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Resultado de imagen de Trappist-1 y sus siete planetas

 

Desde que salió la noticia del deswcubrimiento de la NASA, en el que la estrella enana roja nos mostraba sus siete planetas orbitándola, y, tres de ellos, estaban situados en zona habitable, mucha tinta se ha gastado en explicaciones varias. Vemaos ahora una que hace cálculos de cuánto podríamos tardar en llegar hasta aquel sistema planetario.

Aquí el reportaje:

Póster de TRAPPIST-1e

 

Ilustración artística de la superficie de TRAPPIST-1e, retratada en un póster turístico. Crédito: NASA/JPL-Caltech.

 

El descubrimiento de siete planetas de tamaño terrestre alrededor de una estrella cercana, TRAPPIST-1, es ciertamente una noticia emocionante. Pero ¿cuánto tiempo nos tardaríamos en visitar uno de estos mundos potencialmente similares a la Tierra?

TRAPPIST-1 se encuentra a 39 años-luz de la Tierra, o unos 369 billones de kilómetros. Nos tardaríamos unos 40 años viajando a la velocidad de la luz, pero ninguna nave espacial de las construidas hasta ahora puede alcanzar esa velocidad.

Aún así, la humanidad ha enviado algunas naves bastante rápidas al espacio. Con la tecnología actual, ¿cuánto nos tomaría llegar a TRAPPIST-1?

Dada la velocidad de una nave espacial, calcular la cantidad de tiempo que se tardaría en viajar hasta TRAPPIST-1 es simple. Dado que la velocidad es igual a la distancia dividida por el tiempo, el tiempo total de viaje es igual a la distancia hasta TRAPPIST-1 (39 años-luz) dividida por la velocidad de la nave.

New Horizons

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New Horizons, la nave más rápida lanzada hasta ahora, sobrevoló Plutón en 2015 y actualmente viaja alejándose del Sol a 14,31 km/s según la web de seguimiento de la NASA. A esta velocidad, tardaría unos 817.000 años en llegar a TRAPPIST-1.

Juno

Resultado de imagen de La sonda Juno

La sonda Juno de la NASA voló más rápido que New Horizons durante su aproximación al gigante Júpiter en 2016. Asistida por la gravedad de Júpiter, Juno alcanzó una velocidad máxima de 265.000 km/h en relación a la Tierra, convirtiéndose en el objeto más rápido hecho por el hombre (aunque la velocidad inicial de New Horizons fue mayor que la velocidad de Juno después del lanzamiento).

Incluso si Juno viajara constantemente a esa velocidad, llegaría en 159.000 años a TRAPPIST-1.

Voyager 1

Resultado de imagen de Voyager 1

Voyager 1, la sonda más lejana de la Tierra, dejó el Sistema Solar y entró al espacio interestelar en 2012. Según la NASA, se mueve a 38,200 mph (o unos 61.500 km/h). Si Voyager 1 se dirigiera a TRAPPIST-1, llegaría en 685.000 años.

Pero Voyager 1 nunca llegará a TRAPPIST-1. En cambio, la sonda se dirige a la estrella AC +79 3888 que se encuentra a 17,6 años-luz de la Tierra y pasará a 1,7 años-luz de la estrella en unos 40.000 años.

Transbordador espacial

El transbordador espacial Discovery despega al comienzo de la misión STS-120.

El transbordador espacial de la NASA viajó alrededor de la Tierra a una velocidad máxima de aproximadamente 28.160 km/h. Una nave que viajara a esta velocidad tardaría unos 1,5 millones de años en llegar a TRAPPIST-1.

Así que para una misión humana al sistema TRAPPIST-1, el transbordador espacial no sería una forma práctica de transporte.

Breakthrough Starshot

Resultado de imagen de Breakthrough Starshot

Una nave ultra rápida que podría llegar a TRAPPIST-1 en un tiempo mucho menor es una misión interestelar ideada por Stephen Hawking y otros en la iniciativa Breakthrough Starshot.

Las diminutas sondas de Hawking impulsadas por láser podrían, en teoría, volar a un 20% de la velocidad de la luz o 216 millones de km/h. ¡4.000 veces más rápidas que la sonda New Horizons! Una nave así de rápida podría llegar hasta TRAPPIST-1 en menos de 200 años. Pero ese concepto aún no ha sido desarrollado.

Así, con la tecnología actual no hay manera de que alguien vivo en la actualidad pudiera visitar TRAPPIST-1. Por lo tanto, no hagan sus planes de vacaciones interestelares… todavía.

Fuente: Space.com

 

  1. 1
    emilio silvera
    el 8 de marzo del 2017 a las 7:49

    Queda muy claro que, al menos por el momento, nuestra imposibilidad de viajar a las estrellas es manifiesta: Hablar de miles de años-luz para nosotros es como decir que los destinos son inalcanzables. ¿Qué nave se necesitaría para poder viajar a esos mundos descubiertos? ¿Qué mecanismos tendrían que poseer dichas navez para que, la velocidad no matara a sus ocupantes? ¿Cómo podría una nave acercarse a la velocidad de la luz y evitar las transformaciones de fase que, físicamente sufriría?
    Para ninguna de esas cuestiones tenemos respuestas, es decir, estamos sin el remedio necesario para viajar a las estrellas, una cosa es descubrir esos nuevos mundos y otra muy distinta poder visitarlos. Claro que, saber que están ahí y que podrían ser habitables, no es valadí, ya que, si algún día lejano aún en el futuro, pudiéramos encontrar la manera (creo que la encontraremos) de viajar a las estrellas, sabríamos hacia donde tendríamos que viajar.
    Ahora, con los medios actuales, salir hacia alguno de esos mundos de Trappist-1, sería una odisea inconmensurable en la que, la población viajera, suponiendo que tuviéramos una nave-ciudad, dotada de todos los adelantos, vería como pasarían generaciones y generaciones mientras la nave cruzaba el espacio interestelar sorteando mil peligros, y, si al final llegaran (en unos cientos de miles de años) al destino… ¡Tendríamos que preguntarnos qué clase de humanos serían! El viajar de manera prolongada por el Espacio nos transforma físicamente y, no sería descabellado pensar que, los viajeros que llegaran al destino, ya no fuesen humanos tal como los conocemos, sino una mutación de nuestra especie.
    Así que, llegan a esos mundos, se instalan y crean sociedades. Mientras tanto, en la Tierra, se han realizado adelantos increíbles en la manera de viajar a otros mundos, a otras estrellas, ya que, por fín, se pudo desvelar la manera de abrir una ventana hiperespacial para desplazarnos a regiones muy lejanas burlando la velocidad de la luz.
    Se crea una expedición para visitar a nuestros hermanos que viajaron a Trappist-1, y, cuando llegamos allí, nos atacan desde los planetas ocupados (trappist e) f) y d) que nos toman, después de miles de años pasados, por enemigos). En esa situación cualquier cosa podría pasar. Es aquí, siendo coetáneos y, los catalanees y vacos quieren desgajarse de la unidad, así que, en aquellas otras circunstancias…

    Responder
  2. 2
    emiliosilvera
    el 8 de marzo del 2017 a las 11:56

    La Impoosibilidad que tendremos siempre de poder sobrepasar la velocidad de la luz, en un viaje clásico, es decir, montados en una Nave Espacial. Nos impedirá siempre hacer esos viajes soñados a otros mundos para entablar relación racional con otras culturas adelantadas y aprender los unos de los otros haciendo un Universo mejor… ¡No se producirá nunca! El llgar a otros mundos situados a decenas, cientos, miles o millones de años-luz de nuestro Sistema Solar, sólo podremos hacerlo si somos capaces de “burlar” la velocidad de la luz mediante otros caminos que podamos recorrer sin vulnerar esa ley del universo.
    En la Mecánica cuántica podemos tener alguna respuesta para conseguir eso, ya que, allí, ese “mundo” microscópico, suceden cosas que debemos tener en cuenta a la hora de saber como se las arregla la Naturaleza para conseguir sus fines y, ¿por qué nosotros no podemos aprender de ella?
    El efecto Túnel es bien conocido: Llega un fitón energético y choca con un electrón que orbita el núcleo del átomo. De inmediato, el electrón desaparece para de manera simultánea, apñarecer en otro orbital más energético y más cercano al núcleo. ¿Cómo pudo suceder tal cosa? Desapareció de un lugar y apareció en el otro de manera instantánea y sin tener que recorrer la distancia que los separa… ¿Por dónde hizo el viaje de un lugar a otro?
    Desde luego, cosas así, nos hacen meditar y, también, nos enseña. Si somos capaces de desvelar tales misterios, seguramente, también seremos capaces de imitar lo que allí, en ese mundo infinitesimal viene pasando que, aunque parece que no tiene explicación… ¡Si que la tiene! Como todo, aunque no lo sepamos comprender.

    Responder
  3. 3
    Antonio Marco
    el 8 de marzo del 2017 a las 18:03

    Lo que no entiendo es ¿por qué  no se trata de establecer una base lunar?, aprenderíamos mucho, y por la cercanía los errores serían subsanables.
    Desde esta base sólida podríamos luego dar más pasos.
    En su lugar, quizás por la curiosidad nos centramos en Marte, que está más lejos y cada vez que nos equivoquemos no tendremos solución, sobre todo si hay vidas en juego.
     
    Un saludo

    Responder
    • 3.1
      emilio silvera
      el 9 de marzo del 2017 a las 5:37

      Hace tiempo que tienen olvidada la Luna, y, como bien apuntas, es un gran error, ya que, nos ahorraría muchos dolores de cabeza (y dinero) el estar allí con prioridad sobre otros lugares del espacio. Las ventajas son enormes, como apunta el amigo Kike.

      Responder
  4. 4
    kike
    el 9 de marzo del 2017 a las 0:14

    Pienso igual que Antonio Marco respecto a lo de la base lunar.

     Creo que no hace falta entender mucho del tema para darse cuenta de las múltiples ventajas que tendría una base en la luna, que sería la perfecta lanzadera para otros mundos; y demás nos proveería de todos los metales y compuestos químicos necesarios para las naves y viajes, así como igualmente nos daría la necesaria experiencia en trabajos espaciales de todo tipo.

     Aunque fuera únicamente por el gran ahorro de combustible que significa la enorme diferencia de gravedad respecto a nuestro planeta, ya casi valdría la pena el montaje de una base en nuestro satélite; pero es que hay muchas más circunstancias que aconsejan esa base lunar.

     Es cierto que Marte ejerce una atracción irresistible, supongo por lo de la posibilidad de encontrar algún tipo de vida y por la existencia de agua líquida (aunque sea subterránea), pero muy posiblemente al final la lógica se impondrá, y la mayor parte del esfuerzo se centrará en la Luna, aunque se envíe alguna que otra nave a Marte.

     Como ya los viajes espaciales no dependen exclusivamente de un par de países, ya que, la UE, Japón y China también poseen ya suficiente tecnología para conseguir estar a la altura (o casi), de EEUU y Rusia; y debiendo tener en cuenta la cada vez mayor presencia de compañías particulares, posiblemente el futuro del avance en el cosmos vendrá determinado por la posibilidad de ganancias económicas, dejando de lado las aventuras románticas.

     No obstante, eso no será malo seguramente, pues no debemos olvidar que en el pasado, todos los grandes descubrimientos se hicieron con un trasfondo económico, ya que para bien o para mal, el dinero sigue siendo el mejor acicate para que el hombre se mueva hacia adelante (léase “se juegue el pellejo”). 

     De hecho, y teniendo en cuenta esos intereses económicos, hasta podría se posible que antes de establecer una base en Marte, se centraran los esfuerzos en el cinturón de asteroides, ya que por ahí seguramente se obtendrían mayores ganancias, y las corporaciones que pronto tendrán la “sarten por el mango”, querrán ante todo obtener beneficios.. 

     Y si no, ya (“no”) lo veremos 

    Responder
    • 4.1
      emilio silvera
      el 9 de marzo del 2017 a las 5:34

      Lógica, lógica y lógica.

      Responder
  5. 5
    Antonio Marco
    el 9 de marzo del 2017 a las 8:16

    Como ya he comentado en alguna ocasión anterior, la exploración espacial la iniciarán los robots:
    Ver
     https://www.youtube.com/watch?v=2Phnl3glaIQ
     https://www.youtube.com/watch?v=M8YjvHYbZ9w

    Hay mas si se quieren buscar.

    Por otra parte es esperanzador lo e Spacex.

     https://www.xataka.com/espacio/spacex-viajara-a-la-luna-la-compania-de-elon-musk-llevara-dos-turistas-en-2018

    Saludos 

    Responder

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