domingo, 19 de abril del 2026 Fecha
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El viejo sueño de vivir en Marte

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Marte    ~    Comentarios Comments (0)

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El ambicioso plan de la NASA para convertir a Marte en un planeta habitable

 

La agencia espacial presentó su osado proyecto que implica el lanzamiento de un inmenso escudo magnético que protegería al planeta rojo. “Si se puede lograr, la colonización humana no estaría muy lejos”, aseguraron.

Los detalles del proyecto que busca volver a Marte un planeta habitable (iStock)

Los detalles del proyecto que busca volver a Marte un planeta habitable (iStock)

Marte, en los últimos años, se convirtió en la gran obsesión espacial. Científicos especializados en la materia estudian las formas por las que se podría llegar, luego vivir y, por último, las letales secuelas que dejaría la experiencia. El último proyecto de la NASA para volver habitable el planeta rojo llamó la atención por su ambición y osadía.

Hace alrededor de 4.200 millones de años, el campo magnético que protegía la atmósfera de Marte desapareció en forma repentina, lo que tiempo después provocó que su ambiente dejara de ser cálido y húmedo para convertirse en un desierto inhabitable, frío y árido, que dificulta las futuras misiones espaciales, pensadas para a partir de 2030.

Sin embargo, la NASA aparenta tener la solución. La agencia pretende lanzar un gigantesco escudo magnético al espacio para proteger a Marte de los vientos solares. De esa forma, aseguran que podrían restaurar su atmósfera y convertir el ambiente marciano para que el agua líquida fluya sobre la superficie otra vez.

 

 

La NASA pretende lanzar un inmenso escudo magnético al espacio (IStock)

La NASA pretende lanzar un inmenso escudo magnético al espacio (IStock)

Jim Green, director de la División de Ciencias Planetarias de la NASA, sostuvo que lanzar una “magnetosfera artificial” en el espacio entre Marte y el Sol podría, llegado el caso, proteger al planeta rojo.

En un documento que acompañó la presentación del proyecto, los investigadores escribieron: “Esta solución elimina muchos de los procesos de erosión del viento solar que ocurren con la ionosfera y la atmósfera superior del planeta, permitiendo que la atmósfera marciana crezca en presión y temperatura a lo largo del tiempo“.

Si bien el equipo reconoce que el concepto puede sonar “fantasioso”, apuntan a que estudios recientes ofrecen un aval científico al proyecto. Puntualmente, resaltaron la investigación existente sobre la magnetosfera en miniatura que se lleva a cabo para proteger astronautas y naves espaciales de la radiación cósmica. Intuyen que la misma tecnología, en una escala mayor, podría ser utilizada para salvaguardar Marte.

 

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La magnetósfera artificial protegería a Marte de la radiación y el viento solar (Istock)

El punto estratégico de colocación del escudo sería Lagrange L1, un sitio espacial ubicado entre el planeta y el sol en el que el objeto podría quedar estacionado. Allí, formaría una gran magnetosfera artificial encargada de protegerlo de la potente radiación y el viento solar.

El equipo de la NASA a cargo del proyecto es optimista. Cree que se puede lograr reestablecer al menos una séptima parte de los océanos que, millones de años atrás, cubrieron el planeta rojo. “Si esto se puede lograr, la colonización humana de Marte no estaría muy lejos”, resaltaron.

El Viaje de irás y no volverás ¿¡Será posible!?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Marte    ~    Comentarios Comments (1)

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Alyssa Carson, la adolescente que prepara la NASA para vivir en Marte y no volver jamás

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                           La entrenan para vivir en Marte pero….
  • La joven entrena a diario en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales
  • Mars One tiene la intención de llevar a Marte el primer vuelo tripulado
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Alyssa Carson. Imagen: Nasa

Es posible que el entusiamo propio de la Juventud, le impida a la simpática Alissa, tener una conciencia clara de en qué proyecto se está metiendo pero… ¿No tiene padres?

 

 

Resultado de imagen de Schiaparelli se estrella en Marte

 

 

La Agencia Espacial Europea (ESA) reconoció hoy en un comunicado que el módulo de aterrizaje Schiaparelli se ha estrellado contra Marte

 

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Alyssa Carson es una adolescente de 15 años que aún no ha terminado el instituto y ya tiene claro lo que quiere hacer en 2030. Lleva años entrenándose para ello. Desde que tenía tres no ha dejado de prepararse con la NASA. Está dentro de Mars One y su sueño es llegar a ser astronauta y el culmen, formar parte del primer vuelo tripulado que viajará a Marte.

¿Cómo se entrena una persona para recibir la radiación existente en la superficie de Marte? y, cómo explicar la manera en que la expedidición de Alissa solteara los muchos peligros que los acechan en tierras desconocidas con parámetros alejados de los terrestres a los que el cuerpo humano está acostumbrado?

 

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Es una de las candidatas que más opciones tiene de formar parte de la primera expedición que viajará a Marte con la intención de crear una colonia humana que habitará el planeta en unos 20 años. Pero tiene un riesgo: no podrá volver jamás. Aunque a ella no le importa. Es su sueño y está dispuesta a cumplirlo.

La joven entrena a diario en el Centro Marshall de Vuelos Espaciales durante varias horas al día y además organiza visitas a los ‘space camps’ de la NASA. En estos campamentos realiza experimentos y prácticas con elementos de robótica y aviación. También estudia varios idiomas extranjeros -francés, español y chino- para poder interactuar con los que serán sus futuros compañeros.

 

Resultado de imagen de Carson ya ha conseguido logros como ser la primera persona en completar el NASA Passport Program al acudir a los 14 centros para visitantes y obtener el reconocimiento Right Stuff Award.

Su carita de felicidad, nos habla de su inocencia y tambi´ñen… ¡de su ignorancia!

Carson ya ha conseguido logros como ser la primera persona en completar el NASA Passport Program al acudir a los 14 centros para visitantes y obtener el reconocimiento Right Stuff Award. “Mis amigas piensan que estoy un poco loca”, bromea. Ella está absolutamente convencida de que conseguirá su meta.

Mars One evalúa el coste del primer vuelo en torno a los 6.000 millones de dólares. Después se enviarán nuevos astronautas cada dos años, con un coste de 4.000 millones de dólares por viaje, hasta llegar a formar la colonia de 25 humanos.

Viajar a Marte hoy es un sueño pero… mañana ¿quién sabe?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Marte    ~    Comentarios Comments (1)

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                        En el Valle Marineris de Marte se encuentra el cañón más grande del Sistema solar

Por muchas razones, el planeta vecino llamó siempre la atención de los pobladores de la Tierra y, con sus “canales” y su misterioso color rojo, despert´ço nuestra curiosidad y nos llevó a querer saber más de lo que allí pasaba. Algunas de las imágenes que pudimos obtener nos hizo -en ocasiones- pensar en una posible antigua civilización marciana.

Todos hemos visto, en más de una ocasión, imágenes del planeta Marte de regiones dispares y de variado contenido. Marte, el cuarto planeta desde el Sol, aparece marcadamente rojizo cuando se observa a simple vista. Tiene una delgada atmósfera compuesta (en volumen) por alrededor del 95% de dióxido de carbono, 2,7% de Nitrógeno, 1,6% de Argón, 0,1% de Oxígeno, 0,1% de monóxido de carbono y pequeñas trazas variables de vapor de agua. La presión atmosférica en la superficie es de unos 6 mbar. Las temperaturas superficiales pueden variar entre 0 y -125ºC, siendo la media de -50ºC. Es relativamente común la presencia de nubes blancas de vapor de agua condensada o de dióxido de carbono, particularmente cerca del terminador  y en latitudes polares.

Resultado de imagen de Los casquetes de hielo de agua en Marte

Existen dos casquetes  de hielo de agua permanentes en los polos, que nunca se funden. En invierno éstos aumentan de tamaño al convertirse en casquetes de dióxido de carbono congelado hasta alcanzar los 60º de longitud. Ocurren esporádicamente tormentas de polvo que llegan a cubrir la totalidad del planeta con una neblina amarilla, oscureciendo los accidentes superficiales más familiares.

                                      Algunas de las imágenes tomadas hicieron pensar en ciudades

La superficie de Marte es basalto volcánico con un alto contenido en hierro y, su oxidación, es la responsable de su color característico rojo oxido. El accidente oscuro más prominente, Syrtis Major, dirigida hacia el Este con una inclinación menor que 1º. Existen muchas áreas de dunas de arena rodeando las más grandes los casquetes polares y constituyendo los mayores campos de dunas del Sistema Solar.

Imágenes de la NASA muestran “sombras de árboles” sobre la superficie de las dunas en Marte, que en realidad y según explicaron los expertos,  son caminos de arena y extrañas formaciones ebidas a la especial conformación del terreno y de las tormentas de arena que allí son frecuentes.

Hace ya bastantes años que en la NASA tuvo lugar una reunión a la que asistieron algunos personajes conocidos como el recien fallecido Neil Armstrong, Homer Newel, Arthur Clarke y Wernher von Braun entre otros.  El motivo de tal cita no era otro que comentar sobre la posibilidad de ir a Marte e instalar allí una pequeña Colonia Humana que sirviera como punta de lanza para posteriores viajes.

Se habían estudiado las posibilidades y, tal proyecto podía ser posible si se tomaban las precauciones necesarias y se podía disponer de todo aquello que los colonos, en un primer momento pudieran necesitar. El doctor Von Braun proponía que una colonia residente en la Luna o Marte podría obtener oxigeno a partir de la trituración de las rocas y, como las rocas disponen de grandes cantidades de oxígeno, hasta el punto de que significan -más o menos- la mitad de su peso  (de hecho, la mitad de la masa de todo el mundo es oxígeno). Claro que, el oxígeno existente en las rocas no se encuentra en condiciones de ser respirado porque se halla estrechamente encadenado a otros elementos que componen las rocas.

Después de haber obtenido el oxígeno, continuó Von Braun, se puede haber transportado hidrógeno líquido desde la Tierra y combinarlos para obtener agua. La mayoría del peso del agua reside en los átomos de oxígeno que contiene. Por ejemplo, en un kilogramo de agua, los átomos de hidrógeno pesan únicamente doscientos cincuenta gramos. Transportar material desde la Tierra hasta la Luna resulta muy caro y, no digamos hasta Marte -alrededor de unos cien mil dolores el kilogramo de peso-, y teniendo in situ el oxígeno, el agua sería mucho más acequible hasta que, se pudiera extraer de la que hay en el mismo planeta.

Resultado de imagen de La Agencia espacial china ha probado con éxito una cabina de 300 metros cúbicos que permitirá cultivar vegetales fuera de nuestro planeta

La Agencia espacial china ha probado con éxito una cabina de 300 metros cúbicos que permitirá cultivar vegetales fuera de nuestro planeta, particularmente en Marte o la Luna. El propósito más ambicioso de la exploración espacial será, siempre, el posible asentamiento del ser humano en un planeta distinto a la Tierra, búsqueda que ha requerido de cientos de investigaciones para cubrir tantas o más necesidades asociadas con nuestra supervivencia diaria.

Como hemos dicho antes, trtransportar los materiales necesarios para instalar una colonia en aquel planeta sería de un coste enorme y, una vez allí, tampoco sería nada fácil construir los módulos necesarios para el cobijo de los viajeros y de sus instalaciones de supervivencia que requeiría de unas mínimas condiciones para la supervivencia.

En aquella reunión se habló de enviar dos naves, cada una de ellas transportaría una tripulación de seis personas -tres hombres y tres mujeres- entre las que al menos una, sería un médico y el resto experto en distintas ramas que serían necesarias para obtener de lo que allí encontrarían el mayor rendimiento posible. Las naves viajarían por el sistema de las nodrizas, es decir, cada una de ellas llevaría provisiones para doce personas, y si una quedaba inutilizada, su tripulación pasaría a la otra.

Cada nave tendría algo más de sesenta metros de longitud y su peso sobrepasaría las seiscientas toneladas, de las que más de las dos terceras partes, sería el combustible necesario para el viaje. Posteriormente, se establecería en Fobos el instrumental necesario para producir allí combustible que posibilitaría la vuelta en su momento de una de las naves, mientras que la otra, quedaría en el planeta como primer gran módulo-vivienda con sus compartimentos para producir vegetales, agua y otros materiales precisos para la supervivencia de los viajeros astronáutas colonos.

Todas aquellas elucubraciones que los mencionados personajes hicieron en la reunión, no eran más que eso, elucubraciones y, en la realidad, ir al planeta Marte: “requiere nada más y nada menos que el ensamblaje de una nave de unas 4500 toneladas. O lo que es lo mismo, el equivalente a doce estaciones del tamaño de la ISS o 37 lanzamientos del cohete gigante Saturno V. ¿Cómo es esto posible? La explicación a este misterio la tenemos que encontrar en la despiadada Ecuación de Tsiolkovski , también conocida como la Ecuación del Cohete. Según las rígidas leyes de la física, un ligero aumento en la carga útil de una nave espacial requiere un aumento enorme en la masa inicial. ¿Por qué? Pues porque para lanzar esa carga extra es necesario transportar más combustible, lo que a su vez aumenta la masa inicial del vehículo haciendo necesario usar aún más combustible al lanzamiento.”

El problema de los viajes a Marte comienzan nada más empezar el viaje: Por cada Kg que tengamos que sacar de la Tierra hacia el Espacio, se necesitan mil Kg de combustible. Superar la velocidad de escape del planeta para contrarrestar la Gravedad requiere 11 Km/s de velocidad.

         Una nave tripulada a Marte… De momento, ¡NO!

“Esto está muy bien, pero, ¿por qué una nave marciana debe ser tan grande? La razón es que a la Ecuación del Cohete debemos añadir otro factor que complica el poder viajar a otros planetas: la profundidad del pozo gravitatorio de la Tierra. Abandonar la gravedad terrestre es realmente difícil. Aunque parezca contraintuitivo, una nave situada en órbita baja a unos pocos cientos de kilómetros de altura ya ha recorrido el 73% del camino a otros planetas en términos energéticos. Efectivamente, para poner un objeto en órbita terrestre debemos acelerar hasta los 8 km/s, pero para abandonar la Tierra sólo necesitamos alcanzar los 11 km/s. El problema es que esa misma nave debe frenar para entrar en órbita marciana y luego tiene que aterrizar en la superficie del planeta rojo. Y, por supuesto, posteriormente tenemos que volver a la Tierra, para lo cual debemos llevar el combustible necesario para todas estas maniobras. Si recordamos el principio de la Ecuación del Cohete, entenderemos ahora por qué necesitamos una nave de 4000 toneladas para alcanzar el planeta rojo.” (Fuente: http://www.leycosmica.org/profiles/blogs/dificil-viajar-a-marte#ixzz2Pq9WE2SE).

Para cuando esa imagen de arriba sea posible, tienen que haber pasado mucho, muchos, muchos años durante los cuales nuestra tecnología actual estuviera a un nivel tan alto que nos permitiera construir navez de miles de toneladas en una base en la Luna y disponer de nuevos combustibles sólidos que no hicieran necesaria la ocupación de la mayor parte del volumen de la nave para transportarlo. Que ese nuevo combustible fuera de tal manera y calidad que, con un trozo como una piedra de 5 kilos, se pudiera extraer energía para realizar el viaje y suministrar caloría, alumbrado y demás necesidades energéticas para todo el viaje y llevar una buena remesa para cubrir las necesidades futuras en el planeta.

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Una colonia en aquel planeta con atmósfera respirable… ¡No será nada fácil!

Mientras que en los primeros años, la colonia se agrandaba más y más para dar cabida a instalaciones y personal obrero y científico, se irían preparando las condiciones necesarias para poder terraformar aquel planeta que, con una atmósfera adecuada podría volver a ser un mundo habitable sin instalaciones artificiales de tan alto costo, no ya sólo en materiales, sino también en algunas vidas que, en estos proyectos siempre suelen perderse dada las dificultades que entrañan tan complejas misiones.

Se han ideado muchas maneras de cultivar plantas en el espacio haciendo pruebas en recintos artificiales preparados para ello y, los resultados, han sido óptimos siendo posible llevar a la práctica dichas instalaciones en un futuro próximo. Tenemos que pensar que, los viajeros-colonos no se pueden alimentar sólo con pasta metidas en tubos ni con pastillas de vitaminas. Además, en las instalaciones, se deben crear las condiciones de gravedad artificial para poder sobrevivir durante largos períodos en aquel planeta y, no digamos de los materiales que harían falta que tendrían que poseer una tecnología tan avanzada que no permitiera dejar pasar la radiación al interior.

Por primera vez alguien ha hecho algunos números serios sobre la descabellada misión Mars One de llevar a cuatro astronautas a Marte en 2023 para no volver. La escena de arriba, al menos por el momento es sólo un sueño. Poder ver humanos en el planeta Marte requiere de muchas cosas que no tenemos de entre las cuales, la más importante son los conocimientos para plantear un viaje seguro y poder construir allí una verdadera colonia segura para los viajeros a ese inhóspito mundo.

En el pasado existió una intensa actividad volcánica en Marte. Tharsis Monts es la mayor región volcánica, estando Olympus Mons situado en el Noroeste, y la vasta estructura colapsada Alba Patera, en el Norte. Juntas, estas áreas volcánicas constituyen casi el 10% de la superficie del planeta. Hoy no hay volcanes activos en Marte, aunque en el pasado produjeron llanuras de lava que se extendieron cientos de kilómetros. Por otra parte, dicha actividad volcánica del pasado, creó una gran red de galerias subterráneas por las que corría la lava y, en un hipotético viaje al planeta, algunas de ellas podrían ser aprovechadas como habitat más seguro.

Hay distribuidos cráteres de impacto a lo largo de todo Marte, aunque existe una altiplanicie casi completamente cubierta de cráteres, similar a las altiplanicies de la Luna, que cubre casi la mitad de la superficie del planeta, principalmente en el hemisferio Sur. Muchos de los cráteres de impacto más recientes, conocidos como cráteres de terraplén, tienen grandes pendientes en los bordes de su mantos de proyecciones, sugiriendo que la superficie estaba húmeda o llena de barro cuando se produjo el impacto.

Resultado de imagen de hombres como Giovanni Virginio Schiaparelli, Percival Lowell y William Henry Pickering

Muy lejos quedan ya otros aspectos del planeta Marte que, durante décadas impactó en la imaginación de hombres como Giovanni Virginio Schiaparelli, Percival Lowell y Willian Henry Pickering que, a finales del siglo XIX y principio del XX, insistían en despejar las dudas sobre si existían realmente los Canales que hicieron famosos estos personajes de leyenda. Más tarde, hace más de veinticinco años algo curioso sucedió en las cercanías del planeta Marte. La nave Vikingo 1 de NASA se encontraba volando alrededor del planeta, tomando fotografías de posibles lugares para el aterrizaje de la nave hermana Vikingo 2, cuando descubrió, sobre la superficie, una figura en sombras muy semejante a una cara humana. Una cabeza enorme de unos tres kilómetros de extremo a extremo parecía estar devolviendo la mirada a la cámara desde una región del Planeta Rojo conocida como Cidonia.

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Imagínense la sorpresa de los controladores de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro, cuando la cara apareció en sus consolas. Sin embargo, la sorpresa duró poco tiempo. Los científicos fácilmente concluyeron que ésta era solo otra meseta Marciana, muy común en los alrededores de Cidonia, solo que esta tenía sombras extrañas que la hacían aparecer como un Faraón Egipcio.

Pero, amigos míos, la nave Mars  Global Surveyor abrió a la ciencia un nuevo horizonte en Marte. De alguna forma, el hombre, debe abordar de nuevo desde el principio la búsqueda de la vida en aquel planeta, lleno de secretos que sólo ahora empiezan a desvelarse después de más de un siglo de trepidantes debates entre astrónomos y aficionados.

La nave encontró inequívocos signos de la presencia de agua líquida en el planeta, algo que los científicos llevaban décadas tratando de confirmar. Es conocido que el agua líquida es el principal requisito para la vida tal como la conocemos nosotros, y si en el planeta rojo existe ese preciado elixir, como se ha podido comprobar mediante las investigaciones de la NASA, las posibilidades de que Marte sea un mundo vivo siguen plenamente vigentes.

Un cráter en suelo marciano que podría haberse formado por corrientes de agua

El examen de las rocas marcianas realizado por la Mars Pathfinder y su juguetón vehículo todoterreno Sojourner confirmó lo que ya tenían claro muchos expertos: el agua había pasado por allí, probablemente hace muchos millones de años, tal como revelan las huellas dejadas por gigantescas corrientes en las zonas de aterrizaje.

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Estudiando el terreno en muchas de las regiones del planeta, de manera clara y precisa, se puede comprobar la presencia de agua que, al parecer, brota desde el subsuelo. Es preciso no perder de vista el carácter altamente volcánico de Marte que, hace mucho tiempo tuvo una gran actividad de importantes erupciones y, la enorme cantidad de lava que corría por inmensas zonas del planeta, entre otras cosas, debieron oradar el terreno abriendo enormes galerias subterráneas que, en la actualidad, al estar situadas en las profundidades del planeta, deben tener una temperatura mayor que en la superficie, están resguardadas de la radiación, y, si el agua corre por allí, no sería nada extraña que, colonias de bacterias, hongos y líquenes estuvieran bien asentadas a ese nivel interior. Lástima que la misión Curiosity no esté preparada para estudiar esto.

Los ingenios robotizados que hemos enviado y seguimos enviando al planeta Marte están bien para realizar alguna que otra misión. Sin embargo, lo que es buscar signos de vida pasada o presente en aquel mundo… Será cosa de los humanos cuando podamos poner los pies en el suelo de ese mundo hostíl que, con el tiempo, podríamos convertir en fértil y adecuado para instalarnos en él para cuando, los habitantes de la Tierra sean tantos miles de millones que, ni el propio planeta lo pueda soportar.

Si amigos, este sería el cambio de aquel árido planeta cuando lo podamos terraformar.”La primera tarea sería espesar la atmósfera marciana. Mucha de esa atmósfera (y del agua) se cree que se fueron congelando en las capas polares a medida que el planeta se enfriaba. Estas capas están compuestas por hielo seco (bióxido de carbono congelado) y por hielo de agua. Algo de aquella atmósfera puede estar en el permafrost debajo de la superficie. ¿Cómo podríamos hacer para evaporar las capas de hielo y comenzar a elevar la temperatura de la atmósfera?. Tanto el agua como el bióxido de carbono son gases de invernadero. Esto es, atrapan el calor de la luz solar, lo que aumentaría la temperatura superficial. Así se comenzaría un ciclo que fundiría más hielo, calentaría el planeta, e incrementaría tanto la presión del aire como la temperatura. Este proceso se volvería auto-sostenible y podría llevar a un efecto invernadero desbocado. Aún cuando aumentaría la cantidad de bióxido de carbono en la atmósfera, es un paso necesario para el incremento de la presión y de la densidad de la atmósfera.

La luz solar que cae sobre la superficie de un planeta, llega primordialmente como luz visible y ultravioleta. El planeta absorbe esta energía solar, y luego la irradia en forma de energía infrarroja hacia la atmósfera. Los gases de invernadero de la atmósfera funcionan como una capa aislante global, atrapando la radiación infrarroja e impidiendo que escape hacia el espacio.”

        Los cambios que se podrían producir en el planeta serían asombrosos

La Humanidad necesitará en el futuro disponer de nuevos habitats y, no sería mala idea que fuéramos planificando, poco a poco, la llegada de ese día que, aunque aún esté lejos en el futuro…, como todo en el universo, llegará. Si pensamos en los habitantes que tendrá la Tierra dentro de 100 años, nos daremos cuenta de que cada vez serán necesarios más recursos y, nuestro planeta, no los puede generar de manera ilimitada, llegará un momento en el que la presión humana sea tan grande que, ni la Tierra la podrá soportar.

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                   Marte terraformado. A mí, todos estos escenarios me hacen imaginar…¡tantas cosas!

Hoy en día sabemos de los océanos y mares que hace muchos millones de años adornaban el planeta Marte, y, las Imágenes que de aquel planeta hemos podido captar, claramente nos hablan de las correntías de cantarinos torrentes fluviales que, corriente abajo, oradaban las superficie del planeta dejando la huella de su presencia.

Valles Marineris y otros lugares del planeta tienen las pruebas de lo que Marte, en el pasado fue. Puede ser que Lowell se equivocara sobre la existencia de unos canales construídos por la mano de seres inteligentes en aquel planeta. Él concibió “los canales” como obras de ingenieria de una civilización inteligente para transportar el agua, pero quizá no lo estuviera en lo más importante, es decir, en su convicción sobre la existencia de vida en Marte. Es algo que no sabemos aún pero que, probablemente, no tardaremos mucho en saber.

emilio silvera

¿Será Marte algún día nuestra casa?

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No podemos descartar nada, y, lo cierto es que el planeta Marte es el que tiene más posibilidades para un asentamiento terrestre, y, para ello, habrá que preparar el planeta para que nos pueda acoger con garantías de habitabilidad.

¿Terra-formar Marte?

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                               Con el adecuado tratamiento las cosas pueden ser muy diferentes

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La pregunta está referida al hecho de que, nuestra especie, los habitantes de la Tierra, han pensado más de una vez y de distintas maneras, intentar la transformación de aquel planeta y hacerlo habitable como la Tierra.

Han sido muchos los personajes famosos y versados en el tema como Astrónomos, Astrofísicos, Biólogos y otros científicos, los que han propuesto una manera de que sea posible Terra-formar el planeta rojo para hacerlo habitable en un futuro.

¿Habéis pensado un Marte con Atmósfera respirable y grandes océanos? Lo colonizarían cientos de miles de criaturas llegadas desde la Tierra en busca de aventura y nuevas sensaciones, deseosos de comenzar de nuevo y, si es posible, con más suerte de la que pudieron tener aquí.

Para que el sueño se convierta en realidad (que se convertirá), tienen que pasar muchos años, cuando dentro de algunas décadas nuestra tecnología sea mucho más avanzada y podamos disponer de naves más poderosas y rápidas que las que ahora podemos tener, y, en dichas naves, provistas de gravedad artificial simulando la terrestre, podremos hacer el viaje en menos tiempo y, sobre todo, con mucha más seguridad de lo que ahora podemos.

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En realidad, hacer un viaje tripulado a Marte, no garantizaría el regreso a salvo de los viajeros, toda vez que, en condiciones precarias y sin seguridad, los viajeros se podrían ver seriamente amenazados por un sinfín de peligros para los que no estamos preparados. Y, a pesar de ello, la NASA (que tiene que vivir de subvenciones del Estado), se inventa viajes tripulados para 2.020 y, hasta se atreve a tomar nota de voluntarios que se presentan para hacer dicho viaje, cuando, los responsables saben que nunca lo podrán realizar, ni siquiera, en el 2.030, una década más tarde de lo que anuncian.

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       En la actualidad, llevar a Marte a un grupo de personas sería temerario y, peligroso para sus vidas

Calculo que para dentro de unos 120/150 años, estaríamos en condiciones de afrontar una empresa como esa y tener naves y trajes de astronautas que no dejen entrar la radiación que tanto daño puede causar.

Otras veces se han dejado aquí de manera muy detallada los múltiples motivos por los que no podríamos viajar a Marte. El Proyecto sigue siendo un sueño que, en un futuro algo más lejano podremos realizar.

emilio silvera

En el pasado lejano, Marte pudo tener vida

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Marte    ~    Comentarios Comments (0)

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Hallado boro Marte, firma elemental agua que podría haber albergado vida

El hallazgo por primera vez de Boro sobre la superficie de Marte nos apunta hacia un pasado en el eque el agua pudo hacer que el planeta fuese habitable. Lo cierto es que, ir sabiendo del Planeta Marte de la manera en la que lo estamos haciendo (a base de enviar ingenios robotizados que nos hacen el trabajo y nos envían imágenes), es costoso y lento. Hasta el día en el que podamos poner nuestros pies en la superficie de Marte, no sabremos sobre los muchos secretos que esconde.

Marte
Imagen tomada por el robot Curiosity en su avance hacia el monte Sharp. NASA/JPL-CALTECH/MSSS / VÍDEO: REUTERS-QUALITY

Parece que Marte fue un planeta con todas las cualidades para albergar vida que se echó a perder. El trabajo de robots como Curiosity, de la NASA, ha permitido saber que el planeta estuvo cubierto por océanos. Algo sucedió, sin embargo, que arrebató la atmósfera a aquel mundo rojo y lo convirtió en un desierto. Alguna de las explicaciones más recientes sugieren que Marte, como ahora la Tierra, tenía un núcleo de hierro que creaba un campo magnético capaz de desviar la radiación espacial. 500 millones de años después de su nacimiento el planeta perdió esta magnetosfera y su atmósfera quedó a merced del viento solar.

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La semana pasada, la NASA publicaba más información recabada por Curiosity. Por primera vez, en la ladera del cráter Gale que explora el robot, se ha encontrado boro, un elemento que puede ser indicio de que en Marte hubo agua con las condiciones necesarias para albergar vida. Patrick Gasda, investigador del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México (EEUU), explicaba en un comunicado de la agencia espacial que si el boro encontrado es similar al de la Tierra, “sería señal de que las aguas subterráneas habrían tenido [una temperatura] de entre 0 y 60 grados con un Ph entre neutral y alcalino”.

El análisis del terreno también ha mostrado un sistema dinámico, en el que distintos elementos se mezclan gracias al agua. “El agua influencia la química de las arcillas, pero la composición del agua también cambia. Estamos viendo la complejidad química que apunta a una larga historia interactiva con el agua. Cuanto más complicada es la química, mejor es para la habitabilidad. El boro, el oligisto y los minerales arcillosos subrayan la movilidad de elementos y electrones y eso es bueno para la vida”, ha afirmado John Grotzinger, uno de los responsables de la misión.

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El interés de los científicos por el cráter Gale viene porque en los estratos de su ladera está escrita la historia de las condiciones medioambientales de Marte y sus cambios. Curiosity logró descubrir durante su primer año de trabajo que en el pasado marciano existió un lago que contaba con todos los ingredientes químicos necesarios para la vida además de la energía necesaria para sustentarla. Ahora, el robot está escalando el monte Sharp, un pico de 5.500 metros en el centro del cráter Gale. En su ladera, buscará más información sobre cómo cambiaron las condiciones climáticas a lo largo del tiempo.