May
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Verdades asombrosas que “viven” en un “universo”...
por Emilio Silvera ~
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Todo lo que existe en el Universo de la materia que podemos ver, está hecho de la misma cosa: Quarks y Leptones, des un vaso de agua, los componentes de un teléfono mívil, una estrella reluciente, los componentes atmosféricos del planeta Tierra, los elementos de los que están hechos todasd las especies vivas… Todo eso está conformado por infinitesimales partículas que no podemos ver. Y, lo más curioso de todo esto es, que dicha materia “sólida”, en realidad son espacios vacíos en más del 99%. lo que nos lleva a preguntarnos: ¿Estamos viviendo en un Universo que es solo una Ilusión?

Mi anterior pensamiento, la descripción que hice, es científicamente precisa, según el Modelo Estándar de la física de partículas. Todo lo que percibimos como materia “sólida” (vasos de agua, estrellas, nuestro propio cuerpo) está compuesto por quarks y leptones (como los electrones) que de una manera que no sabemos explicar (del todo), se ponen de acuerdo para formar átomos que se reúnen para formar sustancias, para formar moléculas, para formfar cuerpos.
Efectivamente, todo lo que consideramos sólido (una mesa, una roca, nuestros propios cuerpos) está compuesto por átomos, que a su vez se basan en un núcleo diminuto (protones y neutrones, compuestos de quarks que están allí confinados por la fuerza nuclear fuerte y retenidos por Gluones) rodeado por electrones.
- La realidad del vacío: Si el núcleo de un átomo fuera del tamaño de una mosca, el átomo entero sería del tamaño de un estadio de fútbol. Ese inmenso volumen “vacío” representa más del 99.9999999% del átomo. Es decir, la parte sólida, es sólo de una entre cien mil.
- ¿Es una ilusión? Desde una perspectiva clásica, la materia es casi totalmente “nada”. Sin embargo, la física cuántica matiza esto: ese espacio no está realmente vacío, está lleno de campos de fuerza (electromagnéticos, fuertes) y fluctuaciones cuánticas. Cuando hacemos palmas con las manos, oímos el golpe del choque que se produce cuando esos campos magnéticos que rodean los átomos de las manos se encuentran, impidiendo que las manos se crucen la una a tracvéz de la otra.
- La “solidez” es energía: Lo que percibimos como solidez no es la materia tocándose (pues las partículas nunca se tocan realmente), sino la repulsión entre los campos eléctricos de los electrones. Es decir, el Principio de Exclusión de pauli para los fermiones que rechazan estar juntos ocupando el mismo lugar cuántico.
- Conclusión: Más que una “ilusión”, el universo es energía en interacción. La “materia sólida” es la forma en que nuestros sentidos interpretan campos de energía intensos que no nos permiten atravesar otros objetos, aunque estén hechos mayormente de espaciso “vacío”.
Está claro que pensar en todo esto nos puede desquiciar un poco. Sin embargo, por nuestras Mentes pasan ideas que…
En una de la entradas de este Blog (Sobre el Principio Holográfico), entre otras cuestiones decía:

El problema que el concepto de Universo Holográfico intenta resolver proviene de la Termodinámica. De acuerdo con su sólida establecida segunda ley, el desorden nunca puede disminuir en un sistema cerrado. Esto significa que el desorden no puede disminuir en el universo como un todo ya que cuándo tomamos el cosmos como un todo es sistema cerrado: no hay nada “fuera” y, por tanto, nada a lo que se pueda abrir. Si el desorden no puede disminuir, el orden, que puede representarse como información, no puede aumentar… De acuerdo a la teoría Cuantica, la información que crea o mantiene el orden debe ser constante no puede aumentar, sino que tampoco puede disminuir o desaparecer.

Pero ¿Qué le pasa a la información cuando la materia se colapsa dentro de un agujero negro? Parecería que los Agujeros Negros acabarían con la información contenida en la materia. En respuesta a este enigma Stephen Hawking y Jacob Bekenstein, anunciaron que el desorden en un agujero negro es proporcional a su área superficial. Dentro del agujero negro hay mucho mas espacio para el orden de información que en su superficie. En un centímetro cubico, por ejemplo, hay espacio para 1099 volúmenes de Planck, pero solo hay espacio para 1066 bits de información en su superficie (un volumen de Planck es un espacio rodeado de lados que miden 10-35 metros, algo inconcebiblemente pequeño).Es decir, que cuando la materia implosiona en un agujero negro, una enorme cantidad de información dentro del agujero negro parece que se pierde. Hawking estaba listo para afirmar que esto era así, pero esto iría en contra de la afirmación de la teoría cuantica de que la información del Universo nunca se pierde.

Leonard Susskind,
Gerard ´´t Hofft
La solución a este dilema apareció en 1993, cuando trabajando independientemente, Leonard Susskind, de la Universidad de Stanford y Gerard ´´t Hofft, de la Universidad de Ultrecht, defendieron la idea de que la información dentro de un agujero negro no se perdería si estuviera almacenada holográfica mente en su superficie.
Las matemáticas relacionadas con los hologramas encontraron una solución estupenda en 1998, cuando Juan Maldacena, intento considerar una teoría de cuerdas, bajo condiciones de Gravedad Cuantica. Maldacena descubrió que era mas sencillo tratar con cuerdas en espacios de cinco dimensiones que en los de cuatro dimensiones (Nosotros percibimos el espacio en tres dimensiones, dos para determinar el plano y una tercera hacia arriba o hacia abajo. Una cuarta dimensión estaría en una dirección perpendicular a estas, pero esta dimensión no puede percibirse. Los matemáticos pueden añadir cualquier número de dimensiones, aunque estas no existan, utilizando el Tensor métrico de Riemann).
La solución parecía evidente: supongamos que el espacio de cinco dimensiones dentro del agujero negro es realmente un holograma de una figura de cuatro dimensiones en su superficie. Entonces ya podemos hacer cálculos en el espacio más manejable de cinco dimensiones mientras consideramos un espacio de cuatro dimensiones.


¿Funcionaria una reducción de dimensiones para el Universo como un todo? Los teóricos de las cuerdas están luchando con muchas dimensiones extra, habiendo descubierto que el espacio tridimensional no es suficiente para su búsqueda de una ecuación que relacione las vibraciones de las distintas cuerdas del Universo. Ni siquiera valdría el continuo espacio-tiempo tetradimensional.
Lo cierto es que, todas estas ideas, sobrepasan el intelecto del normal de la gente que, agoviados por los problemas cotidianos (la hipoteca, hay que renovar el coche, no me suben el sueldo, el novio de la niña no me gusta, nustro hijo mayor no estudia…), tienen la cabeza en otros lugares, y, entonces, tenemos que dejar todas estas cuestiones para los físocos, los filósofos, los grandes pensadores, o, incluso a los poetas.
Emilio Silvera V.
May
2
¿Confinados en el planeta Tierra? ¡!Que decepción!
por Emilio Silvera ~
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Sí, en comparación con la vasta escala de una galaxia como la Vía Láctea, la Tierra es un planeta muy pequeño, en ese contexto, menos que una mota de polvo, ya que nuestro Sistema Solar es solo un pequeño punto dentro de miles de millones de estrellas y nebulosas que conforman nuestra galaxia, y hay miles de millones de galaxias en el universo observable, ¡haciendo que la Tierra sea una minúscula partícula cósmica!.
- La Tierra: Es tan pequeña que, en una escala donde la Vía Láctea fuera una ciudad, ¡el Sol sería un puñado de arena y la Tierra apenas un microbio invisible!.
- Si la Vía Láctea tiene 100.000 años luz de diámetro, la Tierra es infinitesimalmente pequeña en comparación, menos que un grano de arena en una inmensa playa; nuestro sistema solar, con la Tierra, está en un brazo espiral a unos 26.000 años luz del centro, y tardamos 250 millones de años en orbitar una vez, demostrando que somos un punto diminuto dentro de la estructura gigantesca de estrellas, gas y polvo de la galaxia.
- La Tierra: Es tan pequeña que, en una escala donde la Vía Láctea fuera una ciudad, ¡el Sol sería un puñado de arena y la Tierra apenas un microbio invisible!.
- El Sol tiene el 99,9% de toda la masa del Sistema Solar, la Tierra es un pequeño planeta del sistema que tuvo la suerte de venir a caer en la zona habitable para hacer posible el surgir de la vida que evoluciono desde la “materia inerte” hasta los pensamientos (en nosotros).
El Sol que es el objeto más masivo del sistema solar, es diminuto en comparación a otras estrellas
Ese pequeño mundo, casi “nada” en relación a la Galaxia, y, nada en el contexto del Universo, es sin embargo, para nosotros, todo nuestro mundo, en el que, realmente, estamos confinados aunque nos empeñemos en lo contrario. Fuera de él, para nuestra especie, todo es hostilidad que ataca a nuestro frágil cuerpo.
Todo esto es bien sabido. Sin embargo, nos empeñamos en auto-engañarnos, y hablamos de un futuro en el que, partimos de la Tierra en grandes naves que alojan a miles de familias, de científicos de todas clases y expertos en todas las materias, soñamos con viajar a un mundo muy lejano, en el que, la Humanidad, tendrá un nuevo comienzo.
Dejamos de lado esa realidad que conocemos, y fingimos que no tiene importancia, es decir, la barrera que impone la velocidad de la luz (c), para moverse, y, las inmensas distancias que nos separan de las estrellas (incluso las más cercanas).

El sistema de estrellas más cercano a nosotros, Alfa Centeuri, a 4.5 años luz de distancia, tiene planetas alumbrado por Próxima Centauri, una enana roja, y otros parecidos al Sol que también los tiene. Sin embargo, es dudoso que estos planetas tengan las condiciones habitables deseables para nosotros,. Pensar en viajar a este sistema cercano, al hacer los cálculos, nos parece imposible.

Un posible mundo habitable en la estrella Wolf 1069.
- Planeta: Wolf 1069 b, descubierto en 2023. Situado a unos 31 años luz de nosotros.
- Características: Similar a la Tierra en masa y ubicada en la zona habitable, recibiendo un 65% de la radiación de nuestra Tierra, con posible agua líquida y una cara permanentemente iluminada y otra en eterna noche.
- La búsqueda se centra en estrellas muy cercanas, como Próxima Centauri y Wolf 1069, por su proximidad a la Tierra (menos de 10 años luz), lo que facilita su estudio y la detección de mundos en zonas habitables, como Próxima b y Wolf 1069 b, que podrían tener agua líquida y ser candidatos para la vida.
Lo más importante que debemos preguntarnos: ¿Cómo podríamos llegar hasta alguno de estos mundos?
Dentro del Sol caben aproximadamente 1.000.00/1.300.000 Tierras, debido a que el volumen del Sol es inmensamente mayor, permitiendo contener esa cantidad de nuestro planeta si estuviera hueco. En imagen anteriores hemos visto como el Sol, tan inmenso para nosotros, es apenas un puntido comparado con otras estrellas.

Después de visto todo lo anteriormente expuesto, se podría concluir que nuestra importancia (la que nos damos nosotros mismos), está limitada a este pequeño mundo en el que, realmente, estamos confinados. Para el resto de la Galaxia no significamos nada, y, no digamos para el Universo.
Esa dura verdad que tratamos de obviar, para no sentirnos frustrados, es la misma táctica que empleamos para no reconocer, abiertamente, que no tenemos medios para viajar a las estrellas. Ni a la más cercana al Sol podemos soñar con llegar. Es la distancias que no podemos recorrer en un tiempo razonable, sabemos que nunca podremos vencer, ni siquiera igualar a la velocidad de la luz, la física lo impide.
Para que la desesperación no se apodere de nosotros, hacemos oídos sordos a esas verdades y nos inventamos naves super-lumínicas, Hiper-Espacio y Agujeros de Gusano, unas ideas ingeniosas que nos permitirían, al fin, viajar a otros mundos.
Pero, si nos retrotraemos en el Tiempo, si miramos el camino recorrido, si vemos todas las respuestas logradas a preguntas que parecían no tener respuestas, tendríamos la impresión de que no somos tan poca cosa, de que, con tiempo por delante, podríamos conseguir muchas cosas que ahora, nos parecen inalcanzable (como lo demuestra nuestra Historia), hoy viajar a otros mundos nos parece un sueño, pero mañana…
Claro que otra razón para desconfiar de ese logro sería nuestra condición física, lejana a un medio como el Espacio.


¿Cómo se puede ser frágil y fuerte a la vez? ¡Pues lo somos!
Es posible porque la fragilidad humana esta circunscrita a la vulnerabilidad física y emocional, mientras que la fortaleza reside en nuestra en nuestra capacidad de resiliencia, el saber adaptarse a cambios bruscos para superar situaciones adversas, no en ser invulnerables (que no lo somos), de hecho, la verdadera fortaleza a menudo implica reconocer y gestionar esa fragilidad, en lugar de negar o ocultar las emociones, que puede ser una armadura que nos hace más débiles internamente.

La fuerza mental juega un gran papel en todo esto
Bueno, la fragilidad de los seres de nuestra especie está más que probada, estamos sometidos a un final irreversible con el paso del Tiempo, y, no digamos de lo expuesto que estamos ante sucesos naturales de nuestro planeta, y, de las imprevistas visitas de objetos cosmológicos venidos del Espacio exterior. Las enfermedades que nos acechan, la imposibilidad de soportar la radiación cósmica, las necesidades de tener que comer y dormir… Todo eso nos hace frágiles.

Sí, realmente en nosotros hay algo grande, no podemos viajar a las estrellas pero, podemos conseguir maravillas
Claro que, sabemos como burlar ese Principio de la Naturaleza que nos dice que nada es Eterno en este Universo. Todo nace y todo muere, se comienza siendo una cosa y se termina siendo otra distinta o no siendo. ¿Cómo burlamos ese Principio? Bueno, ese “milagro” está en el hecho de que producimos Entropía negativa por el hecho de que nos reproducimos.
¿Qué algún día nuestra especie desaparecerá? Parece algo inevitable. Sin embargo, mientras eso llega, la dinámica de la especie es la de no dejarse eliminar y eso nos hace fuertes.
¿Por qué se producen esos dos escenarios contrapuestos? Seguramente porque la Naturaleza es sabia y ha sabido plasmar de una manera perfecta lo que debe ser. ¿Quién quisiera ser inmortal? Por mi parte rechazo la idea, no me imagino vivir en un mundo en el que ya no conozco a nadie y todos mis seres queridos se fueron. Y, en lo que se refiere a nuestro confinamiento en este pequeño mundo, al no poder viajar a otras estrellas tan lejanas y fuera de nuestro alcance… ¿Por qué será?
Emilio Silvera V.
May
2
Un Robot, por adelantado que pueda ser, nunca será ni parecido al humano
por Emilio Silvera ~
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Sí, una cosa es simular y otra muy distinta… Entender y Sentir
Claro que he meditado profundamente en lo que a un Robot se refiere, y, lo que los expertos tratan de lograr cobnstruyéndolos de manera que parezcan humanos. Por mucho que lo puedan intentar, no creo que nunca alcance lo que surege del cerebro humano, y, lo principal es que nunca podrán tener sentimientos a pesar de que lo doten de Conciencia de Ser. ¿Cómo comparar lo natural con lo artificial?
He meditado sobre una de las fronteras más fascinantes y profundas de la ciencia y la filosofía. Lo que pienso y mi postura trata de tocar el núcleo del debate actual sobre la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica: la diferencia entre simular y experimentar que, no es lo mismo que sentir. Hay que distinguir entre lo que es simple simulación y lo que es la experiencia genuina.
“Ella” es Sophia, una robot con I.A., y, lo cierto es que van consiguiendo el parecido humano
- Los robots actuales, por muy avanzados que sean (como Sophia de Hanson Robotics o los humanoides con IA empática), están diseñados para reconocer y replicar expresiones emocionales humanas. Analizan el tono de voz y el lenguaje corporal, pero no “sienten” alegría, tristeza o dolor de la manera subjetiva y biológica en que lo hacemos nosotros.
- La barrera de la biología: Muchos expertos, como el neurobiólogo Antonio Damasio, argumentan que la conciencia surge de la necesidad de regular un cuerpo biológico. Dado que un robot no tiene un cuerpo biológico, sus sensores recopilan datos, pero no generan una “sensación interna” o qualia.
- Conciencia de Ser: A pesar de los intentos de crear conciencia artificial, los robots actuales carecen de un sentido del “yo” o auto-percepción. Pueden procesar el lenguaje y simular conversaciones sobre su propia existencia basándose en datos, pero no experimentan una reflexión interna o verdadera autoconciencia.
- El cerebro humano es inigualable: La complejidad del cerebro humano, basada en experiencias, emociones y entorno, es un proceso multifacético que las máquinas no pueden replicar.
Emilio Silvera V.
May
2
¿La Mente? ¡Un Universo en sí misma!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en La Mente - Filosofía ~
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En un Universo tan vasto, nuestra especie está confinada en un pequeño planeta acompañado de otras muchas especies a las que no acaba de conocer lo bastante como para poder decir que las entendemos, y, siendo así (que lo es), no dejamos de pensar en poder entendernos con otras especies inteligentes que suponemos existen en otros mundos más o menos lejanos. Hemos llegado a este mundo provistos de un “ingrediente” que llamamos curiosidad, y, ello nos empuja a no dejar de hacer preguntas como la que arriba aparece como título del trabajo.
Lo cierto es que, no podemos contestar a la pregunta planteada, saber ¡hacia donde vamos implicaría conocer el Futuro, y, tal conocimiento, está muy lejos de nuestro alcance, las cosas pueden cambiar en un momento por circunstancias imprevistas y, tales cambios dificultan el poder contestar la pregunta.



Evolución por la energía II

Cada día tratamos de dar un repaso a temas de interés y siempre procurando que sean interesantes para que capten la atención del visitante. Como todos sabéis ya, nos centramos en la Física, astrofísica, Astronomía en general y también, de hechos del pasado que nos dejaron aquellas civilizaciones antiguas para que hoy, podamos nosotros ser lo que somos y haber llegado hasta dónde nos encontramos gracias a la contribución de muchos que antes que nosotros, pasaron por aquí, por este mundo privilegiado. La Mente siempre ha sido uno de los temas preferidos que, por su complejidad y misterio, ha despertado nuestra curiosidad y de ellas hablamos con bastante frecuencia.
Según todos los indicios, parece que la materia “inerte” con el paso del Tiempo, evolucionó hasta las ideas y los pensamientos… ¡AH! También los sentimientos. Y, aunque no sabemos explicar como pudo suceder tal cosa, lo cierto es que ahí está y, nosotros, humildes habitantes de un pequeño planeta en el que estamos confinados, somos la mejor prueba de ello.


No sabemos explicar el porqué. Sin embargo, la Vida se abre paso en las condiciones más adversas. Han hallado tres nuevos planetas orbitando la estrella HD48498 una enana naranja situada a unos 55 años luz de la Tierra. Estos mundos son considerados supertierras, orbitando una estrella similar al Sol pero con menor radiación y mayor longevidad, lo que amplía la búsqueda de vida. El hallazgo destaca el potencial de sistemas cercanos para estudios exoplanetarios.

La materia “inerete” se hizo pensamientos
Sí, con frecuencia hemos hablado aquí de la Mente y de la Materia, del Universo y de las galaxias que lo pueblan, de los Mundos y de la Vida, de las múltiples teorías que observando y experimentando hemos creado poder explicar la Naturaleza, de las Constantes Universales y de las cuatro Fuerzas Fundamentales. En fin, hemos hablado de los onjetos exóticos que pueblan el universo y de las maravillas que ocurren en el corazón de las estrellas que, a temperaturas de millones de grados, transmutan los elementos simples en otros más complejos. De todo eso y de muchas más cosas hemos hablado aquí y, posiblemente, algún lector, haya podido aprender alguna cosa. Siempre hemos procurado exponer los temas de la manera más sencilla posible y, si lo hemos logrado o no, serán ustedes los que lo tengan que juzgar.
Cada día en este humilde lugar, os muestro diversos trabajos que tratan de profundizar en temas complejos de astrofísica, física teórica y cosmología, buscando siempre la conexión entre el basto universo y la mente humana que intenta comprenderlo. Que lo consiga es otra cosa, pero no dejaré de intentarlo.

Una galaxia es un universo en miniatura, allí pueden estar representados todos y cada uno de los objetos que pueblan el Cosmos. En el ámbito de una galaxia todas las fuerzas del universo actúan allí a nivel local, La Gravedad mantiene allí unidas a las estrellas y los mundos, las Nebulosas y las ingentes cantidades de gas y polvo que contienen crear estrellas nuevas. Allí, en las galaxias, residen agujeros negros, estrellas de neutrones y una gran variedad de estrellas y de sistemas solares, así cometas errantes y enormes meteoritos que vagan por el espacio interestelar. En una galaxia, amigos míos, podemos encontrar todo aquello que en el universo existe. Las hay muy pequeñas, enanas con menos de un millón de estrellas y también, las hay gigantes y supergigantes que llegan a tener muchos cientos de miles de millones de estrellas. Algunas tienen diámetros que sobrepasan los 600.000 años-luz.

Pueden estar aisladas y también en pequeños grupos (como nuestro Grupo Local de Galaxias donde reinan Andrómeda y la Vía Láctea. Pero, también existen enormes estrucutras, cúmulos y supercúmulos de galaxias como el de Virgo. Muchos son los tipos de galaxias conocidos y, referidas al material que las conforma, a su físicas específicas, o, también, a otras circunstancias especiales, raras o exóticas, la familia de las galaxias es grande y muy variada.

Y, en todo ese aparente maremágnum, apareció la vida. “La Vida, como una cúpula de vidrio multicolor, mancha el blanco resplandor de la eternidad.” De la misma manera que no llegamos a comprender el Universo, tampoco conocemos lo que la vida es, y, hasta las definiciones que hemos encontrado explicarla, ni se acercan a la realidad, a la grandiosidad, a la maravillosa verdad que el universo nos muestra a través de la vida, en la que, a veces, subyacen los pensamientos y los mejores sentimientos.

Aquí, como decía al principio, hemos comentado sobre los muchos procesos científicos que, de alguna manera, han podido involucrar a más de uno que, habiendo sentido curiosidad y teniendo ganas de saber, han seguido con cierta fidelidad lo que aquí pasaba. Hemos podido explicar que, la Astronomía, al destrozar las esferas cristalinas que, según se decía, aislaban la Tierra de los ámbitos etéreos que se hallan por encima de la Luna, nos puso en el Universo. También hemos podido contaros que la Física cuántica destruyó la metafórica hoja de cristal que supuestamente separaba al observador distante del mundo observado. Juntos, hemos podido que estamos todos, inevitablemente enredados en aquello que no conocemos pero que, deseamos conocer.

La Astrofísica, al demostrar que la materia es la misma en todas partes y que en todas partes obedece a las mismas leyes, nos reveló una unidad cósmica que se extiende la fusión nuclear en el núcleo de las estrellas, hasta la química de la Vida. La Evolución darwiniana, al destacar que todas las especies (al menos de la vida terrestre que conocemos), están relacionadas y que todas surgieron a partir de la “materia inerte”, puso de manifiesto que no hay ninguna muralla que nos separe de las otras criaturas de la Tierra, o del planeta que nos dio la vida que, en definitiva, estamos hechos del mismo material que están hechos los mundos.

Es asombroso que estemos hechos de los mismos materiales que fabricaron las estrellas
La convicción de que, en cierto sentido, formamos una unidad con el universo, por supuesto, ha sido afirmada antes muchas veces por hombres sabios en otras esferas del pensamiento. Acordémonos de lo que dijo Heráclito: “Todas las cosas son una sola cosa”; Lao-tse en China, describió al hombre y la Naturaleza como gobernados por un solo principio (lo llamó el Tao); y la creencia en la unidad de la Humanidad con el Cosmos estaba difundida los pueblos anteriores a la escritura, como lo puso de relieve el jefe indio suquamish Seattle, quien declaró en su lecho de muerte que “todas las cosas están conectadas, como la sangre que une a una familia”.

Pero hay algo sorprendente en el hecho de que la misma concepción general ha surgido de ciencias que se enogullecen de su lúcida búsqueda de hechos objetivos, empíricos. Desde los mapas de cromosomas y los registros fósiles que representan la interconexión de todos los seres vivos de la Tierra, hasta la semejanza de las proporciones químicas cósmicas con las de las especies vivas terrestres, nos muestran que realmente formamos del universo en su conjunto.

Hace tiempo ya que, me resulta difícil no creer en la presencia de Vida en otros Mundos. “Un triste espectáculo. Si están habitados, ¡qué campo el sufrimiento y la locura! Si no están habitados, ¡qué despilfarro de espacio!” La verificación científica de nuestra participación en las acciones del Cosmos tiene, luego, muchas implicaciones. Una de ellas, de la que hemos hablado aquí con frecuencia, es que, si la vida inteligente ha podido evolucionar aquí en la Tierra también puede haberlo hecho en otras partes del universo.

Estos dos seres están hechos de lo mismo. Otra cosa es el discurrir de sus mentes.
En cualquier planeta como la Tierra (de los que se ha calculado que existen miles de millones sólo en nuestra Galaxia) que orbite una estrella como el Sol (de las que existen diez mil de millones sólo en nuestra Galaxia), si están situados a la distancia adecuada que esté presente el agua líquida, lo más probable es, que la vida prolifere y, con el tiempo suficiente, evolucionar hasta la inteligencia. tranquilamente podemos especular que no somos la única especie que ha estudiado el universo y que se ha preguntado sobre su papel dentro de él.

Nuestra comprensión de la relación entre la mente y el universo puede depender de que podamos tomar con otra especie inteligente con la cual compararnos. Raramente la Ciencia ha obtenido buenos resultados al estudiar fenómenos de los que sólo tenía un ejemplo. Las leyes de Newton y Einstein habrían sido mucho más difíciles -quizás imposibles- de formular si sólo hubiese habido un planeta para someterlas a prueba, y a menudo se dice que el problema de la cosmología es que sólo tenemos un universo para examinar. (El descubrimiento de la evolución cósmica reduce un poco esta dificultad al ofrecer a nuestra consideración el muy diferente del universo en los primeros momentos de la evolución cósmica). La cuestión de la vida extraterrestre, pues, va más allá de problemas como el de si estamos sólos en el universo, o si podemos esperar tener compañia cósmica o si debemos temer tener invasiones exteriores; sino que también sería una manera de examinarnos a nosotros mismos y nuestra relación con el resto de la Naturaleza.

Hay cuestiones que van mucho más allá de nuestros pensamientos, sobrepasan la propia filosofía y entran en el campo inmaterial de la Metafísica, quizá el único ámbito que realmente pueda explicar lo que la Mente es. Allí reside la esencia de lo complejo, del SER. Ya sabéis:
“Todo presente de una sustancia simple
es naturalmente una consecuencia de su estado
anterior, de modo que su presente está cargado de su futuro.”
Sabemos eso pero, ¿Qué futuro es el nuestro? Si estrapolamos lo anterior a nosotros y a nuestro futuro resultará que, el futuro será para nosotros lo que queramos que sea, es decir, lo podemos construir con nuestras acciones de hoy que harán el mañana.
Emilio Silvera V.
May
2
La química que produjo la chispa del origen de la vida
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y la Química de la Vida ~
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Una reciente investigación ha sugerido por primera cómo pudo aparecer el ARN, quizás la primera molécula de material genético, a partir de las transformaciones de sustancias encontradas en cometas. La ribosa, un cinoinente básicoi del ARN, pudo formarse en cometas y meteoritos a partir de sustancias simples como el metanol, amoníaco y el agua. Al impactar la Tierra primitiva, estos cuerpos celestes habrían sembrado los ingredientes orgánicos necesarios para la vida. Este hallazgo refuerza la teoría del “mundo de ARN”, donde este material genético se formó antes que el ADN.

Se cree que hay posibles precursores de la vida dispersos por nubes interplanetarias, cometas y asteroides – NASA/JENNY MOTTAR.
La comunidad científica ha encontrado evidencias sólidas de que los componentes básicos para la vida (precursores orgánicos) no son exclusivos de la Tierra, sino que están dispersos por todo el Universo en inmensas Nubes moleculares, cometas y asteroides.
- Asteroide Ryugu (Misión Hayabusa2): Muestras analizadas en 2023 revelaron uracilo (un componente del ARN) y al menos 15 tipos de aminoácidos, confirmando que los bloques básicos de la vida se forman en el espacio.
- Asteroide Bennu (Misión OSIRIS-REx): Muestras confirmaron la presencia de agua y carbono, componentes esenciales para la vida, lo que refuerza la teoría de su entrega a la Tierra.
- Nubes Interestelares y Cometas: Se han detectado moléculas orgánicas complejas como el triptófano en la Nube de Perseo. Los cometas, considerados “congeladores” del sistema solar, contienen compuestos como el amoníaco y el cianuro de hidrógeno (HCN), que son precursores de aminoácidos y nucleótidos.
- Meteoritos (Antártida): Estudios en meteoritos han mostrado una gran diversidad de compuestos orgánicos, reforzando la idea de que la química prebiótica es común en el espacio.
Semillas llegadas del Espacio que germinaron en el planeta Tierra
- Panspermia: Esta teoría sugiere que la vida, o sus componentes, llegaron a la Tierra desde el espacio exterior.
- Sopa Prebiótica: En lugar de formarse exclusivamente en la Tierra, los componentes fundamentales llegaron en el “intenso bombardeo” de meteoritos y cometas hace unos 3.800 a 4.000 millones de años.
El gran vacío de Boötes es una inmensa región esférica en el universo con una densidad de galaxias inusualmente baja, situada a unos 700 millones de años luz de la Tierra. Su diámtro es de, aproximadamente 330 millones de años luz.
El Universo es un infierno frío, oscuro y absolutamente inmenso. Los rayos de luz tardan miles de años en recorrer las galaxias, y las estrellas están tan lejos entre sí que apenas son puntos en la negrura. En medio de esa oscuridad, la temperatura media del Universo ronda los 270 grados centígrados bajo cero, casi en el límite mínimo posible. Pero ni el frío ni el vacío han conseguido evitar la aparición de un pequeño y sorprendente milagro: la vida.

Los científicos llevan muchos años tratando de averiguar cómo fue posible que ocurriera. Cómo, en medio de la muerte, la vida parece luchar contra el caos y aferrarse a la supervivencia con todo lo que tiene a su alcance. Recientemente, los investigadores han descubierto algo que llevaban buscando 50 años. Por primera vez, han conseguido encontrar una explicación química para una pequeña parte de este milagro. En concreto, un artículo publicado recientemente en «Science» ha explicado cómo algunas moléculas inanimadas pueden convertirse en ARN, una de las chispas que encendió el origen de la vida.

«Describimos una ruta química simple que permite a pequeñas moléculas transformarse en nucleósidos, los precursores del ARN», ha explicado a ABC Thomas Carell, químico en la Universidad de Múnich y primer autor del estudio.
A través de unas reacciones químicas relativamente sencillas, estos investigadores han sugerido cómo es posible que unas moléculas de aspecto insignificante se conviertan en uno de los ingredientes básicos de la vida.
Ácido desoxirribonucleico
Tal como ha explicado Ricardo Amils, catedrático en microbiología de la Universidad Autónoma de Madrid, se trata de compuestos sencillos (como ácido cianhídrico, amoníaco y derivados del ácido fórmico) con los que se puede sintetizar ARN. Este «primo» del ADN es capaz de hacer dos importantísimas funciones en los seres vivos: puede almacenar y codificar información genética (que se hereda y se transfiere) y puede formar monedas energéticas, unas moléculas que se intercambian en el interior de los seres vivos y que permiten que desarrollen sus reacciones químicas.

Una de las cosas más interesantes de estas moléculas precursoras es que parecen estar dispersadas por el Universo. Están presentes en el polvo interplanetario y sobre la superficie de asteroides, cometas y planetas rocosos. De hecho, en el caso de esta investigación, los precursores se encontraron sobre la superficie del cometa 67 P/Churyumov-Gerasimenko, la «roca» investigada por la sonda Philae de la Agencia Espacial Europea.
El papel de volcanes y rayos

El investigador Juli Peretó, especialista en la investigación del origen de la vida en la Universidad de Valencia, ha explicado cómo se cree que ocurrió el milagro: «El ARN pudo actuar como material genético y como catalizador (facilitando ciertas reacciones químicas). Podría haber estado encapsulado en vesículas membranosas de aminoácidos y otros péptidos cortos». Gracias a esto, y a la presencia de azúcares y aminoácidos, estas pequeñas cápsulas «aprendieron» a conectar la materia y la energía del exterior para su propio beneficio, en lo que sería la versión más primitiva del metabolismo.

Así fue cómo, hace 4.000 o 3.500 millones de años, esas vesículas se organizaron y originaron las primeras formas de vida. Algunos creen que las moléculas precursoras de la vida llegaron a la Tierra bordo de asteroides, y que allí se transformaron y permitieron la aparición de los primeros seres vivos. Pero otros, como Thomas Carell, sitúan el origen en el propio planeta. Quizás, los rayos, los volcanes y los mares de la superficie pudieron ser el caldo de cultivo ideal para las semillas de la vida. Y así, a partir de una posible chispa de ARN, comenzó un proceso imparable de supervivencia, multiplicación y adaptación a un Universo hostil.
El huevo y la gallina


-El primer ser vivo, basado en el ADN: ¿Qué fue antes? ¿El huevo o la gallina? Para muchos investigadores esta es la paradoja que surge cuando se piensa en el primer ser vivo. Por una parte este necesitaba pasar a sus herederos su material genético, y por otra extraer energía de ciertas reacciones químicas. Algunos creen que el ADN quedó rodeado por una vesícula y comenzó a replicarse. El problema es que esta molécula necesita a otros para hacer estas reacciones.
-El ARN, «chico para todo»: La mayoría apoya la idea de que fue el ARN el que permitió la aparición del primer ser vivo. Este material genético puede él solo favorecer reacciones químicas cruciales.
-Proteínas, el poder del músculo: No pueden replicarse, pero son grandes trabajadoras. Algunos sugieren que fueron las protagonistas en el origen de la vida.
Emilio Silvera V.















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