{"id":2426,"date":"2012-07-29T03:00:32","date_gmt":"2012-07-29T02:00:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.emiliosilveravazquez.com\/blog\/?p=2426"},"modified":"2012-07-29T10:24:07","modified_gmt":"2012-07-29T09:24:07","slug":"el-misterio-de-nuestras-mentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.emiliosilveravazquez.com\/blog\/2012\/07\/29\/el-misterio-de-nuestras-mentes\/","title":{"rendered":"El misterio de nuestras mentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Una galaxia es simplemente una parte peque\u00f1a del universo, nuestro planeta es una m\u00ednima fracci\u00f3n infinitesimal de esa galaxia, y nosotros mismos podr\u00edamos ser comparados (en relaci\u00f3n a la inmensidad del cosmos) con una colonia de bacterias pensantes e inteligentes. Sin embargo, todo forma parte de lo mismo, y aunque pueda dar la sensaci\u00f3n enga\u00f1osa de una cierta autonom\u00eda, en realidad todo est\u00e1 interconectado y el funcionamiento de una cosa incide directamente en las otras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pocas dudas pueden caber a estas alturas del hecho de que poder estar hablando de estas cuestiones, es un milagro en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de millones y millones de a\u00f1os de evoluci\u00f3n, se formaron las consciencias primarias que surgieron en los animales con ciertas estructuras cerebrales de alta complejidad, que pod\u00edan ser capaces de construir una escena mental, pero con capacidad sem\u00e1ntica o simb\u00f3lica muy limitada y careciendo de un verdadero lenguaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La consciencia de orden superior (que floreci\u00f3 en los humanos y presupone la coexistencia de una conciencia primaria) viene acompa\u00f1ada de un sentido de la propia identidad y de la capacidad expl\u00edcita de construir en los estados de vigilia escenas pasadas y futuras. Como m\u00ednimo, requiere una capacidad sem\u00e1ntica y, en su forma m\u00e1s desarrollada, una capacidad ling\u00fc\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procesos neuronales que subyacen en nuestro cerebro son en realidad desconocidos, y aunque son muchos los estudios y experimentos que se est\u00e1n realizando, su complejidad es tal que de momento los avances son muy limitados. Estamos tratando de conocer la m\u00e1quina m\u00e1s compleja y perfecta que existe en el universo.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si eso es as\u00ed, resultar\u00e1 que despu\u00e9s de todo no somos tan insignificantes como en un principio podr\u00eda parecer, y s\u00f3lo se trata de tiempo. En su momento y evolucionadas, nuestras mentes tendr\u00e1n un nivel de conciencia que estar\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de las percepciones f\u00edsicas tan limitadas. Para entonces s\u00ed estaremos totalmente integrados y formando parte, como un todo, del universo que ahora presentimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El car\u00e1cter especial de la conciencia me hace adoptar una posici\u00f3n que me lleva a decidir que no es un objeto, sino un proceso, y que desde este punto de vista puede considerarse un ente digno del estudio cient\u00edfico perfectamente leg\u00edtimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La conciencia plantea un problema especial que no se encuentra en otros dominios de la ciencia. En la f\u00edsica y en la qu\u00edmica se suelen explicar unas entidades determinadas en funci\u00f3n de otras entidades y leyes. Podemos describir el agua con el lenguaje ordinario, pero podemos igualmente describir el agua, al menos en principio, en t\u00e9rminos de \u00e1tomos y de leyes de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica. Lo que hacemos es conectar dos niveles de descripci\u00f3n de la misma entidad externa (uno com\u00fan y otro cient\u00edfico de extraordinario poder explicativo y predictivo, ambos niveles de descripci\u00f3n), el agua l\u00edquida, o una disposici\u00f3n particular de \u00e1tomos que se comportan de acuerdo con las leyes de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica (se refiere a una entidad que est\u00e1 fuera de nosotros y que supuestamente existe independientemente de la existencia de un observador consciente).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el caso de la conciencia, sin embargo, nos encontramos con una simetr\u00eda. Lo que intentamos no es simplemente comprender de qu\u00e9 manera se puede explicar las conductas o las operaciones cognitivas de otro ser humano en t\u00e9rminos del funcionamiento de su cerebro, por dif\u00edcil que esto parezca. No queremos simplemente conectar una descripci\u00f3n de algo externo a nosotros con una descripci\u00f3n cient\u00edfica m\u00e1s sofisticada. Lo que realmente queremos hacer es conectar una descripci\u00f3n de algo externo a nosotros (el cerebro), con algo de nuestro interior: una experiencia, nuestra propia experiencia individual, que nos acontece en tanto que observadores conscientes.\u00a0 Intentamos meternos en el interior, o en la atinada ocurrencia del fil\u00f3sofo Tomas Negel, saber qu\u00e9 se siente al ser un murci\u00e9lago. Ya sabemos qu\u00e9 se siente al ser nosotros mismos, qu\u00e9 significa ser nosotros mismos, pero queremos explicar por qu\u00e9 somos conscientes, saber qu\u00e9 es ese \u201calgo\u201d que nos hace ser como somos, explicar, en fin, c\u00f3mo se generan las cualidades subjetivas experienciales. En suma, deseamos explicar ese \u201cPienso, luego existo\u201d que Descartes postul\u00f3 como evidencia primera e indiscutible sobre la cual edificar toda la filosof\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna descripci\u00f3n, por prolija que sea, lograr\u00e1 nunca explicar claramente la experiencia subjetiva. Muchos fil\u00f3sofos han utilizado el ejemplo del color para explicar este punto. Ninguna explicaci\u00f3n cient\u00edfica de los mecanismos neuronales de la discriminaci\u00f3n del color, aunque sea enteramente satisfactoria, bastar\u00eda para comprender c\u00f3mo se siente el proceso de percepci\u00f3n de un color. Ninguna descripci\u00f3n, ninguna teor\u00eda, cient\u00edfica o de otro tipo, bastar\u00e1 nunca para que una persona dalt\u00f3nica consiga experimentar un color.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un experimento mental filos\u00f3fico, Mary, una neurocient\u00edfica del futuro dalt\u00f3nica, lo sabe todo acerca del sistema visual y el cerebro, y en particular la fisiolog\u00eda de la discriminaci\u00f3n del color. Sin embargo, cuando por fin logra recuperar la visi\u00f3n del color, todo aquel conocimiento se revela totalmente insuficiente comparado con la aut\u00e9ntica experiencia del color, comparado con la sensaci\u00f3n de percibir el color. John Locke vio claramente este problema hace mucho tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensemos por un momento que tenemos un amigo ciego al que contamos lo que estamos viendo un d\u00eda soleado del mes de abril: el cielo despejado, limpio y celeste, el Sol all\u00ed arriba esplendoroso y cegador que nos env\u00eda su luz y su calor, los \u00e1rboles y los arbustos llenos de flores de mil colores que son asediados por las abejas, el aroma y el rumor del r\u00edo, cuyas aguas cantarinas no cesan de correr transparentes, los pajarillos de distintos plumajes que lanzan alegres trinos en sus vuelos por el ramaje que se mece movido por una brisa suave, todo esto lo contamos a nuestro amigo ciego que, si de pronto pudiera ver, comprobar\u00eda que la experiencia directa de sus sentidos ante tales maravillas nada tiene que ver con la pobreza de aquello que le contamos, por muy hermosas palabras que para hacer la descripci\u00f3n emple\u00e1ramos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La mente humana es tan compleja que no todos ante la misma cosa vemos lo mismo. Nos ense\u00f1an figuras y dibujos y nos piden que digamos (sin pensarlo) la primera cosa que nos sugiere. De entre diez personas, s\u00f3lo coinciden tres, los otros siete divergen en la apreciaci\u00f3n de lo que el dibujo o la figura les sugiere.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos viene a demostrar la individualidad de pensamiento, el libre albedr\u00edo para decidir. Sin embargo, la misma prueba realizada en grupos de conocimientos cient\u00edficos similares y espec\u00edficos: f\u00edsicos, matem\u00e1ticos, qu\u00edmicos, etc, hace que el n\u00famero de coincidencias sea m\u00e1s elevado; m\u00e1s personas ven la misma respuesta al problema planteado. Esto nos sugiere que la mente est\u00e1 en un estado virgen que cuenta con todos los elementos necesarios para dar respuestas pero que necesita experiencias y aprendizaje para desarrollarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfDebemos concluir entonces que una explicaci\u00f3n cient\u00edfica satisfactoria de la conciencia queda para siempre fuera de nuestro alcance?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfO es de alguna manera posible, romper esa barrera, tanto te\u00f3rica como experimental, para resolver las paradojas de la conciencia?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta a estas y otras preguntas, en mi opini\u00f3n, radica en reconocer nuestras limitaciones actuales en este campo del conocimiento complejo de la mente, y como en la f\u00edsica cu\u00e1ntica, existe un <a href=\"#\" onclick=\"referencia('indeterminacion principio de',event); return false;\">principio de incertidumbre<\/a> que, al menos de momento (y creo que en muchos cientos de a\u00f1os), nos impide saberlo todo sobre los mecanismos de la conciencia, y aunque podremos ir contestando a preguntas parciales, alcanzar la plenitud del conocimiento total de la mente no ser\u00e1 nada sencillo, entre otras razones est\u00e1 el serio inconveniente que suponemos nosotros mismos, ya que con nuestro quehacer podemos, en cualquier momento, provocar la propia destrucci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una cosa s\u00ed est\u00e1 clara: ninguna explicaci\u00f3n cient\u00edfica de la mente podr\u00e1 nunca sustituir al fen\u00f3meno real de lo que la propia mente pueda sentir.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>emilio silvera<\/em><\/p>\n<div class='bookmark'>\r\n\t\t<table align='left' border='0' cellpadding='0' width='100%'>\r\n\t\t<tr><td><span class='pushbutton'><a href='http:\/\/delicious.com\/post?url=https%3A%2F%2Fwww.emiliosilveravazquez.com%2Fblog%2F2012%2F07%2F29%2Fel-misterio-de-nuestras-mentes%2F&amp;title=El+misterio+de+nuestras+mentes' title='Delicious' target='_blank' rel='nofollow'><img src='https:\/\/www.emiliosilveravazquez.com\/blog\/wp-content\/plugins\/knxdt-bookmarks-wordpress-plugin\/images\/delicious.png'  alt='' class='book_img' border='none' style='margin:1px; 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