Mar
4
Nuestro lugar en el Universo…¿Cuál será?
por Emilio Silvera ~
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Las coincidencias deben ser vigiladas y, cuando se dan, buscar el origen de las mismas nos puede llevar a desvelar secretos profundamente escondidos en la Naturaleza. Ya hemos hablado aquí alguna vez de la coincidencia de Grandes Números entre Constantes de la Naturaleza y lo que de ello opinaba aquel personaje extraño que, lo mismo se sentía cómodo como matemático, como físico experimental, como destilador de datos astronómicos complicados o como diseñador de sofisticados instrumentos de medida.

Robert H Dicke era su nombre y tenía los intereses científicos más amplios y diversos que imaginarse pueda, el decía que al final del camino todos los conocimientos convergen en un solo punto, el saber. No nos damos cuenta de ello pero, al final del camino, todos los conocimientos convergen y están relacionados de alguna extraña manera.

de galaxias Abell 1689 que indica la presencia de materia oscura. Wikimedia Commons / NASA / ESA.
“¿Ha llegado la hora de considerar que la materia oscura no existe?
La materia oscura fue propuesta por Fritz Zwicky en 1933, ante la evidencia de una “masa no visible” que influiría en las velocidades orbitales de los cúmulos en las galaxias.
¿Es el momento de buscar otras alternativas para explicar de qué está hecho el 80 % del Universo desconocido? En estos momentos, algunos científicos consideran la posibilidad de que la materia oscura no sea materia, sino un artefacto causado por la incompleta comprensión de la teoría de la gravedad.”

¿Será nuestra comprensión del Universo lo que este es en realidad?
Como pregona la filosofía, nada es como se ve a primera vista, todo depende del punto de vista desde el que miremos las cosas, o, de la perspectiva que podamos tener de ellas conforme a las herramientas que tengamos a nuestra disposición, incluida la intelectual. Nosotros, que estudiamos el Universo y no lo sabemos todo de él, ya pensamos en la posible existencia de otros universos.
Si es que existen, ¿Cómo serían esos otros universos? ¿dejarían un margen para alguna forma de vida? y, de ser así, ¿Cómo serían?

“Lo primero que hay que comprender sobre los universos paralelos… es que no son paralelos. Es importante comprender que ni siquiera son, estrictamente hablando, universos, pero es más fácil si uno lo intenta y lo comprende un poco más tarde, después de haber comprendido que todo lo que ha comprendido hasta ese momento no es verdadero.”
Douglas Adams
Antes en la entrada que más arriba tenéis (“Observar la Naturaleza… da resultados”), comentaba sobre los grandes números de Dirac y lo que el personaje llamado Robert H Dicke pensaba de todo ello y, cómo dedujo que para que pudiera aparecer la biología de la vida en el Universo, había sido necesario que el tiempo de vida de las estrellas fuese el que hemos podido comprobar que es y que, el Universo, también tiene que tener, no ya las condiciones que posee, sino también, la edad que le hemos estimado.
Para terminar de repasar la forma de tratar las coincidencias de los Grandes Números por parte de Dicke, sería interesante ojear retrospectivamente un tipo de argumento muy similar propuesto por otro personaje, Alfred Wallace en 1903. Wallace era un gran científico que, como les ha pasado a muchos, hoy recibe menos reconocimiento del que se merece.
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Fue él, antes que Charles Darwin, quien primero tuvo la idea de que los organismos vivos evolucionan por un proceso de selección natural. Afortunadamente para Darwin, quien, independientemente de Wallace, había estado reflexionando profundamente y reuniendo pruebas en apoyo de esta idea durante mucho tiempo, Wallace le escribió para contarle sus ideas en lugar de publicarlas directamente en la literatura científica. Pese a todo, hoy “la biología evolucionista” se centra casi por completo en las contribuciones de Darwin.
Wallace tenía intereses muchos más amplios que Darwin y estaba interesado en muchas áreas de la física, la astronomía y las ciencias de la Tierra. En 1903 publicó un amplio estudio de los factores que hace de la Tierra un lugar habitable y pasó a explorar las conclusiones filosóficas que podrían extraerse del estado del Universo. Su libro llevaba el altisonante título de El lugar del hombre en el Universo.
Wallace, Alfred Russell (1823-1913), naturalista británico conocido por el desarrollo de una teoría de la evolución basada en la selección natural. Nació en la ciudad de Monmouth (hoy Gwent) y fue contemporáneo del naturalista Charles Darwin. En 1848 realizó una expedición al río Amazonas con el también naturalista de origen británico Henry Walter Bates y, desde 1854 hasta 1862, dirigió la investigación en las islas de Malasia. Durante esta última expedición observó las diferencias zoológicas fundamentales entre las especies de animales de Asia y las de Australia y estableció la línea divisoria zoológica -conocida como línea de Wallace- entre las islas malayas de Borneo y Célebes. Durante la investigación Wallace formuló su teoría de la selección natural. Cuando en 1858 comunicó sus ideas a Darwin, se dio la sorprendente coincidencia de que este último tenía manuscrita su propia teoría de la evolución, similar a la del primero. En julio de ese mismo año se divulgaron unos extractos de los manuscritos de ambos científicos en una publicación conjunta, en la que la contribución de Wallace se titulaba: “Sobre la tendencia de las diversidades a alejarse indefinidamente del tipo original”. Su obra incluye El archipiélago Malayo (1869), Contribuciones a la teoría de la selección natural (1870), La distribución geográfica de los animales (1876) y El lugar del hombre en el Universo (1903).

Cuando tenemos la oportunidad de disfrutar de la Naturaleza, nuestros sentidos lo agradecen
Pero sigamos con nuestro trabajo de hoy. Todo esto era antes del descubrimiento de las teorías de la relatividad, la energía nuclear y el Universo en expansión. La mayoría de los astrónomos del siglo XIX concebían el Universo como una única isla de materia, que ahora llamaríamos nuestra Vía Láctea. No se había establecido que existieran otras galaxias o cuál era la escala global del Universo. Sólo estaba claro que era grande.
Wallace estaba impresionado por el sencillo modelo cosmológico que lord Kelvin había desarrollado utilizando la ley de gravitación de Newton. Mostraba que si tomábamos una bola muy grande de materia, la acción de la gravedad haría que todo se precipitara hacia su centro. La única manera de evitar ser atraído hacia el centro era describir una órbita alrededor. El universo de Kelvin contenía unos mil millones de estrellas como el Sol para que sus fuerzas gravitatorias contrapesaran los movimientos a las velocidades observadas.
En el año 1901, Lord Kelvin solucionó cualitativa y cuantitativamente de manera correcta el enigma de la oscuridad de la noche en el caso de un universo transparente, uniforme y estático. Postulando un universo lleno uniformemente de estrellas similares al Sol y suponiendo su extensión finita (Universo estoico), mostró que, aun si las estrellas no se ocultan mutuamente, su contribución a la luminosidad total era finita y muy débil frente a la luminosidad del Sol. El demostró también que la edad finita de las estrellas prohibió la visibilidad de las estrellas lejanas en el caso de un espacio epicúreo infinito o estoico de gran extensión, lo que contestó correctamente al enigma de la oscuridad.


Unos mundos son aptos para la vida y otros no
Lo intrigante de la discusión de Wallace sobre este modelo del Universo es que adopta una actitud no copernicana porque ve cómo algunos lugares del Universo son más propicios a la presencia de vida que otros. Como resultado, sólo cabe esperar que nosotros estemos cerca, pero no en el centro de las cosas.
Wallace da un argumento parecido al de Dicke para explicar la gran edad de cualquier universo observado por seres humanos. Por supuesto, en la época de Wallace, mucho antes del descubrimiento de las fuentes de energía nuclear, nadie sabía como se alimentaba el Sol, Kelvin había argumentando a favor de la energía gravitatoria, pero ésta no podía cumplir la tarea.

En la cosmología de Kelvin la Gravedad atraía material hacia las regiones centrales donde estaba situada la Vía Láctea y este material caería en las estrellas que ya estaban allí, generando calor y manteniendo su potencia luminosa durante enormes períodos de tiempo. Aquí Wallace ve una sencilla razón para explicar el vasto tamaño del Universo.

“Entonces, pienso yo que aquí hemos encontrado una explicación adecuada de la capacidad de emisión continuada de calor y luz por parte de nuestro Sol, y probablemente por muchos otros aproximadamente en la misma posición dentro del cúmulo solar. Esto haría que al principio se agregasen poco a poco masas considerables a partir de la materia difusa en lentos movimientos en las porciones centrales del universo original; pero en un período posterior serían reforzadas por una caída de materia constante y continua desde sus regiones exteriores a velocidades tan altas como para producir y mantener la temperatura requerida de un sol como el nuestro, durante los largos períodos exigidos para el continuo desarrollo de la vida.”

Un planeta situado a la distancia adecuada de su estrella para hacer posible la Vida
Vallace ve claramente la conexión entre estas inusuales características globales del Universo y las condiciones necesarias para que la vida evolucione y prospere en un planeta como el nuestro alumbrado por una estrella como nuestro Sol. Wallace completaba su visión y análisis de las condiciones cósmicas necesarias para la evolución de la vida dirigiendo su atención a la geología y la historia de la Tierra. Aquó ve una situación mucho más complicada que la que existe en astronomía. Aprecia el cúmulo de accidentes históricos marcados por la vía evolutiva que ha llegado hasta nosotros, y cree “improbable en grado máximo” que el conjunto completo de características propicias para la evolución de la vida se encuentre en otros lugares. Esto le lleva a especular que el enorme tamaño del Universo podría ser necesario para dar a la vida una oportunidad razonable de desarrollarse en sólo un planeta, como el nuestro, independientemente de cuan propicio pudiera ser su entorno local:
“Un Universo tan vasto y complejo como el que sabemos que existe a nuestro alrededor, quizá haya sido absolutamente necesario … para producir un mundo que se adaptase de forma precisa en todo detalle al desarrollo ordenado de la vida que culmina en el hombre.”

Si existen cúmulos de estrellas y de galaxias… ¿Por qué no de universos?
Hoy podríamos hacernos eco de ese sentimiento de Wallace. El gran tamaño del Universo observable, con sus 1080 átomos, permite un enorme número de lugares donde puedan tener lugar las variaciones estadísticas de combinaciones químicas que posibilitan la presencia de vida. Wallace dejaba volar su imaginación que unía a la lógica y, en su tiempo, no se conocían las leyes fundamentales del Universo, que exceptuando la Gravedad de Newton, eran totalmente desconocidas. Así, hoy jugamos con la ventaja de saber que, otros muchos mundos, al igual que la Tierra, pueden albergar la vida gracias a una dinámica igual que es la que, el ritmo del Universo, hace regir en todas sus regiones. No existen lugares privilegiados.
Y, a todo esto, la pregunta ¿Qué lugar tiene el hombre en el Universo? No ha sido contestada. No nos referimos al lugar físico que podría ser la Tierra o cualquier otro planeta, el Sol o cualquier otra estrella, nos estamos refiriendo al destino final que tenemos reservado (si es que tenemos alguno).
Emilio Silvera V.
Mar
4
¿Está degradándose el Universo?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Astronomía y Astrofísica ~
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Aquí se forman estrellas masivas de inmenso brillo que generan una descomunal fuerza de Gravedad, es la región conocida como R136, un super cúmulo estelares cerca del centro del complejo 30 Doradus (también conocido como la Nebulosa de la Tarántula), en la Gran Nube de Magallanes.
“Así es ‘El Gordo’, el mayor cúmulo de galaxias del universo distante. Nuevas mediciones del Hubble han mostrado que ‘El Gordo’, una impresionante agrupación galáctica a más de 7.000 millones de años luz de nuestro planeta, es un 43% más grande de lo que se creía. Hasta 3.000 billones de veces la masa del Sol.”
Ante cualquier imagen de las que capta el Telescopio Espacial Hubble, nos podemos maravillas de lo mucho que en ella puede estar presente, y, de inmediato, imaginamos mil situaciones con la presencia de moléculas necesarias para la vida, mundos que podrían estar habitados por otros seres diferentes a nosotros…
“El espacio interestelar es la región que media entre las estrellas y no debe confundirse con el espacio intergaláctico, mucho más vacío. En general, el espacio interestelar suele estar poblado de grandes cantidades de polvo cósmico, aunque la densidad regional puede ser muy variable, en función de la actividad de la zona. Los únicos objetos de manufactura humana que han logrado alcanzar el espacio interestelar, en el año 2014, es la sonda Voyager 1 de la NASA y la sonda Voyager 2, en el año 2018.”
Todas las imágenes que podemos capturar con nuestros telescopios, sin excepción, nos cuenta una fascinante historia del por qué están ahí, y, también, sobre su posible destino.
Cuando me sumerjo en los misterios y maravillas que encierra el universo, no puedo dejar de sorprenderme por sus complejas y bellas formaciones, la inmensidad, la diversidad, las fuerzas que están presentes, los objetos que lo pueblan, y, esa presencia invisible que permea todo el espacio y que se ha dado en denominar océano y campos de Higgs,
Océanos o campos de Higgs
Allí donde reside esa clase de energía exótica, ese nuevo éter que, en definitiva hace que el Universo funcione tal como lo podemos ver. Existen muchos parámetros del Cosmos que aún no podemos comprender y que, de momento, sólo sabemos presentir, es como si pudiéramos ver la sombra de algo que no sabemos lo que es.
Todo el Universo conocido nos ofrece una ingente cantidad de objetos que se nos presentan en formas de estrellas y planetas, extensas nebulosas formadas por explosiones de supernovas y que dan lugar al nacimiento de nuevas estrellas, un sin fin de galaxias de múltiples formas y colores, extraños cuerpos que giran a velocidades inusitadas y que alumbran el espacio como si de un faro se tratara, y, hasta objetos de enormes masas y densidades infinitas que no dejan escapar ni la luz que es atrapada por su fuerza de gravedad.

Sin embargo, todo eso, está formado por minúsculos e infinitesimales objetos que llamamos quarks y leptones, partículas elementales que se unen para formar toda esa materia que podemos ver y que llamamos Bariónica pudiendo ser detectada porque emite radiación. Al contrario ocurre con esa otra supuesta materia que llamamos “oscura” y que, al parecer, impregna todo el universo conocido, sin emitir radiación pero si Gravedad y ni sabemos a ciencia cierta de qué podrá estar formada, y, al mismo tiempo, existe también una especie de energía presente también en todas partes de la que tampoco podemos explicar mucho.
Nos dicen que, la materia que vemos sólo es el 4 por ciento (¿)
Pensemos por ejemplo que un átomo tiene aproximadamente 10-8 centímetros de diámetros. En los sólidos y líquidos ordinarios los átomos están muy juntos, casi en contacto mutuo. La densidad de los sólidos y líquidos ordinarios depende por tanto del tamaño exacto de los átomos, del grado de empaquetamiento y del peso de los distintos átomos.
Mar
3
¿La última tontería?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Resulta que, ahora, Sagitario A es una gran bola d4e “materia oscura” ¿Estamos perdiendo el Norte? Nos cuentn que no la podemos ver, que no emite radiación, que genera Gravedad. ¿De qué nos está hablando este buen señor?
Algunos hacen cualquier cosa por tener unos minutos de gloria. No importa que matemáticas hallan empleado en dar esa peregrina explicación, que como tantas otras, no demuestra nada y es una más de las muchas conjeturas que se han publicado (Materia Oscura Fría, Caliente, los agujeros negros, los neutrinos… En fin, que no tienen ni la menor idea.
Pues la cosa, al parecer sigue de la misma manera.
Ya lo decía Martinus J. G. Veltman: “La materia oscura es la alfombra, najo la cual,. los cosmólogos barren su ignorancia.”
En la Ciencia no existe la Fe, todo está supeditado a una demostración sin fisuras. Mientras no se demuestra una y otra vez mediante el experimento, la observación, las matemáticas… Cualquier teoría, no se dará por buena. La prueba será confirmada en distintos lugares, por diferentes científicos y entonces, mucho tiempo después, se dará por buena la que primero fue conjetura, más tarde teoría, y, finalmente, se convierte en Ley.
Lo que aquí nos cuentan es otra más, de las puestas en escena que, pasado algún tiempo, nadie la recordará, pero los que han dado la noticia y los que la divulgan, se sienten importantes por unos momentos.
¡Si eso los hace felices!
El que arriba nos cuenta nos dice: ¡Lo que os voy a contar hoy… Tiene tela! Y, yo me pregunto ¿Qué nos ha contado?
Emilio Silvera V.
Mar
3
¿La Naturaleza? ¡Es increíble!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en General ~
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Una raya voladora
Es curioso el hecho cierto de que los humanos convivamos en nuestro planeta con una inmensa cantidad de otras especies, y, con ninguna de ellas nos hemos podido comunicar plenamente. Si acaso, el acercamiento a unos pocos animales de compañía y a otros que se adiestraron para espectáculos circenses.
Y siendo así (que lo es)… ¿Cómo hablamos de comunicarnos con seres de otros mundos?
Mar
3
La suerte de vivir en un lugar privilegiado por la Naturaleza
por Emilio Silvera ~
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“La organización internacional National Geographic tiene ojos en todo el planeta y constantemente realiza recomendaciones a través de reportajes y listas de destinos. En esta ocasión ha vuelto a poner el foco en Huelva dentro de una selección que ha denominado:
Además:



Mi hijo Emilio, se pasa aquí todos los momentos libres que le deja su trabajo, le encanta jugar con las olas en su tabla, es amante del Mar, patrón de embarcaciones portuarias, tiene el curso de salvamento marítimo, y, le encanta hacer surfing en las olas de estas playas de Mazagón en Huelva, junto al Coto Doñana.

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Mil caballos salvajes por la Aldea de El Rocío
Es un espectáculo ver la saca de los caballos salvajes por los almonteños cuando se celebra este rito en las marismas del Rocío (Huelva), frente a la Ermita. La tradicional Saca de las Yeguas la protagonizan este año unos 1.000 equinos en estado semisalvaje que transitan este martes desde la aldea del Rocío hasta el pueblo de Almonte (Huelva). Los animales están guiados por los conocidos como yegüerizos, para participar en los próximos días en la feria ganadera de la localidad.






































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