciéndose a la Tierra primitiva, lo que subraya la necesidad de protección para astronautas y estrictas medidas de contaminación planetaria.
Elon Musk confirma fecha para su viaje a Marte con SpaceX y revela cuando espera colonizar el planeta
La justificación de Musk para colonizar el planeta rojo ha evolucionado con el tiempo. En 2018, el empresario enfatizaba la necesidad de tener una “base autosostenible en Marte” como refugio ante amenazas inmediatas.


No parece muy factible la posibilidad de tal evento en Marte
El entorno marciano plantea desafíos especiales para los futuros padres del Planeta Rojo y sus descendientes. Los efectos de la radiación solar y de los rayos cósmicos, la reducción de la gravedad, la exposición a toxinas ambientales e incluso la alteración del ritmo circadiano pueden afectar tanto a los padres como a la descendencia .

La aventura del Apolo a la Luna costó ingentes cantidades de dinero. ¿Cuánto costaría una misión tripulada a Marte?


Emilio Silvera V.
















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