martes, 22 de junio del 2021 Fecha
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¿Cómo serán ellos? ¿Cuando los podremos conocer?

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en Otros mundos    ~    Comentarios Comments (0)

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Nos embarga una ilusión, una esperanza, y, al mismo tiempo, un temor: ¿Estaremos sólos? Y, si no lo estamos, ¿cómo serán esos otros mundos y que criaturas los pueblan? ¿Si alguna vez llegamos allí, seremos tan destructivos como lo hemos sido aquí en la Tierra? ¡Esperemos que no! Y, sobre todo, en ese primer contacto, ¿Sabremos comportarnos y respetar sus derechos?

Por otra parte, también sentimos el temor de que sean ellos los que vengan a nosotros (lo que denotaría que están más avanzados), y, no sabemos con qué intenciones se habrían dirigido a nuestro mundo. Ya nos advirtió Steven Hawking de este peligro latente.

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

Ya pudimos tener una muestra de cómo somos en aquel mundo llamado Pandora en el que, la película nos escenificaba la invasión terrestre buscando la riqueza del planeta a costa de acabar con la forma de vida de aquellas fascinantes criaturas.

Fascinantes criaturas de exóticas bellezas que nos podrían estar esperando, en un futuro lejano, en esos mundos soñados que tantas veces hemos podido imaginar. Es difícil saber qué comportamiento tendremos con ellos si eso llega a suceder, sin embargo, el ejemplo que nos deja la película a la que pertenecen estas fotografías, en verdad, no es muy alentador ni dice mucho en favor de nosotros que, irrumpimos por la fuerza en un planeta extraño y, violando todas las reglas, pasamos por encima de los derechos de otros para conseguir nuestros objetivos. ¿La Civilización que ocupa el planeta? ¿Qué importa? Si hay que destruirla para conseguir nuestros fines… ¡Adelante!

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

La fuerza bruta que siempre acompaña a la falta de inteligencia, es la única salida para seres  de cuya racionalidad, podríamos dudar sin el menor temor a equivocarnos. Destruir nunca será el camino más conveniente. Si respetamos seremos respetados. Sobre todo, no podemos llegar a nuevos lugares pretendiendo imponer nuestras costumbres y nuestras reglas. En esos otros lugares donde existen seres que tienen su propia forma de vivir, se impone, sobre todo, que supeditemos nuestro comportamiento a su propias reglas a su propio mundo. Los extraños allí, seremos nosotros. Ellos, a diferencia de nuestra Civilización Terrestre. sí han sabido convivir con su entorno, han creado una especie de simbiosis que une a los seres de su mundo, sean seres racionales o plantas, hasta el punto de poder comunicarse entre ellos en un alta grado de compenetración que va mucho más allá de lo físico.

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

En esos otros Mundos de Paisajes Idílicos (también la Tierra los tiene), pueden vivir seres que han optado por otras maneras de vivir, más conectados con la Naturaleza a la que respetan y comprenden al ser conscientes de que ellos mismos, forman parte de ella.

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

Si algún día conseguimos llegar a uno de esos Mundos y no sabemos respetar lo que allí nos podamos encontrar, entonces, habrá que repudiar a la especie Humana. Una Especie que habiendo evolucionado durante muchos miles de años, en realidad, hasta el  momento presente, aprendió poco, muy poco de la esencia de la vida y de los verdaderos valores de la Naturaleza misma que, nos envía mensajes que no sabemos o no queremos escuchar.

NUnca hemos sido buenos administradores de nuestro mundo, y, sin tener en cuenta que nos ha ofrecido todo aquello que pudimos necesitar, le hemos pagado esquilmando los bosques y contaminando sus ríos y océanos. En realidad, seguimos siendo una especie “algo” salvaje. Por otra parte, se puede pensar que, precisamente por ser como somos… ¡Hemos podido llegar hasta aquí!

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

Una de las cuestiones que podrían ser importantes para nosotros, si llegamos a ese momento crucial de conocer a otros seres habitantes de planetas más allá de nuestro Sistema Solar e incluso, de otras galaxias, es la de tratar de comprender que, la Belleza puede estar en todas partes y, aunque para nosotros, en ciertas circunstancias pudiera parecer extraña o diferente, tendremos que tratar de comprenderla. No debemos extrañarnos de encontrar seres que, morfológicamente sean muy diferentes a nosotros. Lo importante es que tengan una Mente que, como la nuestra, sepan comprender que son, en definitiva, como nosotros mismos,  simples pobladores de un Universo “Infinito”.

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

Este ejemplo al que hoy nos hemos agarrado para poder hablar del tema, es el de una simple película inventada por la Imaginación humana pero que, sin duda alguna, podría ser una premonición de lo que en el futuro nos podremos encontrar.

La historia que narran, desde el principio, nos pone a favor de los habitantes de ese Mundo agredido y de sus habitantes, hasta tal punto es así que muchos de los terrestres que visitan aquél planeta, no dudan, en dar sus propias vidas por preservar aquel mundo de fantasía real, donde seres muy especiales, conviven con su mundo y hablan con él, consumen sólo lo que necesitan y no matan por matar. Respetan hasta extremos increíbles todo lo que, para ellos, supongas formas de vida sea cual pudiera ser la manera elegida para representarla. ¡Qué envidia me dan!

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

Tendremos que aprender a mirar más allá de la superficie, a entender los mensajes que nos envían la mirada de esos nuevos y exóticos seres y, sobre todo, tratar de comprender su mundo, sus maneras para poder respetarlas y hacernos acreedores, nosotros también a su respeto.

Podríamos empezar un aprendizaje de comportamiento entrenándonos con los mismos seres vivos de nuestro mundo a los que no siempre les damos el trato que deberíamos.

Imagen de la película Avatar.  (Ver ficha)

           ¡Quién pudiera ser uno de los afortunados que, en el futuro, visitarán algunos de esos Mundos!

Nos quedan muchos muros por derribar, muchas puertas que abrir para las que aún, no poseemos ni las llaven que las pueden abrir, y, sobre todo, para que eso llegue y sea una realidad, lo más importante será que, en nosotros, en nuestro interior, cambien muchas cosas.

Me gustaría que el primer encuentro no fuese aquí en la Tierra, que los visitantes fuésemos nosotros y, como antes digo, espero que para entonces, la Humanidad sea otra.

emilio silvera

 


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