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Breve comentario sobre tres astrónomas de la antigüedad

Autor por Emilio Silvera    ~    Archivo Clasificado en La Mujer en la Ciencia    ~    Comentarios Comments (4)

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Quiero resaltar la desconocida participación de las mujeres en el mundo de la  astronomía, concretamente en tres de la antigüedad, en las que a dos de ellas,  debido a la incomprensión y a la poca estima que por uno u otros motivos se tenía a la mujer, lo pasaron mal, una  que casi tuvo que pasar por hechicera y la otra muerta de manera horrible por la intransigencia religiosa.  Con estas tres pequeñas historias quiero rendir un merecido homenaje a todas la mujeres que se dedican a la ciencia y en este año tan especial que lo hacen en la astronomía.

Hedu’Anna es una de las primeras mujeres nombradas en los textos de ciencia / tecnología históricos. Ella era una sacerdotisa, un buscador (amante de) la sabiduría y el conocimiento.


Su padre era el rey Sargón I, el fundador de la dinastía de Sargón. Él era la persona que se unió a los reinos de verano y Akkad para formar el Imperio Babilónico, que es el área de la moderna Irak. Su reinado duró desde 2334 hasta 2279 aC y fue alrededor de 2354 aC, cuando nombró a este Hedu’Anna hija sea “En” o sacerdotisa de la Diosa de la Luna en el templo de Nanna en la ciudad de Ur.

Hedu´Anna

Hedu Anna no es solo la primera mujer registrada en la historia de la ciencia, ella es primera persona en la historia que firma  sus escritos.

Hija de Sargón I el Grande, fue suma Sacerdotisa de la diosa  Luna, (Nanna) rango sumamente importante por ser la única que podría promulgar las nuevas leyes en Babilonia. Como tal controlaba los conocimientos matemáticos y astronómicos de Sumeria y Babilonia.

Es por ello una de las precursoras de la ciencia. Junto con otras sacerdotisas creó observatorios astronómicos dentro de los templas y elaboró los primeros mapas sobre movimientos del cielo; creó el primer calendario religioso que aún es usado por algunas religiones.

La costumbre de nombrar sumas sacerdotisas a las princesas durará 500 años. Casi todos los escritos de la época lo realizaban los escribas por encargo de sus amos, por lo que no firmaban la autoría; seguramente la posición de poder de Hedu Annala llevó a ser la primera persona que firma sus escritos lo que nos permite asegurar a ciencia cierta la existencia de esta mujer hace 4300 años.

Aglaónike
 
Astrónoma famosa por predecir los eclipses.

Se cree que posiblemente su maestría en predecir los eclipses, se podría deber a haber estudiado los Saros (*)  en Mesopotamía.

En el siglo II a.C., después de que Aristóteles declarara que las mujeres no podían considerarse ciudadanas, se dudó de su capacidad científica, quedando relegadas a procrear y cuidar del hogar. Por este motivo Aglaónike aparece como suma sacerdotisa de la diosa Hekate, con poderes sobrenaturales y que en vez de predecir, tenía el poder de apagar o encender el Sol o la Luna a su antojo.

Aparece en textos de Plutarco y de Apolonio de Rodas. Hija de Hegetor de Tesalia, su padre aceptó que estudiara astronomía, aprendiendo los ciclos lunares. Su habilidad con los eclipses se puede deber a que estudiara los Saros en Mesopotamia, o sea, ciclos caldeos de 223 lunas tras los cuales Tierra y Luna retoman aproximadamente la posición de sus órbitas, con lo que  un eclipse se puede predecir a partir de los anteriores.

Desgraciadamente, en el siglo II antes de Cristo, después de que Aristóteles declarara que las mujeres no podían considerarse ciudadanos, se dudó de su capacidad científica, quedando limitadas a procrear y cuidar la casa. Por eso prefirieron creer en los poderes sobrenaturales de Aglaonike antes que en su capacidad matemática y de observación celeste. Es por eso que Aglaonike aparece como suma sacerdotisa de la diosa Hécate y, en vez de predecir, se prefiere pensar que tiene el poder de encender o apagar la luna y el sol a su antojo. De hecho, en algunas versiones no muy fiables del mito de Orfeo aparece como una malvada sacerdotisa culpable de la muerte de Eurídice.

(*)  Saros: Ciclo de 223 lunas,(18 años,11 días y 8 horas) tras los cuales la Tierra y la Luna retornan aproximadamente la posición de sus órbitas, por lo que un eclipse se puede deducir por los anteriores.

Alejandría, Egipto, 370 d. de C. id. 415 d. de C.

Hipatia

Hipatia o Hipacia. Filósofa, científica, maestra, de numerosas fuentes surge la excepcionalidad de su figura. Su padre, Teón de Alejandría, era también filósofo, astrónomo y matemático, trabajando en la celebérrima Biblioteca de Alejandría.

Hipatia o Hipacia
 
Matemática, filósofa y astrónoma,  nació en el 370 d.C..Hija de Teon de Alejandría. En Atenas estudió a Platón y a Aristóteles. Escribió varias obras, (por desgracia perdidas) de las que se destacan, Comentario a la Aritmética de Diofanto; Sobre  las Cónicas de Apolonio; y Corpus Astronómico.

Tuvo gran influencia en los ambientes filosóficos alejandrinos. Partidaria de la distinción entre filosofía y religión, adquirió gran prestigio en los ambientes políticos de Alejandría, frecuentando al prefecto de Roma, Orestes.

En el año 415, un grupo de exaltados cristianos la increpó cuando iba por la calle, después la violaron y finalmente fue lapidada. Se decía que el responsable de su muerte, fue Cirilo, patriarca de Alejandría, en una época en que la iglesia cristiana, asumía cada vez más el papel de institución, y marginaba  a las mujeres del culto y las funciones sociales de poder.

120 años después de su muerte Sócrates Escolástico (historiador de Hipatia) escribió: “la belleza, inteligencia y talento de esta gran mujer, fueron legendarios, superó a su padre en todos los campos del saber, especialmente en la observación de los astros”. (sic)   Saludos a todas y todos.

Odiseo

 

  1. 1
    emilio silvera
    el 27 de agosto del 2011 a las 12:03

    Al leer las tres breves historias de estas “enormes” mujeres, no cabe dudar del valor que, en aquellos tiempos, tuvieron que tener para hacer frente a una y mil dificultades que los hombres le ponían para alejarlas de sus sueños. Sin embargo, teniendo una inteligencia más elevada que la media, teniendo unas ideas que tenían las raíces en el futuro, teniendo una visión del mundo muy adelantada a su tiempo…las tres mujeres que nos ha traido aquí hoy el Amigo Odiseo, son dignas de nuestra admiración.
    Trabajos y obras como las que ellas realizaron, hicieron posible, que ahora, muchos cientos de años más tarde, podamos nosotros saber las cosas que sabemos, gracias a personas como ellas que lo dieron todo por la Ciencia y, así, de esa manera adnegada, se construyen los mundos…que merecen la pena.
    Gracias amigo por tu aportación.

    Responder
  2. 2
    Silvia (Kimiká)
    el 27 de agosto del 2011 a las 18:35

    Muy buena aportación Odiseo.  Para completar la información dejo el enlace de la página de nuestro común amigo Jaime (Jemcalama) donde hay una sección sobre científicas en toda la historia:

    http://astronomos.net23.net

    Cariñosos saludos a tod@s.

    Responder
  3. 3
    nelson
    el 27 de agosto del 2011 a las 19:57

    Hola muchachada.

    Es una alegría ver por aquí a los compañeros Silvia y Odiseo; ya estamos viendo los “efectos” de tan calificadas presencias.
    Un abrazo para ambos y para Emilio, cuya página no cesa de crecer y convoca al reencuentro de los amigos…

    Saludos cordiales para tod@s. 

    Responder
    • 3.1
      emilio silvera
      el 28 de agosto del 2011 a las 6:20

      Amigo Nelson, aunques estás lejos te sentimos muy cerca.
      Un abrazo.

      Responder

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