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Surgidos de la materia creada por el Universo pudimos alcanzar la inteligencia necesaria para hacer preguntas

En este lugar venimos hablando de cuestiones de Física, del Universo, de vez en cuando tocamos la I.A. y osamos comentar sobre la Conciencia y la Mente. Ante estas complejas cuestiones, el hecho mismo de que estemos aquí para plantearlas, como seres racionales y pensantes, es un auténtico milagro, ya que significa que deben haber ocurrido, necesariamente, complejas secuencias de sucesos para que a partir de la materia “inerte”, la mezcla de materiales complejos en condiciones excepcionales, hiciera surgir la vida.

Reparando en estas coincidencias cósmicas, el físico Freeman Dyson escribió en cierta ocasión:

Cuando miramos en el universo e identificamos los muchos accidentes de la física y la astronomía que han colaborado en nuestro beneficio, casi parece que el universo debe haber sabido, en cierto sentido, que nosotros íbamos a venir“.

Particularmente, creo que la vida llegó a este planeta por una serie de circunstancias muy especiales: tamaño, temperatura y distancia al Sol (idónea para no morir congelados o asados por una temperatura extrema), su atmósfera primitiva, las chimeneas marinas, la mezcla de elementos, y su transformación evolutiva, el oxígeno, la capa de ozono, los mares y océanos ¡el agua!, etc, etc.

Este podría ser aquel protoplasma vivo del que surgió aquella primera célula replicante que comenzó, la aventura de la vida

Dada la inmensidad de nuestro universo, nuestro mismo caso (un sistema solar con planetas entre los que destaca uno que contiene vida inteligente), se habrá dado en otros muchos mundos similares o parecidos al nuestro, tanto en nuestra misma galaxia, la Vía Láctea, como en otras más lejanas. Me parece una estupidez que se pueda pensar que estamos solos en el universo; la lógica nos dice todo lo contrario.

Nuestro Sol, gracias al cual podemos existir, es una de las cien mil millones de estrellas que contiene nuestra Galaxia. Existen miles de millones de sistemas solares compuestos por estrellas y planetas como los nuestros. ¿En verdad se puede pensar que somos los únicos seres vivos inteligentes de la galaxia?

Me parece que no. Creo que estamos bien acompañados.

El problema radica en que es difícil coincidir en el tiempo y en las enormes distancias que nos pueden separar. Cuántas Civilizaciones se habrán extinguidos y cuántas habrán surgido. Con las que se fueron se borraron todos sus logros y saberes y, las nuevas, estarán comenzando de nuevo ese difícil camino del saber. ¿El encuentro? ¡No será nada fácil que se produzca!

El tiempo y el espacio nacieron juntos cuando nació el universo en el Big Bang, llevan creciendo unos 13.500-18.000 millones de años y, tanto el uno como el otro, son enormes, descomunalmente grandes para que nuestras mentes lo asimilen de forma real.

La estrella más cercana a nosotros, Alfa Centauri, está situada a una distancia de 4’3 años luz. El año luz es la distancia que recorre la luz, o cualquier otra radiación electromagnética, en un año trópico a través del espacio. Un año luz es igual a 9’4607×1012 Km, ó 63.240 unidades astronómicas, ó 0’3066 parsecs.

La luz viaja por el espacio a razón de 299.792.458 m/s, una Unidad Astronómica es igual a 150 millones de Km (la distancia que nos separa del Sol). El pársec es una unidad galáctica de distancias estelares, y es igual a 3’2616 años luz o 206.265 unidades astronómicas. Existen para las escalas galácticas o intergalácticas, otras medidas como el kiloparsec (Kpc) y el megaparsec (Mpc).

Nos podríamos entretener para hallar la distancia que nos separa de un sistema solar con posibilidad de albergar vida y situado a 118 años luz de nosotros. ¿Cuándo llegaríamos allí?

 

Es, claramente, la estrella más cercana al Sol, aunque su distancia esté en torno a los 40 billones (un 4 seguido por 13 ceros) de kilómetros, unos 4.35 años-luz. La tercera componente, no obstante, se encuentra algo más cercana, pues orbita a las otras dos y ahora se sitúa a unos 4.22 años-luz. Es llamada por eso Próxima Centauri. Ésta sí es, sin excepciones ni matices, la estrella que está más cerca de nuestro Sol.

Nuestros ingenios espaciales que enviamos a las lunas y planetas vecinos, viajan por el espacio exterior a 50.000 Km/h. Es una auténtica frustración el pensar lo que tardarían en llegar a la estrella cercana Alfa Centauri a más de 4 años luz.

Así que la distancia es la primera barrera infranqueable (al menos de momento). La segunda, no de menor envergadura, es la coincidencia en el tiempo. Se piensa que una especie tiene un tiempo limitado de existencia antes de que, por una u otra razón, desaparezca.

Nosotros mismos, si pensamos en el tiempo estelar o cósmico, llevamos aquí una mínima fracción de tiempo. Dadas las enormes escalas de tiempo y de espacio, es verdaderamente difícil coincidir con otras civilizaciones que, probablemente, existieron antes de aparecer nosotros o vendrán después de que estemos extinguidos. Por otra parte, el desplazarse por esas distancias galácticas de cientos de miles de millones de kilómetros, no parece nada fácil, si tenemos en cuenta la enorme barrera que nos pone la velocidad de la luz. Esta velocidad, según demuestra la relatividad especial de Albert Einstein, no se puede superar en nuestro universo.

Con este negro panorama por delante habrá que esperar a que un día en el futuro, venga algún genio matemático y nos de la fórmula para burlar esta barrera de la velocidad de la luz, para hacer posible visitar otros mundos poblados por otros seres. Por ahora, el único panorama creíble (dadas nuestras limitaciones físicas), está en los robots que, sin lugar a ninguna duda, serán la avanzadilla de la Humanidad en los viajes espaciales y,  ellos serán los primeros en pisar otros mundos. De hecho, ahora mismo tenemos a Mars Phoenix investigando el suelo y la atmósfera de Marte y buscando vestigios de vida pasada o presente.

También cabe esperar que sean ellos (otros seres extraterrestres) los más adelantados y nos visiten a nosotros. Aunque, si tengo que ser sincero, preferiría no ser testigo nunca de una escena como la de arriba, en la que una nave alinigena se acerca a la Tierra. Bastantes problemas nos creamos ya nosotros mismos para tener encima que bregar con otros venidos de fuera.

Si se tiene que producir ese encuentro, por mi parte, preferiría que seamos nosotros los visitantes. Me acuerdo de Colón, de Pizarro o Hernán Cortes e incluso de los ingleses en sus viajes de colonización, y la verdad, lo traslado a seres extraños con altas tecnologías a su alcance y con el dominio de enormes energías visitando un planeta como el nuestro, y dicho pensamiento no me produce la más mínima gracia. Más bien es gélido escalofrío.

Podrían responder a cualquier anatomía y… ¡sentimientos!

Según todos los indicios que la ciencia tiene en su poder, no parece que por ahora y durante algún tiempo, tengamos la posibilidad de contactar con nadie de más allá de nuestro sistema solar. Por nuestra parte existe una imposibilidad de medios. No tenemos aún los conocimientos necesarios para fabricar la tecnología precisa que nos lleve a las estrellas lejanas a la búsqueda de otros mundos. En lo que se refiere a civilizaciones extraterrestres, si las hay actualmente, no deben estar muy cerca; nuestros aparatos no han detectado señales que dejarían las sociedades avanzadas mediante la emisión de ondas de radio y televisión y otras similares. También pudiera ser, no hay que descartar nada, que estén demasiado adelantados para nosotros y oculten su presencia mientras nos observan, o atrasados hasta el punto de no emitir señales.

De cualquier manera, por nuestra parte, sólo podemos hacer una cosa: seguir investigando y profundizando en el conocimiento del universo para desvelar sus misterios y conseguir algún día (aún muy lejano), viajar a las estrellas, única manera de escapar del trágico e inevitable final de nuestra fuente de vida, el Sol. Dentro de unos 4.000 millones de años, como ya he dicho antes (páginas anteriores), el Sol se transformará en una estrella gigante roja cuya órbita irá más allá de Mercurio, Venus y seguramente la Tierra. Antes, la temperatura evaporará toda el agua del planeta Tierra, la vida no será posible. El Sol explotará como estrella nova y lanzará sus capas exteriores al espacio exterior para que su viejo material forme nuevas estrellas.  Después, desaparecida la fuerza de fusión nuclear, la enorme masa del Sol, quedara a merced de su propio peso y la gravedad que generará estrujará, literalmente, al Sol sobre su núcleo hasta convertirla en una estrella enana blanca de enorme densidad y minúsculo diámetro (en comparación con el original). Más tarde, la estrella se enfriará y pasará a engrosar la lista de cadáveres estelares.

https://universo9.files.wordpress.com/2012/07/ciudad_futuro.jpg

                          Ciudades futuras en otros mundos

Para cuando ese momento este cercano, la humanidad, muy evolucionada y avanzada, estará colonizando otros mundos, tendrá complejos espaciales y ciudades flotando en el espacio exterior, como enormes naves-estaciones espaciales de considerables dimensiones que dará cobijo a millones de seres, con instalaciones de todo tipo que hará agradable y fácil la convivencia.

Modernas naves espaciales surcarán los espacios entre distintos sistemas solares y, como se ha escrito tantas veces, todo estará regido por una confederación de planetas en los que tomarán parte individuos de todas las civilizaciones que, para entonces, habrán contactado.

El avance en el conocimiento de las cosas está regida por la curiosidad y la necesidad. Debemos tener la confianza y la tolerancia, desechar los temores que traen la ignorancia, y, en definitiva, otorga una perspectiva muy distinta de ver las cosas y resolver los problemas. En tal situación, para entonces, la humanidad y las otras especie inteligentes tendrán instalado un sistema social estable, una manera de gobierno conjunto que tomará decisiones de forma colegiada por mayoría de sus miembros, y se vigilará aquellos mundos en desarrollo que, sin haber alcanzado el nivel necesario para engrosar en la Federación Interplanetaria de Mundos, serán candidatos futuros para ello, y la Federación vigilará por su seguridad y desarrollo en paz hasta que estén preparados.

        En nuestro pasan cosas que nos deben avergonzar

También sabemos que el desconocimiento, el torpe egoísmo de unos pocos y sobre todo la ignorancia, es la madre de la desconfianza y, como ocurre hoy en pleno siglo XXI, los pueblos se miran unos a otros con temor; nadie confía a en nadie y en ese estado de tensión (que es el caso que se produce hoy día), a la más mínima salta una guerra que, por razones de religión mal entendida o por intereses, siempre dará el mismo resultado: la muerte de muchos inocentes que, en definitiva, nada tuvieron que ver en el conflicto. Los culpables e inductores, todos estarán seguros en sus refugios mientras mueren sus hermanos.

Es irrefutable esta desgraciada realidad que, sin que lo podamos negar, nos convierte en bárbaros mucho más culpables que aquellos de Atila, que al menos tenían la excusa de su condición primitiva y salvaje guiada por el instituto de la conquista y defensa de sus propias vidas.

¿Pero que excusa tenemos hoy?

El cometa se encuentra actualmente viajando entre las órbitas de Júpiter y de Marte. Mide unos cuatro kilómetros de diámetro, con una forma irregular, …

Enviamos sondas espaciales a las lunas de Júpiter y al planeta Marte para que investiguen sus atmósferas, busquen agua y nos envíen nítidas fotografías de cuerpos celestes situados a cientos de millones de kilómetros de la Tierra.

Se construyen sofisticadas naves que surcan los cielos y los océanos llevando a cientos de pasajeros confortablemente instalados que son transportados de una a la otra parte del mundo.

Podemos transmitir imágenes desde Australia que en segundos pueden ser vistas en directo por el resto del mundo.

Tenemos en el espacio exterior telescopios como el Hubble, que nos envía constantemente al planeta Tierra imágenes de galaxias y sistemas solares situados a miles de millones de años luz de nosotros, y sin embargo, ¡¡medio mundo muere por el hambre, la miseria, la falta de agua y la enfermedad!!

¿Qué nos está pasando?

Aunque parezca que no tiene conexión alguna, la tiene y mucha, el conocimiento del Universo a través de la Astrofísica y la Astronomía, sin lugar a ninguna duda nos hará mejores, ya que, de ese conocimiento profundo nos vendrán otros relacionados que nos harán comprender también que, lo efímero de nuestras vidas, nos obliga, de alguna manera a ser mejores y que los errores cometidos son irreversibles y tal como marcha el tiempo (siempre adelante) no tenemos la oportunidad de reparar los daños.

Existe un principio de la física denominado Navaja de Occam, que afirma que siempre deberíamos tomar el camino más sencillo posible e ignorar las alternativas más complicadas, especialmente si las alternativas no pueden medirse nunca.

Para seguir fielmente el consejo contenido en la navaja de Occam, primero hay que tener el conocimiento necesario para poder saber elegir el camino más sencillo, lo que en la realidad, no ocurre. Nos faltan los conocimientos necesarios para hacer las preguntas adecuadas.

Así que, siendo así las cosas el camino más aconsejable es el del conocimiento del mundo que nos rodea y del Universo que nos acoge, lo que nos lleva a tener la obligación de aprovechar el Año 2009 que ha sido nombrado como Internacional de la Astronomía, y, aprendamos del Universo, la Naturaleza es siempre la que nos trae las nuevas ideas, lo que, desde luego, no ocurre sin que la observemos.

emilio silvera

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  1. 1
    emilio silvera
    el 13 de agosto del 2015 a las 8:24

    Es cierto, si profundizamos en todos los aconteceres acahecidos desde el supuesto Big Bang, la inmensidad de fenómenos que han sido, las transiciones de fase que han tenido que producirse para que las cosas sean como ahora, las podemos contemplar. Las mismas leyes fundamentales que trabajan a favor de que la vida esté presente y, no digamos de las constantes universales que, si variaran una diezmillonésima en la carga del electrón, en la masa del protón, en la velocidad de la luz.. ¡La Vida no habría podido surgir en el Universo!


    No pocas veces, cuando oímos y comentamos sobre la existencia de Agujeros negros, explosiones Supernovas e inmensas fuentes de Rayos Gamma, la impresión primera que podemos tener es que, el Universo, es arisco e incómodo para la vida. Sin embargo, nada más lejos de la realidad, ya que, como la Vía Láctea, haciendos cientos de miles de galaxias que cuajadas de estrellas orbitadas por toda clase de mundos, ofrecen la gran posibilidad para que la vida pueda surgir en ellos y evolucionar, como hizo la nuestra, desde la materia inerte hasta los pensamientos.
     

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  2. 2
    kike
    el 13 de agosto del 2015 a las 16:34

    Tengo una pregunta que de seguro será bastante ingenua por la ignorancia que me domina, pero como creo que es mejor preguntar una tontería que dejar de preguntar algo interesante, ahí lo suelto:

     Hablas Maese de los múltiples cambios de fase que han ocurrido desde el B.B. hasta la formación de vida biológica, y que con la más pequeña diferencia en esos cambios, la vida tal y como la conocemos no hubiera sido posible.

     Por otra parte, creo que ya se conocen suficientemente los casi cien elementos que existen en nuestro entorno, y muy grandemente también sus interacciones, que dan lugar a todo tipo de variaciones y transmutaciones de la materia-energia.

     Mi pregunta es:

     - Dada la posibilidad informática que poseemos de cuantificar innumerables datos por segundo, ¿Se ha efectuado una completa combinación simulada de cada uno de los elementos entre si para conocer los cambios de fase que se puedan producir en cada caso?

     - ¿Se ha efectuado algún estudio aproximativo de las diferentes posibilidades que se podrían abrir caso de que las condiciones que han llegado hasta que podamos existir fueran algo, bastante o muy diferentes?; como por ejemplo una pequeña, mediana o gran diferencia en la carga del electrón; en mayor o menor carga del proton; en que el neutron no fuera neutro, etc.etc.?

     Porque damos por supuesto que la vida no sería posible con la más mínima diferencia, pero quizás fuera posible, aunque ciertamente muy diferente a la que conocemos (Podrían por ejemplo existir seres electromagnéticos que vieran a la biología tal y como vemos nosotros a los minerales…..)

    Un abrazo Maese y buen finde.
     

    Responder
    • 2.1
      Emilio Silvera
      el 14 de agosto del 2015 a las 5:35

      ¡Qué cosas se te ocurren! Precisamente, en una de las últimas reuniones que he tenido en la Real Sociedad Española de Física, una vez finalizado el tema que nos había convocado, nos quedamos unos pocos amigos y, salió ese tema a la palestra. Se habló de manera amplia y diversa sobre las constantes universales y todos los presentes convinieron en el hecho cierto de que, nuestro mundo, nuestra Naturaleza y la del Universo mismo, era la que era, precisamente por el comportamiento de las constantes universales tales como la carga del electrón y la masa del protón que, junto con las cuatro fuerzas fundamentales, hacen posible un Universo como el nuestro que, de otra forma, no sería nuestro Universo.

      Bien sabes que el átomo es estable y existe porque, la carga positiva del núcleo está contrarrestada por la negativa de los electrones que, en la misma medida, orbitan ese pequño grano de materia, y, de esa manera, se pueden juntar para formar moléculas, células, sustancias y cuerpos. En definitiva, pueden conformar todo lo que existe incluido los seres vivos. Precisamente por eso, cuando la carga del electrón o la masa del protón, o, cualquier otro parámetro importante de nuestro Universo, cambiara para más o para menos… Nuestro Universo, tal como lo conocemos no sería posible.

      ¿Que con algunos cambios en esas constantes podría existir la vida? Lo cierto es que, no la clase de vida que podemos contemplar en nuestro mundo, y, según se cree, otras formas de vida pueden existir en otros ambientes distintos a los que reinan en nuestro planeta (me refiero a ambientes de tipo local o regional y en otros mundos distintos al nuestro), la vida, amigo mío, como bien sabes, es la química y la energía que, de manera inexplicable (todavía), hizo posible el milagro de que, a partir de la materia, surgieran seres que, en algún caso, incluso pueden pensar.

      Los parámetros para que la vida sea posible son muchos y de variada factura pero siempre dentro de los límites que nuestra Naturaleza ha impuesto. El naturaklista Lamarck (hace ya más de un sigo), fue el primero en intuir que, todos los cambios que se podían producir en los seres vivos, eran consecuencia de una Ley Natural y no de ninguna intervención divina. Es decir, los pequeños cambios en la Naturaleza, los distintos climas de las regiones que cada cual habita, más o menos oxígeno, etc, ha ido marcando las pautas de cómo son los seres de nuestro mundo en cambios que todos conocemos de adaptación y pequeñas mutaciones según les convenia. Sin embargo, en lo esencial, la vida en nuestro mundo siempre ha sido variada pero también siempre basada en el Carbono, el elemento esencial para ella.

      Todos esos, son meros detalles que no inciden en la esencia de tu pregunta que está dirigida a las posibles formas de vida que podrían existir si la física de nuestro Universo fuese diferente y el electrón tuviera una carga mayor o menor, o, la masa del protón, por ejemplo, no fuese la misma. Tal posibilidad, amigo Kike, hasta donde se sabe, no sería posible en Nuestro Universo. Bueno, eso es lo que se cree. También pudiera ser que nuestra inmensa ignorancia, no nos deje ver otras posibilidades que estando ahí, se nos oculta.

      Particularmente creo que, si las constantes (algunas) fuesen diferentes, la vida no podría existir. ¿Has pensado en las variantes que se producirían si la Gravedad aumentara, o, si la velocidad de la luz fuese menor? Serían tantas las implicaciones que, nuestro Universo sería otra cosa diferente.

      Un abrazo.

      Responder
  3. 3
    Fandila
    el 4 de febrero del 2016 a las 4:22

    El tiempo no puede ser continuo porque no lo son las transformaciones materiales que “mide”.
    La materia es discontinua, incluyendo a fermiones y bosones. La materia-energía se mueve o actúa a saltos, porque la inframateria entre unidades materiales le impiden un movimiento continuo.
    Energéticamente las dimensiones inferiores mandan, y las masas o partículas que se mueven para interaccionar, “han de absorver” la micro materia en la que fluyen y devolverla, o no, de nuevo. Algo así, por poner un ejemplo, aunque para nada sea comparable, como ocurre al calamar, que se mueve a saltos impulsado por el agua que absorve, presiona y lanza de nuevo al mar. Y así sucesivamente ocurrirá para las escalas descendentes. Nadie tome esto al pie de la letra, pues al cabo solo es un supuesto.
    En cierto sentido y a causa de los elementos ajenos que la rodean, por esta  causa una partícula ha de desmembrarse para surguir de nuevo en un cortísimo lapso en su posición siguiente.
    El tiempo de Planck, como siempre ocurre, es válido desde el fotón hacia “arriba”, donde queda por ahora la certidumbre de nuestro conocimiento. Lo que es un decir.
    Pero el tp no puede ser el tiempo mínimo “existencial” pues hay (Ha de haber) partículas más pequeñas que el fotón. Sin ir más lejos, ni entrar muy a fondo, los constituyentes de sus propios campos.
    Saludos contertulios.
     

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