May
13
¿Vida Extraterrestre? ¿Dónde?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Vida en otros mundos ~
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“Hallar tecnología extraterrestre dará esperanza al ser humano”

Son las diez de la mañana y Jill Tarter ya está lista para dar a conocer las bondades del tercer Starmus Festival pero, sobre todo, para hablar acerca de su trabajo en el Instituto para la Búsqueda de Vida Extraterrestre (SETI, en sus siglas en inglés). Está antigua responsable del SETI es licenciada en Física y en 2004 fue nombrada una de las personas más influyentes del planeta por la revista TIME por buscar vida, precisamente, fuera de este planeta.
[Hawking anuncia un proyecto para crear ‘mininaves’ espaciales mil veces más rápidas]
El SETI se ha especializado en la búsqueda de vida inteligente fuera del Sistema Solar. ¿Cómo lo hace? Mediante la búsqueda de señales de radio u ópticas que indiquen la presencia de una civilización extraterrestre. Para dar con esa aguja en el pajar cósmico, el grupo del SETI tiene que discriminar las señales producidas por la propia naturaleza y buscar aquellas que sólo una especie inteligente podría producir.
Esa búsqueda de vida inteligente extraterrestre es el eje sobre el que giran los más de cincuenta minutos de conversación con Tarter, que visita Madrid por primera vez a sus 72 años.
Pregunta: ¿Cuáles han sido los resultados del proyecto SETI hasta la fecha?
Respuesta: No tenemos ninguna evidencia de una tecnología extraterrestre. Pero es lo que estamos buscando.
P: ¿Entiende que haya gente que no se explique por qué se destinan esfuerzos a un proyecto que no ha dado resultados durante décadas?
R: Te voy a dar un ejemplo. Dices que hemos buscado mucho, pero sólo lo hemos hecho durante cincuenta años de historia de la Vía Láctea, que tiene más de 10.000 millones de años. Si buscamos aquello que supuestamente deberíamos encontrar, señales electromagnéticas ópticas o de radio, lo podríamos ver de diferentes maneras: imagina que ese espacio es igual al de todos los océanos de la Tierra. ¿Cuánto hemos buscado en 50 años? Un vaso de agua.
P: ¿Qué herramientas se necesitan para analizar más y más vasos de agua?
R: Uno de los factores a nuestro favor es que los radiotelescopios y la potencia de computación mejoran de manera exponencial. En la próxima década podremos buscar extensiones más vastas de terreno que las que miramos hoy. Serán lo suficientemente grandes como para pensar que podremos esperar un resultado positivo.

P: Si no me equivoco, la NASA dejó de financiar el SETI en 1994.
R: Fue el senador Richard Bryan el que cortó la financiación que la NASA destinaba al SETI, no la agencia. Puso una enmienda en el presupuesto que eliminaba los fondos que nos destinaban. Los políticos tienen ese poder, pero la NASA no nos quitó los fondos. Es una ligera diferencia.
P: Pero hay voces que dicen que los 2,5 millones de dólares de presupuesto que tenía el programa eran excesivos. ¿Lo comparte?
R: Para nada. Lo hemos intentado recaudar de manera privada para continuar trabajando. No es suficiente dinero para tratar de contestar una de las preguntas más antiguas de la humanidad.
Financiación privada
P: ¿Cómo funciona ahora el proyecto?
R: Parte se hace con el SETI@Home, con ordenadores particulares que la gente pone a nuestra disposición. También hemos tenido apoyo financiero del público. En los diez años que pasaron desde que nos quedamos sin fondos, completamos los proyectos que habíamos planeado con la NASA. Utilizamos grandes radiotelescopios de todo el planeta durante seis semanas al año. De media, escuchábamos un 5% del tiempo, pero el 95% restante no.
P: No parece la mejor técnica para dar con alguna señal.
R: A principios de siglo organizamos una reunión y decidimos que debíamos construir nuestro propio telescopio además de optar por la búsqueda óptica, porque la tecnología estaba disponible. Hemos recolectado fondos privados y ahora contamos con el Allen Telescope Array en el norte de California: una red de 42 telescopios que tiene una gran potencia computacional. Queremos que crezca hasta los 350 telescopios para que sea más sensible a las señales.
P: Entiendo que el escenario óptimo es aquel en el que cuentan con un número de telescopios aún mayor.
R: Tienes más formas de mirar a un objeto de forma simultánea cuanto más tiempo mires al cielo. Encontramos señales todo el rato y tenemos que discriminar entre lo que puede ser nuestra tecnología y la de otra civilización. Si dos telescopios o dos redes en diferentes lugares del planeta miran al mismo lugar del cielo y obtienen la misma señal, tienes una buena pista de que esa señal viene del cielo.

P: Hace poco el Allen Telescope Array apareció en prensa gracias a la estrella KIC 8462852, cuya luz atenuada no tiene todavía explicación científica.
R: Solemos llamarla la estrella WTF [Siglas de What the fuck!, expresión inglesa que se puede traducir por ¡Qué demonios!]. Buscamos ahí durante un par de semanas porque parecía haber evidencias de una megaestructura a su alrededor. No vimos señales fuera de lo normal. Otras personas han mirado con telescopios ópticos y se sigue buscando una explicación, pero es una pregunta sin respuesta que es probable que tenga una respuesta lógica que todavía desconocemos.
P: ¿A qué se refiere cuando habla de técnicas ópticas? ¿Qué se busca exactamente?
R: Utilizamos grandes telescopios para buscar haces de luz muy brillantes que duren una milmillonésima de segundo o menos. La naturaleza no puede producir un pulso de ese estilo, pero nosotros lo podemos hacer con lásers. El más poderoso que tenemos en Estados Unidos está en la National Ignition Facility, en Livermore. Está intentando generar fusión termonuclear para generar energía. Si apuntaras ese láser a un telescopio de diez metros y emitieras esa luz desde la Tierra, conseguirías un haz muy brillante, como el que estamos buscando.
P: Es una tecnología similar a la que propone el proyecto Starshot, que quiere enviar naves propulsadas por un láser hasta alfa Centauri.
R: Si esas cargas tan pequeñas se aceleran con un láser tan potente, ¿se podría detectar desde la Tierra? Estamos buscando maneras de establecer observatorios que puedan ser sensibles a estos fenómenos; sería una buena manera de encontrar señales transitorias. Si la señal sólo se emite una vez durante un corto periodo de tiempo, es mucho más difícil de detectar. Por eso sería importante tener observatorios simultáneos en diferentes lugares y que apunten hacia el mismo lugar. Con un avistamiento desde dos lugares diferentes, es complicado que sea una interferencia.
Una lotería muy costosa
P: Hay quién afirma que el SETI es como la lotería. Un pozo sin fondo en el que se invierte dinero sin resultado alguno con la esperanza de que, un día, sus resultados cambien las reglas del juego. ¿Qué opina sobre este argumento?
R: ¿Cuánta gente juega a la lotería?
P: Mucha.
R: ¿Verdad? Quizá no sea una locura. No me levanto cada mañana a la espera de una señal, porque es probable que no suceda. No es una cuestión de blancos o negros. Podemos aprender algunas cosas sobre astrofísica. Estamos construyendo equipamiento de detección que los astrónomos no construyen porque no creen que la naturaleza irradie señales de este tipo. Nuestro material detecta tecnología, pero puede que un día nos sorprenda a todos y demuestre que la madre naturaleza puede crear fenómenos que ahora pensamos que son exclusivos de la tecnología y la ingeniería. Pero el resultado principal es la continua mejora en nuestras estrategias de búsqueda.
P: ¿No es un poco desalentador que el mayor avance hasta la fecha haya sido la señal Wow, que ni siquiera detectó el SETI?
R: Hemos tenido falsos positivos. Ha habido veces en las que un telescopio no funcionaba y hemos tenido pistas falsas que indicaban que era probable que una señal viniera de una estrella aunque resultó ser el satélite Soho, que orbita el Sol. Nos ayudó a mejorar nuestros protocolos de detección.
P: Hay quién dice que el trabajo del SETI no se puede considerar investigación científica. ¿Qué opina al respecto?
R: Creo que no es justo y es falso. Lo que hacemos es exploración científica. La gente que estudió las ondas gravitacionales estuvo mucho tiempo construyendo instrumentos que no funcionaban hasta que dieron con una máquina que era lo suficientemente buena como para detectarlas. Pasaron veinticinco años y se invirtieron miles de millones de dólares para descubrir el bosón de Higgs. En el SETI trabajamos para detectar una señal o para saber que hemos hecho una muestra lo suficientemente significativa como para que el silencio sea interesante por sí mismo. Por el momento, los resultados negativos no son muy interesantes. No es una muestra significativa que nos permita afirmar que la vida en este planeta es única.
P: ¿Cómo podríamos saber que no hay vida más allá?
R: Con una búsqueda sistemática de todas las tecnologías que entendemos ahora mismo para ser capaces de asegurar que no hemos encontrado ninguna prueba en los diez millones de estrellas más cercanas. Si somos capaces de llegar a ese punto, el resultado negativo será una bofetada de realidad.
P: ¿Querrá decir que el trabajo del SETI ha sido en balde?
R: Parecemos estar en un punto crítico de la historia de la evolución. Por primera vez estamos cambiando el entorno del planeta y hemos visto muchos casos en los que podemos ir a peor. Y todavía no vemos de manera muy clara las soluciones que nos permitirán estabilizar nuestra población a un nivel que permita que sea sostenible, que se pueda alimentar y que tenga una buena calidad de vida. Quizá no hay soluciones, quizá nadie lo ha conseguido, quizá nadie ha avanzado más allá de la adolescencia tecnológica en la que estamos hoy. Es un pensamiento bastante deprimente.

P: ¿Cree entonces que estamos abocados a la extinción?
R: Una de las cosas que nos diría la detección de una señal, incluso si no podemos entenderla, es la certeza de que podemos sobrevivir como una civilización tecnológica durante un largo tiempo si lo comparamos con el calendario cósmico. Nos daría esperanza. Ahora mismo somos una tecnología emergente, los adolescentes de la galaxia, y no sabemos si hay alguien que sea mayor y más avanzado.
No espero una salvación extraterrestre, creo que tenemos que buscar nuestras propias soluciones. Pero saber que es posible convertirse en una civilización tecnológica que sabe envejecer es una motivación. Y es la razón por la que trabajo: me encantaría saber si es posible.
P: Por sus palabras, parece que el SETI es una herramienta pensada para conocernos mejor a nosotros antes que para encontrar vida en otros planetas.
R: La filosofía del SETI dice que, para tener éxito, las tecnologías tienen que tener un futuro. Hacemos que la gente piense de manera diferente en problemas críticos e inmediatos. En lugar de ver el cambio climático como una estadounidense y tú como un español, deberíamos tener el punto de vista de un solo planeta, habitado por todos. ¿Cómo trabajamos para arreglar esos retos globales que no respetan las fronteras nacionales? Necesitamos técnicas de exploración científica que no tienen nada que ver con el hecho de que haya especies ahí afuera. Si eso nos ayuda a trivializar las diferencias entre nosotros para encontrar vías que solucionen estos problemas, bienvenido sea.
P: Unos meses atrás, Edward Snowden estuvo hablando sobre lo complicado que sería interceptar una señal extraterrestre porque estaría encriptada y no habría forma de descifrarla. ¿Comparte esa visión?
R: Es posible que estemos buscando lo que no es. Quizá utilizan alguna forma increíble y eficiente de tecnología que permita el intercambio de información a escala interestelar. El comentario de Snowden fue algo absurdo en el sentido de que, incluso si consiguen hacer lo contrario, enviar mensajes sin encriptar, podría ser imposible de descifrar.
P: ¿Por qué desconoceríamos su lenguaje?
R: Podemos compartir el universo, podemos pensar en mensajes basados en la tabla periódica o los números primos. Pero puede pasar, y es uno de esos aspectos interesantes de pensar en la vida más allá de la Tierra, que las matemáticas y nuestra forma de expresarlas estén moldeadas por la estructura particular de nuestro cerebro. Un matemático extraterrestre, que expresara lo mismo, lo haría de una forma que no podríamos entender de ninguna manera. Creo que habría muchas oportunidades para no entender lo que se está transmitiendo.
Mi colega Seth Shostak ha sugerido que deberíamos mandar cualquier cosa en lugar de dar forma a un mensaje que creemos que es claro para esperar que nos manden lo mismo. Hay muchísima redundancia en la información que puede ser clave para entender un mensaje.
P: Hace un par de días que la NASA anunció el descubrimiento de más de quinientos planetas, nueve de ellos rocosos y en la zona habitable. ¿Utilizan esos datos en sus búsquedas?
R: Sí. He estado en el comité asesor de la NASA desde el inicio del programa Kepler. Desde 2011, cuando hicieron el primer anuncio, hemos utilizado esa lista de exoplanetas para buscar señales de vida, pero también con planetas encontrados con otros métodos. Podemos decir con absoluta certeza que hay más planetas que estrellas en la Vía Láctea, algo que era impensable cuando era estudiante y sólo conocíamos los nueve del Sistema Solar.
Hemos cambiado nuestra estrategia de observación para estudiar las 20.000 estrellas más cercanas a nosotros en los próximos años. Muchas son enanas rojas, tienen una décima parte de la masa del Sol, emiten poca luz y son difíciles de encontrar. Pero sus planetas están lo suficientemente calientes como para tener agua líquida en caso de albergar una atmósfera, que es el santo grial para encontrar vida.
“La paradoja de Fermi ni siquiera es una paradoja”
P: A pesar de haber encontrado tantos planetas, la Paradoja de Fermi sigue estando sobre su cabeza como una espada de Damocles.
R: Ni siquiera es una paradoja. No podemos decir que no haya extraterrestres a nuestro alrededor. No sabemos si hay naves tan pequeñas como las del proyecto Starshot en el Sistema Solar. Existen avistamientos de OVNIs junto a información y datos no verificables. Hemos explorado muy pobremente nuestro vecindario en el Sistema Solar y ni siquiera somos capaces de encontrar las grandes rocas que están de camino hacia la Tierra. No podremos decir que estamos solos hasta que no hayamos hecho una búsqueda sistemática.
P: ¿Quiere decir que cree en los extraterrestres?
R: No se ha encontrado nada concluyente. Durante un tiempo, en el Pacific Science Museum de Seattle había una pantalla con una estrella del rock, que tocaba en San Francisco. Le estaban entrevistando y se veía el Golden Gate, Alcatraz y Angel Island de fondo. De repente, se veía un objeto volador no identificado que iba de Angel Island al Golden Gate y luego a Alcatraz a una velocidad increíble, en cuestión de segundos. Y estaba grabado en cámara. Si lo miras, piensas que no es tecnología terrestre. Resultó ser una mosca en la lente de la cámara, que saltaba de un lado a otro y estaba desenfocada, por lo que no se podía reconocer su forma.
Hay muchos fenómenos que no hemos podido explicar. Tráeme un cenicero de una nave y me lo creeré. ¡Es todo lo que puedo decir!
Estoy ansiosa por tener datos y pruebas, pero no he visto nada que yo o mis colegas podamos validar. Los primeros reportes de platillos volantes son de los cuarenta. Ha habido pilotos que volaban a grandes alturas que veían luces brillantes sobre las nubes. Cuando hemos tenido naves que orbitaban la Tierra, hemos comprobado que los relámpagos que salen de esas nubes se mueven hacia arriba y hacia abajo. Hay muchos fenómenos que no hemos podido explicar. Tráeme un cenicero de una nave y me lo creeré. ¡Es todo lo que puedo decir!
P: Pero la ecuación de Drake sí le da alguna esperanza al respecto.
R: La llamamos ecuación, pero no lo es. Es una manera maravillosa de organizar nuestra ignorancia. Calcular los factores que tenemos que entender para comprender si hay vida más allá de la tierra puede ser una herramienta útil, pero no puedes calcular nada con ella. Desconocemos los factores en el lado derecho de la ecuación: no sabemos en cuántos lugares se ha desarrollado vida inteligente, desconocemos cuánta de esa inteligencia desarrolla tecnología y cuánto sobrevive esa civilización. No sabemos esas respuestas y no las vamos a encontrar sólo con pensar en ellas. Las encontraremos si salimos a observar.

P: En ‘Contact’, película que habla del SETI, se produce ese encuentro gracias a las señales de radio y televisión aunque existen dudas de que una civilización extraterrestre pudiera detectarlas.
R: Cunado construyes una señal de radio o de televisión, lo haces pensando en la potencia necesaria para llegar a España, no a Alfa Centauri. Existe una burbuja que se aleja de la Tierra y que está a unos cien años luz con las primeras transmisiones de radio, pero es muy débil. Haría falta una antena muy grande para capturar suficiente información. Cuando hablamos de buscar señales ópticas o de radio, hablamos de transmisiones deliberadas: alguien que ha puesto la suficiente potencia para que se pueda ver a distancias interestelares. Si tenemos éxito, será porque hemos encontrado una señal enviada a propósito.
P: Lleva años trabajando en el SETI y en la búsqueda de vida inteligente más allá de la Tierra. ¿No le cansa tener que lidiar con tanto escepticismo?
R: ¡Para nada! Pensamos en una escala humana pero estamos tratando de entender nuestro lugar en el cosmos, que tiene miles de millones de años de historia. Algunas de las cosas que estamos entendiendo ahora son el resultado del desarrollo del telescopio, hace cuatrocientos años. Que haya novedades que hemos tardado mucho en descubrir es, en parte, porque hemos hecho lo más fácil primero. Ahora trabajamos en lo más difícil.
Creo que las próximas décadas en el SETI serán muy importantes. O encontramos lo que buscamos o nos sentaremos a rascarnos la cabeza y pensar que es posible que nadie más haya llegado hasta aquí. ¿Cómo vamos a lograr sobrevivir durante mucho tiempo?
May
12
La Gravedad…¡Esa fuerza misteriosa!
por Emilio Silvera ~
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Hace ya algún tiempo que nuevos estudios realizados por investigadores de Australia, Austria y Alemania pusieron en entredicho la en la que entendemos la física de la gravedad. Los descubrimientos, publicados en las revistas Astrophysical Journal y Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, se basan en observaciones de galaxias enanas satélite o galaxias más pequeñas que se encuentran en el extrarradio de la gran galaxia espiral que es la Vía Láctea.

La Ley de la gravitación universal de Newton, publicada en 1687, sirve explicar cómo actúa la gravedad en la Tierra, por ejemplo por qué cae una manzana de un árbol. El profesor Pavel Kroupa del Instituto de Astronomía Argelander de la Universidad de Bonn (Alemania) explicó que «a pesar de que su ley describe los efectos cotidianos de la gravedad en la Tierra, las cosas que podemos ver y medir, cabe la posibilidad de que no hayamos sido capaces de comprender en absoluto las leyes físicas que rigen realmente la fuerza de la gravedad».
La ley de Newton ha sido puesta en entredicho por distintos cosmólogos modernos, los cuales han redactado teorías contradictorias sobre la gravitación que intentan explicar la gran cantidad de discrepancias que se dan las mediciones reales de los sucesos astronómicos y las predicciones basadas en los modelos teóricos. La idea de que la «materia oscura» pueda ser la responsable de estas discrepancias ha ganado muchos adeptos durante los últimos . No obstante, no existen pruebas concluyentes de su existencia.

En investigación, el profesor Kroupa y varios colegas examinaron «galaxias enanas satélite», cientos de las cuales deberían existir en la cercanía de las principales galaxias, incluida la Vía Láctea, según indican los modelos teóricos. Se cree que algunas de estas galaxias menores contienen tan sólo unos pocos millares de estrellas (se estima que la Vía Láctea, por ejemplo, contiene más de 200.000 millones de estrellas).
No obstante, a día de hoy sólo se ha logrado detectar treinta de estas galaxias alrededor de la Vía Láctea. Esta situación se atribuye al hecho de que, al contener tan pocas estrellas, su luz es demasiado débil como para que podamos observarlas una distancia tan lejana. Lo cierto es que este estudio tan detallado ha deparado resultados sorprendentes.

«En primer lugar, hay algo extraño en su distribución», indicó el profesor Kroupa. «Estas galaxias satélite deberían estar distribuidas uniformemente alrededor de su galaxia madre, no es el caso.»
Los investigadores dicen que descubrieron que la totalidad de los satélites clásicos de la Vía Láctea (las once galaxias enanas más brillantes) están situados prácticamente en un mismo plano que dibuja una especie de disco. También observaron que la mayoría de estas once galaxias rotan en la misma dirección en su movimiento circular alrededor de la Vía Láctea, de muy similar a como lo hacen los planetas alrededor del Sol.
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Grupo Local de Galaxias
La explicación de los físicos a estos fenómenos es que los satélites debieron surgir de una colisión galaxias más jóvenes. «Los fragmentos resultantes de un acontecimiento así pueden formar galaxias enanas en rotación», explicó el Dr. Manuel Metz, también del Instituto de Astronomía Argelander. Éste añadió que «los cálculos teóricos nos indican la imposibilidad de que los satélites creados contengan materia oscura».
Estos cálculos contradicen otras observaciones del equipo. «Las estrellas contenidas en los satélites que hemos observado se mueven a mucha más velocidad que la predicha por la Ley de la gravitación universal. Si se aplica la física clásica, esto sólo atribuirse a la presencia de materia oscura», aseveró el Dr. Metz.
Este enigma nos indica que quizás se hayan interpretado de incorrecta algunos de los principios fundamentales de la física. «La única solución posible sería desechar la Ley de la gravitación de Newton», indicó el profesor Kroupa. «Probablemente habitemos un universo no Newtoniano. De ser cierto, nuestras observaciones podrían tener explicación sin necesidad de recurrir a la materia oscura.»

Universo sin la materia oscura
Hasta , la Ley de la gravitación de Newton sólo ha sido modificada en tres ocasiones: incluir los efectos de las grandes velocidades (la teoría especial de la relatividad), la proximidad de grandes masas (la teoría general de la relatividad) y las escalas subatómicas (la mecánica cuántica). Ahora, las graves inconsistencias reveladas por los obtenidos sobre las galaxias satélite respaldan la idea de que hay que adoptar una «dinámica newtoniana modificada» (MOND) para el espacio.
![Galaxia espiral UGC 2885. (Foto: Zagursky & McGaugh) [Img #1748]](http://noticiasdelaciencia.com/upload/img/periodico/img_1748.jpg)
Según un nuevo análisis, unos datos recientes sobre galaxias ricas en gas coinciden exactamente con la predicción hecha por una teoría conocida como MOND, la cual constituye una modificación de la gravedad con respecto a los planteamientos teóricos más aceptados.
predicción, la última de varias hechas a la luz de esta teoría y que han tenido acierto, despierta nuevas dudas sobre la precisión del modelo cosmológico hoy vigente del universo.
La teoría MOND, propuesta en 1981, modifica la segunda ley de la dinámica de Newton para que con ella se pueda explicar la rotación a velocidad uniforme de las galaxias, que contradice las predicciones newtonianas que afirman que la velocidad de los objetos separados del centro será menor.

Después de la colisión de los dos grupos, en la teoría MOND, la masa está en la nube de gas en el centro (arriba). Con la materia oscura, …

Imagen: Después de la colisión de los dos grupos, en la teoría MOND, la masa está en la nube de gas en el centro (arriba). Con la materia oscura, la masa está en las burbujas grises (parte inferior).
Crédito imagen : Conferencia 5 de abril 2011 de Nathalie Palanque-Delabrouille astrofísica CEA (Saclay).
Los nuevos descubrimientos poseen implicaciones de gran calado para la física fundamental y para las teorías sobre el Universo. Según el astrofísico Bob Sanders de la Universidad de Groningen (Países Bajos), «los autores de artículo aportan argumentos contundentes. Sus resultados coinciden plenamente con lo predicho por la dinámica newtoniana modificada, pero completamente contrarios a la hipótesis de la materia oscura. No es normal encontrarse con observaciones tan concluyentes.»
Claro que, todos estos nuevos derroteros y atisbos de teorías (hay algunas más circulando por ahí), no son más que demostraciones de la insatisfacción que algunos sienten al comprender que…, ¡falta algo! y, yo personalmente en mi modestia y con humildad, me decanto por el simple hecho de que aún, no conocemos a fondo eso que llamamos Gravitación que debe ser mucho más amplia de lo que nos dijo Einstein y, no me extrañaría que, incluso eso que llamamos “materia oscura” no sea otra cosa que un continuo de esa Gravedad, es decir, la desconocida y que, al ser ignorantes de su existencia, nos hemos inventado “la materia oscura” que nos cuadren los números.
Para más información, consulte:
Instituto Argelander de Astronomía:
http://www.astro.uni-bonn.de
Astrophysical Journal:
http://www.iop.org/EJ/journal/apj
Monthly Notices of the Royal Astronomical Society:
http://www.wiley.com/bw/journal.asp?ref=0035-8711
May
12
¿La Vida? Creo que está presente por todo el Universo
por Emilio Silvera ~
Clasificado en El Universo y la Vida ~
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Todos recordamos escena de la película de Spielberg “Encuentros en la Tercera Fase”
“La idea de que la vida en el Universo sólo existe en la Tierra es básicamente precopernicana. La experiencia nos ha enseñado de repetida que este tipo de pensamiento es probablemente erróneo. ¿Por qué nuestro pequeñísimo asentamiento debe ser único? Al igual que ningún país ha sido el centro de la Tierra, tampoco la Tierra es el centro del Universo.”
Así se expresaba Fred Hoyle.

En la luna Europa, un satélite de Júpiter, los científicos han encontrado la mejor prueba hasta de la existencia de una gran masa de agua líquida justo bajo la helada superficie de esta intrigantes luna. Los análisis indican que se trata de agua tan caliente, como para fracturar la gruesa piel de hielo que recubre Europa. Y que ese agua está a menos de 3 km. bajo la corteza del satélite. Los resultados, que se publicaron en Nature, fueron anunciados por la NASA. Las numerosas fracturas en el hielo superficial de Europa, perfectamente visibles desde el espacio, llevan más de una década intrigando a los astrónomos.
Los icebergs, esas enormes montañas de hielo desgajado que flotan en el mar y que se hicieron famosas por causar el hundimiento del Titanic, ya no son patrimonio exclusivo de la Tierra. Gracias a la nave espacial Galileo, 1997 sabemos que también existen en Europa, uno de los cuatro satélites principales de Júpiter, que con sus 3.138 Km de diámetro tiene un tamaño muy similar al de la Luna. Si exceptuamos Marte, puede que no exista ningún otro lugar próximo a la Tierra sobre el que la ciencia tenga depositadas tantas esperanzas de que pueda haber formas de vida, con el aliciente de que en esta luna joviana ha ocurrido un proceso opuesto al del planeta rojo merced a su exploración.

Y pensar que un día, lejano ya en el pasado, Marte pudo ser la Tierra…
Mientras que los ingenios espaciales enviados por el hombre revelaron que la naturaleza marciana es mucho más hostil la vida de lo que insinuaban los telescopios de Schiaparelli, Lowell y Pickering, las sondas Voyager y Galileo han encontrado en Europa el mejor candidato del Sistema solar para albergar la vida extraterrestre (sin olvidar Encelado).
Para los exobiólogos, esos científicos que estudian la existencia de la vida en otros lugares del Universo, Europa ha sido la gran revelación del siglo XX, y Titán, una luna de Saturno que es la segunda más grande del Sistema Solar, constituye una gran incógnita que, poco a poco, se va desvelando gracias a la misión Cassini-Huygens, uno de los más ambiciosos proyectos de la NASA.

Referencia: Chyba, C. F. (2000). Energy for microbial life on Europa. Nature. Las observaciones de Sodio (Na) en la atmósfera de Europa (M. E. Brown and R. E. Hill 1996, Nature 380, 229–231), y un modelo analítico se utilizó determinar la tasa de perdida de Na en Europa. El resultado final nos indica que la tasa de perdida es mayor que la tasa de implantación, lo que determina, que como la Luna,Europa ser una fuente neta de Sodio (Na). Recordar que el Na es uno de los elementos más presentes en un océano líquido…



Europa y Titán, esos dos satélites de Júpiter y Saturno conforman, junto a Marte (y Encelado), los principales puntos de atención en la búsqueda de la vida extraterrestre, aunque eso no significa que vayamos a encontrarla allí, según todos los que se van acumulando, el índice de probabilidades de que ciertamente exista alguna clase de vida en el planeta y las lunas mencionadas, es muy alto. Es decir, si al margen del caso privilegiado de la Tierra existen tres nombres propios en el Sistema Solar donde no está descartada su existencia, esos son, Marte, Europa y Titán.
Sobre Marte, el planeta más parecido a la Tierra, a pesar de sus notables diferencias, nuestros conocimientos actuales son extensos y muy valiosos, nos falta desvelar lo fundamental. Y es que, a pesar de los grandes avances conseguidos durante las exploraciones espaciales, los astrónomos actuales siguen obligados a contestar con un “no lo sé” cuando alguien le pregunta sobre la existencia de vida en aquel planeta.

¿Quién decir lo que hay o no hay en aquel pequeño mundo?
En lo concerniente a Europa, pocas fotografías entre las centenares de miles logradas que se inició la era espacial han dejado tan atónitos a los científicos como las transmitidas en 1997 por la nave Galileo. Desde 1979 se sospechaba, gracias a las imágenes de la Voyager 2, que la superficie del satélite joviano estaba formada por una sorprendente costra de hielo. Su predecesora, la Voyager 1, llegó al sistema de Júpiter en marzo de ese año, pero no se aproximó lo necesario a Europa y sólo envió fotografías de apariencia lisa como una bola de billar surcada por una extraordinaria red de líneas oscuras de naturaleza desconocida. En julio de 1979, poco después, la Voyager 2 obtuvo imágenes más detalladas, que desconcertaron a los científicos porque sugerían que la helada superficie podía ocultar un océano líquido, un paisaje inédito hasta el momento en el Sistema Solar.
Pero lo más asombroso estaba por ver, y transcurrieron dieciocho años que una nueva misión espacial les mostró a los científicos que Europa es una luna tan extraordinaria que incluso parece albergar escenarios naturales como los descritos por Arthur C. Clarke en su novela 2010, Odisea dos. En enero de 1997, la NASA presentó una serie de imágenes en las que la helada superficie de Europa aparecía fragmentada en numerosos puntos. La increíble red de líneas oscuras que había mostrado una década antes la nave Voyager apareció en estas imágenes con notable detalle, que permitió ver surcos, cordilleras y, sobre todo, hielos aparentemente flotantes, algo así como la réplica joviana a los icebergs terrestres.

Lo que podemos encontrar de que termine el siglo es… ¡Impredecible!
Lo más importante de la exploración sobre Europa, a pesar de su enorme interés científico, no fueron sus fotografías, sino los indicios inequívocos de su océano líquido bajo la superficie que, además, tiene todas las características de ser salado. La NASA ha tenido que reconocer que todos los estudios realizados en Europa dan a entender la posibilidad y muestran una notable actividad geológica y fuentes intensas de calor. Las posibilidades de vida en la superficie parecen prácticamente nulas, puesto que se halla a una distancia media del Sol de unos ochocientos millones de kilómetros y su temperatura es inferior a los 150 grados bajo cero. Sin embargo, si bajo la helada corteza existe un océano de agua líquida como creen la mayor parte de los investigadores y expertos, nos encontramos ante la mayor oportunidad la vida en el Sistema Solar después de la Tierra.
Los sensores de las naves exploradoras han detectado un campo magnético en Europa que cambia de constante de dirección, hecho que sólo puede explicarse si este mundo en miniatura posee elementos conductores muy grandes. Como quiera que el hielo, presente en la corteza, no sea un buen conductor, la NASA ha sugerido que esas fluctuaciones del campo magnético de Europa estarían asociadas a la existencia de un océano de agua salada bajo la superficie.


La química de la vida puede estar presente en cualquiera de esos pequeños mundos que nos rodean y, conforme a los estudios realizados y los que continúan en marcha actualmente, en cualquier momento dentro de este mismo siglo en el que nos ha vivir, se podría dar la noticia sorprendente de que han detectado ¡al fin!, formas de vida extraterrestres.
Quizá no debamos dejarnos llevar por la imaginación pero, incluso muchos de los científicos de la NASA, tras haber visto los Icebergs fotografiados por la Galileo, recordaron emocionados el pasaje de 2010, Odisea dos, en el que el profesor Chang lanza a la Tierra un estremecedor grito los lejanos abismos del Sistema Solar: “¡Hay vida en Europa!” Repito: “¡Hay vida en Europa!”.
Del extraordinario emprendido para dar un merecido homenaje a Cassini y Huygens y financiado de manera conjunta por la NASA y la ESA, todos tenemos un conocimiento aceptable a través de las noticias y de nuestras lecturas científicas. En el año 2004 la nave nodriza Cassini, lanzada en 1997, inició la exploración de Saturno y su corte de satélites y, la información recibida hasta el momento es de tan alto valor científico que nunca podremos agradecer bastante aquel esfuerzo.

imagen sorprendente nos debería maravillar y, sin embargo, la vemos como algo cotidiano
No cabe dudas de que la NASA tenía su principal interés puesto en la nave Cassini y Saturno, Titán ha tenido una atención especial que los americanos compartieron con la Agencia Europea ESA, la nave principal o nodriza Cassini se desprendió del módulo Huygens de la ESA, cuya misión será caer sobre Titán, pero antes tenía que estudiar su atmósfera, su superficie y otros elementos científicos de interés que nos dijeran como era aquel “mundo”.


Io nos muestra su furia volcánica y Tritón que es una bola de roca y hielo de 2.700 Km. de diámetro, una superficie bastante suave y con pocos cráteres, y está envuelta por una finísima atmósfera de nitrógeno.
Titán es, de hecho, la luna más enigmática que se conocía. Junto a Io y Tritón en Neptuno forma el trío de únicos satélites del Sistema Solar que mantiene atmósfera apreciable; pero Titán es radicalmente diferente, puesto que mientras en aquellos dos la densidad atmosférica es muy baja, en la luna mayor de Saturno supero, incluso a la de la Tierra. Esto es algo insólito que dejó pasmado a los científicos del Jet Propulsión Laboratory de la NASA cuando obtuvieron los primeros a través de la Voyager. La presión atmosférica es 1,5 veces la de la Tierra, un hecho sorprendente para su tamaño, puesto que en otros lugares más grandes como el mismo Marte, la Gravedad ha sido insuficiente para retener una atmósfera apreciable.
Titán tiene 5 150 Km de diámetro, es la segunda luna mas grande conocida y supera en tamaño a Mercurio, pero en comparación con nuestro planeta es un mundo en miniatura, por lo que resulta excepcional algunas de las características en el halladas. Orbita Saturno en 15,945 días a una distancia de 1 221 830 Km. Es conocido desde 1655, cuando Huygens lo descubrió. De ahí que la NASA, pusiera su a la sonda que acompañó a la Cassini para investigar Titán. Aunque está compuesto por rocas y hielos a partes iguales, aproximadamente. De sus océanos de metano, ¿qué podemos decir? Sabemos que es el único satélite del Sistema Solar que tiene una atmósfera sustancial, de una gran densidad y que su composición es muy parecida a la de la Tierra, ya que el elemento fundamental, como aquí, es el nitrógeno. El papel secundario -aunque primordial- que en la Tierra desempeña el oxígeno, le corresponde en Titán al metano y también se han hallado trazas de hidrógeno. Se tienen muchas esperanzas de que, ésta luna de características tan especiales, sino ahora, algún día más lejano en el futuro podría contener formas de vida y, más adelante, incluso ser un hábitat para nosotros.
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La Cassini dejó caer en Titán a la sonda Huygens para que nos hablara de aquel pequeño mundo. Las maniobras llevadas a cabo por esos ingenios, son verdaderamente increibles para poder conseguir imágenes y contarnos algo de lo que por aquellas regiones está pasando. Pequeños mundos que estando en nuestro propio “barrio” eran un misterio y que , gracias al ingenio del hombre, comenzamos a desvelar.
La Huygens nos ha enviado imágenes más que suficientes para poder estudiar el enorme conglomerado de que en ellas aparecen y, tantos las fotografías como otros datos de tipo técnico tomados por los censores de la Huygens y enviados a la Tierra, tendrán que ser estudiados durante mucho tiempo hasta estar seguros de muchos de los enigmas que con ellos podamos desvelar.
La verdadera incógnita de Titán está en su superficie que aún, no se ha estudiado debidamente y, aparte de esos océanos de metano, ¿podrían existir océanos de agua? Científicamente nada lo impide.
¡Ya veremos!
emilio silvera
May
12
Sí, es mucho, ¡lo que no sabemos!
por Emilio Silvera ~
Clasificado en La ignorancia nos acompaña siempre ~
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Como siempre nos pasa cuando no sabemos alguna cosa, nuestra imaginación se desboca y plantea mil y una solución de lo que podría ser. , nos ocurre con el Universo y los secretos que aún no hemos podido desvelar. Construimos modelos que nos den una satisfactoria explicación o al menos aceptable, buscamos remedio -no pocas veces poniendo “parches”- para cuestiones que no podemos explicar, y nos inventamos escenarios y situaciones que, tampoco sabemos si alguna vez podremos comprobar: materia oscura, agujeros de gusano, universos paralelos… (Que finalmente pueden estar ahí pero, que por el momento no sabemos encontrar, con el Gravitón, si existe, nos ha pasado eso).

Cuando oímos la palabra hiperespacio todos pensamos en un lugar por encima, alto, más allá del “espacio normal” de tres dimensiones en el que nos movemos en nuestra vida cotidiana. Y, las ideas se pueden mezclar para confundirnos más, con espacios vectoriales lineales que pueden tener un infinito de dimensiones, como si fuera un espacio de Hilbert. Es como un túnel situado fuera de este mundo nuestro que nos puede llevar hacia regiones lejanas en la galaxia o, incluso, en otras galaxias y hasta en otro universo, sin tener que recorrer el espacio que de esos lejanos lugares nos separa.
Nuestra fantasía dibuja de mil maneras el Hiperespacio
Michio Kaku, un físico que nos habla de dimensiones extra y de hiperespacio, en una de sus obras comienza diciendo:
“¿Existen dimensiones superiores? ¿Están los mundos invisibles más allá de nuestro alcance, más allá de las leyes corrientes de la física? Aunque las dimensiones superiores hayan sido históricamente cosa de charlatanes, místicos y de escritores de ciencia ficción, muchos físicos teóricos creen ahora, no solo que las dimensiones superiores existen, sino que además pueden llegar a explicar algunos de los más profundos secretos de la naturaleza. Aunque queremos aclarar que no existen evidencias experimentales de la existencia de dimensiones superiores, en principio, pueden llegar a resolver el problema esencial de la física: la unificación de todo el conocimiento físico a un nivel fundamental.”

Hemos mirado por todo el Universo y, añadiendo el tiempo como otra dimensión, vemos que es tetradimensional, no podemos ver dimensiones
Michio Kaku, que en sus escritos nos dice que ve el futuro, nos cuenta:
“Mi propia fascinación con las dimensiones superiores comenzó durante mi infancia. En uno de mis felices recuerdos de la infancia permanecía agachado junto al estanque del Jardín del Te Japonés de San Francisco, contemplando hipnotizado las carpas de colores nadando suavemente bajo los nenúfares. En esos momentos de calma, me hacia una tonta que solo un niño podría hacerse: ¿como ven las carpas en aquel estanque el mundo que les rodea ?. Habiendo pasando su vida entera dentro de aquel estanque, las carpas creerían que su universo consiste de agua y de nenúfares; solo vagamente conscientes de la posibilidad que un mundo extraño existiese por encima de la superficie.
Mi mundo escapaba a su comprensión. Me intrigaba que pudiese estar a solo unos centímetros de las carpas y que al mismo tiempo estuviésemos separados por un abismo. Concluí que si hubiese algún científico entre las carpas se mofaría de cualquier pez que propusiese que un mundo paralelo podría existir por encima de los nenúfares. Un mundo invisible allá del estanque no tendría sentido para la ciencia.”

Claro que, esas explicaciones de Michio Kaku, no nos explican a los humanos, lo que es el universo hiperdimensional que sería para las carpas este mismo universo nuestro. El nos lleva a la de que, al igual que le ocurre a las carpas de su estanque, tengamos a nuestro alrededor “otras dimensiones” que no somos capaces de ver. Pero yo me sigo preguntando:
¿Dónde, pues, ha de hallarse el universo hiperdimensional de la simetría perfecta? Ciertamente, no aquí y ahora; el mundo en que vivimos está lleno de simetrías rotas, y sólo tiene cuatro dimensiones, tres espaciales y una temporal. La imaginación que nunca descansa, nos lleva a una idea en la cosmología, la cual nos dice que el universo supersimétrico, si existió, pertenece al pasado. Como nos decían los autores de la Teoría Kaluza-Klein, esas otras dimensiones se quedaron compactadas cuando el universo se desarrolló y, aunque son parámetros necesarios para las grandes teorías de cuerdas y supercuerdas… ¡No las vemos por ninguna parte!

Hace tiempo ya que buscamos esas otras dimensiones pero,,, ¿Dónde están=
La implicación de eso es que el universo tuvo que comenzar en un estado de perfección simétrica, desde el que evolucionó a este otro universo menos simétrico que conocemos y en el que vivimos. Si es así, la de la simetría perfecta sería la del secreto del origen del universo, y la atención de sus acólitos puede volverse con buenas razones, como las caras de las flores al alba, hacia la blanca luz de la génesis cósmica. Alguna vez hemos podido comentar aquí de aquella simetría primera, cuando todas las fuerzas de la naturaleza estaban unidas en una sola fuerza y, a medida que el universo se enfrió en los infiernos del big bang, aquella simetría se rompió, y se desgajó en las cuatro fuerzas que ahora conocemos y, algunos dicen que, se formaron las cuatro dimensiones que podemos ver y, otras, quedaron confinadas en el límite Planck. La simetría quedó rota para siempre.

Así que las teorías se han embarcado a la de un objeto audaz: buscan una teoría que describa la simplicidad primigenia que reinaba en el intenso calor del universo en sus primeros tiempos; una teoría carente de parámetros, donde estén presentes todas las respuestas. Todo debe ser contestado a partir de una ecuación básica.
Recordemos que: “En griego, la simetría significa “la misma medida” (syn significa “juntos”, como en sinfonía, una unión de sonidos, y metrón, “medición”); así su etimología nos informa que la simetría supone la repetición de una cantidad medible. Pero la simetría para los griegos, también significaba la “la debida proporción”, lo que implicaba que la repetición involucrada debía ser armoniosa y placentera. Asi, la Naturaleza nos está indicando que una relación simétrica debe ser juzgada por un criterio estético .”
De esa manera, como digo más arriba, buscar “la simplicidad primigenia” y, para ello, hacemos cábalas con dimensiones más altas que nos devuelva una simetría superior que nos lo explique todo y donde todo quepa sin que surjan los indeseables infinitos que aparecen cuando tratamos de juntar la Mecánica cuántica con la Relatividad general, es decir, cuando queremos unificar el “universo” de lo infinitesimal con el “universo” de lo muy grande.

Gases simétricos
Muchos de nosotros, la mayoría, conocimos la simetría en sus manifestaciones geométricas de aquellas primeras clases en la Elemental, más tarde en el arte y, finalmente, la pudimos percibir en la Naturaleza, en el Universo y en nosotros mismos que, de alguna manera, somos parte de ese Universo de simetría.

Los planetas son esféricos y, por ejemplo, simetría de rotación. Lo que quiere indicar es que poseen una característica -en este caso, su circular- que permanece invariante en la transformación producida cuando la Naturaleza los hace rotar. Las esferas pueden hacerse rotar en cualquier eje y en cualquier grado sin que cambie su “personalidad” , lo cual hace que sea más simétrica.

La simetría está en la Naturaleza que también, en lo simétrico, nos muestra la Belleza
Sí, a nuestro alrededor podemos contemplar la simetría que en el Universo quedó rota. Así las cosas, nuestra imaginación que es libre de “volar” hacia espacios desconocidos y hacia escenarios imposibles, también puede, no sólo escenificar el Hiperespacio, sino que, llevando la fascinación aún más lejos, ¿quién sabe? (como tántas veces hemos comentado), si los teóricos no habrán dado en el y, con su intuición “infinita”, haber podido vislumbrar que toda la materia del universo está formada por cuerdas vibrantes y armónicas que se conjugan de diferentes maneras, produciendo con sus pulsos, nuevas partículas en un “universo hiperdimensional” que no podemos ver pero que, está ahí.
¡Es todo tan extraño! ¡Es todo tan complejo! y, sobre todo…¡sabemos tan poco!
Las nuevas características descubiertas por los científicos en las transiciones de fases es que normalmente van acompañadas de una ruptura de simetría. pues, el estado de máxima simetría es con frecuencia también un estado inestable, y por lo tanto corresponde a un falso vacío. Con respecto a la teoría de supercuerdas, los físicos suponen (aunque todavía no lo puedan demostrar) que el universo decadimensional era inestable y pasó por efecto túnel a un universo de cuatro y otro de seis dimensiones. pues, el universo estaba en un estado de falso vacío, el estado de máxima simetría, mientras que hoy estamos en el estado roto del verdadero vacío.

Lo cierto es que, estemos en el universo que podamos estar, lo que no podemos negar es que es… ¡bello!
Los físicos, en su incansable de respuestas, nos llevan a “cosas” como la “supergravedad”, una construcción matemáticamente complicada que consigue combinar la supersimetría con la fuerza gravitatoria pero, ¿qué es la supergravedad? Meternos en esos berengenales matemáticos sería algo engorroso y (para muchos) aburrido.
¿Qué pasa entonces con la supergravedad? Aquí, al principio las cosas parecen mucho mejores e incluso al nivel de tres lazos nada parece ir mal. Los entusiastas afirman que esto no podía ser una coincidencia y que la teoría final de todas las fuerzas podría estar a la . ¿Una teoría de todas las fuerzas? ¿Podemos imaginar una cosa así? ¿Sería posible una formulación exacta de las leyes de la física? ¿Se podría conseguir eso alguna vez?. Claro que, todo esto nos lleva a “universos” insospechados, lugares cada vez más pequeños en un reino donde el espacio y el tiempo dejan de existir, ya no podemos hablar de puntos y, nos vemos obligados a tener que hablar de cuerdas vibrantes.

Según lo que podemos entender y hasta donde han podido llegar nuestros conocimientos actuales, ahora sabemos donde están las fronteras: donde las masas o las energías superan 1019 veces la masa del protón, y esto implica que estamos mirando a estructuras con un tamaño de 10-33 centímetros. Esta masa la conocemos con el de masa de Planck y a la distancia correspondiente la llamamos distancia de Planck. La masa de Planck expresada en gramos es de 22 microgramos, que la es la masa de un grano muy pequeño de azúcar (que, por otra parte, es el único de Planck que parece más o menos razonable, ¡los otros números son totalmente extravagantes!). Esto significa que tratamos de localizar una partícula con la precisión de una longitud de Planck, las fluctuaciones cuánticas darán tanta energía que su masa será tan grande como la masa de Planck, y los efectos de la fuerza gravitatoria entre partículas, , sobrepasarán los de cualquier otra fuerza. Es decir, para estas partículas la gravedad es una interacción fuerte.

En las explosiones de Supernovas está presente la Gravedad
Si la Gravedad llegara a ser una interacción fuerte, sería un verdadero desastre. No se puede ni imaginar lo que haría, en ese caso, la gravedad, tan difícil como “la cromodinámica cuántica” cuando interacciona con los quarks. Aquí la situación es mucho más grave. Cuanto más pequeñas sean las estructuras que tratamos de estudiar más intensa es esta fuerza, hasta el extremo de que incluso los intentos más burdos para describirla darán lugar a resultados completamente absurdos.
Todo lo que conocemos acerca de la naturaleza será inválido en la escala de Planck, y nosotros que pensábamos que conocíamos todo con gran precisión. La Teoría de Einstein acerca de la naturaleza de la fuerza gravitatoria funciona espléndidamente, parte de un principio muy fundamental, uno que practicamente tiene que ser correcto: la gravedad es una propiedad del y el tiempo mismos. El y el Tiempo están “curvados” decir exactamente lo que sucede a un trozo de papel cuando se humedece: de deforma y no hay manera de alisarlo ni pasándole la plancha caliente. La fuerza Gravitatoria es la responsable de semejante rugosidad en el espaciotiempo.

Hasta aquí, al menos sí hemos podido comprender. Sin embargo, cuando nos sumergimos en el océano profundo del hiperespacio y del universo extradimensional… ¡las cosas cambian! Estamos perdidos y, nuestras mentes no encuentran esa luz que ilumine el entendimiento para , de una vez por todas, todo eso puede esatar ahí o, simplemte, son falsos escenarios que nuestras mentes imaginan para huir de la cruda realidad.

Claro que, por otra parte, como nos pasó con la paradoja del gato de Schrödinger que, al principio era tan extraña que uno podía recordar la reacción de Alicia al ver desaparecer el gato de Cheshire en el centro del cuento de Carroll: “Allí me verás”, dijo el Gato, y desapareció, lo que no sorprendió a Alicia que ya estaba acostumbrada a observar cosas extrañas en aquel lugar fantástico. Igualmente, los físicos durante años se han acostumbrados a ver cosas “extrañas” en la mecánica cuántica.

¡Lo que no sea capaz de nuestrsa imaginación! Y, a pesar de su “infinita riqueza, la Naturaleza la supera y contiene y ocurren cosas inimaginables.
Algunos, como Alejandro Jodorowsky piensan que:
“Si tenemos un cuerpo imaginario, es también necesario que nos demos cuenta que tenemos una mente imaginaria. Tenemos pensamientos inconscientes, percepciones olfativas, audiciones, tactos, visiones, sabores mucho más desarrollados que los que creemos “reales”. Vemos más de lo que creemos ver, oímos más de lo que creemos oír, gustamos más de lo que creemos gustar, olfateamos más de lo que creemos olfatear, percibimos con el tacto mucho más de lo que creemos percibir, pensamos más de lo que creemos pensar. No sentimos por completo nuestras sensaciones, tenemos pensamientos de los que no nos damos cuenta, vivimos dentro de limites perceptivos, provocados desde que nacemos por nuestra familia y luego por la sociedad. Nos sumergen en prejucios y concepciones anquilosadas de la realidad y de nosotros mismos. Debemos aprender a pensar con libertad, (no digo con “inteligencia”, digo con “libertad”). El mágico consiste en disolver los límites de nuestra inteligencia y de nuestras percepciones. Estos limites nos encierran en calabozos irreales que nos impiden a la conciencia suprema.”
Si realmente eso es, estaríamos limitados por nuestras propias concepciones del mundo. Sin embargo, ahí están los físicos teóricos que se salen del “régimen” establecido y, sus mentes generan e imagina mundos y universos que, siendo muy dispares de este nuestro que creemos real, podrían ser, los auténticos mundos y los auténcos paisajes que la Naturaleza trata de mostrarnos y que, nosotros, nos empecinamos en no querer ver.

Antes, para conocer el mundo, teníamos que hacer grandes viajes, realizar grandes aventureras de las que nunca sabíamos cómo podríamos salir. El riesgo y la ventura era el pan de cada día para aquellos que querían descubrir otras tierras, otros pueblos y culturas. Hoy día, las cosas han cambiado. No debemos descartar la posibilidad de que seamos capaces de utilizar las unidades de Planck-Stoney para clasificar todo el abanico de estructuras que vemos en el universo, desde el mundo de las partículas elementales hasta las más grandes estructuras astronómicas. Este fenómeno se puede representar en un gráfico que recree la escala logarítmica de tamaño desde el átomo a las galaxias. Y, cualquier joven, sentado tranquilamente en su casa, con un potente , puede realizar “aventuras” que antes, eran imposibles.

Sentado cómadamente ante este sencillo conjunto de inventos tecnológicos, cualquier jóven bien , puede construir e inventar “mundos” de inimaginable belleza. Y, lo que parecía un sueño, podrían recrear el de las galaxias, una colisión entre dos agujeros negros, e incluso, una explosión supernova.
Algunas veces me sorprendo al constatar que, algunas llegan a tu mente sin haberlas llamado en ese preciso momento. Son preguntas que te hicistes hace muchio tiempo y que no tuvieron una respuesta adecuada. Sin embargo, la experiencia, el ir acumulando y algún que otro saber, finalmente determina esa llegada del por qué de las cosas. Todo, sin que nos demos , queda registrado en nuestras mentes y, en el momento oportuno… ¡surge como por arte de magia aquello que queríamos saber!Ciertos parámetros mentales retienen esas cuesrtiones complejas y, finalmente, la mente consigue llegar a la resolución deseada y correcta que aparece ante nuestros ojos y nos producen, a pesar de todo, algo de asombro de que podamos haber llegado tan lejos en la comprensión de la Naturaleza.

Cien mil neuronas, tántas como estrellas tiene nuestra Galaxia. Conexiones sin fin
¿Cuántas veces no habré puesto aquí imágenes como la de arriba que quiere significar las conexiones del cerebro que generan los pensamientos? Y, la cuestión es, que esas conexiones no se limitan a estar ahí en ese ámbito reducido que llamamos cerebro, sino que, utilizando ese otro “ente” inmaterial y que llamamos mente y que también nos mantiene conexionados con el Universo, del que, al fin y al cabo, formamos parte.

Esta sí es una realidad, sin ella, el mundo no sería tal como lo conocemos. Sabemos que si variara la carga del electrón y la masa del protón en una diesmillonésima parte, las cosas serían totalmente diferentes, es decir, nosotros, no estaríamos aquí para comentar todas estas cuestiones.
Sin embargo, y a pesar de todo, no podemos negar nuestras limitaciones tanto de percepción como intelectuales para reconocer “el mundo” tal como es. Es “nuestro mundo” que, cuando sea visitado por “otros” con distintas percepciones y sentidos, pudiera ser un mundo muy distinto al que nosotros percibimos y, “ellos” podrían “ver” cosas que nosotros no vemos.
Vivímos en nuestra propia realidad, la que forja nuestra mente a través de los sentidos y la experiencia. Incluso entre nosotros mismos, los seres de la misma especie, no percibimos de la misma manera las mismas cosas. Sí, muchos podemos coincidir en la percepción de , sin embargo, otros muchos diferirán de nuestra percepción y tendrán la suya propia. Esa prueba se ha realizado y la diversidad estuvo presente.
No, no será nada despejar las incognitas presentes en esta inmensa complejidad que llamamos Universo. Pero, firmemente creo que las dimensiones extra están en nuestras Mentes, donde todo se traduce a Química y Luz. Energías de velocidades alucinantes que recorren el enmarañado entramado de neuronas y que hace posible todas y cada una de las maravillas que “”mente se producen en nosotros y que no siempre sabemos traducir ni comprender.
¡Qué complicado resulta ser todo!
emilio silvera
May
12
Nuevos planetas… ¿Vida Nueva?
por Emilio Silvera ~
Clasificado en Cosmología ~
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La NASA anuncia el hallazgo de 1.284 nuevos planetas, la mayor detección de la historia
El telescopio espacial Kepler confirma la existencia de estos nuevos planetas fuera del Sistema Solar, el mayor número anunciado nunca

El telescopio espacial ‘Kepler’ confirma la existencia de estos nuevos planetas fuera del Sistema Solar – NASA
1.284 nuevos mundos de una tacada. Es el mayor anuncio de exoplanetas jamás realizado hasta ahora y duplica, de un solo golpe, el número de planetas más allá del Sistema Solar confirmados por la sonda Kepler, un telescopio espacial especialmente dedicado a la “caza” de exoplanetas y que será jubilado dentro de apenas unos meses. En palabras de Ellen Stofan, científico jefe de la NASA en Washington, «esto nos da nuevas esperanzas de que ahí fuera, en alguna parte, alrededor de un sol parecido al nuestro podamos descubrir una nueva Tierra».

Este planeta parecido a la Tierra está a 36 años-luz
El anuncio es el resultado del análisis del catálogo de candidatos a planetas de Kepler en 2015, que incluía 4.302 mundos potenciales. El resultado es que, de todos ellos, 1.284 tienen más del 99% de posibilidades de ser realmente planetas, que es el porcentaje mínimo que se requiere para poder decir que un nuevo planeta existe de verdad. Otros 1.327 candidatos podrían, también, ser planetas, pero no alcanzan el 99% de probabilidades y requieren, por lo tanto, de más estudios antes de ser confirmados. Los 707 candidatos restantes no han sido confirmados y probablemente se trate de otra clase de fenómenos astrofísicos. El análisis también validó otros 984 mundos que habían sido verificados previamente con otros métodos.
«Antes del lanzamiento del telescopio espacial Kepler -afirma Paul Hertz, director de la División de Astrofísica de la NASA-, no sabíamos aún si los exoplanetas eran raros o algo muy común en nuestra galaxia. Gracias a Kepler y a la comunidad de investigadores, ahora sabemos que podría haber más planetas que estrellas. Y este conocimiento servirá para configurar futuras misiones que nos lleven cada vez más cerca de averiguar si estamos solos en el Universo».

La forma en la que Kepler descubre nuevos mundos es midiendo las pequeñas variaciones en la luminosidad de las estrellas que se dan cuando un planeta pasa por delante de ellas, un tránsito muy parecido al que acabamos de ver con Mercurio cruzando por delante del Sol el pasado 9 de mayo. Esas señales son analizadas después por un equipo de expertos, que se encarga de confirmar o desestimar la existencia de nuevos planetas.
Entre los 1.284 nuevos planetas confirmados, cerca de 550 podrían ser rocosos, como la Tierra, basándose en su tamaño. Y nueve de ellos, además orbitan justo en las zonas habitables de sus estrellas. Es decir, a la distancia justa, ni demasiado cerca ni demasiado lejos, para que pueda existir agua líquida en su superficie. Estos nueve mundos, por lo tanto, se añaden al selecto club de los otros 21 descubiertos hasta ahora en zonas donde, en teoría, la vida podría desarrollarse.
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De los más de 5.000 candidatos a planetas encontrados hasta el momento tanto por Kepler como por otros instrumentos científicos, 3.200 han sido ya verificados. Y 2.235 de ellos fueron descubiertos, precisamente, por Kepler, que fue puesto en órbita en marzo de 2009 con la exclusiva misión de buscar mundos parecidos a la Tierra. Desde entonces, el telescopio espacial ha estudiado sistemáticamente 150.000 estrellas en una región muy concreta de cielo, midiendo con todo detalle y de forma sistemática las ligeras variaciones de brillo de cada una de ellas. A partir de 2018, un nuevo instrumento de la NASA, el Transiting Exoplanet Survey Satellite usará el mismo método para monitorizar otras 200.000 estrellas en otra franja de cielo. Y con el mismo objetivo, encontrar mundos qtan afortunados como el que nosotros ocupamos.
Podrían albergar agua

Planetas que podrían albergar agua y tener la posibilidad de albergar formas de vida
«Este anuncio dobla el número de planetas confirmados por Kepler», anunció en una rueda de prensa Ellen Stofan, científica jefe de la sede de la NASA en Washington. Nueve de los planetas confirmados orbitan a una estrella en la zona habitable, por lo que serían candidatos a albergar agua líquida y, por lo tanto, vida.
Con la suma de estos nueve planetas, el número de candidatos a ser habitables descubiertos gracias al telescopio espacial Kepler, que operó hasta 2013, asciende a 21. Cerca de 550 podrían ser planetas rocosos como la Tierra, si se tiene en cuenta su tamaño.
Los datos recopilados por el telescopio Kepler permiten analizar el espectro de más de 150.000 estrellas y detectar ligeras variaciones del brillo, lo que indica el paso de un planeta por la órbita del astro.
Esa técnica ha permitido que, por primera vez en la historia, se haya podido confirmar la existencia de más de 2.300 planetas fuera de nuestro sistema solar, aunque de ellos solo una pequeña fracción pueden ser similares a la Tierra.

La nueva técnica que ha permitido acelerar de manera exponencial los hallazgos de planetas fue desarrollada por científicos de la Universidad de Princeton (EE.UU.), que, gracias un software abierto y algoritmos, han conseguido automatizar las detecciones.
El sistema clasifica aquellas variaciones de brillo estelar que permiten adelantar la existencia de planetas potenciales. La técnica ha identificado 4.300 potenciales planetas, pero 1.327 de ellos, pese a ser probablemente planetas, no llegan al 99% de certeza que marcan los científicos para confirmar el hecho.
Además, 707 han sido clasificados como otro tipo de fenómeno astronómico y 984 candidatos a planetas que no habían podido ser identificados previamente han sido confirmados con las nuevas técnicas
















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