Jul
18
¿Vida sólo en la Tierra? ¡Qué disparate!
por Emilio Silvera ~
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La Tierra primitiva que ya tenía las condiciones para que, la materia “inerte” se transformara en ideas, pensamienrtos y sentimientos. La Atmósfera, los Ocçeanos, la Química allí presente, todos los parámetros que estaban presentes en las constantes universales, la carga del electrón, la masa del protón, la velociidad de la liz, la constante de estructura fina…
Apareciero n las Células replicantes,
Átomos que se juntan para formar moléculas.
Molçeculas que se juntan para formar sustancias.
Sustancias que forman cuerpos.
Paisajes de otros mundos
Una Tierra primitiva y caliente que, situada en la zona habitable del Sol, hizo posible la llegada de la vida al planeta, donde, en presencia de agua líquida, y una atmósfera amigable, pudo evolucionar hasta nosotros y las especies que aquí vivieron y ahora continúan habitando este mundo.
De la misma manera, habría que considerar que el proceso se puede haber repetido en otros muchos mundos que, como la Tierra, estén situados en la zona habitable de su estrella, que se den las condiciones precisas para el surgir de la vida. El árbol filogenético de la vida es el modelo científico que representa la historia evolutiva y el parentesco entre todos los organismos del planeta. Demuestra cómo todas las especies vivas y extintas comparten un ancestro común universal, ramificándose a lo largo de millones de años.
El árbol respondía al deseo de representar la biodiversidad de un modo entendible y sistematizado. Aunque las ideas de Darwin fueran la base fundamental del trabajo, Haeckel también contó con la inspiración de un colega lingüista en la Universidad de Jena donde trabajaba, August Schleicher, quien había publicado en 1863 un árbol para representar el desarrollo de las lenguas indo-germánicas. Haeckel encontró que era una estupenda forma de visualización para sus propósitos.
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“Una representación (metagenómica) de 2016 del árbol de la vida utilizando secuencias de proteínas ribosómicas”
“Árbol filogenético mostrando la divergencia de las especies modernas de su ancestro común en el centro.33 Los tres dominios están coloreados de la siguiente forma; las bacterias en azul, las arqueas en celeste, y los eucariotas de color verde.”
La vida (a partir de su primer paso, del primer individuo de cada especie) viene de la vida. Ha surgido en el Universo de manera metódica y compleja en la que la materia creada en las estrella se conformaron en sustancias químicas y otras formas de materia y, el Azar, bajo ciertas circunstancias muy especiales que estaban presentes en lugares privilegiados del Universo, dio lugar al surgir de la vida tal como la conocemos y, posiblemente, de muchas más formas desconocidas para nosotros. Y, todo eso amigos, es Entropía Negativa. Ahora, Las características de un ser vivo son siempre una recombinación de la información genética heredada.

El cruce de distintos genes hacen que se produzcan variaciones dentro de la misma especie
CONSECUENCIA LOGICA: Las variaciones dentro de una misma especie son el resultado de una gran cantidad de información genética presente ya en sus antepasados y, como consecuencia de la lógica evolución, de la aparición espontánea de nueva información genética…

Fred Hoyle decía:
“La idea de que la vida en el Universo sólo existe en la Tierra es básicamente pre-copernicana. La experiencia nos ha enseñado de forma repetida que este tipo de pensamiento es probablemente erróneo. ¿Por qué nuestro pequeñísimo asentamiento debe ser único? Al igual que ningún país ha sido el centro de la Tierra, tampoco la Tierra es el centro del Universo.”


Los icebergs, esas enormes montañas de hielo desgajado que flotan en el mar y que se hicieron famosas por causar el hundimiento del Titanic, ya no son patrimonio exclusivo de la Tierra. Gracias a la nave espacial Galileo, desde 1997 sabemos que también existen en Europa, uno de los cuatro satélites principales de Júpiter, que con sus 3.138 Km de diámetro tiene un tamaño muy similar al de la Luna. Si exceptuamos Marte, puede que no exista ningún otro lugar próximo a la Tierra sobre el que la ciencia tenga depositadas tantas esperanzas de que pueda haber formas de vida, con el aliciente de que en esta luna joviana ha ocurrido un proceso opuesto al del planeta rojo merced a su exploración.

Existen dos casquetes de hielo de agua permanentes en los , que nunca se funden. En invierno éstos aumentan de tamaño al convertirse en casquetes de dióxido de carbono congelado hasta alcanzar los 60º de longitud. Ocurren esporádicamente tormentas de polvo que llegan a cubrir la totalidad del planeta con una neblina amarilla, oscureciendo los accidentes superficiales más familiares.

Es una imagen de la parte de Marte con el Sino Sabaus y de Regio Deucalionis. El cráter a la derecha inferior es Flaugergues, y el doble cráter en la parte inferior izquierda es Wislicenus. Esta imagen fue tomada por el Mariner 6 en 1969. En esta imagen pueden encontrarse muchas características que sugieren ríos Marcianos, e incluso la salida de una llanura central. Se recomienda ver esta imagen en alta resolución. (Cortesía de la NASA/JPL)


Los indicios de la presencia de agua en el planeta Marte son innegables. Han descubierto un lago de agua en aquel planeta, y, los indicios de la presencia de agua son innegables.


Nadie puede negar la presencia de agua en este lugar, quizás no con la abundancia del pasado. Sin embargo agua hay, y, me gustaría a mí saber como se presenta en el subsuelo del planeta, donde a temperaturas más benignas puede que corra libre y líquida para hacer posible que florezcan líquenes, hongos y bacterias. El paisaje marciano nos habla de correntías violentas que surcaron la tierra y dejando a la vista esos inmensos cañones naturales.
El río Colorado ha estado al menos cinco o seis millones de años horadando lo que conocemos como el Gran Cañón del Colorado, una impresionante depresión en el desierto de Arizona que fue revelando capas y capas de terreno formadas en los últimos 2.000 millones de años. Lenta pero inexorablemente, el agua ha creado un valle de 446 kilómetros de largo, 29 de ancho y de unos 1.850 metros de profundidad, que es un testimonio vivo y activo de la historia de la geología de nuestro planeta.

Pero no muy lejos, en la negrura del cielo estrellado, acecha la presencia de una formación tan inmensa que convierte al Gran Cañón en una pequeña anécdota geológica: se trata de Valles Marineris, el cañón más inmenso del sistema solar . Es una vasta y profunda red de abismos y paredes que recorre el ecuador del planeta Marte como si de una gigantesca cicatriz se tratase: mide unos 4.000 kilómetros de largo y ocupa un cuarto de la circunferencia del planeta. Es al menos diez veces más antiguo que el Gran Cañón, alcanza una anchura de hasta 200 kilómetros y una profundidad de siete.
Mientras que los ingenios espaciales enviados por el hombre revelaron que la naturaleza marciana es mucho más hostil para la vida de lo que insinuaban los telescopios de Schiaparelli, Lowell y Pickering, las sondas Voyager y Galileo han encontrado en Europa el mejor candidato del Sistema solar para albergar la vida extraterrestre (sin olvidar Encelado).
Para los exobiólogos, esos científicos que estudian la existencia de la vida en otros lugares del Universo, Europa ha sido la gran revelación del siglo XX, y Titán, una luna de Saturno que es la segunda más grande del Sistema Solar, constituye una gran incógnita que, poco a poco, se va desvelando gracias a la misión Cassini-Huygens, uno de los más ambiciosos proyectos de la NASA.

Visión artística del cielo de Encélado, por David Seal (NASA). Encelado tiene mucha actividad volcánica y también, es poseedor de mucha agua en su interior. Es una de las lunas de Saturno que deben ser estudiadas.
Esos dos satélites de Júpiter y Saturno conforman, junto a Marte (y Encelado), los principales puntos de atención en la búsqueda de la vida extraterrestre, aunque eso no significa que vayamos a encontrarla allí, según todos los datos que se van acumulando, el índice de probabilidades de que ciertamente exista alguna clase de vida en el planeta y las lunas mencionadas, es muy alto. Es decir, si al margen del caso privilegiado de la Tierra existen tres nombres propios en el Sistema Solar donde no está descartada su existencia, esos son, Marte, Europa y Titán.

El Planeta Marte y la “luna” Europa
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El sorprendente hallazgo de la NASA en Titán, la luna más grande de Saturno
La agencia espacial encontró algo clave en sus océanos de metano y etano que podría afirmar que hay vida más allá de la Tierra.
Sobre Marte, el planeta más parecido a la Tierra, a pesar de sus notables diferencias, nuestros conocimientos actuales son extensos y muy valiosos, pero nos falta desvelar lo fundamental. Y es que, a pesar de los grandes avances conseguidos durante las exploraciones espaciales, los astrónomos actuales siguen obligados a contestar con un “no lo sé” cuando alguien le pregunta sobre la existencia de vida en aquel planeta.
Hoy tenemos solo hipótesis. La más popular hoy describe un origen hidrotermal, en las posibles correntias presentes en el subsuelo de Marte, en el que existen grandes conductos y túneles por los que, en el pasado, corrían ríos de lava del rico pasado volcánico del planeta. Allí hace calor y se generan muchos componentes, y por eso existe la idea de que la vida pudo surgir en esos lugares.

En un Mar de agua salada, las posibilidades de alguna clase de vida… ¡Son altas!
En lo concerniente a Europa, pocas fotografías entre las centenares de miles logradas desde que se inició la era espacial han dejado tan atónitos a los científicos como las transmitidas en 1997 por la nave Galileo. Desde 1979 se sospechaba, gracias a las imágenes de la Voyager 2, que la superficie del satélite joviano estaba formada por una sorprendente costra de hielo. Su predecesora, la Voyager 1, llegó al sistema de Júpiter en marzo de ese año, pero no se aproximó lo necesario a Europa y sólo envió fotografías de apariencia lisa como una bola de billar surcada por una extraordinaria red de líneas oscuras de naturaleza desconocida. En julio de 1979, poco después, la Voyager 2 obtuvo imágenes más detalladas, que desconcertaron a los científicos porque sugerían que la helada superficie podía ocultar un océano líquido, un paisaje inédito hasta el momento en el Sistema Solar.

Pero lo más asombroso estaba por ver, y transcurrieron dieciocho años hasta que una nueva misión espacial les mostró a los científicos que Europa es una luna tan extraordinaria que incluso parece albergar escenarios naturales como los descritos por Arthur C. Clarke en su novela 2001, Odisea dos. En enero de 1997, la NASA presentó una serie de imágenes en las que la helada superficie de Europa aparecía fragmentada en numerosos puntos. La increíble red de líneas oscuras que había mostrado una década antes la nave Voyager apareció en estas imágenes con notable detalle, que permitió ver surcos, cordilleras y, sobre todo, hielos aparentemente flotantes, algo así como la réplica joviana a los icebergs terrestres.

Lo más importante de la exploración sobre Europa, a pesar de su enorme interés científico, no fueron sus fotografías, sino los indicios inequívocos de su océano líquido bajo la superficie que, además, tiene todas las características de ser salado. La NASA ha tenido que reconocer que todos los estudios realizados en Europa dan a entender la posibilidad y muestran una notable actividad geológica y fuentes intensas de calor. Las posibilidades de vida en la superficie parecen prácticamente nulas, puesto que se halla a una distancia media del Sol de unos ochocientos millones de kilómetros y su temperatura es inferior a los 150 grados bajo cero. Sin embargo, si bajo la helada corteza existe un océano de agua líquida como creen la mayor parte de los investigadores y expertos, nos encontramos ante la mayor oportunidad para la vida en el Sistema Solar después de la Tierra.
Lanzada Europa Clipper: la compleja sonda que estudiará el océano de Europa a partir de 2030
Los sensores de las naves exploradoras han detectado un campo magnético en Europa que cambia de forma constante de dirección, hecho que sólo puede explicarse si este mundo en miniatura posee elementos conductores muy grandes. Como quiera que el hielo, presente en la corteza, no sea un buen conductor, la NASA ha sugerido que esas fluctuaciones del campo magnético de Europa estarían asociadas a la existencia de un océano de agua salada bajo la superficie.


Quizá no debamos dejarnos llevar por la imaginación pero, incluso muchos de los científicos de la NASA, tras haber visto los Icebergs fotografiados por la Galileo, recordaron emocionados el pasaje de 2010, Odisea dos, en el que el profesor Chang lanza a la Tierra un estremecedor grito desde los lejanos abismos del Sistema Solar: “¡Hay vida en Europa!” Repito: “¡Hay vida en Europa!”.

Cassini y Huygens, la misión de mayor rendimiento en el Espacio
Del extraordinario viaje emprendido para dar un merecido homenaje a Cassini y Huygens y financiado de manera conjunta por la NASA y la ESA, todos tenemos un conocimiento aceptable a través de las noticias y de nuestras lecturas científicas. En el año 2004 la nave nodriza Cassini, lanzada en 1997, inició la exploración de Saturno y su corte de satélites y, la información recibida hasta el momento es de tan alto valor científico que nunca podremos agradecer bastante aquel esfuerzo.

Tenemos motivos -también- para estar orgullosos
No cabe dudas de que la NASA tenía su principal interés puesto en la nave Cassini y Saturno, pero Titán ha tenido una atención especial que los americanos compartieron con la Agencia Europea ESA, la nave principal o nodriza Cassini se desprendió del módulo Huygens de la ESA, cuya misión será caer sobre Titán, pero antes tenía que estudiar su atmósfera, su superficie y otros elementos científicos de interés que nos dijeran como era aquel “mundo”.
Titán es, de hecho, la luna más enigmática que se conocía. Junto a Io y Tritón en Neptuno forma el trío de únicos satélites del Sistema Solar que mantiene atmósfera apreciable; pero Titán es radicalmente diferente, puesto que mientras en aquellos dos la densidad atmosférica es muy baja, en la luna mayor de Saturno supero, incluso a la de la Tierra. Esto es algo insólito que dejó pasmado a los científicos del Jet Propulsión Laboratory de la NASA cuando obtuvieron los primeros datos a través de la Voyager. La presión atmosférica es 1,5 veces la de la Tierra, un hecho sorprendente para su tamaño, puesto que en otros lugares más grandes como el mismo Marte, la Gravedad ha sido insuficiente para retener una atmósfera apreciable.

No estaría nada mal construir un Hotel en Titán y, por la venta, ver todas las mañanas la magnificencia de Saturno y todo el entorno que con el camino por el espacio interestelar.
Titán tiene 5 150 Km de diámetro, es la segunda luna mas grande conocida y supera en tamaño a Mercurio, pero en comparación con nuestro planeta es un mundo en miniatura, por lo que resulta excepcional algunas de las características en el halladas. Orbita Saturno en 15,945 días a una distancia de 1 221 830 Km. Es conocido desde 1655, cuando Huygens lo descubrió.
La sonda Huygens
De ahí que la NASA, pusiera su nombre a la sonda que acompañó a la Cassini para investigar Titán. Aunque está compuesto por rocas y hielos a partes iguales, aproximadamente. De sus océanos de metano, ¿qué podemos decir? Sabemos que es el único satélite del Sistema Solar que tiene una atmósfera sustancial, de una gran densidad y que su composición es muy parecida a la de la Tierra, ya que el elemento fundamental, como aquí, es el nitrógeno. El papel secundario -aunque primordial- que en la Tierra desempeña el oxígeno, le corresponde en Titán al metano y también se han hallado trazas de hidrógeno. Se tienen muchas esperanzas de que, ésta luna de características tan especiales, sino ahora, algún día más lejano en el futuro podría contener formas de vida y, más adelante, incluso ser un hábitat para nosotros.
Titán resulta fascinante con sus lagos de metano

“El Telescopio Espacial James Webb (JWST) nos ha brindado unas nuevas imágenes que no parece encajar con las que hemos visto hasta ahora. En ellas podemos entrever Titan, una de las lunas de Saturno que más interesa a los astrónomos. No le pasa nada al Webb, nos enseña un aspecto clave del satélite: sus nubes.”
La Huygens nos ha enviado imágenes más que suficientes para poder estudiar el enorme conglomerado de datos que en ellas aparecen y, tantos las fotografías como otros datos de tipo técnico tomados por los censores de la Huygens y enviados a la Tierra, tendrán que ser estudiados durante mucho tiempo hasta estar seguros de muchos de los enigmas que con ellos podamos desvelar.
La verdadera incógnita de Titán está en su superficie que aún, no se ha estudiado debidamente y, aparte de esos océanos de metano, ¿podrían existir también océanos de agua? Científicamente nada lo impide.
¡Ya veremos! De todo esto me viene de nuevo a la memoria aquel que intuyendo hechos del futuro decía:
Mi abuelo tiene un cabrito,
Dice que lo matará,
Del pellejo hará un pandero,
¡Lo que sea sonará!
Sí, por lo general, casi siempre suenan los acontecimientos que intuimos para el futuro, y, se confirman las intuiciones o se niegan para siempre. Lo que nos deja el camino libre para continuar con otras intuiciones nuevas. Bueno, también las podemos llamar conjeturas y teorías.
Emilio Silvera Vázquez
Jul
18
Estuvieron por mi tierra y aprendidmos de ellos
por Emilio Silvera ~
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Los fenicios llegaron a las costas de Cádiz y Huelva, nos trajeron nuevas maneras de comercial, nos enseñaron la alfaferería, aorendidos de ellos como construir embarcaciones y durante muchos tiempo, ellos se llevaron minerales de nuestras minas y nosotros aprendimos nuevas activividade sy formas de vida.
Los fenicios crearon una de las redes comerciales más importantes de la antigüedad. En el suroeste peninsular, impulsaron la civilización de Tartessos. A cambio de metales y materias primas, introdujeron el torno alfarero, mejoraron la construcción naval y el urbanismo, y nos legaron su alfabeto, nos enseñaron a trabajar metales y coibnstruir armas.

La llegada de los fenicios al suroeste peninsular marcó el nacimiento del periodo orientalizante, transformando la sociedad tartésica. A cambio de metales (plata, cobre, estaño), introdujeron innovaciones revolucionarias como el torno alfarero, la forja del hierro, el alfabeto y nuevas técnicas de construcción naval y urbana.

Pocas dudas nos pueden caber de que, en aquellos viajes y los ointercambios que se produjeron entre nosotros (vecinos de Cadíz, Huelva, Málaga, nos dejaron costumbres que nos hacen ser como somos los habitantes de estaregiones, gene amable que acoge con agrado al que llega de fuera, congenia con ellos y le da cobijo, al mismo tiempo que se cambia impresiones y costrumbres para que ambas partes aprender.
La cultura de Tartessos, ubicada en el suroeste de la península ibérica, ha sido descrita como un reino legendario lleno de riquezas incalculables. Mencionada por Fenicios, griegos y romanos, Tartessos que dejaron en sus tierra los vestigios de su presencia.

El origen de los fenicios y su influencia en la Península Ibérica. Los vestigops de aquella presencia está port todas partes.

Tarteso y la colonización fenicia y griega – La Historia de España – Memorias Hispánicas.

La llegada de los Fenicios a nuestras tierras, nos trajeron nuevas enseñanzas, nuevas maneras de comercial, la mejor ,manera de aprovechar las riqyezas minerales, Alfafería y construcción de armas, conocimienrto de construir rmbarcaciones, algunos modistos de la lenguia que quedaron entre nosotros.
Bueno, mi región en el Sur de España fue visitada por grandes civilizaciones de aqiellos tiempos, y, ¿qué duda nos puede caber? algo de ellos sigue en nosotros, Nuestra manera de tomar las cosas desde una perspectiva transquila, nos viene de ellos, siempre en la esperanza de que todo ,se arreglará.
Emilio SilveraV.
Jul
18
El viejo sueño de viajar al Espacio
por Emilio Silvera ~
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No pocas veces me he referido al hecho cierto de que, estrellas como el Sol, enanas amarillas de la clase G2V, tan solo en la Vía Láctea, existen unos 30.000 millones. No pocas de esa enorme cantidad de estrellas están rodeadas de sus propios planetas, y, también no pocos de esos mundos están situados en la zona habitable.
Sabemos que el Universo es igual en todas partes, todas sus regiones (por alejadas que estén), están regidas por las mismas leyes fundamentales y las mismas Constantes Universales. Así las cosas, si aplicamos la lógica llegaremos a la conclusión que, lo que pasó en nuestro Región, también pasará en otras muchas Regiones.
Mundos de Oxígeno y Carbono, océanos, con presencia de múltiples elementos creados en las estrellas, el agua líquida y otros parámetros necesarios para que la Vida florezca.

Aunque no se ha confirmado vida extraterrestre, hay indicios que sugieren la posibilidad de que otros mundos en nuestra galaxia, la Vía Láctea, puedan albergar vida. Se estima que podría haber unos 300 millones de planetas potencialmente habitables dentro de la Vía Láctea, y la búsqueda de estos exoplanetas es un área clave de la astrobiología. Lugares de interés son lunas heladas con océanos subterráneos como Europa y Encélado.

Investigaciones recientes dirigidas por un laboratorio francés calculo las dimensiones y las propiedades del planeta bautizado como Próxima b, cuyo descubrimiento se anunció en agosto y el cual destaco por sus características semejantes a la Tierra y se revelo que este es susceptible a albergar agua líquida en su superficie y, por tanto, de contener formas de vida.

Puede ser todo un océano el que cubra la superficie de Próxima b, planeta cuyo hallazgo causo gran revuelo, señalaron los investigadores franceses.
El pequeño planeta fue descubierto en órbita en torno a la estrella más cercana al Sistema Solar que es Próxima del Centauri, que se encuentra a solo 4.2 años luz de distancia de la Tierra. Próxima b está situada en una zona habitable que permite la presencia de agua líquida en la superficie, condición necesaria a la vida.
Próxima b posee una masa parecida a la de la Tierra (1.3 veces mayor) y orbita alrededor de su estrella a una distancia similar a la que hay entre el Sol y Mercurio.
Según los investigadores, para qué es potencialmente habitable, hay dos escenarios: Si es pequeño – los investigadores evaluaron su radio en 5mil 990km – es muy denso. Su nucleó seria metálico y muy grande. Formaría por si solo los dos tercios del planeta. El resto estaría compuesto de un manto rocoso y algo de agua.

El otro escenario es que Próxima b sea más grande, de un radio máximo de 8mil 920km. Estaría compuesto de 50 por ciento de rocas, rodeadas de 50 por ciento de agua.
Toda esa agua formaría un inmenso océano con 200km de profundidad, y recubriría toda la superficie del planeta.
“En esos dos casos extremos, una fina atmosfera gaseosa puede englobar al planeta, como ocurre en la Tierra y el Planeta Próxima B cercano a la Tierra podría ser habitable.”, concluyeron los especialistas.

El tiempo para llegar a Próxima Centauri dependería de la velocidad de la nave. Con la tecnología actual, el viaje tardaría decenas de miles de años. Por ejemplo, a una velocidad de 17,3 Km/s., tardaríamos 73.000 años en llegar. mientras que viajando a la velocidad de la sonda Voyager 1 se tardaría unos 77,000 años. En contraste, si se pudiera alcanzar el 20% de la velocidad de la luz, el viaje duraría alrededor de 21 años.


El cuerpo humano no está preparado para soportar tal velocidad
Sabemos que es teóricamente imposible viajar a la velocidad de la luz (c), porque la masa aumentaría hasta el infinito a medida que la nace se acercara a ese límite impuesto por la Naturaleza, requiriendo una cantidad infinita de energía para acelerar aún más. Solo las partículas sin masa, como los fotones, pueden moverse a esta velocidad, que es de aproximadamente 299.792.458 kilómetros por segundo en el vacío.
En un viaje de esas característica seríamos testigos de muchas cosas: Percepción del tiempo, Distorsión del espacio, Contraste temporal, y otros fenómenos naturales que aún no hemos llegado a comprender.
Llegados a este punto de imposibilidad, la frustración nos lleva a imaginar otras posibilidades, como la de Agujeros de Gusano, una puerta al Espacio-Tiempo que doble el propio Espacio y nos lleve de un lugar a otro muy lejano en menos tiempo.
Teorías especulativas
- Agujeros de gusano: Teóricamente, se podrían usar “atajos” a través del espacio-tiempo, como los agujeros de gusano, para viajar a puntos distantes sin superar nunca la velocidad de la luz localmente. Sin embargo, para crearlos se necesitaría energía negativa, algo que se considera teóricamente posible pero no se ha encontrado en la práctica.
Toda esta realidad de la imposibilidad que tenemos para viajar a otros mundos fuera del sistema solar (aunque sean los más cercanos), nos hace pensar en nuestras propias limitaciones, y sabiendo que en el futuro estaremos expuestos a ciertos acontecimientos astronómicos que, para salvaguardar a la propia especie, sí que necesitaremos escapar de este pequeño y maravilloso mundo que nos acogió durante tanto tiempo y nos permitió evolucionar hasta llegar a comprender (en parte), dónde estamos en el contesto de la propia Galaxia y poco más.
El sol agotará su combustible nuclear de fusión y se convertirá en Gigante Roja que arrasará la Tierra, los océanos se evaporarán y la vida desaparecerá tal como la conocemos. Seguirá el proceso y la estrella moribunda eyectará sus capas exteriores al Espacio Interestelar formando una Nebulosa planetaria.
El resto de la masa del moribundo sol, empujada por la Gravedad, se contraerá más más, y solo la degeneración de los electrones (que son Fermiones sometidos al Principio de exclusión de Pauli), frenará el proceso y apar4ecerá una densa estrella enana blanca que radiará furiosamente en el ultravioleta, ionizando el material de la Nebulosa planetaria.

También sabemos que la galaxia Andrómeda se acerca a nosotros a gran velocidad, y, en unos miles de millones de años, se fusionará con la Vía Láctea. El acontecimiento nos aconseja que, para cuando eso vaya a pasar… ¡No estemos aquí!
La posibilidad de que sucedan otros acontecimientos de los que no tenemos conocimiento, es muy real, estaremos en manos del Azar, sucesos que cuando sean detectados podría ser muy tarde para poder evitarlos y salvar a la propia especie.
Todos estos conocimientos y otros de los que carecemos, son los que nos aconsejan la posibilidad de poder llegar a otros mundos que nos dieran cobijo antes de que todo mesto suceda. Claro que, no sabemos si para entonces, estaríamos aquí. Parece que las civilizaciones tienen un Eón de vida (1.ooo millones de años), y, si es así… ¿Para qué marearse tanto buscando soluciones innecesarias?
Una cosa debemos tener clara, no somos tanto como creemos ser, siempre hemos estado y (parece) que seguiremos estando a merced de la Naturaleza. Sin embargo, nuestro Instinto de conservación es grande y en nuestras mentes está la idea de luchar ante lo que presentimos que se avecina, no importa que no tengamos los medios para ello pero imaginamos las formas en las que podríamos fugarnos de la Tierra para llegar a otros mundos que están habilitados para darnos una buena acogida.
A todo esto, nos debemos de parar para reflexionar un momento y preguntarnos: ¿Por qué la Naturaleza nos lo pone tan difícil y ha situado a los posible planetas habitables fuera de nuestro alcance?
Me gustaría saber la respuesta a esa pregunta pero, ¿No dicen que la Naturaleza es sabia? Pués por alguna razón lo dispuso así.
Emilio Silvera V.
Jul
18
¿El primer contacto? ¡Tendrá que esperar!
por Emilio Silvera ~
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Todo cambia con el paso del Tiempo. Ahí arriba solo había gas y polvo y…Ahora existen estrellas nuevas que se formaron en remolinos de ese material y anomalías gravitatorias.
En temas científicos controvertidos de los que se tienen pocos datos empíricos, las opciones cambian constantemente, como si de la moda femenina se tratara. La falda se lleva larga durante una década y, ahora cambianmos a la falda corta, muy corta para las más jovencitas y, de esa manera se va de arriba abajo. De la misma manera pasa con los temas científicos cuando no se tienen nociones certeras sobre ellos y, hubo un tiempo en el que se creía que los planetas eran raros en el Universo. Para ello, los científicos se basaban en que la Tierra era el fruto de una colisión improbable o un acercamiento excesivo entre dos soles.

Sólo en la Vía Láctea se calculan 17.000 millones de planetas similares a la Tierra
Cuando no se sabe, se especula y se emiten teorías que no siempre son las más acertadas. Con toda probabilidad (creían), la vida en el Cosmos estaba supeditada a nuestro Sistema solar, tal vez solamente a la Tierra -cosa que aún hoy, creen algunos “científicos” de poocas luces-. Sin embargo, las opiniones más autorizadas, se han decantado hacia el extremo contrario, es decir, que la vida, prolifera por el Cosmos al igual que los planetas, las estrellas y las galaxias.
El Universo deja pasar el Tiempo y permite que lo conozcamos
Ahora sabemos que los planetas son comunes y su presencia alrededor de las estrellas es de lo más corriente y natural en el proceso de formación de los astros y los diversos objetos que los orbitan. Los planetas proliferan tanto y son tan comunes que se exhiben a miles de millones -solamente en nuestra propia galaxia- alrededor de sus estrellas rutilantes que les envía luz y calor para que, en aquellos que tengan las precisas condiciones, pueda surgir alguna clase de vida y, en algunos casos, alcanzaran la consciencia como lo hicimos aquí en la Tierra.

Bajo esa hipótesis se inició el Proyecto Ozma y se instaló un poderoso radiotelescopio en Green Bank, Virginia Occidental, apuntando hacia diversos soles de la Galaxia en una búsqueda sistemática de mensajes de radio procedentes e otros mundos. Frank Drake, el radioastrónomo, fue, desde siempre un admirador de L. Frank Baum y sus libros de Oz. Bautizó el Proyecto con el nombre de Ozma, el soberano de la utopía mítica de Baum. La localización de Oz es desconocida. Sus habitantes son “humanoides”, pero no necesariamente “gente de carne y hueso” como nosotros (como el Leñador de Hojalata y el Espantapájaros), Aemás Oz está rodeado por el infranqueable Desierto de la Muerte, que destruye a todo aquel que intente tocar un solo grano de su arena.

Siempre hemos imaginados mundos ¿imposible?, o, seguramente intuitivos, toda vez que algo dentro de nuestras mentes nos decía que ahí fuera, podrían estar esos mundos imaginarios. La realidad es a veces mucho más compleja de lo que podamos imaginar. Uno de los personajes de Baum, el Rey Gnomo, tiene un sirviente llamado Oidor Orejudo. Las orejas de este “gnomo” miden varios metros. Si coloca una de ellas sobre el suelo puede oir sonidos que se producen a miles de kilómetros.

Antes imaginábamos Ciudades Esmeraldas con extraños personajes de comportamientos atípicos y fantásticas criaturas que vivían en un mundo mágico en el que cualquier cosa podría ser cierta y, para nuestro asombro, algunos incluso podían aparecer y desaparecer de nuestra vista como si de duendecillos se tratara. Esos mundos imaginados que están fuera de este y que viven en nuestras mentes, ¿quién sabe?, si en nuestro futuro deambular por esos mundos pedidos por el espacio interestelar, no podremos encontrarnos con alguno de esos extraños mundos en los que existan criaturas que nunca pudimos imaginar.
Las historias que nos contaba Baum, en cierta manera, parecen paradojas de lo que podría ser nuestra realidad de hoy. Aquel desierto que rodeaba el Mundo de Hoz podría ser el Espacio Interestelar que nosotros, a pesar de nuestros adelantos, no podemos dominar y la radiación del medio nos puede llevar a la muerte como aquellos granos de arena. Por otra parte, las Orejas descomunales del Oidor Orejudo, son los modernos radiotelescopios que escuchan el sonido de los mundos situados a miles de millones de kilómetros de nosotros.
Así llevamos muchos años a la espera de captar esas señales codificadas, quizá una repetición de una sencilla secuencia de números, procedente exclusivamente de una fuente inteligente que fuera capaz de comprender las leyes universales de las matemáticas. La posibilidad de oir dicha señal ¡coincide, sin duda, con la del Oziano! Es difícil calcular el asombroso efecto de tal señal en nuestras estructuras mentales, centradas en nosotros mismos y limitadas por los confines de la Tierra.
Algunos creen que estamos recibiendo señales de otros mundos
¿Qué haríamos si recibiéramos una señal de ese tipo? El físico Chen Ning Yang ha hecho una sugerencia: “!No contestar!” Tal respuesta parece inverosímil. Hace tiempo que matemáticos y lógicos están ocupados en obtener, paso a paso, procedimientos por los cuales los habitantes de dos planetas lejanos pudieran desarrollar lentamente un lenguaje común para poder hablar entre sí. Ya en 1962, el matemático neerlandés Hans Freudenthal publicó la parte 1 de un ambicioso trabajo titulado Lincos: Diseño de un lenguaje para la cópula cósmica.
De todas las maneras, si esos seres inteligentes de otros mundos conocen las leyes fundamentales de la Naturaleza, sin importar que nombres les puedan haber dado, podrían entender pulsaciones codificadas para una comunicación fluida. Una vez establecido el contacto, sería sencillo transmitir dibujos detallados. En su forma más rudimentaria, sería solamente necesario dividir un rectángulo en miles de unidades cuadradas minúsculas, igual que una hoja de papel milimetrado, y trasmitir entonces un código binario, con unos y ceros que indicaran los cuadrados que deben sombrearse (contando los cuadrados de arriba abajo y de izquierda a derecha). Posteriormente, una vez conseguido ese primer mensaje, se podrían transmitir mejores dibujos, incluso, quizá, algunas películas que reflejen la vida terrestre y esperar una correspondencia igual desde la otra parte.

Si queremos visitar Alpha Centauri que está a 4.3 años luz de la Tierra, con la tecnología actual, tardaríamos 30.000 años en llegar (si es que finalmente la expedición pudiera llegar). Pero, en ese Tiempo, ¿serían humanos los que llegarían allí o mutantes?
Claro que, en todo esto hay un fallo que no hemos querido ver hasta el momento: ¡Las inconmensurables distancias! ¿De qué sirve nuestra avanzada tecnología que puede transmitir mensajes a la velocidad de la luz, si resulta que la fuente y el receptor, están separados por decenas de años-luz? En el hipotético caso de que algún día, se reciba esa señal, ese mensaje, ¿Cuándo fue enviado? No podemos estar supeditados a un hipotético contacto en el que el mensaje y su respuesta, estén separados por unidades de tiempo que hagan imposible que los que enviaron el mensaje sigan vivos cuando nosotros les podamos contestar.
La única razón por la que no hemos podido contactar todavía con seres inteligentes es esa: ¡La distancia! El Universo es un lugar de distancias que no siempre podemos comprender, y, en nuestra propia Galaxia, la Vía Láctea que tiene 100.000 años-luz de diámetro, existen más de cien mil millones de estrellas que, si están rodeadas de planetas en una media de dos cada estrella… ¿Cuántos planetas existirán? Un inmenso número de mundos están ahí fuera, hemos podido localizar más de mil y, algunos, parecen tener las condiciones precisas para contener en ellos la vida pero, las distancias que nos separan hacen imposible que podamos acceder a ellos en un tiempo prudencial que permita ese contacto del que tanto hemos hablado.

Nuestro Sol es sólo una estrella solitaria en la abundancia de 7×1022 estrellas en el universo observable. La Vía Láctea es tan sólo una de entre las 500.000.000.000 galaxias del Universo. Parece que debería haber un montón de vida ahí fuera. El primero en hacer una estimación inicial fue el astrónomo Frank Drake. Éste concibió una ecuación, ahora conocida como Ecuación de Drake, basada en varios parámetros:
La ecuación de Drake identifica los factores específicos que, se cree, tienen un papel importante en el desarrollo de las civilizaciones. Aunque en la actualidad no hay datos suficientes para resolver la ecuación, la comunidad científica ha aceptado su relevancia como primera aproximación teórica al problema, y varios científicos la han utilizado como herramienta para plantear distintas hipótesis.
es el ritmo anual de formación de estrellas “adecuadas” en la galaxia.
es la fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita.
es el número de esos planetas orbitando dentro de la ecosfera de la estrella (las órbitas cuya distancia a la estrella no sea tan próxima como para ser demasiado calientes, ni tan lejana como para ser demasiado frías para poder albergar vida).
es la fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado.
es la fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado.
es la fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse.
es el lapso, medido en años, durante el que una civilización inteligente y comunicativa puede existir.
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Sabiendo como ahora sabemos, el sin fin de mundos que pueblan las “infinitas” galaxias del Universo, ¿cómo podemos negar la existencia de vida en muchos de esos mundos y que, algunas de esas formas evolucionaran hasta alcanzar la conciencia de Ser? No creo que tengamos argumentos sólidos para poder negar la existencia de vida en muchos de los mundos que son. Otra cuestión es la de poder contactar con ellos, no pocas veces hemos oido decir que “la Naturaleza es sabia”, y no se aparta de mi mente la idea de que es, esa “sabiduría” precisamente, la que hasta el momento ha impedido el encuentro. En la Naturaleza todo tiene un tiempo, las estrellas pueden vivir miles de millones de años que son necesarios para “fabriocar” los materiales de la vida, la vida evoluciona en los mundos durane miles de millones de años para poder alcanzar la consciencia, los seres vivos están supeditados a un ciclo de vida limitado en el tiempo y, suplen su efímera existencia, mediante el “truco” de la replicación. De esa manera, se burla la destructiva Entropía y se consigue que la especie perdure.

Ingentes cantidades de dinero para saber si, en otros mundos, hay vida inteligente
No ha llegado el momento de que podamos contactar con seres de otros mundos que, como nosotros, estarán confinados en sus planetas y también, como nosotros, estarán explorando los alrededores de su mundo. El camino seguido por otras clases de vida debe ser muy similar al que se ha dado aquí en la Tierra, los procesos habrán sido muy similares y, siendo posible que puedan existir algunas civilizaciones algo más avanzadas que la nuestra, no es probable que tengan la posibilidad de llegar hasta nosotros, porque de ser así… ¿Dónde están?
¿El primer contacto? ¡Tendrá que esperar! Y, si se produce alguna vez… ¡Será un Tiempo muy lejano!
Emilio Silvera V.
Jul
18
¿Todo lo que fue…es, y…, volvera a ser?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo cambiante ~
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Si lo tomamos literalmente, el tiempo cíclico nos puede sugerir una especie de inmortalidad. Como Eudemo de Rodas, discípulo de Aristóteles, decía a sus propios discípulos: “Si creéis a los pitagóricos, todo retornará con el tiempo en el mismo orden numérico, y yo conversaré con vosotros con el bastón en la mano y vosotros os sentaréis como estáis sentados ahora, y lo mismo sucederá con toda otra cosa”. Por estas o por otras razones, el tiempo cíclico aún sigue siendo popular hoy, y muchos cosmólogos defienden modelos del “universo oscilante” en los que se supone que la expansión del universo en algún momento se detendrá y será seguida por un colapso cósmico en los fuegos purificadores del siguiente Big Bang.
Para que la ciencia comenzara a estimar la antigüedad de la Tierra y del universo -situar el lugar de la humanidad en las profundidades del pasado, lo mismo que establecer nuestra situación en el espacio cósmico-, primero era necesario romper con el círculo cerrado del tiempo cíclico y reemplazarlo por un tiempo lineal que, aunque largo, tuviese un comienzo definible y una duración finita. (ya os contaba hace unos días como, curiosamente, ese paso fue iniciado por un suceso que, en la mayoría de los otros aspectos, fue una calamidad para el progreso de la investigación empírica: el ascenso del modelo cristiano del universo -acordaos de James Ussher, obispo de Armagh, Irlanda, cuando en el siglo XVII, llegó a la conclusión de que, “el comienzo del tiempo”…se produjo al comienzo de la noche que precedió al día 23 de octubre del año…4004 a. C.-
Calendario Azteca
El calendario azteca, cuyo nombre real es Piedra del Sol, es un monolito mexica de basalto de más de 24 toneladas y 3.65 mrtros de diámetro. En el centro se representa a Tonatiuh (Dios del Sol) y a su alrededor, símbolos de la cosmología, el tiempo cíclico y los 20 días aztecas.
Pero, como podemos leer en cualquier parte:
“El tiempo cíclico se refiere a la primera noción de tiempo desarrollada en la historia del humano. El ser humano- sometido a leyes naturales- imaginó el tiempo en función de esto; es decir, las estaciones del año, los tiempos de grandes sequías y lluvias, etc. Fueron principalmente las culturas orientales las que desarrollaron la filosofía del tiempo cíclico, aunque, por otro lado, las culturas occidentales la ampliaron y profundizaron. En las culturas americanas también hay referencias sobre una concepción circular del tiempo; y en general también todas las culturas politeístas están relacionadas con esta filosofía.”

Platón nos decía:
“Si nunca hubiéramos visto las estrellas, el sol y el cielo, ninguna de las palabras con las que hemos hablado del universo habría sido pronunciada nunca. Pero ahora la visión del día y la noche, y los meses y las revoluciones de los años, han creado el número y el poder de indagar la naturaleza del universo; y de esta fuente hemos obtenido la filosofía, el mayor bien que los dioses han dado o darán al hombre mortal!”
Zigurats
El cielo de nuestros antepasados se cernía a baja altura sobre sus cabezas. Cuando los antiguos astrónomos sumerios, y chinos subían los escalones de sus anchos y bajos zigurats de piedra para estudiar las estrellas, tenían razón al suponer que de ese modo lograban una visión mejor, no, como diríamos hoy, porque así dejaban atrás un poco de polvo y de aire turbulento, sino porque se acercaban considerablemente a las estrellas. Los egipcios consideraban el cielo como especie de toldo de tienda de campaña, instalado en las montañas que señalaban los cuatro rincones de la Tierra, y como las montañas no eran muy altas, tan poco lo eran, presumiblemente, los cielos; las gigantescas constelaciones egipcias revoloteaban cerca de la Humanidad, tan cerca como una madre se inclina para besar a su hijo dormido.
El sol griego estaba tan cerca que Ícaro sólo había alcanzado una altura de unos pocos miles de metros cuando el calor del astro fundió la cera de sus alas, arrojando al pobre muchacho al inhóspito Egeo. Tampoco las estrellas griegas estaban mucho más distantes; cuando Faetón perdió el control del Sol, viró hacia las estrellas tan repentinamente como un carro desviado que choca contra un poste indicador, y luego rebotó hacia la Tierra (tostando a los etíopes en su descenso).

La moraleja de la historia es un añadido posterior. En las primeras referencias homéricas Faetón es simplemente otro nombre del propio Helios. La sustitución de éste por Apolo como dios-sol sucedió más tarde que esta leyenda.
Lo cierto es que, ahora, con todos nuestros adelantos, seguimos las mismas pautas que aquellos antiguos seguían. Ellos, sentían devoción por las estrellas del cielo y el tiempo, les parecía algo que giraba sobre sí mismo, volviendo una y otra vez al mismo lugar. Todo comenzaba de nuevo cuando cada ciclo terminaba. En realidad, lo que hacían era adaptar lo que observaban a sus conocimientos más o menos acertados de las cosas. Ahora, pasado algunos miles de años, repetimos la historia y hablamos de “materia oscura” de “vacío” o, de “otros universos” y, todo ello, para tratar de dar una explicación a lo que nuestros conocimientos no pueden.

Esta imagen captada por el Hubble es extraña, exótica, misteriosa y al mismo tiempo hermosa, como el propio Universo. Los llamados Pilares de la Creación tienen una extensión de cinco años luz de ancho y dies años luz de alto.
Claro que el Tiempo pasa, las cosas cambian, la tecnología avanza, la mente evoluciona y, al contrario que aquellos observadores de la antigüedad, ahora nosotros tenemos medios que nos permiten llegar a lugares que nunca ellos, habrían podido pensar que ni siquiera existieran. Arriba la atípica imagen de una gigante roja que eyecta material al espacio con pulsos regulares de tiempo y, va formando, a su alrededor esa bonita estampa de ruedas concéntricas de material interestelar.
Aquellos universos centrados en la Tierra de Euxodo, Aristóteles, Calipo y Tolomeo eran pequeños según los criterios actuales en los que hemos podido lograr una visión de los cielos mucho más lejana y acorde con la realidad y las dimensiones que rigen en el Universo. Ya el cielo, desde Newton y Einsten, elevó su techo a las inmensas distancias siderales que sólo podemos medir con medidas especiales para las distancias astronómicas como la UA que señala la distancia desde la Tierra al Sol, o, esas otras mucho más grandes como el Parsec que es igual a 3,2616 años-luz, 206 265 unidades astronómicas, o 30,857 x 1012 Km. Para las escalas galácticas e intergalácticas se emplea el kiloparsec y el megaparsec pero, lo más habitual es, emplear el año-luz.

Del mismo modo que la gravitación de Newton de la gravitación y la inercia hizo avanzar la física hasta el punto de que pudo abarcar una Tierra en movimiento y un sistema solar heliocéntrico, la relatividad de Einstein permitió a la física abordar las velocidades muy superiores, las distancias mucho mayores y las más furiosas energías que se encuentran en el universo más vasto de las galaxias.
Para lograr una expansión tan grande del alcance de la ciencia, Einstein se vio obligado a abandonar las concepciones de Newton del espacio u el tiempo. El espacio y el tiempo newtonianos eran inflexibles e inalterables; constituían el proscenio inmutable dentro del cual tenían lugar todos los sucesos y contra el cual todo podía medirse sin ambigüedades. “El espacio absoluto, por su propia naturaleza, sin relación con nada externo, permanece siempre igual e inmutable”. Escribió Newton. “…El tiempo absoluto, verdadero e inmutable, por sí y por su propia naturaleza, fluye uniformemente sin realción con nada externo.” Einstein estableció que este supuesto era superfluo y engañoso. La teoría de la relatividad especial reveló que el ritmo al que fluye el tiempo y la longitud de las distancias medidas a través del espacio varían según las velocidades relativas de aquellos que las miden.
La teoría de la relatividad general pasó a describir el espacio como curvo, y derivó de la curvatura espacial los fenómenos que la dinámica de Newton había atribuido a la fuerza de la Gravedad. Desde entonces, la concepción clásica del espacio, si no del tiempo, estaba empezando a desenredarse. Allí comenzó el principio del fin del éter luminífero de Aristóteles que perduró a través de los tiempos para dar paso a otros conceptos nuevos que nos hablaban de un universo más moderno y dinámico y cada más comprensible.
Al principio hablábamos del Tiempo Cíclico en el que todo volvía una y otra vez. Aquellas ideas de los pueblos antiguos, sobre todo de los mayas por más cercanos en el tiempo, le sugirieron la idea a algunos de construir un Modelo del Universo, es la teoría del Big Crunch, esta habla de que el universo llegará a un momento de máxima expansión, y a partir de ahí se iniciará el proceso de contracción, hasta el punto de concentrarse toda la masa en un punto y volver a crear un Big Bang.

Evolución de la masa del Universo
Claro que, para que eso fuese posible, la densidad de la materia del universo, tendría que exceder a la Densidad Crítica que es la densidad media de materia requerida para que la gravedad detenga la expansión del universo. El Universo, con una densidad muy alta colapsará finalmente. Un Universo con exactamente la Densidad Crítica, alrededor de 10-29 g/cm3, es el descrito por el modelo de Einstein-De Sitter, que se encuentra en la línea divisoria de los dos extremos. La densidad media de materia que puede observarse directamente el universo representa sólo el 20% del valor crítico. Claro que, no sabemos si puede existir alguna clase de materia (¿el Ylem?) que elevaría dicha densidad hasta el valor crítico.
Lo que podemos sacar en claro de todo esto es, que siendo cierto que hemos avanzado bastante, también lo es que no ha sido suficiente para saber en qué clase de universo nos encontramos. Tenemos una vaga idea de que puede ser de esta o de aquella manera pero, con certeza, nada podemos asegurar y, casi estamos (salvando las distancias) como aquellos que tenían un Universo más Imaginario que Real, lo cual, en nosotros, se está dando en algunos aspectos.
De todas las maneras, si algo tengo claro en el aspecto material de las cosas es que, nada de lo que fue será exactamente igual a lo que ahora es y a lo que mañana será. Si acaso, lo que sí pueden permanecer son algunas ideas que, por su valor intelectual, vuelven una y otra y otra vez…en ciclos interminables.
Emilio Silvera V.
















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