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Sí, a pesar de todo, algunas cosas no cambian
por Emilio Silvera ~
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La primera imagen del universo profundo del telescopio espacial James Webb, revelada el 11 de julio de 2022, es el cúmulo de galaxias SMACS 0723. Esta toma infrarroja, la más profunda y nítida hasta la fecha, muestra miles de galaxias y revela el cosmos de hace más de 13.000 millones de años
Ño siempre podemos explicar lo que vemos. La Naturaleza hace cosas que para nosotros, no tienen explicación. Sin embargo, no es que no la tenga, lo cierto es que somos nosotros y nuestra ignorancia los que carecen de la explicación suficiente, carecemos de los conocimientos necesarios para dar esa explicación que, está ahí, esperando a que la descubramos.
“El principio de razón suficiente es un principio filosófico según el cual todo lo que ocurre tiene una razón suficiente para ser así y no de otra manera, o en otras palabras, todo tiene una explicación suficiente”. Pero no siempre hemos sabido dar con esa explicación.

Si sabemos buscar… ¡Siempre habrá un más allá!
¿De una fluctuación de vacío explotó la Singularidad de energía y masa infinita para crear el universo?
Lo que sucede primero, no es necesariamente el principio. Antes de ese “principio”, suceden algunas cosas que nosotros no hemos podido o sabido percibir. Sin embargo, es cierto que hay cosas que son invariantes, que no cambian nunca y, de eso, si nos hemos podido dar cuenta a base de observar y comprobar una y otra vez.
Hace tiempo, los sucesos que constituían historias eran las irregularidades de la experiencia. Sabemos que lo que no cambia son las Constantes de la Naturaleza pero, tampoco cambia el Amor de una madre por un hijo, la salida y la puesta del Sol, nuestra curiosidad, y otras muchas cosas que conviven con nosotros en lo cotidiano.

Poco a poco, los científicos llegaron a apreciar el misterio de la regularidad y lo predecible del mundo. Pese a la concatenación de movimientos caóticos e impredecibles de átomos y moléculas, nuestra experiencia cotidiana es la de un mundo que posee una profunda consistencia y continuidad. Nuestra búsqueda de la fuente de dicha consistencia atendía primero a las leyes de la Naturaleza que son las que gobiernan como cambian las cosas. Sin embargo, y al mismo tiempo, hemos llegado a identificar una colección de números misteriosos arraigados en la regularidad de la apariencia. Son las Constantes de la Naturaleza que, como la carga y la masa del electrón o la velocidad de la luz, le dan al Universo un carácter distintivo y lo singulariza de otros que podríamos imaginar. Todo esto, unifica de una vez nuestro máximo conocimiento y también, nuestra infinita ignorancia.
En este quásar están presentes algunas de las constantes de la Naturaleza
Esos números misteriosos (el valor de esas constantes fundamentales), son medidos con una precisión cada vez mayor y modelamos nuestros patrones fundamentales de masa y tiempo alrededor de su invariancia. Sin embargo, no podemos explicar sus valores. ¿Por qué la constante de estructura fina vale 1/137? Nadie puede contestar a esa “simple” pregunta. Sabemos que ahí, en esa constante, están involucrados los tres guarismos h, e, y c. El primero es la constante de Planck (la mecánica cuántica), el segundo el Electrón (el electromagnetismo), y, el tercero, la velocidad de la luz (la relatividad especial de Eisntein).
A pesar del cambio incesante y la dinámica del mundo visible, existen aspectos misteriosos del ritmo del Universo que son inquebrantables en su constancia, así lo podemos comprobar en la Gravedad o en la velocidad de la luz en el vacío entre otros. Son estas misteriosas cosas invariables las que hacen de nuestro Universo el que es y lo distingue de otros muchos que pudiéramos imaginar. Existe un hilo invisble que teje incesante una continuidad a lo largo y a lo ancho de toda la Naturaleza: Algunas cosas cambian para que todo siga igual.
En regiones lejanas del Universo, por muy extrañas que nos pudieran parecer, también estarían regidas por las mismas constantes de la Naturaleza que en la nuestra. Esas constantes están presentes en todas partes y, al igual que las cuatro fuerzas fundamentales, disponen que todo transcurra como debe, que las cosas sean como tienen que ser, que la dinámica del universo siga esas normas y que, bajo ninguna circunstancias las cosas cambien de como tienen que ser.
Así que, tomando como patrón universal esas constantes, podemos esperar que ciertas cosas sean iguales en otros lugares del espacio además de la Tierra, lo único que in situ, conocemos. Hasta donde nuestros conocimientos han llegado también parece razonable pensar que dichas constantes fueron y serán las mismas en otros tiempos además de hoy, ya que, para algunas cosas, ni la historia ni la geografía importan. De hecho, quizá sin un substrato semejante de realidades invariables no podrían existir corrientes superficiales de cambio ni ninguna complejidad de mente y materia. Todos sabemos, por ejemplo que, si la carga del electrón variara aunque sólo fuese una diez millonésima parte de la que es, la vida no podría existir.

Muchos han sido los que se han sentido atraídos por las posibles consecuencias biológicas de las teorías cosmológicas en que las “constantes” tradicionales cambian con el paso del tiempo o donde los procesos gravitatorios se despliegan de acuerdo con un reloj cósmico diferente del de los procesos atómicos (¿será precisamente por eso que la relatividad general – el cosmos –, no se lleva bien con la mecánica cuántica – el átomo –?).

La radiactividad natural es el proceso de emisión espontánea de radiaciones por parte de núcleos atómicos inestables, que se fisionan y se transforman en otros núcleos. No hace mucho tiempo que sabemos de ella.

El cañón natural más grande del Sistema solar está en Marte
La invariancia de las constantes hace posible que nuestro Universo contenga las maravillas que podemos en él observar. Sin embargo, a lo largo de la historia muchos se han empeñado en hacerlas cambiar…pero no lo consiguieron.
No pocas veces tenemos que leer en la prensa o revistas “especializadas” noticas como estas:




De todas las maneras nadie me quita la idea de que, en cualquier mundo lejanao, se pueden dar las mismas condiciones que tenemos en la Tierra, y, siendo así (que lo será), la vida prolifera por todas partes.
“Nueva evidencia sostiene que los seres humanos vivimos en un área del Universo que está hecha especialmente para nuestra existencia. ¿Según los científicos? Esto es lo que más se aproxima a la realidad. El controversial hallazgo se obtuvo observando una de las constantes de la naturaleza, la cual parece ser diferente en distintas partes del cosmos.”

El Principio de equivalencia
Yo aconsejaría a los observadores que informaron y realizaron “el estudio” que prestaran más atención o que cambiaran los aparatos e instrumentos de los que se valieron para llevarlo a cabo, toda vez que, hacer tal afirmación, además de osados, se les podría calificar de incompetentes.
De estar en lo cierto, tal informe se opondría al principio de equivalencia de Albert Einstein, el cual postula que las leyes de la física son las mismas en cualquier región del Universo. “Este descubrimiento fue una gran sorpresa para todos”, dice John Webb, de la Universidad de New South Wales, en Sidney (Australia ), líder del estudio que sigue diciendo: Aún más sorprendente es el hecho de que el cambio en la constante parece tener una orientación, creando una “dirección preferente”, o eje, a través del Universo.
Esa idea fue rechazada más de 100 años atrás con la formulación de la teoría de la relatividad de Einstein que, de momento, no ha podido ser derrocada (aunque muchos lo intentaron).
Se refiere a los Robots, ya que, los humanos…..
Está claro que algunos, no se paran a la hora de adquirir una efímera notoriedad, ya que, finalmente, prevalecerá la verdad de la invariancia de las constantes que, a lo largo de la historia de la Física y la Cosmología, muchas veces han tratado de hacerlas cambiantes a lo largo del tiempo, y, sin embargo, ahí permanecen con su inamovible estabilidad.
Veamos por encima, algunas constantes:
La Constante de Gravitación Universal: G
La primera constante fundamental es G, la que ponemos delante de la fórmula de la gravedad de Newton.
Es una simple constante de proporcionalidad pero tambien ajusta magnitudes: se expresa en N*m2/Kg2.
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Es tal vez la constante peor medida (sólo se está seguro de las tres primeras cifras…), y como vemos la fuerza de la gravedad es muy débil (si no fuera porque siempre es atractiva ni la sentiríamos).
La Constante Electrica: K
No confundir con la constante K de Bolzman para termodinamica y gases..
La ley de Coulom es practicamente igual a la de la gravitación de Newton, si sustituimos las masas por las cargas, es inversa al cuadrado de la distancia y tiene una constante de proporcionalidad llamada K
La constante es la de de Coulomb y su valor para unidades del SI es K = 9 * 109 * N * m2 / C2
Una larga lista de constantes se podrían traer aquí para asombro de todos
La velocidad de la luz c = 299.792.458 m/s y se suele aproximar por 3·10^8m/s.
Que la velocidad de la luz es una constante se comprobó hasta la saciedad en diversos experimentos, como el famoso experimento Michelson-Morley que determinó mediante un interferómetro que la velocidad de la luz no dependía de la velocidad del objeto que la emitía, esto descartó de golpe la suposición de que hubiera un “eter” o sustancia necesaria por la que se propagara la luz. En su lugar aparecieron las famosas transformaciones de Lorenz, la contracción de Lorentz explicaba el resultado del experimento. La rapidez constante de la luz es uno de los postulados fundamentales (junto con el principio de causalidad y la equivalencia de los marcos de inercia) de la Teoría de la Relatividad Especial.
Así que, amigos míos, esas cantidades conservarán su significado natural mientras la ley de gravitación y la de la propagación de la luz en el vacío y los dos principios de la termodinámica sigan siendo válidos. A tal respecto Max Planck solía decir:
“Por lo tanto, al tratarse de números naturales que no inventaron los hombres, siempre deben encontrarse iguales cuando sean medidas por las inteligencias más diversas con los métodos más diversos”-
Yo no apostaría por la soledad del Ser Humano en el Universo
En sus palabras finales alude a la idea de observadores situados en otros lugares del Universo que definen y entienden esas cantidades de la misma manera que nosotros, sin importar que aparatos o matemáticas pudieran emplear para realizar sus comprobaciones.
Estaba claro que Planck apelaba a la existencia de constantes universales de la Naturaleza como prueba de una realidad física completamente diferente de las mentes humanas. Pero él quería ir mucho más lejos y utilizaba la existencia de estas constantes contra los filósofos positivistas que presentaban la ciencia como una construcción enteramente humana: puntos precisos organizados de una forma conveniente por una teoría que con el tiempo sería reemplazada por otra mejor. Claro que Planck reconocía que la inteligencia humana, al leer la naturaleza había desarrollado teorías y ecuaciones para poder denotarlas pero, sin embargo, en lo relativo a las constantes de la naturaleza, éstas habían surgido sin ser invitadas y, como mostraban claramente sus unidades naturales (unidades de Planck) no estaban escogidas exclusivamente por la conveniencia humana.

Sí, las constantes universales hacen que nuestro cerebro funcione como lo hace y no de otra manera. Si la masa del protón, la carga eléctrica del electrón, o la velocidad de la luz variaran aunque sólo fuese una diezmillonésima… ¡La vida no estaría presente en nuestro Universo!
Las constantes de la Naturaleza inciden en todos nosotros y, sus efectos, están presentes en nuestras mentes que, sin ellas, no podrían funcionar de la manera creadora e imaginativa que lo hacen. Ellas le dan el ritmo al Universo y hacen posible que todo transcurra como debe transcurrir.
Es curioso comprobar que, una de las paradojas de nuestro estudio del Universo circundante es que a medida que las descripciones de su funcionamiento se hacen más precisas y acertadas, también se alejan cada vez más de toda la experiencia humana que, al estar reducidas a un ámbito muy local y macroscópico, no puede ver lo que ocurre en el Universo en su conjunto y, por supuesto, tampoco en ese otro “universo” de lo infinitesimal que nos define la mecánica cuántica en el que, cuando nos acercamos, podemos observar cosas que parecen fuera de nuestro mundo, aunque en realidad, sí que están aquí.

En ese “universo” especial que el ojo no puede ver, hay otros mundos y otros seres que, como nosotros, desarrollan allí sus vidas y su tiempo que, aunque también se rigen por las invariantes constantes univerales, para ellos, por su pequeñez, el espacio y el tiempo tendrán otros significados.
Einstein nos dejó dichas muchas cosas interesantes sobre las constantes de la Naturaleza en sus diferentes trabajos. Fue su genio e intuición sobre la teoría de la relatividad especial la que dotó a la velocidad de la luz en el vacío del status especial como máxima velocidad a la que puede transmitirse infirmación en el Universo. El supo revelear todo el alcance de lo que Planck y Stoney simplemente habían supuesto: que la velocidad de la luz era una de las constantes sobrehumanas fundamentales de la Naturaleza.
La luz se expande por nuestro Universo de manera isotrópica, es decir, se expande por igual en todas las direcciones. Así actúan las estrellas que emiten su luz o la bombilla de una habitación. Cuando es anisotrópica, es decir que sólo se expande en una dirección, tendríamos que pensar, por ejemplo, en el foco de un teatro que sólo alumbra a la pianista que nos deleita con una sonata de Bach.
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Vonsta de tres estrellas alineadas, llamadas Alnitak, Alnilam y Mintaka. Están ubicadas en el centro de Orión
La luz de las estrellas: Podemos ver como se expande por igual en todas las direcciones del espacio (Isotrópica)
Claro que, cuando hablamos de las constantes, se podría decir que algunas son más constantes que otras. La constante de Boltzmann es una de ellas, es en realidad una constante aparente que surje de nuestro hábito de medir las cosas en unidades. Es sólo un factor de conversión de unidades de energía y temperatura. Las verdaderas constantes tienen que ser números puros y no cantidades con “dimensiones”, como una velocidad, una masa o una longitud.
Las cantidades con dimensiones siempre cambian sus valores numéricos si cambiamos las unidades en las que se expresan.

Las constantes fundamentales determinan el por qué, en nuestro Universo, las cosas son como las observamos.
Y, a todo esto, la teoría cuántica y de la Gravitación gobiernan reinos muy diferentes que tienen poca ocasión para relacionarse entre sí. Mientras la una está situada en el mundo infinitesimal, la otra, reina en el macrocosmos “infinito” del inmenso Universo. Sin embargo, las fuerzas que rigen en el mundo de los átomos son mucho más potentes que las que están presentes en ese otro mundo de lo muy grande. ¡Qué paradoja!
¿Dónde están los límites de la teoría cuántica y los de la relatividad general? Somos afortunados al tener la respuesta a mano, Las unidades de Planck nos dan la respuesta a esa pregunta:
Supongamos que tomamos toda la masa del Universo visible y determinamos la longitud de onda cuántica. Podemos preguntarnos en que momento esa longitud de onda cuántica del Universo visible superará su tamaño. La respuesta es: Cuando el Universo sea más pequeño que la longitud de Planck (10-33 centímetros), más joven que el Tiempo de Planck (10-43 segundos) y supere la Temperatura de Planck (1032 grados). Las unidades de Planck marcan la frontera de aplicación de nuestras teorías actuales. Para comprender a qué se parece el mundo a una escala menor que la Longitud de Planck tenemos que comprender plenamente cómo se entrelaza la incertidumbre cuántica con la Gravedad.

El satélite Planck un observatorio que explora el universo lleva el mismo nombre del fundador de la teoría cuántica será pura coincidencia?.Credito: ESA. La Gravedad cuántica queda aún muy lejos de nuestro entendimiento.
La Relatividad General la teoría de Einstein de la gravedad, nos da una base útil para matemáticamente modelar el universo a gran escala -, mientras que la Teoría Cuántica nos da una base útil para el modelado de la física de las partículas subatómicas y la probabilidad de pequeña escala, de la física de alta densidad de energía de los inicios del universo – nanosegundos después del Big Bang – en la cuál la relatividad general sólo la modela como una singularidad y no tiene nada más que decir sobre el asunto.
Las teorías de la Gravedad Cuántica pueden tener más que decir, al extender la relatividad general dentro de una estructura cuantizada del espacio tiempo puede ser que nosotros podamos salvar la brecha existente entre la física de gran escala y de pequeña escala, al utilizar por ejemplo la Relatividad Especial Doble o Deformada.
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¡Es tanto lo que nos queda por saber!
El día que se profundice y sepamos leer todos los mensajes subyacentes en el 137, ese día, como nos decía Heinsenberg, se habrán secado todas las fuentes de nuestra ignorancia. Ahí, en el 137, Alfa (α) Constante de estructura Fina, residen los secretos de la Relatividad Especial, la Velocidad de la Luz, c, el misterio del electromagnetismo, el electrón, e, y, la Mecánica Cuántica, es decir el cuanto de acción de Planck,
Eemilio Silvera V.
Abr
2
La experiencia del viaje, eso es lo importante
por Emilio Silvera ~
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Viajar despacio, atender a todas las vivencias, saber sacar partido de las cosas y de los hechos que se cruzan con nosotros en el viaje. Saber sacar partido de esto… ¡Es lo importante!
Viajar sacando partido de todo lo que se vaya preentando, no siempre es posible, aparecen situaciones que conforman escenarios que están más allá de nuestros deseos, el Azar, l audsencia de libre albedrío, la sujeción a esa realidad que nos aprisiona… Todo eso, marca nuestro destino.
Esa es mi reflexión que toca la esencia más profunda y, a menudo, incómoda del viaje: la colisión entre nuestras expectativas y la realidad incontrolable. Viajar, entendido así, deja de ser una simple actividad de ocio para convertirse en una metáfora de la existencia misma.
El Azar como Copiloto: Aceptar que no todo se puede planificar —retrasos, clima, encuentros fortuitos— es el primer paso para liberar el viaje de la frustración. El azar, lejos de ser solo un inconveniente, suele ser el motor de las experiencias más auténticas.
La Ilusión del Control: A menudo creemos tener libre albedrío sobre nuestro itinerario, pero nos enfrentamos a situaciones que nos aprisionan, como la falta de recursos, barreras idiomáticas o la estructura de un destino. Esta “sujeción” a la realidad es lo que marca la diferencia entre un turista y un viajero.
El Destino y la Adaptación: Si bien el destino final puede parecer escrito por la “sujeción a la realidad”, la verdadera experiencia reside en la capacidad de adaptar el espíritu a esos escenarios imprevistos, aceptando que el camino rara vez es rectilíneo. Y, si es cierto que somos empujados hacia ese “destino”, en nuestras manos puede estar el adaptanos lo mejor posible a él, sacarle el mejor partido.
Al final, viajar no es solo “sacar partido”, sino aprender a fluir con lo que el escenario nos ofrece, transformando la incomprensión en aceptación y el azar en historia. De todo ese camino recirrido, no siempre por voiluntad propia, obtenemos, con el paso del Tiempo, lo que llamamos experiencia, conocimiento, sabiduría.
¿Quién no se ha encontrado en situaciones de las que más arriba se describen?
La vida, amigos míos, no se nos regala, la tenemos que pagas… ¡De tantas maneras!
Emilio Silvera V.
Abr
2
¡Es tan grande el Universo! No, no estamos solos
por Emilio Silvera ~
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La sinfonía de los agujeros negros binarios ¿La oirémos algún día?

Pensar que estamos solos en el Universo “infinito”, es demasiado pretencioso y no creo que seamos “la especie elegida” ni nada parecido. En cientos de miles de mundos como el nuestro y parecidos, estarán presentes las más diversas criaturas que, en algunos casos tendrán entendimiento y en otros, como pasa en la Tierra, simplemente serán seres vivos vegetativos sin ninguna clase de conciencia, o, con una conciencia limitada.

Poco esfuerzo mental tendríamos que hacer para vernos en ellos reflejados
Una característica sorprendente de nuestro retrato reconstruido del antepasado primitivo es su carácter moderno. Si este organismo lo encontráramos hoy, seguramente no delataría su inmensa antigüedad, excepto por sus secuencias de DNA. Tuvo que estar precedido, necesariamente, por formas más rudimentarias, estadios intermedios en la génesis de sistemas estructurales, metabólicos, energéticos y genéticos complejos que son compartidos por todos los seres vivos de hoy en día. Por desgracia, tales formas no han dejado descendientes igualmente primitivos que permitan su caracterización. Esta
carencia complica mucho el problema del origen de la vida.




c
Hace 3.850 millones de años que aparecieron los primeros seres vivos infinitesimales
La Tierra nació hace unos 4.550 millones de años. Se condensó, junto con los otros planetas del sistema solar, en un disco de gas y polvo que giraba alrededor de una joven estrella que iba a convertirse en nuestro Sol. Fenómenos de violencia extrema, incompatible con el mantenimiento de ningún tipo
de vida, rodearon este nacimiento. Durante al menos quinientos millones de años, cometas y asteroides sacudieron la Tierra en formación, con lo que la hicieron incapaz de albergar vida durante todo este tiempo. Algunos impactos pudieron haber sido incluso suficientemente violentos como para producir la pérdida de toda agua terrestre por vaporización, después de lo cual los océanos se habrían vuelto a llenar con agua aportada por cometas. Según esta versión de los acontecimientos, los océanos actuales de remontarían a la última oleada de bombardeo cometario intenso, que los expertos creen que tuvo lugar hace unos cuatro mil millones de años. Existen señales de que había vida en la Tierra poco después de que dichos cataclismos llegaran a su fin.

El tiempo inexorable no deja de transcurrir, el Universo dinámico hace que todo lo que contiene, sobre todo la materia, evolucione desde formas simples a complejas y, en algunos lugares que han logrado tener las condiciones
para ello, puede estar presente la vida. Nosotros, seres evolucionados a partir de la matería inerte creada en las estrellas, hemos logrado saber algunas cosas y no dejamos de hacernos preguntas como aquella de: ¿Habrá otros mundos? ¿Estarán, como la Tierra, llenos de vida? Bueno, lo de los mundos sí hemos sido capaces de saberlo y estarán muy cerca del millar los mundos que hemos descubierto. Sin embargo, la vida, sólo la hemos podido encontrar aquí en nuestra casa, en la Tierra.
No dejamos de mandar ingenios espaciales a mundos cercanos, como Marte, para tratar de saber. Nos embarga una ilusión, una esperanza, y…, al mismo tiempo, un temor: ¿Estaremos sólos? Y, si no lo estamos, ¿cómo serán esos otros mundos y que criaturas lo habitan? ¿Si alguna vez llegamos allí, seremos tan destructivos como lo hemos sido aquí en la Tierra? ¿Le querremos quitar lo que ellos tienen? ¡Esperémos que no! Y, sobre todo, en ese primer contacto
, ¿Sabremos comportarnos y respetar sus derechos?
Cuando pude ver la película Avatar, quedé fascinado por el mundo que allí quedaba escenificado y las criaturas que lo poblaban, y, sobre todo, era sobrecogedor el alto grado espiritual que tenían de la Naturaleza con la que se sentían en comunidad, formaban una simbiosis perfecta que nosotros, los humanos, nunca podremos alcanzar. Cuando miramos la Naturaleza nos llama la atención la cascada y el bello paisaje pero… ¡No pensamos más allá! ¡Que botarates podemos llegar a ser!
Hemos sabido recrear historias de esos mundos presentidos y de sus habitantes. En ellas, han quedado reflejados los instintos humanos, tantos los buenos como los malos y, mientras que unos querían preservar aquella Naturaleza, otros, sin embargo, querían destruirla para
apoderarse de sus preciados tesoros. ¡La condición Humana! ¿Estamos acaso destinados al desacuerdo que nos lleve a la destrucción, o, por el contrario, es precisamente esa condición la que nos llevará lejos?
La belleza que se describe en el mundo llamado “Pandora” también está aquí pero, ¡no sabemos cuidarla!
Fascinantes criaturas de exóticas bellezas nos podrían estar esperando, en un futuro lejano, en esos mundos soñados que tantas veces hemos podido imaginar. Es difícil saber qué comportamiento tendremos con ellos si eso llega a suceder, sin embargo, el ejemplo que nos deja la película a la que pertenece la imagen de arriba, no es muy alentador ni dice mucho en favor
de nuestra especie que, irrumpimos por la fuerza en un planeta extraño y, violando todas las reglas, pasamos por encima de los derechos de otros para conseguir nuestros objetivos. ¿La Civilización que ocupa el planeta? ¿Qué importa? Si hay que destruirla, ¡adelante!
La fuerza bruta que siempre acompañó a la falta de inteligencia, es la única salida para seres de cuya racionalidad podríamos dudar, sin el menor temor a equivocarnos. Destruir nunca será el camino más conveniente. Creo que sería aconsejable guiarse por ese principio de la física, la causalidad. Si respetamos seremos respetados. Sobre todo, no podemos llegar a nuevos lugares pretendiendo imponer nuestras costumbres y nuestras reglas. En esos otros lugares donde posiblemente existan seres que tienen su propia forma
de vivir, se impone, sobre todo, que supeditemos nuestro comportamiento a su propias reglas a su propio mundo. Los extraños allí seremos nosotros. Ellos, los seres de la historia, a diferencia de nuestra Civilización Terrestre, sí han sabido convivir con su entorno, han creado una especie de simbiosis que une a todos los seres de aquel fascinante mundo, sean seres racionales o plantas, hasta el punto de poder comunicarse entre ellos en un alto grado de compenetración que va mucho más allá de lo físico.
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En esos otros Mundos pueden estar presentes seres maravillosos que han optado por otras maneras de vivir, más cercana y conectados con la Naturaleza a la que respetan y comprenden al ser conscientes de que ellos mismos, forman parte
de ella que es algo que, los humanos no han acabado de comprender y, se comportan como si la Tierra fuera un simple instrumento a su servicio, sin ser conscientes que tal comportamiento, los puede llevar a la extinción de la especie.
Si algún día conseguimos llegar a otros mundos y en ellos encontramos a criaturas vivas más o menos evolucionadas, lo conveniente sería respetarlos y, dentro de lo posible, aprender de ellos procurando alterar lo menos posible lo que allí nos encontremos y, si tienen algo que nosotros necesitamos, hacer un intercambio justo olvidándonos de la fuerza bruta que conlleva la destrucción irreparable.
La historia que nos cuentan en esa maravillosa película, Avatar
, desde el principio nos pone a favor de los habitantes de aquel Mundo agredido y de sus habitantes, hasta tal punto es así que muchos de los terrestres que visitan aquél planeta, no dudan, en dar sus propias vidas por preservar aquel entorno, para nosotros de fantasía y que para aquellos seres tan especiales que han sido capaces de convivir con su mundo y “hablar” con él, demostrando de alguna manera que, son mucho mñás civilizados que nosotros. Cuando ví aquella película… ¡Qué envidia me dieron!
Utilizar lo que la Naturaleza les ofrecía sin dañar, no coger más de lo estrictamente necesario para vivir, respetando las otras formas de vida del planeta y dejando que el ritmo de la Naturaleza sea el que desarrolle las cosas, sin agredir el entorno y dejando que cada cosa ocupe su lugar sin tratar de violentar, de alguna manera, su desarrollo natural.
Si el caso llega, tendremos que aprender a mirar más allá de la superficie, a entender los mensajes que nos envían la mirada de esos nuevos y exóticos seres y, sobre todo, tratar de comprender su mundo, sus maneras para poder respetarlas y hacernos acreedores, nosotros también, a su respeto.
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El árbol de Almas
¡Quién pudiera ser uno de los afortunados que, en el futuro, visitarán algunos de esos Mundos!
Nos quedan muchos muros por derribar, muchas puertas que abrir para las que aún no poseemos las llaves, y, sobre todo, para que cuando eso llegue y sea una realidad (esperemos que así sea), lo más importante: ¡Que hayamos podido evolucionar hasta ese deseado estadio de sabiduría que ahora no tenemos! De todas las maneras, no me gustaría que ese primer encuentro se produjera aquí en la Tierra. Es preferible que los visitantes seamos nosotros y, como antes digo, espero que para entonces, la Humanidad sea otra.

Claro que, también podríamos toparnos con civilizaciones mucho más avanzadas que la nuestra y, en ese caso… ¡La desventaja sería nuestra! Siempre hemos oído decir que no debemos hacer a otros lo que no queremos que nos hagan a nosotros y, si respetamos esa máxima… ¡Todo podrá ir mejor! El presente es el que tenemos y no sabemos lo que nos depara el futuro pero, una cosa es bien cierta: ¡No dejamos de avanzar! Cada día que pasa damos un paso hacia ese futuro que presentimos y estamos más cerca de saber… ¡Si realmente, como pensamos, estamos miuy bien acompañados en este inmenso Universo nuestro! Y, digo en éste universo nuestro porque, en realidad, pienso que tampoco es, el único Universo.

Sabiendo lo que sabemos (a Ciencia cierta), de que el Universo es igual en todas partes, que todas sus regiones y galaxias están regidas por las mismas 4 leyes fundamentales y las mismas constantes universales, que existen injifidad de mundos y muchos de ellos orbitan alrededor de estrellas de la clae G2V como nuestro Sol, y, algunos de esos mundos están suituados en la zona habitable, tendremos que pensar que, por lógica, en ellos se habrán producido los mismos procesos que se produjeron en la Tierra, esw decir, que la Vida, también habr´ça surgido en muchos de ellos.
El razonamiento anteroiormente planteado es fundamentalmente sólido y constituye la base de la astrobiología moderna. La idea de que “si ocurrió aquí, puede ocurrir en otro lugar” se apoya en los siguientes:
- Universalidad de la Física: Las mismas leyes de la física, química y gravedad operan en todo el universo observable. La materia orgánica esencial para la vida (carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno) es abundante en el cosmos.
- Abundancia de Mundos: Se ha descubierto que los planetas son comunes, existiendo miles de millones de ellos potencialmente habitables en nuestra galaxia.
- La Zona Habitable (Ricitos de Oro): Muchos exoplanetas se encuentran a una distancia de su estrella que permite la existencia de agua líquida.
- Estrellas tipo G2V: Nuestro Sol es una estrella de tipo G2V, y la búsqueda se centra en estrellas similares por su estabilidad y larga vida, lo que ofrece tiempo para que la vida evolucione.
- Factores Desconocidos: La vida podría ser común, pero la vida inteligente o la vida compleja podría depender de contingencias biológicas extremadamente raras, más allá de la simple presencia de agua.
- El Factor Tiempo: La vida puede surgir y desaparecer rápidamente, o la comunicación puede ser imposible debido a las inmensas distancias.
- La Necesidad de Evidencia: Aunque la lógica apunta a que la vida es común, actualmente no existe evidencia científica definitiva de vida fuera de la Tierra.
Emilio Silvera V.
Abr
2
¿Big Bang? ¿Dónde?
por Emilio Silvera ~
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Nuestra ignorancia en no pocos de los asuntos que damos por ciertos… ¡Es grande!
Damos por hecho muchos temas de los que, en realidad, no tenemos confirmación experimental ni de otro tipo, y, nos guiamos por los datos que hemos podido conquistar y que, no siempre, son suficiente para una determinación final.
Hablamos e cuerdas vibrantes, de “materia oscura” y energía del mismo ámbito…. Y, de muchas cosas más de las que, no tenemos ni la menor idea de lo que realmente pueda ser.
El locutor del este mismo Video, no deja de afirmar que la “materia y energía oscura” están ahí impregnando el Espacio…
No tenemos remedio, cuando no sabemos imaginamos lo que podría ser y, de tanto repetirlo, finalmente nos lo creemos.
¿Qué debe haber algo ahí fuera que no sabemos lo que es, y, podría ser la responsable del comportamiento de las galaxias, que se alejan las unas de las otras a más velocidad de lo que deberían, en función de la materia bariónica? seguro. Pero de ahí a dar por bueno que nese “algo” es la materia oscura”…
Emilio Silvera V.
Abr
2
¿Dónde estará la Verdad?
por Emilio Silvera ~
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Desde el punto de vista científico actual, la pregunta sobre qué había antes del Big Bang no tiene respuesta contundente y definitiva, ya que el Tiempo y el Espacio y la presencia de la Emntropía, se cree que se originaron en ese evento, que se sitúa en unos 13.800 millones de años hacia atrás en el Tiempo. Las teorías actuales, como la singularidad cósmica o el rebote de un universo previo, sugieren que es imposible “retroceder” el tiempo más allá del inicio que hemos aceptado al ser el que más se ajuista a lo que podemos ver y comprobar, es decir. el Modelo del Big Bang.

Esto es debido a que no tenemos los medios para llegar más lejos, nuestros ingenios tecnológicos no tienen la capacidsad de llegar más allá del Toe,pò de Planck, esa época en la que, el Universo era opaco, Efectivamente, el universo temprano era un plasma duifuso y opaco donde los fotones etaban confinados y chocaban con los electrones libres, escenario que impedía la presencia de la luz. Se supone que hace ahora unos 380.000 años, al enfriarse toda aquella materia debido a la expansión, los electrones se unieron a ptotones (lo que se conoce como recombinación), y los fotones se libneraron y el universo se volvió transparente.

Decimos que el Tiempo “nació” en ese instante en que se produijo aquella gran explosión, la que llamamos Big Bang. es en ese momento cuando cpomenzarpon a suceder cosas, lo que fue posible por la presencia del Tiempo, sin el Tiempo presente, nasa podría haber transcurrido, lo que hemos podido observar que ha pasado desee entonces, ha sido posible por que el Toiempo estaba ahí, como único testigo de los todos esos hechos, sin él presente (el Tiempo), nada sabríamos.
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- Nada (Inicio del Tiempo): La visión convencional sostiene que, al no existir el tiempo antes del Big Bang, preguntar “qué hubo antes” no tiene sentido físico. El Big Bang fue el comienzo del espacio, tiempo, materia y energía.
- Lo quie nos lleva a pensar que hemos elegido esta explicación porque no tenemos una respuesta a esa pregunta.La lógica nos lleva a pensar que, nada puede surgir de la “Nada”, y, si surgi´ço, es porque había.
- “Singularidad Cósmica: El universo era un estado increíblemente pequeño, denso y caliente que contenía toda la materia, el cual comenzó a expandirse.
- Universo Oscilante (Teoría del Rebote): Algunas teorías, como la gravedad cuántica de bucles, proponen que hubo un universo en contracción previa que se expandió, sugiriendo un ciclo continuo de expansión y contracción.
- Inflación Eterna: La teoría inflacionaria sugiere que el Big Bang fue parte de un proceso más amplio, donde la inflación ocurrió en un “metauniverso”, creando múltiples universos.
- Tiempo Imaginario: Stephen Hawking propuso que el tiempo imaginario se comportaba como una cuarta dimensión espacial, y al igual que no hay nada al sur del Polo Sur, no había nada antes del Big Bang.

Claro que, los estudiosos tienen explicación para todo, y, como manera de justificar lo que nos dicen, responden:
“Cuando la ciencia dice que el Universo surgió de la “nada”, lo que realmente quieren decir, es que no están apuntando a la inexistencia absoluta , sino a un estado de vacío cuántico del que surtgió lla transición e fase que dió lugar al Universo La “nada” física no es ausencia total, sino un océano de energía fluctuante donde partículas aparecen y desaparecen, permitiendo que la materia surja sin violar el principio de causa-efecto. “
- Vacío no es Nada: La física cuántica demostró que el “vacío” no es la ausencia de todo, sino un medio con energía potencial que puede generar materia y energía.
- La Singularidfad Cósmica: La teoría del Big Bang sugiere que el universo comenzó en un punto de densidad infinita, no necesariamente desde la “inexistencia” absoluta.
- Filosofía vs. Física: La frase “de la nada, nada surge” (Parménides) aplica a la nada absoluta (inexistencia). Los modelos científicos actuales, sin embargo, a menudo asumen leyes físicas preexistentes o campos energéticos, lo que significa que siempre hay “algo” desde donde surge el universo.

Emilio Silvera V.
















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